En guardia

* Las revelaciones de The Guardian pueden ser noticia para muchos ciudadanos de México y el mundo, pero en los últimos tres años los funcionarios estadounidenses lo han sabido e internamente han repetido los hechos de la historia. Los documentos publicados en línea por The Guardian muestran que Peña Nieto pagó alrededor de tres millones de dólares por 180 “noticias” favorables en Televisa, además de varias emisiones especiales de noticias, entrevistas con el candidato y otra cobertura sesgada. Además pagó alrededor de dos millones de dólares por anuncios pagados en la televisora.

 

Bill Conroy/ Al Giordano/ The Narco News Bulletin

En 2009, la Embajada de los Estados Unidos en la ciudad de México emitió una serie de cables que indican que los candidatos políticos mexicanos “están pagando redes que les proporcionen cobertura televisiva”, y que, el candidato presidencial puntero, Enrique Peña Nieto, en particular, “está pagando por debajo de la mesa a medios de comunicación para una favorable cobertura de noticias”.

El candidato presidencial, Enrique Peña Nieto, ha comprado el apoyo de los medios masivos, pero la sociedad mexicana se está rebelando contra la manipulación de los medios.

Los documentos son parte de la filtración de miles de cables del Departamento de Estado en agosto de 2011 por la organización WikiLeaks. Estos han tomado un nuevo significado a raíz de los documentos que el diario británico The Guardian publicó la semana pasada. El 7 de junio, The Guardian publicó archivos electrónicos proporcionados al periódico por “una fuente que trabajó con (la empresa mexicana de medios) Televisa” que indican que la televisora más importante de México “vendió presuntamente a importantes políticos un tratamiento informativo favorable en sus noticieros y shows principales”, particularmente al candidato presidencial de Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto.

Televisa emitió un indignado rechazo y cuestionó la veracidad del reportaje del diario londinense. Pero los hechos del reportaje de The Guardian están respaldados por los documentos enviados por la Embajada de EU en la ciudad de México a otros organismos gubernamentales de Estados Unidos en 2009.

El reportaje de The Guardian impactó el ciclo noticioso justo en el momento en que un creciente movimiento social en México, llamado YoSoy132, se moviliza en contra de lo que considera la manipulación de los medios comerciales que busca imponer al candidato presidencial, Peña Nieto, en las elecciones presidenciales del 1 de julio.

Peña Nieto está siendo promovido en los medios de comunicación como el principal candidato en las elecciones presidenciales mexicanas. Antes de anunciar su candidatura a la presidencia en septiembre de 2011, se había desempeñado como gobernador del Estado de México entre 2005 y 2011.

Los funcionarios de Televisa niegan los alegatos contenidos en el reportaje de The Guardian y han exigido que el diario ofrezca una disculpa pública. En una reciente declaración pública, Peña Nieto, sostiene que las afirmaciones de The Guardian, “no tienen ninguna base sólida y no son auténticos”.

Sin embargo, los cables de la Embajada de Estados Unidos hechos públicos por WikiLeaks refutan la negación de Televisa y Peña Nieto y también dejan claro que el gobierno estadounidense está muy consciente de lo que The Guardian describe como la “campaña sucia en la TV” que es empleada por algunos candidatos políticos mexicanos.

Un cable de la Embajada de EU redactado el 12 de junio de 2009, y enviado desde la ciudad de México al Departamento de Justicia, del Tesoro y al de Seguridad Nacional, así como a dos comandos del Pentágono y al Consejo Nacional de Seguridad, entre otras agencias de Estados Unidos, señala lo siguiente:

…los miembros de la élite política, analistas y laicos han dicho consistentemente a Poloff (funcionarios o representantes políticos de la Embajada de EU) que los candidatos están pagando redes que les proporcionen cobertura de la televisión con el fin de eludir la restricción que prohíbe a los candidatos la compra de tiempo al aire. Ortega también dijo a Poloff que los candidatos proporcionan spots no oficiales para la prensa local con que simpatizan, y que los emiten como “noticias” en la programación habitual y no como publicidad.

Otro cable de la Embajada de EU en México redactado el 24 de septiembre de 2009, y enviado a la misma lista de las agencias de Estados Unidos, revela que: “es un hecho ampliamente aceptado, por ejemplo, que el monopolio televisivo Televisa respalda al gobernador (Peña Nieto) y le proporciona una extraordinaria cantidad de tiempo al aire y otros tipos de cobertura”.

La compra por parte de Peña Nieto de una favorable cobertura de noticias en la televisión -y también de los resultados de las encuestas de opinión pública que pretenden mostrarlo como el puntero de la contienda presidencial- se registró por primera vez en un cable de la Embajada de EU, redactado el 26 de enero de 2009, y enviado también a una gran cantidad de organismos de los Estados Unidos, incluyendo a la agencia antidrogas (DEA) y a todos los consulados de EU en México. Ese cable es aún más explícito en su afirmación de que Peña Nieto es el hijo predilecto de las corporaciones de medios de comunicación dominantes y encuestadoras:

“En repetidas ocasiones, los analistas … y los líderes priistas por igual han expresado a Poloff (representantes de la Embajada de EU) su creencia de que él (Peña Nieto) por debajo de la mesa, está pagando a medios de comunicación para una favorable cobertura de noticias, así como potencialmente está financiando encuestadoras para influir en los resultados de la contienda”.

En respuesta a la negación de Peña Nieto y a la demanda de Televisa de una disculpa, The Guardian emitió una declaración pública: “The Guardian se ha comprometido a informar sobre temas relacionados con México y mantenemos lo dicho ante el artículo en cuestión”.

Las revelaciones de The Guardian pueden ser noticia para muchos ciudadanos de México y el mundo, pero en los últimos tres años los funcionarios estadounidenses lo han sabido e internamente han repetido los hechos de la historia. Los documentos publicados en línea por The Guardian muestran que Peña Nieto pagó alrededor de tres millones de dólares por 180 “noticias” favorables en Televisa, además de varias emisiones especiales de noticias, entrevistas con el candidato y otra cobertura sesgada. Además pagó alrededor de dos millones de dólares por anuncios pagados en la televisora.

Durante una multitudinaria marcha en la ciudad de México el domingo 10 de junio (la policía de la ciudad estimó que el tamaño de la marcha fue de 90 mil personas, Narco News, que tuvo muchos reporteros presentes con experiencia en medición de manifestaciones en la capital, estima que participaron al menos 350 mil personas), los estudiantes universitarios eran acompañados por otros miembros de la sociedad civil que condenan el intento por parte de Televisa, TV Azteca y otros medios de comunicación nacionales de imponer a Peña Nieto en las elecciones presidenciales del 1 de julio, y con él el regreso del represivo y autoritario PRI que gobernó México entre 1929 y el 2000.

“La televisión es suya”, decía una pancarta, “pero México es nuestro.”

El reportaje de The Guardian y los documentos de la Embajada de EU le confirman a millones de mexicanos que las elecciones presidenciales del 2012 no son libres, ni justas, ni legales, ni democráticas. Luego de los bien documentados fraudes electorales de 1988 y 2006 que impusieron a dos presidentes anteriores -Carlos Salinas de Gortari y Felipe Calderón, respectivamente- en contra de la voluntad popular, si el 1 de julio los funcionarios electorales mexicanos intentan declarar ganador a Peña Nieto, una masa crítica de ciudadanos mexicanos -liderado por la juventud de la nación- ya ha manifestado que no aceptará los resultados. Una crisis se cierne en México, pero según las propias palabras de la Embajada de EU en sus propios documentos, Washington no será capaz de fingir sorpresa ante lo que después suceda.

El paquete

* Cualquier índice negativo de la economía estadounidense tiene un efecto inmediato en la de México, cuyas principales actividades económicas y financieras tiene una dependencia pactada, aceptada y ratificada por los últimos gobiernos desde los años 90. Si bien el candidato de Monreal, Andrés Manuel López Obrador, no puede ser considerado responsable de la depreciación del peso mexicano, su equipo económico hará bien en empaparse de la evolución de la crisis si aspira a hacerse con la presidencia.

 

Miguel Martínez Colín/ Rebelión

La intensa campaña electoral mexicana hace que algunos de sus protagonistas, concentrados en la política interna, no miren con la atención necesaria la crisis financiera que golpea a todos los países, en especial a la zona euro desde el 2007. Una crisis en donde la especulación ha sido el motor de ese desastre financiero.

En una intervención en radio, Ricardo Monreal, coordinador de campaña de AMLO especulaba diciendo que los “asesores extranjeros” de Enrique Peña Nieto (EPN) en “la segunda etapa van a culpar de la crisis financiera europea y que tendrá repercusión en México con la devaluación, culpar a Andrés Manuel de la devaluación del peso”.

Al escuchar esto, recuerdo la última cumbre europea de diciembre 2011 marcada por publicación del diario británico The Financial Times en donde aseguraban, con el mismo énfasis que ponía Monreal, que a la “zona euro le quedaban 10 días, a lo mucho”.

Pero aún más marcado quedé a inicios de diciembre cuando junto a una colega platicamos en París con Pascal Bernachon, gerente de operaciones del banco privado KBL RICHELIEU y nos dijo, “hablen de la fractura del euro, pero al mencionar eso deben de decirle a su público también a quién se va a beneficiar”. Por supuesto que a nadie beneficiaría, el mensaje era claro, hay que ponerle fin a la especulación.

Seis meses después la pregunta para Monreal, sería parecida, ¿a quién beneficia en este caso la devaluación del peso? Y si culpan a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) yo no me preocuparía si es o no el culpable, porque por sentido común AMLO no es el culpable y tampoco cambiará el curso actual de economía mundial.

Como dijo el presidente de Francia, François Hollande en su campaña, “tenemos un enemigo en común, el mundo de las finanzas”. Para dar un panorama de cómo los países latinos ven la incertidumbre financiera, durante el Cuarto Foro Económico de América Latina y el Caribe que se desarrolló en el ministerio de finanzas de Francia el pasado 26 de mayo en Paris, el ministro de hacienda de Colombia, Juan Carlos Echeverri, habló con la televisora mexicana UnoTv y a la agencia Notimex sobre la crisis mundial y señaló: “la verdad es que hay un problema muy serio y se tiene que reventar. Tiene que haber devaluación de monedas y hasta no oír eso, yo solo oigo hablar de reformas estructurales, reformas estructurales, solo reformas estructurales y yo ya he estado en una crisis económica, la manejé hace 10 años en Colombia y si no hay devaluación es difícil que las reformas estructurales se hagan por sí misma la tarea”.

Sobre cómo afectará la actual crisis la economía de Colombia así como a la región de América Latina, Juan Carlos Echeverri dijo “no sabemos la severidad, no sabemos la duración, de manera que nos hemos preparado de la mejor manera posible, oleaje va haber y el barco se va a mover”.

 

Devaluación va a haber, no como la que conoció México en 1994, pero va haber, al momento en que escribo esto el peso mexicano anda en 14.313 pesos por dólar americano y 17.797 pesos por euro. Hasta hace unas semanas podíamos ver que un dólar americano equivalía a 11 pesos mexicanos.

Habría que señalar a Monreal que culpable será AMLO si llega a la presidencia sin un plan concreto para enfrentar los factores de desestabilización económicos externos, porque hoy México es una economía emergente, y debe comportarse a la altura y no volver a tropezar con la fatídica piedra de la especulación y mucho menos victimizarse por esos factores externos

España y Grecia –por ejemplo- concentran las principales preocupaciones europeas, por el efecto de contagio que puedan tener. España, porque hay temor por la extrema debilidad de su sistema financiero; y Grecia, porque aún puede verse obligada a abandonar la Zona Euro, con todas las implicaciones que acarrea; y también porque no hay certidumbre de que los griegos quieran sujetarse a las obligaciones que les requiere la Comunidad Europea, liderada por Alemania.

Ya hemos vivido el efecto cambiario que esa evolución nos acarreó en las últimas fechas, con inestabilidad y depreciación cambiaria en México; y hemos experimentado una creciente debilidad de nuestro sector industrial, que en producción y contratación de empleos fue cayendo trimestre tras trimestre a lo largo del año pasado.

Y, de ser correcta la apreciación del gobernador del Banco de México, de que el peso se ha depreciado demasiado por la inusitada demanda de divisas recientemente, el efecto negativo para los importadores se verá compensado por lo atractivo que los productos mexicanos serán para los importadores internacionales.

Pero el hecho sigue siendo el costo que ha implicado la política mexicana de propiciar una reserva internacional tan alta; por un lado, porque esos dólares, invertidos en el exterior a tasas tan bajas, contrastan con las tasas altas que ofrecemos a los inversionistas para que traigan sus dólares a México. Qué bueno que el Banco de México no está en el negocio para ganar dinero, porque con esos costos tan altos y esos ingresos tan bajos ya hubiera quebrado.

Y como si fuera poco, esas reservas no son sino capitales golondrinos, que al primer signo de dificultad, o que no les salgan bien las cuentas, veremos lo que es depender de esos capitales voladores como la base de nuestras reservas internacionales.

El momento no es alentador y hay más señales mundiales que apuntan hacia el lado negativo. Estados Unidos reportó que las empresas están reduciendo sus pedidos de computadoras, maquinaria, aeronaves y otros bienes duraderos, señal del pesimismo empresarial. El índice MSCI World, que da seguimiento a los mercados de todo el mundo, ha caído en más de 9% desde mediados de marzo y, por su parte, los precios de crudo de petróleo cayeron 15% en mayo. David Resler, economista de Nomura Securities, dijo recientemente que los peligros de la desaceleración en Europa están afectando a la economía global.

El premio Nobel de Economía, Paul Krugman, en un reciente artículo titulado “Eurodammerung”, prevé que en cuestión de meses habrá una ruptura total en Europa; que iniciará con la salida de Grecia de la Zona Euro probablemente y ve posible el fin de la Zona Euro en unos meses más, si Alemania no acepta una drástica revisión de la estrategia contra la crisis.

Krugman cree que una vez que se dé el abandono del euro por Grecia, los bancos españoles e italianos, muy debilitados ambos, experimentarán enormes retiradas de dinero, que reclamará de Europa medidas adicionales de emergencia para evitar peores efectos.

Las semanas recientes han sido de creciente tensión en la economía mundial. En los mercados se encienden focos rojos y los indicadores financieros, productivos y de empleo empeoran. Hasta el momento, las propuestas políticas y técnicas que se ofrecen cono alternativa no parecen detener el curso del deterioro. Esta disfuncionalidad no puede durar mucho tiempo, de lo contrario nadie pensará en lo que pasa en Grecia o en México, la inquietud será por las principales economías del mundo y en su efecto devastador para el mundo.

Recordemos que en una crisis, la economía de Estados Unidos es la primera en pasar la factura al país azteca, y también la puede pasar la crisis bancaria española. Los bancos de esos dos países tienen una posición dominante en el sistema financiero mexicana.

Ignoro si Monreal tenía presente en el debate mencionado la posición de Paul Krugman. Sostiene que la política adecuada es inyectar liquidez a la economía mediante el gasto público, el que sea necesario, para estimular el consumo de las familias y los pedidos a las empresas. Según él la crisis no tiene todavía un componente estructural y hay que proveer las fuentes del gasto. (No es casual que su libro más reciente se titule “End this depression now”!). El ajuste queda para después cuando, se supone habrá expansión.

Del otro lado están quienes no ven más allá del ajuste de la deuda y el déficit públicos. No importa que esto se imponga en plena recesión y que los hechos muestren que ésta se profundiza. El saneamiento hoy, aseveran, creará las condiciones del crecimiento estable de mañana. Cabe preguntar en qué condiciones quedará la sociedad cuando eso sea realizable.

En México, como la discusión que mencionábamos del senador Ricardo Monreal, preocupado de que su candidato presidencial no cargara con la responsabilidad de una crisis mundial, las cosas se analizan con óptica más política que económico/financiera

Pero si hay un cordón umbilical entre la banca mexicana y la banca española no pueden más que preocuparse de, por ejemplo, que el gobierno español se resiste a la investigación oficial de la quiebra de Bankia, el tercer banco más grande de ese país. El rescate equivale a 23 mil millones de euros (más que el recorte en sanidad y salud impuesto por el gobierno) y, no obstante, no se considera necesaria ninguna transparencia con respecto a la gestión de los administradores o de la injerencia de los partidos políticos.

Cualquier índice negativo de la economía estadounidense tiene un efecto inmediato en la de México, cuyas principales actividades económicas y financieras tiene una dependencia pactada, aceptada y ratificada por los últimos gobiernos desde los años 90. Si bien el candidato de Monreal, Andrés Manuel López Obrador, no puede ser considerado responsable de la depreciación del peso mexicano, su equipo económico hará bien en empaparse de la evolución de la crisis si aspira a hacerse con la presidencia.

Si AMLO llegara a triunfar, a partir del 1 de diciembre el paquete estará en sus manos.­

 

* Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

La cobertura

* En un país en el que muy poca gente lee periódicos y el alcance de la Internet y la televisión por cable se encuentra limitado a las clases medias, Televisa y su rival TV Azteca, ejercen una gran influencia sobre la política nacional.

 

Cubadebate / The Guardian

Según unos documentos vistos por The Guardian, la cadena de televisión más grande de México vendió presuntamente a importantes políticos un tratamiento informativo favorable en sus noticieros y shows principales y usó los mismos programas para desacreditar a un líder de izquierda.

Los documentos, que consisten en docenas de archivos informáticos, salen a la luz tan sólo unas semanas antes del Proceso Electoral Federal del 1 de Julio y coinciden con la aparición de un enérgico movimiento de protesta que acusa a Televisa de manipular la forma en la que cubre las noticias para favorecer al candidato favorito Enrique Peña Nieto.

Los documentos que aparentemente fueron creados hace varios años incluyen:

Un resumen de las cantidades aparentemente cobradas por elevar el perfil de Peña Nieto a escala nacional cuando éste era gobernador del Estado de México.

Una estrategia de medios detallada y explícitamente diseñada para torpedear la anterior candidatura a la presidencia del candidato de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, que es el rival más próximo de Peña Nieto.

Pagos que sugieren que la oficina del anterior presidente, Vicente Fox, ocultó unos gastos públicos exorbitantes en promoción publicitaria.

Aunque no ha sido posible confirmar la autenticidad de los documentos, que fueron hechos llegar al Guardian por una fuente que trabajó con Televisa, (Laura Barranco, jefa de Redacción de Carlos Loret, conductor de un noticiero en esa empresa), las referencias cruzadas que se han llevado a cabo en profundidad muestran que los nombres, las fechas y las situaciones mencionadas responden en gran medida a lo sucedido.

También hay evidencia de que tuvieron lugar las acciones que se sugieren en las propuestas. Estas denuncias ocurren en un momento crucial para Peña Nieto, el candidato del Partido Revolucionario Institucional. Los sondeos de opinión más recientes muestran que su clara ventaja está empezando a disminuir al mismo tiempo que el papel de Televisa como hacedor de reyes (políticos) se ha convertido en un asunto central de la campaña.

En un país en el que muy poca gente lee periódicos y el alcance de la Internet y la televisión por cable se encuentra limitado a las clases medias, Televisa y su rival TV Azteca, ejercen una gran influencia sobre la política nacional.

Televisa es el imperio mediático más grande del mundo de habla española y controla cerca de dos tercios de la programación de los canales gratuitos de televisión en México. Los documentos parecen haber sido realizados en Radar Servicios Especializados, una empresa de marketing dirigida por un vicepresidente de Televisa, Alejandro Quintero.

Al ponerse The Guardian en contacto con Televisa la empresa declinó clarificar la relación entre Radar y la empresa matriz o el papel de Quintero en las dos compañías sin ver primero los documentos. Un portavoz rehusó hacer comentarios sobre las acusaciones sin ver primero los archivos. “No podemos opinar sobre información y/o documentos que desconocemos… El actuar de Televisa siempre ha sido cumplir con el marco legal vigente en México, y en temas electorales se ha observado un escrupuloso cumplimiento de toda la normatividad,” declaró.

Muchos de los archivos informáticos vistos por The Guardian estaban guardados con el nombre de Yessica de Lamadrid que en esos momentos era empleada de Radar y amante de Peña Nieto.

De Lamadrid declaró a the Guardian que ella creía que los documentos eran falsos. También dijo que en los proyectos promocionales en los que trabajó para políticos nunca se pusieron contenidos a la venta.

Uno de los documentos es una presentación en PowerPoint que contiene el objetivo explícito de asegurarse de “que AMLO no gane las elecciones del 2006.” Esas elecciones fueron muy reñidas y terminaron con el candidato de izquierda perdiendo la ventaja que había acumulado y con el mismo denunciando que había sido víctima de un fraude.

Este documento fue aparentemente creado poco después de la medianoche del 4 de Abril del 2005, horas antes de que se informara de que el presidente Fox se había reunido con los dirigentes de Televisa y TV Azteca.

En esos momentos Fox estaba siendo criticado por su intento de acusar a López Obrador, a la sazón alcalde de la Ciudad de México, de una infracción menor en asuntos urbanísticos. El documento recoge un resumen de las medidas a corto plazo para mitigar los daños y distraer la atención sobre la disputa en un momento de duelo nacional por la reciente muerte del Papa Juan Pablo II. Al día siguiente Fox declaró un día de luto por el Pontífice.

Otras estrategias a largo plazo proponían “desmantelar la percepción pública de que AMLO es mártir/salvador” mediante el aumento de informaciones sobre el crimen en la capital y sobre antiguos casos de corrupción en los que estaban involucrados sus aliados anteriores. El plan también contemplaba “promover historias de inseguridad personales de gente en el Medio del Espectáculo” e “insitar a los habitabtes de la casa de BB 3R a contar las historias sobre la inseguridad en el DF”. Algunas de las celebridades de Televisa lo hicieron así, tanto en distintos programas como en la versión mexicana de Big Brother VIP que se emitió ese mes de mayo.

El documento también aconseja que los guionistas de un show muy popular de sátira política llamado El Privilegio de Mandar deberían hacer que el personaje que representaba a López Obrador fuese “torpe e inepto”. El episodio final del show, emitido justo después de las elecciones de 2006, cuando los resultados todavía estaban pendientes, finalizó con una intervención no humorística de un actor para que López Obrador aceptara la derrota.

Un antiguo trabajador de Televisa que no es la fuente de estos documentos, declaró a The Guardian que estuvieron en reuniones en la empresa en las que se discutió la estrategia contra López Obrador. La fuente declaró que “había una estrategia y un cliente que pagó mucho dinero”.

La mayoría de los otros documentos son estrategias y presupuestos asociados, aparentemente orientados a la promoción de clientes políticos a través de anuncios y programas de televisión.

Incluyen tres hojas de Excel tituladas “Enrique Peña Nieto: Presupuesto 2005-2006″, creadas aparentemente al comienzo de su período como gobernador del Estado de México.

Las tres hojas detallan casi 200 artículos de prensa, entrevistas y reportajes. La primera versión estima el coste total de estos servicios en 346.326.750 de pesos (unos 36 millones de dólares en esos momentos o 23 millones de libras a día de hoy). El último incluye un “50% de reducción en la tarifa”.

Un documento en papel que contiene las mismas cifras, vistas por The Guardian fue citado por López Obrador durante un debate presidencial el mes pasado. Durante el debate repitió las acusaciones de que Peña Nieto es un producto de la televisión. Peña Nieto y Televisa han sugerido que el documento, que se publicó por primera vez en la revista de izquierda Proceso en el 2005, podría haber sido una falsificación.

El documento fue obtenido por el periodista de investigación Jenaro Villamil que siempre se ha negado a revelar la identidad de su fuente. En el pasado Televisa ha acusado a Villamil de haber estado empeñado en desacreditar a la compañía.

Cuando se le preguntó que si el Estado de México ha pagado alguna vez por la cobertura hecha por Televisa, el equipo de campaña de Peña Nieto rehusó a hacer comentarios. En una respuesta por escrito, David López, que es el jefe de Comunicación de Peña Nieto y previamente ostentó el mismo cargo en el Estado de México, dijo: “no conocemos los documentos y los contenidos a los que haces referencia. Durante el gobierno de Enrique Peña en el Estado de México (periodo 2005-2011), no se hizo ningún contrato como los señalados. Todos los contratos de publicidad para difusión de las labores de gobierno y sus montos han sido transparentes, y se publicaron en la página de internet del gobierno del Estado de México”.

Los políticos mexicanos llevan tiempo siendo criticados por su excesivo gasto en la promoción de los logros de sus administraciones entre sospechas de contabilidad creativa que enmascara el coste real al público.

El experto en medios de comunicación, Raúl Trejo, dijo que el tipo de prácticas detalladas en el documento parecían no ser ilegales bajo la ley mexicana pero, que de ser ciertas, no serían éticas. El único documento que detalla los servicios aparentemente prestados se refiere a una campaña de televisión anterior a la intervención en el quinto estado de la nación por parte del presidente Fox el 1 de septiembre del 2005.

El documento describe una “cantidad acordada” de 60 millones de pesos (unos 6 millones de dólares) que cubriría la producción de seis anuncios de televisión sobre Fox, así como formación en medios de comunicación a cinco de sus ministros y una serie de entrevistas con ellos. The Guardian ha verificado que al menos tres de estas entrevistas tuvieron lugar. La sección que podría resultar más controvertida se refiere a los arreglos de pago, que sugieren una manipulación deliberada para ocultar la cantidad gastada. El documento dice que “como acordado” la Oficina del presidente ha recibido facturas directas por únicamente 3 millones de pesos, y añade que las facturas por los 57 millones de pesos restantes, serán enviadas cuando “la Oficina del Presidente nos indique qué otras secciones del gobierno deben recibir las facturas y por qué servicios”.

Los archivos también contienen propuestas, presupuestos y material promocional sobre otros políticos incluyendo el antiguo ministro del Estado de Tamaulipas, Tomás Yarrington, que ha sido acusado por fiscales de Estados Unidos de blanqueo de dinero para el Cártel del Golfo. Los abogados de Yarrington han negado las acusaciones de blanqueo de dinero.

Otro político al que se refieren los documentos, el antiguo senador Demetrio Sodi, dijo no tener ningún conocimiento sobre una estrategia promocional diseñada por Radar poco tiempo antes de su infructuosa campaña para convertirse en el alcalde del DF.

Sodi dijo que era poco probable que el documento fuera una falsificación pero insistió en que él nunca ha pagado por un tratamiento favorable en los medios de comunicación. Sugirió que el documento pudiera haber estado originado entre gente que quería apoyar su candidatura, aunque él lo desconocía.

Ninguno de los otros políticos nombrados en los documentos ha querido hablar con The Guardian. La actual ola de protestas contra las trampas percibidas en los medios de comunicación comenzó el 10 de mayo cuando Televisa minimizó una protesta en contra de Peña Nieto en una universidad privada en la que estaba haciendo una intervención de campaña y luego dio amplia cobertura a las acusaciones de que la protesta fue llevada a cabo por elementos provocadores extraños a la universidad.

Un manifestante en una protesta reciente llevaba una pancarta proclamando: “Ni siquiera mi madre me manipula como Televisa”,.

Mientras las manifestaciones en contra del supuesto sesgo de los medios de comunicación aumentan, Televisa está ahora muy interesada en probar que su tratamiento de la información es equilibrado. Ahora está cubriendo el movimiento de protesta en detalle y los presentadores de sus principales noticieros recientemente sometieron Peña Nieto a una durísima entrevista. La cadena también ha anunciado que emitirá el próximo debate presidencial del 10 de junio en su canal más popular el cual fue reservado durante el primer debate a un programa de entretenimiento.

El antiguo trabajador de Televisa dijo que mientras que la cadena estaba feliz de promover a Peña Nieto cuando “éste era el mejor producto”, esto no significaba necesariamente un compromiso a largo plazo. La fuente señaló que antes de la campaña de trampas contra él, López Obrador se llevaba muy bien con la cadena. “No se olvide nunca del hecho de que esto es un negocio. La lealtad es a la posición, no a la persona”.

* Fuente: http://www.cubadebate.cu/especiales/2012/06/10/televisa-vendio-cobertura-favorable-a-politicos-mexicanos-denuncia-the-guardian/

El segundo debate

* El 10 de junio allí estaban Enrique Peña, del PRI; López Obrador, del PRD; Josefina Vázquez, del PAN y Gabriel Quadri, del PANAL, reunidos para debatir sobre el negocio de aproximadamente 274 mil 280 millones de dólares anuales que representa la presidencia mexicana.

 

Miguel Alvarado

Los españoles, todos ellos campeones del mundo, no saben qué hacer con su economía. El euro y sus gobernantes los han paralizado con el elemental miedo y temen perder, incluso, lo que nunca han tenido. Pero para todo hay un consuelo. La futbolera Euro, un minicampeonato continental les sirve para disipar temores. Ahí, desde una ciudad llamada Danzig, autodenominada libre hasta que los nazis le aplicaron un antiguo invento llamado Blitzkrieg, que cayó como relámpago para declarar casi formalmente inaugurada la Segunda Guerra Mundial en 1939, dos príncipes postmodernos, Letizia y Felipe, fueron sentados en las gradas de aquella Arena Báltica para que aplaudieran respetuosamente a esa Furia incapaz del verdadero milagro. Enanos mágicos hicieron trizas a los rudos italianos, que juegan al futbol como si fueran a la guerra pero que cuando les tocó combatir, lo hicieron como si jugaran al futbol. Al final las lecciones del Barrilete Cósmico, un jamón con patas, como siempre describió la prensa española a D10S, no les alcanzó y apenas empataron a un gol. En la península, los Indignados y ahora jodidos ciudadanos voltearon la cabeza y se encontraron de frente con el desempleo y un estado financiero que apenas se compara con el de México.

Acá, del otro lado, las cosas eran similares con la salvedad de que el rival para la selección mexicana era la República Cooperativa de Guyana y en vez de Iniestas o Xavis apenas había chícharos, aunque, eso sí, de exportación. Futbol, conciertos gigantescos y memorables de ambiguas estrellas del pop cimbraron la gran plancha del Zócalo capitalino. Justin Bieber, un canadiense andrógino que enamora más a hombres que a mujeres y sir Paul McCartney, un ex nada que se convirtió en Beatle para siempre, lograron apaciguar los ánimos y copar los espacios de quienes se preparaban para manifestarse, maleducadamente, mientras los aspirantes presidenciales debatían, descafeinados pero edulcorados, por el Canal de las Estrellas y la señal de TV Azteca, una empresa que sabe el valor de las telenovelas y ha construido un multiset multimillonario para múltiples grabaciones que, desafortunadamente, sólo rodará historias de ceniza.

Pero el 10 de junio allí estaban Enrique Peña, del PRI; López Obrador, del PRD; Josefina Vázquez, del PAN y Gabriel Quadri, del PANAL, reunidos para debatir sobre el negocio de aproximadamente 274 mil 280 millones de dólares anuales que representa la presidencia mexicana.

Por su parte, la Federación ha preparado ya el operativo militar que colocará al ejército y los mexicanos marines en las calles de las ciudades más conflictivas del país, el día de la elección general. El 1 de julio todo sucederá como está ya previsto, a pesar de los propios candidatos y prácticamente el país experimentará lo que significa la Ley Marcial, el Toque de Queda.

La revista Etcétera, dirigida por Marco Levario, un maestro de periodismo en la escuela Carlos Septién y funcionario público en la Universidad de Guadalajara que trabajó como comentarista en Televisa y TV Azteca, entre otras ocupaciones, dice que el periodista de Proceso, Jenaro Villamil sólo firmó con su nombre documentos filtrados donde, desde el rencor, se filtraban números sin sustento sobre los supuestos contratos que Televisa le extendió a Peña para construirlo como presidente. Levario levanta argamasa a un tema que escandalizó en su momento a las entrañas del gobierno peñista, y que no puede ser probado con documentación oficial, aunque funcionarios menores de aquellos años, 2006 hasta 2011, recuerdan claramente las cantidades que salían del erario público. Esos pagos fueron revelados por el diario local Alfa, entonces llamado Cambio mucho antes que Etcétera. Ese desencuentro entre periodistas cobra nueva vida justo en el momento en que los partidos políticos obtienen recursos para cerrar con dignidad, como ellos lo llaman, el ciclo de giras que los ha llevado por casi todo el país. Un ejemplo, que puede aplicarse a las tres instituciones políticas grandes, sucedió en Toluca, donde encuentra sede el PRI del Estado de México. Luego de reuniones a puerta cerrada, misteriosos operadores sin rostro ni identificación autorizaron, entre muchas otras compras, las siguientes cantidades, que debieron comprarse en el transcurso de una semana para tenerlas repartidas por todo México y listas para los cierres dignísimos. Treinta millones de pesos para 3 millones de pelotas antiestrés, de las cuales 1.5 millones de ellas eran rojas y la otra mitad, negras. 42 millones de pesos para 3 millones de playeras blancas, de peso mediano. 5 millones de bolsas ecológicas con un costo de 32 millones y medio de pesos. En la lista del mandado también había 25 mil sombrillas rojas y una cantidad indeterminada de encendedores Tokai y lonas con la imagen y el logo de Peña, que los proveedores agotaron en cuestión de minutos cuando se supo que los solicitaban los partidos políticos. Todos los pagos se prometieron en efectivo con el único requerimiento de no recibir factura.

– Fíjate, es algo normal, pasa siempre en las campañas. Y sucede en cada sede del PRI a nivel nacional. No sé de dónde viene el dinero, pero dicen que son aportaciones –dice uno de los intermediarios encargados de surtir aquellos efectos.

Pero el segundo debate se desarrollaba con la rapidez de un dinosaurio. Peña, impecable en corbata verde a rayas, tuvo muy claro que esta vez sería diferente el escenario al de la malhadada FIL. No habría ataques ni libros incómodos, al menos de Obrador, quien también apostaba por lo más apacible. Quadri, el candidato de Gordillo y representante del ala más ambiciosa del PANAL –la única que hay en ese partido- quiso hacerla de líder de proyectos y lanzó preguntas a diestra y siniestra. Inocente, pobre amigo, le recordaron los tres restantes, que ignoraron olímpicamente al alumno de la maestra. Sólo Vázquez arribó belicosa a un foro donde tocaba las puertas el letargo. El debate mexicano, tan disfrazado de cualquier cosa, promete siempre las revelaciones más ditirámbicas, que a veces por extraordinarias nadie las cree. Josefina intentó ese ejercicio y tomó algunas perlas de la historia de cada rival. A Peña le dijo que había dedicado su tesis universitaria a Arturo Montiel. A Obrador le reclamó que se afiliara al PRI luego del “halconazo”. A Quadri, a quien llamó alevosamente “Cuadro”, le recordó para quién trabaja. Ella se regaló un tache azul en la mano izquierda, pobrísima invitación al sufragio. El último debate quedó a deber. La dosis de morbo fue pulverizada y las intrascendentes promesas, que a nadie sirven porque pocos creen, diluyeron las expectativas y el Canal Dos, tan acostumbrado a culebrones como La Rosa de Guadalupe y Tercer Grado, debió soplarse las infames propuestas políticas, fantásticos dibujos que los aspirantes pintaron en dos horas y media de cháchara inaudita.

Josefina, avispa siempre, dejó a medias el aguijón sobre la tesis dedicada a Montiel, que Peña respondió con un seco  pero franco “le dediqué mi tesis a Arturo Montiel como gesto de agradecimiento porque fue el primero que me dio la oportunidad de estudiar y trabajar”. Nadie dijo nada sobre el parentesco, tan familiar entre ellos, que uno le dice tío y el otro le responde sobrino.

La panista sabe, sin embargo, que el submundo de las encuestas encontraría en sus atropellos verbales una constante matemática que se reflejaría necesariamente y una de ellas, la vituperada GEA/ ISA, la ubicó al día siguiente a siete puntos de Peña, en el segundo lugar. Vázquez, con 19 puntos y el priista con 36, dejan atrás a Obrador, con 17 por ciento. Quadri va en el último con uno por ciento.

Horas antes, en la explanada de la glorieta de La Palma, hasta mariachis contrataron algunos ciudadanos del DF, quienes despidieron simbólicamente el poder que representa la mancuerna Televisa-Peña Nieto. La Eurocopa no es para cualquiera. La presidencia de México, tampoco.