Las andanzas de Alma Grande

* Sotelo Delgado, quien hasta antes del 2006 era buscado por las autoridades de Morelos y Aguascalientes por diversos delitos, fue uno de los impulsores económicos del panista Armando Enríquez durante su campaña proselitista para la alcaldía de Toluca, apoyo que le otorgó gracias al capital económico que logró acumular principalmente por el cobro de cuotas a los comerciantes del mercado Juárez, cifra que llegó a alcanzar hasta medio millón de pesos por semana.

 

Elpidio Hernández

La lucha por controlar a los tianguistas del mercado de Aviación Autopan ha ocasionado una fuerte disputa entre las diferentes organizaciones de comerciantes que culminó con la desaparición y presunto homicidio de Gerardo Sotelo Delgado, ex dirigente de la organización Jorge Jiménez Cantú.

“Alma Grande”, señalado como uno de los principales operadores políticos del candidato panista a diputado local, Armando Enríquez, cuenta con un amplio historial delictivo que van desde la portación de arma prohibida pasando por los delitos de lesiones, robo en vía pública, robo de auto, ataques a las vías de comunicación, ultrajes, cohecho y homicidio en grado de tentativa. 

Sotelo Delgado, quien hasta antes del 2006 era buscado por las autoridades de Morelos y Aguascalientes por diversos delitos, fue uno de los impulsores económicos del panista Armando Enríquez durante su campaña proselitista para la alcaldía de Toluca, apoyo que le otorgó gracias al capital económico que logró acumular principalmente por el cobro de cuotas a los comerciantes del mercado Juárez, cifra que llegó a alcanzar hasta medio millón de pesos por semana.

La relación Enríquez-Sotelo tuvo su momento más álgido cuando el primero era aspirante a la alcaldía de Toluca. “Alma Grande” aprovechó su posición como líder de la organización Jorge Jiménez Cantú y desde de ahí se convirtió en operador político de Armando Enríquez.

Además de llevar acarreados y vítores para Enríquez, “Alma Grande” fue señalado por impulsar económicamente la campaña del ex alcalde, quien no dudaba en aparecer fotografiado junto a aquel rocambolesco personaje, siempre con la camisa abierta y cuajado el cuerpo de cadenas de oro y joyería.

“Alma Grande” también le significó a Enríquez el medio para controlar a la prensa local, pues después de cada mitin, el propio Sotelo se encargaba de repartir dinero a los reporteros allí presentes. Las dádivas iban de los 500 a los 3 mil pesos por persona, con lo cual se aseguraba la parcialidad de los supuestos comunicadores, quienes también ejercían como “orejas” y organizadores de conferencias de prensa para el poderos líder tianguista.

Un video subido al portal de Youtube da muestra fehaciente de la relación Enríquez-Sotelo. Con el título de “Armando Enríquez y Alma Grande” el video muestra una fotografía de ambos personajes donde el hoy aspirante a diputado, con una amplia sonrisa, tiene abrazado al ex líder de los comerciantes en lo que parece ser un mitin político. En el video se narra parte del negro historial de Sotelo Delgado.

El historial delictivo del ex dirigente data de 1991, cuando fue consignado ante el Juzgado Segundo Penal de Toluca por el delito de portación de arma prohibida; en febrero del 94 fue puesto a disposición del Departamento de Averiguaciones Previas de la Procuraduría estatal; en marzo del 95 fue remitido al ministerio público de Toluca por una Denuncia de Hechos asentada en el acta TOUMD/II/95; dos años después fue presentado ante el Juzgado Penal de Tenancingo acusado de robo en vía pública; en octubre del 98 Sotelo Delgado fue remitido al Juzgado Penal de Tenango por el delito de robo en vía pública; un mes antes había sido consignado al Ministerio Público por una denuncia de hechos que se asentó en el acta TOL/MD/II/705/98; un año después es remitido al ministerio público de Toluca acusado de lesiones; en octubre de 2001 fue presentado ante el Juzgado Séptimo Penal de Toluca por el delito de robo de vehículo con violencia; en 2006 fue consignado ante el Juzgado Sexto Penal de Toluca acusado de ataques a vías de comunicación, medios de transporte y lesiones; el mismo año nuevamente es remitido a las autoridades, ésta vez al Juzgado Primero Penal de Toluca por los delitos de ultraje, portación de arma prohibida, ataques a las vías de comunicación y medios de transporte; en octubre del mismo año es detenido y encarcelado en el Cereso de Santiaguito por oponerse al desalojo de ocho mil comerciantes del mercado Juárez y fue acusado de de ultraje, cohecho y resistencia; el 28 de marzo de 2008 “Alma Grande” es liberado una vez que el Tribunal Superior de Justicia del Estado de México revocó la sentencia condenatoria que se le había impuesto por esos delitos. Sin embargo, antes de pisar la calle fue reaprendido, ahora acusado de homicidio en grado de tentativa en contra de su compañero de celda, Joel Alcántara García. El dinero, las influencias y las corruptelas le permitieron al polémico líder abandonar el penal de Santiaguito en septiembre del 2008; sólo un año once meses fue el tiempo que estuvo encarcelado Sotelo.     

En octubre del 2006, cuando fue aprendido el ex líder de los tianguistas y salió a la luz pública su amplió historial delictivo, la Procuraduría estatal confirmó que se haría una investigación al interior de la dependencia para conocer los motivos por los cuales Sotelo Delgado nunca había sido aprehendido. “Había librado la cárcel por algunas fianzas que pagó, amparos y órdenes que no se cumplieron; a  raíz de su historial hay una petición a la Contraloría Interna para indagar por qué en administraciones anteriores no se cumplieron las órdenes de aprehensión”, señaló en esos momentos la dependencia.

El pasado ocho de junio Gerardo Sotelo Delgado fue reportado como desaparecido. Esmeralda de Luna Sánchez, lideresa de la Confederación Nacional de Asociaciones Sociales y Comerciales del Estado de México (Conasoc) y ex pareja sentimental de Sotelo fue señalada como una de los presuntos responsables de la desaparición del popular personaje. “El último día que fue visto Sotelo Delgado acudió a una cita con la líder de la Conasoc para solucionar la forma en la que iban a trabajar, sin embargo, desde las 8:30 de la mañana de ese lunes no volvimos a saber nada de él y en su teléfono no responde”, afirmó su esposa, Maricruz Díaz Tapia, quien tres días después levantó una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de México con número de acta TOL/AC2/II/999/2009, por secuestro y lo que resulte de ello.

El viernes cinco de junio, tres días antes de su desaparición, Gerardo Sotelo se reunió con cerca de sesenta locatarios del citado tianguis, quienes le manifestaron “repudio”, pues lo acusaron de extorsionarlos ya que les cobraba 250 pesos por cooperación semanal y una cuota de 800 pesos para destinarlos a un candidato municipal.

Hábil para ganarse la confianza de los locatarios, Alma Grande se comprometió a bajar las cuotas para instalar comercios, ofreció más garantías a los locatarios, respeto de las autoridades al gremio y reintegrar el grupo de comerciantes ambulantes “Jorge Jiménez Cantú”; además aprovechó la ocasión para acusar a su ex esposa Esmeralda, actual lideresa de un sector comercial, de cobrar mucho y enriquecerse con el trabajo de los comerciantes. Las propuestas encontraron eco entre los comerciantes, quienes se comprometieron en apoyarlo para convertirlo nuevamente en su dirigente.

Durante una conferencia de prensa ofrecida por Maricruz Díaz Tapia y un grupo de comerciantes para denunciar la desaparición, señalaron que la lideresa de la Conasoc los había amenazado. “Le advirtió a Gerardo que no viviría para contar lo que estaba pasando”, dijo Díaz y puntualizó que el enfrentamiento ocurrido en el mercado el cinco de junio fue porque Alma Grande quiso retomar su zona de control, por lo que un grupo de choque de casi 100 personas arremetió en su contra. Agregó que tiene videos donde un grupo de la lideresa de la Conasoc intimidó a Sotelo Delgado e incluso se registra la amenaza pública hecha por De Luna Sánchez “diciendo que para este fin de semana ya no volvería”.

La desaparición de Sotelo Delgado sigue siendo un misterio y diferentes versiones se vierten sobre la localización del personaje. Los tianguistas del citado mercado se encuentran temerosos de proferir alguna declaración o dar una información. Hay quien señala que Sotelo Delgado ya apareció y otros, como la titular de Comercios Populares del ayuntamiento de Toluca, señalan que se encuentra descansando en Acapulco.  

Algo de lo que se tiene absoluta certeza es que son muchos los intereses que se manejan en torno al mercado de la Aviación Autopan que aglutina a cerca de doce mil comerciantes que son obligados a pagar una cuota que va de los doscientos cincuenta a los cuatrocientos pesos semanales, situación que vuelve atractiva y disputada la dirigencia de las diferentes organizaciones al grado de desaparecer a un personaje.

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