La “expulsación” de Trinidad

* Su playera es azul y oro y tiene el número 8. La cancha, inclinada de algún modo hacia la presa que abastece de agua la región es, después de todo, el único centro de recreación en el lugar. Prácticamente todos los jóvenes juegan en algún equipo y todos tienen un balón. Entre vacas y excremento los pequeños arrieros practican la Mano de Dios, la Huguiña, alguna chilena descompuesta y lances al estilo del arquero más acapulqueño del país. No importan las cuatro piedras que sirven de porterías ni las constantes interrupciones de mulos y ovejas.

Miguel Alvarado

Los zapatos le quedan grandes pero solventa el problema con un par de medias gruesas y tres vendas. Regatea con la misma habilidad con la que vende en el tianguis del pueblo, en San Pedro El Alto pero con más entusiasmo.

Llega crudo, casi ebrio, motivado por el juego. Hoy el encuentro es especial. Su equipo, los Pumas, chocan contra otros felinos, pero de San Mateo El Viejo. Está en juego la punta de la liga y un cartón de cervezas. Todas las mañanas José Trinidad Juárez vende verduras. Tiene una vieja camioneta que le sirve para transportar sus productos.

En la banda derecha, zanahorias y papas conviven en una combinación que asegura el resultado. Por el centro, los insustituibles chiles verdes hacen mancuerna con cilantros y perejiles y más atrás, casi desde la banca, los jitomates esperan su turno, como si se tratara de una nueva contratación. En la banca el estratega sonríe.

Hoy ha sido un buen día. Los resultados así lo indican y los mil pesos en ventas piden su cambio desde los bolsillos de Juárez, que parece dar indicaciones mientras guarda de nueva cuenta sus productos. Pero todo se olvida el domingo, cuando en la única cancha de este pueblo de Temascalcingo, Trinidad asiste a su partido. Herido de muerte por los festejos de Semana Santa, ni un litro de cerveza ayuda a recomponerle el cuerpo. Trinidad aguza la mirada y templa las piernas.

Toca el balón en un imposible ejercicio de argucias, que apenas da resultados. – Hoy no me siento bien, pero de todas maneras los otros Pumas no van a poder con mi equipo. Somos 12 y ellos apenas se acompletan. Orita ponemos la alineación. No vino el portero pero hay un chavito que más o menos la hace. Lo que le falla son las salidas, pero ni que le fueran a llegar tanto. Su playera es azul y oro y tiene el número 8. La cancha, inclinada de algún modo hacia la presa que abastece de agua la región es, después de todo, el único centro de recreación en el lugar.

Prácticamente todos los jóvenes juegan en algún equipo y todos tienen un balón. Entre vacas y excremento los pequeños arrieros practican la Mano de Dios, la Huguiña, alguna chilena descompuesta y lances al estilo del arquero más acapulqueño del país. No importan las cuatro piedras que sirven de porterías ni las constantes interrupciones de mulas y ovejas. Aquí el futbol es la ley, al menos en domingo y la señora de la tienda, una de las 20 que hay en este pueblo regado lo sabe. Conecta bocinas y pone los éxitos del momento.

Opaca las campanas de la iglesia y El Gallo de Oro hace valer su leyenda. Todos saben sus canciones pero de momento sólo refrescos. Las chelas, a menos que la cruda sea mortal, esperarán 90 minutos. El árbitro ha llegado. No viste de negro porque se le olvido su calzoncillo. Argumenta que no hay problema, pues él manda y decide dirigir el encuentro embutido en botas, una gorra beisbolera y sus pantalones de mezclilla. En un pueblo desperdigado el futbol es parte medular de la vida cotidiana. Los habitantes de San Pedro El Alto se dedican al comercio y a la siembra.

Ubicado a 15 minutos de la cabecera municipal, no recibe los beneficios de fiestas y días de guardar. Hay apenas una farmacia con lo esencial; una iglesia en la cual hay misa una vez a la semana y una escuela, junto al lago, de aguas turbias. Para beneplácito de los deportistas, los dos campos están en excelentes condiciones. La tierra que los cubre es dura y facilita el manejo del balón.

Los magos del futbol pueden jugar incluso descalzos y saben que su esfuerzo será premiado pues hasta cuatro depósitos de cervezas y refrescos los esperan con las botellas abiertas. El Gallo de Oro opaca por momentos la ocarina. El árbitro se desespera y Trinidad, amo de la media cancha, pone un pase de gol que su compañero desperdicia, pero el marcador ya se ha movido. Afuera, amigos y aficionados esperan pacientes el término.

Han encargado un cartón de cervezas, que enfría paciente, a la espera de que los guerreros terminen la batalla. En San Pedro no hay más escuelas que las primarias. Quien estudia emigra y el ciclo del abandono se ensaña desde que uno es pequeño. A pesar de ello, su carretera, secundaria llena de agujeros completa apacible el recorrido. Hace 10 mil años, los cazadores se ensañaban con la fauna del lugar. Hoy cambiaron los carnívoros cuchillos por 12 tachones, enterrados en la pierna de Trinidad, quien exaltado pide expulsación para el agresor, un gordo defensa central, que recuerda al calvo Batocletti en sus días de gloria con los Tigres. Mazahua como todos, la rebelión estalla en las venas de Trinidad, herencia de aquella fatídica tarde cuando el poderoso Tezozomoc incorporó las tierras al feudo azteca, en castigo por no pagar lo que se debía.

Y mil 500 años después, Trinidad le mienta la madre al árbitro, mientras se traga una imaginaria tarjeta roja, pasaporte para que descorche la primera cerveza. Minutos después, el resto de los jugadores hace corro con el expulsado. Incluso el árbitro es invitado, aunque los ojos de Trinidad no lo perdonan.

En minutos, 22 enemigos intercambian chistes y saliva y hacen predicciones sobre el final de la liga. El triunfo de los Pumas de Trinidad no dejó satisfecho a nadie, pero habrán de transcurrir 8 siglos, medidos en días, para que uno de los dos equipos tome la punta y, en definitiva, salde cuentas con los dioses del llano. Y a cada quien su justicia.

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En manos de Emilio

  

La empresa donde Emilio Azcárraga es el mayor controlador ha promocionado al gobernador en todos sus medios, incluyendo Internet, revistas y diarios, según el reporte de Transparencia para gastos de publicidad.

Esta cifra es superior al presupuesto anual de seis secretarías, Salud, Trabajo, Desarrollo Económico, Desarrollo Metropolitano, la Secretaría Técnica del Gabinete, y la Coordinación General de Comunicación Social. Esto significa que diariamente Televisa se lleva del Estado de México 128 mil 44 pesos por gestionar la imagen del gobernador.

 

Miguel Alvarado

Televisa ha cobrado 108 millones 838 mil 24 pesos por publicidad en los dos años de la administración de Enrique Peña. La empresa donde Emilio Azcárraga es el mayor controlador ha promocionado al gobernador en todos sus medios, incluyendo Internet, revistas y diarios, según el reporte de Transparencia para gastos de publicidad.

Esta cifra es superior al presupuesto anual de seis secretarías, Salud, Trabajo, Desarrollo Económico, Desarrollo Metropolitano, la Secretaría Técnica del Gabinete, y la Coordinación General de Comunicación Social. Esto significa que diariamente Televisa se lleva del Estado de México 128 mil 44 pesos por gestionar la imagen del gobernador.

Los pagos a Televisa y sus asociados comenzaron el 16 de septiembre del 2005, y en 4 meses obtuvo ganancias por un millón 474 mil 586 pesos. Ese mismo año, su diario deportivo, Ovaciones, facturó 116 mil 594 pesos.

Para el 2006, W.noticias facturó 11 mil 500 pesos; Televisa cobró 50 millones 11 mil 288 peso; Ovaciones, un millón 959 mil 56 pesos y la división Televisa Editorial, 265 mil pesos.

Para el 2007, Televisa se llevó otros 50 millones de pesos y Televisa Toluca cobró 5 millones de pesos más.

Otra de las favoritas del gobernador Peña, la Organización Editorial Mexicana, propiedad de la familia Vázquez Raña y editora de los diarios El Sol, también se llevó una buena cantidad. En total, los Vázquez Raña facturaron 12 millones 687 mil 562 pesos en sus distintos medios.

Uno de los más favorecidos fue El Sol de Toluca, pues en tres años cobró casi 11 millones de pesos. En el 2005, en 4 meses, se llevó 2 millones 173 mil 679 pesos; en el 2006, 4 millones 392 mil 762 pesos y el año pasado, 5 millones 570 mil 92 pesos.

L resto del dinero fue repartido entre el diario deportivo Esto, El Sol de México y las cadenas de radio ABC; esta última facturó medio millón de pesos en el 2006.

Otro medio favorecido por el dinero del gobierno es Milenio, que facturó un total de 5 millones 955 mil 279 pesos, divididos en cuatro fuentes, Milenio Diario, Milenio Semanal, Milenio Toluca y Milenio Estado de México. La partida más grande corresponde a Milenio Diario en el 2006, con un millón 935 mil 187 pesos en publicidades.

El Heraldo de Toluca, de la familia Mena cuyos negocios alcanzan al propio gobierno estatal y a la Cámara de Diputados, facturó 4 millones 410 mil 368 pesos.

En el 2005 los contratos publicitarios alcanzaron para cubrir 58 medios escritos y 9 electrónicos; en el 2006 se contrataron 224 medios escritos y 20 electrónicos y para el 2007 los medios amparados en la publicidad de Peña fueron 67 en escritos y 13 en electrónicos.

En todo este tiempo, el coordinador de Comunicación Social y responsable de los convenios ha sido David López, uno de los fundadores de Radio y Televisión Mexiquense, hace década y media.

TV Azteca se llevó la segunda rebanada más grande en estos convenios y Peña ha entregado al grupo de Salinas Pliego 16 millones de pesos, divididos en la revista Vértigo, TV Azteca y TV Azteca Toluca.

El Diario, otro medio local tradicional, propiedad de la familia Maccise, facturó 2 millones 65 mil 212 pesos, repartidos entre radio y prensa escrita.

Reforma, el gigante mediático del norte, propiedad de la familia Junco, cobró a Peña 2 millones 140 mil 971 pesos.

Impulso, otro de los diarios oficiales, propiedad del empresario Alejandro Zendejas, dueño entre otros negocios de la escuela Argos, facturó 2 millones 745 mil 625 pesos.

Portal, otro diario de reciente creación, factura para el gobierno apenas 441 mil pesos, mientras que Puntual reporta 600 mil pesos.

Prácticamente todos los medios de comunicación mantiene algún tipo de convenio con Peña y todos han visto incrementado este pago, año con año. Incluso medios de línea crítica como La Jornada, Proceso y El Chamuco tienen contratos con el sobrino de Montiel.

La Jornada ha facturado un millón 374 mil 838 pesos, mientras que Proceso cobró 3 millones 312 mil y El Chamuco 115 mil pesos.

En el 2007, un nuevo medio se sumó a los ya conocidos en la lista de cobradores y además de pasquineros y nacionales, una revista del corazón consiguió un convenio. TV Notas le cobra a Peña 337 mil pesos, aunque publica muy poco sobre le gobierno. Las revistas Quién y Hola cobran por artículo y entrevista, pero no cuentan con contrato público.

            

Los quemados

Crónicas del Psicozoológico/ Miguel Alvarado

Uriel Piña está tranquilo. Se siente bien sentado en la oficina del ministerio público. Ha dejado de huir y hoy durmió bien por vez primera desde el 21 de marzo. Recuerda bien lo sucedido y no se arrepiente porque no tiene opciones. No tiene dinero, pero esta vez no lo necesita.

Y mientras su mano recorre el rayón que alguien hizo en aquella tabla que le sirve de asiento, recuerda aquel olor a carne chamuscada. Una vez, hace muchos años, un campesino quemaba su basura y entre ella estaba el cuerpo de un perro, arrojado en sus terrenos.

Piña era un adolescente y pasaba por allí. Le llamó la atención el chisporroteo inusual, el brillo en los ojos de aquel muerto. Y el olor era igual al de la semana pasada, sólo que los cuerpos se hicieron chiquitos, se ennegrecieron repentinos, como hojas de papel.

Lo peor fueron los celulares. ¿Para qué los habrá recogido? Esa noche soñó que marcaban y que el niño le hablaba bajito, preguntando por su padre. Despertó sobresaltado, todavía ebrio, en la cabina de aquella camioneta Lobo, que guardó en la bodega de un amigo, con engaños.

La idea era desaparecer, pero no había dinero ni tampoco güevos. No podía moverse pero está conciente de su pesadez, la tardanza que hoy lo tiene amordazado, todavía incrédulo.

Todo hubiera quedado en insultos y mentadas si el hijo no interviene. Pero no iba a dejarse. Perdió el negocio, perdió los insultos, no le quitaba más que sacar la pistola, que se le había pegado desde la mañana. Recordó que nadie le quiso acompañar y tuvo que afrontar solo la desvergüenza de no poder negarse.

Ni siquiera el niño le dolió tanto como el viejo. Con él había hecho el trato de la cosecha de chiles, pero la maldita necesidad.

Uriel mira el reloj. Sabe que no hay escape esta vez. No pasará lo mismo que cuando estuvo en aquella pelea. También hubo un muerto, pero nadie lo vio. Ni siquiera él mismo recuerda bien la escena. Sólo vio un cuerpo caer y todos se echaron a correr. Luego, al otro día, no se levantó y como nadie lo fue a buscar agarró confianza y salió a merodear. Así se enteró de los detalles.

El agente no está, pero no es necesario. Se siente mal, luego de días en la borrachera, para olvidar. Horas después pasó el lugar, todavía en la camioneta roja de los muertitos. Pasó despacio, para ver si había señas de algo, pero no. Estaba el olor, solamente, pero ni la tierra revuelta ni el árbol cercano tenían marcas. Observó con el rabillo del ojo el lugar donde habían caído los cuerpos, por si había algún casquillo. No encontró nada y se fue, intranquilo, a resguardar el hurto. Pensaba vender la camioneta y con el dinero irse a Estados Unidos. Allá todos son impunes, habían dichos sus amigos, mientras tomaban cerveza y festejaban la Semana Santa.

Hoy le espera Almoloya, un lugar más cálido que sus recuerdos.

Paciencia, mucha paciencia

Miguel Alvarado

Alberto es joven y tiene la oportunidad de su vida. No la puede desaprovechar y todo depende de qué tan buen conciliador resulte. Hace tres semanas lo citaron. Le pusieron enfrente un mapa, que ya conocía, y le dijeron lo que no podía hacer. Aceptó, como aceptan todos. Por eso está allí, porque conoce las reglas del juego.

Aquel enorme mapa no le quita el sueño. Él ayudó a rediseñarlo. Unas cuantas correcciones a nombres que en su visa había escuchado. No conoce el Estado de México, lo sabe. Pero tampoco importa. Para eso tiene a su equipo, que lo guiará por la tierra de los Zetas y los Pelones. Por los límites de los Beltrán y hasta en las calles del cártel de Neza. Él no es intocable, ya debería saberlo y su misión es preservar el estatus quo, aunque no sabe, tampoco, lo que significa la frase. Pero lo intuye.

Que todo siga igual, que no se rompa la balanza, como estuvo a punto de suceder el año pasado y el 2006, cuando a su ahora jefe le advirtieron en Veracruz. “No te pases, cabrón, tenemos un trato”.

El error de Abel fue, entre otros, no prestar la debida atención. Se equivocó el viejo, reflexiona Alberto, pero también cumplió. Nada más que no me toquen el tema de las rutas, porque ése es tema federal. Luego por eso son las matazones y el jefe ya le advirtió que no pueden cometer ningún error.

Despliega en su escritorio el otro mapa. Las zonas intocables, donde no podrá entrar, aunque se mueran todos y el ejército lo ordene. El ejército, sonríe secamente Alberto, como si recordara quién manda, y a quienes cuidan.

Otra vez se distrajo. Falta una hora para salir. Está calculado. Irá al valle de México y aprovechará para mostrase en público. Es lo de menos. Y estudió los machotes. “Estamos convencidos…”, dice cada una de sus entradas. Es bueno para memorizar y no tendrá problemas. Las cifras las conoce desde hace años. Sólo aumentan unos cuantos cientos y nadie pregunta por la metodología. Almoloya no está lejos. Irá en helicóptero, para regresar lo más pronto.

Otra vez se distrajo. Vuelve la vista al mapa y lo señala por enésima vez con sus alfileres. Metepec y Toluca. Neza. Tlalnepantla. Luvianos. Ecatepec. Valle Dorado. Ya los recorrerá. Tendrá camionetas nuevas, Blindadas, dicen. Dobla el mapa, con todo y marcas y se toma un respiro. Se recarga en su silla y cierra los ojos. Después de todo no es tan difícil, se dice para serenarse. Afuera, el rumor de pasos y computadoras llena aquel vacío de las cinco de la tarde. Examina de reojo el discurso de aceptación. Nada del otro mundo, todo está dentro del protocolo y ya se lo sabe de memoria. De cualquier manera lo leerá, para evitar complicaciones.

En la azotea se escucha el rumor de hélices. Ya llegaron por él. Se espabila y recoge su portafolios. Deberá ser rápido. Quiere terminar pronto. Tiene Cosas qué hacer pero esta reunión es inevitable. Cada semana, al principio, habrá una y luego a los resultados. Sabe de números, no es tonto. Esto es el negocio más importante y el más delicado.

– Listo, jefe, cuando usted diga -escucha detrás de la puerta.

Alberto se recompone. Alisa su traje, se busca en un espejo imaginario y se pasa la mano por el cabello, en un gesto imposible pero inevitable. Suspira. Otra vez. Le han dicho que debe guardar silencio. Hoy es un invitado de piedra. Ya le tocará. Es cuestión de paciencia y cuidado, mucho cuidado. Por que esta vez, de no tenerlo, podría estallarle la vida como ácido en un bello rostro.

El rating del terror

* Televisión Mexiquense está muy lejana, todavía, en cuestión de niveles de audiencia y según información de Transparencia, el canal estatal tiene como producto estrella a la emisión 100 Por Ciento Grupero, con un costo de producción de 22 mil pesos, los cuales no aclaran si son por cada capítulo, y 1.98 puntos de rating. Estos números no permiten que este programa compita en niveles de audiencia con Televisa o TV Azteca y la estadística indica que tiene el mismo nivel de mirones que los programas de ventas Neoskin, con 1.8 puntos, innova, con 1.7, Skin Control, con 1.7 y el programa cultural Domingo Siete, con 1.7. Inglés sin Barrera compite también con 1.3, Inventario, con 1.6 e incluso la repetición de México Nuevo Siglo obtiene más puntos, con 2.1.

Miguel Ángel Alvarado

– Bueno, me quedo hoy, pero no quiero problemas mañana.

– No te preocupes, tu mujer nunca sabrá de lo nuestro. Y si se entera le llevas un regalo y ya.

– Pero me siento culpable

– No es cierto, a nadie engañas. Además me dijiste que ella no te importaba, que tu vida era un infierno con ella.

– Ven, bésame….

Este es un diálogo de la telenovela de Televisa, Fuego en la Sangre, el éxito de rating más alto hasta marzo. La calidad no importa. Ni siquiera los diálogos o la post-producción. El éxito de masas que representa el fenómeno telenovelero en este país no está en duda y la historia, un remake de otra, llamada Pasión de Gavilanes y los 33.1 puntos de audiencia y 46 por ciento de share la avalan.

Esta novelas compite con Las Tontas no van al Cielo y Pasión, culebrones con modelos en lugar de actores y con similares números.

Televisión Mexiquense está muy lejana, todavía, en cuestión de niveles de audiencia y según información de Transparencia, el canal estatal tiene como producto estrella a la emisión 100 Por Ciento Grupero, con un costo de producción de 22 mil pesos, los cuales no aclaran si son por cada capítulo, y 1.98 puntos de rating. Estos números no permiten que este programa compita en niveles de audiencia con Televisa o TV Azteca y la estadística indica que tiene el mismo nivel de mirones que los programas de ventas Neoskin, con 1.8 puntos, innova, con 1.7, Skin Control, con 1.7 y el programa cultural Domingo Siete, con 1.7. Inglés sin Barrera compite también con 1.3, Inventario, con 1.6 e incluso la repetición de México Nuevo Siglo obtiene más puntos, con 2.1.

El programa estrella del gobierno alcanza, sin embargo, puntos similares a producciones de Canal 11, que produce el Politécnico, y Circo de Chicharrones, con 1.3 puntos, Comedia SA, Primer Plano, Toros y Toreros, Ventana 22, La Mente del Asesino y Con Dos Tacones se ubican entre0.9 y 1.3 puntos.

Esta pobreza de audiencia se refleja en todas las producciones propias de TV Mexiquense, aunque la señal se puede ver en los sistemas de cable más importantes como la subsidiaria de Televisa SKY y Cablenet, lo que le garantiza cobertura internacional.

Los programas más caros de TV Mexiquense son Fútbol de Casa, que conduce el ex futbolista y animador de Televisa, Juan Dosal, y que cuesta 42 mil pesos pero que apenas produce 0.62 por ciento de audiencia, es decir, mil por ciento menos que un programa estándar de los gigantes corporativos.

Otro programa con un costo “elevado” es el de El Sabor del Saber, que se ubica en 45 mil pesos pero con apenas 0.40 por ciento de rating.

El programa con la audiencia más baja para los mexiquenses es Palabra Escrita, con 0.29 de rating y un costo de 26 mil pesos. Esto equivale a que apenas una persona a la semana lo vea.

Cinescape se ubica en un nivel medio, con 0.69 y 20 mil pesos de costo; El Personaje del Barrio obtuvo 0.78 para 24 mil pesos de producción. Expanders tuvo 0.72 puntos por 32 mil pesos invertidos; N. y P. Agencia de Detectives Infantiles es uno de los más bajos, 0.37 y 26 mil pesos en juego, mientras que los programas matutinos Te Levanta apenas captan 0.46 puntos por 28 mil pesos. Xtremtv  consiguió un punto por 17 mil pesos; Esfera Pública, 0.40 puntos para 35 mi pesos y Sin Secretos, 0.74 puntos por 30 mil pesos.

Para las televisoras, rating significa “el porcentaje de hogares que sintonizan un canal determinado en un momento dado respecto al universo total. Un punto de rating significa el 1 por ciento del universo del total utilizado”.

Una idea del tamaño de la audiencia la dan los números más altos de los consorcios. Vecinos tiene 14 puntos; Acción, 14.9; el partido América- Puebla tuvo 13.9 puntos; Noche de Estrellas, 18.9; el Noticiero del animador Joaquín López Dóriga, 16.9; el Noticiero, de Alejandro Cacho, 14.8; la película El Analfabeto, 17.3; la novela Fuego en la Sangre, 35 puntos; Juan Querendón, 16.9; Bob Esponja, 12 puntos; la película Los Federales, 17 puntos; la serie Doctor House, 17.4 puntos; Lola, 19.9; La cinta La Era del Hielo, 20.7 puntos; Piratas del Caribe, 18.5 puntos; el partido de futbol Pumas contra Chivas, 1.5 y Ventaneando 10 puntos.

Para el Sistema de Radio y Televisión Mexiquense, que dirige la prima del gobernador Enrique Peña, Carolina Monroy, casada a su vez con el secretario de Desarrollo Social, Ernesto Némer y parte de la familia en el poder desde hace más de 60 años, sobre la producción en radio “la forma en que se produce la programación obedece a una institución pública y de atención social y no lucrativa, por lo que no se maneja un costo, como tal, de programas, ya que el pago a los equipos de producción se hace de dos formas: pago de salario por, producción, locución, realización, operación técnica, investigación y/o guión a personal de base de acuerdo a su plaza. Pago de salario por, producción, locución, realización, operación técnica, investigación y/o guión a personal de honorarios de acuerdo al trabajo realizado. Toda la producción de Radio Mexiquense con el presupuesto asignado a la Dirección de Radio y se distribuye para generar programas de carácter social. Por lo tanto no se tiene determinado el costo por programa radiofónico”.

Los programas de producción propia son 40 y se trasmiten por la frecuencia de Amplitud Modulada en el 1600 del cuadrante.

El Sistema de Televisión y Radio añade que “actualmente no se ha hecho un estudio de audiencia, por lo que la única herramienta con la que se puede hacer una medición relativa y que en ningún momento es un reflejo definitivo de la audiencia de determinado programa, es a través del número de llamadas recibidas”.

Monroy del Mazo tiene un sueldo bruto mensual de 49 mil 326 pesos y un presupuesto de 157 millones 534 mil 780 pesos hasta el año pasado, de los cuales genera 8 millones 688 mil 126 pesos y el resto los proporciona el gobierno. Gasta 65 millones 210 mil 304 millones de pesos al año en pago de salarios; tiene una deuda de 2 millones 316 mil 594 pesos y un déficit de 7 millones 416 mil 594 pesos.

Monroy fue candidata al gobierno municipal de Metepec por el PRI, donde fue derrotada por Óscar González Yáñez.

El ecocidio de Tlachaloya

Según la facultad de Química de la Universidad estatal, esta laguna, conocida también como José Antonio Alzate, contiene desechos industriales de 2 mil 500 empresas y 22 municipios, esto la convierte en la más contaminada del estado.

Miguel Alvarado

Una mujer limpia cables de cobre. Lo hace en una de las charcas en las que se ha convertido la laguna de Tlachaloya, la más grande de Toluca pero la más contaminada y condenada a la extinción. En el centro del pueblo, un depósito de chatarra crece más alto que la torre de la iglesia del lugar. En su cumbre, una bandera de México ondea. Nadie sabe de dónde viene la chatarra y los trabajadores impiden el paso.

Pero alrededor de esta comunidad, que alberga a 20 mil habitantes aproximadamente, el negocio principal es el de los deshuesaderos. Aquí la policía municipal ha cerrado tiraderos donde se desvalijaban autos robados pero ha sido incapaz contra depósitos de metal.

Los habitantes no se preocupan. “Así ha estado siempre. No pasa nada cuado hay agua, hay algunos peces y se puede comerciar con ellos. Todo mundo sabe que el principal problema aquí no es la laguna, a la que ya damos por perdida desde hace años. El problema aquí es que hay una industria ilegal de robo de cables de luz y de chatarra en el que están inmiscuidos policías y algunos funcionarios que protegen la actividad. Si eso puede ser detenido, gran parte de la contaminación también, porque el agua de la presa es usada para tirara los pedazos de plástico quemado. Cualquier tiradero de chatarra no puede demostrar el origen de su material, porque compra robado. La contaminación es lo de menos. No hay carreteras en buen estado, no hay servicios y aquí nadie tiene trabajo”, señala la mujer, mientras quema sin remordimientos un pedazo de cable de luz, para liberarlo de su envoltorio, que no tiene ningún valor.

A 30 minutos de la ciudad, el pequeño poblado de Tlachaloya no tiene mucho qué ofrecer. Unas cuantas calles apiñadas alrededor de una de las orillas de la laguna esperan la época de lluvia. Mientras tanto, los habitantes se entretienen cruzando el seco cauce hacia la segunda sección o limpian sus hogares y tiran la basura al légamo.

Esta práctica lleva decenios. La laguna de Tlachaloya no puede ofrecer ya una oportunidad de vida a los pobladores, quienes emigran a la ciudad en busca de sustento. El pueblo está prácticamente deshabitado y unos pocos comercios intentan crecer al lado de la pequeña iglesia, que domina el lugar.

Olores a podrido invaden las callejas. Tlachaloya representa un problema sanitario y una prueba más de que la cuenca del Lerma es agua muerta. Las autoridades municipales y estatales no cuentan con un plan de rescate para la zona y hasta el año pasado la Secretaría de Salud responsabilizaba a Obras Públicas por el deterioro del lugar. Más de mil millones de pesos se requieren para el rescate, los cuales nadie aportará. Incluso la plaga de lirio está muerta.

Según la facultad de Química de la Universidad estatal, esta laguna, conocida también como José Antonio Alzate, contiene desechos industriales de 2 mil 500 empresas y 22 municipios, esto la convierte en la más contaminada del estado.

La presa no es natural y fue construida sobre mil 50 hectáreas para que el Lerma no se desbordara y purificara debido a las plantas que allí crecen, pero a pesar de las advertencias de expertos sobre la oxidación del agua, ésta se sigue utilizando para los cultivos.

Investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana demostraron que la presa Alzate tiene alto contenido de mercurio, cadmio, cobre, manganeso, plomo, zinc, arsénico y bario. Esto significa que el sedimento ha sido alterado.
El estudio, llamado Movilidad de Metales en Sedimentos de la Presa José Antonio Alzate en el Estado de México, realizado por especialistas de la División de Ciencias Básicas e Ingeniería apunta que se han rebasado los criterios ecológicos de calidad del agua.

El diagnóstico ­resultado del convenio firmado por la UAM con el Instituto Tecnológico de Toluca­ fue realizado en una extensión de aproximadamente 30 kilómetros y una profundidad de 2.8 metros, dimensiones de la presa Alzate, donde nace el río Lerma, y en cuyas inmediaciones están instaladas 2 mil 524 industrias.

Para los investigadores, las empresas son culpables pues el 78 por ciento de los contaminantes se generan allí, principalmente en las alimentarias, cementeras, químicas y automotriz.

Icela Dagmar Barceló Quintal, investigadora del Departamento de Ciencias Básicas y responsable del proyecto, aseguró que el burbujeo y la textura “babosa” presentes en el agua ­por alta concentración de metales y gases­ demuestran el grado crítico de contaminación de la presa.

Los metales tóxicos también han modificado la temperatura hasta en tres grados centígrados; también la concentración de sales, minerales, oxígeno y ph (potencial de hidrógeno) del agua así como del sedimento, ocasionando la extinción de especies animales y vegetales como el plancton, el necton, los bentos y el neuston, encargando de limpiar el agua de forma natural.

La Cámara de Diputados autorizó una partida de 72 millones de pesos para intentar resolver los problemas derivados de este nuevo basurero. Pero el dinero permanece en un fondo y no se usa. El gobierno municipal intenta limpiarla el lago con mil trabajadores destacados, ero son esfuerzos aislados que no dan resultados permanentes.    

La falsa Transparencia

La falsa Transparencia

 

La legislación sobre Transparencia en el Estado de México fue calificada con apenas 6 puntos, de 10 posibles, según el libro “Indicadores de Transparencia y Reforma al Artículo 6 Constitucional”, donde 11 legislaciones del país fueron reprobadas.

Miguel Alvarado

El acceso a la información es, más que una herramienta, una barrera que los diferentes niveles de gobierno controlan para blindar datos que consideran inapropiados.

La legislación sobre Transparencia en el Estado de México fue calificada con apenas 6 puntos, de 10 posibles, según el libro “Indicadores de Transparencia y Reforma al Artículo 6 Constitucional”, donde 11 legislaciones del país fueron reprobadas.

Incluso los propios consejeros, que mantiene discrepancias entre ellos sobre formas y fondo para tratar la información, aceptan que faltan debates, reflexión y propuestas

Ninguna legislación sobre Transparencia obtiene los 170 puntos que equivaldría a la calificación de 10, y la que más se acerca, es la del estado de Veracruz con 152.75 puntos, con una calificación de 8.99, seguida por el Distrito Federal con 152.1, con calificación 8.95 y el tercer sitio es para Campeche con 154.53 y calificación 8.68. Los resultados ubicaron al Estado de México en el lugar 17 con 104.53 puntos y una calificación de 6.15.

Los indicadores considerados para el análisis, fueron: sujetos obligados, definiciones e interpretación, cultura de la transparencia, información de oficio, límites al derecho de acceso a la información, versiones públicas, gratuidad de la información, periodo de reserva, formas de solicitud de acceso, órganos garante, afirmativa ficta, vías de impugnación y definitividad, formas de control de la ley y ámbito total de validez, entre otros.

La falsa transparencia tiene reglamentos absurdos. No se puede saber, por ejemplo, cuál es el patrimonio personal de cada funcionario público y por lo tanto no se puede saber si hay ganancias fuera de lo común durante sus ejercicios; tampoco se puede saber “nada que comprometa la seguridad del Estado o la seguridad pública”, por lo que quedan fuera de ella todas las policías, sus operativos y qué hacen con sus presupuestos.

No contempla, además, información que “pueda dañar la conducción de las negociaciones de acuerdos interinstitucionales”, por lo que no se sabrá quiénes quieren hacer negocio ni de qué tipo y casos como el del chino Ye Gon aparecerían nuevamente.

También está fuera aquello que “pueda dañar la situación económica y financiera del Estado de México; ponga en riesgo la vida, la seguridad o la salud de cualquier persona, o cause perjuicio a las actividades de fiscalización, verificación, inspección y comprobación del cumplimiento de leyes, de prevención del delito, procuración y administración de justicia, de readaptación social y de la recaudación de contribuciones”.

Hay información reservada, es decir, protegida, y es aquella que “pueda causar daño a los expedientes procesales o procedimientos administrativos, en tanto no hayan causado estado; el daño que pueda producirse con la publicación de la información sea mayor que el interés público de conocer la información de referencia. La confidencial es la clasificada como tal, de manera permanente por su naturaleza o mediante acuerdo fundado y motivado por los sujetos obligados, cuando contenga datos personales y al ser divulgada afecte la privacidad de las personas; por disposición legal sea considerada como confidencial; se entregue a los sujetos obligados bajo promesa de secresía.

Esto deja al ciudadano común con las manos vacías. Las respuestas, a pesar de que la información requerida pase todos estos bloqueos, es contestada de manera parca y sin sentido. Si el ciudadano no sabe a qué instancia preguntar, la respuesta dirá que se  equivocó de institución pero no le dice a cuál acudir.  

Las respuestas tampoco llevan detalles y en ello se escudan las instituciones al leer las solicitudes. Como el ciudadano medio no pide detalles, la respuesta será parca, sin fondo ni contexto por lo que es necesario que quien pregunta sea un experto en el tema.

Los portales de Transparencia de cada instancia son los más complicados para buscar. La información es incompleta y está desfasada en meses y años. Disfrazan con frases burocráticas peticiones sencillas para así bloquear su búsqueda. No hay comparaciones, por lo tanto, las cifras deben ser cotejadas desde otro ejercicio y no todas las instancias cuentan con el servicio, que tarda por lo general de 10 a 15 días en responder.

Un sencillo ejercicio de Nuestro Tiempo reveló que la información en Transparencia no existe.

El ayuntamiento de Toluca, por ejemplo, recibió tres solicitudes para conocer los bienes patrimoniales del servidor público, Marco Aguilar, director general de Comunicación Social y todas las respuestas estaban en blanco. No hubo mayores explicaciones y la unidad de Transparencia de Toluca dio por cerrada la solicitud y en el siguiente formato se cerró toda posibilidad, pues la conclusión fue que “no obra archivo”. Igual suerte corrió la solicitud para saber los bines patrimoniales del alcalde panista, Juan Rodolfo Sánchez Gómez.

Tampoco respondió la petición para conocer los contratos de publicidad con medios de comunicación, obteniendo una página en blanco. Posteriormente llegó un documento a la cuenta de Nuestro Tiempo en Transparencia: “por este medio le informo a usted, que la información que solicita no obra en los archivos de esta administración pública municipal, dado que (EN EL TRANSCURSO DE ESTE AÑO NO SE HAN REALIZADO CONTRATOS CON MEDIOS DE COMUNICACIÓN ESCRITOS Y ELECTRONICOS, TANTO LOCALES COMO NACIONALES). Sin más por el momento aprovecho la ocasión para enviarle un cordial saludo”. Luego, una prórroga autorizada para que el ayuntamiento de Toluca buscara la infomación le fue concedida sin que a la fecha haya respuesta.

Por su parte, el ayuntamiento de Metepec respondió sólo a una petición para conocer los convenios publicitarios con medios de comunicación y el presupuesto que ejerce para tal rubro, que asciende a 5 millones de pesos.

Pero a la solicitud de informes sobre reportes de Seguridad municipal que se presentan al cabildo, dijo que “No presentó aclaración, complementación o corrección de datos de la solicitud notificada”.

Igualmente para saber la declaración patrimonial del alcalde petista Óscar González, Metepec respondió que “que si usted se refiere a la declaración patrimonial, como a la manifestación de bienes, me permito informar que esta información se encuentra clasificada como información confidencial, toda vez que esta contiene datos personales. Con fundamento en lo dispuesto por el Artículo 25 Fracción I de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública.

Metepec sí respondió a la petición de obra, montos y empresas que las realizaron.

El gobierno del Edomex respondió a la información sobre contratos con el empresario Juan Armando Hinojosa para obra pública: “de conformidad con la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de México, me permito comentar a usted que la Dirección General de Programación, Control y Normatividad de Obra Pública, no ha celebrado dentro del periodo 2005-2008, algún contrato de Obra Pública o Servicios relacionados con la misma, con el empresario Juan Armando Hinojosa. Respuesta del SPH: de conformidad con la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de México, me permito comentar a usted que la Dirección General de Programación, Control y Normatividad de Obra Pública, no ha celebrado dentro del periodo 2005-2008, algún contrato de Obra Pública o Servicios relacionados con la misma, con el empresario Juan Armando Hinojosa”.

Sobre el costo de viajes al extranjero del gobernador y sus acompañantes, se remitió la petición a la Secretaría de Finanzas. Lo mismo pasó con un informe sobre los gastos en Davos y con información acerca del patrimonio de David López, coordinador de Comunicación Social del gobierno estatal. No se obtuvo respuesta, al igual que con la solicitud para conocer la declaración patrimonial del gobernador Peña Nieto.O que sí se contestó fue la petición sobre contratos publicitarios con medios de comunicación, aunque se omitió el nombre de los dueños o representantes. La información solicitada, sin embargo, se ha publicado recurrentemente los últimos años.El Sistema de Radio y Televisión Mexiquense respondió a la solicitud sobre rating y costos de programas de hechura interna de manera puntual.