“Chapo” Guzmán: la conspiración presidencial

*

“- Lo sacó la Presidencia –dicen, sin precisar si participaron policías federales, militares o algún otro grupo- y se lo llevaron, no sabemos a dónde. Pero sí nos consta que en la Presidencia se están cagando de risa por todo lo que se elabora alrededor de la fuga. Del Altiplano, está claro que nadie puede salir, así como así, si no es con ayuda del Estado”.

*

Miguel Ángel Alvarado

Toluca, México; 17 de julio del 2015. La inexplicable fuga del narcotraficante Joaquín Guzmán Loera del penal de Alta Seguridad de El Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México, impresiona. Hasta ahora, no se puede creer que quien rescató al líder del cártel de Sinaloa pudiera excavar sin dificultades un túnel de 1.5 kilómetros de largo y 19 metros de profundidad, cuyo costo, documenta la reportera de The New York Times, Paulina Villegas, fue de un millón de dólares.

Pero fuentes allegadas a la Presidencia de la república, al equipo más cercano del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto, y de quienes se reserva sus nombres, tienen una versión mucho más simple, aunque tétrica sobre la supuesta fuga del narco, que se registraba ya a las 8 de la noche en redes sociales, el 11 de julio del 2015, aunque las autoridades reconocen que se dieron cuenta a las 21:10.

– Lo sacó la Presidencia –dicen, sin precisar si participaron policías federales, militares o algún otro grupo- y se lo llevaron, no sabemos a dónde. Pero sí nos consta que en la Presidencia se están cagando de risa por todo lo que se elabora alrededor de la fuga. Del Altiplano, está claro que nadie puede salir, así como así, si no es con ayuda del Estado.

Esta versión, la de la ayuda desde el gobierno, es una de las más comentadas en México, pero no ha podido ser verificada y tampoco podrá hacerse en los próximos meses. Las pistas, desde esa versión, resultan falsas, un montaje, no conducen a ningún lado, sino a culpables fabricados de antemano.

La extracción de Guzmán obedece a razonamientos simples pero precisos. Primero, lo han obligado a recolectar el dinero que dice tener en bancos o escondido, y entregarlo. Al mismo tiempo lo usan como un distractor para borrar de medios televisivos las protestas de maestros en todo el país contra los programas de evaluación. Esas protestas, dice la Presidencia, están a un paso de la revuelta, y confían en que, no viéndolas la mayoría, se genere antipatía y desinterés por ellas.

Peña Nieto hará ajustes los próximos días en su gabinete.

El secretario general de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, será enviado a la presidencia nacional del PRI, pero será sustituido por quien maneja en verdad la política social y económica del país, Luis Miranda Nava, el operador más duro pero también más efectivo del peñismo, desde que era gobernador del Estado de México, en el 2005.

– A Miranda -dicen las fuentes- se le ha entregado el poder absoluto de México. Es él quien decide pero también quien ejecuta, aunque resulta obvio que el país se le hace pedazos.

Otros cambios que serán anunciados involucran la salida del secretario de Comunicación y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza y quien lo sustituirá será Manlio Fabio Beltrones.

– A Guzmán lo van a encontrar en unos dos meses. Será soltado para reapresarlo, para que el gobierno de Peña se reivindique. Pero al mismo tiempo sucederán las reformas: la educativa, las de salud y las del agua, donde Higa, entre otros, tiene ya licitaciones amarradas –apuntan las fuentes presidenciales, quienes afirman que, también, uno de los objetivos primordiales es desactivar a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y alcanzar la primera etapa rumbo a la privatización de la educación. Esa “cancelación” de la CNTE también incluye la encarcelación del líder de la Sección XXII en Oaxaca, Rubén Núñez.

Al mismo tiempo, el proyecto de Presupuesto 2016 comienza a circular en borradores dentro del Senado, para una primea lectura, y advierte un recorte histórico al gasto social, que se justificará con la baja de precios del petróleo y los escasos contratos petroleros conseguidos hasta la fecha.

“El Chapo regresará a la cárcel, pero mientras tanto muchas cosas habrán cambiado”, concluyen las fuentes, que llaman la atención sobre cómo los medios, absolutamente todos, se han decidido a seguir la versión del gobierno e investigar, cuando lo hacen, sobre esas líneas.

-Sin querer o a propósito, ubican a Guzmán como una especie de héroe que ha logrado dejar en ridículo a Peña Nieto, a su gobierno corrupto. Y entonces elaboran explicaciones que resultarán imposibles porque todo se trata de un montaje.

Eso es cierto. El opinador Pablo Gómez, por ejemplo, desde el portal de Carmen Aristegui, destaca la unidad que muestra el cártel de Sinaloa y, claro, la corrupción del Estado que permite las fugas desde una prisión imposible y que busca recuperar al fugado con una recompensa por 60 millones de pesos que ofrece la PGR por información. Incluso se aplican las encuestas más primitivas en los poblados cercanos de Almoloya, donde policías federales armados preguntan a “vecinos que quieren cooperar”, literalmente que “¿sabe usted dónde se encuentra el Chapo?”, documenta el diario Alfa.

Para el periodista Francisco Cruz, autor de los libros Tierra Narca y El cártel de Juárez (Planeta, 2009), a Guzmán podrían haberlo sacado para que recuperara el dinero que dice tener, y que la revista Forbes calcula en mil millones de dólares, por lo que le da trato de CEO, como cabeza del cártel de Sinaloa.

Cruz recuerda que el “Señor de los Cielos”, Amado Carrillo, tenía 17 mil millones de dólares, de los cuales la mayoría se perdió en bancos y oculto cuando el narcotraficante murió, en 1997, luego de una cirugía plástica. “Si no es dinero el motivo, no encuentro otro”, dice el periodista.

Joaquín Guzmán logró conformar una organización narcotraficante tan poderosa como algunos gobiernos en el mundo, incluyendo el de México. Tenía un socio, Ismael “El Mayo” Zambada, tan poderos como él, pero con un perfil más empresarial. Uno de sus diez hijos, Ismael Zambada Niebla, fue capturado en el 2009, por soldados en la ciudad de México, pero extraditado a Estados Unidos en el 2010, donde fue condenado al menos a 10 años de prisión. Zambada Niebla logró un trato, a cambio de protección y reducción de condena.

Ese trato lo obligaba a revelar información sobre su propio cártel, aunque también de organizaciones rivales. La historia, documentada en EU por el periodista Bill Conroy, indica que entre 2005 y 2008, Zambada Niebla operó para las agencias norteamericanas de la DEA (Drug Enforcement Administration) y del ICE (Immigration and Customs Enforcement), y protegido por ellas traficó desde el cártel de Sinaloa. Esas revelaciones, junto con los acuerdos entre el gobierno de EU y Zambada Niebla, pueden consultarse en el enlace http://narcosphere.narconews.com/userfiles/70/Zambada.Niebla.Plea.Deal.pdf.

Zambada Niebla, quien era el encargado de pagar sobornos a la policía mexicana y a funcionarios, dijo que su padre, “El Mayo” Zambada y el “Chapo” Guzmán, trabajaban para el gobierno norteamericano, que permitía operar al cártel con impunidad a cambio de información, y que incluso la detención de Guzmán, en febrero del 2014, había sido un montaje operado por el gobierno de Peña y los militares, según el ex investigador en jefe de la DEA en México, Héctor Berrellez.

Cuando Zambada Niebla reveló los nombres de los sobornados a las autoridades, también las mexicanas se enteran, pero eso ocasionó, desde la perspectiva de Berrellez, que los gobiernos tuvieran control absoluto sobre los corrompidos, que no podrían hacer negocios como antes. Con ello, también minaban la fuerza del cártel de Sinaloa pero, aunque lejos de acabarlo, lo infiltraron para tomar su poder y negocios. Guzmán, entonces, sería un peón del gobierno mexicano y Zambada del norteamericano. El cártel de Sinaloa, entonces, es el “oficial”.

En esa oscuridad, apareció el nombre de Humberto Loya Castro, confidente del “Chapo” y del “Mayo”, y quien fue el encargado de entregar la información que revelaron los capos al gobierno norteamericano. El acuerdo fue simple. Todo a cambio de no detenerlos y Loya cooperó por diez años en total libertad.

Guzmán ha desaparecido y desde lo público no se sabe absolutamente nada. Hay un túnel, un agujero, una moto, algunos funcionarios menores investigados y un supuesto descrédito del gobierno peñista en la comunidad internacional. La escena del escape ha sido recorrida por reporteros hasta locales, han subido y bajado, husmeado como nunca, lo que no se había permitido en un terreno de hechos de esa naturaleza. Todo está documentado, los videos donde aparece el “Chapo” minutos antes de fugarse, un helicóptero sobrevolando el penal y hasta las posibles rutas de escape, que conducen a Zitácuaro, Michoacán o a Atlacomulco.

México, al borde de un levantamiento, asiste a una opereta que, si no generara miles de muertos, resultaría una obra maestra del absurdo. En medio de ella está a quien se considera el presidente más inepto de la historia.

Peña Nieto nada más sonríe.

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s