Pretelini: la misteriosa muerte

* Esa noche, la del 11 de enero, el vocero oficial y animador de los noticieros de Televisa daba a conocer una versión en la que deba todo tipo de detalles, como si Joaquín López hubiera estado presente en el dormitorio de la esposa. Aseguró, con el énfasis característico del vocero de los poderes fácticos del país, que “un poco después de la medianoche, a las 0:50 ya del jueves, Enrique Peña le llamó por teléfono (a su esposa Mónica Pretelini) para decirle que ya iba de regreso. Estaba por Santa Fe, volaría en helicóptero y en 25 minutos estaría con ella en casa. Así fue. Llegó, entró a su cuarto sin encender la luz, le susurró al oído que le hiciera un lugar en la cama y no le respondió. Le insistió y nada. Alarmado, encendió la luz y la vio muerta. Intentó respiración artificial al tiempo que pedían las urgencias médicas…”

 

Miguel Alvarado

“En circunstancias hasta ahora no aclaradas, Mónica Pretelini Sáenz, esposa del gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, falleció esta jueves en un hospital de la Ciudad de México, a los 44 años. Pretelini Sáenz, según datos consultados por Apro, llevaba varios meses separada del gobernador priista Peña Nieto. Así mismo, se supo que la víctima sufría severas alteraciones nerviosas y emotivas, las que la habrían orillado a consumir por un largo periodo medicamentos para poder dormir. Sin embargo, una versión extraoficial manejó que la víctima habría fallecido desde el miércoles por la noche y, según los datos de la autopsia, a causa de una sobredosis de somníferos, medicamentos que a menudo utilizaba para mantener su estabilidad emotiva y mental”.

Así comenzaba la revista Proceso y el periodista Ricardo Ravelo una pequeña crónica sobre el fallecimiento de la esposa del gobernador Enrique Peña, aquella mañana del 11 de enero del 2007, cuando en las redacciones de los diarios locales comenzó a circular desde temprano una serie de versiones que, primero, daban por hecho un accidente de un helicóptero en el que viajaban el propio gobernador Peña y su esposa.

Hasta las 10 de la mañana de aquel día la versión persistió insistente, dando lugar a todo tipo de rumores. A las 12 del día se supo concretamente que había un muerto en la familia del gobernador pero que se trataba de su esposa, Mónica Pretelini. La confirmación oficial llegó más tarde, después de la una, cuando un escueto comunicado oficial confirmaba la noticia. Para entonces, medios nacionales y del Estado de México habían encontrado una fuente inagotable de especulaciones que persisten a la fecha.

Esa noche, la del 11 de enero, el vocero oficial y animador de los noticieros de Televisa daba a conocer una versión en la que deba todo tipo de detalles, como si Joaquín López hubiera estado presente en el dormitorio de la esposa. Aseguró, con el énfasis característico del vocero de los poderes fácticos del país, que “un poco después de la medianoche, a las 0:50 ya del jueves, Enrique Peña le llamó por teléfono (a su esposa Mónica Pretelini) para decirle que ya iba de regreso. Estaba por Santa Fe, volaría en helicóptero y en 25 minutos estaría con ella en casa. Así fue. Llegó, entró a su cuarto sin encender la luz, le susurró al oído que le hiciera un lugar en la cama y no le respondió. Le insistió y nada. Alarmado, encendió la luz y la vio muerta. Intentó respiración artificial al tiempo que pedían las urgencias médicas…”

Esa fue la versión que se manejó durante un tiempo. Luego surgieron otras, tan fantásticas como la oficial y la de López, que daban cuenta incluso de que Pretelini vivía en un lugar de Europa, merced a un acuerdo de separación secreto firmado con el gobernador que liberaba al esposo y le permitía una nueva vida política y sentimental. Otras puntualizaban que aquella noche triste el gobernador habría peleado con su mujer y que en el forcejeo ella se golpeó la cabeza, muriendo a consecuencia.

Nadie sabe a ciencia cierta lo que sucedió, ni siquiera loo operadores telefónicos que atendieron los turnos de noche aquel día en el sanatorio Toluca y otro del ISSEMyM, cuando les preguntaban insistentes si allí se encontraba internada una persona de apellido Pretelini.

También en la bruma quedarán las consecuencias que ese fallecimiento esparció hasta Veracruz, donde meses después los escoltas de la Pretelini eran ejecutados por presuntos narcos que, equivocados en el blanco, habían hecho impacto sobre ellos.

Dos años no han podio borrar las dudas que esta muerte implantaron en el imaginario del país. Peña, un hombre con proyecciones presidenciales para los próximos comicios, decidió seguir su vida y tratar de ventilar el caso de Mónica por todos los medios con una versión muy particular. Los homenajes para ella y las entrevistas para él en revistas del corazón se sucedieron como cascada en los meses posteriores. Posteriores investigaciones, algunas para futuros libros que abordan la figura del sobrino de Montiel no pudieron llegar a nuevas conclusiones, aunque aportarán otros puntos de vista.

La vida de Peña se convulsionó a partir de entonces, epilépticamente desgarrada. Pero el luto no duró mucho. Pronto estaba de vuelta, tratando muy a su manera la administración estatal. El nombre de Pretelini pronto fu sustituido y una larga lista de aspirantas al DIF estatal apareció en la agenda del autollamado Viudo de Oro.

Artistas, reporteras y galanas del jet set recorrieron el tiempo libre del priista y por fin una Gaviota devolvió claridad a la vida del desconsolado. Hoy, con una relación pública y afincado en la carrera por la tenebrosa silla presidencial de México, a Peña se le ve sonriente, maduro solamente para aparecer en televisión y con un gobierno que se desbarranca de tanto en tanto y la publicidad sin freno de Peña en todo el país, la conformación de cuadros en los estados para apuntalar su imagen, las fotos del gobernador en los más sonados eventos sociales nunca pudieron enterrar de manera definitiva la sombra de aquel 11 de enero.

1 Comentario(s)

  1. ese dia a en el noticierode Jacobo Zabludovsky de la tarde, me toco escuchar el enlace con un reportero que decia estar afuera del Banamex en donde habia estado la esposa de peña nieto en uno de los municipios del Estado de Mexico, al rato que prendi la tele la version habia cambiado pero por completo!!!!!!! Que lastima que la gente no se quiera enterear… porque si no nos e nteramos el sera nuestro nuevo presidente,,,, ademas en una entrevista cuando el reportero le pregunto de que habia muerto su esposa… tardo mas de 10 segundos y ni siquiera contesto algo coherente esa entrevista la encuentran en Youtube…..


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