Tierra Narca

* Francisco Cruz, autor de libros como El Cártel de Juárez, Negocios de Familia y Tierra Narca, llegó al Congreso estatal gracias a la invitación que le hicieran el perredista Juan Hugo de la Rosa y la panista Mónica Fragoso, quienes han exhibido un discurso combativo en momentos álgidos del quehacer parlamentario, lo mismo para exigir la renuncia de Alberto Bazbaz Sacal que para cuestionar algún nombramiento como el de Alfredo Castillo Cervantes como procurador de Justicia.

 

Elpidio Hernández

El salón Benito Juárez en la Cámara de Diputados mexiquense se ha vuelto un impenetrable fortín para las publicaciones que incomodan la publicitada imagen del gobernador Peña Nieto. La presentación del libro más reciente de Francisco Cruz Jiménez, Tierra Narca, debió sortear inconvenientes propios de cualquier libro incómodo. A unos minutos de iniciar la presentación se encontró con un salón Benito Juárez bloqueado y la cancelación de una de las comentaristas. Un año antes, en septiembre del 2009 era su coautor Jorge Toribio Cruz Montiel quien padecía las mismas prohibiciones durante la presentación del libro Negocios de Familia, La biografía no autorizada de Enrique Peña Nieto y el Grupo Atlacomulco, donde se narra lo conocido, desconocido y lo supuesto en torno a la vida del gobernador y sus parientes, y que no pudo ser presentado en el salón principal de la Legislatura mexiquense.

Los rumores de un boicot para entorpecer la presentación del libro en el que se documenta cómo el territorio gobernado por Enrique Peña Nieto se ha vuelto refugio de los grandes capos del narcotráfico se empezaron a escuchar tímidamente desde el viernes 10 diciembre, pero se confirmaron en las primeras horas del lunes 13 cuando le comunicaron a Cruz Jiménez que el salón Juárez estaría ocupado por las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales y Seguridad Pública y Tránsito, que preside José Manzur Quiroga para discutir temas de importancia.

Las barreras para la presentación del libro no intimidaron ni achicaron al escritor, quien manifestó que si las puertas legislativas eran cerradas, no tendría problemas para comentar su libro en la plancha del zócalo mexiquense o, incluso, en alguna de las aceras de la calle de Lerdo; para evitar mayores escándalos el salón Narciso Bassols, emplazado en uno de los recovecos del Congreso local fue habilitado para dar aforo a la presentación del polémico texto.

Francisco Cruz, autor de libros como El Cártel de Juárez, Negocios de Familia y Tierra Narca, llegó al Congreso estatal gracias a la invitación que le hicieran el perredista Juan Hugo de la Rosa y la panista Mónica Fragoso, quienes han exhibido un discurso combativo en momentos álgidos del quehacer parlamentario, lo mismo para exigir la renuncia de Alberto Bazbaz Sacal que para cuestionar algún nombramiento como el de Alfredo Castillo Cervantes como procurador de Justicia.

De última hora la panista Mónica Fragoso telefoneó al autor para disculparse y aducir una reunión con rango de impostergable en el Distrito Federal que –dijo- le hacía imposible participar en el panel; finalmente fue el diputado del PRD Juan Hugo de la Rosa quien arengó que la Cámara debe estar abierta para todos los que quieran expresarse, sobre todo si se trata de ventilar temas tan importantes y tan relevantes para el Estado de México.

En el salón Narciso Bassols se dieron cita más de un centenar de invitados, también algunos reporteros que cubrieron la presentación del libro, la presencia de reporteros de, Milenio, Reforma y el canal Ocho de cable rayaba en lo normal por la línea editorial que manejan, pero la presencia de otros causó extrañeza como los reporteros de los gubernamentales Sol de Toluca y Televisión Mexiquense, quienes dedicaron pequeños espacios a la publicación.

Poco antes de las once de la mañana comenzaron a arribar los primeros invitados, que llegaban al salón Benito Juárez pero encontraban que estaba cerrado para los de a pie. Quienes llegaban creía haber confundido fecha y hora, algunos telefoneaban para confirmar y otros simplemente regresaban sobre sus pasos, mientras que los menos se lanzaban a esclarecer sus dudas. Por ahí pasaron diputados como Ernesto Nemer Álvarez, José Manzur y Antonio Hernández Lugo pero a ninguno le hicieron la invitación sabiendo de antemano que sería rechazada.     

A las once con veinte minutos el centenar de sillas dispuestas en aquella estancia resultaban insuficientes para alojar a los asistentes que se entretenían hojeando y comentando el libro, mientras que una veintena de alumnos de la facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAEM hacían más llevadera la espera platicando entre ellos. Al igual que ha sucedido en los anaqueles de las librerías más prestigiadas del país, la veintena de libros de Tierra Narca a la venta fueron insuficientes para todos los que querían llevarse el texto firmado por el autor.    

Poco antes de las doce del mediodía llegaron los panelistas encabezados por Francisco Cruz y Juan Hugo de la Rosa, quienes eran escoltados por Mario Medina Peralta, secretario de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos del Comité Estatal del PRD; América Rivera, del secretariado nacional del PRD y Miguel Ángel Alvarado, director del semanario Nuestro Tiempo.

Luego de las presentaciones de rigor, el primero en tomar la palabra fue el perredista Juan Hugo de la Rosa, quien resaltó que la investigación de Francisco Cruz se caracteriza por la precisa investigación de los hechos violentos que han transformado el modus vivendi de los mexiquenses, y mencionó que el texto permite tener un panorama completo de la grave situación por la que atraviesa la entidad al estar inmersa en el asentamiento del crimen organizado. Indicó que lo más alarmante de la situación es la negación sistemática de la violencia por parte de los responsables de la seguridad en el Edomex. Para el grueso de la población mexiquense –dijo- es más accesible estar informado de la vida sentimental del gobernador, “quien se ha dedicado a difundir su vida afectiva a través de las revistas del corazón, que informar de la situación que guarda el Estado de México”.

Desafortunadamente los responsables de brindar la seguridad en la entidad han fracasado, la entidad, “encabeza las estadísticas de criminalidad en todos los rubros, de acuerdo con cifras del Sistema de Seguridad Pública nacional, que seguramente son menores a los datos reales, de 2005 a 2009 el número de secuestros creció 2.7 veces, para colocarse sólo debajo de Chihuahua; las denuncias por robo pasaron de 75 mil a 110 mil; los homicidios se sitúan en el rango de dos mil 900 (en los cinco años de gobierno peñista); el delito de violación mantiene la cifra más alta del país dos mil 630, representando el 16.30 por ciento del total nacional (…). De estos datos que se pueden encontrar en el portal de la administración pública federal y en los portales de organizaciones no gubernamentales, no se puede encontrar ningún rastro en los informes del gobernador Peña Nieto”. 

Cruz explicó que Tierra Narca nació porque dos capítulos del libro Negocios de Familia; La biografía no autorizada de Enrique Peña Nieto y el Grupo Atlacomulco se quedaron pendientes, capítulos que hablan del narcotráfico en el Edomex y que –dijo- no incluyó porque en ese momento no estaban bien documentados. Arengó que la presencia del narco en el Edomex tomó fuerza en noviembre de 1991, cuando Carlos Salinas de Gortari le regalo al Edomex, la inauguración del penal de máxima seguridad del Altiplano, que es cuando –afirmó- llega la primera camada de delincuentes de alta peligrosidad, pero también llegaron –dijo- nuevos vecinos que traen una bonanza económica al municipio de Metepec, con capacidad para pagar residencias de millones de dólares, “lo mismo pasa en Huixquilucan, Coacalaco y Atizapán”.

El autor cree que en el Estado de México hay un imperio del narco el cual nace desde la PGR a través de personajes de apellidos de abolengo de la política estatal pues, “el narcotráfico no podría subsistir nunca sin la complicidad de las autoridades”.

Mientras Cruz Jiménez hacía aquellas precisiones, en el salón contiguo -Benito Juárez- sólo divididos por una pared, José Manzur, presidente de las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales y Administración y Procuración de Justicia avalaba el proyecto presentado por el titular del Poder Ejecutivo para crear la Ley de Mediación, Conciliación y Promoción de la Paz Social para el Estado de México.  

El escritor afirmó que en su libro documenta cómo la clase política de la entidad fue permisiva con el narcotráfico, el cual ha ido creciendo desde la década de los cincuentas y advirtió que el Estado de México ya no es un paraíso, sino una tierra de narcos.

Por último, afirmó que ningún personaje de los que se mencionan en el libro se ha acercado para refutar o desmentir lo que se dice en el libro, y que no cree que en el Estado de México existan narcoperiodistas.  

 

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