La lista negra

* Casi todos tienen un pasado oscuro que les gustaría ocultar y que algunos, de plano, no consiguen blanquear. A pesar de ello, para las próximas elecciones para alcaldes y diputados locales y federales, tener antecedentes o estar relacionado con hechos delictivos no es impedimento para la libre competencia en el Estado de México.

 

Miguel Alvarado

Son políticos y les gusta el poder. Casi nadie está dispuesto a abandonar prebendas y cargos obtenidos en el ejercicio de la supuesta democracia que se practica en México. Casi todos tienen un pasado oscuro que les gustaría ocultar y que algunos, de plano, no consiguen blanquear. A pesar de ello, para las próximas elecciones para alcaldes y diputados locales y federales, tener antecedentes o estar relacionado con hechos delictivos no es impedimento para la libre competencia en el Estado de México. Es imposible listar a todos, pues prácticamente ninguno se salva, pero algunos de los más representativos están encabezados por el ex alcalde perredista de Ixtapaluca, Mario Moreno Conrado, quien fue arraigado por la PGR por presuntos nexos con secuestradores. Al final nada se le pudo probar y obtuvo una oportunidad para contender como diputado federal por su partido. Partidario de Constanzo de la Vega, Moreno fue arraigado por 40 días debido a la supuesta participación que tenía con la banda de Los Tenientes, integrada por ex policías. Junto a él también se investigó a la regidora Silvia López, quien era la encargada de entregar dinero al ex alcalde, que tenía el nombre clave de M-1. A Moreno no se le probó nada y fue defendido por su partido, que denunció una campaña del gobierno estatal y el PRI mexiquense para desarticular a sus aspirantes.

Otro caso es el de Alejandro Gamiño Palacios, cacique político de Coacalco, quien el 18 de noviembre del 2005 fue detenido cuando circulaba en una camioneta Jeep Liberty en posesión de 62 dosis de cocaína y un rifle AK-47. En aquel momento el panista era precandidato a la alcaldía por Coacalco y secretario de Relaciones Públicas de su partido y coordinador de los Amigos de Fox en 1998. El incidente le costó su participación en aquellos comicios. Era tío de la alcaldesa de aquel municipio, Julieta Villalpando, quien por su parte dejó una deuda por casi 600 millones de pesos y se fue a radicar a Estados Unidos; también había sido diputado local. Gamiño arrastraba problemas desde el 2003, cuando Hugo Delfín Zamudio, operador del detenido, fue detenido por portar armas y posesión de propaganda contra el priista Héctor Guevara. Gamiño, hasta el 2005, tenía 8 denuncias penales por hostigamiento y abuso sexual, aunque su fuero lo había salvaguardado. También estaba relacionado con negocios de terrenos en su municipio. Gamiño estuvo preso dos años, mientras se le investigaba. Finalmente no se le comprobó nada y decidió regresar a la política, pero ahora con el PRD.

En aquel partido, el 23 de marzo del 2009, consiguió la candidatura para la alcaldía de Coacalco, aunque el resto de los aspirantes perredistas se inconformó por tal decisión y denunciaron irregularidades en el registro de Gamiño al PRD. No pasó nada y podrá contender por el municipio que siempre anheló gobernar… por segunda vez. En 2001, fue acusado de desviar 7 millones de pesos por Glosa en su ayuntamiento, pero nada se le comprobó. El blog www.lascronicasinevitables.blogspot.com narra el imperio que la familia de Gamiño creó en Coacalco y su aparente derrumbe.

El priista Emilio Chuayffet siempre será recordado por aquella masacre en Acteal, el 22 de diciembre de 1997, en Chiapas, más que por su paso como gobernador en el Estado de México. Chuayffet dijo, cinco años después, que no había sido responsable de la muerte de los 45 indígenas. “En la conciencia de Emilio Chuayffet hay un profundo pesar por las muertes de Acteal, pero de ninguna manera, ningún sentido de responsabilidad en la materia”, citó. Cinco años estuvo en el ostracismo político y hoy busca una diputación federal por Atlacomulco. De Acteal nadie se acuerda en sus mítines.

Adrián Fuentes es alcalde de Huixquilucan. Hijo de un reportero del diario El Universal, comenzó su gobierno con una fuerte campaña de autopublicidad que barajaba casi todo el valle de Toluca. De inmediato fue ubicado como aspirante a la gubernatura, apenas a un año de encabezar la administración de aquel municipio. Pero en el 2008 la matanza en La Marquesa de 24 narcotraficantes y la participación de su policía en el asunto lo ubicó del otro lado. Versiones de los mimos uniformados señalaban la operación de cárteles del narco bajo la protección del edil, quien les permitía vivir en las zonas residenciales del municipio, apaciguaron las expectativas de Fuentes quien, sin embargo, recibe en su municipio al también priista Carlos Iriarte Mercado, uno de los Golden Boy´s, grupo creado por Arturo Montiel para controlar puntos clave en su gobierno. Iriarte busca una diputación local por aquel distrito y luego de pasar por la Secretaría de Seguridad Pública, por la Secretaría de Organización del PRI, tuvo un pasado poco claro al lado del ex panista Rubén Mendoza y del perredista Mario Enrique del Toro, cuando se aglutinaban alrededor de la figura del político Abraham Talavera, asesinado después. Pero también se le ligó al narcotráfico cuando en el 2003 la detención de un narco panameño relacionado con Julio César Núñez López, comandante de la Policía Auxiliar del Edomex, dependiente de Iriarte en ese momento, quien fue llamado a declarar a la UEDO pues al panameño se le encontró una credencial de la propia policía. El caso no llegó a nada, finalmente.

Rubén Mendoza, aquel panista que quiso la gubernatura en 2005 y fue derrotado por Enrique Peña, comparte con Iriarte la presencia de Abraham Talavera. En aquel 2005, Mendoza fue demandado por proveedores para obligarlo a pagar servicios contratados en la campaña y que posteriormente se negó a hacerlo. Hoy busca un lugar en el PRD, en la planilla del ex diputado local Mario Enrique del Toro, otro pupilo de Talavera

Del Toro no la ha tenido tan fácil en el PRD. En campaña activa desde hace meses, comenzó operando una discreta página en internet, que luego transformó en portal, http://www.deltoro.org donde sube fotos y actividades. Las campañas cibernéticas son comunes y casi todos los aspirantes tienen una o piensan en un espacio en la red.

Apenas el año pasado, Del Toro fue denunciado por los militantes del PRD por apoyar de manera ilegal la campaña de Alejandro Encinas, quien contendía por la presidencia nacional del PRD. Nacido en Apatzingán, Michoacán, en 1966, hoy promueve su propia candidatura para Tlalnepantla, que ya perdió en el 2003 y en el 2006.

Con la experiencia adquirida aprovecha todo y hace poco denunció estridentemente que el gobernador Peña orquestaba un equipo de espionaje junto con Ricardo Aguilar, presidente estatal del PRI. “Enrique Peña Nieto y Ricardo Aguilar Castillo fraguan espionaje político no sólo en Tlalnepantla, sino en municipios gobernados por la oposición, con el fin de bloquear la labor proselitista de posibles candidatos”.

En ese caso implicó a un pariente de Peña, Armando Nieto, ex director del ayuntamiento de Tlalnepantla, a quien nombró como uno de los operadores de las 30 personas o más que forman el supuesto grupo de James Bond mexiquenses.

El alcalde de Atizapán, el panista Gonzalo Alarcón fue señalado por irregularidades en su administración, pero la más conocida fue la cesión de un terreno al Tecnológico de Monterrey, para construir una escuela, sin permiso del cabildo. Fue denunciado en el Congreso local pero nunca pasó nada.

Alfonso Navarrete Prida, el ex procurador de Justicia de Montiel y Peña, y de fugaz paso en la Secretaría de Desarrollo Metropolitano, quiere una diputación federal también en Huixquilucan. Con un oscuro pasado y supuestamente conectado con el narcotráfico, a Prida se le recuerda por se el procurador que exoneró a Arturo Montiel en las investigaciones que por enriquecimiento ilegal le fueron seguidas.

“En torno a Rulfo, lo mejor de su archivo personal está por venir”

* “Juan Rulfo es uno de los autores más estudiados por la crítica académica. Sin embargo, muchos de los lugares comunes que se fueron generando a lo largo de su trayectoria continúan repitiéndose aunque los indicios disponibles permiten ponerlos en duda y en muchas ocasiones señalan con claridad hechos totalmente contrarios a los que numerosos opinadores actuales siguen aferrándose como verdades incontrovertibles”, señala Jorge Zepeda, estudioso y crítico de la narrativa rulfiana.

 

Mario Casasús/ El Clarín de Chile/ Tomado de http://www.rebelion.org

El 19 de marzo de 1955 es un epílogo en Pedo Páramo, día que registra la primera edición del Fondo de Cultura Económica, durante 1954 Juan Rulfo había adelantado tres capítulos de la novela en las revistas: Letras Patrias (enero-marzo), Universidad de México (junio) y Dintel (septiembre). En entrevista con Clarín.cl Jorge Zepeda (1975) habla de la versión definitiva -editada por Sexto Piso- de Los murmullos antes de Pedro Páramo y afirma “Lo mejor está por venir, hay mucho por descubrir en torno a Rulfo”

Autor de: La recepción inicial de Pedro Páramo (RM, 2005) y coordinador -junto a Víctor Jiménez y Alberto Vital- de Tríptico para Juan Rulfo (RM, 2006). En 2005 Jorge Zepeda escribió la introducción de Los murmullos antes de Pedro Páramo, tres versiones preliminares y un mecanoscrito (proyecto original del Instituto Nacional de Bellas Artes/INBA, reeditado por Sexto Piso en 2009).

Estudiante del doctorado en Literatura Hispánica por El Colegio de México y licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México; ha colaborado en Arena (suplemento cultural de Excélsior); Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas; Noua Tellus (Anuario del Centro de Estudios Clásicos de la UNAM) y en la Nueva Revista de Filología Hispánica, entre otras publicaciones especializadas. En conmemoración por los 54 años de Pedro Páramo Clarín.cl invitó al crítico Jorge Zepeda para dilucidar la vigencia de la narrativa rulfiana.

– A los 27 años concluiste tu tesis de licenciatura (“Síntesis conflictiva: La recepción inicial de Pedro Páramo”). ¿Imaginabas que te involucrarías en una especialización de por vida? ¿Por qué ha resultado inagotable el estudio sobre Rulfo?

-Para septiembre de 2002, fecha en que defendí mi tesis de licenciatura en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, ya tenía claro que Rulfo sería mi principal tema de investigación. Llevaba entonces algo más de cuatro años investigando y eso me permitió apreciar los numerosos malentendidos que a lo largo de los años se habían perpetuado en torno a la novela de Rulfo y a la respuesta crítica del momento de su aparición. Juan Rulfo es uno de los autores más estudiados por la crítica académica. Sin embargo, muchos de los lugares comunes que se fueron generando a lo largo de su trayectoria continúan repitiéndose aunque los indicios disponibles permiten ponerlos en duda y en muchas ocasiones señalan con claridad hechos totalmente contrarios a los que numerosos opinadores actuales siguen aferrándose como verdades incontrovertibles. Hay, por ejemplo, dos etiquetas que se invocan casi en cualquier conversación donde aparece el nombre de Rulfo. Se habla de novela de la Revolución Mexicana o de “realismo mágico” como categorías de análisis inapelables, pero carecen de sustento. Pensemos, por ejemplo, que en Pedro Páramo la Revolución Mexicana es algo externo que no incide en la dinámica de los personajes. En realidad es el caciquismo el que condiciona la novela. Basta recordar al Tilcuate, un empleado de Pedro Páramo al que éste utiliza para desviar la atención de los revolucionarios y convertirlos en un instrumento más de sus planes. En cuanto a “realismo mágico”, ni siquiera Seymour Menton ha sido capaz de definir con precisión esa supuesta corriente. Desde mi punto de vista, el discurso oficialista, los modelos caducos de enseñanza de la literatura y la negligencia han favorecido que la obra de Rulfo se convierta en mero pretexto del nacionalismo simplista o bien del esencialismo irracional que defiende el estado de excepción imperante, según sus parámetros para juzgar la realidad, en América Latina. Creo que estos dos casos muestran la necesidad de renovar de manera continua las lecturas y las posibilidades de interpretación en torno a la narrativa rulfiana.

– Este año Sexto Piso reeditará los tres capítulos preliminares de Pedro Páramo. ¿Cuál es el aporte o diferencia con respecto a la edición publicada por el Instituto Nacional de Bellas Artes  en 2005?

-El problema con la primera edición de Los murmullos antes de Pedro Páramo fue la premura con que el INBA gestionó todo. Después de la presentación de este libro y de La recepción inicial de Pedro Páramo me percaté de que los ejemplares que habían puesto a la venta no incluían las dos últimas páginas de “Comala” (título con que la revista Dintel publicó en septiembre de 1954 las tres últimas secuencias de Pedro Páramo). El director de la Fundación Rulfo -Víctor Jiménez- habló con la gente del INBA y se subsanó ese error en la parte del tiraje que aún no había sido puesto a la venta. Sin embargo, con el lleno de la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes ese 13 de marzo (2005) y la multitud que observó desde afuera el acto gracias a las pantallas, muchos adquirieron ejemplares defectuosos. Sexto Piso, con una perspectiva profesional y seria de la edición, reproducirá la sección facsimilar con la calidad necesaria en las imágenes y con los tonos reales de cada una, a color. También la parte de los mecanoscritos de “Los murmullos” y de Pedro Páramo crecerá, por lo que el lector podrá verificar los tres estados textuales de cada uno de los pasajes de la novela publicados durante 1954. Tendrá en sus manos un libro que le permitirá comparar la versión de cada una de las revistas, primero con la sección correspondiente del mecanoscrito de “Los murmullos”, luego con su homóloga del mecanoscrito de Pedro Páramo. Además de eso, como apéndice, figurará la versión definitiva (me gusta usar este adjetivo que molesta tanto a quienes se dan ínfulas de conocedores) de un texto donde Víctor Jiménez pasa revista a las distintas leyendas que se han tejido en torno a la autoría de Pedro Páramo, así como a los elementos que demuestran su falta de sustento. La nueva edición también incluirá la versión extensa de mi nota en la cuarta de forros de la edición del INBA, que ahora es la introducción al volumen.

– ¿Tienes alguna hipótesis sobre el cambio de “Los Murmullos” a Pedro Páramo? ¿Y de Tuxcacuexco a Comala? ¿Por qué descartaría “Los desiertos de la tierra” y “Una estrella junto a la luna”?

-Yo no usaría la palabra hipótesis, Mario. Corremos, al emplearla, el riesgo de caer en ese biografismo tan decimonónico que cierta estirpe académica reivindica como la manera de hacer crítica textual, y que en realidad implica un enorme protagonismo del especialista. Lo llaman genética textual o crítica genética, y es una mera coartada para convertir al crítico en “coautor” del texto editado y colaborador forzoso y a posteriori del autor. Me limitaría a recordar que todo proceso creativo tiene etapas, y en el caso de Pedro Páramo Rulfo fue descartando opciones para favorecer la concisión. Primero pensó en llamar a su novela “Una estrella junto a la luna” (la fecha es 1947, como lo muestra una carta a Clara Aparicio), luego optó muy provisionalmente (en un informe de actividades como becario del Centro Mexicano de Escritores) por “Los desiertos de la tierra”. Consideró llamarla de nuevo “Una estrella junto a la luna” (según indica la publicación de los primeros fragmentos de la novela en Las Letras Patrias); se decidió casi de manera definitiva (de nuevo este adjetivo…) por “Los murmullos” y, por último, cuando el mecanoscrito de la novela ya estaba en el Fondo de Cultura Económica, el título que se impuso fue el que todos conocemos. La nueva edición del facsímil está pensada para que el público amplio y no especializado pueda echar un vistazo al proceso de escritura de la novela sin que por eso tengamos que anunciar que la Tierra ha dejado de girar.

– En entrevista con Clarín, Víctor Jiménez adelantó la línea del proyecto editorial “Rulfo visto por los extranjeros”. Tú has reivindicado que Mario Benedetti fue de los primeros extranjeros en escribir una crítica sobre Pedro Páramo. ¿Cómo se inserta el diálogo entre la narrativa rulfiana y la poética de Benedetti?

– Más que de un diálogo entre las respectivas obras se trataría de un diálogo que presupone una aspiración común entre ambos autores. En La recepción inicial… insisto varias veces en que en la mayoría de los casos la crítica mexicana no tenía una perspectiva de la novela de Rulfo como expresión literaria de un área lingüística como la del español. España, para esas fechas y a fines prácticos, no contaba en México. En el México de los cincuenta, la única España que existía era la que representaba el digno exilio republicano. Y con respecto a América Central y del Sur, México seguía practicando un cierto aislamiento oficialista que sólo tenía el contrapeso de algunos individuos, muy contados, cuyas iniciativas editoriales (revistas y suplementos, principalmente) eran capaces de mantener el contacto con otros hablantes del español. Pienso, por ejemplo, en la Revista Mexicana de Literatura, que Emmanuel Carballo y Carlos Fuentes crearon y dirigieron durante poco más de dos años; en México en la Cultura (el suplemento cultural del diario Novedades, dirigido por Fernando Benítez), y en la revista Universidad de México, que tuvo su mejor etapa con Jaime García Terrés al frente de Difusión Cultural de la UNAM. Éste es el verdadero momento en que México comienza a abrirse paso entre los sopores del nacionalismo chauvinista que el régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI) impuso como cortina de humo para ocultar el saqueo de que estaba haciendo objeto al país. Por todas estas razones Benedetti destaca entre quienes sin ninguna tacañería y con gran espíritu latinoamericano reaccionan con generosidad ante la obra de Rulfo. La nota del semanario uruguayo Marcha se ha reimpreso en numerosas ocasiones, y eso me hace pensar que el mismo Benedetti está orgulloso de su olfato crítico.

– A propósito de los 25 años de la muerte de Julio Cortázar, hojeaba el libro Queremos tanto a Julio (editado en Nicaragua, 1979). Ahí Rulfo expresa su admiración por el escritor argentino. De igual forma participaron Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Juan Gelman, entre otros; lo damos por hecho, pero ¿existe una crítica o ensayo de Julio Cortázar sobre la prosa de Rulfo?

– No, de hecho no la hay, al menos entre lo que hasta hoy se conoce de la obra de Cortázar. Quizá eso cambie con el tiempo, pues como sabrás, en mayo aparecerá un libro (editado por Alfaguara) con más textos inéditos de Cortázar. Tal vez algún día podamos ver un testimonio personal, pero por lo pronto, me permito recordar que en el texto que mencionas, Rulfo habla, sobre todo, de la persona profundamente generosa que fue Julio Cortázar. No hay que olvidar que en las últimas décadas de su vida Cortázar fue un gran activista contra las dictaduras latinoamericanas. Digamos que es otro representante, como Benedetti, de esa época en que los escritores de América Latina solían reivindicarse como intelectuales con mucha frecuencia. Recuerdo que, en términos más literarios, Cortázar se refiere a Rulfo como parte de todo un gran replanteamiento de la literatura en lengua española -el boom-,  y lo hace en una larga entrevista que Evelyn Picon Garfield publicó bajo el título de Cortázar por Cortázar (Universidad Veracruzana, Xalapa, 1978). Ahí no cabe duda de que el escritor argentino se siente y se asume como compañero de ruta de Juan Rulfo y de otros autores contemporáneos. Recordemos que Cortázar nació en 1914 y Rulfo en 1917. Así que tendrían, desde luego, mucho en común, por ejemplo: evitar los grandes despliegues de afecto público y reservarse la amistad para el ámbito privado.

– ¿Qué reacciones provocó Pedro Páramo en Sudamérica? ¿Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges, Nicanor Parra, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Julio Ortega y Jorge Ruffinelli han contribuido en la defensa de Rulfo ante los comentarios de la crítica y prensa mexicana?

– No podríamos decir que “defendieron” a Rulfo, porque uno de los rasgos más llamativos del discurso crítico en torno a Pedro Páramo en sus primeros años es que el debate se produce muy pocas veces, y cuando ocurre se da por alusiones. Son raros los casos en que un crítico decide responder a las opiniones de un colega porque le parece que es preciso actuar así. Es lo que en México llamamos el ninguneo, y ocurre con tanta facilidad y frecuencia que deberíamos declararlo deporte nacional. Los nombres que recuerdas son más bien de escritores que dieron a conocer sus opiniones en la década de los ochenta, salvo Benedetti, a quien le hubiera parecido raro, creo yo, pensar en sí mismo como defensor de Rulfo. Lo que ocurre es que al leer la reseña de Benedetti y compararla con las notas producidas en México en ese mismo año pareciera que reacciona ante los detractores de Rulfo (que los hubo, porque en varias oportunidades la novela fue mero pretexto para descalificar a su autor: pienso en Benjamín América, José Luis González, Eduardo Luquín y José Rojas Garcidueñas), pero en realidad Benedetti reacciona ante la obra del autor, que es lo que todo crítico debería hacer. Los casos de Ruffinelli y Ortega son más bien de profesores universitarios, y debo decir que el trabajo de Ruffinelli me parece de los más serios, sólidos y vigentes en lo que respecta a la obra de Rulfo. Hizo una gran labor en la Universidad Veracruzana. Con respecto a la respuesta que Pedro Páramo obtuvo en  América del Sur, me gustaría abundar en que el proceso del boom (al cual en realidad podemos asociar solamente a otro mexicano, que es Carlos Fuentes) trascendió por mucho el esquema de mercantilismo crudo con que ahora desean presentarlo en retrospectiva algunos que olvidan que ese artilugio fue una de las reacciones de los resentidos porque no pudieron sumarse a la explotación del prestigio que daba ser escritor hispanoamericano en un momento en que la narrativa y la literatura española en general pasaban por un estancamiento. Rulfo se integró de manera natural a la nómina de “precursores” que incluía entre otros a José María Arguedas, Miguel Ángel Asturias, Jorge Luis Borges, Felisberto Hernández, Juan Carlos Onetti y Augusto Roa Bastos, cuyas obras demuestran que el boom no fue un acto de magia que comenzó con fanfarrias por la aparición de Rayuela y Cien años de soledad, como algunos todavía piensan.

– Lo anecdótico no es algo que despierte en ti demasiado interés, sin embargo el 10 de noviembre de 1953 Rulfo compró una máquina de escribir y fue dibujado por Lucinda Urrusti; también recuerdo que un periodista español de nombre Pedro Páramo fue a buscarlo y Rulfo se sorprendió con el homónimo del cacique. ¿Para un crítico literario es necesario indagar los detalles intimistas y anecdóticos?

– El problema de las anécdotas es que pierden de vista que sólo ejemplifican, en caso de ser verídicas, una fracción mínima de la persona a la que se atribuyen. En el medio literario mexicano existe la tendencia a dar demasiada importancia (sin criterio distintivo alguno) a cuanto se diga sobre Juan Rulfo, sobre todo si lo presenta bajo una luz desfavorable. Dada la extraña creencia de que su literatura es insuficiente para explicar la importancia y la trascendencia que la caracterizan, no es de sorprenderse que haya quienes se consideren con derecho a juzgar a Rulfo mientras ejercen el oficio de biógrafos “no autorizados” y aprovechan para ajustar cuentas con quien pareciera deberles algo (al menos parte de su prestigio, según ellos creen). Ya el mero hecho de sentirse jueces de alguien implica que se trata de personas que buscan notoriedad de una manera desesperada y enfermiza. Pero cuando se percibe que detrás de ese tipo de libros y declaraciones sólo hay rencor, lo mejor es dejarlos hablando solos: su mismo discurso los descalifica. Para que una anécdota sea aprovechable, debe examinársele a partir de los elementos disponibles, que pueden confirmarla, ponerla en duda o descalificarla: ése sería el procedimiento de un biógrafo serio. Y actuar así resulta prohibitivo para quienes suponen que el mero hecho de reunir testimonios sobre Rulfo y ponerlos en función de sus fines les garantiza una fiabilidad que sólo se concretaría al examinar cuál era la relación de los declarantes con la persona objeto de su interés y lo que pretenden demostrar con sus afirmaciones. Finalmente, me pregunto cuál es el interés de los detalles intimistas. ¿Se trata de creer que nadie tiene derecho a la privacidad? ¿Por qué? Nadie está obligado a decir de sí todo cuanto le preguntan. Sólo la Inquisición actuaba así, y ya sabemos qué clase de institución era, a qué intereses obedecía y qué tipo de gente disfrutaba de ejercer en ella.

– ¿Qué papeles del archivo personal de Rulfo te han sorprendido?

– Su expediente de entrevistas, notas y reseñas en torno a su obra, por ejemplo, desmiente el afán de presentarlo como alguien inconsciente de su estatura. En general, el gran cuidado que ponía en todos los documentos y objetos que guardaba lo presentan como alguien acucioso, atento al detalle. Este rasgo me parece característico de quien, como él, tenía un gran interés en la historia de México. La versión de Rulfo de las Elegías de Duino (por citar el ejemplo más reciente que ha salido a la luz) todavía tiene perplejos a quienes durante décadas han seguido la consigna de presentarlo como alguien carente de lecturas, insuficientemente preparado para escribir el tipo de obras que produjo. Pero lo mejor está aún por venir. Hay mucho por descubrir en torno a Rulfo, y en la medida en que la familia del escritor lo considere conveniente, se irán dando a conocer todavía muchas sorpresas. Más de las que quisieran quienes todavía insisten en denostar a Rulfo basándose en estereotipos como el nacionalismo oficialista, su orfandad, su “propensión a mentir”, etcétera.

– El 16 de diciembre de 1966, Rulfo admitió que publicaría una novela -con Siglo XXI Editores- lo dijo en Colombia, durante una entrevista concedida a Enrique Santos. Háblanos de La Cordillera…

– Precisamente Alberto Vital se encuentra preparando ahora un nuevo proyecto que arrojará luz definitiva (usemos por tercera vez el adjetivo: el tres es un gran número) sobre esta novela que muchos juzgaron inexistente porque así convenía a la imagen distorsionada de Juan Rulfo que les gusta difundir. Se insiste en decir que seguramente no era tan buena como El Llano en llamas y Pedro Páramo, y que por eso Rulfo la retiró primero del Fondo de Cultura Económica (también influyó la vergonzosa forma en que el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz removió a Arnaldo Orfila de la dirección de esa editorial) y después de Siglo XXI. Por otra parte, Rulfo estaba consciente de que las entrevistas eran una oportunidad para desviar la atención de quienes lo acosaban con la idea de que debía continuar publicando. A mí me parece que, prescindiendo de las razones que Rulfo pudiera haber tenido para destruir el texto de La cordillera, le asistía todo el derecho a actuar como lo hizo. Pero todavía hay quienes simplemente no reconocen el argumento de la coherencia consigo mismo y el rigor artístico que Rulfo practicó.

– Cuéntanos los planes una vez concluida tu tesis de doctorado (“Las realizaciones del modelo del caballero en el Cancionero de Jorge Manrique: tipos y funciones poéticas y sociales”). ¿Regresarás a estudiar la narrativa de Rulfo? ¿O desearías impartir cátedra de literatura comparada e historia de la crítica literaria en México?

– He continuado trabajando sobre Rulfo y su obra al mismo tiempo que escribo la tesis. Impartir clases es una tarea que no debe postergarse cuando se desea permanecer activo, pues pensar que se puede prescindir del contacto con los alumnos siempre representa un alejamiento de la realidad nocivo para el investigador. Por ahora continúo con la escritura de la tesis, cuyo tema en apariencia carece de relación con mi trabajo sobre Rulfo. En realidad, el estudio de la literatura medieval es el más adecuado para hacer percibir al estudiante de literatura la facilidad con que coartadas tan egocéntricas como la apropiación excesiva de la estética contemporánea, la identificación con la obra y su autor y la glorificación de la sensibilidad individual entorpecen la comprensión de un fenómeno como la expresión literaria, que no deja de ser histórico y social por mucho que diletantes y exquisitos quieran presentar al especialista como alguien atrofiado. Hans Robert Jauss habla de la “alteridad” de la literatura medieval como su rasgo más notorio con respecto a la capacidad de percepción contemporánea. Sólo siendo conscientes de que la literatura del pasado es distinta a la actual (y de las razones de esa diferencia) se puede acceder a una mejor comprensión de ella, y esto es indispensable para escribir una historia de la literatura mexicana, de la cual todavía carecemos.

Investiga España torturas en Guantánamo

* El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, envió el caso a la fiscalía para que decida sobre la idoneidad de la apertura de un proceso contra el ex fiscal general, Alberto Gonzáles, y otros cinco ex integrantes de la administración Bush.

 

BBC/ Tomado de http://www.rebelion.org

Un tribunal español inició los procedimientos para la apertura de una investigación criminal a seis ex funcionarios del gobierno del ex presidente estadounidense George W. Bush por proporcionar justificación legal a supuestas prácticas de tortura llevadas a cabo en la prisión de Guantánamo, en Cuba.

El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, envió el caso a la fiscalía para que decida sobre la idoneidad de la apertura de un proceso contra el ex fiscal general, Alberto Gonzáles, y otros cinco ex integrantes de la administración Bush.

La querella criminal contra los ex funcionarios estadounidenses fue presentada por la Asociación por la Dignidad de los Presos y Presas de España.

Los querellantes alegan que los ex funcionarios violaron las leyes internacionales al proveer el marco legal que justificó la tortura de prisioneros en el centro de detención estadounidense en Cuba.

En la querella se nombra a altos funcionarios de la administración Bush, como John C. Yoo, ex abogado del Departamento de Justicia; Douglas J. Feith, ex subsecretario de Defensa para Asuntos Legales; William J. Hayes II, ex consejero general de la Oficina del departamento de Defensa; Jay S. Bybee, ex asistente del fiscal general y David S. Addington, ex jefe de gabinete y antiguo consejero del ex vicepresidente Dick Cheney.

 

Jurisdicción

 

Según le explicó a la BBC Philippe Sands, profesor de derecho internacional de la Universidad de Londres, los países signatarios de las Convenciones de Ginebra, como España, “tienen la obligación de ejercer su jurisdicción sobre cualquier persona que esté en el país de la que se sospeche haya participado en actos de tortura”.

Según Sands, ninguna de las seis personas que figuran en la querella está en España, pero sí residían en ese país algunos de los presos de Guantánamo, dónde supuestamente se practicaron actos de tortura.

El jurista aseguró que “eso es lo que ha llevado al juez Garzón a otorgarse jurisdicción a raíz de la querella presentada por ciudadanos españoles y una ONG española”.

El abogado Juan Garcés, quien en el pasado colaboró con Garzón, coincide con Sands en que “la ley española es muy clara en los términos de la jurisdicción para la persecución de crímenes contra la humanidad bajo los principios de jurisdicción internacional”.

Según le explicó Garcés a la BBC, “tanto España como Estados Unidos tienen la obligación de investigar alegaciones de comisión de tortura por parte de funcionarios públicos”.

El abogado español explicó que bajo los principios de jurisdicción que se aplican en España, correspondería a los tribunales de EE.UU. la investigación.

“Sólo si esos tribunales no quieren perseguir el crimen, el tribunal español de manera complementaria, puede continuar con el proceso”, aseguró Garcés

De seguir adelante el proceso, los ex funcionarios estadounidenses podrían llegar a ser arrestados y extraditados, según Philippe Sands.

“Si el caso siguiera adelante, la justicia española haría una petición de información sobre los individuos. EE.UU., como parte en la convención, tendría la obligación de cooperar y le quedarían dos opciones: llevar a cabo su propia investigación -algo que por el momento no han querido hacer- o bien extraditar a los individuos”, explicó Sands.

 

Dilema

 

Según el jurista, este es uno de los asuntos más complicados a los que se enfrenta la administración de Barack Obama.

“Si la administración Obama llevara a cabo su propia investigación sería muy difícil justificar una investigación en España”, aseguró Sands.

“Así que una de las consecuencias, si no la intención del proceso en España, es presionar al gobierno de Obama -que está dividido sobre esta cuestión- para que tome una decisión”.

Juan Garcés, por su parte, señaló que no cree que detrás de este proceso haya motivaciones políticas.

“No creo que Garzón siga una agenda política. Existe la obligación internacional de perseguir la tortura”, recalcó Garcés.

 

Tortura

 

En la actualidad en Guantánamo hay recluidas unas 250 personas. 50 de ellas han sido declaradas como no peligrosas para la seguridad estadounidense, pero no han sido liberadas, bien porque sus países de origen no los aceptan, o porque los abogados defensores temen que sus clientes sean maltratados al regresar a sus naciones.

Sólo 80 están en la lista de quienes Washington quiere procesar por supuestamente promover actividades contra la seguridad de los ciudadanos estadounidenses.

El resto está en un limbo jurídico, sin haber recibido información sobre qué acusación específica tienen en su contra.

El pasado enero una alta funcionaria del gobierno de George W. Bush afirmó en una entrevista con el diario The Washington Post que agentes estadounidenses torturaron en el centro de detención a un ciudadano saudita que supuestamente iba a participar en los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Organizaciones de defensa de los derechos humanos llevan tiempo denunciando las técnicas de interrogación utilizadas por EE.UU. en Guantánamo, que según afirman incluyen actos de tortura contrarios a la ley internacional.

El juez español Baltasar Garzón alcanzó notoriedad internacional cuando emitió una orden internacional de arresto contra el ex gobernante de facto chileno Augusto Pinochet, quien fue detenido en Londres en 1998.

El Barco Ebrio

 

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Juan Rodolfo Sánchez no va por ningún cargo político. Esto es cierto a medias, pues el todavía alcalde de Toluca por el PAN tiene una interesante invitación para unirse a una de las administraciones que pretende retener el panismo las próximas elecciones, desde donde continuará su labor con miras a los comicios gubernamentales.

 

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El plan de Sánchez estaba hecho. Hubo consultas en Lerdo para ver si convenía lanzarlo para algún distrito y los dueños del poder, que son priistas, le pidieron que aguantara. Una versión más descocada pero no improbable señala que Peña lo quiere integrar a su gabinete en un futuro próximo.

 

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El caso sobre el plagio de la Biblioteca del Bicentenario que involucra a la directora del Museo Nishizawa, Margarita García Luna, a la escritora Guadalupe Cárdenas, al ex gobernador César Camacho y al propio gobernador Peña por la utilización sin permiso de una investigación sobre Luis Nishizawa, del escritor Jorge Toribio, toma otros caminos. La junta conciliatoria a la que citó el Tribunal encargado no se llevará a cabo pues los acusados aseguran que no tienen nada que ventilar. El proceso de demanda continúa y pronto habrá noticias sobre el tema.

 

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La comunidad de la intelectualidad oficial en el estado se ha organizado para respaldar a García Luna en este avatar. Recolectan firmas y hacen un recuento de la vida laboral de la escritora y directora. Den caso de que se necesite, ella cree que serán de gran importancia los testimonios de probidad y honradez a su favor. Los becarios y galardonados con premios oficiales lo saben y ya le han dado rotundo espaldarazo.

 

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Selma Montenegro no consiguió contender por la alcaldía del PAN en Metepec. El lugar se lo dieron a Xavier Maawad, pues la dirigencia consideró que tiene más empaque para hacerles frente a Julio Lujambio y Ana Lilia Herrera. Falta ver si cumplirá su amenaza de cambiarse al PRD y apoyar aquel triunvirato.

 

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Reparto de despensas y materiales de construcción son la punta de lanza de las campañas anticipadas de Carlos Iriarte Mercado y Alfredo del Mazo Maza en Huixquilucan, quienes ya comenzaron el acarreo de gente a las actividades que les reportan dividendos. El PRI no quiere dejar aquel municipio por nada del mundo, pues saben que está en riesgo la libertad de distinguidos militantes.

 

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Una ola de suicidios sacude la zona norte de Toluca, principalmente en la región de los fraccionamientos Los Sauces y Villas Santín. Allí, entre los grupos adolescentes, hay hasta 20 muertes en los últimos tres meses sin que nadie se explique la causa. Por lo pronto, en secundarias y prepas las asociaciones de padres de familia alertan a los papás para que detecten cualquier situación extraña en el comportamiento de los jóvenes.

 

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Las elecciones internas del PRD alcanzan niveles de corrupción nunca antes vistos, aun en municipios pequeños de la entidad. En Ixtapan del Oro, el 15 de marzo se escondieron boletas para que no pudieran votar los militantes, quienes denuncian además rezagos en pagos de Benigno Arroyo, edil de aquella demarcación, y quien busca una diputación local, además de adeudos de Antonia Flores, quien busca la alcaldía. Allá, hasta los pastores protestantes se inscribieron a los procesos electorales internos, mientras que en Santo Tomás de los Plátanos los perredistas quemaron boletas y en Donato Guerra ya hubo un muerto por las diferencias políticas.

 

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La detención de Mario Moreno Conrado, alcalde de Ixtapaluca, generó toda una serie de movimientos dentro del gobierno del Distrito Federal, desde donde se monitorea a los municipios conurbados del Edomex con el DF. Ellos creen que se trató de una maniobra del PRI estatal y del gobierno peñista y la respuesta será la misma. Hay siete alcaldes tricolores con un grueso expediente delictivo, que será dado a conocer los próximos días.

 

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Otra vez el viejo amigo del gobernador Peña asume el control de la Secretaría de Gobierno del Edomex, en lugar de Humberto Benítez, quien busca una diputación federal por la vía plurinominal. La historia es la misma que se escribió con Montiel Rojas. El actual gobernador asume que a él sí le saldrá la ecuación que lo llevará a la presidencia de México. Luis Videgaray, ex secretario de Finanzas, también asomó la cabeza y se ve ya como diputado, departiendo allá en San Lázaro. Son los alfiles peñistas, más Videgaray que Benítez, pero al fin y al cabo llevarán la encomienda de trabajar las aspiraciones del gobernador mexiquense.

 

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Isidro Pastor está detrás de Julio Lujambio. Lo asesora y condice en el difícil arte de la política electoral, aunque a muchos en el PRD no les gusta la presencia del ex comandante priista. Lujambio sabe que la ayuda de Pastor puede ser determinante para ganar las elecciones, aunque también para perderlas. Por lo pronto en el PAN no los calienta nada al saber que Julio no está solo.

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Un ex funcionario del gobierno del Edomex, y que ahora busca una plurinominal federal, se sentó hace poco con los cabecillas de los principales cárteles del narco que operan en la entidad. Llegaron al acuerdo de no más muertes innecesarias, al menos mientras son tiempos electorales, a cambio de protección indiscriminada. Tal parece que con la ejecución de los dos agentes policiacos en Toluca, la paz volvió a romperse.

 

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Emilio Chuayffet comenzó su campaña para diputado federal allá en Atlacomulco. Apuesta por el discurso sencillo y fácil, las promesas de siempre, los gestos ingratos que ensayó durante toda su vida política. También por los acarreados, que llenaron el espacio del 29 de marzo. Nadie le cree, pero tampoco nadie se lo dice. Chuayffet la tiene segura, dicen unos, no se ve complicado su panorama, pero habrá que esperar.

 

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Mucha prisa tienen editoriales como Proceso o Grijalvo con temas políticos concernientes al Estado de México. A todo vapor están las imprentas de aquellas editoriales, que esperan ser las primeras en tocar a políticos de nuestra entidad.

Chihuahua: sobreviviente de feminicidio logró anular juicio oral

* María Dolores apeló la sentencia que dictó el Tribunal de Juicio Oral el 27 de noviembre del 2008, alegando que los diez años de cárcel que le dieron a Luna Ochoa son muy pocos para el daño que ella sufrió. Argumentó también que los jueces la discriminaron por ser mujer, que no permitieron establecer el móvil del crimen y se negaron a enmarcar su caso en la violencia de género que sufren muchas mujeres chihuahuenses.

 

 Dora Villalobos Mendoza/corresponsal CIMAC

Chihuahua. Por primera vez desde el 6 de septiembre del 2007, cuando sufrió el intento de feminicidio, María Dolores Tarín Valdez sonrió triunfante cuando el Tribunal de Casación anuló el juicio oral que el año pasado terminó con una sentencia de diez años para su victimario Leonardo Alfonso Luna Ochoa, y ordenó instaurar otro juicio, con el argumento que a la señora le violaron sus derechos como víctima.

María Dolores apeló la sentencia que dictó el Tribunal de Juicio Oral el 27 de noviembre del 2008, alegando que los diez años de cárcel que le dieron a Luna Ochoa son muy pocos para el daño que ella sufrió. Argumentó también que los jueces la discriminaron por ser mujer, que no permitieron establecer el móvil del crimen y se negaron a enmarcar su caso en la violencia de género que sufren muchas mujeres chihuahuenses.

El Tribunal de Casación integrado por los magistrados Rodolfo Moreno Pérez, Juan Rodríguez Zubiate y Juan Carlos Carrasco admitieron los argumentos que presentó María Dolores a través del Ministerio Público y de su coadyuvante Luz Estela Castro, directora del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres.

Esta es la primera vez que un Tribunal de Casación anula un juicio oral desde que se instauró aquí el nuevo sistema de justicia penal, hace poco más de dos años. Significa que el juicio oral que se llevó a cabo el año pasado queda sin efecto y tendrá que haber otro donde las partes presenten nuevamente todas las pruebas y haya nueva sentencia.

“Ganamos, después de tantos reveses finalmente obtuvimos un triunfo”, expresó emocionada Luz Estela Castro al salir de la audiencia. La abogada explicó que, más que aumentar la sentencia para el victimario, lo que se busca con esta apelación, es dejar claro que el Tribunal de Juicio Oral se negó a deliberar el caso de María Dolores con perspectiva de género. El alegato que presentó hoy la coadyuvante durante la audiencia de Casación deja muy clara su postura y la de María Dolores.

Recordó que los integrantes del Tribunal de Juicio Oral la objetaron varias veces cuando trató de contextualizar el tema del feminicidio en Chihuahua, actitud que a su juicio viola sus derechos como coadyuvante y también los de la víctima.

“Pudimos advertir que cuando los testigos o peritos interesaron a los jueces y éstos hablaban rápido, se les solicitó en reiteradas ocasiones que pausaran sus intervenciones para dar oportunidad a tomar las notas respectivas por el juez redactor; en cambio, llama la atención que las expertas ofrecidas por la coadyuvancia, especialmente en el tema de derechos humanos de las mujeres y de violencia de género, a lo largo de algunas de las exposiciones el juez terminó por cruzar los brazos y dejar de escribir”, reclamó la abogada y calificó la actitud de los jueces como hostil contra María Dolores.

Luz Estela Castro dijo que el caso de María Dolores es paradigmático porque representa los principales problemas que enfrentan las mujeres en el estado de Chihuahua para acceder a la justicia.

Recordó que la víctima recorrió toda la ruta legal que le ofreció el sistema penal, desde el llamado de auxilio a la Policía Municipal, la celebración de un  convenio en el Centro de Justicia Alternativa, la denuncia por amenazas desestimadas, hasta el juicio oral y el recurso de  casación.

“Al no haber operado con la debida diligencia, el nuevo sistema de justicia penal falló a la víctima, de aquí la importancia de la resolución de este tribunal de alzada para garantizar a María Dolores el acceso a la justicia”, enfatizó la abogada.

Recordó que para acceder a la justicia, las personas, independientemente de su condición económica, de género, física, social, étnica, de su opinión religiosa, política o filosófica, debe contar con las instancias necesarias, competentes, independientes e imparciales para dar a conocer los hechos bajo los cuales sus derechos se encuentran en peligro de ser vulnerados o lo han sido.

La justicia se logra con un régimen probatorio que no traslade la carga de la prueba a la víctima y esté ausente de prejuicios por parte de las y los operadores de justicia; con una reparación efectiva de todos los daños económicos, físicos, psicológicos y sexuales que sufrió la víctima, enfatizó Luz Estela Castro.

“Es claro que en el caso de María Dolores estos supuestos no sucedieron. Nos encontramos con ausencia de imparcialidad del Tribunal de Juicio Oral al  vulnerarse el principio de igualdad de derechos de víctimas y acusados, ya que a María Dolores se le impidió el derecho de dar a conocer y probar  los hechos que de acuerdo a su vivencia iniciaron con las amenazas de muerte de su expareja hasta la tentativa de feminicidio y que constituyen la verdad histórica  motivo del  juicio oral”, señaló la abogada.

Criticó que el Tribunal de Juicio Oral prescindiera del informe pericial en materia de derechos humanos con perspectiva de género a cargo de la abogada Adriana Carmona López, con el argumento simplista de que la especialista se pronunció  por violaciones de derechos humanos del estado y de un particular que no formaron parte del debate, a pesar de que al tenor del interrogatorio la experta afirmó categóricamente y fundamentó que la tentativa de homicidio constituyó una violación de derechos humanos y los argumentos referidos a la responsabilidad del estado se vertieron precisamente para contextualizar el caso.

Luz Estela Castro también reclamó que los jueces limitaran la participación de la víctima, mocionándola en reiteradas ocasiones cuando narraba los antecedentes que precedieron a la comisión del delito, impidiéndole dar a conocer los hechos bajo los cuales sus derechos fueron vulnerados, provocando como consecuencia inequidad entre las partes.

Criticó que el Tribunal de Juicio Oral no haya permitido vincular a Héctor Rábago Andrade, expareja de María Dolores, con la autoría intelectual del delito, cuando hay pruebas de su conducta violenta.

“Ante la negativa del Tribunal de escuchar e impedir el interrogatorio que buscaba ese nexo, terminó absteniéndose de pronunciarse respecto de los hechos parcialmente aludidos, argumentando que no se encuentran incorporados en la acusación, lo que generaría romper con el principio de congruencia, lo cual no es cierto porque en el documento que contiene la formulación de la acusación de la coadyuvancia, una tercera parte se refiere precisamente a los antecedentes que informan sobre la autoría intelectual de Rábago Andrae”, señaló la abogada.

Luz Estela Castro recordó que la legislación de Chihuahua tutela los derechos de las mujeres y recriminó que el Tribunal de Juicio Oral la haya ignorado.

Al terminar la audiencia que se llevó a cabo hoy en dos largas sesiones, María Dolores dijo que este logro es importante porque no sólo la beneficia a ella, sino a todas las mujeres de Chihuahua porque sienta un precedente.

“Este triunfo no sólo es mío, es de todas las mujeres que hemos sufrido intento de feminicidio y feminicidio, de las madres que buscan justicia para sus hijas muertas, de las organizaciones que nos defienden; esto sólo se logra con mucho coraje y el mismo es tanto que no me cansaré de luchar hasta obtener justicia”, enfatizó.

Los clones de George Lucas

* “La Guerra de los Clones propone un sistema totalmente nuevo de animación y de ver a los personajes que todos conocemos, en los filmes vimos y desarrollamos la historia de los Skywalker y eso quedó completo, pero quedaron muchas historias alternas pendientes, ésta es una de tantas”, afirma el director de cine George Lucas.

 

Aldo Rubio

Es uno de los directores más ricos de Hollywood y representa sueños y frustraciones de millones de cinéfilos. Su apuesta cinematográfica no es del gusto de todos pero es innegable la influencia en el cine contemporáneo de su obra, sobre todo en el de ficción. George Lucas no suelta, años después, el tema de Star Wars pero ahora presenta La Guerra de los Clones, una saga de dibujos animados que, dicen algunos, no tiene ningún sentido.

– ¿Qué propone este Star Wars?

– Propone un sistema totalmente nuevo de animación y de ver a los personajes que todos conocemos, en los filmes vimos y desarrollamos la historia de los Skywalker y eso quedó completo, pero quedaron muchas historias alternas pendientes, ésta es una de tantas.

– ¿Habrá mucho más?

– Así es, éste sólo es el primer vistazo a lo que será una serie de televisión de cien episodios con el mismo formato, así como lo verán en el cine, en esa calidad podrá llegar a su televisión, estoy al tanto.

– ¿Qué tantos pendientes tienes?

– Una guerra completa que sólo se mencionó y de la que vimos el final y el desenlace, pero que completamente vivirán en una serie de televisión.

– ¿Es continuación o tiene que ver con lo que salió en las caricaturas del mismo nombre?

– Es parte de la misma guerra, sólo que en la caricatura estamos muy resumidos, en esta nos iremos a gran escala, tenemos ahora mucho más tiempo y un sistema muy útil y especial para contarte la historia profundamente, sin los limites de tiempo del cine y en sistema casero.

– Tú mismo fuiste fanático de las animaciones de Disney, ¿es como combinar Disney y el universo de Star Wars?

– No, es algo único, creado y desarrollado por nosotros en Lucasfilm, que es a través de la animación y claro que soy fanático de Disney, me encantan los primeros filmes, ahora ésta es mi contribución o extensión, ya con el tiempo existen muchos sistemas de animación y nosotros fuimos y hemos sido parte de casi todo este crecimiento. Fuimos pioneros con Pixar del sistema, mucho del desarrollo de los personajes y los efectos especiales de los filmes fueron con animación y casi todos los departamentos de la parte animada estaban emocionados por desarrollar algo completamente animado, teniendo en Star Wars el mejor vehículo para contarlo. Los fanáticos quedaron muy satisfechos con las caricaturas ahora les daremos algo aún mayor.

– ¿Es dirigido a los pequeños?

– Es para todo público, para toda la familia, podemos profundizar y crear mayores y mejores personajes totalmente enfocados a ciertas historias y valores, además de todos los que ya conocen, que son pilares y lazos conductores de la historia que de alguna manera conocen, pero créeme que no tienen idea de todo lo que aún falta por contar. Falta mucho.

– ¿Por qué llevarlo al cine si era para la televisión, para no perder y vender más?

– No, no todo el tiempo estoy pensando en números.

– ¿Entonces a veces lo haces?

– Claro que sí, tengo que hacerlo, soy padre de familia y hombre de negocios, pero regresando a la pregunta, es importante porque, digamos, que por una coincidencia de las que hacen más interesante todo, cuando Dave Faloni, el coordinador de la serie animada me presentó el avance de lo que ya se había trabajado, quedé impactado, la manera en que me lo presentó fue en una sala de cine que tenemos, y de ahí viene la coincidencia. Era para televisión pero al verlo resuelto en la pantalla de cine, era necesario presentárselo de esa misma manera impresionante al público y así lo hicimos, extendimos nuestro rango, ahora no sólo será para televisión, sino que será un evento en el que todos tengan la oportunidad de vivirlo primero en el cine.

– ¿Qué tanto piensas en los riesgos de perder con los proyectos?

– Hago bueno cálculos y tenemos un buen departamento de mercadotecnia, donde los proyectos son dirigidos, y miles de fanáticos alrededor del mundo.

– Cuando pensaste en Clone Wars, ¿cuál era tu tirada inicial?

– La televisión, entrar a un sistema que sólo conocía por la serie de “Las crónicas del joven Indiana Jones”, y que fue un poco experimental en su tiempo, y como todo lo experimental, arroja resultados, ahora vamos con algo totalmente nuevo.

– ¿Serán dos series de televisión?

– En ésta, que es animada y una posterior que será “Live action”, también tengo algunas sorpresas preparadas para esa segunda fase.

– ¿En dónde encaja esta parte dentro de toda la saga?

– Esta historia es posterior al Episodio 2, “El ataque de los clones” y el Episodio 3 “La venganza de los Sith”.

– ¿Aparecen los personajes clásicos?

– Sí, Anakin y Obi Wan están de vuelta, Yoda, C3-PO y R2, pero poco a poco se irán introduciendo personajes y situaciones nuevas, y muchos otros personajes que conocen de la saga pero que no se había contado mucho de su historia, por ejemplo, nunca vimos en su totalidad al general Grievous.

– ¿A qué le podrías temer?

– Es una buena pregunta, creo que mi fase de miedo fue hace algunos años, ahora tendría que pensar mi respuesta, pero Yoda contesta esa pregunta, porque el miedo es el camino hacia el lado oscuro.

– ¿Cómo es que ahora no estás totalmente de lleno en tu “Star Wars”?

– Lo estoy, pero el trabajo de animación en especial esta compuesto de muchos y diversos departamentos, por eso ahora el director es el coordinador de la animación en el caso este filme animado, pero sigo siendo el creador y productor de todo lo que diga Star Wars.

– ¿Cómo invitarías a tu público mexicano a ver Clone Wars?

– Pensamos en todos ustedes, hacemos los filmes para todos ustedes, en especial México siempre está presente, por lo menos conmigo y muchos de los que trabajamos en esta producción, hay talentos de muchas partes del mundo, hay mexicanos por supuesto, y tengo muchos amigos en México. Clone Wars es algo totalmente nuevo para ustedes, fanáticos y público conocedor, sólo puedo decirles que no se la pierdan y que la fuerza los siga acompañando siempre.

Futbol y meningitis

* La Cruz Roja local se debatía en grillas internas por desavenencias de sus dirigentes mientras en el Hospital General tres personas se debatían entre la vida y la muerte. Al final, una de ellas murió y las otras dos debieron permanecer encamadas hasta nueva orden.

 

Miguel Alvarado

La temible Unión Soviética ponía a rezar al occidente católico y protestante. Nikita Khrushev era retratado como un despiadado líder, a la altura del fallecido Stalin, y amenazaba con desparramar el comunismo por el mundo entero. Los occidentales, encabezados por Estados Unidos y la Gran Bretaña gritaban en coro que hacía falta más armamento nuclear. Las pequeñas naciones como México hacían su parte y recibían a los embajadores de las malas noticias. Es febrero de 1956. El pueblo católico se estremecía cuando se enteraba del fallecimiento del arzobispo primado de la ciudad de México, Luis María Martínez y mientras tres tiradores le apostaban con ojo clínico al cargo, monseñor Francis Spellman llegaba a la ciudad de los palacios para unirse al duelo y de paso advertir que era deber y responsabilidad de nuestro país detener el avance del comunismo hacia el sur del continente. Sólo unas horas estuvo la insigne figura yanqui en la Catedral Metropolitana, pues saldría de viaje en el avión privado del ex presidente Miguel Alemán, con destino a Acapulco, para saborear cocos y mariscos debidamente bautizados. Poco le importó el dolor legítimo de algunos y el aparente de otros. Allí, en las honras fúnebres, aparecía en primera plana la esposa del mandatario en turno, Ruiz Cortínez, apenas conteniendo las lágrimas. Por allí se colaban los tres aspirantes al trono de Dios, el vicario Miguel Darío Miranda; el arzobispo de Yucatán, Miguel Ruiz y el de Puebla, Octaviano Márquez.

En Toluca, monseñor Arturo Vélez elogiaba el terrenal tránsito del recién muerto y oficiaba desde su nuevo púlpito, en aquella catedral que por poco era embargada por misteriosos designios del Señor. La tristeza de Vélez era tal que dejó por unos días de censurar las películas que los cines de la ciudad proyectaban, ajenos a todo. El Justo Sierra ofrecía Débiles y Poderosos, con el vaquero de Hollywood, John Wayne, acompañado por el intocable Robert Stack, quien le dio vida y voz a Elliot Ness. El Florida se frotaba las manos con el mismo Wayne, pero al lado de la mítica Lana Turner en Cacería en los Mares y el Coliseo apostaba por los mexicanos Jorge Mistral y Laura Hidalgo en el drama El Tren Expresso. Si esto no cubría las expectativas del respetable, allí estaba para los amantes del copete, las chamarras de cuero y las poses de provocador el inolvidable Dean. James, como le decían en su casa, era uno de los estelares en Al Este del Paraíso y compartía créditos con la diva Julie Harris y Ray Massey. El Rex, de corte más popular, entretenía a los gélidos tolucos con El Hacha Ensangrentada, interpretada por Rory Calhoun, uno de los afortunados que trabajaran con el icono pop llamado Marylin y que en los setenta fue factor del éxito se series como Bonanza, Starsky and Hatch y La Mujer Policía.

Pero esto tampoco interesó a la población, que transitaba en aquel entonces entre el robo a la iglesia de San Juan Chiquito y una epidemia de meningitis. En el primer caso, el sacristán de aquel templo, Javier Martínez, abrió como todas las mañanas, a las nueve en punto. Era un hombre de puntuales costumbres y en cuanto el aire y el sol de aquel día penetraron en la oscura bóveda, se dirigió a otro lugar, donde trabajaba también. A su regreso, hasta las dos de la tarde, el observador encargado de los bienes divinos supo que habían entrado los ladrones, pues echó en falta un medallón y una corona de oro que pendían de la imagen de un Niño Dios.

La meningitis era otro asunto y otras sus magnitudes. La Cruz Roja local se debatía en grillas internas por desavenencias de sus dirigentes mientras en el Hospital General tres personas se debatían entre la vida y la muerte. Al final, una de ellas murió y las otras dos debieron permanecer encamadas hasta nueva orden. La muerta los había contagiado, pues tenía una intensa vida social que la llevó a peregrinar su enfermedad en distintas casas de la ciudad. Vivía en Isabel la Católica número 65, pero en cuanto se sintió débil corrió a un puesto de tacos, una tortería y una tortillería para avisarles a sus amigos. Luego busco cobijo en otros lugares del centro, hasta que alguno aconsejó la ayuda médica. En treinta días no hubo más muertos, pero Salubridad la emprendió contra todo foco infeccioso y en un alarde de suficiencia recogió la mercancía de más de 40 ambulantes, instalados a las afueras de las escuelas. Hasta las bodegas de la dependencia fueron a dar tortas, refrescos, aguas frescas, paletas y pepitas. El jefe de Servicios Coordinados, doctor Alfredo Gárate Caballero, debió soportar el repertorio de insultos de los afectados, quienes reclamaron airadamente su proceder. Las epidemias no cesaban. La ciudad era caldo de cultivo hasta para el tifo, pues se descubrió el caso de un joven de 15 años, Andrés Valentín, en la calle Cinco de Mayo. Al joven se le sumaron 5 casos más, que no dejaron muertos.

Las casas en la zona centro eran las más buscadas, pues los precios aún eran accesibles para quienes contaran con 19 mil pesos para el engancho y la forma de pagar 195 pesos mensuales. Pero la zona generaba sus problemas. El ayuntamiento ganaba 500 pesos diarios nada más en infracciones, según declaraba el director de Seguridad Pública, Raúl Olascoaga y con ello contradecía al jefe máximo de la ciudad, el alcalde Carlos Hank, quien informara que al año recibía 103 mil pesos por ese concepto. Algunos vecinos dudaron de las cifras del primer informe de profesor y encontraron un déficit en el servicio del agua por 81 mil 844 pesos, que el propio edil quería recuperar aumentado en 300 por ciento las tarifas. El enojo era tal que los airados recurrieron al presidente de México, Adolfo Ruiz Cortínes, quien poco o ningún caso les hizo.

La nota roja era sobrecogedora y el diario local El Sol de Toluca daba cuenta de otra epidemia, más primaveral que de salud, y que involucraba a parejas de jóvenes fugados o desaparecidos de sus hogares. Un caso, sin embargo, cimbró a los lectores cuando Pilar Lara Gallego, una niña de 15 años, fue secuestrada. A ella la levantaban todos los días a las 4:30 de la mañana para acudir a la misa de 5, en una iglesia ubicada en la moderna calle Guadalupe Victoria. Acompañada de su hermanita, cumplía religiosamente con las órdenes de su madre pero un día un misterioso auto se le emparejó y de ella bajaron 5 pelafustanes, quienes la obligaron a subir al auto, que desapareció por arte de magia. La afligida madre la buscó incluso en Ixtlahuaca, sin éxito, y pidió el auxilio de la policía, que pudo hacer bien poco.

La sangre llegaba a San Felipe del Progreso, cuando el delegado municipal de aquel lugar fue muerto a tiros por un desconocido que peleaba en la calle, junto a su pandilla de francachela. El escándalo que hacían era tal que los vecinos se vieron obligados a pedir la intervención del funcionario Ángel Moreno, quien presto identificó a Daniel González como el aturdidor de la paz pública. En un primer intento logró separar a los rijosos pero Daniel, involucrado con la copa en una danza macabra, gritó a Moreno “tú eres uno de ellos”, para después accionar un arma a bocajarro. Hasta allí llegó la carrera de Moreno, quien quedó tendido en la calle mientras su agresor escapaba.

La ciudad no estaba para eso. El campeonato profesional de fútbol había llegado a su término y el Toluca buscaba espárrin para preparara la siguiente temporada. Primero trató con el Irapuato, uno de los cuadros más violentos de la época, que cosió a patadas a los delanteros rojos y de paso le propinó una derrota por 2 a 1. Fernando Marcos, entrenador de los diablos, sabía que el poderoso Lanús, el mismo que ahora da lástima ver en la Copa Libertadores, hacía una gira por el país y contrató un match con los argentinos, que recorrían el continente venciendo a gigantes del balón.

El juego se pactó y más de 60 mil aficionados abarrotaron las taquillas del estadio en busca de un lugar. Luis G. Dosal, el empresario de moda de aquel entonces y directivo del Toluca, tuvo serios problemas para explicar que el estadio no tenía cupo para tantos, que se conformaron con escucharlo por radio. Los precios eran para todos. Sombra costaba 12 pesos; Sol, 5; niños en Sombra, 2 y en Sol, un peso.

El deportivo se preparó intensamente pero los antecedentes no le ayudaban mucho. En Irapuato la prensa deportiva había escrito que “la afición asistente no fue suficiente para llenar las tribunas pero sí, como siempre, elemento apasionado que agasaja y anima la jugada de fibra envuelta en villanía” y remarcaba los errores del arquero rojo, Tello, y del central Kérsul, duramente criticado durante la temporada.

Lanús tenía a Gil, un centro delantero de polendas, a Lugo, un escurridizo extremo y a Beltrán, muralla en la defensa que el día del partido correspondieron a su fama. Toluca lució una playera blanca con una franja en rojo, mientras que Lanús saltaba en granate. Esta máquina de futbol comenzó perdiendo por gol del Monito Carús, pero poco duró el gusto a los locales porque los argentinos Rafael García y Moyano decidieron a favor de la máquina argentina de hacer futbol. Toluca dominó pero no pudo con el muro de Beltrán y todo terminó, para disgusto de la afición, que había llenado el pequeño estadio para ver perder a su equipo en una presentación internacional.