Conexión vaticana

* Escribió Negocios de Familia y Tierra Narca, dos libros que revelaron las componendas del poder en el Estado de México, el primero entre políticos que creen que los gobiernos se heredan y el segundo sobre los arreglos entre esa misma clase y el narcotráfico, brazo armado de quienes, dicen, nacieron para gobernar. Francisco Cruz, periodista de Metepec, en el Estado de México, documenta ahora al equipo que ayudó al priista Enrique Peña a obtener la presidencia del país. Su libro, Los Golden Boy’s, editado por Planeta, es imprescindible para entender cómo un personaje como el sobrino de Arturo Montiel gobierna a 115 millones de habitantes sin haber leído –dicen los malos oídos- un solo libro, entre otras cosas. Con permiso del autor, este espacio publicará semanalmente un extracto de aquella investigación.

 

Francisco Cruz Jiménez

Otro sacerdote oriundo de Atlacomulco es Abelardo Alvarado Alcántara, emparentado con la familia Del Mazo y los Alcántara, también de aquel municipio, pero dueños de líneas de transportes a nivel nacional y de la terminal de camiones Observatorio, en la ciudad de México.

Pero más allá de pasillos oscurecidos por el rumor, se le conecta con el millonario abad de la Basílica de 1963 a 1996, Guillermo Schulenburg Prado —el cura que negó las apariciones de la Virgen de Guadalupe—, quien había depositado su fortuna y herencia en dos partes. Una, en una cuenta del banco HSBC y otra en un llamado ‘Fideicomiso Guillermo Schulenburg Prado’, creado por un acuerdo de Fideicomiso Inglés, en Merrill Lynch, Trust Services S. A., Ginebra, Suiza.

Muerto el domingo 19 de julio de 2009, Schulenburg había desatado una controversia cuando, el 24 de mayo de 1996, puso en duda la existencia de Juan Diego y, por ende, las apariciones de la Virgen de Guadalupe en el Cerro del Tepeyac. En una carta que envió al Vaticano fue muy claro y enfático:

“La existencia del indio Juan Diego no ha sido demostrada, podríamos obtener muchas firmas de eclesiásticos preparados, así como de laicos intelectuales que avalan esta carta, pero no queremos provocar un inútil escándalo, simplemente queremos evitar que disminuya la credibilidad de nuestra Iglesia.

También declaró a la revista italiana 30 Giorni que la existencia de Juan Diego era “un símbolo y no una realidad”, y encendió la controversia y las alarmas de la cúpula religiosa cuando advirtió que la imagen de la Virgen de Guadalupe era “producto de una mano indígena y no de un milagro”.

“Un reportaje de la OEM —precisa el Semanario Nuestro Tiempo de Toluca— informaba en 2010 que la voluntad del abad pudo ser alterada a través de algo llamado ‘repudio de legados’, que ejecutó una asociación civil, Domus Spei, que en lo público tiene como finalidad ayudar a sacerdotes siempre y cuando no padezcan enfermedades mentales. La asociación la integraba el propio Schulenburg, ‘en calidad de presidente, María Isabel Schulenburg Prado, Roberto Quiroz Montero, Abelardo Alvarado Alcántara, Odilón Ramírez Pelayo y el C.P. [contador público] Óscar Philibert Mendoza’.

Alvarado se ha encargado hasta la fecha de recibir el dinero de las donaciones para aquella causa. Domus Spei cobró, en ese entonces, 3 millones de dólares del abad en lo referente a la cuenta HSBC, ‘por una adición posterior a la cláusula séptima del testamento realizada mediante otra escritura pública, fechada el 16 de marzo del 2005, ante la fe del Lic. Javier Correa Field, notario Público número 95, en el Distrito Federal… se instituye un legado por 300 mil pesos, a favor de Abelardo Alvarado Alcántara, a quien el propio Schulenburg relaciona con la asociación civil denominada Domus Spei, mencionándolo como obispo’, puntualiza la OEM.

Si Alvarado, hoy obispo emérito de México, está emparentado con los de Atlacomulco, explica su ferocidad cuando habla del panismo. ‘Los panistas no saben gobernar y su inexperiencia, ineptitud y arrogancia los han llevado a cometer muchos errores… la forma de gobernar de Felipe Calderón es a base de voluntarismos, como si los problemas se solucionaran simplemente por declarar la propia voluntad de resolverlos’, diría en 2010”.

Desde hace años, Toluca ve con perplejidad cómo, anticipándose a la edad de jubilación de Monseñor Alvarado Alcántara, la cúpula peñista se acercó al Excelentísimo obispo Florencio Armando Colín Cruz, encargado de la primera Vicaría episcopal Santa María de Guadalupe, la más importante de México, anclada en el Distrito Federal.

Vicario Episcopal de la primera zona pastoral, Monseñor Colín Cruz nació en Hondigá, Acambay el 27 de octubre de 1950. Según su biografía oficial, es el tercero de cuatro hijos procreados por Jesús Colín Colín y Socorrito Cruz Gómez.

Su formación filosófica y teológica tiene dos alma mater. La primera, el Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos de la Arquidiócesis de México; y, la segunda, la Pontificia Universidad Gregoriana, en Roma, donde realizó estudios de especialización en el Pontificio Instituto Bíblico (1978-1982), que completó con un semestre en The Hebrew University of Jerusalem (Israel), donde obtuvo la Licenciatura en Ciencias Bíblicas.

El 22 de abril de 1982 recibió en México la ordenación presbiteral de manos del Excelentísimo cardenal Ernesto Corripio Ahumada. De 1988 a 1992 estuvo nuevamente en Italia, donde, además de cursos complementarios a su formación, elaboró y defendió su tesis con la que obtuvo, en la Pontificia Universidad Gregoriana, su doctorado en Teología Bíblica.

Su hoja oficial de vida ofrece algunos datos atractivos para el Grupo Atlacomulco: el 12 de octubre de 1996, bajo las órdenes del Excelentísimo cardenal Norberto Rivera Carrera, dejó la Vicerrectoría del Seminario Conciliar y se hizo cargo de la Parroquia de Capuchinas.

Monseñor Colín “es el tercer canónigo en hacerse responsable tanto de la Parroquia de Capuchinas como de la Capilla de Indios, Capilla del Pocito y del Bautisterio, administradas de manera independiente a la Basílica. Después de dos años, el cardenal lo nombró integrante del Cabildo de Guadalupe, haciéndolo canónigo junto con Monseñor José Luis Guerrero y Monseñor Juan Aranguren”.

En la dimensión de locura en la que entró el Grupo Atlacomulco desde que se confirmó la imposición de Enrique Peña en la Presidencia de la República, hay convencimiento de que monseñor Colín Cruz es el elegido para sustituir a Rivera Carrera como arzobispo primado de México y cabeza de la iglesia católica mexicana.

Futuristas ilusos o videntes precoces, priistas del Estado de México están convencidos de que, con el apoyo sólido del presidente Peña —y sus amistades en el Vaticano—, monseñor Colín Cruz tiene la posibilidad de erigirse en guía moral de todos los mexicanos, influir para que le otorgue la investidura de cardenal que ahora tiene Rivera Carrera y desde allí, iniciar una cruzada por el papado.

Si es una mera vacilada o no, es cuestión de esperar, pero, como dicen los viejos atlacomulquenses, medio en broma y medio en serio: “ya tenemos seis gobernadores, un presidente de la República, un puñado de obispos y estamos en camino de tener un cardenal. Sólo nos hace falta tener un dios propio, nuestro dios”.

La búsqueda

* El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) reportó que en 2011 en el Edomex hubo 600 desapariciones de mujeres entre los 10 y 20 años de edad.

 

Anaiz Zamora Márquez/ Cimac

Toluca. En un intento por detener la ola de desapariciones de mujeres en el Estado de México, madres de jóvenes que han desaparecido conformaron la “Red de mamás en busca de sus hijas”, para de manera organizada exigir a las autoridades se realice la búsqueda y hallazgo de sus familiares.

A tres meses de su formación esta red, integrada por unas 30 mujeres, ya logró entablar mesas de trabajo con el procurador de Justicia mexiquense, Miguel Ángel Contreras Nieto, las cuales derivaron en un programa de recompensas económicas para quien aporte información sobre el paradero de las jóvenes.

Encabeza la red Leticia Mora Nieto, madre de Georgina Ivonne Ramírez Mora –joven de 21 años que desapareció el 30 de mayo de 2011 al salir de su casa rumbo a un mini súper en el municipio de Atizapán–, quien por años ha enfrentado a las autoridades para exigir se localice a su hija.

En entrevista vía telefónica con Cimacnoticias, Mora Nieto dijo que las reuniones quincenales que se han tenido con el procurador mexiquense si bien no han derivado hasta ahora en el hallazgo de alguna de las jóvenes, representan una esperanza para las madres que buscan a sus hijas.

Los encuentros comenzaron hace dos meses; en ellas, la red propuso al procurador acciones para motivar a las personas que pudieran haber visto a las mexiquenses desaparecidas a aportar datos, y pidió se mantuvieran informadas a las madres sobre los avances de las investigaciones.

A raíz de ello, algunas jóvenes que han sido reportadas como desaparecidas fueron integradas al Programa de Recompensas de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM).

Dentro del programa, que también opera a nivel federal, se ofrece una recompensa de hasta 300 mil pesos a quien brinde datos útiles para dar con el paradero de las mujeres desaparecidas.

Durante las reuniones, la PGJEM informó a la red que una de las probables líneas de investigación, que hasta ahora no han generado resultados, está relacionada con la trata de personas con fines de explotación sexual, por lo que muchas de las jóvenes pudieron haber sido vistas en bares o antros donde las mujeres son explotadas sexualmente.

Leticia Mora consideró que las personas que acuden a estos lugares pueden identificar a las mexiquenses, y el hecho de que exista una motivación económica podría ayudar a que denuncien o aporten información.

Por otro lado, para prevenir las desapariciones de mujeres a manos de las redes de trata, las madres han acudido a algunas secundarias mexiquenses (ya que muchas de las jóvenes desaparecidas estudiaban en ese nivel escolar), a impartir pláticas y talleres a fin de alertarlas sobre las formas en las que operan esas bandas delictivas, principalmente a través de las redes sociales.

Lo anterior debido a que, según testimonios recopilados por la red, se tiene conocimiento de que varias menores de edad ahora desaparecidas fueron contactadas por Facebook por alguien desconocido que les ofrecía empleo o buscaba alguna relación amorosa.

La activista informó que la red ha tenido contacto con otros grupos civiles para recibir apoyo y asesoría sobre cómo encaminar sus acciones, tales como la Fundación Camino a Casa, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, y la Fundación Reintegra.

El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) reportó que en 2011 en el Edomex hubo 600 desapariciones de mujeres entre los 10 y 20 años de edad.

En días recientes, Contreras señaló que en lo que va de 2013 se han reportado 212 personas desaparecidas en la entidad, de las cuales se han localizado 70 y 32 de ellas son mujeres.

Cuestión de tiempo

* En el Estado de México, más de 120 ejecutados, contabilizados por las autoridades, ponen las cosas en su verdadera dimensión. Aquellos que se hacen de la vista gorda deberán afrontar las consecuencias. Hablar, mostrar, reflexionar, encontrar es un ejercicio de valor que puede costar la vida pero callar es condena segura porque durará para siempre. Y así, nada puede ser más urgente, valioso, ni siquiera interesante. Antonio Naelson, maestro brasileño de la pompa y circunstancia lo ha entendido como si en ello le fuera esa muerte.

 

Miguel Alvarado

Toluca. A lo lejos destaca la catedral, inhumana construcción que ya desde la puerta venera la miserable riqueza que la construyó y que refleja sombría las luces entrando por los ventanales. Más allá, los cerros asisten pétreos, quemados, al juego del hombre, aunque hace mucho ha dejado de serlo y conserva apenas un cajón gigante, congelado, donde el pasto sobrevive porque a veces le pega el sol. El estadio de la Bombonera, construido con alcohólico dinero, es un monumento al ego empresarial que no encuentra otra forma de perpetuarse que poner sus nombres a calles y construcciones. No es el Camp Nou aunque lo iguala en precios. En Toluca, un partido nocturno de futbol cuesta trescientos pesos en la sección de Sol. Este chiste le costó al equipo la mitad de las entradas en el último partido de Copa Libertadores, contra los uruguayos de Nacional pero también descubrieron que la historia la hacen los hombres, no las instituciones, como se pregona desde el poder, incapaz en México de poner artificio aunque sea en las redes sociales, donde Youtube es capaz de mostrar una ejecución y que nada suceda.

El 21 de febrero un hombre que supuestamente pertenece al grupo de administradores de la página de Facebook, Valor por Tamaulipas, moría en esa cosa llamada internet. La escena es conmovedora. El joven, arrodillado frente a una cámara, en el campo, conmina a los usuarios de las redes que se abstengan de publicar o comentar información relacionada con los cárteles de la droga. A estas alturas la actuación es notoria. No hay miedo ni gesto alguno en el condenado. Mal patiño, se prepara para morir mientras a su lado un hombre uniformado como militar extrae una pistola y le dispara en la cabeza. El cuerpo se desploma como en película.

No hay sangre.

No hay nada. No hay muerte. No hay país en un lugar donde incapaces actrices seducen a juniors políticos para conservar el poder. Cada cuerpo es vendido o subastado sin el menor asomo de remordimiento. El video de una ejecución no penetra en nadie, aunque es un simulacro para desalentar el levantamiento desde la sociedad. El miedo, dicen, es el arma más eficaz, aunque también uno de los motivadores más primitivos desde que se nace. Aquellos esfuerzos, planeados como una campaña de Televisa contra algún político o a favor del Teletón, indican también el grado de impunidad, la nueva ley, el México gobernado por estúpidos. El hombre del video muere casi en cámara lenta pero no es suficiente para impedir que el verdadero administrador de Valor Por Tamaulipas siga publicando. “Les he dicho también que no me rindo si ustedes no se rinden, así que probablemente puede incrementarse la presión, pero de la misma forma que se intente hacer daño a los esfuerzos ciudadanos, la respuesta de la ciudadanía empezará a hacer su aparición”, posteó en su espacio luego de ver la escena.

En el Estado de México, más de 120 ejecutados, contabilizados por las autoridades, ponen las cosas en su verdadera dimensión. Aquellos que se hacen de la vista gorda deberán afrontar las consecuencias. Hablar, mostrar, reflexionar, encontrar es un ejercicio de valor que puede costar la vida pero callar es condena segura porque durará para siempre. Y así, nada puede ser más urgente, valioso, ni siquiera interesante. Antonio Naelson, maestro brasileño de la pompa y circunstancia lo ha entendido como si en ello le fuera esa muerte. Apenas se mueve y desde su budismo pambolero controla el mundo, al menos el de la media cancha de su equipo, el Toluca, una suerte de vitrina para el Grupo Atlacomulco pero también un negocio cervecero que ha conseguido campeonatos nacionales, algunos con todas las de la ley.

Sinha es un hombre bueno pero si no lo fuera aquello que le quedara le alcanzaría para jugar al futbol. Poca cosa si se compara con el salario mínimo o las elecciones presidenciales mexicanas, pero demasiado para una ciudad que registra 60 asesinatos por mes y el desarreglo patibulario de una pobreza cada vez más cercana al sci-fi.

Shina se hizo viejo en los campos de México. No supo cuándo olvidó Saltillo y Monterrey o el desastroso Mundial del 2006, donde era el más pequeño de todos. Un día, sin sentirlo, se encontró en el centro del estadio y comenzó a vivir porque entendió que la única verdad no tenía relación con la pelota. Así, cariacortado, trazó una carta astral de portería a portería y con ella leyó los libros que nunca abrirá en su vida. El golpe de gracia le llegó demasiado tarde, aunque pocos se vuelven sabios a los 37. Naelson es artista diminuto de la gambeta y el mal aliento, y todos saben que no es el mismo si no hay en medio un Voit o de perdida un Garcís, aunque tenga la imagen del Teletón.

“La pelota no se mancha”, habría dicho Maradona en plena desintegración cósmica, en el aciago 1994, cuando buscaba restregarle a la FIFA los sucios shorts con los que lavan la conciencia del Tercer Mundo. Y del primero y del segundo, aunque Cuba y Norcorea sean los únicos sobrevivientes de las enseñanzas de Marx. Maradona, más guerrillero que el Ché, se perdió en su propia retórica y tuvo que aceptar que también él podía fallar. De nada sirvieron amuletos ni groserías napolitanas cuando dio positivo de cocaína. Un año después, en 1995, Sinha debutaba en el América Mineiro, un club perdido en la inmensidad del Amazonas. Brasileño y todo, al héroe no le alcanzaba el apodo en su país pero alguien le contó de México, donde todos juegan pero casi nadie sobresale. Emigró con la esperanza de largarse a Europa pero aquí se adaptó como un pájaro pequeño. Quedado, la Iluminación era cuestión de tiempo.

Sinha, el maestro diminuto, no tiene mucho en el centro de la luz. Apenas contra Boca Juniors confirmaba su nuevo grado en la negra Bombonera, el Alberto Jacinto Armando de la más ríspida Argentina. Boca, el villano tradicional de América Latina, recibía a los diablos con cierta somnolencia y hasta hastío, porque ellos mandan de punta a punta, pese a periodos de crisis y dictaduras, que sobreviven incluso disfrazadas de democracia. Dos trazos ejecutó este moderno Da Vinci y con ellos enterró el pusilánime orgullo de los multicampeones continentales. Luego, de vuelta en México, terminó por aleccionar al pedante americanismo y su monstruoso, innecesario Azteca. Sinha, más allá de Nietzsche, encontró luego dos semanas sin dios, sin balón, sin futbol.

El caso es que un brasileño en México puede jugar casi con los ojos cerrados, pero si pretende volver a su país o pedir que lo convoquen al Scratch, corre el riesgo de recibir la sensata respuesta que se le dio a Evanivaldo Castro Cabinho, goleador indispensable en Pumas, Atlante y León, cuando solicitó la venia de sus compatriotas, allá en los comienzos de los años 80. “Cuando el Mundial se juegue con puros mexicanos, tendremos el gusto de convocarlo al equipo nacional”.

El Barco Ebrio

*

Don Porfirio, el Señor de las Bestias, vagabundo emblemático de la ciudad de Toluca que se caracterizaba por dibujar caricaturas de ojos rasgados en todas las paredes habidas y por haber de la capital, está internado en un hospital siquiátrico. Luego de que la policía municipal lo detuviera “por agresivo”, hace unos meses, don Porfirio recibió la visita de sus familiares, quienes le ofrecieron rentarle una casa para que viviera mejor, pero no aceptó porque sus perros, más de 7 que lo seguían a todas partes, no tendrían dónde estar. Luego de un tiempo, uno de los enfermeros del siquiátrico reportó la estancia del anciano, y que se hallaba medicado. El hospital está en Amecameca y se llama Granja Zoquiapan la Salud y tiene como responsable al doctor Rafael Castro Román.

 

*

En otros zoológicos, pero éstos de verdad,  también ha habido cambios. Isidro Pastor, el hombre que nunca se fue, se integra de manera oficial al gobierno de Enrique Peña y Eruviel Ávila. Atrás quedaron los años de El Pelón Mexiquense, un semanario imposible que pagaba Pastor con fines inexplicables, grandes negocios particulares y los acercamientos con panistas y perredistas del Comandante Huevo, luego de su expulsión en el PRI. Dicen que regresa por la puerta grande, pero hay que recordar que esto es política. Como el mismo Pastor dice, “al final todos somos lo mismo, aparentamos estar peleados pero no, todos vamos a las mismas comidas, cenamos juntos”. Por lo pronto, sus incondicionales aprovecharon para tomarse la foto con el aliado de Arturo Montiel y celebrar el nombramiento que Eruviel Ávila tuvo a bien presidir. Pastor es un hombre de trabajo y triquiñuelas. Siempre ha sido operador político del priismo y sus desencuentros con el poder no significan que lo hayan echado, al contrario, el tiempo que estuvo fuera le sirvió para reflexionar y entendió que para él sólo existe el camino del priismo, y nada más.

 

*

Lo mismo sucede con Rosario Robles, la ex combativa ex jefa de Gobierno del DF por el PRD, y quien ahora despacha en la federal Secretaría de Desarrollo Social, al lado del “Güero”, Ernesto Nemer, uno de los brazos operativos más eficaces de Chuayffet y por extensión del Grupo Atlacomulco. La Robles, metida de lleno en la cacareada campaña contra el hambre de Peña Nieto, tiene sin embargo que cumplir algunos compromisos adquiridos en la campaña presidencial. Así, en una agria reunión con sus colaboradores cercanos donde Nemer no estuvo presente, anunció el despido de 2 mil doscientos empleados de su dependencia, a fin de dar cabida a quienes llegarán gracias a los apoyos aportados el año pasado. Aguascalientes, Baja California, Coahuila, Durando, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, Querétaro, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz serán los más afectados por esta “renovación”, como le llama doña Chayo.

 

*

El diputado federal mexiquense, José Rangel Espinosa, creyó que estaba en su terruño, donde todo le permiten y decidió un día emplacar su Mercedes-Benz modelo E 500 convertible, 2011 con láminas de la Cámara de Diputados. Dicen que un auto así vale un millón 234 mil pesos, aunque las placas representen toda la impunidad del mundo. Rangel fue ventaneado por otro diputado, Juan Pablo Adame, del PAN, quien tomó fotos de su auto y las subió a las redes sociales, donde algunos diarios reprodujeron la información. Rangel se defendió diciendo que el auto era de su hijo, José Juan, discapacitado, y que a veces se lo prestaba. Rangel es diputado por el distrito tres de Atlacomulco, la tierra adoptiva de Peña Nieto. Luego de la publicación, el diputado Mercedes, como ya le llaman ahora, quitó las placas al auto, que además es de colección. ¿Qué otras cosas colecciona Rangel?

 

*

Frases. Las tiene y muchas, este político dos veces alcalde de San José del Rincón, uno de los municipios más pobres del Estado de México. Todas los retratan de cuerpo entero, a él y a los funcionarios desde hace años. Son perlas, gotitas de sabiduría: “yo me precio de ser de origen campesino, después fui obrero siendo estudiante para pagar mis estudios universitarios”, apunta en una página web el diputado, quien no tiene empacho en definir por qué la gente se sube al tabique, como se dice coloquialmente, cuando le llega la buena suerte. “Que nuestra actitud ante nuestros electores sea la misma que cuando no teníamos carro”, reflexiona sabiamente este obrero y campesino que ahora conduce un auto de colección de más de un millón de pesos. Cosas de la vida, dirían las televisoras, a Rangel le sientan bien las paradojas, y ya instalado en su propio ladrillo, señala que “como diputados debemos cambiar nuestras actitudes para que seamos del agrado de nuestros electores, porque si llegamos con un camionetón y con escolta y cosas así, pues obviamente abonamos en contra de nuestra imagen”.

 

*

La clase política ha entendido que luego de la muerte no hay premios ni castigos, que es lo más absurdo que las religiones enseñan. Y ya comprometido en esa filosofía, digna de La Volpe o Manuel Lapuente, cultivan el hurto y el descaro con melancólica disciplina, aunque también la oratoria chapucera, el descrédito de la palabra: “a mí me motiva mucho la figura de Enrique Peña… es un fenómeno de la política”, concluye Rangel su perorata para la revista ADN Político.

 

*

San José del Rincón es un municipio indígena de más o menos reciente creación. Mazahuas casi todos, han sido excluidos de lo que los gobiernos llaman “el progreso” y en un lento pero indetenible exterminio, la “limpieza social”, los arrinconan, como en San José, que en el 2005 era el municipio más pobre del Estado de México y en el 2012 primer lugar en marginación. Según el diario local Alfa, la radiografía de San José es de espanto, pero no tan miserable como su diputado federal: “el 99% de su población presenta alguna carencia social, que incluye la falta de educación, servicios de salud, seguridad social, vivienda, servicio básicos y alimentación; en esta última, el indicador señala que el 57% no cuenta con ingresos para satisfacer su necesidad de comida. Respecto al rezago educativo 41% de la población carece de este aspecto, 20% de la población no tiene acceso a salud; 90% seguridad social; 34% a vivienda; 79% a servicios básicos; 58 mil 413 habitantes de San José del Rincón cuentan con un ingreso inferior a los 684 pesos mensuales, que es el monto fijado por el Coneval como la línea de bienestar. Otros 41 mil 10 ganan menos de un salario mínimo al día”, dice la reportera Yamel Esquivel.

 

*

Que Rangel o su hijo discapacitado tengan un carro de más un millón de pesos debe ser la voluntad del pueblo que se expresa con toda libertad en las urnas y ejerce libremente el derecho al sufragio efectivo, y que además exige a sus autoridades para que éstas, en estricto apego a la legalidad, cumplan esa palabra empeñada que los ha llevado a ejercer los cargos de la más alta responsabilidad. Y la nieve para José, pues de limón.

“Un Cabrio así, bonito…”

* Toluca y su Metepec artrópoda, incómoda, encimosa, no distingue ya los límites. Hace diez años, resultaría impensable encontrar a seis descuartizados en sendas bolsas plásticas, en las calles de aquel municipio. O hace 20 años, nadie sugería que los fraccionamientos a medio construir serían albergue de narcotraficantes. Hoy, 75 de éstos cumplen sin dificultades esa función, y a todos les resulta lo más natural. Metepec esconde sus historias.

 

Miguel Alvarado

Toluca tiene su historia negra. Aquella de todos los días que no recogen los medios públicos pero sí el griterío de sirenas policiacas o los silencios interrumpidos por detonaciones a cualquier hora. La ciudad, antes trágica por tranquila, ha encontrado el camino de su propia definición pero no puede contarlo. Lo recorre a ciegas, a la vista de todos, pero esa historia se desvanece porque carece de fuente oficial. Los hechos, aunque sucedan, no existen pues no hay una denuncia de por medio ni el fedatario tiene credibilidad a falta de acreditaciones selladas.

Así, la violenta espiral de la ciudad provocada por narcos, ladrones o sicosis se lleva con ella algunas respuestas, partes del rompecabezas que fragmenta en cárteles las calles, en bandas las zonas libres. El precio por pasar inadvertido es a veces la propia vida. Uno se asoma y no ve nada. Los mismos árboles, las avenidas deterioradas, los portales casi eternos y negocios abiertos. Los burócratas en taxis o los autos de clase media que apenas alcanzan para el disimulo. Los centros comerciales, tan grandes y perdidos en la inutilidad de miles de cosas, plásticas y brillantes, acogen cualquier producto pero también son sitios de reunión para otro comercio.

Un hombre en El Seminario, una colonia de Toluca, espera afuera de un taller a que le entreguen su auto. Tiene toda la mañana con el mecánico y ha decidido quedarse hasta que todo quede según su parecer. Mientras, camina. Da cortos paseos en el pedazo de banqueta que da nombre a la avenida Laguna del Volcán, que atraviesa de principio a fin aquel barrio. Decide calmarse y toma asiento dentro del taller, en cualquier lugar. Mientras lo hace, dos autos se estacionan, a unos metros. Observa a tres jóvenes, morenos, como lo indica el estereotipo del hombre malo. Uno de ellos aborda el auto de los otros y los saludan. Estrechan las manos luego de complicados movimientos, como un código, una danza aérea que más bien parece un teatro de sombras. Luego, enciendes los cigarros y platican. El hombre en el taller mira de puro aburrido aquella representación, una más, que le recuerda el tiempo perdido entre fierros oxidados y noticieros populares. Observa, perdido en los detalles de los autos. Un Cabrio, bonito, recordaría después, y un Jetta no tan viejo pero con el descuido a flor de lámina. Pronto se olvida de los tres hombres, hasta que de reojo observa que manotean y se empujan. Discuten, no cabe duda, y se gritan. Una discusión entre amigos pero el estereotipo no lo decepciona. Morenos y altos, jóvenes menores de treinta años, tal vez hasta listos. Uno de ellos, el más enojado, se baja del Jetta luego de mentarles la madre. La seña es inconfundible, universal y le sirve para azotar la puerta, caminar hacia el Cabrio. Antes de que llegue, uno de los ofendidos baja también pero no camina, no hay necesidad. Lleva ya su pistolita, que a la distancia parece un juguete, una escuadra negra pero brillante. Apunta sin cuidado, sin remordimiento, seguro de sí y dispara una vez. Otra. Una más. Luego sube al auto, le dice algo a su compañero, parece que ríen o al menos se ponen de acuerdo. Así arrancan, despacio, como si fueran a la tienda, a una cita de negocios y llevaran el tiempo sobrado.

El hombre en el taller ha visto todo, al igual que el mecánico. Están allí, parados, detrás de la puerta y lo han visto todo, como si verlo fuera suficiente para entender, ayudar. Observan cómo el herido camina tres pasos todavía, al estilo de las películas y luego se derrumba en la calle, junto a la acera y su carro, un Cabrio así, así, bonito, recordable.

Todavía tiene fueras para arrastrase y llevarse las manos a la garganta. Las estira y mira pero los ojos ya no le alcanzan. Boquea. Su alberca, su piscina, su pecera se ha roto para siempre y deja escapar por tres agujeros el contenido vital. Ocupa los últimos segundos para balbucir pero nada importa ya. Después el silencio, los autos pasando, las avenidas deterioradas, los árboles mismos, la gente rodeando, primero de lejos y luego cercana, tanto que casi toca la muerte. Los testigos cierran el taller. Es mejor, dicen, aunque el carro salga mañana o cualquier otro día. Nadie quiere declarar porque además nunca ha servido de nada.

Desde que Enrique Peña asumió la presidencia, el Edomex es una referencia para quienes se preguntan cómo será la administración del líder visible del Grupo Atlacomulco. Hasta el 2010, presentaba una tasa de feminicidios de 12.2 por cada 100 mil habitantes, según datos del PAN, lo cual la ubica por encima de Ciudad Juárez. A mediados de enero en el 2013, El Seminario registró al menos cinco asesinatos. El 25 de enero de este año se denunciaron 12 homicidios en 2 días y aunque luego se capturaron a presuntos responsables, Toluca fue ubicada a nivel nacional en los niveles de Ciudad Victoria, en Tamaulipas, o Acapulco, en Guerrero.

Tamaulipas, por ejemplo, se ha convertido en un estado dominado por los Zetas y por el Cártel del Golfo. Todos los niveles de gobierno están infiltrados y la única forma de difundir lo que sucede es por las redes sociales. Una de ellas, el muro en Facebook “Valor por Tamaulipas”, recoge los sucesos relacionados a la seguridad casi en tiempo real, gracias a la denuncia anónima de usuarios y con actualmente 160 mil seguidores, que publican extractos como los siguientes:

“Altamira.- Un dato confiable: “cada miércoles de la terminal de petróleos en Altamira, Tamps, sale un barco lleno de petróleo robado y con delincuentes a bordo hacia USA y regresa a los 6 ó 7 días, pero con gasolina que se transporta y es usada para ellos”, o también temas sobre la línea fronteriza, como “Reynosa: confirmen sobre tráfico de personas: la gente que bajaba de los autobuses por la carretera de San Fernando ya no se los llevan por Waldos, ahora se los llevan en Elektra… Explorer roja como a las 5 pm; eran más de 10 los que se llevaron”. Los administradores d Valor Por Tamaulipas, en el sitio http://www.facebook.com/ValorPorTamaulipas?fref=ts, fueron amenazados por los cárteles, que ofrecieron 600 mil pesos por informes para capturarlos, a ellos o a sus familias.

Peña, mientras tanto, ejecuta desde la presidencia mexicana actos malabares. Cumple los compromisos de campaña, aquellos que lo llevaron al poder. No sólo hay empresarios o grupos político en espera, sino que un ejército de comprometidos será incrustado en las filas del federalismo al estilo Atlacomulco. Un ejemplo sucede en la Secretaría de Desarrollo, encabezada por la perredista Rosario Robles, y en donde se preparan más de 2 mil 200 despidos, que abrirán la oportunidad para los aliados del peñismo. Sucede así en todas las dependencias, mientras el Ejecutivo celebra como puede el onomástico del ejército e Isidro Pastor, enemigo político declarado de Peña y Montiel, encuentra acomodo como secretario de Desarrollo Metropolitano en la entidad. Legitimadas las alianzas, a Peña no le queda sino cumplir con su propio papel. Giras oropeladas por el extranjero y discursos de buena voluntad son repetidos hasta el cansancio en los medios. La vida de Enrique es un paralelismo cruel entre las verdades del país y quien dicen gobernarlo.

Peña, amado por muchos pero señalado por más, prepara desde ya su sucesor y por lo pronto mete en la baraja del 2018 a Manuel Velasco, el desmayado gobernador de Chiapas y a Luis Videgaray en la línea de sustitución directa en el Estado de México, donde Eruviel Ávila ha sido aislado hasta de sus más elementales funciones. Enriquecido pero reducido a la máxima pobreza política, Eruviel entiende que no lo que queda más que hacer y esperará, obediente, la decisión presidencial.

Pero Toluca y su Metepec artrópoda, incómoda, encimosa, no distingue ya los límites. Hace diez años, resultaría impensable encontrar a seis descuartizados en sendas bolsas plásticas, en las calles de aquel municipio. O hace 20 años, nadie sugería que los fraccionamientos a medio construir serían albergue de narcotraficantes. Hoy, 75 de éstos cumplen sin dificultades esa función, y a todos les resulta lo más natural. Metepec esconde sus historias, como aquella donde se asegura que en laza Galerías, el complejo comercial más grande del valle de Toluca, aparecieron 16 menores de edad ejecutados, precisamente el día del Amor y la Amistad, el 14 de febrero del 2013. Nadie lo supo y los observadores no acreditados no lo pueden probar. La leyenda negra del Día de San Valentín ni siquiera se asienta en el récord de los federales, encargado del caso, ni tampoco en la manta dejada en algún lugar de aquel complejo y que nada más decía que “muere Peña o muere el pueblo”. ¿Quiénes son los enemigos del presidente en esta realidad de ciencia ficción?

Los negocios de la Iglesia

* Escribió Negocios de Familia y Tierra Narca, dos libros que revelaron las componendas del poder en el Estado de México, el primero entre políticos que creen que los gobiernos se heredan y el segundo sobre los arreglos entre esa misma clase y el narcotráfico, brazo armado de quienes, dicen, nacieron para gobernar. Francisco Cruz, periodista de Metepec, en el Estado de México, documenta ahora al equipo que ayudó al priista Enrique Peña a obtener la presidencia del país. Su libro, Los Golden Boy’s, editado por Planeta, es imprescindible para entender cómo un personaje como el sobrino de Arturo Montiel gobierna a 115 millones de habitantes sin haber leído –dicen los malos oídos- un solo libro, entre otras cosas. Con permiso del autor, este espacio publicará semanalmente un extracto de aquella investigación.

 

Francisco Cruz Jiménez

El clero, plagado de mexiquenses en cargos donde pueden influir en el destino del país, tendrá, como en cada proceso electoral, su participación. No es casual que el Papa haya visitado al país en tiempos comiciales y tampoco resultó extraño que lo haya hecho. Priistas y panistas tienen un origen común, que actualmente los ubica en el extremo más conservador de la ultraderecha.

Al final del día, los atlacomulquenses también esperan contar con el apoyo de Monseñor José Francisco Robles Ortega, cardenal de Guadalajara, amigo de Peña. Aunque pocos lo recuerdan, Robles fue obispo de la diócesis de Toluca de 1998 a 2003. Y siempre llevó relaciones cordiales con el Grupo Atlacomulco, sobre todo con los ex gobernadores César Camacho Quiroz y Arturo Montiel Rojas.

Vista a la distancia, la influencia de su Ilustrísima Ruiz y Flores también fue determinante para que el 11 de abril de 1951 el humilde párroco Arturo Vélez Martínez recibiera la llamada Consagración Episcopal.

De acuerdo con los biógrafos de Vélez Martínez—Antonio Corral Castañeda y Adela García Moreno—, la diócesis “comprendía 12 vicarías foráneas con sus correspondientes parroquias e iglesias filiales: Almoloya de Juárez, Coatepec Harinas, Ixtlahuaca, El Oro —estas dos vecinas de Atlacomulco—, Sultepec, Tejupilco, Temoaya, Tenango del Valle, Tenancingo, Santiago Tianguistenco, Valle de Bravo y Toluca”.

Al margen de los problemas judiciales que enfrentó, “Vélez Martínez es una de las personalidades más destacadas del Estado de México e hijo dilecto de Atlacomulco, murió el 22 de agosto de 1989 en la ciudad de Toluca, a los 85 años de edad, después de haber estado al frente de la diócesis durante casi 30 años”, precisan Corral Castañeda y García Moreno.

La influencia de Maximino Ruiz fue determinante para que otros atlacomulquenses —entre ellos Ezequiel Rosas Monroy, Eliseo Velasco González, Faustino Flores, Francisco Escamilla Gómez y Enrique Mercado Varas de Valdés— abrigaran la carrera sacerdotal. Corral Castañeda y García Moreno recuerdan en 30 Atlacomulquenses distinguidos, reseñas biográficas, publicado en 2004, que el rector del Seminario Conciliar de la Ciudad de México era el doctor Maximino Ruiz y Flores.

Desde principios del siglo XX, el cura radical Maximino Ruiz se convirtió, en forma abierta la mayoría de las veces, en guía “moral” y espiritual de los caciques atlacomulquenses. A su muerte, el lugar fue ocupado por Vélez Martínez, “el cura del diablo”, llamado así porque desapareció los apoyos económicos de sus feligreses.

Seducidos por fantasmas del poder eclesial, otros hijos de Atlacomulco, conocidos por sus andares políticos, también intentaron, si bien en forma infructuosa, seguir la carrera sacerdotal. Entre ellos destacan Enrique Peña del Mazo —padre del presidente Peña—, Arturo Montiel Rojas y Juan Monroy Pérez, pero ninguno tuvo el carácter y la disciplina necesarios, los únicos requisitos con que contaban eran el amor al dinero público y su ambición de poder.

A la muerte de su Ilustrísima Vélez Martínez, los atlacomulquenses no se quedaron sin un representante de Dios en la Tierra. Su lugar lo ocupó Monseñor Abelardo Alvarado Alcántara, actual obispo auxiliar emérito de la Arquidiócesis de México. Sus credenciales lo avalan como digno sucesor: de 1999 a 2003 fungió como secretario general de la Comisión del Episcopado Mexicano y de 2004 a 2006 fue encargado del Departamento de Relaciones Iglesia-Estado en la Secretaría General de la CEM.

Para explicarlo mejor, cuando Arturo Montiel y Peña fueron gobernadores, Monseñor Alvarado Alcántara se convirtió en un hombre poderoso, cumpliendo con su primera cualidad; es decir, el haber nacido en Acambay —tierra original de los Peña—, que pertenece a la Diócesis de Atlacomulco. Y por si alguien dudara del apoyo que éste dio a Enrique, algunos de sus mensajes lo aclaran.

Apenas pasados los comicios del 1 de julio de 2012 escribió: “las supuestas irregularidades que se cometieron el día de la elección parecen ser las normales en una votación en que supone un trabajo arduo y complejo (actualizar el padrón electoral, imprimir millones de boletas, instalar las casillas, representantes de los partidos que verifiquen el desarrollo de la elección, el conteo de los votos, las actas que dan fe de los resultados, los miles de observadores nacionales y extranjeros, etc. etc.). Es decir, se trata de errores humanos que no inciden gravemente en el resultado”.

Fuentes allegadas a la cúpula de la iglesia Católica advierten que, a finales de la década de 1990, Alvarado Alcántara constituyó uno de los pilares para que Atlacomulco fuera considerado en la categoría de Diócesis. Además, los viejos atlacomulquenses recuerdan que su ingreso al seminario y, más tarde, al clero de poder, se dio de la mano del obispo Arturo Vélez Martínez.

Por si le faltara alguna credencial, forma parte de la gran familia del Grupo Inversionistas en Autotransportes Mexicanos S.A. de C.V o IAMSA —que controla, entre otros, 8 mil unidades de transporte de pasajeros—, fundado por Jesús Alcántara Miranda, originario de Acambay, y que preside su hijo Roberto Alcántara Rojas, pariente de Arturo Montiel.

Esta es una de las claves. Monseñor es tío de Jesús Sergio Alcántara Núñez —de la misma familia de Acambay—, un político ligado al primer equipo del nuevo Presidente, aunque, según los peñistas, hace parte del trabajo sucio. Ellos advierten que fue el suplente de Peña cuando este último llegó a la Legislatura del Estado de México en 2003, de donde brincó a una diputación federal.

“Su nombre puede resultar desconocido en la mayor parte del país, pero es una de las piezas clave en la estrategia de Peña. Jesús Sergio Alcántara Núñez pertenece a una poderosa casta política y económica que controla el Estado de México y es socio de un emporio dedicado al transporte terrestre de pasajeros a nivel nacional”, alertó en julio de 2011 el periodista José Pérez-Espino.

Y el 11 de julio de 2011, el extinto periodista Miguel Ángel Granados Chapa escribió sobre él: “es la quintaesencia del priismo mexiquense, ese del que los políticos locales no pueden ni quieren apartarse. Se trata de Jesús Alcántara, el segundo de ese nombre en la historia reciente del partido invencible en el Estado de México. Su nombre completo es Jesús Sergio Alcántara Núñez. Su biografía escueta lo presentaría como un hábil ganador de posiciones de elección popular. Fue alcalde de Acambay, diputado local dos veces por el distrito respectivo y módico diputado federal en la LX Legislatura, la anterior a la presente.

”Pero es parte de una familia poderosa e influyente. Su abuelo y tocayo, que calcó en menor escala el trayecto de Carlos Hank González, de quien era muy cercano, y probablemente socio, fue Jesús Alcántara Miranda. Como lo sería su nieto, ya rico fue presidente municipal de Acambay, en 1958, el mismo año en que el profesor lo era de Toluca. Construyó su bonanza en el transporte público, en las inmediaciones de su localidad y luego en el centro del país. Presidió el consejo de administración de Autotransportes Flecha Roja al mismo tiempo en que era diputado federal (dos veces: en 1979 y en 1985). Coronó su carrera política en el Senado, en el sexenio salinista.

”Ya para entonces su hijo mayor, Roberto Alcántara Rojas iba haciéndose cargo de los negocios, con sus hermanos José Luis y Arturo. En esa época el patrimonio familiar visible se integraba ya con nuevas líneas de autobuses, beneficiarias del programa de modernización emprendido por Salinas, que trocó los vehículos vetustos de la abajeña Flecha Amarilla en las unidades comodísimas de Primera Plus, ETN y otras por el estilo. También ingresó a la transportación turística y hasta a la aérea, con Viva Aerobús.

”El único traspié de un hombre próspero como Roberto Alcántara fue prontamente remediado con dinero público. Adquirió en 1992, en el bazar bancario abierto por Salinas, el Banco de Crédito y Servicios, Bancreser. Era utilizado, como otros varios, para financiar los negocios propios, a través de créditos quirografarios y préstamos cruzados. Cuando reventó esa situación generalizada en el nuevo sistema bancario recién privatizado, allí estaba el presidente Zedillo para sufragar los costos del fracaso. El Bancreser en ruinas fue vendido por el Instituto de Protección al Ahorro Bancario, que remplazó al Fobaproa.”

Todavía en aquel tiempo, julio de 2011, Madai Gabriela Alcántara Núñez —hermana de Jesús— era una de las reclutas de Angélica Rivera Hurtado, “La Gaviota”, segunda esposa de Peña. Sin hacer mucho ruido, la ubicó como subdirectora de Albergues del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

Todo es perceptible, nada se ha dejado al azar: monseñor Alvarado es familiar del empresario Mayolo del Mazo Alcántara —propietario de los balnearios Cantalagua y Tepetongo—, emparentado este, a su vez, con Alfredo del Mazo González.

En el entramado de relaciones y parentescos, fuentes de iglesia afirman que Alvarado Alcántara se ha convertido, en los hechos, en enlace entre el presidente Peña —como lo hacía cuando este era gobernador— y la Confederación del Episcopado Mexicano, así como con algunos de los obispos más influyentes del país. Lo han convertido en un personaje central de la historia.

“El jueves 7 de julio —observó Pérez-Espino en un amplio reportaje que subió al blog La Utopía y publicó en el periódico digital sinembargo (sinembargo.com.mx)—, en la Casa de Gobierno de Toluca, Jesús Sergio Alcántara Núñez fue presentado como el responsable de la asociación civil llamada: Expresión Política Nacional (EPN), cuya tarea principal es la de apuntalar a Peña como precandidato presidencial. Su objetivo es la construcción de redes para la movilización electoral en todo el país.

”Además, de acuerdo con el periodista Jenaro Villamil, a Jesús Alcántara Núñez le corresponde la función de ‘pasar la charola’ entre empresarios, tal como lo hizo Roberto Alcántara Rojas —familiar de Jesús Sergio—para Roberto Madrazo Pintado en 2006.

”Alcántara Núñez ‘le ha confiado a sus amigos que lo que se puede comprar con dinero es barato’. Otros lo conocen como ‘el hombre del maletín’, porque en uno lleva los recursos y las órdenes de Peña, escribió Villamil en la revista Proceso, publicada el 9 de julio de 2011.

”Su perfil muestra una carrera política de la mano de Peña y, ambos, bajo la tutela del así llamado Grupo Atlacomulco. Alcántara Núñez nació el 21 de junio de 1965. De 2000 a 2003 fue alcalde de Acambay, un municipio de 61 mil habitantes ubicado al noroeste del Estado de México, a 86 kilómetros de Toluca. En 2003 fue diputado local suplente de Peña por el Distrito 13 con cabecera en Atlacomulco. Después fue diputado federal y actualmente es diputado local por segunda vez, por la misma demarcación. Es integrante del Consejo Político Nacional del PRI.

”Estudió la licenciatura en Administración Pública y Ciencias Políticas y un posgrado en Alta Dirección de Empresas, aunque él se ha definido como ‘un hombre de campo’. Es socio, entre otras empresas, de Enlaces Terrestres Nacionales (ETN), Ómnibus de México y Autotransportes Herradura de Plata.

”Por lo pronto, la responsabilidad que asumió Alcántara Núñez no es nueva para él. En 2009, las redes bajo su responsabilidad, EM, 7:11 EM (nombre clave para la elección de gobernador) y DMD (Dos mil doce), ayudaron a que los candidatos identificados con Peña alcanzaran a ser 100 de los 240 diputados federales priistas”.

Autodefensa

* Los ciberactivistas amenazados se van del país, si pueden, o dejan de publicar. Son una especie de periodistas con absoluta libertad, que no dependen de pactos políticos y comerciales para narrar lo que viven en sus comunidades y que no tienen ninguna de protección. Deben batallar con militantes del narco entrometidos en sus páginas y al mismo tiempo guardar las distancias. Las autoridades no les ayudan pero tampoco los medios de comunicación tradicionales, que necesita de “fuentes oficiales” para validar la información. La página Valor por Tamaulipas es similar a otras como Valor por la Huasteca, especializada en difundir SDR o Situaciones de Riesgo. De corte similar, también están Nuevo Laredo en Vivo, Vigilantes Mante, Matamoros Info y Todo por México. Ninguna tiene apoyo de las autoridades.

Miguel Alvarado

Una página de la red social Facebook, “Valor por Tamaulipas”, es uno de los ejemplos del nuevo activismo ciudadano que utiliza internet para denunciar actividad de cárteles y criminales casi en tiempo real. Los administradores de ese muro, de manera anónima, suben información que ubica robos, venta ilegal de gasolina y enfrentamientos en municipios de aquella entidad. Creada en enero del 2012, pronto se convirtió en uno de los foros más activos contra el narcotráfico y las actividades derivadas de ello. Los usuarios y visitantes denunciaban casi todo, incluso la colusión de autoridades policiacas en el crimen organizado. Pero casi de inmediato llamó la atención de los propios cárteles, sobre todo el de los Zetas y el del Golfo. El 13 de febrero del 2013, una serie de volantes fue repartida en Ciudad Victoria ofreciendo 600 mil pesos para quienes proporcionaran información acerca de los administradores de Valor por Tamaulipas, ubicado en el espacio http://www.facebook.com/ValorPorTamaulipas?fref=ts: “600,000 mil pesos para el que aporte datos exactos del dueño de la pagina de Valor por Tamaulipas o en su caso familiares directos ya sean papás, hermanos, hijos o su esposa. Esto es solo libre expresión pero a cambio de eso un buen dinero por callarle el hocico a culeros panochones como estos pendejos que se creen héroes. Absténganse de hacer mamadas aprecien la vida de sus seres queridos la información será confidencial…”, dice parte de aquel “comunicado”, que hasta un número telefónico proporcionaba. La respuesta del administrador fue larga pero elocuente, y aunque primero señalaba que no dejaría de hacer su labor, se decía conciente del peligro que eso significaba. Luego, un día después, respondió lo siguiente: “tengo un límite de lo que puedo hacer y con lo que puedo cargar. Esto ya es más de lo que yo puedo manejar. No tengo la estructura para proteger a mi esposa y mis hijos en el caso de las amenazas de Cd. Victoria en estos momentos, ni tampoco para coordinar un cambio en la manera de colaborar con la gente del sur de Tamaulipas. Haré un último intento por mantener la página, en este caso me veo obligado a impedir la interacción directa en la página y estaré revisando solo los reportes de inbox. Las personas que participan como público en la página, deben ser conscientes de los riesgos de hacerlo, POR favor ya no hagan publicaciones, comentarios directos en la página desde sus cuentas personales… en una semana he perdido muchas batallas, en todos los frentes que pueda haber enfrentado. No tendré manera de revisar confiabilidad de personas, se me dificulta mucho esto pero, vamos, todavía se puede intentar hacer algo diferente. Inclusive, estoy considerando que el STAFF de la página aumente, o un foro hermano como Todo por México se haga cargo de los reportes. Como quiera, sea lo que pase en las redes sociales, son muchos los que colaboran haciendo reportes en los Hashtags de #ReynosaFollow #ReynosaSDR #LaredoFollow #LaredoSDR #VictoriaSDR #CdVictoria #MorosFollow #Matamoros #ValleHermoso #Mante #Llera #RíoBravo #Tampico #Altamira #Madero #González #Aldama #MiguelAleman #Mier #DíazOrdaz #Güemez #HidalgoTam #Xicotencatl #SanFernando #VilladeCasas #SotolaMarina #GomezFarías etc. También están Los sistemas de Nuevo Laredo en Vivo, Vigilantes Mante, Matamoros Info, Todo por México – Lucha contra el narcotráfico. Y, por supuesto, la defensa universal y dolores de cabeza de autoridades coludidas y de delincuentes, la DENUNCIA CIUDADANA anónima, con copia a diferentes instituciones y de preferencia con copia al correo de SEDENA o SEMAR en el DF, para asegurar que las denuncias sean evaluadas con imparcialidad. Si ellos no hacen caso en un tiempo considerado prudente, vean la manera de publicar de forma anónima en los espacios que puedan. Gracias a Dios, me acaba de confirmar mi esposa que cruzó la frontera con mis hijos. Reviso temas específicos de mi empleo para seguir evaluando cómo procederé. Lamento decepcionarlos en este sentido pero no me rindo, cambio de estrategia y lo más importante es que entiendan que, aunque a mí me hagan daño, tienen que comprender que no hay opciones para la población de Tamaulipas. Si callamos, ellos seguirán haciéndonos daño”.

Con más de 145 mil seguidores, esa página es parte de una red de denuncias anónimas por internet que involucra las redes de Twitter y Facebook, y se ha convertido además en la única forma “segura” de alzar la voz. Nadie confía en las denuncias ante las autoridades porque casi todas las policías del país están infiltradas. Y muchos creen lo mismo acerca del ejército y la marina.

Los ciberactivistas amenazados se van del país, si pueden, o dejan de publicar. Son una especie de periodistas con absoluta libertad, que no dependen de pactos políticos y comerciales para narrar lo que viven en sus comunidades y que no tienen ninguna de protección. Deben batallar con militantes del narco entrometidos en sus páginas y al mismo tiempo guardar las distancias. Las autoridades no les ayudan pero tampoco los medios de comunicación tradicionales, que necesita de “fuentes oficiales” para validar la información. La página Valor por Tamaulipas es similar a otras como Valor por la Huasteca, especializada en difundir SDR o Situaciones de Riesgo. De corte similar, también están Nuevo Laredo en Vivo, Vigilantes Mante, Matamoros Info y Todo por México. Ninguna tiene apoyo de las autoridades.

Esta nueva vigilancia toma fuerza junto con otro tipo de expresiones de autodefensa, como las policías comunitarias formadas en Guerrero. El ejemplo de aquel estado fue imitado ya en poblaciones del Estado de México, Amatepec y Tlatlaya, donde el 13 de febrero se anunciaba la creación de un comité de autodefensa, asesorado por el Frente Popular Campesino y Revolucionario Francisco Villa. Esas acciones se formalizarían en Tejupilco, por cuestiones de seguridad, a pesar de que ese municipio es considerado uno de los que tienen mayor presencia del narcotráfico. En Santiago Amatepec se desarmaría y destituiría a la policía municipal y la comunidad tomaría en sus manos su propia defensa.

Si bien el Edomex es escenario cotidiano de crímenes violentos y territorio en disputa entre cárteles, el sur mexiquense es emblemático dominio del narcotráfico, que domina totalmente a los municipios que lo componen. Pone autoridades, presiona a la gente para que vote por determinado partido, controla los ayuntamientos y la escasa policía local, pero además implementa leyes al margen que deben observar quienes viven en su territorio. Los cárteles se han convertido, poco a poco, en fuerzas paramilitares o poderes alternativos que pueden dominar o en su defecto convivir con los poderes constituidos legalmente. La supuesta guerra contra el narcotráfico de Felipe Calderón dejó 90 mil muertos y unos 250 mil desplazados, un escenario que sólo puede verse en frentes militares, países invadidos.

“Los Zetas son una fuerza paramilitar,” apunta William Robinson, autor de “Una teoría del capitalismo global”. La teoría de que empresas trasnacionales y  fuerzas paramilitares actúan en alianza no es nueva, pero ha tomado mayor fuerza los últimos años, cuando se ha relacionado la presencia de cárteles en zonas industrializadas que no necesariamente son sitios de paso de la droga o representan un alto consumo. De hecho, el 90 por ciento de la droga que pasa por México tiene como destino el mercado de Estados Unidos. Igual sucede con lo que se produce en el país.

Dawn Paley, periodista e investigador norteamericano, aporta ejemplos para sustentar lo anterior y que publica en el proyecto Upside Down World el artículo “Drug War Capitalism”:

“Los residentes de Ciudad Mier, una pequeña comunidad en Tamaulipas, salieron en masa a causa de la violencia paramilitar. La ciudad se encuentra en lo alto del campo de gas más grande de México, al igual que una gran parte del violento estado.

“En el Valle de Juárez, considerado el lugar más peligroso en México, los asesinatos y las amenazas han obligado a muchos a abandonar el lugar. A la vez, se está construyendo un nuevo cruce fronterizo entre los EU y México.

“En Santa María Ostula, una pequeña comunidad indígena náhuatl en la costa de México, por lo menos 28 personas han sido asesinados (y otros cuatro han desaparecido) por la violencia paramilitar y estatal desde 2009. Estratégicamente ubicado, su territorio se encuentra en una zona rica en minerales.

“En la Sierra Madre en el norte de México, las empresas mineras canadienses operan en áreas en las que incluso funcionarios del gobierno temen entrar a causa de la presencia de narcotraficantes armados”.

El propio mapa mexicano es ya dividido en áreas de influencia de los cárteles del narcotráfico. El Estado de México observa a grupos como La Familia, Guerreros Unidos o la Mano con Ojos. También operan los Zetas, aunque fueron expulsados de las plazas principales. La aparición de grupos de autodefensa generó algunas reacciones, recogidas por diarios locales, ninguna de ellas sólidas. Para Efrén Rojas, el invisible secretario de Gobierno estatal, se trata de “expresiones que serán revisadas a detalle, sobre todo porque esta zona del estado merece atención especial… yo digo que esto significa que la sociedad tiene exigencias claras y que el gobierno debe visualizarlas y entenderlas, sobre todo para atenderlas… el sur de la entidad lo hemos estado atendiendo fuerzas federales, estatales y municipales, entonces veremos con atención el tema”.

La visión de Rojas sobre el sur es corta o premeditadamente parcial. La situación en esa región está ampliamente documentada y hasta libros de investigación han sido publicados, como “Tierra Narca”, de Francisco Cruz, donde se narra cómo llegaron los cárteles al Triángulo de la Brecha y la importancia de la frontera con Guerrero y Michoacán.

El comisionado de los derechos humanos en la entidad, Marco Antonio Morales Gómez, diría que “cualquier movimiento que tengan los ciudadanos y que sea en función de la seguridad y de la protección de la propia comunidad, debemos de analizarlo a la luz de la ley, pero sobre todo de las necesidades que se tienen… no estoy de acuerdo en que se haga justicia por propia mano pero tengo entendido que hay algunos elementos para pensar  que estos  grupos puedan coadyuvar”. La Codhem es famosa por una extraña política de no intervención cuando de asuntos que implican a los gobiernos se trata. Un ejemplo fue el caso de San Salvador Atenco, en el 2006, cuando la instancia prefirió mantenerse al margen sobre las denuncias de brutalidad policiaca y abuso de autoridad. Fue hasta el 2009 cuando la Codhem confirmaba que “hubo violaciones a los derechos humanos y también hubo delitos relacionados con abuso de poder, hubo lesiones, hubo daños, hubo golpes, daños a la propiedad ajena”. Tardó tres años en mostrar alguna postura mientras los líderes atenquistas eran condenados hasta con 200 años de cárcel.

Aquellos grupos de autodefensa estarán solos, sin apoyo de sus depuestas autoridades y deberán enfrentar a los criminales. No queda claro aún qué papel juegan los cárteles, denominados allá como “las verdaderas autoridades”, pero el 16 de febrero uno de los organizadores de la autodefensa en Amatepec, Luis Enrique Granillo Martínez, era declarado desaparecido por su familia y asociados, quienes le perdieron el rastro horas después de haber declarado inválida a las autoridades policiacas de su municipio. La noticia de Granillo se difundió en redes sociales pero los diarios locales no le hicieron espacio en sus páginas. En espera de su aparición, sus familiares tuvieron que comprobar, primero, que no era el único desaparecido que pertenecía al movimiento de autodefensa. Tres más, quienes estuvieron en el anuncio de la creación de la policía comunitaria, habían sido levantados. Además de Granillo, se contabilizaba a Santiago y Onorio Benítez, así como a Tirso Madronio Pérez Antonio, reportados el 15 de febrero.