Los límites de la ilustración

* El verdadero problema para los artistas gráficos en la ciudad, dicen ellos, es encontrar un espacio que acepte su trabajo y permita desarrollarlo con todo y sus errores. El siguiente paso es abrir el mercado en la ciudad y comenzar a vivir de las habilidades que los artistas poseen. Siempre está la opción de marcharse y ellos la tomarán hasta haber conocido los motivos de su ciudad. En tales circunstancias se desarrollan Ana Jensi León Esquivel, de 20 años y Luis Antonio Macedo, de la misma edad, que forman parte del Proyecto Ébola, un espacio que pretende llevar la gráfica a todo el público pero además demostrar que puede convertirse en una honorable forma de vida.

 

Miguel Alvarado

Aunque parece que el arte gráfico en una ciudad como Toluca no tiene representantes importantes y a pocos les interesa, lo cierto es que hay un sector de jóvenes que intenta cambiar el panorama, sustituir antiguas costumbres y dar el salto hacia otros lugares con propuestas que abarcan de todo, incluso el cómic y la historieta. El verdadero problema en la ciudad, dicen ellos, es encontrar un espacio que acepte su trabajo y permita desarrollarlo con todo y sus errores. El siguiente paso es abrir el mercado en la ciudad y comenzar a vivir de las habilidades que los artistas poseen. Siempre está la opción de marcharse y ellos la tomarán hasta haber conocido los motivos de su ciudad. En tales circunstancias se desarrollan Ana Jensi León Esquivel, de 20 años y Luis Antonio Macedo, de la misma edad, que forman parte del Proyecto Ébola, un espacio que pretende llevar la gráfica a todo el público pero además demostrar que puede convertirse en una honorable forma de vida.

– Luis, ¿por qué ser ilustrador?

– No soy muy expresivo y de alguna manera esto me ayuda. Quiero contar historias, las que sean. Mis historias son… ni siquiera sé cómo actuar con otras personas, a veces. Y con las historias trato de hacerlo para desahogarme.

– Ana, eres una de las pocas ilustradoras en activo en la ciudad, ¿por qué hay tan pocas?

– Las mujeres tenemos capacidad, pero influye la familia, la educación en casa. Pretenden crear cierto rol en la sociedad: ser exitosa, tener una carrera, ser mamá, tener una familia. En mi caso son una limitación para desarrollar mis habilidades.

– ¿Ser mamá es una limitación?

– Para mí sí, porque busco desarrollar muchas cosas pero no veo una familia. La palabra “casorio” es muy fuerte. Creo más en esa unión de lealtad.

– ¿Cómo es el mundo?

– Grotesco, pero uno aprende a sobrevivir a los momentos terribles de la vida y de la misma gente y sobrelleva como puede eso que es grotesco. A mi ciudad no a veo como un lugar de oportunidades, aunque se podrían desarrollar varias cosas, principalmente si uno tomara la iniciativa, pero… veo muy limitada a mi ciudad.

– ¿Por qué la mayoría de los jóvenes de tu edad creen que la ciudad no ofrece nada?

– Uno lo ve, lo vive. En cuanto uno busca oportunidades… nosotros, los ilustradores vemos esas limitaciones. Aunque eso crea cierta mentalidad y…

– ¿Has encontrado censura en tu trabajo?

– Sí, empezando por mi casa. No están de acuerdo al 100 que sea artista gráfica. Sin embargo, tengo el apoyo de mis padres, pero…

– ¿Qué dibujas?

– Me gusta la anatomía humana, pero atroz, terrible. A veces me provoca comentarios negativos… no puedo hacer historias bonitas, tiernas, lindas. Y no tengo idea de por qué. No tengo un autor favorito pero me gustas las películas de snuff como Guinea Pig, Holocausto Caníbal.

– ¿Hay una estética en el horror?

– Sí.

– Luis, ¿qué busca tu interés gráfico?

– No lo sé. Creo que lo mío es más cómico. El mundo, de cierta manera, es cómico porque la gente hace cosas tan tontas…

– ¿Crees que la sociedad podría ser diferente?

– Podría, pero no lo hará.

– ¿Dejas que el mundo haga sus giras?

– Hasta ahora, sí.

– ¿Es difícil vivir en una ciudad como ésta?

– No, por lo mismo de que no hablo mucho. Los dejo ser. Y me gusta estar aquí. La ciudad es fría, grosera y de cierta manera, egoísta. Pero no me ha tratado mal.

– Ana, ¿cómo descuartizas trabajo gráfico?

– Imagino una historia, siempre las creo. Poner el dibujo así, no ale. Luego le busco cómo hacerle. Lo más difícil es crear los personajes pero meter la historia al papel es lo complicado.

– ¿Crees en el bien y el mal?

– Todos tenemos nuestros lados buenos y malos. Hay una lucha dentro de cada quién porque es una disputa entre lo que se puede hacer y lo que no.

– ¿Lo bueno es lo malo?

– Puede ser, es más sabroso.

– ¿Tienes un lado oscuro?

– Muchos lo tenemos pero yo lo tengo más aceptado…

– Luis, ¿crees en las historias de superhéroes?

– No me gustan porque no hay nadie tan bueno. Y yo realmente no creo en Dios. En una historieta me gustaría ver personajes más humanizados, que cometan los errores que normalmente nosotros cometemos.

– ¿La historieta es un vehículo adecuado para contar historias?

– Bueno, son poco accesibles y para mostrar ciertos valores no me parece un buen medio. Muy pocos se interesan en ellas. En Toluca no hay un futuro laboral. Y quiero vivir de esto pero no en este país. Mis planes son irme.

– ¿Qué enseñan las historietas?

– Cosas que dicen que están bien aunque no sea cierto.

– Ana, estudias también para maestra, ¿por qué elegir pedagogía como complemento de la ilustración?

– Es una carrera muy noble. Me permitirá usar mi tiempo y quiero además tener una base.

– ¿Amas la ilustración?

– Me gusta, es una pasión pero no la amo. Puede haber una pasión sin amor. Ah, y prefiero el sexo con amor. En serio, estoy aprendiendo cosas y si puedo seguir con esto… quiero desarrollar esa pasión, ese amor. No me considero artista y hago cosas todavía para que a la gente le guste. Pero tengo mi nivel.

– ¿Qué personaje del cómic te gusta?

– ¿En qué te fijas cuando miras a alguien?

– Me fijo en… en… en… no, esos no se ven. Pero sí me fijo en los ojos. Y me gusta dibujarlos porque expresan muchas cosas.

– Luis, hablas poco, es cierto, pero si tuvieras una línea de cómics, ¿qué harías con ella?

– No me autocensuraría. Yo lo he hecho en mi trabajo. No dibujo porno pero me gustaría hacerlo. Es que no es bien visto por algunos, aunque eso realmente no me interesaría. Algo no me deja hacerlo. Creo que es más por mi familia, ella es muy religiosa.

– ¿Te gusta el Sensacional de Albañiles? Es casi porno. ¿Trabajarías en una línea así?

– Sí, pero no es lo único que quiero hacer. Quiero hacer de todo, no enfocare en un solo tema.

– ¿Quién es el mejor ilustrador mexicano?

– Humberto Ramos.

– Los que tienen 20 años dicen que es el mejor…

– Es el mejor no porque haya llegado a donde llegó… me gusta lo que hace aunque lo siento limitado porque sufre de autocensura.

– Ana…

– Es que los jóvenes buscan héroes, acción. Satisface un mercado.

– Hablando de autocensura, ¿qué tal está el documental “De Panzazo”?

– No lo siento real porque… la educación en el país está mal, pero no muestran realmente el verdadero problema. No muestran el verdadero poder del sindicato, de Elba Esther Gordillo, es como un documental más para decirle a la gente que sólo se puede quejar pero que no puede hacer nada. Está Loret de Mola, no se puede esperar mucho. Finalmente todo es poder.

– ¿Dónde aprende un ilustrador?

– Los artistas se nutren del contexto, pero creo que en Toluca hay escuelas aunque todavía falta más. Estamos limitados.

– ¿Crees en Dios?

– Creo en la vida, se hace absurdo entender dogmas y misterios del universo.

– ¿Te gusta Dexter, la serie?

– Al principio, luego ya no

– Pregúntale algo a Luis…

– Uy, lo conozco mucho, pero no se abre mucho, pero a ver… ¿estás feliz con nuestro trabajo?

– Pues estoy bien, pero me gustaría que prestaras más atención en lo que ya habíamos decidido y al final las cambias.

– Pregúntale a Ana, Luis…

– Este… ¿tienes crédito?

 

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La Tierra Caliente

* La ONU reconoce que las autoridades mexicanas han combatido el crimen y al menos están dicen que adoptan medidas contra el narco. Pero la ONU está muy lejos y a veces simula una entelequia. Ninguna de las opciones presentadas por la Federación ha funcionado porque no se ha querido. Sólo así se explica, por ejemplo, que en el sur mexiquense las organizaciones criminales hayan operado por años, a la vista de todos y hasta pudieran conseguir el control de ayuntamientos como Otzoloapan, Luvianos o el propio Tejupilco, donde entre otras cosas impartían seguridad pública y pagaban la nómina de los empleados.

 

Miguel Alvarado

Un estudio datado en el 2011 señala que el narcotráfico mexicano ha ido cambiando su ubicación y se ha desplazado hacia el sur, hacia Centroamérica para no perder la conexión con cárteles sudamericanos y el control del trasiego de droga hacia Estados Unidos y Canadá. Pero a ellos los han acompañado sus actividades delincuenciales como el robo la extorsión, el plagio y los homicidios.

El Informe 2011 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, dependiente de la ONU, señala lo anterior y afirma que, junto a Canadá y EU, México representa el principal mercado de drogas del mundo. En esa región se han registrado, por ejemplo, el 70 por ciento de las incautaciones de mariguana; el 70 por ciento de las incautaciones de éxtasis y el 44 por ciento de las de metanfetaminas. “Además el 99% de los laboratorios de metanfetamina desmantelados en todo el mundo se hallaban en la región”, confirma el tratado.

Para la ONU, el tráfico de drogas representa en Estados Unidos un impacto económico de 193 mil millones de dólares, mientras que en México circulan 40 mil millones provenientes de actividades relacionadas de alguna forma.

La ONU reconoce que las autoridades mexicanas han combatido el crimen y al menos están dicen que adoptan medidas contra el narco. Pero la ONU está muy lejos y a veces simula una entelequia. Ninguna de las opciones presentadas por la Federación ha funcionado porque no se ha querido. Sólo así se explica, por ejemplo, que en el sur mexiquense las organizaciones criminales hayan operado por años, a la vista de todos y hasta pudieran conseguir el control de ayuntamientos como Otzoloapan, Luvianos o el propio Tejupilco, donde entre otras cosas impartían seguridad pública y pagaban la nómina de los empleados. Caja de Agua, cruce de droga en aquella región, fue también el escenario del combate definitivo entre Zetas y La Familia por el control de la droga. Los habitantes de Luvianos precisan que fue en el 2009 cuando las bandas se enfrentaron, todo con conocimiento de las autoridades civiles y militares y aquel choque dejó 46 muertos. Los perdedores, los Zetas, se retiraban al fin a otros rumbos y los de La Familia se dedicaron a reorganizar el negocio. En esencia era lo mismo. Transportar droga, extorsionar, secuestrar, plagiar, iban de la mano en el boyante comercio ilegal que permitieron las autoridades mexiquenses, ya por miedo o por conveniencia. Todos los alcaldes de la zona supieron quiénes eran los capos y les abrieron las puertas de las administraciones. Así, Otzoloapan, Amatepec, Tlatlaya, Luvianos, Zacazonapan, Santo Tomás y hasta Valle de Bravo participaron activamente. Los alcaldes y funcionarios menores se beneficiaron de ello y el ejército de hizo de la vista gorda. Los patrullajes eran frecuentes pero las señales se activaban para que los narcos se escondieran en la sierra y los montes lejanos. De nada servían los helicópteros o que las partidas estacionaran en los pueblos. El narco no se amedrentó nunca.

El negocio que hasta la ONU condena sostiene la economía mexicana, que no podría entenderse si no participara el dinero del narcotráfico. Y es cierto. Mientras los políticos y empresarios mexicanos se llevan las inversiones a otros países, los capos deciden gastarlo en su propia tierra. Impulsan a su manera las economías locales y generan construcciones y obras que de otra forma jamás se habrían realizado. El informe de la ONU se limita a reconocer reuniones y cumbres internacionales entre los países de Norteamérica pero no dice nada sobre los resultados. Documentos obtenidos por el diario Reforma señalan, mejor que la ONU, que el ejército descubrió una red de elementos traidores que trabajaban para el narcotráfico en el sur mexiquense.

Así, la Sedena dice que se encarceló a 52 soldados acusados de narco y a 13 por delincuencia organizada, que trabajaban para La Familia luego de los militares habían sido destacamentados para combatir a ese grupo desde la base del 102 Batallón de Infantería en San Miguel Ixtapan, inaugurado por Enrique Peña Nieto, el 3 de mayo del 2009, cuando era gobernador del Edomex. Él no lo sabía, pero estaba abriendo las puertas a quienes un mes después recibían pagos del narco para notificar los movimientos de la tropa. Aquel mayo acompañaron al gobernador Guillermo Galván, titular de la Sedena y algunos secretarios estatales.

Para febrero del 2010 las instalaciones de Ixtapan estaban terminadas y la Sedena preparaba un envío de 600 elementos, según el comandante de la 22 Zona Militar en la entidad, Rubén Pérez Ramírez, porque “está habiendo secuestros y extorsiones a comerciantes, principalmente”.

Peña Nieto diría el día de la inauguración que aplaudía el trabajo de la milicia “en esta visión y trabajo estratégico que el Ejército Mexicano lleva a cabo para vigorizar los mecanismos de protección para la ciudadanía”.

Pero ahora las cosas son distintas. En la región se sabía que algo habpia cambiado desde finales del año 2011. El ejército ya entraba con mayor fuerza y en Valle de Bravo desmanteló una torre de telecomunicaciones perdida entre los cerros. Allí incautó equipo y bloqueó las señales. Aunque no detuvo a nadie, los cambios se veían venir y hasta los narcos supieron que llegado el tiempo de las elecciones presidenciales, las cosas podrían resultar al revés. Los alcaldes también lo supieron y si hay una estrategia del gobierno federal para restarle puntos al puntero, Peña, está en marcha. Las elaciones serán inevitables. Los soldados inculpados han declarado que un tal Johny Escobar, “El Mojarro”, sobornaba a tenientes y sargentos. Luego, Escobar será capturado y denunciará el siguiente eslabón, que llegará hasta algún presidente municipal, que podría tener conexión, aunque política, con Peña o incluso con el perredismo. El resto se eslabonará solo.

Ahora, el propio Galván truena contra los corruptos pero también lo hace Janet Napolitano, la secretaria de Seguridad norteamericana, quien asegura que “déjenme decir que tomó 10 años encontrar a Osama bin Laden, y ustedes saben lo que ocurrió ahí. No estoy sugiriendo que lo mismo vaya a pasar con (El Chapo) Guzmán, estoy sugiriendo que nosotros somos persistentes cuando se trata de personas que hacen el mal y que dañan, en nuestros dos países. Entonces ese asunto continúa”. La prensa mexicana malinterpretó y aseguró que los yanquis sentenciaban al capo mexicano. La captura de Guzmán sería una de las pocas acciones de Calderón que apuntalaría a su candidata presidencial, Josefina Vázquez, ante sus adversarios políticos.

En un país donde el hambre mata más que el ejercicio del narcotráfico cualquier cosa puede pasar. En nueve años, por ejemplo, “85 mil 343 personas fallecieron por desnutrición en México entre 2001 y 2010, período en que otras 49 mil 804 murieron víctimas de las bandas del crimen organizado”, según datos del Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social, basado en datos del INEGI, de la PGR y de la Cámara de Diputados.

El analista Rafael de la Garza Talavera considera que “el enorme aumento a su presupuesto puede empezar a generar a su interior una serie de intereses que eventualmente lo convierta en una institución más preocupada por mantener sus privilegios y poder político que en someterse al liderazgo civil y mantenerse alejado de la política. El aumento de 150% a lo largo del sexenio al sueldo de los soldados rasos, que será ahora 10 mil 800 pesos -más del doble de lo 4 mil 300 que ganaban- me parece una señal preocupante en este sentido”.

Pero ni siquiera los aumentos salariales garantizan que tropas y generales sean invulnerables a la corrupción. Un análisis de Paulina Monroy destaca que “desde que el Partido Acción Nacional asumió la Presidencia de la República, los índices de corrupción en México se incrementaron y la transparencia se fue a pique… desde 2001, el primer año de gobierno de Vicente Fox, la corrupción en México se ha venido incrementando. Según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de la organización Transparencia Internacional, desde que el Partido de Acción Nacional (PAN) llegó al poder, México ha reducido su puntaje de 3.7 en 2001 a 3.3 en 2009. El estudio fue aplicado en 180 países, con una escala de 1 a 10, donde 1 es el mayor nivel de corrupción. México nunca ha alcanzado siquiera el seis. En la más reciente evaluación, el país bajó 17 lugares de la última posición que obtuvo en 2008. A nivel mundial alcanzó el lugar 89”.

Y ese lugar 89 para el Edomex representa el mismo número de ejecutados en la entidad, según el último recuento del diario local Alfa, al mismo tiempo que la secretaria de Relaciones Exteriores mexicana, Patricia Espinoza se dice dispuesta “a participar y abrirse a un debate sobre la legalización de las drogas aunque con ello no se terminaría el problema del narcotráfico y el crimen organizado en el país”, en una exposición ante la propia ONU y la Asamblea Euro-Latinoamericana.

Justo el martes 28 de febrero, un nuevo enfrentamiento respondía al purificador fuego del ejército, que renovaba sus entrañas, cuando dos militares fueron asesinados y 5 heridos en un enfrentamiento en la región de Tierra Caliente, por el lado michoacano, en la zona de Melchor Ocampo y Paso de Tierra Caliente, Tuzantla, cuando patrullaban ese rumbo. Allí murió uno y otro falleció en Las Ceibas de Trujillo, Tiquicheo, cuando los militares quemaban un plantío y desde un vehículo les dispararon.

La ONU concluye que “México también pasó a ser un importante fabricante de metanfetamina, lo cual queda reflejado en el número de laboratorios desmantelados, que saltó de 21 en 2008 a 191 en 2009. Pese a que el número de laboratorios de metanfetamina de los Estados Unidos es muy superior al de México, los laboratorios mexicanos suelen producir cantidades mucho mayores de esa droga que los de los Estados Unidos”.

Los tigres de Luvianos

* La zona sur del Estado de México, conocida como el Triángulo de la Brecha o Tierra Caliente, hace frontera con Michoacán y Guerrero en uno de los climas y terrenos más agrestes de la localidad debido a las altas temperaturas pero también a la montañosa geografía que la rodea. El clima caluroso ha alcanzado hasta para municipios como Valle de Bravo, un centro turístico internacional desde hace años. Ahí, luego de que el turismo tomara el control económico del lugar, también el narco llegó para extorsionar, secuestrar y hasta gestionar trabajos realizados en otras regiones.

Miguel Alvarado

Un habitante del municipio de Tejupilco observa sentado en la plaza de su pueblo el paso de un convoy del ejército mexicano. Algunos jeeps y camiones de redilas con soldados atrás avanzan despacio por la carretera, que parte en dos la población y avanza hacia los entronques de Luvianos, Bejucos, Otzoloapan y Zacazonopan.

“Aquí todos saben quiénes son los narcos. Son de La Familia y trabajan desde que les ganaron la plaza a los Zetas y los Pelones. Los de la policía y los militares casi siempre se han hecho tarugos. Si todos los del gobierno municipal tienen que estar con ellos para que no les pase nada. Aquí nadie denuncia nada porque a nadie le conviene. Los narcos ni son de aquí. Unos sí, porque los han jalado para trabajar pero al principio había muchos de fuera”, asegura el poblador, quien afirma que nada ha cambiado, que todos trabajan o hacen sus actividades como siempre y que se puede vivir siempre y cuando no se metan con los narcos, que a veces pasan con sus camionetas. “Hasta los polis los saludan. Luego, cuando salen los del ayuntamiento a alguna cosa, también a ellos saludan”, dice riéndose mientras se levanta y toma rumbo hacia su casa, atrás de la vieja iglesia del pueblo.

La zona sur del Estado de México, conocida como el Triángulo de la Brecha o Tierra Caliente, hace frontera con Michoacán y Guerrero en uno de los climas y terrenos más agrestes de la localidad debido a las altas temperaturas pero también a la montañosa geografía que la rodea. El clima caluroso ha alcanzado hasta para municipios como Valle de Bravo, un centro turístico internacional desde hace años. Ahí, luego de que el turismo tomara el control económico del lugar, también el narco llegó para extorsionar, secuestrar y hasta gestionar trabajos realizados en otras regiones.

Tierra Caliente es, desde hace mucho, paso de drogas hacia otros puntos de la república. Su ubicación, incluida la sierra de Nanchititla, es una fortaleza natural que protege demasiado bien a quien quiere esconderse allá. La región sureña es también una de las más pobres del Edomex y es exportadora de indocumentados hacia Estados Unidos o las grandes urbes del país. Las tierras son abandonadas y producen poco, pero el fenómeno del narco ha cambiado la cara de algunos municipios como Luvianos, donde hasta hace unos años el panorama era el de la miseria acostumbrada. Hoy, grandes caserones y hasta las calles pavimentadas se observan allí. Se han abierto bodegas para materiales de construcción y las fachadas de las casas han sido reparadas. Una extraña combinación arquitectónica ha transformado el lugar. Estatuas de águilas y caballos conviven entre casas con torres de observación y enormes zaguanes pintados de color pastel. Cerca de allí, el balneario Las Lomas espera paciente la llegada de visitantes. Casi arruinado hace dos años porque la carretera hacia allá no se terminaba, sobrevivía de los propios habitantes de la región pues el turismo había sido advertido sobre la peligrosidad. Pero si Las Lomas pudo recuperarse medianamente, en Luvianos, un pueblo de 8 mil 146 habitantes, se construyeron tres enormes salones de fiestas, con capacidades para mil asistentes. Allí se organizan los convivios regionales pero nadie sabe cómo pudieron levantarse, aunque a nadie le interesa porque no quieren problemas. Se limitan a asistir cuando son invitados. Luvianos es uno de los ejemplos de cómo los pueblos sureños han cambiado gracias al narcotráfico, que ha tomado en sus manos leyes y gobiernos para imponer una paz forzada que le permita trabajar sin discusión ni problema. Otros municipios de la zona como Otzoloapan, Zacazonapan, Amatepec y Tlatlaya han resentido el fenómeno de otra manera. Tierras abandonadas u ocupadas por extraños y tarifas para mantener comercios y poder vivir sin problemas se convirtieron en prácticas habituales. Muchos huyeron o se fueron en busca de mejores tiempos pero otros se adaptaron. Ni siquiera enfrentamientos mortales como los registrados en Caja del Agua entre el 2009 y el 2010 los desarraigan. Primero, el 1 del julio del 2009, Pelones y Familia chocaban entre sí en aquella comunidad, paso obligado de la droga hacia Guerrero y Michoacán. Siete sicarios detenidos, camionetas de lujo, motos y hasta 25 armas largas decomisó la antigua policía mexiquense, ASE, que intervino en plena balacera. Una versión señala 12 narcos muertos y dos policías heridos en una yerta que busca ejecutar al líder criminal Osiel Jaramillo.

Catorce días después, otra vez en Caja de Agua, una emboscada arrojaba dos personas ejecutadas y la movilización de 80 policías de la ASE. Era un nuevo enfrentamiento entre quienes peleaban la región pero tampoco en esa ocasión se confirmó la muerte de Jaramillo. Sin embargo, el ataque involucraba granadas de fragmentación. Era cuestión de tiempo para que Osiel cayera abatido y el 23 de octubre de ese mismo año pero en el centro de Luvianos, aparecía muerto junto con otra persona, con 49 impactos de bala en su cuerpo. El crimen era emblemático pero ejemplar, porque los cuerpos fueron colocados con premeditación frente a una tienda de materiales de construcción, propiedad de la familia González Peña, que un año antes había visto cómo Ranferi González Peña era asesinado en su propia casa y un hijo de éste secuestrado para no volver a saberse de él. La Familia Michoacana limpiaba el territorio pero también vengaba a sus caídos y si algunos líderes habían muerto, pronto se apoderarían de toda la región. Buscaban al verdadero jefe, Albert González, conocido como El Tigre, comandante en jefe de los Zetas en Luvianos. Ranferi, Jaramillo y El Tigre tenían un historial delictivo que los ligaba con actividades ilegales que el gobierno mexiquense conocía. El escritor Francisco Cruz, coautor del libro Negocios de Familia para editorial Planeta, ubica a estos González en su investigación: “…La imagen de Esquivel se fue difuminando hasta desaparecer, y el asesinato terminó por perderse en una maraña burocrática judicial a partir del lunes 20 de mayo de 2008, cuando un comando de encapuchados irrumpió en un domicilio sobre la avenida 16 de Septiembre en Luvianos —un pequeño municipio al sur del estado, sumido en la pobreza y controlado por el imperio de El Chapo Guzmán— y ejecutó al maestro Ranferi González Peña, un supervisor escolar de zona de cuarenta y cinco años de edad, considerado hasta ese momento cabecilla de los asesinos a sueldo de La Familia, una de las dos organizaciones que controlan el crimen organizado en el Estado de México. El homicidio fue perpetrado con al menos una decena de descargas de armas de fuego de alto poder, los asesinos encapuchados —quienes vestían uniformes negros con las siglas de las Agencia Federal de Investigaciones (AFI) y de la de Seguridad Estatal (ASE)— abordaron dos camionetas que los esperaban y huyeron. Y cuando la familia de la víctima aún no salía del estupor, regresaron, levantaron el cadáver y lo metieron en uno de los vehículos. Luego enfilaron por una de las calles en dirección a una casa de materiales, donde secuestraron al arquitecto Ranferi González Rodríguez, hijo de González Peña.

Aunque sólo se habló de dos camionetas, vecinos de la familia Ranferi recuerdan que, a las ocho y diez de la mañana, por la 16 de septiembre apareció un convoy, instaló un retén en dos esquinas sobre la cabecera municipal y, en un par de minutos, unos cinco sicarios descendieron de dos camionetas con vidrios polarizados, irrumpieron en el domicilio de los Ranferi y asesinaron al maestro, frente a su madre y dos de sus hermanas, de nueve y diez años de edad. En las calles de Luvianos nadie habla. Se respira el miedo, pero todavía se recuerda que, en los días previos a la ejecución y al secuestro, allegados al maestro Ranferi —hermano de Alberto González Peña, El Coronel, presunto lugarteniente de una célula de Los Zetas en la zona— abrieron la boca y alardearon sobre algunas propiedades “liberadas” luego de una incursión al puerto de Veracruz para silenciar a un grupo de agentes del Estado de México”.

Tigre o Coronel, también cayó, aunque en manos de la policía federal y dos años después, el 25 de junio del 2011. Su nombre completo era Albert González Peña o Franco Bueno Peña y para ese año se encargaba de la plaza de Veracruz para los Zetas. Pocos se dieron cuenta de que era el mismo que había operado en tierras mexiquenses. Pero ya no importaba. Poco a poco la historia y su entramado dejaron paso a otras, más sangrientas y no menos importantes.

Autoinmolaciones

* ¿Por qué los monjes y monjas están decidiendo usar esta particular forma de protesta contra el gobierno chino? Las razones por las que ellos han elegido estos métodos de protesta no están exactamente claras. La gente dentro de Tíbet, especialmente en las áreas rurales, alguna vez es capaz de escuchar las noticias en tibetano de fuentes del extranjero como la Voz de América o la Radio Asia Libre, pero probablemente saben poco acerca de la auto-inmolación del tunecino del año pasado, ni que hablar de las autoinmolaciones vietnamitas de hace 50 años. Sin embargo ellos tendrían noticias sobre las manifestaciones que llevaron a la Primavera Árabe, y esto podría haber animado a la gente, en un modo general, a ver la protesta popular como una forma de llevar a cabo un cambio.

 

Asia Society/ Casa Tíbet

A principios de esta semana, un monje tibetano se convirtió en la veintidosava persona en el pasado año en cometer autoinmolación, en protesta contra el gobierno chino en Tíbet. Robert Barnett, Director del Programa de Estudios Modernos sobre Tíbet de la Universidad de Columbia, dice que este es un nuevo tipo de protesta política de los tibetanos, una que parece poder convertirse en una actual forma de disenso, si el gobierno chino no cambia algunas de sus propias políticas en la región.

– ¿Por qué los monjes y monjas están decidiendo usar esta particular forma de protesta contra el gobierno chino?

– Las razones por las que ellos han elegido estos métodos de protesta no están exactamente claras. La gente dentro de Tíbet, especialmente en las áreas rurales, alguna vez es capaz de escuchar las noticias en tibetano de fuentes del extranjero como la Voz de América o la Radio Asia Libre, pero probablemente saben poco acerca de la auto-inmolación del tunecino del año pasado, ni que hablar de las autoinmolaciones vietnamitas de hace 50 años. Sin embargo ellos tendrían noticias sobre las manifestaciones que llevaron a la Primavera Árabe, y esto podría haber animado a la gente, en un modo general, a ver la protesta popular como una forma de llevar a cabo un cambio.

Pero ellos deben haber elegido este método de protesta porque en el ciclo previo de disturbios en el Tíbet, en 2008, cuando hubo cerca de 150 manifestaciones callejeras por parte de grupos muy grandes, cerca de 20 de esos incidentes se convirtieron en un espiral de caos y violencia. La violencia había permitido al gobierno chino evitar el tratamiento de las cuestiones subyacentes y quejas de los manifestantes, y la autoinmolación pudo ser vista como una manera de evitar la desventaja de las tradicionales protestas callejeras a gran escala: envía un mensaje al gobierno en un modo que los manifestantes esperan no sea fácil de hacer a un lado porque no daña a otras personas o a la propiedad, y no implica disturbios.

Las protestas piden en general por “libertad” y para que se le permita al Dalai Lama retornar al Tíbet. Ellas parecen haber sido provocadas por un dramático giro en la política en 1994, cuando el Estado chino decidió centrar todo en un ataque sobre el Dalai Lama, forzando a los monjes a denunciarlo con un gran aumento de regulaciones concernientes a los monasterios y la religión. Esta política fue implementada primero en la Región Autónoma Tibetana, que es la mitad occidental de la meseta tibetana alrededor de Lhasa, pero los últimos 10 años esto ha sido gradualmente impuesto, monasterio por monasterio, a través de la mitad este de la meseta, donde vive la mayoría de los tibetanos y donde las actuales protestas están teniendo lugar. Esto incluye programas de reeducación en los monasterios, prohibiciones sobre la adoración al Dalai Lama, la degradación del rol del idioma tibetano en las escuelas, el estímulo de la migración hacia las áreas tibetanas, y otras restricciones. Nadie sabe porqué ellos decidieron ampliar su política hacia las áreas tibetanas del este, ya que ellas hasta entonces habían sido bastante tranquilas y pacíficas desde fines de los 70.

– ¿Hay alguna tradición en esta particular forma de protesta en la cultura budista?

– La prensa china ha estado argumentando que estas protestas violan los principios y las reglas budistas, pero de hecho ellas concuerdan fuertemente con la tradición budista. El suicidio es rechazado en el budismo si se realiza por razones personales, pero el autosacrificio por una causa noble es altamente considerado. Hay muchas historias sobre el Buda haciendo esto en vidas anteriores, la más famosa una en la que se sacrifica a sí mismo dando su cuerpo a una tigresa moribunda para que pudiera alimentar a sus crías. Por lo tanto, un acto que es hecho por el bien de la comunidad es considerado noble, y especialmente si es hecho por un miembro del clero.

Es porque estos actos han sido hechos por monjes, monjas y ex monjes, que ha sido tan duro para el gobierno chino desacreditar a los manifestantes; hubiera sido muy distinto si hubiesen estado implicado laicos. El gobierno había tenido un éxito total en desacreditar a cinco chinos que según dijo el gobierno eran adherentes a la secta del Falun Gong, quienes protagonizaron una autoinmolación en masa en Beijing en 2001: el evento fue presentado como prueba de que estas personas habían sido manipuladas y se les había hecho un lavado de cerebro por parte del Falun Gong. Pero a pesar de las tentativas de la prensa china para hacer esto con los monjes y monjas tibetanos, estos esfuerzos han fracasado, en gran medida porque ellos son ampliamente respetados dentro de la comunidad tibetana.

– ¿Por qué los dos lados no pueden encontrar un terreno común en lo concerniente al gobierno del Tíbet?

– Una forma de entender la cuestión Sino-Tibetana es mirar la cuestión de su estatus, en cuanto a si debería ser parte de China o, si es parte de China, qué grado de autonomía debería tener. Este es un tema que nos remonta al menos 100 años para atrás, cuando el ejército chino trató de anexar el Tíbet e integrarlo al territorio chino. Es algo que probablemente lleve mucho tiempo en resolver.

Pero hay un segundo tema que es fácil de confundir con el primero, que son las políticas que China ha introducido más recientemente, especialmente la decisión de 1994 de declarar al Dalai Lama como enemigo, y otros temas que fueron impulsados al mismo tiempo, concernientes a la reeducación, el uso del idioma, y el desarrollo económico súper rápido. Además hay temas que están surgiendo ahora, especialmente el relativo a los temas medioambientales, tales como el asentamiento forzado de los nómades y la rampante minería.

Dado que estos factores secundarios no están escritos en piedra y están constantemente tomando nuevas formas, ellos representan un tipo de oportunidad para China, una con la que podría comprometerse con relativa facilidad. Si ellos hicieran eso, generarían algo de alivio y permitirían más tiempo para tratar de resolver los temas primarios concernientes a la autonomía y el estatus. No ha habido ninguna señal hasta ahora de ningún movimiento incluso en estos temas secundarios. China tiene un débil consenso basado en un sistema de liderazgo altamente conservador, que hace muy difícil para los líderes acordar un cambio audaz, concerniente al tema central de la soberanía y el orgullo nacional, por eso cualquier concesión será muy pequeña.

– ¿Hay un fin a la vista para estas autoinmolaciones?

– China se ve a sí misma como habiendo sido consistentemente generosa con los tibetanos, desde al menos principios de los ochenta, porque ha ejecutado grandes programas de subsidios para impulsar el desarrollo de la economía en las áreas tibetanas, y porque ve las protestas como complots del Dalai Lama y otros exilados determinados a “separar” a China creando un Tíbet independiente. Los exilados niegan esto pero al mismo tiempo usan una retórica nacionalista muy fuerte. Por lo tanto, aunque una solución negociada entre los dos liderazgos, nunca puede ser descartada, parece poco probable en el clima actual.

Mientras tanto, los tibetanos del este, cuya ira se ha despertado ahora, están resueltos y con una fuerte voluntad, con una larga y amarga memoria de los muchos ataques de China a sus regiones y monasterios durante el pasado siglo, y ellos están defendiendo sus valores principales. Por lo tanto, las actuales tensiones, no van a desaparecer sin alguna concesión del Partido.

Tal concesión no tendría que ser grande para que la gente decida no suicidarse, los tibetanos, incluso los activistas dentro de Tíbet son sorprendentemente moderados en la mayoría de los casos y generalmente pragmáticos, entonces incluso una pequeña señal del Estado podría tener un impacto significativo.

Por ejemplo, el Partido podría detener la reeducación política y podría detener su campaña de demonización contra el Dalai Lama, políticas que no ha aplicado dentro de China por décadas, y podría regular la migración interna en Tíbet como hace en Hong Kong. Si ellos no hacen eso, estas tensiones crecerán, y si más personas mueren, las cosas podrían ir en un espiral sin control y volverse muy difíciles de resolver en cualquier forma significativa.

– Se informó que en la última autoinmolación, unas mil personas rodearon el cuerpo para protegerlo de la policía. ¿Por qué hicieron eso?

– En la cultura tibetana, cuando alguien muere, tú tocas el cuerpo lo menos posible después de la muerte. En cambio, las ceremonias especiales y los rituales son llevados a cabo en la esperanza de que la conciencia sea calmada, llevando a una mejor oportunidad o a un más beneficioso renacimiento. Pero como en cualquier religión, hay muchos niveles de explicación. Por ejemplo, en general hay una visión de que es importante disponer del cuerpo en una manera apropiada, tal como para alimentar a los pájaros o peces, ya que es un tipo de generosidad, en lugar del método secular de cremación usado por el Estado chino. En este caso, estas autoinmolaciones son claramente vistas por la comunidad local, no como un suicidio de un individuo desesperado sino como un acto de dedicación para el beneficio de los otros, por lo tanto la gente local desearía mostrar respeto a la persona muerta asegurando los rituales apropiados que son llevados a cabo por el clero. Por lo tanto hay muchos factores aquí, además de las objeciones obvias a la confiscación por parte de la policía del cuerpo de una persona muerta.-

 

Fuente: http://spanish.tibetoffice.org

La cuestión es cuándo atacar

* Netanyahu dice una y otra vez que un Irán nuclear supone una “amenaza existencial” no solo para Israel sino para todo el mundo, y que por lo tanto no puede tolerarse. Sus declaraciones concuerdan con la postura de Washington de que “todas las opciones están sobre la mesa”.

 

Pierre Klochendler/ IPS

Jerusalén. “La calma previa a la tormenta”: así es como los expertos israelíes describen la cuenta regresiva hacia un ataque unilateral de su país contra Irán y hacia la reunión de la semana próxima entre su primer ministro Benjamín Netanyahu y el presidente estadounidense Barack Obama.

Luego de que altos enviados estadounidenses peregrinaran la semana pasada a Jerusalén, ahora les toca a los líderes israelíes ir a Washington. Netanyahu será recibido el próximo lunes 5 de marzo en la Casa Blanca, dos días después que el presidente israelí Shimon Peres.

Las reiteradas advertencias estadounidenses previas a las reuniones de los jerarcas no podrían ser más directas. “En este punto no es prudente atacar a Irán”, dijo el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Martin Dempsey a la cadena estadounidense de televisión por cable CNN.

“El gobierno estadounidense confía en que los israelíes comprenden nuestras preocupaciones”, agregó.

Pero a quienes toman las decisiones del lado israelí, lo que les importa es la confianza y no las “preocupaciones” de Estados Unidos.

Ellos aprecian el esfuerzo internacional liderado por Estados Unidos para contener las actividades nucleares de Irán. En privado, incluso están dispuestos a decir que las sanciones van más allá de sus expectativas iniciales. Pero luego, ¿por qué envolver en ambigüedad la fecha de un potencial ataque contra Irán si no es con fines tácticos?

“Irán es un actor racional… no ha decidido fabricar un arma nuclear”, ha dicho Dempsey claramente.

Según señaló The New York Times el sábado 25, la evaluación de Dempsey fue corroborada por 16 agencias de inteligencia de Estados Unidos, aunque la Agencia Internacional de Energía Atómica informó el día antes que Irán había acelerado su programa de enriquecimiento de uranio desde su reporte de noviembre de 2011.

El mensaje que se transmite aquí es que lo que busca Estados Unidos es convencer a Teherán de que puede ser objeto de sanciones aún más severas si no adopta medidas razonables en relación a su programa nuclear.

Netanyahu dice una y otra vez que un Irán nuclear supone una “amenaza existencial” no solo para Israel sino para todo el mundo, y que por lo tanto no puede tolerarse. Sus declaraciones concuerdan con la postura de Washington de que “todas las opciones están sobre la mesa”.

Pero el jueves 23 emitió una advertencia: “Paren esta cháchara. Causa daño”, instruyó a su gabinete ministerial. “No deberíamos estar dando tanta información sobre este asunto”.

La pregunta es a quién se le da “tanta información”.

En todo caso, lo que preocupa a Estados Unidos no es lo que Netanyahu dice, sino lo que no dice.

Hacer que todos los actores clave se pregunten si de verdad es inminente un ataque israelí contra Irán –en declaraciones a The Washington Post, el secretario (ministro) de Defensa de Estados Unidos, León Panetta, señaló como posible la primavera boreal- tiene un solo propósito.

No hay ilusiones de que una amenaza de ataque israelí disuada a Irán de perseguir su carrera nuclear. Por lo menos puede impedir que el frente internacional contra Teherán baje su guardia.

“Hasta ahora, la opción militar demuestra ser un éxito diplomático”, afirma el columnista Ari Shavit. “Se las ha arreglado para sacudirle a la comunidad internacional su apatía y hacer un aporte definitivo a la intensificación del sitio diplomático y económico contra Irán”.

Así que, ¿qué puede esperarse de la importante reunión que tendrá lugar en la Casa Blanca?

Lo que es seguro es que Obama no quiere crear la impresión de que Estados Unidos se arriesga a que Israel lo arrastre hacia un ataque contra Irán.

Pero el grado de coordinación entre los dos países aliados es tal que si Israel ataca Irán, a Estados Unidos le resultará extremadamente difícil convencer a la comunidad internacional –especialmente a los estados árabes post-revolucionarios con los que está comprometido a reconstruir la confianza- de que no sabía que el estado judío actuaría unilateralmente, o de que no quería que lo hiciera.

Lo que es peor, nadie está realmente seguro de cómo impactará ese ataque unilateral sobre un Medio Oriente cada vez más volátil. Estados Unidos puede perder fácilmente el control de los acontecimientos y verse envuelto militarmente en cualquier caso.

Para que la oposición de Estados Unidos a un ataque israelí sea creíble, tiene que estar acompañada por más que palabras, algo inconcebible durante una campaña electoral. El único recurso de Obama será tener el compromiso de Netanyahu –aunque sea en privado- de que Israel postergará la opción de una intervención militar en Irán.

A cambio, Netanyahu sin dudas obtendrá una reiteración del acostumbrado “apoyo incondicional” de Estados Unidos a la seguridad de Israel. Pero eso no alcanza. Netanyahu no confía del todo en Obama.

“Si el presidente quiere impedir un desastre, debe darle a Netanyahu garantías férreas de que Estados Unidos frenará a Irán de cualquier modo que sea necesario y a cualquier precio, después de las elecciones. Si Obama no hace esto, obligará a Netanyahu a actuar antes de las elecciones de 2012”, escribió Shavit en la edición de fin de semana del diario israelí Haaretz.

Dentro de los círculos diplomáticos y de defensa estadounidense-israelíes, se está afinando el debate sobre un eventual ataque contra Irán: ya no se refiere tanto a la probabilidad de que se concrete, sino a la fecha en que tendrá lugar.

Cuanto más se acerque el calendario a noviembre, menos probabilidades habrá de un ataque israelí. Pero no por las condiciones meteorológicas, sino por el clima electoral en Estados Unidos.

Una guerra preventiva se percibiría como una gruesa interferencia en los asuntos internos de Estados Unidos. Y este es un riesgo que Netanyahu, prudente y versado en política estadounidense, no estará dispuesto a asumir.

Si resulta claro que la acción contra Irán se postergará hasta noviembre, ¿por qué Israel no disiparía ya las preocupaciones de Estados Unidos?

Por ahora, la perspectiva de un ataque unilateral contra Irán, incluso luego de noviembre, es la mayor arma diplomática de Israel.

El Proyecto Ébola

“A Ébola lo veo como una especie de familia. Lo componemos todos mis amigos. Estamos creando algo que nos gusta, es como el hijo de esta familia que debemos hacer crecer y que queremos ponerle toda la atención. Es publicar cómic o historias en un espacio periodístico que poco a poco crecerá”, dice el equipo de Elisa Rivero, cabeza de Ébola, tal vez el único intento real que ha logrado publicar en el fantasmal medio que ofrece Toluca.

 

Miguel Alvarado

Elisa Rivero, Hugo Arboyeda y Ariel Vázquez son jóvenes toluqueños que participan en el Proyecto Ébola, una agrupación que todavía cree que la ilustración es un arte. Los tres publican historias gráficas pero también se han preocupado por integrar su plan al mundo real, donde no todos son muñequitos o imágenes. En esta entrevista, dejan ver un poco de sus inquietudes y razones y sus particulares puntos de vista de ver el mundo que les rodea y que no siempre es bien aceptado.

– Lisa, ¿cuáles son tus habilidades?

– ¿Aparte de dibujar? De cagarla, a veces. Me gana el sentimiento muchas veces y en lugar de pensar las cosas fríamente, termino haciendo lo que no debería.

– ¿Y eso mismo sucede en la ilustración?

– Sí. Porque luego me desespero y…

– Entonces no tienes paciencia…

– No siempre.

– Eres cabeza del Proyecto Ébola. ¿Puedes hablar de él?

– A Ébola lo veo como una especie de familia. Lo componemos todos mis amigos. Estamos creando algo que nos gusta, es como el hijo de esta familia que debemos hacer crecer y que queremos ponerle toda la atención. Es publicar cómic o historias en un espacio periodístico que poco a poco crecerá.

– ¿Dibujar es una enfermedad?

– No.

– ¿Podrías curarte de dibujar?

– No, tampoco.

– ¿Es una obsesión para ti?

– Sí, a veces sí. El gusto por dibujar siempre lo tuve. Es padre ver una hoja en blanco y con un simple lápiz que te cuesta dos pesos puedes crear…

– ¿Te asusta la hoja en blanco?

– Sí, empiezo simplemente a rayar, aunque a veces puede salir algo padre porque las figuras salen solas.

– Hugo, tu actividad es la ilustración pero, ¿qué significa esta ciudad para ti?

– Una… pues sí… la vida como tal. No es algo que me guste mucho, pero he aprendido de esta ciudad.

– ¿Qué has aprendido?

– Pues a no tirar la basura…

– Muchos dicen que no te bañas, Hugo.

– Aaaah, ¿dicen que no me baño? Pues sí me baño, sí me baño, sólo que ahorro agua. Pero esta ciudad llamada Toluca es algo gris y yo trato de desmaquillar las cosas…

– ¿Eres un artista descarnado?

– Nnnn… nnnn… no. Por el contrario, me gusta la redundancia, pero creo que soy una especie de híbrido, equilibrado como lo positivo y negativo. Me resulta porque la naturaleza es equilibrio, la vida misma… pero a veces no me resulta, la mera verdad, pero para mí el equilibrio no es una constante.

– ¿Quién eres tú?

– Ayer me preguntaban eso, pero soy… este… soy un… un tipo promedio… más bien un artista… cada vez que me preguntan digo una cosa diferente, así que supongo que no sé quién soy.

– Ariel, ¿te gusta la calle?

– Sí, mucho. Porque se aprenden cosas chidas. Se aprenden cosas diferentes en la escuela, en la casa y en la calle. Soy un vato al que le gusta la pintura en aerosol y ya.

– ¿Te atraen las paredes?

– Es una larga historia. Desde morrillo me gustó dibujar. Peor me gustan por las experiencias y compañías que te dejan.

– Me imagino a un graffitero abrazando un muro, ¿hay algo de eso?

– Sí, cómo no. Pero en sí lo que uno plasma o dibuja en la pared a veces no tiene un mensaje. El mensaje es lo que uno va viviendo. Hay veces que uno puede poner la firma que uno dibuja y nada más. Pero que yo quiera expresarle a una persona con lo que yo hago, pues… no. Es lo chido del graffiti, que no se cierra a un solo concepto.

– Al mismo tiempo eres ilustrador…

– Desde morito me llamó la atención el dibujo. Me gustaba el Drago Ball y fue lo que me motivo. En la escuela pude hojear una revista de graffiti y me gustó mucho. No fue tan constante como ahora… tuve muchas trabas por parte de la familia, pero nunca he creído que tenga que escoger entre ser ilustrador o graffitero. Más bien van de la mano y es que existe cierta necesidad de cambiar, de evolucionar y las letras se pueden combinar con lo que dibujo en una libreta. Eso me gustaría ver un día en una barda. Me gustan temas relacionados con lo espiritual, pero con imaginación…

– ¿Qué es Dios?

– Describir a Dios como algo físico, no creo… más bien creo que Dios toma formas que nuestro cerebro pueda comprender.

– Elisa, ¿qué idioma hablas en tus ilustraciones?

– Uno que habla de un cambio. Luego me obsesiona mucho una cosa pero me aburre y sigo con otra. No hay algo en concreto. Intento salir de mis áreas de confort, ver otras cosas. Dibujo muchas mujeres, casi no dibujo hombres.

– ¿Por qué?

– No sé. Se me hacen más fáciles y…

– Acabas más rápido…

– Sí, yo creo. Pero empiezo a dibujar animales y objetos. Mi ilustración es una pintura que sale de pronto. No quiero contar nada.

– En Ébola sólo hay dos mujeres…

– No sé el motivo por el cual las mujeres no se interesan mucho en la ilustración. A mí me gustan los negocios. Igual es el complemento perfecto. Estudié finanzas, me pareció interesante. El dinero mueve a la gente pero los que saben hacen juegos con el dinero, que pocos se imaginan, pero pueden cambiar la vida del mundo.

– ¿Cómo es el mundo hoy?

– Un volcán en erupción, que quiere explota.

– ¿Crees en fantasmas?

– No.

– ¿Cuáles son tus fantasmas?

– No… sí… mi propia cobardía. A veces me da miedo ver otras cosas, salir de mi zona. Intento cambiarlo. Le temo al fracaso, a que siendo anciana me dé cuenta de que no hice nada.

– ¿Cómo defines la vida?

– Como una montaña rusa, subes y bajas y más vale que te guste el recorrido.

– Hugo, ¿de dónde viene tu inspiración?

– De mi vida, y no es que mi vida sea muy inspiradora… de las corrientes artísticas, del rock alternativo, de alguna literatura, del cine aunque sea comercial.

– ¿El tiempo se acaba? ¿Existe el tiempo?

– Según Einstein, sí. Y según yo, sí. Se necesitan humanos para que exista el tiempo, pero no existe como tal.

– ¿Cómo conceptualizas tu trabajo?

– Me gusta llamarlo cómic mestizo… porque como no hay una escena en la ilustración mexicana y somos un país mestizo… pues es eso… tantito del manga, del americano…

– ¿Te gusta La Familia Burrón?

– No, porque es chapado, muy simple pero el dibujo es adelantado a su época, esos trazos circulares muy minimalistas. Si lo vieras ahorita, dirías “eso es nuevo, no está tan chapado a la antigua”.

– ¿Ton’s está o no está?

– No, es el cómic mestizo, es el ejemplo.

– Los viejos maestros mexicanos del cómic dicen que en México la actividad está muerta, tanto en lo empresarial como en lo artístico…

– La industria agoniza, pero me gusta verlo en positivo. La historieta en México vive tiempos oscuros, pero es emocionante. Todo indica que está a punto de levantarse de nuevo. El mundo no se va a acabar.

– ¿Eres contradictorio?

– Sí… no…

– Ariel, ¿eres observador?

– Sí.

– ¿De qué color son tus calcetines?

– Uno es blanco y otro es negro. Y en mi casa tengo otro par igual. Pero me gusta mirar a las personas. Luego me dicen que qué me ves, que si soy o me parezco. Fantaseo con las vidas de otros, sus rutinas.

– ¿Tienes vida propia?

 

– Yo creo que no, porque aunque me cueste trabajo, vivo bajo los conceptos de otros o con las apariencias.

– ¿Entonces quién eres?

– Ariel, al que le gusta dibujar. Creo que mi trabajo tiene una oportunidad de sobresalir en Toluca. Alguien dijo que en Toluca hay muchos ilustradores pero no se avientan, así que aquí no veo mucha comercialización, pero por otra parte no hay competencia. Creo que hay prejuicios que nos impiden hacer las cosas. Complejos, miedos a fracasar.

– Elisa, ¿le vas al Toluca?

– Sí, pero me gusta jugar yo al futbol. Y juego por instinto.

– ¿Y cuál es tu estrategia para el dibujo?

– Dibujar y dibujar. Y ya que siento que no tenga gran talento, necesito trabajar. A Las mujeres nos califican de frágiles. A mí me gusta, por ejemplo, dibujar manchas. Mis propios compañeros influyen en mí. A veces la ilustración es una competencia. La ilustración es un gusto para mí, me calma. A veces creo que tengo algunos problemas, pero los principales creo que son mi propia existencia, adónde voy, quién soy. Igual la propia familia y los amores. A veces el amor es un problema.

– ¿Los tres tienen problemas de amor?

– Sí.

– Hugo, ¿cuál es el principal problema que tiene esta sociedad?

– El consumismo. No creo que deje de verlo así cuando gane dinero. He trabajado, recibido mi nómina y cuando uno sale a la calle con billete, tienes seguridad. Peor no me van a dejar de importar esos problemas. Quiero creer que soy una especie de ilustrador social pero no al estilo del rock urbano, más bien.

– ¿Tienes hermanos?

– Hermanas…

– ¿Y qué tal?

– ¿Eeehh?

– ¿Qué tal te llevas?

– Ah, pues son muy chicas… una cumplirá 20 y otra es una morrita.

– ¿Dónde te ves a los 25 años?

– Esperemos que Ébola se convierta en una revista y contando las historias que siempre quise. Prefiero el restirador a la computadora. No quiero vivir como otros que sólo contaron una historia en diez años. A mí no me gusta dibujar digitalmente, es un soporte.

– Ariel, ¿tienes alguna postura política?

– No me interesa mucho la política. El graffiti no necesariamente es clandestino, aunque es la esencia. Mi trabajo es mostrar un poco lo que se hace en la calle pero que la gente no lo ve. En el graffiti hay un vato que me gusta mucho que se hace llamar Peque, y tiene un estilo como muy chido, su trabajo son ilustraciones en una barda. En historieta me gusta Humberto Ramos y Campbell, por su línea sexy. Quisiera una fusión entre esos.

– ¿Elisa, quienes son tus influencias…?

– Ya me lo habías preguntado antes…

– Hoy, no…

– Sí, hace rato…

– Ah, sí es cierto, qué güey soy… pero entonces, ¿qué sigue para ti?

– Una maestría en Alta Dirección y sise puede, en Ébola. No le huyo al matrimonio, si llega… ah, y prefiero el restirador.

– ¿Qué personaje de historieta te gusta más?

– Una chava que se llama Erza, de Fairy Tail Wiki, que está bien matona. Sí pega y todo, pero más bien es líder. Me identifico con ella, sería mi personaje ideal, una mujer que no le teme a nada. Me gusta la de la Chica del Dragón Tatuado.

– ¿Crees en los finales felices?

– Sí, pero no creo que le toque a todo mundo.

– Hugo, ¿qué consejo te darías?

– Ni un paso atrás. Mi personaje ideal sería una chica. Fuerte pero sensible…

– Ariel, estás de acuerdo con las historietas de superhéroes?

– Me gustan, pero…

¿El Santo es un superhéroe mexicano?

– Es chilango, muy chingón en las luchas pero… lo más que se aproximaría es El Zorro, porque es chicano, pero…

Defensoras en el exilio

* Tras más de una década de lucha y ante la inacción del Estado mexicano para proteger a las defensoras de derechos humanos, la organización pionera en investigar el feminicidio en la fronteriza y norteña Ciudad Juárez dejará de operar en el país, para continuar sus labores desde el exterior.

 

Gladis Torres Ruiz/ IPS/ CIMAC

Por la ola de ataques en su contra, las fundadoras de la organización humanitaria Nuestras Hijas de Regreso a Casa decidieron dejar México y operar limitadamente desde el exilio.

Tras más de una década de lucha y ante la inacción del Estado mexicano para proteger a las defensoras de derechos humanos, la organización pionera en investigar el feminicidio en la fronteriza y norteña Ciudad Juárez dejará de operar en el país, para continuar sus labores desde el exterior.

“Sí, me voy, pero voy a seguir en la lucha donde quiera que yo esté. No me voy a quedar callada porque el gobierno tiene una deuda con mis hijos a quienes les quitó a su madre”, advierte Norma Andrade, una de las fundadoras de la organización y quien en menos de tres meses ha sufrido dos atentados.

Andrade y su familia recalcan que ante la impunidad que padecen por la ola de ataques y amenazas, recrudecida en su contra desde 2008, abandonan el país.

Andrade, junto con su hija Malú García Andrade y Marisela Ortiz, fundó Nuestras Hijas de Regreso a Casa, en 2001. Las tres han sido intimidadas, perseguidas y amenazadas de muerte, al igual que sus familias.

Ortiz abandonó el país en febrero de 2011 y García Andrade salió de Juárez en marzo del mismo año, pero tuvo que regresar a la ciudad fronteriza con Estados Unidos en diciembre pasado, luego del primer ataque contra su madre.

Con el exilio anunciado de madre e hija la organización ha quedado sumamente mermada.

 

Desmanteladas

 

“La organización quedará desmantelada. De hecho ya estamos desarticuladas”, lamenta Andrade. Relata que a partir de 2008, con las primeras amenazas contra su hija y Ortiz, decidieron trabajar menos en gestiones jurídicas y legales para acelerar los procesos de las víctimas y concentrarse en la gestión social.

“Desde 2008 empezamos a trabajar más en lo social, y lo jurídico lo hacíamos de bajo perfil; ya no tenemos oficinas. Marisela, desde donde se encuentra, se encarga de algunas actividades”, detalla la activista.

Añade que además “en Juárez tenemos enlaces para implementar el ‘Proyecto la Esperanza’, que consiste en talleres para madres de mujeres desaparecidas o asesinadas”.

Desde su creación, la organización ha recibido al menos 30 amenazas y hostigamientos, y sus oficinas fueron allanadas por desconocidos que sustrajeron documentos y computadoras con información sobre su trabajo, pero nada se investigó.

Por eso, desde 2008 decidieron no tener oficinas fijas, aunque cada integrante ha realizado su trabajo por separado.

Ante el peligro que corrían las activistas, el 13 de junio de 2008 la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) pidió al Estado mexicano garantizar su vida e integridad física y la de sus familias, a través de medidas cautelares.

 

Su historia

 

Andrade es madre de Lilia Alejandra García, una joven de 17 años y madre de dos menores de edad, que desapareció el 14 de febrero de 2001, y cuyo cuerpo fue encontrado con rasgos de tortura sexual el 21 de febrero siguiente, en un lote baldío aledaño a la avenida Tecnológico y Ejército Nacional, en Juárez.

Desde entonces y en demanda de justicia, la organización -integrada principalmente por madres de jóvenes desaparecidas y asesinadas– ha denunciado nacional e internacionalmente los asesinatos de mujeres en esa urbe, convirtiéndose en un referente de ayuda y rehabilitación para las sobrevivientes de violencia.

Uno de sus logros más importantes fue recurrir junto con otras organizaciones civiles ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, para denunciar los asesinatos de mujeres ocurridos en el Campo Algodonero, en Juárez.

El máximo tribunal de justicia americano condenó al Estado mexicano por no proteger la vida de la población femenina.

También presentó ante la CIDH, en 2002, los casos de Lilia Alejandra Andrade y de Silvia Elena Rivera; ambos en espera de ser admitidos para su análisis.

 

Acoso sin fin

 

En 2011, Nuestros Hijas de Regreso a Casa denunció más de 200 raptos de niñas y adolescentes, presuntamente vinculados a redes de trata de personas. Andrade trabajaba en esos expedientes cuando arreciaron las agresiones en su contra.

A principios de ese año Malú García reveló la existencia de una red de trata que opera en el centro de Juárez, y a la que responsabilizó de la desaparición de decenas de jóvenes.

Dijo entonces contar con informes de mujeres que tras su desaparición fueron vistas en burdeles de Puebla, Tlaxcala y Tijuana.

Agregó que los resultados de estas investigaciones se darían a conocer el mismo año, pero salió de Juárez luego de que el 17 de febrero de 2011 unos desconocidos quemaron el techo de su casa.

Sucedió mientras participaba en un acto de apoyo a la familia Reyes Salazar, otros defensores de derechos humanos agredidos.

Andrade recuerda que no solo ella ha sufrido agresiones; también activistas como Irma Pérez, Eva Arce, Ramona Morales, Cipriana Jurado y Benita Monárrez.

Esta última fue una de las primeras en dejar el país y refugiarse en la ciudad estadounidense de Los Ángeles. “Y una de terca y aferrada que quiere seguir en su país. Hasta que ve las consecuencias”, apunta la defensora.

“La realidad es que no hay ninguna protección para las y los defensores; el 14 de febrero se cumplieron 11 años de buscar justicia para mi hija y 11 viviendo acosada todo el tiempo y protegiendo la vida”, advierte Norma Andrade.

 

El objetivo del acoso

 

El hostigamiento, amenazas y violencia contra las defensoras de derechos humanos en México, tiene como objetivo obligarlas a renunciar a su tarea humanitaria, según se desprende de un diagnóstico sobre los riesgos que afrontan las activistas en el ejercicio de su labor.

“En algunas ocasiones, las agresiones logran su cometido y las defensoras dejan completamente su trabajo o sus organizaciones se desintegran”, se asienta en el estudio “Defensoras de Derechos Humanos en México; diagnóstico 2010-2011 sobre las condiciones y riesgos que enfrentan en el ejercicio de su trabajo”.

La investigación realizada por las organizaciones civiles Red Mesa de Mujeres, Asociadas por lo Justo, y Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, establece que el impacto de esta violencia no sólo las afecta a ellas.

También son víctimas de ella sus familias y los movimientos sociales, que ven disminuida su capacidad y condiciones para avanzar en sus agendas y propuestas a favor de los derechos humanos.

El Diagnóstico 2010-2011 señala que 84 por ciento de las defensoras entrevistadas afirmó que uno de los principales impactos que tiene la violencia en su contra es el daño emocional.

Este surge tanto por el miedo como por la suma de acciones y desgastes que implican defenderse a sí mismas, al tiempo que mantienen su trabajo de defensa y promoción de los derechos humanos.

El estudio explica que en casos extremos, la violencia las obliga a desplazamientos forzados y al cambio de residencia, ya sea en otra ciudad del país o incluso del extranjero.

En el diagnóstico se advierte que cada vez que una organización cierra, o un movimiento se desarticula, se produce un daño mayúsculo en las personas beneficiarias de su trabajo, así como en los procesos democráticos de cada comunidad y del país.

“El trabajo a favor de los derechos humanos de las mujeres es un bien social que todavía no se ha valorado en su justa dimensión; no apoyar a las defensoras reproduce la cultura de violencia y discriminación de género”, concluye el documento.

 

*Este artículo fue publicado originalmente por la agencia mexicana de noticias Comunicación e Información de la Mujer AC, Cimac.(FIN/2012)