La reina de la venta de plazas

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* En la calle, un profesor denuncia que las plazas laborales se venden en el Prepa Uno Anexa. A un lado algunos padres lo acompañan mientras las puertas laterales de aquella escuela se abren y los que están adentro se asoman por unos segundos. Como si fuera ambulante, porque hasta el espacio que había pedido para hablar se lo han quitado, ofrece allí la versión que explica la separación y que tiene que ver con una venta de plaza, una plaza, dice en algún momento, “una plaza que yo mismo gestioné porque la escuela la necesitaba” y que la subdirectora de esa prepa, Sylvia Ramírez González, aprovechó para vender al orientador Édgar Morales Cordero, a cambio de 40 mil pesos.

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Miguel Alvarado

Toluca, México; 19 de octubre del 2015.

Entró a su oficina, con el cuerpo inclinado y en el rostro ni siquiera la pregunta.

– Oiga, profesor, ¿por qué me quiere correr si no le debo nada a nadie?

– Perdón, no le entiendo –respondió Miguel Martínez Hernández, director de la Escuela Preparatoria Oficial Anexa a la Normal 1 del Estado de México.

– No se me hace justo, porque yo pagué por mi plaza lo que pidieron y ahora me mandan un oficio donde me quieren reubicar –le reviró Édgar Morales Cordero, un orientador de esa escuela.

– ¿Cómo que pagó? ¿A quién le pagó? ¿Me lo puede ratificar ante las autoridades? –dijo Martínez.

Morales narró brevemente los hechos y Miguel Martínez lo denunció en una reunión convocada ante la Dirección de Bachillerato General, dos días después, el 29 de julio del 2015.

Para el 14 de octubre Martínez era obligado a abandonar la escuela preparatoria, al salir de los sanitarios, “porque eran instrucciones del Jurídico, de la subdirectora y del secretario del plantel, y fui escoltado como vil delincuente hasta la salida”.

*

II

Miguel Martínez espera en una de las entradas laterales del Prepa Uno Anexa. Son las 8 y media de la mañana y ha convocado a una conferencia de prensa. La ha pospuesto ya una vez y ahora, al llegar al lugar donde ha trabajado 7 años, ha encontrado las puertas cerradas. No hay acceso por ninguna de ellas y nadie está para dar explicaciones. Le han negado de manera definitiva el paso y tendrá que hablar desde la calle.

– ¿Cerraron la escuela por usted?

– Pues sí, ya sabían que iba a denunciar y han cerrado las puertas principales. Desde hace rato no se puede entrar por allí. Los que están adentro quieren o querían dar su propia conferencia.

Está junto al zaguán del estacionamiento, habilitado por esta vez como entrada única. Por allí van maestros y padres de familia, que lo miran, unos bajando la vista y otros diciendo algo. En esta escuela se puede mirar bajando la vista cuando los autos de los directores entran, antes de las nueve de la mañana. Con Ramírez están algunos padres de familia, que reprueban la persecución que las autoridades educativas del Estado de México han desatado contra él, y que lo tiene separado de su trabajo.

Martínez señala como responsables, entre otros, a Cuitláhuac Anda Mendoza, actualmente director de Bachillerato General y a quien, desde las oficinas del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM) lo describen como “el rey de la venta de plazas”.

Anda era director de Educación Media Superior y Superior en el 2013. No es ningún improvisado en las ligas intermedias del poder en el singular mundo de las escuelas públicas mexiquenses, uno de los cotos más cuidados y en extremo oscuros desde el propio gobierno y el sindicato oficial, y cuyos afiliados representan unos 120 mil votos duros para la dictadura priista generadora, por ejemplo, de la carrera política de Enrique Peña Nieto.

Y también hubo quejas contra él, a mediados de noviembre del 2013, cuando fue denunciado por profesores de distintos planteles por la opacidad con la que manejó recursos autogenerados como cuotas por inscripciones, constancias, exámenes extraordinarios y certificados.

Y es que Anda, antes como ahora, ha dictado la lista de proveedoras para algunas escuelas donde, por otro lado, ubica a sus amigos en esta red de conveniencias que aprovecha el poder público para generar ganancias para ellos. Hace dos años, los socios de ese desfalco legalizado eran subdirectores de Bachillerato, Agustín González de la Rosa y de Bachillerato Tecnológico, José Francisco Cobos Barreiro, dice el diario Edomex Al Día.

Esa vez fue enviada una circular a más de 130 planteles para adquirir un escáner de 120 mil pesos cuyo vendedor fue designado por Anda, con un contrato firmado desde la Dirección de Educación Media Superior. El precio real de aquel equipo, decía los denunciantes, era de 35 mil pesos.

El profesor separado lo deja entrever. Anda es un funcionario que sabe utiliza el capital público desde una tramposa legalidad y ahora, en la Prepa Uno Anexa, hizo lo mismo que hace dos años.

“A esta institución a mi cargo le fue exigida la adquisición de un vehículo, comprado con los recursos del plantel y de lo cual el Dr. Cuitláhuac tuvo conocimiento de ello, así como de la imposición de una empresa que cobró tres veces más los costos de mochetas que fueron colocadas enfrente del plantel y cuya cotización inicial fue de 150 mil pesos, pero se pagaron 434 mil por disposición de la Subdirección de Bachillerato General, que obligó a contratar a una empresa que no reunía las características que nosotros pedíamos. ¿Acaso ellos reciben mochadas de las empresas o son los dueños?”, dice Martínez, quien aclara que las facturas aparecen en el libro de Ingresos y Egresos de la escuela.

Hace dos años los señalamientos fueron los mismos: construcción de aulas, mantenimiento civil, adquisición de equipos de cómputo con el mismo proveedor designado por la Dirección con sobreprecios de hasta un 200 por ciento”, cita Al Día, que enmarca a Cuitláhuac en medio de dos procesos judiciales abiertos en Naucalpan por los mismos manejos.

Anda ha entregado equipo y obras en el sector educativo, como las del 28 de noviembre del 2014, cuando a la Prepa 24 le dieron medio millón de pesos en equipo para gimnasio, en Naucalpan y allí, ante 10 caminadoras, 10 elípticas, 10 bicicletas fijas y cuatro islas para diversos ejercicios, el entonces director general de Educación Media Superior dijo que se está velando por los más jóvenes. Pues sí, de alguna manera.

Perspectivas aparte, el 27 de enero del 2014, atestiguó “la rehabilitación integral de escuelas, el Internet en las mismas y los técnicos que dan mantenimiento a las computadoras, libros y clases de inglés a partir de cuarto grado, bibliotecas digitales, así como el pago a más de 200 conserjes y el apoyo económico a las escuelas de tiempo completo”, la entrega de “740 mil pesos en trabajos de pintura general en muros y herrería, así como en la impermeabilización y otros trabajos, que igual se realizaron en la escuela Primaria “Luis Cabrera Lobato”’, en Tlalnepantla.

Miguel Martínez se enfrentaba entonces a una estructura basificada desde los procesos de licitación y que ha encontrado la manera de lucrar construyendo una red de proveedores asociados.

¿Posee Cuitláhuac Anda, también ex director de Gobierno en Toluca en el 2008, regidor en el ayuntamiento de Naucalpan, director de Gobierno en la región de este municipio, también director de Desarrollo Metropolitano en la Secretaría del ramo y encargado del despacho de la Secretaría de Desarrollo Metropolitano, alguna de esas empresas proveedoras?

“No lo sé”, dirá después Martínez, mientras prepara su historia y mira por encima de sus lentes, diciendo algo desde esa pausa.

*

III

En la calle, el profesor reparte un relato donde pormenoriza. A un lado algunos padres lo acompañan mientras las puertas laterales de aquella escuela se abren y los que están adentro se asoman por unos segundos. Como si fuera ambulante, porque hasta el espacio que había pedido para hablar se lo han quitado, ofrece allí la versión que explica la separación y que tiene que ver con una venta de plaza, una plaza, dice en algún momento, “una plaza que yo mismo gestioné porque la escuela la necesitaba” y que la subdirectora de esa prepa, Sylvia Ramírez González, aprovechó para vender al orientador Édgar Morales Cordero, a cambio de 40 mil pesos.

“He sufrido acoso laboral por los tres niveles de autoridad, la Dirección de Educación media Superior, la Subdirección de Bachillerato General y la Supervisión Escolar, que han insistido en mi cambio de adscripción después de la denuncia”, dice Ramírez.

Porque después de enterarse de que el orientador había pagado, en la junta de Bachilleres, el 29 de junio, encaró sin rodeos el tema.

– Profesor Édgar Morales –dijo en aquella reunión el ahora separado- ¿puede decirnos quién le vendió esa plaza?

– Me la vendió la subdirectora Sylvia Ramírez González –respondió el orientador, mientras miraba hacia donde estaban sentados Cuitláhuac Anda Mendoza; Arturo González de la Rosa, subdirector de Bachillerato General; Carlos Castañea, asesor jurídico de esa dirección; el propio Miguel Martínez y la subdirectora Ramírez González.

No hubo réplica. Sylvia guardó silencio mientras Anda escuchaba.

Solicitar una plaza tiene un procedimiento. Antes de la reforma educativa, el director se encargó de esa gestión porque hacían falta cuatro orientadores en la escuela. La plaza que se ha vendido fue autorizada por la Dirección General desde un trámite formal, que aprovecharían Sylvia y su sigilo.

“A partir de entonces he recibido acoso laboral”, repite el director de la Prepa Anexa en esa banqueta que de pronto ha atraído la atención de quienes entran y salen, sobre todo de los que entran, que se quedan en un rato, el que pueden, a escuchar. Una que, primero mirando y después arrebatando el espacio participa, descubre antes la figura del profesor suspendido. Delante de él, una cámara de la ambigua Televisa toluqueña graba su testimonio. Y nada, apenas el reportero apenas está enterándose cuando ella, la que observa a unos metros, decide intervenir.

– Perdón por la metida –dice, mientras hace a un lado al maestro y suelta lo que trae, que ha configurado desde los movimientos de cabeza que ya hacía cuando escuchaba en la periferia. Es ese vaivén lo que la ha impulsado pero también la revoltura de su entraña, quizás la bilis, dice alguien detrás de ella, que la conoce.

– Es Rocío, pues quién más.

Pero antes, Miguel Ramírez ha podido articular su historia. El silencio de la subdirectora Sylvia daba la razón a quien la señalaba. No intentó defenderse ni desmintió una sola palaba pero había un motivo. La mesa allí reunida formaba parte del equipo de vendedores, a excepción de los dos quejosos.

Antes, un poco más, en abril del 2015 una orden firmada por Anda autorizaba a Sylvia Martínez como única responsable de la administración de los recursos financieros, de los que hasta este día no ha presentado los informes correspondientes. Eso y más de ocho intentos por cambiar al director configuraban ya un plan que desarticularía esa denuncia. Porque Anda sabe que las quejas no prosperan, y es que las que él colecciona han sido acalladas, por decirlo de alguna manera, al estilo Iguala. Se apuesta al tiempo, a la distancia, a las larguísimos procesos que los mismos señalados se encargan de bloquear y de la complicidad o al menos el silencio del secretario de Educación. Y también se usa la dádiva, pues el último intento de colocar a Martínez en otra escuela, la 305 o en la 139, incluía las opciones de un permiso prejubilatorio, año sabático, un permiso con goce de sueldo por un año, quizás otra cosa.

Pero dijo que no.

Entonces Rocío Hernández Nateras, quien se ha metido entre él y la cámara de Televisa, que ha llegado tarde pero que ahora tiene una exclusiva.

– Lo que dice el profesor no es cierto. Yo es sufrido acoso laboral de su parte y ahora que le toca a él, se queja, pero no dice nada de lo que hace.

Martínez sonríe pero le sale una mueca. Hernández ha entrado en el mejor momento y le ha rociado a la denuncia un algo de gasolina, y por lo pronto, dicen desde adentro de la escuela, “servirá para que vea lo que se siente”. Hernández Nateras lo mira mientras habla, torciendo la boca. Lo que dice es cierto, pero desde la percepción de la bilis. Ella dice sentirse acosada laboralmente, aunque después se sepa que tiene una demanda ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos por maltrato a los alumnos.

La escuela preparatoria Número Uno de Toluca es una tragicomedia. Y pasa en Televisa, aunque no ha encontrado horario estelar.

*

IV

El 13 de octubre del 2015, dice el director Martínez, recibió al jurídico Carlos Castañeda, “quien de manera autoritaria me exige abandonar las instalaciones y ordena a la subdirectora y al secretario escolar cambiar la chapa de mi oficina hasta nuevo aviso”. Entonces Martínez se negó a recibir el documento que amparaba esa orden, pero a cambio recibió una amenaza.

– ¿No? Se atiene a las consecuencias –le dijo el abogado, levantándose.

Ese mismo día, más adelante, Martínez saldrá de su oficina por media hora y al regresar se encontrará con las chapas cambiadas y retiradas las líneas de los teléfonos. Al otro día, después de usar los sanitarios de las instalaciones, será escoltado hasta la salida pero el 15 la trampa se habrá cerrado.

La subdirectora Ramírez, Jesús Eduardo López Romero, secretario escolar y el jurídico Castañeda lo acusaron de desfalco. Pero lo que ellos pensaron sería una campaña relámpago para, de una vez acallar al director, resultó al revés cuando la comunidad estudiantil y los padres de familia tomaron partido por Martínez. Un día después la vendedora de plazas fue ascendida como directora desde la Dirección de Educación Media Superior mientras a los alumnos se les amenazaba diciéndoles que no debían participar en los problemas de los adultos.

Ellos recibieron un documento firmado por Cuitláhuac Anda, el 16 de octubre del 2015, el oficio 205210000/9230/2015:

“Señores padres de familia, docentes y alumnos de la Escuela Preparatoria Oficial Anexa la Normal Número Uno de Toluca: Sirva el presente para enviarles un cordial saludo al mismo tiempo de informarles que a raíz de los panfletos distribuidos hacia la comunidad estudiantil de la Prepa Anexa de Toluca, en la cual se les invita a interrumpir las actividades académico-administrativas de esta institución el día lunes 19 de octubre, se les informa que la Dirección General de Educación Media Superior, dependencia perteneciente a la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado, no reconoce ninguna interrupción de labores y al mismo tiempo se les informa que se trabajará de  manera normal, de acuerdo a la normatividad establecida”.

– Yo no he convocado a ningún paro- aclara Martínez- los panfletos que yo repartí sólo hacen una denuncia y estoy señalando mi reinstalación.

Al final, Martínez ha seguido la ruta de los agraviados, la que apenas contiene un mínimo de éxito pero que es, para la inmensa mayoría, el único camino con una posibilidad. La Comisión de Derechos Humanos lo ha canalizado, cómo no, a la Secretaría del Trabajo, donde le han dicho que no procederá una demanda por abandono de trabajo porque de parte de las autoridades educativas no existe una notificación.

Por ahora no existe documento que avale la separación de Miguel Martínez Hernández. Todavía, para rematar, el director separado dice que “ya pasó la primera evaluación y hay grupos que todavía no tienen maestro. Sí, en esta escuela, a medio semestre”.

Y, por ejemplo, la palabra corrupción.

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