La calavera de Eruviel Ávila

Estaba Eruviel Ávila echándose un taco de ojo

cuando de pronto Ernesto Nemer le dijo curioso:

“Oye, compadre, quiero ser útil a la sociedad,

aconséjame algo que pueda estudiar”.

 

Ávila encandilado lo miró

y con la Fanta en la mano le dijo “mira caón,

inscríbete en mi escuela, la que acabo de abrir,

pues aunque no lo parezca, está de lo más inn”.

 

Pues cuál es, amigo, dijo Neto rascándose la choya.

“Mi buen, es mi máxima obra, la Universidad de la Barbacoa”.

 

Ernesto quedó periperplejo, pero luego se sonrió.

Con la comida no se juega, no manches, Eruviel.

Nuestro gober muy querido luego, luego encolerizó

y le dijo a su dizque amigo “me cae que eres Peñafiel”.

 

Pobrecito de Eruviel, ya lo llevan a enterrar al panteón del municipio

pues sobredosis de suadero perforaron sus principios.

Ni sus chapas lo salvaron de esa Muerte golosa

que tres órdenes se hizo con carne tan famosa.

 

* Por Miguel Alvarado.

Anuncios

La última calavera de Calderón

Pudo la Muerte encontrar a Felipe

chupando tranquilo, con su Presidente.

Nada más verlo, la Parca le explica

que no por chaparro se lo lleva al averno.

Que se lo carga donde sus cuates están,

con el Mouriño, Francisco y 90 mil más.

 

Le dice Felipe a la Jija de la Jijurria:

“espérate un rato y échate un trago

que falta un mes ‘pa que venga el arrimado”.

La Muerte lo piensa y le da la razón

y se sirve su vaso, chapeado en limón.

 

Luego al Felipe lo mira de arriba a abajo

y le dice muy seria que no le haga al cuento.

“Mil decapitados mandaste

pero El Lazca no llegó, ni pronto ni tarde”.

 

Ya se va Calderón con la cola entre las patas

Y es que le falta la Mota, como a la cucaracha.

 

* Por Miguel Alvarado.

Calavera presidencial para Enrique Peña Nieto

Estaba Enrique en Soriana comprando con su tarjeta.

Buscaba galán los artículos ‘pa no verse tan cajeta.

Pero la Parca le dijo, muy acomodada en su espalda:

Si quieres verte guapo, pregúntale a los Moreira,

ello conocen de libros, se los saben de la A hasta la Z.

 

Ay, Peñita, te vas a sentar en un pino.

Ten cuidado, nomás, no te vaya a salir el Espino.

 

Mejor avísale a tu padre, ’pa que te compre un programa

si quieres salir con Adela porque el Ticher ‘tá de la fregada.

De una vez pregúntale a Emilio si no quiere una canción.

Se la arreglamos y cantamos aunque no somos 132.

Y ‘pa que veas que somos cuates, te llevamos a los de Atenco

‘pa que te toquen las gaviotas, no te quieras poner flamenco.

 

Ay, Enrique, ya te vas, ya mucho te habías tardado.

ya quédate con tu tío o con el calvo de don Carlos.

 

Allí te vas a cobijar con tierra de camposanto,

bien ganado te lo tienes

y hasta en inglés te lo digo, si quieres.

 

Nomás no te confundas y quieras ligarte a la Parca.

Ella no tiene corazón, aunque puede que te dé las nachas.

Con ella nada ganas, Quique de mi corazón

y si le haces un hijo le vas a pasar pensión.

 

* Por Miguel Alvarado.

Primera embestida

* La insurrección ciudadana se convirtió en el primer triunfo político que marcará el futuro de la organización. Por primera vez en el Estado de México existe una oposición ajena a los intereses de dirigentes políticos que han experimentado los tentáculos de un Estado corrupto y corruptor.

 

Félix Santana Ángeles

Durante los meses de septiembre y octubre, se realizaron 40 Congresos Distritales del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en el Estado de México, en total se convocaron a más de 10 mil ochocientos compañeros, entre integrantes de comités seccionales, representantes de casilla, protagonistas del cambio verdadero y ciudadanos sin filiación política ni partidista.

La conformación de cada congreso distrital fue de la siguiente forma: 50% de sus integrantes debería de pertenecer a un comité seccional del movimiento, 25% tuvo que haber participado en la estructura electoral como representante de casilla o general y el último 25% de ciudadanos que simpatizan aunque no hayan desarrollado alguna actividad específica durante el proceso electoral.

Los objetivos de los Congresos Distritales fueron elegir de manera directa y secreta, con boletas y urnas, a los 8 u 11 delegados que representarían al distrito en el Congreso Estatal, además de votar si MORENA debería convertirse en partido político o mantenerse como movimiento (Asociación Civil).

Los resultados fueron los siguientes: se eligieron a 339 delegados para participar en el Congreso Estatal; por otro lado, 39 distritos votaron porque Morena se constituya como partido político, en tanto que un distrito, el número 40 con cabecera en Zinacantepec, definió que debería mantenerse en su calidad de movimiento social.

Con estos antecedentes, el Movimiento estuvo en condiciones de convocar a su Congreso Estatal que se celebró el 28 de octubre. Cabe mencionar que en la convocatoria quedó explícitamente prohibida la participación de grupos, corrientes o sectas, sólo se aceptó la participación de ciudadanos libres y conscientes para elegir con absoluta libertad a sus dirigentes.

Es aquí donde se registra el primer ataque frontal en contra de la constitución de Morena como organización política independiente, pues con la participación del Grupo de Acción Política (GAP) que propuso a Horacio Duarte como candidato a la presidencia estatal del movimiento y de la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata (UPREZ), con Felipe Rodríguez también como candidato, se corría el riesgo de desaparecer a Morena y sólo fortalecer a cualquiera de las dos organizaciones que se postulaban para dirigirla.

Durante los trabajos del Congreso Estatal se realizaron 12 votaciones con boletas para elegir a cada uno de los 11 cargos del Comité Ejecutivo Estatal y los 5 integrantes de la Comisión de Honestidad y Justicia.

Al realizar la primera elección, se postularon como candidatos a presidente estatal: Horacio Duarte, Felipe Rodríguez, Pedro Zenteno y Lucio Juárez, se les permitió el uso de la tribuna para expresar su intención de participar y al finalizar las exposiciones, todos los congresistas procedimos a votar.

Los resultados finales quedaron en el siguiente orden de prelación: Pedro Zenteno, 130 votos; Horacio Duarte, 75 votos; Lucio Juárez, 74 y Felipe Rodríguez, 59 votos.

Al observar los resultados de la asamblea, se generó un clima de tensión y en medio del desconcierto el presidente de la mesa directiva, Jesús Ramírez, junto con la coordinadora de las votaciones, Cristina Laurel cometieron un error aritmético al sumar los resultados de la elección.

El reclamo no se hizo esperar y por iniciativa de la mesa directiva la asamblea acordó realizar la revisión de voto por voto, con la participación personal de los candidatos, para transparentar la elección y dar certidumbre a los resultados. A pesar de ser  un proceso tedioso, se contabilizaron públicamente cada uno de los votos y los resultados no modificaron el nombre del candidato triunfador, Pedro Zenteno fue electo presidente estatal de Morena.

Ante una segunda derrota, los candidatos Horacio Duarte y Felipe Rodríguez, solicitaron hacer uso de la palabra en la tribuna para dirigirse a la asamblea. El primero descalificó a los congresistas, integrantes de la mesa y a sus adversarios. Visiblemente descompuesto, era evidente que intentó “reventar” la reunión, sin embargo, su llamado polarizó a los asistentes y perdió adeptos que originalmente habían votado por él.

El segundo pidió que se desconocieran los resultados por el error aritmético, que ya había sido corregido con la participación de todos los involucrados. Más inteligente que el primer orador propuso a Pedro Zenteno definir su posición y convocó a la asamblea para volver a hacer la votación.

Ante la presión, la presidencia de la mesa directiva preguntó a los asistentes si debería repetirse la votación o continuar con la elección de los siguientes miembros del Comité Ejecutivo Estatal, con 190 votos a favor y 123 en contra, el GAP y la UPREZ experimentaron su tercer derrota en menos de 3 horas.

Ante un escenario tan adverso, decidieron auto-excluirse y junto con 76 delegados, los candidatos perdedores salieron del salón del Congreso. De manera afortunada, los 250 delegados que permanecieron en la asamblea asumieron el mandato que les otorgara su respectivo congreso distrital, participando activamente en la elección del resto del Comité y la Comisión.

Los medios de comunicación sobredimensionaron los dichos de los dos candidatos derrotados. Sin embargo, para hacer un juicio justo, es necesario evidenciar que los miembros de Morena en el Estado de México decidieron rechazar categóricamente la intromisión de grupos políticos que tomaran por asalto la dirección del movimiento.

Esa insurrección ciudadana se convirtió en el primer triunfo político que marcará el futuro de la organización. Por primera vez en el Estado de México existe una oposición ajena a los intereses de dirigentes políticos que han experimentado los tentáculos de un Estado corrupto y corruptor.

 

* hoja.viento@gmail.com

La fiesta del huracán

* El Estado de México es el sombrío sostén de los empeños personales del nuevo presidente. Convulsionado innecesariamente, será la muestra que utilice para decirle al país cómo van las cosas. Y para asegurarse de que todos reciban el mensaje adecuado, 400 millones de pesos serán destinados desde Michoacán al Teletón, otros 39 desde Guerrero, ambos durante 10 años y los mexiquenses enviarán, por resolución de la Cámara de Diputados local, 900 millones de pesos durante una década. Cifras así garantizan la lealtad de la familia Televisa.

 

Miguel Alvarado

Al estilo de Hollywood, el huracán Sandy llegó a Nueva York, capital mundial de los hombres nuevos que viven en el país de las libertades. La ciudad, indigerible y babilónica apenas narrada por partes en los cómics de Batman o las atmósferas cinematográficas del chistoso Allen, es el centro de la tragedia colectiva del ser humano. Al menos así la venden quienes la toman como el símbolo definitivo del dominio norteamericano. Sandy llegó, luego de arrasar tres ciudades de Cuba, que nada importa en el mapa de la geopolítica hace algunos años ya, y que en el imaginario del gringo promedio subsiste entre frases insensatas de patria o muerte y el mercado de sexo al que fue condenada desde los tiempos de Yemanyá.

El portal Cubadebate recoge algunas impresiones de los sobrevivientes en la isla de Fidel, escritos por el reportero Frank Correa, el 30 de octubre: “mi esposa tiene su familia en Palma Soriano, por la mañana llamó por teléfono a su madre, que todavía aterrorizada le dio las primicias del desastre. Vilma Cruz  contó que la idea general de la población era que se sentirían ráfagas de viento y mucha lluvia, pero cuando el ciclón llegó, más bien sintieron la fuerza de un terremoto azotándolos. Dice que nadie jamás había visto una cosa así. Ni siquiera el ciclón Flora, hasta ese día el símbolo de la fortaleza máxima de un huracán. Dice que ella tuvo que encerrarse en el baño con su pequeña Claudia, de siete años, cuando el techo de la casa se fue volando. Fue rescatada por su hermano Hugo, entre objetos que viajaban en el aire como sostenidos por una mano invisible, su hermano las llevó cargadas a la casa de abajo, que es de mampostería y más resistente”. Las fotos muestran casas de lámina arrasadas materialmente, una realidad más dura que la oscura Nueva York proyecta al mundo en tiempo de elecciones globales. Nadie puede competir con el enjambre de acero y tecnología y sus habitantes se prepararon para lo peor, que para ellos significa tomar agua de la llave, no poder hacer dinero, dejar de asistir a los partidos de los Jets, reforzar puertas y ventanas al estilo de las cintas de zombis e interrumpir los viajes en la monstruosa red de subterráneos.

Luego de la primera noche de lluvias, el 30 de octubre Sandy demostró su mortífera condición. Treinta y tres muertos y 30 mil millones de dólares en daños fueron los obsequios de este huracán Categoría Uno, que golpea una zona geográfica donde la nieve cae cotidianamente. El clima ha cambiado. Las fatuas predicciones gringas sobre el desastre natural se cumplen a güevo, provocadas casi siempre por ellos mismos y que arrastran al resto hacia donde no quieren. El Imperio no perdona. No tiene nada que perdonar, además. El Imperio es ciego a exigencias humanas y la expansión continúa. Obama, el hombre de color más blanco de los Estados Unidos, aprovecha los fenómenos para su campaña, circo mediático que muestra al mundo la incapacidad democrática de los dueños del poder, cuya influencia envuelve de manera totalitaria la vida de los mexicanos.

El mexiquense Peña Nieto se apresta para asumir el poder en México y, junto a sus Golden Boy’s, administrar de una vez por todas el máximo cargo que concede el escalafón público. Peña, envuelto en una niebla de desaciertos y dislates que arrastra de manera muy pública desde las campañas presidenciales, se perfila como uno de los Ejecutivos más cuestionados pero también, porque así son las circunstancias, como alguien que podrá resolver los problemas más inmediatos, pues él es parte de ellos y podrá, si así se lo indica su grupo, el de Atlacomulco, negociar con los poderes fácticos al menos por un tiempo. Para los mexicanos, Sandy se llama Enrique y dejará poco más que 33 muertos. El menjurje priista es incluyente. Narcos, empresarios, clero, políticos y sobre todos ciudadanos comunes lo apoyarán en el trance más difícil. Casi de inmediato el Grupo Atlacomulco demostrará que la mitad de México estaba equivocada.

El Estado de México es el sombrío sostén de los empeños personales del nuevo presidente. Convulsionado innecesariamente, será la muestra que utilice para decirle al país cómo van las cosas. Y para asegurarse de que todos reciban el mensaje adecuado, 400 millones de pesos serán destinados desde Michoacán al Teletón, otros 39 desde Guerrero, ambos durante 10 años y los mexiquenses enviarán, por resolución de la Cámara de Diputados local, 900 millones de pesos durante una década. Cifras así garantizan la lealtad de la familia Televisa, metida en la vida del mexicano y hasta del nicaragüense hasta el tuétano. Eruviel Ávila, gobernador en lo legal, intenta con magia y buenos deseos mantenerse en el poder, aunque sea nada más para el currículum y espera poco ansioso la llamada de su jefe para integrarse en algún lugar de la Presidencia. Nada mejor para él, que de todas formas entiende el papel que desempeña y lo hace sin reparos. La entidad, mientras tanto, se mantiene en calma y reporta su habitual dosis de ejecutados, tres diarios en promedio, y la limpia sistemática que el cártel de La Familia experimenta, aunque lo niegue.

Nueva York, mientras tanto, ha transformado su desgracia en escenario de miles de pistas que muestran a tiburones nadando en las calles de Jersey o buzos explorando largos túneles del Metro. Nada es desaprovechado para hacer dinero y la gráfica electrónica magnifica la tragedia. Olas gigantes azotan la Estatua de la Libertad y un cielo cuántico se decanta sobre los palacios yuppies, que observan la furia por los ventanales con una Coca en la mano.

La crisis de Nueva York opaca la verdad. Los siete millones de mexicanos en la zona desgranarán poco a poco la versión Región Cuatro del apocalipsis que les toca vivir, justo como sucedió en los atentados del 11-S. La verdad es que Nueva York disfruta la atención del mundo y muestra cómo debe un país civilizado enfrentar, con todo glamur, la furia del huracán.

Sandy no es lo que parece. Eso dicen los gringos.

La Bestia

* Según la Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, cada año ingresan al país 150 mil migrantes sin documentos, la mayoría provenientes de Centroamérica. De acuerdo con organizaciones civiles de Derechos Humanos, esta cifra asciende a 400 mil, de los cuales cerca de 30 por ciento son mujeres, casi todas centroamericanas. Las asociaciones defensoras de los derechos de migrantes estiman que 6 de cada 10 de las mujeres que ingresan de forma irregular al país, son violadas sexualmente.

 

Guadalupe Cruz Jaimes (CIMAC)

Las autoridades mexicanas deben supervisar al personal de las estaciones del tren conocidos como “garroteros”, pues se dedican a extorsionar a las personas migrantes y agreden sexualmente a las mujeres que suben a los ferrocarriles rumbo a la frontera norte.

Lo anterior lo señaló Maribel, migrante originaria del municipio hondureño de Progreso Yoro, entrevistada en el albergue San José del Hermano Migrante, ubicado en Huehuetoca, Estado de México.

La mujer de 41 años de edad tuvo que salir de su país porque fue despedida de su trabajo y nadie más la contrató. “A mi edad ya nadie nos emplea, sólo aceptan de 18 y 30 años”.

Ante la falta de recursos para mantener a sus tres hijos, tomó la decisión de migrar, aunque ello le implicara atravesar “un calvario” en su paso por México.

“Es duro, uno vive tantas injusticias, los ‘garroteros’ abusan de la mujer, creen que porque montan un tren tienen derecho de tener sexo con ella”.

A las mujeres, relató, les dicen que si quieren que las dejen subir a los ferrocarriles tienen que pagar y si no traen dinero las agreden sexualmente. “Si no les das para la soda, te piden otra cosa para montarte al tren”, mencionó.

Maribel refirió que la mayoría de las migrantes está expuesta a ese tipo de violencia porque “vamos con el dinero contado para comer algo en el camino”.

La hondureña todavía tiene que subir a tres trenes para llegar a la frontera norte. Ella salió de su país con 3 mil lempiras (mil 980 pesos mexicanos), pero sólo le duraron hasta Tenosique, Tabasco.

Según la Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, cada año ingresan al país 150 mil migrantes sin documentos, la mayoría provenientes de Centroamérica.

De acuerdo con organizaciones civiles de Derechos Humanos, esta cifra asciende a 400 mil, de los cuales cerca de 30 por ciento son mujeres, casi todas centroamericanas.

Las asociaciones defensoras de los derechos de migrantes estiman que 6 de cada 10 de las mujeres que ingresan de forma irregular al país, son violadas sexualmente.

Ante esta situación, la centroamericana demanda la intervención de las autoridades mexicanas. “Necesitamos que supervisen a los garroteros que trabajan en las estaciones de los trenes, porque es injusto lo que hacen. Como mujeres, como seres humanos, merecemos respeto”, refirió categórica.

Maribel recordó que las y los migrantes “no salimos de nuestro país por gusto, salimos porque no tenemos de otra para sacar adelante a nuestra familia, para que nuestros hijos estudien”.

A diferencia de la gran mayoría de las migrantes, la hondureña no tiene como destino Estados Unidos, ella va a Saltillo, Coahuila, a trabajar con una señora que tiene una dulcería.

Esta es la segunda vez que migra, en el primer viaje conoció a la que ahora es su patrona en La Casa del Migrante de Saltillo y se quedó a laborar con ella “para no seguir padeciendo”.

Maribel gana 2 mil 600 pesos a la quincena, con ese ingreso mantiene los estudios de sus hijos, ésa es su meta, pues “en Honduras estamos llegando a una situación en la que el que no tiene título no halla trabajo”.

 

Narran vivencias

 

El libro “Nuestras voces en el camino. Testimonios de mujeres en la migración” muestra el costo emocional, físico y económico que implica para las mujeres salir de sus países a fin de mejorar la calidad de vida de sus familias.

La obra, que recién presentó el Instituto para las Mujeres en la Migración (Imumi), da voz a una decena de migrantes en su mayoría centroamericanas y sudamericanas, quienes relatan los obstáculos que han tenido que sortear para regularizar su estancia y conseguir empleo en las naciones de destino.

Además, ellas denuncian las dificultades que padecen para garantizar Derechos Humanos (DH) como salud, educación y la impartición de justicia.

Estas mujeres, quienes han sido capaces de superar situaciones adversas, atravesaron también distintas modalidades de violencia de género: física, sexual, psicológica, económica e institucional.

“Alba” es una de ellas. La guatemalteca, de 40 años de edad, salió de su país en 2003 rumbo a Canadá, mediante el Programa de Trabajo Agrícola Temporal.

Para ella y su esposo era una buena oportunidad para ganar más dinero y pagar los estudios de sus hijas. En ese año se inscribieron al programa a través de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), y en un par de meses los llamaron.

La guatemalteca llegó a Québec con un grupo de 30 mujeres, que tenían entre 20 y 40 años. Las trasladaron a una finca para trabajar en el corte de fresa.

Su jornada de trabajo era de lunes a sábado de 6 de la mañana a 7 de la noche. En ese horario no podían hablar entre ellas, ni tampoco ayudarse cuando alguna sufría un accidente o algún desmayo. “La capataz nos decía: ‘No se pueden acercar ¡Ustedes a su trabajo!’”, narra.

En la publicación del Imumi la centroamericana también denuncia que permanecían encerradas casi todo el tiempo. Sólo los jueves “la patrona pasaba por nosotras para llevarnos a Walmart donde hacíamos las compras para la semana”. Luego de esta experiencia, “Alba” refiere que no le gustaría que sus hijas migraran “porque allá el trabajo es duro”.

Además “no es fácil salir del país donde una nació, cuesta mucho dinero y a veces hasta la vida. Pero también sé que nadie migra por gusto, que las personas nos vamos de nuestros países por necesidad; con ese anhelo de ofrecerle a la familia una mejor vida viajamos a otros lugares en busca de esas oportunidades que no tenemos en nuestra tierra”, lamenta la ama de casa.

“Brenda” es otra migrante centroamericana que salió de su país con la intención de progresar. La mujer, de 36 años, salió de Honduras a Guatemala donde vivió siete meses, en ese tiempo abrió una microempresa de tortillas de harina. Entonces, la hondureña, de 29 años, quiso certificar su negocio, pero las autoridades guatemaltecas le pusieron “peros” para realizar el trámite por ser extranjera.

Decepcionada, “Brenda” decidió migrar a Estados Unidos con el apoyo de una de sus amigas, quien desde el país del norte le prestó 2 mil 500 dólares (poco más de 32 mil pesos mexicanos) para pagar un “coyote” (traficante de personas).

Así, llegó a la frontera México-Guatemala, cruzó el río Suchiate y espero el tren. En el trayecto, abatida por el cansancio, la joven estuvo a punto de caer, pero el conocido con quien viajaba la sostuvo. Cuando llegó a Oaxaca cambiaron de ferrocarril.

En la región oaxaqueña del Istmo de Tehuantepec, “Brenda” y el grupo de migrantes con los que estaba fueron amenazados por la comunidad y tuvieron que huir “al monte”, donde la persecución continuó. Escucharon voces de hombres que les gritaban: “¡Ahorita que los agarremos los vamos a matar y a echar al río como hacemos con todos!”. Ella y sus compañeros escaparon, y volvieron a caminar a la orilla del tren bajo el sol inclemente.

La hondureña se comunicó a EU y su amiga le dijo que el “coyote” que habían contratado estaba preso, y que tendría que esperar a que saliera de prisión para que la ayudara a cruzar la frontera norte. En tanto, la joven debía trasladarse con unos conocidos al Distrito Federal.

Una vez en la capital, “Brenda” fue apoyada por la organización Sin Fronteras para regular su estancia migratoria en el país, y también recibió apoyo emocional para superar el dolor que experimentó durante su tránsito por territorio nacional.

Hoy, “Brenda”, quien decidió quedarse en el DF, recuerda que “desde los siete años supe que migrar era mi posibilidad. Escuché los relatos de quienes se habían ido detrás del sueño americano. Parecía que el dinero estaba tirado en la calle y tu sólo ibas a recogerlo. Nadie te cuenta lo duro que es llegar”.

Otra mujer afectada por la migración es “Blanca”, una comerciante de El Salvador, quien desde hace más de dos años no sabe nada de su hijo menor que ese año salió de Centroamérica hacia EU. La mujer de 54 años narra en el libro que “la madrugada del 16 de abril de 2010 fue la última vez que lo tuve en mis brazos. Después de esa fecha pudieron comunicarse dos veces: la primera cuando su hijo estuvo en Guatemala, y la segunda en la Ciudad de México. Luego, “Blanca” supo (por otras personas) que Luis Roberto llegó a Piedras Negras, Coahuila, de donde el “coyote” lo trasladaría a Houston y después a Los Ángeles.

En julio de 2011, la salvadoreña participó en la Caravana por la Paz en México, donde expuso su caso ante Felipe González, relator para los Trabajadores Migratorios y Miembros de sus Familias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Dos meses después las autoridades la llamaron para informarle que buscaron en los centros de detención y hospitales mexicanos y no encontraron a Luis Roberto. Desde entonces no se han vuelto a comunicar. No obstante, “Blanca” refiere que “día a día esperamos que timbre el teléfono y sea él. Confiamos en Dios, en que un día del otro lado del auricular escucharemos su voz o simplemente cruzará la puerta de la casa”.

Fidel y Hank: pasajes de la Revolución

* El profesor Carlos Hank mantenía una estrecha relación con Fidel y con Camilo Cienfuegos. De vez en cuando comían o cenaban en casa de Hank. Según una anécdota (ratificada en Cuba, por el propio Jorge Hank Rhon), la noche del 27 de enero de 1956, durante una cena en la casa del Profesor, en Toluca, su esposa la señora Guadalupe Rhon comenzó a sentir los primeros dolores de parto. En casa de los Hank estaban como invitados Fidel Castro y Camilo Cienfuegos.

 

José Martínez

Durante su estancia en México Fidel Castro le pidió a Carlos Hank González un lugar para preparar a sus combatientes para la Revolución cubana. Fidel le pidió a Hank un lugar que se asemejara a la cadena montañosa en la región suroriental de Cuba, en las provincias de Granma y Santiago. Días después Hank recibió un reporte confidencial de sus allegados. De acuerdo a las necesidades de Fidel y sus huestes sugerían un paraje en las faldas del Nevado de Toluca; como segunda opción se le ofreció a Fidel unos terrenos cercanos a Ixtapan de la Sal. Ninguno de estos parajes convenció al mítico comandante, hasta que por fin se decidió por un lugar cercano a Chalco, la Hacienda de Santa Rosa, a la que vio como el lugar ideal, pues en ese entonces la zona se encontraba alejada de la mancha urbana y estaba rodeada de cerros.

Mientras tanto, informes de la CIA reportaban a Washington y La Habana sobre los movimientos de Fidel Castro y sus hombres en territorio mexicano. Incluso el dictador Fulgencio Batista envió esbirros para asesinarlo. Durante un buen tiempo los guerrilleros pasaron inadvertidos.

El profesor Carlos Hank mantenía una estrecha relación con Fidel y con Camilo Cienfuegos. De vez en cuando comían o cenaban en casa de Hank. Según una anécdota (ratificada en Cuba, por el propio Jorge Hank Rhon), la noche del 27 de enero de 1956, durante una cena en la casa del Profesor, en Toluca, su esposa la señora Guadalupe Rhon comenzó a sentir los primeros dolores de parto. En casa de los Hank estaban como invitados Fidel Castro y Camilo Cienfuegos.

Jorge Hank Rhon lo contó así: “el 27 de enero de 1956 estaban cenando en la casa mi papá, Fidel Castro, creo que el Che Guevara, mi tío y dos o tres personas más. En ese momento mi mamá se fue al hospital para tenerme; ¡nací el 28 a la una de la tarde!”.

Meses después, por un hecho circunstancial, los disidentes cubanos fueron detenidos por policías preventivos de la ciudad de México, pero jamás delataron al Profesor, aun cuando fueron torturados. Algunos detalles de su detención constan en documentos provenientes del Archivo General de la Nación.

De acuerdo con los expedientes policiacos, Fidel Castro y el Che Guevara fueron detenidos cinco meses antes de que partieran en el Granma hacia la isla para iniciar su lucha armada.

Los documentos contienen la declaración inicial y una ampliación de la misma, ambas realizadas en algún lugar del Distrito Federal. Estaban en la sección Investigaciones Políticas y Sociales de la Secretaría de Gobernación, que se encuentra en el Archivo General de la Nación bajo resguardo y clasificación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Según uno de los expedientes, Fidel Castro fue aprehendido accidentalmente por policías preventivos el 20 de junio de 1956, y fue entregado para su custodia a la Dirección Federal de Seguridad, donde se mantuvo literalmente secuestrado. Luego se supo que para dejarlo en libertad debieron intervenir varios personajes de la política mexicana, entre otros el ex presidente Lázaro Cárdenas y el propio presidente Adolfo Ruiz Cortines, así como Fernando Gutiérrez Barrios.

Casi una semana después de su detención, Fidel Castro fue presentado ante el Ministerio Público para que rindiera su declaración. El 24 de junio fue aprehendido Ernesto Guevara, junto con otras doce personas, tras un operativo de la Federal de Seguridad en la Hacienda de Santa Rosa, en Chalco, que el profesor Hank les había facilitado a través de intermediarios.

En los expedientes del Ministerio Público Federal no aparece ningún número de folio, ni el nombre del agente ministerial, sólo una firma ilegible; tampoco se registra la ubicación de la oficina. Lo único que aparece al calce es el logotipo que identifica a la Procuraduría General de la República.

Ernesto Guevara manifestó en sus declaraciones tener más o menos año y medio de vivir en México, procedente de Guatemala, con pasaporte argentino y visa de turista. Dijo contar con 28 años de edad y ser originario de Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina, y que realizó sus estudios de médico en la Universidad de Buenos Aires, mismos que concluyó en 1953.

Aseguró haber salido de su país en ese año y haber residido en Bolivia, Perú, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y nueve meses después haber partido a Guatemala. En ese país se dio de alta en el ejército, bajo el mando del coronel De León, jefe de operaciones del presidente Jacobo Arbenz, quien fue derrocado un día antes de que Guevara fuera mandado al frente. En su declaración niega ser comunista militante, pero reconoce la inquietud que le había despertado la teoría marxista, la cual consideraba que no se interpretaba exactamente en la URSS. Acerca del Movimiento 26 de Julio en México, expuso en su declaración que a su llegada a la capital del país ingresó a la Agencia Latina de Noticias, que era mantenida extraoficialmente por el gobierno argentino, y que al mismo tiempo prestaba sus servicios en el Hospital General y en la Facultad de Medicina de la UNAM.

El Che afirmó que, un año antes, un amigo, cuyo nombre no identifica, lo llevó a la calle de José Amparán 49, donde conoció a Fidel Alejandro Castro Ruz, quien preparaba un movimiento revolucionario contra el gobierno de Fulgencio Batista, y que después le pidió de favor arrendar el rancho Santa Rosa, a 10 ó 12 kilómetros al sureste de Chalco, Estado de México.

Por su parte, Fidel Castro declaró haber salido de una reunión donde se ingirió ron, y cuando caminaba tranquilamente con otros dos cubanos, unos policías preventivos capitalinos les marcaron el alto y, al darse cuenta de que estaban armados sin poder explicar las causas, fueron remitidos a la autoridad superior, que los entregó a la Dirección Federal de Seguridad.

Relató, además, que el 7 u 8 de julio de 1955 llegó como turista a la ciudad de Mérida por vía aérea y de inmediato voló al puerto de Veracruz. De allí viajó en camión al Distrito Federal, donde permaneció hasta octubre para salir a Estados Unidos a organizar clubes patrióticos de cubanos, y que regresó a México en diciembre para viajar luego a Costa Rica, cuando se le vencía la visa, y que retornó a los cuatro días con sus documentos en regla.

Manifestó que las casas de residencia de los cubanos exiliados, con 8 a 10 habitantes, estaban en Insurgentes Norte 5, en Kepler y Copérnico, en Avenida México 33, y que en el Rancho Santa Rosa había entre 15 y 20 personas.

Durante su declaración, Fidel hizo constar varias cosas: que la Revolución cubana no la estaban organizando desde México, sino que se planeaba en Cuba por miles de ciudadanos. Insistió que él era el dirigente del Movimiento Revolucionario 26 de Julio en Cuba, Estados Unidos y México y que en ningún momento había incluido en sus planes revolucionarios atentar contra el dictador Batista. E hizo constar que Ernesto Guevara no era miembro activo de su organización, sino que únicamente actuaba en calidad de médico.

Al ampliar su declaración, Fidel Castro contó sus orígenes políticos, su formación en la que obtuvo los títulos de doctor en derecho civil, licenciado en derecho diplomático, licenciado en derecho administrativo y doctor en ciencias sociales, así como su afiliación al Partido del Pueblo Cubano, denominado allá como ortodoxo, al que perteneció desde el 22 de marzo de 1952. Precisó no tener ningún nexo con el Partido Comunista (de Cuba) ni participar de la ideología comunista.

Días después de ser liberados, los guerrilleros se dieron a la tarea de organizar su partida rumbo a Cuba. No obstante, faltaba un medio de transporte que los llevara a la isla. Por fortuna, Fidel conoció a Antonio del Conde, quien se dedicaba a la venta de armas, un negocio legal entonces en México.

Del Conde le habló de una barcaza de su propiedad, la cual Fidel no conocía físicamente. Se trataba de un viejo yate destartalado, con el motor y la quilla descompuestos. A pesar de ello, Fidel Castro le dijo: “si usted me arregla ese barco, en ese barco me voy a Cuba”.

Así se escribió el inicio de la Revolución cubana.

 

* Periodista y escritor. Es Consejero de la Fundación para la Libertad de Expresión (Fundalex). Es autor del libro Carlos Slim, Los secretos del hombre más rico del mundo, y otros títulos, como Las enseñanzas del profesor. Indagación de Carlos Hank González. Lecciones de Poder, impunidad y Corrupción y La Maestra, vida y hechos del Elba Esther Gordillo.