Inventarios

* Eruviel tiene el don de transformar un acto público, el que le obliga a rendir cuentas, en un foro de agradecimientos en donde hasta sus hijos son mencionados. Innecesarias gratitudes cuando otras arenas se han puesto en marcha. Los antorchistas, por ejemplo, ancestrales grupos de apoyo o choque del priismo, no están contentos con él. Nunca lo han estado, pero es simbólico que la misma Antorcha Campesina haya acogido a peña en un acto multitudinario en el estadio Azteca, en el 2009, cuando la campaña presidencial ya se había decidido a favor del sobrino de Montiel.

 

Miguel Alvarado

País inventado como pocos, México es un paisaje matinal, descrito a la perfección por el locutor Jacobo Zabludovsky, hace 45, el 3 de octubre de 1968: “Hoy es una mañana soleada”. Sabio como pocos, ha podido convivir con esa calurosa jornada que anunció sin rubores hasta la fecha. Anciano ya, dicta cátedra de buena y selectiva memoria en programas de radio, luego de haber cumplido con su deber. Porque era un deber cívico el de aquella mañana soleada no decir. Luego, tal vez más como castigo que como justa recompensa, terminó trabajando para los Azcárraga en la tienda de lágrimas ajenas llamada Televisa. El locutor Jacobo ha sido crucificado cada 2 de octubre por aquella fresca frase, pero la fecha se repite infaltable en todo el país. Masacres y jacobos sobran. México es un negocio redondo y nadie quiere quedar fuera. Y para los actores del poder, las propiedades se defienden con la vida, aunque sea la de los otros. Para el presidente Peña “fue a partir del movimiento estudiantil de 1968 y las sucesivas reformas políticas, que hoy disfrutamos de un México plural y democrático”, apuntaba en su red social de twitter.com/EPN.

México en el 2013 es el resultado de aquella heredad. Todavía hay un presidente empeñado en hacer creer antes que en poner el ejemplo. Todavía en el Estado de México hay un gobernador que aparenta capacidad y compromisos públicos. La estupidez ciudadana es también hartazgo. La clase política parece inamovible. Los mismos apellidos por más de un siglo han estado allí, señores feudales en un limbo impenetrable, imperseguible, irreclamable. Peña en Guerrero simuló ayudar, tender la mano. Nada puede hacer sino destinar recursos económicos y ni siquiera él podría decidirlo solo. Su aparición en la pobreza, bañado en suciedad y con rostro preocupado era para la foto. Anunciada además la insuficiencia del dinero, preparó a quienes lo escucharon para lo de siempre. Los aportes se cumplirán a medias porque no se trata de campañas políticas, aunque mucho se le parecen, y no urgen porque los acreedores no tienen forma de cobrar. La toma de la ciudad de México por maestros y disidentes representa lo corruptible pero también el punto más exacerbado de violencia. No hay diferencias entre esas marchas y la guerra civil. Por un lado, las calles son transitadas y desquiciadas; por otro, en sierras y laberintos urbanos se asesina, se detiene, se desaparece. Se duda de todo. ¿Son distractores los maestros, las largas caminatas, los plantones? ¿Y de qué distraen? ¿De su propia pobreza? ¿De la privatización? La muerte cerebral de un policía que enfrentaba a un maestro pone otra perspectiva pero recuerda más a las escenas primeras de las batallas en San Salvador Atenco, en el 2006, cuando algunos golpeaban a gendarmes, tirados en el suelo. La respuesta fue fulminante. Una cabecera municipal tomada y dos muertos, oficialmente, dibujaron aquella guerra.

Eruviel Ávila, gobernador mexiquense, observa desde su silla de la  calle de Lerdo cómo la Federación le pasa por encima en lo que puede. No lo consulta, ni falta que hace. Entrampado, públicamente se empeña en mostrar apoyo a quienes lo llevaron al cargo. El error de Ávila es visible. No es gobernador porque no quiere. No quiere ejercer, no quiere decidir, incluso por encima de los pactos que pudo sellar con el peñismo o los Montiel. Tiene el poder, tiene el dinero pero eligió el camino de la prudencia, del bien para uno mismo. ¿Lo eliminarán si desobedece rotundamente? ¿Qué tendría de malo ejercer debidamente sus presupuestos, dejar de simular, ponerse a trabajar sensatamente? De todas maneras alcanzaría para sus propias necesidades y sobraría para el retiro o el camino que se elija. Eruviel no lo hace. No daña su carrera política, inexistente todavía, avalada solamente por nombramientos oficiales que lo hacen diputado alcalde y mandatario estatal, nada en un currículum que pude ser analizado desde cualquier perspectiva, incluso hasta poco realista.

La Federación le pasa por encima en lo que puede. Hasta en temas ecológicos le impone. La desincorporación del Nevado de Toluca como Parque Nacional para convertirlo de manera oficial en Área de Protección de Flora y Fauna es un ejemplo. El Nevado, afectado por deforestación en casi 50 por ciento de su superficie, unas 53 mil hectáreas, por la presencia de talamontes ilegales, nunca pudo recuperarse. Espacio turístico, también funciona como zona neutral para el narcotráfico. Dos proyectos de renovación intentaron transformas al Nevado en un destino de primer mundo cuando autoridades de Toluca propusieron la construcción de una especie de refugio alpino, con todo y pistas de esquí, teleférico y hoteles. Administrado por la iniciativa privada, sería un éxito porque además produciría su propia nieve de manera artificial para los tiempos del calor. Ninguno obtuvo aval ni las atenciones debidas.

Que el Nevado se transforme en Área de Protección de Flora y Fauna tiene significados dobles. Por una parte, la del gobierno, se asegura que quienes viven allí aseguran una mejor calidad de vida y la restauración del ecosistema. No se especifica la pobreza extrema en la que viven las comunidades de los 10 municipios que participan del Nevado desde hace décadas ni tampoco los motivos por los cuales se debe restaurar aquel entorno.

La otra versión apunta que esa desincorporación legaliza la tala, la caza, cambia el uso de suelo y lo autoriza para pastar y hace posible la construcción pública o privada. Los recursos naturales quedan protegidos, entonces en un 4 por ciento del área total. La intención del gobierno federal es que allí “se generen riquezas”, en un lugar que provee de agua al valle de Toluca y a los ríos de la región.

El tema ecológico parece perder peso cuando en el 2012, en el país, se reportaron 102 mil secuestros o la percepción de inseguridad para el Estado de México aumentó en 90 por ciento, según el INEGI. Mientras, el gobernador mexiquense se embarca en una minigira de lectura de informes, que lo llevaría por algunos municipios “para rendir cuentas”. Disponible en el sitio http://www.eruviel.com/uploads/2do_Informe_2013.pdf, el documento, al menos el electrónico comienza con una foto de Peña, sentado en la silla presidencial. Tiene 420 páginas y una advertencia sobre Derechos Reservados. La presentación, firmada por Ávila dice que ha cumplido 3 mil de los 6 mil compromisos firmados en su campaña política. La percepción, sin embargo, es otra y si bien no se niegan aquellas promesas cumplidas, apenas afectan en nada la vida del mexiquense promedio. Por ejemplo, los beneficios palpables de una nueva carretera son cortados de tajo porque las vías son privadas y hay que pagar si se quiere usarlas.

El Segundo Informe, escrito en tono coloquial, conciliador y positivista, aborda desde el inicio La Efectiva, una tarjeta de crédito o depósito de ayuda que promocionó Ávila en la campaña del 2011. El programa nunca pudo concretarse del todo y eso hasta el gobernador lo acepta. “Hemos trabajado para establecer paulatinamente, como eje articulador de la política social del Gobierno del Estado de México, la tarjeta “La Efectiva”, apunta el efusivo Ejecutivo. Plagado de fotos a planas enteras, el informe termina por ser una memoria gráfica, un vehículo de publicidad que, dice la agencia local de noticias MVT, es 270 por ciento fotos y 30 por ciento gráficas”, según diputados panistas entrevistados, quienes recibieron un documento de 370 páginas. El Informe termina con los agradecimientos del gobernador a Televisa, Carlos Slim, las tiendas Coppel, el Banco Mundial y hasta la ONU.

Eruviel tiene el don de transformar un acto público, el que le obliga a rendir cuentas, en un foro de agradecimientos en donde hasta sus hijos son mencionados. Innecesarias gratitudes cuando otras arenas se han puesto en marcha. Los antorchistas, por ejemplo, ancestrales grupos de apoyo o choque del priismo, no están contentos con él. Nunca lo han estado, pero es simbólico que la misma Antorcha Campesina haya acogido a peña en un acto multitudinario en el estadio Azteca, en el 2009, cuando la campaña presidencial ya se había decidido a favor del sobrino de Montiel. Los campesinos alquilaron el inmueble del América y allí convocaron a todos. Era una celebración, una fiesta por 35 años de existencia y Peña no podía faltar. Allí se afirmaron afectos y limaron asperezas. Se pactó para la etapa presidencial y la ayuda para las campañas. Ahora los mismos antorchistas, aquellos del estadio Azteca, anuncian al público interesado un nuevo arrendamiento de aquel estadio, el 3 de noviembre, y garantizan un aforo de 130 mil personas pero esta vez para protestara contra el gobernador Ávila, a quien califican de “represor”. Coincide, pues, la tan anunciada marcha de Eruviel al gabinete presidencial con una serie de presiones que se articulan de la noche a la mañana. Antorcha es un órgano de presión usado habitualmente para reventar situaciones aparentemente sin salida. Violentos a veces, serviles otras y hasta inteligentes, han pervivido a la sombra del PRI por años. Un texto de Aquiles Córdova Morán, secretario general del Movimiento Antorchista Nacional, aborda la figura del Ejecutivo mexiquense desde la perspectiva del incumplido: “allí está para probarlo el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, que no sólo ha lanzado a lo mejor y más aguerrido de su jauría mediática en contra del antorchismo mexiquense y de sus líderes, el diputado Jesús Tolentino Román y los presidentes municipales de Chimalhuacán e Ixtapaluca, sino que él mismo y sus funcionarios (o sus protegidos como Axel García Aguilera), descargan contra Antorcha todo su poder, sus influencias y su malicia para frenar su lucha, negar solución a sus peticiones y amedrentar a la gente, sin detenerse ante maniobras fuera de la ley y claramente constitutivas de delito. Asesinatos de modestos transportistas y sus abogados, allanamiento de domicilios de dirigentes y de estudiantes hijos de aquéllos, terrorismo verbal a través del teléfono y las “redes”, siembra de cadáveres con mensajes sangrientos son algunos de los “refinados” métodos empleados en esta guerra de exterminio. Pero, ¿todo esto sólo porque el antorchismo mexiquense demanda el cumplimiento de compromisos firmados por el gobernador Ávila Villegas, varios de ellos con el aval de la Secretaría de Gobernación? Sí, eso es todo. Pero es mucho, pues se trata de destinar dinero a obras para los pobres y de defender el derecho de trabajadores del transporte a independizarse de la explotación y la dictadura patronal de Axel García y “su equipo”. Se toca, pues, el punto más sensible de toda esa gente: el bolsillo. Y la respuesta no se ha hecho esperar”.

Le toca mover a Eruviel.

Creencias y realidades

* No sólo compra tapetes para yoga, aun cuando la ley le prohíba. También “sugiere” convocar a alumnos y padres de familia a través de los maestros para ver informes, se cierra al diálogo y para colmo el secretario del ramo educativo ignora las movilizaciones de maestros que ocurren los sábados, quizá porque no sean días laborables. Para él no son realidades, pero como dice el dicho popular, “el pez por su boca muere”.

Luis Zamora Calzada

Qué rápido se desmintió al secretario de Educación del Estado de México, quien aseveró  que no había maestros de nuestra entidad manifestándose en contra de la Reforma Educativa. Alfa Diario publicó el viernes 27 las creencias del funcionario, quien dijo que “… no hay un grupo de maestras manifestándose en las calles contra la Reforma Educativa o cosas así. Tengo la firme convicción de que los papás y maestros no son gente que se les pueda manipular ni se les puede decir se te instruye esto y ahora hazlo, no son máquinas, son gente que tiene criterio”. De su boca aseguró, incluso, que “en el Estado de México han demostrado nuestros maestros de una y mil maneras que estamos en el mismo barco, yo creo en los maestros y si no fuera por ellos tampoco estuviéramos aquí, son maestros ejemplares, tenemos negritos en el arroz pero también con ellos vamos platicando”.

La primera plana del periódico “La Jornada” del domingo 28, mostró otra realidad, según la nota y las fotos de la marcha, fue protagonizada por maestros del Estado de México. Los organizadores contabilizaron 10 mil maestros, las instancias del Distrito Federal reportaron 4 mil profesores provenientes del viejo sindicato estatal SMSEM y de las secciones 17 y 36 del SNTE marcharon del Monumento de la Revolución a Los Pinos en rechazo a las leyes secundarias del Artículo 3ro. Constitucional,  publicadas el 11 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación.

Ocho días antes, el sábado 22 hubo una marcha de aproximadamente 12 mil maestros en Toluca,  quienes exigieron al titular de Ejecutivo estatal y su Congreso local no aplicar las leyes secundarias, en particular la Ley General del Servicio Profesional Docente.

No sólo compra tapetes para yoga, aun cuando la ley le prohíba. También “sugiere” convocar a alumnos y padres de familia a través de los maestros para ver informes, se cierra al diálogo y para colmo el secretario del ramo educativo ignora las movilizaciones de maestros que ocurren los sábados, quizá porque no sean días laborables. Para él no son realidades, pero como dice el dicho popular, “el pez por su boca muere”.

Reforma constitucional

Dos de octubre no se olvida, fecha significativa del país por los lamentables hechos del 68 del siglo pasado, los maestros estatales pretendemos que ese día quede en la historia de las efemérides de una lucha por la defensa de los derechos laborales, agraviados por la Ley General del Servicio Profesional Docente.

El 2 de octubre del 2013, el Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México (SUMAEM), inicia los trámites legales para  combatir el intento de menoscabar los derechos de los maestros del Estado, iniciados en el Congreso de la Unión, que sin tener el conocimiento preciso del contenido, de manera inmediata aprobó las leyes normativas del artículo 3ro. Constitucional, incluso se asegura que los diputados omitieron darle la primera lectura y sin  analizarla y estudiarla de manera pormenorizada, las aprobaron.

Ahora se sabe que el contenido implica afectaciones serias en perjuicio de los trabajadores, se vulneran derechos laborales y sindicales que el Estado tiene la obligación de garantizar. Sin embargo, permearon más los acuerdos de los partidos políticos, sus diputados y senadores abandonaron la responsabilidad de representantes populares al aprobar de manera general y particular, sin tomar en cuenta el interés general de los trabajadores docentes del estado y sin notar que sus leyes aprobadas contienen artículos que contravienen nuestra Carta Magna.

La aprobación, publicación, vigencia y aplicación de los artículos  22, 27, 28, 30, 41, 53 de la Ley General del Servicio Profesional Docente, es inconstitucional, porque son contrarios a lo establecido por los artículos 1º; 3ro. Fracción III, 5, 13, 14, 16, 17, 123 Apartado “A” fracciones XVI, Apartado “B” fracción X, y 133 Constitucionales.

Los seis artículos se apartan de la norma fundamental en perjuicio de los maestros, contrarios a los principios de seguridad y certeza jurídica que garantizan  estabilidad laboral y sindical en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

El hombre huido

* En la ciudad. Vivo en Toluca y viajo cuando me llaman. Busco piedras y llevo paquetes, algunos son grandes y otros son como papeles envueltos en lonas, muy sucias y descuidadas. Dicen que así se ven menos y nadie la hace de pedo. En Toluca no hago nada. Salgo al cine y voy a los mercados cuando es domingo a comprar cosas.

 

Miguel Alvarado

I

Lo primero es empezar, como dicen los que luego vienen por nosotros para trabajar en el campo o llevando paquetes. Ya luego viene lo que sigue, que es agarrarle el gusto a lo que hacemos. Pero luego un día que llegamos todos a descansar sucedió que la bola de tierra se los llevó. A casi todos, porque unos andábamos en otros jales y nos cortamos de donde estaban dormidos. Llovió toda la noche y cuando me desperté ya no estaba nadie. Pero no estaban ni las casas ni las gentes ni las camionetas. Nomás quedó mi cabaña, quién sabe cómo. Luego salí para ver si estaban por allí aventados, pero mejor no quise seguirle porque olía. Olía como a ollas con carnes, de esas que luego se ponen en el mercado y a las 6 de la tarde ya nadie quiere. Luego fui por los que estuvieron conmigo en la noche y los desperté. Me dijeron que  no habían escuchado nada, y que mejor nos fuéramos pronto, no fuera que llegaran los patrones y encontraran que nadie quiere ir esta vez.

 

II

Nos contratan para buscar rocas. Un tipo especial de piedras que pueden aparecer en cualquier lado. Incluso en terrenos habitados o en pueblos enteros o ciudades. No podemos entrar a las propiedades privadas así como así. Tampoco los patrones pueden comprar todo así como así. Bueno, sí pueden, pero llamarían la atención y aquí somos como muy clavados en esas cosas. Las piedras en cuestión indican la presencia de un gas que puede estar hasta metido en las mismas rocas, quién sabe cómo, pero indica que allí hay una reserva. Luego le aplican una máquina y lo sacan. No siempre es mucho y casi siempre fracasamos en las búsquedas. Pero con uno que encontremos, todo se paga. Pero siempre que localizamos un lugar habitado, los dueños hablan con el gobierno y ellos hablan con los narcos. Luego inician una guerra en ese lugar y la gente se va o se pone blandita. Así le hacemos siempre. Todos ganan, hasta la gente que vive allí porque se va a lugares mejores o les llega la lana. Y esos es todo el país. Luego ya se agarran de pretexto para iniciar guerras por cualquier cosa y todos quieren hacer sus propios grupos. Eso es otra cosa. Con nosotros no se meten porque nosotros les pagamos. Así vivimos y vivimos bien, gracias a dios.

 

III

En las casas donde nos quedamos no hay camas a veces o estufas o muebles. Ni siquiera sillas, a veces. Luego algunos de ellos dicen que son maestros rurales, que trabajan en las escuelas de los pueblos y que les pagan los propios habitantes. Les completan, pues, porque en algunos pueblos no hay qué comprar y se comercia con trueques. Dicen que luego llegan los militares y los narcos, que andan juntos acá en Guerrero y en la parte caliente del Estado de México. Que allí andan, dicen, y que se llevan a las muchachas y las regresan luego, embarazadas, con los hijos de quien sabe quién, porque ni ellas saben. Y así ha sido por años. Que nunca ven a ninguna autoridad, de las civiles, aunque a veces van a llevarles despensas. Entonces hasta hacen comida. Ellos la llevan pero ya se sabe que van a pedir algo a cambio. Y llegan con hombres armados que echan cuetes cerca de sus rifles mientras las autoridades se sientan junto a los verdaderos jefes, que sí parecen porque siempre traen la cara de preocupados, como de idos. Luego ponen a los grupos a cantar y les invitan a la gente. Todos toman y comen lo que quieren y hasta se llevan a sus casas. Ya al final les advierten  los gorrones que se acuerden de ellos cuando les pidan algo. Pueden ser votos o que les escondan cajas en los jacales. O que le entren con ellos en un trabajo o por un tiempo. Nadie dice que no. Yo siempre dije que sí.

 

IV

En la ciudad. Vivo en Toluca y viajo cuando me llaman. Busco piedras y llevo paquetes, algunos son grandes y otros son como papeles envueltos en lonas, muy sucias y descuidadas. Dicen que así se ven menos y nadie la hace de pedo. En Toluca no hago nada. Salgo al cine y voy a los mercados cuando es domingo a comprar cosas. A veces nomás me quedo mirando los puestos y las calles enlodadas que siempre se inundan por poca que caiga la lluvia. Miro los perros callejeros, todos hambreados y los puestos de tacos y la gente que vende las cosas que son como basura, que no le sirven a nadie pero que sirve para hacer de cuenta que se tiene una ocupación o un negocio que puede crecer, ocupar lonas y trapos más grandes. Y entonces compro algo, unas veces son agujetas o ropa que ni siquiera me queda, que en la casa termina en los patios o se la lleva alguien más. Nomás eso hago, porque me cansan mucho los viajes aquellos, aunque ya dije que gano bien y por eso le sigo. No tengo armas ni cargo, porque dicen que puede ser un problema después. Que pase lo que pase, de todas maneras yo no trabajo con los narcos. Hasta tengo papeles y una credencial que dice que soy empleado de una empresa canadiense. No, nadie me preguntó si trabajaba con los narcos.

 

V

Ya este es el último reporte que debo entregar. Lo paso por el internet, es más fácil, y luego recibo instrucciones también por el internet. Yo digo que las inundaciones en México fueron porque la gente que vivía antes en un lugar vive ahora en otro, donde no se puede bien a bien tener los servicios y las cosas más básicas. Luego les regalan los terrenos y ellos tiene que aceptar vivir donde sea, porque no tienen de otra además. Hablo de los pobres. Los ricos pues padecen lo suyo y a veces por las mismas razones. Pero a los pobres se les nota más la desgracia, aunque parece que ya nacieron así desde siempre.

 

VI

Guillermo Fernández cumple dos años de muerto. Asesinado, su casa en la colonia Independencia de Toluca fue cerrada por la Procuraduría estatal porque era la escena del crimen. Allí permanecen sus libros, sus pinturas, sus trabajos inconclusos, los ya terminados. Traductor del italiano y poeta, a Fernández le sobraban amigos y nadie tenía nada contra él. Ese asesinato es todavía un misterio porque no hay investigación, o está detenida, archivada en alguna parte del aparato burócrata. Hace dos semanas, los vecinos de Fernández avisaron que alguien se había metido a su casa. Dijeron que eran vecinos y que se llevan las cosas. Un refrigerador, tal vez un mueble de aquella sala ya vacía o los enseres que allí se guardan, abandonados. La casa sola es una casa saqueada. El asesino es un hombre solo, escapado, sin rastro que le persiga.

Los amigos

* El siguiente texto es parte del libro Los Golden Boy’s, escrito por el periodista Francisco Cruz en el 2012 y editado por Planeta.

 

Francisco Cruz Jiménez

El par de temas que dejó en el tintero —Montiel y Salinas— será una sombra inseparable en la trayectoria del ex diputado federal Alfonso Navarrete (actual secretario federal del Trabajo), como quedó de manifiesto en septiembre de 2009 durante la comparecencia del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, en San Lázaro, cuando panistas y perredistas no desaprovecharon la oportunidad para recordárselo en su cara. Muy sagaz, Navarrete Prida repartió las culpas.

Sobre el asesinato de Enrique Salinas  afirmó que se actuó hasta donde se pudo y que sus indagaciones apuntaban a elementos de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), que en ese tiempo encabezaba García Luna.

Señaló que, cuando se pretendió llamar a declarar a dichos elementos, se les envío a  un curso fuera del país, y que al pedir información a la PGR sobre las llamadas realizadas a la casa de Enrique Salinas, la respuesta que obtuvo fue que el “conmutador estaba descompuesto”.

El 23 de octubre de 2006, en su columna “Plaza Pública” que aparecía en el periódico Reforma, el extinto periodista Miguel Ángel Granados Chapa escribió: “Subsisten las preguntas a cuya respuesta Navarrete creyó, o nos hizo creer que estaba aproximándose. Seguimos sin saber quién y por qué mató al menor de los Salinas de Gortari, que no pereció víctima de un asalto callejero o tras un incidente de tránsito, de manera casual. ¿Está su muerte vinculada a los caudales que poseía y que se pretendiera arrebatarle?”

Y en cuanto a la exoneración de Montiel, argumentó: “Las pruebas que hay en ese expediente tienen que ver con la Cuenta Pública aprobada por el Congreso del Estado [que], por cierto, se aprobó por unanimidad con el concurso de los diputados de Acción Nacional y no había falla alguna.”

Pero Navarrete, con su cualidad para inventar respuestas, argumentó que pidió a la PGR su propia investigación o algún caso contra el ex gobernador Montiel, y encontró “un no ejercicio de acción penal. Remató diciendo que, por más que hubiera gritos, sombrerazos o escritos, si no había pruebas, porque ése era un asunto de pruebas, no podía haber consignación.

Antes de dejar su oficina en la Torre de Morelos (el edificio central de la Procuraduría mexiquense), recomendó al jefe del Poder Ejecutivo que su sucesor fuera un hombre “decidido, inteligente y con temple”, y que garantizara la impartición de justicia. Sólo Enrique Peña sabe si se tomó en cuenta ese consejo, pero nombró como procurador al jurista Abel Villicaña Estrada, decisión avalada por 77 de los 75 diputados locales.

En la hoja de vida de Navarrete también destacan sus cargos como secretario particular del procurador general de la República en 1993, subsecretario de Gobernación en 1994 y asesor jurídico en Morelos en 1996, así como sus reclamos o aclaraciones, en varias ocasiones, al periódico Reforma.

Por ejemplo, el 25 de julio de 2006, atendiendo a su derecho de réplica, Navarrete negó que Montiel y Peña le hubieran asignado una notaría pública por favoritismo o compadrazgo. “La nota parte de un presupuesto falso al señalar que yo no pude realizar la práctica notarial a la que alude el Artículo 14 de la ley de la materia, pues me desempeñaba como procurador. […] Es una pena que para un artículo que le mereció a su medio la primera plana no se hubiese tomado la molestia de preguntarle al interesado, con lo cual quizá abonaríamos en la objetividad de la información que se publica”.

La reclamación hizo que muchos lectores —quienes ni siquiera se habían percatado de la información— volvieran los ojos a los encabezados de la primera plana del día anterior, firmada por Germán Zepeda y Arturo Espinosa: “Adquieren notarías gracias a Montiel”.

Y ya en el cuerpo de la nota aparecía el quejoso: “En su último año como gobernador del Estado de México, Arturo Montiel creó 25 notarías públicas, de las cuales al menos siete repartió a amigos y colaboradores de su gabinete. Entre los beneficiados se encuentran Alfonso Navarrete; Emanuel Villicaña, hoy contralor de la Secretaría de Gobierno y hermano del actual procurador. […] Las notarías se entregaron de manera provisional entre noviembre del 2004 y marzo de 2005; algunas las ratificó el propio Montiel antes de dejar el cargo y otras le tocaron al actual mandatario, Enrique Peña. […] Navarrete se convirtió en notario provisional el 21 de marzo del 2005, siendo Procurador, pero ese mismo día pidió licencia para no quedar al frente de la notaría 143 con sede en Huixquilucan. Un año después, Peña le dio la titularidad del despacho”.

 

Oscuras relaciones

 

La primera semana de diciembre de 2005, todo Luvianos —por lo menos los ricos y algunos de los principales dirigentes del pueblo—se aprestaba a recibir al maestro Fernando Zamora Morales, secretario general del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM), organización que dirige a unas 85 mil personas en plazas de base, y a otras 20 mil plazas administrativas.

Desde su fundación en 1952, el sindicato ha representado para el PRI una gran reserva de votos. No es casualidad que 13 de los 18 secretarios generales que ha tenido hayan pasado de modestos profesores a políticos de altos vuelos arropados siempre por los colores y la insignia priista, desde Sixto Noguez Estrada, quien alcanzó la presidencia de la Gran Comisión del Congreso local en 1987, hasta Héctor Hernández Silva, quien en 2009 fuera electo diputado federal por el distrito XXVI con sede en Toluca.

Convertido en un apéndice electoral del partido en el poder y que, por décadas, ha monopolizado la representatividad de los maestros mexiquenses, cada seis años el SMSEM alista un “ejército” de maestros —el de 2012 para los comicios presidenciales incluyó a casi 10 mil— responsable de labores políticas: de representantes de casilla a coordinadores de promoción del voto a favor de la “democracia” priista, con la promesa de mejoras laborales y salariales a corto plazo.

Con esas credenciales, en muy poco tiempo Zamora —cuyo periodo como líder magisterial empezó en 2003 y terminó en 2006— se convirtió en uno de los mayores operadores del PRI en la entidad mexiquense. De la mano de Montiel, fracasaría su intento de llegar a la Legislatura local, pero el equipo de Peña lo rescataría e impulsaría como diputado local en 2009, y tres años después, ganaría una curul en el Congreso de la Unión. Pero eso es adelantarse a la historia.

Aquella ocasión de diciembre de 2005 pintaba para fiesta grande. “El Profe”, como lo llamaban de cariño, no sólo era uno de los brazos políticos del gobierno del estado a través del control de los maestros, sino candidato a diputado por un distrito electoral local con cabecera en Toluca. Dada su cercanía con el otrora gobernador Arturo Montiel y la amistad que le profesaba el sobrino de éste, Enrique Peña Nieto, pocos dudaban de que, en 2006 —después de los comicios del domingo 12 de marzo— “El Profe” estaría despachando en la Legislatura del Estado de México. Todavía el miércoles 7 de diciembre de ese 2005, nadie anticipaba su fracaso.

Sin embargo, el jueves 8 de diciembre fue un día que anunció una catástrofe. Muy temprano en la Ciudad de México el periódico El Economista publicó una reveladora foto suya: uno de los tres jefes del narcotráfico en Luvianos en particular, y del sur mexiquense en general, le organizaba encuentros políticos con la gente de poder precisamente en el sur. La fotografía de primera plana del rotativo mostró a Zamora Morales montado a caballo, exhibiendo su popular cuerno de chivo y sujetando la rienda del animal, un misterioso personaje que sólo en ese momento pasaría inadvertido para las policías antinarcóticos de la Ciudad de México. Las del estado lo identificarían tres años más tarde.

La historia en El Economista, firmada por el reportero Rubén Torres, tuvo otros matices, igualmente reveladores: “Líder magisterial acusado de amenazas. Se llama Fernando Zamora Morales y es el líder de uno de los gremios más grandes en el país, el SMSEM, integrado por unos ochenta y un mil profesores estatales. […] En la foto oficial del Comité Ejecutivo del gremio, el profesor Zamora aparece sonriente, perfectamente trajeado, junto a los otros treinta y cuatro miembros de la dirección sindical. […] En otra imagen, tomada hace unos meses, viste de rojo y está parado junto al entonces candidato a la gubernatura, Enrique Peña Nieto. Exultantes, sudorosos, ambos encabezan un mitin de campaña con maestros mexiquenses, que son utilizados de ese modo por el PRI, prácticamente desde la fundación del sindicato. […] Pero hay un lado más privado de este líder sindical: el que capta la foto que publicamos en la portada de nuestra edición de hoy. Igualmente sonriente, Zamora monta a caballo, en un rancho del municipio de Luvianos. Lleva puesta ropa informal y, en la cabeza, un sombrero calentano. Una veintena de personas tiene la vista fija en él, incluido un caballerango que lleva el animal por la rienda. Nada tendría de raro la imagen, de no ser por el arma larga, un cuerno de chivo que empuña el personaje. En el contexto social de Tierra Caliente no es extraño ver ese tipo de armas en convivios, e incluso que las disparen al aire en señal de algarabía. Pero Zamora es el líder del sindicato de maestros. […] Y ahora aspira a una diputación por Toluca”.

Tres años después de publicada la misteriosa fotografía, en mayo de 2008, funcionarios de la ASE informaron a la prensa en Toluca que aquel misterioso personaje que sostenía las riendas no era un caballerango, sino Albert González Peña, “El Coronel” o “El Tigre”, cabecilla del grupo criminal conocido como La Sagrada Familia. Informes de Gerardo García Benavente, director de Inteligencia de la ASE, citados por la prensa local, también advirtieron que “la guerra de grupos delictivos de alto impacto en una amplia zona del sur mexiquenses es una realidad insoslayable”.

El Barco Ebrio

*

No todos los maestros marchan. No todos consiguen sus exigencias tomando una ciudad. No todos piensan que la insurgencia es la única vía que surte efecto. Algunos explican mejor que los alzados, primero, las razones de las protestas. No todas son políticas o sindicales. O individuales. Hay algunos verdaderamente comprometidos con su oficio y entienden las razones de la Reforma Educativa. Para empezar, dicen, esa reforma no es educativa, pero sí laboral. Y no es educativa porque no cambia de ninguna manera los programas escolares. Ni siquiera los toma en cuenta. No importa lo que se enseñe, pero sí cómo se enseña, afirman maestros mexiquenses mientras recuerdan los 117 errores ortográficos de la nueva edición de libros de texto gratuitos. Esa edición, de 2 millones 99 mil ejemplares, fue repartida sin miramientos a pesar de que los gazapos estaban identificados.

 

*

Así, la reforma educativa ni siquiera plantea una capacitación a los maestros, que bien la necesitan, ni el refuerzo de técnicas de la enseñanza. Va directo a salarios, formas de pago, despidos, control de ingresos y aborda el famoso examen de capacidades. Los primeros filtros para decidir si un maestro es capaz, pasan por lo tributario.

 

*

El Estado de México gasta anualmente en “Educación para el desarrollo integral”, 61 mil 458 millones 203 mil 557, de un presupuesto global de 174 mil 408 millones 421, mil 939 pesos, según el Presupuesto de Egresos local. Más de la mitad de esos 61 mil millones de van en salarios de funcionarios y los propios maestros, casi todos insertos en el orgánico Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México. No todo se gasta en lo que se puede entender por “educación”: escuelas apropiadas, planes de enseñanza, salarios dignos, capacitación. Los contenidos que imparten los maestros están regidos por la Secretaría de Educación federal. No hay más. Desde allá se diseñan planes de estudio y formatos escolares. Los pagos, prestaciones, sindicalismos, son otra cosa. Más de 80 mil maestros estatales paga el Edomex. Su líder, quienquiera que sea, siempre accede a un escaño en la Cámara de Diputados local, inmediatamente después de terminar su gestión. Algunos ejercen una larga carrera política, como el actual diputado local Fernando Zamora, desde el priismo.

 

*

Así, no resulta extraño que a los maestros se les use, ya desde la CNTE, del SNTE o del SMSEM, como arma política, como olla de presión, y se les exhiba públicamente como vándalos o héroes patrios, según resulte conveniente. En el Edomex, el Segundo Informe del gobernador Eruviel Ávila estuvo rodeado de curiosos eventos, uno de los cuales involucró a la “educación”. Luego de que medios locales denunciaran el acarreo de empleados estatales al foro donde Ávila presentó su discurso, se supo que una gran parte de ellos eran maestros. Desde algunas escuelas de Toluca se filtraron documentos donde se hacía “una invitación” a los docentes para que al menos vieran por televisión aquella obligación convertida en circo desde hace años.

 

*

Días después llegó a las direcciones de algunas escuela, material didáctico enviado por el gobierno mexiquense. Junto a esas cajas, también iban sugestivos carteles acerca del Informe de Ávila Villegas, para que los pegaran en las instalaciones. Pero también, junto con todo aquello, se incluía una orden que emplazaba a la escuela para enviar fotografías de los papás de los niños observando el Informe. ¿Fotos? Sí, pedidas especialmente por los supervisores, quienes al mismo tiempo cumplían órdenes. Un caso concreto es el Departamento de Educación Indígena, desde donde salieron algunas de esas peticiones. Al Departamento le llegó una circular con esa misma indicación. Como nadie las tiene, o casi nadie, a algunos maestros se les ocurrió la puntada de hacer una simulación, con imágenes extraídas de internet y computadoras en vez de aparatos de tele. La Secretaría de Educación estatal confirmó lo anterior, pero dijo que las circulares se enviaron en calidad de “invitaciones”. Los supervisores, aclara, lo tomaron de otra forma y obligaron a los maestros.

 

*

Pero esas actividades extracurriculares son lo de menos. Algunos maestros de Toluca que trabajan en la zona indígena de Huichochitlán y Autopan reportan que cada quincena les llega un descuento por 700 pesos para cubrir el salario de la cocinera del plantel. Lo más preocupante es que esas escuelas no tienen cocina ni cocinera, que por otro lado cobra 2 mil 700 pesos. Si las escuelas juntan más en los descuentos, el dinero restante va a parar a un fondo misteriosos del cual nadie sabe nada. También denuncian que el programa Escuelas de Tiempo Completo es un embrollo burocrático que impide su implementación. Las escuelas no tieen lavabos para los niños, ni tampoco piso firme.

 

*

Lo anterior es nada más una probadita. Las escuelas federales en el Edomex preparan ya un nuevo tipo de contrato, que será temporal. Así, algunos docentes marchan, otros toman ciudades, los más dan clases en las condiciones que se les impongan. Pero la mayoría tiene algo en común y es que tarde o temprano se los friegan.

 

*

El gobierno que todo lo hace en grande también tiene demandas en grande. En el ISEM, donde los acreedores tienen ya más de 6 meses sin cobros, se quejan ahora de que les entregan cheques que no pueden ser canjeados porque no hay fondos. Aquel sector atraviesa una crisis interna que puede costarle el cargo a César Nomar Monge, secretario de Salud estatal y parte del círculo más cercano y familiar del gobernador Ávila. Desde el mismo gobierno exigen su salida y la pronta reparación de los desaguisados que arrastra aquella administración.

 

*

El hecho es que no hay dinero. Más bien, lo hay pero no se reparte. Sólo cobran los amigos, los que de plano amenazan con escándalos públicos o los que tienen suerte. El resto de los proveedores espera ya impaciente y confían en que saliendo Ávila del poder las cosas se normalicen. Falta saber a ciencia cierta que los cambios en el gobierno estatal sucedan tal y como se anuncian desde hace más de un año.

El otro procurador

* Como corolario de la carrera de este nuevo Golden Boy quedaron las 328 personas ejecutadas de forma violenta del 1 de enero al 7 de agosto de 2012, mientras los estudios de la ONU confirman que la entidad mexiquense es una de las que concentra el mayor número de feminicidios cometidos sin aclarar en México. Este fragmento pertenece al libro los Golden Boy’s, del escritor Francisco Cruz, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

Alfredo Castillo es uno de los hombres más importantes para Peña Nieto, quien prefiere tenerlo cerca, con lo que demuestra que entre sus prioridades está amarrar sus cabos sueltos.

Un día después de su renuncia, que se hizo pública el 7 de agosto, Milenio Diario recordó: “La investigación de la muerte de la niña Paulette no fue el único caso polémico en el que Castillo participó. Ya como procurador, presentó a los medios a César Armando Librado Legorreta, ‘El Coqueto’, acusado de violar a ocho mujeres y asesinar a otras siete. Sin embargo, ‘El Coqueto’, quien era vigilado por tres policías, se escapó de las instalaciones de la Subprocuraduría mexiquense en Tlalnepantla, lo que provocó fuertes críticas. Finalmente el atacante fue capturado”.

En septiembre de 2011, Castillo informó a la Comisión Especial de Feminicidio de la Cámara de Diputados que, en 56 por ciento de los asesinatos dolosos de mujeres de los últimos cinco años en la entidad, “se desconocía al responsable”. Según el OCNF (Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio), de enero de 2005 a agosto de 2010—durante la gestión de Peña —, se reportaron 922 homicidios dolosos de mujeres, la mayoría en los municipios de Ecatepec, Nezahualcóyotl, Tlalnepantla, Toluca, Chimalhuacán, Naucalpan, Tultitlán, Ixtapaluca, Valle de Chalco y Cuautitlán.

Durante la gestión de Castillo se tipificó el delito de feminicidio el 17 de marzo de 2011, pero para la coordinadora del OCNF, Luz Estrada, la tipificación es “tramposa”, ya que resulta imposible acreditar el delito porque se debe comprobar que la víctima sufrió discriminación.

La Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas (CATWLAC, por su sigla en inglés), encabezada por Teresa Ulloa, solicitó, en varias ocasiones, la renuncia del funcionario por su trabajo incompetente para resolver los casos de violencia contra la mujer. Durante junio y julio de 2012, nuevamente el escándalo y la impunidad llegaron a la PGJEM con el caso de Jessica Lucero, de 14 años, quien denunció ante el Ministerio Público de San Cristóbal, Ecatepec, haber sido víctima de violación, identificando como su agresor a Carlos García Sanjuán, de 22 años, mejor conocido como “El Quico”.

Sin embargo, las autoridades no lo detuvieron, ni tomaron medidas de protección para la niña, pero sí le exigieron 2 mil pesos para “agilizar los trámites”. El 14 de julio Jessica fue asesinada a pedradas y su cuerpo hallado en un terreno baldío de la colonia El Parque en San Cristóbal, Ecatepec.

“El Estado de México está convertido en un infierno para las mujeres, ahí el número de violaciones rompe la media nacional y en muchos casos este crimen viene acompañado del asesinato de la agraviada”, escribió Marcela Turati en un amplio reportaje que se publicó el 2 de septiembre de 2012 en el número 1870 de la revista Proceso. El encabezado fue elocuente: “El paraíso de las violaciones”: “Según cifras oficiales, en el Estado de México se denuncian 6.5 violaciones  sexuales cada día. Esta cifra queda lejos de la realidad, ya que ocho de cada diez casos no se denuncian”.

Pero, sin lugar a dudas, el evento que puso en evidencia que el trabajo de Castillo fue sólo una apariencia, tiene que ver con la rápida detención— con que sorprendió a varios antes de su renuncia—  de un grupo de 17 presuntos asaltantes que, el  12 de junio de 2012, asaltó y violó a varias mujeres en un campamento de jóvenes cristianos en el parque El Colibrí, en el municipio de Chalco. Sin embargo, su hazaña se demeritó en el momento en que se le ocurrió presentar en los medios de comunicación, no sólo al grupo de asaltantes, sino también el video donde estos explicaban la forma en la que violaron a las menores. Esta “buena idea” provocó la molestia de los familiares y representantes de las víctimas, así como de organismos defensores de derechos humanos, quienes hicieron un reclamo público argumentando daño a la dignidad de los afectados.

Durante la administración de Castillo Cervantes, los agentes judiciales investigadores se volvieron más atrevidos o descarados: en un cateo para capturar  a Óscar Oswaldo García Montoya, “El Compayito”, líder de la organización delictiva “La mano con ojos,” allanaron la casa del poeta Efraín Bartolomé, en la colonia Torres de Padierna, delegación Tlalpan del Distrito Federal, de donde un agente ministerial identificado como Michell Salas, se robó un reloj Mont Blanc, que apareció luego de que el dueño demandó el incidente.

El caso Bartolomé no fue el único. Un día después de la partida de Cervantes —8 de agosto de 2012—, el diario toluqueño Alfa hizo públicos algunos irregulares cateos en la colonia Morelos de Toluca, “donde la familia Quiroz acusó a elementos de la PGJEM de haber registrado ilegalmente su casa ubicada en la  calle Javier Molina y de donde los uniformados se llevaron 50 mil pesos en efectivo, 100 mil pesos en joyas, aparatos electrodomésticos y celulares; es decir; 300 mil pesos entre dinero y artículos.”

Como corolario de la carrera de este nuevo Golden Boy quedaron las 328 personas ejecutadas de forma violenta del 1 de enero al 7 de agosto de 2012, mientras los estudios de la ONU confirman que la entidad mexiquense es una de las que concentra el mayor número de feminicidios cometidos sin aclarar en México.

La llegada de Peña a la residencia oficial de Los Pinos ha generado condiciones para la aparición de una nueva élite en el poder que, necesariamente, empieza por alimentarse de personajes que laboraron bajo sus órdenes en el gobierno del Estado de México. Y en ese grupo destaca, en particular, el nombre del ex procurador Alfonso Navarrete Prida, quien ha incursionado también en el “periodismo” de opinión. En 2010 y 2011, por ejemplo, hizo su aparición como co-conductor de un programa de la presentadora Dolores de la Vega, una de las creadoras y practicantes del “periodismo con pose”.

 

El otro procurador

 

Llegó a Toluca en 2000 para incorporarse al gabinete montielista como subsecretario estatal de Seguridad Pública. Un escándalo de espionaje político detonado en julio de 2001— y que dejaba mal parados al gobernador Arturo Montiel y al secretario de Administración, Enrique Peña—, que se disipó bajo su mediación, le valió a Navarrete Prida, en ese 2001, la designación como procurador general de Justicia.

Aunque le precedían señalamientos de manejos extraños en la PGR —y fue sometido a una investigación por parte de la Unidad Especializada en Delincuencia Organizada (UEDO) por presunta venta de plazas, cuando era subprocurador; en dicha averiguación también se investigó una supuesta relación con el Cártel de Juárez—, supo mover los hilos de la política local y tejer alianzas hasta convertirse en uno de los rivales más serios de Enrique Peña Nieto para la sucesión de Montiel. Sin embargo, su candidatura naufragó en diciembre de 2004, cuando se fue de la lengua después del asesinato del ingeniero Enrique Eduardo Salinas de Gortari.

Ya como gobernador, en septiembre de 2005 Peña Nieto aprovechó un vacío legal y lo ratificó como procurador, pasando por encima de los diputados de la Legislatura local. Con los alfileres que da el poder, lo sostuvo durante cinco meses. La imagen pública de Navarrete sufrió un golpe severo porque aprovechó ese tiempo para exonerar públicamente a su ex jefe Arturo Montiel. Más tarde, Peña lo envió a la Secretaría de Asuntos Metropolitanos en la que Navarrete aguantó hasta el 22 de enero de 2009. Ese año, al PRI estatal llegó una orden para hacerlo candidato a diputado federal por el distrito que incluye la exclusiva zona residencial de Interlomas, en el municipio de Huixquilucan.

Aunque, en febrero de 2006, era de conocimiento público que se alistaba para romper con el grupo Peña-Montiel y sumarse a la campaña de Roberto Madrazo Pintado— el 15 de febrero recogió sus pertenencias y se despidió de sus más cercanos colaboradores para marcharse “con la conciencia tranquila, sin culpas y con la satisfacción del deber cumplido”, bromeaba el propio Navarrete”—, esto no fue así, sino que dejó la Procuraduría estatal para ponerse a las órdenes  de Enrique Peña Nieto.

Sin duda, uno de los primeros casos que le tocó cubrir como procurador fue el asesinato de Enrique Salinas de Gortari, hermano menor del ex presidente Carlos Salinas, cuyo cuerpo fue descubierto en Huixquilucan el 6 de diciembre de 2004., El cadáver tenía una bolsa de plástico en la cabeza y se hallaba dentro de un automóvil Passat gris abandonado en la esquina de las calles Contabilidad y Ampliación Empresarios. Al lugar acudió Navarrete Prida. Asiduo a los reflectores y con aspiraciones políticas, se comprometió a esclarecer “a la brevedad” el crimen e incluso garantizó, en una entrevista para TV Azteca, que el caso “no quedaría en el olvido ni impune”, que “se haría justicia”.

Luego de las primeras investigaciones sobre el asesinato, Navarrete Prida advirtió que “sacudiría” al mundo de la política con los resultados obtenidos, pero el 15 de febrero de 2006 abandonó el cargo sin sacudir ni su conciencia. Su célebre frase se entendió en los círculos políticos como un recordatorio del ex procurador para hacer saber que él poseía la verdad y que la revelaría en caso de necesidad personal. El crimen del menor de los Salinas quedó en la impunidad, como él lo reconoció, aunque argumentó que un juez federal había determinado que el caso era de competencia federal y, por lo tanto, correspondía a las autoridades federales esclarecerlo.

Navarrete también pasará a la historia por ser el procurador que exoneró a Montiel en las investigaciones que se le siguieron por enriquecimiento ilícito. Montiel lo había rescatado del desempleo luego de que, a inicios del año 2000, fuera señalado en un fraude derivado de una supuesta venta de plazas en la Procuraduría General de la República (PGR). Más adelante, a finales de 2005 y principios de 2006, fue la inexplicable fortuna que amasaron el ex gobernador y su parentela la que ocupó las primeras planas de diarios locales y nacionales.

Para aquellos días, el malogrado precandidato presidencial era dueño —en sociedad con su esposa Maude Versini— de innumerables propiedades, algunas en el extranjero, como un lujoso departamento en París valuado en no menos de diecisiete millones de pesos. Aquel escándalo le costó a Montiel la candidatura presidencial y una investigación judicial. Los involucrados se tranquilizaron cuando, el 13 de enero de 2006, prácticamente después de haber declarado, Navarrete sentenció que no había delito que perseguir, y envió a la reserva aquel simulacro de investigación.

Los periodistas Miguel Alvarado y Elpidio Hernández recordaron que, después, el ex procurador justificó, como si él hubiera sido el representante legal de la familia Montiel, que las diferencias entre las declaraciones patrimoniales que el ex gobernador presentó en 1997 y las que se investigaron se debían a que, en 1999, Montiel recuperó los dividendos de todas las empresas en que participaba. En una entrevista radiofónica, Navarrete explicó que el tío de Peña Nieto construyó, entre 1995 y 1996, más de 3 mil 500 casas en el valle de Toluca, pero que después retiró  sus acciones en la constructora, lo que le representó ingresos “muy importantes”. Añadió que Montiel también se retiró de la empresa Cocinas Quetzal.

El par de temas que dejó en el tintero —Montiel y Salinas— será una sombra inseparable en la trayectoria del diputado federal Navarrete, como quedó de manifiesto en septiembre de 2009 durante la comparecencia del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, en San Lázaro, cuando panistas y perredistas no desaprovecharon la oportunidad para recordárselo en su cara. Muy sagaz, Navarrete Prida repartió las culpas.

Sobre el asesinato de Enrique Salinas  afirmó que se actuó hasta donde se pudo y que sus indagaciones apuntaban a elementos de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), que en ese tiempo encabezaba García Luna.

Señaló que, cuando se pretendió llamar a declarar a dichos elementos, se les envío a  un curso fuera del país, y que al pedir información a la PGR sobre las llamadas realizadas a la casa de Enrique Salinas, la respuesta que obtuvo fue que el “conmutador estaba descompuesto”.

El 23 de octubre de 2006, en su columna “Plaza Pública” que aparecía en el periódico Reforma, el extinto periodista Miguel Ángel Granados Chapa escribió: “Subsisten las preguntas a cuya respuesta Navarrete creyó, o nos hizo creer que estaba aproximándose. Seguimos sin saber quién y por qué mató al menor de los Salinas de Gortari, que no pereció víctima de un asalto callejero o tras un incidente de tránsito, de manera casual. ¿Está su muerte vinculada a los caudales que poseía y que se pretendiera arrebatarle?”.

Y en cuanto a la exoneración de Montiel, argumentó: “Las pruebas que hay en ese expediente tienen que ver con la Cuenta Pública aprobada por el Congreso del Estado [que], por cierto, se aprobó por unanimidad con el concurso de los diputados de Acción Nacional y no había falla alguna”. bó por unanimidad con el concurso de los diputados de Acción Nacional y no había falla alguna”.

El Barco Ebrio

*

Ahí van algunos números que hacen ver a las reformas fiscales como meras ecuaciones de ociosos, incapaces de resolver un problema de fondo y forma y que delimitan, una vez más, una esclavitud disfrazada de libertad de expresión, de derecho a manifestarse, a la queja, a la represión, a la fiesta y a una moderadas y casi imposible escala económica, pero que nunca conduce a una verdadera toma de decisiones, de aquellas que pueden cambiar la vida colectiva y privada de uno.  Así, a los negocios de Slim les han perdonado, de alguna manera, 26 mil millones de pesos en impuestos; a los de Elecktra le condonan el pago de 8 mil 572 millones; en WalMart dejan de pagar impuestos por 6 mil 588 millones; Grupo Modelo deja de pagar 5 mil 305 millones de impuestos; Bachoco, 2 mil 597 millones;  Bimbo, mil 382 millones; Tiendas Gigante, mil 733 millones; Coca Cola, 700 millones; Productos Herdez, 391 millones y Liverpool, 4 mil 202 millones de pesos en pago de impuestos. Servidos

 

*

Revuelta y abstrusa como es, la reforma fiscal está explicada en términos para no entender. Ni siquiera la entienden los diputados, aunque para ellos es innecesario. Pero la mayoría debería entenderla. Redactada “para eruditos”, la reforma esconde algunas trampas mortales, que puede que no sean anda comparadas con el IVA a chicles, refrescos, alimentos para mascotas con todo animales y una que otra compra-venta de casas. Ah, y quienes entienden aquella propuesta generalmente no pueden explicarla de la mejor forma.

 

*

Una de esas trampas tiene que ver con un seguro de desempleo que se pretende implementar. A primera vista, luce a todo dar, pero luego, ya no tanto. Este seguro de desempleo saldría de un impuesto directo al salario del empleado del 3 por ciento. Este tres por ciento forma parte del 5 por ciento que algunos pagan para el Infonavit. La nueva ley dictaría entonces, en un apartado, que personas de 50 años o más no puedan disponer de sus aportaciones a este Infonavit porque ya no son sujetos de crédito.

 

*

También un Consejo de Administración decidiría cómo y con quién invertir los fondos de las Afore, sin posibilidad de impugnación y ni siquiera de conocimiento público.

 

*

La decisión de gravar casi todo en México parte en realidad de algunas actividades arraigadas en quienes gobiernan. Una de ellas es buscar en el endeudamiento la solución a los problemas económicos. No es sólo el gobierno, la ciudadanía ha vivido, por siempre jamás, de prestado. A veces paga, pero la mayoría no. Los mal pensados creen que el gobierno peñista tiene, además, muchas deudas. No importa que el dinero que se recabe con esa reforma no alcance para nada, que no represente un cambio en la cultura de la contribución. El chiste es que hay algunos servicios que hay que pagar, porque los acreedores, ésos, no esperan. Si las campañas priistas costaron más de 4 mil millones de pesos –un poco más que el desfalco de Granier en Tabasco-, el monto a ganar debe ser enorme. Entre los acreedores están los amigos, los dueños del poder empresarial peor también otros, a quienes se dicen combatir frontalmente en una batalla antidrogas que se resolverá con un decreto de legalización, tarde o temprano.

 

*

Y ya que Peña temía que lo abuchearan, que compra todo el Zócalo para él solo. Primero lo desalojó, como era esperado, y luego lo llenó con unos cuantos de miles de acarreados, a quienes les darían 500 pesos, la comida y la cena. Los camiones, repletos de priistas enjundiosos, partieron de diversas zonas del Edomex, sobre todo del valle de México, a eso del mediodía. Esperaron pacientes bajo el agua a que el mandatario y su familia se asomaran y Peña dijera las palabras, aquellas de Viva México, que poco significa ahora. Así, si hubo rechifla, nadie la notó. Todo fue aplausos y uno que otro rayo láser en la cara de los príncipes. Hasta un Grito se compró el presidente.

 

*

Más allá de enriques y eruvieles, México es ya un país en guerra civil. La ciudad de México es uno de los escenarios de esa guerra sin frentes absolutos ni ejércitos totalmente definidos. No se entiende bien el meollo de la lucha, pues no son los más jodidos los que la encabezan, promueven. Son los que quieren el poder y el presupuesto que manejan unos. Y eso es todo. La guerra civil, la verdadera, tendrá que esperar un poco más.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 485 seguidores