El falso repunte económico

* El Estado de México fue una de las entidades más afectadas al perderse el diez por ciento de los empleos del total nacional, entre 70 mil y 80 mil empleos, sostuvo el líder de la Canacintra en el Edomex, Enrique Pimentel. De acuerdo a información del INEGI y del gobierno local sólo se lograron recuperar alrededor de 35 mil empleos y se tiene un déficit de 40 ó 45 mil empleos.

Elpidio Hernández

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), en el Estado de México, Enrique Pimentel Pichardo, reconoció que en territorio estatal el rezago en materia de empleo es una realidad, aunque aclaró que esta problemática no es exclusiva, pues es un situación que afecta prácticamente a todo el país. Así lo confirman -dijo- las cerca de 800 mil fuentes de trabajo que se perdieron en nuestro país durante 2009. El Estado de México fue una de las entidades más afectadas al perderse el diez por ciento de las plazas del total nacional, entre 70 mil y 80 mil empleos, sostuvo el líder de los industriales, quien abundó que de acuerdo a información del INEGI y del gobierno local sólo se lograron recuperar alrededor de 35 mil empleos, por lo que todavía se tiene un déficit de 40 ó 45 mil empleos que son necesarios rescatar, tan sólo para alcanzar los mismos niveles de mediados de 2008.

Uno de los compromisos del gobernador Enrique Peña fue generar por lo menos 80 mil empleos anuales, meta que no ha logrado cumplir en los cuatro años de su gestión, dijo Pimentel Pichardo, quien recordó que en 2009 la meta no sólo quedó muy lejos, sino que incluso se perdieron los 80 mil empleos que se debieron generar y para este año las expectativas no son alentadoras. “Va a ser muy complicado que cumplamos el objetivo, generar los 80 mil empleos prometidos en el Estado de México; siendo optimistas pienso que vamos a generar, por mucho, diez mil empleos en el año y esa cifra todavía la veo complicada”.

Enfatizó que el país no ha logrado salir de la recesión económica que tuvo su origen en Estados Unidos, por lo que el panorama económico para 2010 en el Estado de México se ve complicado pero aclaró que se pronostica un ritmo de recuperación que, si bien al principio será lento, marca una ligera mejoría. El industrial confió en que para este año no se registrarán más cierres de empresas y tampoco despidos masivos, pero aclaró que tampoco se van a generar los empleos necesarios. “El desempleo se va a mantener en rangos del cinco o seis por ciento”.

Los resultados de los cuatro años del gobierno de Peña son pobres en el tema del empleo. Datos del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Historia y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social señalan que en septiembre de 2005 la tasa de desocupación se ubicaba en 4.2 por ciento; cuatro años después, en septiembre de 2009 el indicador se situó en 7.6 por ciento, la cifra más alta de los últimos años, superando incluso la media nacional, que en aquellos días era del 6.2 por ciento y que en enero pasado se ubicó en 5.48 por ciento a nivel nacional.

La recesión mundial afectó prácticamente a todos los sectores de la economía nacional. Uno de los mercados más dañados fue el sector automotriz y de autopartes, que tuvieron que adherirse al programa de Preservación del Empleo, llamado comúnmente Paro Técnico, creado por el gobierno federal en 2009 para apoyar económicamente a las grandes empresas generadoras de empleo que fueron afectadas por la desaceleración económica mundial, con el fin de que las empresas preservaran el capital humano y los empleos, mediante modificaciones a las condiciones de trabajo, como fue laborar cuatro días a la semana, trabajar medios turnos o empleos con menor sueldo e incluso sin salario para evitar que fueran liquidados.

Gracias al programa de Preservación del Empleo, cancelado para 2010, se lograron conservar cerca de 20 mil empleos en todo el Estado de México, ya que fueron 40 las empresas ayudadas en el territorio estatal, mientras que en el valle de Toluca fueron ocho las compañías que accedieron.

Pimentel Pichardo reconoció que fueron muchas más las empresas que se encontraban en paros técnicos, pero no todas cumplían con los requisitos para recibir los apoyos, pues entre otras obligaciones se solicitaba estar al corriente con el Seguro Social en el último bimestre, comprobar que no habían liquidado empleados en los últimos dos bimestres y comprometerse a conservar los empleos durante todo 2009. Estos candados ocasionaron que varias no pudieran obtener los fondos. De las empresas que se vieron beneficiadas en el Edomex, 35 pertenecían al sector automotriz o de autopartes, entre ellas Chrysler, Complejo Toluca, que mantuvo 500 ó 600 empleos gracias a dicho programa. Otras empresas conservaron 200 ó 300 empleos. “Creo que el programa fue bastante bueno porque a lo mejor no se hubieran despedido a los 20 mil empleados pero se hubiera dado por lo menos un 40 por ciento de despidos”, señaló el industrial. 

De acuerdo con cifras del programa al pasado primero de septiembre, Volkswagen de México fue la automotriz que más recursos recibió a nivel nacional, al contabilizar 50 millones 585 mil 625 pesos; le siguió la firma General Motors con 24 millones 423 mil 369 pesos; Nissan recibió 20 millones 782 mil 823 pesos; a Chrysler le fueron autorizados 18 millones 703 mil pesos; a Ford 7 millones 684 mil 325 pesos y Hyundai recibió 6 millones 206 mil 700 pesos.

Pimentel Pichardo aclaró que el programa de Preservación del Empleo fue cancelado por el gobierno federal para este 2010, ya que en los últimos meses se registró un repunte en el sector automotriz, “vemos el anuncio que acaba de hacer recientemente Chrysler aquí en Toluca, donde señaló que habría una inversión de 550 millones de dólares que generará 400 empleos directos y 800 indirectos y la empresa Ford, que también hace poco promovió nuevos empleos. La Secretaría de Economía estatal, hasta este momento, no tiene un aviso que este programa vaya a continuar”.

– ¿Hay un repunte económico, en estos mementos? ¿Se puede decir que lo fuerte de la crisis ya pasó?

– No hay un repunte económico todavía, tenemos una crisis que ya duró prácticamente dos años, desde finales de 2008, todo 2009 y estos dos meses, es cierto que se empiezan a ver signos de recuperación. Afortunadamente vemos una recuperación en el sector automotriz que mueve otros sectores, pero yo no hablaría propiamente de un repunte económico pero sí de una ligera recuperación que se va a dar hasta finales de año. Me atrevo a decir que no hay un repunte económico como tal, porque hay otros sectores que están totalmente dañados por la economía que vienen recuperándose muy lento, como el inmobiliario, que se dedica a la construcción de casas y que está totalmente parado. En el Estado de México no hay recursos para poder construir, a pesar de que hay una de necesidad muy alta de vivienda, sólo que el trabajador no tiene los recursos para poder comprometerse con un crédito. Los bancos, al ver que en Estados Unidos se tuvieron muchos problemas con los créditos, están siendo muy cuidadosos en ver a quién le otorgan un crédito. Otro sector afectado es el textil, totalmente tronado porque hay mucho contrabando de mercancías, algunas empresas han tenido que cerrar; de diez años para acá ese sector ha venido a la quiebra, muchas empresas prefieren dedicarse a la importación de mercancías que a manufacturar porque es mucho más económico, con todo y el traslado adquirir ese tipo de mercancías que fabricarlas.

– ¿Cómo apoyar a las empresas textiles para que compitan con los productos asiáticos que tienen un menor costo?

– Nuestro país debe ser más exigente en los aranceles, pero más que nada cuidar la cuestión del contrabando, no sólo con en el tema textil. Ahora también en los alimentos, no estoy diciendo que cerremos las puertas, pero tenemos que ser más exigentes primero, para que esa mercancía sea legal y eso nos está afectando; segundo, revisar aranceles que le permitan a las empresas locales negociar o estar a la par con los productos importados; tercero, formar cadenas productivas como lo han hecho en el sector automotriz, farmacéutico y de alimentos; cuarto, incentivar el consumo interno y ayudar a las empresas en sus exportaciones y quinto, regularizar la economía informal. No es posible que haya prácticamente 25 millones de personas que se dedican a la economía informal, ya es un número similar al de la economía formal.   

El presidente de la Canacintra estatal señaló que hay otros programas para apoyar las pequeñas y medianas empresas como es el PYME, un instrumento que busca apoyar, en particular, a las de menor tamaño y a los emprendedores con el propósito de promover el desarrollo económico. El programa otorga financiamiento a tasas muy bajas donde el aval es la Secretaría de Economía y donde el industrial se dijo sorprendido pues en 2009 este programa ejerció más de 2 mil millones de pesos a nivel nacional, mientras que el Estado de México sólo ejecutó 60 millones de pesos. “Es ridículo que siendo un estado tan productivo, con mucha industria, no hayamos aprovechado. Hidalgo es un estado mucho más pequeño, con mucho menos empresas, en el Estado de México tenemos alrededor de 430 mil unidades económicas mientras que Hidalgo tiene el 10 por ciento de las que nosotros tenemos y ellos ejercieron más de 350 millones de pesos”.

Resistencia mínima

* Vicente Martínez, miembro del SME en el Valle de Toluca, es uno de los 44 mil 514 electricistas que de la noche a la mañana vieron desaparecer su fuente de trabajo. Su semblante refleja la rabia de lo que él considera una arbitrariedad por parte del gobierno “espurio”. Con una sensación de desolación, comenta que sólo le faltaron seis meses para jubilarse pero afirma que se mantendrá firme en lo que ellos han llamado movimiento de resistencia.

Elpidio Hernández

El 10 de octubre de 2009, poco después de las diez de la noche, decenas de elementos de la Policía Federal Preventiva ingresaban a las estaciones y subestaciones de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, desalojaban a los electricistas y se atrincheraban en las oficinas. Poco después de la medianoche el presidente Felipe Calderón expedía un decreto con el cual declaraba la extinción de la Compañía bajo los argumentos de baja rentabilidad, corrupción y gastos excesivos de su sindicato, situación que nadie, ni los propios electricistas pueden negar pues durante los 95 años de historia su dirigencia sindical cayó en abusos criticables, con yerros y excesos inocultables y que se suman a las ineficiencias y corruptelas de un gran porcentaje de sus trabajadores.

Aunque el gobierno calderonista se cansó de repetir que el decreto se expidió por la comprobada ineficiencia operativa y financiera de la Compañía, lo cierto es que todo tipo de especulaciones acompañaron aquella enérgica medida; en un principio se mencionó que se trataba de una astucia federal para la venta de la red de fibra óptica a la firma WL Comunicaciones, empresa de capital español, pero en la que participan panistas como Fernando Canales Clariond, Antonio Lozano Gracia, Armando Salinas Torres, Salvador Canales y que contaba con el asesoramiento del bufete jurídico de Diego Fernández de Cevallos. Otros señalaron que Telmex, propiedad del magnate Carlos Slim, sería la empresa beneficiada con el llamado “triple play”, que incluye el servicio de voz, audio y datos y que sería explotado a través de la fibra óptica de LyFC y la CFE.

Aquella astucia gubernamental poco a poco va tomando su forma real. El pasado 26 de enero la Secretaría de Comunicaciones y Transportes anunció las bases para la licitación de la red de fibra óptica de la CFE y continúa adelante con la puja por las concesiones de la banda de 1.7 y 1.9 ghz. Dadas a conocer en noviembre de 2009, entre las firmas que aspiran a apoderarse de las licitaciones se encuentran Iusacell, Unefón, TV Azteca, Grupo de Inversionistas Nextel-Televisa y Telcel. Sin embargo, el entrampado de la licitación excluye de entrada a firmas como Iusacell y Telcel para beneficiar a Televisa y a Nextel, como lo narra un reportaje publicado en la revista Proceso, titulado “Calderón inclina la balanza en el triple play”, pues las bases para la licitación incluyen un candado previo que aprobó la Comisión Federal de Competencia en el que establece que ninguno de los competidores puede acumular más de 80 MHz en el espectro de la banda de telefonía móvil.

Pero mientras en las cúpulas del poder el gobierno y el empresariado tejen movimientos que incluyen miles de millones de pesos, 16 mil 333 electricistas mantienen la ilusión de que las leyes les den la razón y el decreto presidencial sea revocado por el Cuarto Tribunal Colegiado en materia de Trabajo. La tarde del jueves –a pesar de la pertinaz lluvia que se dejaba sentir en la capital mexiquense- unos setentas integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas hacían guardia en el plantón que mantienen desde el pasado 2 de febrero frente a la sede de la Legislatura mexiquense donde, afirman, se mantendrán hasta que alguna autoridad les devuelva sus empleos.

Durante su último año de operaciones, la Compañía de Luz y Fuerza del Centro reportó, hasta el mes de marzo, 11 millones 723 mil 598 pesos por venta de energía. Sin embargo, sostener la nómina de los trabajadores activos durante ese mismo periodo costó 12 mil 866 millones 427 mil 906 pesos y las pensiones 11 mil 824 millones 841 mil 280 pesos.

Hacinados en una carpa y rodeados de singulares mantas donde lo mismo llaman al presidente Calderón fascista que espurio o “Fecal”, los electricistas aprovechan las largas horas de guardia para comentar la victoria de los diablos rojos, otros tantos se sitúan a la entrada del Congreso mexiquense para observar el desfile de trajeados y mujeres de delineados cuerpos, mientras otros tantos escuchan los éxitos que retumban desde una grabadora.

Vicente Martínez, miembro del SME en el Valle de Toluca, es uno de los 44 mil 514 electricistas que de la noche a la mañana vieron desaparecer su fuente de trabajo. Su semblante refleja la rabia de lo que él considera una arbitrariedad por parte del gobierno “espurio”. Con una sensación de desolación, comenta que sólo le faltaron seis meses para jubilarse pero afirma que se mantendrá firme en lo que ellos han llamado movimiento de resistencia. Considerado como uno de los líderes sindicales en el valle de Toluca, Martínez habla sobre los sinsabores de aquel adverso 10 de octubre.                                                                                                      

– ¿Qué ha pasado desde que se decretara la extinción de LyFC?

– Son ya cuatro meses de que el gobierno federal ordenó el despliegue de la fuerza para ocupar las instalaciones de nuestros centros de trabajo, en una medida por demás autoritaria y hasta este momento no ha demostrado una verdadera razón de peso que sustente el decreto; dijo que LyFC era improductiva pero los últimos estudios que se hicieron en la cuestión de ingresos y egresos de la Compañía, decían que en 2008 Luz y Fuerza tenía una deuda de aproximadamente 11 mil millones de pesos, pero que en el tercer trimestre de 2009 aportó nueve mil millones de pesos. Esto quiere decir que estábamos siendo productivos hasta antes del decreto. En este momento el 40 por ciento de los trabajadores nos mantenemos en la resistencia. Lamentablemente, por engaños del gobierno algunos compañeros aceptaron su liquidación. 

– ¿Qué hay detrás de la extinción de Luz y Fuerza?

– El gobierno ya lo ha dejado ver. Detrás del decreto está la privatización del sector eléctrico. Hoy vemos que la empresa Televisa va a ser beneficiada con el “triple play”, licitación que en alguna ocasión solicitó nuestro sindicato; en estos momentos se está dando una lucha de poderes. El presidente le abrió las puertas a Televisa para el manejo del “triple play” y lo limita a TV Azteca, Teléfonos de México y a cualquier otra empresa que pudiera competir en la licitación para la oferta de esos servicios. Lo peor es que se dejó sin trabajo a 44 mil personas y todavía existe la amenaza para los jubilados, que son más de 22 mil compañeros cuya situación está pendiendo de un hilo por una determinación de un gobierno que no ha sabido manejar las finanzas ni la seguridad del país.

– ¿Qué es lo que se pide en este plantón?

– Que la ley nos dé la razón, que se nos devuelvan nuestros empleos. Estamos defendiendo nuestros derechos, nuestro derecho a jubilarnos. Me mantengo en el movimiento de resistencia porque no le voy a regalar al gobierno federal ese derecho. Tengo 27 años de servicio en la Compañía, soy operador de subestaciones y estaba a un paso de jubilarme porque mi contrato colectivo de trabajo decía que a los 27 años con seis meses lo podría hacer. Es un derecho ganado por el riesgo de mi trabajo y el presidente, junto con el secretario del Trabajo y el de Hacienda, de un solo golpe nos lo cortaron. Nosotros contamos con la figura del patrón sustituto, que se debió tomar en cuenta. Si quería extinguir Luz y Fuerza del Centro por ineficiente, la materia de trabajo la tiene el Sindicato Mexicano de Electricistas, sólo era negociar pero nunca se debió liquidar a todos los trabajadores. Le pregunto al presidente: ¿dónde está la convocatoria a los administradores de Luz y Fuerza? Ninguno ha sido convocado para que rinda cuentas y dejar en claro si los miembros del Sindicato y los trabajadores éramos los ineficientes o ellos eran quienes se estaban llevando el dinero. El gobierno es quien designa directores, subdirectores y gerentes. ¿Cuándo el secretario del Trabajo les ha pedido cuentas?

– ¿Cómo analizan ustedes la postura del gobierno federal de no revocar el decreto?

– El gobierno federal, a través del secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, ha repetido en innumerables ocasiones que no habrá marcha atrás cuando todavía no hay una resolución legal. Hace poco el gobierno abrió una mesa de negociación a través de la Secretaria de Gobernación. Primero se dijo que era una mesa de negociación y ahora resulta que sólo es una mesa de diálogo. Tenemos un convenio de productividad firmado en marzo (del 2008) por el presidente, la secretaria de Energía, el secretario del Trabajo y por el secretario de Hacienda hasta 2012. Esta firma el presidente se la pasó por el arco del triunfo. El sindicato demostró que al 2009 se tenía un avance del 91 por ciento de los puntos que se habían acordado en ese convenio. Lo que se habla de ineficiencia y corrupción no es verdad. Quien ha perdido la credibilidad, incluso al interior de su gabinete es el presidente, entre ellos mismo se están mordiendo, no va a tardar en que al secretario de Gobernación lo quiten.

– ¿Cuál ha sido la postura de Enrique Peña Nieto? ¿Han tenido diálogo con él?

– Había 23 mil personas del Estado de México laborando en LyFC. En Toluca había 2 mil 400 compañeros y el gobernador nunca se ha preocupado por la cantidad de trabajadores que perdieron su empleo. La única visita que hemos tenido de una autoridad estatal fue hace unos días, pero por nuestro plantón. Nunca ha sido en una condición de apoyo o de informarse en qué condición estamos y qué es lo que pretendemos. El único apoyo que hemos tenido es del diputado Ricardo Moreno, del PRD, que ha volteado para conocer nuestras necesidades e incluso ha hecho esfuerzos por tocar el tema en la Cámara, pero no hay interés del resto de los diputados. El señor gobernador está más preocupado por su boda y por viajar al Vaticano que en la gente que perdió su empleo; no ha habido respuesta de su parte ni diálogo y tampoco ninguna convocatoria con la dirigencia sindical de Toluca.

– ¿Qué les dice su líder, Martín Esparza?

– Nosotros nos vamos a mantener en resistencia, LyFC no ha sido extinguida. Hay un juicio en donde el Cuarto Tribunal Colegiado en materia de Trabajo… es un asunto que debieron haber resulto, según lo marcan los tiempos de ley, en cinco días pero se van al máximo e incluso pidieron una prórroga. El fallo se va a dar hasta fines de este mes. Lo mismo pasó en Conciliación y Arbitraje. En cinco días debió de haber resuelto, según lo marca la ley, máxime cuando el gobierno federal no presentó ninguna prueba que avalara el decreto y cuando nuestros abogados presentaron las ilegalidades que ellos cometieron. Conciliación y Arbitraje, después de darle largas al asunto, dice que es incompetente para dictaminar, por eso acudimos al Tribunal de Circuito y no nos extrañaría que lo pase a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que está bajo las órdenes del gobierno y falle en nuestra contra.

– ¿Cómo se ve para ustedes el panorama en este conflicto?

– En el tema legal podemos decir que el gobierno no tiene ningún argumento para que la sentencia falle a nuestro favor, pero el poder está del lado del gobierno. Me da tristeza decirlo pero si el gobierno han decido, para fines personales, desaparecer LyFC aunque se violen preceptos legales, va a terminar con nosotros. Pero nosotros tenemos la voluntad de defender un sindicato que tiene 95 años de lucha y aquí seguiremos; la posición del SME ha sido pacífica a pesar de que dejaron en la calle a 44 mil trabajadores, cada uno con una familia y responsabilidades.

– ¿Cuántos de sus compañeros han recibido la liquidación?

– En este momento no tengo el dato exacto, pero fueron cerca de 26 mil los trabajadores que recibieron la liquidación, incluido el famoso bono que disfrazaron como algo que va más allá de la ley. Fue una mentira, no puede ser que a alguien con 27 años de servicio le hayan dado como liquidación un millón de pesos, regalando su derecho a jubilarse y demás prestaciones. A los compañeros que se liquidaron no los puedo criticar porque cada uno tuvo una razón y porque la mayoría vivíamos al día; el gobierno nunca ha dicho cuánto ganaba cada trabajador, pero puedo comentar de los linieros que se subían a los postes. Su salario era de 137 pesos diarios y si el señor dice que los sueldos eran onerosos y éramos privilegiados, yo lo invito a que se suba diez veces a un poste por 137 pesos.                                           

– ¿Qué viene para el SME aquí en Toluca?

– A nivel local continuaremos con el plantón en forma indefinida. Las marchas y las convocatorias que nos hagan nuestra dirigencia sindical las seguiremos, hemos tomado la decisión de resistir hasta el último momento en defensa de nuestro contrato y lo que por ley tenemos ganado. Quedamos 18 mil en la resistencia y hemos acordado resistir hasta el último momento.

– ¿Qué hacer si en el mediano plazo no hay una solución?

– El Sindicato ha sido claro y ha repetido que cuando el conflicto no tenga otra salida serán los primeros en informarnos para desistir, si el último recurso es que nos liquidaran, tendrían que hacerlo apegados a la ley; hay normas y leyes que deben respetarse y si el último recurso es ello, nos deben dar lo que realmente nos corresponde y no las migajas de las dos etapas anteriores.

– ¿Se equivocaron sus compañeros al recibir su liquidación?

– En una opinión personal, creo que sí. Debieron de haber esperado un poco más, es cierto que seguramente había necesidades económicas, todos las tenemos. Nosotros llevamos cuatro meses en resistencia y si nos hemos mantenido es gracias a algunos trabajitos extras y al Afore por desempleo, que es lo que estamos ocupando para la resistencia. Puedo asegurar que quienes estamos en el movimiento vamos a aguantar hasta el final, cueste lo que cueste, ésa fue nuestra determinación.

– ¿Cuántas personas están en este plantón?

– En Toluca quedamos 800 en la resistencia, pero tenemos que resguardar diferentes centros de trabajo como Tenango, Sultepec y los de aquí de Toluca, donde también mantenemos guardia. Vamos por turnos, algunos compañeros vienen en la mañana, otros en la tarde, pero siempre hay un grupo numeroso y si nos retiramos es porque cada uno busca actividades extras para llevar algo a las casas. 

– ¿Quién los apoya para la carpa, para las comidas y lo que se necesita?

– Afortunadamente tenemos el apoyo de nuestros compañeros jubilados, que aportan a través de su cuota sindical.

El yerno incómodo

* El 17 de noviembre de 1901 el yerno presidencial de Porfirio Díaz protagonizó un sombrío incidente que dejó al descubierto su orientación, “El baile de los 41”, como se le llamó a aquel acontecimiento que tomó tintes de escándalo nacional. Narran las crónicas periodísticas de aquellas fechas que una singular celebración tuvo lugar en la casona marcada con el numero 4 de la avenida La Paz, en la colonia Tabacalera.

Elpidio Hernández

Eran los albores de 1910. Las familias más prominentes de aquellos días se preparaban para festejar el centenario independentista en un periodo donde haciendas y hacendados habían alcanzado su mayor esplendor económico gracias al apoyo del general Porfirio Díaz. El auge y expansión de las grandes haciendas coincidió con la prosperidad del Porfiriato. La imagen común de aquellos días fue una gran extensión de tierras que permanecía en manos de unas cuantas familias, mientras que las clases oprimidas observaban cómo sus parcelas eran absorbidas por los terratenientes. Para 1910 las haciendas en México abarcaban el 81 por ciento de las comunidades habitadas, mientras que en el norte y sur del país absorbían entre 85 y 95 por ciento de los pueblos.

En el Valle de Toluca la situación no era diferente. Durante el Porfiriato diez poderosos hacendados eran dueños del 80 por ciento de las tierras que integraban el distrito de Toluca, destacando La Gavia, propiedad de la familia Riba Cervantes que en sus años de bonanza llegó a poseer poco más de 136 mil hectáreas, aunque para principios del siglo XX la extensa propiedad se habían reducido a 65 mil. En la capital mexiquense además se encontraban asentadas la Hacienda de los Patos y Barbabosa; en el municipio de Ocoyoacac las más importantes fueron las haciendas de Texcalpa, Chimalipan y Jajalpa; en Tenango destacó la de Atenco y en Lerma predominaban dos, Doña Rosa y San Nicolás Peralta, esta última propiedad del acaudalado Ignacio de la Torre y Mier, yerno incómodo del general Díaz, un personaje de “costumbres extrañas” quien mantuvo nexos inexplicables con Emiliano Zapata, en aquel tiempo un simpático mozalbete que trabajó como caballerango en la Hacienda de San Nicolás antes de 1910, según lo describen los propios peraltenses.   

Ignacio de la Torre y Mier fue un rico hacendado que poseía grandes propiedades, entre ellas la hacienda de Santiago Tenextepango, la más productiva de entonces, con poco más de 16 mil hectáreas de extensión dedicada a la producción de caña de azúcar; también era dueño de una finca conocida como El Caballito, ubicada sobre la Plaza de la Reforma en la Ciudad de México y la de San Nicolás, situada en el municipio de Lerma que llegó a tener una superficie de cinco mil 418 hectáreas, dedicadas al cultivo del maíz, cebada, haba y que contaba con mil 400 cabezas bovinas, mil 170 de ovino y 600 de ganado porcino.

En 1888 el acaudalado personaje contrajo matrimonio con Amada Díaz, hija mayor del dictador. Ella, meses antes, había roto su relación sentimental con Fernando González (recio militar que en 1904 se convirtió en gobernador del Estado de México y que abandonara el cargo en 1911 para embarcarse al lado del general Díaz en su exilio hacia Europa), sin embargo, a semanas de la unión comenzaron los conflictos matrimoniales. De la Torre y Mier muy pronto llenó de murmuraciones el entorno de la familia presidencial, pues su homosexualidad era un secreto a voces.

El 17 de noviembre de 1901 el yerno presidencial protagonizó un sombrío incidente que dejó al descubierto su orientación, “El baile de los 41”, como se le llamó a aquel acontecimiento que tomó tintes de escándalo nacional. Narran las crónicas periodísticas de aquellas fechas que una singular celebración tuvo lugar en la casona marcada con el numero 4 de la avenida La Paz, en la colonia Tabacalera, bajo el falaz argumento de un bautizo. En aquella casona se dieron cita 42 individuos, todos del sexo masculino. La mitad de los asistentes vestía de mujer, ataviados con coquetas pelucas, aretes, amplias y frondosas caderas postizas además de rostros embellecidos de colores llamativos, mientras que la otra mitad vestía prendas masculinas. Aquellas celebración exclusiva –una de las tantas bacanales organizadas por Ignacio de la Torre-, incluía la rifa de un joven agraciado conocido bajo el mote de “Bigotes Rizados”. Las crónicas añaden que los gendarmes hicieron una redada llevándose detenidos a todos los participantes del singular festín, 41 hombres fueron trasladados a prisión y se cuenta que al momento de la detención había uno más. El 42, se supo más tarde, fue Ignacio de la Torre y Mier, al que su suegro salvó para cuidar reputación familiar y honra de su hija. Aunque los periódicos de aquellas fechas no lograron documentarlo, más tarde se supo que un importante número de aquellos concurrentes pertenecía a las familias más prominentes del Porfiriato, aunque la lista de los 41 nunca se divulgó con el fin de salvaguardar la imagen de tan importantes personajes.

A pesar de los intentos del dictador militar por silenciar a la prensa de aquellas fechas e impedir un escándalo familiar, la noticia se regó por todas partes. Una de ilustraciones más afamadas en torno a la detención de los jóvenes homosexuales porfirianos son los ejemplares de la Gaceta Callejera, una hoja suelta que se repartía de mano en mano en aquellos días. José Guadalupe Posadas tituló aquella reseña como “Los 41 maricones encontrados en un baile de la calle de La Paz el 20 de noviembre de 1901”, y se ilustra a un grupo de hombres, todos de bigotes relamidos, bailando alegremente en parejas, mientras que el editor Venegas Arroyo escarneció más el impreso con un corrido subtitulado, “Aquí están los maricones muy chulos y coquetones”, que incluía una irónica composición.   

Por su parte, Amada Díaz la hija favorita del dictador Díaz en su diario mutado en novela por el escritor Ricardo Orozco, recuerda así el desagradable pasaje. “Un día, inesperadamente mi padre me mandó llamar a su despacho en su casa de Cadena. Me quería informar que Nacho había sido capturado por la policía en una fiesta donde todos eran hombres pero muchos estaban vestidos de mujer. Ignacio -me dijo mi padre- fue dejado libre para impedir un escándalo social pero quise prevenirte porque tienes derecho a saber del comportamiento con la persona con que vives”.

Cien años más tarde la hacienda de San Nicolás prácticamente ha desaparecido. De aquellos extensos terrenos donde vivieron Amada Díaz e Ignacio de la Torre hoy sólo queda una rústica construcción convertida en biblioteca pública, mientras que en las entrañas del pueblo se pueden escuchar algunas historias heredadas por los ancestros peraltenses que trabajaron en la hacienda.

Jesús Calixto Robles, historiador y ex cronista municipal, narra que de acuerdo a testimonios de pobladores del lugar se confirmó que el revolucionario Emiliano Zapata trabajó como caballerango para Ignacio de la Torre y Mier en aquella finca lermense, aunque sólo tiene el registro de una fotografía que se exhibió en una exposición presentada en la biblioteca hace algunos años.

Los deslices sexuales del acaudalado hacendado son muy populares entre los pobladores peraltenses, aunque historias más oscuras se han dejado escuchar a través de los años en aquella pequeña comunidad rodeada de montañas. En las oscuras leyendas se narra una supuesta relación sentimental entre Ignacio de la Torre y Emiliano Zapata que se desarrolló en aquellas tierras.

Aunque en la mayoría de los textos sólo se hace mención de que “Miliano” -como se le llamaba a quien más tarde se convertiría en el caudillo del sur- sólo trabajó en la finca de avenida Reforma, varios autores han escrito sobre aquellos rumores esparcidos en territorio peraltense.

El solo hecho de que un “apuesto” provinciano atendiera las caballerizas de un personaje de “costumbres extrañas” sembró algunas dudas sobre las preferencias sexuales del mítico revolucionario y se convirtió en materia prima para cientos de conjeturas de los historiadores para quienes aquel vínculo laboral derivó en una relación sexual, en donde Emiliano Zapata jugaría un papel bisexual, como lo comenta  Armando Ayala Anguiano, en su texto “Zapata y las grandes mentiras de la Revolución Mexicana”. Por su parte, el escritor estadounidense John Womack en su texto “Zapata y la Revolución Mexicana”, hace referencia a la homosexualidad de personajes muy cercanos al caudillo, como el caso de Manuel Palafox, figura clave del zapatismo, ideólogo y redactor de numerosos documentos del revolucionario. Mientras que el escritor Pedro Ángel Palou es otro de los ensayistas que habla entre líneas de una relación sentimental entre Zapata y De la Torre.  

Los historiadores rememoran que la relación se remonta a 1906, cuando Ignacio de la Torre conoce a Emiliano Zapata en la hacienda de San Carlos Borromeo y añaden que desde ese momento quedó impresionado de aquella figura e inmediatamente pidió informes de aquel hombre callado, moreno y orgulloso. En 1907 la rebeldía de Zapata originó que fuera tomado en leva e integrado al ejército. Para 1908 fue conducido al Noveno Regimiento de Caballería en Cuernavaca, donde sólo permaneció seis meses pues su fama de buen jinete y su figura fueron suficientes para que De la Torre convenciera al vetusto Díaz de que Zapata saliera de las filas. Ignacio no sólo lo consiguió la liberación de Zapata, sino que se lo llevó a vivir con él. Amanda Díaz lo narra así: “Nacho fue a ver a papá para pedirle la libertad de Emiliano, prometiendo que él vigilaría que Zapata ya no se metiera en política”. Luego de las fiestas del centenario el caudillo regresaría a su natal Aneneuilco con la amarga idea de que en la capital del país los caballos vivían mejor que los campesinos morelenses.  

El primero de octubre de 1918 Ignacio de la Torre y Mier falleció en Nueva York, cuando le practicaban una cirugía de colon. Algunos dicen que aquella enfermedad fue producto de sus múltiples andanzas, aunque otros textos establecen que fue el resultado de los sinsabores a los que lo sometió Zapata, condenándolo al perpetuo movimiento de una cárcel a otra.

La increíble y cierta historia del falso extraterrestre de Metepec y su creador asesinado

* Dice el filósofo y sociólogo alemán Herbert Marcuse que “el poder de la imaginación excede en mucho a Alicia en el País de las Maravillas en su manipulación de las palabras, en su habilidad para darle sentido a las tonterías y convertir en tonterías lo que tiene sentido”. Y así pasó en Metepec.

Miguel Alvarado

Terrenos olvidados pasados por agua guardaron por años cuerpos sombríos buscados por dioses menores, mortales, engañados por sus pares a punta de bala. Exploradores del futuro, usaban a veces alquímicas ciencias para comprenderse a sí mismos, ponerse a mano con navegantes planetarios expulsados para siempre de libros ficticios y anatemas contra el fin del mundo.

Metepec, laboratorio al aire libre de hedonismos y placebos, se daba tiempo para competirle al tráfico de armas y mansiones cocaínicas con experimentos de exociencia y profetas furibundos incubados en programas de televisión de bajo presupuesto.

Antiquísimas religiones y sectas de tecnológica vanguardia se disputaban con fervor los favores de extraterrestres contactados y buscaban en planos siderales al misterioso planeta Niburu, portador de ingratas noticias para la raza humana. Aquel libro extraño de los sicodélicos años 60, El Retorno de los Brujos, había grabado en la mente de los soñadores una oportunidad para desvelar la realidad verdadera, única, incompartida. El texto, un tabique escrito por Jacques Bergier y Louis Pauwles, vendió 2 millones de ejemplares al salir a la venta y pintaba una historia alterna del ser humano con extraterrestres, alquimistas, nazis místicos y algunas estrellas de la literatura universal incluidos. El compendio fue una de las semillas que germinó en algunos el gusto por lo inexplicable.

Era el 11 de mayo del Año de Gracia del 2007. Uno de estos cazadores de mitos, el popular pero cuestionado por imposible Jaime Maussán, era contactado por un hombre de Metepec, en el Estado de México, quien le informaba que había encontrado en las tierras de su rancho una criatura a la que no podía identificar y la ofrecía para su examen. Luego de breve inventario, Maussán reconoció al hombre con el que hablaba como un compañero de la infancia, por lo que no desconfió.

Acostumbrado a fulleros de todo tipo, Maussán había desarrollado empatías por aquellos y de pronto no sabía cómo detenerse ante las tomaduras de pelo. El hombre de Metepec se escuchaba, sin embargo, cuerdo y hasta allá se trasladó el presentador del programa Tercer Milenio. Se encontró con un hombre de mediana estatura y cierta edad, vestido con sombrero y ropa de campo y que dijo dedicarse al negocio del transporte en Toluca y Metepec. Era Mario Moreno López, un afable empresario y líder de los radiotaxistas agrupados en la compañía Excelencia, pero con gusto por el protagonismo. Continuamente visitaba las redacciones de periódicos locales en busca de convenios que le permitieran anunciar sus flotillas. Es recordado como un hombre con el que se podía conversar y llegar a rápidos acuerdos que beneficiaban a las partes. Se hacía acompañar de su entrañable amigo, Alam Demetrio Zermeño Velázquez, quien además era socio en aquella empresa de transporte.

Moreno tenía sus debilidades y una de ellas era la apuesta en carreras de caballos. Decidido, había forjado una fortuna mediana que le permitía vivir con cierta holgura no exenta de preocupaciones que abarcaban toda clase de actividades, entre las que destacaba una abnegada vocación por la argucia y la apariencia.

Vio en Maussán a un hombre imaginativo, aventajado alumno de los postulados de la abducción y decidió probar suerte, al fin y al cabo era apostador nato. Le presentó a Jaime una criatura blancuzca, con cola, despellejada, de enormes cuencas y cara semihumana que medía unos 28 centímetros de altura. Maussán quedó fascinado.

Un grupo de hombres había encontrado a la criatura en una trampa de acero, en alguna de las propiedades campiranas de Moreno en Metepec, a eso de las cinco de la tarde. Estaba viva y gritaba asustada pero el grupo la llevó consigo para tomarle fotografías. Luego decidieron matarla por razones que nunca se esclarecieron y la sumergieron durante horas en agua, ahogándola hasta la muerte.

Dice el filósofo y sociólogo alemán Herbert Marcuse que “el poder de la imaginación excede en mucho a Alicia en el País de las Maravillas en su manipulación de las palabras, en su habilidad para darle sentido a las tonterías y convertir en tonterías lo que tiene sentido”. Y así pasó en Metepec. Mario Moreno, aquel líder de radiotaxistas tuvo que enfrentar junto a su socio, Demetrio Zermeño, una prueba mortal que ninguno de los dos superó.

Apenas tres meses después de aquel contacto planetario, Moreno y Zermeño morían abatidos por las balas de un tipo muy terrestre en un paraje de la carretera Toluca-Ixtlahuaca, donde los cuerpos de los taxistas fueron hallados junto a una camioneta de lujo, quemada totalmente. El escándalo en la capital mexiquense fue mayúsculo, pues se trataba de un personaje público que lideraba más de 500 unidades en el valle de Toluca. Las investigaciones condujeron a un sobreviviente que proporcionó el nombre faltante en el rompecabezas. A pesar de todo, todavía tardó dos años para ser armado en su totalidad. Toluca olvidó el incidente tan pronto como se enteraba del siguiente asesinato pero el 23 de septiembre de 2009 la policía de Jalisco anunciaba la captura de aquel olvidado homicida, Cristian Alejandro Castil Zavala, de 29 años, arraigado por necesidad en Tala, en aquel estado.

Acusado de homicidio calificado, homicidio calificado en grado de tentativa y daño en los bienes, a Castil no le quedó más remedio que recordar aquella noche que cambió su vida y contó a los ministeriales que el 3 de agosto del 2007 tomaba algunas copas junto a Moreno, Zermeño y Benigno Vargas Velázquez, aquel pasmado sobreviviente.

Los cuatro estaban en Toluca pero decidieron seguir la juerga en Ixtlahuaca. En el camino, se detuvieron unos momentos en un paraje pero allí Castil “sacó un arma de fuego con la que disparó en contra de sus invitados, a dos de los cuales dio muerte, mientras que el tercero se echó a correr y se perdió entre los matorrales”. Luego incendió el auto de los fallecidos y se dio a la fuga.

Charro de oficio, a Castil no le quedó de otra que reconocer los homicidios y culpó a una impagable deuda por 20 mil pesos que uno de los muertos tenía con él. Añadió burlas y desplantes que nadie está dispuesto a soportar como detonantes de la balacera pero negó hasta con la cabeza haber incendiado el auto de sus rivales. Moreno moría dejando una gigantesca empresa al borde de la extinción y un extraterrestre guardado en algún lugar de su rancho en Metepec. Este ser pasó a manos de la viuda, quien allí lo conservó como una curiosidad hasta que el propio Maussán reapareció en la escena a finales del 2008, picado hasta el tuétano en la curiosidad. Enterado de la situación, lamentó caballerosamente las muertes pero logró que la señora le entregara la criatura para, ahora sí, realizar una serie de pruebas, todas ellas muy científicas.

En febrero del 2009, Maussán anunciaba con discretos bombos y platillos que tenía en sus manos la prueba definitiva de la vida en otros planetas. Estaba en un congreso internacional sobre OVNIS en Laughlin, Nevada, uno de los mayores en el mundo.

Allí mostró fotos y dio algunos detalles sobre el misterioso ser y reveló que los estudios científicos avalaban la veracidad. La vaguedad del asunto había llevado lejos a Maussán, que prestó su relato, su monstruo y sus pruebas al prestigiado canal de televisión The History Channel, que presentó el caso en un programa llamado Monster Quest, en cadena mundial.

Maussán, por su parte, dictaminó que las pruebas científicas arrojaban que el ser tenía partes de animales de diferentes especies, lo cual tenía asombrados a los estudiosos del tema, pues no se explicaban cómo podía suceder tal cosa. No era un mono, pero tampoco reptil y una de las secciones de un tobillo parecía humana totalmente y la historia de Maussán involucró a respetables profesionales como Jesús Higuera, jefe del Departamento de Imagen en el Instituto Mexicano de la Nutrición. El ufólogo mexicano no olvidaba tampoco que en Metepec se había grabado un supuesto extraterrestre en 1994, por lo que no dudó en calificar a la región como “una zona muy caliente”.

Y tenía razón. Las cosas ardieron, pero para él, cuando un misterioso invitado saltó a la sideral escena. Se trataba de Ángel Palacios Núñez, nombre falso de Urso Moreno Ruiz, un joven pero hábil taxidermista que en sus ratos libres construía imaginativos seres ensamblando partes de animales que “tenía cerca de mí”. Urso confesaba el engaño en foros de internet donde se discute la taxidermia: “que conste que yo no dije que era de a verdad. Eso lo inventó Maussán, que conste que se lo creyó y fue a hacer todo un show. Fue una broma que se salió de control pero después de cuatro años me da gusto ver que una de mis creaciones le ha dado la vuelta al mundo y ha pasado por varios científicos y pruebas y no han dado con lo que es. Entonces, ¿qué onda con la ciencia? La he burlado. ¿Será? Ja, ja, ja”.

Urso se hizo pasar como el ayudante del veterinario Marco Antonio Salazar, quien trabajaba para el infortunado Mario Moreno. Dijo que en realidad era el cadáver de un mono titi curtido, unido a pelambre y fluidos de otros animales. Por eso “cada muestra de ADN saldrá distinta”, dice el taxidermista. Según el propio Urso, Maussán pagó por el supuesto extraterrestre unos 300 mil pesos a la viuda de Moreno que luego desquitó en conferencias acerca de su misterioso descubrimiento.

La pedacería de esta historia se encuentra en el sitio http://alcione.org/00_CASO_SER_METEPEC1.html. El ser de Metepec fue un señuelo más, artísticamente diseñado por un hombre que no le tuvo miedo al ridículo pero que sucumbió a sus propias tretas en un paraje enlodado, dejando huérfana una criatura proteica, debidamente pulimentada por el equívoco oficio de Jaime Maussán, el verdadero hacedor de monstruos.

Alianzas PRD-PAN: ¿alguna novedad?

* El PRI mantiene hoy en día la mayoría de las gubernaturas, la mayoría en el Senado y la Cámara de Diputados, la mayoría de los municipios y mantiene importantes cotos de poder en otras instituciones del estado como los sindicatos y las universidades; y más aún, en prácticamente cada gobierno panista o perredista participan o colaboran priistas o expriistas. Incluso para citar uno de los casos que hoy nos atañen, el abanderado por la coalición PAN-PRD al gobierno de Durango, José Rosas Aispuro, hace tan sólo unos meses militaba en el PRI.

Andrés Ávila Armella/ Rebelión

En las últimas semanas se ha dado a conocer que el Partido de la Revolución Democrática y el Partido Acción Nacional competirán juntos, en coalición, para disputar algunas gubernaturas y puestos públicos en el presente año, en los estados de Durango, Oaxaca e Hidalgo, y probablemente en Puebla y Veracruz. En general, el asunto ha despertado expectativa ya que después de la confrontación del 2006 en las elecciones presidenciales, un fraude electoral llevó al candidato del PAN, Felipe Calderón, a la presidencia y el candidato del PRD, Andrés Manuel López Obrador, desconoció el resultado de la elección y fue declarado por sus seguidores “el presidente legítimo de México”. Algunos, quienes con buena fe, insisten en identificar al PRD como un partido de izquierda, se encuentran confundidos al respecto y han criticado dicha política de alianzas. Por mi parte no criticaré en estas líneas la postura del PRD, porque la crítica tendría que partir del supuesto de que el PRD es un partido de izquierda y con principios, pero trataré de avocarme a la única fuente que admite el marxismo para analizar la política, los hechos, no los supuestos, por lo que en vez de criticar a los coalicionistas, trataré de explicar cómo es esto posible.

Además trataré de atender a la polémica que, como es costumbre surge en estos casos. ¿Deben las organizaciones de izquierda revolucionaria sumarse a alguna de estas campañas o tienen que persistir en practicar la política de otra forma?

El espectro partidario electoral mexicano

Como sabemos, en el supuesto ideológico de los partidos políticos que hoy en día gestionan el Estado mexicano, el PAN es el partido de derecha, el PRD de izquierda y el PRI de centro. La lógica indicaría que sería más factible pensar en una alianza entre el PAN y el PRI o bien, entre el PRI y el PRD, pues esto les permitiría a ambos polos de la confrontación el evitar que su antagonista se posicione políticamente. Si atendiéramos a ese criterio, las alianzas entre el PAN y el PRD serían ilógicas. ¿Será entonces que la política es ilógica? O será más bien que las premisas son en realidad incorrectas. Además ya han existido en décadas pasadas distintas coaliciones formadas por panistas y perredistas [2].

Tal vez para algunos resulte repetitivo el que insistamos en que el Estado tiene un carácter de clase, en que el carácter del estado mexicano es burgués y que las fuerzas políticas que componen la burocracia que lo dirige responden en general a este principio. Por supuesto, la burguesía no es homogénea y tampoco lo son las fuerzas y partidos políticos que la representan en el aparato de Estado. ¿Qué los distingue, entonces?

Marx advertía en su método para analizar las disputas políticas que es un error muy frecuente el caracterizarlas dando por cierto todo aquello que las fuerzas o agrupaciones políticas dicen de sí, el método correcto para él es caracterizarlas a partir de los intereses que representan y no de los que dicen representar [3].

Para entender el problema tenemos que remitirnos a que en México, los principales capitalistas están conformes con el neoliberalismo, sobre todo quienes están vinculados con el mercado exterior, ya sea porque son importadores o exportadores, o bien porque las políticas neoliberales les permiten acumular más ganancias como es el caso de los banqueros, hasta hoy beneficiados con el dinero público a través del IPAB. Existe una parte cada vez más insignificante de la burguesía que estaba hecha al modo de la política económica precedente al neoliberalismo y que considera que sería bueno tomar algunas medidas de fortalecimiento del mercado interno, y existe también una buena parte de la burguesía que obtiene beneficios del libre comercio pero que para realizar sus expectativas de ganancias requiere también de cierta capacidad de consumo interno, como es el caso de Carlos Slim, quien tiene muchas operaciones en el mercado exterior como lo es la importación de tecnología, pero que en gran medida su mercado son los consumidores mexicanos de todas las clases sociales.

De acuerdo con sus intereses, dicha burguesía apoya en campañas y precampañas, concediendo espacios o gestionando acuerdos a los partidos o candidatos de su preferencia. Algunos impacientes estarán preguntando cuál es el partido de la burguesía.

Lo curioso es que dicha pregunta no tiene una sola respuesta y esto obedece a algunas características esenciales de la burguesía como clase. El espíritu burgués está movido por el mayor beneficio, al menor costo y lo más pronto posible, esa es su guía, esta condición determina su ideología y no al revés. ¿Y tiene moral? Claro, lo moralmente correcto para ellos es lo que les permita obtener el mayor beneficio, al menor costo y lo más pronto posible y lo inmoralmente correcto es todo aquello que lo dificulte.

La mayoría de los capitalistas ni siquiera están afiliados a algún partido político y sus preferencias normalmente se guían por el criterio descrito en el párrafo anterior; pero esto de ninguna forma significa que estén fuera de la política, es sólo que ellos sí se saben los conductores de la misma y son quienes en última instancia deciden el curso de la mayoría de las polémicas y decisiones políticas. Los capitalistas no se dejan moldear por los partidos, son ellos quienes los moldean. Incluso en ocasiones apoyan a más de un candidato simultáneamente, y muchas veces lo hacen confidencialmente.

Una vez comprendido lo anterior, no resultará difícil comprender que la esencia de la política en un estado burgués está determinada por la conciencia y la moral de la clase dominante, una vez más, la burguesía. Y por tanto no será difícil comprender que la lógica con que se conducen los partidos y fuerzas políticas que lo gestionan es la lógica del mayor beneficio, al menor costo y lo más pronto posible.

Sin duda es el Partido Revolucionario Institucional, PRI, el que mejor ha comprendido esto y por ello ha sido el partido que más tiempo ha estado en el poder presidencial, además de ser el partido que mayor poder tiene en el país hoy en día, a pesar de no estar en la presidencia; es un partido sumamente pragmático y para los parámetros de la política burguesa esa es una gran cualidad. Y así ha sido aún cuando ideológicamente el PAN parezca representar más los intereses de la burguesía; el PRI suele ofrecer una gama de políticos bien entrenados para hacer cualquier principio a un lado con tal de complacer a los capitalistas que los respalden, a la vez que discursivamente enarbole las banderas del nacionalismo y cuente con un sinnúmero de mecanismos para contener la inconformidad popular, los cuales van desde la cooptación de líderes sociales, la gestión de programas de asistencia gubernamental, hasta la capacidad de formar grupos de choque para reprimir ilegalmente a los inconformes.

Así pues, el PRI mantiene hoy en día la mayoría de las gubernaturas, la mayoría en el Senado y la Cámara de Diputados, la mayoría de los municipios y mantiene importantes cotos de poder en otras instituciones del estado como los sindicatos y las universidades; y más aún, en prácticamente cada gobierno panista o perredista participan o colaboran priistas o expriistas. Incluso para citar uno de los casos que hoy nos atañen, el abanderado por la coalición PAN-PRD al gobierno de Durango, José Rosas Aispuro, hace tan sólo unos meses militaba en el PRI.

Así pues, panistas y perredistas tienen una admiración oculta por el PRI, a su modo tratan de imitar su camino de éxito político recurriendo incontables veces a los métodos corruptos que caracterizan a dicho partido, aún cuando discursivamente lo critican.

Por un sinnúmero de razones que no podemos describir en tan pocas líneas, PAN y PRD han ganado espacio de acción en la gestión estatal mexicana, el PAN controlando desde hace nueve años la presidencia, gubernaturas importantes como la de Jalisco y numerosos municipios; mientras que el PRD lo hace en distintas entidades y municipios entre los que destaca la capital del país. Aún así, en muchos de los estados de la república el PRI sigue siendo lo que siempre había sido, el partido predilecto de la burguesía, el único en quien ésta confía para tomar ciertas decisiones y con quienes tienen acuerdos y pactos. El estado de Oaxaca es un ejemplo muy notable. ¿Qué puede hacer que PAN y PRD hagan a un lado sus diferencias y participen juntos en algunas coaliciones? Pues lo mismo que los motiva a hacerlo por separado, el interés del poder.

En su cálculo político es más conveniente asociarse con sus enemigos ideológicos y así obtener, como se dice popularmente, una buena rebanada del pastel en lugar de resignarse a que todo el pastel sea para otros. La capacidad de poder del PRI en Oaxaca, Durango y Puebla es tal que no necesita aliarse con ninguno de los otros dos para aspirar seriamente a conservarlos, ellos apuestan al triunfo completo, arriesgando un poco pero con expectativas muy serias de llevarse todo para ellos. Además el PRI pasa, según sus parámetros, por un buen momento pues fue proclamado por los medios como el gran vencedor de las elecciones del 2009, pues recuperó la mayoría en el Congreso de la Unión, recuperó gubernaturas en estados gobernados por el PAN como San Luis Potosí y municipios tradicionalmente panistas como Monterrey, Guadalajara, Naucalpan y Tlalnepantla, además de arrebatarle al PRD municipios importantes como Nezahualcóyotl, Ecatepec, Chalco y Texcoco [4]. Mientras tanto, panistas y perredistas prefieren evidenciar ante todos su carácter de mercenarios antes que resignarse a quedar fuera de la jugada y cediendo sus posibles beneficios.

¿Y la opinión pública? En estos casos como en tantos otros pasa a segundo término, en todo caso siempre es más fácil obtener votos estando en el poder que fuera de él; si triunfara alguna de las coaliciones referidas, tanto PAN como PRD gozarían de más instrumentos y recursos para financiar campañas en dichos estados, tendrían más acceso a medios de comunicación, podrían rehacer los pactos con los grupos económicos de poder local y los posicionaría mejor para consolidarlos a nivel nacional.

Entonces, ¿para qué tanta ideología en los partidos? Finalmente la ideología de los partidos representa intereses, tampoco es algo gratuito, a través de ella obtienen la confianza de quien los apoya en la medida en que los electores y los patrocinadores ven reflejados sus intereses en alguna plataforma política. Esto vale tanto para los capitalistas como para los sectores populares que participan en las elecciones, sólo que no de la misma forma.

Para los patrocinadores, entiéndase los capitalistas, quienes deciden apoyar una campaña, es importante que sus candidatos defiendan sus intereses en todos los terrenos, incluso en el terreno ideológico, pero la burguesía es una clase que no se caracteriza por regalar el dinero desinteresadamente sino por invertirlo en todo aquello que pueda generar futuras ganancias; así pues, los capitalistas no consideran solamente la propuesta ideológica de un candidato o partido sino su capacidad real de cumplir sus expectativas, es decir, su capacidad real para hacer más redituables sus inversiones a través de pactos con el gobierno en turno.

Por tanto la tendencia será que los grupos económicos de poder apoyarán las candidaturas de quienes ofrezcan mayor seguridad para sus inversiones, mayor gobernabilidad y mayor disposición a negociar con ellos. A final de cuentas si un candidato ofrece negocios seguros por su capacidad de gestión económica y política, y está dispuesto a respetar íntegramente los intereses de los capitalistas, pero se pasea en los medios vociferando su vocación popular, afirmando estar del lado de los pobres o de los desposeídos, bien puede ser un buen candidato. Al mismo tiempo, si un candidato ostenta su carácter procapitalista pero no demuestra tener propuestas y mecanismos claros para cumplir con las expectativas de los propios capitalistas, puede ser para ellos un mal candidato.

En tanto para los sectores populares que participan en las elecciones habría que señalar que pueden ser muchos los motivos que provocan el voto a favor de uno u otro candidato, pero finalmente existe un límite, sólo se puede votar por candidatos registrados, y sólo se vota por un candidato bien publicitado y conocido, el problema para los sectores populares es que ellos no determinan ninguno de estos factores y suelen verse orillados a votar por lo más conocido. O bien, arrastrados por la lógica burguesa de la política, la cual permea también en la conciencia y la práctica política de los desposeídos, orientan su voto a favor del candidato que parece ofrecer un mayor beneficio, al menor costo y lo más pronto posible, orientando muchas veces su decisión electoral a la obtención de un soborno, o de un compromiso inmediato pero intrascendente que suele obtenerse a través de representantes de sindicatos, gremios o comunidades. En este sentido, el PRI tiene ampliamente desarrollado un sistema de corrupción de electores que funciona en prácticamente todo el país, sistema que por cierto es imitado tanto por panistas como perredistas. [5]

Es por ello que en la política electoral mexicana alcanzan mayor protagonismo y relevancia los personajes más pragmáticos, que conocen su ideología pero que no permiten que ésta les estorbe para negociar, mientras que los políticos que creen fervientemente en su ideología partidaria y la anteponen al cumplimiento de las expectativas de sus patrocinadores son sencillamente aislados y desechados por sus propios partidos; en el mejor de los casos los partidos los conservan como estandarte ideológico pero los mantienen alejados de las decisiones estratégicas.

La necesidad de hacer notar la diferencia entre la política burguesa y la política revolucionaria

Aún con todo lo anterior ha habido momentos de efervescencia electoral, son momentos en que por el hartazgo de ciertas prácticas o de la misma cotidianeidad que asfixia, algún candidato puede canalizar las expectativas populares y atrae a las urnas a un número inusual de votantes. El PRI, si bien ha sabido mantenerse en el poder, también ha acumulado tras de sí una lista interminable de agravios que no son olvidados por gran parte del pueblo, así pues, ha habido candidatos tanto del PAN como del PRD que han logrado despertar entusiasmo, destacándose las candidaturas presidenciales de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988 y de Andrés Manuel López Obrador en el 2006, también la candidatura a la jefatura de gobierno del Distrito Federal de Cuauhtémoc Cárdenas en 1997. Sin embargo este fenómeno no ha sido exclusivo del PRD, habría que reconocer que esto sucedió también en la campaña de Vicente Fox en Guanajuato en 1991 o de Salvador Nava en San Luis Potosí en 1961 y 1991, ambos abanderados por el PAN.

Lamentablemente para los entusiastas electores, la mayoría de estas experiencias han derivado una vez tras otra en profundas decepciones que conducen en algunos casos a la radicalización política, pero en gran medida conducen también a la inmovilidad política derivada de la sensación de impotencia que conduce finalmente a la resignación. Esto explica en gran parte el hecho de que las elecciones en México, a diferencia de lo que ocurre en otros países de América Latina, cuentan con una participación que cuando es alta gira alrededor del 60% del padrón electoral.

Una tarea importante para la izquierda revolucionaria del país es el convencer a los cientos de miles de mexicanos que viven profundamente decepcionados de la política, que es posible hacerla, pero de otra forma. Finalmente la inmovilidad y el pesimismo tampoco juegan a favor de nuestro proyecto, incluso pueden ser elementos muy útiles para el Estado y la clase dominante.

La credibilidad del Estado, de sus partidos e instituciones está profundamente desgastada y es posible canalizarla en función de un proyecto de transformación radical del orden social existente, pero para ello es importante que la política practicada por las fuerzas revolucionarias sea visiblemente distinta de la que practican los capitalistas y sus lacayos. Esto no implica de ninguna forma el practicar una política ingenua, es decir, pensar que porque se tienen principios ya se está haciendo la política correcta, pero tampoco y mucho menos pensar que insertándose en la política burguesa a través de prestar apoyo y credibilidad a los partidos electorales, se podrá convencer al pueblo de en un futuro apoyar un proyecto revolucionario; éste pensamiento también es tremendamente ingenuo y oportunista.

Prácticamente todas las organizaciones de izquierda que en el pasado se han prestado a engrosar las campañas de candidatos comprometidos con grupos de poder y de capital, han terminado por desdibujarse y por corromperse en dicha lógica, dejando de representar, en los hechos, la posibilidad de hacer política revolucionaria. Suponiendo sin conceder que exista alguna excepción, no deja de ser eso, una excepción, la generalidad sin embargo es avasalladora. Hoy quienes en Oaxaca y Durango, por citar los casos más avanzados, justifiquen la política de apoyo al PRD por considerarlo comparativamente más progresista, tendrían que explicar cómo se favorece al proceso de acumulación de fuerzas haciendo campaña simultáneamente por el PAN.

Decía que los principios no bastan para hacer una política revolucionaria, pero sí son indispensables para hacerla; es sólo que además de tener principios hay que tener inteligencia, estudiar la teoría y la historia revolucionaria, tener la capacidad de identificar a las fuerzas reales y no las aparentes que hacen la política, tener la capacidad de planear, de organizarnos, de elaborar estrategia y táctica, todo en función de nuestro objetivo que no puede ser otro que la emancipación de los explotados.

Finalmente, si verdaderamente queremos conducir la inconformidad popular por el camino de la Revolución, es necesario que esto se note en los ojos y percepción del pueblo, porque sin él no habrá tal, y aunque resulte tremendamente tentadora la posibilidad de acercarse a las masas a través de alguna fuerza política burguesa y además corrupta, esto difícilmente permitirá hacer política revolucionaria, no son los cuadros revolucionarios los que utilizan el sistema electoral para hacer política revolucionaria, sino que son los partidos burgueses los que utilizan a cuadros formados en la lucha revolucionaria para hacer política burguesa. Los resultados de dichas prácticas son notables y están a la vista de todos.

La política revolucionaria no se caracteriza siempre por ser estrepitosa, ruidosa, llamativa, ni siquiera masiva, es una labor ardua y tenaz que muchas veces no encuentra resultados inmediatos, tampoco es a un bajo costo ni rinde ningún beneficio personal, pero si persiste y mantiene el rumbo, suele encontrar el caudal de la Revolución, más tarde o más temprano.

* El autor es militante del Comité de Lucha por el Movimiento de Emancipación Nacional (COLMENA), es Maestro en Estudios Latinoamericanos y Licenciado en Sociología por la UNAM. Actualmente estudia el Doctorado en Estudios Latinoamericanos en la UNAM.

[2] Incluso lo que no ha habido, formalmente, son coaliciones electorales PRI-PAN o PRI-PRD, aunque sabemos que existen mecanismos para ceder en el proceso electoral en función de otro candidato o partido. En las elecciones del 2006, por ejemplo, fue evidente el apoyo de algunos sectores del PRI a la candidatura de Felipe Calderón, y de sectores relegados del mismo que apoyaron la candidatura de López Obrador.

[3] Puede revisarse el método seguido por Marx en el Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte.

[4] Todos ellos figuran entre los municipios más poblados del país y algunos como Monterrey, Guadalajara, Tlalnepantla y Naucalpan tienen además la importancia de una significativa actividad industrial.

[5] En la política electoral mexicana es muy común el canje de votos o la participación en mítines por despensas, materiales de construcción o promesas como el otorgamiento de espacios para ejercer el comercio ambulante, concesiones de taxis y transporte colectivo, licitaciones de vivienda, aprobación de alguna obra pública, etc.

Mónica o la candidez

* En esa época su jefe inmediato, Carlos Alberto Pérez Cuevas, presidente de dicha comisión y hoy diputado federal la mandaba siempre como avanzada en los eventos que encabezaba y a los que era invitado. ‘La licenciada Mónica Fragoso’, decía. ‘Con ella pueden ver la agenda y lo de los documentos’.

Antonio León

Ya destacaba como secretaria técnica de la comisión de Procuración y Administración de Justicia en la pasada Legislatura, aunque nunca se pudo quitar el estigma, como ahora, de que había llegado a ese puesto por ser cuñada del entonces mandamás panista en la entidad, Juan Carlos Núñez Armas.

En esa época su jefe inmediato, Carlos Alberto Pérez Cuevas, presidente de dicha comisión y hoy diputado federal la mandaba siempre como avanzada en los eventos que encabezaba y a los que era invitado. ‘La licenciada Mónica Fragoso’, decía. ‘Con ella pueden ver la agenda y lo de los documentos’.

Y ella, bien modosita, sonreía lo mismo al procurador que al ombudsman estatal o al comisionado de la ASE. ‘El diputado está por llegar’ o ‘el diputado está en camino’ era el inevitable saludo de la fiel colaboradora de quien ha jurado erradicar el perredismo de Nezahualcóyotl. Nadie imaginaba que un día llegaría también al Congreso estatal en calidad de legisladora.

Pero se le hizo. Consiguió colarse en la lista de plurinominales gracias, sin duda, al parentesco citado. Ni duda que llegaría, pues el lugar en la lista le garantizaba colarse tanto si el panismo ganaba o, como todos vimos, perdía estrepitosamente. Desde entonces declaraba feliz que ocuparía la presidencia de esa comisión pues no había, entre los candidatos a diputados de todos los partidos, quien tuviera su experiencia y trayectoria. 

Como haya sido, hoy es flamante diputada en la Cámara local. Para su mala fortuna llegó tan debilitada junto con la raquítica bancada blanquiazul, que esa presidencia no se le hizo. A duras penas el oficialismo cedió unas cuantas comisiones legislativas a sus opositores, entre ellas la de Participación Ciudadana, propuesta en la Legislatura pasada por un compañero de partido de la señora Jael.

Pero si la concesión fue ésa, la vocación es otra. A la fecha, Jael Mónica ha olvidado esa responsabilidad y se ha ocupado de otras materias más bien distantes de la participación ciudadana. Por omisión o voluntad de su coordinador Óscar Sánchez Juárez, es hoy una de las protagonistas del panismos en la Legislatura.

Si del presupuesto se trata, es ella quien comenta. Si de la reforma judicial, nadie más. Si de tal o cual nombramiento, ella tiene la respuesta y a veces hasta las propuestas. Si de temas nacionales, quién más. De todo, literalmente, opina, salvo del tema que se le encargó.

Su candidez es tal que se da el lujo de amagar con controversias constitucionales si algo no le gusta, presentando incluso pretendidas jurisprudencias que avalan sus dichos. Sólo después de la batalla mediática, que siempre pierde, admite que no hay condiciones para entablarlas o de plano que en la Corte no cuenta con amigos suficientes, lo que no le resta agallas para convocar a los mismos medios que terminaron vapuleándola para dignamente afirmar: ‘a lo que sigue’.

Así fue con el nombramiento del comisionado estatal de Derechos Humanos, Marco Antonio Morales Gómez, de quien dijo no podía aspirar al cargo porque apenas había concluido como consejero electoral. La ley es muy clara, aseguraba, fue servidor público y si no me creen ahí les dejo esas jurisprudencias de la Corte Suprema de México que definen muy bien quiénes son y quiénes no servidores.

Derrotada, aclaró que nunca se opuso a la persona, que por cierto contaba con grandes méritos para ser el defensor público de los derechos elementales de los mexiquenses, pero ya designado pues no quedaba otra que otorgarle un voto de confianza y desearle buena suerte en esa posición. De la controversia constitucional nada, a sabiendas que de ser ciertas las tesis jurídicas ofrecidas por lo menos hubiera generado controversia.

Así también con la fallida reforma judicial que otorgaba al mandatario facultad para nombrar miembros del consejo de la judicatura del poder Judicial. Se desgarró las ropas diciendo que era indebido y violatorio de la autonomía de ese poder, pero no fue más allá. Después quiso impugnar que los aspirantes a magistrados cumplieran con todos los requisitos de ley, menos presentar examen de oposición.

Igual afirmó que existen tesis de la Corte que se oponen a esta decisión, pero tampoco las hizo válidas. Se dijo indignada por el mayoriteo tricolor en la Cámara, pero no se atrevió a recurrir a la Corte. No tenemos la facultad, señaló, de ingresar controversias constitucionales. Como si no supiera, como abogada que es, que en su partido más de uno la tiene y puede interponerla por ella.

Recientemente, sin que viniera a cuento, le dio por opinar sobre la urgencia de una reforma hacendaria aunque no estatal, sino ¡federal! A cuento de qué, sólo ella sabe. Y encima en plena inauguración de una campaña preventiva de cáncer femenino.

Así es ella. Esperemos verla comentar sobre todos los temas, menos el suyo. Aunque siempre podremos preguntarnos para qué tanto ruido por la creación de una comisión legislativa de participación ciudadana si ahora que la tienen simplemente no la aprovechan.

Panistas al fin. Tantos años peleando la presidencia del país para desperdiciarla ahora que la tienen en sus manos.

Migajas legislativas

* Nada honroso tiene votar un presupuesto estatal con una partida para desastres naturales como la de Valle de Chalco y Neza de tan sólo 75 millones de pesos, y otra para difundir la imagen personal del gobernador por el doble.

Antonio León

Como era de esperarse, los diputados de la LVII Legislatura estatal aprobaron donar un día de salario a los damnificados de las recientes inundaciones en los municipios de Neza y Valle de Chalco, presumiblemente para apoyarlos con los gastos de víveres y artículos o servicios que puedan ‘aliviar su pena’.

De acuerdo con esto, se recaudarían alrededor de 200 mil pesos, considerando que un diputado devenga poco más de 2 mil 650 pesos diarios.

De ser aproximadas las cifras oficiales del desastre y sus víctimas, bien vale la pena preguntar cuánta gente y de qué manera podría beneficiarse de semejante suma. De ser mayores a lo estimado, es seguro que esta cantidad resulta incluso ofensiva.

No es que se juzgue el gesto, bienvenido a todas luces, pero es obligado preguntar si es genuino y, sobre todo, en qué ayuda porque la magnitud de esta desgracia, para ser claros, incuantificable, deja en ridículo los 200 mil pesos que se pudieran reunir.

Sería inútil dedicar este espacio a las cuentas alegres de qué y en qué cantidad se puede comprar. Por más que se comparen costos de unos productos contra otros, esta suma simplemente no servirá de nada. Ya sea que se destine a obra o productos, víveres, según la intención, no dejará de ser simbólica.

La cuestión es otra. ¿Qué se ganan los diputados con estas acciones? ¿Qué intención de fondo hay detrás de cada donación? ¿Qué ha convertido un gesto de solidaridad social y humana en un mero evento sin impacto ni profundidad? ¿Por qué de inmediato y casi sin chistar en eventos semejantes deciden estas donaciones?

No es fácil conocer las motivaciones personales de cada uno de los llamados representantes populares, que cada uno ha de tener las propias, pero es posible aventurar una explicación  general y hasta institucional si se atiende cómo deciden su propuesta y aprobación, en especial su difusión.

Maneras que hemos visto en infinidad de ocasiones, a propósito de numerosas tragedias, propias y ajenas. Esta misma Legislatura, incluso, estrenó su presunta solidaridad con la tragedia de Haití para la que decidieron también una donación similar.   

Una primera observación es a la difusión de su caridad. Como en pocas ocasiones, la oficina de prensa legislativa suele dar profusa difusión a estas aprobaciones. Una mirada por la prensa escrita de la entidad deja ver cómo el comunicado oficial respectivo se repite a diestra y siniestra. Lo mismo los diarios con sede en la capital Toluca que los conocidos como regionales, dedican espacios notables a la nota. Con grandes encabezados y la más de las veces a un cuarto o media plana, fotografía de por medio., nos hacen saber de la magnanimidad de nuestros representantes.

Así en la radio y la televisión local, que repiten la nota destacando motivaciones, fines y a veces cantidades, agregando audio e imagen en la que se miran diputados con gesto adusto y ademanes enfáticos explicando la bondad de su decisión.

El hecho suele ser más promovido cuando la aprobación se da en el Pleno, porque se acompaña de su imagen con todos los congresistas de pie y en actitud de estar votando de manera unánime, queriendo mostrar que priva la armonía y voluntad política entre ellos y los grupos parlamentarios que lo integran.

Para entenderlo mejor hay que recordar que este despliegue ‘informativo’ dista mucho de ser el cotidiano. Más bien la norma es otra. Siempre que se trata de eventos espinosos o polémicos, se cuida mucho que no trasciendan los verdaderos motivos de las diferencias. Por el contrario, los hechos vistosos y ‘políticamente correctos’ siempre se publicitan generosamente.

Puede entenderse el afán de difundir mayormente las ‘buenas noticias’, pero no el ocultamiento de información o su administración facciosa.

Más allá de esta línea noticiosa oficial, seguramente válida, queda al descubierto el descuido en que se incurre privilegiando lo ‘bonito’. Al hacerlo, se proyecta uno de los mayores defectos que muestran de carne y hueso a quienes tienen la fortuna de convertirse en diputados: su oportunismo insultante.

Eso muestra la donación. Su celeridad para presentarlo y votarlo sin turno a comisiones. Su rapidez para distribuir a los medios el boletín institucional, para buscar las cámaras y grabadoras a fin de casi gritar a los cuatro vientos su generosidad engañosa.

Eso, por donde quiera mirarse, es oportunismo vil.

Y de este oportunismo deriva una segunda observación: su simulación extrema.

Tanto afán por publicitar una acción que de suyo debería ser discreta, sólo se explica por esa aberrante inclinación por la simulación. Es tan difícil creer que trabajan y hacen por la entidad, que acciones como la entrega de un donativo se vuelven oro molido para esconder sus miserias.

Nada honroso tiene votar un presupuesto estatal con una partida para desastres naturales como la de Valle de Chalco y Neza de tan sólo 75 millones de pesos, y otra para difundir la imagen personal del gobernador por el doble. Entonces mejor oculto esto y promuevo lo otro. Así se concreta la simulación.

Y así, oportunismo y simulación se transforman en las caras de una misma moneda. La del cinismo y desvergüenza legislativa.