Wikileaks: 7 claves para entender una sociedad 3 veces mejor

* WikiLeaks se diseña para lograr un capitalismo más libre y ético: Lo dice Julian en las entrevistas y coincide Stallman: “es una defensa contra las mentiras asesinas de los estados”.

 

El Caparazón/ Rebelión

Comentábamos en el último post que hablaríamos de Wikileaks cuando hubiera podido ampliar información, sobre todo alrededor de su cabeza visible, Julian Assange.

Varias lecturas han ocurrido en estos dos días (NYT, The economist,  The Wall Street Journal y muchas más derivadas del hashtag #wikileaks), sobre todo la de la entrevista a Assange que publicaba Forbes recientemente, pero también diversas noticias y artículos de opinión, entre los que destacaría otra entrevista, esta vez a Stallman, con conclusiones tan definitivas como “WikiLeaks es un modo de resistencia contra estados que odian nuestras libertades”.

De todo ello destacaría las diversas claves para ampliar y entender el fenómeno que os dejo a continuación:

1. El tema molesta, y mucho, a los estados (sobre todo a EU): Assange está en busca y captura, a pesar de que se avisa de que hay mucha más gente detrás del tema y de que “si algo le pasa, las partes más decisivas, de los despachos de la diplomacia estadunidense, serán publicadas automáticamente”. Se producen desde las últimas filtraciones ataques de denegación de servicio contra el sitio de Wikileaks, a los que Amazon responde demostrando lo que ocurre cuando un site alojado en su nube tiene problemas y expulsa a Wikileaks de sus servidores. Suceden después problemas para alojar las DNS en alguno de los servidores de nombres de dominio en el mundo. Y pronto podríamos vivir, incluso, la declaración por parte del gobierno de US de Wikileaks como una organización terrorista. De hecho hemos tenido que leer ya, hasta alguna amenaza de muerte pronunciada por político y publicada en prensa (en Canadá).

(Actualización poco antes de cerrar el post) Nos queda mucho por leer acerca de Censura en Internet, buenas oportunidades de darnos cuenta de quien y quien no cree en la libertad de expresión: sospechas de que twitter reduce el impacto del término y no lo convierte en trending topic, Paypal que acaba de congelar la cuenta de donaciones contra usuarios que ponen a disposición sus recursos de alojamiento web para posibilitar que el entorno siga en pie: “mass-mirroring begins! Give server space to fight #censorship”, nos dicen en twitter, instando a la viralización del mensaje y recordando el llamado “efecto Streisand” (#StreisandEffect), a la viralización del mensaje (similar al “please RT”)

2. WikiLeaks se diseña para lograr un capitalismo más libre y ético: Lo dice Julian en las entrevistas y coincide Stallman: “es una defensa contra las mentiras asesinas de los estados”.

3. Tenemos la sensación del excesivo protagonismo de la prensa tradicional, de la televisión, de los mass media en general, en toda la historia, quizás para compensar la primera parte (wiki) de la palabra como símbolo de una información ciudadana que sin duda les roba terreno. Visto en positivo se demuestra que sigue su relevancia, que en este caso, a diferencia de lo que pudo pasar con otros, todos/as viajamos en el mismo barco por la libertad de expresión. Así, 4 años después de la mítica portada de Times que hablaba de “nosotros” como los protagonistas de la actualidad informativa, icono histórico ya de la web 2.0 o social, se solicita ahora que el personaje del año sea Assange.

Stallman nos deja una precaución, a la que me uno, al respecto: “pienso que WikiLeaks tendría que mantenerse más cerca de los escándalos que constituyen delitos, de los cuales hay muchos. Pienso que publicar comunicaciones privadas entre diplomáticos, cuando no hay nada importante detrás ellas, implica un riesgo de obstaculizar toda comunicación. Y esto no es deseable.”

4. Surgen muchas preguntas, sospechas alrededor de la “bondad” o neutralidad ideológica de la iniciativa: ¿Por qué ahora que puede afectar al gobierno de Obama? ¿a qué intereses ideológicos obedece? Las creo precipitadas, a la luz de las informaciones que parecen anunciar futuros y diversos leaks: acerca de bancos, compañías petrolíferas (BP), la industria farmacéutica, espionaje industrial, etc… se critica también, en este sentido, que solamente se ataque a unos y no a otros: ¿Por qué no se desvelan datos sobre los Talibanes, se pregunta a Assange?, a lo que él responde que estará encantado de publicar acerca de ello si el ciudadano, que es quien alimenta Wikileaks, hace llegar información al respecto.

5. La parte negativa está en la creación de un mundo más desconectado, más inseguro, más vulnerable a posibles ataques terroristas, después de las filtraciones en cuestión de relaciones internacionales, en Wikileaks.

6 Nuevos datos sobre la figura de Assange, su biografía, me lo hacen especialmente fiable: Se trata de un personaje “especial”, criado en un ambiente familiar progresista. Como ejemplo, fue educado fuera de la escuela porque su madre no quería que le influenciara la autoridad. Se trata de un hacker vocacional que publica sus principios, su coraje, que se atreve a lanzar una iniciativa, por potente y explosiva que sea, para hacer realidad sus ideas. No creo (y esto es, obviamente, una opinión subjetiva) que busque protagonismo…

Forbes amplía datos sobre su ideología: ¿Qué significa Wikileaks en el ámbito de los negocios? Assange responde: WikiLeaks significa que es más fácil hacer negocios “éticos” y más difícil si no lo son. Empresas honestas, que tratan bien a sus empleados y producen productos de calidad serán más competitivas que las empresas deshonestas, que producen malos productos y tratan mal a sus empleados.

7. Culminación, en cierto modo, de la corriente ideológica y cultural de la web social, se trata de un fenómeno con múltiples extensiones:

Esto es solo el principio. La idea se expande y multiplica, desde la plataforma de Assange o las nuevas surgidas. Daniel Domscheit-Berg, por ejemplo, crea una organización paralela, en un ecosistema desafortunadamente necesitado de entornos para alojar las múltiples filtraciones que emergen a diario.

Se trata de un fenómeno, más que de una organización, demostración, en mi opinión, de lo que bien explica Robert Wright en “No suma cero” (No zero sum) y ha venido demostrándose en distintos experimentos en Psicología social (dilema del prisionero, entre otros), de cómo de importante es el sentido de la justicia para el ser humano. También, como reconoce el propio Assange, de lo contagioso de la valentía, del coraje: Si demuestras que se puede filtrar algo y seguir viviendo sin problemas, el comportamiento crece de forma exponencial.

Wikileaks hace, en definitiva, una sociedad mejor: Más que lamentarnos de la privacidad que dejamos atrás de camino a la sociedad de la transparencia, creo que debemos valorar el fenómeno Wikileaks y lo que puede significar de sociedad mejor.

Nos habla el gran Kevin Kelly en su último libro, What technology wants, acerca de la evolución, siempre positiva y gracias a la tecnología, de la humanidad. La noción de progreso, de que “cualquier tiempo futuro es mejor” es reciente y propia de nuestros tiempos. Y no significa que la tecnología comporte elementos negativos si es mal utilizada, pero una vez valorado lo positivo y lo negativo podemos concluir en que un 60, 70 o 80% de los cambios provocados por la misma cada año son a mejor. Hay más bien que mal en el mundo y aunque no sea por mucha diferencia, podemos afirmar que cada año vivimos en un lugar un 1% mejor.

Pase lo que pase, de lo mucho que vamos a hablar de ello, tomo su idea y la amplifico para Wikileaks. Como culminación de la libertad natural de los bits, de la web 2.0 y la autocomunicación de masas, del empoderamiento para el ciudadano que supone, el mundo es un 300% mejor desde que existe.

Terminar manifestando mi soporte a WikiLeaks, Julian Assange y lo que representan. Ya he añadido un twibbon a mi avatar en twitter en señal de ello. Podemos realizar donaciones, también, desde el enlace.

 

http://www.dreig.eu/caparazon/2010/12/05/sociedad-wikileaks/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+caparazon+%28caparazon%29

Del estado de alarma a WikiLeaks y por qué Assange no nos hace más libres

* A partir de 2007 el discurso corporativo y la presión mediática se comienzan a volcar sobre Facebook y Twitter. Una toma de partido que irá mucho más allá del habitual jaleo de las novedades tecnológicas para llegar a un verdadero paroxismo en 2009 con la invención contra toda evidencia de supuestas «twitter revolutions» en Moldavia e Irán.

 

David de Ugarte/ El Correo de Las Indias/ Rebelión

En este blog colocábamos la declaración del «estado de alarma» en España en el cuadro más amplio del desarrollo de la crisis y la descomposición en Europa.

Pero como veíamos en «Los futuros que vienen», el desarrollo disciplinario del estado sólo es una parte de la descomposición. La deriva autoritaria y nacionalista de los estados europeos bien podría enfrentarse a movimientos civiles e identidades emergentes que atendieran a una lógica diferente. De hecho, esa parecía ser la tendencia en la primera mitad de la década pasada: de la caída de Estrada en Filipinas a las movilizaciones griegas del verano de 2006, pasando por el 13M de 2004 en Madrid y la revuelta del «banlieu» durante el noviembre francés. Y sin embargo, aquellas nuevas formas de movilización social desaparecieron de la noche a la mañana sin que nadie se detuviera a dar una explicación.

 

Recentralización de la red y modelos de socialización

 

Todos aquellos movimientos -y algunos que vinieron detrás- con independencia de sus motivaciones concretas y orientación ideológica, respondían a una estructura similar: deliberación en blogs, coordinación en la movilización mediante redes de SMS. Dos formas distribuidas de comunicación que convertían en imparables a los movimientos sociales una vez entraban en ignición.

Por otro lado, la emergencia de una socialización en red distribuida no sólo aportaba autonomía y potencia a los movimientos reactivos frente a los abusos del poder, también favorecía la emergencia de nuevas comunidades conversacionales que mantenían una reflexión permanente que no estaba marcada ya por las grandes agendas mediáticas y cuyo ámbito, definido más por la lengua que por el territorio, era ya transnacional: la mejor vacuna contra el renacido y furioso identitarismo del estado.

Pero a partir de 2007 el discurso corporativo y la presión mediática se comienzan a volcar sobre Facebook y Twitter. Una toma de partido que irá mucho más allá del habitual jaleo de las novedades tecnológicas para llegar a un verdadero paroxismo en 2009 con la invención contra toda evidencia de supuestas «twitter revolutions» en Moldavia e Irán. Por supuesto que año y medio después Malcolm Gladwell publicará en New Yorker una sonada refutación, pero la cuestión nunca fue una diferencia de análisis sino una campaña -perseverante e intensa como pocas- para mover el foco de la atención social y modificar las pautas de la socialización en Internet.

Los medios, obsesionados por la amenaza que sentían en Internet, tenían sus propios motivos para ello, pero lo más paradójico es que el nuevo modelo de socialización ejemplificado en Facebook y Twitter, al sustituir blogs por libros de cromos y deliberación por cultura de la adhesión ni siquiera servía para promocionar ventas. Tras años de «hype», miles de eventos promocionales y legiones de «community managers», los estudios dicen lo evidente: al eliminar la deliberación, la «compra social» muere. Facebook no vale ni para vender viajes. La negación mediática de la evidencia se hace cada vez más irritante incluso para los gurús consagrados por esos mismos medios.

Pero había otro gran beneficiario de todo este movimiento de regresión de las formas distribuidas a las centralizadas llamado web 2.0: los estados, que veían fácilmente reforzado su poder de control y censura. Por si faltaban ejemplos, el estado chino, siempre a la vanguardia del control, tardó poco en tirar FanFou, el twitter chino, en cuanto el «ruido social» resultó molesto. Era fácil, una red centralizada se tumba desconectando un único nodo. La CIA, siempre más sofisticada, invertía en herramientas especializadas en datamining de Facebook y Twitter. Los estados seguían la estela de Google, quien había descubierto ya que el control no sólo es una herramienta de poder, sino un producto comercializable de gran valor añadido.

Y en esto apareció Assange

La aparición de WikiLeaks y su creador Julian Assange en nuestras vidas fue tan abrupta como intensa.

Assange fue un producto de la agenda mediática ante el que resulta completamente lícito preguntarse:

¿A santo de qué Assange consigue ser elevado por encima de los cientos de miles de activistas que en las últimas décadas han luchado por hacer de Internet el agujerito por el que se colaría, desde el más allá a la palpable realidad, un mundo mejor? ¿Quién lo busca y quién otorga el favor?

La clave ya se vio en el mismo debate mediático. Desde que se popularizaron las conexiones móviles y las cámaras digitales, Internet ya era una «gran filtración» permanente. ¿Recuerdan sin ir más lejos las fotos de Abu Ghraib? ¿La muerte de Neda a manos de un guardia de la revolución durante las manifestaciones en Teherán? El mecanismo del control social parecía revertirse y funcionar de abajo a arriba. Con millones de personas con cámaras en sus móviles y mecanismos de difusión distribuida a su alcance en la blogósfera a los medios sólo les quedaba hacerse eco, un paso por detrás de una agenda que ya no marcaban y en la que no cabían exclusivas.

Pero Assange nos llevaba de vuelta a los setenta, a «Garganta Profunda» y el Watergate, la era dorada de los grandes periódicos institucionales. Las «fuentes» de repente vuelven a necesitar una pantalla, un filtro que les de «verosimilitud» y sus revelaciones sólo son conocidas una vez aparecen en los grandes medios de siempre. WikiLeaks se presenta como un nuevo tipo de agencia de prensa: anuncia una filtración masiva de documentos diplomáticos y de inteligencia que entrega tan sólo a unos cuantos medios escogidos que deciden por su cuenta cómo racionar la información y darle sentido político.

Se trata de una segunda parte de la misma estrategia de recentralización que habíamos visto en la campaña Twitter-Facebook, apuntando ahora directamente al corazón de la agenda pública. Pero claro, la centralización genera capacidad de control: primero China, luego algunos países árabes, después la nube de Amazon, Paypal y hasta la «start-up» que le alberga los gráficos cortan accesos a WikiLeaks.

Para dejar aún más claro hasta que punto la centralización de la infraestructura y los servicios dospuntoceristas facilitan la censura, se publica cómo Joe Liebermann se encargó personalmente de las gestiones. Moraleja: un poderoso que ni siquiera es de los más poderosos, vuelve a estar cerca de tener a su alcance las palancas necesarias para controlar lo que llega y lo que no a la opinión pública mundial. Si sabemos algo es por los medios. Atrás queda el modelo distribuido: torrents, blogs, etc. donde las fuentes últimas exponen directamente las denuncias y filtraciones y unos nodos pasan a otros la información multiplicando de manera incontrolable su impacto. No, WikiLeaks no es Internet, sino una agencia que opera para los medios a través de Internet. Y como todas las agencias está bajo control, en primer lugar, de sus clientes, las grandes corporaciones de la comunicación.

 

Conclusiones

 

Difícilmente este final de 2010 podría resultar más ilustrativo del modelo que propusimos en «Los futuros que vienen». La declaración del estado de alarma ejemplificó cómo:

El marco es el de una crisis global en el que los estados nacionales por un lado reciben una presión creciente de sus propias redes clientelares -amenazadas por la globalización- y por otro deben «soltar lastre» deshaciéndose del coste que le suponen no sólo los gastos en cohesión social sino sectores enteros del empresariado y las clases medias (como los controladores) que, por otro lado, no dudarán en revolverse y enfrentarle directamente.

Un cuadro ante el que los gobiernos responderán cada vez con más «firmeza», esto es, con medidas de urgencia, represión directa y sobre todo con la generalización de un discurso cada vez más disciplinario hacia la sociedad en general que servirá igualmente para defender los intereses de los privilegiados que se quedan abordo -como las telefónicas- y defender al estado mismo de las respuestas de los que son sacrificados… que serán, necesariamente, cada vez más.

En este marco, la recentralización de la información y de las formas de socialización que se producen a partir de ella es fundamental para que estados y corporaciones mediáticas aumenten cuotas de poder. Nunca la batalla por el control de las formas a partir de las cuales se elabora la agenda pública había sido tan clara y abierta. Y en ella los medios están en el mismo lado que los estados. El lado del ACTA, el endurecimiento de la propiedad intelectual y su uso como forma de censura y control político.

La dinámica generada por la confluencia de ambos es perversa: se alimenta de la recentralización y genera más centralización, disciplina y control. Assange y WikiLeaks ocupan en este momento un papel central en la representación de esa confluencia de intereses entre corporaciones mediáticas y estados. Es cierto que ambos grupos de poder entran brevemente en fricción… pero precisamente porque confluyen, no porque diverjan.

Con independencia de lo que sus filtraciones nos descubran, el modelo que WikiLeaks encarna no nos hace más libres, al contrario, nos desarma en una época de descomposición creciente.

 

http://lasindias.coop/del-estado-de-alarma-a-wikileaks-y-por-que-assange-no-nos-hace-mas-libres/

 

Hackers vengadores y espías en diligencia

* La regla según la cual los dossiers secretos no deben contener más que noticias ya conocidas es esencial para la dinámica de los servicios secretos, y no únicamente los de este siglo. Si va usted a una librería consagrada a publicaciones esotéricas, verá que cada obra repite (sobre el Grial, el misterio de Rennes-le-Château, los Templarios o los Rosacruces) exactamente lo mismo que dicen las obras anteriores.

 

Umberto Eco/ Liberation/ Rebelión

El caso WikiLeaks tiene un doble valor. Por un lado, no es más que un escándalo aparente, un escándalo que sólo parece tal por la hipocresía que gobierna las relaciones entre los Estados, los ciudadanos y la prensa. Por otro lado, anuncia cambios profundos a nivel internacional y prefigura un futuro dominado por la regresión.

Pero vayamos por orden. El primer aspecto de WikiLeaks es la confirmación del hecho de que cada dossier abierto por un servicio secreto (de cualquier país) está compuesto exclusivamente de recortes de prensa. Las “extraordinarias” revelaciones americanas sobre los hábitos sexuales de Berlusconi no hacen más que informar de lo que desde hace meses se puede leer en cualquier periódico (salvo aquellos cuyo propietario es Berlusconi), y el perfil siniestramente caricaturesco de Gadafi era desde hace tiempo un tema corriente entre los artistas de cabaret.

La regla según la cual los dossiers secretos no deben contener más que noticias ya conocidas es esencial para la dinámica de los servicios secretos, y no únicamente los de este siglo. Si va usted a una librería consagrada a publicaciones esotéricas, verá que cada obra repite (sobre el Grial, el misterio de Rennes-le-Château, los Templarios o los Rosacruces) exactamente lo mismo que dicen las obras anteriores. No se trata únicamente de que el autor de textos ocultos sea reacio a embarcarse en nuevas investigaciones (o que no sepa dónde buscar información sobre lo inexistente), sino de que quienes se consagran al ocultismo sólo creen aquello que ya saben, aquello que les confirma lo que ya les habían dicho.

 

Mucho ruido y pocas nueces

 

Es el mismo mecanismo que explica el éxito de Dan Brown. Y lo mismo pasa con los dossiers secretos. El informador es perezoso, y también es perezoso (o estrecho de miras) el jefe de los servicios secretos (si no lo fuera, podría ser, pongamos, redactor de Libération) que sólo da por cierto lo que reconoce como tal. Las informaciones top secret sobre Berlusconi que la embajada americana enviaba de Roma al Departamento de Estado eran las mismas que Newsweek había publicado la semana anterior.

Pero entonces, ¿por qué han hecho tanto ruido las revelaciones sobre estos dossiers? Por un lado, sólo dicen lo que cualquier persona cultivada ya sabe, esto es, que las embajadas, por lo menos desde el final de la Segunda Guerra Mundial y desde que los jefes de Estado pueden llamarse por teléfono o tomar un avión para almorzar juntos, han perdido su función diplomática y que a excepción de algunas funciones representativas menores se han convertido en centros de espionaje. Cualquier aficionado a las películas policiales lo sabe perfectamente, y sólo por hipocresía se hace ver que no se sabe.

Sin embargo, el hecho de repetirlo públicamente viola el deber de la hipocresía y pone en mal lugar a la diplomacia americana. En segundo lugar, la idea de que un hacker cualquiera pueda captar los secretos más secretos del país más poderoso del mundo supone un golpe nada menor para el prestigio del Departamento de Estado. En este sentido, el escándalo no pone tanto en crisis a las víctimas como a los “verdugos”.

 

El Gran Hermano es parte del pasado

 

Pero pasemos a la naturaleza profunda de lo que ha ocurrido. Antes, en tiempos de Orwell, cualquier poder podía ser visto como un Gran Hermano que controlaba cada gesto de sus súbditos. La profecía orwelliana se vio totalmente confirmada desde el momento en que el ciudadano pasó a ser la víctima total del ojo del poder, que ahora podía controlar gracias al teléfono cada uno de sus movimientos, cada una de sus transacciones, los hoteles que visitaba, la autopista que había tomado y así sucesivamente.

Pero ahora que se ha demostrado que ni siquiera las criptas de los secretos del poder pueden escapar al control de un hacker, la relación de control deja de ser unidireccional y se convierte en circular. El poder controla a cada ciudadano, pero cada ciudadano, o al menos el hacker -elegido como vengador del ciudadano- puede conocer todos los secretos del poder.

¿Cómo puede sostenerse un poder que ya no es capaz de conservar sus propios secretos? Es verdad que Georg Simmel ya decía que un auténtico secreto es un secreto vacío (el secreto vacío nunca podrá ser desvelado); es verdad, también, que todo saber sobre la personalidad de Berlusconi o de Merkel es efectivamente un secreto vacío de todo secreto, pues es de dominio público; pero revelar, como ha hecho WikiLeaks, que los secretos de Hillary Clinton eran secretos vacíos es robarle todo su poder.

 

Volver al espionaje a la antigua

 

WikiLeaks no ha perjudicado en absoluto a Sarkozy o a Merkel, y sí en cambio a Clinton y a Obama. ¿Cuáles serán las consecuencias de esta herida infligida a una potencia tan importante? Es evidente que en el futuro, los Estados no podrán poner online ninguna información reservada, pues eso sería como publicarla en un cartel pegado en la calle. Pero también es evidente que con las tecnologías actuales, es vano esperar que se puedan mantener conversaciones confidenciales por teléfono. Nada más fácil que descubrir si y cuándo un jefe de Estado se ha desplazado en avión y ha contactado con alguno de sus colegas.

¿Cómo podrán mantenerse contactos privados y reservados en el futuro? Sé bien que por el momento mi previsión no parece más que ciencia-ficción y resulta por lo tanto novelesca, pero no me queda otra opción que imaginar a los agentes del gobierno desplazándose en diligencia por itinerarios incontrolables, llevando únicamente mensajes aprendidos de memoria o, a lo sumo, escondiendo en el talón del zapato las raras informaciones escritas. Las informaciones se guardarán en copia única en cajones cerrados con llave: en el fondo, la tentativa de espionaje de Watergate tuvo menos éxito que WikiLeaks.

 

¿Quién informa a quién?

 

Ya había tenido ocasión de escribir antes que la tecnología avanza como un cangrejo, es decir, hacia atrás. Un siglo después de que el telégrafo sin hilos revolucionara las comunicaciones, Internet ha restablecido un telégrafo con hilos (telefónicos). Los vídeos (analógicos) habían permitido a los estudiosos del cine investigar una película paso a paso, haciendo avanzar y retroceder la película y descubriendo todos los secretos del montaje, mientras que ahora los CDs (digitales) sólo permiten saltar de capítulo en capítulo, es decir, por grandes secciones.

Con los trenes de alta velocidad se puede ir de Roma a Milán en tres horas, mientras que en avión, incluidos los desplazamientos que requiere, son tres horas y media. No tiene pues nada de sorprendente que la política y las técnicas de comunicación vuelvan a los carruajes.

Una última observación. Antes, la prensa se esforzaba por descubrir lo que se tramaba en el secreto de las embajadas. Hoy, son las embajadas las que piden informaciones confidenciales a la prensa.

 

Traducido por Cubadebate: http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/12/05/hackers-vengadores-y-espias-en-diligencia/

 

http://www.liberation.fr/monde/01012305696-hackers-vengeurs-et-espions-en-diligence

¿Qué es Wikileaks?

* Un aceitado funcionamiento que, para muchos, expresa el gran ejemplo de la inteligencia colectiva. El sitio está financiado con donaciones, también anónimas.

Nacido en diciembre de 2006, Wikileaks (Wiki, por su formato, y Leaks, en inglés: filtrar) se encuentra en la mira del gobierno norteamericano.

 

Cecilia Escudero/ Revista Debate/ Rebelión

Por cuarta vez en el año, la web Wikileaks irrumpió con todo su potencial rebelde e imposible de parar. Con intervalos de meses, el sitio liderado por el australiano y antiguo hacker Julian Assange logró concentrar las miradas de la prensa mundial, y burlar, otra vez, el ahora errático sistema informativo norteamericano.

Emergente e impulsor a la vez del desarrollo de las tecnologías de la información, Wikileaks se dedica a filtrar y divulgar información confidencial o reservada, especialmente de carácter gubernamental, aunque también corporativa, brindada por fuentes anónimas. Según se informa en wikileaks.org, el tráfico de información del sitio (donde circulan más de un millón de documentos) se sostiene gracias al trabajo de “un grupo mundial de gente” compuesto por “periodistas, programadores de software, ingenieros de redes, matemáticos y otros”. Ese conjunto de personas, bajo la tutela de la virtualidad y el anonimato, pelea -explica el sitio- a favor del libre acceso a la información, la libertad de prensa y la total transparencia de las cuestiones públicas.

De acuerdo con el diario español El País, se trata de una plantilla estable de unas veinte personas, con casi un millar de colaboradores dispersos por el planeta. Una de las características que enfatiza el sitio, precisamente, se refiere a la protección de esas decenas de miles de fuentes. Wikileaks instruye cómo filtrar información hacia la página sin ser descubierto. El resguardo está dado, entre otras medidas, por la utilización de una conexión cifrada, procesos de encriptación de mensajes, utilización de dominios falsos y la puesta en marcha de distintos servidores en varios países.

Un aceitado funcionamiento que, para muchos, expresa el gran ejemplo de la inteligencia colectiva. El sitio está financiado con donaciones, también anónimas.

Nacido en diciembre de 2006, Wikileaks (Wiki, por su formato, y Leaks, en inglés: filtrar) se encuentra en la mira del gobierno norteamericano. Entre sus filtraciones estelares, en abril de este año, sacó a la luz un video que muestra cómo militares estadounidenses asesinaron a una docena de civiles en Irak, entre ellos dos trabajadores de la agencia Reuters. Impotente, en julio y octubre últimos, Estados Unidos sufrió nuevas fugas de información. Se trató de documentos con reportes sobre la guerra de Afganistán (77 mil documentos) e Irak (400 mil archivos). En ellos, se describen los aspectos más cruentos y polémicos del accionar de los soldados norteamericanos y sus aliados, en esas contiendas bélicas.

Ahora, el flanco débil fue nada menos que el corazón de la diplomacia estadounidense; el próximo, aseguraron desde Wikileaks, será la banca internacional.

Los análisis respecto del fenómeno Wikileaks están divididos, e inclusive parece pronto señalar efectos a largo plazo. Un aspecto destacado, por lo menos, como polémico se refiere al modo en que Wikileaks eligió posicionar mediáticamente su material.

El sitio seleccionó como amplificadores de sus informaciones a las cinco publicaciones de renombre internacional The New York Times, El País, Le Monde, Der Spiegel y The Guardian. Luego, el sitio les brindó a esos medios el total de los 251 mil 287 cables confidenciales de la diplomacia norteamericana para que, construcción de la noticia mediante, los reelaboraran de acuerdo a su perspectiva e intereses. De modo inédito, el grupo de los cinco medios coordinó para publicar la noticia al mismo tiempo, o, más bien, la difusión de aquellos aspectos que juzgaron importantes para el público.

Lo curioso, en definitiva, también radicó en que los periodistas encargados del material se contactaron con el Departamento de Estado norteamericano para prevenirlos antes de publicar la información, aviso a partir del cual, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, aprovechó para pedir las disculpas del caso, por adelantado.

La plataforma digital planetaria sobre la que se desarrollan las comunicaciones pone de relieve la dificultad que tendrán los gobiernos para prevenirse de futuras filtraciones.

Para esta última gran fuga de información, casi con certeza, las fuentes anónimas provienen del propio riñón de la burocracia estadounidense, de entre quienes tienen acceso a la red secreta Siprnet, que transmite documentos referentes a las relaciones exteriores y de defensa, y a la que acceden más de dos millones de empleados.

Por el volumen de la información, sería imposible que se tratara de una sola persona movida por fines altruistas, sino, más bien, se relacionaría con un fenómeno que trasluce las propias internas dentro del gobierno estadounidense.

Por lo pronto, Bradley Manning, un analista de inteligencia de 22 años es el único preso. Los enemigos anónimos del gobierno de Barack Obama, enquistados en la burocracia estatal, aprovecharon las fisuras a la privacidad expuestas por la primera potencia mundial.

 

http://www.revistadebate.com.ar//2010/12/03/3421.php

 

Diez años de gobierno del PAN: puros desastres y ningún logro

* El Partido Acción Nacional no es un partido joven; al contrario, es un viejo instituto político que rebasa los 70 años de edad. Tampoco ha sido un partido democrático: nació, en septiembre de 1939, para combatir las reformas estructurales del gobierno de Lázaro Cárdenas, promover los intereses del gran capital y defender a la ultraderecha en el mundo, en especial al gobierno golpista de Francisco Franco, aliado de Adolfo Hitler y Benito Mussolini. No hay por qué, pues, comulgar con mitos elaborados, endulzados y difundidos por los “teóricos” y publicistas de la derecha en el poder.

 

Gerardo Peláez Ramos/ Rebelión

El Partido Acción Nacional no es un partido joven; al contrario, es un viejo instituto político que rebasa los 70 años de edad. Tampoco ha sido un partido democrático: nació, en septiembre de 1939, para combatir las reformas estructurales del gobierno de Lázaro Cárdenas, promover los intereses del gran capital y defender a la ultraderecha en el mundo, en especial al gobierno golpista de Francisco Franco, aliado de Adolfo Hitler y Benito Mussolini. No hay por qué, pues, comulgar con mitos elaborados, endulzados y difundidos por los “teóricos” y publicistas de la derecha en el poder.

En cuanto a los 10 años de ejercicio gubernamental del PAN, es suficiente con mencionar los siguientes resultados:

1. Imponer mediante un gran fraude electoral a un hombre que no tiene un ápice de estadista, ayuno de oficio político, carente de sensibilidad política y difusor profesional de falacias, cuentos y leyendas. Este individuo tan singular, que gobierna al país más poblado de habla española, lleva el nombre de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa.

2. Conducir a México del lugar número 9 que ocupaba en el año 2000 entre las economías del mundo, a la posición 14 en la actualidad. En la historia posrevolucionaria del país no existe otro ejemplo de desastre tan escandaloso.

3. Aumentar el número de pobres en seis millones de habitantes, mientras en el resto de América Latina y el Caribe se redujeron, limitadamente en algunos casos, los índices de la pobreza y la extrema pobreza. En el caso de Venezuela, los logros son muy importantes gracias a la política del gobierno bolivariano.

4. Incrementar el número de desempleados, subempleados y trabajadores ocupados en la economía informal, exactamente a la inversa de lo que ocurre en Venezuela y otros países hermanos del subcontinente latinoamericano.

5. Establecer salarios de hambre, que impiden el desarrollo del mercado interno, precarizan la vida de obreros, empleados, profesionistas y técnicos, expulsan mano de obra hacia Estados Unidos y crean estados de ánimo depresivos en la población nacional.

6. Disminuir y desmantelar la seguridad social, con el saqueo de las finanzas del Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, la corrupción de los directivos institucionales, la subrogación de las guarderías del IMSS, la privatización de áreas enteras de estos organismos y otras medidas que conducen a la desnaturalización del IMSS y el ISSSTE, así como se fortalece al elefante blanco llamado Seguro Popular.

7. Reprimir y buscar suprimir al Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, el Sindicato Mexicano de Electricistas y otros sindicatos democráticos e independientes, al mismo tiempo que promover a la Alianza Sindical Mexicana, que integran la Confederación Auténtica de Trabajadores de la República Mexicana, la Confederación de Trabajadores de Sindicatos Independientes (cuyo pilar es la Federación Nacional de Sindicatos Independientes, centro y cabeza del sindicalismo blanco), la Confederación de Agrupaciones Sindicales Mexicanas, la Confederación Mexicana Sindical y otros organismos menores, así como a la Organización Sindical de Técnicos y Trabajadores de la Industria Aérea de la República Mexicana.

8. Continuar con el programa de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte, que fue suscrito de manera ilegal el 23 de marzo de 2005 por Vicente Fox con el presidente gringo George W. Bush y el primer ministro canadiense Stephen Harper, para extender el área de seguridad de Estados Unidos, que es el país más odiado y combatido en todo el mundo. Así, se expone la seguridad de México al pertenecer a un bloque agresivo que encabeza la mayor potencia imperialista del planeta. Fox y Calderón pasarán a la historia por poner a nuestro país en la mira de los enemigos de los yanquis, que son legión. De esta manera se expresan la irresponsabilidad y el aventurerismo de elementos sacados de las cavernas de la ultraderecha.

9. Suscribir el 30 de junio de 2008, de manera ilegal, la Iniciativa Mérida con Estados Unidos para, supuestamente, combatir el narcotráfico, el crimen organizado y el “terrorismo”, cuando es un secreto a voces que Estados Unidos tiene más drogadictos que América Latina, el Caribe y Canadá juntos y es campeón en esta materia en el mundo entero, es el principal lavador de dinero ilegal, el mayor proveedor de armas al crimen organizado y el narcotráfico, y siguen circulando por su territorio, anualmente, cientos de toneladas de enervantes sin que sean detenidos, procesados y condenados los capos de tan lucrativo negocio, a la vez que tales fenómenos continúan creciendo a ciencia y paciencia de las autoridades gabachas.

Como resultado lógico de andar haciendo tareas sucias a los gringos, han sido asesinados alrededor de 30 mil mexicanos en lo que va del sexenio de FCH, aumenta el narcotráfico en forma alarmante, crece y se amplía el control de territorio por parte de los cárteles de Sinaloa, la Familia, el Golfo, los Zetas, Juárez, Beltrán Leyva y Tijuana, mientras el “Presidente de la República” sigue esparciendo conclusiones fantasiosas que no las cree ni siquiera Luis Pazos.

Paralelamente, el imperialismo norteamericana instala un centro de operaciones de agentes del Departamento de Estado , el Departamento de Justicia , el Consejo Nacional de Seguridad , el Pentágono , la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Federal Bureau of Investigation (Oficina Federal de Investigación) y la Drug Enforcement Administration ( Administración de Cumplimiento de Leyes sobre las Drogas) en plena ciudad de México.

10. Dar la espalda a los países hermanos de América Latina y el Caribe, que con Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros estados se oponen al hegemonismo norteamericano e impulsan la unidad regional, en tanto que FCH unce a México como furgón de cola del ferrocarril usamericano, llegando al extremo de rendir homenaje en el Cementerio Nacional de Arlington, en Virginia, EU, a los bandidos que ensangrentaron el suelo mexicano en 1846-1848, en 1914 y en 1916-1917. Ése es el patriotismo de los líderes del PAN.

Tales son, en síntesis, algunos de los resultados de los 10 años en que ha gobernado el Partido Acción Nacional, para desgracia de México. Podrían mencionarse otros resultados desastrosos del panismo en el poder, pero con los señalados es factible darse una idea de lo que realmente ocurre y ver en vivo cómo superan a sus aliados los priístas. Nadie en su sano juicio puede creer, naturalmente, la retahíla de informes mendaces de representantes de intereses ajenos a los mexicanos.

La muerte anunciada de un cadáver o R.I.P. al Real Madrid

* El lunes 29 de noviembre, sentado frente a la televisión, sin más testigos que mi gata Malinche, vi otra vez el clásico. Cristiano Ronaldo hizo las de Hugo Sánchez y pude comprobar que del amor de antaño no quedaban ni las cenizas. Cinco golazos y una soberbia demostración de futbol de altura fueron analizados e interpretados por mi vieja amiga amígdala, sin emociones ni sentimientos encontrados, es decir, con la frialdad de los hechos y los números.

 

Roberto Herrera

robiloh.blogspot.com / Rebelión

Para los nacidos en la década de los cincuenta del siglo pasado, la primera división de futbol en España estaba integrada por un equipo que tenía nombre y apellido y el resto de los equipos eran instituciones sin pedigrí. Los niños de los barrios pobres y menos pobres crecimos jugando al futbol con la idea que el mejor equipo del mundo hispanoamericano era el Real Madrid, ya sea por ignorancia o por evidente enajenación deportiva de los padres, quienes a su vez también fueron víctimas de la propaganda mediática de la prensa, el cine y la televisión de la época.

Así fue como nació mi amor por el Real Madrid, jugando por las tardes con una pelota de cuero semiovalada con mi amiguito, quien creía ser Di Stefano; mi primo, quien soñaba con ser Puskas; el hijo del boticario gallego, tan rápido como Gento y yo el extremo izquierdo, el tocayo de Herrera.

¿Qué podía saber un carajito como yo de la existencia de un tal Francisco Franco? ¿Cómo podía enterarse que España era más que castañuelas y pasodoble? ¿Dónde se podía leer acerca de la dictadura franquista y del Opus Dei? ¿Quién se atrevió a denunciar, en un país gobernado por militares, que el estandarte deportivo de la monarquía y la derecha falangista española era el equipo de Di Stefano, Puskas, Gento y compañía? Y, además, ¿qué sabíamos de fascismo y todo el embarullo político de la Madre Patria? Nada. Simplemente jugábamos al balompié.

Luego, los avatares de la vida nos condujeron a la vieja Europa y sentado en un asiento de primera en el Nou Camp escuché, sorprendido e indignado, a una dama de la tercera edad unirse al coro de voces de miles de culés, que frenéticos injuriaban al jugador de origen ¿mixteca o azteca? Hugo Sánchez con improperios que iban desde indio, sudaca hasta hijo de su santa madre. Sorprendido, pues en mi época no se estilaba que una abuelita visitara un estadio de futbol o que una dama de la alta sociedad dominara el lenguaje soez de barrio bajo e indignado por los peyorativos indio y sudaca. Si al menos le hubieran dicho centraca, los forofos del Barça no hubieran puesto en evidencia sus escasos conocimientos geográficos y en segundo lugar, y esto es mucho más grave, dejaron al descubierto sus discriminantes sentimientos racistas.

Tentado estuve a intervenir en favor de la “raza”, pero la agresividad de la octogenaria catalana de cepa   y mi buen instinto de conservación que heredé de mis ancestros indígenas, me lo impidieron. Anonadado me quedé quietecito en mi asiento, esperando que Sant Cougat, Sant Jordi, Sant Joan Despí o Sant Gaudí me protegieran y, como pueden constatar, lo hicieron. Salí sano y salvo de mi primer clásico Barça–Madrid y con la sensación de haber visto algo único en la historia del fanatismo deportivo. Huelga decir que el Barça le dio una lección futbolística al Madrid. Poco a poco fui comprendiendo la consigna de que el Barça es més que un club. Pero las cosas que se aprenden de chico están muy enraizadas en los centros más profundos del sistema límbico y por mucho que mis instancias corticales me demostraban con hechos históricos, verídicos y comprobables, cuán grande fue la brutalidad del franquismo en Cataluña y el País Vasco, mi amígdala cerebral, por el contrario, me recordaba siempre aquellas tardes subtropicales pichangueando con la gente de mi barrio. Entonces aparecía don Alfredo Di Stefano y me reprimía mis vacilaciones.

Pero como dice el dicho popular: “amor de lejos es de pendejos”, llegó el día en que mandé a la cresta a la amígdala y por consecuencia, al Real Madrid. Desde la ruptura han pasado muchos años y debo confesar que en más de una ocasión tuve mis recaídas. Me sucedió lo mismo que a los enamorados, que después de la supuesta separación, la tentación los encama nuevamente.

El lunes 29 de noviembre, sentado frente a la televisión, sin más testigos que mi gata Malinche, vi otra vez el clásico. Cristiano Ronaldo hizo las de Hugo Sánchez y pude comprobar que del amor de antaño no quedaban ni las cenizas. Cinco golazos y una soberbia demostración de futbol de altura fueron analizados e interpretados por mi vieja amiga amígdala, sin emociones ni sentimientos encontrados, es decir, con la frialdad de los hechos y los números. Y no crean los lectores madridistas que soy hincha del Barça, pero a Messi y compañía lo que es de ellos; tampoco piensen que desconozco el nacionalismo extremista catalán y la xenofobia en España.

El futbol perdió su inocencia cuando se comercializó y se prostituyó con los dólares y los euros, cuando se desvirtuó y se sobrevaloró el papel del profesional del balompié, cuando el mercadeo y la publicidad fabricó dioses enanos de oropel engominados, cuando la cancha de futbol se volvió una pasarela de modelos metrosexuales y ególatras, cuando lo más importante es la imagen y la promoción individual. Toda regla tiene su excepción, por suerte, y en todos los equipos encontraremos futbolistas con los pies en la tierra, que no han perdido un ápice de su sencillez y humildad y no han sido víctimas de una de las tantas formas de deshumanización que nos ofrece la sociedad de consumo en que vivimos.

No obstante, la diferencia entre los millonarios del Madrid, del Barça, del Milán o del Manchester es tan poca que no vale la pena ponerse a discutir. Todos son galácticos, tan lejanos y alejados de los barrios pobres del Tercer Mundo, donde los niños aún juegan al futbol imitando a sus ídolos, así como mi pandilla de antaño.

¡Requiescat in pace Real Madrid!

 

Blog del autor: http://robiloh.blogspot.com

Wikileaks y la Cumbre de Cancún

* Para esta fecha, hace un año, se celebró en Dinamarca la XV Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático, llamada también Cumbre de Copenhague. Luego del encuentro se sucedieron múltiples reproches y acusaciones bilaterales por la forma como fueron llevados los acuerdos en dicha cumbre. Al parecer, a las naciones más contaminantes les cayeron de sorpresa los acuerdos vinculantes que se propusieron, que por supuesto no asumieron y el costo político que les ocasionó mediáticamente a dichos gobiernos por su no-compromiso ante la agresiva contaminación atmosférica que ellos mismos producen.

 

Lenin Cardozo

Para un ciudadano interesado en los temas ambientales, el desarrollo de la Cumbre de Cancún, la poca cobertura de sus discusiones o la casi ausencia de los presidentes del mundo debería de llenarlo de incertidumbre. El cambio climático junto a la pobreza y el agua potable son los grandes temas de este siglo. Y este encuentro de naciones era visto como un esfuerzo fundamental para salir con ideas o acuerdos en beneficio de la vida humana y la del resto de las especies del planeta.

Pero, ¿qué fue lo que desde un principio señalaban los analistas político-ambientales, que esta cumbre poco iba a aportar en la solución de esa gran preocupación como es el tema del cambio climático? Los cables secretos de Wikileaks nos explican por qué la Cumbre de Cancún se percibe como un disminuido esfuerzo.
Para esta fecha, hace un año, se celebró en Dinamarca la XV Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático, llamada también Cumbre de Copenhague. Luego del encuentro se sucedieron múltiples reproches y acusaciones bilaterales por la forma como fueron llevados los acuerdos en dicha cumbre. Al parecer, a las naciones más contaminantes les cayeron de sorpresa los acuerdos vinculantes que se propusieron, que por supuesto no asumieron y el costo político que les ocasionó mediáticamente a dichos gobiernos por su no-compromiso ante la agresiva contaminación atmosférica que ellos mismos producen. Ese riesgo, no estaban dispuestos de nuevo a correrlo y mucho menos exponer a la figura de sus presidentes para tomar una decisión en sitio. Igual, el tema ambiental, esa variable, los sacaba, los desencajaban del enfoque geopolítico con que hasta ahora se han manejado en la diplomacia internacional. Nos referimos al viejo paradigma post Guerra Fría, el modelo kissingeriano, que es como se siguen llevando los juegos de poder entre las naciones desarrolladas.

Las filtraciones de Wikileaks pusieron al descubierto documentos post Cumbre de Copenhague, que ratifican lo ya sabido. En la “alta diplomacia” el tema ambiental no es la prioridad (sólo es bueno para el discurso) y desde la Cumbre en Dinamarca los bloques de poder condenaron al fracaso a la Cumbre de Cancún.
Revelador, un párrafo de uno de los documentos clasificados, donde Francia expresa su posición ante lo ocurrido en la Cumbre de Copenhague. “…el embajador en París, Charles H. Rivkin, se reúne con el entonces ministro francés de Desarrollo Sostenible, Jean-Louis Borloo, figuras relevantes durante años en la negociación del clima. Borloo afirma que es un error europeo insistir en el concepto de “legalmente vinculante”, justo lo contrario de lo que había dicho la comisaria una mes antes. El ministro consideró que Copenhague había fallado porque el tema se había tratado de forma “demasiado occidental y demasiado europea”, enfocado por países que sí están dispuestos a ceder soberanía como lo hicieron los europeos tras la Segunda Guerra Mundial con la creación de la UE. El ministro considera impensable eso para grandes economías emergentes y reclama un grupo de ocho países que llegue a un acuerdo. Borloo sugiere que “Alemania y Francia, EU, China, India, Brasil, Argelia, Etiopía (y posiblemente Sudáfrica) dejan fuera en su lista a la UE y revela uno de los grandes problemas europeos en Copenhague: la lucha de egos”.

A manera de conclusión

Se requiere un nuevo orden mundial bajo la premisa que lo ambiental es el tema del siglo XXI. Y que alumbrará el nacimiento de una diplomacia verde-azul. Las futuras cumbres sobre los temas ambientalistas serán útiles si se diseñan desde una perspectiva subregional, subcontinental o bilateral entre países que compartan el mismo bioma. Los ciudadanos preocupados por los problemas ambientales, lo último que necesitan son cumbres mundiales. La acción está en lo micro. Hay mucho que hacer desde lo local, desde lo cotidiano.

http://lenincardozo.blogspot.com/
Documentos soportes en español de Wikileaks :
Posición del gobierno Francés http://tinyurl.com/28wxp79
Posición del gobierno de Arabia Saudita http://tinyurl.com/23vbgkw

Posición del gobierno de EEUU http://tinyurl.com/25aokg6

Posición del presidente de la UE http://tinyurl.com/2efu8kq