Soldados magisteriales

* Maestros estatales se involucran hasta la coronilla en los procesos electorales, presionados por el Sindicato de Maestros del Estado de México, con el apoyo del gobierno del Estado de México y un plan de suspensión de clases diseñado para que los profesores puedan hacer proselitismo sin caer en ilegalidades. No importa que, en mayo, apenas asistan a los salones 15 de los 30 días.

Miguel Alvarado

Toluca, México; 4 de mayo del 2015. Las campañas federales en el valle de Toluca pasan desapercibidas para la ciudadanía. Una de las aspirantes a una diputación federal, la ex alcaldesa de Toluca, Martha Hilda González Calderón recibe apoyo de otras mujeres de la política. La senadora Ana Lilia Herrera y la primera síndica del ayuntamiento de Toluca, Melissa Estefanía Vargas Camacho, rodean vestidas de rojo, con los logos del PRI, a Martha Hilda en una foto replicada en redes sociales por el director de Comunicación Social de la presidencia municipal de Toluca, Lucio Ramírez, el 4 de mayo del 2015.

Estas campañas, diseñadas para ellos mismos, para los minutos que duran las reuniones públicas, para quienes de pronto se encuentran en el recorrido de las caravanas, no le interesan a nadie pero revelan, por otro lado, que la invisibilidad es un activo electoral por el que apuestan los candidatos.

“A un mes de haber iniciado este camino, no tengo palabras para agradecerles a todos su apoyo y cariño. Estoy segura que hemos comenzado en esta campaña un movimiento en el que todos los toluqueños hacemos equipo para hacer más por esta bendita tierra”, dice González desde las redes sociales, mientras en lo real se pierde en el mar de sonrisas, abrazos de otros que ni ella misma digiere y continúa  como un barco necio, en una ruta donde la vergüenza no tiene sentido.

Sus recorridos no tienen cobertura, aunque han pagado publicidad. Sólo que esta vez funciona al revés. Llamadas a diversos medios y reporteros locales lo confirman.

– Queremos hacer un trato con ustedes para las campañas. Somos del equipo de Martha Hilda González.

– Sí. Podemos cubrirlas…

– Es que se trata de eso. Vamos a pagar la publicidad pero se trata de lo contrario, de que no se cubra nada, que se guarde silencio.

– …

– Pagamos 10 mil pesos.

La simulación electoral alcanza para todos. El PRI, perfeccionista incansable de las técnicas de campaña, sabe que este es el negocio del poder y que debe ser atendido desde las estructuras que ya domina.

Sobre la carretera Toluca – México una serie de espectaculares en fondo rojo muestran una de las campañas del gobierno de Eruviel Ávila. No se trata de nada electoral porque qué puede tener de electoral donar sangre. Nada, al parecer.

Pero “Haz lo Correcto”, el nombre de este emprendimiento del gobierno del Edomex y que fue anunciado el 27 de abril del 2015 por el secretario estatal de Salud, César Nomar Gómez Monge, -metido él mismo en la carrera por suceder a Eruviel Ávila- busca obtener poco más de 5 millones de unidades de sangre camaleonizado con el color predominante del PRI. “Haz lo correcto” es una buena publicidad y que coincida con las campañas intermedias es una casualidad, dice el gobierno del Estado de México. Los espectaculares, esos sí, no son producto del azar. Todos rojos, envían, en enormes letras blancas, un mensaje concreto. El más socorrido es “En el Estado de México Somos Solidarios”. Así, sobre fondo rojo, la interpretación es evidente. Publicidad priista para todos desde la inteligente cortesía del gobierno estatal con recursos públicos. Porque si bien abajo aparecen los logos de la Embajada Mundial y del propio gobierno, es imposible verlos a la velocidad en la que uno circula. El mensaje ha sido entregado. “Somos Solidarios”, en la estructura en la que está diseñada la campaña, encaja naturalmente con los mensajes de los aspirantes priistas.

La sutileza tricolor, sin embargo, no se puede atestiguar en otras cosas. Si la campaña es un ejemplo de oportunismo y se puede defender desde lo legal, no lo es la semana entera que los maestros estatales dejaron de trabajar, desde el primero de mayo y hasta el 11 del mismo mes, con una posibilidad de extenderse hasta el día 18.

En una lógica difícil de entender si no se es mexicano, el conteo de días no laborales se amplió mágicamente desde las disposiciones burocráticas. Ese viernes primero fue feriado para ellos y para la estructura gubernamental, incluida la Universidad estatal. Luego, el 4 de mayo se otorgó igualmente para compensar las festividades del 5 de mayo y el 5 de mayo para adelantar festejos por el 10 de mayo. Las actividades reiniciaron el 6 de mayo, pero el 7 de mayo habría reunión magisterial y se suspenderían actividades, mientras que el 8 de mayo serían el festival de las Madres en las escuelas, al término del cual la jornada estudiantil sería suspendida.

Pero los larguísimos y desentonados puentes están planeados, lo mismo que las fechas electorales. Ese descanso es, también, una simulación, pues una parte de la burocracia debe hacer labores proselitistas. Nadie les dirá nada desde lo legal porque quienes participan usan días inhábiles. Pero eso no significa que pasen desapercibidos.

El Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México hizo pasar como un logro los días de descanso en correos electrónicos enviados a los profesores el 30 de abril del 2015, a las 20:16.

“COMPAÑEROS:

“Informo a ustedes que de acuerdo a la comunicación telefónica recibida por la profesora Silvia Bernal Nava, secretaria de Trabajo y Conflictos de Educación preescolar I del Comité Ejecutivo estatal del SMSEM y coordinadora de la Región 1 Toluca, así como del profesor Carlos Hernández García, coordinador del Sector Central del SMSEM, el próximo lunes 4 de abril habrá suspensión de labores por gestión del profesor Héctor Ulises Castro Gonzaga ante la Secretaría de Educación.

“No obstante, les pedimos estar atentos a sus correos.

“Saludos.

“El Comité Delegacional ISCEEM 01/ 01 SC”.

Héctor Ulises Castro Gonzaga es candidato a diputado plurinominal por el PRI y secretario general del SMSEM.

Un mensaje posterior, a las 22:06 del mismo día, confirmaba las suspensiones:

“COMPAÑEROS:

“De la Secretaría de Educación del Estado de México han confirmado la suspensión de labores del día 4 de mayo.

“Saludos.

“Delegación Sindical ISCEEM 01/01 SC”.

Para Luis Zamora, líder del Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México (SUMAEM), esa suspensión representa una violación al artículo tercero reformado y sus leyes secundarias.

El SUMAEM denuncia que desde el primero de mayo, cuando iniciaron las campañas por las alcaldías en la entidad, se ha identificado a profesores promoviendo a Fernando Zamora Morales, aspirante a la presidencia de Toluca por el PRI. No todos van por su propia voluntad y los maestros movilizados se quejan. “Hay represiones contra quienes nos quejamos. ¿Quién nos puede ayudar? Yo no soy ni de este municipio, ni doy clases aquí”, dice uno, acantonado en la colonia Guadalupe de la ciudad, donde le toca hacer labor proselitista.

La ley es letra muerta cuando se trata de ganar una votación. Fernando Zamora Morales es un antiguo maestro, líder del SMSEM y diputado. Pero su experiencia en campañas es negativa. Ya perdió una elección y para esta contienda, aunque tiene el apoyo del partido y dinero para movilizaciones y promoción, no cuenta con el respaldo de la clase política local. A pesar de eso, muestra el músculo. Acapara redes sociales y también las principales rutas en la capital. Sólo se ve él, sólo el PRI. Mientras, el panista Juan Rodolfo Sánchez Gómez ha debido batallar en el poblado de Totoltepec, donde la policía municipal reventó una de sus reuniones y su presencia se parcializa. Los medios, no todos, lo evitan. Lo mismo pasa con la perredista Ana Leyva, invisible aún, en espera de que algo pase. A Sánchez se le concede una oportunidad de ganar, pues ya fue alcalde en el 2003 y aunque se le recrimina el desalojo violento de los tianguistas del mercado Juárez, todavía pudo recortar las preferencias antes de iniciar los procesos del 2015. La última encuesta ubicaba al PAN y al PRI en primer lugar, y al PRD en tercero. Los otros, en Toluca, están borrados.

Los propios profesores, desde su activismo obligado, presumen a pesar de todo los días obtenidos, como si se tratara de mostrar quiénes pueden más, como un grupo a las afueras de San Pablo Autopan y cuyo líder, riendo, señala que “ya nos salimos de las escuelas, del uno al cinco estamos en campaña, ¿qué padre de familia se va aquejar? Todo es legal, ¿no? Puedes decir que también vamos a ocupar el puente del día de las Madres, total, nos autorizaron 11 y 12 ¿y qué? A lo mejor empezamos desde el jueves 14, con autorización, y una faltita el 18 y casi acabamos la campaña. Hagan cuentas, no se equivoquen”.

La Secretaría de Educación estatal había prohibido a maestros estatales involucrarse en actividades proselitistas, desde el 13 de abril, en días hábiles. De lo que hagan en la suspensiones, nada dicen.

Maestros controlados

Los profesores estatales esperan un amento salarial, anunciado por el gobierno del Edomex justo antes del 7 de junio, el día de las elecciones. Será del 3.7 por ciento, como es todos los años pero el momento es otro y coincide con que el gobierno no ha aplicado el aumento a salarios mínimos, fijado desde el 16 de diciembre del 2014.

– La reforma educativa -dice el profesor Luis Zamora- no toca el asunto salarial. Pero las conquistas salarias y sus colaterales no pueden ser quitadas o borradas porque son derechos adquiridos.

Sin embargo, aunque el aumento se espera de un día para otro, no se ha aplicado. Pero lo que sí se ha aplicado es un incremento en descuentos salariales, que se registran en las cuotas por Servicios de Salud, con clave 5540 y cuotas del Sistema Solidario de Reparto, clave 5541.

Así, un profesor pasante, que hasta la primera quincena de abril del 2015 pagaba, por Servicios de Salud, 169.85 pesos, ahora paga 198 pesos, 28 pesos más. Y por el Sistema Solidario, el pago pasó de 224 a 261 pesos, un aumento de 37 pesos.

Un maestro titulado pagaba por Salud 400 pesos. Ahora eroga 438, un aumento de 38 pesos. Y por el Sistema Solidario 527 pesos, que con la nueva tarifa le cuesta ahora 578, cincuenta pesos más.

Sea como sea, el priista Zamora aprovecha las bondades de su partido y el presupuesto y por lo pronto, feliz y confiado, sigue su campaña. Ha aceptado debatir el tema de la seguridad con el resto de los aspirantes, uno de los más sensibles en la ciudad. Datos de la Procuraduría estatal dicen que hubo 699 homicidios dolosos en cuatro meses, en el Edomex. A pesar de que fue el propio Zamora quien revivió el tema de una foto donde aparece con un cuerno de chivo y al lado del narcotraficante Albert González Peña, a la ciudadanía parece no importarle. La campaña, aunque corta, apenas comienza.

El aspirante del AK-47 y su foto comprometedora

* Mientras las quejas vienen y, sobre todo, van, Fernando Zamora se decide y su primer discurso es el esperado para un hombre que ha sido fotografiado con un rifle AK-47 o cuerno de chivo, y cuyo caballerango, en aquella imagen posada –dice él- era el líder de Los Zetas en el sur del Estado de México, Albert González Peña, preso ya por narcotráfico. Allí, con Carlos Iriarte, líder del PRI estatal como fantasmal testigo, las abstracciones emergen.

Miguel Alvarado

Toluca, México; 1 de mayo del 2015.

A las once de la noche del último día de abril algunos camiones alquilados se detienen a dos cuadras del centro de la ciudad. Permanecen allí unos minutos mientras desde adentro se escapa la algarabía de los que han llegado. Justo cuando falta una hora para la medianoche los pasajeros bajan en tropel. Llevan maletas y alimentos. Sus tortas, en bolsas de plástico, son parte de una identidad  inexcusable, como sucede con los guardaespaldas, que en México los ubica del lado de los acarreados. Camisetas rojas y un entusiasmo rayando en el fanatismo –no es cierto, pero en la necesidad sí- los impulsan a hacer algo que casi nadie está dispuesto, aunque mediara un pago. Atraviesan la avenida Morelos de la ciudad de Toluca y se dirigen al portal cantando. Esta vez no son las de Vicente Fernández, sino las porras que ensayaron por días para apoyar al aspirante de PRI a la alcaldía de Toluca, Fernando Zamora, y que mascullan afirmándolas. Se dirigen a la Plaza González Arratia para impulsar al que los va a impulsar, según los términos elementales del acarreo mexiquense, que al final de cada elección se reducen a la entrega de tortas, despensas si hay voluntad y un pago de hasta cinco mil pesos a los líderes de barrio, que siempre se retrasa. No tiene que ser hoy ni aquí, pero al terminar la campaña habrá una protesta masiva en el edificio estatal del PRI. Los movilizados presionarán para que se les pague. Lo harán, sí, luego de un maratón de mentadas y alardes de influyentismo.

Pero, hoy, ese día está todavía lejano, marcado solamente en el calendario de los apuros. Mientras es lo que es, está lo que está. Y en ese flujo que, se sabe y hasta apena, está Fernando Zamora, quien a las doce de la noche arranca su campaña.

¿Qué hace Zamora con un montón de gente a la hora de las brujas? Pero también lo hacen los demás. El panista Juan Rodolfo Sánchez, la perredista Ana Leyva y los candidatos a diputados locales. Cansados ellos mismos, exhaustos porque han planeado, visitado, reunido, hablado, estrechado manos, prometido, negociado, preparado publicidad, pagado, quedado a deber los últimos meses para este momento, por fin ven la hora. Y ese momento en realidad es, precisamente, lo que nadie quiere.

En fin. El aquelarre continúa y nada es verdad. Que el sentido de pertenencia, que la personalidad aplastante del candidato y, ahora sí, los buenos tiempos como con Peña Nieto, están allí. Pero no es cierto, al menos para la mayoría. Para Zamora el triunfo significa el alargue de su carrera pública, de la que nada se puede contar excepto, una vez más, una historia matizada en la tragicomedia. Para los otros, cargos menores aunque también la posibilidad de integrarse o seguir en la burocracia dura, aunque a México se lo cargue la chingada.

Unos, ahí parados, vestidos de rojo, dicen: “va a estar de la chingada”.

Otros, con sus tablets tomando video, dicen: “ya chingamos”.

Ellos, con sus listas en las manos, recorren la muchedumbre y dicen: “¡chínguenle!”.

El otro, ya para cerrar, dice: “¿y si nos chingan?”.

Zamora ni cuenta se da, pero sabe lo que pasa. Lo ha hecho antes, aunque aquella ocasión perdió la elección para una diputación. Cómo cambian las cosas. Hace dos o tres años era el perdedor y ahora podría ser alcalde. ¿Cuál es la diferencia, entonces? ¿Qué hizo para cambiar, al menos esa percepción?

Las elecciones desde el PRI son actos curiosos, actividades extrañísimas de estudio antropológico pero también, dice el periodista Francisco Cruz, autor del libro “Negocios de Familia, la biografía no autorizada de Enrique Peña”, nos muestra que los priistas están convencidos de que “si nos ponen una vaca como candidato, ustedes votan por ella, pero cómo no”.

Las elecciones desde el PAN y el PRD no se diferencian mucho. Claro, dice el equipo del candidato a diputado local por el distrito I, Mario Medina, que “el gobierno del Estado de México está en campaña permanente desde los gabinetes de Regionalización, que funcionan en un sistema de valores entendidos, donde uno debe el cargo que ocupa, lo debe cuidar y otro, el gobierno, cobra ese premio otorgado porque hay una obligación de activismo electoral por años. Todos los lunes los miembros de este gabinete, que son prácticamente todos los secretarios de Estado y la mayoría de directores y funcionarios de segundo y tercer nivel, acuden a una región del Estado de México, previamente distribuida. Allí, en actos privados, reparten cosas. Pero también convencen. Se avientan sus discursos, apuntan en listas a las personas convocadas, que también son acarreados y comprometen. Todos los lunes de todas las semanas, desde el gobierno de Jorge Jiménez, en los años 70, se viene realizando. Entonces, ¿te das cuenta del monstruo al que se enfrenta la oposición? Porque, ¿cómo le hacemos?”.

En realidad hacen lo mismo, pero con menos recursos y, eso sí, más impericia que en lo privado se traduce, en esta tragicomedia de enredos y palíndromos, como astucia.

Mientras las quejas vienen y, sobre todo, van, Fernando Zamora se decide y su primer discurso es el esperado para un hombre que ha sido fotografiado con un rifle AK-47 o cuerno de chivo, y cuyo caballerango, en aquella imagen posada –dice él- era el líder de Los Zetas, Albert González Peña, preso ya por narcotráfico. Allí, con Carlos Iriarte, líder del PRI estatal como fantasmal testigo, las abstracciones emergen.

– Vamos a hacer una campaña muy positiva y propositiva. No nos vamos a pasar “peliando” con los otros candidatos, sino escuchando, proponiendo y trabajando de la mano con la gente, porque esa es nuestra esencia, esa es la esan… esencia de los priistas”, dice el profesor, categórico, como escriben los reporteros, enfático, seguro de sí mismo. Surrealista, firme y hasta socarrón, y con un vozarrón donde aplica las enseñanzas de aventuras y desventuras, sin trompicones como los de Peña, así, facilito, aquella lectura avanza.

– Habré de presentar las constancias oficiales que prueban mi transparente y honesta trayectoria profesional y política. Y digo esto porque ya me enteré que quieren calumniarme con una foto de hace muchos años. Ya nos dijeron que intentarán hacer campaña negra con una foto choteada. ¡Qué digo choteada! ¡Megachoteda!…”. El calificativo arranca algunas risas. Pero el problema es que aquella imagen es megachoteada pero real. En serio, no puede hacerse una campaña negra con datos reales, con la vida pública de un aspirante, que es lo que ha sido, aunque ya esté choteado, megachoteado.

Zamora, endeble, se defiende antes de que lo ataquen.

– …¡exhibida desde hace más de diez años!”, recalca. Otra andanada de aplausos. Y es que diez años es la eternidad y una foto de hace más de diez años pierde vigencia, se diluye como los procesos judiciales o se empantana como las demandas laborales, los pagos a proveedores desde las dependencias gubernamentales. La gente vitorea, coreografiada como en los programas del Chavo del Ocho. Por qué se ríen, sería una seria pregunta que nadie quiere hacerse. Sólo ríen y de esa multitud se desprende una ovación, aunque abortada al final, que sin embargo impregna aquella sonoridad, el eco de un uuuuuhh cumpleañero o de concierto pop. En todo caso, de apertura de campaña.

¿Cómo se habrá enterado el profesor de las campañas negras que se preparan en su contra? ¿Alguien le avisó, le diría que volteara a San Cristóbal Huichochitlán, a San Pablo Autopan, a la foto del cuerno de chivo que quedará para siempre en el recuerdo? Presentará las constancias de su honrada trayectoria, con sello, oficializadas desde el sistema que lo ha cobijado desde que era un humilde maestro de primaria y que no contemplan que una foto sea delito. No, no es así. Pero las constancias tampoco significan que Zamora sea lo que dice que es.

Carlos Iriarte aplaude y sonríe. El líder estatal del PRI no puede reprimir una sonrisa que ni siquiera es de este mundo y se sumerge en la algarabía de esa actitud, tan peñanietera, tan gaviótica. Y aplaude sonriendo, entonces, porque una foto tan megachoteada con un narcotraficante en México, en Toluca, sólo merece un aplauso. Fernando Zamora toma confianza y arremete sin darse cuenta de que lo hace contra sí mismo. Porque pocos se acuerdan de esa fotografía. La memoria del profesor, fresca, que abarca, es también su propia victimaria. ¿Un narcotraficante? ¿Sólo eso, profesor?

– A la bio, a la bao, a la bimbom bá, Fernando, Fernando, ra ra rá.

Iriarte y Zamora se unen, fraternos, con el brazo semilevantado, el puño en gesto de fuerza, modernos y mexicanos vikingos celebrando en torno al recuerdo de Albert González Peña.

– … exhibida desde hace más de diez años y todavía no le encuentran los tres pies al gato –remata como lo haría un centro delantero en la jugada definitiva. Zamora entrega un fólder a su ayudante. Allí, la película se detiene en un necesario freezze porque, al mismo tiempo, no necesariamente sincronizados, el panista Juan Rodolfo Sánchez Gómez hace lo mismo. El mismo acto, pues, sólo que sin fotos megachoteadas. Tendrá las suyas, muy suyas y la exposición pública para él tendrá el recuerdo del desalojo del mercado Juárez. Dos detenidos que, dicen los comerciantes, no se sabe dónde están, y una relación política con Peña Nieto que no se confirma pero tampoco se niega, serán sus costales por un mes.

Y la escena es similar a la de la Plaza González Arratia. Un espacio cerrado, para menos gente, es mar de banderas blancas y azules. El discurso: la voluntad, la campaña de la gente, la inseguridad y un recorrido inicial, el primero de mayo, por los portales de Toluca.

¿Qué es hacer campaña política en el siglo XXI?

El único ítem que no utiliza es el de la verdad. Nadie dice la verdad. Las posibilidades no son una verdad. Pavimentación, corredor turístico, 20 mil nuevas microempresas, cero tolerancia a la corrupción.

¿Qué es hacer una campaña en el siglo XXI en Toluca?

En realidad, no significa nada cuando se espera que el 50 por ciento del electorado se abstenga, cuando encuestas del CEPLAN, propiedad de un ex consejero del IEEM, Juan Carlos Villarreal, da empatados en primer lugar a Zamora y Sánchez Gómez y en tercero al PRD de Ana Leyva.

Pero Zamora.

El profesor ha seguido hablando en ese espacio-tiempo elongado gracias a la metafísica, a la técnica del video y de la imagen para siempre allí, a pesar de uno mismo.

– Les decimos que se ven muy mal –truena el aspirante priista a la capital del Estado de México, recordando a aquellos que harán campañas negras porque su foto, esa foto, dará la vuelta por las redes sociales y algunos medios.

– Les decimos que se ven muy mal, que mejor ya cambien de rollo y propongan argumentos. Invito a todos los candidatos de todos los partidos que presentemos propuestas para convencer a la gente, pero sobre todo que nos pongamos a trabajar desde el primer día con información veraz. Estoy demostrando quién soy, como candidato a presidente municipal de Toluca. Que se escuche: soy el primero y el único candidato en exhibir públicamente constancia de no antecedentes penales y de no registro de sentencias condenatorias en contra de instancias federales. Desde este día, a todos les digo, con toda seguridad: ¡a mí que me esculquen!

Zamora juega con una fuerza que no controla porque desconoce: la palabra, una herramienta que la política no usa, vitupera, menosprecia. Y se equivoca.

Francisco Cruz recuerda que una de las motivaciones para hacer el libro Negocios de Familia provino del mismo Peña Nieto, en ese entonces gobernador del Edomex. En una entrevista callejera, alguien le preguntó al ahora presidente si era verdad que era pariente de ex gobernadores mexiquenses. Peña contestó que ni sabía ni se acordaba pero que si había alguien, algunos, que quisieran investigar sus raíces familiares, pues adelante, que con mucho gusto.

– Yo –dice Cruz- lo investigué y ahí está su árbol genealógico, mano.

Fernando termina su lectura y con mano temblorosa exhibe los documentos prometidos. “Vamos a ganar, vamos a ganar”, gritan sus acompañantes, con el sueño ahuyentado a las 12 de la noche, a pesar de saberse desplazados de la cama necesaria. Llueven papelitos y parabienes. Iriarte, ay Iriarte, le sostiene solícito el micro al profesor. Desde lejos, los textos sellados con tinta azul son levantados por Zamora como un campeón de goleo, trofeos de caza depredadora. Habrá que creerle, desde los 20 metros que separan al candidato del mundo real, de la muchedumbre choteada que lo apoya.

Pero Zamora tiene razón. Hacer campaña desde fotos con narcotraficantes está choteado. ¡Qué decimos choteado! Choteadísimo!

El cuentista

* “A Joaquín (Gamboa) se le puede criticar su falta de arraigo entre la clase obrera —él nunca lo fue—, de ser enemigo de los derechos laborales o de entreguista, pero nunca de improvisado. Muy por el contrario, su habilidad para convertir lo ilegal en legal tiene como respaldo —teórico— ser abogado de profesión”, escribe el periodista Francisco Cruz en el libro Los Amos de la Mafia Sindical, editado por Planeta en el 2013.

Francisco Cruz Jiménez

Fidel era un hombre casi arcaico —tanto que a lo largo de su vida llenó 18 tomos con los cartones que le dedicaron los caricaturistas mexicanos, de todos los periódicos—, pero se había convertido en una leyenda viviente desde que se apoderó de la confederación en la década de 1940, se deshizo de todos sus rivales, incluido Vicente Lombardo Toledano y negociaba directamente con los presidentes de la República.

La disciplina, la discreción y la lealtad al viejo líder cetemista lo recompensaron casi de inmediato. Tres años más tarde Joaquín Gamboa Pascoe llegó al Congreso de la Unión con una diputación cetemista. Lo mismo sucedió en 1967, aunque hasta entonces sus mayores ingresos provenían de las asesorías sindicales y sus negocios por fuera. Esos asuntos personales se multiplicaron con la creación del Instituto del Fondo Nacional de Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) en 1971, que en su primera etapa permitía a los dirigentes laborales anchos márgenes de utilidad en la concesión de créditos de vivienda y contratos de construcción.

Con la protección absoluta e incondicional de Yurén y de Velázquez, amistades como las de López Portillo y Echeverría, y su bien desarrollado sentido del oportunismo político, su carrera despegó. El 6 de diciembre de 1998, en el suplemento Masiosare del periódico La Jornada, Jesusa Cervantes advirtió que tras la modificación de la Ley del Infonavit en 1980 “Gamboa Pascoe tuvo manga ancha para hacer negocios en forma legal, pues como líder obrero tenía la facultad de formular proyectos, hacer presupuestos, comprar terrenos, contratar constructores y conseguir licencias.

”Así, Gamboa —quien desde entonces era el presidente del Consejo Consultivo— favoreció al grupo constructor Araña, encabezado por Jesús Yurén Guerrero, hijo de su antecesor en la Federación de Trabajadores del Distrito Federal. El Grupo Araña estaba conformado por seis empresas que llegaron a construir, entre 1974 y 1988, 60 mil casas. Después de ese año Gamboa Pascoe los hizo a un lado y optó por la constructora Capra de Yamil Karam”.

Cuando fue cuestionado sobre los malos manejos que se hacían con los contratos del Infonavit, Gamboa sólo acertó a decir: “Lo que se dio entre las sábanas ya no es asunto mío, aquí en el Infonavit lo que hicimos fue verificar que todo fuera legal, y así fue”.

A Joaquín se le puede criticar su falta de arraigo entre la clase obrera —él nunca lo fue—, de ser enemigo de los derechos laborales o de entreguista, pero nunca de improvisado. Muy por el contrario, su habilidad para convertir lo ilegal en legal tiene como respaldo —teórico— ser abogado de profesión. También ha sabido rodearse de la gente adecuada que le ha enseñado la práctica. Por ejemplo, cuando aún estaba estudiando su carrera se hizo amigo de Francisco Márquez, dirigente del sindicato textil, con quien aprendió el mecanismo que hacía funcionar a los sindicatos.

Su especialidad en negocios le valió para ser considerado por Jesús Yurén Aguilar —uno de los cinco lobitos (grupo conformado por Fidel Velázquez, Alfonso Sánchez, Jesús Yurén, Fernando Amilpa y Rafael Quintero, dirigentes de la Confederación Regional de Obreros Mexicanos (CROM), quienes se convirtieron en leyenda tras enfrentarse al cacique Luis N. Morones y renunciar a esta poderosa confederación. Se cuenta que en una asamblea éstos se levantaron de sus asientos para mostrar su deserción y mientras algunos pedían que se quedaran, Morones alzó la voz para decir: “¡Déjenlos que se vayan, compañeros!, ¡sólo es la pelusa que se va! ¡son cinco miserables lombrices, que al marcharse dejarán crecer con mayor libertad el frondoso árbol de la gloriosa CROM!” Pero alguien de la concurrencia contestó: “¡No, compañero Morones! ¡No son cinco lombrices, por el contrario, son cinco lobitos que al crecer le comerán a usted el mandado”. Y así se hizo: fundaron la CTM. Consultado en ctmorganizacion.org.mx/CincoLobitos.htm el 19 de abril de 2013)— como asesor jurídico permanente de la Federación de Trabajadores del Distrito Federal cuya dirigencia alternaba con Fidel Velázquez, como lo hacían también en un escaño senatorial de la Ciudad de México. Con este encargo de asesor permanente, no tardó en ganarse la amistad y confianza plenas de Velázquez Sánchez, quien vio en él a un hombre con muchas posibilidades. Y en 1972 lo impulsó como representante de la CTM en el consejo de administración del Infonavit, donde labró una historia de corrupción que nunca se pudo quitar.

Crónicas y reportajes sobre su encumbramiento en la CTM advierten que, sin el menor prejuicio, no sólo se dedicó a negociar con los créditos y contratos de construcción, sino que también aprovechó para colocar a sus hijos en puestos clave. Por ejemplo, a Joaquín Gamboa Enríquez lo integró a la Comisión Consultiva Regional del Distrito Federal, que se encargaba de buscar los terrenos para la construcción; y a Héctor lo hizo gerente de Fiscalización y Cobranza.

Bajo la protección de Velázquez —que bien puede considerarse como la estrella de buena suerte que nunca lo abandonó— probó las penurias del poder, pero también las mieles. A la muerte de Yurén Aguilar, en agosto de 1973, y un mes después, en septiembre y supuestamente por deseos expresos de Yurén, Fidel Velázquez lo impuso como dirigente de la FTDF —“¡Pascue!, para nosotros los trabajadores es Pascue”—, a pesar de la amenaza de una docena de líderes que prometieron irse si llegaba Gamboa. Nada lo hizo desistir.

Fue así como hizo a un lado a los tres cetemistas que esperaban en la línea de sucesión: Leopoldo Cerón, Antonio Mayén y Leopoldo López. Ya era un hecho, Fidel también había puesto sus esperanzas en quien, por mucho tiempo, había cargado los portafolios de Yurén. Cerón, Mayen y López formaron un grupo fuerte al que se sumaron Carlos L. Díaz —adjunto de Yurén y el que seguía en la línea sucesoria—, Luis Díaz Vázquez, Catarino Rivas, Pedro Rosas y dos compañeros más identificados como los hermanos Galván.

Fidel tenía sus razones personales: “Debe ser Joaquín, yo con la Federación muevo a la CTM”. Y sí, desde 1941, él controlaba la organización. Aquel año instauró su maximato con el apoyo y autorización del presidente Manuel Ávila Camacho, que luego afianzaría por instrucciones del sucesor de éste, el veracruzano Miguel Alemán Valdés.

Derivado del conflicto por la imposición de Gamboa Pascoe como sustituto de Yurén Aguilar, los rebeldes tenían elementos en común e hicieron lo impensable o, en definitiva, se lanzaron al vacío porque consignaron a Fidel Velázquez ante la Comisión de Honor y Justicia de la CTM por “abuso de autoridad sindical, porque ha permitido que subsista la imposición de líderes, como un mentís a la democracia sindical […] los hechos convierten al señor Velázquez en delincuente del orden sindical y lo imposibilitan legal y moralmente a seguir medrando en las filas del movimiento obrero”.

Cuando finalmente se asentaron los ánimos, aquellos disidentes ya estaban fuera de la Federación de Trabajadores del Distrito Federal y Gamboa Pascoe, a quien los cetemistas de la Ciudad de México consideraban el bufón de Yurén, despachaba con la tranquilidad de ser el protegido de Fidel, en su feudo de la FTDF. Y lo de bufón no era simple retórica ni un chisme de vecindad. Los dirigentes de la organización lo recuerdan como el cuentista que entretenía a Yurén y a su hijo, Jesús Yurén Guerrero. Y por eso, le formó una sección especial, la 23, con trabajadores fallecidos. En otras palabras, una sección fantasma porque no tenía ninguna relación con los obreros, fuera de lo profesional, como abogado.

El Barco Ebrio

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Juan Carlos Villareal Martínez es el director del Centro de Planeación Estratégica y Prospectiva Política, una encuestadora que ubica al priista Fernando Zamora Morales a la cabeza de las preferencias electorales por la alcaldía de Toluca. En segundo lugar está el panista Juan Rodolfo Sánchez Gómez y en tercer sitio la diputada Ana Leyva. Juan Carlos Villareal fue consejero del Instituto Electoral del Estado de México y sabe mucho de esos procesos.

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En Metepec, el aspirante panista Alfonso Bravo encabeza por poco las preferencias por sobre el hijo de David Epifanio López –ex director de Comunicación Social de la Presidencia de Peña, eje de un grupo llamado Chilorio Power-. David López, el hijo, ya fue alcalde de Metepec, aunque sustituto y se le relaciona con el Grupo Atlacomulco, al que pertenece Peña Nieto, que vive una de sus peores pesadillas desde lo público, aunque también una de sus mejores etapas como agente de ventas, porque ha logrado colocar todos los bienes públicos del país en manos de particulares y, de paso, asegurarse el resto de sus vidas y las de sus descendientes. López, pues, sabe lo que representa y Bravo, el panista, lo capitaliza incluso hasta sin hacer nada, porque el ciudadano medio, aunque ignore detalles, no es tonto y vive la crisis, cualquiera que ésta sea.

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El profesor Fernando Zamora, el priista que va por Toluca, es todo un caso. Líder magisterial, diputado, funcionario priista, empresario textil y una dama en el trato a la prensa es, también, uno de los representantes más puros del peñismo. Su primer lugar no es casualidad. Es conocido en la ciudad y su zona, la norte, la más pobre del municipio, lo identifica perfectamente. Nadie sabe bien a bien cómo ha llegado donde está pero tampoco es que sea demasiado importante cuando Peña o Manuel Velasco, el góber de Chiapas, el mismo Eruviel Ávila, creen firmemente que ellos mismos poseen capacidades de estadistas.

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Pero el profesor Zamora ha perdido terreno. Hace una o dos semanas estaba en primer lugar con 42 por ciento, en una encuesta de Buendía y Laredo. El panista Sánchez Gómez en tercero, con 13 por ciento y Ana Leyva, del PRD, en segundo con 19. Ahora Ceplan ubica a Sánchez en segundo, a seis puntos de Zamora, quien tiene 36 por ciento y Leyva se ha ido al tercer sitio, con 11 puntos. ¿Son determinantes las encuestas? En una sociedad de ignorantes funcionales, claro que sí. Rectifican a quienes observan las elecciones como si se tratara menos que de un partido de futbol. A quién le vas, así, en seco, nomás porque sí.

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Pero entonces quién es Fernando Zamora. Quién Sánchez Gómez y quién Ana Leyva, los tres principales contendientes. ¿Por qué a Zamora lo repudian sectores priistas y desde la Secretaría de Educación federal se le ha dado la espalda? ¿Por qué se le recuerda a Sánchez Gómez, quien ya fue una vez alcalde de la ciudad? ¿De verdad es amigo de Peña Nieto? ¿Habría que voltear a ver aquella administración para deducir el futuro con el PAN? O es otro Sánchez Gómez, renovado y con una serie de nuevos etcéteras. ¿Y qué hizo Leyva desde su diputación local? ¿No es suficiente su interés y acciones a favor de la mujer, en contra de los feminicidios en el Edomex? ¿Cuál es la propuesta de gobierno de cada uno de ellos? ¿Por qué tenemos que votar, si no nos convenciera ninguno?

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La inseguridad, la violencia mortal que recorre las calles de la ciudad es la preocupación principal, de los habitantes, pero también el trabajo, la pérdida de empleos, la depauperación de la economía. Son los mismo problema que hace 70 años pero a niveles astrofísicos. Homicidios, plagios, robos, desesperación de los habitantes por no tener un quinto en el bolsillo y cosas así. ¿Empleos? bien gracias. De esas dos, pobreza y violencia, se desprende lo demás o casi todo. Por qué debemos creer que esto se va a resolver. Se dirá: es un asunto que requiere tiempo. ¿De verdad? Y cuánto. Otros setenta años, quizás.

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La inseguridad es una de las campañas negras preferidas por todos los partidos. Niños robados y, una vez, falsos ejecutados en Metepec, se han colado en las redes sociales. Ese miedo, porque las peticiones desde la Alerta Ámbar o las denuncias públicas de desaparecidos crecen día y son reales, se ha integrado ya en la vida cotidiana, en tiempos electorales. Nadie sabe, en realidad, qué sucede. Mentir con la verdad, pues, es una posibilidad. Y sobre los niños desaparecidos, los casos que sí son reales, esos, habría que voltearlos a ver.

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La cifra de abstención podría alcanzar en Toluca hasta 55 por ciento. Eso significa que no hay un candidato que convenza a la ciudadanía y también que quien tenga el voto duro será el ganador. Ese es Fernando Zamora, pero en un mes, incluso en menos, las cosas pueden cambiar. Los ganadores, de todas formas, serán solo los participantes. Las campañas federales, por otro lado, son una pantomima. No alcanzan ni siquiera para criticarlas.

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Dice el columnista Ricardo Alemán que el periódico La Jornada entró en terapia intensiva y que está a punto de cerrar, de desaparecer porque su administración lo ha saqueado sistemáticamente. Puede que sea cierto, porque la administración de ese diario acepta problemas económicos aunque rechaza fraudes o desfalcos

Alemán también dice que Peña Nieto es bien capaz. Esto puede que no sea cierto.

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Un empleado del Congreso estatal fue asignado, junto con un equipo, para trabajar en las oficinas del diputado priista Aarón Urbina Bedolla, dueño político de Tecámac desde sus gestiones como alcalde y legislador. Criticado, criticadísimo hasta por Televisa, a Bedolla la crisis le sienta bien. Tanto que, cuenta ese empleado, que cuando le dijeron que iba a trabajar en la remodelación de esas oficinas privadas, no se sorprendió cuando le pidieron que limpiara prolijamente las chapas de las puertas y los cuadros que rodean a los apagadores, que eran de oro.

Pues sí.

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El caso del despido de la periodista Carmen Aristegui da para un libro. ¿Alguien ya lo está haciendo? Ah, sí.

Voto nulo, violación constitucional

* El voto nulo o la no asistencia a las urnas será una violación a la Constitución que cometerá el ciudadano que no ejerza dicho mandato; quienes se han manifestado al respecto sin considerar los artículos aquí citados, deben entender que eso es equiparable a una actuación dolosa y de mala fe.

Luis Zamora Calzada

El Capítulo IV de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicano está dedicado a los ciudadanos mexicanos. El artículo 34 determina que son  ciudadanos de la república los varones y mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, hayan  cumplido 18 años y un modo honesto de vivir, que debe ser una garantía que otorgue el propio Estado.

El artículo 35 establece como derechos del ciudadano, entre otros:

  1. Votar en las elecciones populares.
  2. Poder ser votado para todos los cargos de elección popular, teniendo las calidades que establezca la ley. El derecho de solicitar el registro de candidatos ante la autoridad electoral corresponde a los partidos políticos así como a los ciudadanos que soliciten su registro de manera independiente y cumplan con los requisitos, condiciones y términos que determine la legislación.

III. Votar en las consultas populares sobre temas de trascendencia nacional.

El 36 Constitucional enumera las obligaciones de los ciudadanos mexicanos. Su inciso III mandata votar en las elecciones y en las consultas populares, en los términos que señale la ley; el IV. Desempeñar los cargos de elección popular de la Federación o de los Estados, que en ningún caso serán gratuitos; y V. Desempeñar los cargos concejiles del municipio donde resida, las funciones electorales y las de jurado.

El artículo 38 señala seis causas por el que los derechos o prerrogativas de los ciudadanos se suspenden. La primera se refiere en su inciso I, y es por falta de cumplimiento, sin causa justificada, de cualquiera de las obligaciones que impone el artículo 36, la suspensión durará un año y se impondrá la ley.

En estos cuatro artículos se encuentra la base legal para que todo ciudadano de la república emita su voto el siete de junio, en los términos y condiciones establecidas en las leyes de la materia, al ser derecho y obligación constitucional.

Desde esta óptica el voto nulo o la no asistencia a las urnas será una violación a la Constitución que cometerá el ciudadano que no ejerza dicho mandato; quienes se han manifestado al respecto sin considerar los artículos aquí citados, deben entender que eso es equiparable a una actuación dolosa y de mala fe. Lo que requiere nuestro país es el voto de todos los que estén en condiciones legales de hacerlo, en primer lugar contar con los dieciocho años establecidos y tener su credencial de elector.

Ejercer el voto de manera secreta, directa, con conciencia de la actuación, significará terminar con esquemas que se han estructurado sin pensar en el país, comprar el voto o ver en un pobre un voto es la expresión más extrema de actuar contrario a derecho en estos procesos.

El Constituyente de 1917 que reformó la Constitución Política del cinco de febrero de 1857, seguramente no pensó en los utilitarios, despensas, cemento y todos los enseres que se utilizan en estos lastimosos tiempos y mucho menos que los mexicanos no tomáramos en cuenta nuestra propia Constitución o que su desconocimiento nos condujera a la inequidad social y a todos los males que hoy se han acumulado.

Posición del SUMAEM

 

El Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México (SUMAEM) desde su génesis sustenta su dinámica social en la observancia rigurosa de la ley, reconoce y valora el sistema jurídico-político de nuestro país a partir del Constituyente de 1917, en razón de su inspiración en “la libertad del hombre” y en la “soberanía del pueblo” y, en nuestro estado; asimismo, se apega a los Convenios Internacionales 87 y 151 de la Organización Internacional del Trabajo, signados por el Estado mexicano desde 1948.

En su carácter de institución gremial, tiene el compromiso irrestricto de observancia legal con las instancias gubernativas y desde el primer día de su reconocimiento jurídico y su toma de nota, impulsa que todos los docentes, en términos de una participación política sin discriminación de ninguna especie, ejerzan sus derechos bajo el imperio de la legalidad.

En el ejercicio de la libertad sindical auténtica, se da vigencia a dos garantías individuales, una que tutela el artículo noveno referido a la “libertad de asociación” y la segunda, por supuesto, a la “libertad sindical” que garantiza el 123 de nuestra Carta Magna.

De manera concatenada, los sindicatos que surgen a partir de la aplicación de la Ley son vistos como parte del resultado de la Reforma del Estado en su vertiente político-sindical, consolidando ante la sociedad la existencia de un Estado democrático en esa materia, entendida como el conjunto de transformaciones para redefinir las reglas de relación entre el gobierno y las instituciones gremiales, procesos normales en los países del primer mundo.

En contraste, en donde no se reconocen, se sigue alimentando el imaginario de que existe un corporativismos sindical donde el gremio magisterial único es aliado de la estructura existente.

La existencia de sindicatos como el SUMAEM disminuye en la sociedad y los grupos sociales, la concepción de la presencia de un monopolio sindical (donde, desde el imaginario social, sus agremiados viven en un estado de confort que ha sido causa de la baja calidad de la educación), centrados en la existencias de sindicatos únicos, que al saber la existencia de una competencia buscará exigir la calidad, eficiencia y eficacia de cada uno de sus agremiados.

El reconocimiento plantea fundamentalmente la promoción de la democracia política por la existencia de un Estado democrático y una mayor equidad social. Ambiente, que en lo económico, generará confianza en los agentes privados que buscan establecer sus empresas en el Estado de México.

Agua para Juan Armando

* La incursión de Grupo Higa en el tema del agua no es nueva pero sí discreta. Recientes reuniones con funcionarios del gobierno del Estado de México y del ayuntamiento de Toluca confirman la participación de Hinojosa en obras que se realizarán en el Nevado de Toluca -que ha perdido protección legal cuando el gobierno del presidente Enrique Peña le retiró la categoría de Parque Nacional y área protegida para permitir el desarrollo de proyectos privados- cuyos detalles no ha sido revelados pero que están relacionadas con el aprovechamiento de los caudales que desde allí se generan y se derraman hacia el valle de Toluca, hacia los afluentes de la cuenca del Lerma, que nutren Xochicuautla.

Miguel Alvarado

Xochicuautla, Lerma; 10 de abril del 2015.

La autopista Toluca-Naucalpan, que partirá el poblado de Xochicuautla en Lerma, Estado de México y al menos otros dos, Huitzizilapan y Santa Cruz Ayotuxco, está trazada por encima de mantos freáticos que, privatizados aquellos terrenos, favorecerán a  la empresa que construye la obra, cuando la propuesta de privatización del agua sea aprobada. Autovan pertenece al Grupo Higa, cuyo propietario es Juan Armando Hinojosa, apapachado por los gobiernos de Enrique Peña, primero desde el Edomex y luego desde la Federación, con contratos supermillonarios para construcción y, últimamente, hasta de aplicación de encuestas.

La incursión de Grupo Higa en el tema del agua no es nueva pero sí discreta. Recientes reuniones con funcionarios del gobierno del Estado de México y del ayuntamiento de Toluca confirman la participación de Hinojosa en obras que se realizarán en el Nevado de Toluca -que ha perdido protección legal cuando el gobierno del presidente Enrique Peña le retiró la categoría de Parque Nacional y área protegida para permitir el desarrollo de proyectos privados- cuyos detalles no ha sido revelados pero que están relacionadas con el aprovechamiento de los caudales que desde allí se generan y se derraman hacia el valle de Toluca, hacia los afluentes de la cuenca del Lerma, que nutren Xochicuautla. Sin el Nevado no habría agua.

Estas reuniones determinan apenas proyectos en los que el ayuntamiento de Toluca cargará con la mayor parte de esas inversiones, pues el gobierno del priista mexiquense Eruviel Ávila se encuentra todavía analizando su participación. De cualquier manera, Ávila ha entregado a Grupo Higa la renovación integral del Teatro Morelos de Toluca, un foro usado para actos priistas y de gobierno, como las lecturas de los informes de mandatarios o ceremonias del DIF y que, subutilizado, no representa nada para la ciudad. Esta remodelación, anunciada en octubre del 2014 con maquetas ya aprobadas y presentadas al público, tendrá un costo superior a los 275 millones de pesos, y sería entregada en diciembre del 2015.

La anunciada privatización del agua y sus protocolos estaban encargados al depuesto secretario del ramo, David Korenfeld, separado por un acto de corrupción al usar helicópteros de la Conagua con fines privados.

– Los mantos freáticos quedan debajo de una parte de la autopista –afirma el doctor Armando García Salazar, Delegado por Usos y Costumbres de los comuneros de Xochicuautla y directamente afectado por el trazo de la obra.

Autovan no puede trabajar en las obras de la autopista Toluca-Naucalpan, según un amparo obtenido por comuneros de Xochicuautla, que sin embargo hasta el 10 de abril del 2015 asisten sin poder hacer nada por detener los avances, lentos pero constantes y que esperan desde hace 8 años el aviso para continuar a toda marcha.

Ese amparo, el 647/2011, otorgado por el Tribunal Colegiado de Toluca, ordena al magistrado del Tribunal Unitario Agrario con Distrito Nueve la anulación de asambleas comunales donde se aprobaba la venta y expropiación de terrenos y parcelas, por considerar que esas reuniones fueron ilegales y simuladas. La empresa Autovan pagó 40 mil pesos a comuneros para que aprobaran esta resolución y se pudiera trabajar. Una de esas asambleas echadas abajo por el amparo incluso fue fedatada, a petición de la Unidad de Asuntos Agrarios del gobierno del Edomex, en junio del 2011, por la notaria 101 de Jilotepec, Regina Reyes Retana Márquez. Los ejidatarios que asistieron a esa reunión no eran los afectados pero sus representantes pidieron la presencia de granaderos para resguardarlos. La notaria Reyes Retana, diputada local en 1995, recibió en el 2012 la presea al Mérito Militante por el PRI.

El amparo, que impide la venta de tierra, debió detener las obras en consecuencia, pero no ha sido así. Hasta el 10 de abril del 2015, obreros de Autovan trabajaban en las torres que servirán de soportes para la autopista. Al menos unas 20 personas se encontraban en esa obra, que atraviesa la carretera que une Xochicuautla con Lerma.

– La empresa trabaja sin papeles de ninguna clase. No tiene nada para demostrar que pueden hacer carretera e invaden terrenos poco a poco, sin que nadie pueda detenerlos –dice el señor Antonio, otro comunero, mientras observa el corte de árboles que traviesa un cerro, justo el que soportará esa supervía. Ese corte no estaba en noviembre del 2014. Los avances que preparan el terreno se constatan a simple vista. La vía se unirá con la carretera Chamapa-Lechería, en el valle de México, para conectar el nuevo aeropuerto de la ciudad de México, cuyas primeras obras ya iniciaron. Esas torres o soportes son enormes y alcanzan aproximadamente treinta metros de alto. Atraviesan la actual carretera, de doble sentido y que tuerce a la izquierda para encaminarse a Xochicuatla. Esa estructura todavía está rodeada por las 960 mil hectáreas de bosque que se perderán para darle paso.

La carretera es un mero pretexto para instalar una infraestructura dedicada a la explotación del agua desde industrias particulares. Incluso existe un proyecto que integra fraccionamientos habitacionales exclusivos con empresas, llamado Fraccionamiento Grand Santa Fe. Los pobladores han confirmado que dos gigantes tienen un lugar asegurado allí, Coca Cola y Nestlé, cuya materia prima es el agua. Ya comuneros de otros poblados han vendido sus tierras, que fueron pagadas, hace 8 años, en 120 pesos por metro cuadrado.

Los cuerpos acuíferos del Valle de Toluca, según datos de la Comisión Nacional del Agua, están sobreexplotados en 25 por ciento desde el 2003. Los acuíferos del río Lerma Santiago son 128, de los cuales 32 están sobreexplotados, explica un gráfico del Sistema Nacional del Agua. El 28 por ciento de las cuencas y cuerpos de agua del sistema del Lerma se clasifica como “fuertemente contaminado”.

Esta vez no hay patrullas custodiando a los trabajadores de Autovan, que ignoran a lo que se paran debajo de ellos, para mirarlos.

Los obreros, desde las alturas, se dejan fotografiar por reporteros de The New York Times.

II

Se ha abierto una brecha en el Bosque de Agua. Los pobladores de las laderas por donde pasará la carretera recogen los restos de los árboles, antes de que se pudran, para darles algún uso. Allí está el doctor Armando García Salazar, junto con su familia, mirando el corte, de unos 200 metros de ancho y de la altura del cerro. De arriba a abajo, ese tramo sin árboles se detiene en una pequeña cañada.

– Llegaron unos topógrafos, hace poco, a unos diez metros de mi casa –dice el doctor, mientras toma un descanso y fuma, señalando una roca enorme- y estuvieron haciendo mediciones. Uno no sabe cómo se siente cuando mira a estas gentes hacer esas cosas. ¿Qué les puede decir uno sino esperar a que se vayan? Luego se fueron y no han vuelto.

La casa que construye el doctor -a quien apresaron policías estatales en noviembre del 2014 por oponerse a Autovan- todavía en obra negra y que domina desde las alturas al pueblo, también custodia pequeñas capillas o paraderos para los peregrinos de la Nación Otomí, que verá arrasadas sus rutas y cambiadas sus tradiciones cuando la carretera se termine. Esto representa uno más de los reclamos de los afectados, otomíes ellos mismos, reconocidos y protegidos por un decreto del presidente Peña Nieto, quien luego los desconoció de un plumazo.

Esa vez, cuando iniciaron las protestas en el 2008, había mantas que decían: “los niños de la montaña no queremos autopistas”, sobre la avenida Hidalgo, en el pueblo. En abril del 2015 algunos murales han sido pintados. Un corazón bombea la sangre desde el árbol que es. En su troco hay un rostro, el de Xochicuautla y luego se enraiza en las piedras del suelo, que en el muro ése son piedra real. Ya. A nadie engaña el corazón ni las montañas azules. Y hay más paredes enlienzadas, pero no las recuerdo bien, excepto la de un colibrí y el rostro de alguien, una mujer.

Xochicuautla es un pueblo desunido. Por un lado los afectados y por otro a los que no les importa.

Pero un nuevo hallazgo se suma a las razones que desde la arqueología servirían para detener el proyecto. Juan Villegas, comunero del lugar, ha encontrado nuevos vestigios prehispánicos que anunciaría en una asamblea reciente.

La tala destruirá los mantos freáticos, pero no secará los que están a gran profundidad.

Desde las azoteas de esa casa se observa el pueblo y los ejidatarios explican la ruta de la pista.

Por allí y por allí y luego atrás, dicen, señalando contra el sol de las doce la arboleda florida que da nombre a Xochicuautla.

III

Los dedos de Antonio se detienen en una hondonada donde se juntan las curvas de las pendientes. Arriba, cada media hora o menos pasan helicópteros como si ese cielo, hoy azul sin nubes, fuera una autopista. Pero sí, es una ruta de helicópteros establecida desde hace mucho y que a nadie molesta, dicen los ejidatarios.

Los dedos recorren otra vez el campo y sus árboles mientras uno de los más jóvenes enseña cómo se miden los minutos y se calcula la puesta del sol. Pones tu mano frente a tus ojos, con los dedos juntos, de manera que el último de ellos coincida con el cerro de más abajo, con el último horizonte más cercano.

Y cada dedo, dice, equivale a diez minutos. De aquí a aquí son cuarenta minutos en el recorrido del sol, así que de acá a acá son tres horas. Les quedan entre tres y media y cuatro horas de sol a ustedes, dice, fiándose de su mano.

– ¿Y eso? ¿Dónde lo aprendiste?

– Pues en el National Geographics –dice, riéndose.

No, no es cierto. No, no es cierto. Y uno se ríe del National Geographics, de sus relojes de sol.

Las manos permanecen levantadas y los dedos exploran la cercanía. Otro helicóptero. Esta vez no han pasado ni diez minutos. Pero tardarán en pasar más aeronaves.

-Allí, donde están mis dedos, se cayó el helicóptero del hijo de Juan Armando Hinojosa –dice un comunero.

Allí, donde quedan sus dedos, es la parte más ensombrecida, donde se hace la hondonada.

Allí se llama Cerro Alpino, nomás que los reportes del accidente dijeron que estaba en Jiquipilco, terminando julio del 2012. Se oyó el trancazo hasta acá.

Y hasta acá son cerca de dos kilómetros, desde la última casa del pueblo, donde están los dedos, allí donde se quedan. Luego llegaron los de los rescates y sólo los puros restos quedaron. Y ya, fue todo.

Los helicópteros siguen pasando porque es el mejor punto para llegar al valle de México. Seguirán por ahí aunque ya se han caído algunos.

Que sigan, que el viaje sea bueno.

Ah, la carretera cuesta 2 mil 200 millones de pesos.

Despotismo feudal

* “Era de dominio público que el Banco Obrero lo controlaba Fidel Velázquez, quien en 1981, desde la dirección general de esa institución —con el apoyo de De la Madrid, entonces precandidato presidencial priista— se lanzó a la conquista de la gubernatura del Estado de México, a través de su ahijado Alfredo Hilario del Mazo González. Velázquez se impuso, a pesar de la reticencia del gobernador Jorge Jiménez Cantú y del profesor Carlos Hank González, cabeza del fantasmal Grupo Atlacomulco”, escribe el periodista Francisco Cruz en el libro Los Amos de la Mafia Sindical, editado por Planeta en el 2013.

Francisco Cruz

En ese duelo de elogios, tanto Gamboa como Peña omitieron explicar a los más de 2 mil delegados que el Pacto por México tiene, entre otras cosas, como trasfondo una reforma laboral que favorece la contratación de trabajadores a través de terceros —outsourcing—, que nada hace por combatir la corrupción, el “coyotaje”, los bajos sueldos, la problemática que enfrentan los empleos que subsisten sin un salario base y que, por lo tanto, no cuentan con seguro social ni con prestaciones de ley; una reforma cuya prioridad es proteger a los dueños de gasolineras, grandes restaurantes e importantes cadenas de supermercados. En otras palabras, una reforma que favorece los intereses del patrón. (De acuerdo con la Confederación Sindical Internacional del Trabajo (CSI), considerada como el mayor movimiento sindical en el mundo cuya sede está en Bruselas, Bélgica, la reforma constituye un retroceso para México y una violación a los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), pues carece de consulta a los trabajadores, aumenta la inestabilidad en las relaciones laborales y no atiende las demandas por una mejora de los derechos de los trabajadores mexicanos. Consultado en http://www.reforma.com/ el 18 de abril de 2013).

Y es en esto último donde se respaldan las ganancias de muchos líderes obreros. Hace tiempo dejó de ser un secreto que la fuente de algunas riquezas se encuentra en los contratos de protección. De acuerdo con señalamientos que ha hecho en su momento el doctor en Derecho Laboral, José Bouzas Ortiz, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, “de los 100 mil contratos de protección que están registrados ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje en el Distrito Federal, unos 40 mil llevan la firma del dirigente de la CTM y cada uno de ellos ampara a unos 30 trabajadores. Estamos hablando de 1.2 millones de obreros a los que Joaquín Gamboa Pascoe no puede ver a la cara ya que vive de ellos, de haber vendido ante las empresas sus derechos laborales”.

En la lista de los negocios que se le achacan al líder de la CTM también destaca la concesión de créditos y contratos para la construcción de más de 50 mil casas de interés social, que no es poco y, menos si se toma en cuenta que fueron construidas en terrenos de su propiedad. Las mismas que él presume como un beneficio para los trabajadores, “un conducto de justicia social, de que vivan en sus propias casas, de que no vivan en mazmorras de un tamaño que resultara risible”.

 

El comienzo

Apenas egresó de la UNAM, Gamboa Pascoe se dedicó a litigar. La vida y sus relaciones lo llevaron hasta Jesús Yurén Aguilar —un histórico de la CTM—, quien lo hizo asesor de la Federación de Trabajadores del Distrito Federal —la delegación capitalina de la CTM y la más importante de esa central obrera en todo el país— y siempre será un misterio el porqué, en 1958, Fidel Velázquez llevó a Gamboa como compañero de fórmula para buscar la diputación federal por un distrito de la Ciudad de México.

Fidel tenía capacidad para embelesar a mucha gente, pero cualquier cosa quedaba pequeña cuando se hacía público que la CTM, la mayor organización obrera, tenía empresas valoradas en miles de millones de pesos, manejadas por líderes sindicales; desde luego, controlados por él, que necesitaban asesores en todos los niveles. Y Gamboa Pascoe, un hombre muy habilidoso y lleno de ambiciones, encajaba bien en todos los proyectos y el futuro cetemista.

Sobre cuál era el nivel de recursos de la CTM o su poderío económico, además de la titularidad de los contratos colectivos de trabajo que controlaba, es casi imposible saberlo por las leyes que amparan la secrecía sindical, pero en 1984 —cuando ya el presidente Miguel de la Madrid tenía dos años afianzando el neoliberalismo y había decaído el poder de Fidel Velázquez— se develaron algunos secretos que mostraban a líderes obreros enquistados como patrones en el sector empresarial.

La primera semana de marzo de 1984 se dio a conocer en una rueda de prensa que “con sus 63 mil millones de pesos de activos fijos —que lo colocan en el segundo lugar de las instituciones fiduciarias en el país— el Banco Obrero se convertirá en el brazo financiero del movimiento obrero para adquirir empresas. En los próximos meses, de acuerdo con Fidel Velázquez, se invertirán los primeros 6 mil millones de pesos para la adquisición de importantes negociaciones”.

Era de dominio público que el Banco Obrero lo controlaba Fidel Velázquez, quien en 1981, desde la dirección general de esa institución —con el apoyo de De la Madrid, entonces precandidato presidencial priista— se lanzó a la conquista de la gubernatura del Estado de México, a través de su ahijado Alfredo Hilario del Mazo González. Velázquez se impuso, a pesar de la reticencia del gobernador Jorge Jiménez Cantú y del profesor Carlos Hank González, cabeza del fantasmal Grupo Atlacomulco.

Gustavo Romero Kolbeck, director general del banco, dijo aquel marzo de 1984 que la CTM se enfocaría en la adquisición de empresas estatales que, paulatinamente, se pondrían a la venta. Ése fue un indicio porque tres semanas más tarde, el 24 de marzo se dio a conocer en la revista Proceso que la CTM echaría mano de “todos sus recursos para fortalecerse. Su actividad ya no se limita a los asuntos gremiales y políticos. Está decidida a tener una participación más activa en la economía y para ello reorganiza sus empresas, que con todo y que están dispersas, representan un capital superior a 200 mil millones de pesos. […] Pero se ha encontrado con varios problemas. El principal, que la mayoría de las empresas obreras ha sido manejada, hasta ahora, como negocios privados de los propios líderes. De ahí que los obreros no sepan cuántas son, qué producen o cuánto valen. […] En la mayoría de los casos, los líderes sindicales, sobre todo los más poderosos, tienen cuidados de no informar sobre las empresas que manejan sus organizaciones. Cuando lo hacen, no dan detalles de su producción ni de sus utilidades”.

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