Los niños sicarios

* Que adolescentes de entre 17 y 19 años sean capaces de matar resulta difícil de creer, aun en una entidad como el Edomex. Pero que tres de ellos, liderados por un soldado del ejército mexicano, hayan podido formar su propio cártel y encima decir que han matado hasta sesenta personas, deja sin habla. ¿Qué sucede en el corredor de Ecatepec y Tecámac, en el valle de México, que hace posible una crueldad inaudita, que sucede ahora mismo?

 

Miguel Alvarado

Ecatepec, Estado de México; 11 de marzo del 2015. Es el segundo municipio más poblado del país, con más de un millón y medio de personas, pero con influencia en una población de hasta 5 millones. También es una fosa clandestina de proporciones gigantescas, escondida a la vista de todos. El municipio fue administrado dos veces, como alcalde, por el actual gobernador mexiquense, el priista Eruviel Ávila Villegas, gettho inaudito convertido en centro del monstruoso valle de México, superciudad conurbada con el Distrito Federal que aglutina hasta 20 millones de habitantes, la tercera más grande del mundo donde miseria y delincuencia han crecido impulsadas por proyectos públicos desde una clase política canalla, sin compromisos sociales, que ha marginado a la población. Eruviel Ávila es ejemplo: fue abanderado por el PRI, un partido de derecha, en las elecciones para la gubernatura, pero de no haberlo sido habría competido por el PRD, de izquierda, que ya le había realizado un ofrecimiento.

Tecámac, otro municipio de aquella aglomeración que técnicamente se conoce como Zona Metropolitana del Valle de México, es dominado por el poder caciquil del priista Aarón Urbina Bedolla, hoy aspirante a esa alcaldía, que ya ocupó tres veces. Al también diputado local en otras tres oportunidades le sienta bien el poder, tanto que -cercano colaborador del gobierno de Ávila- es uno de los intocables en el Estado de México y desde la Cámara de Diputados fortalece un imperio que fusiona Ecatepec y Tecámac en rancios cotos controlados por unos cuantos.

El ex procurador general de la república, Jesús Murillo Karam, expresó en una de sus frases más desafortunadas que Iguala no es el Estado mexicano. Tenía razón. Ecatepec, Toluca, Tlatlaya, y Atenco para el Edomex configuran la sangrante anatomía pulverizada, quemada científicamente por sicarios sin primaria, especializados en legitimar un Necroestado desarrollado desde modelos feudales.

Ecatepec y Tecámac representan lo mismo que Ayotzinapa, pero en el Estado de México. Son la cara visible de un genocidio encubierto por años donde la violencia de castas y étnica se ha encargado de limpiar zonas geográficas enteras mientras se impulsan y aplican reformas reduccionistas encaminadas a la desaparición de la expresión, de los derechos desde la individualidad y la entrega de la riqueza pública a entidades privadas.

Si se olvida, ellos ganan.

 

II

Miguel Ángel Barrón Castro, con domicilio en el fraccionamiento Los Héroes, en el municipio de Tecámac, acudió el 11 de mayo del 2012 a la agencia del ministerio público Héroes de Tecámac para denunciar la desaparición de su hija, Bianca Edith Barrón Cedillo, a quien describió como una niña de 14 años, de 1.54 metros de estatura, estudiante de secundaria, delgada, ojos medianos, cafés oscuros, cejas semipobladas, cara ovalada, nariz chata, boca pequeña, labios medianos y cabello negro, largo. Las averiguaciones iniciales fueron armando un rompecabezas, incompleto aún, pero que muestra por qué Ecatepec es el municipio más peligroso del Estado de México, y que el año pasado reportó 400 mujeres desaparecidas.

Tuvieron que pasar dos años para que el caso de Bianca Edith Barrón se esclareciera, en el 2014, pero también para que se descubriera una de las historias más sanguinarias sobre asesinatos seriales y narcotráfico en el Estado de México, de la que todavía no se sabe bien a bien sus alcances ni sus implicaciones con instancias de seguridad pública y autoridades de todos los niveles.

El 8 de mayo del 2012, Bianca había pedido permiso por teléfono, a su padre, para salir con Ana Karen Núñez González, una amiga, y luego con otros adolescentes, al centro comercial Macroplaza del Desarrollo de Tecámac, para comprar un regalo para el Día de las Madres.

Bianca, estudiante de tercero de secundaria en la escuela Héroes de la Independencia 214 de Tecámac, había quedado con su madre, Irish Elizabeth Cedillo Jiménez, de verse en aquella plaza a las 9 de la noche y regresar juntas a casa. La mujer esperó por una hora mientras marcaba al teléfono de la chica. Las llamadas nunca fueron respondidas.

 

III

La Carpeta de Investigación sobre Bianca Barrón Cedillo fue abierta con la Denuncia de Hechos por Desaparición de Persona 312150360033012. Este relato se construye desde las declaraciones de testigos y presuntos responsables, investigados por la Procuraduría de Justicia del Estado de México.

El padre, Miguel Ángel Barrón Castro, precisó en esa denuncia que él y su esposa buscaron a la niña en las casas de amigos, y ellos, los amigos, dijeron que Bianca ni siquiera había llegado al lugar de la cita. Uno de los chicos plantados por Bianca era un ex novio, Eduardo Alberto Serrano Pérez, peletero de oficio en Tepito.

El 10 de mayo, Irish leería en su teléfono el primer texto enviado desde el celular de su hija.

“Estoy bien”.

El 11 de mayo, tres días después de la desaparición, Irish recibió más mensajes. Su hija informaba que se iba de casa porque estaba embarazada y preparaba un aborto, que sus amigos la ayudarían, que la esperaran cuatro días.

Que no se preocuparan.

Que no se preocuparan.

Esa versión tomaría fuerza porque en los muros de facebook de la niña, intervenidos después por la policía, junto con su computadora personal, alguien llamado Daniel decía apoyarla y ella, a su vez, publicaba que amaba a Daniel. Pero lo que parecía derivar en una trama de amor adolescente resultó otra cosa.

El dos de junio del 2012 los padres contrataron espectaculares en avenidas cercanas a su domicilio. La reacción no se hizo esperar. La niña, o quien se hacía pasar por ella, reclamó de inmediato desde el celular.

Esos textos, firmados por Bianca pero desenmascarados por sus amigos porque ella tenía una forma peculiar de redactar, no fueron descartados como falsos sino hasta el último. Escribir palabras con vocales repetidas era una peculiaridad electrónica de Bianca que sus amigos conocían. Ninguno de los textos posteriores a su desaparición estaba escrito de la manera en que la chica ligaba las letras cuando usaba su teléfono.

“TE PASAS MAMA YA ME ANUNCIARON COMO A UN PERRO, HASTA EN LOS PUENTES”.

Otras cuatro comunicaciones en el mismo tono confirmaban el enojo. Como perversa rúbrica, una melodía, un siniestro silbido que no duraba más de cinco segundos se grabó en el teléfono de la señora.

La policía contactó, el 9 de junio del 2012, al ex novio, Eduardo Alberto Serrano Pérez, convertido entonces en testigo, con 17 años, y en su celular encontraba textos que él mismo recibía de Bianca, como el del 14 de mayo del 2012. “¿Qué pasó?, ¿Me amas? Tu incomprensión me obligó a esto. Estoy bien. Estoy en un hospital practicándome un legrado”.

Alberto intentó comunicarse al celular de Bianca, pero le contestó un hombre. “Eres putito”, le dijo aquella voz en un susurro, para luego cortar. El 17 de mayo el ex novio recibía una amenaza: “Mira Putito olvidate de Bianca ya es mía, vuelves a mandarle mensajes y te rompo tu madre, ya me conoces, no le juegues al investigador, no quiero tener problemas, no quiero saber más de ti”. El último le llegaría el 18 de mayo del 2012, y era una despedida pero también una orden: “Ya deja de marcar, por favor, te lo pido… Firma… gatito”.

Para el 14 de junio del 2012, la PGJEM citaba a tres compañeras de Bianca. En la lista de interrogados por la Procuraduría se mencionaba por primera vez a Francisco Antonio Matadamas López, en ese entonces con 15 años de edad y también en tercero de secundaria, vecino del fraccionamiento Héroes de Tecámac.

Las entrevistas no revelaron nada importante sobre el paradero de la adolescente. Que la habían visto por última vez el 8 de mayo del 2012 al salir de la escuela; que un tiempo había sido novia de Alberto, que la relación con los padres era buena, que pegaron algunos carteles luego de enterarse de que su amiga había desaparecido. Una de ellas dijo haber recibido mensajes desde el celular de Bianca, que no contestó porque no estaban escritos como lo hacía su compañera. Y nada más.

Más jóvenes serían interrogados en los días siguientes, aunque aportarían lo mismo.

Pero Francisco.

Novio de Aylín, una de las amigas de Bianca, parecía conocer mejor que ellas a la ausente. El 20 de junio del 2012, Matadamas proporcionó una versión distinta. Que Bianca tenía un novio, describiéndolo como un hombre de 19 años, de 1.85 metros. Que sus padres le pegaban y que tenía lesiones en las piernas, producto de azotes con cables. Dijo además que Bianca le había confiado sus intenciones de escapar y que el día de su desaparición la chica se vería en el centro comercial con un tal Christopher. Nadie supo por qué sólo Francisco tenía esa información.

 

IV

Para el 31 de agosto del 2012, la PGJEM investigaba sobre la línea de trata de personas y rastreaba el número de Bianca y los teléfonos relacionados. Los mensajes recibidos por Irish, la madre, permitían seguir una trama que poco a poco se torcía, oscurecida por giros insólitos que más parecían un guión que hechos reales. Los mensajes al celular de Irish y otros al del padre revelaban que Bianca estaba, por su propia voluntad, viviendo con alguien llamado Fernando. La versión inicial del escape por aborto, si bien no se habían perdido, se había modificado. Los mensajes de Bianca a su madre eran constantes reclamos pero también promesas de volver a casa. Daba direcciones e indicaba referencias, principalmente en Ecatepec, para que fueran a buscarla. Esa maraña daba tumbos aunque unía algunos hechos.

Aquella comunicación, que comenzó con un “Estoy bien. Estoy Embarazada. Ya me llevaron a abortar. Me dan de alta hasta el lunes”, fue evolucionando y entre el 10 y 11 de mayo la supuesta Bianca se ubicaba en una clínica en el DF, cerca de La Villita. “No hay ventanas, es una casa”. Prometía estar con sus padres en cuatro días y que sus amigos la cuidarían. Pero que los padres acudieran a la policía haría enojar a Bianca y a Fernando, el hombre que la habría llevado a abortar. En dos días la niña decidía vivir con Fernando, quien el 14 de mayo enviaba un mensaje a la madre.

– Mire señora vayase al diablo con sus pinches policías yo quiero a su hija por la buena.

Ese mismo día, la supuesta Bianca anunciaba que se iba a Estados Unidos, pasando por Nuevo Laredo, con su pareja. “…adiós es el ultimo mje, hasta nunca”, escribía. Pero un día después volvía a comunicarse para amenazar porque Eduardo, su anterior novio, le marcaba.

– Si mama nadie me tiene a fuerza estoy con el porque lo quiero el me apoya y me cuida mucho como nadie lo ha hecho su mama me quiere mucho –decía en otro texto. La supuesta Bianca narraba que habían comprado muebles para su casa y pintado el cuarto donde vivirían. Y también citaba a sus padres, el 19 de mayo, para que la fueran a ver a su nuevo domicilio. De paso, pedía que le depositaran saldo para los mensajes. El encuentro jamás llegaría, a pesar de pactarlo una y otra vez en los meses siguientes.

– perdon mama esque nos fuimos a Cuernavaca y no había señal regresamos hoy en la mañana –decía la chica. Junio comenzaba y de Bianca sólo se tenía la pista de los mensajes. Quien decía ser Bianca ahora se iría a vivir a Cuernavaca. Otra vez la promesa de una cita, en Ecatepec, alentaría a los padres. Incluso Fernando enviaba la confirmación del encuentro.

– Señora soy Fernando Gonzalez se que les debo una explicación solo les pido respeto a mi casa y a mis papas. Los espero en la casa de mis papa, y ahí aclaramos todo no puedo hablarle por mi seguridad me dice Edith que tienen amigos policias y no quiero problemas.

El 30 de junio el tono de los mensajes cambió. Fernando le había pegado a Bianca, decía ella. Pero también que tenía tres semanas de embarazo y que sería obligada a un nuevo aborto. Ese día la suerte de la chica mantuvo en vilo a la familia de Bianca, que se enteraba que Fernando estaba relacionado con ladrones y secuestradores y que un amigo de él, Julio, había violado a la adolescente, quien les avisaba que escaparía por una ventana del baño.

– Mama estoy bien confía estoy buscando el momento para salirme confía –diría otro mensaje el 3 de julio. Mandaría hasta las placas de los autos de los amigos de Fernando, a uno de los cuales identificaba como “El Moreno”, a quien le adjudicaba la posesión de un Mustang rojo y una camioneta Lobo negra.

– Si ma.

Ese sería el último mensaje para Irish de la supuesta Bianca.

 

V

La investigación policiaca se dirigía hacia San Miguel Xalostoc, Ojo de Agua, en Ecatepec, por una serie de mensajes recibidos, otra vez, por la madre de Bianca, el 1 de julio del 2012. Pero esta ocasión no era Bianca la que se identificaba, sino otra chica, que se decía amiga de ella. Uno tras otro, entraron al celular de Irish desde la una y media de la tarde, a lo largo de tres horas.

“Se la llevaron”.

“No se el sábado Julio le pegó”.

“Fue mi novio y mi pareja lo deje porque violo a bianca pero el y fernando estaban de acuerdo”.

“Solo se que se llama Julio y tiene una refaccionaria en loma, vende droga y secuestra vive en urbi villa del campo”.

“Tiene un hijo con una chava que se llama vero y trabaja en cinemex ojo de agua, hace como 20 dias mataron a una chava en xalostoc y la tiraron en un canal, salió en el periódico y se andan escondiendo, bianca me dejo el cel, lo tenía escondido, le pegaron”.

La mujer decía que la pareja de Bianca y su amigo se la habían llevado hacía días, que la matarían y que ya había abortado. Remarcaba que estaban entre asesinos y aseguraba que investigando los autos llegarían a los criminales.

El 17 de julio la mujer, que se identificaba como Laura, volvía a comunicarse. Esta vez preguntaba si los padres habían logrado encontrar a Bianca y mencionaba por primera vez a otra chica, Abril Selena.

“Aquí también tenían encerrada a una chava que se llama abril selena, su hija y yo la conocimos tamiben sus papas la buscaban no pudimos ayudarla se la llevan a trabajar a un bar. Julio”.

“A esa chava Julio la secuestró en chiconautla y la trajo aqui con nosotros…”.

“Yo se que por todo esto me van a matar pero ojala los agarre para que pagen todo el mal que han hecho, el dia que ya no conteste los mensajes es porque ya voy a estar muerta”.

 

VI

El miércoles 18 de julio del 2012 nuevamente entraron mensajes al celular de Irish Cedillo.

8:06 pm: “Contesten”.

8:08 pm: “Ya no están”.

8:12 pm: “Se llevaron a bianca en la camioneta negra harley.viven en rio yeltes en urbi villa 2. 2 veces nos llevaron a cotorrear y tomar ahí. Y en rio lena”.

8:13 pm: “Los escuche”.

Después, silencio por más de 40 minutos. La espera para los padres de Bianca se vio interrumpida por un nuevo envío, pero esta vez no era ninguna de las chicas quien escribía desde ese teléfono.

8:56 pm. “Julio esta pinche vieja ya nos delató.llevate a edit a Cuernavaca y matala yo me encargo aquí de esta pinche vieja le quitd el cel y mando mjer no se a quien.matala le das su carne a los perros pero ya pendejo”.

8:57 pm: Pero ya pendejo muévete ay que desaparecer a las dos”.

9:00 pm: “Esta pendeja mando mjes no se a qvien”.

9:03 pm: “Le encontré un mje no se a quien se lo mando igual que bianca n6s traiciona esta pendeja ha que matarlas pero ya”.

9:05 pm: “Pinches viejas nos delataron en su pinche madre mando muchos mjes como bianca hay que matarlas”.

 

VII

Irish Cedillo había realizado algunas indagaciones por su parte. Supo que Julio, al que apodaban “El Moreno” o “El Negro”, Julio César López Moreno, había sido detenido por la PGR -involucrada desde la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO)- durante un cateo, en agosto del 2012, aunque había sido liberado días después por falta de pruebas que lo relacionaran con Bianca. López Moreno era dueño, efectivamente, de un Mustang rojo pero dijo no conocer a Bianca. Localizados y fotografiados, los domicilios y direcciones obtenidos en los mensajes de Bianca también fueron cateados, sin resultado alguno.

Sin embargo, el padre de Bianca encontró en internet denuncias sobre autos robados cuyas placas coincidían con las de la camioneta Lobo negra y las de un Ikon gris. Después, investigadores de la PGJEM se trasladaron a Morelos para establecer colaboración con la policía de esa entidad, aunque un recorrido por bares y escuelas de aquella ciudad no arrojó pistas.

Irish Cedillo encontraría, dentro de todo ese caos, a alguien con el mismo problema, que tal vez le permitiría resolver el misterio de Bianca. En agosto de ese mismo año, la señora Icela Rodríguez visitó el domicilio de Cedillo para preguntar si a ella también la extorsionaban.

No, no me extorsionan, pero mi hija está desaparecida, dijo Irish.

También la mía, dijo Icela.

Pero cómo, dijo Irish.

Los extorsionadores me envían mensajes desde el mismo celular del que le escribe su hija, dijo Icela.

La niña de Icela había salido a la papelería en Santo Tomás Chiconautla, Ecatepec, a sacar unas copias, el 26 de mayo del 2011, para no volver más. La hija de Icela tenía abierta una investigación en donde se involucraba a un auto rojo deportivo y se mencionaba, también, la ciudad de Cuernavaca.

La chica desaparecida, de 15 años, se llamaba Abril Selena Caldiño Rodríguez.

 

VIII

El 9 de octubre del 2012 la PGJEM ofreció una recompensa de 25 mil pesos para quienes aportaran datos sobre Bianca. Carteles con información de la chica se pegaron en oficinas públicas y terminales camioneras, mercados y sitios de gran concentración. También juntaba, en una sola búsqueda, a Abril Selena, de quien se creía podía estar con Bianca en Cuernavaca. Un mes después, la familia de Bianca se había cambiado de domicilio por temor a los vendedores de droga de aquellos rumbos, dirían a la policía. Las investigaciones habían llegado a un punto muerto en el que no se vislumbraban avances, aunque una declaración posterior de Irish Cedillo revelaría que había ocultado alguna información. Por ella se supo que la supuesta Bianca también enviaba mensajes a su tía, Guadalupe, y a sus amigas de la escuela. Presionada por la angustia, dijo que la relación con la niña no era del todo buena porque era indisciplinada en cuestiones escolares y habían llegado a golpearla cuando les faltaba al respeto. Pero la disposición incondicional de la familia no resolvería nada, todavía.

Los meses pasaron hasta que al padre de Bianca, el 12 de abril del 2013, personal de la misma Fiscalía de Trata de Personas le informaba que había otro expediente, el 241970550058412, abierto por “Homicidio en contra de quien resulte responsable”, y que contenía el levantamiento de un cadáver femenino, no identificado, realizado el 9 de mayo del 2012. A la mujer del expediente 241970550058412 una médico legista le determinó, en su momento, una edad de entre 20 y 25 años.

Al mirar las fotos, Barrón vio de inmediato a Bianca, su hija. La transcripción de la carpeta de investigaciones –cruel, porque en esas fojas parece lo mismo describir una calle que la identidad cadavérica- no alcanza a trasmitir el estupor del padre, quien declara que “reconozco la forma de su cara y su nariz y boca. De igual forma al observar la cicatriz que aparece en el lado izquierdo de su pecho, es la misma que tenía mi hija, y le quedó por la varicela que le dio, de igual forma al observar las pequeñas marcas que aparecen en ambas muñecas de sus manos, las reconozco porque son las mismas que mi hija Bianca Edith se hizo cuando estaba molesta y que se las realizaba con un cúter o con una navaja; por lo que respecta a las ropas que vestía el cadáver, las reconozco como ropas de mi hija Bianca, en especial la blusa color rosa y la forma de un gato en pedrería y unas estrellitas pintadas, así como reconozco el pantalón en color negro con deshilado en ambas piernas… de igual forma reconozco, sin temor a equivocarme, la sudadera en color negro con cierre al frente y la leyenda BWOMAN… reconozco la pulsera con la imagen de San Judas Tadeo…”.

Bianca Edith Barrón Cedillo había muerto la madrugada del 8 de mayo del 2012. Su cuerpo fue hallado en el kilómetro 48 de la carretera México-Pachuca, a diez metros de la acera, en el municipio de Tecámac, a las 10:30 de la mañana, el 9 de mayo, menos de 15 horas después de su desaparición..

Violada.

Con tapones de papel en boca y vagina.

Torturada.

Amarrada con cordel de cortinas.

Con quemaduras de primer y segundo grado en la cara, en región nasolabial.

Con golpes en un hombros y glúteos.

Con desgarros y lesiones en el área genital.

Desvestidas. Vuelta a vestir.

Bocarriba, descalza, justo en la esquina donde un taller de muelles y soldaduras.

Los mensajes desde el celular habían sido un teatro siniestro.

Un examen genético terminó de corroborar la identidad del cadáver. Se trataba de Bianca, no quedaban dudas. Tenía un año de muerta. Había sido enviada a la fosa común.

Y entonces cómo se dice.

 

IX

Poco después fueron detenidos Érick Sanjuan Palafox, alias “El Mili”;  Francisco Antonio Matadamas López y Ricardo Gordillo Hernández, “El Piraña”, a quienes los padres reconocieron como amigos que frecuentaban a su hija, poco antes de desaparecer.

 

X

– Tenemos documentados más de sesenta asesinatos –dice el abogado Carlos Mata, quien defiende a Daniel Alejandro Jaramillo, “El Gato”, uno de los presuntos culpables del asesinato de Bianca Edith.

– Y al menos los de “El Mili” están relacionados con el narco…

– Pero es una cosa estúpida. Ni siquiera es una célula del narco organizado dura. Son células del narcotráfico que ellos mismos crearon a raíz de series estúpidas como el Cártel de los Sapos; Pablo Escobar, el Patrón del Mal; Sin Senos no hay Paraíso, producciones de Telemundo en asociación con Televisa. Derivado de estas series se les ocurre la brillante idea a estos grandísimos imbéciles de formar su propio cártel, derivado de que “El Mili”, Erick Sanjuan Palafox, al ser personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, tiene acceso a la droga de los decomisos. Empezó sustrayendo pequeñas cantidades, pero conforme le iba saliendo bien, sustraía cantidades más grandes y en cajetillas de cigarros las vendían.

– ¿Entonces nadie le surtía?

– Nadie. Ni de Colombia o la Familia Michoacana o de alguna zona de Michoacán o de alguna otra región. Era lo que se robaba de los decomisos. Lo mismo podía vender éxtasis una temporada o clorhidrato de cocaína: lo que alcanzara a accesar era lo que vendía. Alguna vez trajeron una bolsa, a la que yo tuve acceso, mientras lo está entrevistando personal de la Procuraduría –hay algunas entrevistas que se ventilan, otras que no, ésta no se ventiló- y yo escucho que menciona que sustrajo 700 pastillas. Cada pastilla la estaban dando a un costo de 140 pesos.

– Y los padres de los adolescentes, ¿no se daban cuenta?

– Lo que necesitamos hacer es una cultura preventiva con los padres. ¿Por qué desde el principio no se dieron cuenta el papá, la mamá de Francisco Antonio Matadamas López, de que el chamaco traía un dinero que ellos no le dieron? ¿No se dieron cuenta cómo un escuincle de 15, 16 años, traía un celular que cuesta seis, siete mil pesos? ¿De dónde traía un coche?

– ¿Complicidad o…?

– Me preocupa más que haya desinterés, porque si hubiera complicidad la ley contempla que uno, como padre, no está obligado a denunciar a sus hijos. Cuando hay un grado ascendente o descendente, uno tiene esa tutela de la ley para no exponerlos ante la justicia. No existe el encubrimiento. Ese delito se extingue. Lo preocupante para mí no es que lo supieran, sino que no lo supieran.

Irish Cedillo recordó luego que Ana Karen Núñez González, la amiga con la que Bianca iría al centro comercial la noche que desapareció, había sido novia de Érick Sanjuan Palafox, “El Mili”, detenido el 13 de enero del 2014. Una declaración de Irish en abril del 2013, después de reconocer el cadáver de su hija, revelaba que Matadamas había tratado de que Bianca se drogara con él, de que vendiera droga para él y su grupo. Según la madre, la niña se había negado. “Después que desapareció mi hija, (Matadamas) nos decía que para qué la buscábamos, ya que ella estaba muerta y que en cualquier momento la encontraríamos pero ya destrozada”. Del desglose de las llamadas de los celulares se desprende que, al menos, había otro número del que también le llegaban mensajes a la madre, y que este celular pertenecía a otra chica desaparecida, Lucía Joselin Robles Sánchez. ¿Cuántas eran, entonces?

Porque el 15 de abril del 2013, Francisco Matadamas amplió su declaración. Refirió que acudían a casa de Vanesa, una amiga, a ver películas y comer palomitas, y acusó a Bianca de vender droga y usarlas. La relacionaba, además, con bandas delincuenciales locales. Matadamas, se apellida.

Porque la madre, pormenorizando, recordaba que Bianca había pedido permiso, en septiembre del 2011, para asistir a una fiesta. Quien cumplía años era “El Mili”, amigo mayor de edad de Matadamas. Bianca se había comprometido a llevar el pastel. Aquella ocasión el permiso fue negado.

Porque los padres, para seguir con la investigación, debieron acudir a la exhumación del cadáver de la niña, al panteón de San Isidro Atlautenco, en Ecatepec, el 26 de abril del 2013. Abrir. Mirar. Recoger la ropa de la bolsa verde. Aguantarse.

Porque había que tragarse el dictamen de necropsia, un error monumental de fecha nueve de mayo del 2012 y que decía, al pie de la letra, con mayúsculas, lo siguiente: FEMENINO DE IDENTIDAD DESCONOCIDA DE VEINTE A VEINTICINCO AÑOS DE EDAD, FALLECIÓ A CONSECUENCIA DE LAS ALTERACIONES TISULARES Y VISCERLES OCASIONADAS EN LOS ÓRGANOS ANTES MENCIONADOS POR ASFIXIA, POR OBSTRUCCIÓN DE VÍAS AÉREAS SUPERIORES, LO QUE CLASIFICAMOS COMO MORTAL.

Porque no hay de otra.

Porque Irish Cedillo Jiménez había descubierto que su hija, de 14 años, asesinada sin más en el 2012, estaba metida en una red de tráfico de droga, y el 23 de octubre del 2013 relataba a la policía sus hallazgos, realizados desde los muros de facebook de la niña. Los hechos comenzaban a cuadrar pero también mostraban que el caso de Bianca era apenas indicio de un terrorífico entramado que involucraba a niños de entre 17 y 19 años en asesinatos a sangre fría.

 

XI

– Oye, güey, ¿qué te parece si le decimos a Bianca que venda drogas? –propusieron Paco y Daniel.

– ¿Y eso cómo para qué? –respondió “El Mili”.

Bianca representaba el quinto asesinato de un grupo de adolescentes decididos a armar su propio cártel y que en poco más de un año ya tenía una larga lista de ilícitos.

Bianca conocía a Daniel Alejandro Jaramillo Rodríguez, “El Gato” (19 años), quien al mismo tiempo era amigo de Érick Sanjuan (24 años).

Ricardo Gordillo Hernández, “El Piraña” (17 años), era amigo de “El Gato” y de “El Paco”.

Bianca era amiga de Francisco Matadamas (17 años), compañero de secundaria.

Francisco Matadamas era amigo de Érick Sanjuan Palafox, “El Mili” soldado del ejército mexicano.

Matadamas y Jaramillo presentaron a Bianca con “El Mili”. Hicieron lo mismo con “El Piraña”.

Irish Cedillo por fin se enteraba de una verdad que, antes de saber muerta a su hija, se negaba. Encontró, en una conversación de Bianca en facebook, que anunciaba a un amigo que vendería droga. Esa red social también le reveló que era “El Mili” quien proporcionaba la droga para el negocio de los adolescentes. A Bianca, el soldado le había propuesto dirigir al grupo de mujeres, enganchar personal, controlarlo, porque era “la más entrona y no traicionera”.

– Pero para eso tendrás que sacar de circulación a Gaby Chiñas, porque está hablando de más y es novia de uno de los contrarios.

– ¿Y cuántas muchachas son? –preguntaba Bianca.

Son muchas. Unos tienen seis y otros ocho, decían desde facebook. Todas tienen entre 14 y 17 años. El soldado Sanjuan era el encargado de aplicar los castigos para quienes no cumplían.

– Déjamela a mí, tiene mucho que no me divierto -diría Sanjuan acerca de Monserrat Vázquez, una chica que estaba fallando.

– ¿Qué le vas a hacer? –preguntaba Bianca.

– Algo que nunca va a olvidar.

El entorno en el que se movían era poco menos que espeluznante. Peleas territoriales entre bandas para colocar drogas, levantones y asesinatos entre jóvenes. A las bandas en Ecatepec y Tecámac se les identifica por el nombre de las calles donde operan. Los Polonios, de la calle Polonia, Los de Bolivia, por ejemplo. Todos se conocían en ese mercado clandestino, al aire libre, en el que los chicos se cambiaban de bando y generaban enfrentamientos. Ese submundo atrapó a Bianca, aunque su cártel preparaba su propio camino.

A “El Mili” lo detuvieron el 15 de enero del 2014. Francisco Antonio Matadamas López, alias “El Paco” y Ricardo Gordillo Hernández, alias “El Piraña” fueron consignados el 26 de enero del 2014 ante el Juzgado Primero para Adolescentes de Toluca y con número de expediente 0008/2014.

A Daniel Alejandro Jaramillo Rodríguez, “El Gato”, lo acusaron hasta el 19 de junio del 2014 de homicidio calificado, en el Acta de Averiguación previa EM/AEA/III/11872014 relacionada con el acta TOL/AEA/I/37/20 ordenando su detención.

Ellos, desde sus declaraciones, narraron cómo habían asesinado a Bianca pero también harían un recuento detallado de sus víctimas, del destino de los cuerpos y de las torturas a las que las sometían. Hombres y mujeres por igual, no escapaban a esa furia que parecía casi un juego y que los obligaba a matar para cobrar ridículas deudas de 500 pesos. El reclutamiento de mujeres obedecía a que querían que vendieran droga y tener sexo con ellas. Según sus testimonios, las chicas los traicionaban y ponían en peligro las operaciones. Esa fue la razón fundamental de los asesinatos, aunque luego ni siquiera eso importó. Mataban porque sí y el Gran Canal de Ecatepec fue la mejor fosa líquida. Lograron desviar las investigaciones sobre Bianca usando la estratagema más vieja y, eficazmente, armaron una trama en la que ellos estaban más o menos a salvo.

 

XII

La declaración inicial de Ricardo Gordillo, “El Piraña”, el 18 de enero del 2014, es un manual de crueldades sin explicación que comienzan cuando “El Mili” les propone vender droga, que él conseguirá de los decomisos del ejército. Todos aceptaron y la escuela secundaria se convirtió en uno de los puntos de venta. Gordillo ganaba por esas ventas hasta 4 mil pesos a la semana.

“El Piraña” relata que su primer asesinato lo cometieron contra una mujer que tiraron al canal, luego de violarla, acompañados de un policía estatal, quien se encargó de levantarla. La mataron a golpes, con tubos y piedras.

La segunda. Vianey. Vendía droga con ellos pero no entregaba cuentas. La banda tenía una casa en la colonia Jardines y allí la llevaron. Usaban la camioneta del padre de “El Piraña”, una Xplorer que forraban de plástico para evitar manchas de sangre. A ella todos la violaron. Le cortaron las orejas y la tiraron al canal, con piedras atadas a los brazos, los pies en botes de cemento.

La tercera. Levantada en un auto proporcionado por el policía estatal. Violada y torturada.

La cuarta. Les robaba mariguana. La drogaron. La violaron. La hicieron pedazos con un machete.

La quinta. Bianca. Porque les debía 3 mil 500 pesos y había regado el chisme de la venta de droga.

A todas las violaban. Primero vivas. Después muertas.

La sexta. Violada. Arrojada al canal.

La séptima. Abril Selena. Torturada. Violada. Arrojada al canal.

La octava. Violada.

El resto de los asesinados fueron hombres, pero no hay un conteo exacto, aunque se identifica, al menos, a cuatro más.

“El Piraña” dice que con el tiempo el soldado perdió la cabeza y quería matar hasta a niños. “Vas al rato a vender, vamos por un cabrón para matarlo, o por una vieja para violarla o matarla”. El soldado era el más cruel. “El Piraña” relata una de sus ejecuciones, contra un adicto que trabajaba para ellos pero que se comía la mercancía. “Le pegó con un tubo en la cabeza, esperó que despertara y le siguió pegando… lo mató asfixiándolo con una bolsa y un cinturón en el cuello… después le metió cemento por la boca, lo abrió de la panza y lo llenó de cemento y piedras y lo tiraron al Gran Canal”.

Luego, cada uno de los integrantes de la banda comenzó a matar por su cuenta.

 

XIII

Abogado Carlos Mata: -Había otra niña que se llamaba Selena, a quien se la llevaron en Chiconautla. Fue a sacar unas copias. Se la llevaron porque les gustó. Ni siquiera era de su secundaria en Tecámac, ni siquiera la conocían, no sabían quién era: les gustó, la subieron y se la llevaron. Los grados de perversión de estos jóvenes eran superlativos, insanos, con la finalidad de acceder a un placer inmediato, a un recurso indebido. Derivado de ello es que nosotros, al estudiar las carpetas, vemos que a Érick, a Matadamas y a “El Piraña” les imputaron, a cada uno, cuatro feminicidios. A Daniel Alejandro solamente lo han buscado por el de Bianca. Estamos en la defensa jurídica para desacreditar que en el de Bianca haya participado él. Nosotros, como despacho jurídico, platicamos con Daniel Alejandro para explicarle que la verdad trae beneficios. Si bien es cierto que no le va a traer aparejada una libertad inmediata, le puede traer el sometimiento de un procedimiento especial a través del cual pueda obtener una sentencia mínima y todavía un descuento de ese mínimo. La pena máxima a la que ellos podrían accesar o acceder por los homicidios que ellos podrían haber cometido en ese tiempo es de cinco años. La Procuraduría quiere acumularles las penas. Había que ver si el Tribunal lo permite, si es viable o no, porque la Ley del Menor es una ley especial regulada para darle beneficios al menor para que se reinserte o reintegre con las familias –no con la sociedad- pero ¿qué hacemos con jóvenes que han matado a 20 personas reconocidas en una investigación? Y ellos hablan de más de 20, entre 30, 40, 50, uno de ellos manejó hasta 60, porque tuvieron entrevistas por separado.

Miguel Alvarado: -Las versiones de los de la banda, pues…

– Y ellos mismos perdieron la cuenta. “Y es que, mira, de repente nos juntamos todos en la casa donde nos repartíamos lo de la droga y, por ejemplo, se salía Érick con otros muchachos que conocía de otra zona y regresaba bañado en sangre y nos platicaba lo que había hecho con otra muchacha”.

– Por separado, cada quién comenzó a matar.

– Así es. Pero si en una de ésas es mentira, qué mentira tan grave, porque nos deja en una zozobra a toda la sociedad. ¿A cuánta gente mataron en realidad? ¿Qué grado de participación tuvo Daniel Alejandro? A nosotros se nos hace ilógico que cuando detienen a Sanjuan Palafox, aquí en el penal de Chiconautla, en Otumba por el grado de peligrosidad según los estudios sicológicos que se le realizan, inmediatamente detienen a todos los copartícipes. Eso fue en enero del 2014. Fue en diciembre del 2013 cuando los detienen y en enero cuando los empiezan a procesar. ¿Por qué a Daniel hasta a agosto, casi septiembre (2014) y por qué no en la misma fecha en que detienen a todos? Como de las carpetas se desprende que Daniel también, ¿por qué no fueron por él? Nunca se cambió de su casa, siempre estuvo en el mismo lugar. Después se puso a estudiar, se juntó con una muchachita, tiene pareja, vive con ella. Nunca se sustrajo. Me cuesta trabajo creer que cuatro muchachos hayan puesto en jaque a toda una zona del valle de México. Y dónde están los demás que distribuían, los padres de esas menores, qué pasó ahí.

– ¿Los implicados están diciendo que ellos mataron a sesenta personas?

– De las cuentas generales, a la hora de sumar el dicho de uno y de otro y de otro, hay cuentas que van de los veintitantos hasta los sesenta, pasando por rangos intermedios.

– ¿Cuáles son las pruebas del Ministerio Público?

– El Ministerio Público ofrece las pruebas de los dragados y dice que desprendido de las sábanas de llamadas… se han encontrado cuerpos en el canal de Los Remedios y derivado de que de la misma investigación, del dicho de ellos, que dos cuerpos más los habían tirado al canal para deshacerse de ellos, es que se ordena el dragado. Esa prueba la ofreció la Procuraduría, es una prueba que obra en contra de mi defendido, Daniel Alejandro. Entonces se ordenan los dragados de ciertos tramos del canal de La Compañía o Los Remedios y se empiezan a encontrar restos óseos. El procurador (Alejandro Jaime Gómez Sánchez) da una conferencia de prensa (2014) donde dice que se han encontrado casi 7 mil restos óseos y yo me pregunto: ¿qué anda haciendo el procurador diciéndole a la gente, tan pronta y expeditamente que “6 mil 962 de estos restos son de origen animal, 79 son de origen humano, 60 corresponden a una misma persona, que es un varón, de quien ya se tiene su perfil genético, pero no se ha obtenido aún su identificación; los 19 restos humanos faltantes corresponden a una misma persona y se encuentran en estudio en el área de servicios periciales”? Ya cuando el procurador da la conferencia y dice que solamente uno corresponde a un cuerpo y los otros son parte de otra, yo quisiera saber cómo, en un río, viajan, en conjunto, los restos óseos de una persona. A la hora de que se descompone el cuerpo y a la hora de estar viajando, finalmente se desprenden y unos irán por un lado. ¿Cómo le harán 79 huesos para viajar juntos tanto tiempo? ¿Cómo le hizo la Procuraduría para hacer tan rápido los estudios y desacreditar que todos son de animales, menos los de, al parecer, dos personas? Es una versión hecha al vapor, yo calculo que hasta sin pensar por parte de la institución.

– ¿Por qué lo hacen? ¿Qué ganan?

– No vamos lejos. ¿Qué acaba de pasar en Ecatepec? Quemaron patrullas. Destituyeron a un director de Seguridad Pública (2014). Diario hay muertos en Ecatepec, por lo menos uno. Somos el municipio más grande, el más poblado, un punto de acceso al Distrito Federal, área metropolitana que conectamos con la zona de Tlalnepantla, Neza, lugar de paso para Hidalgo. ¿Qué es lo que ganas? Quiero yo pensar que es calmar un poquito el pánico generalizado. Pero si no, entonces nada más son declaraciones irresponsables que en su momento socavaron al diputado local perredista Octavio Martínez Vargas, porque finalmente alzó la voz. Él retomaba la cuestión de los policías que robaban y le había entregado al procurador varios videos. La PGJEM ya lo está trabajando pero hay falta de comunicación entre poderes.

– Entonces, básicamente, ineptitud…

– Sí.

– Porque la gente de Martínez decía que tenía amenazas, ya (2014).

– Sí.

– ¿Se puede entender que Alejandro pudo no haber matado?

– Él, en particular, no llevó a cabo acción alguna para privar de la vida a nadie, pero sí tuvo conocimiento de algunas de las personas a las que privaron de la vida. Ante esa situación, no podríamos decir si está bien o mal. Yo lo que puedo decir es que a lo mejor la pena que le corresponde a él no debe ser la misma que les corresponde a los otros. Para nosotros, ahorita, Alejandro es un presunto culpable. Para nosotros Daniel Alejandro Jaramillo es una persona a la que se está buscando inculpar por parte de la PGJEM, en particular por la Subprocuraduría de Género, por la Fiscalía de Trata. Ahora tiene 18 años, 19 por cumplir, indiciado en Zinacantepec. Es una situación muy dura porque si él tuvo una participación activa –ya han intentado privarlo de la vida en dos ocasiones en Zinacantepec-… solicitamos una medida precautoria como despacho al interior del centro en Zinacantepec por la misma situación. Para ver el momento preciso en el que privan de la vida a la gente… concuerda con una fractura, una lesión que él tuvo, que le generó una operación anterior y que le restó movilidad en dos dedos, entonces cómo le hizo para privar de la vida a Bianca con esa violencia, se me hace iluso por parte de las instituciones querer fabricar gente al vapor. Considero que las facultades expresas que el 21 Constitucional le da al MP y en este caso al abogado de la sociedad, que es el procurador, no están explotadas como debieran ser.

 

XIV

Pero Bianca.

Según “El Mili”, Daniel Alejandro Jaramillo Rodríguez se había quedado con el celular de la chica y fue él quien envió los mensajes a los padres. “El Piraña” dice que fue Matadamas, “El Paco”.

Matadamas, en su versión de los hechos, acepta haber intervenido en 12 homicidios de mujeres, casi todas menores de edad, y cinco asesinatos de hombres. También dice que algunos policías estatales brindan protección a las bandas de aquellos municipios y que el propio “Mili” tenía su protector en un agente; que además policías militares los surtían de droga y presenciaron la tortura contra Bianca.

El 8 de mayo del 2012 Bianca caminaba en la calle, cerca de las 8 de la noche, rumbo a la Macroplaza del Desarrollo, cuando fue encontrada por Daniel Jaramillo, “El Gato” y Ricardo Gordillo, “El Piraña”. Con engaños, la subieron al vehículo en el que iban y se dirigieron a una fiesta. Pero ellos, los chicos, tenían una orden de “El Mili”.

– Quiero que le rompan su puta madre por andar hablando de más.

Luego se dirigieron a la casa de seguridad ubicada en la sección Flores, de Héroes de Tecámac. Allí estaban “El Mili” y El Paco”. El grupo sometió a la chica, amarrándola con cordones de cortinas. La desnudan y golpean hasta el desmayo. Después la violan y torturan. Le queman la boca y la nariz con estopas empapadas en solvente y PVC. Lo mismo hacen en la región genital. Hay dos testigos, a quienes se identifica como policías militares, que observan. Pronto aparecen quemaduras de primer y segundo grados y muere a causa de lesiones en el cuerpo. Todavía los adolescentes la violan. Después la visten y la llevan en auto, por la madrugada, a tirar, sobre la carretera libre Tecámac-Tizayuca, entre las dos y las cuatro de la mañana.

Por su lado, Daniel Alejandro Jaramillo Rodríguez declaró que él no participó en el homicidio de Bianca, aunque estuvo presente esa noche. Su versión apunta que a Bianca ya la habían dejado en su casa, luego de la fiesta, pero que “El Mili”, a quien encontraron en el camino, insistió en ir por ella. La sacaron de nuevo de su casa y al agacharse para entrar al auto, la golpeó en la nuca, mareándola.

Y después lo que ya se sabe.

 

XV

Miguel Alvarado: – ¿Este caso de “El Mili” y su banda se relaciona con 16 asesinatos?

Abogado Carlos Mata: – No

– ¿Cómo es entonces?

– En la entrevista a la que yo tuve acceso, “El Mili”, Érick Sanjuan Palafox, decía que, al principio, cuando ellos privaron de la vida a Bianca, lo hace por temor porque dentro de todo esto de la cooptación de niñas de entre 14 y 15 años de edad, que ellos venían haciendo en las secundarias, pasa lo siguiente: Bianca y otra chica fueron seleccionadas por su alto perfil. Eran niñas que tenían liderazgo y jalaban a otras niñas. Las empezaron a introducir a ellas para la distribución del producto y para que atrajeran más gente para el consumo. Cuando empiezan algunas indagatorias con bandas rivales, bandas que sí eran de la delincuencia organizada, Los Pelones, los KDM y otros grupos de allá de Tecámac, cuando empiezan esos pleitos con grupos rivales, allí es donde se desprende todo. Porque ante el temor que tenían “El Mili”, Matadamas, “El Piraña” y el mismo Daniel Alejandro Jaramillo “El Gato”, empiezan con métodos de intimidación, coercitivos.

– ¿Son niños sicarios?

– La propuesta de ley que nosotros estamos haciendo ante la Cámara de Diputados del Estado de México para reformar el Código Penal o la que queremos introducir a través del Congreso de la Unión para reformar el Código Nacional Penal es para que dejemos de verlos como niños. Un joven de 15 años que tiene la crueldad  para matar a una persona con las características de Bianca… normalmente los seres humanos tendemos a perfeccionar nuestras técnicas, sean buenas o malas. Yo quisiera saber qué le pasó a la última muchacha que mataron. Ellos hablan de que sus torturas ya tenían nombres, para más o menos calificar la acción que iban desplegando sobre la persona que iban sometiendo. El sujeto pasivo, que era el que recibía la tortura, desconocía esos nombres, pero entre ellos llegaba un grado en que obtenían un placer tan retorcido por privar de la vida a la gente.

– ¿Cuántas muertes se les imputan, en realidad?

– Hasta ahora, la Procuraduría quiere imputarle 16 muertes más a “El Mili”, a Matadamas, a “El Piraña” y a Daniel Alejandro. La última semana de octubre del 2014 se constituyó una declaración para que la firmara, sin haberla leído Daniel Alejandro. Les dijimos que no, que si no era en presencia de nosotros, no se iba a hacer. Estoy buscando a la subprocuradora de Género (2014) para que me dé una declaración, así como a la Fiscal de Trata. Eso es un lugar faccioso y parcial por parte de la Institución. Entiendo que tienen la necesidad de sacar adelante el trabajo, lo que no me queda claro es por qué no cuidan las formas. En este caso se han metido en un vericueto por acciones irresponsables pero de las dos partes, tanto de la Procuraduría, a través del procurador. Seguramente, alguna de la información que nos llega, nos llegará viciada, pero si ellos como institución no nos la dan, ¿de dónde la obtenemos? A veces es por canales no oficiales, como la gente de Protección Civil, que nos dice “sacamos 5 cuerpos, 8 cuerpos”. Hacemos el cómputo de los días y obtenemos géneros pero no edades porque son cuerpos en putrefacción, que no son tan fáciles de determinar. A Bianca, una médico legista le determinó una edad de entre 20 y 25 años cuando es una niña de 14 años. Estamos en esta disputa de saber cuántas muertas son.

– Bueno, hasta el momento, ¿cuántas muertas son?

– Que hayan reconocido las autoridades, a través de actuaciones, solamente cuatro. Que estén queriendo imputar, dieciséis muertas más. Pero solamente cuatro han podido comprobar.

– ¿Esas dieciséis muertas sí existen?

– ¿Las muertas? Solamente existen las carpetas de desaparecidas. No tienen los cuerpos. Es lo que estamos buscando. Eso fue lo que generó los dragados.

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