Los hombres sin cabeza

* Un acto que ha consternado a la sociedad es el hecho de las decapitaciones frecuentes que han acaecido en la entidad. A propósito de ello, Sergio González Martínez en su libro “El Hombre Sin Cabeza”, señala que las decapitaciones que realizan los sicarios del tráfico de drogas en México, como en otras partes del mundo y que han sido difundidos por internet y otros medios, representan la pérdida de la razón en su sentido más extenso.

 

Nuestro Tiempo

Según las cifras de la Procuraduría de General de Justicia en el Estado de México en 2007 se cometieron 111 muertes violentas; en 2008 hubo un aumento del 300 por ciento pues la cantidad de  personas asesinadas fue de 346 y al cierre del primer bimestre de éste año van 135; de los 218 casos que han ocurrido en toda la entidad este año, la zona oriente suma 135. Ecatepec encabeza la estadística con 46 ejecutados. En Nezahualcóyotl ha habido 18, y en Ixtapaluca, 10. En tanto, la zona poniente lleva 54, en donde se destacan Coacalco y Naucalpan, con 12 cada uno, y Tultitlán, con 11, revela el diario Reforma.

Los niveles de violencia van en crecimiento y particularmente el Estado de México se sitúa como uno de los más peligrosos a nivel nacional. Las “vendettas” entre narcos han dejado una estela de muerte e incertidumbre dentro de la sociedad mexiquense. Los municipios donde más ejecuciones se cometen son los del oriente y norponiente de la entidad. En el mes de enero se perpetraron 34 ejecuciones, principalmente en los municipios de Tecámac, Nezahualcóyotl, Cuautitlán México, Tultitlán y Zumpango, donde se encontraron los cadáveres abandonados por los homicidas.

En febrero, de acuerdo a un recuento realizado, se reportaron 43 muertes violentas, perpetradas por organizaciones delictivas dedicadas a la distribución de drogas en los municipios de Ecatepec, Tlalnepantla, Zumpango y Nezahualcóyotl.

Marzo ha sido el mes más violento del primer trimestre del año, durante el cual se localizaron 57 cadáveres en los mismos municipios y en casos menores al sur de la entidad, en su mayoría con señales de tortura, atados de manos y pies, envueltos en cobijas o bolsas de plástico y en los casos más tétricos, decapitados, lo que indica que se trata de ejecuciones de la delincuencia organizada, sin que las autoridades mexiquenses hayan aclarado las mismas.

En todo ello, aparece en forma recurrente el nombre de “La Familia”, grupo criminal que, de acuerdo a las autoridades estatales, mantiene fuerte disputa con “Los Zetas” por hacerse del control de la venta y tráfico de drogas en el Estado de México.

En la zona de Tejupilco, Valle de Bravo, Toluca y Tenango y diversos municipios mexiquenses colindantes con el Distrito Federal, se ha sufrido el embate de esta banda integrada inicialmente en Michoacán, según información del diario Alfa.

A nivel nacional las cifras de asesinatos violentos en México han crecido de la siguiente manera, según reportes de México Unido Contra la Delincuencia. En 2005 hubo 621 ejecutados; en el 2006 fueron 895 personas víctimas de asesinatos; para 2007 la cifra casi se duplica con mil 309 personas; en 2008 creció a mil 701 y en 2009, tres mil. Los primeros mil muertos se alcanzaron en 51 días; los mil siguientes en 59 días y los últimos mil se contabilizaron en 58 días, lo que da un promedio de 17 personas asesinadas diarias en lo que va de este año, cifras comunicadas el 12 de agosto de 2009 por dicha organización.

El reporte Cifras y Resultados Globales de los Operativos Contra el Crimen Organizado, elaborado con datos de todas las dependencias involucradas, y que abarca de diciembre de 2006 al 25 de abril de este año, refiere que mil 257 personas fueron detenidas, pero el informe de la Sedena del 28 de abril indica que del primero de enero al 28 de abril sólo su personal capturó a mil 293 presuntos delincuentes.

A pesar de las inconsistencias estadísticas y tomando en cuenta únicamente el reporte de Cifras y Resultados Globales, la eficacia del gobierno federal para llevar a los delincuentes ante los tribunales y asegurar que serán enjuiciados es apenas superior a 26 por ciento, ya que de mil 257 detenidos que reportó haber recibido la Procuraduría General de la República, hasta el 25 de abril sólo a 330 se les dictó auto de formal prisión y 44 estaban sujetos a arraigo.

Durante el 2007 se documentaron 3 mil 127 ejecuciones en el país, siendo elementos de la policía y narcotraficantes el principal blanco. Se aprecia el uso de armamento más poderoso y un mayor número de participantes para llevar a cabo una ejecución. Incluso el empleo de autos blindados y chalecos anti-balas han resultado insuficientes para evitar esta clase de ataques, en 2008 se presentaron 5 mil 661 ejecuciones.

Hasta el 12 de abril del 2009 la PGR reconoce mil 960 ejecutados, sin embargo fuentes oficiales señalan al Consejo para la Ley y los Derechos Humanos A.C que al 9 de junio van más de 6 mil 300 ejecutados, es decir, “se está iniciando una campaña de desinformación sobre el tema para evitar sus consecuencias”, según el diario La Jornada.

La violencia en el territorio mexiquense ha ido en aumento y mientras las autoridades afirman que los grupos delictivos no han establecido sus cuarteles en la entidad, éstos operan con total impunidad por diversas zonas.

Zetas, cárteles de Neza, de Tepito, de los Arellano han sentado sus reales y en los últimos meses se ha registrado la ejecución de varias personas, presuntamente integrantes de las bandas delictivas.

Entre ejecuciones y levantones, las cifras discrepan, ya que mientras la PGJEM habla de menos de 20, legisladores registran por lo menos 50 hechos violentos, entre ejecuciones y levantones.

Diversos estudios apuntan a que el Estado de México se ha convertido en uno de los más peligrosos y con mayor violencia en el país. Datos estadísticos indican que uno de cada cinco asesinatos cometidos al día en el país se registra en la entidad.

En el territorio mexiquense se encuentran cinco de los 15 municipios más peligrosos a nivel nacional: Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Naucalpan, Cuautitlán, Ecatepec y Toluca.

Si bien es cierto que las cifras no aclaran totalmente la situación que se vive en el estado, el ambiente que prevalece en la población es de absoluta incertidumbre y desprotección y las autoridades correspondientes no han aportado datos concretos y estadísticas del todo confiables.

A partir de este tejido  de elucubraciones sombrías y actos mediáticos de incapacidad por parte de las autoridades, la desinformación prevalece de manera que sólo en años venideros se conocerá parte de la verdad que ahora priva en el estado.

Un acto que ha consternado a la sociedad es el hecho de las decapitaciones frecuentes que han acaecido en la entidad. A propósito de ello, Sergio González Martínez en su libro “El Hombre Sin Cabeza”, señala que las decapitaciones que realizan los sicarios del tráfico de drogas en México, como en otras partes del mundo y que han sido difundidos por internet y otros medios, representan la pérdida de la razón en su sentido más extenso, la pérdida absoluta de identidad y el uso de los cuerpos cuyos mensajes crueles de gran alcance superan la capacidad de entendimiento de la sociedad que termina horrorizada con actos de una naturaleza brutal que determinan el rumbo de los poderes fácticos de organizaciones criminales cuyo único interés es el manejo absoluto de las plazas de venta y la oligarquía criminal.

A partir del año 2008 los crímenes cometidos en el estado han ido creciendo también en su violencia, pues los sicarios transmiten de manera muy clara sus mensajes.

Aún no hay comentarios

Aún no hay comentarios.

RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack

Deja un comentario