No sé andar en bicicleta

* “No sé andar en bicicleta” es una confesión personal. Una delación que revela, en el fondo, desinterés parental, poco tiempo para la educación en casa, carencia de libertad para moverse y descubrir el mundo y una niñez amarga y turbia, llena de ecos que trascienden en el tiempo.

 

Christian Hernández

Le dicen “La China” (Rocío Franco López) por su cabello crespo. La ubican como poeta (más que como correctora de estilo) por la intensidad de los versos que plasma dondequiera. Egresada de la SOGEM, con sede en el Estado de México, colaboradora también de La Colmena, es una de las pocas escritoras mexiquenses de las que disfruto su imaginación y sus recuerdos.

“No sé andar en bicicleta” es una confesión personal. Una delación que revela, en el fondo, desinterés parental, poco tiempo para la educación en casa, carencia de libertad para moverse y descubrir el mundo y una niñez amarga y turbia, llena de ecos que trascienden en el tiempo:

niños cantando amo ató matarile rile rón

[…]

los columpios y los parques:

los niños beben manzanita y corren

detrás de “túlastrais”

se asoman a su ventana:

“anda, bájate los calzones,

quiero ver qué hay ahí”

Una niña que llora, que sueña y se descubre mientras ve telenovelas y fantasea escuchando las canciones de Rocío Dúrcal.

“No sé andar en biclicleta”, les dice a sus padres. Pero sus padres están ocupados viviendo su vida de pareja. Por eso callan, huyen, se alejan y luego regresan con furia para destrozarse. Todo frente a esa mirada inocente: su hija que lo descubre todo. “Quítate, son problemas de grandes”.

La imaginación trasciende a lo cotidiano: desde la televisión, aparecen She-Ra, Lala Belle, Sandy Belle, Gigi; mujeres y niñas empoderadas de la década de 1980, referencias a un deseo de empoderarse, también:

“la niña veterinaria tenía un dije con el que se volvía grande. el truco era desnudarse y girar como bailarina… nadie supo decirme dónde vendían esos dijes”.

Hace referencia a la “transformación” de Gigi:

“pero la chica de piernas largas, largas, tenía una camioneta voladora que iba a todas partes, ella quería ser reportera y estaba enamorada de Marcos…”.

Un placer revivir esos recuerdos de la infancia.

Una muestra de literatura pop, tal como a mí me gusta.

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