Historia de una candidatura

* Ninguno de los sinsabores que envolvieron al popular mandatario en 2010 fueron suficientes para dañarlo. Las encuestas que divulgaron en la primera semana de diciembre los diarios: El Universal, Excélsior y Reforma tienen una coincidencia en común, el gobernador del Estado de México sigue encabezando las preferencias presidenciales de 2012. 

 

Elpidio Hernández

El que termina fue un año positivo para el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, pues concretó proyectos personales como su anunciada boda con la actriz de Televisa Angélica Rivera y también se consolidó como el icono de la nueva generación de políticos priistas y su popular imagen fue utilizada como estandarte para reforzar la reputación de los candidatos de su partido que compitieron por una gubernatura.

Su figura, que se exhibe sin cesar en la pantalla chica ya es vista por un sector priista como la de un auténtico “héroe” y como tal promueven su figura, a la par de los más destacados jefes y caudillos del movimiento independentista y revolucionario como Venustiano Carranza, Emiliano Zapata, Francisco I. Madero y Miguel Hidalgo. No sólo en las monografías escolares, también en un óleo de gran formato que se exhibe sin rubores en la sede estatal del Partido Revolucionario Institucional y donde también aparece el presidente estatal de ese partido, Ricardo Aguilar Castillo.  

Pero en el 2010, el “más guapo de los políticos mexicanos” también conoció sinsabores y fracasos como el tobogán de desprestigio en el que se hundió, luego de las pifias en las investigaciones por la desaparición y muerte de la menor Paulette Gebara Farah y que lo hizo descender en las encuestas. Su nombre también se vio envuelto en el escándalo que se desató por el “acuerdo secreto” en el que promovió la aprobación de un incremento a los impuestos a cambio de que el PAN no hiciera alianzas electorales en el Edomex. En septiembre quedó en el ojo del huracán luego de la reforma al código electoral que prohibió las candidaturas comunes y redujo los tiempos oficiales de campaña. Unos días después fue acremente abucheado durante una de sus visitas a la Ciudad de México y la captura de grandes capos del narcotráfico que hicieron las fuerzas federales en la entidad dejó al descubierto que el Edomex se está convirtiendo en refugio de los grandes zares de la droga.

Antes de iniciado el 2010, ya se auguraban buenos tiempos para el mediático mandatario, que regresaba de un largo viaje a la Plaza de San Pedro donde aprovechó para anunciarle a Benedicto XVI que “pronto” habría de casarse. Recién desempacado de Europa, se hizo acreedor de una denuncia que panistas y perredistas presentaron ante el Cofipe por presuntos actos anticipados de campaña; y es que la mercadotecnia mexiquense encontró una novedosa forma de difundirle, a través de “estampitas” similares a las del milagroso San Judas Tadeo o a las del revolucionario Emiliano Zapata. En la versión original que resume su corta pero exitosa foja de servicios, se le consideraba el candidato natural del PRI a la presidencia de la república en 2012 y se le reconocía como el gobernador más popular del país.

En la primera semana de marzo el puntero de las encuestas presidenciales llegaba desencajado a uno de los foros de la empresa que lo promueve para confesarle a la lectora de noticias Adela Micha, de la existencia de un “acuerdo secreto” rubricado el 30 de octubre de 2009 por los dirigentes Beatriz Paredes del PRI y César Nava del PAN y que tuvo como testigos de honor al secretario general de Gobierno mexiquense, Luis Miranda Nava y al entonces secretario de Gobernación federal, Fernando Gómez-Mont; en el acuerdo su partido –el PRI-  se comprometía a aprobar la miscelánea fiscal calderonista a cambio de que Acción Nacional no hiciera alianzas con el PRD.

Unas horas después de divulgado el acuerdo, en la Cámara de Diputados federal se desató un auténtico aquelarre donde lo menos que se dijo de Peña es que es era candidato construido desde Televisa. “Ayuno de ideas, pero con el primer lugar en el rating de la televisión mexicana”, dijo el legislador panista Javier Corral; su correligionario Carlos Alberto Pérez Cuevas lo acusó de ser el candidato de Carlos Salinas y María Elena Pérez de Tejada fue más allá al acusarlo desde la tribuna de haber atentado contra su consorte. A Peña también le llovió “fuego amigo” y en un comunicado el senador Beltrones no desperdició la oportunidad para machacarlo al manifestar que “queremos dejar en claro que ningún integrante de nuestro grupo parlamentario conoció, se comprometió o signó acuerdo. No podía ser de otra forma, cambiar votos por pactos deshonestos nunca lo haríamos”.  

La desaparición y muerte de la menor Paulette Gebara Farah fue uno de los temas más sobresalientes del 2010. Amparado en una amplia exposición mediática el singular caso tocó las fibras más sensibles de la sociedad y poco a poco comenzó a tomar vida propia; hombres y mujeres se apropiaron del infortunio y en menos de una semana se había desatado un auténtico fenómeno en las redes sociales. Las primeras líneas de investigación se enfocaron hacia un posible secuestro, luego se habló de homicidio pero finalmente la muerte terminó en el terreno del accidente, según conclusiones que ofreció la Procuraduría mexiquense y que le costaron el cargo al entonces procurador Alberto Bazbaz Sacal.

Pero las conclusiones que expuso la Procuraduría mexiquense le restaron credibilidad a la imagen de Peña Nieto dándole donde más le duele, en las encuestas; de acuerdo con un sondeo aplicado por la firma IPSOS, el 80 por ciento de los mexiquenses consideran como malo y muy malo el trabajo ejercido por el gobernador en la investigación.

En abril la revista de espectáculos TV Notas exhibió que para el ex Viudo de Oro no hay crisis. La revista publicó fotos y detalles de la enorme mansión que le mandó construir a su novia, Angélica Rivera, en Ixtapan de la Sal. La casona se construía sobre dos terrenos, contaba con dos pisos, cinco recámaras, estacionamiento, jardín con fuente que simula un río, dos salas de tele, estancia y acabados de lujo con pisos de mármol, siendo la propiedad más grande de la zona.

Peña Nieto se consolidó como el auténtico Golden Boy y como un icono de la nueva generación de políticos priistas. Incluso se prestó como estandarte para apuntalar las campañas de los doce candidatos priistas que compitieron por una gubernatura el 4 de julio. Como si se tratara de su campaña presidencial durante dos meses se pudo ver al gobernador placeándose junto con La Gaviota por todo el país, arengando discursos y confirmando que su popularidad ha traspasado el Estado de México, Sin embargo, el activismo político le facturó una querella judicial: el 9 de mayo la dirigencia nacional panista presentó una denuncia de hechos ante la -Fepade- por el probable delito de uso de recursos públicos al haber apoyado al entonces candidato priista de Puebla en día y horas de trabajo, además de haber utilizado un helicóptero oficial para trasladarse a ese evento. Peña desestimó aquellas acusaciones asegurando que su presencia en el territorio del Gober Precioso fue de carácter oficial, pero el evento fue narrado por los diarios de aquella entidad como una comida de amigos en la que el mandatario mexiquense y los empresarios reunidos se comprometieron a dar respaldo moral y político a los candidatos priistas que participaron en la jornada del 4 de julio.

En el primer semestre salió a la luz el libro La Sucesión, del abogado Rafael Loret de Mola, en el que el mandatario reconoce que tuvo dos hijos fuera de matrimonio mientras estuvo casado con la fallecida Mónica Pretelini Sáez; admite que fueron producto de una infidelidad que provocó dolor a su esposa, pero aclaró que era un asunto personal resuelto, ya que siempre cuidó de los pequeños.

En la primera semana de septiembre en el Pleno del Congreso mexiquense se presentó un paquete de iniciativas para reformar el Código Electoral, donde sobresalía la eliminación de la figura de candidaturas comunes y la reducción de los tiempos de campaña, de 72 a 45 días. Aunque la iniciativa fue presentada por el ex alcalde de Huixquilucan, Adrián Fuentes Villalobos, se coincidió en que la propuesta había salido desde las oficinas del Palacio de Lerdo con el sello del gobernador mexiquense dispuesto a reventar a cualquier  precio el posible maridaje entre panistas y perredistas que pudiera poner en peligro su proyecto presidencial de 2012.

La reacción ante la aprobación de la llamada “Ley Peña” no se hizo esperar por parte de las cúpulas panista y perredista, que calificaron la medida como autoritaria y regresiva, reforma que ni siquiera “Pinochet se atrevió a realizar y que equivale a la eliminación del contendiente electoral”, sostuvo el perredista Guadalupe Acosta Naranjo.

Las celebraciones del Centenario de la Revolución y el Bicentenario de la Independencia no pasaron desapercibidas para el gobernador y fueron utilizadas para su lucimiento personal; de su prometida y de los funcionarios más cercanos a su figura, quienes se placearon por la capital mexiquense develando placas, cortando listones y encabezado eventos que no sólo ocuparon las portadas de los diarios locales y nacionales, sino que fueron transmitidos en vivo por la gubernamental Televisión Mexiquense.    

En los meses previos a las festividades dedicó gran parte de su agenda a develar placas de autopistas, puentes, parques, hospitales, obras hidráulicas, ciudades, bibliotecas y demás trabajos que se inauguraron con el epíteto de Centenario y Bicentenario; tan sólo al cierre del 2009 la inversión destinada a los trabajos conmemorativos alcanzaba una cifra superior a los 61 mil 624 millones de pesos.

El mandatario publicitó con gusto su imagen en las cinco ediciones de los foros de reflexión organizados por su gobierno para festejar el Centenario de la Revolución y el Bicentenario de la Independencia y que concluyeron el martes 17 de noviembre, cuando el Ejecutivo estatal abarrotó de funcionarios mexiquenses las butacas del Teatro Morelos para presentar las conclusiones. Sin embargo, los foros publicitados por la administración mexiquense como “un regalo para los mexicanos” y que se distinguieron más por la ostentosidad y el derroche que por los beneficios que pudieran traer para los mexiquenses, pues ponentes y conferencistas no abordaron los temas que definen al Edomex. Hasta septiembre el evento, que congregó a personajes de la talla del ex presidente colombiano César Gaviria, reportaban un costo oficial de 42.8 millones de pesos.

El mexiquense también tuvo momentos personales muy emotivos como la emotiva celebración de los quince de su hija Paulina Peña, que se festejó en el restaurante Elago, en el Bosque de Chapultepec. Pero el momento más emotivo para el político de Atlacomulco llegó el 27 de noviembre, cuando en la Catedral toluqueña le juró amor eterno a su pareja sentimental, Angélica Rivera; y aunque la ceremonia tuvo rango de privada, eso no impidió que crónicas e imágenes de la llamada “Boda del siglo” inundaran las pantallas de televisión, así como los diarios y las revistas del mundo de la farándula y el espectáculo.

El mexiquense también se dio tiempo para tejer alianzas que lo acercan cada vez más al viejo sueño atlacomulquense, la presidencia de la república. Peña ya puso a funcionar la maquinaria electoral priista para asegurarse que su partido conserve el gobierno del Edomex y que él sea el candidato a la presidencia de la república. Para ello primero aseguró el apoyo de la poderosa maestra Elba Esther Gordillo presidenta vitalicia del SNTE, y más tarde cargó los dados de su estructura a favor del mandatario de Coahuila, Humberto Moreira, para que sea el próximo dirigente nacional priista. Moreira, montado en el mismo proyecto que mueve las aspiraciones del mexiquense, parece tener tiene vía libre para llegar a la presidencia de su partido, la duda es sobre quién será la compañero de fórmula para la Secretaría General del PRI, donde se manejan dos nombres: el de la senadora chiapaneca María Elena Orantes (aliada de Peña Nieto y de Gordillo) y el de la yucateca de Ivonne Ortega, quien ha reproducido en su entidad el modelo de gobierno mediático de Peña Nieto.

Antes de terminar el año el mexiquense se aseguró de seguir contando con las simpatías de la empresa que lo promueve e hizo que sus legisladores le autorizaran la donación de 730 millones de pesos a las caritativas causas del Teletón, recursos que saldrán del erario público y que serán entregados a la televisora durante los próximos diez años a razón de 73 millones por año, a partir del primero de enero del 2012; aunque esa cantidad podría elevarse pues es ajustable al índice Nacional de Precios al Consumidor.

Pero ninguno de los sinsabores que envolvieron al popular mandatario en 2010 fueron suficientes para dañarlo. Las encuestas que divulgaron en la primera semana de diciembre los diarios: El Universal, Excélsior y Reforma tienen una coincidencia en común, el gobernador del Estado de México sigue encabezando las preferencias presidenciales de 2012. 

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s