Después del terror

* “Como se vio en todos los medios, los que llegaron a desorganizar fueron los Estados Unidos. Llegaron a tomar el mando y ahí es donde se vuelve tensa la situación porque ellos querían impedir que los grupos de rescate saliéramos si no lo autorizaban ellos2, recuerda el doctor mexiquense Sergio Ramírez Gutiérrez, subdirector del SUEM y quien estuvo en Haití después del terremoto que destrozó a aquel país.

Elpidio Hernández

La cifra de víctimas mortales continúa en aumento luego del devastador terremoto que sacudió Haití la tarde del 12 de enero del 2010. El sismo, de 7 grados en la escala Richter, que estremeció la capital Puerto Príncipe sólo vino a desnudar la miseria de un país que desde antes de la catástrofe ya enfrentaba una profunda crisis alimentaria y que hoy se ha multiplicado. En cuestión de segundos se colapsaban edificios, hospitales, colegios, catedrales, comercios y un número no cuantificado de viviendas, convirtiendo a Haití en un raudal de muros derrumbados, escombros y cadáveres apilados sobre las banquetas. A casi tres semanas, el número de fallecidos alcanza las 150 mil víctimas mortales, aunque se estima que la cifra podría llegar a 200 mil personas, mientras que el número de damnificados se estima en no menos de tres millones, los cuales han perdido sus escasas pertenencias.

La hambruna, rapiña, abusos y violencia se han convertido en la estampa normal de la isla caribeña. Sin embargo, en medio de la desesperación de miles de haitianos que lo mismo perdieron patrimonio que familiares, rescatistas y paramédicos provenientes de diferentes latitudes del mundo llegaban por aire y mar para auxiliar en las tareas de búsqueda y rescate.

Una delegación mexiquense integrada por 15 médicos y paramédicos del Servicio de Urgencias del Estado de México (SUEM) y cinco elementos de Protección Civil abordaban el pasado 15 de enero una aeronave de la Armada de México para iniciar una expedición de cuatro días por la isla caribeña; la representación mexiquense fue encabezada por el doctor Sergio Ramírez Gutiérrez, subdirector del SUEM, quien platicó con este semanario sobre su experiencia en tierras haitianas.

– ¿Cuándo viajan a Haití?

– El jueves 14 de enero. Dos días después del terremoto nos dan la notificación por parte del señor gobernador para que reuniéramos un equipo de paramédicos y rescatistas para apoyar en Haití. El viernes por la noche un grupo de veinte personas integrado por quince elementos del  SUEM y cinco de Protección Civil salimos de la base aérea de la Marina en el Distrito Federal rumbo a Haití, con una escala en Cozumel y llegamos a las siete de la mañana del sábado. Al llegar a Haití lo primero que vemos desde el aire es un panorama de destrucción, una situación caótica, una capital muy poblada pero con casas mal organizadas. Al llegar allá hicimos contacto con la delegación mexicana que ya era un contingente muy numeroso y nos pusimos a la orden del capitán de la Marina Abraham Caballero y de la responsable de Gobernación y ellos nos dan indicaciones de acuerdo a la logística que tenía programada Naciones Unidas, que en ese momento la llevaba. Pero, como se vio en todos los medios, los que llegaron a desorganizar fueron los Estados Unidos. Llegaron a tomar el mando y ahí es donde se vuelve tensa la situación porque ellos querían impedir que los grupos de rescate saliéramos si no lo autorizaban ellos. Si no te acompañaban no podías salir, entonces empezaron los roces pero muchos empezamos a hacer nuestra labor, a salir acompañados de los cascos azules de la ONU.

– ¿A dónde llega la delegación mexiquense en Puerto Príncipe?

– Llegamos al aeropuerto de Puerto Príncipe, era el único aeropuerto de Haití. Ahí es donde se estableció el campamento multinacional de ayuda.

– ¿Fue difícil llegar a un país devastado, donde gran parte de la infraestructura se colapsó, donde no había un aeropuerto con capacidad suficiente?

– Fue bastante difícil, incluso la delegación que iba antes de nosotros, que era la Cruz Roja, estuvo dos días en Cozumel porque no les permitían aterrizar en Puerto Príncipe. Nosotros nos sentimos afortunados porque únicamente duramos hora y media sobrevolando en el mar hasta que nos permitieron aterrizar. Sí fue un momento de inquietud porque ya habíamos llegado al aeropuerto pero el avión se tuvo que desviar y ponerse a dar vueltas en el mar hasta que nos permitieron aterrizar. Fue hora y media sobrevolando el mar y eso te da una sensación de angustia, pero afortunadamente logramos aterrizar. Hora y media de retraso lo consideramos buen tiempo para como estaban las cosas. 

– ¿Cuál fue su primera impresión al llegar a Haití?

– Cuando estábamos sobrevolando, ya acercándonos al aeropuerto es cuando pudimos observar la magnitud del desastre. Casi todo el centro de Puerto Príncipe estaba destruido, las grandes construcciones las veías en el suelo, había mucho humo, mucha tierra, mucha gente en la calle. Es lo que más nos sorprendía, ver la gente en la calle yendo y viniendo. Al llegar al aeropuerto algo sorprendente era la cantidad de rescatistas que había de todas partes del mundo, los diferentes campamentos que se empezaron a formar.

– Ya en tierra, ¿qué fue lo que más les impactó?

– Principalmente la destrucción, pero también ver cadáveres en la calle, cadáveres al lado de niños, al lado de personas sentadas, cuerpos ya en estado de descomposición. En nuestro país tenemos la fortuna de que nos unimos para trabajar, para ayudarnos y no vi eso en Haití. Había cadáveres en todos lados y mucha indiferencia de la gente… ver a un niño con su papá muerto al lado y nadie que se acercara, que lo ayudara, yo creo que eso es fue lo más impactante que vimos. 

– ¿Cuántos días estuvieron en Haití?

– Cuatro días, cuatro días permanecimos allá. Íbamos preparados para veinte pero la gente que tenían el mando decidió que teníamos que evacuar el aeropuerto porque las labores de rescate ya se habían terminado y teníamos que salir, nos obligaron prácticamente a salir.

– ¿Cuál fue la labor de la delegación mexiquense en Haití?

– Nosotros íbamos conformados por personal paramédico, rescatista y médicos, entonces nos enfocamos a la atención medica, que era algo que hacía mucha falta porque todo el mundo hacía labores de rescate pero nadie se estaba encargando de dar la atención tanto a los grupos de rescate como a las personas rescatadas, por eso nos dedicamos a dar atención, aparte de que nuestro equipo no pudo llegar. Hablo de equipo hidráulico, equipo de corte y demás. Afortunadamente llevábamos equipo medico y nos dedicamos a dar la atención médica mientras algunos compañeros ayudaron en labores de rescate.

– ¿Por qué no llegó el equipo?

– El control en el aeropuerto era muy estricto, no permitían aterrizar muchos aviones, te reitero que Estados Unidos decía “¿qué traes?”. Viene un avión con esto y te decían “no baja”. Nos tocó ver dos aviones brasileños que se regresaron sin poder aterrizar, un avión chileno fue desviado a Santo Domingo; situaciones que a lo mejor dan risa o coraje, por eso se decidió ya no mandar el siguiente avión con lo que nos hacía falta, nos dejaron con la mitad y aprovechamos esto para enfocarnos en la atención médica.

– ¿Qué aportó la delegación mexiquense a una nación devastada? ¿De qué pueden sentirse orgullosos?

– En conjunto la delegación mexicana tuvo muy buena participación, nosotros tuvimos la oportunidad de estar con Cruz Roja Polanco, con Cruz Roja Guadalajara, con Protección Civil Jalisco, con compañeros de Nayarit, de Cancún, de la Policía Federal. Hicimos un solo equipo, un equipo multidisciplinario donde se nos asignaba una tarea y cada quién la cumplía. Fuimos de las delegaciones más destacadas en cuanto al rescate y localización de víctimas. Algo muy importante fue la disciplina que se mostró allá, se nos olvidó que yo soy del SUEM y tú eres de la Cruz Roja, fuimos una delegación mexicana, nada más. También destacó la cantidad de personal de México que nunca se había presentado. A los compañeros topos que han estado en varias partes del mundo les daba gusto no ser los únicos fuera de nuestro país laborando. Creo que fue lo más rescatable de la delegación mexicana, ver la solidaridad del mexicano, que lo seguimos viendo con la cantidad de víveres que se están enviando.

– ¿Qué problemas eran los más frecuentes que les tocó atender?

– Muchas fracturas, muchas heridas. Tuvimos la fortuna de atender al maestro (Carlos Peralta) que se ha vuelto muy famoso, nos tocó atenderlo a nosotros. Nos tocó atender a uno de los compañeros rescatistas que sufrió deshidratación, casi estaba en shock y afortunadamente al día siguiente, según él, ya estaba listo para seguir trabajando, pero fracturas y heridas fue lo que más atendimos.

– ¿Había suficientes medicinas para atender a la gente?

– No. Cuando salimos de aquí no nos imaginábamos la magnitud del desastre y ves ahora que es lo que más se está necesitando. Medicamentos, material de curación. Desgraciadamente es un país muy pobre que ahora se quedó sin nada; no hay infraestructura, no hay hospitales, no hay nada. Los medicamentos son una necesidad primaria.

– ¿Cuántas horas trabajaban diariamente?

– Nos levantábamos a las seis de la mañana y teníamos que estar de regreso antes de que se metiera el sol. A las cuatro de la tarde tenías que regresar al campamento porque esas eran las condiciones que ponían Naciones Unidas y Estados Unidos para que estuvieras afuera, previendo cuidar tu seguridad y tu integridad. Entonces teníamos que atenernos a lo que nos indicaran.

– ¿Le tocó vivir los saqueos, los despojos que hoy vemos en televisión?

– A nosotros no nos tocó vivir esa situación, había pasado muy poco tiempo cuando llegamos pero esos problemas van a aumentar en los próximos días porque el hambre mueve muchos sentimientos y la impotencia de la gente de no tener nada que comer. A nosotros, afortunadamente, no nos tocó ver esos problemas. Sí veíamos mucha gente en la calle que iba y venía de un lado para otro, nos asombraba ver gente amontonada afuera del aeropuerto. Nosotros decíamos que si ellos se fueran a sus casas a tratar de rescatar sus pertenencias, a empezar a limpiar o ayudar en algo… pero se la pasaban en la calle.

– ¿Había hambre en Haití?

– Yo creo que había hambre desde antes, el hambre ya estaba en Haití. Tuvimos la oportunidad de platicar con una persona haitiana, una señora que nos decía que para calmarles el hambre a los niños hay una especie de arena, de barro que la mezclan con manteca y azúcar y hacen unas barritas como si fueran galletas, que con eso les calman el hambre a los niños. Te das una idea de cuán necesitados están, es un país que necesita mucho, creo que desde antes ya necesitaban mucho apoyo y ahora van a necesitar muchos años para recuperarse.

– ¿Qué comían, dónde dormían?

– Nosotros dormíamos en el suelo. Llevábamos nuestras tiendas de campaña, nuestro saco donde dormir; estuvimos muy limitados en el alimento, comíamos un atún y medio litro de agua, esa era nuestra comida al medio día y por la noche, si había, nos comíamos una sopa de vaso, si no el puro atún. El último día tuvimos suerte porque nos dieron un chocolate aparte del atún, tuvimos postre.

– ¿Cómo se siente después del viaje?

– Cuando nos dijeron que teníamos que salir de Haití todos veníamos muy molestos. Hubo muchos compañeros que me decían que nos quedáramos, los muchachos querían quedarse a continuar trabajando, a hacer más. Pero si nos quedábamos, nos decían los marinos que después “¿en qué se regresan? Como responsable tenía que ver por la seguridad del grupo. Nos quedó esa situación de enojo y frustración, de querer estar allá más tiempo, vimos en las noticias que los cuerpos que se quedaron podían ser más independientes. Por otra parte, estamos tranquilos porque lo que nos tocó hacer lo hicimos bien, participamos en una delegación multinacional donde vemos que México está al nivel de cualquier país y orgullosos de haber participado, de ayudar a otro país, a otra gente y deseando que esto no nos pase a nosotros.

– ¿Cómo puede describir su experiencia?

– Satisfactoria, porque son vivencias que en este trabajo hacen que crezca uno como persona, que crezcamos como grupo, que veamos las necesidades y las carencias, qué preparación nos hace falta, qué equipo nos hace falta. Esto te da una madurez de cómo enfrentar situaciones que a lo mejor no esperabas o no imaginábamos y el orgullo de haber ayudado.

– ¿Cómo califica la participación de Estados Unidos?

– No me gustaría tocar ese tema, porque en las cuestiones políticas son algo que yo respeto mucho. La política no me gusta pero la respeto, no soy quién para juzgarlos, creo que el tiempo va a mostrar cuál fue la actuación de los Estados Unidos. Debemos hacer énfasis, hincapié en la capacitación y saber qué hacer en caso de cualquier desastre porque eso, como ciudadano normal, nos va a ayudar. Si ya tenemos experiencias de muchas catástrofes, de muchos incidentes debemos de estar preparados y saber qué debo hacer, desde los niños, creo que esa cultura nos ayudaría mucho en caso de algún desastre, que ojalá y no nos suceda.

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El fiasco del fisco

* Las recaudaciones tributarias han encontrado poco eco en los menguados bolsillos de los habitantes del Estado de México. Sus alcaldes han tenido que apelar a “novedosas” estrategias recaudatorias para estimular a los contribuyentes a cumplir con sus obligaciones fiscales.

Elpidio Hernández

El panorama no es nada halagador para los 14 millones de habitantes del Estado de México. Por si las carencias económicas producto de crisis y recesiones no fueran suficientes, a partir del primer minuto del 2010 los desgastados bolsillos mexiquenses cumplen con los ineludibles gravámenes municipales, que para este año incluyen aumentos del 15 por ciento en el predial y once por ciento en agua, además de un incremento del cuatro por ciento a las tarifas de electricidad. Saldos que se añaden a los aumentos aprobados a nivel federal del uno por ciento al Impuesto al Valor Agregado y el 2 por ciento al Impuesto Sobre la Renta, incrementos que representan un doble revés para la economía familiar porque, por un lado, los ingresos de los trabajadores se verán reducidos en un dos por ciento mientras que el valor de los productos se incrementará en uno por ciento. Sin embargo, no todas son malas noticias para las familias mexiquenses. Un raquítico aumento del cuatro por ciento en los salarios mínimos, equivalente a 2 pesos con 51 centavos acompañará el bagaje de los trabajadores en este futbolero 2010.

Las recaudaciones tributarias han encontrado poco eco en los menguados bolsillos de los habitantes del Estado de México. Sus alcaldes han tenido que apelar a “novedosas” estrategias recaudatorias para estimular a los contribuyentes a cumplir con sus obligaciones fiscales pero además de las históricas rebajas del diez, ocho y seis por ciento de descuento “al pagar en caja” para este año, algunos municipios rifarán autos, pantallas y electrodomésticos. En la capital mexiquense la alcaldesa María Elena Barrera Tapia está demostrando que no sólo es generosa con su salario y el de su heredera, pues para alentar a los toluqueños a cubrir sus cuotas ha dispuestos de tres autos último modelo con un valor comercial de 110 mil pesos cada uno, dos pantallas de plasma de 42 pulgadas de diez mil pesos y cuatro refrigeradores de 14 pies cúbicos; los estímulos de Barrera Tapia también incluyen un transporte gratuito que va de la Agencia Comercial de Tesorería a las oficinas centrales de Agua y Saneamiento, ubicadas en avenida Independencia o el pago vía internet que resulta al final de la jornada plan con maña, pues además del riguroso desembolso los cibereusuarios deberán cubrir ineludiblemente sesenta pesos extras para canjear el recibo que emite la computadora por otro que tenga validez como comprobante domiciliario, proceso para el cual forzosamente se debe hacer la engorrosa fila en la oficina recaudadora.

Por su parte, el priista Eruviel Ávila Villegas hará lo propio en Ecatepec, donde rifará dos automóviles, pantallas LCD y un puñado de electrodomésticos. Los requisitos para ser partícipes de estas oportunidades son simples: haber pagado puntualmente los impuestos de agua y predial en los meses de enero, febrero o marzo. 

En lo referente al impuesto catastral fueron 54 los municipios mexiquenses que registraron aumento del 15 por ciento en sus tarifas de predial. La lista incluye alcaldías como Xonacatlán, Ocoyoacac, Tejupilco, Tenango del Valle, Almoloya de Juárez y Zinancantepec pero en 12 municipios el incremento fue de un 16 a un 50 por ciento, mientras que en el resto del territorio se ratificaron las tarifas del 2009. Aquí se enumeran ayuntamientos como Toluca, Ecatepec y Naucalpan. Por su parte, las tarifas por consumo de agua registraron un incremento diferenciado en 122 municipios del Estado de México y sólo tres demarcaciones conservaron las tarifas de 2009; los ajustes más importantes se registraron en Amecameca, Cuautitlán Izcalli, Huixquilucan, Tepotzotlán, Valle de Bravo y Zinacantepec, donde el incremento fue del 11 por ciento; en el municipio alfarero de Metepec el ajuste fue de ocho por ciento, en Atlacomulco del 7.5 por ciento y en la capital mexiquense el ajuste alcanzó el 4.85 por ciento.

De acuerdo a la Miscelánea Fiscal 2010 del ayuntamiento de Toluca las familias que están asentadas en la zona etiquetada como “Popular Rural” pagarán mil 514 pesos por concepto del consumo de agua, 73.42 pesos más que el año pasado, esta zona incluye las viviendas ubicadas en delegaciones con sus barrios, colonias y subdelegaciones.

Las familias que tengan sus domicilios en la zona catalogada como “Popular Urbana” deberán desembolsar mil 680 pesos, 81.48 pesos más que en 2009. En esta área se incluyen colonias como Parques Nacionales, Héroes del 5 de Mayo y El Seminario en su Tercera y Cuarta Sección, entre muchas otras.

Para las familias que vivan en la zona clasificada como “Popular Media” el desembolso será de mil 901 pesos, a diferencia de los mil 809 que se liquidaron el periodo anterior. En esta zona se incluyen colonias como La Cruz Comalco, Nueva Oxtotitlán y los fraccionamientos Las Palomas y Margaritas. 

La zona “Popular Alta”, que incluye a la mayoría de las colonias y fraccionamientos del municipio como El Cóporo, Seminario, Los Sauces, Santa Ana Tlapaltitlán, fraccionamiento Geovillas y Nueva Santa María, sólo por citar algunos, deberán liquidar dos mil 573 pesos, 124 pesos más que la tarifa de 2009.

Las viviendas asentadas en la zona “Residencial Baja”, que abarca a la colonia Salvador Sánchez Colín, Santa María de las Rosas, Rincón del Parque, Azteca y San Buenaventura entre otras, deberán cubrir una cuota de tres mil 581 pesos.

En la zona “Residencial Media” que incluye asentamientos como la colonia Centro, Santa Clara, La Merced, Ferrocarriles, Universidad, Progreso, Valle Verde y el fraccionamiento Valle don Camilo la tarifa es de cuatro mil 991 pesos para este año, 242 pesos más que el año pasado, cuando se pagaron cuatro mil 749 pesos.

La tarifa para la zona “Residencial Media Alta” es de nueve mil 173 pesos. Aquí se incluyen algunas viviendas ubicadas en Residencial Colón, Ciprés y el fraccionamiento Lomas Altas y que como características tienen una superficie de construcción de 200 a 300 metros cuadrados en una o dos plantas, con dos o más baños, tres o más recámaras, jardín, sala, comedor, cocina, cuarto de servicio y estudio.

La “Residencial Alta”, cuyas viviendas tienen una superficie de construcción mayor 300 metros cuadrados, tres o más baños, jacuzzi, jardín, tres o más recámaras, sala, comedor, cocina, estancia, cuarto de servicio, sala de televisión y estudio, deberán cubrir una cuota de 15 mil 252 pesos, a diferencia de los 14 mil 513 pesos que pagaron en 2009, esta zona incluye el resto de las viviendas asentadas en Residencial Colón, la colonia Ciprés y el fraccionamiento Lomas Altas. 

El impuesto sobre tenencia vehicular que infructuosamente intentó ser erogado por los asambleístas del PRD en el Estado de México, conservará las mismas tarifas del 2009. La cuota anual depende de la marca, línea y características del auto. Eliminar este impuesto hubiera significado un duro revés para el proyecto del gobernador Peña Nieto, pues la recaudación anual por este concepto alcanza los 2 mil 500 millones de pesos, cantidad que representa la cuarta parte de la inversión del gobierno estatal en obra pública.

Historia de taxi

A sus 62 años Esteban Bernal Flores se levanta, como todos los días, a las seis de la mañana para manejar su taxi en las calles de la capital mexiquense. De figura menuda y cabeza cubierta de canas llega, al igual que el último par de días, a las oficinas del Organismo de Agua y Saneamiento de Toluca para intentar -por enésima vez- que las autoridades municipales ajusten la deuda de 11 mil 26 pesos que marca su recibo.

– No tengo dinero para pagar esa cantidad y además se me hace muy injusta esa cantidad. Hace un año el recibo también llegó de once mil pesos pero logramos que se redujera a menos de dos mil. Este es el tercer día que vengo para intentar solucionar el problema. Ya fui a ver al diputado Fernando Zamora para que nos ayude, pero no lo he podido encontrar. Espero solucionar algo hoy mismo porque estoy perdiendo muchas horas de trabajo.

El domicilio de Bernal Flores está ubicado en Lago Caimanero 304, colonia Nueva Oxtotitlán y aclara que es una casa habitación normal, que cuenta con dos pequeños locales pero una sola toma de agua y que incluso carece de baño con regadera.

Además de los poco más de once mil pesos que marca su recibo de agua, Bernal Flores pagó hace un par de días 306 pesos por concepto de predial, impuestos que se suman a los dos mil 115 pesos que deberá saldar por la tenencia vehicular de un Platina 2005 que utiliza para trabajar.

– ¿Alcanza el dinero del taxi para solventar estos gastos?

– No, el pasaje cada vez es más escaso pero debemos hacer la lucha, tener nuestro guardado para estos días, espero solucionar hoy mismo el problema del agua para pagar, la tenencia tendrá que esperar hasta el otro mes, no disponemos de tanto.

Por si los aumentos al predial y al consumo de agua no fueran suficientes, las tarifas de la Comisión Federal de Electricidad también registraron una modificación del cuatro por ciento, pues de acuerdo al portal de internet en la dirección http://www.cfe.gobn.mx se indica que el costo por kilowatt para viviendas de consumo básico en este momento es de 0.687 pesos. En noviembre pasado la tarifa se ubicó en 0.683 pesos por kilowatt, un mes después incrementó a 0.685 y para finales de este año se estima –según la página web- que alcance los 0.709 pesos por unidad.

La extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro facturó buenos dividendos para algunas familias de la entidad de mexiquense, quienes de la noche a la mañana vieron desvanecerse deudas de ocho mil y diez mil pesos y ahora sólo pagan setenta u ochenta pesos bimestrales; otros recibos que antaño alcanzaban cantidades cercanas a los ochenta mil pesos fueron rebajados a cuatro mil pesos. En el otro lado de la balanza las quejas que antes avasallaban a la extinta Luz y Fuerza del Centro ahora se han convertido en protestas en contra la CFE por cobros indebidos; en el municipio de Lerma una diminuta familia de apenas cuatro integrantes recibe facturas por consumos bimestrales de hasta tres mil 440 pesos en una vivienda que alberga únicamente un televisor, una grabadora, una lavadora y tres bombillas.

Crisis, neoliberalismo populista y los límites de la democracia

* Las políticas neoliberales, conteniendo salarios y rebajando las condiciones laborales mientras se promociona la inversión privada, ayudan a explicar la combinación de una increíble riqueza y un fuerte aumento de la pobreza en México.

Hepzibah Muñoz-Martínez/ CEPRID

La revista norteamericana Forbes recientemente ha incluido a dos mexicanos, Carlos Slim y Joaquín Guzmán, en su lista de las personas más poderosas en el mundo. Carlos Slim es el tercer hombre más rico del mundo gracias a su empresa de telecomunicaciones CEO y Joaquín Guzmán es el líder del cártel de Sinaloa. Si bien el objetivo y la metodología de esta lista es cuestionable, la inclusión de estos dos nombres en la Forbes nos dice mucho acerca de la larga noche del gobierno neoliberal en México, así como la actual administración de Felipe Calderón, quien pertenece al partido de centro-derecha Partido Acción Nacional (PAN).

Las políticas neoliberales, conteniendo salarios y rebajando las condiciones laborales mientras se promociona la inversión privada, ayudan a explicar la combinación de una increíble riqueza y un fuerte aumento de la pobreza en México. Los bancos globales como el Citigroup consideran a sus filiales mexicanas como la principal fuente de ganancias. Mientras que la acumulación de riqueza y el empobrecimiento masivo van de la mano, el aumento de la violencia, la inseguridad y la impunidad provocada por el creciente poder de los cárteles de la droga y la indiferencia, cuando no la colaboración de las autoridades locales, particularmente en algunos estados del norte, han puesto una doble carga sobre la población mexicana que no sólo ve su seguridad económica sino también su seguridad física continuamente amenazada.

Este es el contexto en el que tanto el PAN como el PRI (Partido Revolucionario Institucional) -el partido que monopolizó las tres ramas del gobierno durante casi 70 años- compiten con una estrategia populista del neoliberalismo, cada uno afirmando que puede hacer un mejor trabajo en la lucha contra la delincuencia organizada que el otro. Esto tiene un gran apoyo popular puesto que como la constante escalada de la delincuencia y la inseguridad afectan a todos los sectores de la población. Al mismo tiempo, ambas partes están comprometidas con el modelo neoliberal que ha permitido a Slim y otras empresas obtener y mantener su riqueza. Las coincidencias y diferencias entre el PRI y el neoliberalismo populista del PAN se pueden ver en las políticas emprendidas para combatir el crimen organizado y las negociaciones del presupuesto 2010 en el Congreso mexicano en el contexto de la crisis mundial.

México en la crisis global y los fracasos del desarrollo

Cuando la crisis de crédito se desarrolló en los Estados Unidos en 2008, el presidente de México afirmó que las políticas económicas aplicadas por sus predecesores, Ernesto Zedillo (1994-2000) y Vicente Fox (2000-2006) habían permitido al gobierno acumular reservas internacionales con el fin de proteger la economía de los choques externos. Además, sostuvo que esas reservas se iban a emplear en la protección del peso mexicano para mantener la confianza de los inversores, la inversión en infraestructuras para crear empleos y ofrecer incentivos a la inversión extranjera directa para que así permaneciese en el país.

A pesar de estas medidas, México es uno de los países de América Latina que más se ha visto afectado por la crisis mundial. Según la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, el PIB de México cayó un 9,7 por ciento en 2009. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) –dependiente de la ONU- indicó que México fue uno de los pocos países en América Latina donde la pobreza aumentó entre los años 2006 y 2008. Según el informe de la CEPAL, el porcentaje de personas en condiciones de pobreza en México aumentó del 31,7 a 34,8 por ciento.

El gobierno mexicano ha explicado este resultado en términos de la gravedad de los impactos externos como los precios del petróleo, la recesión en los EU –incluyendo una menor afluencia de remesas y exportaciones-, el brote de la gripe A y el retroceso de los ingresos por turismo por este motivo. Sin embargo, si México promueve la austeridad y la práctica de las políticas económicas “sólidas” para proteger a la economía, ¿por qué estas políticas siguen siendo ineficaces para hacer frente a la crisis actual?

El problema es que este modelo económico sigue basándose en la exportación directa e indirecta de mano de obra barata a través de zonas francas de exportación y la inmigración. Esto sólo ha aumentado la dependencia de México respecto a la economía de EU y promueve una desigualdad de ingresos aún mayor. Del mismo modo, las políticas monetarias que han prevalecido durante los últimos 37 años han puesto más presión sobre los salarios de los trabajadores, porque el banco central utiliza las reservas internacionales para proteger el valor del peso mientras mantiene un mecanismo de ajuste de salarios para detener la inflación. Como resultado, existe una débil demanda interna en el país lo que hace que la economía mexicana sea una de las más vulnerables a las conmociones externas.

La carga de este modelo económico en la mayoría de la población se ha intensificado por la crisis mundial. Disminución de la demanda de EU para las exportaciones mexicanas y las pérdidas financieras en los mercados de derivados de capitales nacionales y extranjeros con inversiones en México han incrementado las reducciones de plantillas en las empresas, los despidos masivos y cierres de plantas. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), cerca de dos millones de personas estaban sin trabajo en septiembre de 2009, la tasa más alta de desempleo en los últimos tres años.

En lugar de tratar los problemas estructurales de la economía mexicana, el gobierno ha apoyado paradas técnicas en las plantas de fabricación, una disminución de los salarios y beneficios en el convenio colectivo de los trabajadores y ha lanzado un programa de austeridad. Al mismo tiempo, el gobierno de Calderón está ampliando su medida populista de militarización de todo el país. Esto indica la consolidación del neoliberalismo populista como estrategia política, que no sólo es patrocinado por Calderón, sino también por el PRI.

La delincuencia organizada, la militarización y populismo neoliberal

Recientemente la delincuencia organizada vinculada a los cárteles de drogas se ha extendido en todo el país, incluso a la frontera sur de México con Guatemala. Inmediatamente después de la dudosa y controvertida elección presidencial de 2006, Calderón trató de obtener legitimidad mediante la imposición de una política de puño de hierro sobre la delincuencia organizada a través de la movilización de los militares. Desde 2006, cincuenta mil soldados federales han sido desplegados en todo el país. Esto era, en parte, considerado por muchos sectores de la población como un paso positivo para disminuir los niveles de violencia, particularmente en los estados donde se cree que el crimen organizado se ha infiltrado en las fuerzas policiales e instituciones locales. Esta estrategia de Calderón ha vuelto a ganar el apoyo popular a fin de aumentar su poder de negociación vis-à-vis con la oposición, como una forma de controlar la delincuencia organizada para mantener la estabilidad política necesaria para el funcionamiento de los mercados.

El PRI afirma que la estabilidad política está garantizada en sus administraciones presidenciales y culpa al PAN por los crecientes niveles de violencia en el país. Al mismo tiempo, el PRI evoca las imágenes políticas del pasado, de color de roda, que recuerdan sus prácticas clientelistas a través de las cuales utilizaba una pequeña proporción de los fondos apropiados ilegalmente a las clases subordinadas para ciertas subvenciones a fin de mantener la legitimidad, a nivel externo, de los mecanismos democráticos. Estas prácticas se han mantenido en el nivel estatal y local, resultando en un creciente apoyo para el PRI a nivel local de sectores de la población cada vez más marginados en los últimos años por las políticas neoliberales.

Tanto el PAN y el PRI han estado llevando a cabo campañas de inculcar el miedo como medio para permanecer en el poder. Por una parte, Calderón está tratando de aumentar la fuerza de su partido haciendo hincapié en que su política de militarización es la única manera de combatir el crimen organizado y desbaratar las alianzas entre los cárteles de la droga, la policía y algunas autoridades estatales y locales. Y que esta política sólo puede mantenerse si el PAN gana la elección presidencial de 2012. Por otra parte, el PRI está haciendo hincapié en que el voto por el PAN sólo ha aumentado la marginación y la violencia. Así, el PRI se presenta a sí mismo como la única opción política para las elecciones presidenciales del 2012. La desilusión con el PAN sobre las dificultades económicas y la creciente violencia se puede ver en las elecciones del 2009 –la mitad de los escaños de la Cámara baja, seis gobiernos estatales y unos 500 alcaldes en 11 estados – en las que el PRI obtuvo el 36.7 por ciento de los escaños, así como la mayoría de los puestos estatales y locales. Así, ambas partes están empleando estrategias populistas para ganar el apoyo popular en torno a los temas de violencia e inseguridad. Al mismo tiempo ambos han demostrado su compromiso con la austeridad interna, por un lado, y el gasto público discrecional por el otro para potenciar a aquellos grupos que pueden mantener la agenda neoliberal.

Dentro de la austeridad presupuestaria

La iniciativa de presupuesto 2010 propuesto por Calderón contradice su retórica anterior en relación con la respuesta anticíclica a la crisis mediante el gasto público y menos impuestos para la mayoría de la población. La iniciativa que envió al Congreso incluye un 0,5 por ciento del PIB y un aumento del dos por ciento en el impuesto sobre bienes y servicios, del 15 al 17 por ciento. Si bien Calderón sostuvo que este dos por ciento se canaliza a los programas sociales para combatir la pobreza, el objetivo de ampliar la fiscalidad regresiva de hecho sirve para aumentar los fondos estatales y así evitar un descenso en la calificación del crédito de la deuda del país. Curiosamente, las medidas contenidas en esta iniciativa difieren de algunas de las políticas establecidas por el Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, que sugieren evitar la tributación regresiva y un déficit temporal de un 2,5 por ciento del PIB para alentar el gasto estatal.

Cuando la iniciativa fue enviada al Congreso, el PRI y el centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) se opusieron a la propuesta del Ejecutivo. Dado que las negociaciones entre el partido del presidente y el PRI avanzaban, un nuevo consenso sobre el presupuesto era evidente. El presupuesto aprobado por el Congreso mantiene un incremento del uno por ciento de los impuestos regresivos e incluyó una petición al Ejecutivo para que elabore un programa de austeridad para el 15 de marzo de 2010.

La alianza entre el PRI y el PAN y el fracaso del PRD para oponerse al presupuesto muestra los límites de la liberalización electoral, una liberalización que ha permitido que el PRI y el PAN monopolicen el poder en el Legislativo y el Ejecutivo para favorecer a determinadas fuerzas dentro de sus partidos. En esta alianza el PRI, que ostenta la mayoría de escaños en la Cámara baja, apoyó una ampliación de la fiscalidad regresiva mientras el PAN acordó destinar más fondos a los gobiernos estatales, que son en su mayoría controlados por el PRI, así como a eliminar mecanismos de transparencia y rendición de cuentas en el gasto estatal y municipal y reducir los programas sociales federales. De hecho, los estados que recibieron grandes beneficios de este presupuesto son el Estado de México, cuyo gobernador es considerado el principal contendiente a la candidatura presidencial del PRI en 2012 y Oaxaca, cuyo gobernador fue declarado culpable de violaciones de derechos humanos en la Corte Suprema. Este presupuesto permite a los gobernadores del PRI utilizar los fondos públicos de manera discrecional para obtener apoyo en sus propios estados, aumentar sus redes clientelares y mejorar la posición del partido en las próximas elecciones presidenciales de 2012. Tanto el PRI y el PAN, junto con otros partidos como Convergencia y el Partido Verde y de algunas facciones del PRD, también acordaron la creación de un programa de austeridad, siempre que los grandes presupuestos de los partidos políticos y el Legislativo, que incluye los gastos personales y el seguro médico privado para los legisladores, no se redujese.

Las negociaciones presupuestarias revelan los límites en la democratización de la toma de decisiones económicas en el país. En primer lugar, la solicitud del Congreso para un programa de austeridad muestra que aquella no ha sido necesariamente impuesta desde el exterior, sino que es consecuencia del equilibrio interno de las fuerzas de México, en particular sus “instituciones representativas”, que han internalizado la disciplina capitalista en el país. En segundo lugar, las negociaciones presupuestarias de 2010 ilustran cómo las demandas de la sociedad han sido aisladas de la toma de decisiones económicas y la política partidista. La marginación de las demandas populares sólo beneficia a un pequeño grupo, en particular el del capital financiero, cuya inversión en deuda pública y en pesos mexicanos está garantizada por los fondos disponibles en el presupuesto público del próximo año.

Podría parecer extraño que Calderón y los legisladores del PAN decidiesen negociar un presupuesto con el PRI, que aumenta el poder autoritario de éste a nivel estatal, a un alto costo político para el PAN en las próximas elecciones presidenciales de 2012. Una de las razones por su generosa donación para el PRI fue que el presupuesto de austeridad no podía pasar sin los votos de los legisladores del PRI. Además, Calderón necesita el apoyo del PRI en el Senado para la confirmación de Agustín Carstens como nuevo presidente del Banco Central, que es uno de los colaboradores más cercano de Calderón y orquestador del nuevo impuesto regresivo, a fin de aumentar los planes del presidente sobre la política económica. La otra razón es que ambas partes están de acuerdo sobre la continuación de la agenda neoliberal y la exclusión de las fuerzas progresistas en el ámbito político. Y ambos están siendo presionados para avanzar en esta dirección por las asociaciones de grandes empresas. Las dos partes, con algunas excepciones, han apoyado el cierre repentino de la empresa pública de electricidad, Luz y Fuerza del Centro, y el ataque a la Unión Trabajadores de la Electricidad de México, mientras que protegen a otros sindicatos que apoyan la agenda neoliberal actual, como el docente de la Unión Nacional de la Educación. El PAN podría incluso estar dispuesto a permitir que el PRI aumente su poder mientras deje intacta la agenda neoliberal y no permita que las fuerzas sociales progresistas participen en la formulación de políticas. Si bien parece existir un consenso entre el PRI y el PAN en la trayectoria neoliberal ese consenso sigue siendo frágil debido a los conflictos internos dentro de cada una de las partes del neoliberalismo mexicano.

La fragmentación de la política neoliberal de México y los espacios para la resistencia

La coyuntura actual de México ha producido crecientes tensiones entre los partidarios del proyecto neoliberal en sí. Mientras que las administraciones anteriores han construido un consenso en torno a la agenda neoliberal, el desacuerdo sobre estas políticas se ha hecho evidente durante la presidencia de Calderón. El presupuesto 2010 rompió la unidad del PAN cuando los senadores, en particular, se resintieron ante la presión de Calderón para avanzar en el aumento de los impuestos y otorgar mayor margen de maniobra para el gasto discrecional a gobernadores de los estados. Además, las estrechas relaciones entre Calderón y el sector empresarial se han vuelto tensas después de las negociaciones presupuestarias para 2010. En la reciente Cumbre de Negocios en Monterrey algunas de las corporaciones más grandes de México no sólo expresaron su disconformidad con el presupuesto de Calderón, sino también con el “modelo promovido por el gobierno en los últimos 25 años, que sólo ha generado bajas tasas de crecimiento y los bajos niveles de empleo “.

Las tensiones entre las grandes empresas y el PAN, así como en el PAN y el PRD se han combinado con el descontento popular para abrir espacios de resistencia a las fuerzas de oposición en el nivel local, estatal y nacional. Sin embargo, es necesario superan las divisiones dentro de la izquierda mexicana a fin de tomar ventaja en esta situación. El enfoque electoralista y los conflictos internos en el PRD no han permitido a este partido forjar alianzas con los trabajadores y las organizaciones de base a nivel nacional. Además, existen diferencias regionales en relación con las cuestiones que se consideran relevantes para una agenda alternativa al neoliberalismo. Por ejemplo, las personas en el norte de México, incluyendo las organizaciones sociales progresistas que trabajan sobre todo cuestiones relacionadas con las drogas y la violencia de las maquiladoras, no necesariamente se identifican con las luchas en el centro y sur de México tales como la movilización de los trabajadores mexicanos del sindicato de electricistas y el movimiento zapatista. En general, es necesario encontrar puntos comunes entre los movimientos políticos y las organizaciones sociales progresistas a nivel nacional a fin de crear consenso en torno a una agenda democrática que pueda cobrar impulso en la coyuntura actual.

* Hepzibah Muñoz-Martínez es investigador y escritor.

Una potencia mundial

* Olvida fácil el gobernador del Edomex la ruta que ha seguido su propia administración y juega, imitando al veleidoso Hugo Sánchez, al motivador profesional. No somos, pero seremos, intenta esbozar al anunciar desde ya que el país puede convertirse en una potencia mundial porque tenemos todo para lograrlo.

Miguel Alvarado

El gobernador mexiquense colabora con el diario Reforma, al cual envía escritos firmados por él y que se pueden consultar en la página oficial de la administración estatal. En uno de ellos, escrito el 10 de diciembre del año pasado, Peña considera a este 2010 como un “año de definición” y aprovecha para promover sus puntos de vista como un estadista enterado de la situación mundial aunque preocupado por los rumbos que económicos y políticos que tomará México. Así, pregunta sin más si en México “¿tenemos ahora un objetivo estratégico?”.

Para el gobernador, matriculado en la Panamericana universidad opusdeísta “en la Independencia y la Reforma, el país buscaba obtener y defender su soberanía; en el criticado porfiriato se impulsaron como objetivos el “orden y el progreso”; en la Revolución, se luchó por la igualdad y la justicia social. ¿Y ahora, qué buscamos?”.

Estas fechas para el grupo de los poderosos detrás de Enrique Peña son solamente un pretexto para dar a conocer la cara “seria” de quien propondrán para gobernar México. Lo alejan del discurso estúpido por el que Televisa cobró 60 millones 797 mil 986 pesos con 80 centavos lo largo de 12 meses, sin contar apariciones especiales de los artistas que se emplean con aquel sello ni promociones extraordinarias. Lo apartan meticulosos de los comerciales disfrazados de investigación que TV Azteca promueve y por los que ha cobrado 19 millones 550 mil pesos. Lo colman de intelectualidad, ciencia política al servicio de sí mismo donde tal vez surta efecto el artificio en esta otra sala de maquillaje. Allí donde las televisoras muestran al gobernador como un petimetre nada más acicalado, el diario Reforma lo hace pasar chabacanamente como líder de opinión y corrobora sin querer que hoy es cada vez más difícil defender al Ejecutivo.

“En unos meses habremos de celebrar el Bicentenario del inicio de la Independencia y el Centenario de la Revolución. En estas conmemoraciones, además de valorar lo que hemos logrado, debemos reflexionar sobre lo mucho que aún queda por resolver. 2010 nos brinda una gran oportunidad para pensar en México, para delinear qué tipo de nación queremos llegar a ser en el siglo XXI”, desliza Peña o quien le escribe los artículos al siempre inquieto Reforma para, acto seguido, proponer soluciones de fondo para los múltiples retos que enfrenta el país. Señala, muy crítico y serio que una ausencia de visión compartida de país no permite avances y la califica de grave. El gobernador se permite, muy juicioso, un espacio para la ironía y la autocrítica cuando de manera clara y contundente, como dice en sus discursos, contesta aquella pregunta con la que iniciaba su introducción a Los Pinos, “¿tenemos ahora un objetivo estratégico?”. El país no, por supuesto. Lo dicen él y los números que reducen al presidente Calderón a poco menos que nada. Peña, sin embargo, perfila aquí una estrategia, pues él sí tiene uno y está dispuesto a aplicarlo. Sabe que el imperio mediático que le prestaron Azcárraga y los Salinas no durará para siempre. Es lo que tiene y los ha usado como punta de lanza para que el país se entere de que tiene la opción de elegir, de elegirlo a él si se puede. Usar a Televisa es la estrategia. Usarla, pero con tacto. Esto ninguno de sus críticos lo alcanzó a ver. Peña está, pues, más allá de los 68 millones de pesos pagados a Lucero por un par de comerciales pero ahora más cerca de los 2 millones 551 mil 319 pesos con 5 centavos que Reforma logró facturar al gobierno mexiquense en el 2009.

“Actualmente no tenemos claridad en las metas ni consensos sobre los métodos. Por eso estamos entrampados discutiendo -o evitando discutir- las reformas política, fiscal, energética, laboral, educativa, etcétera. Estamos debatiendo los cómos, sin antes habernos puesto de acuerdo en los qués. Se ha caído en la trampa de confundir los medios con los fines”, apostilla Peña en otro párrafo de su artículo mientras el Estado de México es una masa informe en cuestiones políticas, fiscales, energéticas, laborales, educativas y demás etcéteras.

Los primeros pasos que intentan un nuevo rostro para el gobernador están dados como los de un bebé. Los da, sí, y son notorios, llenos de las buenas intenciones que no ha podido cristalizar en su administración, protegido por amigos y familiares en el minipaís que se han construido para sí. Como todos los políticos disfrazados de estadistas, queda a deber los qués y ni siquiera hay un esbozo de aquellos cómos que debaten en la trampa de confundir los medios con los fines. El camino que lo llevará a dirigir al país se convierte por ahora en el fin, burdo y obtuso y lo inserta en el objetivo urgente, inmediato que sus patrocinadores deben resolver. Si ganan, ya verán la manera de destrabar los medios de los fines.

Peña observa un país sin objetivos compartidos, polarizado y paralizado a nivel institucional, sin metas que unifiquen y por ello “lograr esta definición de país no es un ejercicio sencillo. No se trata de un discurso con buenas intenciones; debe ser un ejercicio de diálogo constructivo, de planeación estratégica a largo plazo, en el que se hagan explícitos los valores, principios y preocupaciones de la sociedad. Esta visión de país, además, debe gozar de amplia legitimidad democrática, no puede ser una imposición. Debe ser resultado de la retroalimentación de debates y consultas con todas las regiones y sectores de la sociedad”.

Olvida fácil el gobernador la ruta que ha seguido su propia administración y juega, imitando al veleidoso Hugo Sánchez, al motivador profesional. No somos, pero seremos, intenta esbozar al anunciar desde ya que el país puede convertirse en una potencia mundial porque tenemos todo para lograrlo. El mensaje, muy sencillo a pesar de la palabrería, apela al sentido común de los electores. Dice que paren un poco, que miren a su alrededor y que analicen si así es como quieren vivir. Peña responde por otros y de una vez propone estar a la par de las potencias con la condición de sostener proyectos políticos de largo plazo que impliquen “la continuidad entre sexenios”.

La experiencia de la alternancia en el poder no le gusta al gobernador y sabe que tampoco gusta a las mayorías. Observa preocupado y con el ceño fruncido la devastación que los panistas cristalizan cada día. Los culpa indirectamente del retroceso en el que su entidad está sumergida. Él quiere, pero no lo dejan, indica en hábiles pero inocentes juegos de palabras que cuidan de no mencionar a Calderón de manera directa o a cualquier otro. No quiere comprometerse todavía. No son los tiempos para ello y prefiere referencias periféricas, el disfraz de Maquiavelo de chorizo.

“Las aspiraciones sociales de 1810 se expresaron en el movimiento que culminó con nuestra Independencia; las de 1910 en la Revolución que generó mayores oportunidades para los mexicanos; ahora, las de 2010 deben canalizarse hacia una nueva Gran Definición. Encontremos juntos la visión de país que nos invite a dejar las diferencias a un lado; la visión que conjugue los sueños y las esperanzas de los mexicanos.

Sabemos que en un año no se cambia un país, pero sí se reorienta su destino. Que 2010 sea el año en que México encuentre su visión compartida”, termina el estadista que ya ha reorientado destinos de pueblos enteros, como Atenco, que no entraba en el concepto de visión compartida. La Gran Definición dejará más oportunidades para los mexicanos. Esta misma ha dejado la oportunidad de cualquier cosa en poder de quienes se acogen al gran montielato que se acoge a la experiencia en el poder de Salinas de Gortari. Allí están los que son y fuera de ese círculo la vida no existe, no es ni será. La farsa democrática es un ejercicio que puede llevarse todavía más lejos y así lo hace el Ejecutivo, amparado en la impunidad de su encargo. La paz de las armas, la paz del cártel elegido, el progreso de la mano dura, el consenso de los suyos, la visión en un solo sentido, la justicia de lo ilegal. Peña se reconstruye a sí mismo. Se ridiculiza a propósito para librarse del maquillaje del artista y se lanza a la escena con pasos de can-can ensayados hace años pero que lo hacen trastabillar

Las fábulas bicentenarias remiten por fuerza a otros gobernadores afanados en pulir gacetillas, como el caso de Lorenzo de Zavala, un yucateco que gobernó el Edomex a principios del siglo XIX pero que se decidió por abrazar la ciudadanía texana. Este Zavala colabora insistente en los semanarios El Misceláneo, El Aristarco y El Filósofo Meridiano y se permite, como el gobernador actual, hacer un análisis del país en el que vive, allá por 1812. “Como el tiempo anterior a los sucesos de 1808 (que preparan la insurrección de Hidalgo) es un periodo de silencio, de sueño y de monotonía, la historia interesante de México no comienza verdaderamente sino en este año memorable”. Y cree que el país no está preparado para ser una potencia mundial, ni siquiera para la independencia y que el pueblo se ha ido con la impresión de que es ya una nación hecha y derecha porque Hidalgo, Morelos y el constitucionalismo liberal de las Cortes españolas así se lo indicaron, pero lo único que sucedió es que se preparó un terreno fértil para la llegada del implacable y políticamente astuto Agustín de Iturbide. “Si su obra periodística es abundante, las referencias a él y a su actuación política desafortunada podrían llenar volúmenes”, concluye el escritor Emmanuel Carballo sobre el texanizado Zavala.

La costosa libertad

* La ambiciosa agenda de festejos de Enrique Peña Nieto ha sido afianzado con el poderío económico de uno de los presupuestos más grandes del país y aunque el ex gobernador mexiquense y coordinador de los trabajos del Consejo Consultivo Mexiquense, César Camacho Quiroz, asegura que el Estado de México no tiene una partida especial, se estima que la inversión destinada hasta este momento a los trabajos conmemorativos alcanza una cifra superior a los 61 mil 624 millones de pesos en autopistas, puentes, parques, hospitales, obras hidráulicas, ciudades bicentenario, bibliotecas y demás trabajos que se han concretado.

Elpidio Hernández

El 10 de julio de 1910, el general Díaz lograba extender su dictadura militar al conseguir su octava reelección como presidente de la república. Pólvora y balas parecían inevitables en una nación cuyo gobierno estaba dispuesto a perpetuarse en el poder a sangre y fuego. Mientras tanto, en las entrañas de la capital mexiquense las familias más prominentes de aquellos días se organizaban en la Junta Central del Centenario para promover y auspiciar los festejos independentistas, celebraciones que adquirieron forma el 31 de agosto de 1910, cuando el estudiantado y la gendarmería toluqueña ofrecieron una serenata en el Portal de la Paz, hoy nombrado portal Madero. En aquellas fechas el gobernador mexiquense era el militar Fernando González, personaje sin ambiciones presidenciales pero con la misma adicción a las inauguraciones que el mandatario moderno. Así, con un presupuesto limitado el general González forjaba su propia agenda para conmemorar el Centenario Independentista que incluía, entre otros proyectos, la edificación de la Plaza España, la Fuente del Centenario de la Independencia, la Escuela Normal de Profesores, el Teatro del Centenario y un mercado municipal que finalmente no logró cuajar por el estallido del movimiento revolucionario.

Cien años después el gobernador Enrique Peña Nieto, respaldado por un presupuesto de 134 mil millones de pesos, se prepara para festejar con bombo y platillo el centenario de la revolución y el bicentenario de la Independencia. Sorteando en lo posible los avatares de la recesión económica los proyectos conmemorativos, de a poco, se han ido construyendo. La administración mexiquense cerró el 2009 con poco más de un centenar de obras “Bicentenario” inauguradas, como el Viaducto Elevado Bicentenario, el libramiento Toluca “Ruta de la Independencia Bicentenario”; la autopista Toluca-Zitácuaro “Ruta de los Insurgentes Bicentenario”, el Colector Cuauhtémoc Bicentenario, la Ciudad Jardín Bicentenario en Nezahualcóyotl, la Biblioteca Mexiquense del Bicentenario y escuelas y hospitales aderezados con el nombre de algunos de los llamados próceres de la nación. Estas obras conmemorativas hasta el momento han alcanzado una inversión estimada de 61 mil 624 millones de pesos.

Mientras el Ejecutivo estatal echa la casa por la venta, los ajustados presupuestos de las alcaldías sólo alcanzarán para sobrias ceremonias, remodelaciones y contadas inauguraciones como en Naucalpan donde la alcaldesa de filia priista, Azucena Olivares, intentó sin éxito bautizar un recién estrenado teatro con el nombre de “Teatro Enrique Peña Nieto”, pero ante las severas críticas de las que fue objeto optó por simplemente llamarlo “Teatro de la Ciudad Bicentenario”.  

El Consejo Consultivo del Bicentenario tiene preparado un programa con poco más de 500 actividades alusivas a las fechas, que lo mismo incluye futboleros encuentros que caravanas culturales, artísticas, musicales y gastronómicas, además de la edición de 400 obras literarias. El Consejo Consultivo está integrado por personajes del sector empresarial, político e intelectual mexiquense –Enrique Peña Nieto. Luis Enrique Miranda Nava, César Camacho Quiroz, Héctor Aguilar Camín, Pedro Aspe Armella, Enrique Bátiz Campbell, Gilberto Borja Suárez, Carlos Peralta Quintero y Luis Orvañanos Lascuráin son sólo algunos de los nombres que figuran en su directorio.

En 1910, con un presupuesto austero el general porfirista González y opuesto al movimiento revolucionario se aventuraba a recorrer las calles de la entidad para develar placas y cortar listones conmemorativos al centenario independentista. El 27 de septiembre el gobernador y el marqués de Polavieja, emisario del rey Alfonso XIII de España, llegaban hasta la avenida Independencia para inaugurar la Escuela Normal de Profesores, aderezada con un escudo con un yunque y un martillo que al golpear daba la impresión de desprender destellos y que era complementada con el apotegma de “Educar es redimir”. En la misma capital mexiquense, en la esquina que hacen Paseo Colón y Venustiano Carranza se develaba la placa del principal legado de los festejos independentistas de 1910. Se trata de la Fuente del Centenario de la Independencia, popularmente conocida como “El Águila”, centro de reunión ineludible para las celebraciones futboleras y uno de los pocos iconos toluqueños de aquella vieja modernidad; sin embargo –narran los historiadores- la instalación de la escultura despertó las pasiones entre los regidores toluqueños de aquellos días, unos a favor de que la pieza quedase en Paseo Colón sin importar que se tuviera que destruir la columna destinada al busto del general Villada y en el otro extremo los villadistas, pujando estérilmente porque que la obra del escultor Juan de Dios Fernández se colocara en otro lugar. En septiembre de ese revolucionario 1910, en el corazón de la capital mexiquense era inaugurada la Plaza España o Plazuela del Carmen, como también se le conoce y que hoy alberga entre otros eventos la feria de la Virgen del Carmen. Narra la historia que durante el movimiento revolucionario los paredones aledaños a la plazuela fueron mudos testigo de un raudal de fusilamientos; el espacio en los tiempos modernos fue remozado en el extinto gobierno del panista Sánchez Gómez, a quien ahora se le señala de no reportar en qué gastó 42 millones de pesos. El 15 de septiembre el general Fernando González -sin el glamur de las ceremonias peñistas- cortó el listón del Teatro Centenario localizado en la avenida 16 de Septiembre número 50, en Villa Nicolás Romero, espacio que a cuatro años de ser inaugurado sería utilizado como cuartel temporal de los ejércitos constitucionalistas y escenario de múltiples batallas revolucionarias. El 28 de septiembre de aquel 1910, expandiendo las celebraciones independentistas, el gobernador Fernando González se trasladó a Tenango y acompañado del jefe político de la localidad, Teodoro E. Alcocer y Cruz y del presidente municipal de la demarcación, Victoriano González, inauguraron el palacio municipal. El 2 de octubre, la caravana gubernamental encabezada por el general González, siguió su peregrinar hasta llegar al municipio de El Oro, donde develó la placa del palacio municipal de esa demarcación.

La ambiciosa agenda de festejos de Enrique Peña Nieto ha sido afianzado con el poderío económico de uno de los presupuestos más grandes del país y aunque el ex gobernador mexiquense y coordinador de los trabajos del Consejo Consultivo Mexiquense, César Camacho Quiroz, asegura que el Estado de México no tiene una partida especial, se estima que la inversión destinada hasta este momento a los trabajos conmemorativos alcanza una cifra superior a los 61 mil 624 millones de pesos en autopistas, puentes, parques, hospitales, obras hidráulicas, ciudades bicentenario, bibliotecas y demás trabajos que se han concretado.
Sin embargo, las obras más importantes y significativas del “Bicentenario” han sido concesionadas y financiadas con capital privado. El Viaducto Elevado “Bicentenario”, la obra de infraestructura vial más importante de las últimas décadas en el Estado de México, fue concesionado por 30 años a la española OHL, del empresario José Andrés de Oteiza que recauda cinco pesos por el recorrido que va del ex Toreo de Cuatro Caminos a Lomas Verdes y viceversa.

El libramiento Toluca “Ruta de la Independencia Bicentenario”, que conecta a Lerma con Atlacomulco, tuvo una inversión de mil 467 millones de pesos y fue concesionada por 25 años a la empresa C.F.C. Concesiones SA de CV, propiedad del magnate mexicano Carlos Slim, cuyos negocios se han extendido al negocio de las autopistas de peaje, carretera que es operada por la Promotora del Desarrollo de América Latina SA de CV, otra de las filiales eslimistas.

La autopista “Ruta de los Insurgentes Bicentenario”, que conecta a Toluca con Zitácuaro fue concesionada a la empresa Autovías Concesionadas Mexiquenses, propiedad del empresario Héctor Ovalle y administrada por la empresa Operadora de Autopistas, S.A. de C.V, tiene una tarifa de 55 pesos por recorrido y un promedio diario de 7 mil 188 vehículos. Por su parte, Circuito Exterior Mexiquense que conecta las autopistas de: México-Querétaro, México-Pachuca, México-Puebla hasta los límites del Estado de Morelos fue concesionada a la empresa Conmex S. A. de C. V, con una tarifa para auto particular de 98 pesos y un promedio de 108 mil 458 vehículos diarios y que también forma parte de las celebraciones del centenario de revolución y el bicentenario de la independencia.

Pero la obra emblemática de los festejos mexiquenses será Las Torres Bicentenario, que estarán ubicadas en el espacio que ocupaba el extinto reloj de la Puerta Tollotzin. La obra, que está en proceso de construcción, incluye dos torres independientes con una altura de 65 metros, 30 metros de diámetro en la base, seis metros de diámetro en la cúspide, un monolito de agua y tendrá un costo aproximado de cien millones de pesos. En los once mil metros cuadrados que han sido dispuestos, también se planea edificar un espejo de agua con fuentes danzantes, puentes e incorporaciones viales, paraderos vehiculares, estacionamiento de tres niveles, servicios sanitarios, oficinas, un museo bicentenario relacionado a pasajes históricos de la independencia y revolución mexicanas, además de contar con un foro en donde habrá un área de exhibiciones temporales y permanentes, así como un auditorio para conferencias y mesas redondas.

Camionetas y autos mexiquenses también serán participes de las conmemoraciones, en 2009 fue puesta en circulación una placa alusiva a la fechas. El diseño de la placa “Bicentenario” contiene la imagen de fondo, de izquierda a derecha, de Josefa Ortiz de Domínguez, José María Morelos y Pavón, Miguel Hidalgo y Costilla, Vicente Guerrero e Ignacio Allende. En la parte superior izquierda se incorporan los colores de la Bandera y la leyenda “Bicentenario de la Independencia”, mientras que del lado superior derecho se encuentra la imagen emblemática que se tiene en la entidad para los festejos.

El Barco Ebrio

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Las campañas mediáticas del gobierno del Estado de México cerraron el año 2009 con un gasto publicitario en medios de comunicación de 124 millones 999 mil 125 pesos con 77 centavos.

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La imagen del gobernador Peña no se encuentra solamente en los medios convencionales. También las llamadas redes sociales han sido blanco de la sobreexposición y Twitter, Facebook y sitios que ofrecen blogs gratuitos se encargan de promover vida y milagros del Ejecutivo estatal.

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Uno de los diarios consentidos del gobierno peñista e históricamente de las administraciones priistas es El Sol de Toluca y la franquicia conocida como El Sol de…, que incluye al diario deportivo Esto y al periódico especializado en nota roja, La Prensa, además de un cabezal relativamente nuevo que aglutina a la mayoría de los diarios llamados Cambio y Heraldo en todo el país, además de la radiodifusora ABC. Estos medios pertenecen a la Organización Editorial Mexicana, OEM, propiedad de la familia Vázquez Raña, de ascendencia española y que encontró su veta dorada en la época del ex presidente de México, Luis Echeverría, con quien trabajaron como prestanombres para entrar a la industria de los medios impresos.

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El Sol de Toluca es uno de los diarios de mayor circulación y cubre sin recato las actividades oficiales del gobernador Peña. Funciona además como el contrapeso informativo que los gobiernos necesitan cuando se meten en cualquier tipo de problemas. Así, El Sol de Toluca creó una gris pero espesa cortina informativa en los casos del ex gobernador Montiel, la represión en San Salvador Atenco, la muerte de Mónica Pretelini, la injerencia de Televisa en el palacio de Lerdo, el asesinato de los escoltas de la familia Pretelini en Veracruz, las elecciones intermedias del 2009, los casos de corrupción en las administraciones priistas y otras minucias. Olegario, uno de los hermanos Vázquez Raña, es también propietario del periódico de circulación nacional Excélsior o lo que de él queda. Curiosamente, Excélsior encontró una de sus tantas muertes en los años 70, cuando era dirigido por el periodista Julio Scherer y en Los Pinos habitaba Luis Echeverría.

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Vicente Leñero escribió una extensa crónica acerca del suceso en 1978 y que fue publicada en forma de libro con el nombre de Los Periodistas. Lectura obligada para entender cómo se maneja el poder gubernamental con la prensa y una bitácora histórica necesaria para ubicar a personajes disfrazados de periodistas, allí se desglosa el fin del mencionado diario y el nacimiento de la revista Proceso y el periódico Unomasuno, hoy otro cadáver viviente en vías de putrefacción, propiedad de un empresario toluqueño de origen libanés, Naim Libién.

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Luego de unos años, la OEM se enquistó en la preferencia de los gobiernos estatales, aunque a nivel nacional El Sol de México ni siquiera asoma en la competencia periodística. Esto es solamente una anécdota, pues El Sol de Toluca se encarga de mantener las finanzas de muchos de sus hermanados diarios.

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El Sol de Toluca, muy modesto, se llevó 417 mil 72 peso con 87 centavos y La Extra del Sol cobró 16 mil 387 pesos con 50 centavos. El negocio en apariencia no resulta tan bueno si sólo se toman en cuenta estas dos entradas y se considera la publicidad reconocida de manera oficial por el cliente máximo. No se facturaron editoriales o notas disfrazadas, aunque sí es posible contarlas.

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El cobro de El Sol de Toluca es lo de menos, porque su función principal es servir de enganche para los otros diarios de la OEM. Así, el 2009 fue bastante bueno para la organización de los Vázquez, pues su relación con el gobierno mexiquense dejó en sus arcas 5 millones 771 mil 275 pesos. Excélsior terminó cobrando un millón de pesos.

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La presencia del gobierno del Edomex es casi total. También se promociona en publicaciones como La Jornada, que cobró un millón 452 mil 628 pesos con 83 centavos. Otras como el diario Reforma, de filia derechista, facturó 2 millones 551 mil 319 pesos con 5 centavos. Milenio, otro preferido del gobierno estatal, cobró 2 millones 161 mil 448 pesos.

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El otro extremo los representa el mencionado Unomasuno y la cadena de medios del empresario Libién, que optan por la estridencia de fuentes imposibles de corroborar en la campaña antipeñista que desde el 2005 arman contra Peña debido a la suspensión de pagos publicitarios. Esta desmemoria no es nueva ni patente propia del dueño del Unomasuno. La historia del periodismo en México registra desde la etapa independentista casos similares.

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Uno de ellos refiere la historia del fundador de El Telégrafo de Guadalajara, que vio la luz del 27 de mayo de 1811 al 24 de febrero de 1824. Francisco Severo Maldonado era veleta de todos los vientos y lo mismo le daba apoyar la causa de Miguel Hidalgo que a las tropas del realista Calleja. Primero, Hidalgo controló Guadalajara por un tiempo pero luego sobrevino un desastre llamado Puente de Calderón, que permitió la captura de aquella ciudad por los soldados de Félix María. Se encontró con que Maldonado era editor de un semanario llamado El Despertador Americano que, entre otras cosas, tenía como misión arropar la figura del cura de Dolores, a quien llamaba El Nuevo Washington. Había cometido el error de llamar al propio Calleja “bárbaro” y ahora que tal personaje mandaba en la ciudad, tembló de pavor. Se acogió a los indultos que dispensaba el ejército realista y entonces escribió los dictados de los leales a España. “Americanos: libres ya de las cadenas de la violencia que nos impuso el apóstata más rapaz y sanguinario que jamás se haya visto (Hidalgo), puede nuestra pluma en lo sucesivo ser el órgano de la verdad”, comentaba el veleidoso editor y llenaba de calificativos al cura, que tuvo que aguantar un “infame y descarado”, además del violentísimo pero jocoso “Sardanápalo sin honor”. Años después, este Severo se desdecía de todo y abrazaba de nuevo los aires de libertad de los insurgentes.

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Lo mismo sucede ahora. Antes, hace 200 años, ni realistas ni insurgentes supieron atraerse una verdadera prensa y los bandos por igual trataron de acallar las voces que les eran contrarias. La ecuación era más que fácil y es la que hoy se utiliza comúnmente para mantener una falsa libertad de expresión apostillada en sus cimientos por el pago de publicidad oficial. Los dueños de los periódicos no han podido respetar la delgada línea que esto separa al “chayote” de la venta legítima de espacios, que es finalmente de lo que viven los medios, pues al menos en el Edomex las ventas directas de los ejemplares ni siquiera son representativas. Nadie sobrevive de ello.

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La prensa del año 2010 reconoce la estrategia publicitaria del gobierno casi en todos los casos como la única o más importante fuente de ingresos, lo que permite entregar las líneas editoriales en aras de salvar los proyectos informativos. Así, en el 2009, medios como Adelante en la Noticia pudieron cobrar 920 mil pesos del palacio de Lerdo; la página de Internet de TV Azteca se llevó 57 mil 500 pesos mientras que Contralínea y Fortuna alcanzaron entre las dos 897 mil pesos. La emisora de radio Crystal 93.3 facturó 460 mil pesos mientras que las desconocidas Código Topo y D’interés cobraron 138 mil y 345 mil pesos cada una. El Diario pudo acceder a 517 mil 500 pesos mientras que El Heraldo de Toluca, propiedad de la poderosa familia Mena con influencias en el gobierno y el sector empresarial, se embolsó un millón 35 mil pesos.

El mejor peinado

* El Waterloo de Peña tiene su mismo nombre. La batalla que debe ganar, la única, lo rebasa en tiempo y forma para pedirle factura por cuentas personalísimas que no ha podido ingresar en el saldo de lo pagado.

Miguel Alvarado

La presidencia de México es uno de los negocios más rentables en el país. Por ello políticos, empresarios y mafiosos se afanan cada seis años para conseguir el poder, siempre por las malas porque su inversión nunca será defraudada. Ya con él en sus manos, lo de menos es cumplir lo prometido o trabajar como la lógica indica. El país es una industria muy particular donde no valen democracias ni anarquías. El orden escalafonario no comienza con el presidente en turno, aunque participe de alguna manera en la toma de decisiones. México está inmerso, desde hace decenios, en un modelo que consigue que las cosas caminen como puedan sin necesidad de intervenciones o cambios drásticos en su vida pública. Los movimientos dramáticos que engloban el asesinato de algún personaje, los cambios en gabinetes, el petróleo, las divisas, el narco, la asignación de presupuestos y otras minucias se deciden en función del bienestar de quienes controlan la nación.

Los mexicanos seguimos creyendo en el sistema democrático que desde hace tiempo no funciona y todos lo saben. No basta que un tipo honesto o capaz asuma el control porque es una mentira. Si alguna vez hubo un personaje así en Los Pinos, nunca le dejaron tomar decisiones que no beneficiaran a los verdaderos dueños de México.

Bajo estas y otras circunstancias es casi imposible una revuelta social y ni siquiera pensar en una armada. El control sobre la sociedad es total y la libertad, cualquiera que ésta sea, tiene un elevado precio pero ni siquiera pagándolo se puede obtener. Así funcionan las cosas y así es aceptado. Lo mismo pasa a otros niveles, en los gobiernos estatales y municipales. Las elecciones son una ensoñación magnífica aunque permiten vislumbrar un esquema dictatorial inamovible, imperfecto pero inviolable.

El grupo político, empresarial y de mafia al que pertenece el gobernador Peña quiere el poder y deberá pagar por ello. Poderoso al fin y al cabo, puede minimizar los daños pero no evitarlos del todo. En el PRI, al igual que Beltrones, Paredes y los que se sumen a la lista de aspirantes no hay lugares para las buenas intenciones. Tampoco en el resto de las caricaturas llamadas partidos políticos. La historia oficial es una simulación que los medios de comunicación recogen apenas desde la isla más lejana. La otra información, aquella que se sabe de boca en boca y tiene el valor de una conseja es demasiado tétrica y peligrosa para quien la narra. Se queda, la mayoría de las veces, al nivel del subsuelo y sólo es utilizada pasados los años, cuando emerge como una mera curiosidad incapaz de cambiar nada.

Ya instalados en la enfermiza lucha por el poder, no hay alguno que no tenga pasados cuestionables. Los aspirantes se han sostenido en una serie de errores crasos y alianzas oscuras que alguna vez serán del dominio público y que pueden impedir la consolidación de estos proyectos de poder, que no gobierno. Pero no porque la conciencia pública los repudie, otros se quedarán fuera. Lo que piense el mexicano de a pie no tiene importancia a estos niveles y la simulación se convierte entonces en la carta fuerte de cada una de las caras visibles de los corporativos que pelean los cargos.

El gobernador mexiquense mira adelante y no encuentra rival que en este momento le haga sombra. El territorio mediático en el que se desenvuelve es demasiado cómodo pero también frágil. Peña compite contra sus propios errores, públicos o privados, aunque apuesta por la desmemoria de la masa electoral, a la que bastan menos de tres días para olvidar, encontrar el borrón y la nueva cuenta.

A estas alturas de la carrera por Los Pinos son inútiles, aparentemente, las regresiones al municipio de San Salvador Atenco, a los encarcelamientos de líderes sociales calificados de alborotadores o a las circunstancias extrañas en las que murió Mónica Pretelini, ex esposa del llamado Golden Boy. Tampoco importa demasiado la forma en la que el Ejecutivo se adueñó de los poderes estatales, el Congreso y el Judicial. Es imposible probar fraudes en las elecciones municipales así como también lo es volver a ver personajes calificados de corruptos ejerciendo de nueva cuenta en los mismos cargos que en su momento les atrajeron vituperios. Televisa terminó el año 2009 cobrando por publicidad 60 millones 797 mil 986 pesos con 80 centavos, la mitad de lo que el gobierno gastó en publicidad durante 12 meses. La historia oficial del Edomex cuesta a los gobiernos 6 millones de pesos en la Organización Editorial Mexicana y sus incontables soles cada año.

La familia de Peña y Montiel controla la entidad y sus alianzas los han fortificado. Otra historia se desarrolla allende las fronteras pero la influencia de los amigos de Peña trabaja desde hace mucho en ellas. La mesa parece puesta, a dos años de los comicios presidenciales.

Sin embargo, hasta la historia que escriben los ganadores tiene sus bemoles y los olvidos nunca serán más poderosos que los rencores. Los aspirantes priistas se destrozarán primero entre ellos y arreglarán sus pendientes cuentas en reuniones de café con galletitas y alguna copa de brandy. Si alguno no cede las pretensiones de los mejor posicionados, será cocido a fuego lento en los calderos del oprobio público mientras sus cocineros salvaguardan el honor al amparo de sus propias veleidades.

El Waterloo de Peña tiene su mismo nombre. La batalla que debe ganar, la única, lo rebasa en tiempo y forma para pedirle factura por cuentas personalísimas que no ha podido ingresar en el saldo de lo pagado.

Peña no es mejor ni peor que el resto de los contendientes. Es lo mismo, pero mejor peinado.