Los amigos de Enrique

* “El reclutamiento de Luis Enrique Miranda Nava para formar parte de los nuevos Golden Boy’s llegó junto con la búsqueda de un grupo de mujeres que diera la apariencia de equilibrio de género en el equipo presidencial. Además de armar un gran elenco en coordinación con la iglesia católica, empresarios, tecnócratas y los mejores dinosaurios del PRI para el estreno de una gran obra —Cómo ganar las elecciones por un copete— digna del más delicado espectador. Así fue como, ocupadas todas las localidades, hicieron su aparición las Golden Queens acompañadas de las Golden Girls, todas listas para empezar la función”, escribe el periodista Francisco Cruz en el libro Los Golden Boy’s, editado por Planeta, donde repasa nombres y desventuras del primer gabinete presidencial de Enrique Peña Nieto.

 

Francisco Cruz Jiménez

Después de las acusaciones y la derrota electoral en 2006, Luis Miranda se retiró por un tiempo de la vida pública. Pero el 29 de septiembre de 2007 fue invitado por Peña para hacerse cargo de la Subsecretaría General de Gobierno, en lugar de José Manzur Quiroga, puesto desde el que sostuvo una dura posición contra disidentes del sindicato estatal de maestros, a quienes negó el reconocimiento oficial, entre otras cosas.

La última semana de enero de 2008, los representantes legales del Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México (SUMAEM) presentaron ante el agente del Ministerio Público de la Agencia Central de la Procuraduría General de Justicia una demanda penal en contra del subsecretario general de Gobierno, Luis Enrique Miranda Nava, a quien señalaron como autor intelectual del encarcelamiento ilegal del profesor Manuel García García; además de amenazas de muerte en contra de integrantes de esa agrupación y la suspensión de sueldos y plazas laborales en contra de 20 afiliados a quienes se les despidió de manera injustificada.

La exoneración lo dejó, al menos en lo oficial, libre de culpas, mas no de sospechas, porque en los primeros meses de 2007 salió a la luz un incidente mayor. La primera semana de noviembre de 2006, Miranda llegó a la procuraduría estatal para querellarse por difamación contra el regidor Cortés Trejo, porque este había basado su demanda —la de las 123 propiedades— en documentos públicos en los cuales los inmuebles aparecían a nombre de familiares. Afirmó que las operaciones se habían realizado antes de 1999, pero en la demanda contra Cortés Trejo, a Miranda se le olvidó  que las acusaciones de corrupción en su contra no provenían sólo del regidor y dejó de lado una nota documentada por los reporteros Mónica Ramírez e Israel Martínez, publicada el 31 de octubre de 2005 en el diario Milenio Toluca, sobre la “bonanza económica de Luis Miranda a la sombra de Montiel”.

Días después, una crónica publicada en la edición de Milenio del 11 de noviembre de 2005 quedó como valor intrínseco de esa extraña moral del gobierno mexiquense, así como de los enojos por la investigación de Mónica e Israel: “En algún momento, un encolerizado, prepotente y electrizado Miranda sostuvo ante los medios de comunicación ser víctima de maniobras políticas para afectar sus aspiraciones a la alcaldía de Toluca, y luego de identificar a la reportera de Milenio Toluca, dejó de dirigirse a todos los periodistas presentes, se le acercó y le advirtió: ‘No aceptaré chantajes de absolutamente nadie, que quede claro’, pretendiendo cobardemente, ante cámaras y grabadoras, que este diario lo ha chantajeado. […] No es posible que el debate por la alcaldía o por cualquier otro puesto público se base en difamaciones, se base en chantajes, o se base en forma irresponsable en atacar a gente que no solamente no va a contender, como es mi padre, sino de una familia entera […] y eso es para cualquiera”.

Como respuesta a la perorata de Miranda, en esa edición del 11 de noviembre, Milenio publicó de nueva cuenta las acusaciones contra el funcionario, con el encabezado “Investigación de Milenio Toluca”: “Miranda no sólo tiene a su nombre negocios y propiedades, sino que también sus hijos, menores de edad, están registrados como dueños de inmuebles en Toluca e Ixtapan de la Sal, lo que hace que la fortuna del aspirante a alcalde alcance cantidades incuantificables. […] Los documentos permiten conocer desde la concesión obtenida para convertirse en apoderado legal, para pleitos y cobranzas con todas las facultades generales, aun las especiales, de Cablenet Internacional —otorgado por Emilio Murillo (sic) Azcárraga— […]. O la conformación de la empresa denominada Grupo Textil Mexiquense (cuando ya era secretario de Finanzas) de la cual es presidente y accionista mayoritario”.

El primer recluta de los nuevos Golden Boy’s se colgó otros milagritos: el 30 de octubre de 2009, ya como secretario de Gobierno peñanietista, Miranda firmó, en calidad de testigo de honor, un impúdico acuerdo secreto entre los dirigentes nacionales del PRI y el PAN —Beatriz Paredes Rangel y César Nava Vázquez— avalado por el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, para evitar alianzas en el proceso electoral de 2011, en el que se elegiría al sucesor de Peña.

Palabras más, palabras menos, la historia fue así: aquel día, los dirigentes nacionales del PAN, César, y del RPRI, Beatriz, cerraban los portones de la Secretaría de Gobernación para signar un documento cuya cláusula principal establecía que los firmantes “se abstendrían de formar coaliciones electorales con otros partidos políticos cuyas ideología y principios sean contrarios a los establecidos en sus respectivas declaraciones de principios”.

Aquel documento, además de las rúbricas de Nava y Paredes, también incluyó las de Gómez Mont y Miranda, quien acudía a la negociación en representación de Enrique Peña Nieto. Firmaban en calidad de “testigos de honor”

Los rubricantes negaron, hasta donde pudieron, la existencia del documento, pero no tuvieron más remedio que desdecirse de sus discursos cuando el martes 2 de marzo del 2010 Peña se hizo presente en Televisa, donde reconoció la existencia del documento. En una charla que extendió por espacio de 30 minutos, la conductora Adela Micha recibió a un gobernador que había perdido el glamur.

Desencajado, con la mandíbula adelantada y encorvado sobre sí mismo; en medio de acotaciones sobre su próximo enlace matrimonial y las inundaciones en Valle de Chalco, reconoció la existencia del documento, pero negó cualquier temor a una alianza entre panistas y perredistas en el Estado de México.

Firmado en la más absoluta clandestinidad, el “contrato” sólo tenía vigencia para el Estado de México y pronto se convirtió en un aquelarre que hasta el momento sigue arrojando más dudas que certezas y más mentiras que verdades.

Los priistas mexiquenses tenían una explicación: las alianzas, en especial una eventual PAN-PRD, pondrían en riesgo la continuidad del PRI en el Palacio de Gobierno estatal de Toluca. Y, por ende, una situación de esa naturaleza acabaría con las aspiraciones presidenciales del gobernador Peña. El acuerdo sacó a la luz  toda la podredumbre en que está sumida la clase política mexicana.

“El lance concretado en ese documento está impregnado de candorosas perversidades, que en este caso no son términos contradictorios. La retórica notarial del documento es ridícula, porque incluye explicar obviedades, como la naturaleza de las partes, el PAN y el PRI, como si se ignorara que son partidos políticos con registro en el IFE. La vacuidad formal obliga también a no expresar los cargos de los testigos de honor, Fernando Gómez Mont y Luis Miranda, que aparecen como si fueran hijos de vecino, extraños que pasaban por allí y se les solicitó la firma como se hace al expedir cartas-poder sin mayor trascendencia, como la que se requiere para retirar del correo un paquete. Se omite que son el secretario de Gobernación de la administración federal y el secretario de Gobierno de la mexiquense, omisión ingenua o tramposa si lo que se pretendía con ella era expresar que actuaban al margen de sus responsabilidades formales”, escribió, el 7 de marzo de 2010, el finado periodista Miguel Ángel Granados Chapa.

Con Miranda cobró vida un señalamiento que la primera semana de aquel mes y de aquel año hizo Beatriz Paredes Rangel, entonces lideresa nacional priista, a propósito del aniversario número 81 de la creación del PRI: “La política es el esfuerzo del conglomerado social por resolver, de manera civilizada, sus contradicciones. Hoy la política y los políticos en nuestro país estamos profundamente desprestigiados”.

El papel real de Miranda en el equipo peñanietista ha constituido un misterio, pero en abril de 2010 el diario toluqueño Amanecer le dedicó un espacio muy amplio:

“Pese a los grandes esfuerzos de algunos poderosos para ¡dar carpetazo! al caso de la extraña muerte de la pequeña Paulette Gebara Farah, todo parece indicar que éste continuará su curso. […] Luis Enrique Miranda Nava ha sido el principal responsable para empantanar el asunto, al grado de que ha utilizado a servidores públicos de diferentes niveles para que le apoyen a tapar sus abusos. […] Aunque él lo niega, su novia, Alma Saldaña Farah resultó ser prima hermana de la flamante Lissette Farah, madre de Paulette y principal sospechosa de la muerte de la niña. […] Hubo mano negra en el oscuro caso, para transformar la investigación de homicidio” a una lamentable muerte accidental.

De nuevo llamó la atención en noviembre de 2011, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación le negó un amparo para echar abajo un crédito fiscal de 4.5 millones de pesos. El Sistema de Administración Tributaria (SAT) determinó que los ingresos y erogaciones totales de Miranda en 2002 y 2003 ascendieron a 8 millones 792 mil pesos, de los que omitió declarar 5 millones 390 mil.

El 10 de marzo de 2011 le tocó uno de sus últimos  “ires y venires” como funcionario estatal: Sandra García escribió en el periódico Reforma: “A seis meses de que concluya su sexenio, el gobernador Enrique Peña Nieto entregó dos notarías públicas a abogados cercanos a su equipo de trabajo. Una es para el ex presidente del Tribunal Superior de Justicia mexiquense Luis Miranda Cardoso, padre del secretario de Gobierno, Luis Miranda Nava; la otra es para Guadalupe Monter, ex secretaria de Educación y de Turismo con Peña. Desde el pasado 1 de marzo, la notaría 166, ubicada en la capital mexiquense y que fue otorgada a Miranda Cardoso, tiene una oficina abierta aun cuando el nombramiento legal no se ha publicado en la Gaceta de Gobierno. En una revisión a la hemeroteca de la Gaceta, se constató que desde 2010 no se han publicado nombramientos para las notarías de Miranda Cardoso y Monter”.

El reclutamiento de Luis Enrique Miranda Nava para formar parte de los nuevos Golden Boy’s llegó junto con la búsqueda de un grupo de mujeres que diera la apariencia de equilibrio de género en el equipo presidencial. Además de armar un gran elenco en coordinación con la iglesia católica, empresarios, tecnócratas y los mejores dinosaurios del PRI para el estreno de una gran obra —Cómo ganar las elecciones por un copete— digna del más delicado espectador. Así fue como, ocupadas todas las localidades, hicieron su aparición las Golden Queens acompañadas de las Golden Girls, todas listas para empezar la función.

Algunas de ellas tenían un rosario de “ex” para impresionar tanto a la prensa como al electorado, mientras que, a otras, las destacaba la cualidad de saber responder al “fuego” y a los jaloneos políticos internos del PRI. Había un inventario de apellidos que llenaban páginas enteras en su respectiva ciudad: Robles, Scherman, Ortega, Viggiano, Herrera, Del Moral, Trujillo, Guillén, Gordillo o Barrera.

Cuando en el quipo de confianza se mencionaban algunos nombres, cada uno sabía qué se quería decir. “En el fondo —advirtió un funcionario del PRI estatal— se manejó un número muy reducido de mujeres que tuvieran capacidad para inducir a los priistas a reconocer, sin cuestionamientos, la figura de Peña en cada rincón del país. Había un objetivo común: apagar las aspiraciones del senador sonorense —hoy diputado federal— Manlio Fabio Beltrones Rivera”.

Tras semanas de especulaciones y negativas, los nombres de las primeras Golden Girls empezaron a fluir. En la lista estaban María Esther de Jesús Scherman Leaño, la “izquierdista” y ex perredista Rosario Robles Berlanga, Georgina Trujillo Zentella, Carolina Viggiano Austria, Mercedes del Carmen Guillén Vicente —hermana del subcomandante Marcos—, Ana Lilia Herrera Anzaldo —ex diputada local, ex alcaldesa de Metepec, ex coordinadora de Comunicación Social de Arturo Montiel, ex titular del Consejo Estatal de Población y ex titular de la Secretaría de Desarrollo Social—, Paulina Alejandra del Moral Vela —la joven alcaldesa de Cuautitlán Izcalli, ex dirigente de Mujeres Jóvenes del PRI mexiquense, responsable política de la ruta 40 en Cuautitlán Izcalli en la campaña del gobernador Peña Nieto— y María Elena Barrera Tapia —ex presidenta municipal de Toluca, ex secretaria estatal de Salud,  ex secretaria particular de Peña y actual senadora—.

Luego se sumaron nuevos rostros, las llamadas Golden no tan boys, o las Golden no tan jóvenes, pero capaces de influir: las Golden Queens. El primer nombre que apareció fue el de la gobernadora yucateca Ivonne Aracely Ortega Pacheco, quien ha sabido ganarse la estima de Emilio Azcárraga Jean y toda su tropa en Televisa, gracias a las grandes cantidades de dinero que destina para hacerse publicidad en esa televisora.

Este grupo tiene como presidenta legítima a Elba Esther Gordillo, la lideresa que, a través del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE),controlaba a casi un millón 250 mil maestros en todo el país —se maneja hasta un millón 500 mil—, que no constituyen una fuerza educativa sino una fuerza electoral, una herramienta del Estado que, advierten los especialistas — como Marion Lloyd, coordinadora de proyectos de la Dirección General de Evaluación Institucional de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)— nació bajo el gobierno del Partido de la Revolución Mexicana, precursor del PRI, pero fue creado con el propósito explícito de apoyar al partido en el poder.

Artífice de un juego perverso, salinista pura y dirigente de un partido político —Nueva Alianza, que controla, a través de su hija, la senadora Mónica Arriola Gordillo—, la maestra entró con el pie derecho a la nueva administración.

Aunque la cámara no enfoque a Elba Esther y su nombre aparezca como un agregado en las notas periodísticas que hablan sobre la presencia de Enrique Peña Nieto en diferentes eventos sociales, se sabe que la maestra estaba allí, no como una más, sino como la acompañante principal

Con todo el descaro que hay en el priismo, las Golden Queens debían cumplir con un requisito indispensable: lealtad absoluta a Peña, antes que al partido, así como reconocimiento a los liderazgos de Alfredo del Mazo, Carlos Salinas y Arturo Montiel. Todas pertenecen a un grupo que ejerce la autocracia sin permitir la menor objeción.

A pan y agua

* La Cruzada por el Hambre deja impávido a José Luis Victoria, un trabajador de la Central de Abastos en Toluca. Ni lo conoce ni sabe cómo afiliarse, a pesar de habérsele mostrado la página web de aquel programa, ubicada en sinhambre.gob.mx. Esa página informa que se puede participar con donaciones individuales a los centros de acopio de la Secretaría de Desarrollo Social, además de que las donaciones empresariales son deducibles de impuestos. En una primera etapa, 400 municipios están contemplados para ingresar al programa, que se perfila como una de las insignias del gobierno de Enrique Peña, aunque despierta dudas razonables porque su estructura se basa en entregar alimentos pero no genera condiciones para acercar la educación, el empleo y las derramas económicas en las regiones donde hace falta.

 

Miguel Alvarado

José Luis Victoria despierta a las 2 de la mañana. Lleva verduras a la Central de Abastos de Toluca y despacha a quienes temprano acuden a comprar mercancía. Es chofer, pero carga y vende porque así es el acuerdo que tiene con sus empleadores, dueños de bodegas en aquel lugar. Victoria gana el salario mínimo, 61 pesos con 38 centavos y una pequeña comisión extra. No tiene seguro social ni recibe aguinaldos al final del año, aunque sus patrones le entregan una cantidad que al menos, dice, cubre la cena de la familia. Es casado y tiene tres niños, estudiantes de primaria. Su esposa es ama de casa y vende dulces en una mesa instalada en la puerta de su casa, que comparte con sus padres y otros hermanos. La familia Victoria comparte una casa de tres recámaras, sala y comedor, con 12 personas, que han aprendido a convivir en un área de 70 metros cuadrados en la colonia La Pila, de Metepec.

Para Victoria, la Cruzada Contra el Hambre, programa que estableció la Federación a nivel nacional, no significa nada. Si bien no es pertenece a un estrato denominado como miserable, destina el 70 por ciento de sus ganancias a comer, el 10 por ciento a transporte y el resto a la escuela de los hijos y otras actividades. Victoria, en cuyo apellido encuentra él mismo la contradicción social en la que vive, no tiene descanso. Termina a las 5 de la tarde, luego de hacer lo que le corresponde y otras tareas “que van saliendo”. Ni siquiera descansa los domingos, pues es cuando más lo necesitan. Estudió hasta la secundaria y tiene 40 años, pero está altamente capacitado para el manejo de camiones de carga y tráileres, aunque no ha buscado trabajo ahí “porque los viajes son muy matados”.

El programa de la Cruzada ha destinado un pago publicitario en redes sociales por 2 millones 400 mil pesos, para que la conozcan quienes la necesiten. A pesar de la supuesta buena voluntad del programa, que tiene como objetivo directo paliar la miseria alimentaria de millones, sus acciones más contundentes parecen dirigidas a lo espectacular antes que a lo efectivo, como demuestran sus concursos fotográficos, “México Sinhambre”; el de cortometrajes “En corto contra el hambre”; “Un mural contra el hambre” y de música, “Erradiquemos el hambre”, que cambia boletos a conciertos por productos alimenticios o el de Niños Observadores,  consistente en repartir cámaras digitales a niños para que registren las actividades de la Cruzada.

Los datos que maneja la Cruzada son reveladores pero cuestionables. Así, para el Estado de México la Federación indica que Acambay tiene el 26.31 por ciento de su población en pobreza extrema; Almoloya de Juárez, 10.81; Atizapán de Zaragoza, 3.13; Chalco, 10.37; Chimalhuacán, 12.02; Ecatepec de Morelos, 5.63; Ixtapaluca, 4.72; Ixtapan del Oro, 31.43; Ixtlahuaca, 22.71; Jiquipilco, 22.12; Naucalpan de Juárez, 3.94; Nezahualcóyotl, 4.37; Nicolás Romero, 6.10; La Paz, 7.04; San Felipe del Progreso, 37.65; Sultepec, 40.09; Tecámac,   3.78; Tejupilco, 29.12; Temascalcingo, 26.09; Temoaya, 20.40; Tenancingo, 15.54; Texcoco, 7.15; Tlalnepantla de Baz,  3.68; Toluca, 6.47; Tultitlán, 3.74; Villa Victoria, 25.19; Zinacantepec, 15.11; Zumpahuacán, 36.98; Cuautitlán Izcalli, 2.51; Valle de Chalco Solidaridad, 10.34; Luvianos, 37.81 y San José del Rincón, 38.40.

Atizapán, Chalco, Ecatepec, Naucalpan, Neza, Tlalnepantla y Cuautitlán son algunos de los municipios más poblados del Edomex y del país. Los anuncios en medios de comunicación informan que hay 7 millones y medio de mexicanos en condiciones de pobreza extrema, aunque datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social del 2010 apuntan que nada más en la entidad había registradas 7 millones de personas, casi 48 por ciento del total de la población estatal. Este tipo de pobreza, la alimentaria, es “la incapacidad para obtener la canasta básica alimentaria, aun si se hiciera uso de todo el ingreso disponible en el hogar en comprar sólo los bienes de dicha canasta básica”, apunta el mismo Consejo.

La Cruzada encontró ya sus primeros obstáculos en los propios políticos priistas. En Veracruz, delegados de ese partido fueron grabados poniéndose de acuerdo para usar los recursos del programa para fines electorales. Destituidos, el programa encontró después una réplica. El periodista Jorge Meléndez recuerda que “antes de que el PAN nos hablara de las mapacherías adelantadas, José Antonio Gurrea había publicado en el periódico El Financiero que de 23 delegados de Sedesol investigados, todos sin excepción eran operadores políticos. Incluyendo el coordinador de delegados, Pedro de León Mojarro. Este, por cierto, había logrado en Zacatecas una votación inusual para Enrique en las elecciones presidenciales. Derrotando en el estado de los Monreal, de fea manera a Andrés Manuel López Obrador”.

La Cruzada por el Hambre deja impávido a José Luis Victoria. Ni lo conoce ni sabe cómo afiliarse, a pesar de habérsele mostrado la página web de aquel programa, ubicada en sinhambre.gob.mx. Esa página informa que se puede participar con donaciones individuales a los centros de acopio de la Secretaría de Desarrollo Social, además de que las donaciones empresariales son deducibles de impuestos. En una primera etapa, 400 municipios están contemplados para ingresar al programa, que se perfila como una de las insignias del gobierno de Enrique Peña, aunque despierta dudas razonables porque su estructura se basa en entregar alimentos pero no genera condiciones para acercar la educación, el empleo y las derramas económicas en las regiones donde hace falta. Partidos políticos opositores no tardaron en concentrar una relación entre el padrón electoral de los municipios participantes y el apoyo entregado, como sucede con los del Valle de México y la Zona Metropolitana que, junta, entrega una población de casi 21 millones de habitantes distribuidos en tres entidades.

Mientras los parámetros para ser catalogado como “pobre” se deciden y publican, por un grupo de expertos convocados para echar a andar el programa, los que viven en miseria deben sobrevivir un día más. Victoria entrega a su familia, al final del día, 70 pesos que serán usados para la jornada siguiente y que mientras debe proveer la merienda y las diarias necesidades.

– ¿Cómo se sobrevive un día con 70 pesos para una familia de 5 integrantes?

– No se puede. Todos aportamos, los 12 que vivimos acá ponemos algo de dinero que compartimos. N se ahorra nada o un peso o dos, lo cual no alcanza ni para un chicle, pero si mantenemos la unión familiar, al menos salimos diariamente de los problemas más urgentes.

– ¿Cuántos años ha trabajado así?

– Desde chavo, hasta que luego ya no pude seguir estudiando porque debía ayudar de tiempo completo a la familia. Peor ya me acostumbré a que casi nunca me ha ido bien. Bueno, solamente cuando me cae una chambita por fuera, pero es muy esporádica porque ni tiempo tengo para otras cosas, además. Los compañeros dicen que mejor me preocupe por conservar mi trabajo, aunque gane poco y trabaje mucho tiempo.

– ¿Y si busca otro?

– No hay para lo que yo sé hacer, aunque no he buscado, pero es más difícil para mí porque ya no soy joven.

– ¿Por quién votó?

– Por nadie, aunque me dijeron que votara por el PRI. No fui porque estaba dormido y no me interesa. Pero los de mi familia sí votaron por los del PRI porque luego los ayudan con cosas.

– ¿Otros partidos le ofrecieron algo?

– No, pues no. Nada más que las cosas iban a cambiar si ellos ganaban, pero yo digo que nunca han ganado y no iban a ganar nada más porque sí esta vez. Si hubiera trabajo bien pagado, nadie necesitaría de los políticos o de sus promesas como la Cruzada.

No hay nada nuevo bajo el sol. El PRI del Estado de México mantiene un programa de apoyo alimentario y entrega cada mes despensas a las familias afiliadas, como parte de promesas de campañas anteriores. Contra lo que se pudiera esperar, ha cumplido hasta la fecha y de hecho hace planes para captar a madres solteras en programas económicos. El PRI además provee de útiles escolares y aporta becas escolares. El clientelismo electoral es evidente, y lo hacen todos los partidos políticos en distintas modalidades. No cambian la realidad mexicana ni combaten hambres o pobrezas. Su éxito radica en aprovechar la necesidad ciudadana.

En la corte del rey Eruviel

* Quienes hayan presenciado –¿bendito internet?- la transmisión por la red de la develación de la leyenda en “letras de oro” -¿será cierto?- “Centenario del Ejército Mexicano, 1903 – 2013” en los muros de honor del salón de sesiones plenarias de la sede del Congreso estatal podrán confirmarlo. Lo que se vio, toda proporción guardada, no fue más que el ceremonial de una corte casi medieval –no de la Ilustración, todavía peor- para halagar al casi rey que tenemos por Ejecutivo.

 

Jorge Hernández

La celeridad con que ésta y pasadas legislaturas estatales han dado trámite –que incluye la aprobación- a las iniciativas legislativas del gobernador en turno les han ganado diferentes críticas, especialmente ser su mera oficialía de partes o ventanilla de trámites. Otras veces, sin embargo, se han expuesto con mayor crudeza a una mayor y en realidad más cercana a su verdadera naturaleza: no han sido sino la corte del monarca de ocasión.

Quienes hayan presenciado –¿bendito internet?- la transmisión por la red de la develación de la leyenda en “letras de oro” -¿será cierto?- “Centenario del Ejército Mexicano, 1903 – 2013” en los muros de honor del salón de sesiones plenarias de la sede del Congreso estatal podrán confirmarlo.

Lo que se vio, toda proporción guardada, no fue más que el ceremonial de una corte casi medieval –no de la Ilustración, todavía peor- para halagar al casi rey que tenemos por Ejecutivo.

Las formas lo denuncian, a menos que no se quieran ver y prefieran justificarse con papel en mano –el reglamento del poder Legislativo-.

Se trató de una sesión solemne para develar esa leyenda con la que se pretende homenajear a las fuerzas armadas del país, que a principios de este año cumplieron sus primeros cien años de existencia. La propuesta fue del propio mandatario estatal, argumentando que es una de las instituciones más nobles del país que, gracias a sus lealtades, han contribuido al desarrollo y progreso, como también a la paz y estabilidad social.

Lo de menos es hacer aquí un recuento incluso breve para mostrar que esta es una verdad a medias, y su historia se empaña también con páginas poco presentables. Pero no es el caso, se entiende que este dichoso centenario es ocasión propicia para tratar de minimizar los daños colaterales que su actuación en el combate al narcotráfico ha dejado, y justificar su permanencia en las calles y en esta lucha.

Así que homenajes aparte, lo que queda es una expresión más de cómo el Legislativo –junto con el Judicial- sigue siendo un apéndice del Ejecutivo, otra de sus dependencias u organismos auxiliares, ciertamente su ventanilla de trámites legislativos.

Veamos primero cómo, tratándose de un acto de esta supuesta soberanía popular, son los elementos del gobierno estatal los que lo organizan y diseñan a su gusto, desde la vigilancia y resguardo de sus espacios y edificios, la logística de la transmisión y difusión hasta los invitados especiales, el protocolo y la hora en que ha de realizarse.

Después cómo la sesión principia con la designación de una “comisión de protocolo” para ir por el Ejecutivo y sus invitados hasta palacio de gobierno, como si no tuviera que ser exactamente lo contrario, que el gobernador se apersonara directamente a las puertas de la sede legislativa. Más adelante con todos de pie, los legisladores, le brindan sonoros aplausos a su entrada al Salón de Plenos, olvidando justamente que ahí todos son iguales, que para eso la Constitución ordena la división de poderes.

Seguidamente cómo le hacen lugar destacado en la mesa directiva, por sobre los diputados que la integran, afirmando indiscutiblemente la sumisión que le guardan.

Pero si las formas llegan a ser lamentables, los discursos lo son más. Saludos afectuosísimos, bienvenidas grandilocuentes, reconocimientos inverosímiles abundan a lo largo de seis a diez minutos que cada orador se toma para leer sus presuntos “mensajes”. En realidad no hacen más que rendir pleitesía al emperador por seis años, si hemos de conceder un mínimo de razón al intelectual orgánico Enrique Krauze.

Y en este lapso, el que dura la presencia del mandatario en la Cámara de Diputados, toda otra actividad se paraliza por completo. Nadie puede entrar ni salir, transitar con libertad por pasillos ni salones, por oficinas ni demás. Y cuidado si alguien se atreve, que para eso los vigilantes se pintan solos.

Ha de terminar el ceremonial para que todo vuelva a la normalidad; ha de abandonar el espacio el Ejecutivo para que la vida siga.

¿Era necesario? ¿Los diputados tenían que hacerle la corte al mandatario para celebrar al ejército? ¿Dónde, cuándo las formas republicanas dieron lugar a un remedo de ceremonial imperial a todas luces innecesario e injustificado?

Para entenderlo tal vez habría que buscar las respuestas en las propias prácticas legislativas, empezando por la que replica también un orden imperial: en la Cámara hay también un personaje que siguiendo el escalafón de tiempos coloniales tendría que llamarse virrey, aunque por sus modos y acciones no sólo de ahora sino desde que alcanzó un sitial en el espacio público apenas merecería llamarse reyezuelo.

Si bien la ley del poder Legislativo le confiere al presidente de la Junta de Coordinación Política numerosas atribuciones en todos los ámbitos de su estructura y funcionamiento –algunas deberían revisarse, por cierto, sobre todo las que le permiten el despido de servidores del Congreso-, nomás porque sí se arroga otras que nada tienen de republicanas, tolerantes, plurales e incluyentes.

Este remedo de monarca es en el Legislativo lo que a nivel estatal el gobernador.

No debería sorprendernos, entonces, que lo adulen como si fueran su corte imperial. Después de todo entre sí las relaciones republicanas y democráticas tampoco existen.

El prestanombres

* “El caso de Luis Miranda es especial, además de amigo personal de Peña, conoce el manejo de las cuentas y la deuda pública, pues se encargó —con Luis Videgaray Caso, a la sazón ejecutivo estrella de la empresa Protego de Pedro Aspe Armella— de renegociar la deuda mexiquense en el sexenio montielista”, explica el periodista Francisco Cruz, en el libro los Golden Boy´s, escrito por él en el 2012 y publicado en Editorial Planeta.

 

Francisco Cruz Jiménez

A Luis Miranda también se le imputó su participación en desvío de recursos, lavado de dinero y delincuencia organizada al prestar su nombre para que Arturo Montiel comprara inmuebles. Se le documentaron las 123 propiedades en el Estado de México a nombre de sus familiares. Sin embargo, el 13 de enero del 2006, la Procuraduría estatal, dirigida por Alfonso Navarrete Prida, otro de los Golden Boy’s montielistas, exoneró a Montiel, la familia de éste y al propio Miranda Nava.

La versión que Navarrete ofreció fue precisa: “José Luis Cortés Trejo, décimo quinto regidor de Tlalnepantla, presentó ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) un escrito con fecha 6 de enero del 2006, en el cual pretendió desistirse de su denuncia con el argumento de que la misma fue presentada por él, basada en notas periodísticas y a través de internet, y que no le constan los hechos materia de la investigación […] dentro del marco legal, la Procuraduría está abierta a entregar copia de la Averiguación Previa a cualquier institución legalmente competente que lo solicite y así dejar en claro que la actuación de esta dependencia, fue en todo momento apegada a derecho”.

Cortés también entregó la lista de las 123 propiedades de la familia Miranda en la PGR, donde se abrió una investigación paralela. La denuncia del entonces regidor fue desestimada por la PGJEM, que citó a Miranda a declarar. Según la Procuraduría, el investigado rechazó las imputaciones y que sus familiares fueran dueños de las propiedades mencionadas. Presentó papeles de 23 de ellas, que sí eran de su familia, de las cuales 15 estaban escrituradas antes del 16 de septiembre de 1999, cuando Luis ingresó al servicio público.

Sólo dos propiedades acreditó con su nombre, registradas en 1983 y 1991, respectivamente. Otras tres tienen registros de 2001 a 2004, pero uno de ellos, del 3 de junio del 2002, correspondía a Luis Enrique, aunque a través de un poder “que se le otorga como representante legal de una empresa, en la cual participa con 30 acciones”. Con respecto a una casa en Tonatico, “su actuación en el mismo quedó acreditada y fue como poderdante, no para sí, sino para otra persona”.

Se estableció ministerialmente que, en la relación de 123 inmuebles presentada por el denunciante, Cortés Trejo, aparecen varios registros repetidos y Miranda Nava señaló que la mayor parte de los propietarios que aparecen en la lista no son sus familiares, a pesar de llevar apellidos similares, es decir, que se trata de homónimos, concluyó la procuraduría.

Respecto a Montiel, se presentó a declarar el 11 de enero de 2006, “acompañado de su abogado, respondió al interrogatorio formulado por el agente del Ministerio Público y negó los hechos que se le imputan. Declaró trabajar desde los 13 años en actividades empresariales, manifestó haber iniciado su vida laboral con su padre, quien fue concesionario de una cervecería y de varias marcas de refrescos en Atlacomulco, haberse desempeñado como director general del primer auto-lavado de vehículos automático en la Ciudad de México, siendo aún estudiante universitario; haberse dedicado al negocio de engorda de ganado, venta de autos usados y desde 1979 como accionista de una importante firma fabricante de cocinas integrales, proveedora de grandes empresas nacionales y transnacionales, a invitación de uno de sus profesores universitarios.

”Señaló que en 1982 creó una empresa dedicada a la explotación de materiales pétreos (Calefa Construcciones S.A.) habiendo vendido su parte accionaria en 1992; que entre 1982 y 1989 se dedicó a la construcción y venta de viviendas de interés social, interés medio y residencial en Toluca y Metepec, particularmente en los fraccionamientos conocidos como Residencial Las Flores y Residencial Los Cedros, que personalmente escrituró a nombre de los compradores ante notario público; señaló que participó en la construcción del centro comercial denominado Plaza Las Américas, en conjunto con empresarios michoacanos, dedicados a la construcción de salas de exhibición de películas; en el año de 1982, se dedicó también al transporte de carga y materiales para construcción para lo cual creó, junto con otras personas, una empresa que se liquidó a la muerte de uno de los accionistas.

”En 1984 creó la empresa Desvastes y Trefilados, S.A., cuyas acciones fueron vendidas a principios de los 90; señaló haber fungido como consejero y vicepresidente de la Asociación de Industriales del Estado de México y por su vinculación con ese sector, haber sido invitado a fungir como secretario de Desarrollo Económico en la administración de Emilio Chuayfett Chemor. Textualmente manifestó que ‘todo lo anteriormente señalado me permitió consolidar un patrimonio y una sólida posición económica antes de desempeñar el alto cargo como gobernador constitucional del estado de México, como queda acreditado con toda la documentación que exhibo y con las declaraciones de manifestaciones de bienes que por alta presenté ante la Secretaría de la Contraloría del Estado de México, declaración patrimonial que, reitero, fue certificada por Notario Público’”.

Montiel aceptó “haber adquirido, a través de Luis Enrique Miranda Nava, un inmueble en Tonatico; ello debido a que Miranda tenía una mejor relación con los señores Visetti, propietarios del inmueble y pudo obtener un mejor precio, agregó que dicho inmueble fue declarado en su oportunidad en su manifestación de modificación patrimonial”.

Al final, la Procuraduría estatal determinó que, “por todos esos hechos comprobados, la Dirección General de Responsabilidades de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, encargada de la indagatoria, ha determinado la reserva de la averiguación previa, al no encontrar datos que acrediten el cuerpo del delito y la probable responsabilidad en la comisión de los delitos de peculado y enriquecimiento ilícito por parte de Arturo Montiel, su esposa Maude Versini; la señora Paula María de Jesús Yáñez Villegas y el licenciado Luis Enrique Miranda Nava, ex secretario de Finanzas y Administración del gobierno del Estado de México”.

El Barco Ebrio

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El gobernador del Estado de México quiere arreglar todos sus pendientes. No los de los ciudadanos ni los suyos como administrador general. Quiere arreglar su vida personal. Y tiene que hacerlo antes de irse, pues esta vez va en serio que lo renuncian antes de septiembre del 2013. Desde la Federación le ha llegado la orden de que empiece a guardar sus efectos más queridos y prepare una relación sobre lo hecho y los pendientes, pues se le reinstalará, probablemente, como embajador en alguna remota isla o en un exótico país donde siga cobrando por su trabajo y experiencia en el arte de nada hacer y que no se vea como una expulsión o regaño. Luis Videgaray, el secretario de Hacienda y uno de los que mandan en este país no está contento con el señor Ávila. Y dicen en su oficina que ni siquiera se trata de cuestiones laborales, sino de algunas cosas privadas que no se han sabido manejar. Eruviel puede hacer de su vida un cacahuate, dicen en el DF, mientras no interfiera con los programas de Peña Nieto ni con los cotos de poder del Grupo Atlacomulco.

 

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Desde finales del año pasado dan como ido a Eruviel Ávila y por lo pronto le han quitado su equipo original de trabajo. El doctor, que así le dicen los que lo aprecian, se siente abandonado y, peor aún, traicionado en la confianza que había depositado en el Grupo Atlacomulco.

 

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Eruviel sabe que las cosas iban a salir así, pues eran parte del trato que lo llevó a la gubernatura. Y para quienes se apuntan a sustituirlo, el mensaje está claro: con nosotros o contra nosotros.

 

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Los nombres que se manejan para suceder al doctor son varios, pero apenas son dos los más sonados y con reales posibilidades. El primero es el de Ernesto Némer Álvarez, ex secretario de Gobierno del Edomex y couch permanente de Rosario Robles, la funcionaria federal que todo lo quiere resolver con Pepsis, twitter y cámaras digitales. El otro es el alcalde Huixquilucan, Carlos Iriarte Mercado, amigo de todos los que deben ser amigos. De amplia trayectoria pública, donde también ha cosechado sus escándalos en los tiempos en que era policía y al lado de amigos como Rubén Mendoza Ayala, debe su éxito, si es que eso existe en la política y en el PRI, a don Arturo Montiel Rojas, el creador de los Golden Boy’s mexiquenses y que ahora ocupan, la mayoría, los cargos donde el país se mueve. Amigo del presidente Peña, Iriarte sería el gobernador ideal. Es amigo, leal, habla cuando debe y calla cuando lo ordenan y siempre ha estado a favor de quien tiene la voz de mando.

 

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La vida privada de Ávila es algo que a nadie le interesa pero sólo uno, él, se ha encargado de que se escurra entre las puertas de su hogar y llegue a boca de malintencionados. Hacen mal quienes lo critican. No se vale.

 

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Mientras Eruviel intenta resolver su futuro político, el presidente Peña Nieto encuentra un solaz en su imposible agenda de trabajo, pues aunque muchos lo duden, pronunciar discursos también es una actividad laboral y por la cual se cobra, aunque nadie devenga lo que él. Y ese solaz llegó en forma de una fiesta, en Yucatán, la semana pasada, donde casaban la actriz de Televisa Ludwika Paleta y Emiliano Salinas, hijo de Carlos Salinas de Gortari. De ella se sabe poco, excepto que es de ascendencia polaca y que su pasión por las novelas le ha llevado un poco a recorrer los caminos de La Gaviota, primera dama de México. De él, que es una especie de newager, motivador profesional, espiritualista que se preocupa por su país y que algo le ha aprendido a su padre, a quien en su círculo cercano aún llaman “señor presidente”.  Esa boda sencilla, pues sólo hubo 600 invitados, reafirma el maridaje entre política y televisión. Allí codeándose con la realeza de los culebrones, estuvieron “el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco; los ex gobernadores del Estado de México, Arturo Montiel Rojas, Emilio Chuayffet y Alfredo del Mazo; Manlio Fabio Beltrones, Enrique Jackson y Jorge Emilio González”, dicen las crónicas.

 

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Peña y su esposa disfrutaron al máximo de este evento y desearon lo mejor de lo mejor a la nueva parejita, que muy ilusionada comienza una vida en común con objetivos que sólo benefician a la sociedad y, si se puede, al México de los necesitados. Si todo sale bien, Carlos Salinas estará invirtiendo todo lo que ha ganado desde 1994 para que se abra un fondo, administrado por un consejo ciudadano extraído del obreraje y de verdaderos representantes populares, para que se dote de escuelas a todas y cada una de las colonias de Guerrero y Oaxaca, nada más para empezar. Luego, Carlos y su carismático hijo anunciarán la entrega de capital contante y sonante como pago para el país que se los ha dado todo, y que tendrá como destino la modernización de los 10 municipios más pobres. Ese fondo será administrado por la ONU, a petición de los benefactores.

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Y ustedes qué dijeron, éste es el nuevo PRI.

 

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En la fiesta, Peña habló con su padrino. Pidió consejo y guía. Estuvieron solos algunos minutos. Uno de ellos regresó a su mesa regañado, con cara compungida pero motivado para hacer las cosas bien, como todo un estadista. ¿Quién de los dos sería?

 

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Los ánimos separatistas de San Pablo Autopan, Cuexcontitlán y Huichochitlán murieron cuando los delegados fueron llamados al ayuntamiento de Toluca para conversar acerca del tema. Las autoridades fueron muy claras. No hay recursos para el pueblo, pero podemos hacer una excepción con ustedes. Así, quienes expresaban a los cuatro vientos que Toluca nunca les había hecho caso, se han retractado a cambio de cargos en el municipio. Para empezar les dieron su hueso como ayudantes de los secretarios de los regidores. Nada mal para los aprendices de Judas.

 

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Pero los reclamos de aquellos pueblos son reales. Los delegados, instrumentos políticos, nada más, no pueden ocultar que sus representados están hartos. Defraudados, quienes saben que viven en pobreza aunque trabajen 16 horas diarias y ven sus tierras perdidas a pesar de todos sus esfuerzos, se organizan al margen del priismo. Suerte para ellos.

 

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El domingo 21 de abril una extraña forma cortaba el cielo de Toluca. Una especie de cápsula anaranjada caía en el poniente mexiquenses, a las 8 de la noche. Minutos después, un temblor de 6 grados se dejaba sentir en la capital del chorizo. Hasta el gobernador del Edomex, tan distraído por su importante carga laboral, se dio tiempo para comentar el suceso en twitter. “Sobre el supuesto meteorito de Toluca, autoridades no tenemos reporte. Lo que es un hecho, es que para estos días se previó lluvia de estrellas”, dice el representante de los mexiquense. Gratis, lecciones de liviandad.

La expectativa

* Todos cabemos, vivos o muertos, ya sea en las páginas de la revista Hola, besando ajenos o propios pero rubios o bien comido y también en las reseñas misteriosas de aquel Blog del Narco, ventana abierta para que nadie se olvide.

 

Miguel Alvarado

Estados Unidos prepara su siguiente guerra con la meticulosidad de un artista del Renacimiento. El negocio más grande del mundo está en manos norteamericanas y cada año activa economías y concede nuevos territorios al hambriento imperio. El centro del mundo se rasca las viruelas.

En México, la eterna guerra por las drogas continúa ignorando los números del presidente Enrique Peña pero sigue estricta el plan que convierte al país en proveedor mundial de narcolépticos y nada más. La oficialidad miente con la verdad cuando su vocero, Peña, suelta las frases hechas. Él, que vive en su propio país, apenas entiende al mexicano de a pie, aunque haya andado kilómetros en campañas y mítines. Orgulloso, viaja por el mundo con tarjetas prepagadas y exhibe, como es su obligación, lo que el país puede vender, aunque el dinero que recaude nunca llegue completo a los fondos públicos. De lo otro ni hablar. Su estado, el de México, se debate en la inoperancia burocrática, ocupada en asentarse todavía, con un gobernador, Eruviel Ávila, que apenas se atreve a seguir al pie de la letra los entredichos oficiales.

Ser mexiquense no ha sido fácil estos últimos años. Toluca, convertida en capital criminal de primer orden, ha irrumpido en el narcomapa del México oscuro con fuerza inusitada, referida desde el sur, la frontera michoacana y el trasiego en aeropuertos y carreteras de los valles de Toluca y México. La ciudad experimenta el cambio mientras la azota una ola de calor y cambios climáticos iracundos. El eje carretero de la urbanización está controlado. Las avenidas Juárez, Morelos, Carranza e Independencia son visitadas por ecuánimes matones provistos con el don del convencimiento. Los pequeños y algunos medianos comercios deben pagar para seguir trabajando y el fenómeno del encarecimiento puede culpar directamente al crimen organizado. Todos los aumentos a productos llevan incluidos el costo de la amenaza. Tortillas a 23 pesos el kilo; huevo a  30 pesos; cigarros a 43 pesos. Nadie compra. Ahora Metepec, el vecino rico de la capital, no es una opción solamente para empresarios y grandes emporios. La migración a un municipio que encontró la manera de crecer a pesar del narcotráfico es indetenible, como parece serlo el comercio ilegal de discos, controlado por el cártel de La Familia y la policía federal en el valle de Toluca. Metepec enseña que narcos, políticos y empresarios pueden convivir de manera pacífica y a veces confundirse unos con otros sin tantos riesgos. Toluca seguirá su ejemplo, pero le falta aún.

Así quedas y nada más. Tirado en el suelo, sobre un pequeño caminito de sangre. Ni siquiera parece que estuvieras dormido porque tienes la boca abierta y bajo la cabeza el descomunal charco. Eres moreno y hasta en eso cumples el estereotipo del vencido. Llevas tu sudadera verde pistache con el frente en negro, con una “R” al estilo de La Barbie. Está sucia porque andabas huyendo o eres indigente y apenas te agarraron te arrastraron por el suelo. Es como en la escuela. Los grandes o los gandallas se aprovechan en el recreo. Es una obligación molestar. Sólo que acá, en Neza, el miércoles 27 de marzo el recreo abarcaba todas las calles cercanas al palacio municipal y el juego sólo podría jugarse una vez. Tú perdiste o te perdieron. De nada sirvió que llevaras tus pants negros de naylon con los que solías trabajar y dar el rol cuando algo traías entre manos. Nadie puede creer que seas un narcotraficante peligroso. Bueno, tal vez peligroso pero se te nota que hay otros más poderosos que tú. O más rápidos. Tan es así que estás muerto, tirado en una calle de Neza sin zapatos y a la vista tus calcetas negras de tela que a lo lejos parece de fina hechura. De las rodillas para abajo alguien te envolvió una colcha verde con grecas blancas, de esas que todos tenemos o tuvimos alguna vez. Pero alguien te la quitó para mirarte a los ojos y la dejó mal puesta, amarrada casi a la altura de tus rodillas. De tu rostro mejor ni hablar, pero si dijéramos algo, te pondríamos la boca abierta, como si quisieras exhalar aire en el momento y lo único que encontraras era una bala o la negrura o lo que haya. Y los ojos. Abiertos para que te des cuenta de que nunca miraste para arriba, donde estaban las estrellas. Cerca, a dos metros algunos piadosos te pusieron tus veladoras y tu cuerpo relumbró, ya sin quejas ni maldiciones, sino en paz como la paz que imaginabas y que ninguno podría describir. Ya. Suelta las manos, ya no importan demasiado. El terrorífico pero, en fin, valiente Blog del Narco, http://www.blogdelnarco.com, resumió tu muerte de la manera más correcta. “Paramédicos de la ambulancia RM 110 de Rescate Municipal de Nezahualcóyotl atendieron la emergencia para auxiliar al hombre baleado, pero sólo confirmaron su muerte debido a los impactos de bala que recibió en la cabeza y en la espalda”.

Esta escena es la que obvian las estadísticas y no entienden los números hasta compararlos, referencia inútil, con la escena del crimen. Ningún sistema de contabilidad es tan certero como la foto, que refleja la matanza de mexicanos, narcos o no, mientras el presidente se toma la foto en Huixquilucan, él mismo como fotógrafo, él mismo como target jetsetero.

La Nación Peña Nieto es para todos. Es para Bárbara, la niña asesinada que la Procuraduría olvidó en algún registro en Cuautitlán Izalli; el hombre tirado en Neza cuyo nombre nadie supo; los colgados en un puente de Atizapán que alguien debió lanzar a cierta hora; el paraíso culinario de la hija de Ernesto Nemer y Carolina Monroy en Metepec, que reseña el diario Alfa, también culinariamente: “todo está dispuesto para que el próximo comedero político de moda, sea el exclusivo restaurante bar Casa Senzo, propiedad de Verónica Nemer y su esposo Gerardo Gámez, que abrirá las puertas en unos cuantos días en Metepec. La obra es espectacular. Impresiona por sus dimensiones, belleza arquitectónica y magnífica ubicación. Está en el 417 de Comonfort, muy cerca de Providencia, en Metepec. Ocupa el terreno y algo más, de lo que antes fue el uruguayo Cantegrill. Se calcula que la inversión fácilmente puede rondar en el millón de dólares o más”.

México cumple la expectativa. Todos cabemos, vivos o muertos, ya sea en las páginas de la revista Hola, besando niños ajenos o propios pero rubios y bien comido y también en las reseñas misteriosas de aquel Blog del Narco, ventana abierta para que nadie se olvide.

Retratos mortales

* El Estado de México tiene su propia realidad y a nadie le gusta. Los diversos grupos apuntan 200 homicidios dolosos contra las mujeres en un año, pero 50 más catalogados como feminicidios, según el Comité Pro Derechos Humanos del Estado de México.

 

Miguel Alvarado

Delia Rojas, madre del ex gobernador mexiquense Arturo Montiel, murió a los 92 años en su casa de Toluca, el 15 de abril del 2013. En un hospital de la ciudad, pasó sus últimos momentos en compañía de su familia, quienes esperaban ya el desenlace. No todas tienen la fortuna de vivir y morir en esas condiciones. En el Estado de México, en el 2013, se reportan más de 100 desapariciones de mujeres, aunque en tres años son más de mil los casos registrados.

Enrique Peña, presidente de México, entregó su administración cuando era gobernador mexiquense con 922 feminicidios, en el 2011. Esta cifra se fue diluyendo en un extraño conteo que primero segmentó aquel bloque en meses y luego en años. Para el primer trimestre del 2013 sólo se recordaba 7 casos de feminicidio y desde marzo del 2011 el conteo recomenzó con 119, 27 de ellos sin resolver.

Las confusiones están documentadas. En junio del 2012, el diario El Universal, con datos oficiales, decía que hasta esa fecha había 77 casos. En agosto del 2012, el mismo medio indicaba que había 90 muertas, pero estaban resueltos 78 casos. Al término del 2011, las muertas eran 227, aunque para marzo de ese año, la PGJEM señalaba que tenía resueltos el 83 por ciento de los casos.

La violencia mortal contra las mujeres no tiene su origen en esta administración, ni tampoco en la de Peña Nieto, pero sí fue en la del sobrino de Montiel cuando las cifras se dispararon, a pesar de que en el sexenio de Arturo experimentaron la primera gran escalada, que fue minimizada por el entonces procurador estatal, Alfonso Navarrete, hoy secretario del Trabajo federal. Los casos eran tantos o más como los de Ciudad Juárez, que en el periodo 1999-2005 ocupaba las informaciones centrales del tema. El gobierno mexiquense explicaba que la mayoría de los casos eran clasificados desde el reporte médico, pues las mujeres acudían a hospitales antes que a la justicia. Allí, se describían las lesiones pero no las causas, por lo que la violencia femenina fue burocráticamente confundida con un problema de salud pública. Navarrete Prida es uno de los funcionarios públicos que desarrolló su trabajo a la sombra del grupo de Arturo Montiel y Enrique Peña.

El feminicidio está explicado como el crimen contra una mujer por situaciones de género y que sucede cuando un hombre asesina porque la mujer gana más que él, situaciones de celos y otros. Pero los crímenes están presentes en todo el país, donde organizaciones y activistas reclaman a la Federación su inacción al respecto. Morelos, uno de los estados más pequeños, reclamaba en voz de organizaciones de mujeres los números rojos: “en 13 años, del 2000 a abril de 2013, se han encontrado 357 cuerpos de mujeres abandonados en calles, baldíos, barrancas, zonas de construcciones, ríos, cuartos de hotel o casas de seguridad, muchas de ellas atacadas en sus hogares”, informa la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos en una carta a Peña Nieto.

El Estado de México tiene su propia realidad y a nadie le gusta. Los diversos grupos apuntan 200 homicidios dolosos contra las mujeres en un año, pero 50 más catalogados como feminicidios, según el Comité Pro Derechos Humanos del Estado de México.

Otras cifras revelan un panorama muy conocido pero olvidado entre la información oficial, que los gobiernos difunden acerca de sus logros. “Cien de los 125 municipios del Edomex tienen una tasa de asesinatos de mujeres por encima del promedio nacional. Casi el 23 por ciento de todos los asesinatos se registran en nuestro Estado”, recuerda una página en Facebbok dedicada a combatir la violencia de género, “¡No más FEMINICIDIOS en el Estado de México!”, en la dirección http://www.facebook.com/groups/122103887807143/?fref=ts.

Otro muro, el Frente Femenino contra feminicidios. Edo. Méx en la dirección http://www.facebook.com/groups/FFCF.Edomex/?fref=ts, recuerda el caso de Bárbara, desaparecida un año y ocho meses y encontrada a dos kilómetros de su casa, en Cuautitlán Izcalli. Este caso representa la forma más común de actuar de los responsables de las búsquedas. El cuerpo de la mujer había sido encontrado dos meses después de desaparecida, pero los responsables del Servicio Médico Forense del Centro de Justicia de Cuautitlán no reportó el cadáver, que permaneció en calidad de desconocido mientras los padres buscaban a la hija por toda la entidad. Buscaron en bases de datos escritas a mano porque no se cuenta con estructura electrónica y finalmente la madre la localizó en una fosa común de un panteón local, identificándola primero por la ropa y después por las pruebas de ADN. Hallar a desaparecidos en el Edomex enfrenta también la incapacidad de las autoridades responsables, pues quienes encuentran a sus parientes son precisamente los familiares en la mayoría. Por Bárbara, la Procuraduría estatal había ofrecido una recompensa, la primera en su género, por 300 mil pesos en octubre del 2012. La ausencia de bases de datos y el silencio de los empleados, quienes no informan sobre procedimientos y ni siquiera de las direcciones de los centros forenses, ralentiza la búsqueda y la vuelve poco menos que imposible. A veces, sólo los golpes de suerte o el dinero de particulares resuelven los casos. Las estadísticas no pueden transmitir la pena de los familiares, pero a veces algunos hacen público su duelo, como la carta escrita por los padres de Bárbara.

“Hoy, a 20 meses de ardua búsqueda, de frustración, dolor y lágrimas… mi Pequeña, te hemos encontrado, no como nosotros (papá, mamá, hermanas, familia y amigos) queríamos, pero al fin dimos contigo, mi amor. Nunca estuviste perdida en tus cobijas y no siempre fuimos escuchados pero la fuerza, inteligencia y determinación de tu madre dio el fruto de encontrarte.

“La última que nos hicieron, un malnacido te quitó la vida aproximadamente entre el 15 y 20 de septiembre del 2011 y te arrojó en un baldío… no es consuelo pero agradezco al Señor que no sufriste más que unos días.

“Discúlpanos por nuestra ineficiencia y tardanza de 19 meses en encontrarte… pero otros burócratas malnacidos que no realizaron su trabajo y te mandaron a una FOSA COMÚN en las peores condiciones, nos obstaculizaron… pero no importó, finalmente te encontramos y recuperamos como te lo habíamos prometido y en breve estarás al lado de tus abuelitas, abuelitos y tíos.

“Gracias a algunas autoridades que nos auxiliaron y apoyaron siempre, pero a otros mis reclamos en sus fallas, errores, omisiones, maltratos y demás, lleven en su conciencia lo que han y no han hecho y a las puertas de San Pedro… no pregunten por qué no se abrirán para ustedes, porque estoy seguro que la justicia se aplicará en todas partes.

“Así también, nuestro eterno agradecimiento a todos aquellos que nos apoyaron y acompañaron en este terrible trance, sólo me queda pedirles que no te olviden ni olviden a tantos desaparecidos y sus familias que sufren su ausencias, les pido no voltear la cara y seguir desde su trinchera ayudando.

“Hoy nuestra lucha cambia y te aseguro y prometo que se hará justicia, tanto para quien te arrebató el último suspiro como (para) aquellos ineptos que no cumplieron con su labor para impedir lo que te sucedió y lo que nos hicieron durante 20 meses.

“Nosotros necesitamos recargar fuerzas y nos daremos un tiempo para reiniciar y asegurarnos que tendrás la justicia. Te prometemos y que siempre te hemos cumplido… que así será.

“En breve indicaremos dónde y cuándo dispondremos de los servicios funerarios.

“Descansa en Paz, mi AMOR.

“Familia Reyes Muñiz”.

Este caso dio pie para que el padre de Bárbara, Alejandro Reyes Aceves, demandara penalmente a la Procuraduría estatal, “contra… quien resulte responsable por la omisión de recibir el cuerpo de su hija y no reportar su hallazgo, ni realizar la pruebas genéticas para ayudar a su localización”, difundieron medios.

Mientras, el presidente Enrique Peña declaraba el 16 de abril desde Monterrey que han bajado diversos delitos en el país, sin decir cuáles, cómo o dar cifras. Según el procurador general, Jesús Murillo, el presidente se refería al homicidio. Pero lo mismo hace la alcaldesa de Toluca, Martha Hilda González Calderón, cuando habla de la inseguridad en la ciudad. Par su ayuntamiento, este tema es una cuestión de percepción, y que puede ser visto desde distintos ángulos. Peña y su equipo parecen vivir en otro país, donde las inversiones son posibles, el ahorro es una realidad, la miseria alcanza apenas al 10 por ciento de la población y la cruzada contra el hambre integra a los grandes monopolios, que ofrecen atole, Pepsi y una cámara digital como armas para combatirla. Más preocupado por las formas, el gobierno federal ha desterrado el narcotráfico de la agenda pública de prioridades y minimiza la miseria con datos que apenas retratan a un sector. Quienes gobernaron el Edomex con Peña lo hacen ahora en México. Las cosas no tendrían por qué cambiar y los mil ejecutados por mes que registra su administración plantean preguntas que más bien se entienden como explicaciones.

Según el informe Violencia feminicida en México: características, tendencias y nuevas expresiones en las entidades federativas, el 2010 fue el año más cruento porque se registraron 6.4 feminicidios diarios. “En materia de violencia contra las mujeres, el número de violaciones denunciadas por 100 mil mujeres aumentó entre 2005-2010, lo cual hizo que para ese último año el Estado de México ocupara el lugar número cinco a nivel nacional. No obstante, es una de las entidades que presenta la menor proporción de egresos hospitalarios públicos femeninos por causa de violencia”, complementa el mismo estudio, que también informa que el 5 por ciento de las lesiones atendidas en hospitales corresponden a mujeres víctimas de violencia familiar.