Ahora mismo

Miguel Alvarado

*

Qué delgada estabas cuando nos vimos el último día.

Yo pensaba en tu desnudez y te miraba

frente a mí, preocupada y radiante.

Porque nunca habías estado tan perfectamente hermosa

ni tus ojos tan oscuros por el sol de aquella mañana a la mitad.

*

Nunca, también, habías estado tan enferma.

*

Entonces hablabas de un mundo que yo no he visto

todavía aunque me esfuerce, cerrando los ojos y los oídos

y me digo que luego habrá alguien que no me entenderá

que no sabrá qué hacer aunque me ame con todas sus fuerzas.

*

Tal vez ese día yo deba caminar evadiendo

cuando los mensajes se descifren en las luces de la calle.

*

Padre Nuestro que estás en el cielo.

*

Ahora

ahora mismo pero en otro lado

Fátima va pensando como una ocurrencia pero profundamente

va pensando en ti hasta que algo la encuentra y la distrae, consolándola.

*

Formalmente te aviso que sostendré tu mirada pidiendo

que me enseñes las cosas que hay y las que no.

*

Entonces elegiré un hotel.

*

Nadie recuerda la mano agitando el aire, la nieve del volcán

y tu cara enrojecida mientras fumabas diciendo.

Sí. Los aviones y el gato que falta.

Sí. Las campanas de Catedral a las dos.

Sí. La furia y la reconciliación

lo inabarcable, lo roto para siempre.

*

Cómo será ir caminando juntos, con tu muerte a cuestas

extendidas las sombras, acercados a los demás

mirando al frente sabiendo que nada está en nuestras manos.

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s