Niñas hogareñas

* El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) reporta que México ocupa el segundo lugar en América Latina en cantidad de niños huérfanos con 1.6 millones de casos, después de Brasil, que encabeza la lista con 3.7 millones de los 10 millones 700 mil niños huérfanos que se tienen censados. Mientras que la Fundación del Órgano Internacional de los Derechos Humanos AC, alerta que en nuestro país cinco de cada cien menores son abandonados por uno o ambos padres.

Elpidio Hernández

Las casas-hogar son refugio para cientos de infantes víctimas de abandono, vejación y maltrato por parte de sus propios familiares; mientras que otros con un poco más de fortuna han llegado a los albergues porque son hijos de padre o madre solteros, adictos, alcohólicos, prostitutas o porque sus padres se están separando o trabajan hasta diez horas diarias y no los pueden atender.

Datos del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de México (DIFEM) indican que en la entidad la falta de recursos económicos y el maltrato se ubican como las dos principales causas por las que los pequeños llegan a los albergues infantiles, desde recién nacidos hasta adolescentes, rescatados de caer en situación de calle o drogas.  

Las casas-hogar, orfanatos o albergues infantiles son instituciones que tienen, en teoría, la encomienda de brindar asistencia y protección a los menores de edad que se encuentran en situación de abandono, conflicto, daño o peligro.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) reporta que México ocupa el segundo lugar en América Latina en cantidad de niños huérfanos con 1.6 millones de casos, después de Brasil, que encabeza la lista con 3.7 millones de los 10 millones 700 mil niños huérfanos que se tienen censados. Mientras que la Fundación del Órgano Internacional de los Derechos Humanos AC, alerta que en nuestro país cinco de cada cien menores son abandonados por uno o ambos padres.

El cuidado de los infantes más desprotegidos en nuestro país data del otoño de 1929, cuando se creó el programa “Gota de Leche”, que reunía a un grupo de mujeres que proveía de alimento a niños de la periferia de la Ciudad de México, que dio origen –más tarde- a la Asociación Nacional para la Protección a la Infancia; en la década de los sesentas se creó el Instituto Nacional de Protección a la Infancia y fue también en esa década cuando surgió el Instituto Mexicano de Asistencia a la Niñez, que atendió a huérfanos, desvalidos, discapacitados o con enfermedades. En 1976, con la fusión de estas dos últimas instituciones, se fundó el DIF nacional, encargado de velar por el bienestar de los pequeños, aunque existen decenas de instituciones de Asistencia Privada.    

A la fecha se tienen censados cerca de 28 mil 107 niños, niñas y adolescentes que habitan en casas-hogar, orfanatos y casas de cunas de todo el país, reporta el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (Inegi), la mayor parte de ellos (77 por ciento) con mínimas expectativas de ser adoptados pues a pesar de que muchos tienen una situación jurídica resuelta, cumplieron ya entre siete y dieciocho años, rango de edad poco atractivo para las parejas que se inclinan más por adoptar a menores de hasta cuatro años de edad.

Además de los cuatro albergues que maneja el DIF mexiquense, los niños huérfanos, abandonados y maltratados de la capital cuentan con el respaldo de instituciones de Asistencia Privada como la Escuela Hogar del Perpetuo Socorro Toluca, la Casa-Hogar Alegría y Hogares Providencia Toluca, instituciones que se sostienen con apoyo de particulares, organizaciones, empresas y en menor medida del gobierno estatal.

Uno de los orfanatos más populares en la ciudad es la Escuela Hogar del Perpetuo Socorro, “una institución de asistencia privada que recibe a niñas que son huérfanas, huérfanas parciales (que sólo tienen un papá o mamá), hijas de madres solteras, niñas de hogares desintegrados, de escasos recursos o con problemas que les impide vivir con sus familias”, sostiene la religiosa Yolanda Sánchez, directora de la institución.

La casa-hogar actualmente brinda a 60 niñas de entre tres y catorce años, un hogar donde se les alimenta y se les enseña el hábito de la responsabilidad, se les atiende emocionalmente y se les “acerca” a la religión católica. La mayor parte de las infantes proceden de hogares pobres o desintegrados y comparten historias similares con madres solteras que trabajan todo el día, papás drogadictos o alcohólicos que las han abandonado y niñas que han sufrido abuso sexual. 

La institución da oportunidad que los menores salgan los fines de semana en un intento de reintegrarlas. “Nuestras niñas salen con sus mamás porque nosotros queremos reintegrar la pequeña familia para que, poco a poco, la mamá o el papá no la maltrate, explica Sánchez, quien agrega que la villa cuenta también con cinco “niñas de la casa”, que permanecen todo el tiempo en el hogar pues no tienen papá ni mamá pero no pueden ser dadas en adopción a través del DIF, pues cuentan con una abuelita o un tío que no ha querido hacerse del cuidado total.     

La actividad en el Perpetuo Socorro inicia todos los días desde la seis de la mañana, cuando se levantan para ordenar sus cuartos, tomar un baño y arreglarse para ir a la escuela. A las siete tienen su desayuno y a las ocho la mayoría entra a la primaria anexa a la casa; a la una y media es la comida, mientras que de dos a tres de la tarde tienen juego libre y a las tres inician talleres de matemáticas, español, computación e inglés; las adolescentes que cursan la secundaria lo hacen por las tardes.

El reglamento de la institución establece que cuando las menores salen de la secundaria son canalizadas a otra casa-hogar de la misma orden para que sigan estudiando, pero cuando cumplen la mayoría de edad tienen que dejar la institución, pues “ya se les preparó para que puedan reinsertarse a la sociedad ya sea terminando una carrera o listas para contraer matrimonio”.

La institución –dice la superiora- es exclusivo para niñas y adolescentes, pues la fundadora, María Teresa Rivera Carrillo, veía que las mujeres eran el sector más desprotegido de la sociedad, además de que en aquellos días no tenían voz ni voto en la sociedad. 

De acuerdo con la religiosa, la historia de la Escuela Hogar del Perpetuo Socorro se remonta a 1946 cuando la fundadora llegó a Toluca y junto con otras tres personas inició una pequeña casa ubicada sobre la avenida Colon, prestada por la familia Arreola. Un año después, los hermanos Salgado (dueños de una fábrica de jabón) facilitaron una casa más grande en Pino Suárez. En 1970 logran que el empresario mexiquense Eduardo Monroy Cárdenas –propietario de Pastas La Moderna- donara un enorme predio aledaño a su fábrica, donde en 1974 fue inaugurada la casa-hogar construida por el Club de Leones de Toluca con la colaboración de autoridades estatales, municipales y empresas; fue inaugurada por Carlos Hank González.

La Escuela Hogar del Perpetuo Socorro fue edificada en una sola etapa, en un enorme terreno ubicado sobre la avenida Isidro Fabela y tiene capacidad para 120 infantas; cuenta con ocho casas de dos plantas cada una, equipadas con cuatro recámaras, dos baños y un cuarto de estudio. Cada “hogar” es habitado por quince menores y una religiosa encargada. La institución cuenta también con comedor, auditorio, juegos infantiles, patios, áreas verdes y una iglesia bendecida en su inauguración por el entonces obispo de Toluca, Arturo Vélez Martínez. Tiene también tres psicólogos, servicio médico y dentista.

La labor de la institución se hace posible gracias a los donativos de particulares, empresas y organizaciones que apoyan la casa-hogar aunque aseguran que la Moderna es su principal benefactor. La religiosa hizo un llamado a la sociedad para apoyar a las menores con donativos en especie que pueden llevar a la Avenida Isidro Fabela 937 en la Colonia los Ángeles de Toluca o en efectivo a través de la cuenta Banamex 01318292635 o apadrinando a una niña en sus estudios.

El DIF mexiquense cuenta con cuatro albergues para atender a los menores en situación de abandono: el Albergue Temporal Infantil “Mónica Pretelini”, el Albergue Temporal de Rehabilitación Infantil, Villa Hogar y el Villa Juvenil; además de los albergues-puente que se localizan en Cuautitlán Izcalli, Cuautitlán-México, Chalco, Los Reyes La Paz y Valle de Chalco Solidaridad, en donde actualmente el DIFEM tiene bajo su resguardo a 324 menores y adolescentes.

El “Mónica Pretelini” hospeda temporalmente a infantes brindándoles atención a través de las áreas médica, odontológica, psicológica, trabajo social y jurídico, además de otorgar servicios educativos en el interior del albergue en los niveles preescolar y primaria. Cuenta con seis áreas de atención, definidas por rango de edad y sexo, respecto a los acuerdos de reintegración familiar, canalización o adopción de un menor, éstos son analizados por la Junta Multidisciplinaria, quien toma en cuenta las investigaciones de trabajo social y las valoraciones médica y psicológica.

Por su parte, el albergue Temporal de Rehabilitación Infantil atiende a menores de uno a 14 años con alguna discapacidad física o mental leve; para ingresar a esa institución el menor debe ser canalizado previa valoración, a través del Centro de Rehabilitación y Educación Especial. La atención para los niños con capacidades diferentes incluye vivienda en período escolar, alimentación, atención médica, odontológica y psicológica, apoyo pedagógico, actividades recreativas y culturales.

El Albergue Villa Hogar proporciona a todos los menores asistencia integral, hasta la mayoría de edad, favoreciendo su desarrollo productivo dentro de la sociedad, para que puedan gozar de una vida digna. Los menores que ingresan a este albergue proceden del Albergue Temporal Infantil. Cuenta con 22 casas con un promedio de 7 u 8 niños, además de un auxiliar de albergue que funge como “mamá”. Una de esas casas es de pre egreso, donde las jóvenes mayores de 16 años son las responsables de tener ordenado su espacio y cocinar sus propios alimentos. Cuentan además con una casa destinada para el área de pedagogía y clases de inglés, otra para psicología y consultorio odontológico, la tercera es la oficina de la jefatura y área administrativa y una cuarta fue destinada para las oficinas del registro civil.

Una vez resuelta la situación jurídica de los menores, éstos pueden ser canalizados a otro albergue o irse en adopción, mientras que para la reintegración con sus familiares, se realizan investigaciones pertinentes a través de Trabajo Social, siempre y cuando los menores lo deseen. Los niños permanecen en Villa Hogar hasta los 12 años, posteriormente son trasladados al albergue Villa Juvenil y las niñas se quedan hasta cumplir la mayoría de edad o al concluir sus estudios.

Al Albergue Villa Juvenil son canalizados los niños de 12 años en adelante que estuvieron alojados en el “Mónica Pretelini” y en Villa Hogar, donde permanecen hasta la mayoría de edad o hasta el término de una carrera técnica o profesional. Villa Juvenil cuenta con una capacidad para 50 niños, proporcionándoles vivienda, alimentación, vestido, servicio médico y odontológico, educación, tratamiento psicológico necesario, actividades deportivas, recreativas y culturales atención de calidad y calidez y servicio de trabajo social.

7 comentarios

  1. Felicidades estupendo articulo, refleja lo que pasa con los niños en nuestro país, es donde los gobiernos deben atender porque son el futuro de las sociedad.

  2. Me parece correcto que existan este tipo de Casas Hogar, El Gobierno y los que hacen los donativos deberían de estar al pendiente de que su dinero sea realmente empleado en las niñas, porque yo estuve en la Casa hogar Perpetuo Socorro, zacatenco y mientras las monjas comían, pan con miel, jamón con queso… las niñas comíamos acelgas con tierra, pan de la ideal, pero ya todo rancio, los juguetes que nos regalaban las instituciones, entre dos monjas nos los retiraban porque ERAMOS MALAS y los merecían otros niños… ¡CLARO SUS FAMILIARES!, recibíamos malos tratos, llegó a haber historias de abuso sexual, por parte del chofer, pero las monjas callaban, nosotras eramos las que limpiábamos toda la escuela, la hicimos de albañiles, nos enviaban a hacer la limpieza a otras casas… jamás vimos ese dinero que ellas cobraban… Es realmente triste que se hagan pasar por ángeles, cuando muchas no lo son…

  3. DEBERÍAN VIGILAR MÁS DE CERCA ESTE TIPO DE INSTITUCIONES, QUE SI BIEN LAS RESPONSABLES HACEN “LO QUE PUEDEN”, DEBIERAN ESTAR CONSCIENTES DE LO QUE ESTÁ COMPROMETIDA LA INSTITUCIÓN EN SU MISIÓN, VISIÓN, VALORES Y OBJETIVOS.

    LA FATA DE PERSONAL CALIFICADO EN ESTAS INSTITUCIONES, PROPICIA LA DESATENCIÓN INTEGRAL DE ESTE TIPO DE POBLACIÓN.

    ATENTAMENTE
    ÁREA DE PSICOLOGÍA
    ESCUELA HOGAR
    PERPETUO SOCORRO
    TOLUCA

    LIC. EN PSIC. CONCEPCIÓN MORELOS GONZÁLEZ

  4. Que padre que hay lugares para cuidar alos peques

  5. hola soy dentista y me gustaria ayudar a la institucion, como puedo contactarlos

  6. quisiera saber direccion y telefono para ponerme en contacto okasunto personal gracias

  7. me podrian dar la direccion y telefonos del orfanato para poderme contactar con ustedes por favor gracias.


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