Julio César Mondragón

* Entre el 27 de septiembre y el 5 de octubre del 2014 las redes sociales difundieron la foto de una máscara de sangre, sin rostro, sin ojos. Se trataba de uno de los estudiantes desaparecidos que, después se supo, era Julio César Mondragón, un defeño de 22 años, aunque vivía en el pueblo de San Miguel Tecomatlán, en el Edomex, y que había encontrado en Ayontzinapa una opción para continuar sus estudios, Levantado y desaparecido, su cuerpo apareció reflejando la más abismal barbarie de que se es capaz en Guerrero, en el Estado de México y en general en todo el país. ¿Qué significa la tortura peor que medieval a la que fue sometido el estudiante? El siguiente relato lo narran compañeros del joven asesinado, donde dan testimonio por alguien que no podrá hablar para defenderse, atacado y muerto de la manera más absurda y cobarde. El relato está publicado originalmente en el blog de Elia Casilla, http://elyazul.blogspot.mx/. Sol Albarrán, estudiante d ela Universidad Veracruzana y prima del fallecido, expresaba en redes sociales que “él era mi primo y NO tenía ninguna herida de bala, es decir, que posiblemente sí se cayó pero no por disparos y lo mataron a golpes y lo desollaron. Mi tía no volvió a ver a su hijo y su esposa vio el cuerpo de mi primo en esas condiciones, además su hija tiene sólo 2 meses. Mi familia se encuentra destrozada e indignada exigimos JUSTICIA”.

 

(La foto del cadáver es horrible, se las ahorro). En vida se llamaba Julio César Mondragón, estudiante de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, cursaba el primer año de su carrera profesional y era originario del Distrito Federal. Era un joven con muchas ganas de estudiar pero por la falta de recursos económicos (estaba en) búsqueda de escuelas donde no tuviera que gastar mucho. Se enteró que aquí, en Guerrero, había una escuela con modalidad de internado en donde no tendría que pagar renta ni alimentos y sólo gastaría en algunos materiales educativos.

Cuando se enteró de esto no lo dudó más y emprendió su camino, salió de la Ciudad de México preguntando dónde se encontraba la tierra del Ilustre Vicente Guerrero, es decir, buscaba Tixtla, municipio donde se encuentra Ayotzinapa. Luego de requisitar y aprobar el examen de admisión el día 18 de agosto, se presentó a la institución en donde pronto hizo amistad con todos sus compañeros, que son de distintas partes del país, pues Ayotzinapa, permítanme decirles, alberga a estudiantes de Guerrero pero además les brinda oportunidad a jóvenes de estados colindantes.

Luego entonces, todo marchaba en orden hasta que un día sus compañeros le informaron a todos que tenían que ir a la marcha histórica del 2 de Octubre en el DF, una marcha en donde se recuerda la matanza de estudiantes que se manifestaban en ese entonces. Claro que para ir tenían que buscar las condiciones para ello, por eso optaron por salir a todo el estado a botear (pedir cooperación).

El grupo del “Chilango”, que era como le decían sus compañeros por ser originario del DF, decidió ir a Iguala a recabar recursos. Su mala suerte fue que ese día daba su informe la esposa del presidente municipal, la presidenta del DIF, y ese evento los resguardaban policías federales, estatales y municipales, además eran apoyados por la delincuencia organizada. Luego entonces, estas corporaciones, al ver la llegada de esta caravana de vehículos procedentes de Ayotzinapa, persiguieron a los camiones por toda la ciudad hasta que en una calle lograron cerrar el paso. Ante eso, un estudiante se bajó del camión para solicitarle el libre tránsito, pues no entendían el por qué del acoso.

Se abrió la puerta del camión. El estudiante, temeroso, bajó y disimuladamente vio su reloj, apuntaba las 8 de la noche. Después de dar 5 pasos más y dirigirse a la patrulla municipal, se oyeron disparos certeros que dieron a la cabeza de estudiante. Cayó muerto al instante.

Sus compañeros, al ver lo que sucedió y sentir las balas encima, salieron del autobús huyendo de la masacre, entre ellos “El Chilango”, quien salió junto con un compañero pero las balas de los Cuernos de Chivo eran más veloces que su patas. A unos cuantos metros cayó al piso y sus compañeros vieron cómo lo subieron a una patrulla municipal.

En un inicio pensaron que lo llevarían a un hospital o ya, lo peor, detenido, pero nunca pensaron lo inimaginable. Horas más tarde fue encontrado su cuerpo sin vida y desollado (le quitaron la piel del rostro). Aquí terminaron las ilusiones de este joven, que salió del DF y aquí en Guerrero encontró su muerte.

 

* Redacción Nuestro Tiempo Toluca.

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s