Ubica tu casilla

Link para ubicar casillas electorales en todo el país.

http://ubicatucasilla2012.ife.org.mx/

Anuncios

La farsa

* A partir del 4 de junio comenzó a circular en librerías bajo la editorial Océano el libro “La farsa detrás de la guerra contra el narco”, escrito por la periodista Nancy Flores, reportera y editora de la revista Contralínea. “La farsa” es un cúmulo de datos duros que van contrapunteando a los discursos oficiales “triunfalistas” del gobierno de Felipe Calderón sobre la “guerra” que sostiene contra el narcotráfico y rebasa 60 mil muertos. El hilo del libro conduce a una conclusión reveladora: el gobierno federal no libra “guerra” alguna contra el narcotráfico, sino todo lo contrario.

 

Eduardo H.G/ Regeneración Radio/ Rebelión

Una mujer blanca, delgada, de mediana edad con el pelo ondulado, cara tranquila, frente lisa, ojos intensos, nariz redonda, labios estrechos y gorro a la cabeza sostiene un trozo de cartón en las manos. Al fondo se ven algunos jóvenes donde pareciera ser un parque público. La fotografía, aparentemente anónima, fue publicada hace unos días en el portal imgur.com, sitio que permite alojar y compartir todo tipo de imágenes de manera gratuita. La imagen lleva, al momento de redactar esto, al menos 223 mil 626 vistas, además de los cientos de shares (veces compartida) y las republicaciones en otros sitios y redes sociales. La razón, aparte de la mujer en sí, es la frase que lleva escrita (en inglés) en el trozo de cartón: “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas, de George Orwell. La máxima recorre la red y miles se apropian de ella como un mensaje en contra del control y manipulación mediáticos. En México, al calor de la agitación social y política que pinta el 2012, hay voces que hacen de la oración orwelliana escrita en el cartón de la imagen, una práctica puntual, precisa y contundente.

A partir del 4 de junio comenzó a circular en librerías bajo la editorial Océano el libro “La farsa detrás de la guerra contra el narco”, escrito por la periodista Nancy Flores, reportera y editora de la revista Contralínea. “La farsa” es un cúmulo de datos duros que van contrapunteando a los discursos oficiales “triunfalistas” del gobierno de Felipe Calderón sobre la “guerra” que sostiene contra el narcotráfico y rebasa 60 mil muertos. El hilo del libro conduce a una conclusión reveladora: el gobierno federal no libra “guerra” alguna contra el narcotráfico, sino todo lo contrario.

– Quisiera que nos explicaras tu trabajo como periodista y por qué decidiste escribir este libro.

– Soy periodista de investigación, trabajo para la revista Contralínea donde hago reportajes y además edito la publicación. Hasta antes de que tuviéramos “La farsa”, había investigadores que habían criticado la estrategia de Calderón. Los medios también han hecho alguna crítica al respecto. Lo han abordado como una guerra fallida dando por hecho que existe la “guerra” contra el narcotráfico. Pero algunos investigadores dicen que la “guerra” no existe. Pero no había datos duros que confirmaran esta posición crítica y lo que me propuse con esta investigación periodística es tener los datos duros que nos llevaran a ver si existe la “guerra”, si es una guerra fallida o si es una guerra que en verdad no existe.

– ¿Como fue el trabajo de investigación de “La farsa”?

– Muy duro. Lo empecé a mediados de 2009 y lo terminé en 2011. No fueron 2 años y medio de investigación permanente, pero sí continuos. Y algo complicado a la hora de conseguir datos del gobierno federal, que es la parte que más costó trabajo en cuanto a la reunión de fuentes, porque te dan la información a cuentagotas, se agotan los tiempos que les obliga la Ley de Transparencia y al final te dicen que “no es con ellos”, que pidas a otra instancia. Lo otro, accedí a informes públicos del Departamento de Estado y de Justicia de Estados Unidos y de la Unión Europea, que también daban alguna referencia de la “guerra” contra el narcotráfico con datos específicos. Esa parte no fue tan complicada.

 

Datos y discursos

 

– La columna vertebral de tu libro son los datos duros que vas comparando con discursos oficiales que Calderón y su gobierno han emitido estos seis años. Citando al prologuista Jorge Luis Sierra, dibujas la gran contradicción que representa esta iniciativa de “guerra” ya que el narcotráfico en México se ha fortalecido, más que debilitarse, lo cual, creo, sostiene la tesis central de tu libro.

– La idea de comparar los discursos es revelar que hay una farsa. En los discursos del presidente y en general de los representantes del gobierno federal nos hablan de que están combatiendo al narcotráfico, que esta guerra la vamos a ganar, que hay una estrategia que está dando resultados. Lo que yo iba encontrado era todo lo contrario. Por ejemplo, dicen que “estamos metiendo a los delincuentes a la cárcel para que no dañen a tu familia y la droga no llegue a tus hijos”. Este ha sido el discurso de todo el sexenio y al pedirle a la PGR que nos dijera cuántos de esos que ha detenido, al final ha consignado, que sí se presentaron ante la autoridad porque tuvo elementos suficientes para que se les inicie un juicio, tenían relación con los cárteles, responde que solamente son mil 306 y en el discurso el gobierno venía informando a la Cámara de Diputados y a la Cámara de Senadores que eran 121 mil los detenidos en el contexto de la guerra. De 121 mil solamente mil 306 realmente tenían vínculos con el narcotráfico. Ciento veinte mil quién sabe a qué se dedicaban o por qué los detuvieron en el contexto de la guerra. Y luego el Consejo de la Judicatura. Los datos que me proporciona por Transparencia son similares: 53 sentencias firmes por lavado de dinero en el mismo periodo estudiado, 735 por delincuencia organizada, alrededor de 250 por secuestro cuando en México se calcula que hay 45 secuestros al día. No había evidencia de que en la parte que le toca al Poder Judicial estuviera realmente dando frutos esta guerra. Lo que hay, por el contrario, es un saldo humanitario impresionante: estamos hablando de alrededor de 60 mil muertos, y que algunos medios como el semanario Zeta de Tijuana ya habla de 70 mil. La verdad es que no se tiene la cifra, podrían ser 100 mil. Es muchísima gente la que está muriendo y no necesariamente se trata de una lucha cuerpo a cuerpo, como también se nos ha querido venir diciendo, que todos los muertos tienen relación con el narcotráfico y que prácticamente todos los muertos se generan en enfrentamientos. Ha habido familias masacradas simplemente por ir en una carretera y desde un retén les disparan, o los chicos del Tec. de Monterrey que fueron asesinados dentro de sus propias instalaciones, que después se les quisieron sembrar armas. Nos dimos cuenta de que en México ya estaba vigente este concepto de los falsos positivos, donde personas inocentes son incriminadas arbitrariamente por las autoridades en delitos para justificar su muerte. Nos damos cuenta que hay 250 mil desplazados en México, mil 300 niños que han perdido la vida en este fuego cruzado, que puede ser que sí había un enfrentamiento y por alguna situación el niño fue baleado o en retenes, que es más grave. El saldo ha sido muy grande para los escasos resultados y nos revelan que justamente no hay una “guerra”.

 

La “guerra” no es contra el narco

 

– En la página 36 de “La farsa”, leemos: “la guerra contra el narcotráfico es una decisión unilateral de Calderón, impuesta por las políticas del Pentágono para militarizar las instituciones de seguridad en México. Si realmente se quiere hacer una lucha en contra del narcotráfico, ésta es una decisión errada, porque el asunto no se resuelve [mediante] la fuerza, sino [con] políticas de carácter social”. Es una cita que haces del general brigadier y politólogo Francisco Gallardo. “La estrategia tuvo por objeto -legitimar la llegada de Calderón al poder, en virtud de que fue impuesto por un golpe de Estado técnico militar a través del Estado Mayor Presidencial. El involucramiento del Ejército en la lucha contra el narcotráfico trastoca el orden jurídico e institucional del Estado mexicano: viola la Constitución”, escribes.

– “La farsa” retoma la visión de muchos investigadores que consulté y que cito porque es una inquietud saber si ésta es una política que debemos pagar con sangre, porque eso es lo que está pasando con México. La gente se da cuenta que sus derechos han sido trastocados por esta política pública. Nos parece normal que haya retenes en todas las carreteras, en cada no sé… cada determinados kilómetros, pero muy cercanos unos de otros. Nos parece normal que no sintamos seguridad de transitar por la noches las carreteras del país, incluso dentro de nuestras propias colonias ya nos da miedo salir a la calle si es más de la una de la mañana. Mucha gente ya se había dado cuenta que nuestros derechos han sido restringidos, el hecho de que ya sea una ley la que permita el arraigo, por ejemplo, que es una figura totalmente ilegal donde se nos trata como culpables sin siquiera podérnoslo demostrar, que nuestros derechos humanos han sido totalmente vulnerados. “La farsa” trata de documentar con datos duros esa posición crítica de que esta “guerra” no está combatiendo al crimen. Lo sostengo porque en el libro lo que se logra evidenciar, realmente documentar es que no ha habido mejor época para los cárteles mexicanos como el actual sexenio. En este sexenio es cuando los cárteles mexicanos se han posicionado no solamente al interior del país, en Estados Unidos, principal mercado de drogas, sino que se encuentran ya en 50 países. Su presencia en América Latina es impresionante. Están traficando droga, lavando dinero, tienen propiedades, lo hemos visto con los últimos decomisos contra el cártel de Sinaloa en Colombia. No vemos esos grandes decomisos en México, donde también tienen sus fuentes de lavado de dinero y se han posicionado incluso como los sucesores de Colombia. Así lo tratan los aparatos de inteligencia tanto de EU como de la UE y no puede ser que esta bonanza para ese negocio se dé en una guerra que nos genera 60 mil muertos.

– El 27 de mayo publicaste en Contralínea un adelanto del libro, extractos del capítulo 3, “México exporta cárteles”. Da luz sobre la magnitud del fortalecimiento mundial de al menos 5 cárteles mexicanos, encabezados por el de Sinaloa. ¿Por qué elegiste ese capítulo como adelanto?

– Porque no hay mayor evidencia de que no hay “guerra” que el hecho de que estén en 50 países, porque ellos han venido diversificando sus negocios. No solamente se trata del trasiego de drogas y lavado de dinero, sino porque ellos están entrando a todas las vertientes criminales, no solamente en México sino en el mundo. Si alguien tiene la capacidad de llegar a otras latitudes no está viendo mermado su negocio. Es el dinero el que abre fronteras de cualquier país, ellos tienen la capacidad de estar corrompiendo autoridades no solamente de México y EU, porque de alguna forma pasa la droga y de alguna forma regresa el dinero, sino de otros países de África, Europa y Asia. De donde traen la droga es justamente de la India, ahí se amafian con las redes criminales de ese país como también lo hacen en Perú, en Colombia para trasegar cocaína, pero también con Italia, por donde entra droga a Europa. También están en España y en Gran Bretaña. Y ya los estamos ubicando en ciertas regiones con determinados negocios.

 

La nueva guerra sucia

 

– Enunciare tópicos que manejas en “La farsa” y me gustaría que te detuvieras en alguno o algunos de ellos en los que quisieras ahondar: detenidos, desaparecidos, cárteles, paraíso de la impunidad, industria del lavado, víctimas, la nueva guerra sucia y la carrera armamentista.

– Pues en la nueva guerra sucia. Esta política ha traído desconcierto basado en la violencia. Ahora nos parece normal que a un vecino, a las 2 de la mañana, le allanen su casa y después lo culpen de narcotráfico y dos o tres años [después] de un proceso viciado digan que es inocente, que no tenía nada que ver con el narcotráfico y que le fue sembrada la evidencia. Este es, por un lado el riesgo que tenemos todos, somos personas humildes que estamos haciendo algún trabajo como lo eran los veracruzanos que fallecieron y sus cuerpos fueron arrojados a una vía de comunicación, 45 cuerpos de los que después supimos sus historias. Al principio eran criminales y después no, ya eran panaderos, campesinos, albañiles, en fin, esto se ha dado mucho en este tipo de matanzas masivas. La idea de este capítulo es como ver cuál ha sido el saldo social y ha sido muy grave, por ejemplo ahora los comandos armados se dedican a asesinar defensores de derechos humanos, periodistas, políticos. Nadie puede venir a decir que esto no tiene un componente político, porque además estos asesinatos son producto de la principal política pública de este gobierno. El punto es que a las caravanas de la muerte que conocimos en la guerra sucia de México y de todos los países de América Latina ahora se les llama comandos armados, que además pasan por carreteras custodiadas por militares porque todos hemos visto cómo se ha militarizado el país, todos sabemos que las carreteras tienen retenes. Son comandos que, no sé, pasarán en horarios de comida o yo no sé a qué hora. El punto es que nadie los ve, ni los militares, que se supone los están combatiendo. Al final vemos que muchas de las víctimas tienen este componente político, son más de 100 los que yo documento con nombre y apellido en el libro que tenían una labor de defensa de derechos humanos, incluyendo los periodistas, porque los periodistas son defensores del derecho a la libertad de expresión y del derecho a la información. Además son crímenes de lesa humanidad. Sobre los 13 mil desaparecidos en este sexenio se nos dice “bueno, pero 10 mil son levantados”… ¡no! el punto es que son 13 mil personas que jamás regresan a casa, que por ellas nadie pidió un rescate. No entran en el concepto del secuestro que conocemos como delito en específico, sino que entran en todo este proceso de limpieza social. Al final los pobres son los que se están muriendo, incluso cuando se trata de personas que están involucradas en el negocio de las drogas, se trata de la cadena más débil, los que están muriendo son campesinos, niños y jóvenes que no han tenido más oportunidad que dedicarse a eso. Es una estrategia totalmente deshumanizada… no tienen nada de inhumano el hecho de que todos, de alguna manera, nos sintamos agravados por esta política pública.

 

El cártel de Sinaloa y el “Chapo” Guzmán

 

– En términos reales el gobierno de Calderón ha beneficiado en mayor medida al cártel de Sinaloa, que encabeza Joaquín Guzmán Loera. Tu libro comienza con una descripción del afiche de la DEA donde se pide una recompensa de 5 millones de dólares por su captura. Sin lugar a dudas el cártel y su líder máximo son parte neurálgica para entender el estado actual de nuestro país.

– Empecé con él porque me parece que se ha hablado mucho del “Chapo” y al final, incluso si lo atraparan, si en el contexto de las elecciones fuera detenido para posicionar al partido del presidente, no pasaría nada. En términos generales la “guerra” no está combatiendo a ningún cártel pero el que se ha visto totalmente beneficiado es el de Sinaloa, de eso no hay duda. Solamente, de los mil 306 detenidos y consignados, 114 son del cártel de Sinaloa y se calcula que hay 500 mil mexicanos involucrados en el negocio de las drogas. La organización que tiene más criminales involucrados es la de Sinaloa y si nos dicen que solamente son 144 los que han detenido, de esos 144 ninguno de verdad representaba la cabeza de la organización, al menos la cabeza visible. ¿Qué mayor ejemplo tenemos de impunidad que ése, no? Que el “Chapo”, detenido en su momento y dejado libre en el sexenio de Fox en 2001, que todavía no lo encarcelen, no lo ubiquen, no lo asesinen porque también se da eso de las ejecuciones selectivas en contra de los criminales. Todavía no se haya dado eso cuando la tecnología a la que ha tenido acceso el gobierno de México y la tecnología que maneja EU, que además ya tiene aviones no tripulados en nuestra frontera -y no sabemos exactamente hasta dónde llegan esos aviones- no lo hayan localizado. Parece una burla para los mexicanos que están perdiendo a sus familiares, que han tenido algún tipo de agravio en todo el contexto de esta estrategia.

 

Ser periodista en México

 

– Apenas el 14 de mayo pasado fue encontrado sin vida en Xalapa, Veracruz, Víctor Manuel Báez Chino, editor de la sección policiaca del periódico Milenio Portal de Veracruz, director adjunto del diario virtual Reporteros Policiacos.com, después de secuestrado por hombres armados en sus oficinas. La organización Artículo 19 ha documentado 72 casos de periodistas asesinados desde el 2000. Ustedes en Contralínea han documentado estas muertes y han sido, en carne propia, víctimas de estos ataques hacia el periodismo independiente. ¿Qué significa para ti ser periodista?

– Hay un componente de riesgo muy importante para los periodistas en México y no solamente en mi caso. Pienso que todos los periodistas estamos en riesgo porque esta política ha sido particularmente agresiva. Que ahora se nos diga que son Los Zetas los que “nos están matando” a los integrantes de este gremio, nos lleva a la reflexión de que somos tan vulnerables y que cualquier información que publiquemos derive en el asesinato. Ha habido una situación muy grave que no se está reportando en su justa dimensión en México, respecto del asunto de los periodistas asesinados y desaparecidos. Es realmente alarmante que un país esté viendo cómo pierde a sus periodistas por la delincuencia organizada o sea el gobierno, porque además ha habido reportes muy puntuales de Artículo 19 y de Cencos donde apuntan que los principales agresores son agentes estatales. Contralínea ha sido ejemplo de cómo hemos vivido la violencia, a Contralínea le ha pasado todo: allanamientos, demandas, hemos sido acosados, amenazas de muerte y también tuvimos la pérdida de una compañera, Marcela Yarce, que después se comprobó que no fue por nuestra labor periodística, pero enmarca su asesinato en este contexto de violencia exacerbada. Contralínea ha pasado por momentos complicados. El veto publicitario es el mejor ejemplo de que el gobierno no nos quiere, somos una piedra en el zapato para ellos y me asumo como parte de este equipo.

 

La obra y su contexto

 

– “La farsa” se publica en un contexto de catarsis política en nuestra sociedad como no se había vivido desde 2006. Por un lado está el movimiento #YoSoy132. Por otro, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y los movimientos sociales de izquierda anticapitalistas que se mantienen luchando en todo el país. Hay un clima social preelectoral álgido y tu libro contribuye al empoderamiento colectivo de la sociedad a través de la información. ¿Cómo aprecias este contexto que rodea la publicación de tu obra? ¿Fue intencional lanzar el libro antes de que terminara el sexenio de Calderón?

– No sabía que iba a surgir el movimiento #YoSoy132 casi a la par de mi libro, porque casi aparecen al mismo tiempo. El proceso de edición lleva tiempo, pero interesaba que fuera una lectura que se tuviera a fin de sexenio, de revisar lo que ha pasado con esta política. Y qué mejor momento que el electoral ¿no? La efervescencia que hay por informarnos es diferente a la que se vive en otras épocas porque la gente quiere saber por quién votar. Era una manera de lanzar la evaluación de esta política pública en un momento en que la gente está ávida, con datos duros y precisos.

– Es casi inevitable que se escurra el tema de las redes sociales y casi inevitable que periodistas como tú recurran a estos espacios para la difusión de sus obras. En lo que respecta a tu libro, existe una serie de videos en YouTube con el título de “La Farsa”, se trata de al menos 8 videoclips de no más de 30 segundos que recogen algunos datos que manejas en el libro. Por otro lado, a través de tu cuenta en Twiter: @nancy_contra, haz difundido el primer capítulo del libro, se ha creado el hastag: # Lafarsa donde se publican continuamente comentarios sobre el libro y sobre ti. ¿Las redes sociales son, como lo expresan muchos usuarios, una especie de quinto poder?

– Han venido a dar un aire nuevo a todo lo que hemos vivido respecto de los medios de información, porque hasta antes del movimiento #YoSoy132, no habíamos visto la trascendencia de este tipo de informaciones que circulan en las redes. El hecho de que los jóvenes sean los que principalmente se informan a través de internet, de medios alternativos, nos lleva a ver las fallas del sistema mediático que tenemos en México. De hecho ellos han sido muy críticos hacia los medios tradicionales, Televisa y Tv Azteca y han pedido la democratización de los medios. Yo pienso que Contralínea ha sido uno de los medios que también ha exigido eso, la democratización de los medios, y revisar de manera crítica siempre todo lo que está pasando en el país, en el ámbito social, económico, político. Todos estamos entendiendo la importancia de las redes sociales y yo no he sido ajena. Contralínea tiene su propia página, tenemos las cuentas de twitter donde difundimos nuestros trabajos y parte del libro en las redes.

 

Revisión integral

 

– Para finalizar esta charla y como diría Julio Scherer cuando entrevistó hace muchos años a alguien que también entrevistaste, “¿una cosa que te importa muchísimo y que yo no haya tenido el acierto de preguntarte?”…

-Es una revisión de todas las partes importantes de la “guerra”. En el primer apartado revisamos resultados generales en materia de lavado, de consignados y detenidos, sentencias firmes, impunidad. En el segundo revisamos saldos sociales de esta “guerra” contra el narco. Y en la tercera revisamos el papel de EU, qué es lo que ha hecho respecto de México y de esta política pública que ellos han impulsado económicamente a través de la Iniciativa Mérida, que les ha abierto totalmente las puertas de nuestro país y qué es lo que han ganado ellos y lo que hemos ganado o perdido nosotros.

– ¿Dónde se puede adquirir el libro?

– En todas las librerías está disponible desde el 4 de junio y también en las tiendas donde venden libros como las del buhito… ¿no sé si pueda hacer el comercial completo?

-Sí, adelante.

– Bueno, en Sanborn’s, Liverpool y en todas estas tiendas que tienen su área de libros.

 

El asesor de Peña

* Óscar Naranjo, como Jefe de la Policía Nacional de Colombia, participó en la Operación Fénix del primero de marzo de 2008, cuando fue bombardeado un campamento de paz que se encontraba en la región de Sucumbíos en territorio ecuatoriano. En ese ataque fueron asesinadas 25 personas que no presentaban combate alguno.

 

Rebelión

La Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos, sin secundar a ningún partido político de la actual contienda electoral, denuncia al candidato presidencial del PRI (Partido Revolucionario Institucional), Enrique Peña Nieto, por la torpeza e ineptitud de anunciar como asesor externo de su gobierno en materia de seguridad al general colombiano Óscar Adolfo Naranjo Trujillo, en caso de ganar las elecciones del uno de julio.

Óscar Naranjo, como Jefe de la Policía Nacional de Colombia, participó en la Operación Fénix del primero de marzo de 2008, cuando fue bombardeado un campamento de paz que se encontraba en la región de Sucumbíos en territorio ecuatoriano. En ese ataque fueron asesinadas 25 personas que no presentaban combate alguno, ya que se encontraban dormidas, cuatro de esas víctimas mortales eran civiles mexicanos, nuestros hijos: Soren Avilés Ángeles, Verónica Velázquez Ramírez, Fernando Franco Delgado y Juan González del Castillo. La joven Lucía Morett Álvarez fue la única sobreviviente mexicana de ese hecho y hoy es perseguida por el gobierno colombiano, con lo que se criminaliza a las víctimas.

El anuncio que realiza el candidato Enrique Peña Nieto resulta totalmente ofensivo para nosotros, pero también significa una grave afrenta a la verdad y la justicia, ya que el general Óscar Naranjo se encuentra demandado en Ecuador y ha sido girada una orden de presentación en su contra por su responsabilidad en la masacre de Sucumbíos, por el asesinato de 25 personas, entre ellas cuatro jóvenes mexicanos y un civil ecuatoriano. Asimismo, existe ya una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos interpuesta por Ecuador por el asesinato del civil ecuatoriano de nombre Franklin Aisalla Molina.

Peña Nieto pasa por alto los indicios de la justicia ecuatoriana e internacional al querer traer a México a uno de los responsables del asesinato de nuestros hijos, pero también, de diversos crímenes de lesa humanidad cometidos en Colombia. Cabe recordar que Álvaro Uribe Vélez [1] fue quien nombró a Óscar Naranjo Trujillo como jefe de inteligencia de la policía antinarcóticos, a pesar de haber sido acusado de nexos con el narcotráfico, para el año 2007 lo nombra Jefe de la Policía Nacional de Colombia por ser uno de sus servidores más serviles y cómplice con grupos narco paramilitares de múltiples asesinatos de líderes obreros, estudiantes, campesinos, periodistas e integrantes de asociaciones de Derechos Humanos en Colombia. [2]

Por otra parte, el general Óscar Naranjo tiene un hermano de nombre Juan David Naranjo Trujillo detenido en la ciudad de Colonia en Alemania por intentar vender 35 kg de cocaína y fue sentenciado a cinco años y medio, de los cuales sólo estuvo preso cuatro y medio en la penitenciaría Offenburg en el suroeste de aquel país europeo. [3]

Es claro que Peña Nieto quiere seguir el camino que comenzó el ex presidente de México Vicente Fox y que el actual mandatario, Felipe Calderón ha continuado, un modelo de violencia de Estado que le ha costado al país más de 60 mil asesinatos en una guerra fracasada y que toma como modelo a Colombia que se somete a una política incondicional y sumisa con el gobierno estadounidense. Es falso que el general Naranjo haya derrotado a los cárteles del narcotráfico colombianos, es falso que se redujeran durante su gestión el cultivo y tráfico de drogas, es falso que Colombia tenga paz, el general colombiano sólo está en México para asesorar la guerra y la muerte.

Peña Nieto, al presentar al general Óscar Naranjo como su asesor externo en materia de seguridad en nuestro país nos está anunciado un modelo fracasado, nos anuncia más violencia de Estado, más represión, más muertes, el crecimiento del crimen organizado, la corrupción y la pérdida total de nuestra soberanía. Enrique Peña Nieto nos está anunciando la total colombianización de México.

Por sus antecedentes y por ser el responsable del asesinato de nuestro hijos, rechazamos la presencia del general Óscar Naranjo Trujillo en nuestro país, lo consideramos persona non grata, exigimos que las autoridades mexicanas procedan y hagan justicia para nuestros hijos, asimismo, denunciamos las perversas intenciones de Enrique Peña Nieto las cuales no debemos de permitir.

 

Notas:

[1] Álvaro Uribe Vélez ex presidente de Colombia y calificado como el narcotraficante No. 82, inició su carrera política con el narcotraficante Pablo Escobar Gaviria No. 79, para más información ver: Bautista Zane R. y otros. Sucumbíos historia de una infamia. Ed. UACH, México, 2011. Págs. 185-195.

[2] Sergio Camargo. El Narcotraficante No. 82 Álvaro Uribe Vélez Presidente de Colombia. Ed. Universo Latino, España, 2008.

[3] Información de Luciano Campos Garza en Revista Proceso No. 1859.

* http://asociaciondepadresyfamiliares.blogspot.mx/2012/06/pronunciamiento-publico.html

¿Qué cambia con la elección presidencial?

* Mientras que en las elecciones de Grecia el Partido Conservador ganó por una mínima diferencia de menos de tres puntos frente al que se declaró de izquierda y no se registró ningún problema, en México la permanencia y profundización de dicha guerra, si bien durante los últimos tres meses se registraron modificaciones en la proporción de votos para los candidatos, sin embargo, no modificó sustancialmente la tendencia promedio que arroja la mayoría de las encuestas serias elaboradas por las casas de prestigio del país.

 

Adrián Sotelo/ Rebelión

A unos cuantos días de que se celebren los comicios presidenciales en México “todo se vale” —como en las artes marciales— la guerra sucia, las campañas negras, los videos, los acarreos y la compra de conciencias, las injurias y mentiras, así como las acusaciones y todo tipo de ataques entre los candidatos y sus partidos políticos que han subido de tono y multiplicado como estrategia con miras a obtener el máximo número de votos el día 01 de julio de 2012. Y es de esperar que esto arrecie conforme se acerca el día fatal.

Mientras que en las elecciones de Grecia el Partido Conservador ganó por una mínima diferencia de menos de tres puntos frente al que se declaró de izquierda y no se registró ningún problema, en México la permanencia y profundización de dicha guerra, si bien durante los últimos tres meses se registraron modificaciones en la proporción de votos para los candidatos, sin embargo, no modificó sustancialmente la tendencia promedio que arroja la mayoría de las encuestas serias elaboradas por las casas de prestigio del país y que presentan un esquema con un puntero que anda alrededor del 44% de las preferencias, un segundo lugar que ocupa, de muy lejos, el candidato de las llamadas “izquierdas” con 28 puntos seguido de la candidata del PAN que marca un “empate técnico” con éste en algunas encuestas, mientras que otras la ubican en un lastimoso tercer lugar. Por partidos se mantiene en primer lugar el PRI, seguido del PRD y en la última posición el PAN.

Es evidente que nadie ha aceptado estas cifras ni mucho menos cuando no los favorecen, de tal manera que se dice que la mejor “prueba” será el resultado numérico que arrojen las urnas. Lo que es obvio. Sin embargo, cada uno de los candidatos, por su lado, se declara “ganador” por ser quien encabeza el “mejor” proyecto de gobierno, pero el de las izquierdas, como hace seis años, ya se apresura a prevenir un inminente “fraude electoral” que quedaría “comprobado” en el caso de que no obtuviera el triunfo y de que el IFE no lo declarara “ganador”.

Obviamente que esto ha despertado toda una polémica entre sus partidarios y los opositores que aducen que esta cantaleta del fraude es sólo una artimaña para justificar una jornada de protestas y movilizaciones poselectorales ante su “inminente derrota” como ocurrió en 2006, cuando dicho candidato se autoproclamó “presidente electo” después de las elecciones, al mismo tiempo que calificó al presidente electo como un “presidente espurio”.

Lo cierto es que las promesas, propuestas y proyectos que los candidatos han presentado en sus respectivas campañas a lo largo de tres meses no dejan de ser un refrito de temas como la seguridad, la creación de empleos y la reducción de la pobreza, las reformas estructurales que en todos los casos son verdaderas reformas neoliberales; el combate a la corrupción, la transparencia, etc. etc. Cuestiones que, como han observado distintos analistas y comentaristas del proceso electoral, carecen de una explicación sustancial por parte de los candidatos y de sus equipos de campaña acerca de cómo van a lograr esos objetivos que, en el fondo, ni les interesa esclarecer. Y aquí está el meollo del asunto, en la medida en que, como hemos dicho en otras ocasiones, lo común a los cuatro candidatos que contienden por la presidencia de la República es que todos, incluyendo al de las autodenominadas “izquierdas”, dejan intocado el sistema capitalista dependiente mexicano (que ni siquiera mencionan por su nombre) y sólo se ubican en la superficie de los problemas estructurales de dicho sistema.

El régimen de acumulación capitalista neoliberal dependiente, en el caso de los candidatos del PRI, del PAN y del PANAL se profundiza mediante distintos mecanismos como son las reformas neoliberales en el campo energético —incluyendo prioritariamente la energía eléctrica y la industria petrolera—, fiscal y laboral, y se modifica formalmente en el caso de las propuestas del candidato de la “izquierda” cuyos ejes de campaña han sido el combate a la corrupción —tal y como han pregonado todos los presidentes del PRI desde Miguel de la Madrid—y un presunto e ininteligible “cambio verdadero” que no expresa su significado, ni mucho menos hacia dónde se dirige el cambio. Solamente se esbozan ideas muy generales como “reducir el salario de la alta burocracia” para que con ello se “generen” un millón 200 mil empleos cada año —¿precarios y sin derechos?— y crezca la economía a un ritmo promedio anual de 6%, meta ésta última extremadamente difícil de cumplir a la luz de la profunda crisis estructural y financiera del capitalismo mundial que, por cierto, ya afecta a economías poderosas como China y la India.

El mecanismo de ese “cambio” está centrado en el “combate a la corrupción” en un país cuyo régimen político ancestral y permanente es justamente la corrupción, las componendas y compromisos entre las distintas fuerzas políticas y del Estado, y del cual participan todos los partidos y todos los miembros de la partidocracia, incluyendo a los de las autonombradas izquierdas que se han enriquecido gracias a las prebendas y al usufructo individual y sectario de los puestos públicos a costa del erario, particularmente, en la capital de la República donde, por cierto, se confirma la hegemonía del partido único en la Asamblea de Representantes debido a que para la próxima elección a la jefatura del gobierno del DF, el candidato izquierdista supera 70% de las preferencias electorales en un contexto donde la “oposición” (PRI-PAN) sólo existe como un emblemático símbolo de la “democracia”.

Mientras que la candidata del PAN ya indica algunos de los nombres de personajes que integrarán su gabinete, y el del PRI anuncia sin tapujos que de ganar la presidencia incluirá a un ex-general del ejército colombiano y ex-jefe de la Policía Nacional de ese país como “asesor externo” para combatir al narcotráfico en México, el de las “izquierdas” fue el primero que anunció un vetusto gabinete integrado por “distinguidas personalidades” entre las que figuran el ex-Secretario de Salud y ex-Rector de la UNAM (Juan Ramón de la Fuente) que fue impuesto por el presidente priísta Ernesto Zedillo en este último puesto justamente para planear y ejecutar la represión y la ruptura de la huelga del movimiento estudiantil de 1999-2000 encabezado por el Consejo General de Huelga (CGH) en contubernio con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y que culminó con la ruptura de la huelga y el encarcelamiento de cientos de estudiantes, muchos de los cuales purgaron prisión durante seis meses por el “delito” de luchar por una educación pública, laica, gratuita y popular.

Siendo uno de los movimientos estudiantiles más importantes del siglo XX —después el movimiento estudiantil-popular de 1968 y de 1971— sin embargo, esta lucha del CGH no mereció ni una palabra, ni una alusión por parte del colectivo estudiantil anti-peña (“Yo Soy 132”) y de franca orientación perredista que surgió en una universidad privada a raíz de una visita del candidato priista a la misma. Por supuesto, esto se explica debido al evidente involucramiento de ese colectivo con la campaña de un candidato cuyo partido fue cómplice en la represión y la disolución de la huelga estudiantil.

Es curioso también mencionar que ese colectivo, mientras reivindicó un acontecimiento ocurrido en 2006 donde las fuerzas represivas del gobierno federal conjuntamente con las de Estado de México reprimieron a los campesinos de San Salvador Atenco, no hubiera siquiera mencionado dos acontecimientos recientes que explican la represión tanto por el gobierno federal como por parte de gobiernos perredistas y priistas.

En el primer caso, en el Estado de Guerrero con un gobierno perredista, fueron asesinados dos estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa que forma profesores para dar clases en las zonas marginadas de ese Estado que es uno de los más pobres del país. Los estudiantes normalistas enarbolaban un Pliego Petitorio para demandar al gobierno estatal mantener la licenciatura de educación primaria, aumentar la matrícula de 140 a 170 estudiantes y otorgar plazas a los egresados. Pero a pesar de que previamente el gobierno se comprometió a otorgar 88 plazas de las que sólo se han hecho efectivas 58, desató la represión.

El segundo acontecimiento corresponde al Estado de Michoacán en relación con el movimiento estudiantil de ese estado y que fue violentamente reprimido por el gobierno estatal de extracción priista que desencadenó el encarcelamiento de varios compañeros y dirigentes que exigían al gobierno realizar mejoras en las Casas del Estudiante.

Ambos acontecimientos ocurren en el contexto del proceso electoral y resulta “sorprendente” que tanto las “izquierdas” como el colectivo “Yo Soy132”, no dedicaran una sola palabra a estos acontecimientos represivos y sangrientos y que, más bien, canalicen su acción a demandar una absurda “democratización de los medios de comunicación” y contra el “duopolio televisivo” que comandan Televisa y TV Azteca. Acción que al dejar a las fuerza del mercado la “solución” para incrementar la competencia a través de la creación de nuevas cadenas televisivas, termina por favorece a los grandes capitales que operan en la rama. Al mismo tiempo dicho colectivo se inclinó por una infértil y virulenta oposición al candidato priista lógicamente en apoyo implícito al candidato de las autonombradas izquierdas que ha sido quien ha esgrimido las mismas consignas y demandas que hoy enarbolan esos grupos estudiantiles.

De antemano podemos descartar que el próximo gobierno, sí surge del PRI o del PAN, vaya a resolver los problemas estructurales de la economía y mejorar las condiciones de vida y de trabajo de la gran mayoría de la población. Por el contrario, como advertimos, se encaminan a profundizar el actual patrón de acumulación y reproducción del capital de factura neoliberal que es concordante con la dinámica del desarrollo de las fuerzas del mercado, de los intereses del gran capital nacional y extranjero y de los procesos de obtención de ganancias extraordinarias para los grupos empresariales asentados en el capital ficticio que privilegia la especulación y el desarrollo de las bolsas de valores en todo el mundo y en México en franco detrimento del crecimiento y del mismo desarrollo capitalista de corte keynesiano

Muchos sectores se han ilusionado con un triunfo de la “izquierda”; creen que de esta forma se resolverán sus problemas y sus demandas. Sin embargo, no perciben que al igual que el PT de Lula en Brasil, AMLO desde que proclamó su “República amorosa” —vs. su “república des-amorosa y rijosa del 2006—, ha venido entretejiendo una maraña de alianzas y compromisos con fracciones de la burguesía, la oligarquía y el empresariado a quienes les ha garantizado respetar sus inversiones, incluso de los proyectos ya establecidos en áreas consideradas estratégicas como la industria petrolera y de la electricidad.

Además no se percibe que el proyecto promovido por las izquierdas es un remedo del viejo capitalismo tripartito mexicano sustentado en la articulación entre Estado, capital y el llamado “sector social”, y que entró en crisis desde mediados de la década de los años sesenta del siglo pasado. Ahora es resucitado como un presunto “nuevo proyecto” que garantiza el “cambio verdadero” que, como ya dijimos, ninguno de los documentos de la campaña explica su significado, ni qué es y cómo se va a cambiar y para qué; ni mucho menos qué es lo que va a surgir en vez del “modelo” actual neoliberal; sobre todo, sin transformar al mismo tiempo la estructura del capitalismo y su régimen político.

Aquí radica el límite histórico-estructural de la “República amorosa” que no deja de ser una espléndida parodia que recuerda las elucubraciones del pensamiento utópico francés del siglo XVIII, pero en su versión de farsa.

 

* Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

En la víspera

 

 

Marcos Tello Chávez/ Rebelión

 

“Oh qué será qué será

que andan suspirando por las alcobas

que andan susurrando en versos y trovas

que andan escondiendo bajo las ropas

que anda en las cabezas y anda en las bocas

que va encendiendo velas en callejones

que están hablando alto en los bodegones

gritan en el mercado, está con certeza

en la naturaleza, será que será

que no tiene certeza ni nunca tendrá

lo que no tiene arreglo ni nunca tendrá

que no tiene tamaño”.

Francisco “Chico” Buarque de Hollanda

 

1.- Cuando los dinosaurios despertaron, él y ella seguían allí

Hasta inicios de mayo la disputa por la presidencia transcurría de acuerdo al plan diseñado por los principales dirigentes del Bloque Oligárquico Imperialista: Felipe Calderón y su gabinete; las direcciones políticas de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN), Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza (PANAL); la jerarquía eclesiástica, la cúpula del crimen organizado, la intelectualidad reaccionaria, la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la oligarquía mexicana y las empresas y gobiernos imperialistas, especialmente los de Estados Unidos y España. (1)

Según sus cálculos en la recta final de la carrera presidencial estarían los dos partidos recalcitrantemente neoliberales: PRI y PAN, a una distancia considerable del candidato del Movimiento Progresista (MP), formado por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el Partido del Trabajo (PT), Movimiento Ciudadano (MC) y el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA). No existían mayores indicios de alarma; tanto las encuestas a modo, (2) como la manipulación de la opinión pública parecían estar funcionando de acuerdo a lo establecido. Sólo faltaba resolver quién sería el candidato o candidata ganadora: Enrique Peña Nieto o Josefina Vázquez Mota. Para los medios y las encuestadoras, así como para la mayoría de los oligarcas el triunfador era Peña Nieto, mientras que para el Departamento de Estado y la señora Clinton, a pesar de los resquemores existentes, esa probabilidad se había asumido desde 2011. (3)

A pesar de la renovada virulencia de los ataques de la candidata Vázquez Mota, Felipe Calderón y el PAN contra Peña Nieto, todo indicaba que la sucesión se haría en los términos establecidos por el régimen político oligárquico y su sistema electoral. Ganara quién ganara, matices más matices menos, todo quedaba en familia. El viejo régimen oligárquico, profundamente antidemocrático, podía oxigenarse y auto perfeccionarse sin mayores sobresaltos, sin grandes fisuras en el campo burgués y sin irrupciones “plebeyas”. Andrés Manuel López Obrador, a pesar de su tozudez, parecía no tener ninguna oportunidad. Dentro de su mismo partido, el PRD, la facción dominante descartaba cualquier posibilidad de triunfo o, de competencia real con el candidato del PRI. A no ser que ocurriera un improbable milagro o un venturoso accidente.

Las fisuras observadas dentro de la burguesía no tenían la densidad suficiente para inquietar al conjunto de la crema y nata de la clase patronal. Alfonso Romo, Fernando Turner, Miguel Torruco Marqués, entre otros empresarios e intelectuales burgueses, no tenían los respaldos necesarios para conmocionar al bloque dominante.

Sin embargo, el accidente o el milagro ocurrieron. De manera inesperada una “simple” protesta de estudiantes en la Universidad Iberoamericana (4) se convirtió en el detonador del descontento acumulado entre los jóvenes estudiantes de todo el país contra las consecuencias del llamado modelo neoliberal y contra Enrique Peña Nieto. El Movimiento “YoSoy132” (M132), aún en proceso de organización y de definiciones programáticas, tiene la posibilidad, hasta ahora sólo eso, de convertirse en uno de los principales catalizadores de un alzamiento civil contra el viejo régimen oligárquico que no se ha rendido y que está en plenos preparativos para consumar su fraude electoral e imponer a Peña Nieto.

Pero por qué brota el M132, por qué las plazas lucen colmadas y con un nuevo fervor en los mítines de Obrador. Por qué la movilización contra la Reforma a la Ley Federal del Trabajo sacudió el quietismo sindical en marzo-abril de 2011; por qué la breve irrupción del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que movilizó a más de un centenar de miles en mayo de 2011 si los movimientos sociales, civiles y políticos antineoliberales, vienen arrastrando un proceso de desaceleración y desarticulación desde 2006 y, un franco reflujo desde 2008 y 2009, a raíz de las derrotas de los movimientos en contra de la Reforma Educativa (Alianza Por la Calidad de la Educación), el golpe al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y el fracaso de la izquierda electoral. Por qué esa vitalidad social en medio de las debilidades de la movilización social y civil de los últimos años.

Si examinamos con cuidado la evolución de las protestas sociales de las últimas décadas, no es difícil suponer que, a partir de 1988, a raíz de la insurgencia cívico electoral, se abrió un nuevo periodo de luchas por la democracia, la legalidad constitucional, la soberanía, la justicia social y por el gobierno. Luchas de carácter antineoliberal, fuertemente antipriístas y tendencialmente antioligárquicas que desmienten la versión superficial de que en México el pueblo se ha mantenido en la resignación. Entre 1988 y 2006 se sucedieron dos fraudes electorales, una insurrección y algunas movilizaciones sociales que tomaron la forma de levantamientos civiles, sin faltar operaciones guerrilleras y un sinfín de resistencias de tipo local o sectorial.

Decimos que se trata de un nuevo ciclo de luchas sociales o de clases porque expresan más directamente las consecuencias de los cambios operados del capitalismo mexicano, en un sentido neoliberal. Cambios que profundizaron su condición dependiente y que desmantelaron muchas de las bases económicas, culturales y políticas del “estado social”, de sus clases sociales y pueblos originarios, y, por consiguiente, de sus alianzas y protagonismos sociales. Se constituye como nuevo ciclo de luchas porque, a diferencia de los movimientos que le antecedieron desde fines de los 50, predominan las luchas por el gobierno, sin dejar de enarbolar la democracia, el respeto a la Constitución, la soberanía y la justicia social, que han caracterizado a los movimientos sociales de los últimos 55 años.

La aparición en 1988 de un “nuevo sujeto” social que incluye y trasciende a sus participantes es una de las nuevas realidades. Diverso y contradictorio, las bases o masas que dan vida al “nuevo sujeto”, que aquí llamamos “Movimiento Democrático Nacional”, ha alimentado a todas las insurgencias del periodo. Lo mismo apoyaron al neocardenismo o perredismo, que al neozapatismo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN); que al Consejo General de Huelga o a los de Atenco; sin dejar de acompañar a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, a la APPO, a Andrés Manuel López Obrador o al SME.

Sin duda, el neocardenismo y el neozapatismo del EZLN fueron los movimientos más destacados del periodo porque de manera frontal colocaron el tema de quién hegemoniza, de quién conduce al país, a la nación, en campo de la lucha cotidiana. Desde diversos enfoques e intereses de clase y realidades étnicas colocaron la cuestión del gobierno en el centro del debate y la acción política inmediata.

Cuando el tema del gobierno se ha desfigurado en la agenda de los movimientos, estos tienden a la marginalidad y a la regresión. Ejemplos sobran: cuando el EZLN abandona este terreno de la lucha en que emerge el Movimiento Democrático Nacional, se sectariza y confronta a quienes fueron sus bases “externas” pasando a la marginalidad, a pesar de sus progresos en la construcción de los “Caracoles”; otro tanto ocurre con movimientos sociales como los de Atenco, la APPO, la CNTE y el SME, o las grandes convergencias como las constituidas por el Frente Sindical, Campesino, Indígena Social y Popular y el Dialogo Nacional, ya extintos. En el momento en que predomina lo local, lo gremial, y la lucha por el gobierno y el poder político no aparece o se desdibuja, se deja el terreno libre a los partidos de izquierda socialdemócrata y liberal progresistas y, peor aún, se reedita la condición de subalternidad histórica hacia el imperialismo y la oligarquía.

Eso recién acaba de pasar con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que rehuyó asumir la pelea contra el gobierno de Calderón en un sentido más general e incluyente. Se puede argumentar que esa no era su función como lo hicieron parte de las víctimas y muchos intelectuales. Sin embargo, por la evolución dictatorial del régimen y por la naturaleza de la coyuntura histórica del capitalismo mexicano y mundial, resulta evidente que cada vez serán mayores las dificultades para encontrar solución a las demandas populares si no se rompe con las inercias neoliberales que empujan a la guerra, el terror de estado, la ocupación nacional y al agravamiento de la crisis social. De alguna manera, esa “deficiencia” política está presente en el grueso de las resistencias sociales en curso y amenaza con devorar al M132.

Pero, regresando al tema de la vitalidad social en medio del reflujo del movimiento, debemos decir que el nuevo periodo de luchas emergentes, que dan lugar al surgimiento del Movimiento Democrático Nacional, a irrupciones como las del M132 y a la protagonizada por López Obrador, expresa la configuración de un acumulado histórico similar a los que dieron pie a las Guerras de Independencia, Reforma y Revolución. (5) Es un sustrato de larga duración que empuja a la politización de las luchas y a la redefinición de los sujetos protagónicos o dirigentes de las alianzas o bloque sociales que se disputan la conducción del país.

Guardadas las distancias, de nueva cuenta aparecen perfiladas las plataformas políticas y las fuerzas sociales que conformaron a la nación mexicana y al estado-nacional. Vuelve a emerger el fantasma de los “plebeyos”, los que por su propia condición serán empujados, más temprano que tarde, contrariamente a lo propalado por las utopías neoliberales, a tomar el cielo por asalto. El Pueblo Mexicano sigue allí y la Revolución está con él.

 

2.- “Dados cargados”

 

“ya juega tu suerte, ahí traes la baraja

pero yo tengo los ases”.

“No me amenaces”.

José Alfredo Jiménez

 

Nunca en la historia de México las distintas oligarquías liberales han respetado la normatividad de los procesos electorales. La actual jornada no es ni será la excepción, a no ser que la movilización social sea lo suficientemente grande para que suceda lo contrario; a no ser que los neoliberales, el Bloque oligárquico imperialista se vea obligado a reconocer que corre el riego de perder más con una nueva imposición que aceptando su derrota.

Mientras tanto, a la hora de escribir estas notas, todos los integrantes del Bloque dominante han cerrado filas en torno a los candidatos de la derecha, la generalidad alrededor de Peña Nieto. Expansión dio a conocer una encuesta en la que el grueso de los directores de las 500 empresas más importantes del país, estiman que el triunfador será el priista, (6) a pesar de que el 44 por ciento afirma, por el momento, que votará por Josefina Vázquez Mota. Las encuestadoras y los medios de comunicación volvieron a radicalizar su campaña a favor de Peña Nieto. Reforma por ejemplo reporta un desplome de Andrés Manuel, según su encuesta este perdió 8 puntos frente a Peña Nieto en diez días o menos, (7) pasó de 4 puntos a 12 por debajo del abanderado tricolor, a pesar de que un día antes, el 18 de junio, diera a conocer encuestas en varios estados del sureste que colocaban a AMLO al frente. Por su parte Excélsior, El Universal y Parametría-Sol de México, (8) lo ubican abajo con trece o catorce puntos y, Mitofsky (9) lo pone a 15.7 puntos de Peña y Milenio/GEA-ISA a 19.7. Además, todas las televisoras retomaron los ataques a Obrador, al M132 y a toda expresión sospechosa de simpatizar con AMLO. El guiño de ojo de Salinas Pliego (10) a López Obrador, dueño de TV-AZTECA, súbitamente se ha revelado como simple simulación.

En este momento de definición Peña Nieto ha lanzado su resto. Mientras el IFE, el Consejo Coordinador Empresarial, las televisoras y sus intelectuales emplazan a López Obrador para que reconozca de antemano los resultados electorales y deje de hablar de fraude; los preparativos finales para la consumación del fraude operan a todo vapor. En el momento en que ocurría el desplome de Peña Nieto, contra las evidencias en sentido contrario, se produce su repunte en el norte del país, (11) particularmente en estados controlados por los principales cárteles del narcotráfico. La maniobra muestra lo que está ocurriendo a la vista del público, no sólo en el norte sino en el centro y sur del país. Las bandas de la delincuencia organizada que administra la DEA, el estado mexicano, Calderón y los gobernadores de varios estados, se aprestan para definir el rumbo de la elección.

Toda la ingeniería del fraude, cibernética y a ras de tierra opera en abanico junto a la cargada de los “amos del país. Por ejemplo, se dice que en las elecciones de 2009, donde arrasó el PRI, el 27.7 por ciento de los electores se vio envuelto en situaciones de coacción y compra del voto. (12) Los apoyos de Peña Nieto son de primer nivel dentro del Ejército, (13) la jerarquía eclesiástica, (14) el empresariado, la delincuencia organizada, las dirigencias sindicales y campesinas priístas y al interior de la intelectualidad reaccionaria que controla medios de comunicación, centros de cultura y universidades; además de tener la aceptación de Washington y de todos los regímenes que se mantienen bajo su influencia.

Es mucho lo que se juega en el proceso electoral; la oligarquía, el imperio y sus aliados, no están para juegos, para correr riegos si pueden evitarlo. La legitimidad del régimen y del proceso electoral puede esperar mientras no ocurra una conmoción como la sucedida en Argentina entre 2001 y 2002. Para eso tienen al ejército, las policías, las bandas de delincuentes, los medios de comunicación, los jerarcas de la iglesia, el apoyo del gobierno estadounidense y el colaboracionismo de amplios sectores de las dirigencias de la izquierda institucional; e incluso hasta el izquierdismo de no pocos grupos.

La debacle de Estados Unidos es inocultable, aunque Peña le da aún 50 años de predominio, él mismo no está tan seguro y ya propone acercarse con el posible nuevo amo: China. (15) En realidad ya nadie está seguro, ni siquiera la “elite” estadounidense. La dimensión de la crisis y la inestabilidad de su control de las áreas estratégicas que surten el petróleo y otros bienes naturales, convierten a México en un espacio clave para detener su vertiginosa caída; para controlar Mesoamérica y el Caribe y más allá. En sus planes no se incluye ninguna opción que no sea la de profundizar los procesos de ocupación de nuestro país. De ganar López Obrador, con todo y sus alianzas con un sector de la gran burguesía, la inercia hasta ahora dominante sería contrarrestada y entraría en crisis. De modo “natural”, aunque sin repudiar muchos de los tratados militares y comerciales firmados con la Casa Blanca, se acercaría a la Unión de Naciones de América del Sur (UNASUR), a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y al MERCOSUR; sin faltar nuevas formas de relación con Centroamérica. Todo lo cual genera fricciones en un momento en que la administración de la crisis, sino es que del “derrumbe” del capitalismo, no tolera experimentos en el “patio trasero” del Tío Sam.

Un triunfo de López Obrador afectaría negativamente la correlación de fuerzas del imperio; alentaría las resistencias y el triunfo de opciones antineoliberales y progresistas en Honduras, El Salvador, y la propia Colombia se convertiría en un acicate para la salida humanitaria a la guerra, lo cual va en contra de los intereses nacionales de los Estados Unidos y las oligarquía criollas.

Qué decir del crimen organizado, del narcotráfico, de sus hermanas y socias, las multinacionales; de las cúpulas militares que asumen el mando yanqui y la ocupación de nuestro país como tarea propia, como cómplices y defensores de la economía criminal y de la putrefacción del régimen político.

Que nadie se engañe, ellos ya optaron por la imposición, por la consumación del fraude. La preservación del estado de caos y su gestión es fundamental para alcanzar los fines de las multinacionales y sus gobiernos reaccionarios. A estas alturas, la legitimidad puede seguir sustituyéndose con pequeños ajustes al régimen político oligárquico, con una simulación de Reforma de Estado, que mantiene en pie el monopolio de la actividad política en manos del Bloque dominante y de sus comparsas de “izquierda” y derecha.

No estamos frente a una elección más, aunque tienen razón quienes piensan que pase lo que pase la vida no termina y que es necesario persistir en la lucha de forma autónoma a la izquierda institucional, con un programa propio. Sin embargo, no es lo mismo que gane Peña Nieto o López Obrador. Peña representa otra vuelta de tuerca del proceso de ocupación de nuestro país por parte de Estados Unidos y de la consolidación de una nueva dictadura civil militar más sanguinaria, manipuladora y perversa, que los autoritarismos de los gobiernos priístas y panistas hasta hoy conocidos.

Peña puede presumir que nunca ha ocultado su talante dictatorial; que quiere gobernar por decreto, con un poder legislativo donde el PRI este sobrerrepresentado. Peña promete repetir la lección de Atenco cuantas veces sea necesario; para él sólo hay que ajustar los protocolos represivos. (16) Peña promete mantener al ejército en las calles con el disfraz de Policía Nacional. Peña promete obedecer y hacer cumplir los tratados comerciales y militares que nos sujetan al yugo estadounidense. (17) Lo que viene en camino, si él se impone, es peor a lo vivido con Calderón, es una cruenta dictadura envuelta en un espeso halo mediático que será especialmente sanguinaria con los opositores. Como sabemos, Peña promete y te lo cumple.

 

3.- Patricios y plebeyos

 

Estos son

los pobres de los que le hablé, le dejo con

los caballeros y entiéndase usted. Si no

manda otra cosa me retiraré, si me

necesita, llame. Que Dios le inspire o que Dios le

ampare, que ésos no se han enterado que

 

Carlos Marx está muerto y enterrado…

 

Joan Manuel Serrat

 

No debemos olvidar que las revoluciones y las revueltas populares que dieron origen al estado mexicano y lo impactaron en un sentido progresivo, han resultado del enfrentamiento de grandes bloques sociales pluriclasistas y plurinacionales. Que tendencialmente se han agrupado en lo que se ha dado en llamar fuerzas “conservadoras” y “progresistas”; denominaciones que no siempre expresan con nitidez los matices y las contradicciones internas, a veces antagónicas, de quienes conforman ambos “bandos”. Conocidos son los procesos de resistencia indígena que, en sus circunstancias, solían y aún suelen navegar entre las aguas de los dos “bandos”. La rebelión de Manuel Lozada, “el Tigre de Álica”, y ciertos procesos organizativos y comportamientos políticos de núcleos de población campesina y urbana durante “la Cristiada”, son de difícil clasificación si nos atenemos a la terminología habitual.

Sin embargo, las nociones de conservadores y progresistas, de manera descriptiva, formulan el sentido histórico del accionar de las fuerzas hegemónicas enfrentadas; de sus vacilaciones y migraciones hacia uno y otro bando. Mediante un acercamiento más cuidadoso, dentro de las fuerzas llamadas progresistas, en la historia de México, y tal vez en todas las revoluciones de base popular de la “época moderna” y “contemporánea”, por usar la jerga escolar, siempre encontramos un “factor” plebeyo, radicalmente popular, que empuja más allá de las salidas puramente liberales; que gravita contradictoriamente hacia colectivismos, “repúblicas” indígenas y comunismos de diversa índole. Las revoluciones hegemonizadas por la burguesía desde el siglo XVI, y muy particularmente la francesa, la rusa o la china, por citar algunas, dan cuenta de ese fenómeno.

En la experiencia mexicana, esa tendencia “plebeya” e indígena ha sido un constituyente de primer orden, aunque subalterna y derrotada, de las tradiciones y las formas de gestión de la dominación burguesa, fuertemente oligárquica. Así lo constata la Declaración de Independencia y las diferentes constituciones, desde Apatzingán a la fecha. Hidalgo, Morelos, Guerrero, Magón, Villa y Zapata, fueron los principales, aunque no los únicos, representantes de esta tendencia, a la que tal vez se acercó Lázaro Cárdenas en los últimos días de su vida como lo muestra su testamento político. La tradición “plebeya” se entrevera contradictoriamente con las expresiones liberales progresistas, a veces subordinada o en rebeldía, disputándole la conducción. Entre unos y otros existieron discrepancias profundas y contradicciones que en su tiempo fueron insalvables. Por lo mismo, por ejemplo, el juarismo, el maderismo, el obregonismo y el cardenismo no son asimilables al sentido histórico encarnado por los personajes emblemáticos antes citados. Empero, tendieron a marchar juntos contra los conservadores internos y las fuerzas externas que los apoyaban, y, una vez que triunfaron o estaban en vías de hacerlo, ajustaron cuentas entre ellos.

A pesar de la distancia y guardadas las proporciones, la inercia de los acontecimientos motivados por la situación de emergencia y desastre nacional, de terrorismo de estado, de nueva ocupación integral de nuestro país y de crisis del capitalismo mundial, empujan a la configuración de bandos y tendencias similares a los vividos en los tiempos de Independencia, Reforma y Revolución. El desarrollo del sujeto histórico que emergió en 1988; al que nosotros llamamos Movimiento Democrático Nacional (MDM), es la encarnación social de dicho proceso. Con sus altas y bajas, el MDM no ha dejado de fluir; se ha convertido en un dato estructural a pesar de su diversidad y de las contradicciones de un proceso articulador de fracciones de clase disímbolas y de tradiciones y formas de lucha institucionales y no institucionales.

El MDM no es estable, abarca partidos, movimientos sociales y civiles, pero también a quienes en las coyunturas se alzan “sorpresivamente” contra el enemigo inmediato, hastiados de las injusticias gubernamentales y de la impunidad de los señores del poder. Como torrente constituye la expresión movilizada de lo que llamamos pueblo o nueva mayoría. Por lo mismo, opera a través de una gran cantidad de frentes y organismos particulares, más o menos estables, más o menos temporales. En el seno del MDM confluyen tendencias e intereses contradictorios; visiones diferentes de país que, episódicamente, cierran filas en torno a problemas relativos a la lucha por la democracia, la soberanía nacional y la justicia social, aunque desde perspectivas tendencialmente diferentes.

La cuestión de la democracia y de lo que se entiende por cambio de régimen o reforma del estado, es crucial para entender la naturaleza de las contradicciones políticas y culturales entre los segmentos burgueses y las clases trabajadoras o “plebeyas”; entre las corrientes políticas liberales y las propuestas colectivistas y comunitarias. Para los segundos, transitar a la democracia tiene que ver con la redistribución y la transformación del poder político. Con la afirmación y el protagonismo de las clases mayoritarias, con su supremacía, y, por ende, con el desplazamiento de la oligarquía y de las altas burocracias de la política y la cultura, de la conducción social y del control del gobierno y el estado. Y de forma muy especial, con la transformación de las estructuras estatales oligárquicas, con la proscripción de la cultura de la impunidad, de la rapiña que hoy impera; para sustituirlas con practicas, tradiciones y controles propios de la democracia de base y de la vida comunitaria de los pueblos originarios.

Para ello, se necesita de la justicia social y de la soberanía, porque la democracia es un proceso integral, abarcador de las dimensiones económicas, culturales y políticas en busca de la equidad y la dignidad. Ese era el sentido de la democracia que rescata Moses I. Finley, en su libro “El Nacimiento de la Política”, a partir de un análisis histórico de la experiencia ateniense. Ese sentido se desvirtuó hasta ser convertido en simulación electoral, en circulación y alternancia de elites liberales, mayormente oligárquicas.

Desgraciadamente el menosprecio a la democracia y su achicamiento o mala interpretación afectó gravemente a los socialistas y comunistas. Quienes en su inmensa mayoría nunca entendieron el vinculo directo entre democracia y el proceso que lleva a las sociedades comunitarias, entre democracia y socialismo; el nexo entre ciudadanía y colectividad, entre individuo y comunidad que presupone la democracia. Por esa línea llegaron al absurdo de hablar de democracia burguesa y democracia proletaria o popular, haciéndole una concesión estratégica a la burguesía, porque la democracia es popular o no lo es. Así cualquiera es demócrata; así el régimen oligárquico puede ser llamado democrático, aunque sea “el gobierno de los pocos”, mezclado con algunos procedimientos electivos, llenos de trampas, nada democráticos, porque su finalidad es la exclusión y la manipulación de las mayorías; la conversión del espacio público en un botín, alejado de cualquier convicción de bien común, de servicio, de buen vivir, de dignidad humana.

Esa diferencia es la que se presenta una y otra vez dentro del “campo Progresista” al hablar de democracia, de ética, de pluralidad y tolerancia. A los liberales progresistas y a los socialdemócratas, no les cabe en la cabeza que la democracia, desde un punto de vista ético, tiende a excluir las relaciones de explotación, el racismo y la discriminación por motivos de género. Desde ese punto de partida ético son bienvenidos los mundos donde quepan muchos mundos, la tolerancia y la diversidad; desde ahí puede empezar a superarse la exclusión racista de indígenas e indígenas-mestizos ejercido por las elites criollas y burguesas. En este asunto y en otros como el de la ruptura de nuestra condición semicolonial, estriban muchas de las diferencias y contradicciones del sector liberal-progresista o liberal-social, con el sector plebeyo dentro del “Movimiento Democrático Nacional”; dentro de los frentes de combate contra Peña Nieto y el régimen oligárquico, que representa.

 

4.- David contra Goliat

 

Para hacer esta muralla,

tráiganme todas las manos:

los negros, su manos negras,

los blancos, sus blancas manos.

Nicolás Guillen

 

De modo similar a 1988 y 2006, está presente la posibilidad de derrotar a la oligarquía en su propio terreno electoral, de avanzar hacia la superación de su régimen político. Para eso es necesario articular una movilización que combata el fraude electoral e impida la usurpación de la presidencia por parte de Peña Nieto. Se requiere de un levantamiento civil pacifico, de generalizar la desobediencia civil a nivel nacional; se necesita crear un conjunto de espacios de encuentro para la acción de los diferentes movimientos y organizaciones civiles y políticas, desde los cuales se convoque a todo el pueblo a la lucha contra un nuevo golpe de estado. De otra manera el cambio en la correlación de fuerzas sucedido en mayo, que abrió la posibilidad de vencer a Peña Nieto, tenderá a revertirse.

En estos momentos, en que ocupamos el lugar de David frente a Goliat, captar la potencialidad, el grado de posibilidad; la oportunidad de romper, de volcar a nuestro favor una correlación de fuerzas que en la superficie aparece como tendencialmente favorable o, aún, desfavorable, es fundamental. Es allí donde las dirigencias y las bases demuestran su genio. En ese terreno, relativamente azaroso, se producen las grandes “apuestas”, se triunfa o se pierde. La potencialidad de la situación que favorece la transformación puede existir, pero si no se pelea o no se sabe pelear, de poco sirve. Si los grandes movimientos del pueblo y sus direcciones sólo hubieran tomado los elementos estáticos, puramente numéricos, nunca hubieran ganado. Porque desde esa valoración los poderosos siempre han estado por encima de los dominados.

En una correlación de fuerzas como la actual, ¿es factible vencer en las próximas elecciones y más allá?

Si nos atenemos a lo ocurrido entre 1988 y 2006; si nos basamos en lo sucedido a partir de mayo; en el cambio de correlación de fuerzas que echó por tierra el plan de los oligarcas, de sus medios de comunicación y de sus partidos para mantener en la cúspide, de forma indiscutible, a Peña Nieto, podemos decir que sí; que sí tenemos una oportunidad de vencerlos, como la siguen teniendo los egipcios de la Plaza Tahir. (18) El acumulado histórico, economía-política-cultura, del que hablamos más arriba, empuja en el sentido del alzamiento, de la irrupción civil y popular. Sobre ese cimiento se puede ganar la elección e ir más allá de lo planeado por las dirigencias de la izquierda institucional.

El acumulado histórico es mucho más que los partidos, grupos y movimientos sociales y civiles que actúan en la coyuntura. El llamado a la unidad los incluye, pero en una situación donde es posible la irrupción de amplias masas antes “pasivas”, la convocatoria a la unidad debe ser a ellas, al pueblo, a la nación personificada en los movilizables, organizados y no organizados, desde uno o varios núcleos de acción política. Cuidándose de no repetir el camino tradicional que confunde la Unidad Popular con la unidad de la izquierda o con la construcción del partido o el frente revolucionario.

Como ya vimos, las fuerzas del Bloque oligárquico imperialista son de tal calado que no podrán ser derrotadas si no les anteponemos un Bloque Social, una nueva mayoría que conjunte, en un primer momento, a todos o al grueso de las victimas, agraviados y opositores al PRI y al PAN y al modelo neoliberal más recalcitrante. Las diferencias no debieran ser obstáculo para ello, los peligros contenidos en la imposición de Peña Nieto, debieran llamarnos a la sensatez a pesar de las discrepancias que se tengan con AMLO y con la dirigencia liberal progresista y socialdemócrata que acaudilla al Movimiento Progresista (MP): MORENA, PRD, PT y MC.

Las debilidades de los sectores “plebeyos”, motivados por su incapacidad de asumir la lucha política y la disputa por el gobierno y la nación, pueden remontarse al calor de la pelea contra el enemigo principal. La contienda es electoral sólo en un sentido; porque, de triunfar, abre mayores posibilidades para el desarrollo de movimientos reivindicativos, la ocupación o la recuperación social de territorios y la ampliación de derechos vulnerados por el capitalismo neoliberal y sus bandas de delincuentes. En tales circunstancias, la construcción de un Bloque opositor, o Unidad Nacional Opositora, no es contraria al desarrollo de un Bloque popular, ni tampoco suprime al Movimiento Progresista liderado por los liberales progresistas, los socialdemócratas y algunos burgueses conservadores.

Las contradicciones observadas en los últimos días dentro del campo opositor, que en los hechos incluye al M132, se deben a la diversidad de posiciones políticas y económicas de sus integrantes; no son sólo derivaciones de sectarismos y protagonismos estériles. Las vacilaciones y las defecciones que ya se avizoran dentro del campo opositor frente al fraude y la imposición, obedecen a situaciones e historias que no podemos obviar.

En la conducción del movimiento encabezado por López Obrador existe un claro predominio de empresarios, intelectuales burgueses, liberales o socialistas moderados, y de burócratas gubernamentales y partidarios, muchos de ellos “nuevos ricos” o con aspiraciones de serlo. Unos y otros no están separados de forma tajante, muchos y muchas de ellas alternan o combinan sus roles.

Sus intereses y expectativas son coincidentes en lo fundamental: hacer negocios en un marco de gobernabilidad burguesa, sin estar sujetos a la inestabilidad e inseguridad que el neoliberalismo extremo provoca. Ahí se encuentran empresarios como Alfonso Romo, Fernando Turner, Miguel Torruco y Adolfo Hellmund, (19) con Ebrard, Juan Enríquez Cabot y Camacho Solís, que a su vez mantienen estrechas relaciones con académicos y empresarios como John Craig Venter, “padre del genoma humano” o con personajes del tipo de Juan Ramón de la Fuente, René Drucker, Sergio Rodríguez Cuevas, Javier Jiménez Espriú; Claudia Sheinbaum y otros que en su mayoría suelen combinar academia y negocios. Algunos de estos personajes son los cabilderos de Obrador en Estados Unidos. Muchos comparten los megaproyectos de Ebrard, especialmente los destinados a la construcción de infraestructuras y ciudades del conocimiento. Las disputas en la Universidad de la Ciudad de México y en la propia UNAM, tienen relación con los grandes planes de desarrollo de las ingenierías, las ciencias genómicas, la farmacéutica, los servicios médicos y los negocios asociados a ellos. Algo semejante, en otros campos, acontece con los empresarios que participaron en las mega-obras del gobierno de Obrador en la Ciudad de México. Si le rascamos aparecen varios de los nombres de los principales oligarcas del país y de multinacionales extranjeras, sus vínculos llegan a ser familiares y/o empresariales.

Casi ninguno de ellos piensan en la democracia participativa; voltean hacia Lula, suponiendo que se puede hacer algo parecido al nuevo “milagro brasileño”, a la vez que despotrican contra Chávez y todo lo que huela a antiimperialismo.

Este sector tiende a ser hegemónico, aunque en la arena política, con excepción de Camacho y Ebrard, no son tan reconocidos. A la hora de confrontar con los responsables del fraude, la mayoría de ellos optará por declinar la resistencia y combatir todo protagonismo de las “masas plebeyas”. Por lo mismo buscan atemperar el alcance de los movimientos sociales: SME, M132, CNTE, Movimiento por la Paz e incluso MORENA. El propio Obrador, con todo y sus diferencias con ese sector, comparte su preocupación del control sobre las masas movilizadas y sus prejuicios contra la resistencia popular.

Si los movimientos sociales, civiles, los pueblos originarios y MORENA, no sirven de catalizadores del levantamiento civil a nivel nacional, será muy difícil vencer la usurpación y la cauda de muerte y destrucción que dejará Peña Nieto será mayor a la heredada por Calderón.

 

Notas:

(1) “Algunos neoliberales lo intuyen mejor que muchos de nosotros y por eso vienen adelantando sus posiciones. Están informados de que las secuelas de la crisis económica y social se agravarán en los meses y años venideros; que la anunciada recuperación social… es un mito; que su guerra intermafiosa que ya deja más de 13 mil asesinados… ha fracasado políticamente y lleva al ejército a un desgaste prematuro en la guerra que vienen preparando contra el pueblo de México. Por lo mismo… vienen ensayando un plan preventivo para imponerse en las elecciones del 2012. Aprovechando la dispersión, las divisiones y la confusión luego de las derrotas de la APPO y de la insurgencia electoral del 2006 reposicionaron al PRI, fomentaron las pugnas en los movimientos de resistencia y en los partidos que se reclaman de izquierda; reforzaron sus cercos político militares contra los insurgentes del EZLN y del ERPI ante probables escenarios insurreccionales en 2010; desplegaron al ejército en todo el país; otorgaron mayores prerrogativas al gobierno de Obama y al capital internacional a fin de compensar sus apoyos económicos, militares y políticos; reformaron las leyes para criminalizar y violar “legalmente” los derechos humanos; recrearon toda su arquitectura para el fraude electoral como lo corrobora el triunfo priísta; en fin, se aprestan a montar un escenario de nula o débil protesta poselectoral para ganar un respiro estratégico en su intención de recomponer su dominación y de legitimar el uso masivo de la violencia. Necesitan ganar “limpiamente” para desatar la guerra sin contemplaciones. A diferencia de lo que muchos suponen, el triunfo del PRI y del PAN en 2012 llevaría al país a un escenario tipo Colombia pero mucho más violento, con repercusiones directas en los Estados Unidos.” “Bloque Popular, Bloque Opositor” Movimiento de Liberación Nacional, julio de 2009.

 

(2). El proceder tendencioso, casi siempre a favor del PRI, de la prestigiada Agencia Mitofsky, fue evidenciado por Mund Group. Investigación en Demografía Global (www.mundgroup.com). En las elecciones a gobernador en los estados de Oaxaca, Puebla y Sinaloa; las imprecisiones o variaciones de Mitofsky, rondaron el 17.2, el 21.5 y el 13.6 respectivamente. Todas las estimaciones fueron a favor del PRI. No obstante, en todos los casos el Institucional fue derrotado.

 

(3) “La frase “over my dead body” —sobre mi cadáver— expresada contra el posible regreso del PRI a Los Pinos fue atribuida en julio pasado a la jefa del Departamento de Estado estadounidense, la poderosa y carismática Hillary Clinton. Pero al parecer las cosas están cambiando. Washington está desplegando una estrategia de control de daños, con un acercamiento con el ex mandatario mexiquense Enrique Peña Nieto. El equipo de Clinton busca saber de primera mano si el precandidato del PRI a la Presidencia mantendría entre sus prioridades el combate al crimen organizado y la cooperación con EU. Bajo reserva, El Universal 26 de octubre de 2011. Parece que existe un error en la fecha en que Hillary expresó la frase: “sobre mi cadáver”, habría sido en el mes de junio, según iberoamerica.net “Las noticias que se leen ahora en las redes sociales”.

 

(4) La jornada, 12 de mayo, 2012.

 

(5) Reyna Leticia, Servín Elisa, Crisis, Reforma y Revolución, Ed. Taurus, México, 2002.

 

(6) “…las preferencias políticas de los directores de Las 500 empresas más importantes de México disminuyen para quien en los últimos nueve meses apoyaron: Josefina Vázquez Mota, candidata presidencial del Partido Acción Nacional (PAN)… De hecho, cuando a los CEO se les preguntó ¿Quién cree que gane la elección presidencial?, el 67 por ciento cree que Peña Nieto y sólo 14 por ciento prevé que la elegida sea Vázquez Mota.”, CNN Expansión; sábado 16 de junio, 2012.

 

(7) Fierro Bernardo. VIDEOCOLUMNA. ¿Por qué las encuestas le generan tanto ruido a Enrique Peña Nieto?, 19 de junio 2012.

 

(8) Tres encuestas ubican a EPN como puntero; una pone a JVM en segundo lugar. Animal político, 18 de junio 2012.

 

(9) Miguel Ángel Vargas V. @Marca_Personal.

 

(10) “(…) No coincidimos en muchas cosas… Pero tenemos comunicación y siempre nos ha respetado. No como otros que han querido destruirnos políticamente”, reconoció el candidato de los partidos de izquierda. López Obrador se reunió ayer en Cancún, Quintana Roo, con empleados de la cadena Elektra, propiedad de Salinas Pliego. En la reunión estuvo el dueño de Televisión Azteca, quien también se mostró complaciente con el tabasqueño. Salinas Pliego respaldó la gestión de Andrés Manuel López Obrador al frente del gobierno del Distrito Federal: “Fue muy buen gobernante”. Proceso.com.mx; 30 de mayo de 2012.

 

(11) Publicado por Antonio Hernández: (Noticias de Chihuahua), 19-06-2012. “El abanderado a la Presidencia de la República por la coalición “Compromiso por México”, Enrique Peña Nieto, en las últimas tres semanas repuntó en cuanto a la preferencia electoral en las encuestas a nivel nacional y ello se debió a la simpatía que ha logrado fortalecer principalmente en el norte del país donde sumó 12 puntos a su favor”.

 

(12) “Alianza Cívica, una reconocida red social que desde hace 18 años ha venido monitoreando los procesos electorales, dio a conocer hace tiempo estudios sobre la compra y coacción en México en más de 10 estados de la República. Mientras en la elección federal de 2003, 3 por ciento de los electores fueron tocados por la compra y coacción de voto; en 2006, 7 por ciento, y en 2009 crece de manera alarmante a 27.7 por ciento.” La Jornada Bernardo Barranco, 20-6-2012.

 

(13) “Enrique Peña Nieto también ha avanzado en las filas de la SEDENA, en enero de 2012, logró ubicar en una de las tres principales posiciones de la Secretaria de la Defensa Nacional a su amigo y viejo conocido, el general Salvador Cienfuegos Zepeda. Cuando Humberto Moreira llegó a la dirigencia nacional del PRI, en marzo de 2011, impulsado por Peña Nieto, nuevos nombres entraron en juego; además de Cienfuegos Zepeda, se sumaron los del General de División Diplomado de Estado Mayor, Carlos Demetrio Gaytán Ochoa y el encargado del Estado Mayor, el también General de División DEM, Luis Arturo Oliver Cen; de entre ellos surgirá el “general secretario”. Cienfuegos suena como el más viable de los tres”. (Cervantes, Jesusa, 2012).

 

(14) “En el Estado de México existen siete diócesis con sus obispos respectivos: Toluca, Cuautitlán, Valle de Chalco, Tlalnepantla, Texcoco, Atlacomulco y Ecatepec; en momentos críticos cada uno de los obispos ha demostrado una santa alianza con Peña. En particular su gran amigo Onésimo Cepeda, ex obispo de Ecatepec. La alianza entre la jerarquía católica y Peña va más allá de las ceremonias sociales, ambos comparten un proyecto doctrinario y político de largo alcance. Peña se formó en la Universidad Panamericana, emblema del Opus Dei. El 2 de abril de 2008, Peña asistió como invitado especial a la reunión de la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM). Fue recibido por Carlos Aguilar Retes, entonces, obispo de Texcoco. Todos le aplaudieron, nadie cuestionó el asunto de Atenco ni la ola de sobre los escándalos que ya corrían sobre el uso de los recursos públicos. Las reformas al artículo 24 Constitucional aprobadas por los diputados el pasado 16 de diciembre del 2011, un regalo para el papa Benedicto XVI, fue producto, entre otras cosas, de un acuerdo entre la jerarquía católica y Peña Nieto, así el clero recuperaría algunos de sus fueros, a cambio del apoyo de la Iglesia a su campaña presidencial del 2012”.

 

(15) Peña Nieto, Enrique. “México la gran esperanza”. Grijalbo; México, 2011, pp. 145, 146.

 

(16) “Hecho que ustedes conocieron y que, sin duda, dejó muy en claro la firme determinación del gobierno de hacer respetar los derechos de la población del Estado de México, que cuando se vieron afectados por intereses particulares, tomé la decisión de emplear el uso de la fuerza pública para restablecer el orden y la paz; y que, en el tema, lamentablemente hubo incidentes que fueron debidamente sancionados, y que los responsables de los hechos fueron consignados ante el Poder Judicial. Pero, reitero, fue una acción determinada, que asumo personalmente para restablecer el orden y la paz, en el legítimo derecho que tiene el Estado mexicano de hacer uso de la fuerza pública como además, debo decirlo, fue validado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)”, expresó Peña Nieto sobre el caso Atenco en la Universidad IBEROAMERICANA el 11 de mayo de 2012. En el dialogo con el Movimiento por la Paz Peña Nieto manifestó sobre Atenco: “El uso de la fuerza es una atribución del Estado y ese episodio me dejó algunas lecciones para que el uso legítimo de la fuerza se haga bajo protocolos que respondan al respeto irrestricto a los derechos humanos” La Jornada, 29 de mayo del 2012.

 

(17) Su libro ya citado aquí: México la gran esperanza, habla de su política para gobernar prácticamente por decreto pero sin revocación de mandato (páginas 43-51). Sobre su política de seguridad, asentada en la represión de tintes antipopulares no hay duda, el compromiso de contratar al “mejor policía del mundo” el colombiano Óscar Naranjo, uno de los responsables del terrorismo de estado en su país, lo confirma.

 

(18) La plaza Tahir fue una de las principales zonas de reunión durante las protestas en Egipto de 2011, y la principal en El Cairo. Más de 15.000 manifestantes ocuparon la plaza el 25 de enero, y los servicios de telefonía de la zona fueron cortados durante las protestas. En los días siguientes, la plaza continuó siendo el principal foco de protestas de la ciudad. Durante el 29 de enero aviones de combate de las FF.AA. egipcias volaron a baja altura sobre la multitud reunida en la plaza. Corresponsales de la BBC informaron que el 30 de enero, el séptimo día de protestas, los manifestantes en la plaza habían aumentado por lo menos a 50.000 personas, y el 31 de enero corresponsales de Al Jazeera informaron que las manifestaciones habían aumentado por lo menos en 250.000 personas. Al día siguiente, el 1º de febrero, Al Jazeera informó que más de un millón de manifestantes se habían reunido en la plaza y las calles adyacentes. Wikipedia.

 

(19) amlonews.blogspot.mx/2012/02/gabinete-de-amlo-2012.html

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

56 millones de dólares

* La demanda que un empresario televisivo entabló en EU contra el aspirante tricolor Enrique Peña, por el incumplimiento de un contrato publicitario, revela ahora nuevos sesgos, según un informe del portal de noticias Narco News.

 

Bill Conroy/ Al Giordano/ The Narco News Bulletin

Una demanda civil presentada en junio en un tribunal de EU contra varias empresas mexicanas y tres altos funcionarios de la campaña del candidato presidencial mexicano, Enrique Peña Nieto, alega que las partes están implicadas en una conspiración para convertir fondos de la campaña derivados del narcotráfico para su uso personal mediante el empleo de un plan para defraudar a una compañía estadounidense.

La demanda también alega que los operarios de la campaña de Peña Nieto amenazaron a un demandante diciendo que “el dinero fue financiado por empresas pertenecientes a cárteles de la droga y diciendo además que José Aquino (propietario del canal de televisión Frontera) debía ser muy cuidadoso de no hacer ruido o su vida estaría en peligro”.

La denuncia acusa a los demandados de dos cargos de “extorsión” bajo las leyes de Organizaciones Corruptas con Prácticas Extorsivas por Influencia (RICO, por sus siglas en inglés), además de acusaciones de fraude, incumplimiento de deber fiduciario y representación negligente. La demanda es por 100 millones de dólares en daños punitivos de los acusados.

Narco News hoy hace públicos los documentos y las pruebas de la corte para su revisión por los ciudadanos y periodistas de ambos países, y a nivel internacional.

En el extenso documento de la corte hay dos contratos:

El primero se firmó en México el 28 de noviembre de 2011 y se compromete a pagar 15 millones de dólares a la compañía estadounidense Frontera Television Network, representada por José Aquino y está firmado por los representantes de dos empresas mexicanas, GM Global Media, representada por Mario Ignacio Moran Jiménez y Jiramos, representada por Alejandro Carrillo Garza.

En la demanda, un segundo contrato, que sustituyó al pacto inicial, y prueba de más de 50 millones de dólares en propaganda y servicios de publicidad, fue firmado el 6 de enero de 2012 entre dos empresas mexicanas y una empresa de medios de EU. En él se detalla una ambiciosa campaña de publicidad y relaciones públicas en televisión, radio, internet, medios impresos, espectaculares y otros medios en los EU con alcance a los mexicanos viviendo en ese país. La compañía Intelimedia S.A. DE C.V., representada por la firma de José Aquino en el contrato, serviría como una agencia de publicidad y administradora de relaciones públicas para una compañía mexicana llamada Servicios Integrales al Sector Agropecuario, representada por la firma de Alejandro Ramírez González. Las categorías multimillonarias (25 millones de dólares tan sólo para publicidad en televisión) suman una cifra superior a los 56 millones de dólares detallados en cuatro secciones del contrato, cada página con la firma de las partes, de acuerdo con el “Anexo A” en la demanda.

El denominador común de ambos contratos es la firma de José Aquino, en nombre de la cadena de televisión Frontera en el primer contrato y de Intelimedia en el segundo.

Frontera Television Network de Aquino presentó la demanda el 7 de junio en la Corte de Distrito del Centro de California en contra de las empresas antes mencionadas, además de tres altos funcionarios de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto: Erwin Lino, secretario personal del candidato; David López, el director de Comunicación del candidato y Roberto Calleja, vocero del Partido Revolucionario Institucional, que designó a Peña Nieto como su candidato presidencial para las elecciones del 1 de julio.

Uno de los documentos de la corte en la demanda de Frontera menciona específicamente a Peña Nieto indicando que él “puede tener un interés monetario directo en el resultado de este caso”.

Los documentos de la corte alegan que el contrato de promoción por 56 millones de dólares fue incumplido y que el dinero nunca fue entregado a Frontera o sus afiliados, sino que los fondos fueron desviados para el uso personal de los agentes de Peña Nieto.

 

¿Peña Nieto violó la ley de EU?

 

Lo que no se menciona en el litigio es una ley de EU conocida como Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA, por sus siglas en inglés), que requiere que los agentes que representan a entidades extranjeras (tales como partidos políticos como el PRI) se registren y hagan declaraciones específicas al Departamento de Justicia de EU.

El sitio web del Departamento de Justicia dice lo siguiente acerca de FARA:

“El objetivo de FARA es asegurar que el Gobierno de los EU y el pueblo de los Estados Unidos estén informados sobre la fuente de información (propaganda) y sobre la identidad de las personas que tratan de influir en la opinión pública, la política y las leyes de EU. En 1938, FARA fue la respuesta del Congreso para un gran número de agentes propagandísticos alemanes antes de la Segunda Guerra Mundial”.

De acuerdo con el sitio del Departamento de Justicia, el incumplimiento de FARA será castigado, en caso de condena, “con una multa de no más de 10 mil dólares o con encarcelamiento por no más de cinco años”.

Narco News revisó la base de datos en línea de los registros de FARA y también contactó a la oficina FARA del Departamento de Justicia para determinar si alguna de las partes centrales de la demanda de Frontera se había registrado bajo la ley. La investigación de los datos no reveló ese tipo de registro y un portavoz de la oficina de FARA indicó que no estaban al tanto del litigio -e incluso pidió el número de caso de la demanda de Frontera.

Sobre la base de la lectura de la ley FARA, parecería que, como mínimo, se podría establecer un caso en el que Frontera Television Network, así como las compañías que supuestamente tienen vínculos con la campaña presidencial de Peña Nieto y que firmaron el contrato de propaganda en los medios (incluido como anexo en la demanda) debieron haberse registrado en FARA -suponiendo que las alegaciones de los escritos judiciales son veraces.

Narco News contactó al abogado de Frontera, Maxwell C. Agha, pero no estaba disponible para hacer comentarios sobre los requisitos de FARA.

Sin embargo, la situación aquí es la veracidad del supuesto contrato incluido en la demanda, y si se puede probar que los operarios del PRI estaban detrás de él.

Un portavoz de la oficina de FARA dice que para que FARA sea requerida, se tiene que determinar que las empresas involucradas en el supuesto contrato “estaban bajo la dirección y control de un gobierno extranjero o partido político”.

La determinación de la verdad del asunto estará en el centro de ese litigio, pero es evidente que para Peña Nieto mucho estaría en juego si el jurado fallara a favor de Frontera en la demanda, debido a que puede abrir la puerta a indagaciones del Departamento de Justicia sobre si Peña Nieto y/o su personal violaron una ley criminal de los EU (FARA) -y esto no tendría un buen resultado si es que Peña Nieto es elegido presidente, ya que podría proporcionar a los funcionarios de Estados Unidos una influencia adicional, personal y legalmente, sobre un posible Peña Nieto presidente cuando se trata de presionar a las autoridades mexicanas para entregar las decisiones soberanas al vecino del norte.

 

Cargos explosivos

 

Los explosivos cargos fueron hechos públicos tres semanas antes de las elecciones presidenciales del 1 de julio en México y han sido negados con vehemencia por Peña Nieto, cuyo portavoz sostiene, según un artículo en la publicación mexicana Proceso, que de hecho él es el perjudicado de un fraude perpetrado por la empresa estadounidense y sus representantes.

El artículo de Proceso indica que Peña Nieto -el candidato presidencial mexicano del PRI -ha denunciado a los demandantes ante el procurador general mexicano por haber llevado la demanda a los Estados Unidos.

El cargo central en la demanda, presentada en la corte federal de los EU en Riverside, California, es que varias empresas y personas vinculadas a la carrera presidencial de Peña Nieto han desviado fondos de la campaña obtenidos de “cárteles de la droga” para su “uso personal”.

Para encubrir el esquema del presunto lavado de dinero, los escritos presentados en la demanda afirman que los agentes de Peña Nieto hicieron el contrato con Frontera Television Network LLP, con sede en Nevada, -y más tarde uno de sus afiliados- para diseñar una campaña mediática para promover la candidatura presidencial de Peña Nieto en Estados Unidos en los medios de comunicación de ese país. Muchos mexicanos tienen televisión por cable, conexión a internet y ven Univisión, CNN en Español e incluso muchos canales en inglés. Además, los mexicanos que viven a lo largo de la frontera entre México y EU, en lugares como Ciudad Juárez, Tijuana o Nuevo Laredo, ven programas de televisión emitidos desde estaciones de los Estados Unidos.

La supuesta verdad que se revela a través del litigio, de acuerdo con la demanda de Frontera, es que en noviembre de 2011 dos empresas mexicanas y sus representantes firmaron un contrato de varios millones de dólares con Frontera Television Network, en nombre de los funcionarios del PRI “David López, Erwin Lino… y Roberto Calleja… ”.

El contrato establecía que Frontera diseñaría una campaña de “propaganda política” de Peña Nieto que utilizaría “revistas, radio, televisión, internet y redes sociales” en los Estados Unidos.

A principios de enero de 2012, ese contrato inicial fue sustituido con un pacto similar que, de acuerdo con el litigio, incluyó como firmante a una filial de Frontera, llamado Intelimedia, y una empresa creada por los acusados, llamada Servicios Integrales al Sector Agropecuario S.C. Sin embargo, los escritos afirman que el contrato también fue incumplido y que el mismo plan de desvío se mantuvo en su lugar.

 

De la demanda de Frontera

 

“…Cada uno (de los acusados) se negó a pagar por la campaña publicitaria del candidato del PRI, Enrique Peña Nieto. Los acusados… ocultaron el hecho de que convirtieron (los 56 millones de dólares) para su propio uso privado y personal.

“… Los Estados Unidos para la campaña del PRI a la candidatura presidencial de Enrique Peña Nieto sigue operando en México, y hay una continua amenaza de actividad criminal hasta que la Empresa de los Estados Unidos para la campaña del PRI a la candidatura presidencial de Enrique Peña Nieto haya logrado su objetivo de convertir los fondos de la campaña para su propio uso privado y personal, incluyendo fondos aportados por los cárteles de la droga.

“… Frontera Television Network LLP, a través de su agentes autorizados contactaron a los funcionarios del PRI David López, Erwin Lino, Roberto Callejas, Alfredo Carrillo y José Carrillo, y el Demandante Frontera Television Network LLP, a través de su agentes autorizados, fue amenazado con que el dinero fue financiado por empresas pertenecientes a cárteles de la droga y diciendo además que José Aquino (propietario del canal de televisión Frontera) debía ser muy cuidadoso de no hacer ruido o su vida estaría en peligro”.

El demandante, Frontera Television Network, está buscando compensar los daños y perjuicios con la cantidad que se determine en el juicio, además de 100 millones de dólares en daños punitivos, así como una orden judicial que “prohíba el desembolso de cualquier fondo de la campaña (de Peña Nieto) en espera de la audiencia sobre este asunto”, afirman los alegatos judiciales.

Los acusados, incluyendo a los funcionarios que supuestamente representan a Peña Nieto, aún no han presentado una respuesta al tribunal de los EU.

La insidia

* Peña autorizó la unión Ávila-Slim mientras lo dejen en paz. Tal vez Pemex sea un buen negocio hasta en las manos del hombre más rico del mundo. Pero quizás Enrique no tenga nada que ver en esta alianza entre el administrador Ávila y el auspiciador del perredismo y alguien haya escogido el lado más antinatural de la balanza.

 

Miguel Alvarado

Llueve en todo el país, que es esta calle donde los árboles han encontrado pies para caminar bajo el asfalto, rasgándolo en pequeñas grietas que se desmoronan y reverdecen, flores negras salpicadas de hormigón. Las calles se deshacen con la gracia propia de las obras públicas encargadas por Eruviel Ávila, un gobernador que apenas se deja fotografiar cuando anda en bicicleta o sosteniendo algún pez megalítico pescado en las aguas de su desgobierno. Ávila sonríe cuando todos están presentes, pero en su oficina, una galera enorme tatuada de pósters con faltas de ortografía, deja paso a la altisonancia y los negocios de envergadura globalizada. Su rostro es ridículo porque la política lo ha transformado sin preguntarle y lo ha convertido en un guiñapo que apenas puede esperar a que pasen las elecciones para reclamar lo que se ha acordado.

Otro hombre, éste el más rico del mundo, entiende budista que el universo es una tienda de baratas y rebajas, pero también de futuros imperdibles conseguidos con sonrisas carismáticas y negros refrescos de cola, servidos en vasos de cristal cortado al estilo del hampa moderada que trafica con sueños de estudiantes y concesiones televisivas. Carlos Slim no ha hecho el negocio de su vida, porque ya nada puede entusiasmarlo si 50 mil millones de dólares no son suficientes para estar en paz, quieto en la soledad de las cuentas bancarias y voucher internacionales, logograbados bajo misteriosos nombres nacidos en la Islas Caimán o de perdida en el Estado de México.

A pesar de esa cara donde los gestos se desencuentran y que mientras ríe parece que odia, Ávila halló buen tiempo en un encargo para el que nunca estuvo preparado. Y con la asesoría de Slim, acostumbrado a los riesgos tanto como a los improperios, se levanta como el nuevo zar gasolinero. Su boca cerrada, llena de la nafta que todo lo puede hasta dentro de 70 años, ha desencadenado una alianza que explica en parte el vacío administrativo que Peña el presidenciable le impuso desde el principio.

No hay forma de pagar lo suficiente a Eruviel. Ha controlado el negocio familiar de la familia Nieto e incluso acrecentó su capital. Un día, el señor de Ecatepec hasta la hizo de cocinero y dijo, ante 10 mil personas que el arroz estaba más que cocido, ungiendo en Atlacomulco al hombre-imagen como el presidente de México. Ni siquiera el más supersticioso podrá echarle la sal cuando su emporio, aquel por el cual eligió la política para comer, toma forma. No se trata del estrambótico restaurante que eligen los futbolistas en desgracia ni tampoco de un chaletito en algún lugar de Veracruz. Las bienes raíces son joyas de fantasía para primeras planas y El Sol de Toluca, diario escatológico profesional, no podría ayudarle. Eruviel recuerda todavía el siseo de las cocacolas mientras y la cabeza semoviente de Slim. El más rico es práctico y con la ayuda de su socio, el gobernador de la entidad más poderosa del país, las bombas de combustible serán suyas en menos de seis años. Si Carlos patrocina al obradorismo, significaría que aquel semidiós que contrató al desdichado Ávila está condenado a padecer para siempre la negra verdad de las encuestas. De Peña, tampoco es cierto que nadie lo quiera. Una familia probablemente perdone todo y mire ciegamente los caminos tapiados que recorre su Enrique. Pero aunque es mucha, apenas alcanza para administrar al Estado de México, no al país entero. Peña autorizó la unión Ávila-Slim mientras lo dejen en paz. Tal vez Pemex sea un buen negocio hasta en las manos del hombre más rico del mundo. Pero quizás Enrique no tenga nada que ver en esta alianza entre el administrador Ávila y el auspiciador del perredismo y alguien haya escogido el lado más antinatural de la balanza.

*

El largo laberinto de la insidia recorre campañas políticas y canciones. Hasta Mikel Erentxun, antigualla pop que alguna vez contara que en algún lugar hay un gran país, incorpora hoy en sus discos azules vacíos que se miran azorados en el cielo de Madrid. Tristemente, ni las canciones más crepusculares explican los 20 mundos de separación que median entre México y Alemania, a donde un empresario muy comprometido consigo mismo, Armando Hinojosa, dirigió sus industriales esfuerzos luego de cobrar casi 23 mil millones de pesos por obras públicas construidas en la administración de Enrique Peña como mandatario mexiquense. Amigo, compadre, patrocinador, casi un padre, Hinojosa ha sabido despersonalizarse en acróbata escapada pero no puede evitar aparecer de vez en cuando al lado de su mecenas, mandatario generoso cuando se trata de los dineros públicos. Hinojosa, muy independiente ahora, se ha tomado un descanso y evalúa la campaña presidencial del priista, que él mismo financia en buena parte, desde alguna parte de este pequeño mundo. La primavera mexicana, aunque sopla desde la Ibero, le hace los mandados al dueño del máximo encuestado y se burla de las bromas que lo ubican como una entelequia casi mitológica que abre a su paso puertas y bastiones, incluidos las que en Veracruz un casorio express le abrió con Fidel Herrera, único dueño de la plaza política, de la A hasta la Z.

Un día, hace poco, Hinojosa se dirigió a Alemania siguiendo consejas que profetizaban tsunamis macroeconómicos y acogido a la palabra y la buena fe del gobierno del Edomex, que por otra parte nunca le hicieron falta, se decidió por comprarse un pequeño capricho que ayudaría a resolver las necesidades viales de una entidad que lo redefinió como jetsetero de la construcción. Y con la seguridad de la buena estrella compró una máquina que por 10 millones de dólares trituraba llantas viejas y las transformaba en sólido material para arreglar calles y sustituir el asfalto tan villano. Todo funcionaba bien, incluso el precio era una bicoca cuando los contratos superan en 80 por ciento los costos reales. Así, probada y todo, con técnicos alemanes incluidos para la necesaria capacitación, Hinojosa emprendió el viaje de regreso y con su Mont Blan se regodeó en números imposibles que rebasaban los espacios electrónicos de las calculadoras de Black Berry.

Nada más llegar, acudió con sus amigos, todos ellos buena onda, y les contó acerca de su monstruo de 120 millones de pesos. Muy atentos, escucharon la hinojosiana versión que ubicaba a Toluca y sus alrededores con calles y autopistas de primer mundo y que garantizaba por más de 10 años que las reparaciones serían innecesarias, muy menores.

– ¿Diez años?– le dijeron los insidiosos – Pero Armando, ése no es un negocio.

De golpe, la realidad le cayó encima al empresario y sus afanes casi comunistas se fueron por la borda cuando comprendió aquello. Hinojosa regresó a Alemania a la bestia metálica, con todo y sus técnicos arios y se dedicó entonces a parchar, como bien le enseñó la administración mexiquense, carreteras y avenidas que encuban el progreso en felices baches de 40 centímetros de diámetro.