Un golpe más

* El 4.2% de aumento al sueldo, acordado por el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, que regirá en el 2015, no cumple con el mandato del artículo en cita, que está al mismo nivel que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y no atenderlo es una clara omisión que se comete en contra de los trabajadores, violentando sus derechos.

 

Luis Zamora Calzada

El artículo 3 del Convenio 131 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ordena considerar diversos elementos para determinar el salario mínimo de los trabajadores en los países miembros, tales como la necesidad del asalariado y de su familia, el costo de vida, la seguridad social, el nivel de vida relativo de otros grupos sociales, entre otros.

El 4.2% de aumento al sueldo, acordado por el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, que regirá en el 2015, no cumple con el mandato del artículo en cita, que está al mismo nivel que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y no atenderlo es una clara omisión que se comete en contra de los trabajadores, violentando sus derechos. Veamos el siguiente punto.

El elemento referente al nivel de vida relativo de otros grupos sociales, entre los que se deben tomar en cuenta los salario de los funcionarios de la administración pública, los diputados, los senadores, los magistrados de los tribunales locales, quienes tienen salarios que resultan ser un verdadero insulto para los trabajadores de la zona A, que alcanzará un sueldo de 70.10 pesos al día y la B ganará 66.45.

Al respecto, en entrega anterior se adelantaba que el incremento no alcanzaría para dos huevos, lo que se confirma al aumentar 2.81 pesos en la zona A y 2.78 pesos en la B, comparado con los salarios de los grupos sociales mencionados, se ahonda la diferencia social, que puede traducirse en grandes enconos de descontento, al no tener garantizada la “clase trabajadora”, al menos, la seguridad de alimentación familiar

El salario de insulto no alcanzará para pagar una casa en Malinalco y ni soñar con una casa blanca que sí paga la “clase política”: diferencias de grupos sociales que no deben existir y que  combate el convenio internacional citado.

Sobre el costo de vida del trabajador, otro elemento a considerar está por encima de las cantidades en aumento: no alcanzará para comprar lo elemental, prueba fehaciente de la falta de protección a los trabajadores contra remuneraciones indebidamente bajas como lo señala el convenio, que debe garantizarse que no ocurra, sin embargo en México sí pasa. Este raquítico aumento constituye un golpe más en contra de los asalariados de nuestro país.

Socialmente sabemos que, cuando el hambre aprieta, todo se vuelve más difícil y las reacciones son impredecibles, convirtiéndolo en un detonador social y sinnúmero de conflictos inherentes que debieron haber analizado quienes fijaron el aumento a este salario sin panorama alentador, lo que a todas luces no cumplieron.

 

Las ganas

 

 

El 19 de noviembre del 2014 se integró, en contra de un trabajador del Instituto Superior de Ciencias de la Educación del Estado de México (ISCEEM), un acta administrativa con el propósito de cesarlo y dejarlo sin salario.

Se le imputó falsamente al afectado una serie de actuaciones y fue suficiente que la directora convocara a un grupo de trabajadores a una sesión exprofeso, para manifestar cada quién, desde sus dichos, diversos hechos para afectar al docente caído en desgracia en ese momento, asentando los supuestos “delitos” en un escrito que firmaron para constancia, mismo que fue enviado a la Coordinación Jurídica de Educación para lo procedente.

En las condiciones narradas, abogados del Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México (SUMAEM), asumieron la defensa del trabajador; el 24 de noviembre se interpuso un recurso de inconformidad ante la dirección del Instituto, fundado en el Código de Procedimientos Administrativos del Estado de México,  como medio de defensa ante la injusticia que se estaba cometiendo y por violaciones al mandato de diversos artículos en materia administrativa.

Ante la omisión de respuesta, se interpuso amparo en el Juzgado Primero de Distrito en Materias de Amparo y Juicios Federales en el Estado de México, en proceso de resolución, que obligó a la dirección del Instituto a respetar los términos establecido y emitir una resolución que le obliga el Código de Procedimientos Administrativo.

Para tranquilidad del trabajador afectado, mediante oficio del 16 de diciembre, la directora determinó lo siguiente: “…se comunica a usted que el acta de referencia y que motivara el recurso administrativo de inconformidad, se deja sin efecto, independientemente de lo anterior y salvo prueba en contrario, el Instituto Superior de Ciencias de la Educación del Estado de México, no ha causado un daño a la esfera jurídica del promovente, toda vez que no existe resolución recurrible”.

Respuesta que sin duda dejó con las ganas a los interesados en perjudicar a un trabajador con derechos en la ley, el Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México (SUMAEM), garantizó la seguridad y certeza jurídica laboral con los medios de defensa ejercidos correctamente.

En este contexto de lucha por el cumplimiento y respeto al estado de derecho, se desea a todos nuestros amables lectores, excelentes festividades decembrinas, respetuosamente felicidades a todos.

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Calendario

  • Buscar