Toluca la Roja

* Hoy las calles del municipio han dejado de ser lo seguras que eran antaño. Un estudio realizado por la firma Prisma Consulting Latinoamérica, dado a conocer a principios de septiembre, ubica a la capital mexiquense como una ciudad de riesgo “medio alto”, por la moderada cantidad de delitos que aquí suceden. Toluca comparte créditos en esa clasificación con cuatro ciudades más.

 

Elpidio Hernández

La vida sosegada de los habitantes de la capital mexiquense se ha visto resquebrajada por acontecimientos poco conocidos en este municipio, catalogado hasta hace unos años como uno de los más tranquilos del país. Hechos recientes como el asesinato de dos estudiantes de la Preparatoria Uno, la detención de un serial-killer dedicado a ultimar jovencitas y el secuestro y asesinato de una pareja de comerciantes del pasaje comercial  Lycesa son acontecimientos que han consternado a la sociedad.

Hoy las calles del municipio han dejado de ser lo seguras que eran antaño. Un estudio realizado por la firma Prisma Consulting Latinoamérica, dado a conocer a principios de septiembre, ubica a la capital mexiquense como una ciudad de riesgo “medio alto”, por la moderada cantidad de delitos que aquí suceden. Toluca comparte créditos en esa clasificación con cuatro ciudades más: Saltillo, Acapulco, Querétaro y Monterrey.

De acuerdo al estudio las urbes más peligrosas del país son Ciudad Juárez y Culiacán, por su “muy alto” riesgo de ocurrencia de incidentes relacionados al tráfico de drogas y a los delitos patrimoniales. En el segundo nivel, clasificado como de riesgo “alto”, se encuentran 13 ciudades entre las que destacan el Distrito Federal, Nogales, Obregón, Hermosillo, Mexicali, Veracruz, Torreón, Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo, Chihuahua, Durango y Oaxaca por sus altos índices delictivos y niveles de violencia ligados al narcotráfico. Otras versiones ubican a la capital mexiquense en el top 15 de las demarcaciones más peligrosos junto a metrópolis como Juárez, DF, Culiacán, Mexicali y las mexiquenses Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Naucalpan, Cuautitlán y Ecatepec. 

Para octubre del 2005 y hasta abril del 2006 Toluca ya ocupaba el tercer lugar a nivel estatal en la cantidad de delitos registrados, con once mil 690 casos consumados. En aquel entonces el municipio era superado por Ecatepec, que ocupaba el primer lugar con 19 mil 230 casos y Nezahualcóyotl, que registró 13 mil 225 delitos en el mismo lapso, según documenta el diario local Alfa.  

La mañana del 22 de septiembre un presunto secuestro que culminó en asesinato tocó las entrañas toluqueñas. En el kilómetro uno de la carretera que comunica a las comunidades de Cacalomacán y Tlacotepec en la colonia El Refugio, de la capital mexiquense, fueron encontrados los cuerpos sin vida de una pareja dedicada al comercio de ropa para bebé y novia en el Pasaje Lycesa. Los nombres de los hoy occisos eran Juan José Aceves Gómez, de 58 años de edad y María Concepción Reyna García Martínez, de 52 años.

Sus restos fueron localizados dentro de una lujosa camioneta Lincoln Mercury, modelo Mariner, color gris, con placas MEF 3951 del Estado de México. Al momento de ser encontrados, los cuerpos estaban amordazados de pies y manos con cinta canela y ambos presentaban el tiro de gracia en la cabeza.

Versiones extraoficiales informaron que el matrimonio había sido levantado un día antes, cuando se dirigían a una zona comercial de Metepec. Se presume que en el trayecto fueron interceptados por un comando que más tarde exigiría dos millones y medio de pesos por el rescate. A los familiares les fue imposible juntar tal cantidad de dinero, pues su nivel económico no era tan alto como los captores pensaban, por lo que fueron ejecutados.

El Pasaje Lycesa, localizado en el centro de la ciudad, continúa hoy con su actividad normal. No hay señales de luto en ninguno de los negocios y sólo un par de locales con sus cortinas abajo se dejan pulsar en el lugar. Los encargados de las tiendas donde se expende todo tipo de vestidos para quinceañeras, bodas y bebes evaden proferir alguna declaración y únicamente confirman que los hoy difuntos eran dueños de algunos negocios del lugar, sin llegar a precisar cuales. Tomar fotografías es impedido por los propios locatarios quienes amenazan con llamar a las autoridades.  

 

Asesino serial de Toluca 

 

El pasado 27 de septiembre las autoridades se toparon con un caso sui géneri y hasta esos momentos incomprensible en la historia reciente de la capital mexiquense, cuando detuvieron al multihomicida Humberto Mendoza Osuna, de 33 años de edad, responsable de la muerte de cuando menos cuatro adolescentes de 18 años de edad.   

De acuerdo con la Procuraduría General de Justicia del Estado de México la detención de Mendoza Osuna -quien resultó ser elemento activo de la Agencia de Seguridad Estatal, adscrito al municipio de Temascaltepec- se realizó cuando caminaba por la calle José Antonio Albarrán de la capital mexiquense. Al momento del aseguramiento el presunto responsable admitió tener relación con la muerte de Areli Jiménez Guzmán, María Guadalupe Amado Gil, Maritza Martínez Rubio y María Guadalupe Escobar Ayala, todas ellas con la característica de tener 18 años de edad.

A la usanza de famosos asesinos seriales como Juana Barraza, la Mataviejitas, José Luis Calva, el Caníbal de la Guerrero o Fiedrich Haarman, el Carnicero de Hannover, Mendoza Osuna se caracterizó por seleccionar a sus victimas por el rango de edad -18 años- y la zona donde laboraban –la terminal de autobuses y el centro de la ciudad-.

Su primera victima fue Areli Jiménez Guzmán, empleada doméstica a quien conoció el 23 de mayo en la explanada del mercado Benito Juárez. El multihomicida relató que luego de varias citas, donde sostuvieron relaciones, la actitud de Jiménez Guzmán le molestó por lo que le introdujo en la boca un trapo hasta privarla de la vida. Para que no se descubriera el ilícito dejó el cuerpo en un canal de aguas negras en la colonia San Antonio Buenavista. Al momento de ser localizado, gran parte de su rostro había sido tragado por roedores y el resto estaba en avanzado estado de putrefacción.

La segunda victima fue María Guadalupe Amado Gil, empleada de una zapatería en la zona de la terminal de autobuses de Toluca. El asesino serial señaló que conoció a la joven en el parque Luis Donaldo Colosio y después de varias citas y sostener relaciones sexuales con ella, el 28 de junio le golpeó hasta quitarle la vida. Como sucedió con su primera víctima, dejo el cuerpo sobre en la colonia La Curva de San Felipe Tlalmimilolpan.

Maritza Martínez Rubio, de 18 años de edad, fue la tercera victima del multihomicida, quien refirió que la conoció en el Centro Histórico de la capital mexiquense. Al igual que en las ocasiones anteriores, la privó de la vida al sostener relaciones . El cuerpo sin vida fue encontrado en el kilómetro 5 de la carretera Toluca-Temascaltepec, perteneciente al poblado de Cacalomacán.

Finalmente Mendoza privó de la vida a María Guadalupe Escobar Ayala el 29 de agosto, por negarse a sostener relaciones. Luego de ultimarla, depositó el cuerpo sin vida en el paraje Macaria, también perteneciente al poblado de Cacalomacán del municipio toluqueño.

 

Estudiantes de la Prepa Uno

 

Este episodio se registró el pasado primero de junio, cuando fueron ultimados dos estudiantes de la preparatoria Adolfo López Mateos, quienes fueron identificados como Brenda Itzel Castrejón Ruiz y Marcos Julio de Jesús Castrejón Gil, estudiantes del segundo semestre. Los hechos se registraron en el parque del Calvario ubicado en el cruce que hacen las calles de Valentín Gómez Farías y Villada, en pleno centro de la ciudad.

Los cuerpos presentaban heridas mortales realizadas con un compás escolar. En uno de los rincones del parque fue localizada la joven, mientras que Julio de Jesús yacía boca arriba y mostraba heridas que mancharon de sangre sus escasas ropas.

El 13 de junio fue detenido Rufino Carreola Vara, de 41 años de edad como responsable del doble homicidio. Las indagatorias establecieron que Carreola, dedicado al robo con violencia en la zona del Calvario, atacó a la pareja a fin de quitarles sus pertenencias e intentó violar a la joven por lo que se registró una pelea que concluyó cuando el delincuente tomó un tronco con el que los golpeó y después, con un arma punzocortante los lesionó hasta privarlos de la vida. Según las autoridades la detención del sujeto se logró gracias a que el responsable el día de los hechos perdió un teléfono celular en el mencionado lugar.

 

Los otros horrores

 

Uno de los sucesos que causó mayor impacto por la alevosía con que se cometió, fue el asesinato de Pablo Derbez Herrera, miembro de una de las familias más conocidas y de mayor abolengo en la capital mexiquense, quien falleció a finales de agosto del 2008 a causa de una bala que se incrustó en su cabeza durante un asalto en el que también resultaron heridos sus hermanos, Mauricio y Eduardo Derbez Herrera. Los hechos se registraron al filo de las 6 de la tarde, cuando los hermanos Derbez acudieron a la sucursal bancaria HSBC, ubicada en avenida Tecnológico para realizar una operación bancaria. Al salir de la sucursal abordaron un auto marca Chevrolet, tipo Optra, color arena, con matrícula de circulación AHP-8564 para ir a su domicilio, ubicado en el número 859 de Andrés Quintana Roo y al bajar de su automóvil fueron sorprendidos por un comando armado que disparó en al menos 14 ocasiones causando la muerte del mayor de los hermanos.

Otro sucedió el 30 de mayo del 2008, cuando Ángel César Ramírez Lujano, de 37 años de edad, asesinó a su padre que en vida respondiera al nombre de Ángel Ramírez Martínez, quien trabajaba como profesor. El homicida citó a su padre en Laguna Siete Colores esquina con Torres Chicas, en la colonia Parque Nacionales, de la ciudad de Toluca para reclamarle su desprecio, toda vez que el homicida es homosexual, situación que era del conocimiento de la familia; su papá lo condicionaba a no llevar a sus amigos o parejas sentimentales a su domicilio; esto originó una discusión que se convirtió en riña cuando César aventó a su víctima, quien a su vez tomó una varilla que estaba en el lugar y trató de defenderse de la agresión de su hijo, quien le quitó la varilla y se la incrustó en cara y cuello.

Otro episodio sangriento se suscitó el 21 de marzo del 2008, cuando Uriel Piña Nava ejecutó a tres integrantes de una familia que respondían a los nombres de Víctor Bernal Guadarrama, Víctor Gerardo Bernal Isojo y Juan Pablo Bernal Salazar, abuelo, hijo y nieto, de 64, 36 y 10 años de edad respectivamente, a quienes después de matar con disparos de arma de fuego en la cabeza, les prendió fuego en el paraje denominado “Paso Hondo”, ubicado en la comunidad de Tlacotepec, en el municipio de Toluca.

El martes 27 de mayo fue asesinada una joven de 18 años en el poblado de San Antonio Buenavista. La adolescente, originaria de Villa Victoria, fue violada y ahorcada para después ser arrojada, atada de manos y semidesnuda, en un canal de aguas negras en el paraje conocido como “La Joya”, en la capital mexiquense.

Un hecho similar se registró el pasado 13 de mayo cuando Mónica Ferreira Mañón, de 32 años de edad fue asesinada y posteriormente quemada en su domicilio ubicado en la avenida Álvaro Obregón 171-A, en la colonia Moderna de la Cruz. De acuerdo con vecinos, todo empezó como una simple discusión de pareja y Jorge Alberto Ramírez Taboada fue detenido como presunto responsable. 

Uno más aconteció el 23 de octubre del 2008, cuando fue asesinado Jorge Velásquez, de 19 años de dad, ultimado en las instalaciones de la taquería La Parrilla Suiza, ubicada en esquina de Vicente Guerrero y Venustiano Carranza. Los hechos sucedieron cuando el joven llegó al comercio en estado de ebriedad y tuvo un altercado con otros clientes; el dueño del establecimiento, Juan Contreras, intervino en la discusión pero fue abofeteado por el ahora occiso, por lo que Contreras decidió usar un arma calibre .38 Súper, para asestarle un balazo a la altura del corazón, que mató de inmediato al muchacho.

También se recuerda la ejecución del comandante de la policía Judicial, Néstor Peña Sánchez, el cuatro de noviembre del 2008, quien recibió diez disparos en el rostro y tórax. Los hechos se registraron frente a su domicilio, ubicado en la avenida Tlachaloya 213, en la colonia Seminario. Junto al cuerpo se encontró una cartulina que tenía escrito un mensaje: “eso les pasa por no querer jalar con nosotros. Putos. Para los que no creían, estamos aquí. La Muñeca, El Rufo y El Indio”. Peña era jefe de grupo en la Región de Villa Victoria, municipio al sur del valle de Toluca.

El 30 de marzo pasado dos elementos de la Agencia de Seguridad Estatal fueron ultimados a tiros en la vialidad Adolfo López Mateos y al lado de los cuerpos se encontró un mensaje que decía: “a ver quién se cansa primero… ahí les va, la vida no retoña, no sean tontos, ya sabemos con quién jalas, Falty Hurtado, nosotros no perdonamos, a ver quién se cansa primero. ATTE. ALFM”. El narcomensaje presuntamente era dirigido al comandante de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, Falty Hurtado Ortiz.

El 6 de agosto del 2008 fue ejecutado en la colonia Magdalena Julio César Galindo Sánchez, de 19 años de edad, a escasos metro y medio de su casa. El cuerpo del adolescente quedo tendido sobre la calle Carlos Inclán Herrera, de la capital mexiquense.

El 11 de julio del 2008 fue ejecutado Braulio Nicolás Hernández Zúñiga. Elemento de la policía Judicial del Estado de México, se desempeñaba como escolta del ex director Operativo de la Policía Ministerial del Estado de México, Arturo Cuitláhuac Ortiz Lugo, señalado como presunto protector de narcotiendas que operan en la entidad. El elemento fue interceptado en su vehículo y baleado en la colonia Unidad Victoria; en el lugar de la ejecución fueron encontrados 35 casquillos de AK-47 y junto al cadáver se halló un narcomensaje, el cual decía: “con La Familia no se juega, vayan preparando el traje con el que se van a morir”.

El 10 de marzo del 2008 José Antonio Téllez Nava, elemento del ejército y de 22 años de edad, fue apuñalado por cuatro sujetos al momento en que circulaba con su bicicleta por la calle de Lago Winnipek, en la colonia Seminario; el hermano de la víctima, quien también es elemento de la 22 Zona Militar, explicó que los hechos ocurrieron cuando José circulaba en su bicicleta y fue interceptado por cuatro sujetos, quienes lo golpearon y lo despojaron de su vehículo para después huir, por lo que el agredido solicitó apoyo a unos amigos. Les hicieron frente a los ladrones, con quienes se liaron a golpes. Posteriormente, los compañeros de José Antonio se fueron del lugar y fue en ese momento cuando uno de los presuntos responsables aprovechó para sacar de sus ropas un arma blanca y apuñalar en más de tres ocasiones a la víctima.

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