La fuente de la impunidad

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* Desde la Secretaría General del sindicato petrolero, con la abierta complicidad de los dirigentes priistas y los favores gubernamentales panistas, Romero Deschamps ha sabido mover los hilos de la corrupción imperante para manejar la situación política a su antojo. Por eso nadie se sorprendió de que, de la noche a la mañana, la presidencia salinista haya violado todos los estatutos para imponer, después del encarcelamiento de La Quina, a Sebastián Guzmán Cabrera y, luego, a Carlos Romero Deschamps.

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Francisco Cruz Jiménez

Paralizada definitivamente cualquier acción contra el desafuero, llegado diciembre de 2006 Carlos Romero Deschamps y Ricardo Aldana Prieto tenían sólo un gran enemigo de peso en el gabinete calderonista que, según lo muestran todas las evidencias, quería a Pemex para sí mismo y sus amigos: el español, mexicano a conveniencia, Juan Camilo Mouriño Terrazo, pero éste murió en un avionazo, víctima no de la impericia de un piloto, sino de la corrupción gubernamental.

En 2012, a tan sólo unos días de que terminara la administración de Felipe Calderón Hinojosa y con 19 años de estar enraizado en el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), Romero Deschamps convocó a los dirigentes de las 36 secciones y tres delegados adicionales de cada una de ellas para que votaran, literalmente a mano alzada, por la planilla del nuevo Comité Ejecutivo Nacional, que lo tenía a él como dirigente. La reunión se llevó a cabo a puerta cerrada en las instalaciones del sindicato, de donde salió el visto bueno para que prolongara su mandato hasta 2018.

Ese mismo día, 20 de octubre de 2012, Elba Esther Gordillo Morales también celebraba con sus allegados su reelección al frente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación por otros seis años. Festejo al que se sumó Romero Deschamps, a quien se le vio muy contento junto a la lideresa. Tiempo después, él vería de lejitos la destitución y encarcelamiento de su amiga.

Sin lugar a dudas el encarcelamiento inesperado de la lideresa magisterial generó altas expectativas en el imaginario colectivo de que Romero Deschamps le hiciera compañía. El argumento que dio el gobierno federal para justificar la detención —desvío ilegal de cuotas sindicales— se prestó para regresar a ver al líder petrolero cuya lista de abusos e ilegalidades ha sido ampliamente documentada.

Las especulaciones tomaban forma luego de que se hiciera público que la Sección Metropolitana número 34, que dirige Sergio Gutiérrez Rojas, había convocado a una elección el 19 de octubre de 2012 con la firme intención de terminar con el cacicazgo de Carlos Romero Deschamps. Su lugar —de acuerdo con la voluntad del 71 por ciento de los delegados provenientes de diferentes estados de la República— sería ocupado por Jorge Hernández Lira. El encumbramiento fue avalado en un documento que se firmó de puño y letra por los asistentes, el cual se presentó a la entonces secretaria de Trabajo y Previsión Social, Rosalinda Vélez Juárez.

Como el calderonato estaba por terminar, se dictaminó que fuera la nueva administración la que diera la tan codiciada toma de nota a Hernández Lira, razón por la que el 2 de enero le comunicaron de la asamblea al político hidalguense Miguel Ángel Osorio Chong —nuevo secretario de Gobernación—, a Emilio Lozoya Austin —director general de la paraestatal—, y a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la responsable de dar fe y legalidad de la dirigencia a través de la llamada toma de nota. Todo quedó en veremos.

Aunque se rumoraba que Romero Deschamps tampoco tenía la toma de nota que avalara su reelección, demostró que los papeles sobran cuando se tiene la mano del presidente de la República. En el festejo por el aniversario número 75 de la expropiación petrolera que se llevó a cabo en Salamanca, Guanajuato, presidido por Enrique Peña Nieto, Lozoya Austin, Pedro Joaquín Coldwell, secretario de Energía, y Carlos Romero Deschamps, el presidente hizo uso de la retórica para “reiterar la más amplia felicitación a todos los trabajadores de Pemex, a todos quienes contribuyen y laboran en esta gran empresa que desde hace 75 años ha sido y seguirá siendo de todos los mexicanos”. Discurso que fue correspondido con la declaración de Romero Deschamps: “Ya queríamos que un Presidente estuviera con sus amigos los petroleros”.

Ni cómo negar que esta amistad, al menos para el obrero, es una de las más caras, porque en ella se encierra el compromiso adquirido por su líder de servir a los intereses del gobierno. Lo que queda de por medio es el patrimonio sindical, ese que en papel está destinado para proporcionar viviendas dignas a los trabajadores de Pemex, pero que, en los hechos, tiene otros fines, como el financiamiento de campañas electorales. Un caso reciente lo representan 500 millones de pesos que la paraestatal prestó al sindicato y que hasta la fecha sus agremiados no han podido saber dónde quedaron, pero sí que se tienen que pagar con mensualidades de 8 millones 333 mil 333 pesos.

De acuerdo con una nota que publicó el periódico Reforma el 14 de febrero de 2013: “El convenio fue firmado el 27 de julio de 2011 por Romero Deschamps como secretario general del sindicato, Ricardo Aldana como presidente del Consejo General de Vigilancia y Manuel Limón como secretario tesorero. Por Pemex lo signaron Carlos Alberto Treviño, director corporativo de Administración, y Marco Antonio Murillo, subdirector de Recursos Humanos y Materiales. El director de Pemex entonces era Juan José Suárez Coppel. Pemex entregó los 500 millones el 8 de diciembre de 2011 mediante una transferencia electrónica”. No fue sino hasta el 11 de enero de 2012 cuando registraron el convenio. “Un día después, el entonces precandidato del PRI, Enrique Peña, se reunió con los trabajadores petroleros en la sede de la Sección 34 de Azcapotzalco y Romero Deschamps anunció el apoyo del gremio sindical”, recordó el periódico.

Prosaica como es la realidad, el rostro del líder petrolero es conocido porque en 2000 brotaron a la superficie las pruebas irrefutables sobre los manejos irregulares y el desvío de recursos millonarios de Pemex para apoyar la gris campaña presidencial del priista Francisco Labastida Ochoa. Pero también porque cada periodista y académico que lo investiga ha encontrado en él a un contador público arrogante, advenedizo, de calva en esplendor, millonario y con una primitiva intuición de la codicia.

“No hay líderes obreros pobres en México, la mayoría son millonarios o multimillonarios, a diferencia de los verdaderos obreros. Y destacan dos (casos) en particular: Romero Deschamps y (el extinto) Leonardo Rodríguez Alcaine, quien tomó las riendas de la otrora poderosa Confederación de Trabajadores de México (CTM) a la muerte de Fidel Velázquez Sánchez en junio de 1997”, observa Martín Carlos Ramales Osorio en su texto Corrupción de líderes sindicales en México, un análisis para Contribuciones a las Ciencias Sociales de la Universidad de Málaga. El investigador precisa: “Ambos lograron amasar inmensas fortunas al amparo del poder sindical. Como aliados y operadores políticos del partido en el poder han gozado de múltiples privilegios y, por tanto, de impunidad”.

Con toda impunidad y al margen de su fuero como legislador federal, Romero Deschamps dispuso de los recursos que dieron origen al llamado Pemexgate —luego vendrían otros Pemexgate, también por miles de millones de pesos—, porque conoce el lado oscuro de los funcionarios de Pemex y del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana: el caciquismo, tráfico de plazas, prebendas gubernamentales, traiciones internas, castigos colectivos, pistolerismo y otros métodos gansteriles de control. Estas prácticas generalizadas hacen del sindicato una eficaz e influyente organización al servicio de la Presidencia de la República.

Aun con el beneficio de la duda, para el Pemexgate I se calcula que los recursos se ubicaron en 4 mil millones de pesos que la Dirección General de la empresa, a cargo de Raúl Muñoz Leos, entregó al sindicato en 2004 en un caso conocido como un nuevo Pemexgate. Por este mismo, en julio de 2007, la Secretaría de la Función Pública inhabilitó por diez años a Muñoz Leos y al ex abogado general de la paraestatal, Juan Carlos Soriano Rosas, y les impuso una multa de 862 millones de pesos a cada uno, derivados de este nuevo abuso.

Ambos fueron declarados responsables de un quebranto a Pemex por mil 724 millones de pesos, así como de entregar recursos al sindicato sin la autorización del Consejo de Administración y sin apegarse a la normatividad. La Función Pública sustentó su decisión en 52 elementos para probar la entrega directa de recursos no autorizados.

Bajo el convenio 10275/04, Muñoz Leos y Soriano entregaron al sindicato los mil 724 millones de pesos. Pero también le dieron otros mil 65 millones 518 mil 939 pesos para vivienda y 459 millones de “ayuda de gastos” para festejos como el del aniversario de la expropiación petrolera, que le adeudaban de 2001, 2002 y 2003.

Desde la Secretaría General del sindicato petrolero, con la abierta complicidad de los dirigentes priistas y los favores gubernamentales panistas, Romero Deschamps ha sabido mover los hilos de la corrupción imperante para manejar la situación política a su antojo. Por eso nadie se sorprendió de que, de la noche a la mañana, la presidencia salinista haya violado todos los estatutos para imponer, después del encarcelamiento de La Quina, a Sebastián Guzmán Cabrera y, luego, a Carlos Romero Deschamps, ambos formados a imagen y semejanza de su maestro Joaquín Hernández Galicia.

Registrado como un trabajador de planta sindicalizado —nivel G29—, con un salario de 11 mil pesos más bonos de productividad, apoyos a la canasta básica, bonificaciones para gas doméstico y ayuda de gasolina, con lo que sus percepciones mensuales se elevarían a 24 mil 633 pesos… casi como cualquier trabajador, con la diferencia de que éste no sabe cómo hacerle para, con 11 mil pesos, comprar una residencia de un millón 350 mil dólares.

Una operación aritmética simple muestra que, si se suman y promedian sólo los ingresos que el sindicato recibió del gobierno cada año, Romero Deschamps administró, de 2007 a 2010, unos 685 mil pesos diarios, poco menos de 30 mil pesos por hora. Valga la insistencia, sin incluir las cuotas que cada quincena se descuentan a los trabajadores para mantener funcionando al sindicato, cuya cúpula está integrada por 68 funcionarios del Comité Ejecutivo General, cinco consejeros sindicales, 86 integrantes de las comisiones nacionales mixtas, 162 comisionados nacionales y 12 comisionados adscritos.

En una amplia nota para la revista semanal emeequis, publicada el 9 de agosto de 2008, la periodista Fátima Monterrosa detalló: “Un reporte de Pemex entregado con base a la Ley de Acceso a la Información Pública revela cifras hasta ahora imaginadas, pero nunca conocidas de manera oficial: La dirigencia nacional encabezada por Romero Deschamps recibió, de enero de 2005 a julio de 2007, una cifra que rebasa la imaginación de la mayoría de los trabajadores (y) cuyo destino nadie conoce: más de mil 408 millones de pesos. […] En ese mismo periodo ha acumulado en el banco un monto de cuotas sindicales que hasta ahora no se conocía: 876 millones de pesos, cuyo destino nadie conoce. […] Nada mal para un contador de 64 años de edad que gusta de viajar a Las Vegas —como lo hacía a cuenta del sindicato Salvador Barragán Camacho13—, usar reloj de oro y viajar en su yate particular El Indomable”.

Mejor conocido como El Chava Barragán, era amigo y compadre de Joaquín Hernández Galicia, con quien alternaba la dirigencia del sindicato petrolero. Cliente asiduo de Las Vegas, donde una vez llegó a perder, en una sola noche, un millón de dólares. Todavía hay quien recuerda que cuando jugaba su equipo, el Tampico Madero iba al estadio a verlo jugar y al término del primer tiempo le gustaba tirar dólares para toda la concurrencia.

Monterrosa encontró lo oculto. En esa época el sindicato recibía en sus estados financieros un promedio de un millón 513 mil pesos por día —dinero suficiente para formar una dinastía y darse todos los lujos posibles en un país en el que un líder sindical no debe rendir cuentas ni a sus agremiados—. “Deschamps —precisa— no es en absoluto lo que era antes. No queda nada de aquel abonero que vendía ropa y calzado, de casa en casa, en Tampico. Ni del joven chofer que cargaba el portafolios del otrora poderoso dirigente petrolero Joaquín Hernández Galicia”.

Encuentros y desencuentros

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* ¿Acaso es tan difícil para los gobernantes, abrir espacios de sus cerradas agendas, para escuchar a los ciudadanos, grupos y organizaciones entre otros, conocer las condiciones reales e instrumentar soluciones duraderas, que formen a gente de trabajo, para cambiar sus propios contextos económicos?

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Luis Zamora Calzada

Ni la lluvia pudo evitar el encuentro de la sociedad, el sábado 26 de septiembre del 2015 en la ciudad de México y en muchas partes del país, el apoyo por los 43 maestros en formación de Ayotzinapa, fue más que evidente.

Relacionado al tema, respecto a la reunión de los padres de familia de los estudiantes, con el titular del Ejecutivo, Anabel Barrera Hernández, en su columna “El  encuentro fallido” en el diario “La Jornada” del sábado señalado, hace una narración especialmente interesante, en las partes que más llaman la atención de quien esto escribe señala:

“Fueron 20 minutos de espera. Los sacos y corbatas de los miembros del gabinete contrastaban con los sombreros, gorras, huaraches y playeras de los familiares. En la gran mesa era muy visible la desigualdad que persiste entre las familias que no tienen nada y dan todo con tal de encontrar a sus hijos y los funcionarios de este régimen que viven en el confort y supuestamente velan por los derechos de la población”.

Lo que sin duda retrata el México de hoy, que si bien no en las mismas condiciones y dimensiones del porfiriato, si persisten los extremos diferenciales respecto a la sobrevivencia económica de un altísimo porcentaje de mexicanos, que no tienen garantizado incluso el pan diario de cada día.

¿Acaso es tan difícil para los gobernantes, abrir espacios de sus cerradas agendas, para escuchar a los ciudadanos, grupos y organizaciones entre otros, conocer las condiciones reales e instrumentar soluciones duraderas, que formen a gente de trabajo, para cambiar sus propios contextos económicos?

En el Estado de México, relacionado al informe del gobernador de la entidad, se oferta dialogar, platicar, dicen los spots cuando hace mucho tiempo que los integrantes del Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México (SUMAEM), hemos solicitado abrir el diálogo buscando una audiencia que a la fecha no se da con el titular del Ejecutivo estatal.

Esto, a pesar de que la toma de nota del SUMAEM, de fecha 7 de septiembre del 2015 causa efectos legales inherentes a todas las instancias gubernativas de la entidad, por lo que se reitera el requerimiento de diálogo con el gobernador del Estado de México a efecto de que se garantice el Estado de Derecho, que toda entidad democrática debe garantizar a los ciudadanos y a las organizaciones legítimamente constituidas.

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Improvisación contra la calidad

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Para colección los modos y las formas de la Dirección General de Educación Básica, que ante la falta de maestros violenta la normatividad, causando perjuicio a la escuela pública y a decir del texto que se transcribe, el responsable de que no haya maestros en todos los grupos es el Servicio Profesional Docente. Para mayor comprensión el correo completo que nos hicieron llegar, enviado supuestamente de la Subdirección Regional de Educación Básica de Metepec:

“CC. DIRECTORAS DE USAER:

“SE ENVIA TEXTUAL LA INDICACIÓN QUE DA LA SUBDIRECTORA REGIONAL DERIVADO DE LA INDICACION DEL DIRECTOR GENERAL DE EDUCACIÓN FAVOR DE ATENDER CON PUNTUALIDAD Y COORDIALIDAD LO PROCEDENTE.

ATT. SUPERVISION ESCOLAR E014________________________________________CC. SUPERVISORES ESCOLARES Y COORDINADORES DE ÁREA

PRESENTE

“Como es de su conocimiento, el Servicio Profesional Docente ha tenido rezagos en el nombramiento de docentes en las instituciones de Educación Básica; ante la necesidad imperante de cubrir de manera momentánea los espacios que sean necesarios, expongo a Usted lo siguiente:

  1. Si en la institución que lo requiere existiera la figura de Subdirector y/o Secretario Escolar, Orientador Técnico, comisionarlo para que atienda el grupo respectivo, considerando las características del nivel; si fuera el caso, el Director Escolar quedará al frente de todos los asuntos de la institución.
  2. Si prevalece la necesidad de atención, se solicitará el apoyo de los Promotores de Educación Física, Artística, Salud y Docentes de Educación Especial (donde exista el servicio), para quedar frente al grupo durante toda la jornada, previo acuerdo con la autoridad inmediata que corresponda. El Director Escolar elaborará el oficio de comisión con copia para el Coordinador de Área o Supervisor de Educación Especial.
  3. Así mismo, el Supervisor brindará el apoyo a las escuelas adscritas a la Zona Escolar para que el Auxiliar de Supervisión, el Asesor Metodológico, o el Promotor de Valores apoyen también en la tarea que nos ocupa. En este caso el mismo Supervisor es quien elabora el oficio respectivo.

“No omito comentarle que cualquier decisión que se tome al respecto, deberá ser informada a esta Unidad Administrativa con el responsable del Área del Servicio Profesional Docente del nivel que corresponda.

“Sin otro particular y agradeciendo como siempre su apoyo, le envío un cordial saludo.

ATENTAMENTE

PROFRA. LILIA PATRICIA FIERRO JARAMILLO

“En suplencia de la Subdirección Regional de Educación Básica Metepec, de acuerdo con el Oficio No. 205110000/2435/2015, del Profesor Luis Ángel Jiménez Huerta, Director General de Educación Básica”.

“El presente correo se emite con base en las disposiciones de austeridad inmediata y control presupuestal, apartado de servicios generales, disposición décima segunda, segundo párrafo, que a la letra establece: “”las dependencias y entidades públicas deberán promover acciones para que la correspondencia interna se opere a través de correo electrónico, disminuyendo así el uso de documentos impresos…””.

El texto habla por sí mismo.

Las violaciones a la Ley del Trabajo de los Servidores Públicos del Estado y Municipios, son claras al no acatar el capítulo II, del título tercero, respecto a los nombramientos, que contienen entre otros el cargo para el que es designado el trabajador, fecha de inicio de sus servicios y lugar de adscripción.

Si bien se faculta desde el texto la emisión de nombramientos provisionales, lo cierto es que estos pueden ser combatidos mediante la promoción de nulidad, que disponen los Artículos 186, 187, 188, 189 entre otros del Código de Procedimientos Administrativos del Estado de México vigente.

Con independencia de lo anterior, si la Coordinación Administrativa del Servicio Profesional Docente en el Estado de México, ya cuenta con una base de datos de maestros evaluados como idóneos, a efecto de evitar el rezago que se afirma en el texto, debe emitir los nombramientos respectivos, para evitar la improvisación que en nada va a beneficiar la calidad educativa planteada en la reforma al artículo 3ro y 73 Constitucionales.

Los diez minutos

* El PRD exhibió sus inclinaciones canibalescas al intentar rechazar la ratificación de Victorino Barrios Dávalos como titular de la Contraloría del Poder Legislativo, cargo que ocupa desde hace más de una década gracias, precisamente, a apoyo del PRD para su nombramiento.

Jorge Hernández

Toluca, México; 29 de septiembre del 2015. En un tema que puede ser menor o mayor, según se vea -la glosa del Cuarto Informe del gobernador Eruviel Ávila- el PRI y sus aliados, incluido el PAN y algunos diputados del PRD, impusieron su aplanadora para votar favorablemente el acuerdo  elaborado por la Junta de Coordinación Política (Jucopo) que concede a un diputado de cada grupo parlamentario de la LIX Legislatura sólo tres minutos de participación durante dicho ejercicio y rechazar la propuesta del diputado del partido Morena, Abel Valle Castillo, de otorgarles el mismo tiempo que se le otorgará al secretario general de Gobierno, quien comparecerá ante el Pleno legislativo el próximo 8 de octubre por ese motivo.

En sesión del primer periodo ordinario que preside el perredista, diputado por segunda ocasión, Arturo Piña García, la asamblea rechazó la petición del citado Valle Castillo, de ampliar ese tiempo a por lo menos los mismos diez minutos que supuestamente  tendrá José Manzur Quiroga en una exposición inicial, aunque después, para responder los cuestionamientos de los legisladores, tendrá hasta cuarenta y cinco más.

Sin turno a comisiones dictaminadoras por tratarse supuestamente de un asunto de carácter urgente y obvia resolución, la plenaria de congresistas avaló el proyecto de acuerdo remitido por la Jucopo que preside el priista Cruz Juvenal Roa Sánchez y que también integra como secretario el coordinador de Morena, José Francisco Vázquez Gutiérrez. Ningún diputado de ningún otro partido tomó la palabra para justificar su voto o para cuestionar el argumento de Valle Castillo según el cual los mismos diez minutos que inicialmente tendrá el funcionario del gobierno de Eruviel Ávila para explicar los asuntos relacionados con su cartera “son pocos”, y con tan poco tiempo es imposible abordar los asuntos del interés de los mexiquenses.

La participación del también ex regidor en el ayuntamiento de Lerma hacía ver que los congresistas tendrán menos tiempo que el funcionario (27 minutos en total contra los referidos 55 de José Manzur), lo que a todas luces resulta desequilibrado e inequitativo, y sin duda insuficiente, pues apenas una hora y minutos para glosar las acciones gubernamentales en temas de política interior se ve incluso hasta risible. Así la votación, todo indica que Manzur Quiroga tendrá un día de campo el próximo 8 de octubre, cuando inicie el ritual de cada año que no conduce  a nada ni resuelve nada.

 

Nuevo acto de canibalismo perredista

 

De nueva cuenta el PRD exhibió sus inclinaciones canibalescas al intentar rechazar la ratificación de Victorino Barrios Dávalos como titular de la Contraloría del Poder Legislativo, cargo que ocupa desde hace más de una década gracias, precisamente, a apoyo del PRD para su nombramiento.

En la misma sesión en que fue ratificado por cuatro años más el secretario de Asuntos Parlamentarios, Javier Domínguez Morales, la diputada del PRD, Martha Bernardino, subió a tribuna para pedir que no se ratificara al contralor, toda vez que por los años cumplidos al frente de esta instancia, lo más “sano” era evitar que los servidores se perpetuaran en sus posiciones, argumento que no esgrimió en el caso de Domínguez Morales, quien lleva más años como oficial mayor que Barrios Dávalos como contralor.

Curiosamente, la mayoría que aprobó la ratificación respondió a la línea señalada por el presidente de la Jucopo, quien seguramente siguió también línea de otras latitudes.

Por su parte, Victorino Barrios devolvió la descortesía de sus antiguos promotores declarando ante medios que Jesús Sánchez Isidoro, diputado del PRD, violenta la ley por ocupar todavía el cargo de presidente municipal de Valle de Chalco, ya que sólo pidió licencia temporal para separarse de ese cargo y no definitiva, como debió ser.

Estampida

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* Otro día los vi en Paseo Tollocan, pateando una cabeza humana envuelta en una bolsa de plástico. Ellos se habían bajado de su auto para acercarse a un cuerpo tirado en el camellón, frente al Instituto Electoral del Estado de México. Allí se encontraron a ese muerto o allí algo se hallaba. Pero antes que algo, pateaban la cabeza. Debo reconocer que ninguno de los policías que la pateaba estaba sonriendo, al contrario, parecía no gustarles y apretaban el gesto, ellos y su largo rostro de disgusto.

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Miguel Alvarado

Toluca, México, 24 de septiembre del 2015.  Como que hay muchos policías en las tortas.

– ¿Qué van a pedir?

– …

– ¿Con piquín y mucha salsa?

Cámaras.

Hoy todas las chicas están bonitas.

También algunos chicos.

– Sin salsa, ¿no?

Porque hoy todas las chicas irradian, camina como artistas en esta glorieta de Insurgentes. Sostienen el vaso, el cigarro con el garbo bien aprendido de Greta.

Y es así:

Yo los he visto. Los vi en Xochicuatla, en Lerma, cuando la empresa Higa, del amigo del presidente de México, Peña Nieto, entró a rajatabla al pueblo e impuso una carretera, una autopista innecesaria, inútil pero que arrebata a los dueños originales, el pueblo otomí, terrenos, casas y la posesión del agua cuando esa obra está trazada sobre los mantos freáticos de los bosques vitales de aquella región, a 25 minutos de Toluca pero enclavada en el monte, invisible y pequeñita pero más importante que cualquier capital del mundo. Los vi allí cuando cuidaban las maquinarias, los bienes de la empresa y decían a los comuneros, a los dueños de las tierras invadidas por esas máquinas que si algo les pasaba a los trascabos entonces habría problemas. Volvieron a aparecer en las laderas de los cerros, cuidando a los topógrafos que invadían propiedad privada y comunal, mientras hacían mediciones y mantenían a raya a los verdaderos dueños, dentro de sus propiedades. Uno me dijo que le tomara fotos a la gente porque se sentían agredidos cuando los habitantes llegaban y les disparaban con sus cámaras. Lo dijo mientras se recargaba en su escudo antimotines y sopesaba el arma, un rifle largo AR-15 y a su lado otro fumaba. Después se burlaron, insultaron a las mujeres y custodiaron a los ingenieros de Higa, que siempre, pero siempre, siempre, tuvieron de su lado a un representan del gobierno mexiquense de Eruviel Ávila, el del Cuarto Informe de Gobierno, un infame, pues.

Pero la primera vez que los vi y que me acuerdo de haberlos visto fue hace 16 años, en la avenida Alfredo del Mazo de Toluca, a las seis de la tarde, cuando una camioneta Van, cerrada, sin ventanas, se emparejó al Volkswagen blanco que nos llevaba. Aquella camioneta se emparejó para tratar de sacarnos de la vialidad pero era torpe y el auto en el que íbamos pudo adelantarse. De todas formas se inició una persecución que terminó en una calle cerrada por obras, debajo de los puentes de Tollocan, y que nos obligó a meternos al estacionamiento del restorán California. Allí nos cercaron como si se tratara de un asalto, un levantón.

La  primera vez que los vi abrieron la puerta corrediza de esa Van, o sea, la abrieron y salieron de ella ocho policías uniformados con sus AR-15 apuntado al auto. Y ustedes qué, dijeron. Ustedes nos persiguieron, dijo nuestro chofer. Se los va a llevar la verga, dijo el que parecía el jefe. ¿Aunque seamos reporteros y ya nos haya llevado la verga antes? Dije yo. ¿Reporteros?, dijo el que se confundía como jefe. Luego se subieron y se marcharon. Nosotros nos quedamos un rato, allí parados, ni siquiera con cigarros, en lo que el chofer se reponía y podía conducir.

También fueron ellos quienes entre el 26 y 27 de septiembre del 2014 acribillaron a los estudiantes de Ayotzinapa. La historia de los 43 desaparecidos en bien sabida, desde sus distintas versiones, pero sólo hay una verdad y ésa no es la histórica ni pertenece al histérico teatro escenificado por Murillo Karam, por el mexiquense Peña Nieto y sus grupos, el de Hidalgo y el Atlacomulco.

Omar García, el estudiante más activo de Ayotzinapa, sobreviviente del ataque en Iguala, en entrevista el 9 de abril del 2015, en entrevista con el reportero de Guerrero Moisés Reyna:

Seguimos manteniendo 43, en primera.

No hay ninguna otra exigencia por encima de la presentación con vida de nuestros compañeros.

Fue un crimen de lesa humanidad, el Estado se los llevó, fuimos testigos de eso.

El ejército participó, la policía federal, la policía estatal, los municipales sobre todo.

Dijeron que era un hueso, una serie de huesitos los cuales habían sido identificados, nunca nos dijeron qué hueso era, solamente nos dijeron de que era un molar.

Nosotros conocemos los métodos de tortura que utilizan tanto los sicarios como el ejército mexicano, el gobierno en sí, para someter a las víctimas.

La tesis sigue vigente, de que pudieran estar vivos.

Sí, ahí estuve, cuando fue la segunda balacera.

Nos trasladamos inmediatamente a las 8 y media, llegamos allá como nueve y media y…

Los impactos de bala en los autobuses, las llantas ponchadas, los vidrios rotos, sangre en los pasillos de los autobuses, en el suelo.

Casquillos de 9 milímetros y de AR-15 y pues un clima fuerte ahí en Iguala, un clima de incertidumbre total.

Nos contaron cómo se habían llevado a nuestros compañeros.

Pensamos que ya no iba a pasar nada.

Contrario a eso, volvió a ocurrir, asesinaron a tres compañeros, a otros más los hirieron.

Nosotros pensamos que se trataba de una aprehensión.

Dijimos: al día siguiente vamos por ellos, como siempre ha ocurrido aquí en la Normal.

Las cárceles ya estaban vacías, el MP también… todo estaba vacío y entonces empezamos a entender que se trataba de una desaparición forzada.

La verdad de la historia es que íbamos a participar en la marcha del 2 de octubre y que necesitábamos autobuses.

Porque aquí se concentraría la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México.

Reunir 20 autobuses en dos días no se puede, tienes que hacerlo con muchos días de antelación.

Investigaciones han demostrado que a la Normal se le ha monitoreado desde hace mucho tiempo, la Normal es un punto rojo, lo ha sido desde los setentas, incluso desde antes por su simpatía con los ideales socialistas.

La verdadera historia es que nos tienen bien vigilados.

Dieron una orden de ponernos a como diera lugar, así como el gobernador dio la orden en el 2011 de limpiarla autopista y la limpiaron, según este cabrón de López Rosas en 2011.

Hicieron lo mismo, no siguieron los protocolos de seguridad o…

Realmente a las autoridades tanto civiles como militares o judiciales les vale un cacahuate la ley aquí en México.

Mientras haya alguien apuntado por el dedo de algún funcionario o en las listas rojas de los políticos del Estado, pues es malo y hay que eliminarlo, hay que hacerlo escarmentar para que ya no haga lo que hace.

Nosotros seguimos aquí, nosotros no aprendemos, eso nunca lo vamos a aprender.

Si algo aprendemos y aprendimos en esta escuela es a no agacharnos y arrodillarnos.

Y vean lo que estamos pagando, el saldo que estamos pagando.

Hemos demostrado que esto no se va a quedar así.

La hipótesis fuerte, la que sostienen y por la cual dan la vida es que a nuestros compañeros los incineraron, que ya están muertos.

Pero esa es una hipótesis que nadie les cree, porque al principio también nos los entregaron muertos en cinco fosas, 28 cuerpos. Dijeron que eran nuestros.

También tenían tres testigos, sicarios que afirmaban que habían participado en echarlos en esas fosas.

Y en haberlos ejecutado.

Con las pruebas de ADN, después, de los argentinos, su versión se les vino abajo.

Si el gobierno no funciona, entonces quién chingados va a funcionar en el país.

Tenemos que demostrar que nosotros, y para eso tenemos que empezar de cero.

Somos pueblo, pero con un corazón y una voluntad de cambiar las cosas que ellos no tienen. Eso es lo único que nos diferencia, es lo que nos separa.

Miren, este movimiento va a dejar huella y tenemos primero que demostrar que sí pudimos encontrar a nuestros compañeros con vida y que sí logramos demostrar que el Estado mexicano es un mentiroso, un corrupto, un asesino y que por lo tanto se le tuvo que cambiar, se le tuvo que cambiar, pues, de donde está para formar un nuevo tipo de gobierno… es un Estado fallido en todas sus estructuras.

Eso.

Otro día los vi en Paseo Tollocan, pateando una cabeza humana envuelta en una bolsa de plástico. Ellos se habían bajado de su auto para acercarse a un cuerpo tirado en el camellón, frente al Instituto Electoral del Estado de México. Allí se encontraron a ese muerto o allí algo se hallaba. Pero antes que algo, pateaban la cabeza. Debo reconocer que ninguno de los policías que la pateaba estaba sonriendo, al contrario, parecía no gustarles y apretaban el gesto, ellos y su largo rostro de disgusto.

No he visto a ninguno que ayude porque también, yo, tengo mala suerte.

También he visto cómo viven los policías, algunos, los de la tropa, no los mandos, porque ésos viven bien, aunque su vida sea miserable. Uno de ellos vive en San Cristóbal Huichochitlán, al norte de Toluca. Su casa es de ladrillos superpuestos y las puertas de su casa son trozos de madera encontrados en la basura. Tiene una tele, una pantalla plana, pues y una de sus hijas tiene parálisis. Los médicos dicen que es polio, aunque en México algunas enfermedades ya no existen por decreto presidencial, como la tuberculosis, dicen los tuberculosos. Había una mesa caída a pedazos donde se amontonaba la comida porque no había refrigerador. Luego, en el otro cuarto, dos camas y las paredes repletas de bultos, cajas, ropa tendida y dos perros famélicos en la azotea.

Y así vive el policía con su esposa y otros cuatro niños, a quienes se les visita en las elecciones para pedirles credencial de elector y estrechar las manos que se alargan por ahí, casi por casualidad. El día que fui les pedían la credencial de elector. Hasta se ofrecieron a pagarles las copias que ocupaban. El policía no tuvo palabras para decir que no y en cambio se deshizo en sonrisas, pero todas ellas de miedo, como de incredulidad, como de saber que no hay de otra y que mejor eso que ya conoce y no lo que puede empeorar, pero qué puede empeorar.

También vi a otros policías, del CUSAEM, policías bancarios que el gobierno del Edomex alquila a particulares. Los vi escoltando a empresarios y hasta a narcotraficantes o sicarios como el JJ, el del balazo al futbolista Salvador Cabañas.

Los vi en la marcha del 20 de noviembre del 2014 cuando desmantelaban a golpes los muros de metal que cerraban el andador Madero, para protección de los que iban, e incitaban a la gente para que pasaran por allí, rumbo al  Zócalo del DF. Allí tumbaron, con mazos y palos, esos muros endebles con los rostros embozados, gritando al mismo tiempo que ya daba lo mismo ir por otro camino, que no importaba. Fueron ellos quienes pintaron y grafitearon el centro de la ciudad de México y después, horas después, se integraban a los cuerpos de la policía que cargaron contra los asistentes, cerca de las 10 de la noche.

Y fueron ellos.

El sultán de Tamaulipas o el discreto encanto de la burguesía petrolera

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* Desde su ascenso al poder total en 1993, el tamaulipeco Carlos Romero Deschamps comienza una historia de oscuras maquinaciones, dudosos negocios, traiciones y tráfico de influencias que, de la noche a la mañana, le abrieron las puertas de la alta aristocracia política y empresarial, tal como se le abrirían a un viejo sultán o jeque árabe llegado del país de nunca jamás.

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Francisco Cruz Jiménez

Con cierta brusquedad, viejos discursos se han instaurado como la novedad de un Partido Revolucionario Institucional “nuevo” y “renovado” que, después de un receso de dos sexenios fuera de la presidencia de la República, regresa para dictar cátedra de cómo hacer las cosas y “mover a México al lugar que se merece” —eslogan tan socorrido del actual gobierno— por el camino del desarrollo, el crecimiento y la legalidad.

Nada nuevo bajo el PRI. Como bien apunta la escritora, narradora y ensayista Sabina Berman, “se trata del viejo ritual priista de decir para no decir. De hacer al idioma sobrevolar la realidad sin rozarla. Aludiéndola. Una coquetería del autoritarismo amable de México. Te advierto que puedo dar mazazos de poder a quien me estorbe, pero no lo apalabro, para que el miedo invada la nación como una niebla sagrada”.

Nada hay nuevo bajo el PRI. Por un lado, el autoritarismo; por el otro, la impunidad. La realidad y cronología del pasado se han vuelto el prólogo de un dramatismo en el que reina la confusión y donde, en ocasiones, parece imposible procesar tanta información sobre los excesos al amparo de acuerdos políticos o legales. Ése es el trance de Petróleos Mexicanos (Pemex). Los escándalos se encienden como fuego en gasolina dentro un país consumido por la corrupción. En 12 años, los dos gobiernos panistas que se proponían como el cambio no pudieron, o no intentaron, desmantelar el viejo régimen de abusos y despilfarros; más bien aceitaron el engranaje y sofisticaron la maquinaria sindical moderna puesta en marcha durante el sexenio del presidente Adolfo López Mateos.

Petróleos Mexicanos es la mayor empresa del país, da empleo a casi 150 mil personas —117 mil sindicalizadas y 30 mil de confianza—, pero parece el negocio de unos cuantos. Los ciudadanos conocen de oídas la bonanza petrolera. Nadie se atreve a predecir con exactitud el futuro real de este monopolio estatal. En él se escriben y prueban todo tipo de abusos y cada día brotan nuevos excesos. Sólo hay una realidad: los rumores, la inmoralidad y los desmanes de su líder sindical que se han apagado en el Congreso.

Desde su ascenso al poder total en 1993, el tamaulipeco Carlos Romero Deschamps comienza una historia de oscuras maquinaciones, dudosos negocios, traiciones y tráfico de influencias que, de la noche a la mañana, le abrieron las puertas de la alta aristocracia política y empresarial, tal como se le abrirían a un viejo sultán o jeque árabe llegado del país de nunca jamás.

Comparado con la lujosa vida que se da actualmente, sólo es un mal recuerdo aquella época cuando, a los 20 años de edad, su primo Víctor Deschamps Contreras lo presentó con Joaquín Hernández Galicia La Quina, quien se encargó de buscarle una plaza sindicalizada en Pemex, lo hizo su chofer y, más tarde, lo tomó como mandadero o carga-maletas hasta confiar en él e introducirlo en los grandes negocios, enviándolo como preparador de raya a la refinería de Salamanca.

En pleno poderío juvenil de La Quina, en el siglo XX, decidió acogerlo junto con Sebastián Guzmán Cabrera, guiarlo y educarlo para formar parte de la camada con la que pretendía, quizá porque no había otra salida y la guerra interna era a morir, hacer a un lado a sus rivales y consolidar una pequeña dinastía sindical.

A Hernández Galicia no le costó ningún trabajo dejarse adular. Tanto aprecio le tomó a Romero Deschamps que un día le confió la misión que le haría probar las mieles del poderío real, las entrañas verdaderas del monstruo sindical. Después de protegerlo en Salamanca, lo envió en 1971 como su representante, para hacer labores de espionaje, a la refinería de Azcapotzalco, en la Ciudad de México, donde, además, aprendería al lado del dirigente de la conflictiva Sección 35: Héctor Martínez González.

En los blogs petroleros de la oposición se cuenta: “Romero en realidad era y sigue siendo un personaje de características gris y oscuro. No tenía ni tiene cualidades, tampoco trayectoria política, se recuerda como un personaje retraído y poco sociable”, con su chamarrita negra. Otros, como Juan Díaz —secretario del Exterior del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) durante el quinismo—, han señalado: “Desde entonces [Romero Deschamps] era servicial. Era de las personas que nadie lo llamaba, pero siempre quería participar en las discusiones. Se le notaba lo extrovertido. Esas características lo ayudaron a ocupar puestos y a cultivar protagonismo”. En 1971 fue comisionado nacional en las negociaciones del contrato colectivo.

Seis años después, el espionaje y sus continuos viajes a Ciudad Madero rindieron frutos. En un golpe de timón orquestado por La Quina, Romero Deschamps fue ungido como nuevo dirigente de los petroleros de la Sección 35, en donde se mantuvo hasta enero de 1989, cuando le dio la espalda a su protector y se pasó al lado de los golpistas, encabezados por el presidente Carlos Salinas de Gortari.

Cuando se reconstruye la historia de su ascenso, la investigación periodística documenta cómo durante las primeras horas de la madrugada del 10 de enero de 1989, Romero Deschamps jugó el papel de delator. Convencido de que en la carrera por el poder todo se vale y la amistad frente a los negocios es sólo un barco frágil de papel, Carlos empezó a soñarse ocupando el lugar de su protector. Al igual que Judas, sospechaba que había sido elegido entre todos los discípulos para traicionar a Jesús, al ser considerado por el dedo presidencial para capturar a Joaquín Hernández Galicia.

Desde altas esferas se había planeado un operativo para detener a La Quina. Los coordinadores de la operación temían quedar en ridículo si, en la irrupción a la residencia de Hernández Galicia, descubrían que éste había dormido en otro domicilio no identificado. No habrían sabido qué hacer con las armas ni con el cadáver que llevaban preparados para acusar al viejo líder petrolero. Eso los obligó a buscar en Romero Deschamps a un ambicioso aliado dentro del pequeño grupo de confianza de Joaquín Hernández Galicia. A las dos de la madrugada de ese día, a Deschamps le correspondió hacer la llamada telefónica para corroborar y garantizar que su otrora líder dormía en su residencia de Ciudad Madero y que allí estaría, dormido todavía, cuando empezara el operativo del Ejército mexicano para detenerlo, literalmente, en calzones o en pijama, como fue sacado de su domicilio y subido al convoy militar que lo trasladaría a prisión.

Quienes están cerca de él afirman que quería ser líder absoluto después del operativo contra La Quina. Incluso hizo el intento de pelear la Secretaría General hasta que recibió una llamada de Los Pinos. Momentáneamente se le enfriaron los ánimos. El elegido de Salinas era otro charro, dócil e igual de traidor como él: Sebastián Guzmán Cabrera y no habría cambios en la decisión. Acostumbrado a obedecer, Carlos aceptó con resignación el nombramiento

Desde entonces, con sólo 45 años de vida, Romero Deschamps se llenó de brillo y abundancia, pues al igual que el mítico rey Midas, encontró en el petróleo la manera más cómoda para satisfacer su voracidad por los lujos y comodidades para consentirse a sí mismo, pero, sobre todo, a su familia. Nada hay más parecido a la vieja práctica del nepotismo. A través del sindicato le dio cobijo a hermanos, primos, cuñados, sobrinos, toda la parentela comenzando con su hermana, María Esther Romero Deschamps; sus cuñados Guadalupe Lidia Durán Lima y Álvaro Durán Lima; y sus primos Roberto González Romero, Nora Estela Deschamps Contreras y Silvia Deschamps Contreras.

Ernesto Prieto Ortega, ex candidato a alcalde de Salamanca, Guanajuato, denunció recientemente en una entrevista con el periódico Reforma que Romero Deschamps le aseguró un buen porvenir económico a sus familiares cercanos. “Toda la familia está trabajando en Pemex, tienen planta, y no son 12, son más, y están en Salamanca y en Hidalgo, donde Romero Deschamps tiene gran influencia. La mayoría cuenta con antigüedad de más de diez años”; muchos de ellos tendrán contrato vigente con Pemex por 986 años. Los familiares del líder petrolero están comisionados a labores del sindicato que nadie sabe en qué consisten.

Entre los 36 comisionados del Comité Ejecutivo local de la Sección 24 del sindicato petrolero aparecen los familiares del dirigente nacional. De octubre de 2012 y hasta 2015, con Fernando Pacheco Martínez al frente de dicha sección, figuran en nómina: Armida Deschamps Durán, Víctor Hugo Deschamps Lugo, Álvaro Durán López, Víctor Deschamps Durán y Ricardo Deschamps Morán; sus primos Roberto González Romero, Nora Estela Deschamps Contreras y Silvia Deschamps Contreras.

Por eso, desde hace mucho dejaron de ser un mero chisme su reloj Audemars Piguet con incrustaciones de oro de 18 kilates —cuyo costo mínimo se ubica en 40 mil dólares—, su colección de autos exóticos, la leyenda de su castillo en Francia, su departamento en Cancún, su lujoso yate Sunseeker 47 Portofino y sus viajes de placer a Las Vegas. Romero Deschamps heredó sus gustos por el lujo y el derroche a dos de sus hijos: Paulina, de quien se ha escrito en todos los medios de comunicación, y José Carlos Romero, el mayor, quien para evitar las habladurías, desde mediados de la década de 2000 decidió radicar, como si fuera hijo de un sultán petrolero, en Florida.

En 1992 se conformó con ser secretario del Interior del STPRM, puesto que le otorgó Guzmán Cabrera. Su férrea disciplina y el sometimiento a las decisiones presidenciales lo recompensaron. Enfermo Guzmán Cabrera en junio de 1993, desde la misma Presidencia de la República salió la orden para elegirlo, con todos los honores correspondientes, como nuevo dirigente de los trabajadores petroleros mexicanos. Y el 25 de ese mes tomó posesión.

Todavía hay quien recuerda que por su limitadas cualidades de líder y porque desde el principio quedó relegado a ser la sombra de La Quina, muchos le auguraban a Deschamps una estancia corta frente al sindicato petrolero. Nunca se imaginaron que venía con la actitud y las cualidades para reelegirse por más de una vez. El 27 de octubre de 2005 acababa de cumplir 12 años como secretario general del sindicato, cuando decidió que era tiempo de organizar una nueva elección y reelegirse por tercera vez. Aunque para lograrlo violó los artículos de los estatutos internos y la Ley Federal del Trabajo —se permite la elección en dos ocasiones—, su reelección fue avalada por el secretario de Gobernación, Carlos María Abascal Carranza.

El nombramiento de 2005 es el más sucio, irregular y tramposo que se haya registrado en el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, respaldado por todas las instancias gubernamentales. Con ello, consolidaba la fuerza que había adquirido al amparo del gobierno de Vicente Fox cuando ese año, tras un proceso legal amañado, salió ileso de todo cuanto se le acusó. En septiembre de ese año, Horacio Duarte Olivares, presidente de la Sección Instructora que en la Cámara de Diputados seguía el desafuero de Romero Deschamps por desvío ilegal de recursos, atribuyó un estancamiento del caso al presidente, por un acuerdo con la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo Morales.

Sobre el tesorero del sindicato, precisó: “El caso ya no está porque la Sección Instructora emitió su dictamen, remitido a la presidencia de la Cámara y, al inicio de esta legislatura, en una negociación política con acuerdo mayoritario del pleno, fue enviado a la Comisión Jurisdiccional […] y ésta no tiene ninguna atribución ni facultad para dictaminar […] es como haber enviado a un enfermo del estómago con el mecánico […] creo que el gobierno federal está protegiendo a alguien que cometió un delito”.

En octubre de 2007 también recibió el aval amplio y total de Felipe Calderón Hinojosa, a través del secretario de Trabajo Javier Lozano Alarcón. Aquel año, un grupo de trabajadores ganó una demanda de impugnación por la llamada cuarta, en realidad tercera, reelección. El Tribunal Superior de la Federación le ordenó a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social retirar la toma de nota, pero en 15 minutos, Lozano Alarcón solucionó el problema y le otorgó una nueva. Con el viento a favor, quedaba claro que Carlos Romero Deschamps era el favorito de la Presidencia.

Supuestos engaños

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* De pronto llegaron los cambios en la administración, el subsecretario sigue en su función. Sin embargo, a ciencia cierta, se desconocen las indicaciones que le hayan girado pero sigue sin resolver, sin tenernos por ello como engañados, simplemente la lucha sigue en términos de ley y en búsqueda de continuar el diálogo, que puede tipificarse como en espera de continuidad.

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Luis Zamora Calzada

Hace cinco meses, el diez de abril de  2015, pasadas las 12 horas se llevó a cabo un encuentro en la oficina de la Subsecretaría de Finanzas del gobierno del Estado de México, en  la sala de Audiencias, para ser muy concreto, fue en día viernes para que lo registre otra vez la memoria.

La reunión fue ordenada por mandato de juez federal, en sentencia confirmada por el Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Segundo Circuito, no fue por tacto político de los titulares de la instancia gubernativa, que al parecer les hace mucha falta a bastantes responsables de las dependencias actuales, en perjuicio de la propia administración del gobierno, que hoy en spots oferta hablar, esperemos que cumplan.

Los ahí reunidos, Mario Alberto Quezada Aranda, subsecretario de Administración de la secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado de México; Marco Antonio Cabrera Acosta, director general de Personal; Sergio Arturo Jiménez Pérez, entonces subdirector de Relaciones Laborales, por un lado; Macaria Esmeralda Sánchez Luna, secretaria  de Organización Operativa; Reyna Blanca Carreón Carreón, secretaria técnica de Planeación y Evaluación y quien esto escribe, en su carácter de secretario general del Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México (SUMAEM).

Previo a esa reunión, el desarrollo del pleno inmediato anterior, actividad que constituye uno de los grandes pilares del SUMAEM al ser de análisis y aprendizajes legales, nacionales, sociales y situación que guarda el país, entre otros puntos. Pero en la agenda de ese viernes se enumeraba el cumplimiento del mandato federal, haciendo referencia a la citada determinación.

Los comentarios en ese pleno por parte de los integrantes de la directiva 2012-2018, mostraron con crudeza que no se esperara mucho de la cita, la falta de voluntad política mostrada por diferentes actores de la administración pública estatal, era el referente.

Se enumeraron los obstáculos creados para detener en su momento la propia constitución del SUMAEM, la obtención del registro y la toma de nota. Se resaltó que fueron por mandato federal, no por concesión de ninguna autoridad; también se habló del intento fallido por quitar el registro al sindicato, asunto que llegó hasta la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de donde les fue desechado su incongruente promoción, concediendo la razón jurídica al Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México, con lo que se confirmaba la legalidad del registro obtenido el cuatro de noviembre del 2009.

Qué esperar entonces de una mesa de diálogo en donde el tema central serían los derechos que corresponden al Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México (SUMAEM), garantizados por la ley y que no cumple el Gobierno del Estado de México,  consistentes en las cuotas sindicales, prestaciones diversas, licencias con goce de sueldo de su directiva, como derechos inherente al registro sindical R. S. 2/2007  y la Toma de Nota 2012-2018, como parte de las Garantías Constitucionales garantizadas y su no cumplimiento hace nugatorio el Estado de Derecho, que es esencia de todo gobierno democrático.

La conclusión de ese punto del pleno fue: “asistan a la reunión con los de la Secretaría de Finanzas pero no les crean, les van a mentir”, y con tal encomienda llegamos ese mediodía a la oficina citada, íbamos preparados para escuchar.

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La cita

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Los integrantes del SUMAEM comentaron lo positivo de la reunión para establecer el diálogo entre dicha Secretaría y el Sindicato que representamos, al estar convencidos de que la comunicación es necesaria con las diferentes instancias de gobierno, resaltando que se había recurrido al camino legal para lograrlo, dado que al solicitarlo en términos comunes las negativas eran reiteradas.

El subsecretario resaltó que no consideráramos tales negativas como algo personal, que él sólo recibía indicaciones y las acataba, pero ahora estábamos ahí, que se debía llegar a los acuerdos correspondientes y que haría lo que estuviese en sus manos para cumplir los mismos.

Se habló del padrón inicial del SUMAEM y la nómina del estado, del número de maestros que estaban activos para el efecto de las cuotas sindicales; de las licencias de  comisiones dijeron que no tenían problemas, ya que sólo eran de los del Comité Ejecutivo; que en cuanto a la partida presupuestal otorgada era general, porque los beneficios del presupuesto eran para todos los docentes, sin excluir a nadie, mucho menos a los de nuestro sindicato.

Con respecto a las cuotas, señalaron que justamente  a esa Subsecretaría le corresponde su asignación y del expediente de cinco tomos en su poder, notaban las renuncias al “viejo sindicato” de los profesores afiliados al nuestro y que, por supuesto, ellos sabían que el otro sindicato nunca les dirá a los de Finanzas que “estos ya no son afiliados de este sindicato, ya no me des su cuota, mándala al otro; que esa tarea le corresponde a esa Secretaría, llevar a cabo ese proceso es su responsabilidad”.

El subsecretario indicó que el diálogo era fundamental para entablar relaciones institucionales entre el gobierno y el sindicato y que ellos estaban en la mejor disposición para escuchar al SUMAEM, dijo que el diálogo siempre se ha dado en términos de ley y que las negociaciones se hacían desde un convenio salarial, que por lo tanto nosotros seguíamos manteniendo nuestros derechos sindicales como nueva organización gremial.

Agregó que el gobierno del Estado de México está en la disposición de entablar el diálogo para llegar a acuerdos y que las instancias gubernativas están para escuchar y atender. Comentó que se harán las revisiones que se requieran para discutir y buscar puntos medios, ya que el papel de las instituciones es defender al gobierno. Por ello se llevarían las peticiones para estudiarlas con los abogados y se contactarían para dar seguimiento y avances, que teníamos las puertas abiertas cuando fuese necesario, que antes no lo hacían, pero que ante el mandato federal ya tenían como cumplir con las reuniones que se tuviesen.

Recalcó el subsecretario que “el gobernador es una extraordinaria persona y que ellos están para mantener la paz del estado con todos los grupos, y que el propósito  del gobierno del Estado de México, es actuar en un estado de paz con las instituciones, no pretenden que haya fricciones porque lo que se persigue es resolver”.

De pronto llegaron los cambios en la administración, el subsecretario sigue en su función. Sin embargo, a ciencia cierta, se desconocen las indicaciones que le hayan girado pero sigue sin resolver, sin tenernos por ello como engañados, simplemente la lucha sigue en términos de ley y en búsqueda de continuar el diálogo, que puede tipificarse como en espera de continuidad.

En el ojo del huracán

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* “Cuando los trabajadores se pusieron a hacer preguntas sobre, por ejemplo, por qué los contratos no tenían fechas, por qué no había especificaciones de obra o por qué no venía el número de lote o manzana, los líderes advirtieron que si no firmaban, se exponían a que les cancelaran el crédito”; también fueron informados de que la FSTSE y el FOVISSSTE, a través del líder nacional Joel Ayala Almeida y Óscar Mario Santos Gómez, habían hecho trato con la empresa constructora denominada Argos-Quma, de acuerdo con una nota que el periódico Reforma publicó en su edición del 28 de marzo de 2001”, escribe el periodista Francisco Cruz en el libro Los Amos de la Mafia Sindical, publicado por Planeta en el 2013.

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Francisco Cruz Jiménez

En cuanto al control que Joel Ayala tiene, desde 1977, del sindicato de la Secretaría de Salud, las explicaciones sobran. En 1980 y gracias a los servicios prestados para someter a los sindicalistas democráticos, el lopezportillismo le dio manga ancha para imponer como sucesor a su compadre y guía Leopoldo Morales Nava, quien le financió la campaña para presidir el sindicato de 1977 a 1980. Nunca más soltó las riendas. A Morales le siguieron Rubén Nuricumbo Díaz —su primer protector—, Francisco Tapia Rentería, Víctor Manuel Sarabia Luna, Rafael Farrera Peña, José Luis Martínez Álvarez, Gildardo Bueno Avechucho y Rodolfo Monsiváis Santos, hasta heredar el puesto a su sobrino Marco Antonio García Ayala.

De la historia de cada uno de ellos también se ha llevado cuenta puntual. Al primero lo destituyó; al segundo le prestó, porque no hay otra palabra que defina mejor lo que pasó en 1981, la Secretaría General del SNTSA; a Tapia Rentería, el único que osó enfrentarlo poder a poder, lo toleró de enero a noviembre de 1986, pero nunca lo dejó trabajar hasta su destitución por una junta de gobierno bajo su mando. Sarabia pasó bien de 1986 a 1989, pero su estadía en la Secretaría General se atribuyó no sólo a que era parte de los ayalistas incondicionales, sino porque propuso y cumplió con la construcción del edificio sindical en el sur de la Ciudad de México —allí donde también se encuentran las oficinas del IFE.

Según las crónicas de la época, el siguiente en la larga lista de imposiciones, Farrera Peña, fue destituido a principios de la década de 1990 con todo y su comité ejecutivo cuando estalló el escándalo de los terrenos del IFE y el deportivo del sindicato. Le siguió Martínez Álvarez, al que aguantó un trienio, lo ratificó, pero terminó por echarlo y expulsarlo del sindicato para darle paso a Gilberto Bueno Avechucho. Éste fue el responsable de abrirle paso, en la Secretaría de Finanzas, a Marco Antonio García Ayala, el sobrino y actual dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Salud.

Aunque a decir verdad, el hecho de estar bajo las órdenes y caprichos de Ayala les fue muy bien redituado: algunos consiguieron un nombramiento y otros más que eso. Es el caso concreto de Esperanza Fujigaki Lechuga, quien llegó a la presidencia del Comité de Vigilancia y Justicia.

Francisco Rodríguez, uno de los periodistas que más lo siguieron en aquel tormentoso diciembre de 2003, cuando arreciaba la pugna con Elba Esther Gordillo Morales, escribió en su columna “Índice Político”: “Desde su arribo a la dirigencia del SNTSA, Joel Ayala ha mantenido su predominio apoyando a sus incondicionales en las secciones sindicales con dinero y carteras, lo mismo que en el CEN de ese organismo y aislando y hasta expulsando del sindicato a quienes no se pliegan a su línea. [De entre] sus principales colaboradores, cuyo común denominador es el bajo perfil, que lo mismo le sirven una copa, le cargan el portafolio o le manejan el auto a él o a quien les ordena, sobresale el nombre de Catarino Rodríguez, quien fue chofer de Ayala desde 1977 y el más abyecto de sus protegidos, y quien hacía de bufón para divertir a sus hijos y a quien incluso llegó a golpear en algunos de sus frecuentes excesos etílicos, lo colocó en varias carteras del sindicato, llegando a ocupar la segunda en importancia que es la presidencia del Comité Nacional de Vigilancia y Justicia, utilizándolo en muchas ocasiones como prestanombres en operaciones ilícitas y el cual conocía sus debilidades y atrocidades. Tuvo un trágico final, pues murió en un ‘accidente’ o ejecución, dicen otros, perpetrada por Ayala”.

Rodríguez hizo otros señalamientos que causaron escozor, por lo claridosos y duros: “El vicioso, como lo llaman en medios sindicales por su afición al juego, y por sus adicciones a sustancias tóxicas —también incursionó en negocios financieros—. Por ejemplo, en 1991 recibió instrucciones de Fernando Gutiérrez Barrios —secretario de Gobernación en el gabinete de Carlos Salinas—, y Ayala ordenó a José Luis Martínez Álvarez contratar con la compañía de seguros La República una póliza para el manejo del fondo de ahorro para el auxilio por defunción, que devino en un fraude, ya que dicha compañía estaba en quiebra técnica (que también dañó al sindicato del Seguro Social), por lo que ese dinero se esfumó”.

Cuando todavía no recuperaba el aliento por completo, los separatistas de la FSTSE, quienes creían que estaban creando un movimiento histórico, recordaron que, desde los primeros meses de 2001, la Procuraduría General de la República investigaba a Joel Ayala y a otros dirigentes burócratas —entre ellos Óscar Mario Santos Gómez, del Comité Ejecutivo Nacional, y los chiapanecos Javier Álvarez Ramos y Guillermo López Rodríguez— por presunto fraude con créditos para vivienda, denunciado por 41 trabajadores de 12 dependencias federales en el estado de Chiapas. Al final, el número de inconformes se ubicó en 151 burócratas “beneficiados” en febrero de 2000 con créditos por 161 mil pesos para vivienda.

Presentada el 21 de diciembre de 2000, la denuncia penal atribuyó a la FSTSE la manipulación del lenguaje para alterar el destino de los préstamos. Los demandantes solicitaron créditos del Fondo de Vivienda del ISSSTE para compra de casas en Chiapas, pero, alevosamente, la federación de sindicatos los convirtió en créditos para construir. Aunque parece lo mismo, hay mucha diferencia, tan grande como la distancia de Chiapas, donde se utilizarían los recursos, al Distrito Federal, sede de la FSTSE. Además, alertaron los denunciantes, una constructora privada recibió el contrato para construir las viviendas sin licitación en una zona de Tapachula no urbanizada, sísmica, en terrenos más pequeños de lo pactado y con materiales de baja calidad.

La denuncia fue clave para que el FOVISSSTE realizara una serie de inspecciones a partir de octubre de 2000, cuando llegó la primera queja de los trabajadores “beneficiarios” de los créditos o préstamos para vivienda, pero sus conclusiones fueron muy desalentadoras: el ISSSTE “no interviene en la selección de la empresa que edifica las viviendas”; fueron los líderes sindicales quienes eligieron a la constructora y pidieron cambiar el carácter de los créditos.

Ilusionados porque al fin tendrían crédito para adquirir una vivienda, los inconformes —presionados por líderes de la FSTSE— no tuvieron oportunidad de revisar que, cuando firmaron los documentos respectivos o contrato de garantía hipotecaria correspondiente al préstamo, aceptaron o declararon que el inmueble se encontraba totalmente urbanizado y con factibilidad para introducir los servicios básicos de agua potable, electricidad, y drenaje, y que éstos serían responsabilidad de las autoridades municipales correspondientes.

“Cuando los trabajadores se pusieron a hacer preguntas sobre, por ejemplo, por qué los contratos no tenían fechas, por qué no había especificaciones de obra o por qué no venía el número de lote o manzana, los líderes advirtieron que si no firmaban, se exponían a que les cancelaran el crédito”; también fueron informados de que la FSTSE y el FOVISSSTE, a través del líder nacional Joel Ayala Almeida y Óscar Mario Santos Gómez, habían hecho trato con la empresa constructora denominada Argos-Quma, de acuerdo con una nota que el periódico Reforma publicó en su edición del 28 de marzo de 2001.

Pero éste, en realidad, fue por esos días un contratiempo menor, una piedra en el zapato, porque el Tribunal de Conciliación y Arbitraje le recordó a Ayala Almeida que tenía otros pendientes delicados. El 5 de junio le dio el reconocimiento oficial a la Federación Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos (Fedessp) como central obrera con registro legal, conformada por 18 sindicatos y 1.6 millones de agremiados. El anuncio oficial lo hizo el maestro Ochoa Guzmán, presidente colegiado del nuevo organismo: “Esta conquista es irreversible, este anuncio del tribunal manifiesta ya nuestra constitución legal […] La maestra Elba Esther Gordillo es presidenta de uno de los sindicatos que forman esta federación y se acabó, no hay más”.

Sobre cómo lo ven sus panegiristas hay testimonios de sobra: político de visión, ha construido fuertes lazos de amistad con personajes como Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa Patrón y Eruviel Ávila Villegas. A partir de septiembre de 2012, Ayala Almeida es, por segunda ocasión, senador de la República, lo que le garantiza inmunidad, conocida como fuero legislativo, e impunidad. Y más de un analista está convencido de que esa posición fortalecerá políticamente a la FSTSE y, por su puesto, a su sobrino en el sindicato de Salud.

En otro grupo, se fortaleció la idea de la FSTSE, así como el SNTSA con organizaciones para servir al nuevo gobierno priista encarnado en el mexiquense Enrique Peña Nieto, con prácticas verticales de conducción, sin márgenes de negociación bilateral, así como de control de las inquietudes y demandas de los trabajadores.

Como se publicó en junio de 1994, quienes conocen al senador Joel Ayala dicen que no conviene confiar en su amabilidad, porque él se jacta de cultivar solamente amistades útiles. Tal estrategia le ha servido para mantenerse 27 años como jefe máximo del SNTSA y, desde 1998, regentear la FSTSE, lo cual le ha permitido disponer mensualmente de los 12 millones de pesos que reditúa el primero y 2 millones que le entrega la segunda por concepto de cuotas de los afiliados, que se suma a su salario mensual como senador.

Las circunstancias poco han cambiado. Si algo bueno le pudo pasar a Joel Ayala Almeida en sus enfrentamientos con Elba Esther, Fox y Creel fue aferrarse a su dirigencia y mantenerla, denunciando al mismo tiempo la intromisión del gobierno panista en asuntos sindicales, porque, desde su creación en 1938 como organismo gremial para apoyar al presidente de la República en turno, la FSTSE se ha convertido en un organismo para dar salida a presiones partidistas del priismo. Los enfrentamientos lo hicieron uno de los héroes modernos del PRI.