Historia de una candidatura

* Ninguno de los sinsabores que envolvieron al popular mandatario en 2010 fueron suficientes para dañarlo. Las encuestas que divulgaron en la primera semana de diciembre los diarios: El Universal, Excélsior y Reforma tienen una coincidencia en común, el gobernador del Estado de México sigue encabezando las preferencias presidenciales de 2012. 

 

Elpidio Hernández

El que termina fue un año positivo para el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, pues concretó proyectos personales como su anunciada boda con la actriz de Televisa Angélica Rivera y también se consolidó como el icono de la nueva generación de políticos priistas y su popular imagen fue utilizada como estandarte para reforzar la reputación de los candidatos de su partido que compitieron por una gubernatura.

Su figura, que se exhibe sin cesar en la pantalla chica ya es vista por un sector priista como la de un auténtico “héroe” y como tal promueven su figura, a la par de los más destacados jefes y caudillos del movimiento independentista y revolucionario como Venustiano Carranza, Emiliano Zapata, Francisco I. Madero y Miguel Hidalgo. No sólo en las monografías escolares, también en un óleo de gran formato que se exhibe sin rubores en la sede estatal del Partido Revolucionario Institucional y donde también aparece el presidente estatal de ese partido, Ricardo Aguilar Castillo.  

Pero en el 2010, el “más guapo de los políticos mexicanos” también conoció sinsabores y fracasos como el tobogán de desprestigio en el que se hundió, luego de las pifias en las investigaciones por la desaparición y muerte de la menor Paulette Gebara Farah y que lo hizo descender en las encuestas. Su nombre también se vio envuelto en el escándalo que se desató por el “acuerdo secreto” en el que promovió la aprobación de un incremento a los impuestos a cambio de que el PAN no hiciera alianzas electorales en el Edomex. En septiembre quedó en el ojo del huracán luego de la reforma al código electoral que prohibió las candidaturas comunes y redujo los tiempos oficiales de campaña. Unos días después fue acremente abucheado durante una de sus visitas a la Ciudad de México y la captura de grandes capos del narcotráfico que hicieron las fuerzas federales en la entidad dejó al descubierto que el Edomex se está convirtiendo en refugio de los grandes zares de la droga.

Antes de iniciado el 2010, ya se auguraban buenos tiempos para el mediático mandatario, que regresaba de un largo viaje a la Plaza de San Pedro donde aprovechó para anunciarle a Benedicto XVI que “pronto” habría de casarse. Recién desempacado de Europa, se hizo acreedor de una denuncia que panistas y perredistas presentaron ante el Cofipe por presuntos actos anticipados de campaña; y es que la mercadotecnia mexiquense encontró una novedosa forma de difundirle, a través de “estampitas” similares a las del milagroso San Judas Tadeo o a las del revolucionario Emiliano Zapata. En la versión original que resume su corta pero exitosa foja de servicios, se le consideraba el candidato natural del PRI a la presidencia de la república en 2012 y se le reconocía como el gobernador más popular del país.

En la primera semana de marzo el puntero de las encuestas presidenciales llegaba desencajado a uno de los foros de la empresa que lo promueve para confesarle a la lectora de noticias Adela Micha, de la existencia de un “acuerdo secreto” rubricado el 30 de octubre de 2009 por los dirigentes Beatriz Paredes del PRI y César Nava del PAN y que tuvo como testigos de honor al secretario general de Gobierno mexiquense, Luis Miranda Nava y al entonces secretario de Gobernación federal, Fernando Gómez-Mont; en el acuerdo su partido –el PRI-  se comprometía a aprobar la miscelánea fiscal calderonista a cambio de que Acción Nacional no hiciera alianzas con el PRD.

Unas horas después de divulgado el acuerdo, en la Cámara de Diputados federal se desató un auténtico aquelarre donde lo menos que se dijo de Peña es que es era candidato construido desde Televisa. “Ayuno de ideas, pero con el primer lugar en el rating de la televisión mexicana”, dijo el legislador panista Javier Corral; su correligionario Carlos Alberto Pérez Cuevas lo acusó de ser el candidato de Carlos Salinas y María Elena Pérez de Tejada fue más allá al acusarlo desde la tribuna de haber atentado contra su consorte. A Peña también le llovió “fuego amigo” y en un comunicado el senador Beltrones no desperdició la oportunidad para machacarlo al manifestar que “queremos dejar en claro que ningún integrante de nuestro grupo parlamentario conoció, se comprometió o signó acuerdo. No podía ser de otra forma, cambiar votos por pactos deshonestos nunca lo haríamos”.  

La desaparición y muerte de la menor Paulette Gebara Farah fue uno de los temas más sobresalientes del 2010. Amparado en una amplia exposición mediática el singular caso tocó las fibras más sensibles de la sociedad y poco a poco comenzó a tomar vida propia; hombres y mujeres se apropiaron del infortunio y en menos de una semana se había desatado un auténtico fenómeno en las redes sociales. Las primeras líneas de investigación se enfocaron hacia un posible secuestro, luego se habló de homicidio pero finalmente la muerte terminó en el terreno del accidente, según conclusiones que ofreció la Procuraduría mexiquense y que le costaron el cargo al entonces procurador Alberto Bazbaz Sacal.

Pero las conclusiones que expuso la Procuraduría mexiquense le restaron credibilidad a la imagen de Peña Nieto dándole donde más le duele, en las encuestas; de acuerdo con un sondeo aplicado por la firma IPSOS, el 80 por ciento de los mexiquenses consideran como malo y muy malo el trabajo ejercido por el gobernador en la investigación.

En abril la revista de espectáculos TV Notas exhibió que para el ex Viudo de Oro no hay crisis. La revista publicó fotos y detalles de la enorme mansión que le mandó construir a su novia, Angélica Rivera, en Ixtapan de la Sal. La casona se construía sobre dos terrenos, contaba con dos pisos, cinco recámaras, estacionamiento, jardín con fuente que simula un río, dos salas de tele, estancia y acabados de lujo con pisos de mármol, siendo la propiedad más grande de la zona.

Peña Nieto se consolidó como el auténtico Golden Boy y como un icono de la nueva generación de políticos priistas. Incluso se prestó como estandarte para apuntalar las campañas de los doce candidatos priistas que compitieron por una gubernatura el 4 de julio. Como si se tratara de su campaña presidencial durante dos meses se pudo ver al gobernador placeándose junto con La Gaviota por todo el país, arengando discursos y confirmando que su popularidad ha traspasado el Estado de México, Sin embargo, el activismo político le facturó una querella judicial: el 9 de mayo la dirigencia nacional panista presentó una denuncia de hechos ante la -Fepade- por el probable delito de uso de recursos públicos al haber apoyado al entonces candidato priista de Puebla en día y horas de trabajo, además de haber utilizado un helicóptero oficial para trasladarse a ese evento. Peña desestimó aquellas acusaciones asegurando que su presencia en el territorio del Gober Precioso fue de carácter oficial, pero el evento fue narrado por los diarios de aquella entidad como una comida de amigos en la que el mandatario mexiquense y los empresarios reunidos se comprometieron a dar respaldo moral y político a los candidatos priistas que participaron en la jornada del 4 de julio.

En el primer semestre salió a la luz el libro La Sucesión, del abogado Rafael Loret de Mola, en el que el mandatario reconoce que tuvo dos hijos fuera de matrimonio mientras estuvo casado con la fallecida Mónica Pretelini Sáez; admite que fueron producto de una infidelidad que provocó dolor a su esposa, pero aclaró que era un asunto personal resuelto, ya que siempre cuidó de los pequeños.

En la primera semana de septiembre en el Pleno del Congreso mexiquense se presentó un paquete de iniciativas para reformar el Código Electoral, donde sobresalía la eliminación de la figura de candidaturas comunes y la reducción de los tiempos de campaña, de 72 a 45 días. Aunque la iniciativa fue presentada por el ex alcalde de Huixquilucan, Adrián Fuentes Villalobos, se coincidió en que la propuesta había salido desde las oficinas del Palacio de Lerdo con el sello del gobernador mexiquense dispuesto a reventar a cualquier  precio el posible maridaje entre panistas y perredistas que pudiera poner en peligro su proyecto presidencial de 2012.

La reacción ante la aprobación de la llamada “Ley Peña” no se hizo esperar por parte de las cúpulas panista y perredista, que calificaron la medida como autoritaria y regresiva, reforma que ni siquiera “Pinochet se atrevió a realizar y que equivale a la eliminación del contendiente electoral”, sostuvo el perredista Guadalupe Acosta Naranjo.

Las celebraciones del Centenario de la Revolución y el Bicentenario de la Independencia no pasaron desapercibidas para el gobernador y fueron utilizadas para su lucimiento personal; de su prometida y de los funcionarios más cercanos a su figura, quienes se placearon por la capital mexiquense develando placas, cortando listones y encabezado eventos que no sólo ocuparon las portadas de los diarios locales y nacionales, sino que fueron transmitidos en vivo por la gubernamental Televisión Mexiquense.    

En los meses previos a las festividades dedicó gran parte de su agenda a develar placas de autopistas, puentes, parques, hospitales, obras hidráulicas, ciudades, bibliotecas y demás trabajos que se inauguraron con el epíteto de Centenario y Bicentenario; tan sólo al cierre del 2009 la inversión destinada a los trabajos conmemorativos alcanzaba una cifra superior a los 61 mil 624 millones de pesos.

El mandatario publicitó con gusto su imagen en las cinco ediciones de los foros de reflexión organizados por su gobierno para festejar el Centenario de la Revolución y el Bicentenario de la Independencia y que concluyeron el martes 17 de noviembre, cuando el Ejecutivo estatal abarrotó de funcionarios mexiquenses las butacas del Teatro Morelos para presentar las conclusiones. Sin embargo, los foros publicitados por la administración mexiquense como “un regalo para los mexicanos” y que se distinguieron más por la ostentosidad y el derroche que por los beneficios que pudieran traer para los mexiquenses, pues ponentes y conferencistas no abordaron los temas que definen al Edomex. Hasta septiembre el evento, que congregó a personajes de la talla del ex presidente colombiano César Gaviria, reportaban un costo oficial de 42.8 millones de pesos.

El mexiquense también tuvo momentos personales muy emotivos como la emotiva celebración de los quince de su hija Paulina Peña, que se festejó en el restaurante Elago, en el Bosque de Chapultepec. Pero el momento más emotivo para el político de Atlacomulco llegó el 27 de noviembre, cuando en la Catedral toluqueña le juró amor eterno a su pareja sentimental, Angélica Rivera; y aunque la ceremonia tuvo rango de privada, eso no impidió que crónicas e imágenes de la llamada “Boda del siglo” inundaran las pantallas de televisión, así como los diarios y las revistas del mundo de la farándula y el espectáculo.

El mexiquense también se dio tiempo para tejer alianzas que lo acercan cada vez más al viejo sueño atlacomulquense, la presidencia de la república. Peña ya puso a funcionar la maquinaria electoral priista para asegurarse que su partido conserve el gobierno del Edomex y que él sea el candidato a la presidencia de la república. Para ello primero aseguró el apoyo de la poderosa maestra Elba Esther Gordillo presidenta vitalicia del SNTE, y más tarde cargó los dados de su estructura a favor del mandatario de Coahuila, Humberto Moreira, para que sea el próximo dirigente nacional priista. Moreira, montado en el mismo proyecto que mueve las aspiraciones del mexiquense, parece tener tiene vía libre para llegar a la presidencia de su partido, la duda es sobre quién será la compañero de fórmula para la Secretaría General del PRI, donde se manejan dos nombres: el de la senadora chiapaneca María Elena Orantes (aliada de Peña Nieto y de Gordillo) y el de la yucateca de Ivonne Ortega, quien ha reproducido en su entidad el modelo de gobierno mediático de Peña Nieto.

Antes de terminar el año el mexiquense se aseguró de seguir contando con las simpatías de la empresa que lo promueve e hizo que sus legisladores le autorizaran la donación de 730 millones de pesos a las caritativas causas del Teletón, recursos que saldrán del erario público y que serán entregados a la televisora durante los próximos diez años a razón de 73 millones por año, a partir del primero de enero del 2012; aunque esa cantidad podría elevarse pues es ajustable al índice Nacional de Precios al Consumidor.

Pero ninguno de los sinsabores que envolvieron al popular mandatario en 2010 fueron suficientes para dañarlo. Las encuestas que divulgaron en la primera semana de diciembre los diarios: El Universal, Excélsior y Reforma tienen una coincidencia en común, el gobernador del Estado de México sigue encabezando las preferencias presidenciales de 2012. 

Ante la liberación de Diego Fernández de Cevallos Ramos

* La distancia entre el discurso de gobierno y las prácticas corruptas que lo caracterizan son una clara muestra de que los más altos funcionarios y las instituciones del Estado mexicano están coludidos con el crimen contra quien dicen estar luchando. Esta contradicción inicial desata una cadena ininterrumpida de mentiras difundidas ampliamente por los medios de comunicación con los que están coludidos.

 

Red por la Transformación Global/ Rebelión

En México vivimos inmersos en un clima de creciente violencia destructiva que las mafias del gobierno permiten y fomentan, porque sólo así pueden ocultar la sistemática represión, tratar de controlar el descontento social e impedir, por el momento, que se generalice la lucha popular. Las formas de la violencia son cada vez más crueles y abominables; el conflicto no sólo ha dejado decenas de miles de personas muertas, sino terror e incertidumbre entre los vivos.

La distancia entre el discurso de gobierno y las prácticas corruptas que lo caracterizan son una clara muestra de que los más altos funcionarios y las instituciones del Estado mexicano están coludidos con el crimen contra quien dicen estar luchando. Esta contradicción inicial desata una cadena ininterrumpida de mentiras difundidas ampliamente por los medios de comunicación con los que están coludidos; esta difusión forma parte de la violencia cultural que promueve, legitima y justifica la violencia directa que el gobierno sostiene, así como de la violencia del hambre, del desempleo, de la migración, de la delincuencia infantil y juvenil, de la trata de blancas.

En fin, de esa violencia silenciosa que obliga a gritar ¡Ya Basta! Vemos día a día la impunidad militar, los levantones policiales para entregar víctimas al narco y la convivencia evidente entre presidente de la república, gobernadores, senadores, diputados, jueces, generales y jefes policiacos con los grandes capos, incluso, es posible afirmar que la alta burocracia y los sectores reaccionarios de la clase política, son quienes forman parte de las mafias más criminales en nuestro país. La “guerra” que el gobierno dice sostener en aras de la paz, no combate la raíz del problema ni a los verdaderos delincuentes, los de cuello blanco, que con base en fobaproas, rescates empresariales, privatizaciones (concesiones de carreteras, contratos secretos del petróleo, de fibra óptica y otros recursos naturales) se enriquecen y adquieren la facultad de poner y quitar gobiernos. Sin embargo la violencia más sofisticada, la que a diario nos golpea y quizá la que menos reconocemos como violencia, es la que parece no venir de ninguna persona; es la violencia estructural “invisible” presentada siempre como “estragos”, “golpes” o “crisis internacionales” que parecen nunca terminar para Nosotros pueblo y que nos son presentadas como “avances”.

El duopolio televisivo y los gobernantes quieren que creamos en los “avances” y en la “modernidad” mientras hay más despidos, menos oportunidades de encontrar empleos productivos y un salario que cada día vale menos. Esa “modernidad” no es con la que soñamos ni la que queremos heredar a nuestros hijos. La pobreza, para muchos la miseria, es una constante amenaza de muerte y es mucho más poderosa que todos los grupos de sicarios juntos; la vida es reducida a su condición de supervivencia sin ninguna posibilidad de un desarrollo auténticamente humano. Estas condiciones acercan a millones de personas más a la muerte que a la vida y frente a este peligro (del que Ellos, los grupos privilegiados, se benefician funcionalizando la pobreza al máximo) no se encontrarán soluciones concretas a menos que lo hagamos nosotros.

Así, la violencia visible-directa, la invisible-estructural (de la que parece no haber ningún responsable) y la cultural, son promovidas y sustentadas por los gobiernos; éstos, no son la representación política de todos los mexicanos, sino quienes velan por los intereses de una restringida porción de la población, que privilegian especialmente a un restringido número de familias que encabezan el control del poder, la clase privilegiada, que se hace carne y hueso en un entramado altamente sofisticado y eficiente de grupos y personajes clave, que con una planeación meticulosa y una larga carrera, se siguen colocando en posiciones estratégicas para continuar beneficiándose a costa de todo un país.

El gobierno es mafioso porque protege los intereses de los grandes ricos, de los dueños de todo, de los que saquean nuestros recursos naturales y trafican con todo desde personas hasta armas, drogas e influencias. Es un gobierno que sirve a las mafias aliadas al capital trasnacional, también mafioso. Desde allí operan por dentro y por fuera de la ley grandes intereses económicos y políticos, en un entramado múltiple de lazos familiares, de compadrazgo, de arreglos de conveniencia, secretos, pactos, complicidades, bendecidos por la cúpula de poder de la Iglesia católica y una certeza que los identifica: pertenecer a un grupo definido al que son leales, conscientes de ser Ellos quienes tienen el poder y la riqueza repartida entre sus manos. Para Nosotros la violencia (la visible y la aparentemente invisible) se traduce en un constante peligro de muerte, debido por un lado, a la intensificación de los conflictos que el saqueo mafioso genera para obtener mayores ganancias, y por otro de manera cotidiana por las condiciones de pobreza y miseria que reduce la vida a una lucha por la supervivencia y al andar diario por un estrecho pasillo de 60 pesos por familia; se vive al día y no hay posibilidad de progreso.

Vivimos en amenaza de muerte al tener acceso restringido a la alimentación, a la salud, a los servicios, a los derechos y a conocer la justicia. Como así son las cosas, nos toca perder y como nos habíamos resignado, dejamos de sentir la violencia de no poder vivir bien. En ese sentido también Nosotros volvimos “normal” la violencia; violento no es solo lo que muestran los muertos, violento es también lo que ocultamos los vivos. La sociedad mexicana, como podemos ver, está divida en dos: ellos y nosotros, ellos ricos y nosotros pobres, cuyos mundos y realidades son totalmente opuestos pero existen y se desarrollan al mismo tiempo; es la historia que ellos difunden como la evolución de un solo proyecto al que discursivamente pertenecemos “por igual y al mismo nivel” todos los mexicanos.

Ellos aplauden los discursos del gobierno en los que se alude al avance y bienestar en México, pues los confirman en su nivel de vida que constantemente mejora (mejor alimentación, vestido, educación, salud, bienes muebles e inmuebles, lujos, vacaciones y descanso, etc.); sólo en su cerrado círculo el progreso es realidad. Ellos acumulan riqueza por todos los medios, unos por la vía legal-permisible y otros de forma ilegal-criminal; ambos son lo mismo, pues siempre tienen la posibilidad (al ser Ellos quienes legislan) de transformar lo ilegal en ley y viceversa; en realidad no son extrañas las revelaciones de que la mayoría de las veces quienes viven para acumular riqueza no distinguen en sus círculos entre quienes “respetan las leyes” y entre quienes no lo hacen.

Lo que pasa es que unos ocupan cargos dentro de las instituciones del Estado y pueden, desde dentro, operar en su favor y ser “muy legales”. Los intereses políticos y económicos son dos frentes de una misma estrategia que viene fundida y defendida por la violencia. El gobierno mexicano se sostiene con el uso legal e ilegal de la violencia directa e indirecta, estructural y cultural, que lo construyen como salvaguarda de una suerte de “demonio” engendrada por sí mismo. Quienes encabezan al Estado sostienen discursivamente que procuran alcanzar “la paz perpetua y el bienestar” en un futuro (que nunca llegará de ese modo), y por tal fin justifican su propio ejercicio de la violencia destructiva. Esta utopía de la paz estatal, construye el argumento de legitimidad de la muerte en el presente.

El peligro de muerte que nosotros vivimos es producto del enfrentamiento de grupos de poder económico que luchan por el poder político. Su manera de actuar dentro del aparato estatal despersonaliza decisiones que repercuten en la vida de personas concretas; la decisión burocrática agranda la distancia entre el funcionario y la gente de a pie, manejando públicamente la ficción de que “hacen política” con base en “el bien común”, aunque la comunidad esté excluida, en todos los sentidos, de dicha actividad.

Que “el mundo de la política siempre sinónimo de corrupción e injusticia” es una afirmación común que sintetiza el sentir generalizado y que la estructura estatal y sus funcionarios se encargan día a día de renovar; sin embargo la actividad política debe construirse con otro sentido, considerándola como la capacidad de todos para decidir de manera real y directa sobre los asuntos de la vida en sociedad, así como de fundar y de alterar la legalidad que rige la convivencia humana en pos del bienestar colectivo; la socialidad no debe existir para someter de una vez y para siempre, sino constituirse como la organización a la que se le puede dar forma a través de las decisiones de todos los integrantes.

La organización, la instrucción y la disciplina son armas eficaces y hasta ahora son ellos los que han sabido aprovecharlas. ¿Qué es lo que hace que siendo ellos tan pocos, puedan someter a tantos nosotros? Una de las respuestas más certeras es el uso exclusivo que ellos hacen de “la fuerza del Estado”; sin embargo, que ellos sean los que poseen el monopolio total y definitivo del uso de la violencia y la ejerzan “solo cuando es justo y necesario” en aras del “bien para todos” es una mentira que nos hemos propuesto derrumbar. Por paradójico que parezca, la historia de la humanidad demuestra que, para generar las condiciones humanas de existencia, se necesita en ciertos momentos ejercer la violencia como una adecuación social que hace permisible terminar con ciertas formas de vida para generar otras.

La violencia destructiva, como la que ejerce el gobierno, sólo concibe destruir sin construir algo superior y distinto que constituya verdaderamente un estado mejor de vida y no sólo para unos pocos. La violencia es constructiva cuando es rebeldía frente a la amenaza de muerte, cuando enfrenta a la muerte personificada por quienes nos someten a la miseria. La violencia, al tener rostro de muerte, nos es presentada como injustificable, sobre todo si atenta contra el poder establecido. El discurso gubernamental la repudia e invita a preservar el orden, o protestar dentro de los marcos institucionales que no operan de acuerdo al fin para el que fueron creados, como un recurso que le queda para seguir operando bajo la cara de “la legalidad” y “la democracia”, presentándose como el resultado histórico de las luchas del pasado.

Así, lo violento es presentado como lo anti-estatal; la única política permitida es la actividad esencialmente no-política, acompañada de la resignación. La violencia cultural es la más sofisticada porque guarda al Estado bajo un marco de “aceptabilidad” y muestra a los enemigos de quienes lo comandan, o sea, a los que luchan contra el mal gobierno, como enemigos de toda la sociedad. Pero ¿este gobierno mafioso es el único viable en nuestro país? Sabemos que no, otro México es posible y lo tenemos que construir Nosotros los de abajo, desde las organizaciones obreras, campesinas, ecologistas, de colonos, de víctimas de la delincuencia y crímenes del ejército y policías.

Nos toca a nosotros, al pueblo mexicano organizado de diferentes formas y recurriendo a todos los medios, armados y no armados, ir construyendo con nuestra rebeldía organizada, un nuevo México en el que todos podamos ser y vivir con dignidad. El ejercicio de la violencia es para nosotros un recurso ineludible, pero necesita de un proyecto en el que su uso sea solamente un medio necesario; el proyecto no puede reducirse a destruir otro. Nuestro proyecto es recuperar lo que la vileza de los poderosos nos arrebata, y es nuestra condición humana; nuestro proyecto es de rehumanización de todos los que no formamos parte de su selecto círculo, a diferencia de ellos que sólo buscan su propio beneficio. Pensar y hacer política pasa por evaluar las condiciones de existencia, nuestras relaciones sociales e interpersonales, transformarlas en cada acto y hacerse cargo de la vida pública.

El Estado construye toda disidencia como el enemigo exterminable, todo en el mismo cajón de la criminalidad, y con ello impide que se desarrollen formas organizativas que resuelvan nuestras necesidades y satisfagan nuestras expectativas y legítimas demandas. Hay un punto en el que no se puede hacer nada y las reglas del juego, a las que ellos mismos no se atienen, nos son aplicadas con toda la violencia estatal-destructiva. La existencia de ellos como minoría poderosa y dominante y sus formas de operar persistirán sólo en la medida en que nosotros lo hagamos aceptable.

Salinas de Gortari y la demagogia desesperada

“El Ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía.” Marx

 

Fernando Buen Abad Domínguez/ Rebelión/Universidad de la Filosofía

“¿Para qué pelear por el pasado?” se pregunta uno de los administradores de la oligarquía. CNN exhibe a Salinas de Gortari como intelectual crítico, incluso, crítico de los intelectuales críticos. Habla de la “batalla de las ideas”, porque es justamente lo que más le falta hoy a “la clase política”, para explicar su servilismo ante la ofensiva capitalista que abruma al pueblo mexicano. La desvergüenza televisada prepara sus fauces rumbo al 2012. Detrás de esta acometida “libresca” está la táctica del peor priismo para encaramar en la presidencia del país a un pelele más de TELEVISA. Sueña, quizá Salinas, con que su libro se convierta en el nuevo evangelio de la vieja corrupción del PRI. Acaso piense que su libro devolverá restos morales a las filas del PRI que se caen a narco pedazos por todas partes.

Dice Salinas que la intelectualidad en México está empobrecida: “el país parece estar empobrecido intelectualmente”1, y quizá derrame una lágrima -nostálgica- por no contar con Octavio Paz para que le escriba los guiones y le legitime las maravillas de la “Economía de Mercado”. Como otrora. Pero le queda Vargas Llosa… perdón, me olvidaba que fue Salinas quien lo expulsó de México cuando Paz lo trajo para el encuentro “La Experiencia de la Libertad” en 19902. Alma mater filosófica del TLC. Por cierto, ¿Pensará que México está “empobrecido intelectualmente” por todos los militantes, de pensamiento avanzado, que fueron asesinados durante su mandato? ¿O se olvida, por ejemplo, del pensamiento del EZLN, de Adolfo Sánchez Vázquez… de los trabajadores obreros y campesinos, de los estudiantes y de todos aquellos devastados por su muy inteligente idea servil de entregar al país al TLC? Salinas de Gortari y sus cómplices sienten que se quedan afuera de las ideas revolucionarias que recorren al mundo y tratan de inventar las suyas para sembrar confusión y dilatar los cambios… típico reformismo.

Salinas sueña con manipular eternamente al PRI y, al mismo tiempo, manipular al PAN y al PRD, que en ciertas capas dirigentes son lo mismo. El plan es tomar las riendas del poder para tranquilizar a una burguesía que mira cómo, la idiotez de sus gerentes, no tiene límites, mientras se desmorona la pachanga de saqueo y explotación que tanto han disfrutado en complicidad TLC con los yanquis. Tenemos 600 perredistas muertos en el sexenio de Salinas de Gortari. Aunque CNN y algunos otros periodistas, serviles también, pongan su voto para lavarle la cara a un personaje siniestro, México tiene dignidad y tiene Historia Revolucionaria. No van a silenciarla con saliva de criminales ni de periodistas cómplices. Salinas de Gortari, en lugar de un sillón preferencial para exhibirse como filósofo del reformismo reloaded, debiera estar sentado ante un tribunal popular que lo obligara a rendir cuentas, y a pagarlas, por la traición descomunal que sus políticas entreguistas ha significado y costado a muchas generaciones de mexicanos. Ya lo lograremos.

 

Invocar un santoral de filósofos no conjura las monstruosidades de la ideología dominante

 

El cinismo de los mercenarios no conoce límite. Ante las no menos serviles cámaras de CNN y el “Tea Party” Mediático del Consenso de Miami (meca idílica de los golpistas y los reformistas), Salinas de Gortari recitó, con sonrisa de suficiencia filosófica, los nombres de todos los pensadores que ha manoseado para tapiar las zonas más turbias de su desfachatez ideológica. Quiere convencernos de que su mucho saber es la clave de los nuevos postulados reconciliadores, deslizados mañosamente detrás de la idea eufemística de “ciudadanización” de la política. Viejo truco del reformismo más rancio: “Democracia republicana, ni Estado ni mercado: Una alternativa ciudadana’, donde propone la participación de todos para enfrentar la adversa realidad…”3. Ya que en México nadie cree en los partidos burgueses orfebres de las peores desgracias nacionales, le llama “ciudadanía” al plan oligarca de acumular los votos que se pueda para consagran nuevos fraudes. El libro que presentará será un horóscopo ideológico de bolsillo con las nuevas ideas de la vieja clase dominante.

Se equivoca Salinas, una vez más. México tiene una fortaleza intelectual más vigorosa que nunca. Hoy no nos engañan como lo hicieron siempre. Hoy el pueblo mexicano aprendió a desconfiar de la palabrería burguesa de sus empresarios y de sus políticos serviles. Eso es un avance magnífico. México cuenta con experiencia, dolores y claridad enorme y logró manifestar sus más hondas aspiraciones revolucionarias antes del golpe de estado electorero que prohijó Calderón con la ayuda sospechosa de correligionarios de priistas como Salinas. Igualito que contra Cuauhtémoc Cárdenas. Nos falta organización y dirección Revolucionaria, pero eso no implica estar ciegos o inhabilitados para refutar, polemizar y combatir las falacias y artimañas que Salinas exhibe en su nuevo-viejo púlpito bibliográfico.

El poder político burgués es, cínicamente, el poder organizado de una clase opresora, y sale en la tele. Y más aún, existe un continente completo, existe un mundo convulsionado y en Rebelión ante las consecuencias inmundas, de hambre, miseria y muerte, que ha dejado el neoliberalismo que tanto ama y quiere profundizar el gerente Carlos Salinas de Gortari y sus jefes yanquis. Se equivoca como siempre, aunque confíe en la represión, en la persecución y en el silenciamiento de la crítica que él hoy critica. No se nos olvida su intervención contra el diario Uno Más Uno, no se nos olvidan los militantes asesinados, no se nos olvida el desastre económico en que dejó a México y no se nos olvida el FOBAPROA coronado por sus súbditos.

No olvidamos que ocupó la presidencia de México del 1 de diciembre de 1988 al 30 de noviembre de 1994, bajo fuertes acusaciones de fraude electoral. No olvidamos la privatización masiva de empresas estatales incluida la banca. No olvidamos la entrega de Telmex a su prestanombres Slim. No olvidamos su servidumbre al Vaticano y su traición a los principios de Juárez y Zapata. No olvidamos su ofensiva contra el movimiento obrero ni el atentado a muerte contra los ejidos campesinos de todo el país. No olvidamos su silencio, ni las maniobras para enturbiar las investigaciones, por el asesinato de Luis Donaldo Colosio. No olvidamos sus paseos en “la Ferrari” lujosa al lado de Carlos Saúl Menem en Argentina. No olvidamos su frivolidad política, sus torneos de dominó ni la visión obscena de la vida empeñada en convertirlo todo en mercancía.

Ni escribiendo millones de libros, Salinas logrará esconder las canalladas ni las muertes por las que debe explicaciones a raudales. Pidámosle al pueblo de México que elabore la lista sin las amenazas típicas de los guardianes de Salinas. La moda de escribir libros, como parapetos culteranos para esconder canalladas, cunde en todo el mundo de la mano de editoriales serviles que hacen negocios buitres. La biblioteca de Alejandría parecería pequeña al lado de las muy cuantiosas obras bibliográficas pergeñadas por delincuentes de todo tipo. Así que no nos asusta este fetiche “nuevo” ni nos disuade de debatirlo en cuanto foro sea preciso, pese incluso a que Salinas sea experto en eludir debates y más experto en soltar ráfagas de calumnias (y amenazas) ayudado por sus amigos “periodistas” de los medios que le insuflan bravuconadas contra quienes lo llaman a dar explicaciones y a debatir públicamente.

México es una fuerza revolucionaria inmensa y permanente ratificada el 20 de noviembre de 1910. Suele ser definida como la primera Revolución contemporánea en América Latina. Impulsada por la insurrección de los ejércitos indígenas y campesinos, más la adhesión de fracciones políticas, opuestas al enésimo fraude electoral cometido por el dictador Porfirio Díaz. Este es un proceso revolucionario que sigue vivo a pesar de todas las andanadas que, en su contra, se han desplegado durante 100 años. Esta Revolución fija un acontecimiento nuevo para México, y para la historia de las luchas de los explotados y oprimidos. Es un triunfo que, con sus limitaciones y sus tareas pendientes, expresa el malestar de clase de los desposeídos y vislumbra un mundo donde imperan las reivindicaciones mejores para la humanidad toda. No lo silenciarán ni mil CNN calumniando en simultáneo, ni mil TELEVISAS matrimoniando vedetes con funcionarios, ni miles de libros de miles de Carlos Salinas con imitadores sucedáneos o feligreses juntos. Lo veremos en 2012, por ejemplo.

En un país que tiene memoria histórica, de resistencia y lucha muy profundas, no se olvidan los asesinatos cometidos contra el EZLN, ni contra los luchadores de los movimientos sociales. No se olvida la red mafiosa de la familia Gortari, ni de sus cómplices, no se olvida el fraude ni se olvida el periodo criminal en que se hizo llamar “presidente”. No se nos olvida todo lo que, aun hoy, padecemos por el TLC y que sus seguidores han recogido como posta obligada para mantenerse en el poder. No se nos olvida una sola de las tropelías ocasionadas por los gerentes del capitalismo. Aunque Salinas no quiera discutir sobre el “pasado”, ese “pasado” está vivito y coleando en nuestro presente y futuro revolucionario… y permanente. La lucha de clases se agudiza.

 

NOTAS

 

1. http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=695786

 

2. http://www.letraslibres.com/index.php?art=14169

 

 

3. http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=695786

 

 

 

 

Karl Kraus y los últimos días de la humanidad

* Karl Kraus era un hombre locuaz. Pronunció 700 conferencias en su dilatada vida pública y entre 1899 y 1936 alumbró 922 números de Die Fackel (La Antorcha), revista emblemática de toda una época que redactaba prácticamente solo y desde la que azotó, a diestra y siniestra, a escritores, periodistas y políticos. Sólo dos veces su locuacidad no encontró palabras o tropezó -más bien- con una palabrería bárbara que tronchaba la raíz misma del lenguaje hasta hacerlo “inutilizable”.

 

Santiago Alba Rico/ Rebelión

“Los últimos días de la humanidad”, de Karl Kraus. Editorial Hiru, Hondarribia 2010. 348 páginas. Traducción de Adan Kovacsics

He aquí las diez noticias más leídas de uno de los diarios españoles de mayor difusión en un día escogido al azar:

1-Hallan muerto al ex novio de la mujer de Boadilla.

2- Larissa pide a Carbonero que le preste a Casillas.

3- ¿Qué lubricante sexual es el mejor?

4- ‘Nuria, ¿qué has hecho? Dicen que te has dopado’

5- El homicida de Olot: ‘Ya estoy satisfecho’

6- ¿Por qué no dormir nos hace más feos?

7- ¡Vaya lujo! Chalé en vertical en Arturo Soria

8- Terri Smith, la mujer más gorda del mundo

9- Sara Carbonero por Belén Esteban

10- The Shard, el techo de Europa

La noticia número 11, fuera ya de la clasificación, dice así: “Los últimos días de la humanidad”.

No es ésa, claro está, la undécima noticia, pero podría serlo. Si la humanidad estuviese viviendo sus últimos días y algún periodista considerase que valía la pena avisar al público, el titular produciría el mismo tipo de emoción que la muerte del ex novio de la mujer de Boadilla (que no sé quién es), pero mucho menos intensa. La leeríamos llevados por la misma curiosidad ajena que nos despierta la picardía sexual de Larissa, aunque con menos interés personal. Nos intrigaría saber cuántos días nos quedan de vida, claro, pero no tanto como averiguar el nombre del más eficaz lubricante sexual. El puesto 11, sí, sería el que merecidamente le concederían los lectores, un poco por debajo de la fotografía del rascacielos más alto de Europa y un poco por encima de los datos del paro o del bombardeo de Kandahar. O quizás el 12, si la noticia se publicase en una jornada de liga. Seamos realistas: digamos, pues, el 12. Los últimos días de la humanidad la humanidad los dedicaría a discutir sobre el Balón de Oro, moralizar sobre el embarazo de una pornostar o estremecerse con las declaraciones de la parricida de Lloret de Mar.

Pero una humanidad con semejantes criterios, ¿no está ya en sus últimos días? ¿Perecerá como consecuencia del cambio climático, la crisis capitalista, las guerras y la amenaza nuclear o por su propia indiferencia y banalidad?

¿O será que ya ha perecido?

Se habla de la Viena de Freud y de la Viena de Wittgenstein, pero en realidad la Viena del primer cuarto del siglo XX estuvo dominada, tiranizada, ininterrumpidamente zarandeada -y con ella toda la Europa culta- por Karl Kraus, el hombre al que el poeta Trakl saludaba como “Gran Pontífice de la Verdad” y al que Elias Canetti consideraba, junto a Quevedo y Swift, “el despreciador más imperturbable de la literatura mundial, una especie de fustigador divino de la humanidad culpable”; el crítico jupiterino al que Felix Salten, autor de Bambi, agredió a puñetazos en un café, el judío universal que ya en 1898 condenó por “antisemita” el sionismo de Herzl. Pues bien, Karl Kraus habría visto sin duda en la lista de noticias arriba citada una prolongación monótona de ese nuevo umbral -bostezo enseguida lleno de sangre- que él supo anticipar como nadie en una obra dirigida “a la gente que ha sobrevivido a la humanidad” y que tituló en 1915 -precisamente- Los últimos días de la humanidad.

Karl Kraus era un hombre locuaz. Pronunció 700 conferencias en su dilatada vida pública y entre 1899 y 1936 alumbró 922 números de Die Fackel (La Antorcha), revista emblemática de toda una época que redactaba prácticamente solo y desde la que azotó, a diestra y siniestra, a escritores, periodistas y políticos. Sólo dos veces su locuacidad no encontró palabras o tropezó -más bien- con una palabrería bárbara que tronchaba la raíz misma del lenguaje hasta hacerlo “inutilizable”. En 1914, en medio del patriótico entusiasmo bélico que arrastraba en su torrente incluso a la socialdemocracia germana, proclamó: “El que tenga algo que decir que dé un paso al frente y guarde silencio”. E inmediatamente se puso a escribir Los últimos días de la humanidad, una obra enorme, inconmensurable, excesiva, con tantos personajes que hacen falta 13 páginas para enumerarlos a todos. Veinte años más tarde, con los nazis ya posados sobre Alemania, declaró: “Sobre Hitler no se me ocurre nada”, e inmediatamente se puso a redactar La tercera noche de Walpurgis, obra que el nazismo le impidió publicar. Entre 1914 y 1936, fecha de su muerte, no dejó de llamar la atención sobre lo que acababa de pasar, sobre lo que estaba punto de volver a pasar -a escala ampliada- y lo que sigue pasando -ahora en No mayor. En la Gran Guerra, hace cien años, la humanidad se sobrevivió a sí misma y ya nada puede ocurrirle: “Olvidarán lo sucedido ayer, no verán lo que sucede en el presente y no temerán lo que suceda mañana. Olvidarán que perdieron la guerra, olvidarán que la empezaron, olvidarán que la hicieron. Por eso no acabará”.

“Para los estetas soy un político”, decía Karl Kraus, “y para los políticos un esteta”. Era sobre todo, como decía Benjamin, un hombre que vivía cada instante “a las puertas del Juicio Final”. Y a las puertas del Juicio Final todo era -y es- ruidoso y banal, simpático, divertido, superficial, irrelevante. ¿Qué es la guerra? Una ocasión que hay que aprovechar: los generales para emborracharse e irse de putas; los comerciantes y los taxistas para subir los precios; los curas para agavillar más almas; los periodistas para aumentar las tiradas; los poetas para escribir odas; los banqueros para hacer negocios; los políticos para hacer carrera; los civiles, en fin, para ir al teatro y frecuentar los cafés. ¿Y los cadáveres, los huérfanos, las violadas, los mutilados? Los podéis encontrar en la noticia número 11, o tal vez en la 12, si es jornada de liga o hay boda real. “¡Qué parrandeo! La única diferencia es que ahora estamos en guerra. Si no fuera por la guerra uno hasta creería que hay paz. Pero la guerra es la guerra, y ahora estamos obligados a hacer cosas que antes queríamos hacer”. A los cadáveres, a los huérfanos, a las violadas, a los mutilados, Karl Kraus les dice con sarcasmo: “Es fácil morir por una patria en la que es imposible vivir”.

Los últimos días de la humanidad, lo recordaba hace poco Alfonso Sastre, es la única gran obra satírica antibélica que puede medirse con El bravo soldado Schwejk, del checo Jaroslav Hasek. Al borde del máximo peligro, todo es máxima estupidez; un momento antes del abismo, todo se vuelve caricatura. Karl Kraus concibió su obra como un drama teatral para ser “representado en Marte” y durante años negó su autorización -incluso a Piscator- para que se llevara a escena. Pero luego, angustiado por el ascenso del nazismo, comprendiendo que la Gran Guerra no había terminado y confiando en la eficacia pedagógica y movilizadora del teatro, decidió elaborar él mismo una versión escénica que, por lo demás, sólo sería estrenada en los años 80 en Francia. En 1991 la editorial Tusquet publicó en castellano -con mucho retraso- la obra original; sólo ahora, en 2010, la editorial Hiru nos permite acceder por fin a la versión escénica del propio Kraus, en una excelente traducción de Adan Kovacsics que trasunta de un modo naturalmente bufo las distintas jergas y alófonos de los personajes.

La Primera Guerra mundial empezó en 1914 y cien años después aún no ha terminado. Son los últimos días de la humanidad y hay que aprovecharlos para averiguar el misterio de la parricida de Lloret del Mar y comprar los más originales adornos de Navidad. A las puertas del Juicio Final, miles de vendedores han instalado sus puestos y centenares de volatineros -periodistas, futbolistas, intelectuales, músicos- echan fuego por la boca, hacen cabriolas y enredan en el aire sus ingeniosos malabares. Lichtenberg, cuyos aforismos Kraus siempre admiró y trató de imitar, escribió uno que decía: “Allí donde la indiferencia es un error, la moderación es un crimen”. A los indiferentes y a los moderados Kraus les advirtió en un simple latigazo de las consecuencias de su actitud: “El que no se rebela contra su propia patria beligerante comete un crimen de alta traición a la humanidad”.

Es la noticia número 11 (o la 12 en jornada de liga) la que requiere toda nuestra atención.

 

* Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

 

Curarse en salud

* El Centro Médico Toluca opera en el municipio alfarero de Metepec, considerada la zona de más alta plusvalía en el valle de Toluca. En el CMT los familiares de un paciente hospitalizado en aquellas camas tienen que solventar facturas de hasta 97 mil pesos diarios, como consta en los estados de cuenta que hizo llegar a este semanario un convaleciente para exhibir que el cuidado de la salud no es nada barato.

 

Elpidio Hernández

El Seguro Popular no sólo fue el programa estrella de Vicente Fox, también lo es del panista Felipe Calderón y una de sus metas fue que, para el 2011, todos los mexicanos estuvieran afiliados a alguna institución de salud; sin embargo, al cierre del primer trimestre del 2010 la meta parecía inalcanzable. En el marco del Día Mundial de la Salud, las autoridades federales reconocían que el 40.7 por ciento de los mexicanos -43.4 millones- no tenían acceso a ninguna institución o programa de salud pública o privada.

Un semestre más tarde –el 15 de octubre- en el municipio de Ocoyoacac el presidente Calderón refutaba aquellas afirmaciones asegurando muy optimista pero con cifras poco creíbles, que el número de mexicanos inscritos en alguna institución de salud alcanzaba los noventa millones. “No descansaremos hasta cubrir a los 106 millones de mexicanos”, advertía.

Aunque una de las obligaciones del gobierno es garantizar el acceso a los servicios médicos de toda la población, la realidad es que nuestro país está muy lejos de los estándares sugeridos por la Organización Mundial de la Salud, con una cobertura insuficiente y a veces de mala calidad, pues un grueso porcentaje de los hospitales públicos carecen de lo más indispensable para atender a la población, mientras que los servicios de salud privados -a los que solamente tiene acceso un reducido sector de la población- son extremadamente costosos, e inalcanzables para los menguados bolsillos del ciudadano común y corriente.

El Centro Médico Toluca opera en el municipio alfarero de Metepec, considerada la zona de más alta plusvalía en el valle de Toluca. En el CMT los familiares de un paciente hospitalizado en aquellas camas tienen que solventar facturas de hasta 97 mil pesos diarios, como consta en los estados de cuenta que hizo llegar a este semanario un convaleciente para exhibir que el cuidado de la salud no es nada barato.

El Centro Médico Toluca, abierto en abril de 1992 y que en su portal de internet se promociona ofreciendo los mejores precios del valle de Toluca no sólo es uno de los más prestigiados y exclusivos de la región, sino que también es uno de los más caros, aunque los propios médicos que laboran allí confirman que es más barato que la red de sanatorios particulares del DF. Quienes cuentan con un poder adquisitivo que les permite pagar algo mejor que las bondades que ofrece el Doctor Simi, acuden a ese edificio que cuenta –cita su site– con instalaciones nuevas, modernas, funcionales y un equipo médico con tecnología de vanguardia.

Una persona que llega a esas instalaciones para operarse de un problema de trombosis y permanece doce días hospitalizado, al final de las operaciones tiene que saldar adeudos de hasta 320 mil pesos, pero gracias a los descuentos que ofrece la clínica a todos sus pacientes, el enfermo sólo tiene que desembolsar 276 mil pesos. Bien pagados porque, además de las acogedoras instalaciones y la innegable capacidad de sus galenos, también cuentan las sonrisas, atenciones y parabienes que reparte el personal que ahí labora.

En un día “normal” de hospitalización que no implique operaciones o complicaciones, las cuentas que se deben saldar van de los tres mil a los siete mil pesos diarios, y es que en la Torre Médica hasta el mínimo utensilio ocupado por doctores y enfermeras es sumado a las abultadas cuentas.

Según los estados de cuenta a los que tuvo acceso el semanario, el cargo por cuarto se cotiza a la par de cualquier habitación de cinco estrellas: mil 400 pesos, mientras que por una cama extra cobran 165 pesos la noche. Por concepto de material aséptico y antiséptico para la higiene personal todos los días se suman 140 pesos, aunque algunas veces la cifra llega a alcanzar los 298 pesos. Un pañal de adulto se cotiza en treinta pesos, misma cantidad en que se cobra una venda elástica de cinco centímetros. Un guante desechable “Est # 7.5 sensi touch” en 76.74 pesos; la jeringa en 15 pesos, las vendas elásticas de 10 y 20 centímetros en 107 y 157 pesos respectivamente, mientras que la aguja desechable la cobran en diez pesos y el uso de una sábana térmica en 213 pesos diarios.

Utilizar equipo de vanguardia en esa clínica no resulta nada barato. La hora de oxígeno se cotiza en 181 pesos y por una hora en la sala de Hemodinamia (especialidad de la cardiología que estudia en forma invasiva, a través de catéteres, las enfermedades cardiovasculares) cobran dos mil 822 pesos, pero a esa cantidad hay que sumarle la renta del equipo de monitorización hemodinámica, que alcanza los mil 864 pesos y la del equipo biomédico de hemodinamia por el que se pagan tres mil 728 pesos por consulta.

Medicamentos e intervenciones quirúrgicas en esa institución se encuentra muy por arriba del poder adquisitivo del grueso de la población mexiquense. El concentrado en solución para perfusión Agrastat que previene cualquier infarto, tiene un valor de seis mil 553.61 pesos, pero en una operación el paciente puede llegar a utilizar hasta dos de esas dosis que, sumados, alcanzan los doce mil 100 pesos. Un catéter multipropósito ronda los dos mil 340 pesos, el catéter suprapúbico para cistostomia los mil 967 pesos y el catéter Bentson JB2 dos mil 320 pesos; mientras que el Angio Seal STS Plus para el cierre de la punción percutánea tras un cateterismo se paga en siete mil 906 pesos. Los 50 miligramos de solución Actilyse que sirve como tratamiento trombolítico en el infarto agudo de miocardio se cotiza en quince mil 396.07 pesos.

Un balón para angioplastia modelo Durastar se cotiza en quince mil 075 pesos, el implante de un Stent Smart de 7 x 150 (dispositivo metálico que se introduce en las arterias para apuntalar su pared y evitar la oclusión y el cierre brusco) se cotiza en 24 mil 245.96 pesos, mismo costo que tiene el implante de un Stent Smart de 7 x 80 que cumple las mismas funciones, mientras que por un insuflador se pagan tres mil 88 pesos con 70 centavos.

 

Seguro popular insuficiente

 

A seis años de haberse iniciado el programa estrella de los gobiernos panistas y de que la mitad del presupuesto autorizado para el sector salud se destina a ese programa, la realidad es que los más pobres y los no tan pobres siguen excluidos o mal atendidos. De acuerdo con cifras oficiales, México cuenta únicamente con 0.63 camas por cada mil habitantes sin seguridad social, cifra inferior al estándar de una cama por cada mil habitantes sugerido por la Organización Mundial de la Salud. Esa precariedad se agudiza en regiones marginadas, donde únicamente se tiene 0.1 camas por cada mil habitantes. La tasa de consultorios es también insuficiente: 0.50 por cada mil habitantes; mientras que los municipios de muy alta marginación apenas disponen de 0.35 consultorios para mil habitantes sin seguridad social.

Para el gobierno calderonista como para muchos gobiernos estatales hay otras prioridades. El presupuesto aprobado para el sector salud en 2010 fue de 89 mil millones 892 mil de pesos, mientras que de acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2011, para el próximo año se destinarán 96 mil millones 808 mil pesos, lo que representa un incremento del 7.7 por ciento. Mientras que para difundir su imagen el Presupuesto de Egresos de 2011, contempla 125 millones 465 mil 131 pesos, casi tres veces más que en 2010 cuando destinó 40 millones 500 mil pesos para Comunicación Social y Publicidad, más tres millones 184 mil para los servicios de difusión.

La salud pública en el Edomex no es mejor, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) es una de las diez entidades con mayor porcentaje de personas sin acceso a la salud, mientras que el INEGI asegura que más del 50 por ciento de la población del Estado de México no tiene acceso a los servicios médicos. El presidente del PRD estatal, Luis Sánchez Jiménez citando cifras de la Secretaría de Salud, considera que el territorio mexiquense es uno de los más atrasados en materia de salud, pues mientras el Distrito Federal tiene 307.9 médicos por cada cien mil habitantes, en la entidad solo hay 76.4. Lo mismo ocurre –dijo- con hospitales y clínicas pues sólo hay 44.6 camas y 32.1 consultorios por cada cien mil habitantes. En cuanto a quirófanos la media nacional es de 2.9 por cada cien mil habitantes, pero en el Edomex sólo hay 1.5 quirófanos por cada cien mil mexiquenses.

 

Memorias de un sicario Zeta IX

* Las declaraciones ministeriales de un desertor del Sexagésimo Quinto Batallón de Infantería, devenido en matón a sueldo, encendieron las alarmas porque el nacimiento de los Zetas propició el reacomodo de las estructuras del crimen organizado, mostró las debilidades gubernamentales, exhibió (una vez más) la corrupción de los cuerpos policiales en todos sus niveles y puso en evidencia al Ejército mexicano.

 

Francisco Cruz/Especial para Nuestro Tiempo/ Última parte

Las delaciones de Karen dieron elementos para conocer por primera vez la estructura militar de Los Zetas, su nacimiento como brazo armado del cártel del Golfo, su programa de reclutamiento, su expansión por todo el país a través de pandillas locales y su capacitación castrense especial en sobrevivencia y ataque.

Por este soldado desertor del Sexagésimo Quinto Batallón de Infantería y ex policía municipal, quien habló después de ingresar al programa de testigos protegidos, fiscales de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) descifraron el nacimiento de Los Zetas como organización criminal independiente o nuevo cártel.

Las palabras kaibil, halcón, la estaca, cobra, maquila, el punto, zeta nuevo, pizza, pesador, zeta viejo, la empresa, además de los nombres de Heriberto Lazcano Lazcano, Omar Lormendez Pitalúa, Osiel Cárdenas Guillén o Miguel y Omar Treviño y alias como Tony Tormenta, El Chispa, Talibán, El Mono, Comandante Mateo, Karin, La Chichona, Meme Flores y El Cachetes se arraigaron para siempre con una violencia todavía más sangrienta y más criminal.

Cada palabra y cada delación fueron integradas a la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS/222/2005. Karen jamás sospechó que aquel septiembre de 2005 –cuando Los Zetas abochornaron y humillaron a los hermanos Beltrán Leyva– sería el último mes de su carrera criminal.

Como se narró en la octava y penúltima entrega, “ese mes, Lormendez Pitalúa mudó su residencia en Lázaro Cárdenas. En una de los viajes para buscar aparatos de aire acondicionado su estaca se perdió y sus sicarios terminaron frente a una residencia de los Beltrán Leyva. (…) Era una casa de seguridad de La Barbie, de donde se apoderaron de un cargamento de AK-47, R-15, fusiles Galil y metralletas Uzi, pistolas tipo escuadra, uniformes del Ejército, cargadores útiles y máquinas contadoras de billetes. El Jetta –del que también se apoderaron– quedó totalmente lleno de armas y uniformes. Lo que ya no cupo lo metimos a las camionetas que llevábamos”.

Los Zetas no tuvieron tiempo de transportar su valioso cargamento. Karen contó la caída a su manera: “a una indicación de Lormendez Pitalúa –alias El Pita, Z-10, El Mono o El Patas– ordenó a Karin llevar el Jetta a un lugar seguro, a la bodega que él ya sabía. Me pidió manejar, que siguiera a Karin y regresara con él. Los demás compañeros subieron al sujeto gordo al Jeep Grand Cherokee negro, que manejaba el mismo Lormendez.

“Al lado de Lormendez, como copiloto, subió Panudo –kaibil de nacionalidad guatemalteca identificado por los nombres de José María Calderón García, Édgar Geovanni Reyes López y Carlos Enrique Martínez Méndez–. En el asiento posterior se sentó La Parca, un L o cobra –conocido como Alejandro Lara y Alberto Casillas Guerrero– y al lado de éste El Trinquetes –otro kaibil de Guatemala que tenía al menos dos nombres: Juan Carlos Fuentes Castellanos y Eduardo Morales Vaidez.

“En la segunda Grand Cherokee, la gris, subieron el Karin –zeta viejo y, por tanto, comandante de la estaca, identificado por los nombres de Jesús Morales Cervantes y Karin Rivera Vega– acompañado por Cascanueces, mientras que en el asiento posterior sentaron al viejito que sacamos de la casa –cuyo nombre quedó asentado como José Cámara Soto, alias El Tío– y al lado de éste un L que respondía al sobrenombre de Cabeza de Bola.

“Emprendimos la marcha alejándonos de ese lugar. La Grand Cherokee negra siguió una ruta. La otra, la gris de Karin, fue por un camino diferente, seguida por mí en el Jetta negro lleno de armamento. Tomamos por la avenida Melchor Ocampo, hasta llegar a una bodega con un portón blanco, medio oxidado, donde nos detuvimos.

“Cascanueces bajó para abrir. Enseguida metí el Jetta. Lo dejé estacionado atrás de una Suburban azul celeste que, con anterioridad, había traído Lormendez. Me dispuse a salir de la bodega para abordar la Grand Cherokee de Karin que aguardaba frente al portón. Pero en ese momento me di cuenta que la camioneta reanudaba, de manera abrupta, su marcha, seguida por dos patrullas de la Policía Municipal de Lázaro Cárdenas.

Karen no tuvo tiempo de subir. “alcancé a jalar el portón para cerrar. Me eché a caminar por la calle, mientras escuchaba por un aparato de radio –que llevaba en la mano– con la frecuencia de los halcones, que éstos, alarmados, decían a su coordinador, un hombre conocido como El Capu, que la familia –refiriéndose a la estaca que se transportaba en la Grand Cherokee de Lormendez Pitalúa– pedía apoyo.

“Lo seguía la policía. Casi enseguida escuché que a la gris de Karin también la seguían. Seguí caminando por la calle, tratando de pasar inadvertido y de alejarme de ese lugar. Pero dos cuadras adelante, me dieron alcance dos patrullas. Los agentes me marcaron el alto y me obligaron a tirarme al suelo. Me esculcaron y me encontraron una Pietro Beretta nueve milímetros, que traía fajada a la cintura, abastecida con nueve proyectiles útiles y el radio-transmisor.

“Luego de pasearme un rato, tirado al piso de la patrulla, me llevaron a los separos de la Policía Municipal de Lázaro Cárdenas, donde se encontraban todos los demás que están detenidos. Sólo Cascanueces y Cabeza de Bola lograron escapar”.

Confirmadas las múltiples identidades o alias de Lormendez, Panudo y Trinquetes, Karen y sus cómplices fueron entregados a la Marina Armada mexicana de donde, vía aérea, los enviaron a la PGR en la Ciudad de México.

Allí, en la capital de la República, Karen empezó su relato: “por lo que respecta a la estructura operativa de la organización conocida como Los Zetas, a la que pertenecí, comandado por Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca, en ausencia de Osiel Cárdenas Guillén, se compone de varios niveles.

“El más bajo se denomina halcón, los ojos de la ciudad o vigilante. Luego siguen los encargados de las tiendas, de los puntos, los de productividad y más arriba se encuentra el L o Cobra, responsables de la seguridad de Los Zetas, por lo que andan armados –valga el pleonasmo– con armas cortas y largas.

“Más arriba se ubican los zetas nuevos a kaibiles, ex militares guatemaltecos que tuvieron entrenamiento especial y que siempre andan con las mejores arma, granadas, chalecos antibalas y cascos. Son, por ejemplo, los encargados de entrar primero a las casas, de revisarlas y llevar el mando en los operativos.

“Son los encargados de ejecutar a la gente porque, se supone, eso les da más fuerza y hace honor a su categoría de zetas. Incluso, en caso de enfrentamientos, los L o cobras tienen órdenes de no disparar, hasta que no lo hagan los kaibiles o hasta que éstos den la orden.

“En el caso de las detenciones, los L son los encargados de esposar al enemigo capturado, mientras los zetas nuevos o kaibiles dirigen el operativo. Fuera de los kaibiles, hay gafes –militares elite desertores del Ejército mexicano– o zetas viejos entre los que se encuentra la comandancia de la organización.

“Destacan Mateo, Mamito, Hummer, Rex, Ostos, Caprice, Tatanka, Lucky, El Paguita, Cholo, JC, Cachetes, Bedur, El Cuije, El Chispas, El Chafe, Tizoc, El Tejón –kaibil guatemalteco– El Flaco, Lormendez Pitalúa. Hasta hace un año, arriba de El Lazca, se encontraba Tony Tormenta, hermano de Osiel Cárdenas Guillén. Pero éstos se pelearon y Tony abandonó la organización.

“Aparte de los anteriores niveles, cada plaza y cada encargado tienen sus informantes propios, su contador y sus sicarios”.

 

* Autor de Tierra Narca (Planeta, 2010); Negocios de Familia, biografía no autorizada de Enrique Peña Nieto y del Grupo Atlacomulco (ed. Planeta, junio de 2009) y Cártel de Juárez (ed. Planeta, junio de 2008).

 

Memorias de un sicario Zeta VIII

* Las declaraciones ministeriales de un desertor del Sexagésimo Quinto Batallón de Infantería, devenido en matón a sueldo, encendieron las alarmas porque el nacimiento de los Zetas propició el reacomodo de las estructuras del crimen organizado, mostró las debilidades gubernamentales, exhibió (una vez más) la corrupción de los cuerpos policiales en todos sus niveles y puso en evidencia al Ejército mexicano.

 

Francisco Cruz/Especial para Nuestro Tiempo/ Octava parte

La preparación que recibieron en el Ejército mexicano a través de los grupos Aeromóvil de Fuerzas Especiales (Gafes) y Anfibio de Fuerzas Especiales (Gafes), sumada al reforzamiento con instructores kaibiles (ex soldados elite guatemaltecos), a la adquisición de armamento superior e ilimitados recursos suministrados por el cártel del Golfo, dio a Los Zetas confianza para lanzarse desde Tamaulipas a la conquista del país y luego extender su presencia a Centroamérica.

El primer paso en Michoacán fue quitar a El Archi y a su hermana La Güerita –una mujer chaparrita, trompudita, delgadita, de unos veinte años de edad– el control del narcotráfico y dejarles sólo la administración de las narcotiendas; es decir, ambos se convertirían en empleados de la organización, de acuerdo con las delaciones de Karen a los agentes del Ministerio Público federal adscritos a la Subprocuraduría Especializada en Investigaciones de Delincuencia Organizada, conocida e identificada más por su sigla de Siedo.

Cedida la plaza, por la administración de las tiendas y el movimiento de la droga en Lázaro Cárdenas, El Archi “recibió cien mil pesos semanales. En uno de los cuartos del restaurante conocido como Los Compadres se hacen el conteo, pesaje y cortes de los pases de cocaína. En ocasiones esa tarea se hace en el domicilio de El Archi, una residencia a tres cuadras del restaurante, que cuenta con una cancha de tenis, una de futbol rápido y cerca electrificada. En ocasiones también sirve como almacén para la cocaína.

“Además de las de Arturo El Archi y su hermana La Güerita, Lormendez Pitalúa también recibe visitas de El Tío, quien mueve la droga en Morelia y quiere pasarse con nosotros porque lo sigue (el cártel de) Los Valencia. Lo quiere matar, así como de un elemento de la Agencia Federal de Investigaciones, destacamentado en Zihuatanejo, un policía como de veinticinco años de edad, güero, alto, con barba de candado que maneja una Ford Explorer.

“Este agente entregaba a Lormendez información de la contra. A cambio recibía un apoyo de cinco mil dólares a la quincena, además de regalos ocasionales como la R-15 con dos cargadores. Así, no tardamos en normalizar nuestras actividades y a principios de septiembre recibimos noticias de un informante al servicio de El Primo –uno de los operadores de Lormendez y de El Lazca en Lázaro Cárdenas sobre la ubicación de un cuñado de Arturo Beltrán Leyva.

“Recibimos la orden de trasladarnos a un poblado a las orillas de Zihuatanejo. El traslado se hizo en tres camionetas blindadas –una Suburban blanca al mando de El Primo y la Cherokee gris de Karin que servían como escolta a la Tahoe café de Lormendez Pitalúa– para levantar al cuñado de Beltrán Leyva”.

El operativo parecía preciso, pero cuando la caravana circulaba por la carretera libre Lázaro Cárdenas-Zihuatanejo, ya sobre el estado de Guerrero y a kilómetro y medio de La Unión, las tres camionetas de Los Zetas hicieron alto para acribillar a cuatro gatilleros sospechosos que, supuestamente, servían a los hermanos Beltrán Leyva.

“Como a la una y media de la mañana, al cruzar la entrada de un rancho propiedad de los Beltrán Leyva, vimos estacionada una Pick Up negra con las puertas abiertas, con cuatro sujetos que, en el interior, bebían cerveza y oían música. Alcanzamos a darnos cuenta que, sobre el asiento, asomaban los cañones de unos cuernos de chivo.

“A indicación de Lormenedez Pitalúa, regresamos para ver de quiénes se trataba. Nos identificamos como agentes de la AFI, gritamos que se tiraran al piso pero en lugar de hacerlo los cuatro se precipitaron sobre sus cuernos de chivo. Pero les ganamos. Abrimos fuego con los R-15 que llevábamos. Matamos a los cuatro.

“Regresamos a Lázaro Cárdenas a donde, horas más tarde, nos enteramos por conducto del mismo informante que uno de los hombres que habíamos matado era hijo de Arturo Beltrán Leyva. También fuimos informados que a ese lugar, después de retirarnos, llegaron como treinta camionetas con gente armada de La Barbie y de los Beltrán Leyva. Ellos se llevaron los cuerpos y recogieron los casquillos”.

Con sus alias de La Muerte, El Barbas o El Botas Blancas, Arturo Beltrán Leyva estaba en camino de convertirse en uno de los narcotraficantes más buscados del mundo. Su poder alcanzaría bandas criminales en Colombia y Estados Unidos. Con asesinos a sueldo agrupado en Los Pelones y Los Güeros sembraba terror en Michoacán, Guerrero, Sinaloa y avanzaban a los estados de México, Chiapas, Sonora, Tamaulipas, Querétaro, Quintana Roo, Sonora y el Distrito Federal.

Luego le declararía una guerra a muerte a su ex protector Joaquín El Chapo Guzmán y buscaría una alianza con Los Zetas, pero este grupo ya le había dado otras muestras de su poder y de su crueldad. La ejecución del junior Beltrán Leyva era parte de las luchas de poder por el control del narcotráfico y Michoacán.

Aunque fue por accidente, en septiembre de 2005, Los Zetas abochornaron y humillaron de nueva cuenta a los hermanos Beltrán Leyva. Ese mes, Lormenedez Pitalúa mudó su residencia en Lázaro Cárdenas. En una de los viajes para buscar aparatos de aire acondicionado su estaca se perdió en las calles de la nueva colonia y sus sicarios terminaron frente a una casa de seguridad de los hermanos Beltrán Leyva. “Omar Lormendez, Karin, Panudo y yo nos metimos a la casa en cuyo interior encontramos a un gordo sentado al volante de un Jetta negro y, acostado en la cama de una de las recámaras, a un viejito”.

Era una casa de seguridad de La Barbie, de donde Los Zetas se apoderaron de un cargamento de armas: “AK-47, R-15, fusiles Galil y metralletas Uzi, así como pistolas tipo escuadra, uniformes del Ejército y de las policías federales, además de decenas cargadores de útiles y máquinas contadoras de billetes. El Jetta –del que también se apoderaron– quedó totalmente lleno de armas y uniformes. Lo que ya no cupo lo metimos a las camionetas que llevábamos”.

 

* Autor de Tierra Narca (Planeta, 2010); Negocios de Familia, biografía no autorizada de Enrique Peña Nieto y del Grupo Atlacomulco (ed. Planeta, junio de 2009) y Cártel de Juárez (ed. Planeta, junio de 2008).