El refugio

* Ana Lilia Herrera Anzaldo recuperó la alcaldía de Metepec para el PRI. En agosto de 2009 el palacio metepequense se convirtió en refugio de políticos que con menor fortuna también se han desarrollado a la sombra de Montiel Rojas o que colaboraron en su administración.

Elpidio Hernández

El 10 de octubre de 2005 la empresa de Emilio Azcárraga Jean, Televisa, dejaba al descubierto las andanzas del ex gobernador Arturo Montiel Rojas, que cobijado por el Grupo Atlacomulco y el poderío económico del gobierno mexiquense logró convertirse en aspirante a la presidencia de la república. Aquella mañana de lunes, Víctor Trujillo, en su programa El Cristal Con Que Se Mira, difundía copias de depósitos bancarios por un total de 35 millones 213 mil 396 pesos a nombre de integrantes de la familia Montiel Yáñez. Los documentos exhibidos en aquel espacio formaban parte de una investigación que el gobierno federal realizaba sobre una serie de 53 depósitos efectuados entre 2000 y 2001 a favor de Juan Pablo Montiel Yáñez. La información ampliaba que tan sólo uno de los depósitos, efectuado el 15 de mayo del 2000, acreditaba la entrega de 14 millones de pesos en efectivo al menor de los Montiel. Además se difundía un contrato de compra-venta de un predio de 14 mil metros cuadrados, en el exclusivo conjunto residencial Providencia de Metepec, a favor del mayor de los hijos.

Lo expuesto fue mortal para el político de Atlacomulco, quien vio desvanecer sus aspiraciones por gobernar el país. Sin embargo, el desatino no exterminó las ambiciones de aquel Arturo que logró reponerse y hoy mantiene vivo su anhelo de gobernar, sólo que ahora a través de su delfín político y sobrino, Enrique Peña Nieto. Desde “el retiro”, el defenestrado Montiel rearticuló alianzas, movió hilos y acomodó a su grupo. Para septiembre de 2009 muchos de los montielistas se diseminaron por todos los rincones de la entidad. Carlos Iriarte Mercado, Miguel Sámano Peralta, Enrique Jacob Rocha, Fernando Zamora Morales, Francisco Fountanet Mange y José Manzur Quiroga se instalaron en una curul del Congreso local; Ana Lilia Herrera Anzaldo en la alcaldía de Metepec; Luis Videgaray Caso y Alfonso Navarrete Prida ocuparon un escaño en San Lázaro, mientras que Alberto Curi Naime se apostó en la Secretaría de Educación, Carolina Monroy en Desarrollo Económico y Fernando Maldonado en la del Trabajo.

La alcaldesa de la ciudad del barro es una de las figuras más cercanas al ex gobernador Montiel Rojas. Su trayectoria política se desarrolló -como la de ningún otro- a la sombra de aquel personaje que la encumbró en la política local. Apenas convertida en una adolescente y sin título que avalara sus estudios de Comunicación en la UNAM, Herrera pasó de redactora de boletines en la Cámara federal a la Coordinación de Comunicación Social del gobierno del Estado de México. Durante la campaña para llegar a la gubernatura, cubría con entusiasmo las actividades del candidato. Ella dio la noticia del triunfo de Arturo en las elecciones de 1999 y consiguió enlace exclusivo a un noticiero de Televisa para que el nuevo Ejecutivo contara la noticia. Ya instalada en el palacete de Lerdo, un equívoco desplegado para apagar un escándalo de espionaje obligó a Herrera a abandonar esa oficina pero, como lo narra el escritor y periodista Francisco Cruz en una crónica para este semanario, “ella se cayó para arriba” y de la Coordinación de Comunicación Social pasó a administrar el Consejo Estatal de Población y luego Arturo la nombró titular de la Secretaría de Desarrollo Social. Con el ascenso de Enrique Peña Nieto al poder, Ana Lilia fue nombrada directora general del Instituto Mexiquense de la Mujer, cargo que abandonó para ocupar la Secretaría de Programación y Acción Social del PRI; más tarde ocupó por veintinueve días la presidencia priista y en 2006 fue premiada con una curul en el Congreso local, de donde saltó para recuperar la alcaldía de Metepec. 

Pero cuando el escándalo y las acusaciones por enriquecimiento ilícito cubrían de fango la figura de su tutor político y toda su parentela, Herrera Anzaldo de inmediato se desligó de aquel personaje y negó cualquier vínculo que pudiera salpicar su imagen. Sin chistear, un día aclaró a un reportero que “montielista no soy… yo me hice aparte”. 

Años después Herrera Anzaldo recuperó la alcaldía de Metepec para el PRI. En agosto de 2009 el palacio metepequense se convirtió en refugio de políticos que con menor fortuna también se han desarrollado a la sombra de Montiel Rojas o que colaboraron en su administración.

Uno de esos personajes ligados al montielato es el síndico municipal Víctor Manuel Romero Salgado, egresado de la facultad de Derecho de la UAEM. Su foja de servicios narra que en la administración montielista fue subsecretario regional de Gobierno para la región Valle de Bravo-Tejupilco. Más tarde tomó protesta como coordinador regional de Desarrollo Social en la Región II de Atlacomulco y para 2008, con Peña Nieto a la cabeza, coordinó la Región VIII de Naucalpan en la misma dependencia. En el ámbito federal, destaca su participación como delegado estatal en el Instituto Mexicano del Seguro Social. En la esfera municipal, Romero ocupó el mismo cargo que hoy ostenta durante la administración del panista Marcos Álvarez Malo, entre 1994 y 1996.

El secretario del Ayuntamiento, Efraín Hernández González es uno de los políticos metepequenses más allegados al ex gobernador Montiel y presunto operador político en aquella zona. Hernández González cuenta con estudios en Derecho y su ficha curricular indica que con el ex gobernador ocupó la coordinación de Evaluación y Seguimiento de la Gubernatura. Su currículo agrega que de 2001 a 2003 fue coordinador de Atención Ciudadana en la misma gubernatura, periodo en que también se desempeñó como secretario particular adjunto del de Atlacomulco y antes de consumarse el sexenio fue nombrado subsecretario regional de gobierno en la región Zumpango-Amecameca.

Miguel Ángel Granados Camacho, primer regidor en el ayuntamiento, es uno más de los políticos que colaboraron en aquella administración. En 2001, Granados tomó protesta como subsecretario regional de Gobierno y “jefe b” de Proyecto. Cinco años más tarde, en el gobierno peñista, se convirtió en subdirector regional adscrito a la Secretaría de Desarrollo Social. Granados Camacho es licenciado en Derecho y cuenta con un diplomado en Estudios Electorales en la UVM. 

En Metepec, la seguridad a partir de este trienio está a cargo de Luis Rivera López, un policía experimentado, al menos en el papel. Considerado como uno de los Golden Boy’s forjados en la administración del ex gobernador Montiel, Rivera López fue director general de Previsión Social de la Secretaría del Trabajo estatal de 1999 a 2004, director general de Seguridad Pública y Tránsito en la entidad de 2004 a 2005 y director general de Protección Civil de 2005 a 2006. Es hijo de Luis Rivera Montes de Oca, un antiguo pero poderoso funcionario de la época montielista y quien ocupó el cargo de procurador estatal, magistrado y cabeza de la dirección de Readaptación Social, entre otros cargos. Luis Rivera Montes de Oca está ligado al grupo que protegió a una de las caciques más famosas del Estado de México, Guadalupe Buendía, mejor conocida como La Loba, quien se encuentra presa en “Almoloyita” junto con su esposo y otros de sus hijos. La Loba se hizo todavía más famosa en el año 2000 por protagonizar un enfrentamiento entre grupos de aquel municipio y que dejó 10 muertos y 50 heridos. En 1998 la señora era una humilde ama de casa asentada en la pobrísima Chimalhuacán, pero supo usar los recovecos que la política le ofrecía y se amparó bajo la sombra de algunos poderosos. Aquel año invadió 124 hectáreas de tierras comunales en el Bordo de Xochiaca, los notificó y los revendió hasta en cuatro ocasiones. La historia señala que Luis Rivera Montes de Oca era, por aquel entonces, el jefe de la Cresem, Comisión para la Regulación del Suelo del Estado de México, antecedente directo del actual Instituto Mexiquense de la Vivienda Social (IMEVIS). Una denuncia de aquellos tiempos del entonces regidor de aquel municipio, Raymundo Olivares Díaz, recuerda ahora que Rivera Montes de Oca, junto con el entonces edil Martín Carlos Pabello, “con papeles chuecos la acreditan como dueña de tierras comunales”. Raymundo Olivares, por su parte, también estaba involucrado en los negocios de la señora y con ella fue tres veces regidor. La acreditada era la Loba, quien además tenía el apoyo del gobernador Pichardo Pagaza. A esta lobuna familia se le acabó la suerte al entrar Montiel al poder.

La ficha curricular de Ivonne Contreras Beltrán, quien ocupa la segunda regiduría en aquella demarcación, es bastante modesta. Sus nexos con el polémico ex gobernador se remontan a su participación como activista y movilizadora durante su campaña por la gubernatura en 1999.

Marco Antonio Vázquez Nava, tesorero en el gobierno herrerista, fue director de Administración y Finanzas del Comité de Instalaciones Educativas en el montielato (2003-2005), plaza a la que renunció para ocupar la dirección de Control Contable de Organismos Auxiliares en la Secretaría de Finanzas (2005-2007).

Fernando Portilla Galán, director de Desarrollo Urbano en el municipio alfarero, laboró como jefe en el área de Control de Gestión y Apoyo Administrativo y más tarde fue nombrado secretario particular adjunto del director general del ISSEMyM, de mayo de 2000 a septiembre de 2002, cuando la cabeza de aquel instituto era Santiago Velsaco Monroy, cuyos parientes son puntales en el equipo peñista, apunta la revista Proceso: “tal es el caso, por ejemplo, del presidente de la Comisión del Centro de Estudios para el Desarrollo Rural y la Soberanía Alimentaria, Héctor Eduardo Velasco Monroy, diputado por el distrito número 1, con cabecera en Atlacomulco. Él es sobrino de Leopoldo Velasco Mercado, quien fue secretario general de Gobierno en la administración de Alfredo del Mazo González; primo de Marcela Velasco, secretaria de Desarrollo Económico de Peña Nieto y hermano del director del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym), Santiago Velasco Monroy. Portador de una maestría en administración pública, Eduardo Velasco Monroy se desempeñó, hasta 2009, como secretario particular del gobernador Peña Nieto”.

Portilla Galán, que cuenta con una licenciatura en Administración Pública ocupó la coordinación de Desarrollo Urbano en la Secretaría de Desarrollo Social del Estado de México (2004-2007).  

Víctor Manuel Legorreta Vázquez, quien hasta hace unos días se desempeñaba como director de Gobernación, es otro de los personajes allegados a Montiel, pero también al ex presidente estatal del PRI, Isidro Pastor. Su ficha revela que de septiembre de 2000 a abril de 2001 fue secretario particular en la Subsecretaría General de Gobierno y más tarde fue nombrado director general de Concertación y Participación Ciudadana en la Secretaría del Medio Ambiente. Legorreta organizó y participó en los grupos priistas que recorrieron Metepec el día de las elecciones, el 5 de julio del 2009 para recabar información sobre los resultados. Enlace del ex gobernador Camacho aquella jornada, fue el encargado de dar la noticia del triunfo de Herrera en las casillas metepequenses.

Maurilio Esquivel Higuera ocupa desde agosto pasado la Dirección de Obras Públicas en el municipio. Tiene estudios de arquitectura y durante todo el sexenio montielista y algunos años más, se desempeñó como residente en la Junta de Caminos del Estado de México, además de un sinnúmero de cargos que ha ocupado en los distintos niveles de gobierno.

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1 comentario

  1. Excelente análisis…


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