Hidalgo de Chong

* “Xóchitl Gálvez ha sido claridosa y temeraria: el 20 de mayo de 2012, como candidata panista al Senado denunció que Osorio Chong era propietario de una residencia de 2.5 millones de dólares en el Fraccionamiento Los Arcos, ubicado en Pachuca. En una entrevista con el periódico Reforma, Gálvez exigió al colaborador de Peña explicar “cómo se puede construir una propiedad de ese tipo con un sueldo de 75 mil pesos al mes, como los que cobró cuando fue gobernador del estado”, escribe el periodista Francisco Cruz en el libro Los Golden Boy´s, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

Considerado un icono priista del autoritarismo, acoso, espionaje político, abuso del poder y persecución a los adversarios, Miguel Ángel Osorio carga la sombra de un pasado que lo acecha. Y su pasado dice más de lo que parece, un superhéroe del PRI que llevó a Peña a la Presidencia de la República.

La segunda quincena de julio de 2012, Xóchitl Gálvez Ruiz, titular de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas durante el sexenio de Vicente Fox, fue muy clara cuando se informó que Osorio Chong sería coordinador general de Política y Seguridad en el equipo de transición de Peña Nieto: “Quiero irme de México. […] Lo que debería ir pensando es en irme del país. Debo confesar que tengo miedo”.

En una entrevista con Raúl Tortolero que se publicó el martes 17 de julio en la revista Reporte Índigo, la también ex candidata a la gubernatura hidalguense recordó que “empezamos a tener muchos problemas por la corrupción” en Hidalgo. “Me entero que las obras ni se licitan, se asignan de manera directa, que es un contubernio con  un montón de constructoras locales.

Conocí el autoritarismo —de Osorio Chong— en toda su extensión. Vi cómo a la gente la compraron y cuando no pudieron, la amenazaron. Tuve que pedir auxilio al Presidente de la República. (Felipe) Calderón se empezó a espantar de cómo fueron subiendo de tono las amenazas.

Cuando matan al candidato a gobernador en Tamaulipas —el priista Rodolfo Torre Cantú, la mañana del lunes 28 de junio de 2010 en el municipio de Soto La Marina y cuando alistaba su cierre de campaña—, me doy cuenta que esto no sólo son amenazas, sino que van en serio”.

Xóchitl no se guardó nada. Y algunas cosas no las tuvo que decir. Eran públicas desde mediados de 2010, cuando era candidata a gobernadora. A finales de junio de ese año, por ejemplo, dio a conocer que, por el clima de inseguridad y hostigamiento a su familia, decidió sacar de Hidalgo a sus dos hijos y familiares cercanos, luego de que sospecha, intentaran secuestrar a una de sus tías y “levantaran” a un trabajador de su familia.

“Hoy por la mañana me enteré de que levantaron a un trabajador de mis primas y le hicieron preguntas sobre mi tía, se lo llevaron y lo pasearon; después echaron luces al interior de mi casa en Tepatepec. El trabajador vio vendas en el carro en que lo llevaron y me hace sospechar que se querían llevar a mi tía, que es como una segunda madre para mí”, dio en una conferencia de prensa.

“La gente está apanicada —en comunidades como su natal Francisco I. Madero—, dicen que me van hacer lo que a (Luis Donaldo) Colosio, se habla mucho de ello en el pueblo”. Ella era en esa época candidata a gobernadora y se acercaba en forma muy “peligrosa”. No, no la mataron, pero se documentó la intimidación a su familia —incluida su tía Manuela Ruiz, una anciana de 78 años—, a través de gente armada y encapuchada.

Los señalamientos tenían su razón de ser: durante la campaña por la gubernatura, 12 colaboradores de Gálvez fueron detenidos injustificadamente, sus simpatizantes fueron amenazados y su Centro de Información Estratégica fue cateado un día antes de la jornada electoral, con una orden “debidamente” emitida por las autoridades correspondientes.

Antes, en 2009, con el avance firme de Gálvez, quien buscaba la candidatura panista, y por el temor a perder la gubernatura Osorio impulsó una reforma al Código Electoral estatal para adelantar siete meses la elección de gobernador y reducir de 90 a 45 días el periodo de campaña. Más tarde Peña le copiaría la estrategia, cuando fue pillado su acuerdo secreto con el PAN para evitar las alianzas partidistas en el Estado de México.

En la entrevista con Reporte Índigo, que se publicó el martes 17 de julio de 2012, con el sugestivo encabezado de “El retorno de los brujos”, Gálvez le envió un mensaje directo a Miguel Ángel Osorio Chong: “Que ya le pare. Que no siga interviniendo mis teléfonos. Tengo un aparato que detecta cuando están intervenidos y lo están. He empezado a tener miedo por primera vez. Porque soy un testimonio viviente de todo lo que sé de él”.

Xóchitl Gálvez ha sido claridosa y temeraria: el 20 de mayo de 2012, como candidata panista al Senado denunció que Osorio Chong era propietario de una residencia de 2.5 millones de dólares en el Fraccionamiento Los Arcos, ubicado en Pachuca.

En una entrevista con el periódico Reforma, Gálvez exigió al colaborador de Peña explicar “cómo se puede construir una propiedad de ese tipo con un sueldo de 75 mil pesos al mes, como los que cobró cuando fue gobernador del estado. Y dijo que el fraccionamiento fue edificado por el empresario Ernesto Blanco, uno de los constructores favoritos de la gestión de Osorio Chong. “El puro terreno vale 20 millones de pesos y se construyó esa casa en los últimos dos años que fue gobernador. Yo puedo abrir la boca porque tengo la cola limpia”.

Su poder, el de Osorio Chong, ciertamente emana del Grupo Huichapan en el que se formó; empero, como diputado federal en 2003, hizo otras alianzas perdurables y vigorosas. Aquel año era parte de los subordinados militantes priistas que seguían las órdenes —además de protegerla— de la efímera coordinadora de los legisladores priistas en San Lázaro, Elba Esther Gordillo Morales.

Con él hacían mancuerna Miguel Ángel Yunes Linares, Tomás Ruiz González y Roberto Rafael Campa Cifrián. Esos cuatro eran, entonces, los alumnos consentidos de la profesora Gordillo. No es, por tanto, una sorpresa que el último haya sido incluido en el equipo de transición de Peña, en la coordinación de seguridad.

“Sólo Osorio Chong fue instruido de permanecer en el PRI, donde la maestra las puede todavía, y por eso alcanzó hace tres años la postulación al gobierno de Hidalgo”, escribió Granados Chapa el 22 de febrero de 2008. Y Elba Esther ha sabido apreciar su lealtad. La confianza entre ambos es total.

El martes 7 de diciembre de 2010, por ejemplo, el Partido Acción Nacional (PAN) sacó a relucir una cadena de corrupción que involucraba a funcionarios del gobierno de Osorio, dirigentes de PRI en el estado y maestro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), cuyo liderazgo vitalicio recae en Elba Esther.

Una demanda levantada ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) destacaba nombres de personajes que cobraban en la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), entre ellos, la hermana de la titular del Instituto de Transparencia del Estado, Flor de María López González.

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