La oligarquía

* El vaticinio de un control oligarca de la fracción priista, amañado y oscuro, está ya puesto sobre la mesa. Diecinueve de ellos presidirán una comisión, lo que dará como resultado una muy débil deliberación en torno a los proyectos de ley y a la genuflexión ante el Ejecutivo.

 

Nuestro Tiempo

El perfil de los diputados locales que encabezan las comisiones de la Cámara pone de manifiesto la tendencia deshonesta de quienes las presiden. En su currículum penden historias donde se les involucra con el narcotráfico, el abuso de poder en sus anteriores funciones y el emporio priista mexiquense se regocija entre fojas negrísimas que darán pie al nuevo pero caduco desarrollo del poder en el Estado de México.

De las 32 comisiones legislativas, el PRI presidirá 17 y dos comisiones permanentes. El PAN obtuvo 5, el PRD 4, Nueva Alianza 3, el Partido del Trabajo una, al igual que el Verde Ecologista y Convergencia.

De este modo se clarifica el panorama en la venidera toma de decisiones dentro del pleno en el Estado de México. El vaticinio de un control oligarca de la fracción priista, amañado y oscuro, está ya puesto sobre la mesa. Diecinueve de ellos presidirán una comisión, lo que dará como resultado una muy débil deliberación en torno a los proyectos de ley y a la genuflexión ante el Ejecutivo, ya que para alcanzar mayoría sólo se necesitará poco poder de convencimiento pues el mango de la sartén tiene dueño.

La Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales estará a cargo de José Manzur Quiroga, envuelto en el escándalo que vinculara a su medio hermano, José Manzur Ocaña, ex delegado de la PGR en el Edomex. Es también dueño de las Grúas Manzur, que trabajan para el Estado y estuvo involucrado  en la detención del activista social Santiago Pérez, quien en ese momento le acusó de persecución. Fue operador político del Arturo Montiel y de Enrique Peña Nieto. Relacionado también con el grupo político de Isidro Pastor. 

En la Comisión de Legislación y Administración Municipal está Fernando Fernández García, un ex secretario general de la Confederación de Organizaciones Populares en el Estado de México en 2002. Fue ex alcalde de Ixtapaluca en el periodo 1997-2000 y ex delegado de Servicio al Público de la dirección de Seguridad Pública y Tránsito en Naucalpan. En 2003 estuvo involucrado en un caso de almacenaje de despensas y materiales de construcción de la CNC, según consta en la averiguación previa 044/FEPADE/2003, Los productos se repartían entre la población de diversos municipios del Estado de México.

Planeación y Gasto Público estará bajo la tutela de Enrique Jacob Rocha, quien se desempeñara como titular de la Secretaría de Desarrollo social durante la gubernatura de Arturo Montiel Rojas y quien hasta hace poco fungía como secretario de Desarrollo Económico en la entidad. Proveniente de una familia con pasado político, fue alcalde de Naucalpan y siempre ha aspirado a la gubernatura. En el anterior proceso interno del PRI, declinó para dejar pasar a Peña Nieto.

En Planificación Demográfica Flora aparece la priista Martha Angón Paz, ex delegada priista y doceava regidora en Nezahualcóyotl. En su campaña prometió “gobernaré como lo viene haciendo Peña Nieto y promoveré desde la curul programas de beneficio social”. Fue investigada por destruir material de campaña de la perredista Juan Bonilla en Neza.

En Desarrollo Agropecuario y Forestal se ubicará a la cabeza Sergio Alcántara Núñez, ex diputado federal y local. Es parte de la familia que tiene en su poder las concesiones para camiones de pasajeros en el Edomex y parte del país. Ellos construyeron la terminal de Observatorio en la ciudad de México para sus propias líneas. Como diputado federal, se encargaba de la Comisión de Transportes. Fue alcalde de Acambay y se le vinculó con una banda de plagiarios de San Juan del Río, en Querétaro.

Por su parte, José Isidoro Moreno Árcega tendrá la batuta en la Comisión de  Comunicaciones y Transportes. Se desempeñó como decimonoveno regidor del municipio de Ecatepec. Es representante de la asociación Ala Universitaria, que impulsó para obtener registro como asociación política nacional, en vías de convertirse en otro minipartido. Viajó a Colombia por invitación del Ejecutivo estatal en el 2006 para conocer los proyectos de autobuses articulados de la empresa Transmilenio que se desarrollan en ese país. El viaje se realizó a invitación del gobierno estatal, que proyecta introducir autobuses articulados en los ramales a Coacalco, Tecámac y el paradero del Metro Indios Verdes. En las pasadas elecciones fue acusado de recibir ayuda del gobierno estatal que se tradujeron en 23 tráileres con 531.5 toneladas de materiales de construcción, que finalmente fueron detenidos.

En la Comisión de Derechos Humanos Marco Antonio Gutiérrez Romero será el presidente. Ex diputado federal, secretario del PRI en Ecatepec y líder del Movimiento Territorial, su participación en la Cámara se caracterizó por la inasistencia, ya que en su récord constan 41 ausencias durante 2006. Uno de sus familiares, José Romero Valdés, de 23 años de edad, fue detenido en las pasadas campañas cuando amenazó con arma de fuego a un vecino durante un incidente de tránsito. El hermano tripulaba una camioneta Lincoln. “Unas seis personas que acudieron en auxilio del detenido nos dijeron que le echáramos la mano porque anda en la campaña de un candidato del PRI que se llama Marco Antonio y esto no le favorecería en nada”, señaló la comandante Juana Roa Martínez, jefa del sector 16 de Seguridad Pública de La Florida, consignó el diario El Universal el 13 de mayo del 2009.

En Asuntos Electorales estará al mando Pablo Basáñez García, líder de la CNOP, dirigente y orquestador de manifestaciones contra los gobiernos panistas de Tlalnepantla, ex director de la Secretaría de Gobierno estatal en Cuautitlán Izcalli y quien buscara una alianza regional entre PRI, PRD y PVEM para la alcaldía en el año de 2002. Fue señalado por recibir apoyo especial del gobierno estatal en las inundaciones de Valle Dorado, el 10 de septiembre pasado.

La Comisión de Patrimonio Estatal y Municipal estará encabezada por David Sánchez Isidoro, uno de los ex alcaldes más corruptos el trienio pasado. Involucrado en protección al narco y señalado por malos manejos cuando era alcalde de Coacalco. Proveniente de una familia de galleros, vio cómo su padre, señalado de ser el verdadero alcalde de Coacalco, dejaba el municipio para encontrar abrigo en lugares más seguros. La familia poseía tres casas, las tres aledañas entre sí, donde vivió la familia hasta fines del 2008. Isidoro decidió abandonarlas y trasladar su domicilio al fraccionamiento Residencial Coacalco, pues el último ejecutado en su terruño portaba una amenazadora tarjeta que lo condenaba a muerte. Los problemas de Isidoro no terminaron allí. Su padre, conocido en la población con el apodo de El Alacrán, era el encargado de cobrar los “entres” que la policía municipal aportaba al ex edil. Los propios policías señalaron que eso les costaba entre 100 y 150 mil pesos. La actividad pública del padre de Sánchez fue documentada y denunciada. El ex diputado federal perredista Emilio Ulloa Pérez también apuntó al saqueo de arcas, extorsión, protección a bares y abuso de autoridad. Su candidatura dividió al PRI de aquel municipio y lo enfrentó con otro aspirante, Héctor Guevara Ramírez.

Desarrollo Turístico y Artesanal estará en manos de Darío Zacarías Capuchino, ex alcalde de Acolman, señalado por corrupción y chantaje, además de despojar de un inmueble que servía para la atención de discapacitados al Centro de Atención Múltiple de aquel municipio. En 2006 su ayuntamiento levantó una denuncia penal contra el ex diputado federal perredista José Antonio Saavedra Coronel por abuso de autoridad, ya que junto con unas 30 personas había ingresado a la presidencia municipal para reclamar Zacarías la falta de recursos para distribuir despensas y becas escolares a la ciudadanía. En 2009 su director de Seguridad sufrió un atentado pues el crimen organizado tenía controlado aquel municipio.

En Asuntos Metropolitanos estará al mando Carlos Iriarte Mercado, Golden Boy que se formara con el ex gobernador Arturo Montiel Rojas y considerado uno de los protegidos del ex mandatario. En 2001 un escándalo de espionaje le estalló a Montiel e Iriarte fue señalado como uno de los involucrados. En aquel entonces era director de Seguridad Pública. En 2003 fue detenido un panameño en su país con 8 toneladas de cocaína. Uno de sus prestanombres resultó ser un comandante de la policía auxiliar del Edomex, Julio César Núñez, dependiente de Iriarte en ese momento y quien también fue investigado debido a que le había otorgado una credencial de la dependencia al narcotraficante panameño. También fue señalado de proteger a la delincuencia en algunos municipios del valle de México. Luego estuvo en el PRI donde desempeñó tareas menores. Tuvo un pasado poco claro al lado del ex panista Rubén Mendoza y del perredista Mario Enrique del Toro, cuando se aglutinaban alrededor de la figura del político Abraham Talavera, asesinado después, caso que se relata en el libro Negocios de Familia de los periodistas Francisco Cruz y Jorge Toribio Cruz Montiel.

La Comisión de Desarrollo Social será presidida por Pablo Bedolla López, ex diputado federal, subsecretario de Gobierno y cercano al grupo chuayffetista. Fue aspirante a la alcaldía de Ecatepec en 2006, que perdió frente al perredista Gutiérrez Cureño.

Límites Territoriales del Estado de México y Municipios la presidirá Jorge Álvarez Colín, ex diputado local y ex alcalde de Almoloya de Juárez, acusado de pagar favores políticos con el erario municipal, señalado por comprar el rancho “La Alborada” con valor de más de 100 millones de pesos y quien involucrara a personal de su administración como prestanombres.

Equidad y Género está a cargo de Isabel Julia Victoria Rojas de Icaza, notaria número 27 en Naucalpan y 12 en Tlalnepantla, donde también fuera directora del Registro Civil. Alejandro Olivares Monterrubio se ubica al frente de la Comisión de Seguimiento de la Operación de Proyectos para la Prestación de Servicios. Ya fue diputado local y federal además de ex alcalde de Tianguistenco. Mantuvo en la alcaldía de Ocoyoacac a su hijo, Aldo Olivares, con cargo de asesor y salario de 25 mil pesos quincenales, aunque lo catalogaron de “aviador”. Fue señalado por el uso excesivo de recursos que hizo como diputado federal.

En la Comisión de Juventud y Deportes se posicionó a María José Alcalá Izguerra, ex medallista olímpica, protegida de Gustavo Cárdenas y ex directora del Instituto Mexiquense de la Juventud. Cercana al grupo de Martha Hilda González Calderón.

En  Recursos Hidráulicos Martín Sobreyra Peña, señalado por corrupción durante la administración 2006-2009 como alcalde de Nicolás Romero. Caracterizado también por el abuso de autoridad y en donde su sexto regidor, Joaquín Romero Nava, fuera detenido por su colusión con una banda de asaltantes a casa-habitación y su primera regidora, María Picasso se involucrara con el fraccionamiento clandestino de terrenos.

En las comisiones de Administración y Comunicación Social los presidentes serán Gerardo Xavier Hernández Tapia y Francisco Osorno Soberón, este último ex aspirante a la alcaldía de Chalco y delegado de Transporte Terrestre del gobierno estatal, conocido por aquel rumbo por la fraudulenta rifa de un automóvil en una gasolinera de su propiedad. En 2003, colaboradores suyos fueron detenidos por realizar proselitismo fuera de tiempo además de acusaciones que pesan sobre él por la protección a taxis piratas de la zona.

El coordinador del PAN, Óscar Sánchez Juárez, reconoció que en todas y en cada una de las comisiones, la bancada del PRI podrá avalar o rechazar cualquier iniciativa de ley, acuerdo, exhorto o propuesta que se reciba en el poder Legislativo.

Las comisiones que quedaron en manos del grupo parlamentario blanquiazul son Desarrollo Económico, presidido por Jorge Ernesto Insunza Armas; la Comisión de Vigilancia del Órgano Superior de Fiscalización, en manos de Carlos Madrazo Limón. En 2002 fue alcalde de Atizapán y se registraron irregularidades en la expedición de licencias, uso de suelo, licitaciones y apertura de giros negros.

La Comisión de Asuntos Indígenas quedó en manos de Florentina Salamanca Arellano, por unos días despojada de la curul por parte del mismo PAN y a quien César Nava obligadamente tuviera que regresarle su lugar en la Cámara.

A su vez Jael Mónica Fragoso quedará al mando de la Comisión de Participación Ciudadana y David Domínguez Arellano estará a cargo de la Comisión de Apoyo y Atención al Migrante; el Comité Permanente de Estudios Legislativos estará encabezado por Gabriela Gamboa Sánchez.      

El PRD obtuvo la presidencia de sólo cuatro de ellas, Procuración y Administración de Justicia, con Francisco Xavier Veladiz Meza; la comisión de Finanzas Públicas con Arturo Piña García; Desarrollo Urbano, con Víctor Manuel Bautista López y Salud, Asistencia y Bienestar Social estará encabezada por Juan Hugo de la Rosa

En el Comité Permanente de Vigilancia de la Contraloría se encuentra Constanzo de la Vega Membrillo.

Nueva Alianza, por primera vez representado en el Congreso Mexiquense, encabezará   las comisiones de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología presidida por Antonio Hernández Lugo; Protección Civil por Eynar de los Cobos Carmona y en la Comisión para la Integración al Desarrollo de las Personas con Discapacidad se encontrará Víctor Manuel González García.       

En el ranking más débil de posicionamiento en la presidencia de las Comisiones del Congreso Estatal se encuentran el Partido del Trabajo que presidirá la Comisión de Trabajo, Previsión y Seguridad Social con Óscar Hernández Meza; el Partido Verde Ecologista de México con la Comisión de Protección Ambiental, encabezada por Adrián Fuentes Villalobos y Convergencia estará a cargo de Seguridad Pública y Tránsito, con Horacio Enrique Jiménez  López.

La LVII Legislatura mexiquense aprobó, por 73 votos a uno, la integración de las 32 comisiones legislativas y los 4 comités permanentes.

Respecto a las 32 comisiones, 24 contarán con nueve miembros, 2 con once, 2 más con doce y 4 con 10, 14, 15 y 16, en orden correspondiente.

Anuncios

Lecciones de oscuridad

* El circo legislativo es tan pobre en el país que incluso asambleístas como el ex secretario general de Gobierno, Humberto Benítez Treviño; el ex alcalde de Metepec, Óscar González Yáñez; el ex secretario de Finanzas, Luis Videgaray y el ex procurador general de Justicia mexiquense, Alfonso Navarrete Prida -en cuya gestión el Estado de México registró un repunte en las ejecuciones, feminicidios y operación de los cárteles del narcotráfico- se atrevieron a criticar el accionar de los funcionarios federales.

 

Elpidio Hernández

Las comparecencias de los secretarios federales de Gobernación, Fernando Gómez Mont; de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens y de Seguridad Pública, Genaro García Luna convirtieron la tribuna del Congreso en un auténtico duelo de comadres. Acusaciones, señalamientos e imputaciones se dejaron pulsar entre los legisladores que se descalificaban unos a otros. Priistas, perredistas y petistas arremetiendo contra los funcionarios federales que presentaban la glosa del Tercer Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón, con los panistas intentando inútilmente defender lo indefendible.

El circo legislativo es tan pobre en el país que incluso asambleístas como el ex secretario general de Gobierno, Humberto Benítez Treviño; el ex alcalde de Metepec, Óscar González Yáñez; el ex secretario de Finanzas, Luis Videgaray y el ex procurador general de Justicia mexiquense, Alfonso Navarrete Prida -en cuya gestión el Estado de México registró un repunte en las ejecuciones, feminicidios y operación de los cárteles del narcotráfico- se atrevieron a criticar el accionar de los funcionarios federales.

Los ahí reunidos guardaron para mejor ocasión el debate de altura. El grueso de los congresistas se dedicó simple y sencillamente a tundir a los funcionarios comparecientes sin, por lo menos, analizar los informes ahí presentados. El primero en acudir a la Cámara de Diputados fue el obeso secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carsters, quien de entrada se topó con un rotundo no al impuesto del dos por ciento contra la pobreza.

Las dificultades para el funcionario federal iniciaron desde su errático juramento con la mano izquierda. Ya antes lo había hecho de espaldas a los diputados y luego sin levantar la mano, lo que provocó risas y mofas de los asambleístas. Luego de un amplio discurso plagado de datos, a la tribuna llegaron, entre otros, el petista Óscar González Yáñez y el priista Luis Videgaray Caso para condenar la política calderonista. El primero se dio tiempo para hacer recomendaciones. “Señor secretario, yo le recomendaría que ya no usara el beisbol para ejemplificar sus políticas porque lo suyo no es el béisbol. Su lanzamiento no llega ni a home. No use de ejemplo al beisbol, porque no sabe ni de economía ni de beisbol”, aseguró el petista, quien comparó al funcionario con un Robin Hood moderno, una pandilla de modernos ladrones que le quitan dinero a los pobres para dárselo a unos cuantos ricos.

Luis Videgaray Caso, hasta hace unos meses integrante del gabinete peñista, fue más cauto y dijo que su partido desaprobaba el nuevo impuesto por el uso que el gobierno pretende darle. “Justifican que su destino será para apoyar a los pobres cuando en realidad se trata de un asunto electoral”, dijo sin recordar que esa estrategia fue el pan de cada día del gobierno mexiquense durante la campaña proselitista previa al 5 de julio. Videgaray Caso aseguró que combatir la pobreza y la creación de empleos era la prioridad del candidato Calderón hace tres años. Hoy es crecer el Programa Oportunidades, “un programa cuestionable que se aplica con objetivos políticos y no de superación de la pobreza” y agregó que mientras no se corrijan esas deficiencias la pobreza seguirá siendo clientelar e ineficaz, como sucede en territorio mexiquense, pero nunca aceptado por el propio Videgaray.

Por su parte el diputado Mario Alberto Di Costanzo le restregó al funcionario que “viene a hablarnos de cómo un catarrito se convirtió en un cáncer pulmonar y de que su nuevo tratamiento requiere que los que siempre han pagado impuestos ahora paguen más. Es decir, lo que usted nos propone para salir de la crisis es que el gobierno recaude de los pobres para dárselo a los más pobres, en el mejor de los casos”.

 

Fernando Gómez Mont

 

El segundo en presentarse ante el pleno de la Legislatura fue el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, quien permaneció sereno durante toda su comparecencia aún cuando las objeciones al gobierno fueron rudas. Sólo salió de ese tono cuando el petista Fernández Noroña -que no cesó de llamarlo “secretario del gobierno usurpador o de facto”- preguntó si había llevado a Calderón el recado que le había dirigió días antes, a lo que Gómez Mont repuso que él no estaba para ser recadero.

La intervención más áspera de aquella jornada fue la del propio Gerardo Fernández Noroña, quien arremetió con “el primero de septiembre no vino su jefe y no me refiero a Diego Fernández de Cevallos, del cual es usted personero, sino Felipe Calderón a entregar el Informe como constitucionalmente estaba obligado y ahora nos mandan a sus empleados a que los escuchemos durante más de 10 minutos sin que digan absolutamente nada”.

El tono brusco y seco del petista continuó cuando le restregó al secretario de Gobernación que no le alcanzaban los pantalones para enfrentar al narcotráfico aunque así lo presumiera. “Los estamos esperando”, retó en alguna ocasión Gómez Mont a La Familia, y “yo le pregunto al secretario del Gobierno de facto, con los pantalones de quién, los de la PFP o los del Ejército, porque los de usted francamente no alcanzan, señor secretario”, dijo el petista. De entre la bancada panista le gritaron a Fernández Noroña que tratara al funcionario con respeto. “Lo estoy tratando con respeto, yo no tengo la culpa de su incapacidad”, argumentó.

Fernández Noroña no perdió la oportunidad de dar una lista de secuestrados, descabezados y ejecutados para luego decir que “de todo esto, el gobierno de facto no dice absolutamente nada. El país está de cabeza en materia económica, política y social. ¿Cuáles son las razones para este desgobierno?”, preguntó, y él mismo dio dos razones. “El que ustedes se hayan robado la presidencia de la república y el que es pública y notoria su ineptitud”.

Para completar el espectáculo Fernández Noroña blandió a unos centímetros del secretario de Gobernación una copia del Informe, donde criticó la propuesta de nuevos impuestos. “Esto es un manual, no es un Informe, esto no sirve para nada”, dijo tirándolo al piso, mientras Gómez endurecía el rostro por las acciones del legislador, quien cerró su mensaje con su grito de guerra: “es un honor luchar con Obrador”.

En su intervención, Humberto Benítez Treviño, ex secretario general de Gobierno en la administración peñista, se sumó a las embestidas petistas. Inició enumerando los desatinos calderonistas para, luego, reclamar que el presidente haya pretendido convocar a un mensaje en Palacio Nacional antes de presentar su Informe por escrito al Congreso, por lo que le exigió respeto. 

Los golpes bajos de Benítez continuaron cuando propuso al funcionario desaparecer un tercio de las plazas que se han creado desde que llegó el PAN a Los Pinos en las diferentes dependencias del gobierno federal, para realmente hacer un ahorro. Aseguró que esa medida daría resultados y que no sería necesario desaparecer las secretarías de la Reforma Agraria, de Turismo y de la Función Pública. El priista expuso que, según un estudio de su partido, en 2001 había sólo 89 subsecretarios y ahora suman mil 11, con lo que el aumento fue de 922 plazas en tan sólo ocho años.

“Le proponemos respetuosamente desaparecer un tercio de esas plazas para que se mantenga el estatus de la Secretaría de Turismo, tercer captador de ingreso después del petróleo y del régimen impositivo”. De la Reforma Agraria dijo que es necesaria ante los graves rezagos en el país y de la Función Pública consideró que pretender adscribirla a la Presidencia de la república parece una medida autocrática porque su función es regular el régimen de responsabilidades de los servidores públicos.

El priista Héctor Ramírez Puga Leyva acusó a Gómez y al gobierno federal de actuar autoritariamente en el caso Michoacán, durante el operativo del pasado junio, donde  detuvieron a 10 alcaldes, la mayoría del PRI y preguntó que “¿por qué, a pesar de diferentes señalamientos públicos en contra de gobiernos panistas, ahí no se ha intervenido?”. Gómez dijo que, en el caso de las detenciones en Michoacán y otros estados, el gobierno actuó incluso a petición de los propios gobernadores. “El gobierno no ha buscado actuar de manera sectaria… no aceptamos que se haga con un sesgo político ni partidista”, afirmó el también jurista.

 

Genaro García Luna

 

El último de los secretarios en presentarse ante los legisladores fue el de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quien no la pasó nada bien. El fracaso en el combate a la inseguridad y el aumento del crimen organizado en el país fueron bien aprovechados por los asambleístas, quienes arremetieron contra el titular.

Legisladores opositores al gobierno calderonista blandieron pancartas con la leyenda “15 mil 361 muertos con Calderón y García Luna”, mientras sus compañeros paseaban un cajón negro y colocaban cruces rosas y veladoras en memoria de las mujeres caídas en Ciudad Juárez. Desde las curules se alzaron algunas voces exigiendo la renuncia de García Luna, mientras diputadas perredistas le entregaban una carta con su dimisión al cargo, para que se la diera a Calderón Hinojosa.

La situación se volvió interesante cuando el petista Gerardo Fernández Noroña llamara en más de cinco ocasiones “asesino” al funcionario estatal. El panista Carlos Alberto Pérez Cueva salió al quite y pidió que no hubiera injurias ni agresiones directas contra ninguna persona. Fernández aclaró que ningún diputado puede ser reconvenido por sus opiniones, por lo que dijo que el funcionario tendría la oportunidad de desmentir que “es un asesino”. En esas estaban cuando otro panista, Roberto Gil acusó a Fernández Noroña de cobarde. Éste respondió que no era un acto de cobardía y aseguró que podía subir a tribuna a sostener que García Luna es un asesino. “Y se lo estoy diciendo en su cara, así es que no hay ningún acto de cobardía; se lo sostengo con elementos, con pruebas y con argumentos y se lo estoy diciendo de frente. No es ningún acto de cobardía”, dijo, dirigiéndose a García Luna, quien se limitó a mirarlo. 

Ante el silencio del funcionario, Gutiérrez aseguró que el que calla otorga. “No tengo que probar que es un asesino, pues él lo ha reconocido con su silencio” y le cuestionó que “¿cómo construye una casa de 20 millones de pesos cuando su sueldo no da para eso? ¿De dónde sale ese dinero? ¿De los decomisos? ¿Del crimen organizado? ¿Del crimen desorganizado que encabeza? ¿De dónde sale todo esto?”.

En la gresca estaba el ex titular de la Procuraduría General de Justicia mexiquense, Alfonso Navarrete Prida, dictando juicios y opiniones del desempeño del funcionario y la dependencia que representa. Inició cuestionando la llamada estrategia de seguridad que, a su juicio, muestra confusión y está profundamente equivocada. “Lo que nos está llevando cada vez más a un país de corte policiaco, autoritario, que amenaza gravemente los derechos humanos y a todo esto se opone el PRI”, dijo el exonerador del ex gobernador Arturo Montiel, además de afirmar que la única victoria en la guerra emprendida por el gobierno calderonista es la salida del procurador Eduardo Medina Mora. Navarrete cerró su participación argumentando que la errática estrategia de seguridad nos presenta un fracaso en la política de prevención, del delito en el combate al crimen, en el sistema carcelario y el gran fracaso “es la readaptación social”.

Sus planteamientos expuestos en la tribuna causaron estragos en el sector blanquiazul, por lo que tuvo que intervenir el diputado panista Ezequiel Rétiz Gutiérrez, quien lanzó sendas acusaciones contra Navarrete Prida. En su discurso el panista señaló que las tres entidades con mayor presupuesto y el mayor índice delictivo que se registran en el país son el Estado de México, el Distrito Federal y Veracruz. Agregó que en el caso del Estado de México se han cometido 134 mil 819 delitos, de los cuales 132 mil son del fuero común, “donde, por cierto, nuestro compañero que hoy viene aquí a hacer una alocución en contra del gobierno federal, cuando fue procurador dejó un importante rezago en el número de averiguaciones previas iniciadas en esa entidad, aumentó al doble el número de secuestros. Durante su gestión como procurador también se engrosó el número de los altos funcionarios en la dependencia que usted encabezaba, impidió la creación de una Secretaría de Seguridad Pública estatal, aumentaron los feminicidios a tal grado que se tuvo que crear la Fiscalía Especial para los Delitos Dolosos contra las Mujeres, exoneró al ex gobernador Arturo Montiel por los cargos de enriquecimiento ilícito y dejó inconcluso el expediente del asesinato de Enrique Salinas de Gortari”, enlistó el panista.

Luego de una serie de dimes y diretes entre panistas y priistas, Navarrete Prida recibió la oportunidad para defenderse de los ataques albiazules y aclaró que en lo referente a los secuestros valdría la pena que vieran las gráficas del poder Judicial. ¿Cuántas bandas se desarticularon y cuántos secuestradores fueron a prisión? Fueron mil secuestradores y 300 bandas, dijo. “Si quieren un testigo aquí está el señor secretario de Seguridad Pública, que se los puede decir”.

Sobre la exoneración de Arturo Montiel dijo que “las pruebas que hay en ese expediente tienen que ver con la Cuenta Pública aprobada por el Congreso del Estado donde, por cierto, se aprobó por unanimidad con el concurso de los diputados de Acción Nacional y no había falla alguna”.

Agregó que se le pidió a la PGR si tenía alguna investigación o algún caso contra el ex gobernador Montiel y lo único que recibimos fue un “no ejercicio de acción penal, después de cuatro años de investigación, bajo la Ley de Delincuencia Organizada”.

Navarrete remató diciendo que por más que hubiera gritos, sombrerazos o escritos “si no hay pruebas, porque ése es un asunto de pruebas, no podía haber consignación”. Con relación al caso del homicidio de Enrique Salinas, dijo que llegó hasta donde la ley lo permitió y hasta donde pudo presentar a los presuntos responsables ante un juez. Recordó que sus indagaciones apuntaban a elementos de la Agencia Federal de Investigaciones, en ese tiempo encabezada por García Luna. Recordó que cuando se pretendió llamar a declarar a los AFI, éstos fueron enviados fuera del país a un curso y que cuando se le pidió a la PGR informar sobre las llamadas realizadas a la casa de Enrique Salinas, la respuesta de la autoridad federal fue que el “conmutador estaba descompuesto”.

Para eso momentos la comparecencia de García Luna había pasado a segundo término. Priistas y panistas se habían enfrascado en un duelo de acusaciones. El panista Javier Corral recordó los dichos del ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado, quien acusó al ex mandatario Carlos Salinas y a su familia de dar protección y hacer negocios con grupos del narcotráfico y añadió que si algún mandatario ha dado batalla frontal contra el narcotráfico es Calderón, quien “ha venido a poner remedio a las complicidades del poder político que generó la presidencia de Carlos Salinas de Gortari, hijo predilecto del PRI, hoy más vivo que nunca en su operación política en esta misma Cámara”.

Navarrete intentó reencauzar la comparecencia y dijo que sabía lo que habían hecho los gobiernos de su partido, pero que en ese momento no estaban para debatir sino para analizar el Informe de gobierno en materia de Seguridad Pública.

Desviado el motivo de la comparecencia y ante la falta de respuestas de García Luna, Muñoz Ledo pidió la salida del funcionario del recinto. “Hay aquí un convidado de piedra. Yo no digo porque tenga una piedra en la cabeza o porque traiga piedras en las manos. El señor Genaro García Luna debe salir de este recinto”, afirmó Muñoz Ledo dirigiéndose al funcionario. Ya encarrilado, aseguró que los secretarios van instruidos para decir vaguedades, para flotar, para no contestar nada y que “seis fracciones parlamentarios han pedido la renuncia de García Luna. ¡Por vergüenza, por dignidad, por respeto a los millones de mexicanas y mexicanos que representamos, sírvase renunciar. Lo damos nosotros por renunciado! Les  pido que quienes estén por la renuncia se pongan de pie”, sentenció Muñoz Ledo.

Zona Pirata

* Santo, Blue Demon y los incontables fantasmas a su lado pasaron a la eternidad. Le dieron forma y fondo a un país que desde siempre ha tenido necesidad de heroísmos. Ellos, los dos luchadores, dignificaron incluso los oficios más perversos como el de agente de policía, limitado pero lleno hasta el tope de un líquido extraño llamado honestidad.

 

Miguel Alvarado

El cine mexicano de luchadores fue una de las vetas más explotadas de los años 60 porque allí aparecían los inmortalizados Santo y Blue Demon. Ellos solos, con ayuda de la virgen de Guadalupe, relojes con pantalla de video, autos deportivos descapotables, laboratorios de luces multicolores y computadoras sin internet desafiaban cualquier amenaza y la vencían. Por sus puños pasaron extraterrestres invasores, momias redivivas, vampiros sedientos de sangre y muerte, colmilludas mujeres en vaporosa ropa de cama, bipertricócicos hombres-lobo, científicos locos que moldeaban seres humanos en cera y cómicos como Capulina que tuvieron el descaro de enfrentarse a estos invencibles del encordado.

Las escenas desarrolladas en sus películas eran desoladoras. El blanco y negro contribuía a la ambientación extraterrena que rodeaba a los superhéroes nacionales pero también las imposibles secuencias de acción llevaban al espectador a un estado de catarsis del que sólo niños y ancianos volvían enteros. Allí estaba el Prometeo de Mary W. Shelley, el detestable Frankenstein de cabeza cuadrada y cuello atornillado, al volante de un poderoso Falcon, conduciendo por las empinadas curvas del Ajusco en persecución de los encapuchados. Con él viajaban Drácula, con sombrero de dandy; el monstruo de la Laguna Negra, que apenas respiraba debido al plástico fantástico que envolvía su traje; el hombre-lobo, bípedo babeante presa de paroxismos al divisar cualquier señal de tránsito y la Momia, apenas un revoltijo de vendas donadas por la Cruz Roja. Pero si esto era poco, Blue Demon se enfrentaba al príncipe de las tarántulas en un ring que apenas ocultaba una mano terminada en gigantesco artrópodo con vida propia, que intentaba picar al demonio azul con escaso éxito. O el extraterrestre fungiforme creado con plástico y aluminio dentro del cual se metían 15 o más extras para hacerlo rodar por encrespados valles y anómalas montañas planas.

Santo, Blue Demon y los incontables fantasmas a su lado pasaron a la eternidad. Le dieron forma y fondo a un país que desde siempre ha tenido necesidad de heroísmos. Ellos, los dos luchadores, dignificaron incluso los oficios más perversos como el de agente de policía, limitado pero lleno hasta el tope de un líquido extraño llamado honestidad. Le dieron un valor al cabaret y sus danzarinas, otorgándoles un contexto libre de corrupción y a los niños les entregaron el poder de ser escuchados, aun cuando sus historias fueran lo más descabelladas.

Pero el tiempo no perdona ni tampoco la ambición de cineastas y productores. Santo y Blue Demon envejecieron y pronto sus figuras se transformaron en redondos iconos de una época perdida. La máscara conservó el lustre adquirido en incontables batallas de haluro y celuloide pero la vida cobró su factura. La juventud se imponía, una vez más, aunque tendría que pagar el precio de inexperiencias e ineptitudes colaterales. Nuevos enmascarados intentaron sin éxito usurpar el lugar de los ídolos y otros como Tinieblas, el mismo Rayo de Jalisco y en los últimos tiempos los hijos de Santo y Blue Demon demostraron que habían nacido para perder, al menos en la taquilla.

Para llegar a este desenlace muchos contribuyeron a la muerte del cine de luchadores y dos de ellos destacaron por su insistencia. Blue Angel, un jovenzuelo vestido de azul con la máscara del defensor del imperio yanqui, el Capitán América y que tripulaba un poderoso vochito, hizo mancuerna con una estafa fantástica de la actuación y los enlonados. Superzan se llamaba aquel engendro misterioso que portaba un traje dorado y calzoncillos rojos junto con una máscara que delineaba su perfecta nariz recta. Se asoció con aquel clon azulado y con el propio Tinieblas, éste un guerrero de verdad retirado hace años, asqueado del circo en el que Televisa transformó la lucha libre.

Era el lejano 1973. Estados Unidos firmaba la paz en Vietnam escondiendo el rabo entre las patas. Derrotados, los gringos volvían la vista a campos de batalla sin “charlies”, sin deniros heroicos o menos trastornados y rescataba leyendas de rambos descerebrados en busca de justicia. En Chile, Pinochet se encaramaba en el poder luego de asesinar a Salvador Allende, un marxista que no tenía cabida en América Latina, según dictaba la conciencia de la CIA. Con él desapareció el cantante de protesta Víctor Jara y miles más, encapuchados hasta el silencio en el Estadio Nacional de futbol de Santiago. También moría Picasso dejando más de 2 mil pinturas y una escuela fanatizada que no ha podido superar al maestro.

En aquellos tiempos revueltos y convulsos apareció Superzan, la respuesta a las plegarias de los aficionados a la lucha libre y desde 1971, de la mano del infumable director Federico Curiel, constelaba en las pantallas de las matinés en los cines de barrio. Superzan era una máscara difícil de colgar y luego de aquel primer intento decidió hacer 7 cintas más, incluyendo una con Santo, el mismo Demon y Capulina.

Una de sus más recordadas aventuras se llamó El Castillo de las Momias de Guanajuato,  imposible de conseguir en DVD original, pero muy popular en cualquier zona pirata que se precie de serlo por el precio de 15 pesos. Una elegante pero descolorida portada muestra el póster de aquella época. Una mujer apenas vestida, cuatro muertos vivientes muy mexicanos, un panteón rural, la silueta de un draculesco castillo y los tres héroes enmascarados. Todos ellos apadrinados por los muy artesanales clippings de Blue, Santo y Mil Máscaras. El título, muy abajo, señala lo ya sabido. Aquí no hay advertencias sobre la obra maestra que se verá ni un compendio de los premios que ganó en inútiles festivales tercermundistas. Aquí uno sabe a lo que va. Tres luchadores contra unas momias en Guanajuato.

Eso pensaba también Tito Novaro, el director de este encantador bodrio. Pero después de contratar actores, pagar por adelantado a momias y luchadores, de ver la lista de gastos de producción, sudó frió y sintió que las de Guanajuato se lo querían llevar. Afortunadamente era más hábil en los negocios que con guiones y encuadres y revisando mapas financieros descubrió que más allá del sur había un país llamado Guatemala que bajaba los costos hasta la mitad. Fueron segundos terribles de cavilación para Novaro, pues sabía que debía prescindir del infaltable Guanajuato, de un castillo decente aunque de cartón y de las estrellas de la película, las mismísimas momias. Una sardónica sonrisa se dibujó en su rostro y decidió irse con todo y perico a la tierra de Arjona, por aquel entonces en pañales, ajeno al triste destino que le esperaba en México.

El título estaba vendido. No podía cambiar nada pero simularlo estaría bien. Así que no hubo Guanajuato sino una improbable capital guatemalteca. Tampoco aparecieron las momias pero cuatro zombies se hicieron los guapos junto al imprescindible mad doctor. El castillo quedó fuera de toda realidad pero no un sombrío caserón con algún toque gótico en medio de un bosque siempreverde. Y metió a sus luchadores en una combi y los obligó a una fantástica gira por aquel Guanajuato de mentiras que los ubicaría de frente y sin posibilidad de evasión contra el doctor Tanner, un hombre confrontado con la vida porque lo expulsaron del colegio de médicos en su juventud. Ahora estaba de regreso, aunque casi muerto para dominar al mundo. Tiene los ayudantes de costumbre. Tres enanos malévolos y un hombre muy normal ejecutan sus terribles planes. Empiezan por raptar a un niño, hijo de un colega de Tanner para obligarlo a ayudarle en la búsqueda de misteriosas hormonas que prolongan la vida. Luego, saldada la mitad del trámite, escogen un sombrío cementerio guatemalteco para resucitar algunos muertos muy vivientes. Las momias, a estas alturas, son historia de otra película. Este horroroso equipo comienza una ola de secuestros, sobre todo de mujeres jóvenes en los pueblos de alrededor. Allá van los zombies en un camión similar al que usan para repartir Sabritas y Gansito a cumplir su cometido. Mientras, los luchadores conocen en el camino a dos mujeres, muy guapas ellas, que resultan trabajadoras de un cabaret. Unos creen que en la película, que dura una hora con 24, hay más de 45 minutos de noches de baile, galante desenfreno y escenas de ring antes de llegar a una conclusión. La policía, incapaz pero muy honrada, pide ayuda a los héroes quienes tienen una sola pista. Uno de los secuestrados recuerda escuchar las campanas de una iglesia a la medianoche, por lo que la sagaz cantante de bar, interpretada por la vedette argentina Zulma Faiad, deduce que hubo una Misa de Gallo, aunque es verano y nadie tiene ni siquiera una lucecita navideña en su casa. Una pista es una pista y los luchadores recorren todas las iglesias, más de 200 dicen, hasta que un padrecito muy cooperador señala que él celebró semejante sacrilegio. No lo acusan en su mitra porque son buena onda pero las misas de Gallo sólo se celebran en Navidad. Gracias a este probable aquelarre o rito satánico es como encuentran el escondrijo del médico, que para entonces tortura a los secuestrados desangrándolos poco a poco. Mujeres cubiertas con sábanas penden de paredes y columnas en su grotesco castillo mientras los zombies y enanos recolectan aquel sanguíneo manjar. El resto es lo mismo de siempre. La derrota del Mal en un incendio voraz que consume todo vestigio y las risas adivinadas debajo de las máscaras son el colofón de esta oroliana película.

No en balde Mil Máscaras y Rayo de Jalisco dijeron amablemente que no a participar en la cinta. Tal vez pensaron que Guatemala estaba más lejos o que Zulma no se desnudaría del todo. Hicieron bien porque aceptaron películas tan excelentemente malas como la de estas momias descafeinadas, con sabor a tlacoyo.

Si con este previo todavía no es suficiente para comprarla con los amables piratas, en internet se puede descargar desde el sitio http://www.taringa.net/posts/tv-peliculas-series/872947/El-Castillo-De-Las-Momias-De-Guanajuato.html con muy buena calidad y en cómodas secuencias totalmente gratis.

Toda historia tiene un colofón y ésta también. Superzan, aquel héroe de pacotilla inventado casi todo en Guatemala murió hace tres años, un 8 de enero. Y como todo superhéroe, tenía una identidad secreta. Se llamaba Alfonso Mora Veytia. Perdió su última lucha debido a complicaciones con la salud. Una breve biografía señala que fue hijo de Pío Mora Pacheco y Dolores Veytia y su gusto recalcitrante por el pancracio cinematográfico.

Y sí, al final se muere.

El camino de Montiel

* Peña ocupa desde hace mucho espacios privilegiados en los noticieros de la empresa Televisa, una suerte de corporación dedicada a la política utilizando la exposición mediática de determinados personajes. La televisión nacional es uno de los subproductos que ha encontrado en la elaboración de “contenidos basura” un nicho de mercado que le proporciona enormes cantidades de dinero.

 

Miguel Alvarado

El proyecto presidencial del gobernador mexiquense Enrique Peña lo llevará sin mayor contratiempo a la silla presidencial de Los Pinos, en las próximas elecciones donde se prevé que el PRI recupere el poder. Ya nadie se acordará de que su camino sigue hoy los mismos pasos que su antecesor y tío, el ex gobernador Arturo Montiel Rojas, quien se enfrentó a políticos más indecentes y listos que él mismo. En aquel tiempo, como dicen las Escrituras, Roberto Madrazo destruyó para siempre la carrera política pública de aquel Montiel, a quien sus cercanos colaboradores calificaron en su momento de “tonto” e “inseguro”, como narraba el ex presidente estatal del PRI, Isidro Pastor y que a su vez consideraba al ex gobernador como un tipo falto del empuje necesario para orquestar, ni siquiera, una negociación con capitalistas extranjeros, pues no entendía los términos en los que se le hablaba cuando le presentaban las estrategias de inversión y mercado. Recuerda que a veces debía intervenir su ex esposa, la francesa Maude Versini, para enderezar las sinrazones del ex mandatario y mantener las relaciones comerciales. Así, el propio Pastor no cree ni tantito que Montiel hubiera sido capaz de organizar y menos concluir los misteriosos asesinatos del maestro de ping-pong de la ex primera dama del Edomex, así como una pre-campaña lo suficientemente inteligente como para llegar a la presidencia en el 2006. Alguna vez comentó que Peña es una calca de su propio tío y que también es incapaz de planes maquiavélicos o al menos efectivos para beneficiar a sus allegados. Alguien está detrás de ellos y como ajonjolí de todos los moles, se ubica a la figura de Carlos Salinas detrás de las aspiraciones de ambos. Otros, como el investigador Jorge Toribio Cruz Montiel, coautor del libro Negocios de Familia, coincide en parte con Pastor pero añade además que los propios priistas se daban cuenta de aquella actitud ambiciosa en extremo acompañada de cierto grado de incapacidad, lo que redundaría en una especie de caos incontrolable, pues Arturo sacaría de las jugadas políticas y de negocios a las planas tradicionales de aquel partido que participan de chanchullos y beneficios. Nadie quería alguien a así y más por temor al daño que pudiera haberle causado al mismo PRI que por las escandalosas revelaciones sobre enriquecimiento ilícito de Montiel, fue que se decidió sacarlo del camino.

Peña no tiene un pasado demasiado oscuro, salvo por algunos detalles. La muerte de su esposa Mónica Pretelini, la represión en San Salvador Atenco, la liga consanguínea con Montiel, la paternidad de Salinas, los hilos de Televisa, su tren de vida que se parece más a una estrella de la pantalla que a la de un gobernador, la persecución y encarcelamiento a líderes sociales, la compra mediante publicidad de los medios de comunicación de la región y el favoritismo para ciertos empresarios son algunas de las pocas manchas que este ex secretario de Finanzas en tiempos de su tío tiene como los hilos de una madeja que seguramente alguien desenrollará en su momento. Pero todos los políticos hacen lo mismo. ¿Por qué al gobernador del Edomex no le funcionaría una campaña adelantadísima soportada incluso en una atlacomulquense profecía que lo ubica desde ya al frente del país? Nadie imagina a Luis Miranda como secretario de Gobernación ni a María Elena Barrera dictando los rumbos de la salud o a Epifanio López como encargado de la Comunicación Social nacional. Nadie, tampoco, vislumbra todavía a Ernesto Nemer gobernando el Edomex y al oscuro Arturo Montiel manejando los hilos de un gobierno que se le negó en su momento.

El 26 de octubre del 2005 Montiel, ya olvidado de toda posibilidad presidencial, veía cómo parte de su estructura era absorbida por el movimiento madracista. Uno de sus coordinadores era Manuel Cadena Morales, ex secretario de Gobierno en su administración y quien señalaba en ese momento que su estructura se acoplaría con la de Madrazo para ayudarlo en las elecciones por venir. Los gobernadores de aquel entonces que apoyaron de alguna forma a Montiel se retractaban lo más elegantemente que podían. No tuvieron opciones.

Otro de los operadores de Arturo Montiel, el ahora invisible Ascensión Orihuela, quien fuera relacionado en el 2009 con el narcoalcalde de Zitácuaro, Antonio Ixtláhuac por negocios y parentesco familiar, se reunía con Mariano Palacios Alcocer para integrar la estructura de Montiel al PRI de aquel 2005.

Hoy Peña utiliza todos los medios a su alcance para buscar publicidad gratuita y aprovecha desastres naturales y creados para aparecer como el estadista que nunca será. Así, en Lerma usan las llamadas telefónicas para saber cómo le fue a la gente en las inundaciones y de paso medir la percepción que se tiene del propio gobernador.

El 14 de septiembre de 2005, Montiel hacía lo mismo, aunque sin inundaciones de por medio. Una curiosa semejanza empata los caminos presidenciales del tío y el sobrino. Montiel, a través de un número 01 900 manejado por la Red de Enlace Juvenil, buscaba financiar la abortada precampaña. Lo mismo harían el panista Santiago Creel y el propio Andrés Manuel López Obrador, mientras que Juan Camilo Mouriño, en ese entonces coordinador general de la precampaña de Felipe Calderón, cerraba esa posibilidad para su representado. En el caso de Montiel, el desarrollo de la idea quedó en manos de Otto Granados, Jorge Medina y el oscuro Miguel Sámano, hoy diputado local por el Verde Ecologista.

Peña ocupa desde hace mucho espacios privilegiados en los noticieros de la empresa Televisa, una suerte de corporación dedicada a la política utilizando la exposición mediática de determinados personajes. La televisión nacional es uno de los subproductos que ha encontrado en la elaboración de “contenidos basura” un nicho de mercado que le proporciona enormes cantidades de dinero. Futbol, novelas, programas de un discutible contenido cómico y algunos segmentos de información y opiniones sesgadas se ofrecen en señal abierta para quien quiera verlos. Ninguno se escapa a la dosis de estupidez que con todo empeño las televisoras dotan a sus producciones. Desde hace años, los productos más nocivos para el mexicano promedio son TV Azteca y Televisa. Allí es donde Peña se ha cobijado, encontrando un aliado poderoso que parece decidir la vida del ciudadano mexicano, por encima de cualquier gobierno o forma de organización social.

Peña paga por salir al aire como nunca antes pagó algún gobernador mexiquense. Pero la administración de Montiel le enseñó aquello. La memoria no alcanza para recordar que un recuento del 24 de enero de 2006 situaba al ya desgraciado Arturo como el aspirante que más promocionales pagó, con un total de 5 mil 220. Nadie recuerda qué decía, si iba en mangas de camisa o si su dicción era menos obtusa. Nadie recuerda su lema de precampaña ni aquella enorme sonrisa enmarcada por ojos pequeños y el pelo encanecido. Hoy su sobrino sigue el camino, pero lo recorre de diferente manera aunque el final sea el mismo para ambos.

El cerebro detrás de U2-3D

 

 

* Algunos señalan a la banda musical U2 de colaborar con supuestos proyectos humanitarios de Estados Unidos y países con problemas sociales para suavizar la percepción que sobre ellos se tienen. Otros la consideran un parteaguas en la historia de la música y la ponen como ejemplo de activismo, aunque la mercadotecnia a su alrededor alcance cifras que por sí mismas superan a algunas economías de Estado. Una de las últimas ocurrencias en torno a U2 es presentarlos en un filme de tercera dimensión, que recorre el mundo desde el año pasado, la cual corre a cargo de Catherine Owens, una especie de música, decoradora y documentalista de escritorio que depende de la tecnología para presentar sus trabajos. A pesar de todo, a U2 pocos lo pueden ignorar aunque sí criticar.

 

Aldo Rubio

– Como mujer, ¿cómo te sientes estar al frente de un proyecto de U2?

– Realizada y a la vez contenta. Me siento mucho más plena en hacer algo más amplio y con más desarrollo que tocar tres o cuatro notas cada noche en presentaciones de música. Creo que lo que hace U2 es algo loable que no hacen ni los políticos que se les paga por hacerlo. La banda destina mucha atención al terreno social, político y cultural, así como el ayudar a la gente que lo necesita y pregúntales si por eso reciben algún centavo.

– ¿Por qué dejaste la música?

– Nunca la he dejado, sólo deje de ser parte de una banda pero la música sigue viviendo conmigo. Ahora trabajo con la música de otra manera, es sólo un cambio de sistema pero sigo formando parte de este mundo de ideas y de talentos.

– ¿Qué puede ser difícil al trabajar con U2?

– Los horarios y concretar las fechas. Siempre tienen cantidad de compromisos, eso es el problema, aunque siempre se dan un espacio para visitarme cuando están en Irlanda. Por eso no puedo quejarme y nos comunicamos seguido.

– ¿Están trabajando en algún álbum nuevo?

– Así parece, por mi parte aún no he recibido ningún anuncio y no puedo adelantar nada, sólo me comentaron que había que hacer una búsqueda de ciertas texturas, pero solamente.

– ¿Cual es tu contribución al trabajo de la banda?

– Yo soy la responsable de plasmar de manera gráfica lo que pasa por la cabeza de los cuatro genios. Ellos dicen todo lo que quieren ver y yo tomo nota. Después hago realidad todo lo que sucede allá adentro, desde pancartas políticas, fotogramas de apoyo y ahora filmar y dirigir toda una película de una gira, bueno, al menos de la parte más difícil de la gira.

– ¿Te refieres a Latinoamérica?

– Sí, así es. Es difícil no porque sea un público problema, sino porque para empezar es otra lengua, es otro tipo de logística totalmente, funcionan las cosas de la manera más apropiada pero es la más ajetreada. Ahí es donde la música se convierte en el idioma universal que hace que todo ese amor, toda esa conciencia fluya y se convierta en todo lo que es U2. Hicimos filmaciones en Argentina, Chile, Brasil y México, pasamos buenos momentos muy memorables. Fue un trabajo extenuante porque debemos seguir toda la cadencia de la banda en vivo y a la vez la del público para integrarlos en un sistema que no caiga en sólo una grabación sencilla. Tuvimos varios técnicos especialistas en tercera dimensión haciendo su trabajo con nueve pares de cámaras de alta definición. Somos pioneros de la grabación multicámara para un filme completo.

– ¿Por qué te gusta trabajar con U2?

– Porque fuera de la banda son personas generosas. Siempre hemos sido buenos amigos y en el terreno de la estética de la banda siempre han sido abiertos e igualmente generosos en lo creativo. Pero ahora el filme es un lanzamiento global y vamos a estar juntos en todo momento.

– ¿Que tan cierto es que tú fuiste la culpable de que este filme exista?

– Sí, soy culpable pero no solo yo. Los chicos de 3Reality y Peter Shapiro llegaron con la idea, pusieron la emoción en mi corazón. La idea inicial era usar la tecnología 3D para el tour, para Vértigo. Hicimos un poco de experimento con los videos musicales del álbum, el reto fue tomar la decisión de hacer el filme y hacerlo pero tomando la base en el tour de Latinoamérica. Fue toda una experiencia. John Modell pudo financiar la producción y así fue como ocurrió. La idea pasó en tres niveles hasta llegar a la banda, quienes no se negaron.

– ¿Por qué es diferente este sistema de 3D?

– Porque no produce dolores de cabeza. Gracias al trabajo de Steve Shklair se eliminó finalmente el efecto de náusea y de vértigo real de la tercera dimensión cinematográfica. Me contactaron y yo me puse inmediatamente en contacto con Bono y The Edge y ellos tomaron la decisión de filmar su regreso a Latinoamérica.

Democracia, lucha de clases y justicia social en Irán

* Las elecciones presidenciales en Irán del pasado junio provocaron las mayores protestas en el país desde la revolución de 1979. Aquí se analiza el significado del conflicto y los debates que se han abierto en la izquierda anticapitalista occidental.

 

David Karvala/ En Lucha/ Rebelión

Las elecciones presidenciales celebradas en Irán el viernes 12 de junio fueron la culminación de una campaña electoral excepcionalmente activa. Los resultados oficiales, anunciados a las dos horas de cerrarse las urnas, dieron una mayoría del 62,3% al actual presidente, Ahmadineyad, frente al 33,7% de su principal rival, Mir Husein Musaví. Se produjo una gran e inédita reacción inmediata, con manifestaciones en la calle, que denunciaban un fraude por parte del Estado, y en las que se preguntaba : “¿dónde está mi voto?”. Las protestas, que llegaron a involucrar a millones de personas, fueron recibidas con represión por parte del Estado iraní, así como de las fuerzas paramilitares leales al régimen.

Los medios occidentales se hicieron eco de las acusaciones de fraude y condenaron la represión. El contraste con su reacción ante casos de fraude electoral y represión, más cercanos a casa, es más que evidente.

Ante esta hipocresía, una parte de la izquierda internacional reaccionó condenando las protestas como una maniobra del imperialismo y aplaudiendo a Ahmadineyad. Un buen ejemplo es el académico estadounidense de izquierdas, James Petras, que declara que “Los neoconservadores, los conservadores libertarios y los trotskistas se unieron a los sionistas para aclamar a los manifestantes de la oposición como avanzadilla de una revolución democrática”.

¿Estamos, entonces, ante una maniobra de la CIA? O bien, ¿representa Musaví la esperanza de un Irán democrático?

La verdad es mucho más compleja, y nos obliga a considerar la relación entre las amenazas, muy reales, del imperialismo y la realidad de una sociedad de clases como es Irán.

 

Imperialismo y revolución

 

Irán lleva más de un siglo bajo la sombra del imperialismo. En la primera década del siglo XX, Gran Bretaña y la Rusia zarista se repartieron el país; en los años 20, los británicos apoyaron la instalación de un militar como “Sha”, o rey, para proteger sus intereses petroleros; en 1941 Gran Bretaña y la Rusia estalinista instalaron a otro Sha —Reza Pahlavi, hijo del anterior—; y en 1953 EU acabó con las reformas del gobierno nacionalista del Primer Ministro Mosadeq mediante un golpe militar y restaurando la dictadura del Sha.

Durante las siguientes décadas, Irán fue —junto a Israel— una parte esencial del dominio estadounidense de la región.

Por eso, la revolución de 1979 fue un duro golpe para EU que aún duele.

Ahora se la conoce como la “revolución islámica”, pero empezó como otra cosa.

El proceso revolucionario se inició en 1977 con las protestas de intelectuales y estudiantes. A principios de 1978, el clero y sus fieles iniciaron un ciclo de manifestaciones contra la represión. Las protestas fueron importantes, pero el Estado pudo hacerles frente.

El cambio llegó en el verano de 1978, cuando los trabajadores salieron a la calle en combativas huelgas, con demandas políticas: sindicatos libres frente al sindicato vertical controlado por la brutal policía secreta, SAVAK; una semana laboral de 5 días; mejores prestaciones sociales; e incluso guarderías en los lugares de trabajo. En octubre, los trabajadores petroleros se declararon en huelga, pidiendo el fin de la ley marcial, libertad para los presos políticos, el fin de la discriminación contra las trabajadoras y empleadas, la ruptura de relaciones con Sudáfrica e Israel, etc.

Fue el principio del fin para el régimen; las huelgas traspasaron los límites de las fábricas y refinerías, y se convirtieron en la punta de lanza de una masiva oposición social. El Sha abandonó Irán en enero de 1979, y en febrero los restos de su administración cayeron ante una breve sublevación armada por parte de las organizaciones guerrilleras.

 

Jomeini toma el poder

 

El dirigente islamista, el ayatolá Jomeini, volvió de su exilio en Francia el 1 de febrero de 1979, y 5 días más tarde se declaró jefe de Estado. Se dedicó inmediatamente a revertir los logros sociales de la revolución.

Muchas fábricas cuyos directivos habían huido estaban bajo el control de las shoras, comités de trabajadores. En los lugares de trabajo donde había jefes —muchos de ellos nuevamente nombrados por el Estado islámico— las shoras limitaban su poder. Huelgas, por cuestiones económicas y políticas, explotaron por doquier.

Incluso antes de volver a Teherán, Jomeini había creado un comité para investigar las huelgas; uno de sus 5 integrantes fue el ayatolá Hashemi Rafsanyani. El nuevo régimen tachó a los huelguistas, y luego a todos los integrantes de las shoras obreras, de “contrarrevolucionarios”.

Sus palabras fueron reforzadas por las acciones de la “Guardia Revolucionaria”, o Pasdaran, y su brazo adjunto paramilitar, los Basiyi. Estas fuerzas, totalmente leales a Jomeini, fueron reclutadas entre los sectores más pobres del país, que no podían organizarse como lo hacían los trabajadores industriales, y que tenían como puntos de referencia la religión y la mezquita. Actuaban como fuerza de choque para destrozar las shoras obreras. En su lugar, crearon “shoras islámicas”, compuestas de fieles, tanto trabajadores como jefes, y cuyo objetivo era luchar en los lugares de trabajo por la ideología del nuevo régimen y contra el “comunismo”.

¿Dónde, entonces, estaba la izquierda? Los trabajadores habían liderado la revolución y los grupos guerrilleros, los fedayines y los mujaidines, habían protagonizado la insurrección final. Hubo un partido importante pro Moscú, el Tudeh, que tenía fuertes tradiciones de lucha obrera.

Lo increíble es que casi toda la izquierda apoyó la disolución de las shoras y se hizo eco de las acusaciones de “contrarrevolucionarios” que el régimen islamista vertió contra los huelguistas, las minorías nacionales, las mujeres que reivindicaban la igualdad.

Su justificación fue que Jomeini estaba enfrentado al poder estadounidense. El Tudeh, por ejemplo, declaró que “el Islam es la ideología de la revolución antiimperialista”. La hostilidad de EU hacia el nuevo régimen era real: Washington le culpaba por haber derribado a un aliado clave de EU.

La tensión aumentó en noviembre de 1979, cuando estudiantes jomeinistas —ligados a un grupo llamado Daftar-e tahkim-e vahdat (Oficina para consolidar la unidad)— tomaron la Embajada estadounidense, con 53 rehenes.

Y en 1980, Sadam Husein, instigado por EU, atacó Irán, desatando una terrible guerra que duró 8 años (y que de paso proporcionó a Jomeini una excusa perfecta para endurecer la represión).

Pero “imperialismo” no es simplemente un sinónimo de EU, sino que es, en palabras de Lenin, una fase del capitalismo.

Una lucha antiimperialista consecuente requiere de un movimiento obrero combativo, la liberación de las mujeres y, en un Estado plurinacional, como es Irán, la libertad de las naciones oprimidas.

Entre 1979 y 1981, la izquierda iraní se olvidó de todo esto, y respaldó la represión “antiimperialista”. Cuando Jomeini hubo acabado con los movimientos independientes, reprimió lo que quedaba de la izquierda. Incontables activistas sufrieron cárcel, torturas y ejecución, o bien se fueron al exilio. A principios de los años 80, Jomeini había invertido los logros de los trabajadores en la revolución, y había consolidado el poder del nuevo sistema.

 

El nuevo régimen

 

El capitalismo estaba seguro en Irán, pero ya no era el capitalismo pro occidental de la época del Sha.

Desde 1979, Irán tiene un sistema político híbrido, donde cargos electos conviven con el poder decisivo de órganos teocráticos, como el Consejo de Guardianes. Y por supuesto, el Líder Supremo —hasta su muerte en 1989, Jomeini, y desde entonces, Jamenei—, que no es un mero símbolo.

La economía tiene un gran sector estatal, así como enormes “fundaciones”, entidades semiestatales, llamadas Bonyad. La mayor de éstas, la Bonyad Mostazafin, o “fundación de los oprimidos”, actualmente posee centenares de empresas y emplea a unos 700 mil trabajadores.

La clase dirigente iraní es compleja, y abarca desde los altos cargos del Estado, la cúpula de las fuerzas armadas —especialmente la Pasdaran—, la cúpula religiosa, directivos de las Bonyad, hasta los capitalistas tradicionales.

Esta diversidad, así como las dificultades inherentes de controlar una economía nacional dentro de un mundo globalizado y militarizado, a la vez de hacer frente a las demandas desde abajo, produce importantes discrepancias entre los dirigentes iraníes. Pero éstas no se resumen en una simple distinción entre “conservadores” —tradicionalistas fuertemente opuestos a EU— y “reformistas” liberales y pro occidentales.

Hashemi Rafsanyani —“reformista”— fue nombrado por Jomeini como jefe de las fuerzas armadas en 1988, y se hizo presidente en 1989. Durante su mandato, impulsó políticas neoliberales, con el beneplácito del Líder Supremo Jamenei, que ahora es el principal valedor del “conservador-populista” Ahmadineyad.

Su sucesor, Muhammad Jatami, arrasó en las elecciones de 1997 porque la gente esperaba mejoras económicas y libertades democráticas. Jatami es el más digno del término reformista que Rafsanyani y su presidencia inspiró importantes movimientos por la democracia, de mujeres. Aún así, en 1999, estudiantes que se manifestaban a favor de sus reformas fueron brutalmente reprimidos, y él los denunció a los ellos, no a sus represores. Este hecho, así como su pasividad cuando los conservadores del Consejo de Guardianes excluyeron a centenares de sus candidatos en las elecciones legislativas de 2004, desprestigió a los reformistas ante los ojos de muchos iraníes.

Así que en las presidenciales de 2005, frente al impopular Rafsanyani, Ahmadineyad se presentó como una cara nueva —aunque ya era alcalde de Teherán— y populista, y salió victorioso (aunque es posible que entonces también hubiera fraude). Mucha gente pobre votó por Ahmadineyad porque prometió poner “el dinero del petróleo en las mesas de los pobres”.

Salvo algunos gestos, esta promesa no se ha cumplido. El Estado iraní excluye el cuestionarse, ni mínimamente, los intereses de la clase dirigente del país.

 

Lucha de clases en Irán

 

Lo importante es que, igual que en 1979, la cuestión de clase en Irán no se limita a quién distribuirá las limosnas entre los pobres. Existe una lucha de clases real, aunque como siempre desigual.

Esta lucha la llevan a cabo con ahínco los dirigentes iraníes —los que unos escritores llaman los “mulás millonarios”— que hacen todo lo posible por defender su poder. Manejan en su propio interés las empresas estatales, así como las Bonyad, y se pelean por beneficiarse del programa actual de privatizaciones en el país. Ahmadineyad no es nada ajeno a esto. Su gobierno aplica una política totalmente capitalista y, en lo esencial, neoliberal.

En la primavera de 2008, el ministro de Asuntos Económicos y Finanzas se jactaba de que sólo en los 9 meses anteriores, Irán había recibido en inversión directa extranjera casi 11 mil millones de dólares, más del doble que durante el mismo período del año anterior. Anunció también que la privatización desde 2005 —mediante la venta de acciones de empresas estatales— había superado en más de tres veces la de los 15 años anteriores.

Mientras tanto, millones de iraníes viven por debajo de la línea de pobreza; el 7,3% de la población vive con menos de 2 dólares diarios. El 10% más rico de los iraníes tiene 17 veces más ingresos que el 10% más pobre, duplicando la desigualdad de Egipto, que no es ningún modelo de justicia. La tasa de paro es del 17%.

Incluso los que trabajan sufren la precariedad: muchos encadenan contratos temporales, o incluso trabajan sin contrato. Mucha gente necesita 2 o incluso 3 empleos para llegar a fin de mes. El impago del salario es muy frecuente, incluso en las empresas estatales y las Bonyads.

La inflación en Irán es masiva, llegando en octubre de 2008 a una tasa anual del 30%. En las elecciones Ahmadineyad mantuvo que había bajado a “sólo” el 14%, afirmación cuestionada por otros candidatos. De todas formas, se ha producido una fuerte reducción en el valor real de los salarios.

La única organización obrera reconocida es el sindicato vertical establecido tras la revolución, el Khane Kargar, o “Casa del Trabajador”.

Pero Irán vive desde 2004 un resurgimiento de las luchas obreras. Al igual que en la transición española, o en Egipto hoy, los nuevos activistas obreros (y obreras) combinan la creación de nuevas organizaciones con trabajo más o menos clandestino dentro del sindicato vertical.

En la fábrica de coches Irán Khodro, mediante una serie de huelgas, los trabajadores consiguieron el pago de los salarios atrasados. Más impresionante aún, este mayo lograron la reconversión de empleos temporales y subcontratados en trabajos fijos en la propia empresa. Las luchas en la empresa de buses de Teherán han impulsado el sindicato independiente de 17 mil conductores, Sherkat-e Vahed, cuyo dirigente, Mansour Osanloo, lleva varios años en la cárcel. El profesorado de las escuelas —del que un 80% son mujeres, y un 80% vive por debajo de la línea de pobreza— ha realizado huelgas masivas y manifestaciones pidiendo mejoras salariales.

En los últimos años, el Primero de Mayo ha visto manifestaciones muy importantes no oficiales. El 1 de mayo de 2006, el sindicato vertical decidió convocar su propia manifestación, a favor del programa nuclear iraní. Los manifestantes —100 mil personas, según algunas fuentes— pasaron de los lemas oficiales para gritar reivindicaciones laborales y a favor de seguir el ejemplo francés de huelgas masivas.

En el mismo año, incluso el sindicato vertical tuvo que criticar una propuesta de Ahmadineyad para dar inmunidad jurídica a las empresas de menos de 15 trabajadores. Debe quedar claro que el descontento en Irán antes de las recientes elecciones no se limitaba a unos jóvenes ricos que soñaban con un estilo de vida occidental.

 

Las elecciones y las protestas

 

En las elecciones presidenciales de junio, el Consejo de Guardianes sólo permitió participar a cuatro candidatos, de los centenares que se habían presentado.

Como se sabe, uno de los 2 principales candidatos, Ahmadineyad, llevaba 4 años en el poder. Bajo su mandato la mayoría de la gente no ha visto ninguna mejora en lo económico, mientras que en los derechos sociales y políticos ha habido retrocesos, incluso respecto a las limitadas reformas de Jatami.

El candidato reformista no fue el impopular millonario Rafsanyani —aunque él dio pleno apoyo a la campaña— sino Hosein Musaví. Él fue Primer Ministro en los años 80, como representante del sector más purista de la revolución islamista; sabemos que en aquel período hubo represión, pero mucha gente también sabe que repartió más a los pobres —incluso en plena guerra— de lo que hace Ahmadineyad ahora, con el precio del petróleo a niveles récord.

Aún así, el programa económico de Musaví implicaba mantener el neoliberalismo actual.

Lo que animó a sus seguidores de a pie fueron sus promesas de cambio social; por ejemplo, la de eliminar las patrullas que van por la calle controlando la vestimenta de las mujeres, así como otros aspectos de la opresión machista.

Su campaña alcanzó una dinámica inusitada en Irán, por lo que hubo sospechas de fraude cuando se anunció la victoria de Ahmadineyad en la primera vuelta, con más del 60% de los votos. En 2005, no llegó al 20% en la primera votación, y parece poco probable que su presidencia y las promesas incumplidas hayan multiplicado su voto por tres.

De todas formas, millones de iraníes no se creyeron los resultados, y salieron a la calle para protestar. Los medios occidentales enfocaron, como siempre, hacia la gente más acomodada de los barrios más ricos del norte de Teherán. Incluso es posible que las protestas empezasen allí: la clase media debió sentir menos miedo a manifestarse que la gente trabajadora que lleva años sufriendo la brutal represión hacia sus huelgas y sus manifestaciones del Primero de Mayo.

Pero muy rápidamente, como se podía ver de los vídeos colgados en YouTube, las protestas se extendieron a la parte más obrera del sur de Teherán, y fuera de la capital. Hubo manifestaciones masivas en Isfahan —una ciudad industrial a unos 300 kilómetros al sur de la capital— así como en Tabriz y otras ciudades azeris y kurdas, en el norte del Estado iraní.

Es muy significativo que las organizaciones clandestinas obreras de Irán Khodro, la fábrica de coches, y de los buseros de Teherán apoyasen las protestas Las manifestaciones masivas continuaron durante muchos días, antes de decaer. Al igual que en 1979, el régimen utilizó sus fuerzas paramilitares reclutadas entre los más pobres —los basiyi— para reprimir a los demás. Aún así, las protestas continuaron, por ejemplo el 9 de julio, cuando miles de manifestantes conmemoraron el décimo aniversario de las protestas estudiantiles de 1999.

En el momento de escribir es difícil saber cómo se desarrollará la situación, pero se pueden sacar algunas conclusiones iniciales.

 

Frente al imperialismo y los jefes

 

Los y las propios iraníes son muy conscientes del problema de la presión imperialista contra su país. Aparte de las amenazas militares, en 2008 EU presupuestó 100 millones de dólares para “promover la democracia” en Irán.

Pero esto no significa que quien lucha contra los jefes iraníes sea necesariamente “un agente comprado y pagado del gobierno de EU”, como dijo un comentarista acerca de Musaví, en un artículo publicado en Rebelión. Los que argumentan así —como Petras cuando acepta como buena la retórica antiimperialista de Ahmadineyad— repiten la política desastrosa de la izquierda iraní de 1979.

Además, como ya se ha comentado, el imperialismo no es simplemente EU.

Ahmadineyad se lleva mal con el imperialismo estadounidense, pero tiene fuertes lazos con Rusia —poder imperialista histórico en Irán y hoy carnicero en Chechenia— y con China, que oprime a los uigures y a los tibetanos.

No hay que limitarse de forma unidimensional a (algunos) factores internacionales. Hay que incluir el análisis de las divisiones de clase en Irán, algo complejo pero clave. Todas las facciones de la clase dirigente iraní quieren defender sus intereses como clase, tanto frente al capital extranjero como ante su propia clase trabajadora. Su problema es que no se ponen de acuerdo.

La crisis en torno a las elecciones ha explotado, en parte, porque algunos dirigentes reformistas están ya hartos de su trato a manos de Jamenei, que ha abandonado la neutralidad entre facciones que requiere su papel de Líder supremo. Tras años de jugar según las reglas del sistema, se sumaron a las movilizaciones en la calle. Esta división en la cúpula creó una grieta que contribuyó a la explosión desde abajo.

En cuanto las protestas se iniciaron —y en el barrio que fuese— todas las tensiones acumuladas en Irán empezaron a estallar: las luchas obreras; la cuestión nacional; las demandas de las mujeres.

Esto plantea la necesidad de una izquierda consecuente, capaz de impulsar estas luchas desde abajo. En 1979, la izquierda iraní dio por bueno el antiimperialismo de Jomeini. Hoy el peligro es que se crean las promesas de los reformistas. La alternativa es participar en las movilizaciones a la vez que se intenta organizar de forma independiente a la gente trabajadora, los estudiantes radicales.

La vieja izquierda, con toda seguridad, no está por la labor: existe casi exclusivamente en el exilio, y sufre de un fuerte sectarismo, “pre Seattle”, digamos. Pero hay indicios de nuevas fuerzas que quizá se desarrollen en este sentido.

La misma organización estudiantil que tomó la embajada de EU en 1979 —Daftar-e tahkim-e vahdat— y que fue efectivamente el sindicato estudiantil del régimen en los años 80, forma parte de la oposición desde finales de los 90 y hoy participa en las protestas. La forman corrientes muy diversas, algunas de ellas francamente pro imperialistas. Pero otras han recorrido la trayectoria desde el islamismo conservador hasta posiciones de izquierdas.

Es sólo un ejemplo de cómo hay que romper los esquemas preconcebidos al mirar hacia un país como Irán.

 

Solidaridad frente a la represión… y contra las bombas

 

Si bien las semillas de una izquierda anticapitalista en Irán tienen una enorme tarea por delante —la de luchar contra su propia clase dirigente a la vez que mantener una oposición fuerte contra el imperialismo en todas sus formas—, la de la izquierda anticapitalista occidental tampoco es fácil.

Como se ha argumentado antes, debemos apoyar a nuestras hermanas y hermanos en Irán en sus luchas, no alinearnos con el régimen que los reprime. Pero menos aún debemos alinearnos con los gobiernos occidentales que utilizarán cualquier excusa para fortalecer su influencia en Oriente Medio.

Ya lo dijo claramente la Plataforma Aturem la Guerra de Barcelona, en una declaración a favor de los derechos democráticos en Irán: “la situación interna de Irán no justifica ninguna intervención político-militar ni sanciones contra el país por parte de Occidente y el Estado de Israel. Si los países occidentales quieren ayudar a los pueblos de la zona, pueden empezar con la retirada de las tropas de Iraq y Afganistan, y dejando de armar y apoyar a los gobiernos autoritarios de la región, especialmente a Israel.”

Esta amenaza sigue siendo muy real. Ninguna mejora vendrá de la mano de la intervención occidental, sea cual sea el adjetivo —humanitaria, democrática…— que le pongan. Toda la región está en convulsión. Se nos plantearán cuestiones difíciles, que requerirán de análisis, y también de movilización. No bastará con los viejos esquemas de la Guerra Fría, ni con la nostalgia que ve a Ahmadineyad como a un Castro o Daniel Ortega iraní.

Nos servirán mucho más los instintos que hemos desarrollado estos últimos años en los movimientos anticapitalista y antiguerra, contra el imperialismo y por la solidaridad desde abajo.

 

Fuente: http://www.enlucha.org/?q=node/1585

Indígenas defensoras de derechos humanos

* Un día de marzo del 2005 comenzó el movimiento de un grupo de mujeres indígenas de la etnia na savi (mixteca), en la comunidad de Cochoapa el Grande, en la región de la Montaña de Guerrero, cuando se dieron cuenta de que “no era normal que viviéramos dentro de nuestras casas los golpes que los maridos, los padres o los hermanos nos dan”, dice Flores, de 23 años.

 

Karen Trejo/ Noticias Aliadas/ Rebelión

Eulogia Flores Vázquez y Obtilia Eugenio Manuel son dos mujeres indígenas mexicanas, quienes antes de cumplir la mayoría de edad ya trabajaban en la Montaña y en la Costa Chica del estado de Guerrero en la defensa de los derechos humanos de sus comunidades.

Por sus denuncias de violencia intrafamiliar, falta de servicios de salud adecuados, violaciones sexuales de mujeres por parte de militares —una de las cuales llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en agosto pasado—, ambas han sido amenazadas de muerte y en los últimos tres años han visto sufrir y morir a familiares y amigos que compartían con ellas esta causa.

Quizás a ellos dediquen su esfuerzo, pues todo indica que Flores y Eugenio no bajarán la guardia, porque creen que la única razón para arriesgarse a morir en esta lucha tiene que ver con el respeto a la vida y a la dignidad de las personas.

 

“Vale la pena hacerlo por las mujeres y niñas”

 

Un día de marzo del 2005 comenzó el movimiento de un grupo de mujeres indígenas de la etnia na savi (mixteca), en la comunidad de Cochoapa el Grande, en la región de la Montaña de Guerrero, cuando se dieron cuenta de que “no era normal que viviéramos dentro de nuestras casas los golpes que los maridos, los padres o los hermanos nos dan”, dice Flores, de 23 años.

Bastaron tres meses para conformar un grupo de más de 150 mujeres que sólo asistían a las asambleas con el consentimiento de sus padres y maridos. Cuando ellas empezaron a denunciar la violencia intrafamiliar, “los hombres se fueron contra ellas”, dice.

El municipio de Cochoapa el Grande, con 15 mil 600 habitantes, es considerado el de menor índice de desarrollo humano en México, de acuerdo al documento “Índice de Desarrollo Humano Municipal en México 2000-2005”, presentado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en julio del 2008 en México.

Las mujeres organizadas de Cochoapa el Grande centraron su esfuerzo en alternativas para mejorar los servicios de salud y disminuir la mortalidad materno-infantil y la desnutrición, cuyos niveles son hasta tres veces más altos que la media nacional, debido en parte a que el 96% de la población carece de seguro médico, indica otro documento del PNUD, el “Informe sobre Desarrollo Humano de los Pueblos Indígenas de México 2006”.

De acuerdo con el estatal Consejo de Población, en el 2005 a nivel nacional, por cada 100 mil partos mueren 51 mujeres, mientras que en las comunidades indígenas la cifra alcanza las 151 muertes. De acuerdo con estudios del Instituto Nacional de Nutrición, presentados en agosto pasado, el porcentaje de niños mexicanos con desnutrición crónica es del 32.3% para las zonas rurales, mientras que en las zonas urbanas es del 11%.

La cultura es otro factor que tener en cuenta, pues “las mujeres por costumbre tienen a sus hijos en sus casas, usan el temascal (recinto donde se toman baños de vapor) y toman hierbas medicinales para curarse. No podíamos obligarlas a ir al médico”, afirma Flores.

La exigencia de la población de recibir medicamentos, visitas médicas a domicilio y asistencia en los partos encolerizaron al médico de la comunidad y al presidente municipal, quienes amenazaron con quitar el único centro de salud si el movimiento de las mujeres continuaba. La gente dijo entonces, “mejor tener algo, aunque malo, que no tener nada”, cuenta Flores, pero ella no se intimidó, a pesar de las amenazas de ser golpeada, de un incendio provocado en su casa y del secuestro de su padre.

Desde el 2007 Flores mantiene su lucha en la ciudad de Tlapa de Comonfort, en el corazón de la Montaña de Guerrero. Ella celebra que en Cochoapa el Grande ya haya una clínica con medicinas, doctores y enfermeras. El centro de salud se amplió a una clínica a mediados de 2008. El siguiente paso, dice, es gestionar con el actual presidente municipal un aparato de ultrasonido y una ambulancia para que los enfermos graves puedan ser trasladados al único Hospital General, que está a tres horas de distancia.

En cuanto a su labor como defensora de derechos humanos, opina que “vale la pena hacerlo por las mujeres y niñas. Yo quiero que se cambie la costumbre del maltrato hacia las mujeres y que se mejore su salud. Estoy contenta con lo que hago. El movimiento inició por parte de mi familia, yo viví ese dolor y me gusta trabajar por mejorar las cosas en mi comunidad. Sé que algún día se va a cambiar”.

 

“Los apoyos no llegan a nuestras comunidades”

 

Obtilia Eugenio Manuel, de 32 años, de la comunidad de la etnia me phaa (tlapaneca) de Barranca de Guadalupe, del municipio de Ayutla, en la Costa Chica de Guerrero, es reconocida como la primera mujer que tomó parte activa en las asambleas de su comunidad.

En esta región, militarizada por el Estado debido al cultivo de estupefacientes y la presencia de guerrilla, ella guarda recuerdos desde los 9 años de la discriminación femenina y de la masacre en la comunidad de El Charco, el 7 de junio de 1998, cuando efectivos del Ejército mexicano asesinaron a 11 campesinos indígenas.

Cuando Eugenio cumplió 11 años se fue a vivir a la cabecera municipal de Ayutla para estudiar la secundaria, luego regresó a Barranca de Guadalupe para convertirse en defensora de los derechos de su comunidad. En el 2002 fundó junto con su esposo y 130 personas más la Organización del Pueblo Indígena Me Phaa (OPIM), para denunciar las violaciones de los derechos humanos y gestionar proyectos productivos a favor del desarrollo económico de los indígenas de la Costa Chica de Guerrero, dedicados principalmente a la siembra de maíz, jamaica, frijol y frutas tropicales.

En un día de trabajo común como defensora de derechos humanos, con su bebé amarrado con un rebozo en la espalda, Eugenio recorre a pie, junto con algunos integrantes de la OPIM, los caminos en medio de la sierra. Por la mañana documentan la destrucción de una granja y el robo de la cosecha de frutos por parte de elementos del Ejército. En la tarde, ella regresa a su casa, donde ya la esperan otros tres hijos pequeños, con quienes se sienta a comer trozos de calabaza y ejotes (judías verdes) hervidos. Por la noche, recibe a una mujer de 60 años que, después de la muerte de su esposo 10 años atrás, denuncia que ella y su hija fueron violadas por militares.

Ningún integrante de la OPIM recibe remuneración económica y tampoco seguridad personal. En el 2005 la Corte IDH pidió a México medidas cautelares para proteger la integridad física de Eugenio y su familia, sin ningún resultado.

En los últimos siete años ella y sus compañeros han sido víctimas de amenazas, atentados de muerte, asesinatos, desaparición forzada, tortura y encarcelamiento, principalmente por denunciar la esterilización forzada de hombres indígenas por orden de autoridades de Salud de Guerrero, y las violaciones sexuales de mujeres por parte de soldados, como ocurrió en el 2002 con Inés Fernández Ortega, indígena tlapaneca cuyo caso fue admitido por la Corte IDH en agosto pasado.

El ataque más reciente contra los indígenas defensores de derechos humanos en Ayutla sucedió en febrero pasado. Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas, indígenas mixtecos y líderes de la Organización para el Futuro de los Pueblos Mixtecos (OFPM), fueron torturados y asesinados.

No hay personas detenidas por estos asesinatos. De acuerdo con la versión de un testigo, ambos fueron detenidos por tres hombres armados que se identificaron como policías, la tarde del viernes 13 de febrero en Ayutla y sus cuerpos aparecieron el 20 de febrero en el municipio de Tecoanapa, en la Costa Chica de Guerrero. De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, meses antes de su muerte ambos fueron hostigados por la Policía Ministerial de Guerrero, debido a las denuncias que hicieron contra las violaciones de derechos humanos cometidas por el Ejército en la Costa Chica de Guerrero.

En medio de esta represión, Eugenio asumió la presidencia de la OPIM y recibió de parte de las organizaciones civiles de Guerrero el premio popular Sentimientos de la Nación.

“Mi compromiso es estar frente a todas y todos, hablar de los problemas que tenemos con los compañeros detenidos, seguir luchando por las necesidades que tenemos en las comunidades: obras, escuelas, médicos y proyectos para mujeres, pero no hay nada, los apoyos no llegan hasta nuestras comunidades. Sabemos que hay proyectos, pero no para nosotras como mujeres indígenas”, dice Eugenio.