Piel de Cordero

* Apenas este año ha sido expuesto en medios y sigue, inevitablemente, el camino publicitario de los presidenciables. La revista Líderes Mexicanos se ocupa de él en un texto intimista. Incluso Wikipedia da cuenta de una biografía oficial y todos los diarios destacaron su llegada a la Secretaría de Desarrollo Social. Algunos lo destacan del resto del equipo calderonista e incluso promueven, aunque someramente, la casa de Los Pinos para él.

Miguel Alvarado

Tiene 38 años. Ocupa una Secretaría federal, aunque mantiene bajo perfil mediático. Viste impecable, casi siempre con trajes oscuros y la infaltable corbata. Su rostro refleja pocas emociones, pero no es duro ni truculento, como el de Juan Camilo Mouriño o el del propio Peña Nieto. Como en ellos, la juventud se convierte en una baza de peso, pero tiene la ventaja de no tener un pasado turbulento. Aparentemente no tiene negocios sucios en Pemex ni lo unen lazos sanguíneos a sospechosos de enriquecimiento ilegal. Apenas este año ha sido expuesto en medios y sigue, inevitablemente, el camino publicitario de los presidenciables. La revista Líderes Mexicanos se ocupa de él en un texto intimista. Incluso Wikipedia da cuenta de una biografía oficial y todos los diarios destacaron su llegada a la Secretaría de Desarrollo Social. Algunos lo destacan del resto del equipo calderonista e incluso promueven, aunque someramente, la casa de Los Pinos para él.

Su trayectoria académica incluye prestigiosas universidades del extranjero y el ITAM, colegio privado con más renombre que la Panamericana. Si se le pudiera comparar con algún personaje, tendría un dejo a Luis Miranda, el infumable subsecretario de Gobierno local, pero sin la mirada maquiavélica ni las poses de riqueza y abolengo. De rostro discreto, a fin de cuentas, Ernesto Cordero Arroyo es, según el CEN del PAN, el as bajo la manga de Felipe Calderón rumbo a la presidencia del 2012 y se convierte desde ahora en el contendiente a seguir por Enrique Peña, Marcelo Ebrard, el propio Mouriño, López Obrador y cualquiera que piense gobernar México.

A diferencia del gobernador del Edomex, Peña, Cordero logró por méritos propios escalar en el mundo de la política y si bien fue apoyado por Calderón, sus logros no se limitan a ser pariente de alguien.

Este nombre, junto con el del secretario federal de Comunicaciones, Gerardo Ruiz Montes, se maneja con discreción en todas las sedes del panismo, y con mayor fuerza en el PAN estatal, donde su sola mención produce torceduras de boca y murmullos inaudibles.

Peña, el aspirante más visible, deberá pelear por el derecho que cree haber ganado con personajes como Manlio Fabio Beltrones, Eduardo Bours y la propia Beatriz Paredes. Cordero, sin embargo y según fuentes del CEN, no tendrá ese problema. Mouriño, Martinez o Creel están demasiado lejos y se les usará para no desgastar la imagen del secretario, quien llegó al gabinete panista apenas en febrero del 2008.

La carrera de Cordero es como la de Peña, con la única salvedad de que ningún pariente lo ungió como su delfín. Conoció a Calderón en el ITAM, pues fueron compañeros de clase en 1992. Cordero nunca imaginó que aquel afable chaparrito, buen estudiante y tomador de café en las horas ahorcadas del programa de estudios llegaría a la presidencia. Tampoco imaginó que ayudaría al hoy mandamás de México a intercambiar el apoyo de la bancada panista a Héctor Tinoco por la dirigencia de Banobras, junto con Agustín Carstens. Esto le valió la incondicionalidad de Felipe, quien lo reconoce en eventos públicos y privados como uno de sus invaluables brazos, pero produjo desacuerdos con el equipo de Agustín, pues errores cometidos detuvieron ejercicios presupuestales vitales.

Cuando Calderón fue diputado federal Cordero entró a la Secretaría de Energía; luego decidió seguir estudiando en Estados Unidos pero nunca perdió contacto con su poderoso amigo. En entrevista que la revista Líderes Mexicanos elabora, recuerda nostálgico que se mandaban mensajes por Internet, pero Calderón era ya presidente del PAN.

Estudioso como era, Cordero terminó un doctorado en la Universidad de Pennsylvania y aceptó la invitación de su amigo para dirigir la fundación Miguel Estrada, que se usa para asesorar a la bancada en la Cámara de Diputados. 

Como Enrique Peña, es también accesible para contar su vida, pero no tanto como para inmiscuirse en escándalos sentimentales y procesos funerarios. Tampoco ha acudido a la compra de espacios en revistas de socialitès como Caras o Quién, clientes habituales del llamado Golden.

Relata, en tono tranquilo, que su padre es médico y su madre enfermera, detalle que Calderón recuerda cada vez que acude a algún acto sobre salud pública. 

“Creo que fui muy feliz, jugaba futbol, futbol americano, salía mucho con mis amigos a andar en bicicleta y a jugar tochito en la cuadra y carreterita en la calle, que eso todavía se podía en el DF de los 70″, rememora Cordero.

Decidió estudiar actuaría en el ITAM, una de las escuelas más caras y prestigiosas del DF. En Energía, fue “aprendiz” por Georgina Kessel. “Era mi maestra y era terriblemente exigente”, dice y reconoce el estatus de aquella en el aprendizaje del mando.

Como los Golden en su momento, Cordero pertenece a una generación de jóvenes que se preparan para extender la influencia del PAN en el poder del Ejecutivo federal, pero eso no le preocupa y recuerda que muchos políticos llegaron jóvenes al poder, a los puestos decisivos, como Carlos Salinas.

El verdadero rival de Peña en la carrera por el poder nació el 9 de mayo de 1968 en el DF y es un miembro relativamente reciente del blanquiazul. Es un tipo premiado por su capacidad intelectual y el Premio Edwin Mansfield así lo demuestra

Su currícula es corta pero impresionante y supera con mucho la del sobrino de Montiel. Inició en la Dirección de Prospectiva Económica en la Dirección General de Análisis Económico y Sectorial de la Secretaría de Energía. Fue director de Administración Integral de Riesgos en el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), donde participó en el proceso de financiamiento de la infraestructura productiva nacional y preparó la campaña que colocaría a Calderón en la presidencia. En 2006 fue nombrado subsecretario de Egresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Profesor e investigador de Economía, Cordero relata que no tiene hijos, pero la casualidad quiso que diera clases en la misma universidad de donde egresó Peña, la Panamericana. El 15 de enero de 2008 el Presidente Felipe Calderón Hinojosa lo nombró titular de la Secretaría de Desarrollo Social en sustitución de Beatriz Zavala Peniche.

Por el PAN, sin embargo, no se descartan a Mouriño, Creel, aunque está prácticamente enterrado; Josefina Vázquez Mota, Ruiz y Germán Martínez. Por el PRI están Peña, Beltrones, Bours y Paredes y por el PRD, Ebrard, Godoy, Amalia García y López Obrador.

 

El ejército fantasma

* Las 4 unidades que circulaban en Naucalpan debieron cuidar, durante esa jornada, al menos a 9 mil 531 habitantes. Los 26 elementos destinados para el valle de México deberán hacerse cargo de 100 mil pobladores en Ecatepec y que registra 21 mil 280 denuncias; de 14 mil ciudadanos en Neza; de 11 mil en Toluca y de 8 mil en Tlalnepantla.

 Miguel Alvarado

Sólo cuatro vehículos del ejército patrullaban las calles de Naucalpan. Tres raquíticas camionetas Pick Up, dos cargadas con paquetes envueltos en bolsas negras y otra pequeña unidad con tres militares a bordo. Esto, cinco días después de que ingresara a la zona metropolitana del valle de México, en busca de inhibir la delincuencia.

Las pequeñas unidades circularon por el Periférico, mientras que una más lo hizo por la carretera libre que comunica Toluca con Huixquilucan. En todos los casos, nunca se detuvieron ni se observaron retenes o algún operativo que indicara la búsqueda de droga y delincuentes. Las unidades operaron de manera aislada, sin apoyo terrestre. Eligen algunas calles pequeñas para transitar, en zonas comerciales. Una de ellas se ubica en donde un grupo de trabajadores desmantela el Toreo de Cuatro Caminos y donde el PAN mantiene su sede estatal. Ellos pertenecen a la Zona castrense número 2.

Naucalpan, Tlalnepantla y Tultepec son los primeros municipios que observan la llegada de los militares, que se pierden en colonias y callejuelas. Tlalnepantla reportó apenas la presencia de 26 efectivos, a partir del 19 de septiembre.

En Naucalpan pocos se han percatado de la presencia castrense y los resultados han sido más que desastrosos. Las siete ejecuciones perpetradas hasta el 25 de septiembre dan cuenta de ello.

Según el gobernador Peña, la presencia de los militares tiene como objetivo detectar e inhibir el tráfico de droga en territorios controlados por zetas y La Familia y los operativos abarcarán 25 municipios. Anteriormente el ejército ha implementado operativos en la zona sur de la entidad, en Luvianos, donde decomisaron un arsenal de armas en dos semanas de continua presencia, luego de la cual se retiraron como llegaron. No hubo detenidos y en un escueto comunicado se enlistó el tipo de armamento requisado. Esto, sin embargo, no cambió en nada la presencia de narcotraficantes en aquella región y las maniobras no volvieron a repetirse. Hace un mes y medio, algunos efectivos detenían aleatoriamente a vehículos que circulaban en la caseta de peaje de El Dorado, rumbo a Atlacomulco. Vigilaron por dos días la carretera libre a Ixtlahuaca en un tramo de 50 metros y eso fue todo.

Hoy, el gobierno de Peña parece preocupado, al menos un poco más que de costumbre. Rumores sobre un posible plagio realizado por grupos armados en contra del Ejecutivo, durante una fiesta en Atlacomulco, los 24 ejecutados aparecidos en Ocoyoacac y los atentados en Michoacán evidenciaron la endeble seguridad que hasta los poderosos se procuran. Una guerra de mafias afecta ya al territorio estatal y por ello se considera usar este tipo de fuerza. Desde hace años, algunos rondines con tanquetas incluidas, han patrullado en Metepec para requisar residencias en zonas de alta plusvalía, pero nunca hubo detenidos. Metepec, zona habitacional para las familias de narcos, fue paulatinamente dejada en paz.

Las 4 unidades que circulaban en Naucalpan debieron cuidar, durante esa jornada, al menos a 9 mil 531 habitantes. Los 26 elementos destinados para el valle de México deberán hacerse cargo de 100 mil pobladores en Ecatepec y que registra 21 mil 280 denuncias; de 14 mil ciudadanos en Neza; de 11 mil en Toluca y de 8 mil en Tlalnepantla. Este panorama se complica porque se coordinarán con las diferentes policías en los municipios “ocupados”. En el valle de Toluca, los militares son utilizados para vigilar zonas boscosas y capturar talamontes, pero nunca han detenido a jefes de bandas y se han contentado con los ocasionales empleados que laboran para los verdaderos taladores.

La entrada de los cuerpos armados coincidió con siete homicidios en diferentes puntos de la zona metropolitana y con la renuncia de 30 agentes del ministerio público, quienes temen por su vida. Los municipios que recogieron los crímenes fueron Ecatepec, Huixquilucan, Villa del Carbón, Tultitlán y Xalatlaco, en el valle de Toluca. Respecto a los agentes del ministerio público, además de los 30 que renunciaron, se investiga a 3 decenas más por relaciones con la delincuencia.

Hace un mes, hubo también movilizaciones. Algunos carros del ejército patrullaron la carretera Atlacomulco-Acambay, luego del asesinato de un policía federal. En el sur decomisaron un pequeño laboratorio casero de droga, junto con armas y sustancias nocivas. Aquella vez realizaron rondines en Tlatlaya, Amatepec, Zumpango, Teoloyucan, Huehuetoca, Toluca, Ixtapan de la Sal, Coatepec, Charinas, Texcoco, Almoloya de Juárez, Ecatepec y Chimalhuacán y participaron 33 elementos.

El ejército también intenta armar un cerco a los secuestros, pero en los últimos 20 días en Ecatepec han sido plagiadas al menos 11 personas. La Procuraduría estatal tiene conocimiento de 62 casos denunciados, cinco de los cuales no ha podido resolver.

A pesar de la insignificancia de los operativos, en el Edomex representa un hecho inédito la presencia de efectivos en los municipios mencionados. Pero no cuidan a ciudadanos ni a comercios. No velan por la seguridad de las ciudades. Ni siquiera la clase política es su objetivo, mucho menos los delincuentes comunes. Su objetivo es otro, mucho más tenebroso.

Hellboy según Selma

* “Llegan a mí ese tipo de personajes, me atraen y, mira, siendo sinceros cuando he tratado de hacerla de la niña linda, de la niña hermosa, resulta horrible y cuando hago de una chica con problemas sociales y con problemas dentro es encantador, tan sólo checa esta caterva de fenómenos en Hellboy”, dice la actriz Selma Blair.

 Aldo Rubio

- Regularmente apareces en papeles “raros”, ¿los escoges así?

- Podría decirse que sí. Es curioso porque llegan a mí ese tipo de personajes, me atraen y, mira, siendo sinceros cuando he tratado de hacerla de la niña linda, de la niña hermosa, resulta horrible y cuando hago de una chica con problemas sociales y con problemas dentro es encantador, tan sólo checa esta caterva de fenómenos en Hellboy, dime si no resultan encantadores. Un hombre-pez que se mueve como Fred Astaire y un demonio tan encantador que te dan ganas de abrazarlo. Tal vez en otros años podré verme linda, pero en ésta tengo ese encanto especial, me encantan los filmes, digamos, de terror, aunque también debo confesarte que no me atrevo a entrar en filmes gore. Suelo ser muy asquerosa para ese tipo de tripas, estoy como en la parte intermedia, participé en un gore recientemente y no puedo contenerme y vomitar entre tanta sangre, así que en ese sentido sí soy la chica linda que se espanta aun con las tripas de plástico y los prostéticos sangrientos, así que prefiero cositas políticamente más correctas, bueno, no sé cómo decirlo pero sí soy algo rara.

- ¿Cómo es tu relación con Guillermo del Toro?

- Es una gran persona, un gran director, es realmente lindo y es genial tenerlo cerca, filmando siempre está al tanto de lo que quiere y de que estés bien durante la filmación. Te cuida demasiado, o al menos a mí por ser la chica me cuidaba. Tal vez de tener otros poderes, lejos de encenderme en llamas y quemar todo, me hubiera gustado ser “invisible”. Sí, lo sé, suena antisocial pero no lo soy, tengo muchos amigos, de verdad, pero como dice Guillermo, el mejor superpoder sería el de atraer todos los postres a tu mesa, eso sería realmente genial, de verdad agradezco mucho que primero haya optado por mí para este papel durante la primera parte y lo mejor de todo, que lo haya desarrollado enormemente para esta segunda, es un genio y tiene demasiado potencial, creo que apenas está desatando lo que podríamos considerar su superpoder, que es generar estas maravillas fantásticas, es un niño enorme.

- ¿Como consideras la parte de la “maternidad” de este filme?

- Pues no hay otro calificativo más que el de “extraña”. Se suscita durante la guerra en la armada, con problemas maritales encima pero, ¿qué matrimonio no los tiene? En eso tiene mucho de realidad, creo que Guillermo se está reflejando demasiado con sus personajes. Rojo y Liz Sherman tienen esta estupenda relación tipo “telenovela”, no sé si sea algo que les dejó pasar tanto tiempo frente al televisor o sea realmente algo de su historia pero es genial, al menos tampoco soy ya la única mujer durante esta historia, también el pez encuentra su media naranja, tal vez la tercera parte sea como “La Pandilla Brady de los Fenómenos”.

- ¿Cómo te sentiste al promocionar el filme en México?

- Pues gracias a todo lo que visitamos y lo que hicimos… más bien me quedé con ganas de más, me quede con ganas de más México, de ir a sus playas, visitar ruinas, más museos, pero definitivamente me encantó la comida, no hay comida en el mundo que te manifieste tanto placer, en verdad. Ah, obviamente todo esto acompañado del tequila, ahora entiendo muchas cosas, entiendo por qué Guillermo y Ron desean regresar, y lamento no haber venido la primera vez, pero definitivamente regresaré.

- ¿Qué te llevas de este país?

- Quedé impresionada con la joyería, encontré lo que buscaba, llevaba años buscando algunos colores y cosas sencillas y las encontré; es distinto al público de otros países, aquí tienen una extraña confianza que te hace actuar igualmente con la misma confianza, es muy lindo.

- ¿Regresaras en Hellboy 3?

- Yo estoy dentro, creo que la decisión en esta película en lo que respecta a mi personaje me lanzará a una situación complicada, esperemos a ver qué resulta.

La paz de Peña

* Ellos, los que marcharon junto a los atenquenses, lo que hicieron valla en las giras rebeldes de Marcos, hoy están solos. Gritan, pero están solos. Apenas una cortina blanca, en el primer piso de la casona de Lerdo se atreve a descorrerse y dos rostros se asoman, curiosos y sonriendo, para ver a los inconformes. Unos dicen que son priistas, grupos de choque falsificados. Otros están con ellos pero les temen. La paz de Peña no alcanza para todos. La paz del gobierno tiene y mantiene una sola dirección.

 

Jessica Caballero/ Miguel Alvarado

Las 6:15 de la tarde. A lo lejos una fila de 26 autobuses que parecía interminable, en la Plaza de los Mártires, avanzaba despacio por el centro de Toluca mientras comenzaban a estacionarse en el zócalo. De ellos bajaron, mucho antes, más de mil estudiantes de Tenería, la escuela normalista rural, rebelde y atemorizante para los que gobiernan. Desfilaron en perfecto orden, mientras gritaban consignas en contra de la administración de Enrique Peña, exigiendo 128 plazas para sus egresados y la restitución de los directivos Lázaro Montes y Carlos Próspero Basaldúa, cesados en la semana acusados de promover movilizaciones.

Los camiones en los que llegaron son parte del lote de 52 unidades que los alumnos mantienen en su poder, para presionar el cumplimiento de acuerdos del gobierno, a quien acusan de no respetarlos.

El palacio de gobierno, en apariencia vacío, fue cercado por más de 100 policías de la Agencia de Seguridad Estatal, impávidos, con las manos ocupadas en toletes y escudos antimotines. Frente a ellos, a menos de 30 metros, los de Tenería desplegaban pancartas y entonaban consignas. Desde las dos de la tarde las calles de Santos Degollado y Morelos eran cerradas por los alumnos, mientras otro contingente esperaba en la plaza principal.

Ellos, los que marcharon junto a los atenquenses, lo que hicieron valla en las giras rebeldes de Marcos, hoy están solos. Gritan, pero están solos. Apenas una cortina blanca, en el primer piso de la casona de Lerdo se atreve a descorrerse y dos rostros se asoman, curiosos y sonriendo, para ver a los inconformes. Unos dicen que son priistas, grupos de choque falsificados. Otros están con ellos pero les temen. La paz de Peña no alcanza para todos. La paz del gobierno tiene y mantiene una sola dirección.

Mil gargantas protestaban, inaudibles para el gobierno, con gritos que enchinan la piel. Las voces respondían a un orador que lanzaba consignas desde una camioneta estacionada sobre la calle de Lerdo, en sentido contrario, armado con micrófono y un equipo de sonido.

Las consignas retumbaban desde palacio hasta catedral para seguir su recorrido por la Cámara de Diputados. Bajo la luz vespertina, los rostros todavía definían rasgos. Grupos de muchachos pelados a rape, darketos, jóvenes con mochilas a la espalda, boca abierta y ceño fruncido, puño al aire, denotan la inconformidad que prevalece contra el Ejecutivo. Las mujeres gritan acompasando a los compañeros.

En un espacio para 20 mil personas, que sólo las reunieron Marcos, Ninel Conde en alguna fiesta patria olvidada, López Obrador y los acarreados del alcalde panista de Toluca, Juan Rodolfo Sánchez y del propio Peña, los aproximadamente mil alumnos despliegan pancartas rojas y blancas. Sobre ellas, el dibujo de un puño surge del suelo.      

Flanqueando el palacio de gobierno, centinelas de la ASE también lucían su atavío para la ocasión. Con una careta plástica cubrían sus rostros entre los que se dejaba ver un dejo de sopor y de cansancio. Con las piernas en posición de descanso y en las manos toletes permanecían atentos a cualquier indicación.

Mientras tanto, un par de muchachos daban declaraciones. Uno de ellos oscilaba entre los 18 y 20 años, con sudadera roja y pantalón de mezclilla, agitaba las manos y su rostro se contraía. Sus cejas se fundían permanentemente y animaban el juego provocador de sus compañeros.

Desde lo alto, por una ventana que daba a la calle, algunos de los        recluidos involuntariamente dentro de palacio se asomaban con pudor y miedo para no perder detalle de lo que ocurría afuera. Desde la plaza se podían observar sus camisas sin mácula, almidonados, de pelo corto, engominado, con corbatas coloridas  y documentos en mano, esperaban la hora de la huída.

Las voces crujían al encuentro con los petos de protección de los aproximadamente 100 elementos de la ASE.

El ambiente era volátil, jóvenes de entre 17 y 26 años, atravesando la calle, se erigían como la contraparte con ganas de confrontación. Gritan y levantan los puños, no hay reacción de los policías.

Los  jóvenes que declaran su inconformidad con el Ejecutivo llevan un documento, lo muestran y creen evidenciar la injusticia de la que son objeto.

Mientras tanto, vendedores ambulantes buscan acomodo, desde el vendedor de papas, hasta el de congeladas se mantienen firmes, expectantes al arribo de algún comprador.

La bandera ondea en lo más alto, un ligero viento corona las cicatrices de la Plaza de los Mártires, sus impurezas. Una corona de flores frente a la Cámara de Diputados depositada frente a la efigie de Hidalgo, se marchita sin recato.

El tiempo de gritar ha vuelto, la piel de los policías no se distingue, sin más, la imagen de los 26 camiones de pasajeros estacionados en la plancha de la plaza remite a los rostros de los que creen que aún, después del polvo, añaden democracia frente a catedral, ante los ojos abiertos y ciegos de quienes nos gobiernan.

CNC, ¿coto de caza?

Jessica Caballero

Guillermina Cacique Vences, en el Foro Nacional de Mujeres cenecistas y en su calidad de secretaria de Acción Femenil de la Confederación Nacional Campesina, resultó escandalosa para algunos sectores. Por momentos dejaba ver la crispación de los asistentes y la tensión que se vive en la célula agrarista.

Las declaraciones emitidas por esta mujer, quien fuera presidenta municipal constitucional del periodo 1997-2000 en el municipio de Amatepec, fueron tomadas como todo, menos como simples formulaciones: “si el PRI no toma en cuenta a la CNC, la CNC no tiene por qué tomar en cuenta al PRI”, y añadió, menos que solemne, que “la CNC es priista, pero eso no quiere decir que vamos a obligar a los líderes a que voten por el PRI ; todos buscamos que alguien nos represente y si no hay, pues los campesinos le buscarán por otro lado”.

Conocedora de las estructuras de su partido, la polémica líder añadió que “mi postura es a favor de que el PRI tome en cuenta a las mujeres de Guerrero para ocupar los cargos de elección popular y, de no ser así, ellas mismas podrán votar por quienes juzguen conveniente durante las elecciones para los ayuntamientos y diputaciones el 5 de octubre próximo”.

La dirigente de la fracción agraria nunca ha escondido sus aspiraciones políticas, como no lo hizo durante la gestión de su marido para preservar el cargo dentro de la familia durante los tres años siguientes a su mandato, lanzándose a competir por la alcaldía de su natal Amatepec.

Su carácter enérgico le ha llevado a ocupar cargos de gran importancia dentro de su partido como en la propia CNC. 

Pero en su administración la Confederación perdió parte de su patrimonio, pues al retirarse de la liga de campesinos desaparecieron partidas económicas que provenían de la venta de su parque vehicular, que constaba de nueve automóviles Volkswagen Sedán y algunas otras unidades desvencijadas.

Además se adquirieron automóviles a nombre de particulares con dinero proveniente de la liga, según una fuente allegada a la ex dirigente. Sumado a ello en la nómina los sueldos que percibían algunos “trabajadores” excedían los diez mil pesos mensuales por sólo y únicamente presentarse a cobrar.

A pesar de todo ello no existe ningún proceso penal para quien resultase culpable y, por supuesto, tampoco una declaración patrimonial de los líderes de esa época que avalen sus bienes posteriores a dicha administración.

Desde su creación, la CNC ha significado gran parte del voto duro priista en el Edomex y aún tiene la fuerza de reconstrucción a pesar del golpeteo interno, con miras de éxito para el 2009. 

Resulta evidente que el sector más vulnerado por la globalización y la desigualdad social es el de los trabajadores del campo. Existen regiones rurales con ausencia total de servicios públicos, zonas que carecen de agua potable, alumbrado público y sobre todo de información, aunado a la complejidad de sus terrenos y ubicación geográfica.

Todavía existen poblaciones en donde la información no llega. Alejados del panorama nacional, los campesinos viven, medio comen y sueñan con tener una carretera, escuela, servicios médicos y a quién ofrecer sus productos agrícolas, un ejemplo de ello es la comunidad de Ajuchitlán, en el municipio de Ocuilan, bordeando el estado de Morelos, donde sus casi 100 habitantes no cuentan con servicio público alguno y lo que han gestionado ha sido por parte de sus familias. Además no hay acercamiento alguno de parte de la célula agrarista incluso podemos decir que la desconocen.

La CNC fue creada como un organismo de ayuda para los campesinos, servicios como gestión social, médicos y apoyo legal son algunos de los quehaceres que tiene como objetivos primarios, mismos que no han sido cubiertos.

Sexenios van y vienen y la persecución del voto rural comienza. Las dádivas, los ofrecimientos y las promesas mesiánicas son el pan virtual de cada día, mientras que el campesino sigue caminando durante horas por veredas agrestes para el acarreo de agua, usando baterías de autos para alumbrarse por las noches, desde cañadas; colinas majestuosas y montañas. La realidad erguida abruma. Hace tiempo entendimos que no interesa a ninguno de los partidos como tampoco a su sociedad nuestra condición de ciudadanos porque somos lo único que debe esconderse, somos los pobres que con una despensa anual se conforman con pantomimas de ínfima categoría renacen para esperar al visionario que nos saque de la miseria a la que no sólo conocemos desde cerca, sino también desde las entrañas.

Algunos anhelan un rostro angelical que ilumine el futuro de México, pero eso sí, que sea tricolor y cenecista.

La glosa inútil

* El Congreso estatal se entregó a una práctica de las más burdas y anacrónicas que todavía se pueden padecer en este nuevo siglo, con el fin de ‘ir más a fondo y al detalle’ del informe que el Golden Boy les ofreció con anterioridad.

 

Antonio Benítez

Pocas prácticas políticas del pasado perviven, y mal, en nuestro tiempo. La glosa del informe de gobierno es una de ellas. A pesar que los diputados locales pretendieron, aprovechando la coyuntura que dio fin al ritual en el Congreso de la Unión, modificar este ejercicio para el caso del que constitucionalmente debe rendir el gobernador cada 5 de septiembre, olvidaron reformar también el de la glosa o explicación del informe, que se desarrolla con la comparecencia de secretarios y funcionarios del gabinete del gobernador.

De tal manera que del 8 al 12 de este mes, el Congreso estatal se entregó a una práctica de las más burdas y anacrónicas que todavía se pueden padecer en este nuevo siglo, con el fin de ‘ir más a fondo y al detalle’ del informe que el Golden Boy les ofreció con anterioridad.

Toda la verborrea de los legisladores con motivo del informe, la que presumió de su vanguardismo, su republicanismo, su voluntad de diálogo, su disposición a alcanzar consensos y acuerdos, se diluyó en dos semanas de discursos vacíos y huecos, aburridos e ilimitados que acaso cumplieron con un fin oculto, el de saturar al oyente para preferir mejor desentenderse del asunto que perder el tiempo con ellos.

Porque no otra cosa fueron las comparecencias, una pérdida inútil por donde quiera que se le vea: de tiempo, recursos, talento, ideas, propuestas, reclamos, cuestionamientos, señalamientos, acusaciones, promesas, ánimos, tolerancias, paciencias, en fin, de palabras.

 

Pero hubo nota

 

Claro que los diputados (algunos, no todos), conocedores del timing político y la coyuntura mediática, dejaron algo también para la prensa. Algo con que llenar sus ocho columnas, sus centrales, sus trascendidos y editoriales. No todo, hay que reconocerlo, fue desperdicio.

Cómo olvidar, por ejemplo, el berrinchito del PAN en la primera comparecencia, la del secretario de Gobierno, Humberto Benítez el número dos de la administración estatal en su organigrama y estructura.

Primero la diputada Selma Montenegro, reclamando que no contaba aún con un ejemplar del informe, y que cómo, ‘¡así no se puede hacer la glosa!’. Después Pérez de Tejada, que se las habían prometido. Y por último el mismísimo coordinador, el Chato Armas para pedir un receso que les permitiera resolver la situación.

Después anunciaron, con gran solemnidad, que se retiraban de la sesión porque sólo unos cuantos de sus diputados tenían el informe y claro, qué glosa sería ésa si no se contaba con ejemplares para todos.

Uno se pone a pensar: tiene razón el señor, cómo puede cuestionarse a alguien si no sabemos su proceder. Pero después cae uno en la cuenta siguiente: ¿a poco todos los diputados del PAN estaban interesados en esa comparecencia?, ¿a poco todos tienen idea de los asuntos del secretario?, ¿o es que todos tenían preguntas que formularle?

Además, ninguno lee la prensa como para desconocer lo que ha hecho y dejado de hacer esta administración en asuntos de política interior. ¿No saben de las narcoejecuciones?, ¿de las sentencias a los presos de Atenco?, ¿de las marchas por seguridad?, ¿de las precampañas adelantadas?, ¿pues entonces qué saben?

Y para ser congruentes (¡¡!!), si el problema era la falta de ejemplares para todos, ¿por qué no dejaron la sesión del mismo informe si no contaban con copias del mismo?

También estuvieron simpáticos Tomás Octaviano, del PRD, cuando defendiendo a las comunidades mazahuas de la zona sur poniente de la entidad, se atrevió a exigirle al secretario del Agua y Obra Pública, David Korenfeld, una fecha para resolver todas las demandas de ese movimiento. Queriendo conmover tal vez, se atrevió a mencionar ante decenas de observadores que ‘sí, yo, también soy mazahua, por eso defiendo a mi pueblo’. Ni comentar que Korenfeld evadió responder.

Y no se diga el famoso ‘Chencho‘ Suárez, diputado del sur y presidente de Tejupilco apenas el trienio pasado, quien enfrentó al secretario de Desarrollo Agropecuario acusándolo de querer matarlo. Señalamiento que por supuesto tampoco obtuvo respuesta.

Igual le pasó al panista Contreras  y Fernández, quien por su propia voluntad dejó que el secretario de Finanzas, Luis Videgaray, evadiera responder sobre el sistema con que el propio gobierno se evalúa a sí mismo. “No nos conteste ahora, secretario, pero lleve al señor gobernador nuestra inquietud”, le dijo, y ya con toda la calma del mundo volvió a arrellanarse en su lugar para no intervenir más. 

 

Entre yuppies

 

Pero si alguien se llevó la nota fueron los think tankers de los funcionarios, los asesores, los de apoyo, los muy ‘sácale punta’.

En especial la gente de Videgaray, de Jacob, de Korenfeld y Bazbaz. Un poco de Barrera Tapia y Monter, y casi nada de Treviño y Osornio.

Todos ellos muy propios, trajeados y elegantes, destilando fragancias de marca que a veces se vuelven objetos de colección. Engominados ellos, aunque ellas más relajadas con sus trajes sastres y cabelleras teñidas y alborotadas como seguramente marca la moda.

Dueños de sí, se adelantaron a la llegada de sus jefes. Recorrieron la sala dispuesta para ellos, escogieron los mejores lugares y lucieron sus poderosas portátiles, los Blackberries de última generación, los Bluetooth discretos pero a la mano, las palms, las impresoras láser, los cañones de quién sabe cuántos lúmenes pero gran nitidez y brillantez, en fin, los implementos de hombres de mundo.

Verlos trabajar fue otra cosa. Hábiles con los teclados grandes o pequeños, los apuntadores para las pantallas sensibles al tacto, las memorias usb y los discos compactos. Intercambiando datos, archivos, graficando, cortando y pegando, anotando en tarjetas, mandando a impresión, llamando por teléfono, contestándolo, y todo a velocidades increíbles. Tardaba más un diputado en formular su pregunta que éstos en alistar la respuesta que de inmediato recibía el secretario.

Para Korenfeld y Bazbaz ha de ser algo muy natural, pues ellos mismos lucen ese look. De hecho, hasta hablan con ese tonito que la televisión ha puesto de moda y muchos remedan a veces con suerte y otras penosamente. Los jóvenes que los escuchen han de sentirse confiados de que nuestros interese se encuentren a buen resguardo, o por lo menos entre cuates. 

Y como todo un equipo de Men in Black, así como terminaron sus participaciones, presurosos y firmes levantaron sus campamentos con la misma prestancia que los instalaron. Se colocaron sus sacos y anudaron de nuevo las corbatas, alisaron faldas y pantalones, bebieron agua, se refrescaron el aliento y emprendieron la salida para llegar antes que el jefe a sus respectivas oficinas.

Lo de menos es saber si son egresados de universidades públicas o privadas, sino que en sus manos están las grandes decisiones del gobierno, como la reestructuración de la deuda o la adopción de los PPS. A diferencia de los jóvenes de ahora, no me siento confiado de ver en sus manos los destinos del estado, al contrario, me apanico.

La gracia de Calderón

Francisco Cruz Jiménez

Las relaciones entre la Televisa de Emilio Azcárraga Jean y el gobierno de Enrique Peña Nieto tienen tintes de una telenovela romántica más allá del límite de los negocios. Por razones aparentemente poco claras, da la impresión que hay una semejanza, además de reciprocidad, entre los proyectos de cada uno de estos personajes: uno con el poder del dinero y el otro con el manejo de los hilos políticos a través de su partido, el Revolucionario Institucional.

La concepción de país tiene, en forma paradójica, sus puntos de coincidencia: el primero, como todo empresario al margen de nacionalidades, buscar incrementar el capital de sus empresas con dinero contante y sonante. El segundo, entre la vaguedad de los programas sociales, educativos y de seguridad de su administración, ambiciona consolidar con algunos de sus familiares la infraestructura para lanzar su campaña presidencial.

Si ambos sostienen una relación de amistad, no es de dudarse dadas las amplias circunstancias que han tenido en los últimos tres años para tratarse y conocerse. Sin embargo, los vínculos de negocios se consolidan a través de un solo grupo: el del ex presidente Carlos Salinas a través de Pedro Aspe Armella y la mediación del secretario de Finanzas, Luis Videgaray Caso.

Cuando Emilio Azcárraga Milmo, El Tigre, fue informado por sus médicos que debía ceder el control de la empresa a su hijo Emilio Azcárraga Jean, no solamente ya era socio mayoritario, sino único de la televisora. Por eso, decidió nombrar a sus amigos en el Consejo de Administración. Así aparecieron en su mesa redonda el venezolano Gustavo Cisneros, dueño de Venevisión, su banquero de la Goldman Sachs, Jaime Jordán, y el chileno Ricardo Claro.

Muy claro lo tenía este hombre. Desplazó a sus hermanas Carmela Azcárraga de Burillo y Laura Azcárraga de Wachsman; a personajes como Alejandro Burillo Azcárraga, Miguel Alemán Magnani, Guillermo Cañedo White, Miguel Alemán Velasco, Rómulo O´Farril hijo y Víctor Hugo O´Farril Ávila. Los movió a todos como piezas de un ajedrez muy personal.

Al final dejó algunos manejos administrativos en las manos de Cañedo White y del senador veracruzano Miguel Alemán Velasco, mientras a su hijo le encomendó una sola tarea, y ésta la han documentado en forma muy puntual periodistas como José Martínez: “las relaciones políticas con el gobierno federal, los gobernadores, los dirigentes de partidos políticos y la supervisión de los noticieros”, su vínculo de control político.

Luego vino la jugada maestra, un jaque mate que en ese momento algunos analistas financieros vieron más como una excentricidad salarial o un último deseo: El Tigre depositó el futuro financiero de su hijo Emilio en las experimentadas manos de un equipo de tecnócratas al mando de Aspe Armella, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en el sexenio de Carlos Salinas.

La llegada de Videgaray -alumno, amigo y ex subordinado de Aspe Armella- al gobierno mexiquense hizo el resto o se dio lo que tenía que darse. Las campañas de imagen de Televisa se volcaron al joven atlacomulquense Enrique Peña Nieto. Del otro lado, los dineros del gobierno mexiquense para publicidad se entregaron a la empresa televisora de San Ángel.

Los interlocutores de esta relación están muy claros; sin embargo, habrá que esperar todavía otros acontecimientos o dar tiempo para que Felipe Calderón Hinojosa saque sus cartas, bien ocultas, que guarda bajo sus mangas de mago, con aquel colmillo bien retorcido que muy tarde sacó de sus sueños al entonces presidente Vicente Fox Quesada, deshacerse de Santiago Creel Miranda e imponerse como candidato presidencial.

Aunque el ojo de periodistas, politólogos, encuestadores y de los analistas está puesto en jóvenes como el campechano o español o cualquiera nacionalidad que intente adoptar, porque ya es válida la doble, Juan Camilo Mouriño, o en otros como Germán Martínez, Calderón -no con mayor, sino con un amplio margen de operación en el PAN- no lleva prisa.

Más ocupado en tomar alguna vez los hilos del poder en un país ingobernable desde Los Pinos, desde la Presidencia Mouriño aparece más como un cadáver viviente, ocupado en apagar un fuego atizado por sus contratos con Pemex, mientras a Martínez se le ve apenas como un candidato de emergencia, guardadas las circunstancias, al estilo del priista Ernesto Zedillo.

Por eso la brújula panista o de equipos como el de Peña Nieto harían bien en caminar hacia nombres como los de Ernesto Cordero Arroyo o de Gerardo Ruiz Mateos. Si los priistas se arriman a la sombra de Televisa, descubrirán con sorpresa que El Tigrito Azcárraga, a pesar del caudal de los dineros mexiquenses, no será nunca un soldado del PRI, ni Televisa una aliada eterna.

Desde su paso por la Universidad de Pennsylvania a su llegada a la Subsecretaría de Hacienda con Calderón, el señor secretario de Desarrollo Social, el mismo Cordero no es tan callado ni Felipe Calderón un lobo manso con piel de cordero. Para algo hizo traer a su Cordero. Ya llegará el momento de independizarse o de dar desde la voz de arranque de la sucesión. Como Juan Camilo, Creel parece también un político más muerto que vivo. Un fantasma rondando en los pasillos de la vieja casona de Xicoténcatl

La voz calderonista marcará el momento de independizarse, de alzar la mano. Por ahora, este gran negocio de Televisa con la gubernatura mexiquense ha mostrado que el extinto Azcárraga Milmo conocía su negocio, cuidaba sus dineros: la planeación financiera del grupo descansan en las buenas manos de Aspe Armella. Y El Tigrito aprendió. Las relaciones políticas las ha sabido hacer crecer.

Mick Jagger: más sabe el diablo por “rolling”…

* “Crecí viendo películas, soñaba con poner algún tipo de música personal en ellas, con actuar de revolucionario con sombrero, quería disparar, viajar al espacio. Soñaba con ser parte de ese mundo, gracias a la música pudieron tomarme en cuenta. El mundo de la música y el cine se manejaban de la misma manera, convivíamos con muchos artistas de la época y gracias a las amistades que se crearon surgieron proyectos y el resto es historia”.

 

Aldo Rubio

- ¿El encuentro, una vez más, de un Stone y el cine?

- Es una manera de decirlo, casi siempre lo que hacemos va de la mano con imágenes, se filman videos, algunos se graban pero el proceso va de la mano con lo que hacemos.

- ¿Te sientes preparado para un festival de cine y presentar Shine a Light?

- Sí, el cine y yo hemos tenido encuentros muy extraños, desde buenos momentos, hasta en los que terminamos mandando todo al diablo, sobre todo en la época de mi juventud, yo mismo me ponía a veces en el oriente a hacer mis filmaciones en “8″, pero no soy muy bueno en eso, quería algo y terminaba en otra cosa.

- ¿Cómo te recibió Berlín?

- Son muy respetuosos, hasta esperan para hacer preguntas, fue sumamente ordenado, había un poco de nervios, tenía algo de tiempo que no hacía uno de estos eventos de prensa para un filme, pero me gusta. La Berlinale le dio un recibimiento especial al filme. Me animó, me dio fuerza para seguir en el tour. Es muy divertido, no tan grande como un tour de conciertos y también es un respiro.

- ¿Qué diferencia haya entre ser Mick Jagger y Sir Jagger?

- Son el mismo tipo, soy el mismo pero es un título importante, valorado en mi país. En una época reciente tal vez nos están viendo viejos, lo que para nada somos y tal vez por eso nombraron… han nombrado a varios representantes de diversas disciplinas, lo agradezco porque es un reconocimiento de mi país por lo que hago y de mi gente, de mi gobierno, de la Corona, pero soy el mismo. No por el título haré las cosas de manera diferente, siempre he sido y seré el mismo a menos que me desbarate en pedazos, aún falta mucho para eso.

 - ¿Cómo nació el proyecto con Scorsese?

- Quería que Marty filmara durante nuestra presentación en Río de Janeiro, era algo inmenso, quería muchas cámaras, una súper producción, que nunca se ha hecho para un concierto de un grupo de rock y el idóneo, además por su gusto musical y por ser persuasivo y talentoso era Marty. El estilo de sus filmes, la fuerza de sus golpes, su manera de ver lo sentimental me proponían al director ideal. Lo habíamos platicado innumerables veces, cada vez que pasaba por Nueva York era reunirse en algún restaurante italiano y persuadirle o viceversa, me invitaba y proyectábamos esto, yo lo quería para Río. Pasó el tiempo hasta que tuvimos un momento, un respiro no habitual en Nueva York durante la gira de Bigger Bang Tour en el 2006, que dispusimos del teatro Beacon y fue como un experimento durante dos noches, pero en un set planeado, proyectado, coreografiado y fotofilmado por un maestro… por 22 de maestros.

- Para tu país, ¿qué significa un filme de esta naturaleza?

- La fuerza en el público que tiene Shine a Light es algo nuevo para mí, no es propiamente un documental, es algo más, un show totalmente filmado en IMAX. Quedé impresionado por la capacidad de cada uno de los cinefotógrafos que trabajaron con Marty, cada uno tenía una perspectiva, el cambio de cada una de esas cámaras da una cantidad de visiones, texturas y perspectivas de una sola cosa, de un espectáculo.

- ¿Cómo nació la relación con él?

- Marty ha seguido nuestra música hace mucho tiempo, así como yo he seguido sus filmes. Ha utilizado canciones de los Stones, una canción regularmente, pero tal vez esta sea la única película dirigida por él donde no estará Gimme Shelter en el soundtrack, es irónico para él, desde entonces hemos sido amigos recurrentes. La mitad de mi vida la paso en Nueva York y él es un neoyorquino.

- ¿Cómo se sintieron que los acompañara tres días y tener constantemente las cámaras?

- Fue mucho más, una búsqueda constante de pietaje y de material que no habíamos desempolvado, es muy divertido, ya lo consideramos un Stone. Estamos acostumbrados a las luces, a las cámaras, obviamente no podía dar unas cuantas cachetadas a Keith. No es actuación, es los Stones como somos, un acercamiento íntimo de un show, pero no sólo desde un escenario, por detrás, por dentro de nosotros, de lo que hacemos, un corte transversal de la vida de un tour.

- ¿Alguna receta para seguir rocanroleando después de los 60?

- Seguirlo haciendo, ésa es. El rock te mantiene vivo, amo lo que hago.

- ¿Las energías son las mismas?

- Son mayores. La energía no desaparece, crece, la experiencia otorga otras fuerzas, caminos de creación, hace que salgan tus venas, que se muestren en tu piel. Estamos en un constante mood, en un ritmo de vida que sólo puedes apreciar dentro de este tipo de música, dentro de la composición.

- ¿Y las emociones?

- Nunca son las mismas, siempre vivimos cosas nuevas, diferentes, nuevos sabores.

- ¿Cómo nació el romance con el cine?

- Crecí viendo películas, soñaba con poner algún tipo de música personal en ellas, con actuar de revolucionario con sombrero, quería disparar, viajar al espacio. Soñaba con ser parte de ese mundo, gracias a la música pudieron tomarme en cuenta. El mundo de la música y el cine se manejaban de la misma manera, convivíamos con muchos artistas de la época y gracias a las amistades que se crearon surgieron proyectos y el resto es historia.

- ¿Qué te llevó a fundar una compañía de cine?

- El ser independiente en producción y distribución. Quería hacer material propio, producir y escribir mis filmes, mis ideas. Para alguien como yo, que ha vendido a través de su vida casi todo lo que ha hecho, ideas, canciones, era molesto que quisieran puntualizarlo.

- ¿Qué proyectos tiene tu productora?

- Lanzamos con Miramax Enigma y tengo un par de filmes más para lanzar este año y para el siguiente. Tengo una idea de dirigir también, que llevo años preparando, pero no me siento listo; hay otro interesante, una especie de musical, pero no adelanto nada.

- ¿Has pensado dejar de rodar?

- Nunca, y cuando comienzo en un proyecto musical, independiente, solista o de alguna producción no lo dejo.

- ¿Cómo sientes a tu generación en comparación de las nuevas?

- Hay muchos paralelos, hay muy buenos grupos actualmente, están surgiendo grandes bandas en Inglaterra, y hay grandes músicos en la actualidad. Hay un movimiento constante y muchos trabajan con las raíces, son muy buenos músicos. Las nuevas generaciones caminan a pasos agigantados y la producción de música en las disqueras se está volviendo una locura, la entrada de internet se está volviendo también una herramienta perfecta para el lanzamiento de material independiente.

- ¿Qué te motivó a producir una cinta sobre la industria discográfica?

- Tanto Victoria Perelman como Paul Sarony, con quienes trabajé en Being Mick teníamos esa inclinación por hacer algo sobre la producción de un álbum y de alguna gira, y más de la manera en que lo hemos vivido. Pero la producción no siempre pondrá en tu carpeta lo que quieres, cómo lo quieres llevar, algunos proyectos vienen con cierto adelanto o el arreglo de derechos.

- ¿Vas a hablar sobre tu experiencia ahí?

- Como intérprete o compositor eres emocional, esto está construido por las experiencias en las que vives cosas alegres o tristes, no podrías serlo si no tienes esa calidad. Mi experiencia en el mundo de la música ha sido una construcción de todo tipo de experiencias. Shine a Light es una visión de la experiencia de dentro de los escenarios, en relación con la gente que nos ve, con los viajes.

¿Cómo la definirías?

- Como un largo recorrer, una serie de aspiraciones, caídas.

- ¿Has recorrido un largo camino por la música, te sientes  satisfecho o te falta algo por hacer?

- Me falta mucho, tengo muchas cosas en la cabeza, no sé si logre hacer todo, siempre falta tiempo, pero los proyectos interesantes y fuertes solos encuentran su camino, yo me dejo llevar y me entrego a las circunstancias.

- ¿Cómo definirías ese camino?

- El sinuoso y largo camino. Eso tiene algo de razón, aunque no es mío, lo llamaría siempre estar en movimiento y seguir encendiendo luces.

- A estas alturas de tu vida, ¿qué viene primero, la fama y después el dinero?

- Me podría poner un muy buen rato a pensar y no dar una respuesta ahora, tal vez primero la fama, pero para hacer ciertas cosas se necesitan una de la otra.

- ¿Ser una superestrella del rock qué responsabilidades ha traído?

- No pienso mucho en eso, pero las tienes. Ser entregado, responder como debes a quien debes, seguir generando, y fiel a lo que haces.

- ¿Te ha pesado?

- Tal vez si no estuviera presentando un filme de mi vida sería suficiente para que me pesara algo.

- ¿Has pensado dirigir un filme?

- No uno, algunos, pero necesito encontrar tiempo para proyectar algunas ideas, tal vez más adelante.

- ¿Qué música escuchas?

- Estoy al día, escucho lo que aparece en la época, la música de los lugares a donde voy.

- ¿Cuáles han sido tus peores y mejores momentos?

- Darme cuenta que puedo hacer algo y hacerlo bien, los nacimientos de mis hijos, encontrar y siempre contar con mis amistades. De los peores, algunas perdidas de familia como de amigos cercanos, y algunas cosas que piensas saldrán de alguna manera. Siempre será así, habrá equilibrio.

- ¿Cómo defines este momento de tu vida?

- Como Mick Jagger, un músico feliz, que está viendo en pantalla mucho de su trabajo en la manera en que debe ser visto.

- ¿Qué te gusta, qué odias, a quiénes odias y a quiénes amas?

- Amo a mis hijos, odio muchas cosas, creo que Keith… odio tal pensar que no soy un músico de los que hablan de puro amor, pero no soy impositivo.

- ¿Eres altruista?

- Trato.

- ¿De qué forma lo eres?

- Hemos dado conciertos en apoyo a diversas organizaciones, subastas.

- ¿Cómo te ha recibido México?

- Como una verdadera estrella de rock. México siempre nos ha abierto sus puertas, cada tour tendrá siempre una etapa en México, es un público único y sorprendente, regularmente hago ahí lo que hacen todos los turistas… pirámides… pero su gente es lo que lo hace ser el país tan especial que es.

- ¿Qué puedes decirle a México sobre Shine a Light?

- Que México debe encenderse con Shine a Light, sé lo que les digo, esto es en grande, está hecho para ser un verdadero espectáculo.

Atenco: de la masacre al no me acuerdo

* Nadie le apuesta a San Salvador Atenco. Los 16 presos, la perseguida América y los miles de traumatizados habitantes no fueron suficientes. Sobre la autopista Texcoco-Lechería los letreros que guían a Atenco han sido borrados. Apenas dos señales, escondidas entre matorrales, dan cuenta del territorio y dos discretas entradas conducen al corazón de los reprimidos.

Miguel Alvarado

Mira de soslayo, con ojos tan abiertos que parecen cerrados. Camina encorvada, por una de las semidesiertas calles de San Salvador Atenco. Las caras extranjeras le producen sobresalto, preocupación. Envuelta en un ajado chal, la mujer intenta pasar desapercibida. Quizás sus propios coterráneos no la noten cuando va al mercado, ubicado enfrente del palacio municipal y de la sede de lo que queda del movimiento de resistencia atenquista, pero los visitantes perciben miedo y angustia.

A dos años y cuatro meses de la represión paramilitar en San Salvador Atenco perviven en las calles pocos rastros tangibles de aquellos 4 y 5 de mayo del 2006. Algunas bardas guardan neciamente las siglas del ejército zapatista, hoy en el olvido mediático. Una foto de la activista del Frente de Pueblos por la Defensa de la Tierra, América del Valle, cuelga de una pared de la Casa de Cultura de la localidad y una frase enmarca la actual realidad: “sólo nos queda la resistencia social”.

Una llovizna pertinaz empapa las calles del pequeño pueblo tlahuica, históricamente reprimido y perseguido por españoles y mestizos a causa de la riqueza de las tierras que lo rodean.

De la mal llamada rebelión del 2006 poco o nada queda. El mural, realizado en menos de tres semanas y el rostro del detenido para siempre, Ignacio del Valle, luce solitario en el centro del pueblo, a un costado del ayuntamiento. Allí se narra la lucha contra la industria aeronáutica, con Emiliano Zapata como mudo monumento y un machete transparente rasga aquellos trazos, casi “naif”, testigos respetados de ambiciones montielistas y foxianas.

Nadie le apuesta a San Salvador Atenco. Los 13 presos, la perseguida América y los miles de traumatizados habitantes no fueron suficientes. Sobre la autopista Texcoco-Lechería los letreros que guían a Atenco han sido borrados. Apenas dos señales, escondidas entre matorrales, dan cuenta del territorio y dos discretas entradas conducen al corazón de los reprimidos.

En el ayuntamiento priista un cartel da cuenta de los avances que las autoridades aplican a esta tierra de nadie. Dos millones 200 mil pesos para la construcción y mantenimiento de carreteras. Las vías de comunicación, por otro lado, muestran en sus incontables baches la historia del castigo, de la mano de fachadas apenas remozadas.

Los agujeros fueron reparados pero a los pocos meses volvieron a abrirse. Las pequeñas calles, tomadas por los bicitaxis, apenas dan cabida a los pocos autos que por ellas circulan. En el ayuntamiento no hay nadie. Apenas un piso para oficinas y el Cabildo, además de una raquítica recepción, dan cuenta de la actitud de los que gobiernan. No hay regidores desocupados, muchos menos funcionarios. Todavía el edificio luce las caras planas de los héroes de la Independencia. Josefa Ortiz y un remedo del cura Hidalgo flanquean el acceso colgados en un enorme letrero de florituras verdes, blancas y rojas.

“El 23 de septiembre habrá una marcha del FPDT, irán a la ciudad de México y caminarán desde el Ángel de la Independencia hasta la residencia de Los Pinos”, informa uno de los hombres que esperan sentados a las afueras de la sede de los del Frente.

Callados, casi ausentes, dicen que no hay nadie quien dé informes. “Llegan más tarde”, sostienen, entre lacónicos y atemorizados. Los hombres, de una edad indeterminada pero campesinos, mantienen la calma ante las miradas ajenas. Permiten entrar al cerrado recinto donde se elaboró el plan de defensa de las tierras, en el 2001, y donde se organizó la resistencia contra la policía, hace dos años.

Una de las puertas ha sido reparada. Desde un agujero practicado en la madera, Televisa hacía tomas para una entrevista que mostraba a líderes en “la clandestinidad”. Hoy esta habitación está cerrada, cubiertas sus ventanas por gruesas mantas azules. En la parte de arriba, un pequeño baño es utilizado por la comunidad, que puede ver, de paso, el enorme salón de juntas que desde hace un año resguarda mantas, cobijas, pintas, cajas, alimentos y pizarrones donde los asistentes dejan mensajes sobre citas a ciegas y tareas a realizar.

Los ventanales dan directamente a la calle principal. Un camión de pasajeros, uno de aquellos Flecha Roja mortales, aguarda a la entrada, en espera de los manifestantes del 23. Mientras, sirve de escudo contra miradas curiosas. Un retrato del icono rebelde convertido en personaje de Benicio del Toro y Gael García, Ernesto Guevara, aguarda impávido en una columna, mirando al vacío.

Nadie apuesta por Atenco, ni siquiera los propios habitantes. El pueblo es pequeño, apenas seis calles forman el grueso de la cabecera municipal. Más allá están las tierras de la discordia, de la riqueza prometida. Allí nadie se atrevió a construir nada. Los campos están sembrados con el inevitable maíz. El tiempo de cosechas ha pasado y la brecha que conduce al antiguo lago de Texcoco luce abandonada. A un costado de ella, en el límite del pueblo, un enorme parque ejidal, con alberca, frontones y canchas deportivas, resguarda memorias de los zapatistas. Las siglas del EZLN recorren, en un demencial negro y rojo, las bardas perimetrales del verde complejo. Sólo algunos, a las cinco de la tarde, van a correr al parque. Los jornaleros recorren el camino en caballos o a pie pero no se internan demasiado. El primer bordo también marca la frontera. Más allá, los fértiles campos dominan todo. A lo lejos, decenas de kilómetros adelante, algunos cerros muestran el avance de la mancha urbana. Casas depauperadas cuelgan de ellos en racimos. Es la zona de Los Reyes, otro municipio pobrísimo que no puede esconder la miseria. En el campo las brechas se bifurcan. Unas conducen a pequeñas tabiqueras donde apenas humean una o dos. Allí comen los que manufacturan ladrillos con las mismas técnicas de hace 500 años. Allí viven y mueren. La brecha sigue interminable y atraviesa árboles antiguos que bordean olvidadas canaletas. Son cientos de kilómetros cuadrados de paisaje inamovible. El lago de Texcoco es historia. No quedan rastros de él o patos cuenta-cuentos que hablen con funcionarios federales y tomen acuerdos que beneficien a su lacustre comunidad. La tierra cambia paulatinamente. Verdes matorrales y pasto dejan lugar a tierras húmedas, casi desgajadas. La brecha seguida se pierde en estos potreros enormes, que hubieran catapultado a Fox y Montiel al top ten de la revista Forbes.

La miseria rodea los campos. El camino de regreso revela el abandono de terruños y poblados. El pueblo aguarda a que algo suceda, al menos eso da a entender a quien por casualidad llega a este municipio.

A la derecha del palacio está la guarida policial. Son municipales. Hace un año ningún uniformado se aparecía por allí con el pretexto del patrullaje. La guardia de hace un año, una mujer y un hombre parapetados detrás del mostrador confesaba el miedo ante posibles agresiones de la población. Ellos, atenquenses, se mantuvieron recatadamente al margen de la toma del pueblo, en el 2006. Hoy es diferente. Siete policías ríen despreocupados y bromean en ese mostrador enjuto y amanerado. Salen a la calle y manejan camionetas Pick Up que estacionan desparpajados en cualquier calle. Esta valentía, sin embargo, es apuntalada discreta pero eficazmente por una estación policiaca de la PFP, a dos o tres kilómetros sobre la autopista de Texcoco. Junto a la estación de uniformados está la Casa de Cultura, una de las pocas construcciones en buen estado. Allí acuden los estudiantes de la zona a consultar libros y usar computadoras. Dentro está también el Registro Civil, donde actas de nacimiento o matrimoniales cambian de mano con pasmosa facilidad. Allí, enfrente de esta pequeña puerta hay dos cuartos, en pleno patio. Allí se encerraron algunos para defenderse del acoso policiaco. El eco de macanas y gases antidisturbios dejaron huellas que se encargaron de borrar los munícipes. Incontables manos de pintura y discretas plantitas intentan cubrir de olvido la masacre. Dentro de una de las habitaciones una moderna aya cuida de un bebé. Una guardería ocupa hoy el lugar del ritual de sangre.

La sentencia está dictada. El olvido es, para Atenco, el castigo oficial.

La sombra de Montiel

* Arturo Montiel, desde donde está, sigue caminando con libertad y dando indicaciones a su sobrino de lo que debe y no debe hacer como gobernador.

Jorge Toribio Cruz

El gobernador Enrique Peña Nieto supo capotear las preguntas lanzadas por los diputados del PAN y PRD respecto a su labor en los tres años que lleva en el poder.

Los asesores a sueldo de Peña lo aleccionaron bien para que respondiera a preguntas de cajón.

Una de ellas, la que más le dolió al gobernador, fue sobre la protección para con su tío y mentor, Arturo Montiel Rojas, sobre los delitos de peculado, es decir, sobre todo lo que el ex mandatario cometió durante su administración, dejando al Estado de México en una de las peores crisis económicas jamás vistas en todos los tiempos, de hecho no sólo dejando a la entidad en números rojos, sino poniéndola en al borde de la quiebra. Cantidades inimaginables de dinero que se esfumaron de las arcas del pueblo y que ahora los mexiquenses con nuestros impuestos y trabajo tendremos que pagar, más intereses, a las instituciones financieras que reestructuraron la deuda.

Según estudios, el gobierno debe liquidar más de 56 mil millones de pesos, unos 2 mil 270 millones de pesos anuales durante cinco lustros, por concepto de intereses.

Ese dinero, en su mayoría, sirvió para que Montiel pudiera comprar placeres, adquirir innumerables en territorio mexiquense, en el país y el extranjero y poner negocios, además de sobornar, extorsionar a funcionarios públicos locales y federales y pagar un exagerado tren de vida.

Todo aquel servidor público, como este priista ahora conocido con el mote del “Rey Arturo”, que abusa de su puesto debe ser considerado traidor a la patria, y no hay mejor castigo que enjuiciarlos por un tribunal civil – no por jueces controlados y manipulados, como se hace- para después, sin obstáculos, dictarle sentencia. Y no hay mejor sentencia que conocer el nombre de sus cómplices, decomisar todos sus bienes muebles e inmuebles, así como sus cuentas bancarias -igual se hará con sus prestanombres-.

Así que la justa pregunta de este diputado de oposición puso a temblar al gobernador mexiquense quien, controlándose, replicó que no era asunto del gobierno juzgar a Montiel Rojas, pues ya se habían llevado a cabo las diligencias pertinentes.

Nuestro gobernante, a quien la opinión pública acusa de encubrimiento y protección de su tío Montiel, supo darle la vuelta a la pregunta.

Más aún, cuando algún otro legislador cuestionó la labor de Peña Nieto, un gobernante que no le ha cumplido al pueblo, como es la de proteger y no enjuiciar a Montiel, salía en su defensa el diputado priista de Atlacomulco, Héctor Velasco Monroy, quien con esa oratoria pírrica que lo distingue, protegió a capa y espada, casi hasta con su cuerpo a Peña.

No hay que olvidar que su viejo amigo lo hizo diputado local por Atlacomulco y ya desde hoy se presume, entre las filas del Grupo Atlacomulco, que es uno de los “buenos” para sucederle a Peña Nieto.

Mientras tanto Arturo Montiel, desde donde está, sigue caminando con libertad y dando indicaciones a su sobrino de lo que debe y no debe hacer como gobernador.

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