Los agentes del Cisen

* Los agentes del Cisen reciben cursos de manejo de estrés para que al momento de ejecutar sus misiones estén “liberados” de presiones. Y para darle un “plus” a su trabajo echan mano del maquillaje que compran en el Centro Internacional de Perfeccionamiento Estético, donde son capaces de gastar, en un solo día, hasta tres mil trescientos setenta y seis pesos. En el arsenal del espionaje mexicano para 2011 los pedidos tuvieron otra apariencia: palomitas de maíz para microondas con sabor natural, paleta Payaso de malvavisco cubierta con chocolate, lomo entero de atún aleta amarilla en aceite, machaca, leche entera light ultra-pasteurizada, mole poblano almendrado en pasta, muéganos, nuez moscada, mayonesa DoyPack, miel de abeja, obleas de cajeta de leche de cabra, lasaña bolognesa congelada, hoja para mixiote —especial para mixiotes— e hilo para amarrar mixiotes.

 

Francisco Cruz Jiménez/ Parte Dos de Nueve

Los “secretos” y “discretos” ojos y oídos del peculiar espionaje mexicano distan mucho de parecerse a los que se han incubado en territorio nacional por estrategia de Estados Unidos. Las actividades del Cisen, que sólo han servido para golpear a los partidos de oposición o para chantajearlos y castigarlos a través del espionaje, son meras caricaturas contrastadas con lo que emprenden la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Dirección Estadunidense Antinarcóticos (DEA) o el US MarshalService.

Estos organismos policiacos y de inteligencia estadunidense se preocupan por hacerse de los mejores y más sofisticados artefactos para sus misiones, en tanto el Cisen adquiere herramientas primitivas como cables y cuchillos, sin preocuparse al menos por tener contrato con alguna empresa de telefonía celular. Según informes de Transparencia de 2007, el “arsenal” del espionaje mexicano no es nada del otro mundo y mucho menos lo integran sistemas o equipos con nombres complicados.

En sus listas de adquisiciones figuran toneladas de cable, película oscura para cristales, videocasetes y material fotográfico, así como maquillaje que se usa para disfrazar a los agentes enviados a misiones ultrasecretas: seguimiento de personajes políticos del régimen, criminales mexicanos, líderes estudiantiles o dirigentes de la oposición.

También destacan en la lista de compras todo tipo de productos de ferretería: candados, cuchillos, clavos, thiner y otras herramientas; bolsas de plástico a granel, motocicletas y cascos. En la enumeración se encuentran, además, cientos de boletos de avión, paraguas, servicios de grúas y hasta una revolvedora de cemento.

Los agentes del Cisen reciben cursos de manejo de estrés para que al momento de ejecutar sus misiones estén “liberados” de presiones. Y para darle un “plus” a su trabajo echan mano del maquillaje que compran en el Centro Internacional de Perfeccionamiento Estético, donde son capaces de gastar, en un solo día, hasta tres mil trescientos setenta y seis pesos.

En el arsenal del espionaje mexicano para 2011 los pedidos tuvieron otra apariencia: palomitas de maíz para microondas con sabor natural, paleta Payaso de malvavisco cubierta con chocolate, lomo entero de atún aleta amarilla en aceite, machaca, leche entera light ultra-pasteurizada, mole poblano almendrado en pasta, muéganos, nuez moscada, mayonesa DoyPack, miel de abeja, obleas de cajeta de leche de cabra, lasaña bolognesa congelada, hoja para mixiote —especial para mixiotes— e hilo para amarrar mixiotes.

Siempre cuestionada por sus extravagancias, en su programa anual de adquisiciones, arrendamientos y servicios correspondiente al ejercicio fiscal de este año, la inteligencia mexicana incluyó en su lista, además de cantidades industriales de tóner y cartuchos de impresión de tinta para plotter, carne fresca de pollo, tortillas de maíz, aceite de oliva, aderezo para ensalada, alcaparras, alegría individual de chocolate, arroz precocido y arroz salvaje, barras de coco, caldo de res, cerveza tamaño familiar y champiñón rebanado.

Las filtraciones de Wikileaks cobran relevancia, no porque todo hubiera estado dicho o hubiera sido conocido por los mexicanos, sino por el peso de los personajes que enviaron esos informes: los embajadores de Estados Unidos. Establecida la notoriedad de los declarantes, hay algunas perlas difíciles de desmentir en aquellas filtraciones: Eduardo Tomás Medina Mora Icaza —embajador de México ante Reino Unido— echó a perder al Cisen de 2000 a 2005, demostrando así su eficiencia.

Cerrado y protegido como es ese mundo de los espías, el documento no deja lugar a dudas: a las misiones secretas hay que ir bien alimentado. Las peticiones incluyen: chicharrón de cerdo, chile piquín en polvo, chiles jalapeños en rajas, chiles poblanos en rajas, chocolate con arroz inflado, chongos zamoranos, chocolate macizo Cookies and Creme, elotes baby, ensaladas de fruta, duraznos en almíbar, espárragos pelados al natural, filetes de anchoas, galletas habaneras integrales y gomitas espolvoreadas con azúcar.

Pero aún hay más de esa cara desconocida de la inteligencia mexicana: arrachera marinada, bistec de cerdo, bistec de hígado de res, bistec de res para asar, bistec de res para milanesa, cabrito, carne al pastor sin piña, cecina enchilada, chambarete limpio, chuleta ahumada, chuleta natural de cerdo, espaldilla de cordero, filete de res limpio, entero y sin espejo, filete de ternera y hueso de res con tuétano, New York asado de res o Ribe Eye asado de res, top sirloin y medallones de filete de res. Pescados y mariscos para todos los gustos: filete de róbalo, salmón sin piel y huachinango entero y limpio, o jaibas, camarones y mejillones.

Para la sobremesa y la discusión de inteligentes estrategias anticrimen: licor de café, licor de cereza, licor de naranja, licor de tequila, vino blanco, vino de jerez, vino tinto, helado de grasa vegetal, sándwich de helado de crema, uva pasa tamaño jumbo, ciruela roja, ciruela negra y ciruela amarilla, durazno, frambuesa, fresa, granada, higo, guayaba, kiwi, litchis, mamey, mandarina y mandarina tangerina o perón golden.

No, no olvidaron las personificaciones —a estos agentes no se les escapa nada—: zapatos para dama, botas para caballero, impermeables, paraguas grandes; balones de “voliball”, rodilleras profesionales, balones de futbol soccer y futbol americano; maestrías en Derecho Militar y masters en Análisis de Inteligencia en España, cursos de chino mandarín del nivel uno al ocho y clases especiales de árabe. En serio.

Por otro lado, es histórico el desvío de actividades para beneficiar al gobierno en turno y al partido en el poder, a través del hostigamiento a políticos de oposición. Por ejemplo, en la Dirección Federal de Seguridad (DFS), antecedente inmediato del Cisen, se formó a una generación de comandantes que, en la década de 1980, tomó el control pleno del narcotráfico.

Los cambios cosméticos para llegar al Cisen de Carlos Salinas de Gortari, con sus treinta y dos delegaciones estatales, incluyeron el cambio de nombre: de Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales (DGIPS) a Dirección General de Investigación y Seguridad Nacional (DGISN o DFS), pero no fueron suficientes para ocultar que el espionaje mexicano se había convertido en un cuerpo represor al servicio presidencial y en uno de los brazos ejecutores de la CIA en las Américas.

Cuando en 2003 Vicente Fox dispuso que los archivos viejos de la inteligencia mexicana fueran enviados al Archivo General de la Nación y se hicieran públicos, se descubrió lo que era una verdad oculta: más de tres millones de personas y organismos diversos, como partidos de oposición al PRI, estaban debidamente fichados.

Otra verdad: en lo que queda listo el búnker del señor presidente de México y mientras se resuelve qué hacer con la inteligencia mexicana, esa labor recae, como desde hace más de medio siglo, cuando se confirmó y autorizó su presencia permanente en el sexenio que empezó en 1958 con Adolfo López Mateos, en manos de Estados Unidos, país que sigue extendiendo en tierra azteca su control, raíces y estrategias a modo.

Una nota que apareció en enero de 2011 en el periódico español El País da cuenta de la situación: “El gobierno del presidente Felipe Calderón permitió que personal del FBI y otras agencias de seguridad de Estados Unidos interroguen a los indocumentados, principalmente centroamericanos, detenidos en México”, establece un nuevo cable de Wikileaks.

“El Cisen, que es nuestro principal interlocutor en la lucha antiterrorista, ha permitido a funcionarios del gobierno de Estados Unidos entrevistar a los extranjeros detenidos en los diferentes centros de detención desplegados por todo el país para recabar potencial información sobre terrorismo”. El País también hizo públicos otros cables de la diplomacia estadunidense sobre la ayuda que Calderón solicitó a Washington para apaciguar la violencia en Ciudad Juárez.

México no puede, ni ha podido hacer su tarea en materia de seguridad, y la “inteligencia” mexicana sólo ha operado para arrojar números rojos. La luna de miel que el calderonismo sostiene con la aún llamada nación más fuerte del mundo va mejor que nunca, ya que en el co-gobierno Estados Unidos lleva la batuta.

“Está fracturado el uso de estrategias y de información de inteligencia táctica (de México) en parte porque (sus autoridades) confían mucho en el respaldo de Estados Unidos”, evidencia el cable del 10 de noviembre de 2009, con folio 3195, enviado por el embajador Carlos Pascual al Departamento de Estado norteamericano.

De tal forma que el compadrazgo, el amiguismo o, en otras palabras, el nepotismo y la debacle económica que han distinguido al sexenio en curso, no serán los únicos temas que marcarán la gestión del michoacano.

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s