Aquella guerra

* La región sur del Edomex, tierra de paso de las drogas pero también escenario de cultivos y cuartel general, fue una de las puertas para que La Familia se instalara en la entidad. Hoy es el cártel dominante, según informes de la delegación de la Procuraduría General en Toluca, de la propia Agencia de Seguridad Estatal y de los propios pobladores, quienes no sólo enfrentan la pobreza histórica de la región y la opresión de los caciques políticos, sino la transformación de un territorio en una pequeña nación con leyes autónomas, jefes propios y un poder económico superior al resto de los municipios, donde la administración estatal no puede o no quiere meter las manos.

Miguel Alvarado

El sur del Estado de México es desde años uno de los bastiones dominados por el narcotráfico. Tierra de paso de las drogas pero también escenario de cultivos y cuartel general, fue una de las puertas para que La Familia se instalara en la entidad. Hoy es el cártel dominante, según informes de la delegación de la Procuraduría General en Toluca, de la propia Agencia de Seguridad Estatal y de los propios pobladores, quienes no sólo enfrentan la pobreza histórica de la región y la opresión de los caciques políticos, sino la transformación de un territorio en una pequeña nación con leyes autónomas, jefes propios y un poder económico superior al resto de los municipios, donde la administración estatal no puede o no quiere meter las manos.

En agosto del 2009, el alcalde entrante Zeferino Cabrera Mondragón pactaba el despido de 179 empleados municipales que no estaban sindicalizados. De la noche a la mañana, una lista colocada en la oficina de Administración avisaba a los afectados que pasaran a recoger sus cosas, aún cuando se había acordado una revisión particular de cada caso. El regidor priista Honorato Arce denunció la presencia de al menos cuatro personas ajenas al cabildo de Cabrera que intervienen en los asuntos que sólo competen a los regidores, síndicos y la propia presidencia.

Rosalba Flores, reportera de la revista Poder Edomex, escribía el 19 de noviembre del 2009 que Zeferino Cabrera Mondragón “admitió que recibió llamadas telefónicas para extorsionarle y fue evasivo al cuestionarle si hay presencia de los Zetas o La Familia en el municipio sureño, ya que aseguró, sólo son rumores que no puede confirmar y propuso preguntarle al gobernador”.

En la misma, el edil reconocía los enfrentamientos entre los grupos delictivos y el temor de los habitantes, pero luego matizó al asegurar que el principal delito en esa región era el abigeato.

“Y aunque el ejército acude ocasionalmente, indicó que no han solicitado más seguridad pues hay cosas delicadas. No requerimos más seguridad, con los elementos que están es más que suficiente para lo que compete a mi ámbito municipal como gobierno”.

Las extorsiones a las que se refería el presidente municipal tenían que ver con protección, pero dijo que había muchos que recibían ese tipo de llamadas y recordó apaga el celular porque “no pasa nada”.

“Piden dinero o si no eres hombre muerto, pues va de… este… medio millón de dólares hasta… son gente que incluso está en la cárcel y hacen llamadas nada más, muchos han caído, a varios de mis compañeros que anduvieron de campaña recibieron llamadas, a mí me ha pasado varias veces pero no he caído en ese error”.

Aprovechó para decir que los sembradíos de mariguana en la zona eran sólo un mito porque ellos nada saben, al igual que las ejecuciones que de tanto en tanto se presentan.

Y Zeferino tenía razón a medias. Nadie quiere saber. Por eso, uno de los últimos enfrentamientos entre Zetas y la Familia pasó casi desapercibido. El primero de julio del 2009 en el sur de la entidad, dejaba 7 sicarios detenidos, cinco camionetas de lujo, una moto aseguradas y 25 armas de grueso calibre confiscadas, cerca del poblado de Caja de Agua, en los límites con Guerrero.

‘“De acuerdo a los habitantes de la región, aproximadamente a las 14:00 dos grupos de presuntos sicarios se enfrentaron a balazos cuando uno de ellos buscaba ejecutar a Osiel Jaramillo, famoso dirigente del crimen organizado en la zona sur del Estado de México. Sus pistoleros lo defendieron, y no es la primera vez que esto sucede, pues hace dos semanas intentaron ejecutarlo en un partido de futbol y hace menos de una semana lo volvieron a balear cuando salía de una de sus casas de seguridad”, indicó uno de los habitantes de Caja de Agua, que pidió no revelar su nombre, ‘porque me matan’”.

Aunque la policía estatal llegó después, reportó a dos agentes heridos y la nota señalaba que se recogieron por lo menos 12 cuerpos de sicarios en el lugar de los hechos.

Los testigos de Caja de Agua saben que no fueron 12 los asesinados aquella tarde. Allí se recogieron más de 40 cadáveres, resultado de una de las batallas más cruentas de las que se tenga registro en el país. Los lugareños supieron luego que los ganadores habían sido los de la Familia, grupo que comenzó la conquista de territorios mexiquenses hace unos cuatro años y que poco a poco se adueñó de las plazas. Con aquella matanza del primero de junio la Familia se supo dueña de Luvianos. El resto del año otros encuentros lo confirmaron. Dueños ya de la plaza, se dedicaron al negocio. Comenzaron por las autoridades de los municipios de Zacazonapan, San Martín Otzoloapan, Luvianos, Tlatlaya, Amatepec y Temascaltepec, a quienes extorsionan cada quincena a cambio de la seguridad tan negada por el edil Cabrera. No sólo las autoridades deben cooperar, también lo hacen los empleados municipales.

Al mismo tiempo, dicen los habitantes, pactaban con las diversas policías. Hay nuevo dueño, les dijeron y fijaron con ellos una cuota de 100 mil dólares al mes que reciben los elementos de la Procuraduría estatal coludidos con ellos y la ASE, quienes a cambio permiten a los miembros de cártel ir armados por las calles de los municipios sin ser molestados. Garantizaron también respetar las importaciones de droga que el grupo realiza a Estados Unidos, Canadá, Colombia e incluso China, además de permitir la expansión hacia Toluca, Metepec y Zinacantepec.

Los habitantes de aquella región fueron también extorsionados para permitirles trabajar en sus ocupaciones. Millonarios cobros fueron exigidos a ganaderos y comerciantes, que prefirieron abandonar la zona pues también se practicó una “limpia” contra los supuestos socios, aliados o conocidos de los Zetas, quienes fueron levantados y expulsados o asesinados. A quienes no cooperan, aseguran, se les queman sus propiedades y confiscan los artículos de labranza. Los dueños de la región cobran incluso para sembrar tomate o maíz. La gente se ha marchado pero la que se queda no puede denunciar. “Es lo mismo, no importa a quién se le diga, todos están vendidos”, dicen.

El 16 de octubre del 2009, la agencia local de Toluca, MVT, reportaba una balacera en Caja de Agua, Luvianos, que dejó dos fallecidos, tres autos abandonados y signos de más muertos, además de cientos de casquillos percutidos, así como media docena de granadas de fragmentación.

“Entre los vehículos que quedaron abandonados en el sitio, todos llenos de boquetes provocados por impactos de balas calibre 0.762 milímetros, capaces de atravesar fuselajes blindados, destaca una camioneta Ford, tipo Lobo, color rojo, de modelo reciente; una Pick Up marca Ford con matrícula de Nuevo León dentro de la cual hicieron detonar una granada de fragmentación, por lo que prácticamente estaba destruida, así como un automóvil deportivo tipo Bora, de Volkswagen, con placas de Guerrero. De acuerdo a los primeros peritajes, estos vehículos participaron en una persecución y luego se cerraron el paso los unos a los otros, dado que todos presentaban huellas de haberse entrechocado. Aparentemente, llegó el momento en que los sicarios bajaron de las unidades e intercambiaron disparos de armas de fuego de grueso calibre, además de granadas de fragmentación”, decía aquella nota.

El último conteo sobre municipios con presencia de la Familia, Zetas y afines a los hermanos Beltrán Leyva arrojaba un total de 28, de los cuales 17 estaban en poder de los michoacanos, los Beltrán tenían 6 y los Zetas operaban en 14.

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Emboscada a caravana de activistas en región triqui de Oaxaca

* El retén en el que alrededor de 15 paramilitares balearon la caravana integrada por activistas, observadores de Derechos Humanos (DH), maestros y periodistas, dejó un saldo de dos personas muertas, Beatriz Alberta Cariño  miembro de la organización CACTUS de Oaxaca y Tyri Antero Jaakkola, observador internacional originario de Finlandia.

Guadalupe Cruz Jaimes/ Cimac/ Contralínea

Organizaciones nacionales e internacionales denunciaron la desaparición de 19 activistas y ocho periodistas, tras la emboscada paramilitar que detuvo y baleó una caravana formada por un centenar de personas, en la zona de la Sabana, poblado anterior a San Juan Copala, en la región triqui de Oaxaca, el 27 de abril del 2010.

Además de las personas desparecidas, el retén en el que alrededor de 15 paramilitares balearon la caravana integrada por activistas, observadores de Derechos Humanos (DH), maestros y periodistas, dejó un saldo de dos personas muertas, Beatriz Alberta Cariño  miembro de la organización CACTUS de Oaxaca y Tyri Antero Jaakkola, observador internacional originario de Finlandia.

En el tiroteo fue herida por arma de fuego Mónica Citlali Santiago Ortiz, quien fue trasladada en una ambulancia de la Cruz Roja al hospital rural 66 del IMSS, en Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca, informó en comunicado la Comisión Civil Internacional de Observación por los Derechos Humanos (CCIODH).

Los testimonios de la emboscada señalan que la ambulancia también fue baleada por los paramilitares. Al tiempo, informaron que varias personas se escondieron para protegerse sin que hasta el momento se tenga información sobre su paradero y se desconoce hasta el momento si hay más heridos.

La caravana

A las 11 de la mañana partió de la ciudad de Huajuapan de León una caravana conformada por más de 100 personas en varios vehículos, la mayoría integrantes de organizaciones sociales y de derechos humanos mexicanas e internacionales con el objetivo de romper el cerco que sufre el municipio autónomo de San Juan Copala en la zona triqui del estado de Oaxaca, señala la CCIODH.

La Comisión, que en dos ocasiones ha visitado la zona triqui, refiere en su comunicado que el municipio está cercado por un retén paramilitar armado desde enero pasado por parte de la organización Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort), ligada al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobierna el estado, denunciada en repetidas ocasiones como paramilitar, responsable de numerosas agresiones y asesinatos en la zona.

Este cerco, asevera la CCIODH, tiene como objetivo impedir el libre autogobierno mediante el municipio autónomo declarado en la zona.

Los paramilitares impiden la realización de clases, les cortaron el suministro de agua e impiden la llegada de mercancías al municipio.

En la caravana también viajaban maestros de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación de Oaxaca, quienes tenían el objetivo de hacer ingresar a los maestros al municipio para reiniciar las clases.

También viajaban en la caravana las organizaciones oaxaqueñas CACTUS, Vocal, e integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, así como observadores internacionales de DH de Finlandia, Italia, Bélgica y Alemania, así como periodistas y miembros de la Red de Radios y Comunicadores Indígenas del Sureste Mexicano.

Cabe mencionar que la realización de la caravana se anunció públicamente. De acuerdo con la CCIODH, la gravedad de este hecho es una muestra más de que la violencia en contra de las organizaciones opositoras se hace con la complicidad del gobierno estatal “monopolizado” por el PRI. 

Aseguran que la reciente agresión paramilitar “aumenta la exigencia de nuestro compromiso como expresión de parte de la sociedad civil internacional en la defensa y la vigilancia de los DH individuales y colectivos frente a estos abusos del poder contra las comunidades y las personas que luchan de forma legítima por mejores condiciones de vida”.

Incontrolable violencia en zona triqui

“La violencia en la zona triqui ha sido calificada como una situación incontrolable debido a la ausencia total de justicia en los numerosos asesinatos y hechos de violencia que se han registrado en esta comunidad, donde se justifica de forma implícita el derecho de hacerse justicia por sí mismo, creando así un clima de terror en la región”, menciona el comunicado.

Las múltiples agresiones nunca han sido investigadas, ni sancionadas, lo cual ha permitido la acción de los grupos paramilitares con total impunidad, concluye la Comisión.

En este clima de violencia fueron asesinadas Teresa Bautista y Felicitas Martínez de 22 y 20 años de edad, respectivamente, locutoras y reporteras de la Radio Comunitaria “La Voz que rompe el silencio”, del Ayuntamiento Popular de San Juan Copala, en abril de 2007 en una emboscada.

Asimismo, se tiene el registro de la desaparición de las hermanas Daniela y Virginia Ortiz Ramírez, quienes salieron de El Rastrojo para dirigirse a San Marcos Xinicuesta, el 5 de julio de 2007 y a la fecha se ignora cómo y dónde están.

Ahora, también Érika Ramírez y David Cilia, periodistas del semanario Contralínea y otras dos personas (David Venegas, de la organización VOCAL, y Noé Bautista) permanecen desaparecidos en las inmediaciones de la comunidad autónoma de San Juan Copala, municipio de Juxtlahuaca, Oaxaca.

Al igual que los defensores de derechos humanos, los reporteros formaban parte de la caravana de paz que partió al medio día del 27 de abril con destino a ese poblado. Integrada por al menos 25 personas, la caravana tuvo por objetivo documentar las graves violaciones a las garantías individuales que padecen los triquis, impulsores de la autonomía. Además, llevar ayuda humanitaria consistente en alimentos y medicamentos

Zona triqui, una historia de abuso contra las mujeres

La historia de la violencia contra las mujeres en la zona triqui de la mixteca de Oaxaca es añeja. Inició en 1948, según el investigador Francisco López Bárcenas en su libro “Los triquis, un pueblo heroico”, publicado por la Universidad Autónoma de Chapingo en 1986. Pero no termina aún. Los casos se siguen sumando ante la inoperancia del sistema de justicia.  

En 1948 las autoridades decidieron desaparecer el municipio de San Juan Copala y las comunidades fueron distribuidas en los municipios de Santiago Juxtlahuaca, Putla de Guerrero y Constancia del Rosario, lo que originó la exclusión y discriminación de los indígenas triquis.

En el año de 1956, muere en el barrio Cruz Chiquita el teniente Patos y varios integrantes del pelotón quienes fueron enviados a realizar una campaña de despistolización. Patos fue asesinado por indígenas triquis cansados de la extorsión de la que eran objeto. Entonces el gobierno federal ordenó la invasión del barrio Cruz Chiquita por los militares y estos arrasaron por tierra con todo lo que encontraron a su paso, apoyados por la aviación militar. Todos los que pudieron se refugiaron en la sierra, los que no lograron hacerlo (niños, mujeres y ancianos fueron fusilados y ahorcados).

En 1978 María Marcelina Ramírez se dirige al gobernador del estado de Oaxaca, explica que el 31 de julio de 1978 llegó a su casa el presidente municipal de San Juan Copala, Antonio Ramírez Flores y una partida militar. “Rodearon mi casa, donde estaba mi esposo al que asesinaron y a mí y a mis hijos también nos balearon (su hija, de cuatro años de edad murió días después como resultado de las heridas).

Un año más tarde, un grupo de 14 mujeres de El Rastrojo denuncian ante el gobernador del estado que el 19 de enero militares de San Juan Copala se acuartelan en la escuela y golpean a dos niños. El 21 catean los domicilios y roban dinero en efectivo y otros objetos como huipiles y animales. Se llevan a las señoras atadas, a quienes amenazan poniéndoles el cañón del fusil en la boca para hacerlas confesar, pero ellas no hablan castellano, nadie sabe qué confesaron.

El 21 de enero, nueve mujeres de Santa Cruz Tilapa denuncian ante el procurador agresiones por parte de militares, queman 12 casas y les roban sus propiedades.

El 29 de octubre de 1979, María Agustina Josefina Álvarez y Ana María denuncian ante la PGJE que en Rastrojo, Pablo Martínez, alcalde de San Juan Copala y Mateo Francisco, comandante, disfrazados de soldados asesinan a Juan Celestino Vázquez. María Agustina y Ana María señalan que también fueron saqueadas sus casas.

Al siguiente año, son violadas las señoras María Elena y María Cristina, en tanto que la niña Francisca Zenaida Martínez, de ocho años fue secuestrada. También destruyen el interior de la casa.

Un grupo de seis mujeres y un hombre denuncian los atropellos de Pablo Martínez López, cometidos los días 17 y 18 agosto de 1980. Una de ellas, María Agustina Lorencia, expone que su esposo Emiliano Jesús Flores fue asesinado. El resto relata que son destruidas sus viviendas y robadas sus pertenencias y dinero.

En 1981, el 11 de noviembre, llegaron los militares al barrio de Cuyuche, Copala, donde torturan a un integrante del Comité de la escuela y disparan contra las viviendas. En Rastrojo roban pertenencias de las personas. En Santa Cruz Chiquita siguen las balaceras y roban. Se llevan por la fuerza a María Concepción García y la obligan a vivir con uno de los pistoleros.

En 1982 se denunció el asesinato de María Camila García y de sus hijos Cayetano y Juan Ramírez García, por parte de un grupo de pistoleros que fueron identificados.

El 6 de septiembre de 1982, en el centro de San Juan Copala, el agente municipal Juan García López, Antonio Ramírez Flores y el comandante de la policía amarraron a Celestino Flores Pérez y en su presencia violaron a su esposa, Dominga Ramírez. Si denunciaba los hechos, le dijeron, serían asesinados.

El 24 de diciembre Margarita Ita, originaria de Santa Cruz Chiquita, fue atacada cuando se dirigía a Putla con sus hijos. Los agresores fueron José Mejía, Ramón Celestino y Vicente, quienes al último la secuestraron.

Los conflictos políticos de la zona triqui, se generan por la disputa del poder entre los grupos antagónicos del MULT, MULTI y UBISORT, quienes se responsabilizan unos a otros de asesinatos, secuestros, emboscadas, donde las mujeres son objeto de violencia sexual, secuestros y despojo de sus pertenencias, además de provocar la migración forzada hacia la capital oaxaqueña u otras entidades del país.

Un recuento hecho por MULT señala que entre septiembre de 2004 y julio de 2007, fueron asesinadas dos mujeres, otras han sido violadas y obligadas a emigrar de sus comunidades; las niñas también son objeto de violencia sexual, como sucedió a una menor de 14 años violada.

A esta lista se sumó una agresión con arma de fuego contra la niña Sofía Bautista Martínez, en octubre de 2007, tras recibir un balazo en la cabeza luego de que vecinos de Guadalupe Tilapa dispararan contra la población de San Juan Cuyuchi, Copala.

El 7 abril de 2008 fueron asesinadas las dos locutoras de Radio, Felicitas Martínez Sánchez y Teresa Bautista Flores, quienes trabajaban en la radio comunitaria La Voz que Rompe el Silencio, Radio Copala. El caso fue atraído por la PGR. No hay resultados.

El 14 de mayo de 2009, Martina de Jesús Flores fue asesinada, justo al año de que su esposo también fuera asesinado. También este año han resultado lesionadas otras cuatro mujeres en emboscadas y ataques con armas de fuego. Ante la falta de intervención de las autoridades, las comunidades triquis llegan a arreglos y los responsables se concretan a pagar daños a sus víctimas.

Aprendices de vedettes

* Era el mayo caluroso de 1978, cuando nadie quería morirse y se apresuraba el día de las Madres para adoptar sin circunloquios una Telefunken o de perdida la sospechosa Hitachi que chispeaba, ebria y cromática, la realidad interpretada. La selección de futbol, que no representaba ni a la centésima parte de México, calificaba al mundial de Videla, general de pocas pulgas y amplio armamento que en ese momento negociaba con la FIFA y el gobierno peruano una ayuda que la Argentina apelaría en el minuto justo, ni más ni menos.

Miguel Alvarado

Las montañas humean y pierden la niebla conquistada por meses. El canto rosado de los naipes decide la suerte de gladiadores apóstatas que prefieren patear pelotas a encarase con el México jodido que los empleados de Televisa verán y dirán dentro de algunos años, si alguien se acuerda de ellos. Javier Aguirre, obligado ni siquiera a callarse, desmiente una verdad a la vista de todos sin ayuda de nadie y juega todavía a los 11 guerreros mientras sigue el protocolo que le exige el vuelo del fanático presidencial que provoca el llanto de quienes leen otro país y deshacen bicentenarios con sólo volver una página cualquiera.

La educación se le resbala al Aguirre entrenador y se le escapa su pulcra Ibero cuando explica a quien no entiende ni con balones que el futbol profesional es una porquería de alta escuela, industria piratizada por corsarios como Emilio, bandolero de poca monta, comerciante de efebos en playera verde. Y allí, en un campo como gema la historia hiede y avergüenza. Ni siquiera lo deportivo está a salvo del tráfico herrumbroso de aquellos que viven como Dios manda.

Era el mayo caluroso de 1978, cuando nadie quería morirse y se apresuraba el día de las Madres para adoptar sin circunloquios una Telefunken o de perdida la sospechosa Hitachi que chispeaba, ebria y cromática, la realidad interpretada. La selección de futbol, que no representaba ni a la centésima parte de México, calificaba al mundial de Videla, general de pocas pulgas y amplio armamento que en ese momento negociaba con la FIFA y el gobierno peruano una ayuda que la Argentina apelaría en el minuto justo, ni más ni menos.

Kempes, el esforzado matador sudamericano reclamaba su Pichichi para el Valencia mientras sus propios jefes lo nombraban el mejor jugador extranjero en España y le contaban, uno por uno, sus 28 goles que despertaban al otro lado del mundo la esperanza de Menotti para no morirse en el vestidor del Monumental de River. Su grupo era la definición precisa de muerte porque Italia, Francia y Hungría no respondieron la sonrisa del militar ni se cuadraron ante el asesino. Y si el entrenador tejía ya su propio sudario, los magos blancos de Brasil preparaban al mejor equipo de su historia durante 8 años, el que mejor jugó pero también el que nunca jamás obtuvo nada. Allí estaba la herencia negra del Pelé tricampeón, cargada con decoro y mala suerte por el avejentado Rivelino, dándose tiempo para aplaudir cada que podía a Zico, adelantado aprendiz de brujo y al rebelde Dirceu. Ellos y un tal Roberto Dinamita tundían a los peruanos en juego de preparación por 3 a cero, a pesar de Cueto, Chumpitaz y Muñante, quienes no sabían que en su arco jugaba Quiroga a hacerse el loco y era candidato sempiterno a la deshonra nacional.

Ajenos al ajetreo del Tango y los uniformes supertecnológicos de Adidas y Puma los de Santa Ana Nichi, en San Felipe del Progreso, celebraban su Consejo Supremo y deslizaban allí la perfidia nazi del mestizo encumbrado. Una clínica de las cercanías practicaba a las indígenas un tratamiento de esterilización sin autorización de nadie. “Somos humanos y como tales debemos ser tratados”, repetían de memoria los líderes la cantaleta en español. Para aquellos no hubo independencia y la revolución los ajustició antes de que llegara el programa de Planificación Familiar que sustituía casi decentemente a la solución final planeada por unos y ejecutada por otros.

En la capital, Toluca, el PRI perfilaba a los pérfidos Emilio Chuayffet, José Luis García, Carlos Barrios Honey y Jaime Almazán para la alcaldía de la ciudad, a 8 meses de las elecciones. El futurismo de siempre alcanzaba al Partido Popular Socialista, que alentado por Guevara y algún otro León lanzaba a Jesús Morquecho y Alicia Frías para diputados y una reunión disfrazada de lunada terminaba en balas y sangre para los alcaldes conspiradores de Metepec y otros municipios cuando un panista se coló a la luciferada y disparó contra la anfitriona, Martha Eugenia Yáñez, espiritista política del pueblo del barro, “por puros celos”, porque los del PRI no terminaban la lista de lisonjas y cempacuchitl que se arrojaban entre ellos. De pura suerte no la mató aquel azul llamado Pedro Héctor Arellano pero la reunión terminaba en desbandada y una crónica en la indecente pero atractiva nota roja de los diarios.

El Drácula ridículo de Warhol llegaba a los cines de la ciudad con éxito que sólo los atormentados explicaban. Pero allí estaban King Kong y El Santo con su Anónimo Mortal para disputarle a aquella anomalía la taquilla y el respetable. Al final ganó el ciclo de cine erótico del antro llamado Florida que acertaba de todas, todas, al elegir una semana cargada de amor y desnudos a precios de garbanzo y pepitas callejeras.

El gobernador Jorge Jiménez Cantú, conocido por sus amigos como El Oso se sentaba a dormitar mientras la diputada Graciela Santana aseguraba, gritando como fariseo, que los legisladores “lucharemos por el pueblo hasta el último día”.

La carcajada se escuchó hasta Stuttgar, donde aterrizaba la selección mexicana comandada por el diabólico José Antonio Roca, entrenador formado a imagen y semejanza del América y Atlético Español, hijos bastardos de la familia Azcárraga. Hasta Europa iba el equipo, una suerte de bebesaurios atolondrados que hacían sus pininos contra futbolistas de verdad. Habían llegado a España donde aquella Furia setentera y todavía asustada por la muerte de Franco había ridiculizado a los verdes con un marcador para el olvido. Aquella gira era una locura y cuatro partidos en dos semanas justificaban a Roca y sus muchachos el cierre definitivo para embarcar a Buenos Aires donde esperaban de todo, excepto ganar. Por eso estaban en la casa del VFB Stuttgar, un pobre equipo que en aquel entonces aportaba un solo elemento a su selección, el temible Hansi Muller, heredero de apellido aunque no de todos los talentos del bombardero mundialista en México y Alemania.

Como sea, para aquella ciudad la presencia de un grupo de melenudos, casi todos morenos y chaparritos era más una curiosidad étnica que un desafío deportivo. Los alemanes eran campeones del Mundo y México perdía la respiración al jugar con los balones Tango, maravilla científica al servicio del atleta.

Y todo sucedió como sigue pasando. Los mexicanos lograban el empate ante un equipo que entonces apenas existía en la Bundesliga. Roca, al borde de la insuficiencia mental, declaraba que “no estoy de acuerdo con mi colega alemán cuando dice que sus muchachos se cansaron porque jugaron dos días antes. Nosotros hemos viajado miles de kilómetros”, lo cual era cierto, como también lo era el partido. Stuttgar, también sin Osorio, cercó al once amado apenas el balón se movió y sólo la suerte de los desposeídos evitó el desastre. En el arco, un tal Pilar Reyes era calificado de exhibicionista por todos menos por Televisa y proponían a gritos y con mayúscula a Pedro Soto. De Víctor Rangel, pura retórica: era el niño prodigio que desencanta cuando de jugar en serio se trataba. Del resto mejor ni hablar y así lo hizo la prensa nativa. La alineación incluía al Pentapichichi, Hugo Sánchez, en su proceso de deificación, cuando no sabía de cirugías plásticas ni se lavaba los dientes con Colgate.

El desencanto rondaba a la Verde como Gilgamesh la inmortalidad. Viajaron luego a la helada Helsinki, allí cerquita y Roca perfilaba los cambios. Pero no había banca de dónde elegir y el Mister prefería el paisaje de aquel exotismo llamado Finlandia, potencia mundial en carrera de esquí y eslalom gigante pero borrada para siempre de la gloria pambolera. Eso era tan cierto que en el avión que llevó a los greñudos mexicanos iba el entrenador de los finlandeses y nadie se dio cuenta. Allí, porque era políglota, desmenuzó los miedos de Cuéllar, Mendizábal, Javier Cárdenas y Cristóbal Ortega. Ellos le dieron la clave para plantear su estrategia.

México buscaba paz en tierras guerreras y se consolaba pensando en que se adaptaba bien a los 5 grados de temperatura de aquella ciudad. Lluvia y frío, decían los enviados especiales, es lo que encontrará en Argentina, pero nadie adivinaba el fuego líquido que caería sobre ellos semanas después.

Finlandia no decepcionó. Magníficos carteles anunciaban el Suomi-Meksiko como consuelo para los aficionados, pues hacía poco el mediocre equipo soviético encajaba 12 goles a la meta de los rubios. Los imposibles Houtsonen, Heiskanen, Toivola y Risannen eran las estrellas de la liga. Los aprendices latinos departían mientras con el embajador Manuel Alcalá, quien aconsejaba al Cora Isiordia y estrechaba falaz a Toño de la Torre y Alfredo Tena. Cuéllar llamaba la atención por aquella melena desastrosa pero los populares eran aprendices de vedettes. Era tal el nivel mexicano que ni siquiera Menotti, urgido por la picota de preparación, rechazaba con ademanes de auditor a los de Roca. Por ello Finlandia y el Stuttgar.

Lo de México era pura abnegación pero también pretextos: el balón no era el ilustre Tango, la cancha reblandecía y el frío calaba las ásperas pieles oscuras. El único que sobresalía era el odioso Penta y anotaba, gracias a Dios, luego de 396 minutos de sequía. Apenas 7 mil lo vieron pero esa pequeña marabunta recordará toda la vida una rocambolesca chilena de este mago volador que lo único que supo hacer en la vida fue anotar. El juego terminaba y el parte de guerra era enviado a México. El toluqueño Rigoberto Cisneros debutaba en la gira y era el mejor del encuentro pero el pusilánime López Zarza perdía la titularidad sólo porque sí.

Los demiurgos alzaban la voz. “Ha sido una magra victoria de los mexicanos pero sentimos que será importante, ya que deben entrar con esa mentalidad triunfadora que siempre les hemos visto”, decían unos, mientras que los furibundos, rabiosos enceguecidos por la razón, apuntaban que “ya se vio que muchachitos como Víctor Rangel, López Zarza y otros de la selección son de más bajo espíritu que su estatura y tan pronto como se sintieron lejos del terruño les dio miedo todo, desde la comida hasta la diversidad de idiomas. Eso en cualquier parte se llama complejo de inferioridad. Podría ser que Roca tomase cartas en el asunto y sentara definitivamente a tipos como Tena, Cristóbal Ortega y el mismo Víctor Rangel”.

Nadie los defendía. El Wendy Mendizábal era tal vez la única presencia valiosa en el equipo pero jugaba una contención impropia para los genios y terminaba limpiando desastres. El Capitán Furia era apenas un berrinche de huérfanos gatitos en la defensa central y Vázquez Ayala no terminaba de aprender que no se marca corriendo de espaldas. Era tal el vendaval que hasta Miguel Marín, aquel portero que se gastó 7 vidas en el campo, no podía defender ni por las malas a los arqueros nacionales. “La actual selección mexicana de futbol es muy joven y hay que tener paciencia para apoyarla y esperar que dé los mayores frutos en el campeonato mundial de España en 1982. Actualmente sobre los arqueros, en el medio no hay mucho de dónde elegir, por eso hay que tener serenidad. Los dos que están ahí son jóvenes y es prematuro exigirles”.

Aquel Supermán argentino estaba en lo cierto. España no llegaría nunca y de aquel verdor envuelto en shorts sólo dos estarían en otro mundial, Hugo el infame y el infravaluado Ortega. Los demás cavarían sus tumbas deportivas con errores de manufactura calificada y anécdotas de chicharrón y Coca-Cola, como aquella que inmortalizó a los dos porteros, a los que era prematuro exigirles y que ocurrió en el partido mundialista contra Alemania. Los campeones del Mundo ganaban por 3 a cero a los 39 minutos del primer tiempo. Pilar Reyes atajaba como podía los disparos de la nueva estrella Rummenigge cuando la providencia intervino y el mexicano se lesionó. La afición respiró tranquila cuando Reyes fue retirado y un nerviosísimo Pedro Soto entraba al quite. Pilar se recuperaba en el vestidor y no salió ni a la banca en el segundo tiempo. Desde allí, encogido y apesadumbrado, escuchó cantar otros tres goles. Se resignó y se encomendó a la Guadalupana pero al terminar, un exaltado Pedro Soto entró como tromba a los vestuarios.

– No manches, carnal, ¿qué crees?

– ¿Qué pasó, Pedro?

– Pues nada, ¡empatamos!

– ¿En serio empatamos?

– Sí, carnal, a ti te metieron tres goles y a mí también.

Aquella visión de los vencidos se prefiguró en la gira fatídica. Finlandia era la vomitiva Nada de Sartre pero el Eintracht Frankfurt era Hegel redivivo. Aquel equipo tenía una figura que destrozó la retaguardia azteca y Jurgen Grabowski descubrió con estupor que en bocas erradas sí entran moscas. El Wendy se dio cuenta de que nadie paraba a la estrella teutona y lo marcó todo el encuentro, aunque tarde. Lo hizo impecable si uno hace la vista gorda en los goles.

Y los muchachos, al menos los de Roca comenzaron ganando. A los 8, nadie supo cómo, ni siquiera las crónicas de la época, combinan Cora Isiordia, Rangel y Cuéllar para que éste último anotara.

Pero el partido ya era un desastre un minuto después. Falta. Tiro libre para Eintracht que intenta el mediocre Natchwein. A pesar de su medianía, engaña a todos y cede para Grabowski, quien cubre la pelota vestido de frac en el área. Cuéllar olvida la etiqueta y su desaseo le obliga a barrer. Penalty. Aquí y en Frankfurt. Nadie reclama y Soto, que sustituye a su carnal, logra lo imposible. Ataja el disparo del esforzado Nickel. Roca se levanta del banco. Agita los puños y grita pero un segundo después baja el rostro y regresa a su sitio. Soto dio un rebote y el balón pegó en el disparador. La pelota se desliza y punto. Es gol alemán.

México aguanta el vendaval de Jurgen, que rompe la banda izquierda como pan tostado. El segundo tiempo dicta que a los 28 minutos el Wendy sacaba un cañonazo que es rechazado por Weidlre. El Tango le queda a Rangel pero confirma que la selección no es para él y apenas la toca. La defensa tapa y otra vez Rangel y Cuéllar barren pero chocan con el arquero. Toño de la Torre aprovecha esta danza de desaciertos y la empuja. La foto es elocuente. El Penta aparece gritando la anotación mientras Wendy festeja con brinco biónico. Es el segundo de México.

Los balbuceos de la decepcionada prensa mexicana narran otra vez la misma historia. “El tiempo se iba consumiendo. México parecía seguro ganador. Pero llegó esa gran jugada de Grabowski que se fue metiendo por el lado izquierdo. Le filtró el balón Machtwein, nadie cubría la zona del lado izquierdo, el Wendy salió al paso pero no pudo impedir el tiro cruzado junto al poste, al cual no le pudo llegar Soto y llegó el empate”.

Silencio.

Tres días sin declaraciones. Para qué. Argentina será el Rocagate de José Antonio pero antes debe terminar la gira maldita. Ahora es turno del Bochum pero otra vez las cosas comenzaron tétricas y a los siete minutos el incansable Wendy comete faul a Eggert. Cobra Trinhol con centro al área y Pilar, aquel simpático impostor, olvida salir a cortar. La defensa espera que Reyes lo haga y se queda parada. Jochen, de cabeza, despierta los fantasmas. Pilar se quedó dormido pero no despertaba desde el minuto uno, cuando soltó el primer balón que tocó y Vázquez Ayala salvaba en la raya. A pesar del arquero y López Zarza, el cuadro verde se reorganizaba pero los mejores hombres, Wendy y De la Torre, debían anclarse en la defensa para ayudar a Tena y Cisneros. Rangel, valiente pero enano no atinaba a tomar la pelota y el Penta naufragaba con destellos del tercer mundo. Pero el milagro sucede. A los 41 De la Torre ganó sin saber cómo y cedió al Wendy, quien controló de pecho y remató violento. El balón estaba en el ángulo. Al minuto uno de la segunda parte, Javier Cárdenas rompe el travesaño alemán, el rebote le cae y ahora anota. El tercero llegó tres minutos más tarde. Cora Isiordia amaga y Wolk lo traba. Penal. Vázquez Ayala cobra perfecto. Los alemanes descuentan 6 minutos después y Pilar tiene la culpa. Choca al salir y deja el arco abierto. Luego México aguanta y gana pero la realidad es como es. “Los triunfos ante Finlandia y ante el Bochum, algo así como el Laguna de México, no dicen nada a pesar de que sea en territorio ajeno. Algunos jugadores mostraron debilidades dignas no del tercer mundo, sino del quinto, si es que como en la vecindad, hay uno”.

Roca, más calmado, preparaba ya su arribo a la Ciudad de la Furia y profético dictaba cátedra a los reporteros alemanes: “debemos vencer a Túnez y jugarnos la calificación para la segunda etapa con Polonia. Les confesaré que este viaje ha servido para que mis muchachos le perdieran el respeto a la propia Alemania”. Lo que no sabía aquel Míster de entrañables buenos deseos, era que el Bochum no asistiría al Mundial y México ocuparía el último lugar general, por debajo incluso de Irán y los tunecinos.

Entre Atizapán de Zaragoza y Guatemala

* Los primeros esbozos para ampliar el nombre a la Universidad se incubaron en la ceremonia del Primer Informe de labores del rector Eduardo Gasca Pliego, donde el gobernador Peña Nieto mostró su beneplácito por la celebración del centenario del natalicio del ex presidente López Mateos y expresó entonces que justo era reconocer su labor. “Quiero poner a la consideración de esta Universidad, de la comunidad universitaria, el que en este centenario del natalicio de este ilustre mexiquense se considere en alguna forma expresarle reconocimiento a la labor trascendental que tuvo”.

Elpidio Hernández

El 24 de marzo pasado, representantes de ocho organismos académicos, entre ellos las facultades de Derecho, Ciencias Políticas, Economía, Enfermería, Medicina, Química y la Preparatoria Uno presentaron ante el Consejo Universitario la iniciativa para agregar el nombre de Adolfo López Mateos a la Universidad Autónoma del Estado de México. La propuesta tenía como sustento oficial hacer un reconocimiento, en el centenario del natalicio del ex presidente de México, quien fuera alumno, bibliotecario, profesor y director del ICLA -antecedente inmediato de la UAEM-, pieza clave en la autonomía universitaria y uno de los pilares fundamentales para que el Instituto ascendiera a rango de Universidad; benefactor y comprometido con la causa en la máxima Casa de Estudios de la entidad.

Pero la iniciativa, desde sus orígenes, generó discrepancias y malestar entre la comunidad universitaria. Los menos avalaron e impulsaron el proyecto pero el grueso del estudiantado manifestó su rechazo, que hizo patente a través de las redes sociales, mantas y concentraciones callejeras donde el estudiantado alzó la voz. No fue necesario que aquella iniciativa llegara al cinco de mayo, plazo pactado para que las comisiones encargadas de analizar la iniciativa procesaran las opiniones y emitieran un dictamen; las evidentes muestras obligaron a desechar desde el lunes 26 de abril aquella propuesta.

El desasosiego del estudiantado pasa más por la vulnerabilidad a la autonomía universitaria y mucho se especuló que aquella idea hubiera sido fecundada en el palacete de Lerdo como una estrategia política del Ejecutivo estatal; el ex presidente López Mateos, además de director del ICLA fue miembro del PRI y amigo entrañable de Isidro Fabela, fundador del Grupo Atlacomulco, por lo que la adición del nombre se habría confundido con un acto de militancia política, impedida de facto por los estatutos universitarios, según detalla el artículo cuatro de la Ley Universitaria, que puntualiza que “la Universidad, sus órganos de gobierno y académicos se abstendrán de realizar todo acto que implique militancia partidista o religiosa que comprometa la autonomía, el prestigio o el cumplimiento de los fines de la Institución”.    

Los primeros esbozos para ampliar el nombre a la Universidad se incubaron en la ceremonia del Primer Informe de labores del rector Eduardo Gasca Pliego, donde el gobernador Peña Nieto mostró su beneplácito por la celebración del centenario del natalicio del ex presidente López Mateos y expresó entonces que justo era reconocer su labor. “Quiero poner a la consideración de esta Universidad, de la comunidad universitaria, el que en este centenario del natalicio de este ilustre mexiquense se considere en alguna forma expresarle reconocimiento a la labor trascendental que tuvo como presidente de México y también a la que tuvo en su paso por las aulas de esta máxima casa de estudios”, dijo y amplió: “sin duda, en el ejemplo de este ilustre mexiquense, en nuestro tiempo, ante los desafíos que hoy enfrentamos como país, como Estado, tenemos muy claro el rumbo que queremos imprimirle a nuestra entidad y a nuestro país teniendo, insisto, en Adolfo López Mateos a un gran ejemplo”.

Los señalamientos que involucraban al gobernador Peña Nieto como el autor intelectual de la agregación del nombre fueron rechazadas por el propio rector, entrevistado el domingo 25 de abril en un campo deportivo de la Prepa Uno. Ahí enfatizó que la idea surgió “desde los festejos del aniversario que estamos preparando en honor a Adolfo López Mateos, (…) cuando el gobernador estuvo en el Aula Magna (en el Informe de labores) comentó de los festejos que se tienen con Adolfo López Mateos, pero nunca hizo la promoción. La iniciativa viene de las facultades y la Prepa Uno”.

Las redes sociales

El rechazo a la propuesta se pulsó con dureza en las redes sociales, principalmente a través del perfil “No al cambio de nombre en la UAEM”, en Facebook, que llegó a contar con mil 284 participantes. Prácticamente el 99 por ciento de quienes postearon en ese site manifestaron su animadversión a la iniciativa. Algunos de los cibernautas exigieron al Ejecutivo estatal sacar las manos y no convertir a la Universidad en una Secretaría más de gobierno. Se afirmó que si Peña Nieto llega a la presidencia de la república le adicionaría a la UNAM el nombre de Arturo Montiel Rojas, mientras que los más coincidieron en que los universitarios ya rinden homenaje al institutense Adolfo López Mateos con la cabeza monumental que se encuentra empotrada en lo más alto de Ciudad Universitaria; a través del nombre del Aula Magna –el recinto más importante de la institución- o al primer plantel de la Preparatoria; además del billete, correspondiente al sorteo superior 2 mil 233 de la Lotería Nacional para la Asistencia Pública, que ya se encuentra en circulación.

A la par de las protestas, circularon textos donde se desmitificaba la imagen del ex presidente Adolfo López. En aquellos links los universitarios dejaron de manifiesto que presenta algunos pasajes oscuros y es que su nacionalidad fue puesta en tela de juicio desde 10 de agosto de 1946, como lo confirma un artículo firmado por la escritora e investigadora de El Colegio de México, Soledad Loaeza, publicado en julio de 2009 en la revista Nexos y que circuló en los sitios virtuales. Ahí se revela que López Mateos no era mexicano.

De acuerdo al texto, el Archivo Ramón Beteta que resguarda el Archivo de México, contiene un expediente que demuestra que López, presidente de México en el periodo 1958-1964, nació en una comunidad de Guatemala. Los documentos que avalaban esa hipótesis fueron entregados en agosto de 1946 a la Oficialía Mayor de la Cámara de Senadores por el entonces candidato a senador del Partido Nacional Democrático Independiente, Adolfo Manero. El expediente contenía una fotocopia del acta de nacimiento expedida en la comunidad de Pasitzia, departamento de Chimaltenango, Guatemala, a nombre de Carlos Adolfo López Mateos, nacido el 10 de septiembre de 1909 a las tres de la tarde, en la casa 26 de la segunda de Bolívar. Aquella acta de nacimiento da fe de que es hijo de Gerardo López y Elena S. Mateos.

Según Loaeza, el lugar de nacimiento no es el único misterio que envuelve al ex presidente y aclara que el expediente que él mismo reunió para responder al señalamiento que se le hacía, contiene tantas contradicciones y puntos oscuros que de manera involuntaria arroja una enorme sombra sobre su vida, principalmente porque los documentos no incluyen acta de nacimiento mexicana, porque –dijo- no existe.

Las biografías de la vida y obra de López Mateos ubican su nacimiento el 26 de mayo de 1910 en Atizapán de Zaragoza, Estado de México y era hijo de Mariano Gerardo López y Sánchez Román y Elena Mateos y Vega. Los papeles que el senador Manero entregó al oficial mayor de la Cámara de Senadores y a la Procuraduría General de la República en agosto de 1946 muestran discrepancias en documentos oficiales en cuanto al lugar y la fecha de su nacimiento. Además del acta de nacimiento guatemalteca ya citada, el registro que guardaba el PRI de la precandidatura a la senaduría y en su credencial de elector se señala que Adolfo López Mateos nació el 27 de septiembre de 1909 en Atizapán y tenía dos años de vecindad en Toluca. No obstante, Manero presentó una carta firmada por Merdonio Sánchez, representante de casilla de su partido, el PNDI, que aseguraba que el 7 de julio de 1946 López Mateos se había presentado a votar en la casilla 18 de la ciudad de Toluca, con “…su tarjeta correspondiente en la que aparece como originario y vecino de esta ciudad”. Manero incluyó también otros documentos que daban fe de la inexistencia de una acta de nacimiento a nombre de Carlos Adolfo López Mateos en Toluca y en el Distrito Federal, entre 1908 y 1913, así como los resultados de una investigación entre habitantes de Atizapán que “…unánimemente afirmaron no haber existido familia alguna de tal nombre…” en esa ciudad. Sostuvo que residentes de Guatemala le habían mostrado documentos probatorios de nacimiento y vecindad de la familia, así como una carta del señor Salvador Zea Nájera, quien afirmaba haber conocido al joven López Mateos en el Instituto Científico y Literario, que entonces manifestó “…que venía de Centroamérica”.

El artículo, aparecido en la revista Nexos, detalla que la información que aportó el ex presidente de la república a la Comisión Revisora de Credenciales del Senado no sólo no respondía a la acusación de Manero, pues no presentó un acta de nacimiento mexicana sino que además introdujo contradicciones que agravan las dudas sobre su información personal. Así, por ejemplo, narra la escritora, López presentó una fe de bautismo de la parroquia de Tlaltenango, Zacatecas, a nombre de Mariano Francisco de la Trinidad López Sánchez, que presuntamente pertenecía a su padre, aunque en todos los demás documentos oficiales aparece como Mariano Gerardo. La información amplía que López Mateos incluyó en el expediente su certificado de inscripción en el Instituto Científico, las actas de matrimonio de sus hermanos Mariano y Elena, así como la propia, en las que aparece como originario del Distrito Federal y nacido en 1909; en la cédula de filiación de empleado de la Secretaría de Hacienda se registró como nacido en la capital, pero dio como fecha de nacimiento el 26 de mayo de 1908.

La escritora concluye que si se comparan los datos resulta que no hay ninguna certeza de que el padre de Adolfo, Mariano Gerardo, fuera el mismo Mariano Francisco de la Trinidad nacido en Tlaltenango, Zacatecas; tampoco hay certeza respecto al lugar y fecha de su nacimiento. Lo único seguro es que la familia no era vecina de Atizapán y tampoco residía en Toluca. Según los documentos disponibles la familia quedó avecindada en la ciudad de México a la muerte del padre, desde que Adolfo cumplió cinco años, cuando fue recibido como becario en la primaria del Colegio Francés Morelos. No es claro de dónde llegaron.

La denuncia de Manero no fue convincente para los legisladores de aquellos días; ninguno de los documentos presentados por Manero pudieron comprobar que efectivamente Adolfo López Mateos era de nacionalidad guatemalteca y el 29 de agosto de 1946 la Primera Comisión Revisora de Credenciales de la XL Legislatura dio a conocer el dictamen relativo a la elección para el Senado del Edomex, en donde se dijo que luego de un “detenido estudio”, se declaraba triunfadora la fórmula integrada por Adolfo López Mateos y Salvador Sánchez Colín descartando la “objeción” de Manero, pues se concluyó que “no llegó a probar en forma legal” la acusación de que el senador propietario fuera nacido en Guatemala. La Comisión Revisora sentenció que los documentos presentados por López daban prueba de que era “hijo de padres mexicanos, mexicano por nacimiento y vecindad”, pero en el dictamen final se amplió más la duda pues se dijo que “si no hubiera nacido en territorio mexicano, Adolfo López es hijo de padre mexicano”, una afirmación que tampoco se ha comprobado.

La escritora cree que es posible que los documentos mientan, que las repetidas discrepancias sean errores de dedo producto del olvido o de la confusión; pero también es posible que Mariano Gerardo López –padre del ex presidente- fuera guatemalteco, casado con una mexicana y que la familia residiera en Guatemala hasta su muerte.

Para conmemoran el centenario del natalicio del ex presidente Adolfo López Mateos la comunidad universitaria puso en marcha un programa para homenajear al único universitario en la historia institucional en ser declarado “director ad perpetuam”, además de ser el único presidente de la república emanado de la entidad, proyectándose las siguientes actividades: emisión de una moneda de plata, emisión y cancelación de una estampilla postal, elaboración de pines distintivos, ceremonia de celebración en el Aula Magna, actividades en coordinación con el Museo de Atizapán de Zaragoza, concierto de música de la época en su honor, artículos especiales para la revista Valor universitario, la elaboración de un cuaderno Institucional, la presentación del video “Peldaños”, la emisión de cápsulas informativas en radio, televisión y página web, una ceremonia conmemorativa por su 41 aniversario luctuoso y la coordinación y edición de un libro alusivo al pensamiento jurídico.

Luego de desatada la polémica en las entrañas universitarias la propuesta de adición no se concretó pero el proyecto aún se puede consultar en la dirección: http://www.uaemex.mx/Evento/docs/INTERIORES.pdf donde se pueden consultar cómo iban a quedar las modificaciones, el articulo Uno de la Ley de la Universidad Autónoma del Estado de México hubiera quedado de la siguiente manera: “la Universidad Autónoma del Estado de México Lic. Adolfo López Mateos es un organismo público descentralizado del Estado de México, establecida por esta Ley con personalidad jurídica y patrimonio propios, dotada de plena autonomía en su régimen interior en todo lo concerniente a sus aspectos académico, técnico, de gobierno, administrativo y económico”.

El Barco Ebrio

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El lugar, un discreto pero lujoso rancho allá por el rumbo de Calimaya, propiedad de uno de los ex subprocuradores de la PGJEM. Una comida acompañada con whiskys y tequilas y que acompañaron la llegada de la noche. Las indiscreciones.

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En plática seria pero de risueños comentarios, algunos de los subprocuradores actuales comentaban la vida. La selección de futbol, las canciones de Alejandro Fernández, la comida mal trabajada con el vino traicionero. El caso Gebara.

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Uno, que dejó la función pública hace poco, le decía a otro, que trabaja lo más cerca del asesinato en Huixquilucan que “ya te había dicho que esas cosas las tiene que hacer uno personalmente. No se las puedes encargar a nadie, pero a nadie, carajo”.

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El otro, medio apenado pero en realidad no, trataba de minimizar las cosas. “Yo les dije cómo lo hicieran, dónde lo hicieran pero no me hicieron caso. Les repetí veinte mil veces que la dejaran donde a los demás les diera trabajo encontrarla. Pero ya ves, no sirven para nada”. “¿Y qué te dijo el procurador?”, quiso saber otro más. “Pues nada, se encabronó, pero dijo que le diéramos tiempo”.

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Así, entre broma y broma, fueron desmenuzando las peripecias de la Procuraduría estatal en el asesinato de la niña Gebara. El procurador Alberto Bazbaz, según ellos, supo desde el principio, nada más enterarse, de que se trataba de un crimen, pero detuvo todo. Le costó muy poco decidir, en compañía de otros, que el dictamen final sería conducido a la versión de un accidente. Esa era la orden hasta que todo se les salió de control. El error de Bazbaz radicó en que nunca implementó un plan B, porque sabía que no hay marcha atrás y no habrá encarcelados, al menos del lado del apellido Gebara.

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Todos en la Procuraduría saben que la niña no murió en la casa de la familia Gebara Farah. Ni siquiera volvió de aquel viaje a Valle de Bravo. El cadáver no estaba en aquella residencia, por eso la famosa cama pudo ser utilizada. El cuerpo de la niña estuvo oculto, a la espera de que los mismos que investigaban pudieran meterlo de nuevo y sostener la versión, ya preparada, en la que un lamentable accidente culpa de nadie, acabaría con la vida de la niña. Pero a los encargados de sembrar el cuerpo les ganó el miedo. Tuvieron dos horas para hacerlo pero no pudieron. Decidieron meterlo en la posición en la que luego fue encontrado y fotografiado.

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A pesar de todo, la orden de Bazbaz y sus patrocinadores no admitía vuelta de hoja. Fue accidente, les repitió a todos porque a pesar de la evidencia, conserva algún don de mando y esta vez tenían que hacerle caso. Por eso la misma oficina de Comunicación Social repartió aquellas fotos. Por eso su titular, Alfredo Albíter, pudo declarar a todos los medios que se lo pidieron

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La niña no murió en la casa. La madre estaba de viaje, acompañada por testigos. El padre tenía a las niñas. Las nanas estaban esperando la vuelta de la familia a la casa de Huixquilucan. ¿Quien la mató? ¿Por qué?

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La estrategia ante los medios de comunicación para tapar aquella muerte no funcionó ante el impacto de Paulette en la ciudadanía. Arraigados en Toluca, los esposos pelearon a muerte. Allí se rompió cualquier viso de colaboración para mantener versiones iguales. En aquel momento entraron en juego las amistades, el poder pero Bazbaz perdía el caso. Su intención estaba rota.

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La plática siguió. Los tragos también. “Uno de los dos la mató, pero cuál, eso no lo sé”, dijo el subprocurador en funciones, quien también cree que el caso tomará un mes y no el tiempo anunciado por Bazbaz, para dar tiempo a elaborar el plan B.

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También en la Procuraduría todos saben, porque se le cuadran, a la jefa verdadera, la que hace que la instancia funcione, para bien o mal. Trabaja siempre en la Subprocuraduría de Toluca pero también le cuida lengua y espaldas al egresado de la Anáhuac. Ella es quien lleva el caso verdaderamente. Ése y otros, porque Bazbaz está dedicado a hacer carrera política, un oficio donde todo se perdona. Ya se le había prometido una diputación o de perdida otro cargo menos conflictivo. La idea, claro, le atrae. Mientras no renunciará, porque también es una orden.

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La detención del narcotraficante El Indio en Huixquilucan y de los dueños o accionistas del table-dance Exxxes en Tlalneplantla ha puesto a temblar a tres ex alcaldes. Uno de ellos, el que más tiembla, es Adrián Fuentes, de Huixquilucan, hoy diputado impostado por el Verde Ecologista pero del PRI hasta el dinero los separe. Este Adrián, hace unos años, gustaba de comer en restoranes de Toluca, donde reunía a reporteros y editores para contarles sobre su municipio.

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Joven, moreno, de cejas grandes, algo pasado de peso, tal vez uno setenta y cinco metros de estatura y siempre acompañado por un pequeño estaf de colaboradores que lo mismo le contestaban el teléfono que le recordaban la hora o le alcanzaba el saco. Pero eso lo hace cualquier alcalde que se precie de serlo. Fuentes no se cansaba de hablar de lo bien que estaba Huixquilucan y cómo lo identificaba la gente. Muy seguro de sí mismo, hablaba maravillas de la zona rica de su territorio y decía que la convivencia era de lo mejor porque era muy segura. Tal vez la placa alusiva a una visita de El Hijo del Santo a su ayuntamiento le hacía sentir aquello.

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El Indio dio ya información sobre el narco en Huixquilucan. Y no había nada nuevo, al menos para los interrogadores, que muy pronto comenzaron a hilar y supieron que el detenido está involucrado en una de las matanzas más recordadas del país y claro, del Estado de México. Y desde allí se entenderá cómo fue construido el narcoayuntamiento desde donde despachaba el señor Fuentes, involucrado por gusto o a la fuerza con aquellos poderes.

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La actual administración estatal representa una historia de miseria y crueldad. De impunidad en todos los niveles, aceptó rebasar hace mucho la tradicional forma de corromperse que Carlos Hank impuso y Montiel perfeccionó en poco tiempo. Pronto el Ejecutivo experimentará una sacudida que complementará el rompecabezas en que se ha convertido el Estado de México. Y esta vez podría costarle algo más que las elecciones.

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Decenas de policías municipales fueron corridos en Metepec. Algo ya no le gustó a la alcaldesa Herrera Anzaldo ni al director de Seguridad que decidieron cortar cabezas. Pero ahora los ex policías se han acercado para contar qué sucede en aquella administración.

Reprobados

* Los resultados de la prueba Enlace 2009 arrojaron en el Estado de México que el 69 por ciento de los estudiantes de primaria tiene un nivel insuficiente y elemental en matemáticas, mientras que en español se tuvo un porcentaje de 67.2.  En el caso de los estudiantes de secundaria, el 90.6 por ciento tiene niveles de insuficientes y elementales en matemáticas y el 81.8 por ciento en español.       

Elpidio Hernández

La educación en el Estado de México y en prácticamente todo el país encuentra polos opuestos. Por un lado se ubican los colegios particulares, con buenas instalaciones y al menos en el papel intentan contar con los mejores profesores, destinadas casi siempre a personas con un rango socioeconómico medio y alto; en el otro extremo se encuentran las escuelas públicas, sostenidas con los impuestos de los contribuyentes.

En el marco de la Semana de la Evaluación, las 134 mil 747 escuelas de educación básica del país fueron sometidas a la prueba Enlace, creada en el sexenio del panista Vicente Fox para diagnosticar el nivel que los estudiantes han adquirido en base a los programas oficiales. Datos de la Secretaría de Educación Pública detallan que a nivel nacional fueron 16 millones 377 mil 963 los alumnos que presentaron la evaluación; mientras que en el Edomex -la entidad con la matrícula estudiantil más nutrida del país- la prueba se aplicó a dos millones 78 mil 597 alumnos de doce mil 386 escuelas.

La evaluación ha enfrentado el rechazo de algunos sectores de la población que argumentan que la prueba no refleja con exactitud la realidad educativa y tampoco permite crear políticas que atiendan las deficiencias en el sistema educativo, mientras que otras como la profesora Sara Hernández, educadora en el municipio de Lerma, afirma que este ejercicio por lo menos dará un parámetro del nivel educativo en el que se encuentran los alumnos del país, aunque sostiene que la prueba no alcanza a responder las interrogantes que engloba la situación educativa del país.

Aunque la mayoría de los estudios no han encontrado ninguna relación positiva entre el gasto y el aprovechamiento académico, los resultados de la prueba Enlace 2009 dejaron de manifiesto que los niños que acuden a las escuelas particulares lograron mejor aprendizaje que quienes acuden a los planteles oficiales. Datos de la propia SEP revelaron que los alumnos de los colegios privados obtuvieron, en promedio, cien puntos más que los estudiantes inscritos en los planteles públicos. En el top ten de las mejores primarias del país, en 2009 sólo una escuela pública alcanzó a colarse entre las mejores del país; mientras que en lo que respecta a las secundarias, aunque la lista fue encabezada por la telesecundaria pública 20 de Noviembre, ubicada en el municipio de Sabanilla, Chiapas, las nueve restantes fueron de paga.

Un factor que explica estos resultados lo propone un estudio de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo OCDE, que dice que los estudiantes de niveles socioeconómicos altos llegan a los colegios con un contexto cultural, habilidades y conocimientos que adquieren fuera del plantel. La tesis amplía que “aquellos adolescentes cuentan en mayor medida con padres profesionistas, con libros en casa, con herramientas tecnológicas que los ubican, antes de entrar a la escuela, en una situación de ventaja comparativa con respecto a los alumnos de niveles socioeconómico más bajos”.

Mariana Rodríguez ocupa uno de los treinta pupitres del tercero “A” en la escuela primaria Vicente Riva Palacio del municipio de Lerma; vive en la colonia Arturo Montiel, una de las zonas más pobres del municipio, aledaña a la cuenca del río Lerma y diariamente tiene que recorrer casi un kilómetro para llegar a la escuela. Lo mismo atraviesa tierras ejidales que calles recién pavimentadas; su semblante está cubierto de manchas blanquizcas por la desnutrición que enfrenta y su desgastado uniforme deja ver enmendaduras. Hasta aquella escuela el Difem no hace llegar los desayunos escolares, pese a tener las peores condiciones de la zona.

El plantel, desde su fundación hace más de una década, enfrenta múltiples carencias que, sin embargo, se han venido corrigiendo con el paso de los años. Los pisos y paredes son ahora de concreto, al igual que los techos que presentan algunas filtraciones; la antigua barda perimetral que hace no mucho colapsó por las inundaciones, fue mutado por una bien cimentada. La mayor parte del mobiliario es obsoleto. Los baños están en pésimas condiciones y un polvoso terreno es adaptado como campo de futbol.   

Las carencias e insuficiencias de ese colegio se ven reflejadas en el aprovechamiento académico de los alumnos, así lo exhiben los resultados obtenidos en la prueba Enlace 2009 que se pueden consultar en la dirección electrónica http://www.enlace.sep.gob.mx/gr/.

De acuerdo con el sitio virtual en la prueba de español ni un solo alumno del cuarto grado registró calificación de excelente, el promedio en la entidad para esa misma materia en ese grado se ubicó en 2.6, mientras que a nivel federal fue del 3.9 por ciento; la información también revela que el 17.9 por ciento de los alumnos Rivapalacences registraron un nivel bueno; el 51.3 por ciento elemental y el 30.8 por ciento reprobó la evaluación.

En la asignatura de matemáticas el porcentaje de alumnos que obtuvieron el rango de excelente fue de 0.0, sólo el 7.7 por ciento tuvo un nivel bueno, el 64.1 por ciento de elemental y el 28.2 por ciento de insuficiente. En la materia de formación cívica y ética, que comenzó a evaluarse desde el 2009, el 0.0 por ciento de los alumnos tuvo rango de excelente, el 28.2 por ciento bueno, el 30.8 por ciento elemental y el 41 por ciento del alumnado alcanzó una calificación de insuficiente. 

Los alumnos del quinto grado conquistaron mejores resultados, de acuerdo a la gráfica de la Secretaría de Educación Pública. En la materia de español el 4.5 por ciento de los estudiantes alcanzó un nivel de excelente, el 31.8 por ciento tuvo rango de bueno, el 40.9 por ciento elemental y el 22.7 por ciento de los alumnos alcanzó una calificación de insuficiente. En matemáticas sólo el 6.8 por ciento registró una calificación de excelente, el 25 por ciento buena, el 34.1 por ciento elemental y una cantidad similar obtuvo una valoración de insuficiente. En lo que respecta a la materia de formación cívica y ética, el 40.1 por ciento de los estudiantes del quinto grado tuvo un nivel de excelente, el 4.5 por ciento bueno, el 29.5 por ciento elemental y el 20.5 por ciento reprobó la evaluación.    

Los alumnos del sexto grado reivindicaron los resultados para el plantel Riva Palacio, en la prueba de español el 3.4 por ciento del estudiantado tuvo un nivel de excelente, el 31 por ciento de bueno, el 55.2 por ciento elemental y el 10.3 por ciento tuvo rangos de insuficiencia. En lo que se refiere a las matemáticas el 6.9 por ciento del estudiantado registró un nivel de excelente, el 20.7 por ciento bueno, el 62.1 por ciento elemental y el 10.3 por ciento de insuficiente. En la asignatura de formación cívica y ética, se registraron los mejores resultados de todo el plantel, el 10.3 por ciento tuvo un rango de excelente, el 51.7 por ciento bueno, el 37.9 por ciento elemental y ningún educando reprobó la evaluación.

A unos metros de la escuela Vicente Riva Palacio, en las entrañas de los conjuntos habitacionales del municipio de Lerma se encuentra la primaria Mano Amiga Cualcan, un colegio privado y de los más prestigiados del rumbo, con ostentosas instalaciones que incluso cuentan con su propio templo donde se imparten cursos de enseñanza religiosa; la mayoría de quienes estudian ahí son llevados en autos y camionetas de cierto lujo.

Si bien es cierto que los colegios particulares no son garantía de mejor aprendizaje, la escuela Cualcan alcanzó mejores resultados que la mayor parte de los planteles públicos de la zona, incluido el Vicente Riva Palacio. De acuerdo al portal de internet el porcentaje de alumnos que alcanzó un rango de excelente en la materia de español en el cuarto grado fue del 12.5 por ciento, el 34.4 por ciento del estudiantado registró un nivel bueno, el 46.9 por ciento elemental y sólo el 6.3 por ciento reprobó la evaluación. En cuanto a la asignatura de matemáticas el 6.1 por ciento obtuvo una calificación de excelente, el 33.3 por ciento bueno, el 47 por ciento elemental y el 13.6 por ciento registró una calificación insuficiente. En la materia de formación cívica y ética sólo el 9.1 por ciento registró una valoración de excelente, el 53 por ciento de bueno, el 19.7 de elemental y el 18.2 por ciento de insuficiente. 

En la materia de español de quinto grado el porcentaje de alumnos que alcanzó una calificación de excelente fue del 17.5 por ciento, 50.8 por ciento obtuvo rangos de bueno, 25.4 por ciento de elemental y 6.3 por ciento de insuficiente. En matemáticas el 16.4 por ciento registró calificación de excelente, 50.8 por ciento de bueno, 24.6 por ciento de elemental y 8.2 por ciento de insuficiente. En la materia de formación cívica y ética el 23.8 por ciento tuvo una evaluación de excelente, el 57.3 por ciento buena, el 12.7 por ciento elemental y sólo el 6.3 por ciento de insuficiente.  

El porcentaje de alumnos del sexto grado que registraron una calificación de excelente fue del 13.6 por ciento, 33.3 por ciento tuvo rangos de bueno, 45.5 por ciento de elemental y 7.6 por ciento de insuficiente. En la asignatura de matemáticas el 11.9 por ciento tuvo una valoración de excelente, el 22.4 por ciento de buena, el 56.7 por ciento de elemental y el 9 por ciento de insuficiente. En lo que respecta a la materia de formación cívica y ética el porcentaje de alumnos que obtuvo una calificación de excelente fue del 16.4 por ciento, 53.7 por ciento registró una valoración buena, 16.4 por ciento elemental y el 13.6 por ciento reprobó la evaluación.  

En total los resultados de la prueba Enlace 2009 arrojaron en el Estado de México que el 69 por ciento de los estudiantes de primaria tiene un nivel insuficiente y elemental en matemáticas, mientras que en español se tuvo un porcentaje de 67.2.  En el caso de los estudiantes de secundaria, el 90.6 por ciento tiene niveles de insuficientes y elementales en matemáticas y el 81.8 por ciento en español.       

El rezago

En el Estado de México los rezagos en materia educativa son palpables a pesar de contar con la partida más importante de la entidad; el presupuesto de egresos marca que para el ejercicio fiscal 2010 al programa de Educación para el Desarrollo Integral de la entidad le fueron etiquetados 44 mil 423 millones 905 mil 874 pesos, el 34 por ciento del presupuesto del gobierno. El principal rezago se da en la cobertura educativa, datos de la SEP revelan que para el ciclo escolar 2009-2010 el 30 por ciento -un millón 700 mil- de adolescentes mexiquense no encontraron una opción donde estudiar, lo que representa que uno de cada tres mexiquenses en edad de estudiar no tuvo donde hacerlo. Las cifras más alarmantes se registran en la educación superior pues cálculos de la Universidad Autónoma del Estado de México revelan que sólo el 25 por ciento de los jóvenes entre 18 y 24 años cursa una carrera; mientras que en el nivel medio superior el rezago es del 50 por ciento.

Los ejidatarios de Atenco rechazan el proyecto de la Comisión Nacional del Agua

* Habitantes de San Salvador denuncian una nueva tentativa de los gobiernos federal y estatal para comprar las mismas tierras que hace años servirían para construir un aeropuerto. Hoy ofrecen 157 pesos por metro cuadrado, millón y medio de pesos por hectárea, en contraste con los 7 pesos que exigían antes. Los campesinos volvieron a rechazar las ofertas, a cuatro años de los enfrentamientos en aquel municipio.

Los Brigadistas-UNAM/ Rebelión

“¡Zapata vive, la lucha sigue!”, gritaron cientos de campesinos de la cabecera municipal de San Salvador Atenco al finalizar la asamblea ejidal que rechazó discutir el Proyecto de la Comisión Nacional del Agua.

El gobierno pretende con esta iniciativa, llamada “Zona de mitigación y rescate ecológico en el lago de Texcoco”, despojar a los campesinos de sus tierras disfrazándola de la “construcción de un parque ecológico”, con la “reparación de pozos” que mejore la distribución del agua, y se “reduzcan las tolvaneras”.

El documento de Conagua que explica la iniciativa dice que la cantidad de tierras que pretende comprar es “información reservada”, pero la comparación del viejo mapa del proyecto de aeropuerto, con el actual de Conagua, muestra que el conjunto de tierras en juego es prácticamente la misma. Antes intentaron la expropiación a lo bruto y una compensación de 7 pesos el metro cuadrado; hoy dicen que no expropiarán, sino que comprarán las tierras y no a 7 pesos, sino a 157 pesos el metro cuadrado (más de un millón y medio de pesos por hectárea) El gobierno creyó que con engaños y con el dinero por delante, lograría derrotar la resistencia de los campesinos de Atenco en defensa de la tierra. En esta ocasión no lo logró.

El proyecto se ha discutido en algunas comunidades. La incertidumbre promovida por el mismo gobierno fue el denominador común en las asambleas. Tras el brutal golpe de 2006 han tratado de infundir temor y la percepción de que es mejor vender a Conagua ahora, porque si hay negativa de todas formas el gobierno terminará ocupando las tierras sin pago de por medio. Es así que, por ejemplo, en Ixtapan se decidió vender pero según denuncias de campesinos del lugar, Conagua ya ocupa las tierras que quería sin otorgar los pagos que prometió. El gobierno pensó que con las victorias que obtuvo ahí y en comunidades como Nexquipayac todo sería cuestión de tiempo para que la bolita de nieve fuera cayendo y con ella las miles de hectáreas que quiere de los campesinos de Atenco y Texcoco.

La asamblea ejidal en la cabecera municipal de Atenco, según las relatorías, no fue fácil, pero terminó parando en seco al gobierno y a Conagua. Los traidores priistas decían que tenían derecho a la información, al cambio de uso de suelo del ejido y a la venta de las tierras. Otros más argumentaron que esto no era más que el viejo proyecto del aeropuerto disfrazado de un proyecto ecológico y que no se debía caer en la trampa.

Después de largas horas de debate, un campesino llamó a que quien realmente quisiera entregar su tierra a Conagua, con todo lo que eso implica, lo dijera sin tanta palabrería, de frente y sin tapujos. Ni los priistas de hueso colorado tuvieron cara para hacerlo. La historia de esas tierras y la dignidad de los que hoy están presos por defender a su pueblo siguen siendo una marca imborrable para la mayoría de los ejidatarios de San Salvador Atenco.

La mayor cantidad de las tierras que quieren comprar está justamente en la cabecera municipal, por lo que la decisión de la asamblea es un duro golpe a las pretensiones de despojo de los gobierno de Felipe Calderón y Peña Nieto. El siguiente paso es dar una fuerte batalla para que la Suprema Corte que en días pasados atrajo los amparos directos de los presos políticos, los libere de una vez por todas.