El Proyecto Ébola

“A Ébola lo veo como una especie de familia. Lo componemos todos mis amigos. Estamos creando algo que nos gusta, es como el hijo de esta familia que debemos hacer crecer y que queremos ponerle toda la atención. Es publicar cómic o historias en un espacio periodístico que poco a poco crecerá”, dice el equipo de Elisa Rivero, cabeza de Ébola, tal vez el único intento real que ha logrado publicar en el fantasmal medio que ofrece Toluca.

 

Miguel Alvarado

Elisa Rivero, Hugo Arboyeda y Ariel Vázquez son jóvenes toluqueños que participan en el Proyecto Ébola, una agrupación que todavía cree que la ilustración es un arte. Los tres publican historias gráficas pero también se han preocupado por integrar su plan al mundo real, donde no todos son muñequitos o imágenes. En esta entrevista, dejan ver un poco de sus inquietudes y razones y sus particulares puntos de vista de ver el mundo que les rodea y que no siempre es bien aceptado.

– Lisa, ¿cuáles son tus habilidades?

– ¿Aparte de dibujar? De cagarla, a veces. Me gana el sentimiento muchas veces y en lugar de pensar las cosas fríamente, termino haciendo lo que no debería.

– ¿Y eso mismo sucede en la ilustración?

– Sí. Porque luego me desespero y…

– Entonces no tienes paciencia…

– No siempre.

– Eres cabeza del Proyecto Ébola. ¿Puedes hablar de él?

– A Ébola lo veo como una especie de familia. Lo componemos todos mis amigos. Estamos creando algo que nos gusta, es como el hijo de esta familia que debemos hacer crecer y que queremos ponerle toda la atención. Es publicar cómic o historias en un espacio periodístico que poco a poco crecerá.

– ¿Dibujar es una enfermedad?

– No.

– ¿Podrías curarte de dibujar?

– No, tampoco.

– ¿Es una obsesión para ti?

– Sí, a veces sí. El gusto por dibujar siempre lo tuve. Es padre ver una hoja en blanco y con un simple lápiz que te cuesta dos pesos puedes crear…

– ¿Te asusta la hoja en blanco?

– Sí, empiezo simplemente a rayar, aunque a veces puede salir algo padre porque las figuras salen solas.

– Hugo, tu actividad es la ilustración pero, ¿qué significa esta ciudad para ti?

– Una… pues sí… la vida como tal. No es algo que me guste mucho, pero he aprendido de esta ciudad.

– ¿Qué has aprendido?

– Pues a no tirar la basura…

– Muchos dicen que no te bañas, Hugo.

– Aaaah, ¿dicen que no me baño? Pues sí me baño, sí me baño, sólo que ahorro agua. Pero esta ciudad llamada Toluca es algo gris y yo trato de desmaquillar las cosas…

– ¿Eres un artista descarnado?

– Nnnn… nnnn… no. Por el contrario, me gusta la redundancia, pero creo que soy una especie de híbrido, equilibrado como lo positivo y negativo. Me resulta porque la naturaleza es equilibrio, la vida misma… pero a veces no me resulta, la mera verdad, pero para mí el equilibrio no es una constante.

– ¿Quién eres tú?

– Ayer me preguntaban eso, pero soy… este… soy un… un tipo promedio… más bien un artista… cada vez que me preguntan digo una cosa diferente, así que supongo que no sé quién soy.

– Ariel, ¿te gusta la calle?

– Sí, mucho. Porque se aprenden cosas chidas. Se aprenden cosas diferentes en la escuela, en la casa y en la calle. Soy un vato al que le gusta la pintura en aerosol y ya.

– ¿Te atraen las paredes?

– Es una larga historia. Desde morrillo me gustó dibujar. Peor me gustan por las experiencias y compañías que te dejan.

– Me imagino a un graffitero abrazando un muro, ¿hay algo de eso?

– Sí, cómo no. Pero en sí lo que uno plasma o dibuja en la pared a veces no tiene un mensaje. El mensaje es lo que uno va viviendo. Hay veces que uno puede poner la firma que uno dibuja y nada más. Pero que yo quiera expresarle a una persona con lo que yo hago, pues… no. Es lo chido del graffiti, que no se cierra a un solo concepto.

– Al mismo tiempo eres ilustrador…

– Desde morito me llamó la atención el dibujo. Me gustaba el Drago Ball y fue lo que me motivo. En la escuela pude hojear una revista de graffiti y me gustó mucho. No fue tan constante como ahora… tuve muchas trabas por parte de la familia, pero nunca he creído que tenga que escoger entre ser ilustrador o graffitero. Más bien van de la mano y es que existe cierta necesidad de cambiar, de evolucionar y las letras se pueden combinar con lo que dibujo en una libreta. Eso me gustaría ver un día en una barda. Me gustan temas relacionados con lo espiritual, pero con imaginación…

– ¿Qué es Dios?

– Describir a Dios como algo físico, no creo… más bien creo que Dios toma formas que nuestro cerebro pueda comprender.

– Elisa, ¿qué idioma hablas en tus ilustraciones?

– Uno que habla de un cambio. Luego me obsesiona mucho una cosa pero me aburre y sigo con otra. No hay algo en concreto. Intento salir de mis áreas de confort, ver otras cosas. Dibujo muchas mujeres, casi no dibujo hombres.

– ¿Por qué?

– No sé. Se me hacen más fáciles y…

– Acabas más rápido…

– Sí, yo creo. Pero empiezo a dibujar animales y objetos. Mi ilustración es una pintura que sale de pronto. No quiero contar nada.

– En Ébola sólo hay dos mujeres…

– No sé el motivo por el cual las mujeres no se interesan mucho en la ilustración. A mí me gustan los negocios. Igual es el complemento perfecto. Estudié finanzas, me pareció interesante. El dinero mueve a la gente pero los que saben hacen juegos con el dinero, que pocos se imaginan, pero pueden cambiar la vida del mundo.

– ¿Cómo es el mundo hoy?

– Un volcán en erupción, que quiere explota.

– ¿Crees en fantasmas?

– No.

– ¿Cuáles son tus fantasmas?

– No… sí… mi propia cobardía. A veces me da miedo ver otras cosas, salir de mi zona. Intento cambiarlo. Le temo al fracaso, a que siendo anciana me dé cuenta de que no hice nada.

– ¿Cómo defines la vida?

– Como una montaña rusa, subes y bajas y más vale que te guste el recorrido.

– Hugo, ¿de dónde viene tu inspiración?

– De mi vida, y no es que mi vida sea muy inspiradora… de las corrientes artísticas, del rock alternativo, de alguna literatura, del cine aunque sea comercial.

– ¿El tiempo se acaba? ¿Existe el tiempo?

– Según Einstein, sí. Y según yo, sí. Se necesitan humanos para que exista el tiempo, pero no existe como tal.

– ¿Cómo conceptualizas tu trabajo?

– Me gusta llamarlo cómic mestizo… porque como no hay una escena en la ilustración mexicana y somos un país mestizo… pues es eso… tantito del manga, del americano…

– ¿Te gusta La Familia Burrón?

– No, porque es chapado, muy simple pero el dibujo es adelantado a su época, esos trazos circulares muy minimalistas. Si lo vieras ahorita, dirías “eso es nuevo, no está tan chapado a la antigua”.

– ¿Ton’s está o no está?

– No, es el cómic mestizo, es el ejemplo.

– Los viejos maestros mexicanos del cómic dicen que en México la actividad está muerta, tanto en lo empresarial como en lo artístico…

– La industria agoniza, pero me gusta verlo en positivo. La historieta en México vive tiempos oscuros, pero es emocionante. Todo indica que está a punto de levantarse de nuevo. El mundo no se va a acabar.

– ¿Eres contradictorio?

– Sí… no…

– Ariel, ¿eres observador?

– Sí.

– ¿De qué color son tus calcetines?

– Uno es blanco y otro es negro. Y en mi casa tengo otro par igual. Pero me gusta mirar a las personas. Luego me dicen que qué me ves, que si soy o me parezco. Fantaseo con las vidas de otros, sus rutinas.

– ¿Tienes vida propia?

 

– Yo creo que no, porque aunque me cueste trabajo, vivo bajo los conceptos de otros o con las apariencias.

– ¿Entonces quién eres?

– Ariel, al que le gusta dibujar. Creo que mi trabajo tiene una oportunidad de sobresalir en Toluca. Alguien dijo que en Toluca hay muchos ilustradores pero no se avientan, así que aquí no veo mucha comercialización, pero por otra parte no hay competencia. Creo que hay prejuicios que nos impiden hacer las cosas. Complejos, miedos a fracasar.

– Elisa, ¿le vas al Toluca?

– Sí, pero me gusta jugar yo al futbol. Y juego por instinto.

– ¿Y cuál es tu estrategia para el dibujo?

– Dibujar y dibujar. Y ya que siento que no tenga gran talento, necesito trabajar. A Las mujeres nos califican de frágiles. A mí me gusta, por ejemplo, dibujar manchas. Mis propios compañeros influyen en mí. A veces la ilustración es una competencia. La ilustración es un gusto para mí, me calma. A veces creo que tengo algunos problemas, pero los principales creo que son mi propia existencia, adónde voy, quién soy. Igual la propia familia y los amores. A veces el amor es un problema.

– ¿Los tres tienen problemas de amor?

– Sí.

– Hugo, ¿cuál es el principal problema que tiene esta sociedad?

– El consumismo. No creo que deje de verlo así cuando gane dinero. He trabajado, recibido mi nómina y cuando uno sale a la calle con billete, tienes seguridad. Peor no me van a dejar de importar esos problemas. Quiero creer que soy una especie de ilustrador social pero no al estilo del rock urbano, más bien.

– ¿Tienes hermanos?

– Hermanas…

– ¿Y qué tal?

– ¿Eeehh?

– ¿Qué tal te llevas?

– Ah, pues son muy chicas… una cumplirá 20 y otra es una morrita.

– ¿Dónde te ves a los 25 años?

– Esperemos que Ébola se convierta en una revista y contando las historias que siempre quise. Prefiero el restirador a la computadora. No quiero vivir como otros que sólo contaron una historia en diez años. A mí no me gusta dibujar digitalmente, es un soporte.

– Ariel, ¿tienes alguna postura política?

– No me interesa mucho la política. El graffiti no necesariamente es clandestino, aunque es la esencia. Mi trabajo es mostrar un poco lo que se hace en la calle pero que la gente no lo ve. En el graffiti hay un vato que me gusta mucho que se hace llamar Peque, y tiene un estilo como muy chido, su trabajo son ilustraciones en una barda. En historieta me gusta Humberto Ramos y Campbell, por su línea sexy. Quisiera una fusión entre esos.

– ¿Elisa, quienes son tus influencias…?

– Ya me lo habías preguntado antes…

– Hoy, no…

– Sí, hace rato…

– Ah, sí es cierto, qué güey soy… pero entonces, ¿qué sigue para ti?

– Una maestría en Alta Dirección y sise puede, en Ébola. No le huyo al matrimonio, si llega… ah, y prefiero el restirador.

– ¿Qué personaje de historieta te gusta más?

– Una chava que se llama Erza, de Fairy Tail Wiki, que está bien matona. Sí pega y todo, pero más bien es líder. Me identifico con ella, sería mi personaje ideal, una mujer que no le teme a nada. Me gusta la de la Chica del Dragón Tatuado.

– ¿Crees en los finales felices?

– Sí, pero no creo que le toque a todo mundo.

– Hugo, ¿qué consejo te darías?

– Ni un paso atrás. Mi personaje ideal sería una chica. Fuerte pero sensible…

– Ariel, estás de acuerdo con las historietas de superhéroes?

– Me gustan, pero…

¿El Santo es un superhéroe mexicano?

– Es chilango, muy chingón en las luchas pero… lo más que se aproximaría es El Zorro, porque es chicano, pero…