En Edomex, OSC atienden violencia ante ineficacia del sistema judicial

* En cinco años de gobierno de Enrique Peña Nieto (2005-2010), 922 mujeres fueron asesinadas, denuncia el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF). El Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad reporta que entre 2007 y 2009 por cada 100 mil habitantes en Toluca fueron asesinadas 12 mujeres y en Chimalhuacán 4.6.

 

Anayeli García Martínez/ CIMAC

Por la ineficacia del sistema de justicia mexiquense, organismos civiles brindan el apoyo y la asesoría que el gobierno estatal regatea a las mujeres víctimas de violencia

Todos los días mujeres agredidas, discriminadas, acosadas y violadas sexualmente en el Estado de México piden ayuda a Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) porque las autoridades no las escuchan, coinciden defensores de Derechos Humanos.

En cinco años de gobierno de Enrique Peña Nieto (2005-2010), 922 mujeres fueron asesinadas, denuncia el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF). El Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad reporta que entre 2007 y 2009 por cada 100 mil habitantes en Toluca fueron asesinadas 12 mujeres y en Chimalhuacán 4.6.

Desde 1988, Emerenciana López Martínez, doña Mere, fundadora y presidenta del Consejo de Mujeres en Defensa de los Derechos Humanos y la Familia, ha acompañado a mujeres y niñas víctimas de violencia en Chimalhuacán.

Dice que el problema no es reciente: “las violaciones de niñas y el homicidio de mujeres (en el municipio) son algo común desde hace años”. Acusa que en muchas ocasiones los policías se burlan de las personas que van a denunciar algún delito, cualquiera que éste sea, desde una extorsión hasta un secuestro.

Ante la inacción policiaca y el alza de homicidios de mujeres, entre 2005 y 2006, doña Mere y un grupo de mujeres se unieron para hacer rondines de vigilancia en las calles de la peligrosa y marginal localidad.

“Nos dimos valor y andábamos cuidando los caminos; estuvimos así casi un año, hasta que nos dijeron que era peligroso y mejor mandaron patrullas para cuidar”, relata Emerenciana.

No obstante, los casos de violencia contra niñas y mujeres continuaron. Mere cuenta que hace más de 23 años encontró en la calle a una niña de 11 años que fue violada por su hermano. La menor de edad no sabía qué hacer y estaba sola.

De acuerdo con la División de Estudios Jurídicos del CIDE, 10 por ciento de los internos de las cárceles del DF, Morelos y el Edomex ha sido sentenciado en años recientes por delitos sexuales. De ese total, 69.9 por ciento conocía a la víctima y más de la mitad eran familiares.

 

El Viacrucis del MP

 

Doña Mere fue a denunciar ante el MP la violación de la niña, pero cuando llegaron los policías se burlaron de ella y no hicieron nada. “La niña no tenía a dónde ir así que se quedó conmigo”, cuenta.

 Casos similares ocurren en el municipio vecino de Nezahualcóyotl. Enrique Guzmán Díaz, vicepresidente de Mujeres Organizadas en Pie de Lucha -asociación que desde 2004 se dedica a canalizar a refugios a mujeres violentadas-, explica: “es algo muy difícil porque prácticamente no hay ningún programa del gobierno que realmente apoye a las mujeres. En casos de violencia vamos a las agencias (del MP), levantamos el acta, pero no pasa nada”.

Afirma que todos los días llegan casos de mujeres golpeadas, con parejas con problemas de alcoholismo o drogadicción, y cuando tratan de acudir a alguna autoridad el primer obstáculo que  enfrentan las víctimas es “la apatía y la soberbia de los funcionarios”.

Guzmán Díaz advierte que ésa es una de tantas razones por las que las mujeres no denuncian las agresiones en su contra. Narra que “en una ocasión llegó una joven de 28 años, quería salir de su casa porque su pareja la golpeaba; la canalizamos a un refugio para víctimas de violencia. El esposo la localizó, la convenció de que regresara con él y a los tres días la mató”.

La madre de esta mujer quiso denunciar pero después desistió ante la indiferencia judicial. Prefirió dejarlo así y ya no regresó, cuenta el activista. La PGJEM reportó que hasta junio de 2010, en Nezahualcóyotl, se denunciaron 2.1 violaciones por cada 100 mil habitantes.

De acuerdo con el OCNF, Toluca, capital del Edomex, es el municipio que ocupa el cuarto lugar en la entidad en número de asesinatos dolosos de mujeres con 45 casos reportados. El primer lugar lo ocupa Ecatepec, con 118, le siguen Nezahualcóyotl con 71 y Tlalnepantla con 53.

 

Acompañamiento ciudadano

 

María Bárcenas Rodríguez, presidenta de la organización Mujeres con Fortaleza, con sede en Toluca, asegura que muchas veces el que un agente del MP te diga “venga a darse una vuelta para ver cómo va la denuncia” es una invitación para que las víctimas ya no regresen.

“Puedes llegar a las 11 de la noche a presentar una denuncia y salir a las siete de la mañana del día siguiente, luego te vuelven a citar y sólo das vueltas y vueltas”, critica Bárcenas Rodríguez. Ante esta situación, el camino que queda a las organizaciones civiles de mujeres, apunta, es difundir sus Derechos Humanos y exigir que se respeten.

María, junto con otras mujeres, hace campañas de prevención de la violencia de género e intrafamiliar en secundarias y preparatorias. En ocasiones se les acercan mujeres adolescentes para pedir ayuda, pero pocas veces quieren denunciar: “primero por el temor a la familia, tienen miedo de la reacción de sus padres y lo peor es que otras veces son ellos quienes las agreden”.

Emerenciana, Enrique y María, quienes tienen trato directo con mujeres agredidas, coinciden en que el sistema judicial en el Edomex es ineficiente a lo que se suma que las mujeres deben enfrentar un largo proceso burocrático a la hora de presentar la denuncia.

Además mencionan que una gran parte de la población de Chimalhuacán y Neza es originaria de otros estados y traen consigo estereotipos y prejuicios que justifican la violencia hacia las mujeres.

La situación se agrava, advierten, con las precarias condiciones de vida en las que la población femenina se desenvuelve. “Eso las expone aún más y por eso necesitan autoridades comprometidas”.

La crisis entre Davos y Egipto

* Unos 2 mil 500 participantes se concentraron en Davos para discutir “los enfoques comunes para la nueva realidad”. Esa “nueva realidad” era pensada como superación de la crisis, ante los datos del crecimiento de la economía estadounidense (2,9% para el 2010, luego del -2,6 del 2009) pero en el mismo momento de la reunión estalló la rebelión popular en Túnez, Yemen y especialmente Egipto, país paradigmático para el mundo capitalista.

 

Julio C. Gambina/ Especial para ARGENPRESS.info

Con más de treinta jefes de Estado y de Gobierno, funcionarios de 90 países y un conjunto de grandes empresarios, asesores e influyentes periodistas e intelectuales del poder económico mundial tomaron parte del cónclave del Foro Económico Mundial, más conocido como el Foro de Davos, que desde 1971, regularmente, pasan revista a la situación mundial y pretenden fijar línea sobre las políticas a seguir.

En simultáneo al cónclave del poder, miles de manifestantes poblaron de resistencia las calles de varios países del norte de África y medio oriente, haciendo evidente el sufrimiento de los pueblos por el ejercicio del orden capitalista. La represión y muerte de decenas de manifestantes es la respuesta de los gobiernos y el saldo hasta ahora. Aún fuera del temario, la rebelión popular se coló en las discusiones del poder económico mundial.

Unos 2 mil 500 participantes se concentraron en Davos para discutir “los enfoques comunes para la nueva realidad”. Esa “nueva realidad” era pensada como superación de la crisis, ante los datos del crecimiento de la economía estadounidense (2,9% para el 2010, luego del -2,6 del 2009) (1), pero en el mismo momento de la reunión estalló la rebelión popular en Túnez, Yemen y especialmente Egipto, país paradigmático para el mundo capitalista, especialmente EU que lo asiste con fondos por mil 500 millones de dólares anuales. Por ello adquirió otra relevancia en el cónclave de los poderosos, el análisis del aumento de los precios de los productos básicos, y el tema de la deuda soberana en alusión a la continuidad de la crisis mundial.

El tema del aumento de los alimentos es clave para pensar la revuelta en Egipto, gran importador de alimentos, especialmente de trigo. Egipto es un importante comprador de trigo a la Argentina. La hambruna es la reversa del alza de los precios y si estos estimulan nuevas burbujas de especulación, en paralelo no deben sorprender los impactos regresivos sobre buena parte de la población mundial. No es sorpresa la movilización popular cuando el hambre se instala en forma generalizada. Hambre y represión por un lado, y del otro, subida del oro, las comodities, alimentos y los bonos para refugio de inversores interesados en la ganancia y no en los mil 20 millones de hambrientos según la FAO.

La cuestión de la deuda externa preocupa, especialmente cuando EU acaba de superar los 14 billones de dólares de su deuda pública y privada, siendo la pública de 3,5 billones de dólares, superando ampliamente el problema históricamente concebido para los países del sur del mundo (en desarrollo), que en conjunto acumulan una deuda pública de 1,4 billones de dólares. (2)

Un monto que representa el 10% de la deuda total de EU. El endeudamiento público estadounidense supera dos veces y medio el de los países en desarrollo. La mitad de la deuda total de EU fue asumida en los últimos seis años, tres de los cuales han sido en situación de crisis evidente.

Hoy la deuda es problema por los elevados niveles que se registran en los países capitalistas desarrollados. Francia solamente acusa una deuda pública de 1,2 billones de dólares, casi similar a la totalidad del mundo en desarrollo. Mientras en América Latina, la deuda total, pública y privada representa el 22% del PBI, para Gran Bretaña es el 400%, Portugal el 263%, España el 169%, Grecia 168%, Alemania 148%, EU 100% e Irlanda el 979%. Convengamos que los principales acreedores de esos países son los bancos transnacionales, quienes aceleradamente, como en los 80, en tiempos de la crisis de la deuda latinoamericana, están generando condiciones para transferir el costo del quebranto hacia los trabajadores y lo pueblos de esos países y del mundo. Son los temas que preocuparon al poder económico en Davos.

Deuda, capitalismo y crisis son tres categorías para explicar la política del poder mundial, del curso contemporáneo del capitalismo actual. La consigna del no pago se resignifica para los pueblos del mundo, contra el régimen del capital y su chantaje del endeudamiento, ayer contra el sur del mundo y hoy en el norte. Es parte de un programa a sostener junto al impuesto al movimiento internacional de capitales y el rechazo al conjunto de estrategias de liberalización (tratados de libre comercio, tratados bilaterales de inversión, los paraísos fiscales, y otras formas de defensa de las inversiones extranjeras), tanto como el desarme de la estructura financiera comandada por los organismos internacionales, especialmente el FMI y el Banco Mundial.

Hace falta una nueva arquitectura financiera y económica sustentada desde el sur, lo que supone discutir el patrón de cambio mundial y terminar con la hegemonía del dólar y las pretendidas sustituciones del euro o de la moneda que sea en función del capital y el régimen de explotación.

 

China en la mira de Davos

 

Otro de los temas en que se concentró la atención en Suiza fue conocer de cerca la realidad de países llamados emergentes, especialmente China e India, que pese a la crisis mantienen elevados niveles de crecimiento y son destino principal de las inversiones capitalistas a escala global.

La situación China fue explicada por la más numerosa delegación del cónclave, y remitió a la política de modernización y oportunidades para las inversiones y el mercado inmobiliario chino. China ya es el segundo PBI del mundo, que con sus 5,5 billones de dólares expresa un tercio respecto del registro estadounidense y superando a Japón y Alemania en el podio de las cuatro mayores economías del mundo.

Muchos escucharon las argumentaciones chinas, al tiempo que presionaron a los participantes chinos para flexibilizar las políticas de ese país, especialmente referidas a las presiones del G7 para una apreciación del Yuan, con vistas a mejorar las balanzas comerciales de las principales potencias capitalistas en crisis con China.

El papel del gigante asiático no se vincula sólo con la economía mundial, sino que crecientemente pesa en la escena política. Es un tema trascendente para el poder mundial, pero también para quien piense en términos alternativos, incluso más allá del debate sobre el “modelo chino”, si socialista o en tránsito al capitalismo o directamente capitalismo de Estado.

 

Modestas expectativas desde el poder económico

 

En el Foro de Davos (3) intentaron trazar el rumbo político del capitalismo contemporáneo con ciertas prevenciones, pues el mismo fundador y presidente del FEM, Klaus Schwab, afirma que se abre “una era de modestia” (4), anunciando una pobre superación de la crisis, con bajos niveles de crecimiento (un 2,9% informado por EU para el 2010).

Un primer interrogante es si resulta correcto hablar de “nueva era” cuando aún sobrevive la situación de crisis de la economía mundial, donde el desempleo creciente continúa sido el efecto inmediato y evidente que sufren los sectores más desprotegidos en el capitalismo mundial. En EU el desempleo no baja del 10% y en España superó el 20%. Sin considerar la agresión y ofensiva que se mantiene sobre los recursos naturales, situación que agrava los peligros ambientales y afectan a recursos estratégicos como el agua y la tierra.

La crisis del “modelo productivo y de desarrollo” subsiste y es grave para pensar en términos de “nueva era”. La revuelta en los países árabes y el medio oriente da cuenta de situaciones que no siempre consideran los analistas del poder económico. Aludo al hartazgo de los pueblos a sus condiciones de vida, aunque no queden claras las alternativas económicas y políticas, generando por cierto un desafío para el pensamiento y la práctica por la emancipación.

El principal ejecutivo del Foro de Davos, Klaus Schwab, agrega que “en esta nueva realidad, somos nosotros, las víctimas colectivas, las que deben hacer el futuro más seguro. Y como ni los gobiernos ni las empresas solos podrán superar la complejidad de los desafíos globales, la frontera entre economía y política se va a hacer aún más pequeña”. (5)

Es muy curioso cómo se incluye a los victimarios, a los responsables de la crisis entre las víctimas. ¿Quiénes son los responsables de las políticas que llevaron a la crisis, sino el propio sistema financiero y económico internacional presente en Davos desde 1971? ¿Quién empujó y empuja la liberalización de la economía sino los partícipes habituales de Davos desde sus posiciones de poder?

Más interesante aún resulta la reflexión que alude al vínculo entre economía y política, especialmente para pensar en la respuesta a Davos que provendrá la próxima semana desde DAKAR, cuando se reúna del 6 al 11 de febrero de 2011, la contra cara del FEM, el Foro Social Mundial (FSM), cuya consigna por otro mundo posible se mantiene como realidad y desafío. Es la señal que proviene de África y del oriente medio, aunque no se conozca exactamente el rumbo futuro de superación.

Aquel “que se vayan todos” vuelve a reaparecer en el escenario político y económico global. El desafío está en la construcción de alternativas, que supone nuevos cursos para el pensamiento y la acción emancipatoria.

Nuevos modos y formas de producción y apropiación de la naturaleza, donde el buen vivir de las comunidades andinas nos ofrecen posibilidades para pensar en nuevos tiempos, pero sobre todo, nuevas formas de pensar el agrupamiento social con perfil y objetivo político para la emancipación y transformación social. Los renovados intentos de democratizar la economía y la sociedad venezolana con mecanismos de poder popular, especialmente de los trabajadores en la gestión empresaria son estímulos para pensar el nuevo tiempo. El ejemplo persistente del proyecto revolucionario en Cuba es también referencia, especialmente en tiempos de renovación sustentada en un gran debate y movilización d la población cubana.

La alusión andina por Bolivia o Ecuador como la referencia a Venezuela y Cuba son atinentes para discutir los límites de unos procesos complejos, especialmente en el sur de América, pero también en otros países de la región, que formulan un discurso antineoliberal sin sustanciar cambios profundos en la estructura económico social capitalista. El problema es el límite que se establece para la constitución de sujetos por la emancipación. Es un debate cotidiano en la política de nuestros países y también parte esencial de la discusión en el movimiento de movimientos, el FSM.

¿Es posible ir más allá de lo real existente? Se puede superar el posibilismo de que la realidad “es lo que hay”, como único imaginario posible. América Latina es un gran laboratorio para pensar al respecto, si se tiene la mira en las demandas de los pueblos por renovar y revolucionar las relaciones sociales, en la economía y en la política.

 

Notas:

1) Son datos del Departamento de Comercio de EU, leídos en el sitio de internet el 30-01-11: http://www.bea.gov/index.htm

2) Los datos sobre deuda externa están sacados de Eric Toussaint. Crisis Global. Del Norte al Sur del planeta: la deuda en todos sus estados. Presentación para Conferencia en Quito el 27 de enero de 2011, en la sede del Banco Central de Ecuador.

3) Amplia información sobre discursos y debates en: http://www.weforum.org/

4) El Foro Económico Mundial de Davos debate el nuevo escenario tras la mayor crisis desde 1930. En ámbito.com del miércoles 26 de enero de 2011 y consultado el 30 de enero de 2011 en: http://www.ambito.com/noticia.asp?id=565509

5) Ib.

 

Julio C. Gambina es profesor de Economía Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario. Profesor de posgrado en diversas universidades públicas de Argentina y el exterior. Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP. Integrante del Comité Directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, CLACSO.

 

Las asesinadas de Ciudad Juárez

* A Ciudad Juárez se la ha descrito recientemente como Tierra de Nadie, donde las instituciones legales han perdido el control ante la potencia armada de los cárteles de la droga. Sin embargo, los feminicidios nos muestran que la cadena causal es realmente la inversa.

 

Laura Carlsen/ CounterPunch/ Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

La vida de Marisela Escobedo cambió para siempre en agosto de 2008 cuando su hija de dieciséis años, Rubí, no volvió más a casa. Meses después fue en un basurero donde se encontró lo que quedaba del cuerpo de Rubí: 39 trozos de huesos calcinados.

Rubí pasó a ser una macabra estadística más en Ciudad Juárez, lugar con casi dos décadas de feminicidios. El asesinato de mujeres jóvenes, a menudo violadas y torturadas, llevó la infamia internacional a la ciudad mucho antes de que se convirtiera en el epicentro de la guerra contra la droga de Calderón y asumiera también el título de capital mundial del crimen.

Empero, para su madre, Rubí jamás podía convertirse en una estadística. Marisela sabía que un antiguo novio, Sergio Barraza, había asesinado a su hija. Como las autoridades no mostraban interés alguno por investigar el caso, empezó una cruzada de mujer sola por dos estados para llevar al asesino ante la justicia. La revista mexicana Proceso obtuvo recientemente los archivos de su caso. La odisea de Marisela le hizo ir siguiendo el rastro de un asesinato pero también el rastro del sexismo, de la corrupción y de la impunidad.

Es una odisea que termina el 16 de diciembre de 2010 cuando a Marisela -la madre- le volaron la cabeza en castigo a su continuada protesta por la ausencia de justicia para el asesinato de su hija de dos años antes.

 

Huellas de impunidad

 

Finalmente, Marisela Escobedo consiguió localizar a Barraza. Hizo que le arrestaran y le sometieran a juicio y vio por fin una posibilidad de que la justicia, que tan penosamente había tenido que buscar, le permitiera seguir adelante con su vida.

Pero en Ciudad Juárez, el término “justicia” es una broma de mal gusto, especialmente si eres mujer. A pesar del hecho de que Barraza confesó en el juicio y llevó a las autoridades ante el cadáver, tres jueces del estado de Chihuahua le liberaron. Marisela tuvo que ver como el asesino confeso de su hija salía del tribunal absuelto de todas las acusaciones por “falta de pruebas”.

Como consecuencia del incremento de las presiones por parte de las organizaciones de mujeres y de los derechos humanos, se abrió un nuevo juicio y Barraza fue condenado a 50 años de cárcel. Pero en ese momento hacía ya tiempo que había desaparecido sin que todavía haya podido detenérsele, a pesar del éxito de Marisela descubriendo su paradero y proporcionando información clave a policía y fiscales.

La historia no terminó ahí. Cada día, Marisela se levantaba para luchar por la justicia para su hija y buscar al asesino. Recibió múltiples amenazas de muerte. Respondía diciendo: “Si van a matarme, deberían hacerlo frente al edificio del gobierno a ver si así sienten todos algo de vergüenza”.

Y así ocurrió, dicho y hecho. Marisela llevaba sus demandas a la justicia desde la frontera de la capital del estado cuando un sicario se le acercó a plena luz del día, persiguiéndola y disparándole un tiro en la cabeza.

La historia de una familia había cerrado su círculo. Según todos los relatos, la muerte de Rubí se produjo a manos de un novio maltratador. Sin embargo, la muerte de Marisela vino facilitada por un sistema abusivo que trató de protegerse ante su determinación para denunciar su injusticia. No se conoce la identidad del sicario, pero la responsabilidad recae claramente en los miembros de un estado que, en el mejor de los casos, son incapaces de defender a las mujeres y, en el peor, culpables de complicidad en los asesinatos.

 

Violencia de género y violencia de la droga

 

A Ciudad Juárez se la ha descrito recientemente como Tierra de Nadie, donde las instituciones legales han perdido el control ante la potencia armada de los cárteles de la droga. Sin embargo, los feminicidios nos muestran que la cadena causal es realmente la inversa.

Hace diecisiete años, Ciudad Juárez empezó a registrar un número alarmante de casos de mujeres torturadas, asesinadas o desaparecidas. Durante décadas, las organizaciones feministas nacionales e internacionales presionaron al gobierno para que hiciera justicia. A su vez, el gobierno formó comisiones que cambiaban de siglas y directores con cada nuevo gobernador. Todos ellos compartían un rasgo distintivo: nunca conseguían llegar a parte alguna para resolver los crímenes de violencia de género y mucho menos para prevenirlos. Las recomendaciones al gobierno de México se amontonaban junto a los cadáveres: misiones de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos proveyeron de alrededor de 200 recomendaciones para proteger los derechos de las mujeres, cincuenta de ellas referidas sólo a Ciudad Juárez.

El asesinato de Marisela se produjo un año después de que el Tribunal Interamericano para los Derechos Humanos emitiera una resolución en la que se hablaba de la negligencia del gobierno mexicano respecto a los asesinatos de las mujeres jóvenes. La resolución sobre el caso “Campo de Algodón” –llamado así por el solar donde el 21 de noviembre de 2001 se encontraron los cuerpos de tres mujeres- incluye una lista de medidas y reparaciones, la mayor parte de las cuales fueron rechazadas o ignoradas.

Desde los casos analizados en la resolución del Tribunal mencionado, la guerra de la droga emprendida en Ciudad Juárez por el gobierno mexicano, con el apoyo de la Iniciativa Mérida estadounidense, ha producido una cifra record de 15.273 homicidios en 2010 (con un total de 34.612 muertes desde que Calderón lanzara la ofensiva hace cuatro años). La estrategia se ha centrado en el uso de la violencia frente a los cárteles del narcotráfico para interceptar los envíos y capturar a los señores de la droga. Se ha basado en la militarización de la ciudad, lo que ha llevado una violencia a la región que nadie podía imaginar.

Irónicamente, el presidente Felipe Calderón declara que los objetivos de la guerra contra la droga buscan aumentar la seguridad pública y fortalecer las instituciones legales. Pero la historia de los crímenes de género y la respuesta del gobierno revela los errores fundamentales de los actuales esfuerzos de lucha contra el narcotráfico y los fallos de un sistema que prácticamente garantiza la impunidad a través de un cóctel de corrupción institucional, sexismo, racismo, incompetencia e indiferencia.

Dado el historial de injusticia institucionalizada, la guerra contra la droga en Juárez se cortocircuitó desde el principio. La secuencia lógica de investigación, arresto, enjuiciamiento y castigo sencillamente no existe ante la ausencia de un sistema eficiente de justicia. Al desestabilizar el tráfico transfronterizo de los cárteles de la droga y lanzar guerras fuera de control, el gobierno desató una tormenta de violencia en relación con la droga a la que ni la policía ni las instituciones legales pueden hacer frente porque estas instituciones son disfuncionales. En ausencia de instituciones de apoyo o de una estrategia coherente, era de prever la explosión resultante de esa confrontación directa con los cárteles de la droga. Si algo nos muestra la tragedia de las cruces rosas erigidas en el desierto para marcar los casos sin resolver de las mujeres asesinadas, es que el problema fundamental consiste en que, en Juárez, las huellas llevan hasta el mismo gobierno. Hasta que no se ponga fin a la impunidad, la región seguirá atrayendo a la delincuencia, común u organizada, o simplemente perversa.

En ese entorno, los feminicidios en Juárez no sólo no se han resuelto nunca sino que han aumentado de forma espectacular –casi 300 en 2010-, junto con las tasas globales de homicidios. La guerra contra la droga del gobierno ha estimulado más violencia de género en lugar de disminuirla. Acoge a los que cometen asesinatos y otras barbaridades contra las mujeres al hacer del asesinato una parte normal de la vida diaria. Fomenta una sociedad armada donde las personas demasiado pobres para poder marcharse no tienen otra posibilidad que la de meterse bajo tierra para que no las machaquen por todos lados. No sólo Juárez acoge a asesinos, torturadores y violadores de mujeres, también les atrae.

La vulnerabilidad de las mujeres aumenta. Durante años, la impunidad le ha dado carta blanca a los asesinos de mujeres que encontraban que las trabajadoras de las maquiladoras eran objetivos especialmente fáciles para la tortura, actos de sadismo, violación, asesinato y otros actos posiblemente relacionados con las películas sobre asesinatos reales (snuff movies) y las redes internacionales de la delincuencia, todo ello encubierto por funcionarios del gobierno. Últimamente, los defensores de los derechos humanos de las mujeres se han convertido también en blanco. Poco después del asesinato de Marisela, se encontró a Susana Chávez asesinada y con una mano amputada. Chávez era una poeta feminista que acuñó la frase “¡Ni una muerta más!” que se convirtió en el eslogan del movimiento de mujeres de Juárez. Las mujeres activistas sienten como si se hubiera abierto una veda contra ellas.

 

La respuesta de la sociedad civil

 

El único rayo de luz ha surgido de la respuesta de la sociedad civil mexicana. Tras el asesinato de Marisela, una de las ex directoras de una de las comisiones del gobierno, Alicia Duarte, escribió una carta abierta al presidente Calderón:

“Hace tres años, cuando dejé mi puesto de Fiscal Especial para la Atención a los Crímenes Relacionados con Actos de Violencia Contra las Mujeres en la Oficina del Fiscal General, indiqué claramente que lo hacía por la vergüenza que sentía de pertenecer al corrupto sistema de justicia de mi país. En estos momentos, esa vergüenza vuelve a invadirme y me quema la piel y la conciencia, por tanto debo unirme a la indignación de todas las mujeres de este país que, al saber del asesinato de Marisela Escobedo Ortiz y de los ataques contra su familia de hace pocos días, se han puesto a reclamar justicia…”

Mujeres y hombres se han manifestado por todo el país exigiendo que se resuelvan los procesos de Marisela y Rubí, pidiendo el fin de la impunidad que protege en cientos de casos a los asesinos y obligando al gobierno a cumplir con las recomendaciones para proteger a las mujeres e impedir más muertes. Sus protestas se han unido a un movimiento ciudadano de alcance nacional llamado “No Más Sangre”, en rechazo a la actual estrategia de la guerra contra la droga. Se ha llegado finalmente a un momento decisivo.

El asesinato de Marisela prácticamente en los escalones del Capitolio del Estado, simboliza la relación existente entre la violencia de género en las esferas privada y pública, entre el letal sexismo de hombres que matan a mujeres y los gobiernos que les permiten hacer impunemente lo que les viene en gana, entre una guerra contra el narcotráfico fuera de control y la ebullición de una duradera situación de crímenes de género sin castigo.

Nadie en el gobierno mexicano reconoce esas relaciones. Lo mismo podría aplicarse al gobierno de EU. El último informe del Departamento de Estado dio un aprobado a México en derechos humanos para que se autorizaran más apoyos a la Iniciativa Mérida para la guerra contra la droga. La indignación actual por el asesinato de Marisela y la nueva campaña “No Más Sangre” demuestran que el pueblo mexicano ha soportado ya suficientes excusas para la violencia en la que le están obligando a vivir.

Hasta que ambos gobiernos cambien de punto de vista ante la hipocresía de sus sistemas y políticas legales, la espiral de la violencia no hará más que continuar. En honor de Marisela y de tantas otras que se han atrevido a defender los derechos humanos y la justicia en México, es hora ya de que la sociedad civil a ambos lados de la frontera exija que se ponga fin al baño de sangre.

 

* Laura Carlsen es directora del Programa de Políticas para las Américas en Ciudad de México. Puede contactarse con ella en: lcarlsen@ciponline.org

 

Fuente: http://www.counterpunch.org/carlsen01212011.html

 

 

La revolución silenciada

* Algunos dirán que Islandia es una pequeña isla de tan sólo 300 mil habitantes, con un entramado social, político, económico y administrativo mucho menos complejo que el de un gran país europeo, por lo que es más fácil organizarse y llevar a cabo este tipo de cambios.

 

No sin mi bici/ Rebelión

Recientemente nos han sorprendido los acontecimientos de Túnez que han desembocado en la huida del tirano Ben Alí, tan demócrata para occidente hasta anteayer y alumno ejemplar del FMI. Sin embargo, otra “revolución” que tiene lugar desde hace dos años ha sido convenientemente silenciada por los medios de comunicación al servicio de las plutocracias europeas. Ha ocurrido en la mismísima Europa (en el sentido geopolítico), en un país con la democracia probablemente más antigua del mundo, cuyos orígenes se remontan al año 930, y que ocupó el primer lugar en el informe de la ONU del Índice de Desarrollo Humano de 2007/2008. ¿Adivinan de qué país se trata? Estoy seguro de que la mayoría no tiene ni idea, como no la tenía yo hasta que me he enterado por casualidad (a pesar de haber estado allí en el 2009 y el 2010). Se trata de Islandia, donde se hizo dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su execrable política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución.

Y todo ello de forma pacífica: a golpe de cacerola, gritos y certero lanzamiento de huevos. Esta ha sido una revolución contra el poder político-financiero neoliberal que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí por qué no se han dado a conocer apenas estos hechos durante dos años o se ha informado frívolamente y de refilón: ¿qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo? Y de paso confirmamos, una vez más por si todavía no estaba claro, al servicio de quién están los medios de comunicación y cómo nos restringen el derecho a la información en la plutocracia globalizada de Planeta S.A.

Esta es, brevemente, la historia de los hechos:

A finales de 2008, los efectos de la crisis en la economía islandesa son devastadores. En octubre se nacionaliza Landsbanki, principal banco del país. El gobierno británico congela todos los activos de su subsidiaria IceSave, con 300 mil clientes británicos y 910 millones de euros invertidos por administraciones locales y entidades públicas del Reino Unido. A Landsbanki le seguirán los otros dos bancos principales, el Kaupthing el Glitnir. Sus principales clientes están en ese país y en Holanda, clientes a los que sus estados tienen que reembolsar sus ahorros con 3 mil 700 millones de euros de dinero público. Por entonces, el conjunto de las deudas bancarias de Islandia equivale a varias veces su PIB. Por otro lado, la moneda se desploma y la bolsa suspende su actividad tras un hundimiento del 76%. El país está en bancarrota.

El gobierno solicita oficialmente ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), que aprueba un préstamo de 2 mil 100 millones de dólares, completado por otros 2 mil 500 millones de algunos países nórdicos.

Las protestas ciudadanas frente al parlamento en Reykjavik van en aumento. El 23 de enero de 2009 se convocan elecciones anticipadas y tres días después, las caceroladas ya son multitudinarias y provocan la dimisión del Primer Ministro, el conservador Geir H. Haarden, y de todo su gobierno en bloque. Es el primer gobierno (y único que yo sepa) que cae víctima de la crisis mundial.

El 25 de abril se celebran elecciones generales de las que sale un gobierno de coalición formado por la Alianza Social-demócrata y el Movimiento de Izquierda Verde, encabezado por la nueva Primera Ministra Jóhanna Sigurðardóttir.

A lo largo del 2009 continúa la pésima situación económica del país y el año cierra con una caída del PIB del 7%.

Mediante una ley ampliamente discutida en el parlamento se propone la devolución de la deuda a Gran Bretaña y Holanda mediante el pago de 3 mil 500 millones de euros, suma que pagarán todas las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum. En enero de 2010 el Presidente, Ólafur Ragnar Grímsson, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.

En marzo se celebra el referéndum y el no al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos. La revolución islandesa consigue una nueva victoria de forma pacífica.

El FMI congela las ayudas económicas a Islandia a la espera de que se resuelva la devolución de su deuda.

A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden internacional de arresto contra el ex-Presidente del Kaupthing, Sigurdur Einarsson.

En este contexto de crisis, se elige una asamblea constituyente el pasado mes de noviembre para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa. Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas. La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país. Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.

Y para terminar, otra medida “revolucionaria” del parlamento islandés: la Iniciativa Islandesa Moderna para Medios de Comunicación (Icelandic Modern Media Initiative), un proyecto de ley que pretende crear un marco jurídico destinado a la protección de la libertad de información y de expresión. Se pretende hacer del país un refugio seguro para el periodismo de investigación y la libertad de información donde se protejan fuentes, periodistas y proveedores de Internet que alojen información periodística; el infierno para EU y el paraíso para Wikileaks.

Pues esta es la breve historia de la revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis, reescritura de la constitución por los ciudadanos y un proyecto de blindaje de la libertad de información y de expresión. ¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos? ¿Se ha comentado en las repugnantes tertulias radiofónicas de politicastros de medio pelo y mercenarios de la desinformación? ¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no. Debe ser que a los Estados Unidos de Europa no les parece suficientemente importante que un pueblo coja las riendas de su soberanía y plante cara al rodillo neoliberal. O quizás teman que se les caiga la cara de vergüenza al quedar una vez más en evidencia que han convertido la democracia en un sistema plutocrático donde nada ha cambiado con la crisis, excepto el inicio de un proceso de socialización de las pérdidas con recortes sociales y precarización de las condiciones laborales. Es muy probable también que piensen que todavía quede vida inteligente entre sus unidades de consumo, que tanto gustan en llamar ciudadanos, y teman un efecto contagio. Aunque lo más seguro es que esta calculada minusvaloración informativa, cuando no silencio clamoroso, se deba a todas estas causas juntas.

Algunos dirán que Islandia es una pequeña isla de tan sólo 300 mil habitantes, con un entramado social, político, económico y administrativo mucho menos complejo que el de un gran país europeo, por lo que es más fácil organizarse y llevar a cabo este tipo de cambios. Sin embargo es un país que, aunque tienen gran independencia energética gracias a sus centrales geotérmicas, cuenta con muy pocos recursos naturales y tiene una economía vulnerable cuyas exportaciones dependen en un 40% de la pesca. También los hay que dirán que han vivido por encima de sus posibilidades endeudándose y especulando en el casino financiero como el que más, y es cierto. Igual que lo han hecho el resto de los países guiados por un sistema financiero liberalizado hasta el infinito por los mismos gobiernos irresponsables y suicidas que ahora se echan las manos a la cabeza. Yo simplemente pienso que el pueblo islandés es un pueblo culto, solidario, optimista y valiente, que ha sabido rectificar echándole dos cojones, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.

El país ya ha iniciado negociaciones para entrar en la Unión Europea. Espero, por su bien y tal y como están poniéndose las cosas en el continente con la plaga de farsantes que nos gobiernan, que el pueblo islandés complete su revolución rechazando la adhesión. Y ojalá ocurriera lo contrario, que fuera Europa la que entrase en Islandia, porque esa sí sería la verdadera Europa de los pueblos.

 

Fuente: http://nosinmibici.com/2011/01/23/2073/

 

 

 

Budismo y ética: ¿qué hacemos con nuestros malos sentimientos?

* Para la ética budista cualquier sentimiento que nace con la impronta del apego o de la aversión es un sentimiento malo. Tanto los de apego como los de aversión conducen al sufrimiento y al malestar existencial. ¿Por qué? Simplemente porque todos nuestros malos sentimientos surgen de cosificar y tratar a los flujos de sucesos (personas, situaciones, lugares y cosas) como si fueran algo fijo, aislado, permanentes y sustanciales, como “cosas”.

 

Jorge García Montaño

Enclaves del pensamiento, Vol. III, Núm. 5, junio-sin mes, 2009, pp. 101-113

Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México

http://www.redalyc.org

La sabiduría oriental más antigua en el contexto del budismo dice que en los seres humanos realmente sólo existen dos emociones sustantivas: el amor y el miedo. Todos los demás sentimientos, buenos o malos, son ramas de estos dos árboles inmensos. En el campo del amor y el miedo jugamos todas nuestras partidas tanto con uno mismo como con los demás.

La idea que articula este ensayo reside en una hipótesis bastante simple pero que implica un verdadero desafío tanto intelectual como vivencial: la naturaleza del ser humano es bondadosa y pacífica,1 como lo establece el Dalai Lama en sus enseñanzas. Biológicamente nuestra estructura física y corporal está diseñada más para el abrazo y la ternura, que para la agresión y los actos ofensivos. No tenemos colmillos como la mayoría de los mamíferos carnívoros; nuestras uñas son delgadas, nunca se convierten en pezuñas. Nuestro cuerpo carece de partes resistentes como caparazones. Nuestros brazos y manos son delgados en general, más predispuestos a la caricia que al golpe. Somos tan débiles que todas las armas que hemos inventado de cierto modo lo que hacen es suplir nuestro déficit fisiológico.

Seguramente todos ustedes se preguntarán por qué, si somos de naturaleza compasiva y bondadosa, existe tanto mal y problemas en nuestras sociedades y en nuestra vida personal. Al respecto, Gueshe Sonam Rinchen, un viejo monje budista tibetano, hace referencia a la realidad actual con estas palabras: “el ambiente físico está lleno de los resultados de nuestras acciones negativas. Las cosechas se pierden o disminuyen, las medicinas pierden el poder de curar, los recursos naturales se están agotando, la comida no tiene nutrientes, hay un surgimiento de enfermedades nuevas y las antiguas regresan de forma más virulenta. Hay más ladrones y criminales y las personas son mentirosas y explotadoras más que nunca. Los elementos básicos están en desequilibrio y abundan los desastres naturales. Hay una plétora de condiciones negativas externas e internas.2

Para la teoría budista, el mundo que vivimos está hecho primariamente por la mente. Es ella la creadora del mundo que experimentamos. En El Dhammapada se establece que:

Somos lo que pensamos. Todo lo que somos surge con nuestros pensamientos. Con nuestros pensamientos construimos el mundo. Habla y actúa con mente impura y los problemas te seguirán como sigue la carreta al buey ensimismado… Habla y actúa con una mente pura y la felicidad te seguirá como tu misma sombra, inseparable.3

En el contexto del dharma, es decir, las enseñanzas dadas por Buda hace un poco más de 2 mil 500 años, mente significa no sólo los procesos mentales asentados en el cerebro, sino también las sensaciones, sentimientos y emociones que el cuerpo experimenta. En pocas palabras, hay que entender por mente todo aquello que nos sucede. Mente, por lo tanto, es espíritu.

Cuando se habla de que construimos el mundo con la mente, lo que se quiere decir es que todo lo que nos rodea fue antes un proceso diseñado en y por la mente. Aquí mismo, la ropa que usamos, los asientos donde estamos, la estructura de este auditorio, los jardines, nuestros libros, celulares y computadoras; todo ha sido antes una idea, un pensamiento. Pues bien, de acuerdo con la misma mecánica podemos afirmar que todos los hechos y circunstancias que vivimos han sido previamente definidos de algún modo por la mente. Toda experiencia que vivimos, ya sea agradable, desagradable o neutra, es consecuencia del modo en que reacciona la mente a los estímulos internos y externos.

Si así son las cosas, entonces podemos inferir que nuestra sociedad, y en general la cultura y la educación, está verdaderamente al margen de lo verdaderamente humano. Durante mucho tiempo nos hemos dedicado a estudiar y analizar todo aquello que tiene que ver con el mundo material, con el cuerpo. Por eso es lógico que las disciplinas médicas, biológicas y genéticas sean ahora las áreas que mejor desempeño tienen en las ciencias en general. También nos hemos abocado con gran esmero a construir un mundo externo que satisfaga nuestros placeres sensitivos. Todo el marketing actual está enfocado a satisfacer los deseos que saturan nuestros sentidos.

La cultura occidental se ha especializado en la lógica, la razón, la materia y en las formas externas. Biológicamente hablando, hemos fomentado el desarrollo del hemisferio cerebral izquierdo; lo cuantitativo y lo medible, los índices y las tasas, los porcentajes y las curvas logarítmicas parecen ser el sustento natural para pensar el mundo. En cambio, hay un franco déficit de atención en las cualidades que residen en el hemisferio derecho: la intuición, la pasión, la poesía, el sentido, las estructuras y sistemas inmateriales de la conciencia y la sabiduría.

El costo que estamos pagando por este desequilibrio entre la lógica y la intuición, entre el dato y el corazón, es impresionante; a decir verdad nos encontramos en una situación desastrosa. Si bien es cierto que cada uno de nosotros tenemos el potencial para ser personas buenas y felices, también tenemos las condiciones para ser personas malas y perjudiciales. Las facetas del bien y el mal conviven en nuestro mundo.

En cada mente residen cientos de tendencias hacia el egoísmo, la agresividad y la maldad. Son los llamados malos sentimientos los que nos hacen sufrir, y como sufrimos, sentimos la necesidad de hacer sufrir a los demás. Desde el punto de vista de la práctica y el estudio budistas, lo que importa, antes que nada, es reconocer que en cada uno de nosotros habitan ángeles y demonios. Cada una de las intenciones y motivaciones para actuar pretende dominar toda la existencia.4 Hay múltiples opciones, pero sin lugar a dudas es mucho más fácil inclinarse por las voliciones negativas que por las positivas. Y esto tiene su razón de ser. Los resultados de los actos negativos parecen proporcionar satisfacción inmediata a nuestros deseos. Robar hace que en un momento tengamos lo que queremos; comer compulsivamente hace que saciemos el hambre en un instante; tener relaciones sexuales materialistas hace que desahoguemos intempestivamente importantes energías. El poder de las acciones negativas es que pretenden darnos una felicidad inmediata, de corto plazo y de modo seguro.

Pero todos por experiencia propia sabemos que los actos negativos, las conductas neuróticas y estresantes por satisfacer rápidamente nuestros deseos nos traen más problemas que felicidad. A la larga, dice el Dalai Lama, los aspectos negativos de nuestras vidas nos traen sufrimiento. Por eso, la ética budista puede resumirse en el siguiente postulado: “Toda acción positiva, amorosa y compasiva conlleva las semillas de la felicidad y verdadera satisfacción. Toda acción negativa, agresiva y egoísta conlleva las semillas del sufrimiento y del dolor”.

Ahora bien, en el contexto del budismo se parte de que el impulso natural del ser humano es ser feliz, estar en paz y satisfecho; no desea el sufrimiento ni la insatisfacción. La felicidad y el sufrimiento son estados mentales o, en palabras más claras, estados anímicos psicológicos. Bajo estas consideraciones podemos hacernos varias preguntas. Si nuestra naturaleza humana básica es bondadosa y protectora, lo cual nos debería llevar a estados de felicidad profunda y de contento, ¿por qué realizamos actos negativos cuyos resultados son la insatisfacción y el sufrimiento? ¿Dónde está el punto de quiebre entre nuestra naturaleza amorosa y nuestras acciones destructivas? Con mayor precisión: ¿de dónde surgen tantos malos sentimientos que nos hacen sufrir y que nos llevan el hacer sufrir a los que nos rodean? Lo más grave y lamentable es que hacemos sufrir a las personas que están más cerca de nosotros y a las que más amamos en la vida. De acuerdo con las enseñanzas de Buda, la raíz fundamental de nuestras experiencias de dolor y sufrimiento, de malestar y perturbación interna es la ignorancia, avidya en sánscrito. La ignorancia en este contexto no significa escasez de datos, información y análisis, sino que se refiere a la distorsión de cómo percibimos al mundo y a nosotros mismos. La ignorancia es ver de modo equivocado los fenómenos y las experiencias que vivimos debido básicamente a que las emociones y pensamientos surgidos como respuesta a los estímulos del mundo no son válidos; son modos de percepción engañosos, ilusorios y falsos.

Concebimos de modo erróneo las experiencias y los fenómenos porque se da un desencuentro, por no decir contradicción y enfrentamiento, entre la manera en que nuestra mente percibe y el modo real en que existen las personas, cosas, situaciones y hechos. Hay, pues, un desfasamiento entre mi percepción y el modo de ser de las cosas que vivo. La ignorancia es pensar, sentir y creer en cualidades y características que los fenómenos no tienen.

¿Cómo vemos las cosas, las personas, los hechos y circunstancias en la vida cotidiana? Pues las vemos como si fueran entidades aisladas, fijas, sólidas, definitivas y permanentes. Es decir, las vemos como si tuvieran existencia por sí mismas o como si tuvieran una esencia inmutable dentro de sí, una existencia inherente y autónoma respecto a todo lo demás. Y bueno, ¿cómo son entonces las cosas que vivimos? Pues son interdependientes, variables, indeterminadas e impermanentes.5 ¡En la vida cotidiana vemos el mundo al revés! Y precisamente debido a que tenemos una percepción equivocada, nuestros pensamientos y emociones son perturbados y afligidos, esto es, se encuentran en tensión y en constante enfrentamiento con la realidad en que nos desenvolvemos. Entre más mal veamos las cosas, más perturbaciones mentales y más aflicciones emocionales habrá. Éstas, a su vez, son la materia prima de la que abrevan los malos sentimientos; éstos que nos empujan a acciones egoístas y negativas, que nos hacen daño a nosotros mismos y a los demás.

Podemos definir como un círculo vicioso perverso este proceso de la ignorancia.

La cadena funciona así: al tener una experiencia desagradable cualquiera, es decir, al reaccionar a un estímulo que afecta a uno o varios de nuestros seis sentidos,6 y que nos desagrada, generamos una emoción turbulenta; esta emoción es una forma de energía que busca afanosamente tomar lugar en el cuerpo, lo cual nos hace sentir inquietos y experimentar malestar y al mismo tiempo nos lleva de manera automática a realizar acciones compulsivas cuyos resultados obviamente serán negativos. Al experimentar esos resultados negativos y desagradables reaccionamos de modo neurótico, con lo cual favorecemos e incentivamos los elementos que constituyen una situación conflictiva, y ésta a su vez nos empuja de nuevo hacia una concepción o percepción errónea de la situación.

De esta manera podemos decir que las percepciones erróneas son productos mentales de situaciones conflictivas que nosotros mismos hemos creado. Las perturbaciones mentales y las aflicciones emocionales surgen de ver al mundo desde la perspectiva del ego, del yo, del egoísmo; procesamos todos los estímulos externos y todas las experiencias que vivimos en función del ego, de mis deseos y mis necesidades. Es así como observamos, pensamos, sentimos y actuamos.

El sentido de la vista contacta formas y desarrolla la conciencia visual; el sentido del olfato contacta los olores y forma la conciencia olfativa. Los sentidos del gusto, auditivo y táctil trabajan de igual modo. Es importante hacer notar que el sexto sentido es la mente, cuyo objeto de contacto son los pensamientos y las emociones; contiene la conciencia de la conciencia, o como se dice comúnmente “darse cuenta de que se está uno dando cuenta”.

Si la sensación del objeto es agradable, placentera, aceptable e interesante, entonces queremos poseerlo e integrarlo al campo de nuestra influencia y control.

En cambio, si el objeto es desagradable, indeseable, entonces lo que queremos es expulsarlo y excluirlo de nuestro campo de contacto. Y, por último, si el objeto no es importante para nuestros intereses, entonces carece de atención. Apego, aversión e indiferencia forman la tríada de los Tres Venenos Mentales. Ahora bien, cuando a un flujo de sucesos de cualquier entidad lo tratamos como objeto, es decir, como algo que se puede fijar, definir, solidificar y “detener” en el espacio y en el tiempo, lo hacemos con la finalidad de ejercer en él algunos de los Tres Venenos. Engañosamente las cualidades de los objetos de apego y de deseo aparecen como si fueran del objeto mismo: están cosificadas en el objeto como bueno, agradable, bello, sabroso, atractivo, delicioso, entre otras características positivas. Por ejemplo, el enamoramiento, el deseo de tener un auto nuevo y miles de pulsaciones de apego más conllevan esta actitud mental.

El proceso inverso ocurre cuando percibimos las cualidades de un objeto de aversión, cualidades como fealdad, insoportable, malo, odioso, entre muchas otras; son categorías que le imputamos a todo objeto desagradable: enemigos, lugares que no nos gustan, climas desfavorables y muchos otros. Es obvio que los sentimientos de apego y aferramiento hacia los objetos de deseo del ego aparecen como gentiles, buenos y amables. Los sentimientos de aversión y odio aparecen como malos sentimientos pues todos ellos incluyen agresión, rechazo y en muchos casos violencia.

Pero para la ética budista cualquier sentimiento que nace con la impronta del apego o de la aversión es un sentimiento malo. Tanto los de apego como los de aversión conducen al sufrimiento y al malestar existencial. ¿Por qué? Simplemente porque todos nuestros malos sentimientos surgen de cosificar y tratar a los flujos de sucesos (personas, situaciones, lugares y cosas) como si fueran algo fijo, aislado, permanentes y sustanciales, como “cosas”.

La acción de apego que lleva a la codicia y a la aversión, y que tienden a terminar en odio, requiere que nuestra mente congele el devenir que experimentamos en un tiempo y espacio dados. Y así es como catalogamos a una persona como mi enemigo, a la otra como amigo; o definimos tal ciudad como horrible, o aquella comida como espantosa, y así sucesivamente. Pero en realidad ninguna entidad, animada o no, es una forma congelada; todo es un devenir de causas y condiciones que hacen imparables los cambios que momento a momento experimenta toda entidad. Nada es, todo es devenir.

Ninguna cualidad positiva o negativa existe en sí misma en los objetos; todas ellas son imputaciones que hace nuestra mente sobre los objetos, según la sensación que hayamos experimentado en el contacto (mental, comunicativo o corporal) con el flujo de sucesos determinado por el objeto.

El problema es que no sabemos manejar los sentimientos; nos movemos como títeres entre las actitudes de apego, aversión e indiferencia, como si fueran los únicos esquemas de respuesta que podemos tener frente a las experiencias del mundo. Dos obstáculos sustanciales se presentan cuando deseamos superar los malos sentimientos:

1. Se establece cuando generamos pensamientos y emociones centrados en uno mismo, en la autoestima desmesurada, en el egoísmo; es decir, cuando nos vinculamos con los demás desde el territorio del egocentrismo.

2. El obstáculo que se interpone para la supresión de los malos sentimientos es asumir una actitud de apego y aferramiento al yo. Creemos, intelectual e intuitivamente, que el yo existe de modo inherente, para sí mismo y desde sí mismo, que existe como una entidad aislada, autónoma e independiente de todo lo que lo rodea. Los malos sentimientos surgen precisamente cuando tenemos el hábito mental de creer que existimos como una entidad alejada y aislada de los demás.7 En este punto, cabe preguntarse ¿por qué los malos sentimientos nacen cuando estamos ensimismados, es decir, cuando creemos que todo lo que experimentamos debe girar alrededor del yo?, ¿qué hay de malo en eso? Cuando deseamos, creemos y queremos que toda experiencia y contacto gire alrededor de nuestro yo, entonces forzamos a que el flujo de sucesos se comporte de acuerdo con nuestros deseos. En otras palabras, cuando actuamos bajo el mandato del ego, del egoísmo, sufrimos y hacemos sufrir a los demás porque propiciamos una fuerte agresión al tratar de exigir que los sucesos que ya ocurrieron debieron de ser de otro modo; que los sucesos que están ocurriendo sean de otra manera, y que los sucesos que van a ocurrir sean como nosotros deseamos. El pasado, el presente y el futuro quedan totalmente destrozados bajo el yugo del ego, de sus apegos y aversiones.

Dado que todo suceso, sea persona, cosa o hecho, es un flujo de eventos que no posee independencia ni autonomía, surge, se desarrolla y culmina en función de numerosos factores, causas primarias y condiciones secundarias de los cuales depende. Lo único que podemos controlar son nuestras reacciones frente a esos sucesos; por eso, todo lo que me pasa depende de mis estados mentales.

En otras palabras, lo más recomendable es tratar los malos sentimientos surgidos del apego, la aversión y la indiferencia, como estados mentales internos. Recordemos que las cualidades que les conferimos a los objetos de deseo y de desagrado son construcciones de la mente misma; antes de ser sentimientos, han de aparecer como pensamientos de adhesión frente a los sucesos que nos agradan, y de rechazo ante a los sucesos que nos desagradan.

La ética budista no es un esquema moralista y, por lo tanto, no impone qué hacer o no. Más bien surge como resultado de haber comprendido cómo nuestras percepciones equivocadas de la realidad hacen que realicemos constantemente acciones de apego, aversión o indiferencia; todas actitudes negativas. De ahí la importancia de comprender la realidad como es, como un flujo de sucesos siempre inacabado, indefinido, abierto, en perenne cambio. Una mente que se constriñe a impulsar y defender los deseos del ego, es una mente esclavizada al campo de sus intereses. En cambio, una mente no ensimismada, que piensa en los demás, que siente a los demás, sus sufrimientos y necesidades, es una mente abierta, amplia, lúcida y seguramente feliz.

Ahora bien, para no producir malos sentimientos, se requiere haber entendido, con todas sus implicaciones, las tres características o sellos de la realidad. La primera establece que todos los fenómenos son impermanentes: nacen debido a causas y condiciones, y se forman de partes; después crecen y se desarrollan, y en su momento desaparecen del mundo de las formas.

La segunda característica establece, también, que todos los fenómenos contienen elementos de sufrimiento. Todo es potencialmente dañino: podemos hacernos una herida con un lápiz o incluso con una hoja de papel; resbalar en un escalón y quebrarnos la cabeza. En fin, cualquier objeto, sin excepción alguna, es susceptible de hacernos daño en este mundo. Por eso se dice que toda existencia contiene ingredientes de malestar e insatisfacción.

La tercera y última característica de la realidad es que ningún fenómeno o entidad posee existencia inherente, de sí misma y para sí misma. Ya hemos expuesto esta idea: los fenómenos están vacíos de existencia inherente y autónoma. Aunque en la vida cotidiana las personas, cosas y hechos se presentan como aislados, fijos y definitivos, la verdad es que son efectos producidos por cientos de causas, están cambiando constantemente y son ambiguos. A este modo de ser de los fenómenos se le llama sunyata, en sánscrito. El yo mismo tiene esta cualidad: es insustancial, no existe en él nada que sea eterno, fijo, permanente ni definitivo. El yo, por el cual nos desvivimos y morimos, sólo existe como una imputación al conjunto del cuerpo y la mente; pero no existe por sí mismo ni para sí mismo. Únicamente se hace evidente en función de sus relaciones con los demás.

Al principio de este artículo establecimos que para el budismo el sufrimiento es resultado de una mala percepción de las cosas, de los fenómenos. Ahora ya podemos definir los errores de percepción que generamos debido a nuestra ignorancia al tratar a la realidad como si existieran en ella objetos de apego, aversión e indiferencia por sí mismos. También postulamos que los malos sentimientos surgen precisamente cuando percibimos erróneamente lo que experimentamos: cuando construimos o cosificamos como objetos mentales a un flujo de sucesos. Sufrimos porque, en un momento dado, el objeto mental solidificado choca con el flujo de sucesos que no se deja objetivizar. Los errores de percepción enturbian la mente y sustentan los sentimientos negativos. Básicamente son tres:

1. Considerar lo impermanente y cambiante como permanente y fijo; este error genera el miedo a que los fenómenos cambien; por desgracia siempre lo hacen, lo deseemos o no.

2. Tendemos a ver la felicidad donde hay sufrimiento. Éste es un nivel muy fino de la existencia. Pero se trata de que no somos capaces de ver el bienestar físico como una simple disminución del malestar. Comemos porque tenemos hambre; dormimos porque estamos cansados. Todo placer sensual y mental contiene un fuerte potencial de sufrimiento. Por ejemplo, si tenemos hambre y comemos más de lo debido de seguro nos dará indigestión.

3. Tomamos las experiencias negativas como fuentes de placer. Es un mecanismo parecido al del error anterior; de hecho, casi todo lo que hacemos para satisfacer nuestros deseos aparece como fuente de placer, pero termina en experiencia negativa. Por ejemplo, cuando compramos un auto nuevo y más tarde tenemos un grave accidente en él. La fuente de placer origina sufrimiento.8 La clave para resolver este asunto de los malos sentimientos reside en darnos cuenta de cómo distorsionamos las experiencias que nos suceden.

Las percepciones, interpretaciones y juicios sobre las personas con las cuales interactuamos y las situaciones que vivimos se sustentan en los criterios de agradable (apego), desagradable (aversión) e indiferencia (no me importa). Criterios que aparecen como cualidades de los mismos objetos, cuando son construcciones de nuestra mente. Esta confusión nos hace torpes y poco virtuosos para tratar con habilidad y asertividad los conflictos que la vida personal y social nos plantea.9

Los malos sentimientos aparecen cuando no sabemos reaccionar adecuadamente, es decir, de manera sensible, pacífica, abierta y constructiva, a las diversas dificultades que conlleva la existencia. Los malos sentimientos surgen porque no hemos adiestrado la mente para que reconozca, acepte y transforme las causas que originan felicidad y las que generan sufrimiento. Estamos muy acostumbrados a confundir la felicidad con la satisfacción y el placer; creemos que la felicidad proviene del mundo externo, de poseer cosas.

Cuando nuestras demandas por ser felices y no sufrir no se cumplen, que es lo más común, generamos sentimientos de ansiedad, miedo y frustración, que al acumularse se convierten en estados mentales de agresión, celos, envidia y odio. En gran medida, estos sentimientos crecen en la medida en que nos sentimos importantes, en centro del universo. Por eso acostumbramos echarles la culpa a los demás, al clima, a la suerte y hasta a los astros cuando no se cumplen nuestros deseos.

En este contexto vale decir que todos los problemas provienen de las sensaciones desagradables. Trabajamos, luchamos y nos esforzamos por evitar estas sensaciones. No nos gusta la verdad del sufrimiento, la inevitabilidad de los cambios, de la impermanencia y de la insustanciabilidad porque en el fondo lo que deseamos con mayor vehemencia es tener estabilidad, una identidad durable, seguridad y pertenencia.

Ése es el sentido que tiene, por ejemplo, luchar por un apellido, por un buen nombre, por una identidad profesional, por conservar un patrimonio, tratando de olvidar la terrible verdad de que todo eso tiene la propensión inevitable de desaparecer, de ser destruido, a veces sólo en unos cuantos segundos. Nos encanta creer en la existencia inherente porque así tenemos la ilusión de convertir lo que es realmente impermanente en permanente, lo que es insustancial en sustancial y lo que es sufriente en placer.

Cuando las cosas no son como queremos, surgen de inmediato los malos sentimientos como una respuesta egocéntrica al modo de ser propio de los fenómenos y circunstancias que vivimos. El odio —y todas sus derivaciones— es producto de una mente perturbada que imputa la cualidad de desagradable al objeto odiado; además, como suele suceder, exagera mucho las cualidades negativas. Por tanto, es la máxima expresión de los malos sentimientos. Pero entonces, ¿qué hacemos con nuestros malos sentimientos? Repasemos rápidamente las hipótesis que hemos planteado. Primera: acciones negativas, que hacen daño a uno mismo y a los demás, producen las causas y las condiciones del sufrimiento. Acciones positivas, que benefician a los demás, producen estados de felicidad. Sufrimiento y felicidad son estados mentales en la medida en que responden a las diversas circunstancias existenciales.

Segunda: los malos sentimientos nacen de percepciones equivocadas de cómo es la realidad. Estimamos a nuestro ego como lo máximo, centralizamos todos nuestros criterios y demandas en nuestras motivaciones, pensamientos, emociones y acciones en el yo, ya que creemos que somos lo más importante del universo. El yo no es algo fijo ni permanente, sino inestable e inseguro como todos los demás fenómenos mentales. Por más que deseemos que no sea así, siempre será algo indeterminado, ambiguo e impermanente.

Tercera: la codicia, el odio y la indiferencia son los venenos que destruyen la paz mental; ésta es indispensable para tener buenos sentimientos y realizar acciones positivas a favor de los demás. Mientras sigamos produciendo estos venenos, es decir, reaccionando con apego a lo que nos gusta, con aversión a lo que nos desagrada y con indiferencia a todo aquello que no nos importa, no dejaremos de tener mentes perturbadas y emociones aflictivas. Si hay pensamientos y emociones negativos sólo se pueden esperar acciones negativas que destruirán el bienestar de uno mismo y de los demás.

Por lo tanto, a los malos sentimientos hay que manejarlos con ética; es decir, primero es necesario reconocerlos como tales, sin culpa, sin tratar de reprimirlos, tampoco sublimarlos ni mucho menos ignorarlos. Así son y punto.

Segundo, al reconocerlos podemos aceptarlos, tener una idea clara de por qué los sentimos y que son originariamente puro pensamiento. Y tercero, aprender a transformar la energía que conllevan los malos sentimientos en una fuerza que favorezca el bienestar de los demás, teniendo en cuenta que todo mundo sufre, y la mayoría de las veces mucho más que uno.

En resumen, se trata de adiestrar la mente en la sabiduría de cómo son los fenómenos en verdad y en la compasión que nos permite superar el egoísmo y el miedo, centrado en el ensimismamiento, para ayudar a que los demás dejen de sufrir y consigan las condiciones para alcanzar la felicidad, que es el verdadero amor. Como lo propone el Dalai Lama: de egoístas estúpidos hay que convertirnos en egoístas inteligentes, sabiendo que la felicidad y el bienestar de los demás nos producirá a nosotros mismos la felicidad y la paz, es decir, una vida sin miedo y sin ansiedades.10 El método más eficiente y asertivo para anular los malos sentimientos consiste en pensar y actuar en función de los demás, de sus necesidades y sufrimientos. Ésta es en esencia la ética budista.

 

* El autor es sociólogo, maestro en Economía por la UNAM y doctor en Población por El Colegio de México. Actualmente imparte cursos budistas y seminarios de meditación con base en los libros que ha publicado sobre el tema: El Budhadharma, El arte de estar bien, La pesadilla del samsara y Abandona tu yo. Están en proceso de edición dos libros más: La propuesta y Tesoros del corazón (Ediciones Pax). Vive en la ciudad de México y es el responsable de la Academia Budista Kalamas, página web: http://www.kalamas.org.mx

 

 

Arsenal negro

* En el país circulan ilegalmente al menos quince millones de armas (de las cuales el ochenta por ciento está en manos de la delincuencia), mientras que sólo dos millones 105 mil armas están registradas ante la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

 

Elpidio Hernández

El 29 de diciembre de 2010 The Washington Post publicaba en primera plana un artículo presumiendo el estricto control que se tiene de la comercialización de armas en nuestro país. “México tiene una de las leyes más duras para el control de armas en el mundo, un asunto de orgullo para los ciudadanos de la nación” detallaba el diario que ampliaba que en nuestro país las armas se venden únicamente a través de la Dirección de Comercialización de Armas y Municiones (DCAM), localizada en una ‘base militar segura’ con estrictos requerimientos para los posibles compradores.

El optimismo del rotativo estadounidense contrasta con las cifras presentadas por Amnistía Internacional y el Colectivo por la Seguridad con Democracia y Derechos Humanos en México, que estiman que en el país circulan ilegalmente al menos quince millones de armas (de las cuales el ochenta por ciento está en manos de la delincuencia), mientras que sólo dos millones 105 mil armas están registradas ante la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

En México, quien quiere un rifle de caza o un arma autorizada, la puede obtener de modo más o menos sencillo por la vía legal, y para quien requiere algo más sofisticado como un rifle de asalto Barrett o un AK-47 solamente tiene que acudir al mercado negro. Aunque legalmente la Sedena es la única dependencia facultada para importar y vender armas en nuestro país, la realidad es que en algunos puntos del territorio nacional las armas se expenden o se rentan a la par de cualquier película pirata; fuentes periodísticas afirman que en el barrio de Tepito se pueden encontrar pistolas, rifles, escopetas, granadas y hasta fusiles de asalto que pueden comprarse o rentarse hasta en 240 pesos.

En nuestro país la posesión de un arma de fuego es legal siempre y cuando se registre ante la Secretaría de la Defensa Nacional, se trate de un calibre autorizado por la dependencia y se conserve en el domicilio. Y es que la Constitución, en su artículo 10 ampara a todos los todos los ciudadanos para tener un arma en su vivienda “para su seguridad y legítima defensa”.

Según la página de internet de la Sedena cada ciudadano tiene derecho a poseer hasta diez armas en su domicilio, con la salvedad de que nueve de ellas deben ser largas y con características deportivas y sólo una puede ser pistola o revólver calibre .22. Si no es así, únicamente puede poseer un arma corta para protección personal, mientras que como coleccionista se está facultado para poseer la cantidad que desee, previo permiso de la dependencia.

Cualquier ciudadano que tenga sus documentos en regla puede adquirir un arma de forma legal, sólo debe realizar el trámite de permiso extraordinario de adquisición de arma de fuego ante la Dirección General del Registro Federal de Armas de Fuego y Control de Explosivos, entregando un formato de solicitud con los datos generales y cubriendo los siguientes  requisitos: copia de la cartilla militar; carta de trabajo especificando puesto, antigüedad y percepciones; carta de antecedentes no penales; comprobante de domicilio y una identificación personal.

El tiempo de respuesta es de alrededor diez días hábiles, quienes son calificados como aptos para adquirir un arma lo pueden hacer en la dirección de Comercialización de Armas y Municiones ubicada en el municipio mexiquense de Naucalpan, aunque también la pueden adquirir con un particular y solicitar su legalización ante la Sedena. La ventaja de adquirir armas en la DCAM es que se obtiene un artefacto nuevo, de manera legal y registrada a nombre del propietario.

Los costos de los permisos son relativamente baratos, pues por un permiso extraordinario para la adquisición de arma de fuego sólo se pagan 85 pesos, mientras que por concepto de registro de arma el costo es de 35 pesos.

Aunque la Constitución ampara el derecho de los mexicanos para tener un arma, las leyes que regulan la posesión son muy estrictas y hace que sea muy difícil tenerlas con mayor poder que una .22. De acuerdo con la ley Federal de Armas de Fuego un civil sólo puede poseer o portar pistolas de funcionamiento semiautomático de calibre no superior al .380 (9 mm.), quedando exceptuadas las pistolas calibres .38 Super y .38 Comando, y también en calibres 9 mm., las Mausser, Luger, Parabellum y Comando. También se puede ser dueño de revólveres en calibres no superiores al .38 Especial, quedando exceptuado el calibre .357 Magnum; mientras que los ejidatarios, comuneros y jornaleros del campo, fuera de las zonas urbanas, podrán poseer y portar con la sola manifestación, un arma de las ya mencionadas, o un rifle de calibre .22, o una escopeta de cualquier calibre, excepto las de cañón de longitud inferior a 635 mm. (25), y las de calibre superior al 12 (.729 ó 18. 5 mm.).

Legalmente, la portación de un arma de fuego es mucho más complicada pues requiere de una licencia expedida por la Defensa Nacional, que emite licencias particulares y oficiales tanto a ciudadanos como a corporaciones de seguridad públicas y privadas. Entre los requisitos que solicita la Sedena para otorgar una licencia, además de los ineludibles datos generales se deben presentar las siguientes referencias: demostrar que los ingresos son ganados honestamente, no tener antecedentes penales, haber cumplido la obligación militar, no tener impedimento físico o mental para el manejo de las armas (demostrándolo con al menos dos estudios médicos), no haber sido sentenciado, no consumir drogas, enervantes o psicotrópicos, pero sobre todo acreditar ante la instancia la necesidad de portar un arma.

En los últimos años el flujo de armas que hay de Estados Unidos a México ha hecho que los cárteles de la droga hayan aumentado su capacidad de fuego y hoy cuenten con armas de última generación, muy superiores a las utilizadas por gendarmes municipales, estatales y federales. De acuerdo con la Secretaría de Gobernación, de diciembre de 2006 al 31 de julio de 2010 se han decomisado 84 mil 409 armas en el país, cifra que se ha triplicado respecto al periodo 2000 a 2004, cuando fueron aseguradas 26 mil 306 armas.

En Estados Unidos los procesos para adquirir un arma son bastante laxos y aunque las leyes federales establecen que debe haber un registro de las personas que las adquieren, la revisión no es muy minuciosa. De acuerdo a datos oficiales, existen más de seis mil 600 armerías operando al norte de la frontera y que según estimaciones del Sistema Nacional de Verificación Instantánea de Antecedentes Penales, en 2009 vendieron al menos catorce  millones de armas.

La armería Atlantic Firearms, en su página de internet que se puede consultar en la dirección http://www.atlanticfirearms.com ofrece prácticamente de todo. El catálogo muestra rifles AR15, AK47, metralletas UZI, rifles calibre .308 y .50, cargadores, balas y accesorios de todo tipo, como artefactos de visión nocturna, mirillas telescópicas, silenciadores y gatillos. Según la página de Internet, un AK-47 modelo Bullpup Semi-Auto Rifle, Cal. 7.26×39 mm se puede adquirir en 499 dólares, mientras que un rifle AR-15 M4 A3 Rifle del Ton se cotiza en 799 dólares, poco más de ocho mil pesos. La armería especifica que ningún pedido puede recogerse personalmente, ya que todas las órdenes son enviadas por servicio de mensajería, pero sugieren a los compradores que antes de elegir el arma que desean adquirir, deban verificar que sea legal en su estado, e indican que no envían armas fuera del país. Para conforte de la sociedad, advierten que es ilegal comprar un arma para otra persona, y antes de procesar la orden piden que les envíen por fax el nombre y la dirección de la armería donde se recogerá el arma. En el caso de rifles de asalto, exigen que el comprador coloque también su dirección. Todos estos documentos se envían por fax y ya está. La armería también informa a sus clientes que prácticamente cualquier persona puede comprar metralletas y silenciadores. “Sí, las metralletas y los silenciadores son legales. Si eres ciudadano americano y calificas para tener una pistola, entonces también calificas para tener una metralleta o un silenciador”, dice la publicidad de la armería. En las calles de ese país  los precios también se vuelven más económicos y un rifle de los llamados Cuerno de Chivo se puede comprar hasta en cien dólares.

En México, legalmente la Sedena es la única dependencia facultada para importar y vender armas, a través de la Dirección de Comercialización de Armas y Municiones. Aunque en ninguna página oficial existe un catálogo de lo que se ofrece, en la red los aficionados al deporte de la caza hacen circular los listados con los inventarios de la armería. De acuerdo a esa información, un rifle semiautomático calibre .22 LR de la marca Mendoza se cotiza en dos mil 200 pesos, mientras que un rifle calibre .22 WRM, de la marca Ceska Zbrojovka se vende en 784 dólares.

Una nota publicada en El Universal da cuenta de los precios que se manejan en el mercado negro de las armas. En Tepito, una pistola 9 milímetros nueva se consigue en doce mil pesos, mientras que un AK-47 se cotiza en quince mil, aunque los precios son más bajos si las armas han sido utilizadas o tienen alguna historia. Las granadas sólo se entregan mediante pedido y son entregadas en una semana.

La facilidad con la que se puede conseguir un arma ha hecho que los carteles de la droga hayan aumentado su capacidad de fuego. Tan sólo el 7 de noviembre de 2008 el Ejército Mexicano realizó un espectacular decomiso de armas en la ciudad fronteriza de Reynosa, que por la cantidad es considerado el más importante de nuestro país.

El arsenal decomisado fue de 500 mil cartuchos útiles de diversos calibres, 407 armas largas y cortas, 287 granadas, 67 chalecos antibalas, mil cargadores, dos lanzagranadas de 37 milímetros, catorce tubos de TNT, nueve cuadros de material explosivo y un lanzacohetes Law. Pero más allá de la cantidad decomisado, lo que más preocupó a los altos mandos militares fue el poder de fuego de las armas presentadas, pues en el armamento incautado iban siete rifles Barret M107 calibre 50 milímetros, catorce ametralladoras P90 y lanzadores múltiples de granadas 37 milímetros. Arsenal de lo más sofisticado que se puede encontrar en el mercado.

El Barrett, por ejemplo, fue usado por el ejército de Estados Unidos en Irak y Afganistán. Es un rifle de alto alcance y poder, pues llega a destruir objetivos hasta a 2 kilómetros de distancia y, aun a ese rango, logra perforar una placa de acero de 3 centímetros de grosor. El Barrett es calibre .50, munición que mide 13.8 centímetros de largo, más del triple que una bala de AK-47 que mide 3.87. Este rifle es un arma altamente destructiva, pues no sólo sirve para labores de francotirador sino que también llega a funcionar como antiaérea pues un disparo bien colocado en la transmisión de un helicóptero es suficiente para derribarlo. Por eso, a veces, los estrategas de fuerzas especiales se toman sus reservas a la hora de intentar una incursión con helicópteros en una operación de captura de algún capo importante.

El rifle P90, por su parte, también tiene su nivel de destructividad pues es capaz de disparar 900 veces por minuto, un volumen de fuego superior al “cuerno de chivo” y al AR-15, que son los rifles de asalto más usuales en el crimen organizado. Es también un arma de alta efectividad en la distancia media, pues es capaz de ofrecer precisión y volumen de fuego a 200 metros.

Un reporte del Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial detalla que al menos el ochenta por ciento de los quince millones de armas que circulan en el país están en manos de los delincuentes, esa cifra ha cobrado varias víctimas y tan sólo el pasado miércoles 19 de enero mientras la alcaldía de Toluca entregaba patrullas nuevas a los uniformados toluqueños, uno de sus compañeros era víctima de las balas de los delincuentes cuando acudió a atender un llamado de robo a casa-habitación en la colonia La Merced.   

 

 

La “ciudadanización” del IEEM o el contubernio para una elección de Estado

* En los casi quince años de vida del Instituto Electoral, no ha podido escapar a señalamientos tan fuertes como la asignación de contratos fraudulentos, la entrega de bonos millonarios a sus integrantes del Consejo General, compras de vehículos de lujo, hasta autoatentados.

 

Félix Santana Ángeles

Todo empezó con el singular anuncio de una eventual Alianza Electoral entre el PRD y el PAN para contender por la gubernatura del Estado de México el próximo julio del 2011. Sin mayor reflexión, dirigentes estatales dieron a conocer públicamente, su intención de enfrentar unidos, al grupo de intereses políticos y económicos más poderoso del país, el Grupo Atlacomulco.

En el Palacio de Gobierno, las luces de alerta se encendieron y la maquinaria gubernamental-legislativa construyeron la fórmula ideal para detener dicha intensión, la solución era la “Ley Peña”; fieles a sus prácticas, lo importante era la forma y para ello echaron mano de diputados a sueldo para presentarla, el debate fue agrio, se rompieron varios protocolos de la práctica parlamentaria, sin embargo, mantener  el control de los más de 140 mil millones de pesos de presupuesto anual estatal hacía que cualquier esfuerzo valiera la pena.

La bancada tricolor impuso su mayoría, eliminando de un plumazo las candidaturas comunes e imponiendo en el mejor estilo autoritario las coaliciones, que funden en un solo emblema a los partidos que eventualmente participarían unidos, este hecho complicaba sustancialmente la intención de participar juntos el PRD y el PAN, puesto que desdibujarían su identidad y los sectores más duros de cada partido amenazarían con no sumarse a tal intensión.

La nueva ley aprobada, disminuía los plazos para el desarrollo de las campañas políticas, con lo que se privilegiaba la utilización de los medios masivos de comunicación, como la televisión, la radio e internet, lo cual implica un costo mayor que una campaña pie-tierra.

En medio de esta fuerte embestida el nombramiento de los 45 órganos electorales distritales, que son quienes se encargarán de planificar, organizar y eventualmente calificar la elección de gobernador, no fue ajena a la estrategia global de aniquilar cualquier intento de unidad del PRD y el PAN.

En los procesos electorales previos se habría ensayado una fórmula que permitía la gobernabilidad de esos órganos, basada en el equilibrio, participación y consenso de los partidos políticos; igual que en el Congreso local, cundo se nombró a los siete consejeros electorales que actualmente conducen los destinos del Instituto Electoral del Estado de México, cuatro del PRI, dos del PAN y uno del PRD. Si bien es una distribución inequitativa de los espacios, gozó del respaldo unánime de la Legislatura.

Sin embargo, ante el evidente temor del PRI por perder la entidad más importante del país, se decidió romper el pacto político logrado durante varios años, con el que el Estado de México había logrado superar las crisis post-electorales, gracias a la participación de los diferentes actores partidistas en la construcción del árbitro electoral.

Es así, como desconociendo su propio origen, se impulsó una llamada ciudadanización de los órganos electorales, que no es otra cosa más que la mascarada para imponer a través de un método “científico” a aquellos aspirantes con mayores afinidades al PRI.

El modelo ciudadanizado, burló a miles de ciudadanos que honestamente participaron bajo las reglas establecidas en la convocatoria para la selección de los tres vocales por distrito, quienes encabezarían los órganos electorales.

La fuga del examen de selección brindó ventaja determinados aspirantes, la manipulación del sistema computacional con el que se calificaron los exámenes blindó la intensión de perfilar sólo a los elegidos y para garantizar que no hubiera errores en el método de selección se aplicó una entrevista por parte de los funcionarios electorales, que no pudo escapar a la subjetividad de cada uno de sus aplicadores.

Con todos y cada uno de esos vicios, los resultados que arrojaron las diferentes fases de la convocatoria no dejaron satisfechos a los diferentes grupos de poder al interior del partido que detenta el ejecutivo y se vieron en la necesidad de “afinar” su modelo de selección, incorporando nuevas variables que sólo se conocieron hasta el momento de su aprobación en el Consejo General del IEEM, dejando de lado la certeza, imparcialidad y profesionalismo que se supone debe privar en cada una de sus definiciones.

En los casi quince años de vida del Instituto Electoral, no ha podido escapar a señalamientos tan fuertes como la asignación de contratos fraudulentos, la entrega de bonos millonarios a sus integrantes del Consejo General, compras de vehículos de lujo, hasta autoatentados. A esta lamentable lista se suma una vez más dudas fundadas sobre su actuar con parcialidad. Preparando una elección de Estado desde los mismos órganos electorales que habrán de calificar la elección de gobernador.