Alianzas perversas

* “Enrique Peña Nieto tendrá que sortear primero los problemas del Estado de México como las inundaciones de hace unas horas que desnudan a un gobernador que está distraído con otros menesteres y está dejando a un lado los problemas de la sociedad; un gobernador más preocupado por aparecer en internet, en la televisión, en los 200 años de independencia de nuestro país que en las necesidades de la población”, señala el catedrático por la UAEM de la facultad de Ciencias Políticas, Eduardo Rodríguez Manzanares, quien además pone en perspectiva las posibles alianzas políticas entre panistas y perredistas en algunas elecciones por venir.

Elpidio Hernández

La recuperación política del Partido Revolucionario Institucional es una realidad. El pasado cinco de julio dio una muestra de poder al pintar de rojo no sólo al Estado de México sino también a gran parte del país; en aquella jornada los priistas prácticamente ganaron todo y lograron imponerse, bajo el “Efecto Peña”, en 97 de los 125 municipios del Estado de México y en 39 de las 45 diputaciones locales que estaban en juego, mientras que a nivel federal se alzó con el triunfo en cinco de las seis gubernaturas en disputa: Nuevo León, Campeche, Colima, Querétaro, San Luis Potosí y sólo perdió en Sonora, que ahora es gobernada por el Partido Acción Nacional. Estos números han puesto a pensar a las cúpulas panistas y perredistas, que ya amenazan con competir en forma coaligada en varias entidades del país; la unión se ha concretado hasta el momento en Sonora, pero tiene amplias posibilidades de extenderse este mismo año a Sinaloa, Puebla, Hidalgo y Oaxaca.

Panistas y perredistas se han caracterizado históricamente por ser dos partidos políticos con distintas posturas ideologías y enfrentados con posturas irreconciliables en temas como el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la eutanasia, pero que en este 2010 podrían unirse con la única finalidad de frenar al PRI y las aspiraciones de Enrique Peña, quien tiene un pie adentro y la mitad del otro en Los Pinos.   

En el Estado de México el tema de una coalición PAN-PRD ya ha sido tocado en la cúpula de esos partidos. “Una alianza del PAN con el PRD en el Estado de México y en cualquier parte del país es viable siempre y cuando se anteponga el bienestar de los posibles gobernados”, dijo hace unos días el coordinador del grupo parlamentario panista, Óscar Sánchez. El coordinador de los perredistas en la Legislatura local, Ricardo Moreno Bastida aseguró que la alianza es posible y que nadie se debe espantar, pues se trata únicamente de “integrar un gran bloque para derrotar a los caciques priistas que tanto daño le han hecho al Estado de México”.

Este escenario se ha hecho merecedor de calificativos por personajes de la política local y nacional. “Perversas” y que “sólo buscan confundir al electorado” fueron las opiniones dictadas por el gobernador Peña, mientras que un “vergonzante” fue proferido por el dirigente estatal priista, Ricardo Aguilar Castillo, a la vez que el secretario de Gobernación, Manuel Gómez-Mont tildaba a la coalición como “antidemocrática y fraudulenta”.

Una alianza entre izquierdistas y derechistas no es algo nuevo en suelo mexiquense. Algunos pasajes de esa manufactura ya se han registrado con anterioridad en los municipios de Acambay, Temoaya y Temascaltepec con medianos resultados para los coalicionistas. Esos capítulos sucedieron en los comicios del 2006 para elegir alcaldes. En Acambay, el candidato de la Alianza por México, Ariel Peña Colín competía contra la coalición PAN-PRD-PT-Convergencia, pero al final de la jornada el saldo fue favorable para el abanderado priista, quien obtuvo nueve mil 396 votos, mientras que el candidato del la multicoalición obtuvo nueve mil 235 votos, 161 sufragios menos. En Temoaya las cosas pintaron diferente para panistas y perredistas que participaron coaligados. Su candidato, Germán Colín Arzate, alcanzó la victoria al obtener el 37.59 por ciento de la votación, mientras que el candidato del PRI se quedó con el 28.72 por ciento de las preferencias. En el municipio de Temascalcingo la coalición PAN-PRD-PT fue encabezada por el doctor Sebastián Lezama Plata, quien obtuvo buenos dividendos al lograr el 55.39 por ciento de los sufragios, mientras que el candidato priista obtuvo sólo el 29 por ciento de la votación.

El maestro en Ciencias Políticas y catedrático de la facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAEM, Eduardo Rodríguez Manzanares analiza alianzas y escenarios en el país y en el Estado de México, en una charla con este semanario.

– ¿El trabajo que hasta el momento ha desempeñado el gobernador Peña le alcanzara para retener la gubernatura el próximo año y obtener un triunfo en 2012?

– Primero, no debemos de perder de vista que el objetivo principal de los partidos políticos es llegar al poder, mantenerse y luego ampliar esa esfera de poder. No sólo el PRI está en esta dinámica de trabajo. Los otros partidos políticos, llámense PAN y PRD también tratarán de recuperar los espacios perdidos en las elecciones de 2009. Por su parte, el PRI tendrá que seguir trabajando para ganarse la simpatía, preferencia y distinción de la ciudadanía para elecciones tan importantes como las que tenemos en 2011 y 2012. Conforme el partido vaya afianzándose y respondiendo a las inquietudes de la ciudadanía, seguramente convertirá votos para el propio gobernador camino a su deseo de ser el abanderado de su partido político en 2012. Por supuesto que nada está escrito y definido en este momento; creo que las victorias que se obtuvieron en 2009 por algunos partidos políticos nos hablan de que éstas no son eternas. Hemos visto que el fenómeno de alternancia política se está acentuando y reflejando en todo el país. 

– ¿Cómo analiza las alianzas entre PAN y PRD?

– Cada uno de los partidos políticos tienen un ideario político propio, una plataforma ideológica que le es común a todos sus militantes. Por eso se aglutina un determinado número de ciudadanos en un partido político, porque simpatizan con la doctrina, con las ideas y con las formas de proceder de ese partido. Me parece que se está dejando a un lado este tipo de alianzas y coaliciones, ciertamente en apego al margen jurídico. Pero ya lo dijo César Nava, el propósito es sacar o no dejar que llegue el PRI a ciertos espacios públicos. Si ése es el fin de los partidos políticos, entonces estamos derrochando recursos en ese tipo de organizaciones. Los partidos no deben perder su identidad, la esencia que es común a sus integrantes y no deben sentarse en una mesa a negociar posiciones para decidir quién va a la cabeza, quién es el segundo frente y quién va de manera lateral para repartirse el botín. Con este tipo de procedimientos lo único que se está haciendo es que la ciudadanía se confunda. Una alianza como ésta nos llevaría a hacernos una pregunta: ¿sigue siendo necesaria la existencia de tantos partidos políticos? La manera como se están aliando o coaligando me parece que pervierte en buena medida la política y a los partidos porque pierden esa identidad, ese común denominador de sus militantes que, creo yo, no van a estar muy de acuerdo en las decisiones que está tomando la cúpula en alianzas tan extrañas, donde lo único que importa es cómo hacerle para que el PRI no llegue a las gubernaturas de esos estados; perdón, pero de eso no se trata, ahí es donde los partidos políticos han perdido credibilidad, confianza. Ahora resulta que el PAN y PRD convergen y tienen un proyecto afín. Entonces no tiene caso estar sosteniendo económicamente con nuestros impuestos a dos partidos políticos que tienen ideas comunes. Que se reestructuren y formen un solo partido político. Lo mismo pasa con el Verde Ecologista y el PRI. Si comulgan tanto, que sean parte de una sola estructura. ¿Qué caso tiene sostener ocho fuerzas políticas? Terminemos con tres o cuatro que sean verdaderas opciones para la ciudadanía, si vemos que el PAN y PRD van a ser lo mismo, ahorrémonos una muy buena cantidad de dinero para sostener a dos partidos políticos que terminan siendo uno solo.

– ¿Cómo es que dos partidos políticos con distintas posturas en temas como el aborto, la unión entre personas del mismo sexo y la eutanasia podrían participar juntos en una contienda? ¿Con qué plataforma política participarían?

– El eje rector sobre el cual va a descansar esta alianza será sólo llegar al poder. Creo que estas cuestiones, que son muy importantes porque nosotros sabemos cómo el PAN y el PRD en el DF se han pronunciado en temas como el aborto y la unión entre personas del mismo género, son posturas antagónicas; me parece que estos partidos políticos no le van a entrar de lleno a esos temas, van a dejarlos un poco abiertos, sin tocarlos. Seguirán siendo temas espinosos y no creo que lleguen a algo consensuado. Deberán tener cuidado de ver cómo responde la ciudadanía, los militantes, el voto duro del PAN y el voto duro del PRD, que se preguntaran en caso de ganar una gubernatura en Durango, en Oaxaca o en Hidalgo qué plataforma ideológica va a conducir los destinos de esta entidad. Creo que ni una ni otra, tendrán que construir un plan de trabajo, un programa de acciones tendientes a resolver los grandes problemas de estas entidades sin tocar los temas que los han mantenido enfrentados. También habrá que ver cómo se van conduciendo estos partidos rumbo a 2012, porque no me extrañaría que si las alianzas les dan resultado este año se plantearan como un objetivo, además de las gubernaturas, pensar en una situación similar para el 2012. No hay que olvidar la alianza que tuvieron en Nayarit, cuando llegó Antonio Echevarría a la gubernatura, que fue una alianza entre PAN-PRD-PT-Convergencia. Desde mi punto de vista las alianzas son válidas cuando los partidos tienen un ideario común, puntos coincidentes, pero aquí estamos hablando de puntos diligentes. Ahí está el PRD, que ha descalificado y declarado que Felipe Calderón era el presidente ilegítimo, el presidente espurio y ahora resulta que el PRD va de la mano con el PAN, al que criticó y juzgó. Me parece que hay contradicciones y regresamos a la esencia, están aplicando lo dicho por Maquiavelo, “el fin justifica los medios”. Lo único que les interesa es llegar al poder o no permitir que un partido político llamado PRI se sostenga en las gubernaturas. ¿Cómo hacer para sacarlo del poder? Previo al 2000 se hablaba mucho de sacar al PRI de Los Pinos, se sacó al PRI de Los Pinos, ¿y? ¿Qué sucedió con nuestro país? ¿En qué nos beneficiamos? ¿En qué hemos cambiado?

– ¿Legitimará la ciudadanía estas alianzas?

– No tengo la menor duda que las alianzas o coaliciones estén apegadas a las facultades de derecho que tienen los partidos políticos, pero legítimas… tengo mis dudas. Habrá que preguntarle a la ciudadanía si tienen esa aceptación, ese reconocimiento; creo que saldrían reprobados los partidos políticos; no tengo nada que cuestionar de la legalidad de las alianzas, pero es muy diferente el ser legítimas, ser aceptadas porque con las coaliciones los partidos están fallando a su plataforma, a sus idearios, a sus bases, pero sobre todo a la ciudadanía.

– ¿Qué diferencia hay entre esta alianza y la que practicó el PRI con ccologistas, aliancistas y socialdemócratas en 2009?

– Hablamos de lo mismo. ¿Por qué desgastarnos en tantas opciones que al final no se convierten en opciones? Vemos al PSD, a Nueva Alianza, que lo que lo único que le va a importar es mantenerse en las prerrogativas y sostener su registro como partido. Lo que debemos hacer en México es fortalecer y consolidar a los partidos políticos, tenemos que conseguir que las coaliciones y las alianzas no sólo sean coyunturales, que no se concreten sólo porque viene un proceso electoral y sólo así es como se ponen de acuerdo las cúpulas de los partidos y luego de terminada la jornada electoral cada quién regresa a sus trincheras, a diferencia de partidos políticos sólidos, avanzados como los europeos, en donde las alianzas también son para gobernar y no sólo para ganar.

– ¿Habrá una alianza el próximo año en el Estado de México?

– Hubo intentos en el 2000, cuando venía como candidato José Luis Durán Reveles. Entonces se presumía un coqueteo entre PAN y PRD pero hoy me parece que Acción Nacional tiene una sólida estructura para sacar adelante esta elección y tener a su candidato o su candidata; el PRD tal vez tenga más conflicto. Creo que Acción Nacional debe de ser cauteloso. ¿Qué tanto le puede beneficiar una alianza con el PRD si van a plantarse como lo están haciendo en Oaxaca, Puebla, Hidalgo y Durango, que sólo hay que sacar al PRI de la silla estatal? No me extrañaría que en 2011 en el Estado de México se dé una alianza. Vamos a ver cómo se comporta la ciudadanía, va a ser muy importante porque les va a dar lecciones a los políticos mexiquenses. ¿Qué ofrece el PAN?, ¿Qué ofrece el PRD? ¿Qué ofrece la coalición? ¿Qué garantías hay de que sus propuestas avalan mejores resultados para la población que las del PRI? Tendrán que trabajar mucho los partidos políticos, pero a mí como ciudadano no me inspiran confianza estas alianzas y como politólogo me pregunto dónde quedan las estructuras de los partidos.

– ¿Comparte la opinión de que si no hay una alianza PAN-PRD en el Estado de México, el PRI ganará fácilmente?

– No creo que fácilmente, pero sí me parece que el gobernador ha desarrollado un trabajo bastante bueno y eso hay que resaltarlo. Peña no ha desaprovechado el tiempo durante su ejercicio político, no ha perdido la oportunidad de posicionar y mediatizar su trabajo y su imagen. Eso le dio buenos dividendos a sus candidatos en las elecciones de 2009 y fueron puntos a favor para su partido, recuperaron espacios que habían dejado en manos de la llamada oposición, que fueron los grandes perdedores. Hubo alcaldías que recuperó el PRI fácilmente y eso se dio porque hubo una desaprobación al desempeño de esos gobernantes. El caso del municipio de Toluca, que con Juan Rodolfo fue criticada fuertemente su administración, los logros fueron magros, parcos y entonces vino una respuesta contundente de la ciudadanía, así como en 2006 ganó contundentemente Juan Rodolfo, en 2009 María Elena ganó contundentemente. Me parece que con la dinámica de trabajo que ha mostrado el PRI, va con todo no sólo para retener la gubernatura sino también para recuperar la presidencia de la república. Si a eso le sumamos los resultados opacos que ha tenido la presidencia con Felipe Calderón, con los descontentos sociales que hay, el clima de violencia y de inseguridad, por mucho que se diga que éste es el precio que estamos pagando y que no vamos a bajar la guardia contra el narcotráfico. Seguimos viendo un Estado frágil y amenazado por grupos del narco. El gobierno que ofreció cambios desde Fox, está dejando mucho qué desear. El presidente del empleo… ¿dónde está? Esos factores están contribuyendo a que la ciudadanía mire hacia el pasado romántico, el pasado nostálgico, hacia aquello que tal vez era mejor. 

– ¿Podemos decir que el PRI ha resurgido?

– Los resultados de 2009 hablan que el PRI recuperó la confianza de la ciudadanía, no creo que los resultados del cinco de julio hayan sido votos de castigo. El PRI recuperó la credibilidad con el trabajo del gobernador. Ojalá veamos a un PRI renovado, aunque cuesta trabajo creerlo pues tiene una clase política que no inspira confianza, con un Manlio Fabio Beltrones, gente como Eduardo Burns, los dinosaurios del priismo y con nuevas clases políticas que se han acoplado a las estrategias, a las formas de proceder de los dinosaurios priistas como Enrique Peña Nieto, quien tendrá que sortear primero los problemas del Estado de México como las inundaciones de hace unas horas que desnudan a un gobernador que está distraído con otros menesteres y está dejando a un lado los problemas de la sociedad; un gobernador más preocupado por aparecer en internet, en la televisión, en los 200 años de independencia de nuestro país que en las necesidades de la población.

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