Ya miedo no nos queda

* El Estado de México apoyó a Peña Nieto con la idea infantiloide de que ganando Peña íbamos a ganar todos los mexiquenses… no hemos ganado absolutamente nada… se han restringido las inversiones en el Estado de México, ha sido presa (el Estado de México) de fuerzas delincuenciales que han venido de otros estados, en específico, de Michoacán… la tasa de feminicidios se triplicó, cuatruplicó… tenemos más muertas que en la propia Ciudad Juárez… y pese a todo ello, seguimos creyendo, de manera infantil, que con Peña Nieto vamos a llegar a un desarrollo, a un progreso… pero, bueno, no voy a juzgar esa idea…

 

Christian Hernández/ http://hernandezesquivel.blogspot.mx/

Recientemente estuve en Chilpancingo, Guerrero, una de las capitales del Estado mexicano donde se han concentrado las mayores protestas por parte de asociaciones civiles, grupos magisteriales y, por supuesto, de estudiantes… no solamente de los normalistas, y en específico, de Ayotzinapa, sino, en general, de todos los estudiantes de escuelas públicas, a nivel medio superior y superior del estado de Guerrero…

Chilpancingo, a diferencia de lo que pueden pensar muchas personas (o muchas de las personas que no conocen el estado de Guerrero, o que nunca han estado en Chilpancingo), ha dejado de ser un pueblito en la sierra: se ha convertido en una de las ciudades con mayor cantidad de transacciones comerciales y financieras del Estado… un poco por debajo, todavía, de Acapulco… pero con grandes proyectos de infraestructura, con grandes proyectos inmobiliarios e, incluso, con unas famosas Galerías Chilpancingo… que pertenecen a este consorcio (Galerías, el consorcio Galerías) que tiene sedes, por ejemplo, en el municipio de Metepec, Estado de México y el recién inaugurado Galerías Toluca (la capital del Estado de México)…

(Chilpancingo) es una ciudad con una clase media en boga… es una ciudad que tiene bastantes servicios… es una ciudad que, a diferencia de lo que pueden pensar muchas de las personas que no conocen esa realidad, no es una comunidad agrícola ni una comunidad campesina…

Escuchando lo que dice la gente de Chilpancingo, lo que se publica en portales amarillistas como SoloenChilpancingo.com e incluso hablando con personas afectadas directamente por el paro (educativo) como son algunos comerciantes pequeños y como lo son los dueños o concesionarios de transporte público, me he dado cuenta de cómo ha llegado un momento de decidir en colectivo, más allá de la resolución de la tragedia de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa…

Tenemos que empezar a vislumbrar qué pasaría si nosotros otorgamos un voto de confianza a las autoridades mexicanas y decimos: “okey, lo que dice el procurador Murillo Karam es cierto: los estudiantes fueron entregados a los Guerreros Unidos, fueron acribillados, se les privó de la vida, y luego fueron convertidos en cenizas…”, ya sea que hubieran sido enterrados o que hubieran sido entregados al río, allá en Cocula…

Qué pasaría si, en lugar de hacer protestas (como tanto se quejan en Chilpancingo y en otras partes del país)… qué pasaría si dijéramos: “sí, eso fue lo que pasó… nosotros creemos en las instituciones… nosotros creemos, todavía, en la PGR… nosotros (pese a que la Historia nos indica una versión completamente diferente de esta idea)… nosotros creemos que el PRI puede ser un partido político que lleve la justicia al país”…

Quiero decir que eso no pasó ni en el 68, ni en la masacre del Jueves de Corpus en 1971, eso no pasó en Aguas Blancas, eso no ha pasado con todos los desaparecidos en la Guerra Sucia, eso no pasó en Acteal y eso no está pasando, en el Estado de México, con todos los feminicidios…

El Estado de México apoyó a Peña Nieto con la idea infantiloide de que ganando Peña íbamos a ganar todos los mexiquenses… no hemos ganado absolutamente nada… se han restringido las inversiones en el Estado de México, ha sido presa (el Estado de México) de fuerzas delincuenciales que han venido de otros estados, en específico, de Michoacán… la tasa de feminicidios se triplicó, cuatruplicó… tenemos más muertas que en la propia Ciudad Juárez… y pese a todo ello, seguimos creyendo, de manera infantil, que con Peña Nieto vamos a llegar a un desarrollo, a un progreso… pero, bueno, no voy a juzgar esa idea…

Sin embargo, hay un procentaje, hay una franja poblacional que ya no quiere ver más marchas, que ya no quiere ver que los estudiantes saqueen los camiones con mercancía de transnacionales y de comida chatarra, como ellos bien lo señalan, comida que no nos hace ningún bien… ya no quieren ver que tomen las casetas (de peaje de las autopistas)… quieren ver un clima de paz, aunque sea artificial, aunque sea una paz bajo las armas, como ha ocurrido en otras partes del mundo… y ellos quieren ver que el turismo regrese a Acapulco, que todos los negocios prosperen, que puedan seguir todos los proyectos de infraestructura, inmobiliarios, etcétera, etcétera, etcétera…

Pero, sobre todo, quieren ver a la sociedad de nuevo en paz o en aparente paz…

No quieren enseñar a los estudiantes de la Universidad, la Universidad Autónoma de Guerrero, por ejemplo… no quieren enseñar a los estudiantes de las diversas preparatorias públicas de Chilpancingo que la vía de la protesta social es la única manera de obtener, más o menos, lo que se busca… y el argumento que esgrimen es: “¡pues si ya los encontraron! ¡Ya las autoridades dijeron que están muertos! ¡Qué quieren ahora!”.

Gracias a que hay un sector de la Izquierda en México, fuera del estado de Guerrero, sobre todo en la Ciudad de México, que somos gente que ha estudiado, que tenemos un nivel de Posgrado, que hemos visitado otros países y que sabemos, sobre todo, cómo en otros países se maneja la justicia: con evidencias científicas, con un rigor en la presentación de resultados y, sobre todo, con jueces que no se prestan a sospechas de corrupción, es decir, todo un sistema muy diferente al que existe en México…

Nosotros, los que estamos alentando estas protestas, los que estamos viendo con buenos ojos estas protestas, y nosotros que hemos (sido) señalados por esa pequeña franja de comerciantes, propietarios de transporte público y algunos sectores que están, todavía, a favor del priismo o del panismo, nosotros les decimos: “[el caso Ayotzinapa] no puede quedarse así… ya hemos pasado, históricamente, por muchísimos incidentes donde el gobierno no ha asumido su responsabilidad histórica… Ayotzinapa es el pretexto perfecto para que, por una vez, de una vez por todas, el gobierno asuma su responsabilidad”…

“¿Y Peña Nieto qué tiene que ver? ¡Ni modo que Peña Nieto los haya mandado a matar (a los estudiantes)!”.

Discúlpenme, pero Peña Nieto sabía, desde que anduvo en campaña, cómo estaba la situación en Guerrero. Igual que López Obrador. López Obrador no puede decir que “él no sabía” cómo estaba la situación en Guerrero. Tiene que afrontarlo. Pero el Presidente no es López Obrador. Si el Presidente de la República fuera López Obrador, habría marchas, habría una movilización ciudadana demandándole a López Obrador exactamente lo mismo que se le está demandando a Enrique Peña Nieto: que haya una investigación transparente, con hechos científicos, con una metodología que no dé (espacio a la) duda, y que si es cierto que los estudiantes de Ayotzinapa están muertos, se presenten todas las evidencias (de esto)…

Y (si el anuncio de su muerte) no es cierto, y si quizás, como apareció en una manta, una narcomanta, en un narcomensaje publicado por uno de los líderes de Guerreros Unidos que hasta el día de hoy sigue libre, por cierto… dice (los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos) están vivos… no todos, algunos… pero para que yo pueda entregar esos estudiantes vivos, el gobierno tiene que atrapar, primero, a los verdaderos líderes… a los verdaderos líderes de Guerreros Unidos… que no son más que políticos que, apoyados con dinero del narco llegaron a posiciones de poder civil… es decir, regidores… es decir, presidentes municipales… es decir, diputados locales… es decir, inclusive, personas que trabajan en el gobierno del, ahora, Gobernador con licencia (Ángel Aguirre Rivero) de Guerrero…

Es decir, lo que se le pide al Estado Mexicano, lo que se le pide a Peña Nieto no es otra cosa más que su obligación… una obligación constitucional… una obligación que es lo mínimo básico necesario que se le pediría a cualquier otro Presidente en cualquier otra parte del mundo…

Se le pediría lo mismo al Presidente Obama, en Estados Unidos… se le pediría lo mismo al Primer Ministro de Japón o al Primer Ministro de Gran Bretaña… se le pediría o mismo a Evo Morales, en Bolivia… se le pediría lo mismo a Bachelet, en Chile… se le pediría lo mismo a la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff… si (la tragedia de] Ayotzinapa hubiera pasado en alguno de esos países, nosotros, como mexicanos, estaríamos solidarizándonos con los estudiantes muertos… y estaríamos demandando que el gobierno (no solamente el Presidente o la Presidenta, sino el Gobierno en su conjunto) entregara las cuentas claras a los ciudadanos de ese país… eso es lo que se pide…

Y sí, sí duele que los negocios no tengan clientela, no tengan ventas… y sí, sí duele que los normalistas secuestren camiones, que secuestren autobuses de pasajeros, que cierren carreteras… y sí, sí duele que los bancos tengan que ser cerrados, los centros comerciales tengan que ser cerrados y los supermercados tengan que ser cerrados… pero ya estamos hasta la madre… hasta la reverenda madre… estamos realmente cansados ya… de que los gobiernos vengan, cambien de siglas, sea el PRI, sea el PAN, sea el PRD… y no nos den una respuesta a los ciudadanos… a los ciudadanos que (nosotros) con nuestros impuestos, que (nosotros) con nuestro voto estamos legitimando…

Hoy es momento de decirles a esos políticos, a esos partidos políticos: “¡ya estoy cansado, estamos cansados, estamos hasta la madre, de verdad, de que nos sigan tomando el pelo!”

¿Quieren nuestro voto? ¿Quieren que sigamos respetando el sistema electoral mexicano? Hagan su trabajo, entonces.

¿Quieren paz social? ¿Quieren que la gente que estamos como académicos, como profesionistas, como creadores nos dediquemos a “hacer lo que nos toca”? (porque hasta eso es la crítica: “haga lo que a usted le toca”). ¡Pues lo vamos a hacer cuando hagan ¡lo que les toca a ustedes!

Y como dirían los estudiantes, compañeros de Ayotzinapa: ya no tenemos miedo. Ya no tenemos miedo.

Tuvimos miedo al inicio del Calderonato (2006-2012) y después de 60 mil muertos, ya miedo no nos queda…

Tuvimos miedo cuando empezaron los cárteles de la droga a pelearse los territorios, a disputarse las ganancias, a disputarse las rutas de la droga… ya no tenemos miedo.

¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que nos maten? Mátenos. Ya lo han hecho con otros twitteros, ya lo han hecho con otros feisbuqueros, ya lo han hecho con otras personas, en otras partes del mundo. De verdad, miedo ya no tenemos.

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1 comentario

  1. el gran problema aquí es que nosotros como ciudadanos siempre hacemos lo que nos corresponde, incluso, pagamos impuestos (o salarios) al gobierno por un trabajo con el que no cumple. trabajamos, impulsamos la productividad del país, etcétera, ¿y ellos, cuándo?


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