Los pobres no aprenden

* Los alumnos normalistas, por ser pobres, no pueden ser el origen de todos los males sociales generados por las elites en el poder.

Luis Zamora Calzada

Ya no sé si llorar o reír, pero la señora Schmelkes, presidenta del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), abordó el jueves de la semana pasada un tema que sale de sus estadísticas y porcentajes, durante la entrega del informe 2015 a los senadores de todos los partidos, encabezados por el presidente del Senado, Luis Miguel Barbosa, y el presidente de la Comisión de Educación, Juan Carlos Romero Hicks.

Al respecto, el reporte publicado en la red, se presentó de la manera siguiente: “de esta forma, los egresados de las escuelas normales registran carencias en su formación, pues sólo tres de cada cinco de ellos tiene el perfil idóneo para ser maestros”.

Al provenir de familias por debajo de los niveles de bienestar, “estos alumnos tienen dificultades para acceder, para aprender. Son, digamos, alumnos frágiles en el sentido de que cualquier cosa que pasa en la familia… pues tienen que dejar de estudiar”, explicó.

Pues qué explicación, ahora resulta que por venir de familias pobres hay dificultades para aprender, desconociendo que todos los seres humanos nacemos con diez millones de neuronas listas para pensar, retener información, elaborar conjeturas, hacer análisis, obtener conclusiones, en fin, realizar todas las funciones intelectuales que el propio cerebro y la persona decidan llevar a cabo.

A todas luces se puede deducir que la presidenta del Instituto no se ha puesto a pensar que una persona en condiciones de pobreza extrema, para garantizarse un pan que llevar a la boca cada día, debe elaborar sus propias estrategias, diseñar sus esquemas mentales para sobrevivir él y la gente de su entorno; todas sus vivencias y experiencias le llevan a conocimientos que aprende desde cada circunstancia, aprendizajes de los que, por cierto, no recibe certificado ni constancia oficial alguna, sólo el amanecer de un nuevo día le da la certeza de haber aprendido algo el día anterior para subsistir.

La lamentable aseveración, que no compartimos por la docencia realizada durante más de treinta años con alumnos de diferentes niveles socioeconómicos y educativos, que aprenden cuando en las escuelas logramos que cada estudiante quiera lo que haga y no haga lo que quiera en las aulas, un reto pedagógico vigente para todos los buenos maestros, que permitan la construcción de la anhelada cultura pedagógica.

Escuelas normales, la gran omisión de la Reforma Educativa

La adición a la fracción III del artículo 3ro. Constitucional, en la reforma decretada el 26 de febrero del 2013, determinó que “adicionalmente, el ingreso al servicio docente y la promoción a cargos con funciones de dirección o de supervisión en la educación básica y media superior que imparta el Estado, se llevarán a cabo mediante concursos de oposición que garanticen la idoneidad de los conocimientos y capacidades que correspondan…”, refiriendo únicamente a los niveles de preescolar, primarias, secundarias en sus diferentes modalidades y las escuelas preparatorias, que brindan el servicio en todo el país.

La fracción VII del mismo artículo se ocupa de la educación superior, ordenado que “las universidades y las demás instituciones de educación superior a las que la ley otorgue autonomía, tendrán la facultad y la responsabilidad de gobernarse a sí mismas; realizarán sus fines de educar, investigar y difundir la cultura de acuerdo con los principios de este artículo, respetando la libertad de cátedra e investigación y de libre examen y discusión de las ideas; determinarán sus planes y programas; fijarán los términos de ingreso, promoción y permanencia de su personal académico; y administrarán su patrimonio. Las relaciones laborales, tanto del personal académico como del administrativo, se normarán por el apartado A del artículo 123 de esta Constitución…”.

En ninguna de las partes de ambas fracciones se menciona la educación normal, es la gran ausente en la reforma constitucional del 2013; las escuelas formadoras de maestros no cuentan con autonomía, mucho menos con un decreto de creación que les permita personalidad jurídica y financiamiento propio, su dependencia es directamente con las secretarías de Educación y sus trabajadores se rigen por las ley secundaria del apartado “B” del artículo 123 Constitucional y las determinadas en las entidades federativas provenientes de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado.

Dicha omisión deja fuera a los trabajadores de ese nivel de los concursos de oposición para su ingreso y permanencia, a ellos no les aplicarán evaluación alguna que ordene el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), que comunicó el jueves anterior “…que la crisis educativa del país nace en las escuelas normales, pues tres de cada cinco que estudian para ser profesores, es decir 78 mil jóvenes, provienen de familias cuyos ingresos económicos están por debajo de la línea de bienestar mínimo definida por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social”.

En definitiva, los intelectuales orgánicos que diseñaron la reforma al multicitado artículo, no diferenciaron que las escuelas normales, si bien es cierto que pertenecen a educación superior, también lo es que no son iguales a las universidades que tienen autonomía ni guardan parecido con la Universidad Pedagógica Nacional. Tampoco son culpables de la crisis educativa actual, los alumnos normalistas, por ser pobres, no pueden ser el origen de todos los males sociales generados por las elites en el poder.

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s