La casita blanca de Fernando Zamora

* Describir la “casita blanca” del candidato del PRI a la alcaldía de Toluca equivale a constatar la miseria del entorno, como si la colonia Aviación en San Pablo Autopan se hubiera desprendido de sí misma para permitir la construcción. Esta mansión, a nombre de Omar Talavera Vázquez, actual supervisor pero ex subdirector de Educación Primaria y oficial mayor del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México, se cimienta desde la penuria de la zona más pobre del municipio, que observa, solamente observa, cómo un hombre, desde el poder público, literalmente los mira desde arriba. Esta es la historia de un cacicazgo, del camino de Fernando Zamora y su familia por el poder público y cómo, solamente ellos, se han beneficiado.

Miguel Alvarado

San Pablo Autopan, Estado de México; 3 de mayo del 2015. A la entrada de la tienda un gato juguetea por la mañana, retorcido entre los pies de la dueña que, sentada en una silla de palma, casi a ras del suelo, despacha y cobra desde los rayos del sol. Los propietarios de esa tienda, de adobe y de apenas 20 metros cuadrados, son vecinos de uno de los hombres más poderosos de la zona norte de Toluca y que ahora busca la presidencia municipal, luego de años militando en el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Junto a la casa del candidato, la tienda aquella -aun con sus dos pisos- ni siquiera alcanza la altura de los portones de enfrente, de hierro forjado cercanos a los diez metros, aunque sobrepasados por la propia mansión que resguardan.

Esa fortaleza de ladrillo y cemento, de techos atejados, no tiene comparación. Ni siquiera la casa campirana, también de puertas ciclópeas, propiedad de otro de los políticos más poderosos de la entidad, el secretario de Gobierno, José Manzur, distante a 800 metros, le hace sombra, a pesar de contener una capilla de azules cúpulas y una colección de autos Mustang que, aseguran los vecinos, se guarda allí.

Ésta es la colonia Aviación, con menos de 2 mil habitantes, zona rural de San Pablo Autopan y una de las más pobres del municipio. También es uno de los territorios de mayores contrastes sociales, donde funcionarios públicos locales han construido sus casas, gigantescas edificaciones que remarcan todavía más la pobreza de los habitantes originarios.

Eso no es casualidad. Los terrenos, todavía ejidales, están destinados a planes más ambiciosos que sembrar y todo gira en torno al futbol. Porque el Deportivo Toluca, el equipo profesional de la ciudad, edificaría el nuevo estadio de La Bombonera en esa colonia. Los ejidatarios confirman esta noticia desde la venta de sus parcelas, que aún trabajan en lo que se asienta el proyecto, y que incluye un desarrollo comercial y nuevas vías de acceso, lo que cambiará radicalmente la zona, así como los precios de los terrenos.

II

– Aquí vive el profesor Fernando Zamora -dice el guía mientras se detiene en la esquina de Puerto Aéreo y la calle 23 de Octubre, mirando hacia arriba. Esta versión la corroboran los vecinos de la colonia Aviación, quienes afirman sin ninguna duda que el profesor es el dueño de la casa.

“La comenzaron a construir alrededor del 2010, pero terminaron pronto, como en un año. Y lo que sabemos es que allí vivía el profesor junto con su esposa”, dicen.

Las bardas no están pintadas pero sí la residencia que resguardan. Es la “casita blanca” del candidato a la alcaldía de Toluca, que se puede observar a simple vista desde la carretera Toluca-Ixtlahuaca, pasando el mercado de Palmillas. El terreno sobre el cual está asentada la construcción mide aproximadamente 100 metros de largo por 25 metros de frente, unos 2 mil quinientos metros cuadrados. Un estudio realizado por un despacho de arquitectos en Toluca para este Semanario calcula su valor en 8 millones de pesos, aproximadamente. En San Pablo Autopan el metro cuadrado de tierra cuesta, como máximo, mil pesos, casi nada comparado con los 4 mil 200 pesos que vale en la colonia Federal; 6 mil 47 pesos en la Morelos o los 10 mil 698 pesos de la Morelos Primera Sección, en la zona urbana.

Describir la “casita blanca” equivale a constatar la miseria del entorno, como si aquella colonia se hubiera desprendido de sí misma para permitir la construcción. Esa mansión, quienes maestros del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM), afirman que está a nombre de Omar Talavera Vázquez, actual supervisor escolar pero ex subdirector de Educación Primaria y oficial mayor de Fernando Zamora cuando era líder gremial (2003-2005), se cimienta desde la penuria de los vecinos, que observan, solamente observan, cómo un hombre, él solo, desde el poder público, se ha beneficiado.

Del interior de la casa sólo puede observarse el patio principal -a través de los portones automáticos, de unos 7 metros de altura, encajados en muros de hasta 10 metros- decorado con piso de cantera y una fuente del mismo material. Ese patio es en realidad un estacionamiento donde, días antes de las elecciones, se guardaban cinco autos, entre ellos una camioneta negra y autos sedán. La fuente, en medio del patio, custodia la puerta principal de acceso, en forma de arco y de madera.

La descripción arquitectónica es simple pero reveladora. “Casa de estilo residencial tipo alto, con acabados de lujo, de al menos cuatro aguas y cinco niveles. La vivienda alcanza una altura aproximada de 17 metros en una zona cuyo uso de suelo es evidentemente para siembra, como lo constatan los terrenos vecinos, parcelas entre casas empobrecidas preparándose para la temporada.

La casa desentona con el discurso de servicio social y entrega comunitaria de Fernando Zamora: “He pasado toda mi vida en este municipio, por lo que conozco las necesidades y problemas de la gente, ya que además soy profesor desde hace 30 años, lo que me ha permitido estar en contacto directo con la población. Entre carencias y oportunidades, aprendí los pormenores de la actividad comercial, vendí prendas de vestir características de la producción de mi pueblo”, dice de sí mismo, presentándose desde su página web, http://www.fernandozamora.mx.

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III

La historia política de Fernando Zamora ejemplifica cómo se construyen en México los cacicazgos, a la sombra de los recursos públicos y el padrinazgo, pero también desde la óptica del gobierno mexiquense, que desde la Secretaría de Educación dice, literalmente a quienes encabezan el SMSEM, que “lo único que nos interesa de ustedes es su participación a nuestro favor en las elecciones”.

El aspirante a la alcaldía de Toluca era un maestro común que un día tuvo una responsabilidad, pequeña, dentro del magisterio. Egresado de la Normal Uno, desde un programa de cinco años de formación de docentes –sin grado de licenciatura- (1976-1981), se tituló desde un plan emergente diez años después, que le permitía entregar la planeación de trabajo para la escuela donde en ese entonces laboraba como prueba de sus conocimientos. Nunca hizo el intento de estudiar más. Y es que el sindicalismo lo llamaría casi desde el principio. Apenas con cinco años trabajando, fue incorporado a cuadros delegacionales en Temoaya. Su inicio, realmente modesto, se registra cuando armó un pequeño grupo con directores escolares –él mismo lo era- que derivaban en cuanto veían una oportunidad. Encontró una puerta abierta cuando Jacob Pérez Álvarez asumió la secretaría general del SMSEM e integraba a Fernando en una comisión sindical, en el trienio 1994-1997. En ese mismo comité estaba la profesora Trinidad Franco Arpero como secretaria de Educación Primaria, fundamental en el desarrollo político de Zamora.

A Franco se le identificaba desde entonces como una fuerza discordante que podía cambiar, llegadas las circunstancias, las manos en el  poder de un sindicato que, actualmente, maneja recursos cercanos a 150 millones de pesos al año.

Jacob Pérez Álvarez era un líder débil pero astuto y entre sus habilidades estaban las de identificar a quienes podían ensombrecerlo. Taimado como era, llamó aparte a Fernando Zamora para confiarle una misión delicada, que consistía en vigilar a Franco.

El actual candidato priista a la alcaldía no dijo que no e incluso fue más lejos porque, con el tiempo, Trinidad Franco Arpero se convirtió en su pareja sentimental. Había elegido bien porque Zamora tenía toda la intención de desarrollarse políticamente y ella era una mujer fuerte, capaz de operar elecciones y que no dudó en compartir durante 11 años aquel amoroso poder que el mismo sindicato le entregaría en su momento. El papel que Zamora desempeñaba era el que nadie quiere en una película, pues casi siempre estuvo entre la sombras. Manejaba los autos para la profesora, era el acompañante de planta y si al principio se dormía en las tediosas reuniones de su pareja, poco a poco aprendió las singulares maneras de hacer política desde aquel magisterio. No le dijo a nadie de ese aprendizaje y algunos tachaban sus propuestas, cuando las hubo, de poco serias o, en todo caso, de inadecuadas. En realidad, Fernando Zamora se entrenaba para suceder a Franco Arpero.

Pero en el trienio de Jacob Pérez y con Franco y Fernando aliados desde lo privado, se planteaba la posibilidad de que la profesora fuera la secretaria general. Ese camino era tan real que incluso se formó un grupo, Convergencia Magisterial, a finales de 1997, una asociación civil legalmente establecida que fedató el notario Gabriel Ezeta. Franco tenía ya su primera plataforma y podía preparar su ascenso. Y Zamora estaba con ella.

Sin embargo, no era fácil. Jacob Pérez, enterado de la existencia de Convergencia Magisterial, articuló una limpia en el sindicato. Zamora perdió su comisión pero Franco lo defendería organizando una marcha para exigir la reincorporación de su pareja. Esa manifestación exhibió la fragilidad de aquel líder pero también hizo patente la fuerza de la maestra. Conseguir que Fernando Zamora fuera restituido resultó, si cabe, pan comido.

A finales de 1997 Convergencia se presentaba a las elecciones del SMSEM en busca de la secretaría general con Trini como candidata, quien debió competir, a la buena y a la mala, contra la planilla oficial encabezada por Marcelo Quezada Ferreyra, que finalmente resultó ganador impuesto. Convergencia armó urnas transparentes para el ejercicio del voto secreto que, por supuesto, no sirvieron de nada. Pero los simpatizantes de Trinidad estaban aprendiendo. Franco había ganado esa elección a voto abierto, pero era una “no alineada” y al final Jacob Álvarez y Lauro Rendón, otro ex secretario general del SMSEM y “alquimista electoral del PRI”, impusieron a Quezada. Esas elecciones estuvieron plagadas de agentes de la Secretaría de Gobierno mexiquense. Trinidad protestaba pero los encubiertos estaban allí para disuadir a cualquiera.

– Si sigues con tus pendejadas, mañana va a haber dos o tres muertos –le dijeron en una llamada sin nombre a Franco.

Quebrantada Trini, Quezada asumió como líder de los maestros para el periodo 1997-2000 y Franco se integraba a sus labores cotidianas. Llegado el año 2000, una nueva planilla, Renovación Sindical, era impulsada por la profesora, quien insistía en la dirigencia. En ese proceso competían Luis Vargas Medina –un poco el término medio entre las propuesta oficial, encabezada por Horacio Albarrán- y la propia Trinidad.

En esos momentos los ex secretarios generales se encontraban divididos y terminaban por rechazar a Horacio Albarrán –quien compite hoy por el PRD para la alcaldía de Tejupilco-. Rendón, quien en el año 2000 tenía bajo su control a todos los coordinadores regionales, se decidiría por apoyar a Franco Arpero. Fue suficiente que el poderoso Lauro le pidiera al secretario de Educación que reuniera a esos coordinadores y les pidiera que apoyaran a la profesora.

El planteamiento del voto secreto era una exigencia y en ese año 2000 se lograría que los delegados, 3 mil 500, votaran de manera secreta. Pero cuando Rendón abrió la posibilidad a Trinidad, los propios subdirectores regionales se encargaron de distribuir toda la propaganda de Franco. Esa operación abrió la estructura magisterial, poniéndola del lado de la maestra.

El día de la elección las urnas fueron colocadas en el auditorio del Sindicato. Y a un lado de las urnas apareció la figura dinosáurica de Lauro Rendón, parado como patrón, viendo que los delegados pasaran, uno a uno, a votar. El resultado final fue el triunfo de Trinidad sobre Horacio Albarrán por 36 votos. La diferencia era lo de menos cuando el sindicato representa una de las cajas chicas más suculentas para el gobierno estatal y sus operadores. Era tal el poder de Rendón en ese magisterio que las cuentas bancarias del SMSEM estaban a nombre de uno de sus hijos, Hugo Rendón. Nadie movía un quinto si no firmaba él. Franco lo entendió bien pero también supo que debía romper con Lauro. Así lo hizo, asumiendo el control absoluto.

Fernando Zamora seguía conduciendo autos para Franco Arpero y se constituía en soporte emocional para la flamante lideresa. Ella premiaba la paciencia de su pareja otorgándole la dirección de Adquisiciones, donde Zamora usó el dinero de ese presupuesto sin ningún control. Pero tener contenta a Trinidad era el trabajo principal de Fernando, porque sabía que ése era el camino del poder.

Sumiso, el profesor supo aguantar, encontrar en la obediencia ciega un acicate más para sus propios objetivos, que se cristalizaron al terminar Franco su gestión, tres años después. Fue Zamora quien convenció a Trinidad de pelear sin cuartel por la diputación local o federal, premio que todos los líderes sindicales obtenían y de organizar una manifestación para exigirlo. Pero esa marcha resultó contraproducente. A Franco nada le otorgaron y se convirtió, de pronto, en la figura que desde sus orígenes había identificado el dirigente Jacob Pérez. El gobierno quitó a toda la estructura de la profesora que trabajaba en la burocracia. Esa marcha, que paralizó clases y de paso la capital del Estado de México, había sucedido el 13 de abril del 2003. Al otro día, todos los franquistas estaban en la calle, con sus renuncias firmadas. Alberto Curi era el secretario de Educación estatal.

La sucesión de Franco Arpero, sin embargo, estaba cantada. A pesar de otros candidatos como  Sergio Camacho o Rogelio Molina, la profesora eligió a Fernando Zamora, pues suponía que él le garantizaría el poder y el dinero desde el magisterio. “Es mi pareja, me tendrá que obedecer”, decía la maestra, según testimonios. A Fernando el sindicato le pagaría toda la campaña, desde movilizaciones hasta gasolina y los refrescos. Lo inevitable sucedió. Zamora ganaba de manera aplastante en la votación y ya era el líder. Franco Arpero estaba jubilosa, pues entendía que su poder podía alargarse y, si lo hacía bien, construiría un coto político sin precedentes. El ejemplo de Elba Esther Gordillo la seducía.

Pero Fernando Zamora tenía otros planes. Tomada la protesta a las seis de la tarde, una hora después acudía a la casa que compartía con Trinidad, en el poblado de San Lorenzo Tepaltitlán y empacaba. Se iría para siempre de la vida de la profesora, una vez que ésta le ha entregado el poder.

– Ya tengo nueva mujer. Se llama Yolanda Rosales, es de Toluca, es una maestra de preescolar –le dijo Fernando a bocajarro a la azorada Trinidad, a quien la impresión la enviaría a un centro médico privado en Metepec, por un mes.

El nuevo líder ejecutó su propio plan, masticado con la paciencia de quien lleva prisa y lo puso en marcha. Volvió con Lauro Rendón para pedirle perdón y culpó a Franco de la ruptura política. Eso aceleró la expulsión de Franco de aquel selecto círculo de ex dirigentes y la incrustación de Zamora como uno de los favoritos en aquella tiranía.

El profesor es el poder encarnado en la zona norte de Toluca, que tan sólo en cuatro pueblos, de predominancia otomí –Huichochitlán, Cuexcontitlán, San Diego Linares y Autopan-, aglutina poco más de 100 mil habitantes, según datos sumados del INEGI. Esa cantidad representa cerca del 10 por ciento del municipio de Toluca, pero también una enorme fuerza productiva, de la que es dueña la familia Zamora Morales, controladora de la industria textil que produce gorras, guantes y bonetes, que se venden sobre todo en Huichochitlán.

IV

La “casita blanca” no es la única propiedad de Fernando Zamora, quien unido a sus hermanos ha desarrollado en el pueblo de San Cristóbal Huichochitlán un cacicazgo fincado en el miedo y el control del mercado de gorras, bonetes y guantes que se producen allí. Si bien ninguna alcanza el lujo de la casa de Autopan, son demasiadas, incluso para toda una familia.

En el pueblo todos conocen esas propiedades pero pocos se animan a señalarlas. El temor por represalias es el principal motivo. Un comerciante, sin embargo, admite conocerlas y señala las más importantes.

La primera está ubicada en la calle Manuel Buendía, esquina con Monterrey, en Huichochitlán. “Este edificio fue construido con dinero del Magisterio estatal, cuando era secretaria general Trinidad Franco. A un costado se ubica la oficina de atención ciudadana de Fernando”.

casa 1

También en esa calle están las casas de los hermanos del profesor, “construidas con material proveniente del Programa Pie de Casa”, apunta el comerciante.

casa 2

La tercera es una de las primeras casas de Zamora Morales, en la calle de Monterrey S/N, “cuando en los años 90 no tenía ni drenaje. Lo que se aprecia en la imagen contrasta con los detalles del interior, como las chapas de las puertas bañadas en oro, vajillas de plata y cristalería fina”.

casa 3

Una serie de comercios se ubican en la calle Miguel Hidalgo S/N. “Estos son negocios donde el profesor invierte dinero. Son de los hermanos, que siempre han recibido apoyo económico de Fernando. Estos terrenos fueron adquiridos cuando era pareja de Franco y después secretario general del SMSEM. Allí se guardan bordadoras y tejedoras.

casa 4

La quinta propiedad está a nombre de su esposa, en la calle de Hidalgo esquina con Zapata, donde también se guarda maquinaria para bordados.

casa 5

La madre de Fernando también tiene un negocio, en la calle de Hidalgo, sin número.

casa 6

En Adolfo Ruiz Cortines, s/n., en el Barrio de La Concepción, Huichochitlán, Zamora tiene una bodega o nave industrial donde guarda material para construcción. Los vecinos señalan que en esa nave se guardaban tráileres con productos robados, y que el encargado de ese negocio era un hijo del profesor. Esa bodega fue cerrada luego de que un pariente de Fernando Zamora estafara a los ladrones, quienes amenazaron de muerte a la familia, que al final devolvió los productos. También, sobre la avenida Buendía, posee un terreno para renta donde actualmente hay una maderería abandonada.

casa 8

La última propiedad, considerada la joya de los Zamora, es otra nave ubicada en Colima, en el barrio de la Concepción, también de Huichochitlán, que en realidad “es una fábrica de hilo traída desde China, aunque aún no las puede echar a andar”.

casa 9

Una casa más, cuya dirección aparece en la credencial de elector del profesor Zamora, está ubicada en la calle Cerrada de la Independencia, en la colonia Científicos.

Pero las propiedades de la familia Zamora son apenas un reflejo del poder que el maestro ostenta en la zona norte de Toluca.

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15 comentarios

  1. Te falto comentar aserca delas propiedades ke an quitado.anosotros nos kito una propiedad en el centro de san cristobal huichochitlan.en la calle de in surgentes.propiedad de gumercindo critobal gonzalez..este es mi numero si kieres mas informacion. 7225608708.

  2. Hasta hoy, no había podido encontrar una síntesis de la carrera de Zamora, gracias.

  3. Omar Talavera, tambien se ha hecho de dinero a costa de transas dentro den sindicato, investiga a ese señor, es una ficha y rata, tiene a sus hijos y nuera dentro del magisterio cobrando dobles turnos pero trabajan uno, dándose vidas de rey y robando dinero del sindicato

  4. Es verdad Omar Talavera Vázquez es de la gente principal de Zamora y uno de los que mas sacan dinero en donde lo pongan, vendedor y negociante de plazas en el magisterio, su hija y su nuera cobran dos o tres turnos como maestras y trabajan solo uno, como es posible que los trabajadores de la educación permitan eso y que esten ese tipo de personas; a ver de que lo pone Zamora si es que llega a estar de Presidente para que robe mas

  5. Yo vivo en esta comunidad es cierto lo que informan de este señor! Su casa es una burla pero no para nuestra comunidad, para el estado completo! pero no se encuentra en la inmunda con la que describen a esta Colonia efectivamente vive gente con alto poder adquisitivo pero no solo políticos es gente que trabaja como ganaderos, médicos y empresarios que siempre están dispuestos a ayudar! Pero no es una zona marginada como lo describen primero investiguen, conoscan y dejen de publicar tonterías! La gente de aqui, trabaja, estudia y se supera y se caracteriza por ser una zona tranquila y natural! Por eso ratas como estas buscan estar aquí! Y explotar los recursos propios que aun se tiene propios de la comunidad!

  6. Todo esto sin contar la oootra Señora del “Profesor”, una mujer de apellido Campos con la que tiene un niño y una niña de unos 2 años aprox.

  7. investiguen una bodega en la calle jose joaquin herrera tambien es de el al parecer esta abandonada despues que funciono untiempo para hacer gorras

  8. Muestra clara de cómo el rumor puede convertirse en propaganda cuando se recurre a testimonios vagos para dirigir la opinión de las personas hacia una idea propia del periodista.
    Los términos utilizados en el artículo parecen más dirigidos a causar revuelta que a informar.

    • Muestra clara de cómo el rumor puede convertirse en propaganda cuando se recurre a testimonios vagos para dirigir la opinión de las personas hacia una idea propia del periodista.
      Los términos utilizados en el artículo parecen más dirigidos a causar revuelta que a informar.

  9. No, no, no la señorita Laura se queda corta con todo lo que describes y sin nombres, sin fundamentos y basado en chismes añejos emanados de tanto envidioso cercano al Profesor Zamora, y al final no me quedo claro que leía si un articulo periodístico o un articulo de chismes sin sentido solo ´para destantear a la gente.

    • imbecil de seguro eres un lamiscon que andas detras de fernando de huele pedos de seguro si gana como es suponer tragaras a costa de los mexiquenses

  10. Toda una fichita mi profe.

  11. no tiene madre este desgraciado ladron, habiendo tanta pobreza en esta zona y solo se sirve el y su familia con el dinero de todos, no me quiero imaginar lo que va a robar cuando tenga el cargo de presidente municipal, si asi robo de diputado, que nos podemos esperar……. pero sigan votando por el pri, desafortunadamante la gente se vende por una despensa que le dara para comer unos dias sin saber que cuando este de presidente, dejaremos de comer por años.

  12. Zamora con sus lujos mientras muchas calles como la de Benito Juarez sin pavimentacion

  13. todos son una bola de pendejos, pinches indios, ustedes lo pusieron en donde esta, no se hagan pendejos, cuando les regalaban las despensas y los espejitos accedieron a darle su apoyo, y no directamente a el si no a todos los presidentes municipales, diputados, senadores, a todos los que tontamente han apoyado por recibir chacharitas, presisamente por su calidad de gente ignorante son mas suceptibles de ser engañados y por esa razon la democracia es una falacia, en esa zona de 100,000 habitantes, en realidad analizaran el voto y opciones de gobierno, si acaso el 10 por ciento de la poblacion, pero desgraciadamente el resto recibe una despensa que les da de comer una semana pero les acarrea años de sufimiento, la ignorancia es peligrosa, por eso debe de m0dificarse el sistema de votacion y no permitir que gente tonta e ignorante emitan un voto que es dañino para la democracia.


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