La mañana, si la es

Miguel Alvarado

1

Cuando. Hay que empezar así, desde la cama con la ubicación de las piezas en un tablero pero no de ajedrez donde las posibilidades se limitan a lo físico y sus 64 cuadros. Porque. A ciegas, con los ojos vendados y en la memoria la partida, el cuadro convertido en campo de absolutos, la victoria llegaba desde lo faltante. La victoria. Hay Que Apuntarlo como se marcan las correcciones en las hojas. Piensa en eso cuando se acaban los cigarros pero le queda el insomnio hasta las 4:23, aproximación a cualquier momento aunque no inmediata. Cuándo. Esta vez acentuaremos.

 

2

Después caminamos una hora. Se observa que llegamos a una edad donde podríamos tener todos los medios pero alcanzar significa, apenas, sólo moverse. No es momento para lo periférico. ¿Entonces?_ Porque_ las sombras ya se_ alargan. La mañana, si la es.

 

3

Abrir las ventanas apuntado como una obligación. Dejamos la muerte en el camino de los otros. Sólo así pudimos entrar. Porque, ay, asumirlo no nos lleva a ninguna parte. Por eso, donde estamos está bien, con las cartas todavía cerradas. no. no así. hexagramáticamente. en medio de las cartas. las monedas danzan. son tres. pero son.

 

4

Entonces otra vez: leemos aytznp en la curva del arco hacia afuera y tal vez el aire tocando irrespirable las nubes: el libro dice pero no ha sido abierto porque ¿por qué? Para cuando encuentre respuestas será polvo. Digitar la clave, esta vez, porque no moverse. Son las instrucciones.

 

5

Entonces abierto recita el libro su hexagrama, dibujado en la escalinata y otra, otro arco. Mientras pisa las piedras pisa un segundo antes de lo previsto. aparecerá su cara, rostro dibujado que de memoria se ha aprendido. No entonces se parece no. No.

 

6

Este es el lugar. Dentro por unas horas siempre y cuando las ventanas estén abiertas. Afuera hay cámaras y algunos filman aunque ahora la historia nos cuenta su cuento. Volverte a ver cuando todo está oscuro y el rumor del agua se atora en las ventanas. Alguien baja la escalinata. Volverá en su momento lo veremos abajo.

 

7

De seguir la grieta llegaremos al inicio. Entendemos pronto lo inverso, el punto molecular hacia su centro en la guirnalda (la tenías en el cabello) y la sensación de otra orilla raspando con inexactitud milimétrica la oportunidad que se presenta. En ese caso o en cualquier otro debe recurrirse al poder de la invisibilidad.

En otras palabras, te piden que te levantes, que digas tu nombre.

 

8

Al inicio, cuando una fuerza pasaba la valla hacia allá íbamos, con ese viento entre los dedos, todavía recargados cada uno en cada otro fumando, queriendo. Totemo kakkoii, que quiere decir

 

9

Ya dicho, soy yo y vengo, yo hago, callas cerrando los ojos. Extiendes los brazos un segundo uno donde los crucificados son otros y ninguno de ellos tú, como una pintura. y eso, la miseria de no serlo. Recorremos las caras y no es la desolación que te atraviesa a ti a medio país. La otra mitad, el patria la matria tan peleado y defendida, ojos fijos adelante, sin encontrar buscando.

 

10

Quedamos en guardar silencio. Quedamos tú contigo y yo contigo Los demás nada habrán dicho sino lo impronunciable que es la muerte sin firmar. Encadeno, amarro la mayor parte y ya se olvida. Da lo mismo el espacio vacío que iré llenando por falta de tiempo ahora mismo.

 

11

Enfrente, la ventana aluza y la boca seca. Esta raya, grieta en el asiento de madera pude hacerla hace rato. Deslizada, la uña encuentra el mapa, pista que nadie ha querido porque la costumbre es sentarse aquí temblando. Entonces uno se levanta y se para al frente, descansado de cualquier manera sabiéndose escuchado. A ver, ustedes saben por qué esto no ha avanzado nada.

Es hojarasca las puertas azotadas por el llanto de Marisa.

 

12

Pero estaba previsto. Lo que nadie sabía, para qué saberlo pero: lo diremos: un día lo diremos aunque las sumas de todas maneras no darán: buscados. La cifra no será la misma y en ese momento tampoco importará. La verdad es también simulación y sin embargo. Cuando Nostradamus. La luna oscurecida en profunda tiniebla. Haz lo que ocupes. Aiot_ cin napalm_ que quiere decir

Nostradamus, sobra decir, era un pobre muchacho.

 

13

Quedamos de perfil, a un lado de los demás sobre un corredor que en su infinito terminaba en pared y otros mundos ( ). A lo mejor irse para después regresar. A lo mejor soy yo mismo el que no regresa. Digamos que no regreso.

 

14

Ver desde la venda el corazón leyendo a mis espaldas. Estábamos en los claros desde las nueve, cuando ya era demasiado tarde. Los perros en el comedor acompañan al que come, echados a los pies como un comunismo inesperando. En la mesa estaban las paletas heladas, muy disputadas a esa hora.

 

15

Estábamos. En eso quedamos.

 

 

 

 

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s