* Los falsos discursos disparados durante las campañas proselitistas que hablaban de reducir los salarios han quedado sepultados. Entre los municipios más generosos en el pago salarial se encuentra la capital mexiquense, donde la doctora María Elena Barrera Tapia tiene ingresos mensuales de 134 mil 398 pesos; mientras que la presidenta del DIF municipal, María Elena López Barrera, hija de la doctora, obtiene 60 mil pesos en un cargo que hipotéticamente se considera honorario.
Elpidio Hernández
“A mí no me den, que me pongan donde hay y solito me despacho”, fue una de las frases célebres del extinto profesor Carlos Hank González. Décadas después, aquel apotema hankista sigue siendo bien utilizado por las nuevas generaciones de políticos en el Estado de México. Y es que a pesar de que prácticamente todos los ayuntamientos se encuentran mermados en el aspecto financiero, los alcaldes han sabido despacharse con salarios iguales o incluso más generosos que los de sus antecesores y que, por supuesto, no corresponden con las condiciones socioeconómicas de sus gobernados.
Los falsos discursos disparados durante las campañas proselitistas que hablaban de reducir los salarios han quedado sepultados. Entre los municipios más generosos en el pago salarial se encuentra la capital mexiquense, donde la doctora María Elena Barrera Tapia tiene ingresos mensuales de 134 mil 398 pesos; mientras que la presidenta del DIF municipal, María Elena López Barrera, hija de la doctora, obtiene 60 mil pesos en un cargo que hipotéticamente se considera honorario. Barrera también aprovechó sus ahorros para comprar una casa en la colonia Granjas, por 4 millones de pesos en la que habitaría una de sus hermanas, como lo contó la propia madre de la alcaldesa a unos extrañados vecinos que primero debieron escuchar una arenga proselitista a favor de la doctora, en tiempos electorales. Luego, después de tomar posesión como alcaldesa, los vecinos se enteraron de la compra. En la esquina de la esquina de las calles Rodolfo Soto y Clara Quevedo, justo atrás del Sanatorio Toluca, la nueva propiedad fue remodelada. Al terminar los trabajos, fue la propia madre de la alcaldesa quien ocupó el inmueble. Allí, cualquiera que la visite constata que un equipo de servidores atiende a la señora, quien por muchos años vivió sola en una casa ubicada en la calle de Eulalia Peñaloza, en la colonia Federal, donde rentaba un pequeño cuarto para huéspedes.
Otra de las excentricidades salariales se registra en Tlalnepantla, donde el priista Arturo Ugalde tiene una percepción mensual de 141 mil 732 pesos con 89 centavos.
Para Salomón Sánchez Espinosa, regidor del municipio de Lerma, el fenómeno tiene su origen en que no hay una ley que regule el salario de los gobernantes en el Estado de México y es que sólo la Legislatura estatal es la única que intenta, muy débilmente, poner un tope a esas prácticas, a través del malogrado Consejo de Valoración Salarial, cuya función es la de “sugerir”, pero no obligar a la regulación y asignación de los salarios. “No existe un castigo para quien no acate esas recomendaciones, por eso, es que se siguen violando las recomendaciones”, dice Sánchez Espinosa.
A finales de octubre la Legislatura estatal aprobó el nuevo Consejo de Valoración Salarial que tiene la responsabilidad de hacer un análisis de la situación económica, política y social del Estado de México y, con base en ello, proponer una tabla de salarios mínimos y máximos aplicables a los servidores públicos de los 125 municipios de la entidad. La propuesta de salarios tendría como principal destinatario a los presidentes municipales mexiquenses para que no abusen del cargo y se asignen salarios que lastimen y ofendan a los ciudadanos del Estado de México. El Consejo y que ya está en funciones, fue integrado por el ex rector de la máxima casa de estudios de la entidad, Uriel Galicia Hernández, además de Alejandro Gumler Vieyra, Luis González Rivera, Heriberto Gabriel Guzmán Gómez, Ricardo Alfredo Sodi Cuéllar, Alejandro Barrera Villar y Laura Elena del Moral Barrera.
Otro factor que influye, aunque en menor medida, es que en prácticamente en todos los municipios del Estado de México existe opacidad y falta de transparencia en la rendición de cuentas. La mayoría de los municipios no cuentan con un portal de internet donde se dé a conocer el manejo de los recursos públicos, mientras que los gobiernos que sí tienen su página electrónica no están obligados a hacer pública esa información. Son contados los municipios donde hay total transparencia en los temas financieros.
En la capital mexiquense la alcaldesa María Elena Barrera Tapia -quien en varias ocasiones declaró que al ayuntamiento lo encontró mermado financieramente e incluso sin capacidad monetaria para los asuntos más urgentes- recibe un sueldo de 134 mil 398 pesos al mes, misma cantidad que era devengada por su antecesor, el panista Juan Rodolfo Sánchez Gómez, a quien señaló de entregar el municipio con sólo 494 pesos. Los excesos de esta administración alcanzan a María Elena López Barrera, presidenta del DIF Municipal, quien obtiene un salario de 60 mil pesos mensuales en un cargo que hipotéticamente se considera honorario. Por su parte, los síndicos municipales obtienen ingresos por 97 mil 890 pesos, mientras que cada uno de los 16 regidores se lleva 85 mil 989 pesos mensuales.
En el municipio de Naucalpan de Juárez -extinto bastión panista- la priista Azucena Olivares cumplió lo prometido en campaña y redujo de forma considerable su salario, en comparación con los ingresos obtenidos por su antecesor, el panista José Luis Durán Reveles. Según información del portal de internet de ese municipio, la alcaldesa tiene un sueldo bruto de 89 mil 116 pesos con 26 centavos, mientras que el panista tenía una percepción mensual de 177 mil 744 pesos con 90 centavos. La reducción del salario de una administración a otra fue de casi 89 mil pesos. Cada síndico naucalpense tiene una percepción bruta de 75 mil 637 pesos, mientras que los regidores obtienen 66 mil 650 pesos al mes. De acuerdo a la tabla del Consejo de Valoración Salarial publicada a principios del 2008, pero que aún se encuentra vigente en el territorio estatal, el salario recomendado para esta demarcación se ubica en 129 mil 145 pesos.
En el municipio de Metepec la alcaldesa Ana Lilia Herrera Anzaldo obtiene un ingreso de 65 mil pesos mensuales, poco menos del sueldo que tenía su antecesor, el petista Óscar González Yáñez, quien oficialmente se embolsaba 72 mil 681 pesos al mes. Por su parte, el síndico municipal obtiene un ingreso de 64 mil 490 pesos, mientras que cada uno de los 13 regidores del municipio obtienen 55 mil 140 pesos mensuales. El salario recomendado para esta demarcación es de 72 mil 506 pesos.
En el municipio de Nezahualcóyotl, el paralímpico Édgar Cesáreo Navarro no da a conocer sus percepciones salariales en su portal de internet, que incluye todo tipo de información menos lo referente al tabulador salarial. Su antecesor, el perredista Víctor Bautista López, quien gobernaba a más de un millón 688 mil 258 habitantes, percibía un sueldo de 83 mil pesos libres, 46 mil 145 pesos menos que lo recomendado por el Consejo de Valoración Salarial, que marca un límite de 129 mil 145 pesos.
En Tlalnepantla de Baz, el edil Arturo Ugalde tuvo un pequeñísmo incremento salarial, de escasos 30 centavos en comparación con su antecesor, el panista Marco Antonio Rodríguez Hurtado, quien concluyó su gestión con un sueldo de 141 mil 732.59 pesos, actualmente el salario del alcalde priista es de 141 mil 732 pesos con 89 centavos, mientras que los síndicos se embolsan 99 mil 129.89 pesos y los regidores 78 mil 957 pesos con 30 centavos. Los 141 mil 732.59 pesos de Ugalde lo ubican como el alcalde mejor pagado de todo el territorio estatal.
El portal de internet de Ecatepec de Morelos, municipio que es gobernado por el doctor Eruviel Ávila Villegas, no registra datos de las percepciones salariales de los integrantes del ayuntamiento. Sin embargo, fuentes periodísticas de ese municipio señalan que el sueldo del priista se ubica por encima de los 80 mil pesos mensuales, cifra similar al salario devengado por su antecesor el perredista José Luis Gutiérrez Cureño, quien obtenía 80 mil 750 pesos, y muy por debajo de los 130 mil pesos que obtuvo Ávila Villegas durante su primer periodo como alcalde de la administración 2003-2006. Ecatepec es el municipio más poblado del territorio mexiquense con un millón 688 mil 258 habitantes y la cifra recomendada por el Consejo de Valoración Salarial es de las más altas con 129 mil 145 pesos.
En Cuautitlán Izcalli, el salario de la priista Alejandra del Moral Vela es de 91 mil pesos mensuales, cifra muy por debajo de los 120 mil pesos que recibía el panista David Ulises Guzmán hasta hace unos meses. La demarcación cuenta con casi medio millón de habitantes y la remuneración recomendada por el Consejo de Valoración del Congreso estatal, y que aún permanece vigente es de 99 mil 260 pesos.
En Chimalhuacán, uno de los municipios de mayor contraste en la entidad, el priista Jesús Tolentino tiene un ingreso neto de 60 mil 286 pesos, según lo publicado en el portal electrónico de ese municipio. De acuerdo al tabulador de sueldos de esa demarcación el síndico municipal obtiene 51 mil 688 pesos y los regidores 44 mil 334 pesos mensuales. Chimalhuacán cuenta con 525 mil 389 habitantes. Los sueldos de la nueva administración son similares a los obtenidos por el gobierno que era encabezado por el también priista Marco Antonio Lázaro Cano.
En Tultitlán, Marco Antonio Calzada Arroyo no reporta sus ingresos en su página web, pero admite que percibe cerca de cien mil pesos mensuales, mismos ingresos que obtuvo la perredista Elena García Martínez durante el último mes de su administración. Calzada Arroyo informó que en el último mes de su gestión los integrantes del ayuntamiento incrementaron su salario, en promedio, de 64 mil a cien mil pesos, asimismo detalló que se repartieron cerca de 600 millones de pesos entre la presidenta municipal, el síndico, regidores, funcionarios medios y superiores, quienes recibieron el pago de su salario mensual, liquidaciones y gratificaciones, éstas últimas hasta por 260 mil pesos. Sobre su sueldo el edil adelanto que será reducido. Tultitlán tiene una población de cerca de medio millón de habitantes y de acuerdo a la tabla del Consejo de Valoración Salarial la cifra recomendada es de 99 mil 260 pesos.
En Atizapán de Zaragoza, la página web del municipio reporta que el priista Jesús David Castañeda Delgado tiene un ingreso mensual neto de 120 mil 462 pesos, dígitos similares a los obtenidos por su antecesor, el panista Gonzalo Alarcón Bárcenas; mientras que el síndico obtiene un ingreso de 80 mil 570 pesos con 19 centavos y los regidores 63 mil 098 pesos mensuales. La cifra recomendada el año pasado para ese municipio era de 99 mil 260 pesos para los alcaldes.
El portal de internet del municipio de Huixquilucan no registra datos de los ingresos del alcalde Alfredo del Mazo Maza. Sin embargo, cuando tomó posesión de su cargo dio a conocer que reduciría su salario de 105 mil a 89 mil 298 pesos al mes, misma cantidad que obtenía su antecesor, el también priista Adrián Fuentes Villalobos, quien actualmente se desempeña como congresista local por el Verde Ecologista.
El resto de los municipios con cierta relevancia en el Estado de México no cuentan con portales de internet o simplemente no dan a conocer los montos salariales. Tal es el caso de demarcaciones como San Felipe del Progreso, Valle de Bravo, Los Reyes La Paz, Ixtapaluca, Atlacomulco, Chalco, Coacalco, Nicolás Romero, Tecamac, San Mateo Atenco, Zinacantepec, Lerma y Texcoco.
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