Pueblo fantasma

* Los tawarghíes que han sobrevivido a la guerra se hacinan hoy en campos de refugiados como el de Fallah, al sur de Trípoli. Embarka Omar pertenece a una de las 100 familias que han encontrado refugio en los antiguos barracones de los obreros de una empresa de construcción turca. Las voces quebradas retumbando contra las paredes de uralita nos ayudan a reconstruir las piezas que faltan en el rompecabezas de la guerra de Libia.

 

Karlos Zurutuza/ IPS

Tawargha, Libia. Embarka Omar se desmorona ante las fotos de esta ciudad libia, donde nació y vivió hasta hace dos meses. “Algún día volveré”, se dice a sí misma esta joven de 25 años. Pero sabe que las terribles imágenes ante ella le dicen lo contrario.

Tawargha fue el cuartel general de las fuerzas del ahora fallecido líder libio Muammar Gadafi para el terrible asedio que el enclave rebelde de Misurata, 187 kilómetros al este de Trípoli, sufrió durante casi dos meses.

La que fue una vibrante localidad de 30 mil habitantes, la inmensa mayoría de raza negra, hoy no es más que un enorme “supermercado” en el que las familias de Misurata llenan sus vehículos con el botín de los saqueos.

Muchas de las casas han sido incendiadas, probablemente para evitar que sean reocupadas algún día por sus antiguos habitantes. Tawargha (“isla verde”, en lengua amazig) ya no es más que una ciudad fantasma en mitad del desierto libio.

Los tawarghíes que han sobrevivido a la guerra se hacinan hoy en campos de refugiados como el de Fallah, al sur de Trípoli. Embarka Omar pertenece a una de las 100 familias que han encontrado refugio en los antiguos barracones de los obreros de una empresa de construcción turca.

Las voces quebradas retumbando contra las paredes de uralita nos ayudan a reconstruir las piezas que faltan en el rompecabezas de la guerra de Libia.

“Cuando empezó la guerra, en febrero, muchos tawarghíes residentes en Misurata se volvieron a casa”, recordó Omar.

“Gadafi convirtió nuestra ciudad en un bastión desde el que dirigió el asalto contra Misurata y, de un día para otro, había casi tantos soldados como habitantes”, añadió.

Todavía estudiante de medicina, Omar se había ofrecido como voluntaria en el hospital de Tawargha para atender aquella emergencia.

“A principios de verano empezaron a faltar los suministros; la comida, las medicinas… ni siquiera había anestesia para las amputaciones. Los bombardeos eran incesantes, y en julio se fueron los últimos médicos que teníamos en el hospital; eran cinco coreanos”, recordó la joven, que sigue ayudando desde el botiquín en este campamento de refugiados.

Youssef Bashir recuerda muy bien la falta de asistencia médica. Habría sido padre en julio de haber podido llevar a su mujer embarazada al hospital Hisha, a 80 kilómetros al sur de Tawargha.

“Los soldados de Gadafi bloquearon los accesos y no nos dejaban salir. Decían que era para protegernos”, contó este extaxista, hoy sin vehículo ni ciudad por la que conducirlo. Durante toda la guerra se ha especulado mucho sobre el uso de civiles como escudos humanos en el lado gadafista. Sea como fuere, la situación en Tawargha se acabó volviendo insostenible para todos.

 

Huir del infierno

 

El asalto definitivo sobre Tawargha comenzó “oficialmente” el 10 de agosto, con un bombardeo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el que la coalición aseguraba haber “golpeado tres centros de control militar y dos arsenales de armas en las afueras de la ciudad”.

Sin embargo, testimonios recogidos tanto en este campamento como en el de Tarik Matar –a cinco kilómetros al sur de Trípoli- apuntan a que el acoso aéreo también golpeó el centro de la ciudad.

Dos días más tarde, Tawargha pasó del caos a un infierno que una marea humana luchaba por abandonar.

“La gente se nos cruzaba por la carretera suplicándonos que los sacáramos de allí. Íbamos ocho en el coche y no podíamos llevar a nadie más”, recordó Ahmed Farthini.

Aparentemente, muchos de aquellos que se quedaron huyeron a pie. Mohammed Jibril caminó durante dos días a través del desierto para llegar hasta Hisha, una travesía que este joven de 28 años no olvidará nunca.

“Calculo que éramos más de trescientos. Muchos caían exhaustos pero no podíamos hacer nada por ellos. Era una cuestión de pura supervivencia”, recordó Jibril. Aseguró que no deja de preguntarse si los familiares de aquellos que murieron en el desierto habrán recuperado sus cuerpos.

Hisha se convirtió en escondite para muchos de los refugiados, hasta que esta localidad a medio camino entre Misurata y Sirte fue también atacada. La terrible odisea continuaría luego hacia el este, hasta la localidad natal de Gadafi. E incluso más allá.

“Yo tenía familia en Sirte y pude quedarme –explica Wail Ahmad–, pero a muchos de otros les dijeron que alojarían a sus mujeres y a sus hijos en el colegio a condición de que se subieran a un camión para ir a luchar a Brega”, a 125 kilómetros al sureste de Bengasi, la capital rebelde.

Pero Brega tampoco tardaría en caer, por lo que la huída se produciría esta vez hacia el oeste, hacia la después aniquilada Sirte y la capital Trípoli, bajo control rebelde desde el 20 de agosto.

 

En Trípoli

 

“Cuando llegamos a Trípoli, vivíamos 60 personas en un piso durante un mes. Los hombres salían lo menos posible y las mujeres no lo hacíamos nunca. Muchos se quedaron en la playa porque Trípoli es un lugar muy peligroso para nosotros”, contó Embarka, refiriéndose al terrible acoso que ha sufrido la población negra en la capital libia en los últimos meses.

Ya el pasado 4 de septiembre, Human Rights Watch alertaba que “los arrestos arbitrarios generalizados y los abusos creaban un grave sentimiento de inseguridad en la población negra de la ciudad”.

Asimismo, Amnistía Internacional publicó varios informes a este respecto, muchos de los cuales señalaban inquietantes casos como el de un paciente de Tawargha que fue sacado del Hospital Central de Trípoli para ser “interrogado en Misurata”.

El Consejo Nacional de Transición (CNT) insistió en que “cualquier abuso, venga del lado que venga”, sería “investigado concienzudamente”.

No obstante, las declaraciones de Mahmud Jibril –el hasta hace poco primer ministro del CNT– en una comparecencia en el ayuntamiento de Misrata no invitaban al optimismo: “Respecto de Tawargha, mi punto de vista es que nadie tiene derecho a intervenir en este asunto excepto la gente de Misurata”.

En el campamento de Tarik Matar, Mabrouk Mohammed mostró a IPS con su computadora portátil un vídeo tomado el 1 de este mes, en el que un grupo de milicianos se llevaba a siete jóvenes del lugar.

Abdullah Tarhuni, comandante de Musa Binuser –una de las seis milicias presuntamente implicadas en el caso– se negó a hacer declaraciones al respecto, pero respondió sin vacilar cuando se le preguntó por un hipotético regreso de los refugiados a Tawargha.

“Tawargha ya no existe, en adelante se llamará “Nueva Misurata”.

El virtuoso

* Los análisis sobre su figura siempre son parciales, incluso los que provienen de su cercano grupo de colaboradores. Pero como todo en la vida, no es solamente un extremo lo que condiciona la actividad del aspirante presidencial más guapo en la historia del país. Peña tiene debilidades pero muestra fortalezas que en otros apenas están en proceso de desarrollo.

Miguel Alvarado

Mucho se ha criticado al ex gobernador Enrique Peña sobre sus verdaderas capacidades como estadista y funcionario público. De unos meses a la fecha, en todo el país se habla de sus evidentes carencias, fallas y la estudiada postura que en público ejecuta como si se tratara de un guión televisivo. Es casi imposible encontrarle algún lado positivo por el cual el electorado se incline por él en las próximas elecciones. Los análisis sobre su figura siempre son parciales, incluso los que provienen de su cercano grupo de colaboradores. Pero como todo en la vida, no es solamente un extremo lo que condiciona la actividad del aspirante presidencial más guapo en la historia del país. Peña tiene debilidades pero muestra fortalezas que en otros apenas están en proceso de desarrollo.

Una de ellas, la más importante tal vez, tiene que ver con un alto sentido de la lealtad. Enrique Peña se ha preocupado por ayudar a la gente en desgracia o a la que se le ha quitado la credibilidad por a quienes no la tienen por alguna sinrazón o equívoco. Esto incluye grupos y organizaciones sociales y políticas. Un ejemplo de primera mano lo representan Arturo Montiel, Carlos Salinas y Elba Esther Gordillo. Sería cándido creer que fue Peña quien los reunió y propuso su rescate moral, además de encumbrarlos en cargos de poder si es que gana la presidencia pero también pudo escoger a cualquier otro para participar en sus campañas.

De Arturo Montiel, tío del aspirante, se pensaba que su carrera política estaba terminada luego de ser balconeado por Televisa y Roberto Madrazo. Y así era. Seis años en el ostracismo y el vilipendio bastarían para terminar de retirar a cualquiera. Dos matrimonios y toda clase de señalamientos sobre enriquecimiento ilícito lo marcaron. Pero el buen corazón de Peña lo ha rescatado y ahora Arturo se pasea por todos lados, disfrutando de esa veda que milagrosamente le construyó el sobrino. No hay evento al que no asista y en todos reciben ovaciones atronadoras, que no justifican estar guardadas. Con Carlos Salinas de Gortari, a quien se ubica como el padrino del ex Golden Boy, sucede algo parecido. Aunque Salinas ha dominado la escena política de México los últimos años, no encontraba aceptación popular pero ahora se le han abierto toda clase de foros, incluidos los más recientes en la Universidad de las Américas, donde fue obsequiado con el grado de “celebridad” y en Yucatán, paseado en todo momento por la gobernadora Ivonne Ortega, aliada de Peña. Y la maestra Gordillo, a quien han calificado como el gran mal del país, pudo encontrar en Enrique un nuevo viento de esperanza para continuar su carrera política y apuntalar sus proyectos personales que terminarán, como es el país, en la obtención de la silla presidencial para su hija o su yerno.

La bonhomía del ex mandatario mexiquense también incluye al propio Humberto Moreira, en desgracia desde hace semanas por una deuda descomunal que dejó cuando gobernador y le alcanza para incluir a Emilio Chuayffet, ex secretario de Gobernación en los tiempos de Acteal, a Alfonso Navarrete Prida, tristísimo ex procurador mexiquense que perdonó al propio Montiel y a una serie de personajes que ya están felizmente trabajando en las campañas. Incluso es capaz de misericordia con el demandado presidente Felipe Calderón, a quien defendió valientemente luego de enterarse de que una partida de inadaptados lo culpa de genocidio. Y no es que se refleje en él ni que prevea que, llegado el momento, el caso de San Salvador Atenco vuelva a reventársele en la cara y él mismo sigua la suerte del panista.

El corazón del aspirante es grande y por él late un ritmo virtuoso. Sabe que hay empresas desangradas por el injusto pago de impuestos y a las que el negro humor de la ciudadanía hace trizas cada vez que puede. Es así, como dice en sus discursos, que casualmente ha invitado a Televisa en una oportunidad de oro para que sanee sus finanzas y genere miles de empleos para personas necesitadas. Para el noble Azcárraga creó una partida especial de casi 800 millones de pesos por año para el pago de publicidad, una nimiedad, ha dicho el propio Peña, más campañas extraordinarias que incluyen celebridades de la pantalla chica y donaciones al Teletón, como sugirió Montiel. Entre ellos dos otorgaron a esa empresa unos 7 mil millones de pesos como gesto de buena voluntad y ejemplo del “sí se puede”. Otros sufridos empresarios como la familia Hank, Juan Armando Hinojosa Cantú, sobrino del ex gobernador Jorge Jiménez y los toluqueños Maccise encontraron alivio para sus congojas. Hoy viven felices, más felices si es que se puede. Resulta imposible enumerarlos a todos y sería injusto dejar fuera a los agradecidos.

Pero eso no es todo. También el lado social de Peña ha sido ejercitado en los últimos seis años y ha llevado paz y armonía a pueblos rebeldes y pendencieros como San Salvador Atenco, donde un grupo de desharrapados pedían primero que no se expropiaran terrenos y casas donde viven y luego organizaron un violento zafarrancho contra indefensos policías que costó la vida de dos personas. Aunque armados, los policías sintieron el horror cuando escucharon las groserías con las que eran recibidos. Sus oídos fueron lastimados por terríficas mentadas de madre no pudieron defenderse cuando los rijosos les mancharon de sangre sus pulcros uniformes en una muestra de intolerancia hacia la higiene y buenas costumbres. Se tuvieron que bañar dos veces en un día, poniendo en riesgo el abasto de agua en la región, sin contar los gastos en jabón y toallas que quedaron inservibles luego de limpiar sus cuerpos prístinos pero regordetes. Algunos contrajeron enfermedades venéreas que les dificultaron seguir trabajando. Peña impuso la paz, hitleriana pero a fin de cuentas paz y algo similar ocurrió en San Antonio la Isla o con los manifestantes del desaparecido sindicato de la electricidad, a quienes se ignoró por desaseados por meses cuando se plantaron en la Plaza de los Mártires en defensa de una causa mal iluminada que causaba repugnancia cada vez algún funcionario debía pasar por allí. La entidad halló el paraíso social cuando todo aquello fue arrancado de raíz.

Por otro lado, también promovió la lectura entre sus allegados cuando se decidió la compra masiva de ediciones de libros que hablaban sobre él. Entregas enteras fueron retiradas de librerías y revisteros, previo pago, para que se repartieran en condiciones más favorables a la luz de tertulias secretas de conchas y chocolates en la intimidad de alguna sede secreta. Negocios de Familia, Tierra Narca y Si Yo Fuera Presidente redituaron enormes ganancias a los autores, quienes se enriquecieron gracias a semejante medida.

Todos los rubros fueron atendidos por su gobierno. Él mismo se declara dócil y obediente cuando le dijeron que debía decir determinados guiones en público y vestirse de tal forma. Incluso alcanzó el pináculo de la virtud cuando colaboró para que la deuda pública redujera su pesada losa. No quiso asustar a los contribuyentes ni generar miedo al dejar fuera los números de los PPS, que incrementaban hasta en 50 mil millones de pesos la pánica deuda y sólo reportó 30 mil. Sólo un estadista como él pudo haber aprobado algo así en beneficio de la paz social.

No cabe duda de que los vientos de cambio soplan para México.

Zona sur

* Esa tierra caliente que linda con el municipio-balneario de Valle de Bravo ha extendido en el turístico pueblo mágico las actividades ilegales. Para nadie es un secreto que una de las células más poderosas de La Familia habita en los cerros cercanos, donde tiene la oportunidad de esconderse pero también de conectar por veredas y bosques y, literalmente, hacerse humo en caso de necesidad. 

Miguel Alvarado

Carreteras en proceso eterno de descomposición y enormes valles, cañadas y montañas acompañan las rutas que llevan al sur mexiquense. Es una de las zonas más peligrosas del Edomex y quizás del país, pues allí se han asentado los cárteles del narcotráfico de La Familia, que desplazó a los Zetas en una batalla que duró meses pero que tuvo su desenlace en octubre del 2009 en el paraje de Cajón de Agua, en Luvianos, en un salvaje enfrentamiento entre ellos que dejó más de 50 muertos. En esa mini-guerra se emplearon rifles AK-47, de asalto R-15 y media decena de granadas de fragmentación. La batalla dejó honda huella en los habitantes de la región, quienes entendieron de una vez por todas qué era lo que estaba pasando cuando las autoridades silenciaron los sucesos y se abocaron a proteger a los maltrechos ganadores.

Dos años antes, los militares habían catalogado aquel lugar como uno de los más peligrosos pues era paso obligado de narcos, sicarios y droga entre Michoacán, el Edomex y Guerrero, pero además estaba medianamente disimulado. El entonces gobernador, Enrique Peña, aceptaba por esas fechas la presencia de narcotraficantes en ese sur recalcitrante que presentaba ya una macabra colección de sucesos como el asesinato de un ex alcalde de Tlatlaya, en agosto, cuando Enrique Hernández apareció baleado en la carretera de la guerrerense Ciudad Altamirano. También se recuerda la ejecución de dos familias enteras, masacradas en sus casas entre junio y julio y el asesinato de un subdirector de Gobierno municipal en Amatepec, también en agosto. Antes, en mayo, dos ejecutados más y dos ministerios públicos también se sumaban a la lista de violencia. Eso ni siquiera era el comienzo ni tampoco representaba una lista completa de los homicidios relacionados con el crimen organizado. Tampoco pintaba la participación de autoridades y agentes federales en un sistema de protección y venta de plazas a los criminales y que derivó en el incumplimiento de tratos por ambas partes que costaron vidas y cargos durante la administración peñista.

Hoy, la presencia del ejército es discreta pero se incrementa lentamente. Algunos pequeños retenes en Bejucos, ni siquiera de parada obligatoria y revisiones a autos de sospechosos por parte de federales en ciertos parajes rumbo a Ciudad Altamirano es lo que se puede observar a simple vista. La pobreza milenaria no abandona al campo pese a que las cabeceras municipales han cambiado su fisonomía y enormes casas con portones misteriosamente feos y gigantes asoman a las calles de Luvianos, Tejupilco e incluso rancherías donde las viviendas están dotadas de torres de observación, coquetamente disimuladas entre el caserío de adobes y tejas. Los militares han llegado desde hace meses, a poblaciones como Zacazonapan, Otzoloapan o Colorines pero están de paso o no tienen órdenes de detener a nadie.

Esa tierra caliente que linda con el municipio-balneario de Valle de Bravo ha extendido en el turístico pueblo mágico las actividades ilegales. Para nadie es un secreto que una de las células más poderosas de La Familia habita en los cerros cercanos, donde tiene la oportunidad de esconderse pero también de conectar por veredas y bosques y, literalmente, hacerse humo en caso de necesidad. Las últimas operaciones del ejército han logrado desmantelar centros de trasmisión que utilizaban los narcotraficantes y que tenía cobertura para aquella región. La logística criminal supone la adquisición de infraestructura propia y entrenamiento para usarlo. Pocas veces el ejército había entrado en Valle de Bravo, por otro lado el centro turístico elegido por estrellas de la televisión y empresarios mexicanos para vacaciones de fin de semana. Todavía ese sector no resiente demasiado la convivencia con La Familia pero el pueblo llano debe hacerlo todos los días, pues prácticamente todos los negocios que no cuentan con la amistad de alguno de los criminales deben pagar cuotas luego de ser amenazados. Los pobladores aseguran que las autoridades municipales están bajo advertencia y no pueden actuar por miedo o conveniencia. Así, un pueblo sin necesidad de leyes ahora debe obedecer a los nuevos conquistadores.

No todo es umbría en aquellos parajes soleados y repletos de agua, aunque nada garantice que un ejército sostenga la paz, que la cosa no sea la misma. Y es que mientras Peña levantaba las manos y declaraba sin fuerza desde la comodidad de su tribuna, Manlio Fabio Beltrones visitaba Mexicalcingo en el Edomex, en plan de medio turista, aquel domingo 27 de noviembre. ¿Qué hacía allí? ¿Quiénes lo recibieron? ¿Qué platicaron? Lo único que se sabe es que brilló por su ausencia en el lugar donde debió estar, a pesar de todo, para evitar suspicacias.

El sur mexiquense también se movía. Los líderes de La Familia en la Tierra Caliente mexiquense estaban de paseo por sus dominios. Allí platicaron, revisaron la tropa, pasearon por los pueblos muy quitados de la pena al mismo tiempo que sucedía en el PRI la ascensión de Peña y de que Carlos Salinas, dos días después, visitara la Universidad de las Américas en Puebla y fuera rechazado por los alumnos pero alcanzara a decir que el tricolor no pactará con el narcotráfico. Cierta razón le asiste a Cocoa Calderón, demasiado sabia como para abrir de más la boca cuando dice que el crimen determinó las elecciones michoacanas. Le faltó decir que no ganó porque a su hermano se le vencen con prontitud los contratos que logró en su sexenio y todo debe renovarse. Si los Godoy han sido relacionados con La Familia es cosa que nunca preocupó sino hasta que llegaron las elecciones. Ahora es demasiado tarde.

Las próximas elecciones para la presidencia de México pasarán en algún momento por el Triángulo de la Brecha, en la zona sur mexiquense que, aunque pobre y olvidada por el progreso de la oficialidad, camina muy oronda de la mano de otras ayudas que lograron lo que ningún gobernador en décadas. La realidad sobre la seguridad en el país no se resolverá con Peña pero tampoco con Obrador o el panista que consiga la candidatura. Ni siquiera contarán los 100 mil seguidores que el aspirante tricolor recolectó en su cuenta de twitter, un espejismo más para venderse en Televisa a quien lo quiera comprar.

Tepojaco: alto riesgo

* Titulado “La violación sistemática de derechos humanos como política de Estado”, se enfoca exclusivamente en la entidad gobernada hoy por Eruviel Ávila Villegas, el informe se convierte en un viaje de 103 puntos por los casos más importantes de represión en la administración peñista y recoge las historias de San Salvador Atenco, del luchador social Santiago Pérez Alvarado, los feminicidios y obras públicas que han afectado patrimonio de particulares, entre otros puntos, recordando además índices de pobreza y el dinero destinado a la procuración de justicia y sus resultados, además de las recomendaciones emitidas por la estatal Comisión de Derechos Humanos. En este espacio serán recordados, uno por uno, los ejemplos con los que fue elaborado el trabajo y cada semana será publicado íntegramente.

 

Nuestro Tiempo

Previa compra-venta de tierras ejidales, la Secretaría de Desarrollo Urbano del Gobierno del Estado de México (Sedur) publicó en su Gaceta del 3 de septiembre de 1999 la autorización del conjunto urbano denominado Lomas de San Francisco Tepojaco, en el municipio de Cuautitlán Izcalli. En la autorización mencionada, la Sedur permitió a la Constructora Profusa, S.A. de C.V. la realización de un complejo habitacional bajo el esquema de vivienda social progresiva. A dicha empresa le fue asignado el desarrollo de 11 mil 301 viviendas en una superficie de 2 millones 201 mil 315 metros cuadrados.

En la misma autorización se le impusieron ciertas obligaciones con relación al desarrollo en dicho lugar, mismas que consistían en áreas de donación, obras mínimas de urbanización, obras de infraestructura primaria y obras de equipamiento (jardines de niños, escuelas primarias, locales comerciales, unidades médicas, jardines vecinales, zonas deportivas y juegos infantiles, guardería infantil, locales de uso múltiples, entre otros).

Posteriormente, el 3 de enero del 2003, el Periódico Oficial del gobierno del Estado de México publicó la autorización que hiciera la misma Sedur sobre la subrogación parcial de la Constructora Profusa Cuautitlán, S.A. de C.V., a favor de la Constructora “Desarrolladora Metropolitana”, S.A de C.V., en la que se le asignó la cimentación de mil 617 viviendas en una superficie de 193 mil 151.06 metros cuadrados. Esto, aún a pesar de que por lo accidentado del terreno y su naturaleza arcillosa-lechosa, sólo una parte del área es habitable, debiéndose sustituir o preparar el terreno para su compactación. El estudio de mecánica de suelos expresa, además, la necesidad de construir muros de contención con determinadas características físicas. No obstante, los muros de contención existentes no cumplen con el diseño y especificaciones señaladas en el estudio de mecánica de suelos que se presentó para la autorización y el hundimiento de casas y pavimentos muestra la falta de compactación del terreno.

La autoridad municipal de Cuautitlán Izcalli otorgó dictámenes de viabilidad, licencias de construcción, dio los avisos de terminación de obra y permitió otros trámites que propiciaron el inicio de una construcción en un terreno irregular. Por su parte, la Secretaría General de Gobierno del Estado de México dio el dictamen de habitabilidad tal y como lo establecía la Ley de Asentamientos Humanos del Estado de México y ahora lo dispone el Código Administrativo del Estado de México. Cabe destacar que, en el plano federal, la normatividad del INFONAVIT, FOVISSSTE e ISSFAM señala que previo a la autorización del otorgamiento de los créditos, las viviendas debieron supervisarse, evaluarse y verificarse, con la finalidad de constatar que cumplieran con las reglas técnicas que los mismos organismos y la Comisión Nacional de Vivienda han expedido.

El Conjunto Urbano se empezó a habitar a finales del año 2002 y a principios del 2003. Contrario a la legislación vigente, se autorizó la habitabilidad sin que contara con la urbanización primaria. Hoy en día viven ahí 45 mil personas en condiciones de suma precariedad. Desde el primer momento se evidenció el desplazamiento del terreno, lo cual ha ocasionado daños severos a las estructuras de vivienda y mobiliario urbano. Las viviendas presentan hundimiento y algunas paredes de casas y escuelas se mueven tan sólo al ejercer un poco de presión. Además, por la porosidad de losas y paredes el ingreso del agua de lluvia es excesivo.

Tal situación se corrobora en diversos dictámenes de riesgo expedidos por la Sedur y la Dirección General de Protección Civil del Gobierno del Estado de México, así como por la Subdirección de Protección Civil del Municipio de Cuautitlán Izcalli. En dichos documentos todo el conjunto urbano ha sido dictaminado como de riesgo eminente y una zona de 500 metros ha sido catalogada como de alto riesgo. En esta última área se encuentran ubicados un jardín de niños, una primaria, un tanque cisterna general de agua potable, un tanque de reciclamiento de aguas negras y un deportivo. Sin embargo, las instancias de Protección Civil han omitido dictar medidas preventivas para salvaguardar la integridad de la población en resigo, argumentando que se trata de un conflicto entre particulares, es decir, entre los habitantes de las casas y las empresas constructoras. Por otro lado, las vialidades son insuficientes y presentan un deterioro que impide la libre circulación de vehículos particulares y públicos. A esto se suma la fractura de los tanques-cisterna generales y de las tuberías, lo cual incrementa la grave escasez de agua en el Conjunto Urbano.

A pesar de todas las irregularidades, hace dos años, tanto el gobierno estatal como el municipal autorizaron un cambio en los compromisos originales de las constructoras por obras que no benefician a los habitantes del conjunto urbano Lomas de San Francisco Tepojaco. Tales acuerdos se realizaron sin consultar previamente a los miles de vecinos y vecinas del lugar.

Como muestra de la misma opacidad y discrecionalidad en los cambios del proyecto original del Conjunto, es necesario destacar que existe un excedente de 187 viviendas construidas y que, en últimas fechas, se autorizó la construcción de cerca de dos mil departamentos llamados ecoviviendas en un área con un uso de suelo diferente al habitacional y que se suponía era un área de donación.

En el caso particular resulta inexplicable que después de 10 años de haberse autorizado el proyecto de Lomas de Cuautitlán, las empresas concesionarias no hayan terminado las obras de urbanización. Entre la infraestructura faltante se encuentra la construcción de cinco unidades médicas, dos escuelas primarias, un centro administrativo de servicios, un local de usos múltiples por cada cerrada, jardines vecinales, zonas deportivas, barreras arboladas, muros de contención y contramuros. Tales obras de interés social han sido sustituidas arbitrariamente por más casas y departamentos de calidad deplorable.

Esta situación de opacidad y arbitrariedad se ha presentado en múltiples ocasiones sin justificación alguna y en detrimento de los intereses de los grupos sociales implicados. Con ello, se perpetúan las condiciones de marginación de los habitantes de Lomas de San Francisco Tepojaco, pues desde hace años no cuentan con servicios públicos de calidad.

Por todos estos motivos, el señor Jorge Arzave y diversos vecinos han interpuesto recursos administrativos y amparos por violaciones al derecho a la vivienda adecuada. Los resultados, previsibles en un sistema judicial excesivamente formalista, han sido negativos. El Tribunal Contencioso Administrativo del Estado de México (dependiente del Poder Ejecutivo estatal) ha resuelto hasta el día de hoy siete juicios administrativos que, aunque reparan en formalidades legales, no observan el problema de fondo.

Sin embargo, peor ha resultado el hecho de que las autoridades han omitido verificar el cumplimiento de requisitos técnicos mínimos. Es evidente que ningún funcionario público, ya sea del INFONAVIT, del ISSFAM o del Estado de México, revisó la edificación de las casas y del equipamiento urbano. Por el contrario, avalaron graves omisiones que han decantado en la afectación estructural de las viviendas y en el deterioro de las vías públicas, los postes de luz y las líneas de agua potable.

Además, la Secretaría de Ecología del Estado de México expidió la autorización de impacto ambiental a la empresa constructora pese a que tan sólo 280 metros del Conjunto Urbano se encuentra el relleno sanitario “San José Huilango”. A pesar de que esta decisión se condicionó al cumplimiento de ciertas medidas, hasta el día de hoy el conjunto urbano no cuenta con mecanismos para aminorar la contaminación, por lo que se han incrementado las enfermedades entre sus habitantes.

De todo lo anterior ha dado cuenta la Relatora de Vivienda Adecuada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), quien corroboró en su informe anual de actividades de 2010 las graves violaciones al derecho a la vivienda por parte del Estado mexicano en el caso de Lomas de San Francisco Tepojaco.

Vientos de cambio

* Mientras el presidente panista Felipe Calderón es denunciado y Ernesto Cordero propone desenmascarar a Elba Esther Gordillo, Enrique se dedica a lo suyo. Posa para las fotos y pasea ante el grupo que lo respalda desde hace tiempo. Allí, confundidos en la masa están jefes y ejecutantes, sin distingo  de raza y aplauden rabiosamente, convencidos de que hacen lo correcto.

 

Miguel Alvarado

Enrique Peña ha conseguido el sueño de su grupo político. Más de 60 años en busca de la silla de Los Pinos encuentran ahora su posible cristalización con el nacido en Acambay pero encumbrado desde Atlacomulco. En un país como México, la llegada de Peña al poder significa poco menos que nada para la sociedad en general. Y esto porque la simulación de una democracia ha alcanzado sus puntos más altos. Nadie duda que las elecciones sólo funcionan para hacer negocios. Los resultados son lo de menos. Gane quien gane, la población pierde. Los caminos que el poder público diseña para acceder a él están cerrados para la inmensa mayoría, preparada o ignorante. El poder en México se trata de un gran negocio repartido entre unas cuantas familias y algunos cientos de miles de operadores que trabajan por encima de la ley. Se procura una mínima satisfacción al resto de los habitantes. Hay oportunidades de progresar en lo económico. Incluso se puede vivir feliz y en paz en algunos lugares pero nada más. No tendría por qué cambiar en algo aquella circunstancia que ubica tres estratos sociales: los dueños del poder, modernos hacendados dueños de vidas y muertes; los capataces, ejecutores desde iniciativas privadas e instancias gubernamentales de los deseos de sus patrones y por último los peones, esclavos asalariados  que pueden resistir con lo mínimo indispensable pero además dotados de una enorme resignación que tiene su origen en la esperanza de que algún día todo dará la vuelta. Nunca ha sucedido y sólo una catástrofe natural podría cambiar algo.

El registro de Enrique Peña representa más de lo mismo. Pero también el de López Obrador y el Vázquez o Cordero. Miembros de la clase alta, al menos intermedia, los aspirantes al poder en México están allí para garantizar lo que ellos llaman equilibro y que el poder no se desintegre ni el dinero se distribuya de otra forma.

La formalidad política ignora que los partidos tienen una plataforma única, donde los militantes conviven y deciden el reparto de las cuotas sin dificultades. Representan un interés común y saben que nadie debe pelear por lo que no le corresponde. En la vida pública se muestra la otra cara, la de la rivalidad ideológica, de la preocupación social, el caudillismo, los vientos del cambio, la buena voluntad y cualquier frase que suene a todo pero que no diga nada. Los partidos pelean entre sí y aun con su militancia. Las organizaciones sociales se movilizan y apoyan o bloquean. Los medios informan o callan y cada uno ejecuta un papel que llega casi determinado por una fuerza oscurecida por el secreto pero revelada en lo elemental. Las decisiones importantes afectan y ubican a cada uno en el lugar donde corresponde dentro de ese tablero de poder. Y Peña le pasa algo similar. Todavía no sabe por qué está haciendo lo que hace y menos entiende si lo ha decidido él u otros. Sólo cumple. Obedece. Y tal vez un día él decida sobre otros, los sombríos dueños del país.

Así, el 27 de noviembre del 2011 el mexiquense llegaba a la sede nacional del PRI para registrase como aspirante presidencial. Peña mantuvo en patético secreto por cinco años la intención que ese día lo llevaba de la mano de su segunda esposa, la actriz de Televisa Angélica Rivera, al auditorio Plutarco Elías Calles respaldado por lo que se llama “la cargada”.

Peña estaba en su elemento. Un escenario controlado permitía incluso la aparición de su tío, recién recuperado del destierro político, para aplaudir a su pupilo, su obra, su creación. Arturo Montiel Rojas estaba orgulloso de sí mismo y se felicitaba cordialmente mientras el sobrino pronunciaba extrañas frases que prometían todo pero no decían a quién, ni cómo o cuándo. Montiel puede ahora dictar las reglas del juego, al menos hasta que pierda su pariente, el año que viene. Y así, ubica a su lado a doña Beatriz Paredes, hace tiempo eclipsada por voluntad ajena pero inquebrantable, disfrutaba los desgañites del mariachi y las inmortales canciones de Paquita la del Barrio. Por otro lado, Eruviel Ávila, muy elegante en traje negro y con la seguridad que regala el poder, aparecía junto con otros 17 gobernadores tricolores. La cantidad de figuras y figuritas daban miedo. Algunos chistosos en el público hacían cuentas y señalaban que entre todos, se alcanzaban hasta 5 mil años de cárcel y pagos por 32 mil millones de pesos en fianzas. Las risas fueron acalladas por los jefes del acarreo, que había costado decenas de camiones provenientes de todo el país pero esencialmente del Estado de México. Luego, luego, la torta y el refresco para soportar ese vacío mental que producen los discursos políticos y que ahora se usan en terapias de conducta. La mente se vacía, ni siquiera lo importante permanece pero el cuerpo ejecuta a la perfección el aplauso y es capaz de articular gritos y porras sabrosísimas en el momento adecuado.

Mientras el presidente panista Felipe Calderón es denunciado y Ernesto Cordero propone desenmascarar a Elba Esther Gordillo, Enrique se dedica a lo suyo. Posa para las fotos y pasea ante el grupo que lo respalda desde hace tiempo. Allí, confundidos en la masa están jefes y ejecutantes, sin distingo  de raza y aplauden rabiosamente, convencidos de que hacen lo correcto. Chuayffet, muy sonriente, bate palmas cerca de César Camacho mientras las alcaldesas de Toluca y Metepec, María Elena Barrera y Ana Lilia Herrera, ríen con cada gesto del ex gobernador mexiquense. Muy atrás dejó el apodo de Golden Boy que se había ganado por su juventud y pericia a la hora de buscar posiciones políticas, que cualquiera tiene si un pariente cercano es el jefe de todos. La suerte pero también su “viento de cambio” han ayudado a Peña. Tiene un matrimonio sólido, popular y publicitado hasta en la sopa desde hace años. Sus hijos son guapos y exitosos. A su corta edad salen en revistas del corazón como Quién y TV y Novelas. Controla el Estado de México y sus finanzas y ha prometido mucho a los inversionistas extranjeros.

La Comisión Federal de Electricidad, por ejemplo, ha abierto las puertas para una eventual venta a las españolas Telefónica Móviles y ACS, que ya invierten millones de dólares en la infraestructura. Y Pemex, la paraestatal estrella mexicana, garantizará miles de millones, trabajo y muchos debates sobre identidad e historia cuando camine hacia la privatización. Eso se hará en caso de triunfo pero también de adquirir derrotas que nada tendrán de heroicas.

La materia gris que acompaña al de Atlacomulco está formada por el mencionado Montiel pero también descollan los inmortales Emilio Gambo y Joaquín Gamboa. “Todos muestran su adhesión: los de la Confederación de Trabajadores y Campesinos (CTC), del Estado de México, los municipios mexiquenses, los contingentes de Veracruz, Colima, Guadalajara, el Movimiento Nacional de Ciberactivistas, la lideresa de vendedores ambulantes capitalinos Alejandra Barrios, la CROM, la CTM, los petroleros –uno de los contingentes más numerosos-, el Movimiento México Avanza y decenas de grupos más que conforman “las fuerzas vivas” priistas, nuevas y añejas”, dice un crónica de la revista Homozapping.

Por allí anda el golpeado Juan Manuel Márquez, aquel que derrotó a Pacquiao tres veces pero no a los jueces y que luego puso en su calzón un logotipo del PRI. Nadie lo pagó. Lo puse porque me dio buena espina, dijo después abriendo los ojos ante sus propias palabras. Luego la risa y el hasta luego. En la esquina de enfrente a Peña se le nota seguro. Cómo no, si de los 8 mil asistentes ninguno se atrevería a verlo a los ojos, so pena de perder la torta, el hueso o el tamal. Medio despeinado, asume que México quiere el regreso del priismo, que resolverá los problemas de todos. Luego se acuerda de los monopolios y arremete contra ellos como contra Slim hace días. Pero no dice nada de las televisoras o de su propio caso. Y mientras los de la foto se preparan apara nuevas tomas, las caras de Alfonso Navarrete Prida, la propia Rivera, Moreira, Luis Videgaray, Emilio y César, Azucena Olivares, Carolina Monroy y Eruviel señalan a quienes operan en lo público para el hombre del momento. Luego será necesario voltear a la sombra para saber quiénes ponen el dinero y qué contratos serán para ellos. Dichosa costumbre, ancestral y necesaria con la que el país se mueve. Genera trabajo, hace ricos a los más ricos y permite quedar bien a los elegidos. Nadie pierde si se está dentro del círculo.

Más leído pero menos culto que el presidencial, el escritor colombiano ganaba un premio de literatura en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara. Allí, como buen latinoamericano, habló sobre la actualidad mexicana y cometió la indiscreción de hablar sobre México. “Vamos al desastre (…) Calderón es un hombre indigno del puesto que ocupa… ahora me piden que hable, pero como México calla, yo tampoco pienso hablar… la policía del PRI es semilleros de todos los cárteles de México”, diría en todos los tonos. Vallejo se equivoca en parte, pues no todos los cárteles han sido prohijados por el partido que representa Peña y aunque acierta en lo general olvida que otro mexiquense pero de origen alemán tuvo la gran idea de organizarlos en una especie de empresas libres de impuestos y repartirles territorio para que trabajaran y no pelearan. Así pudieron llevar el baile en paz y participar desde lejos de las ganancias y beneficios que resultan de armar a grupos cuya única motivación es el dinero.

Este tema fue el que se encontró más fácilmente abordable desde la Federación para detener el arrollador paso de Enrique, quien no sabe si lo que dicen las encuestas es real porque algunas las paga y otras esperan cobrar más temprano que tarde. Lo ciertos es que nunca ha tenido un escenario donde su equipo no controle la situación. No ha debatido con nadie de altura, no ha respondido sobre temas como Atenco, Paulette o su propia vida privada vuelta pública ni menos ha dicho cómo logrará las metas que marca en su libro. A cambio, es un secreto a voces que prepara todo un paquete de compromisos que firmará por todo el país y que su lema puede ser el del “gobierno del compromiso”, entre otros que se barajan.

Toluca es un hervidero de nombres. Todos conocen a Peña y todos también reconocen con cariño a Montiel, ahora que está de regreso y que se le menciona incluso como parte del gabinete del sobrino. Antes deberán sortear aquello que ya empieza a mencionarse como la descripción del nuevo PRI o el PRI del narco. Nada nuevo, después de todo, pero debe decirse que aquello deberá ser probado a la manera mexicana. Los papeles oficiales no existirán nunca y los trabajos de investigación periodística nunca serán suficientes. Tampoco cuentan las versiones de primera mano sobre narco-alcaldes o narco-funcionarios que negocian para mantener una narco-paz. El Nuevo PRI, al cual pertenecen Peña y Euviel y que representan Montiel y compañía, sólo le hace falta lo novedoso, explicar dónde está lo fresco, al menos.

En el registro de su Eminencia sólo faltó Manlio Fabio, herido en su orgullo y agotado por la fuerza bruta de sus propias negociaciones, que busca en soledad convertir en activos intercambiables cuando llegue el momento.

El Barco Ebrio

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Con Enrique Peña solo en la decisión interna priista, los chistes no se han hecho esperar y en redes sociales circula el famoso video donde Hitler es usado para parodiar los temas de moda. Ahora le toca al ex gobernador mexiquense hacerse presente en Berlín, en el búnker de Mein Führer, para rendir cuentas sobre Moreira y sus asociados en la búsqueda de Los Pinos. El video se puede ver en http://www.el5antuario.org/2011/11/hitler-se-enoja-con-el-pri-y-moreira-hd.html.

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Lo que parecía una fractura en el priismo se convirtió en un carril de una sola pista para que el de Atlacomulco logre el sueño dorado de Carlos Hank. Pero todavía falta que quienes aspiran a cargos de elección popular entren de lleno a l redil y no terminen por jugar chueco a los dueños del poder. En varios sectores sociales y políticos se comenta la llegada casi oficial de Peña a los comicios pero el mensaje más contundente ha sido del propio Calderón, quien en un evento en el Hipódromo de las Américas, dijo sin pena pero muy convencido que “Peña no llegará a la Presidencia”. Pero el del Edomex no siente frío y muy propio realiza ya su campaña presidencial sin el fantasma de rivales. El libro “México, la Gran Esperanza” se ha convertido en un magnífico pretexto para placearse todavía más a gusto donde lo inviten. Lo cierto es que nadie sabe cómo es Peña Nieto en un escenario donde no controle el contexto. Nadie sabe qué puede decir sin apuntador o responder sin preguntas pactadas de antemano. Nadie lo ha visto en debates de nivel, salvo cuando su partido, el PRI estatal, organizó un tour en el 2005 para que los medios de Toluca conocieran a los precandidatos. Todos lo tomaron en serio menos Peña, a quien le daba igual llegar a los mini-foros. Uno de ellos fue ampliamente recordado porque terminó abrazado y dándole la mano a Isidro Pastor Medrano en una especie “fuego amigo” que terminó mal para el Comandante Huevo, a quien hoy ubican ya en un espacio del gobierno estatal, de muy bajo perfil público pero con una considerable carga de poder. Del político, claro.

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Jesús Alcántara es uno de los principales negociadores del peñismo. Pertenece a una de las familias que controlan el transporte público en la ciudad y a la sombra de las administraciones priistas han construido un emporio que se ha utilizado para pagar campañas de todos los calibres. Dueña, entre otras cosas, de la terminal Observatorio en el DF, será un factor determinante a la hora de recoger los votos duros. El otro negociador es Luis Videgaray, que como político es un excelente economista. Con él, todos los números cuadran, como sucedió con las cuentas públicas de Arturo Montiel. Peña dice que su obsesión, de llegar a la presidencia, será el crecimiento económico. Habrá reformas fiscales, nuevas políticas económicas y hacendarias pero también la esperanza de poder abrir Pemex de una vez por todas a la iniciativa privada, concretamente aquella que proviene de Estados Unidos. Ese fue el tema que ocupó al candidato priista durante el viaje por las tierras del presidente negro más blanco del mundo. Claro que todos abrieron ojo y oídos al escucharlo.

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A Humberto Moreria le queda poco al frente del PRI nacional pero ya hasta en eso hay el Plan B y será toda una sorpresa pero garantizará a Peña una operación limpia y sin escándalos, al menos hasta donde está en sus manos. Y es que a Humberto le llueve sobre mojado. Su empresa de aviones, Ra-Jet, que antes de terminar su gobierno en Coahuila, tenía tres aviones. Hoy tiene 50 y algunos son usados por figuras del PRI. Pero lo que más preocupa al PRI es que la Federación está por dar a conocer una conexión del narcotráfico en aquella entidad que terminará por derrocar al priista.

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Los apoyos del Programa Oportunidades en el Edomex se han suspendido para aquellos a quienes se les ha comprobado apoyan al PRI en cualquier situación. Pero también otros del gobierno del Estado de México han corrido la misma suerte nada más salida la anterior administración. Y la tarjetita de La Efectiva, aquella de Eruviel, nada más no tiene para cuándo. Mientras eso ocurre, el gobernador asegura que Emilio Chuayffet ha sido y es su inspiración política. Algunos que creen en el karma apuntan que Ávila debe cuidar lo que dice porque luego hasta los dichos se nos regresan.

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Luego del retorno triunfal de Arturo Montiel a la escena pública, una cuadrilla de trabajadores pulió hasta el cansancio el nombre del ex mandatario, colocado en lo más alto del Hospital del ISSEMyM, en el Paseo Tollocan de Toluca. Empolvado y oxidado, el letreo aquel relumbra como nunca, de cara al futuro de aquel que hizo y deshizo con el dinero público de la entidad.

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El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) revela nuevas cifras para los feminicidios. Tan sólo en 18 meses, de enero 2010 a junio 2011, se registraron mil 235 asesinatos de mujeres; en ocho entidades de la República: Estado de México (320), Tamaulipas (169), Sinaloa (168), Jalisco (142), Nuevo León (138), Distrito Federal (125), Oaxaca (102) y Sonora (71).

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López Obrador sabe que el rival a vencer es Peña y para eso trabaja en una estrategia de publicidad que, primero, contrarreste la mala imagen del Peje y luego que lo ubique como la esperanza que no ha muerto. Pero es política y difícilmente, si llega a ganar,  podrá gobernar como él quiere. Sin embargo, puede vencer a cualquiera, a pesar de él mismo.

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Un asesinato en Toluca pasó casi desapercibido hace días cuando la secretaria del Cuarto Tribunal Unitario de Toluca, María Angélica Muñoz Hernández, fue encontrada sin vida luego de días de haber desaparecido. No ha sido el único minimizado por la nueva Secretaría de Seguridad, que no da pie con bola para resolver los casos que le van saliendo.

Imparcialidad fantasmal

* Un informe publicado a principios de septiembre del 2011 y realizado por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, las organizaciones Derecho a Decidir, Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, Red de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos, Greenpeace, Servicios Legales e Investigación y Estudios Jurídicos, junto con Promoción y Defensa de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales presenta la realidad de los derechos humanos en el Estado de México y dicen que “es posible conocer diversos casos relacionados con el sistema de justicia penal, la violencia hacia las mujeres, los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales, así como con la vigencia del derecho a defender los derechos humanos en dicho estado. Las conclusiones de este informe apuntan no sólo a una persistente omisión en la responsabilidad estatal de garantizar los derechos humanos, sino a una deliberada violación de los mismos, casi como si se tratase de una política pública”. Titulado “La violación sistemática de derechos humanos como política de Estado”, se enfoca exclusivamente en la entidad gobernada hoy por Eruviel Ávila Villegas, el informe se convierte en un viaje de 103 puntos por los casos más importantes de represión en la administración peñista y recoge las historias de San Salvador Atenco, del luchador social Santiago Pérez Alvarado, los feminicidios y obras públicas que han afectado patrimonio de particulares, entre otros puntos, recordando además índices de pobreza y el dinero destinado a la procuración de justicia y sus resultados, además de las recomendaciones emitidas por la estatal Comisión de Derechos Humanos. En este espacio serán recordados, uno por uno, los ejemplos con los que fue elaborado el trabajo y cada semana será publicado íntegramente.

Nuestro Tiempo

Desde un principio se insistió en que el único mecanismo viable para la procuración de justicia era que la FEVIM atrajera formalmente las investigaciones; sin embargo, las dilaciones en la misma y la falta de independencia y voluntad política fueron cancelando todas las posibilidades, hasta que en julio de 2009 esa Fiscalía declinó la competencia de la averiguación previa a favor de la PGJEM. Con esta decisión, relegó los hechos a un problema meramente estatal, aduciendo que ningún policía federal había intervenido en la comisión de los delitos, aunque reconocía que las mujeres habían sido objeto de violencia sexual y tortura, por lo que instaba a esa dependencia a consignar a los responsables a la brevedad.

La PGJEM demoró más de seis meses en darle trámite a la acumulación, tiempo durante el cual no practicó ninguna diligencia ni emitió ningún acuerdo aceptando formalmente la competencia: a pesar de que la coadyuvancia (conformada por el Centro Prodh en representación de las once mujeres denunciantes) presentó un escrito solicitando diversas diligencias, éste nunca fue acordado. En septiembre de 2010 se creó el Grupo Especializado de Trabajo en el Caso Atenco (GETCA) para agilizar supuestamente las investigaciones; sin embargo, a la fecha no hay avances sustanciales, ya que sólo se han limitado a citar de nueva cuenta a los policías, quienes han negado o minimizado los hechos, y al personal médico y de salud, quienes no han aportado mayores elementos. A más de cinco años de sucedidos los hechos, es poco probable que las mujeres sobrevivientes de tortura sexual en el Caso Atenco puedan acceder a su derecho a la justicia; sobre todo, si el caso se sigue investigando desde la PGJEM.

En mayo del presente año, en el marco del quinto aniversario de los lamentables hechos de Atenco, el Procurador del Estado de México, Alfredo Castillo Cervantes, afirmó que el caso de Atenco “no está archivado ni quedará impune, de hecho en tres meses se estará determinando la averiguación previa por el abuso sexual que presuntamente sufrieron once mujeres”.95 Además, manifestó que antes de que termine esta administración, el 15 de septiembre próximo, las averiguaciones previas que aún quedan pendientes serán determinadas y estimó que “en un plazo de tres o cuatro meses a lo mucho, se pueda determinar si existen elementos o no para ejercitar acción penal en contra de alguien por los abusos sexuales”.

Mientras tanto, el caso se encuentra en espera de ser admitido ante la CIDH por la falta de acceso a la justicia y por las graves violaciones a los derechos humanos de las mujeres cometidas por elementos del Estado mexicano.

Violaciones a DESCA

No puede alcanzarse la plena vigencia de los derechos humanos sin la garantía de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA), pues estos implican la satisfacción de necesidades mínimas para la dignidad humana como lo son la alimentación, trabajo, vivienda, salud, medio ambiente sano, agua y educación.

Los Estados están obligados a respetar, garantizar y satisfacer de manera progresiva los DESCA. Por lo tanto, deben adoptar medidas inmediatas para su plena efectividad con el máximo de sus recursos disponibles, procurando los niveles esenciales mínimos y su pleno ejercicio sin discriminación.97 En este sentido, la legislación nacional de cada Estado debe prever la existencia de recursos judiciales efectivos para la defensa de éstos.

Sin embargo, los agentes del Estado mexicano han aprovechado las profusas lagunas legales y la opacidad gubernamental para ejercer una política basada en la “gestión controlada de la desigualdad”. De esta forma, es común observar cómo existen ciertos beneficios sociales y económicos repartidos en un sector muy reducido de la sociedad, a cambio de una lealtad política traducida generalmente en votos y en contención del descontento social.

Desde la década de los 70, a nivel mundial comenzó un retraimiento paulatino de la intervención del Estado en la economía, hecho que derivó en la flexibilización de las condiciones laborales, la segmentación de los mercados del trabajo, la externalización y deslocalización de los procesos productivos, la apertura de los mercados nacionales, la reducción del capital real y el correlativo aumento del especulativo Con estos procesos de desestatalización de la vida económica y social se agudizaron la exclusión y la desigualdad; hoy en día, los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales han sufrido progresivamente su mercantilización, por lo que su uso y disfrute están condicionados a los recursos económicos de cada persona.

El Estado mexicano, inmerso en los procesos globales descritos, reconoce en su Constitución diversos DESCA como consecuencia directa de las luchas sociales desplegadas durante el siglo XX. Son especialmente relevantes aquellos que están relacionados con las demandas de la Revolución, como el reparto agrario y la mejoría en las condiciones laborales. Sin embargo, el reconocimiento constitucional se encuentra sujeto al ámbito de la discrecionalidad del aparato burocrático.

Como muestra de lo anterior encontramos al Estado de México, en tanto territorio que particularmente visibiliza los mecanismos corporativo-clientelares de la estructura gubernamental, mediante los cuales se presenta la satisfacción de las necesidades básicas de la población como concesiones graciosas del gobierno. Estos esquemas sumamente discrecionales y discriminatorios se recrudecen en tiempos electorales dado que los recursos públicos etiquetados para asistencia social son exponencialmente incrementados para generar una percepción de bienestar en la población más empobrecida, y a cambio, lograr lealtad política. De esta manera, se realiza lo que podríamos denominar una administración de la pobreza y la desigualdad, la cual redunda en beneficios políticos para la élite partidista local.

Por otro lado y tal como veremos en los casos abajo expuestos, el gobierno mexiquense, en alianza con grupos empresariales, permite que éstos se beneficien a manos llenas de “proyectos de desarrollo” que, en realidad, vulneran los derechos básicos de las personas y trastocan el marco legal que debería regir sus actividades económicas. Esta situación ha traído como consecuencia múltiples violaciones a derechos humanos perpetuadas en contra de comunidades y colectivos.

En el fondo, el enfoque discriminatorio con el cual se abordan los problemas sociales perpetúan las condiciones de exclusión y desigualdad de amplios sectores. En efecto, tal como expusimos en la introducción del presente Informe, 43.7% de la población mexiquense vive en situación de pobreza. Este hecho visibiliza la violación estructural de diversos DESCA. Por ejemplo, según cifras del CONEVAL, 101 el 18.6% de la población del Estado de México padece rezago educativo; 45% no tiene acceso a servicios de salud; 14.3% carece de calidad y espacios de vivienda; mientras el 16% no cuenta con servicios básicos en sus hogares; por último, 21.4% no tiene acceso a alimentación adecuada.

Por lo descrito anteriormente, es importante mostrar en el presente documento algunos casos emblemáticos sobre defensa de DESCA que el Prodh ha acompañado y documentado desde diversos niveles de intervención. A través de estos casos se observa a detalle la forma en la que el gobierno mexiquense actúa frente a los sujetos más desaventajados y cómo, lejos de resolver sus problemáticas concretas, las profundiza mediante el uso de la fuerza, actos intimidatorios y hostigamiento. A continuación se exponen las violaciones a los DESCA en los casos de Lomas de San Francisco Tepojaco; en el Gran Bosque de Agua; y las afectaciones de las comunidades indígenas del Alto Lerma por la construcción de la autopista Naucalpan-Toluca.