La mala educación

* “Un weekend para olvidar” tuvo el aspirante presidencial Enrique Peña, cuando se le ocurrió visitar la FIL de Guadalajara para presentar un libro de su autoría. Allí, todo lo que pudo salir mal sucedió y este Efecto Peña alcanzó personajes y estratósferas impensables con ayuda de las redes sociales”.

 

Miguel Alvarado

Allí estaba Enrique, muy serio pero animado en un foro abarrotado de reporteros y curiosos en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, el 3 de diciembre del 2011. Era un escenario atípico para él, que quiere ser presidente de México. No había porras ni paleros. No muchos, pues en primera fila se destacaba la figura de Luis Videgaray, el hombre que le cuadraba las cuentas a Arturo Montiel y de paso al propio Peña y que ahora es el principal operador político del destacado miembro del fantasmal Grupo Atlacomulco. Allí, muy sentado y sobrio, Videgaray observaba el desarrollo de la presentación del libro escrito por Peña, “México, la Gran Esperanza”, una especie de ideario político y plataforma que piensa impulsar en campaña. Pero el ex gobernador mexiquense sabe ahora lo que son los reflectores nacionales. Todo lo que haga o no será noticia, sobre todo sus yerros. Y es que un aspirante que aventaja con más de 50 puntos en las encuestas a sus más cercanos perseguidores algo debe tener. Guapo pero listo, dicen algunos que no lo conocen. Pero la mesa donde se presentan libros, aunque sean de Peña, alberga otro público. De todas maneras un enorme despliegue de parafernalia rodeó al carismático priista. Pantallas gigantes, presentadores decentemente paleros y el guión de costumbre junto con gestos y ademanes galantes, de hombre que viene del mar, adornaron aquel tránsito. Aburrida, la mayoría esperó la ronda de preguntas para aquel elegante de corbata colorada a rayas e impecable traje todo-terreno, quien junto al presidente de la FIL, Raúl Padilla López y con ojos entornados y palabra engominada respondía más o menos pero siempre risueño, como el padre amoroso que condesciende con sus hijos. Había sorteado todo pero la última pregunta lo puso a temblar.

– Y la última es más fácil –le soltaba un reportero con acento de España-. ¿Qué?… en el marco de la Feria del Libro, ¿qué tres libros han marcado su vida personal y política? ¿Qué tres autores o qué tres títulos son los que más han influido en usted? Gracias.

Peña respondió de inmediato. No lo pensó. Movió un poco la cabeza y jugueteó casi invisiblemente con sus manos.

– ¿Cuáles son las lecturas que han marcado mi vida?– se preguntó él mismo, en voz alta-. Bueno, que (inentendible)… pues he leído varias, desde novelas queee… me gustaron… eeeste… en lo particular… eeh… difícilmente me acuerdo cuál era el título de los libros…

La grabación está realizada desde el lugar asignado a los reporteros. Así, quedó registrada la risa de estos ante el tremendo esfuerzo de Peña por hilar palabras.

– La Biblia es uno –ataja el presidenciable con ademán certero-. La Biblia en algún momento de mi vida y algunos pasajes bíblicos, porque no leí toda la Biblia pero sí leí algunas partes de la Biblia, sin duda en una etapa de mi vida fue importante… eeeeh… sobre todo en la etapa de la adolescencia… eeeh… leía algo que seguramente mi vocación por la política alentaba este espíritu por la política… fueron los libros… varios… alguno… La Silla del Águila… de Krauze que… eeeh… y hay otro libro… de él mismo…

Un ejercicio común en las ruedas de prensa es criticar al que habla. No importa su fama o peso público y tampoco importa que aquello no salga a la luz pública. Los reporteros están acostumbrados a eso. Una risa renovada se deja oír mientras el priista trata de recordar las obras de Krauze.

– …que quiero recordar el nombre… es sobre caudillos, sobre… no recuerdo el título exacto… eeeh… estamos hablando de, de la descripción que él hace de, del México y de cómo transitamos del México de los caudillos al México institucional y… creo que además… eeehh… además con gran sustento histórico, un libro que me gustó. Leí incluso el otro, la antítesis de ese libro… las mentiras sobre… eeeh… eeeh… era… es que quiero acordarme del nombre del título del libro, pero era de Krauze, la Silla del Águila… (inaudible) tú debes acordarte más cuál es el…

Peña se toca la nariz, se concentra en ello. Sabe que el público se ha dado cuenta de la desmemoria o de que no le gusta leer y por alguna razón considera que es importante exhibir lo contrario. De pronto pregunta a un reportero. “Tú debes acordarte más cuál es”, le dice simpático, en espera de un salvavidas que nunca llega.

– No sé cuál leyó usted –responde el interpelado y más risas, esta vez menos discretas, se alcanzan a escuchar. Pero el más adelantado en las encuestas no se arredra y sale él mismo del atolladero.

– Hay uno que después salió que eran las mentiras…

– …Pinocho –deslizaron algunos desde las gradas.

– sobre el libro de este libro –aseguraba enfáticamente el de Atlacomulco.

A estas alturas el cubil de los reporteros era pura carcajada. El respeto a la desmemoria del candidato se había ido a otro escenario y Enrique lo sabía. No llegaban a él las luces que muestra en entrevistas televisadas ante 30 millones de personas con López-Dóriga o aquella seguridad que expresó cuando leía sus informes de gobierno. Teatros terroríficos todos, tuvo que ser una tercia de libros la que embrollara las cosas para siempre. La respuesta desde las gradas al “hay uno que salió después” fue Pinocho. Hasta las cámaras se mecían al ritmo de la gracejada. El candidato se sonrojó y entendió que los reporteros no eran los que trataba en Toluca, que en Guadalajara no lo tomaban en serio y eso lo descubría ante todos. Una parte del verdadero Peña salía a la luz, aunque era sospechado hacía años. Se sobrepuso al nuevo bache y decidió seguir aunque en primera fila Videgaray le hacía la seña de “¡córtale, cortale!”, similar al de unas tijeras. Pero nadie podía parar aquello.

– Hay otra novela que me gustó, que tiene que ver con los temas del poder… queee… eeeeh… es la novela sooobre… La Hija Pródiga y… eeeh… de Jeffrey Archer, recuerdo hay tres libros… Kane y Abel, La Hija Pródiga… este, ¿cómo se llamaba el otro libro? (inaudible). Mira, realmente no podría yo señalar un libro que haya marcado de manera específica mi vocación. Sin duda los que tienen que ver con la novela política, la novela histórica, son de mi particular agrado… eeeeh… lo último que (inaudible) es una buena novela sobre La Inoportuna Muerte del Presidente… ¿sí es la inoportuna muerte del presidente?… Sí, cómo no, ahí lo traigo y lo voy leyendo, La Inoportuna Muerte del Presidente. Alguien recuerde quién es el autor porque debiera señalarlo… ¿eh?… ¿cómo?… ¿cuál?

Peña voltea a la derecha, donde no están las cámaras pero otra vez el humor de los reporteros hace su aparición.

– De Mario Aburto –se alcanza a oír.

– Esste… (inaudible) la verdad es que cuando leo… los libros… me pasa que luego no registro (inaudible) pero más o menos te das la idea por los libros que he leído. Uno que me gustó mucho también… este es de Enrique Serna sobre este personaje polémico que fue Santa Anna y que hace de manera… este… novelada… un libro cuya lectura también disfruté y si hay algo que disfruto mucho es la parte de la historia de México (inaudible) a veces novelada y a veces no, con mayor contenido biográfico sobre personajes que han realmente llenado las páginas de la historia de nuestro país. Hacer un (inaudible) pasaje de la Independencia, Morelos, para mí el personaje más interesante de este pasaje de nuestra historia. Luego, en el México ya independiente, pues… eeeh… sin duda la… eehh… el proceso que vivió nuestro país (inaudible).

Allí terminó la grabación pero no este pasaje de nuestra historia. Así, un proyecto político acariciado y desarrollado por más de cinco años se iba al carajo en un clip de 4 minutos y 57 segundos, gratis, que recorría las redes sociales en internet diez minutos después para estupor y gracejo de propios y extraños. La burla inevitable, la populachera saña con que la prole cibernética trató a Peña marcó un antes y un después en el proceso electoral del 2012. Al gobierno del Edomex le costó 800 millones de pesos anuales construir la imagen del aspirante y treparlo al primer lugar de las encuestas nacionales. Aparentemente, dejó a Beltrones en el camino y supo negociar con los grupos del poder en el PRI. Peña es un hombre que no tiene influencia nacional. El Grupo Atlacomulco es amo y señor del Estado de México y sus alrededores pero nada más. Ante otros cotos el proyecto de Peña se queda corto. Es un señorío local, de miles de millones de dólares pero nada más. Saber leer y escribir, como opinaba el conductor Jacobo Zabludowsky, no es requisito para ser presidente y por una vez don Jacobo tiene razón. No es requisito ni para ser gobernador, diputado o secretario de Finanzas. De Peña y los aspirantes debía hablarse sobre sus proyectos políticos y plataformas de trabajo, sobre el qué y los cómos. Pero no hay nada aunque siempre queda el lado chusco, más sabroso, rentable y revelador.

La noticia del desliz intelectual de Peña llegó a España, donde una nota del diario El País empezaba por preguntar que “¿cuáles son los tres libros que han marcado la vida del candidato puntero de todas las encuestas en México, Enrique Peña Nieto? La respuesta tendrá que esperar a mejor ocasión, porque el aspirante priista a la presidencia no supo contestar de manera clara a esa pregunta que le hizo la prensa… En la primera fila, su asesor Luis Videgaray, un diputado de sólida formación, le hacía señas con los dedos sobre la boca, como quien simula una tijera, para que el precandidato cortara ya su respuesta sobre los libros. Antes, Peña Nieto había tenido una sesión de más de una hora en un abarrotado auditorio donde 750 priistas que le arroparon escucharon que sus “obsesiones” serán acabar con la pobreza, generar un despegue de la economía y abatir la inseguridad. Afuera del recinto, otras mil personas siguieron por medio de pantallas las palabras del ex gobernador. En el ambiente era palpable la emoción de sus simpatizantes ante el que muchos ven, a ocho meses de las elecciones, como el próximo presidente de México”.

La anécdota será recordada el resto de la campaña y, si gana, en el sexenio por venir. Después de aquello nadie supo guardar la compostura y este Efecto Peña terminó afectando, primero, al aspirante panista Ernesto Cordero, quien vio allí lo que los empresarios del poder llaman una ventana de oportunidad y muy de mañana se presentó en el programa noticioso del conductor Sergio Sarmiento donde criticó “la insoportable levedad del gel”. Allí mismo fue cuestionado sobre sus libros favoritos y Cordero, tan seguro de sí como de su candidatura, confundió La Isla de la Pasión de Isabel Restrepo “cuando el texto es de la autoría de Laura Restrepo”. Ernesto se justifico diciendo que “me agarraron muy temprano” y que “hay de resbalones a resbalones”. Más risas, más dudas sobres las capacidades intelectuales de quienes quieren la presidencia mexicana. Peña se disculpó luego en su cuenta de twitter, donde no lo quedó de otra que hacerlo ante 145 mil seguidores. Peña ha enviado 90 mensajes pero ya seis de ellos se refieren a sendas disculpas por lo ocurrido en la negra FIL. Allí sí, con estilo de estadista, alcanzó a corregir los nombres de los libros y los escritores. Al metiche diario El País concedió algunas palabras para disculparse porque tuvo dos errores, “el primero, la confusión que tuve en los autores de los libros, que los cité equivocadamente (…) los crucé, ni siquiera pude dar su nombres exactos. Y el otro, haber subestimado en algo elemental el asistir a una feria sin estar preparado con algo que era una pregunta obvia sobre libros, lo que simplemente omitimos y reconozco y acepto el error”.

Luego respiró. Pero no podía prever que una de sus hijas, Paulina Peña Pretelini, nombrada por la revista Quién una de las 10 niñas más guapas de México, tomara twitter por asalto y publicara un mensaje creado en la cuenta de su novio, José Luis Torre, para defender al suegro ofendido. Paulina, desde la cuenta @Pau_95Pena, el 5 de diciembre lanzó “un saludo a toda la bola de pendejos que forman parte de la prole y solo critican a quien envidian”. Otra vez el vapuleado Enrique tuvo que salir a justificar esta vez los excesos de la hija, quien ejercía la libertad de expresión que tanto defendía su padre. “El RT de Paulina fue una reacción emotiva por mi error en la FIL. Definitivamente fue un exceso y me disculpo públicamente por ello” y “hablé con mis hijos sobre el valor del respeto y la tolerancia, les reiteré que debemos escuchar y no ofender a los demás”, decía el de Atlacomulco en su twitter.

A un disparate cometido en público por Peña le bastó un fin de semana para poner a temblar una campaña que oficialmente todavía no ha empezado y que valió una reunión de emergencia entre los socios del aspirante para redefinir las estrategias de media training a seguir en lo futuro. Enrique no podrá evitar los famosos debates entre candidatos y tarde o temprano deberá responder por temas que la agenda electoral le impone como Atenco, Paulette y Arturo Montiel, entre otros.

La hija de Peña también tuvo que disculparse y lo hizo en su cuenta, borrada y reactivada en el lapso de horas. “Quiero ofrecer disculpas de todo corazón. Mi intención con ese RT jamás fue ofenderlos. Reconozco que hice mal y lo lamento”. Los libros sirvieron al diario El Universal hasta para hacer una pequeña encuesta para saber qué candidato, según el público, lee más. López Obrador lideró aquel innecesario escalafón seguido por Vázquez Mota, el propio Peña, Santiago Creel y en último lugar el olvidadizo Cordero.

Si twitter es una arena reconocida para deslindar errores y generar proclamas para los políticos, también lo es para que usuarios comunes y personalidades destacadas opinen y así abordaron aquel lance de la FIL para liberar, sobre todo, estupor.

El actor Gael García Bernal decía que “no me sorprende el oso de Peña Nieto en la FIL. Me da tristeza, una vez más, que alguien así tenga en sus manos a nuestro país lastimado. Qué poca capacidad de abstracción y sensibilidad tiene Peña Nieto. Sempiterno gel y tono dicharachero de concreto: bit.ly/tU6Odr”.

“A Paulina Peña LA AMO!!! y es justo en un momento difícil cuando el amor se demuestra! Nada tiene que ver con política ni con televisoras!!”, decía la actriz de Televisa, Consuelo Duval. Pero a quienes se extrañó en la charrascada fue, precisamente, a los reporteros de aquella empresa, que editó en televisión abierta lo sucedido. La revista Quién, apegada a la aparente frivolidad, tituló “Complicado weekend de Enrique Peña Nieto”.

La colección de chistes sobre los incidentes no tiene medida y apenas sale uno cuando diez más están en circulación e incluye hasta una aparición de Hitler, enojado porque se ha descubierto que su candidato nunca ha leído.

Los más ingeniosos son una publicidad atribuida falsamente a las librerías Gandhi, que decía “Bruce Lee, Peña no” y una serie de preguntas que simulaban la conferencia desastrosa:

– ¿Qué le parece Benedetti?

EPN: son muy buenas sus pizzas.

– Pero la Constitución sí la ha leído, ¿verdad, candidato?

– ¡Híjole! No sé, ¿También la escribió Krauze?

– ¿Quién te enseñó a leer, Enrique?

– ¡La Maestra!

– ¿Autor preferido?

– Juan Salvador Gaviota, mi suegro, les recomiendo su obra…

– ¿Le gusta la obra de Homero?

– No, la verdad prefiero a Bart…

– ¿Ha leído muchos libros?

– He escrito más…

– ¿Qué libro lo ha marcado?

– Un libro que no recuerdo.

– ¿Qué opina de “La naranja mecánica”?

– No estoy de acuerdo con los transgénicos…

– ¿Ha leído “El dinosaurio”, de Monterroso?

– Ya lo estoy empezando…

La participación de Peña Nieto y su familia en redes sociales está a cargo de Alejandra Lagunes Soto Ruiz, una ex vendedora del buscador electrónico Google México, pero también vinculada a Televisa, donde trabajó como directora general comercial de Televisa Interactive Media. El portal Animal Político advierte que es “esposa y suplente en San Lázaro de Rafael Pacchiano Alamán, diputado federal del PVEM”.

El periodista Jenaro Villamil apunta que otros asesores de publicidad de Peña son TV Promo y Radar Servicios Especializados, vinculadas a Alejandro Quintero, vicepresidente de Comercialización de Televisa. Pero también menciona a “Juan Carlos Limón García, de la empresa ByPower y Alejandra Lagunes Soto Ruiz”.

A Limón, explica Villamil, se le identifica como el creador de la frase “te lo cumplo y te lo firmo” y como miembro del war room del peñismo, que además trabajó para otros gobiernos como los de Hidalgo y Quintana Roo. A Lagunes se le ubica como amiga de Luis Videgaray y “en el portal http://www.sinembargo.mx Silvia Márquez reportó que Lagunes Soto asesoró a Eruviel Avila durante su campaña en el manejo de las redes sociales. Creó Eruviel TV en Youtube. Márquez recuerda que, según la revista Forbes este canal le cobraba a los anunciantes 175 mil dólares por día, siempre y cuando gastaran 50 mil dólares adicionales en anuncios adicionales en Google y otras páginas de Youtube”.

Pacchiano, además gerente de la BMW en México, es uno de los diputados “juanitos” del Verde Ecologista. El plan era dejar en el cargo a su esposa. Una entrevista de W Radio confirmaba lo sabido.

– ¿Usted tiene relación con personajes de la industria de la radio y la televisión?

– No.

– ¿Ni hay ligas familiares que lo obligaran a dejar el cargo?

– Para nada.

– ¿Quién es su suplente?

– Alejandra Lagunes.

– ¿Ella qué relación tiene con usted?

– Es mi esposa.

Anuncios

1 comentario

  1. esta buenisomo!!!!!!!!!!!! genial!!! :D


Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Calendario

    • diciembre 2011
      L M X J V S D
      « Nov   Ene »
       1234
      567891011
      12131415161718
      19202122232425
      262728293031  
  • Buscar