Fábrica de sueños

* Los negocios de la familia Maccise repuntaron en la administración montielista y se consolidaron con Peña Nieto. Nunca se pudo comprobar que Montiel estuviera detrás de esas empresas, pero versiones recurrentes lo ubicaban como uno de los socios. Ni falta hacía. El montielato permitió el desaforado crecimiento económico, gracias al cual los Maccise pueden anunciar la propiedad de diarios como Rumbo de México, Estadio Deportes, The News, Revista Cambio, Diario del DF, Green TV, El Reloj de Hidalgo, El Corregidor de Querétaro, El Caudillo de Morelos, El Águila de Veracruz, El Ángel de Puebla y El Libertador de Oaxaca.

 

Miguel Alvarado

El Grupo Atlacomulco obtuvo el poder absoluto de México en el 2012. Luego de exitosas operaciones de rescate a paraestatales en décadas anteriores y bancos en anteriores sexenios, como Imevisión, Banamex, Banca Cremi, Serfín, Bancomer y Banorte, el priismo tardó un año en poner casi todo lo que faltaba a la venta. Repite sin dificultades el modelo aplicado en el Estado de México durante más de 70 años, donde hasta un volcán puede ser privatizado.

La habilidad de sus miembros es directamente proporcional a la desinformación de la ciudadanía, la apatía, confusión, la incapacidad de usar elementos legales a su favor y ganar en la defensa de los bienes públicos. Otros opinan que la fuerza de aquella asociación de empresarios, dirigentes religiosos y políticos radica en hacer creer que no existe. Ese operar en las sombras es más que evidente. El poder público es una heredad, fórmula medieval al estilo de Blackberry y casas de bolsa inexpugnables, como fortalezas del tesoro.

La televisión ha enseñado, como doctrina absurda, que las acusaciones y pruebas de corrupción deben sustentarse con grabaciones casi en directo y que si no se ve en pantalla no existen o al menos no son sustentables. Y todo esto funciona y norma un criterio. Las clases sociales en el país están pulverizadas y todo se reduce a tres niveles casi primitivos pero también perfectos en la escala social: los dueños del dinero y las armas, ni siquiera el 2 por ciento de la población nacional, están por encima de cualquier tipo de ley constitucional; los operadores, una nueva clase de capataces cuyos látigos no son solamente físicos y por último los trabajadores, la esclavitud de hoy, disfrazada de oportunidades, de libertad de elección, de libre tránsito o expresión.

¿Por qué debemos creer a un grupo que siempre ha mentido, fracasado en sus políticas públicas y saqueado el erario? Atlacomulco no significa priismo. Con ellos están inmiscuidos militantes de todos los partidos, asociaciones y extranjeros. El mito de la democracia mexicana siempre ha señalado que el PRI es una fuerza política con un poder mayor a cualquiera de los grupos que lo forman. Esta vez no es así. El PRI aporta la legalidad y da la cara por el poderoso Grupo, pero lo han excluido del enorme negocio que significa el control del país. Basta ver el gabinete del presidente Peña Nieto, revisado a profundidad por el periodista Francisco Cruz en el libro Los Golden Boy’s. Pero ellos no se esconden. Currículas y filias están a la vista de todos, disponibles en sitios oficiales y seguidos en decenas de reportajes. Todos saben quiénes son y a qué intereses responden. El priismo, como ente político, es esclavo del Grupo Atlacomulco.

Así, provoca gracia la lista que la publicación norteamericana Forbes presenta sobre los 10 más  personajes más corruptos de México. Aquella revista, que en el entramado de los más ricos del mundo también incluye a narcotraficantes, es inocente, se lava las manos aunque se da el lujo de poner al tío del presidente Peña, Arturo Montiel, entre los más tenebrosos. La lista no es incorrecta pero ni siquiera perfila el verdadero cuerpo de la corrupción mexicana, globalizada a más no poder y condenada a responder a intereses todavía menos mexicanos que los de Atlacomulco. Parece más bien un golpe que, pasado el tiempo, generará su respectivo apapacho.

Si Montiel es uno de los más corruptos no es porque lo diga Forbes ni las razones que le enlistan sean las únicas. Producto del priismo mexiquense y miembro del Grupo Atlacomulco, a Montiel se le puede culpar de todo, excepto de no seguir la elemental conducta de un político. Desde sus Cocinas Quetzal, hoy afincadas hasta en Polanco, formuló una empresa política personalísima que no le alcanzó para hacerse de la presidencia del país de manera física pero, al menos, sí para negociar la prestancia y galanura de un sobrino muy mediático, que él mismo construyó y que sabía dócil, dogmático hasta el fanatismo. El Grupo Atlacomulco le debe a Montiel parte del pastel presidencial, pero no todo, y pronto comenzará a cobrarle la parte que ya se ha comido. Forbes recuenta que Montiel separó a sus hijos de la mamá, la francesa Maude Versini, de quien está divorciado aunque era una de sus principales impulsoras para Los Pinos. Cuando Montiel abandonó la carrera, también su matrimonio acabó. Versini regresó a París y rehízo su vida. Montiel casó por tercera vez y hasta pudo reaparecer en público, en un foro que lo colmó de aplausos seis años después de que nadie metiera las manos por su figura, luego de ser investigado por enriquecimiento inexplicable, un caso que Alfonso Navarrete Prida, actual secretario federal del Trabajo dio por cerrado al no encontrar pruebas de ninguna especie.

Fue el gobierno de Montiel el que perdió una de las batallas más significativas, junto con el federal de Vicente Fox, cuando no pudo instalar el aeropuerto de la ciudad de México en tierras ejidales de San Salvador Atenco, un negocio que se calculaba en 5 mil millones de dólares en el año 2000. Luego de una represión contra los opositores de ese proyecto en el 2006 y durante el gobierno de Peña en el Edomex, la Federación anuncia hoy que de todas maneras el aeropuerto será instalado en esas tierras, aunque sin necesidad de expropiaciones, según Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones, quien necesita 5 mil 500 hectáreas para la expansión.

Para el Grupo Atlacomulco el aeropuerto representa sólo un negocio más y será tarde o temprano que logre conseguirlo. Ruiz Esparza, Peña y Montiel son algunos militantes distinguidos. La formación de cuadros, como si se tratara de un equipo de futbol que necesita renovar plantilla, es parte de la planeación en los grupos políticos, como lo demuestra el caso de Manuel Velasco, gobernador de Chiapas y quien lanzó una campaña mediática para reforzar su imagen con un costo de 10 millones de dólares. Su administración es un éxito. No cualquiera gobierna el estado más pobre del país y obtiene recursos para aparecer en espectaculares, revistas y redes sociales así como así. Jenaro Villamil, periodista de la revista Proceso, escribe que Velasco inició esta campaña en la revista Cambio, propiedad de la familia Maccise, originaria de Toluca. Empresarios de medios de comunicación, los Maccise siempre han estado del lado del régimen, sin importar apellidos. La filia es fuerte. Reciben algunos de los convenios publicitarios más grandes, sólo por debajo de las televisoras y se les menciona como posibles auspiciadores del tercer canal de televisión en señal abierta. Además son flamantes socios del periódico de ultraderecha El País, en España, una de las publicaciones globales más exitosas.

Los negocios de la familia Maccise repuntaron en la administración montielista y se consolidaron con Peña Nieto. Nunca se pudo comprobar que Montiel estuviera detrás de esas empresas, pero versiones recurrentes lo ubicaban como uno de los socios. Ni falta hacía. El montielato permitió el desaforado crecimiento económico, gracias al cual los Maccise pueden anunciar la propiedad de diarios como Rumbo de México, Estadio Deportes, The News, Revista Cambio, Diario del DF, Green TV, El Reloj de Hidalgo, El Corregidor de Querétaro, El Caudillo de Morelos, El Águila de Veracruz, El Ángel de Puebla y El Libertador de Oaxaca.

El sentido patriótico de los Maccise se impregna hasta en la elección de los nombres, la tendencia aparece desde la razón social y se encarga de las directrices editoriales, meros simulacros informativos impresos como lujosos pasquines a color que no dicen nada, pues ni siquiera se destacan en el arte de la adulación. Y es que para ello se necesita todavía más talento. Completan aquella empresa otros medios, ahora radiofónicos, y que son la cereza a aquel pastel tan cargado de publicidad : Radio Capital, que se escucha en el DF, el área metropolitana y Toluca; Capital Máxima, con cobertura en Chilpancigo, Ixtapan de la Sal e Izúcar de Matamoros y Capital FM, con difusión en Morelos, Villahermosa, Xalapa, Tepic y Colima. Antes de Montiel, la cobertura era sólo para el Estado de México.

Manuel Velasco es, para El País, los Maccise y el Grupo Atlacomulco, la moneda de cambio que sucederá a Peña en la presidencia. Al gobernador de Chiapas, joven pero no tan guapo como el sobrino de Arturo Montiel, le han construido una historia paralela a la del ex gobernador del Estado de México. No es brillante, eso sí, pero su apariencia está diseñada para aparecer en las revistas del corazón que para encabezar un gabinete explicando reformas, proyectos públicos. Es novio de Anahí, una actriz de Televisa y se le menciona continuamente en medios de espectáculo. Su sonrisa es incluyente y cálida. Cercano al pueblo, al menos en sus propios comerciales, no se avergüenza de las distancias sociales, donde él representa el extremo opuesto de la pobreza. Detrás de él, los Maccise, Anuar y Luis, se toman la foto con Juan Luis Cebrián, uno de los diamantes del Grupo PRISA, dueño del diario español, para cerrar alianzas. Y es que no se puede explicar que El País, a pesar de su postura, uno de los medios más rigurosos editorialmente del mundo, se fije en el periodismo deschavetado de los dueños de Radio Capital. “¿Leeremos en El País informaciones sobre actualidad mexicana filtradas con los criterios pro priistas que singularizan a las notas de Rumbo de México? ¿Se mimetizarán los diarios del grupo español con la costumbre de publicar como notas de la redacción informaciones pagadas (aquí les dicen gacetillas) que singulariza a los diarios del Grupo Mac igual que, todavía, a importantes segmentos de la prensa mexicana? ¿Imperarán en la mexicana XEW, copropiedad de Prisa y Televisa, los programas de Radio Capital que es como se denomina la frecuencia que históricamente fue la XELA, que transmitía música clásica y que desde hace algunos años es controlada por el Grupo Mac con una programación anodina y sin audiencia?”, escribe el columnista Raúl Trejo Delarbe sobre el tema.

Es claro que no. Una alianza así no pasa por contenidos sino por relaciones políticas, empresariales. Los Maccise son una de las caras mediáticas de los de Atlacomulco y desde allí se puede negociar. Velasco es un negocio, como lo es Peña y el mismo Grupo PRISA. Los trucos, en esta puesta escénica, tienen una explicación y la más simple es la que prevalece.

Por lo pronto, el gobernador de Chiapas aprovecha algunos espectaculares en Toluca, como el que se encuentra en la avenida Venustiano Carranza, metros antes de la vialidad Vicente Guerrero, para comunicar sus parabienes. Presidencial o no, ha derramado 10 millones de dólares, casi todos  a sus amigos y a cambio ha conseguido atención nacional, aunque no del todo favorable.

Artífices del mal

* Las cuentas pendientes se acumularon una tras otra: el Estado de México se convirtió, en el sexenio de Peña, en santuario para los grandes capos del crimen organizado, mientras el gobierno daba muestras sobre cómo se debe someter a un gremio: en 2008 torció y violó las leyes laborales —además de perseguir, reprimir y amenazar a un grupo de profesores— para impedir la creación del Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México o las cuatro exoneraciones a su tío Arturo Montiel Rojas.

 

Francisco Cruz Jiménez

Consumada la imposición, avalados los resultados por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), desechadas las pruebas de compra del voto, ignorada la denuncia del periódico inglés The Guardian sobre la extraña, para evitar la palabra comprada, cobertura noticiosa de Televisa para favorecer a Enrique Peña Nieto y 72 años después, la profecía se ha cumplido.

Sobre Peña y su ascenso a la Presidencia se han levantado toda clase de sospechas, como dudas sobre sus más cercanos colaboradores, Miranda Nava, en terrenos de amistad, y Videgaray, en el manejo de recursos públicos.

El PRI es un hervidero de versiones: que si Miranda es el operador negro, amo y señor de todos los dineros que los priistas usaron de manera irregular para la jornada del 1 de julio, que Videgaray es un triste parapeto. Y que, también, los recelos son parte del karma ineludible que persigue a los que tienen el corazón a la derecha y lo combinan con profundos conocimientos financieros y estómago todo-terreno.

Desconfianzas hay para enumerar. de la muerte de su primera esposa Mónica Pretelini Sáenz, en circunstancias extrañas, hasta la muerte de Juan Armando Hinojosa García —hijo del empresario Armando Hinojosa Cantú—, luego de que el helicóptero en el que regresaba de una fiesta se estrellara, la noche del sábado 28 de agosto de 2012 en el municipio de Jiquipilco, al norte de Toluca.

Los saldos negros incluyen la ejecución de cuatro guardaespaldas de la familia Peña Pretelini en el puerto de Veracruz, la desaparición y muerte Paulette Gebara Farah, la violenta incursión, represión y violación de mujeres en San Salvador Atenco, la criminalización de movimientos sociales y la invención de delitos para encarcelar a líderes sociales.

El manejo mediático hizo que la profecía “seis gobernadores saldrán de Atlacomulco. Y de este grupo compacto, uno llegará a la Presidencia de la República” se convirtiera en un mito fundante, como establece el doctor José Antonio González en su ensayo La profecía de Atlacomulco: rumor, leyenda y mito mágico-político; pero todavía se debe una explicación sobre el escandaloso número de mujeres asesinadas y desparecidas durante el gobierno de Peña en el estado de México.

Entre 2005 y 2011, durante el peñismo, en territorio mexiquense fueron asesinadas 922 mujeres, mientras que en 2011 se reportaron 600 desapariciones de niñas y jóvenes de entre 10 y 20 años de edad. Pero también destaca la opacidad en la información.

Las cuentas pendientes se acumularon una tras otra: el Estado de México se convirtió, en el sexenio de Peña, en santuario para los grandes capos del crimen organizado, mientras el gobierno daba muestras sobre cómo se debe someter a un gremio: en 2008 torció y violó las leyes laborales —además de perseguir, reprimir y amenazar a un grupo de profesores— para impedir la creación del Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México o las cuatro exoneraciones a su tío Arturo Montiel Rojas.

Las sospechas brotan por donde se mire o donde uno se pare. El miércoles 16 de febrero del 2011 la Auditoría Superior de la Federación (ASF) entregó a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, el informe sobre nueve auditorías practicadas a los recursos federales utilizados por el gobierno del Estado de México en 2009.

Poco alentadores, los resultados mostraron el desaseo con el que manejaba el presupuesto público, debido a que de cada cinco pesos de recursos federales, uno fue malversado, lo que implicaba presuntas violaciones graves a la normatividad, desviaciones, usos ilegales tipificados y posibles daños al erario.

En el Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal se observó como presunto desvío la cantidad de 2 mil 349 millones de pesos, de los cuales mil 198 millones no se transfirieron a Servicios Educativos del Estado de México (SEIEM), 331 millones se utilizaron para pagar a 948 personas que no se localizaron en ningún centro de trabajo del SEIEM.

Con 210 millones se realizaron pagos indebidos a 5 mil 642 trabajadores comisionados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, 182 millones de pesos en apoyos indebidos al sindicato, 150 millones en pagos a personas con siete categorías no identificadas en el catálogo de cargos y puestos, 149 millones en pagos a 92 mil 107 trabajadores por 15 conceptos acordados por un convenio estatal con el sindicato y no registrados en las reglas generales del Fondo de aportaciones para la educación y 44 millones de pesos de productos financieros que no fueron transferidos al SEIEM.

Adicionalmente, dentro de los denominados montos menores, se utilizaron 30 millones de pesos en gastos no relacionados con la educación básica, 25 millones en el pago indebido a 262 trabajadores por honorarios, 19 millones gastados en 361 trabajadores de centros clausurados, 5 millones dirigidos a 115 personas que no se localizaron, 4 millones para pagar a 30 trabajadores que pidieron licencia sin goce de sueldo  y 102 mil pesos en pagos indebidos a siete trabajadores de la educación.

El resultado de las auditorías observa otros rubros como servicios de salud, infraestructura social, fondo de aportaciones múltiples, fondo para la educación tecnológica y de adultos, seguridad pública, fortalecimiento de entidades federativas, fondo metropolitano del Valle de México, entre otros, sin embargo, por cuestiones de espacio en esta columna sólo describimos los referentes a educación.

Este sintético reporte evidencia la forma en cómo se utilizan los recursos públicos en el gobierno encabezado por Peña. La mayor parte de los montos descritos contaba con sus respectivos pliegos de observaciones que son el antecedente para definir posibles sanciones resarcitorias a los funcionarios públicos implicados.

Junto a Peña, siempre estuvo, como consejero principal, su secretario de Finanzas, el doctor Luis Videgaray Caso, un consultor económico de 44 años de edad de quien no se tenían muchas, por no decir ninguna, referencia en el ámbito público, sino hasta que a finales de su administración, Arturo Montiel lo contrató en 2004, un año antes del término de su encargo, para renegociar la abultada deuda del gobierno del Estado de México.

Tecnócrata formado en el equipo de Pedro Aspe Armella —secretario de Hacienda en el salinato y “jefe” de la tecnocracia moderna—, con quien trabajó por varios años en la firma especializada Protego Asesores, Videgaray fue responsable de renegociar aquel 2004 una deuda pública de 30 mil millones de pesos.

La noticia se difundió con todas las de la ley en un boletín del gobierno montielista: “El artífice del milagro cuya negociación se llevó diez meses es la firma Protego, encabezada por Aspe y Videgaray. En tanto, el instrumento será un fideicomiso maestro en el que cabrá la totalidad de la deuda, cuyo respaldo único serán las participaciones del gobierno federal hacia el Estado de México”.

Cuando un reportero preguntó qué pasaría si el futuro gobernador intentaba hacer alguna enmienda, la respuesta fue simple: “El fideicomiso maestro está autorizado para apretar las tuercas, cobrarse a lo chino vía las participaciones federativas; cancelar los beneficios de la tasa fija o reducir los plazos de vencimiento del principal”.

Con esa frase de profeta, impuesto por Montiel, Videgaray llegó al gabinete estatal el 16 de septiembre de 2005. Fue ese el día del inicio del gobierno de Peña. En mayo de 2008, convenció a éste para entrar en otra renegociación, aunque suene a pleonasmo, para renegociar 25 mil 175 millones de pesos, u 87 por ciento de la deuda total.

Pagos incompletos

* Nadie en el magisterio ha demandado el pago completo de los salarios y se ha abstenido la Secretaría de Finanzas de pagar al maestro sin fundamento o razón legal alguna, lo que constituye una arbitrariedad que puede revertirse en el Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje.

 

Luis Zamora Calzada

José Fouché dejó establecido que a partir de las reglas que impone el Estado todo ciudadano agraviado puede hacer uso de dichos instrumentos legales, validados por quienes ostentan el poder, para combatir las arbitrariedades y mediante los procesos de las propias instancias jurisdiccionales, sea posible revertir los actos de autoridad que le perjudican.

En nuestra entidad, los maestros estatales reciben un salario integrado por prestaciones denominadas sueldo base, labores docentes, despensa, compensación por retabulación, prima a servicio del magisterio, estudios superiores, como consta en el desglose quincenal de los recibos de pago que emite la Secretaría de Finanzas del gobierno del Estado de México.

Distribuidos en diferentes meses, también reciben bonos y gratificaciones que se determinan por salario diario, conocidos como asistencia a actos cívicos al que corresponden 6 días de pago; días económicos, 16 días; apoyo a actividades culturales del magisterio, 14 días y gratificación especial, 20 días.

La Ley del Trabajo local, en su artículo 78, establece que los servidores públicos tendrán derecho a un aguinaldo anual equivalente a 40 días de sueldo base cuando menos, sin deducción alguna, y estará comprendido en el presupuesto de Egresos correspondiente; la parte final del artículo 81 señala que quienes, conforme al artículo 66 de dicha ley, tengan derecho a disfrutar de los períodos vacacionales, percibirán una prima de 25 por ciento como mínimo sobre el sueldo base presupuestal que les corresponda durante los mismos.

En la práctica el maestro recibe un aguinaldo anual de 60 días y una prima vacacional de 25, distribuidos en el periodo vacacional de Semana Santa y en diciembre.

Para el pago de bonos y gratificaciones, aguinaldo y prima vacacional, la Secretaría de Finanzas del gobierno del Estado de México, determina el sueldo diario considerando únicamente el sueldo base, dejando fuera las cantidades que recibe el trabajador por labores docentes, despensa, compensación por retabulación, prima a servicio del magisterio, estudios superiores que forman parte del sueldo obtenido en los treinta días efectivamente trabajados.

Lo incomprensible: nadie en el magisterio ha demandado el pago completo de los mismos y se ha abstenido la Secretaría de Finanzas de pagar al maestro sin fundamento o razón legal alguna, lo que constituye una arbitrariedad que puede revertirse en el Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje.

 

Razón de pedir

 

La Ley Federal del Trabajo, que se aplica supletoriamente en nuestro estado, establece en su artículo 84 que la integración del salario fijo y variable, se da con los pagos hechos en efectivo por cuota diaria, gratificaciones, percepciones, habitaciones, primas, comisiones, prestaciones en especie y cualquier otra cantidad o prestación que se entregue al trabajador por su trabajo.

El artículo 89 de la ley citada establece que para determinar el monto de las indemnizaciones que deban pagarse a los trabajadores se tomará como base el salario correspondiente al día en que nazca el derecho, incluyendo en él la cuota diaria y la parte proporcional de las prestaciones mencionadas en el artículo anterior.

También dice que en los casos de salario por unidad de obra, y en general cuando la retribución sea variable, se tomará como salario diario el promedio de las percepciones obtenidas en los treinta días efectivamente trabajados antes del nacimiento del derecho. Si en ese lapso hubiese habido aumento en el salario, se tomará como base el promedio de las percepciones obtenidas por el trabajador a partir de la fecha del aumento.

Asimismo, es claro cuando señala que si el salario se fija por semana o por mes se dividirá entre siete o entre treinta, según el caso, para determinar el salario diario.

Si los maestros estatales reciben el salario integrado por sueldo base, labores docentes, despensa, compensación por retabulación, prima a servicio magisterio, y estudios superiores, entonces la determinación del sueldo diario debe considerar todas las prestaciones señaladas, sin dejar fuera a ninguna para el pago de bonos y gratificaciones, aguinaldo y prima vacacional que se pagan por sueldo diario.

Para recuperar ese dinero que se ha abstenido de pagar la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado de México, es suficiente con iniciar la demanda en el Tribunal Estatal de Conciliación y arbitraje.

Dicha demanda ya está elaborada en el Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México (SUMAEM), todo conforme a la ley, por lo que hacemos una atenta invitación a todos los maestros que tengan el ferviente deseo de luchar por este derecho que la Constitución Política del país y la Ley Federal del Trabajo nos concede y que le corresponde legítimamente a cada mujer y hombre que nos dedicamos a la docencia, no nos vamos a pelear con nadie, no hay razón para tener miedos, se trata únicamente de la defensa de uno de los derechos que tenemos como trabajadores, los representante de nuestro sindicato los estamos esperando, todos son bienvenidos.

Santo contra Jacobo Zabludovsky contra H. P. Lovecraft

* Cubrió la luna una sombra ignominiosa y su tránsito quedó borrado de la vista humana. Los pisos pulidos de la casona crujieron porque sí, presintiendo sin embargo el hálito maldito de las puertas del infierno, que se abrirían puntuales a las cuatro de la noche. Santo sintió miedo por primera vez y su máscara reflejó en su tersura las arrugas inhumanas de la noche del océano.

 

Miguel Alvarado

– Lo sé, lo sé –respondió Lovecraft, arrellanándose todavía más en el sillón. Su vieja cara acaballada pareció entonces poblarse de miles de escaras minúsculas, cárnicas conexiones que se perdían en las profundidades de su cuello almidonado, agujero de moluscos abisales. Juntó las manos y jugueteó los dedos. Miró sus enormes zapatos y alisó la imperfecta raya del pantalón con un movimiento espasmódico pero lento, como si arrastrara su delgado brazo en un latigazo octópodo, pisciforme de alguna manera.

Frente a él, Santo se movía apenas. Pequeño, casi regordete, revisaba silencioso su reloj integrado a la mano en espera de una señal. Afuera, su auto, un Porsche 356 brillaba a causa de la imposible luna que atravesaba la ciudad de Guanajuato, calles de utilería fabricada en las bodegas de la familia Curiel.

Una ojeada más al trasmisor y saltaría al coche para buscar a sus enviados. Acomodó su máscara y envolvió en la capa los brazos desnudos, que de inmediato se amoldaron a su fortaleza de cuadrilátero.

– Debo decirte, Howard, que debemos acudir en ayuda de nuestros amigos. No sabemos qué les ha ocurrido exactamente y la radio ha dejado de funcionar. Nunca nos habíamos quedado sin comunicaciones y ahora se trata de una cuestión de seguridad mundial –dijo el Enmascarado de Plata ofreciendo una pipa a su amigo, quien la recibió sin aspavientos agradeciendo con un movimiento de cabeza, que pareció girar al revés en una penumbra que ya no asombró al héroe mexicano.

– Lo sé, Santo, lo sé. Por eso acudí a ti, porque tu fama ha llegado hasta Providence y tus hazañas, ahora lo veo, corresponden al tamaño de tu corazón.

Lovecraft aspiró profundamente aquella mezcla de tabaco negro que tanto le gustaba. Observó la pipa de madera, tallada por artesanos oaxaqueños y reparó en la figura que adornaba la cazoleta. Una sonrisa se le escapó apenas al escritor cuando identificó la silueta de la venerada Shub-Niggurath, aliada definitiva de otros tiempos, otros, que no debían ser nombrados. A esas alturas apenas extrañaba los potes de helado que devoraba con delectación luego de cada comida.

– Y por eso, amigo Santo –dijo Lovecraft sin rodeos- todo depende de ti.

Cubrió la luna una sombra ignominiosa y su tránsito quedó borrado de la vista humana. Los pisos pulidos de la casona crujieron porque sí, presintiendo sin embargo el hálito maldito de las puertas del infierno, que se abrirían puntuales a las cuatro de la noche. Santo sintió miedo por primera vez y su máscara reflejó en su tersura las arrugas inhumanas de la noche del océano.

– Virgen Santa de Guadalu…

– No, amigo querido, no nos apoyemos en ilusiones. Debemos ser inteligentes y abordar nuestro plan desde una realidad objetiva –dijo Lovecraft mientras se levantaba trabajosamente del sillón- Soy poseedor de un conocimiento que nos dará el triunfo o nos hundirá para siempre en la vacuidad, y debemos informar al mundo lo que está por venir. Debo hacer una llamada a un conocido mío, para que nos ayude a difundir. Sé que no estarás de acuerdo pero coincidiremos en que representa el único medio en este país al que la gente tiene alguna forma de acceso. Esta vez deberás confiar en que mi elección será la adecuada. Te pido apoyo incondicional.

– Sabes que sí, pero no entiendo…

– Llamaré a Jacobo, él podrá ayudarnos de alguna manera.

 

*

Un fuerte olor a té inundaba la biblioteca. Pesadas cortinas cubrían los ventanales y Santo se sentaba frente al hogar, ejercitando silencioso su conciencia más profunda, liminar metalingüístico que lo ayudaba a comprender el camino aquí, ahora, que lo comprometía naturalmente con las raíces más profundas de su país y su propia vida. Esa tierra amarga la llevaba en la sangre y estaba dispuesto a defenderla a cualquier costo. Recordaba que aun la más analfabeta corrupción medra en la vida por un propósito y sus voceros, a veces, no son culpables absolutos aunque sí responsables de la parte que les toca. Acudieron a su mente las imposibles anomalías que había enfrentado y sometido definitivamente pero por alguna sincronía fuera de tiempo se veía de niño, en las calles de Tulancingo, de la mano de su padre, recorriendo los puestos de calaveras azucaradas. “Es noviembre y en las calles la muerte es una risa, una constante felicidad que celebramos todos porque sabemos, aunque no sepamos expresarlo, que es una broma inocente de nuestro cerebro, que se burla de nuestros miedos ignorantes. Pero escucha con atención, una cosa es morir y otra la muerte de azúcar que festinas en este mercado”, decía su padre mientras los dos mordían un esqueleto de chocolate, que al niño se le derretía con trágica alegría. La fuerza del recuerdo lo ubicó de nuevo en el presente, donde Lovecraft conversaba con el recién llegado, que sostenía apenas la taza humeante de una infusión.

– Y es que yo he hecho muchas cosas en mi vida como reportero –decía Jacobo Zabludovsky, acomodándose los lentes, esperando atención inmediata- Yo sé que dejé de hacer muchas cosas pero fueron para poder hacer otras y yo entendí, espero que a tiempo, que yo podía ser mejor persona y yo, me dije, lo intentaría. Claro que yo puedo ayudarlos desde mi humilde tribuna para que el pueblo de México sepa que yo tengo algo importante que decir y que deben escuchar lo que yo les diga para que estén preparados. Yo mismo, Santo, Lovecraft, quiero formar parte de la expedición que han organizado y ayudarles con mis propios recursos, que no son pocos.

Lovecraft, paciente y meticuloso, sabía que habían dado un paso importante para su causa y pasando por alto el culto pero endiosado monólogo miró de reojo a Santo, quien por fin se relajaba y reía por lo bajo ante el discurso del locutor. Lovecraft sabía que su amigo había estado la noche del 2 de octubre en Tlatelolco y que jamás olvidaría las palabras tristísimas de Zabludovsky a la mañana siguiente. Sin embargo, ahí estaban los dos dispuestos a unir esfuerzos.

– Bien –dijo Lovecraft interrumpiendo con autoridad al comentarista –debemos irnos ahora. Todavía tenemos que buscar a los aliados de Santo, que no se han reportado desde hace horas. El tiempo apremia. Las luces de Nueva York se han apagado y nosotros debemos descifrar el enigma.

Los tres abordaron un auto que a los pocos minutos se perdía en el laberinto de aquella ciudad.

La estancia, la biblioteca privada de Santo quedó sumida en la penumbra donde ni siquiera los pequeños triángulos que adornaban el saco olvidado del escritor pudieron emitir su destello verdoso, piramidal, ojo ciego del opus primigenio en aquella noche iluminada por candelabros de Baviera.

Y afuera, la hiena luna.

El Barco Ebrio

*

El fin de año trae cambios para todos. Buenas y malas noticias se reparten por igual y se propagan por todos los medios. Ahora, las redes sociales son los medios más efectivos pero también los más banalizados. Prácticamente cualquiera puede usarlos y entenderlos, encontrarles una función. Si bien son trasmisores y generadores inmediatos de información, cierta o falsa, las figuras públicas son evidentemente las más expuestas y cuando se habla de ellas los usuarios no escatiman recursos. Pero una cosa es la actividad pública, el trabajo, las obligaciones y otra la vida privada. No se vale, por ejemplo, que se inventen romances entre funcionarios, como la versión que circula sobre Ernesto Nemer, subsecretario federal de Desarrollo Social, que lo liga con la diputada priista Cristina Ruiz. Los que lo inventan no tienen idea del daño que causan.

 

*

Otra función de esas redes sociales que sí es útil es la denuncia. En Santiago Tianguistenco, el hijo del diputado local Luis Alfonso Arana Castro, priista, fue acusado de golpear  a un abogado, junto con un grupo de funcionarios de aquel municipio. El valiente hijo, que responde al nombre de Alfonso Arana Jiménez, es también secretario del ayuntamiento y fue acusado formalmente por robo y agresiones. Y hasta videos le tomaron, que se pueden ver en la dirección http://www.youtube.com/watch?v=Lq-QPdlqUyw

 

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El 22 de noviembre, el abogado Édgar Romero Herrera llegó a una tienda Oxxo, en Tianguistenco, a comprar cigarros. De pronto, se encontró insultado por Arana Jiménez, quien lo golpeó y rompió uno de los faros de su auto. Los agresores se retiraron pero regresaron casi de inmediato para robar al abogado 50 mil pesos, que había cobrado por un trabajo ese día. Hijo de diputado tenía que ser, le dicen en las mismas redes sociales. Luego de algunos días, la presidencia municipal de Tianguistenco separó de su cargo al joven pupilo de Pacquiao, para que las investigaciones no se entorpezcan.

 

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Un grupo de mujeres que opera en el centro de la ciudad ha sido denunciado por madres afectadas a las cuales se les ha intentado quitar a sus niños pequeños. La forma en que trabajan en simple. Siguen por la calle a las potenciales víctimas, que caminan distraídas en las tiendas del primer cuadro, por un rato. Luego, alguien las releva, para no causar sospechas y cuando juzgan oportuno, solamente se acercan y arrebatan al niño. La madre es sometida sólo el tiempo necesario para que escapen. Luego es amenazada. Los casos son muchos mientras la policía no actúa y el gobierno municipal pasa por alto todo aquello que le implique cumplir con su deber.

 

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El gobernador mexiquense, Eruviel Ávila, no dejó el cargo como se vaticinaba. Pero que no lo deje no ha arreglado la situación del Estado de México. Todo sigue, permanece. A pesar de un presupuesto histórico, todavía se necesita esperar a que se aplique y no suceda lo de siempre. La derrama económica, tan necesaria, no depende de Eruviel Ávila, de que se vaya o se queda. Depende de que se ponga a trabajar, y haga trabajar sus subordinados.

 

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Habitante de las colonias Granjas, Federal y Morelos denuncian que las autoridades municipales han dejado solos y no saben a quién recurrir para terminar con una ola de asaltos y secuestros. Una de las afectadas, narra que a su marido lo levantaron cuando barría la calle, por la mañana. Los secuestradores exigieron luego un pago por 15 millones de pesos, monto que la familia no tiene. No acuden a la policía porque lo matan, dicen los mismos parientes. Otros colonos reportan el robo de autos afuera de los domicilios y en horas de la tarde. Dejan los vehículos y en cuestión de dos minutos desaparecen. Los casos ya son incontables pero lo peor es que nadie se preocupa por ellos. Las colonias mencionadas apenas son un pálido reflejo de lo que ocurre en la capital del Estado de México.

 

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En San Salvador Atenco la administración priista borró el mural que recordaba la lucha de los ejidatarios contra la construcción del aeropuerto de la ciudad de México y la venta obligada de tierras para hacerlo. El mural, pintado a un costado del ayuntamiento, mostraba el rostro de Emiliano Zapata y se llamaba “Alerta mi general Emiliano Zapata, en la lucha de Atenco”, pero el 7 de diciembre de este año un grupo de empleados lo borró pintado de blanco aquel muro, mientras eran resguardados por más de 30 policías. América del Valle y su padre, Ignacio del Valle, han denunciado que la intención de hacer la terminal aérea no se ha olvidado y que la Conagua compra terrenos a los campesinos con el pretexto de rescatar el Lago de Texcoco.

 

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De cualquier manera, si no es la Conagua, será la Federación la que  obtenga aquellos terrenos. La administración de Peña Nieto no quitará el dedo del renglón y en una primera etapa ampliará las instalaciones de la terminal del DF. El plan es más que ambicioso, pues el proyecto incluye nuevas vías de comunicación, pistas para al menos tres operaciones al mismo tiempo y ocupará una enorme extensión de los municipios de Neza y Chimalhuacán. La inversión será de 5 mil millones de dólares e incluye nuevas carreteras y todo un programa de reurbanización para las zonas aledañas. La intención es que se muevan 50 millones de pasajeros al año, lo que representa la mitad de la población de México.

 

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Para Toluca, una segunda pista ya fue anunciada por la Secretaría federal de Comunicaciones y Transportes. Y, oficialmente, la segunda etapa de todo el proyecto aeroportuario pretende realizarse en Texcoco.

 

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Si alguien cree en las energías positivas del universo es Fernando Platas Álvarez, director general del Instituto Mexiquense de Cultura Física y Deporte, quien sigue los pasos de su gurú, Raymundo Martínez Carbajal, secretario de Educación. Y es que deben justificar el pago de 12 millones de pesos aproximadamente por unos tapetes de yoga, que compraron hace unos meses para romper un récord Guiness pero que en realidad sirve para maldita la cosa. De todas maneras, los amantes del New Age agradecerán una clase –sí, una, nomás- cuando el programa aquel llegue a su municipio o pase cerca de él. Y, bueno, para cerrar un año para olvidar, qué mejor que la meditación y la alineación de chacras, aunque mejor hubiera sido que cada quien cumpliera sus verdaderas responsabilidades. Atlacomulco se prestó encantado para el experimento, el 8 de diciembre pasado y logró convocar a mil 500 personas, que llegaron por su propia iniciativa a practicar las enseñanzas del dalai lama.

Futuro negro

* Los senadores votaron y decidieron pronto. Unas horas bastaron para que todo cambiara, al menos en lo legal, sobre los recursos petroleros. Desde afuera, el ciudadano promedio percibe apenas los beneficios del Pemex mexicano. Nadie le dice que aporta aproximadamente el 40 por ciento del ingreso nacional, y que supera incluso al dinero generado por el narco, unos 40 mil millones de dólares al año. Sin el petróleo, la economía nacional no podría entenderse, aunque deba lidiar con la corrupción e impunidad en el camino que recorre aquel dinero y otros.

 

Miguel Alvarado

Toluca despierta con Mañanitas y cohetes. Todo el día, un día antes, los pueblos comenzaron los festejos en la Basílica Metropolitana, símbolo católico inentendible por complejo pero oportuno, ahora como nunca, para la reforma energética, que le ha valido al presidente Peña Nieto hasta menciones como uno de los cien pensadores más influyentes del mundo en revistas progubernamentales. El Ejecutivo, mientras tanto, asistía a los funerales de Nelson Mandela en Sudáfrica y estrechaba las manos del cantante Bono y la actriz Charlize Theron mientras “se postran mexicanos ante la Guadalupana”, como titulaban algunos diarios locales.

Ese mismo 12 de diciembre era el día de la final del futbol mexicano. Los equipos León y América desataban un duelo todavía más interesante desde lo empresarial. El primero, con capital de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo, y el segundo, propiedad de la tiendita de los sueños de Emilio Azcárraga, se embarraban amistosamente del lodo mediático por el derecho del pueblo a una trasmisión abierta del deporte más popular en el mundo. Hipócritas ambos, pero millonarios y con salud pudieron disfrutar de su velada futbolera como preámbulo de un mundial que, dice la inquina, les genera a ellos 600 millones de dólares. La Virgen de Guadalupe, como en 1531, calmará cualquier ánimo de revuelta porque ahora hasta programa de televisión tiene.

Y Toluca protesta, en su inmovilidad milenaria, en el silencio de siempre. Apenas el 12, todo cierra, se paraliza. La educación laica propone contrición, horas de arrepentimiento, sesiones de rosario y reflexión. Para desgracia del creyente, la acción celestial no puede todavía evitar que La Familia michoacana ejecute a algunos en Neza, la víspera del cumpleaños, o que en Michoacán una suerte de ejército trigarante ponga orden a punta de bala y ejecuciones. La alcaldesa de Toluca, la priista Martha Hilda González, dice el diario local Alfa, presume sin recato 180 obras sin terminar o que no existen mientras espera paciente los nuevos recursos para deslumbrar con un desfile de elefantes blancos. En el marco, una reforma hacendaria lo más parecida al sistema del Gran Hermano aplicará a partir del primer minuto del 2014. La retribución golpeará, implacable, pero no a todos, por lo menos no a Slim ni a Emilio, protegidos por el manto guadalupano de un poder que se ubica más allá de la ley.

La noche del 11 de diciembre, en espera del futbol y el triunfo sobre la virgen de los Remedios, se aprobó la reforma energética en medio de un circo político que registró hasta un diputado desnudo, desinhibido y más preocupado por el despojo a la nación que por la salud mental de los asistentes. El perredista Antonio García Conejo utilizó el estrado como table de lujo para ejemplificar el despojo a la patria. Las escenas eran dantescas pero enmarcadas en una pista del circo Atayde. Nadie quería perderse este paseo por la histeria que ubicará para siempre  senadores y diputados en la escala más baja del servicio público. Y es que demasiado tarde llega el estiptis a la reforma, ya nada podía hacerse y la toma de la tribuna tampoco significó nada. La venta de Pemex, que no se vende pero sí se abre a la inversión privada se consumó de la forma más sencilla, menos dolorosa para todos.

Los senadores votaron y decidieron pronto. Unas horas bastaron para que todo cambiara, al menos en lo legal, sobre los recursos petroleros. Desde afuera, el ciudadano promedio percibe apenas los beneficios del Pemex mexicano. Nadie le dice que aporta aproximadamente el 40 por ciento del ingreso nacional, y que supera incluso al dinero generado por el narco, unos 40 mil millones de dólares al año. Sin el petróleo, la economía nacional no podría entenderse, aunque deba lidiar con la corrupción e impunidad en el camino que recorre aquel dinero y otros.

El columnista Gerardo Fernández Casanova recuerda aquel espectáculo: “esta sesión, al igual que la previa de las comisiones dictaminadoras, no fue más que una pantomima –muy dramática, por cierto- en la que un grupo de aguerridas y aguerridos patriotas defendía a la Nación con argumentos válidos y comprobaciones documentales, en tanto que otro grupo la vendía sin más argumento que la búsqueda de la modernidad y la competitividad. Diálogo con sordos que hizo a la senadora Sansores recordar la conclusión del Premio Nobel José Saramago: “si quieren privatizar, privaticen el amor, privaticen la justicia y el agua… Privaticen hasta la puta que los parió”… y así lo hicieron, la dignidad devino en simple mercancía en subasta al mejor postor, la privatizaron y prostituyeron”.

De aguerridos, los perredistas tuvieron poco, quizás la actitud de Conan, desesperado guerrero que al final resuelve todo en batalla cuerpo a cuerpo. Pero en este país nadie podría detener una reforma a golpes, con piquetes de ojos, a pellizcos. La oportunidad de la izquierda por ejercer con autoridad se perdió hace años y ellos mismos enterraron su capital. Nadie supo encontrar la fórmula de la resurrección y hasta López Obrador los abandonó. La izquierda, pero no todos los que la componen, simula y se une al final a la fiesta de los vendedores, pues todo se comparte en esos niveles.

La reforma energética, sin embargo, es concreta hasta en la confusión. Toda riqueza que esté en el subsuelo es de los mexicanos. El chiste es que la extraigan. Como se considera imposible, ese servicio o actividad se oferta al capital privado, que la saca. Una vez fuera, deja de estar en el subsuelo. Aquella ley se anula naturalmente porque suelo y subsuelo no es lo mismo. En lo formal, los números dicen que “la mayoría de los senadores aprobó –con 81 votos a favor y 20 en contra– cambios al artículo 4° transitorio, y definió el esquema de contratación que se turnará a los particulares para explorar y explotar el sector petrolero, que es amplio y en cuatro modalidades: de servicios, de utilidad compartida, de producción compartida, de licencia y/o la combinación de algunos de ellos”, reseña el portal electrónico sin embargo.mx.

Por el Estado de México, la senadora priista Ana Lilia Herrera votó a favor. Era lo esperado. Ex dirigente estatal del PRI, ex presidenta municipal de Metepec y aspirante firme a la gubernatura del Edomex, tejió su carrera en torno al Grupo Atlacomulco y la figura de Arturo Montiel Rojas. Era reportera y trabajaba en el Senado, hace muchos años. Luego coordinó la campaña de 1999 que llevó al tío de Peña a la gubernatura y su panorama cambió. Siempre popular, siempre presente, posteó en su twitter, el 11 de diciembre, que “#HoyGanóMéxico”. Por su parte, esa ha sido hasta el 12 de diciembre la explicación más concreta para el sentido de su voto.

Otra que imitó a Herrera fue la senadora María Elena Barrera Tapia, ex secretaria particular de Peña cuando gobernador y secretaria estatal de Salud, además de ex alcaldesa de Toluca y continuamente mencionada como posible relevo para el actual gobernador mexiquense, Eruviel Ávila Villegas.

Armando Neyra Chávez, dirigente de la CTM, no se quedó atrás. Señalado porque sólo estudió hasta la primaria, pero también porque ha ocupado cuatro veces una diputación federal y una local y porque en Toluca hay una colonia con su nombre, opinó con su voto que la reforma energética convenía. Una más, la panista Laura Rojas, votó a favor. Rojas posteó en su twitter que “Tengo grabada la alarma de votación en la memoria. ¡La escucho todo el tiempo!” y complementó sus comentarios con críticas al comportamiento de la izquierda. Ninguno explicó la reforma energética.

Los diputados federales, el 12 de diciembre, aprobaron los cambios con 354 votos a favor, 134 en contra y ninguna abstención.

El optimista mensaje del presidente de México en redes sociales, “mi felicitación y reconocimiento a los diputados federales por la aprobación de la ‪#‎ReformaEnergética, una transformación fundamental que impulsará el crecimiento económico y la generación de empleos en nuestro país. Una Reforma que apoyará al medio ambiente y a la economía nacional. Ahora es tiempo de que las legislaturas estatales hagan de esto, una realidad. Es tiempo de mover a México. ¡Felicidades!”, no alcanza a explicar de ninguna manera qué significa ésta y cómo afectará la vida en el país.

Entre otras cosas, los cambios aprueban que Pemex y la Comisión Federal de Electricidad operen durante los dos próximos años antes de que se transformen. “El Artículo 27 Constitucional modificado por los senadores del Partido de la Revolución Institucional (PRI) y Partido Acción Nacional (PAN) convierte a la Comisión Federal de Electricidad en distribuidor de energía eléctrica y le permite celebrar contratos con empresas particulares”, dice el portal sin embargo.mx.

Esto significa que se les aplicarán distintos criterios de operación que tiene que ver con la eficacia, honradez y eficiencia, como si no los hubieran tenido antes. Mientras sucede el cambio, las dos empresas podrán gestionar contratos con particulares. El mote de empresas productivas quiere decir que serán sólo un puente entre el Estado y los intereses particulares que llegarán a invertir. También el sindicato de Pemex ha sido excluido del Consejo de Administración que incluye cinco consejeros del gobierno federal y cinco independientes. Además, Pemex podrá transferir sólo 4.7 por ciento de sus ganancias al presupuesto federal.

Las empresas privadas explotarán mediante permisos el tratamiento y refinación, así como el procesamiento del gas natural. La trampa, según el PRD, radica en que una vez extraído el producto del subsuelo, puede ser vendido por quien lo haya sacado.

Habrá una Comisión Nacional de Hidrocarburos, que se encargará de asesorías técnicas, al mismo tiempo que una Comisión Reguladora de Energía dará permiso para utilizar estructura e infraestructura de los recursos.

El nuevo Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo recibirá y administrará el dinero, y lo repartirá de la siguiente manera: “10 por ciento al Sistema de Pensión Universal, de 30 por ciento para las inversiones en infraestructura y hasta de 10 por ciento para la formación de capital humano en universidades y postgrados. El fideicomiso se constituirá en 2014 para comenzar a operar en 2015. Será un fideicomiso público con el Banco de México como fiduciario”, apunta el Centro de Investigación para el Desarrollo, CIDAC. La energía eléctrica podrá ser contratada para que empresas privadas la generen y comercialicen.

En realidad nadie sabe si el plan funcionará correctamente porque se ha pensando en todos los procesos técnicos y legales, pero no en el contexto en el que se aplicarán, que es la misma burocracia de corrupción e impunidad en la que se mueve el gobierno mexicano. Nunca ha sido diferente y a pesar de comparativos con los sistemas noruegos y norteamericanos, nada puede garantizar que suceda lo mismo que en esos países. Pemex, sin la reforma, es la empresa número 13 del mundo y siempre ha operado con subsidios y préstamos.

Los perredistas afirman que aplicarán una encuesta pública que preguntará a los ciudadanos sobre la reforma, similar a la que se hizo para aumentar el precio del transporte del Metro, pero estará lista hasta el 2015, año de elecciones.

Paletas de hielo

* El Informe de Pobreza y Evaluación en el Estado de México en el 2012, del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, dice de la entidad que “con respecto de las 32 entidades, ocupó el lugar 17 en porcentaje de población en pobreza y el 15 en porcentaje de población en pobreza extrema. Por lo tanto, se ubica dentro de las 15 entidades con mayor pobreza extrema en el país”, refiriéndose a datos recabados en el 2010.

 

Miguel Alvarado

Vende paletas en el centro de San Felipe del Progreso. Se llama Laura y tiene 33 años, apenas la edad suficiente para parecerse a lo que nunca quiso. Tiene cuatro hijos y su esposo es campesino pero a veces sale del municipio, cuando le ofrecen trabajo. Acepta lo que sea, con tal de ganar dinero y sostener a la familia, pero también gasta mucho en otras cosas. Vive en las afueras de la cabecera municipal, donde tiene un terreno sobre el que construyeron ellos mismos. La estructura de su casa tiene todos los materiales: piedra, cemento, láminas de asbestos y metálicas, adobe, plástico, madera, pero está dividido debidamente porque el terreno era grande y aprovecharon el espacio. Una estancia para la sala y el comedor, otra para la cocina y dos habitaciones con catres les bastan por ahora, aunque no hay sala. Hay sillas plegables con anuncios de cerveza y una mesa de aluminio. En un rincón, un mueble que alberga sarapes también tiene una televisión, caja voluminosa que todo el día está encendida en los canales de señal abierta, con más ruidos que imágenes. De cualquier manera, el rincón de la tele es el más visitado por todos, aunque eso no impide que cada quién realice sus tareas asignadas. El baño está afuera, una letrina. No falta el agua ni la luz y algunos vecinos hasta tienen Sky, para ver los partidos de futbol y las telenovelas sin contratiempos. “Sólo cuando llueve nos falla”, dice entre sonrisas uno de los vecinos, sentado con ella en el jardín central de la cabecera municipal.

Los niños tienen 10, 9, 5 y un año respectivamente. Los más grandes van a la escuela de la localidad, una primaria de tiempo completo para indígenas que los retiene hasta las cuatro de la tarde. Allí, señala la madre, se supone que les darían de comer, “pero luego dicen que no tienen dinero y come hasta que llegan a la casa. Porque no les damos dinero, tienen que aguantarse, como todos nosotros, mientras hacemos nuestras obligaciones”.

El tercero la acompaña a veces a vender las paletas, que lleva en un pequeño carrito blanco que empuja por las calles del centro de San Felipe y aprovecha los días de acarreos políticos y fiestas para venderlas. “Los carritos los alquilan en las paleterías del centro, y al final nos dan una parte de lo que vendamos. Siempre vendemos, pero a veces es muy poquito”.

El niño, quemado por el sol, come una paleta. Es la segunda en 15 minutos, pero le ayuda para aguantar la jornada. Viste sencillamente: un viejo pant´s azul con rayas blancas, zapatos negros, una enorme chamarra azul marino y playera roja. Se recarga en el carrito blanco mientras sostiene la paleta, anaranjada, derretida sobre él. Su madre carga al más pequeño. Con el rebozo lo amarra a sus espaldas y allí lo transporta. No puede dejarlo solo. El niño, a esa hora, apenas se da cuenta de lo que sucede pues dormita con los ojos abiertos, envuelto en una ropa de rayas azules y verdes que lo asan literalmente. Nada lo protege del sol, aunque la madre se preocupa por echarle encima una de las puntas del rebozo. Ella empuja el carro al mismo tiempo que lleva una caja de cartón de La Moderna con conos de galleta para los helados. El otro niño la acompaña, cabizbajo, siempre junto a ella. La madre se cubre del sol con un gorro tejido y se viste con un saco gris para hombre y una camisa blanca de rayas, con diseño varonil. Sujeta su cabello con una trenza de caballo. Habla poco, en español pero también domina el mazahua. Laura no sabe escribir, pero considera que no lo necesita. Piensa que el futuro no es para ella, sino para los niños, quienes deberán salir del pueblo si quieren tener una profesión, aunque ella misma apunta que lo dice sólo por decirlo. Los números parecen darle parte de la razón a la madre, pues apenas 26 por ciento de esa población sabe leer y escribir y para un cuerpo de más de 100 mil habitantes la condición parece encerrarlos en aquella zona, creciendo para adentro. Mantienen vivas todas sus tradiciones y saben que el español es su segundo idioma. Por eso, casi todas las tiendas tienen dos letreros, un en mazahua y el otro, más pequeño en español.

Pero si Laura habla dos idiomas, aunque no escribe ninguno, no significa que el municipio presente bonanza. Nunca se ha caracterizado por su riqueza, y no porque no se trabaje.

El Informe de Pobreza y Evaluación en el Estado de México en el 2012, del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, dice de la entidad que “con respecto de las 32 entidades, ocupó el lugar 17 en porcentaje de población en pobreza y el 15 en porcentaje de población en pobreza extrema. Por lo tanto, se ubica dentro de las 15 entidades con mayor pobreza extrema en el país”, refiriéndose a datos recabados en el 2010.

El escenario que venden los gobiernos se parece más a un cliché de telenovela que a la cotidianeidad que desaparecen de un plumazo cuando se contrastas cifras. Por ejemplo, desconcierta que según el estudio, en 85 de los 125 municipios (68 por ciento) más de la mitad de la población viva en situación de pobreza. Más aún, que cuatro de los municipios aparentemente más ricos y productivos albergan al mayor número de personas pobres, porque Ecatepec, lugar de nacimiento del gobernador Eruviel Ávila, tiene 723 mil 559 pobres, el 40 por ciento de su población; Neza, 462 mil 405 pobres, 38 por ciento de sus habitantes; Toluca, 407 mil 691 pobres que representan el 41.8 por ciento de su población y Naucalpan, con 264 mil 41 pobres, el 32 por ciento.

Pero los anteriores municipios sólo encabezan una lista con habitantes en pobreza, así, a secas. Porque hay otra división que clasifica la “pobreza extrema”. En ella, dice el Coneval, San Felipe del Progreso descolla sin competencia cuando registra a 43 mil 958 pobres extremos, el 43.4 de su población total. El gobernador mexiquense no se inmuta por los números y su interpretación pública apunta a una disminución de la pobreza extrema, cobijado en los mismos datos del Coneval: “la población en situación de pobreza extrema disminuyó, al pasar de 8.6 por ciento en 2010 a 5.8 por ciento en 2012; la carencia por acceso a la alimentación bajó de 31.6 por ciento a 17.7 por ciento; el rezago educativo descendió de 18.5 por ciento a 15.4; la carencia por acceso a los servicios de salud disminuyó de 30.7 a 25.3 por ciento; las carencias por calidad y espacios de la vivienda y de acceso a servicios básicos en las mismas, se redujeron de 12.9 a 10.2 por ciento y de 15.9 a 11.5 por ciento”.

Para Ávila la pobreza no tiene rostro y para Laura la pobreza carece de números, excepto cuando hay que pagar.

– Tengo algunos apoyos, todos los programas que pone el gobierno los trato de aprovechar y me inscribo. Me dan unos cuatro o cinco, no sé ni  cómo se llaman pero sólo espero a que me toque, porque ponen luego avisos en el ayuntamiento o cuando uno se inscribe le dicen dónde y cuándo recogerlos. Nomás una vez me han pedido que vote por el PRI. Pero la mayoría estamos igual. Unos trabajan más que otros, porque los hombres toman mucho y dejan de trabajar o los corren. Estamos acostumbrados a trabajar desde chicos y la escuela no nos sirve de gran cosa. Bueno, aquí nos sentimos a gusto, aunque sea vendiendo paletas”, dice Laura, mientras cobra una de limón a un transeúnte. No se queja, sabe que para ella es un ejercicio inútil y tiene el tiempo encima.

– Es que luego uno les tiene que creer a los alcaldes y los que quedan como autoridad. Que ya sabemos que prometen y no hacen nada o construyen cosas que parecen caprichos de ellos. Nunca hay trabajo, eso sí, pero siempre hay comilonas cuando leen sus informes. Luego invitan a los que están en una lista y hasta nos llevamos las carnitas y lo que sobra de los refrescos. Yo siempre vengo, aunque no me inviten.

Siempre priista, San Felipe del Progreso tiene en contraste una universidad, la Intercultural que, dice su publicidad, está al servicio de hablantes de mazahua, náhuatl, otomí, matlatzinca, y ocuilteco-tlahuica y oferta las carreras de comunicación intercultural, desarrollo sustentable, lengua y cultura, arte y diseño, enfermería y salud intercultural, pero para Laura no significa nada. “Necesitaríamos dinero para esa escuela, ¿tú les vas a pagar lo que ellos necesiten?”, dice, con el cajón de conos en las manos, observando a una familia que come tacos sentada en una banca del zócalo municipal. “La vemos de lejos y unos que conocemos mandan a sus hijos. Pero ésos tienen tiendas y hacen negocios hasta con los ayuntamiento”.

En un día bueno, Laura gana 100 pesos por la venta de paletas, pero debe entregar una parte a los proveedores, como pago por usar el carrito. Le alcanza, dice, para comer dos veces al día y para sus hijos, porque completa el gasto con lo que su marido gana y los programas. “A veces quisiera sentarme aquí y que alguien me viniera a vender una paleta, nada más para saber qué se siente que la atiendan a una”, dice, mientras observa a su niño devorar otra paleta, la tercera en menos de 40 minutos.