Mentiras y secretos del nuevo aeropuerto

* El tamaño del costo del nuevo aeropuerto de la ciudad de México es inimaginable. Ni siquiera la cifra redondeada que ofrece la Federación -165 mil millones de pesos, casi 40 mil millones de pesos más de lo previsto- representa algo concreto. Es algo así como el presupuesto total del DF para el 2015; unos 700 mil desayunos escolares diarios y la pensión de casi 500 mil adultos mayores, además de los salarios de los 100 mil empleados.

 

Francisco Cruz Jiménez

El destino del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) ya está definido: desarrollos inmobiliarios de gran envergadura, una vez concluida y en marcha el nuevo, que se levantará en una superficie de 12 mil 500 hectáreas —4 mil 430 para la terminal aérea y el resto para otros desarrollos inmobiliarios Triple A— de los municipios mexiquenses de San Salvador Atenco, Texcoco, Ecatepec y Chimalhuacán.

Las encuestas de opinión pública muestran que cada día menos mexicanos creen en la capacidad del presidente de México, Enrique Peña Nieto para sacar adelante al país y muchos incluso están convencidos de que su ciclo político terminó después de los escándalos que involucraron a su esposa, Angélica Rivera y a su secretario de Hacienda, Luis Videgaray, así como por las sospechas de corrupción que se filtran por cada rincón del gobierno federal, pero la piel se le ha hecho más gruesa: nada entra. Las quejas y las denuncias caen al vacío, por lo que el nuevo aeropuerto va, contra viento y marea. O, como dicen los políticos priistas, pésele a quien le pese.

Los graves sucesos que sacuden al país, enmarcados por una ola de protestas masivas pacíficas en las que se exige la renuncia de Peña, han propiciado incluso que muchos de los tradicionalmente prudentes analistas se hayan convencido de que se acabó el apasionado noviazgo con el electorado que en julio de 2012 votó por los peñistas, y que sus proyectos más sofisticados tiene que ver con la corrupción y las intenciones de hacer negocios “personales”, a través del uso de recursos públicos, con los empresarios más poderosos del país, como el magnate Carlos Slim y la familia Hank. Y justamente, el yerno del primero se encargará de la terminal aérea.

Peña y su equipo, que se anunciaban como los únicos políticos con capacidad para sacar al país del atolladero en el que lo dejaron los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón, parecen hoy los nostálgicos dinosaurios del antiguo régimen empeñados en hacer realidad uno de sus grandes proyectos: el nuevo aeropuerto internacional de la ciudad de México, que, curiosamente, estará en suelo mexiquense y no en el Distrito Federal. Un viejo sueño que acariciaba no sólo Arturo Montiel Rojas, tío de Peña, sino el Grupo Atlacomulco en su conjunto.

Aunque en la llamada gran prensa se ha dado poca —casi nada— voz y cobertura a los cuestionamientos y acusaciones, a su gestión, Peña no encuentra la manera de convencer. Con el nuevo aeropuerto, advierte el senador Alejandro Encinas Rodríguez, “culminará una estrategia diseñada por distintos gobiernos del Estado de México que, retomando las experiencias fallidas de las administraciones de Fox y Calderón, se fue implementando sigilosamente a lo largo de mucho años”.

En su libro El nuevo aeropuerto internacional de la ciudad de México, Política, negocios y poder, que se entregará a la prensa la última semana de enero, el también ex diputado federal y ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, advierte que a ese proyecto se sumaron dependencias del sector público y organismos del sector privado, “que de manera silenciosa fueron operando un proceso de especulación inmobiliaria, mediante el cual adquirieron propiedades y elaboraron distintos proyectos que acompañarán” a la nueva terminal aérea y el proyecto inmobiliario “del actual aeropuerto Benito Juárez”.

Todo parece indicar que aunque el nuevo aeropuerto sólo beneficiará unos cuantos y que será mínimo el número de empleos permanentes reales que creará —no más de 14 mil, o casi uno por cada 12 mil millones de pesos que se invertirán en la primera etapa—, la administración peñista se saldrá con la suya y este año pondrá en marcha su programa de obras con una inversión inicial superior a mil 500 millones de dólares.

Los arquitectos Fernando Romero —un mexicano entre cuyas obras se encuentran los complejos Plaza Carso y Plaza Mariana, así como el Museo Soumaya en la capital mexicana, además de ser yerno del magnate Carlos Slim Helú— y el británico Norman Foster, premio Príncipe de Asturias de las Artes 2009 y entre cuyos trabajos destacan los aeropuertos de Hong Kong y Pekín, así como el Centro de Artes Visuales de Sainsbury en Norwich, serán los responsables del nuevo aeropuerto, para el que se anuncian inversiones por nueve mil 167 millones de dólares o 120 mil millones de pesos mexicanos.

Listo el proyecto —que al final permitirá el tránsito de 120 millones de pasajeros anuales, un consorcio que encabeza la empresa holandesa Netherlands Airport Consultants se encargará del diseño y planificación de las pistas—, Encinas ofrece en su nuevo libro una serie de respuestas a interrogantes sobre las características del ambicioso programa en su conjunto, su formación y los antecedentes históricos que permitieron la acumulación-despojo de tierras en esa zona.

El nuevo aeropuerto internacional de la ciudad de México, Política, negocios y poder, un libro de 101 páginas, responde, pues, a una serie de interrogantes cuando el país se encuentra prácticamente estancado —con 49 millones de personas ocupadas o un millón menos que en 2013, según las estadísticas oficiales—, ninguna de sus llamadas “reformas” estructurales ha dado resultados y la violencia se enmarca con la ejecución extrajudicial, vía fusilamiento, de 22 jóvenes en el municipio mexiquense de Tlatlaya y la desaparición de 43 estudiantes de la normal rural guerrerense de Ayotzinapa.

Flota en el ambiente que los peñistas han llegado a un acuerdo para ocultar los peligros que conlleva levantar la terminal área en aquella zona entre San Salvador Atenco, Texcoco, Ecatepec y Chimalhuacán. Y los secretarios de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, y Hacienda, Videgaray, están tan ensoberbecidos que han pasado por alto que una inversión de esa naturaleza representa un peligro para la ciudad de México y su zona conurbada.

“En primer término —alerta Encinas—, el proyecto representa un error en cuanto a la planeación para el desarrollo regional equilibrado en el país, en virtud de que una inversión que alcanzará en su primera fase al 2020 el monto de 169 mil millones de pesos, en cualquier zona deprimida del país, generaría un nuevo polo de desarrollo económico. Más aún cuando la mayor parte de esta inversión, 75.4 por ciento (127 mil 400 millones de pesos), se canalizará a solventar los elevados costos de construcción de las instalaciones aeroportuarias, dadas las características de los suelos, susceptibles de hundimientos diferenciales”.

Este panorama sombrío se hace todavía más descorazonador cuando el mismo libro añade otros elementos al análisis de Encinas, quien conoce la problemática de fondo y se recuerda que como jefe de Gobierno del Distrito Federal, y como estudioso, conoce las entrañas del gran monstruo que representan los presupuestos gubernamentales. Conoce y ha vivido los acontecimientos que han conmocionado la vida política y económica de los mexicanos.

Sus aportaciones en el libro son sustanciales. A las obras de manejo hidráulico para evitar inundaciones en el nuevo aeropuerto se destinarán 16 mil 400 millones de pesos o diez por ciento del proyecto.

Para dimensionar los dineros totales que se destinarán al nuevo aeropuerto al 2010, Encinas recuerda que “será equivalente al presupuesto total que se destinará en 2015 para el Gobierno del Distrito Federal y que ascenderá a 165 mil millones de pesos, que, además de salarios, deberá utilizar para mantenimiento de los sistemas de transporte colectivo Metro, Metrobús, trolebús, tranvías, red de transporte de pasajeros, abastecimiento de agua potable, pago de alumbrado público, operación y mantenimiento de la red hospitalaria, más de 700 mil desayunos escolares diarios y la pensión de casi 500 mil adultos mayores, además de los salarios de los 100 mil empleados.

El legislador pone de nueva cuenta los puntos sobre la mesa de discusión y precisa: “es a la vez un error de planeación para el desarrollo urbano sustentable y para el ordenamiento de la región centro del país, ya que un proyecto de esa magnitud en el corazón de la megalópolis favorecerá de nueva cuenta un proceso de centralización política y económica que alentará una mayor concentración poblacional y la demanda de mayores servicios en una de las regiones del país con mayor sobrecarga e impactos negativos sobre los recurso naturales y el ecosistema”.

Encinas echa mano a las estadísticas oficiales para mostrar lo dramático de la situación: la región centro del país —los estados de México, Querétaro, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Morelos y el Distrito Federal— concentra a 35.4 millones de habitantes o un tercio de la población mexicana total.

Pero eso, en el fondo, es todavía un poco peor si se toma en cuenta que la llamada zona megalopolitana —o las siete zona metropolitanas de las ciudades de Puebla, Tlaxcala, Cuernavaca, Cuautla, Querétaro, Pachuca y la Ciudad de México— está habitada por 29.4 millones de personas. Si sólo se considera la Zona Metropolitana del Valle de México —las 16 delegaciones del Distrito Federal más 59 municipios mexiquenses y uno del estado de Hidalgo—, en ésta hay censadas 20.1 millones de habitantes. Y las proyecciones oficiales ubican ese último número en 26.3 millones para 2020.

Para “vender” su ambicioso proyecto del siglo XXI, funcionarios del gobierno peñista han llegado a estimar que se crearán cerca de 140 mil empleos; sin embargo, cuidadosamente han ocultado que, al final, serán menos de 15 mil porque la mayoría de los empleados del viejo aeropuerto, el AICM o Benito Juárez, serán despedidos y varias decenas de miles de puesto de trabajo serán temporales y en el sector de la construcción.

“La Primera etapa del proyecto —precisa Encinas— comenzará a construirse en 2015 y se espera que para 2020 cuente con tres pistas de operación simultánea, de las cuales dos se adecuarán para operaciones de largo alcance y tráfico comercial (…) un edificio terminal de 550 mil operaciones, lo que lo colocaría, considerando el movimiento de personas de 2013, en la vigésima posición a nivel mundial.

”La inversión proyectada resulta sorprendente, más aún cuando (…) se destinará principalmente a asumir los elevados costos de construcción derivados de las características topográficas de un sitio inadecuado para una obra de esa magnitud y naturaleza, así como del desarrollo urbano que lo pretende acompañar, ya que la mayor parte de los presupuestos se usará para obras hidráulicas para evitar inundaciones, así como costear los pilotes y cimientos que permitan asentar un aeropuerto de tal magnitud en zonas cenegosas que registran acelerados ritmos de hundimiento”.

El trabajo se da en tres vertientes: planeación regional, ordenamiento territorial e impactos ambientales del proyecto. Pero el gobierno ya ha marcado las reglas del juego y está decidido a gastar. De los 169 mil millones de pesos que se invertirán en la primera etapa a 2020: 58 por ciento o 98 mil millones serán de origen público y el restante 42 por ciento o 71 mil millones de la iniciativa privada. “El proyecto establece la necesidad de un fondo inicial de mil millones de dólares de financiamientos bancarios en la primera fase y de mil 500 millones de dólares de fondeo adicional con la comunidad financiera”.

Tirada la casa por la ventana, el libro descubre otras “pequeñas” trampas o letras chiquitas en las que poco se ha prestado atención: “El proyecto afirma de manera engañosa que no se incurrirá en deuda pública y que se logrará el apalancamiento financiero, a través de la banca y de inversionista nacionales y extranjeros, garantizando los préstamos e inversiones a través de bonos gubernamentales emitidos contra futuros operativos del propio aeropuerto. Es decir, el proyecto se financiará en el corto plazo con endeudamiento público garantizando una tasa de retorno acelerada”.

Peña logró engañar a los mexicanos durante los dos primeros años de gobierno. La euforia de las reformas quedó enterrada en el pasado y casi nadie se acuerda del fracaso que representó para su tío Alfredo del Mazo González la construcción del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Toluca. Visto así, pues, el nuevo aeropuerto se construirá para renovar la esperanza de unos cuantos, políticos y empresarios, y la incertidumbre del resto de la población, pero ésta nada puede decir.

Anuncios

Devastación alada

* Construir el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México parece una ocurrencia macabra cuando el proyecto incluye arrasar comunidades y cambiar ecosistemas para darle viabilidad. No sólo el ex vaso de Texcoco será modificado, también ciudades o sus entornos tan alejados como Toluca, Cuernavaca, Tlaxcala y Pachuca. Alejandro Encinas, senador perredista, publica el libro “Política, Negocios y Poder”, donde expone las consecuencias de un aeropuerto en el área de San Salvador Atenco.

 

Miguel Alvarado

Toluca, México; 15 de enero del 2015. “Por aquí va a pasar la carretera del presidente”, dijeron los policías a vecinos de Xochicuautla, pueblo del municipio de Lerma, en el Estado de México, cuando les preguntaron por qué estaban estacionadas patrullas afuera de sus casas y clavaba banderillas de advertencia de obra en los patios y jardines de los vecinos. Esas obras, realizadas desde hace ocho años por la empresa OHL (Obrascon Huarte Lain) y aparentemente detenidas, son parte de un circuito carretero que comunicará a Toluca, la capital mexiquense, con el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, un proyecto que sólo en su primera fase, que terminará en el 2020, costará 169 mil millones de pesos, de los cuales 58 por ciento son de origen público, obtenidos desde “recursos fiscales multianuales, plusvalía de activos y excedentes federales”, escribe el libro Política, Negocios y Poder, el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, (102 páginas), publicado por el senador perredista Alejandro Encinas, y que presentará a finales de enero de este año.

Para que el aeropuerto, de vanguardia tecnológica y arquitectónica funcione como está planeado, decenas de pueblos serán arrasados al atravesarse en la ruta de autopistas y desarrollos urbanísticos para empresas trasnacionales, como sucede en el pueblo de Xochicuautla, donde un moderno Santa Fe aparece en las maquetas de la nueva urbanización, pero que no representará beneficio alguno para los 3 mil 300 que allí habitan.

El estudio de Encinas identifica la devastación a la que está condenado el ex vaso de Texcoco, los municipios de San Salvador Atenco, Ecatepec, Texcoco y en las 45 mil hectáreas desincorporadas del patrimonio público mexiquense en Chimalhuacán. Esa zona se hunde 30 centímetros anualmente y el déficit de agua potable, 7 mil litros por segundo, impedirá el abasto a los nuevos pobladores, que investigadores de la Universidad de Chapingo denominan estrés hídrico. La extracción de agua deberá hacerse en excavaciones cercanas a 300 metros de profundidad pero también obligará a traer el 30 por ciento del agua que necesita el DF desde otras cuencas.

El ex lago de Texcoco tiene una extensión de 2 mil 76 kilómetros cuadrados y desde 1971 un Plan Integral trataba de rehabilitar 10 mil hectáreas. Sembraron 40 millones de árboles y generaron lagos artificiales que finalmente derivaron en un área de conservación de aves, cuya población alcanza 100 mil de ellas, incluyendo las del lago Nabor Carrillo. Hay cuatro especies catalogadas como amenazadas, diez en riesgo, dos en peligro de extinción, seis en protección especial y 43 más que encuentran protección en organismos internacionales reconocidos, según la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentado a la Semarnat por el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México. Por otra parte, cambiar el uso de suelo a 240 hectáreas derivará en la pérdida de flora nativa, a pesar de existir un plan de rescate y mitigación ecológica.

Sólo 500 años le tomó al hombre exterminar los 5 lagos del valle de México. Zumpango, Xaltocan, Texcoco, Xochimilco y Chalco son ahora islas térmicas asfaltadas con temperaturas máximas de 32 grados y, en el extremo, araña los cero grados. Esas islas de calor, sin embargo, exhiben 5 grados más que las áreas que las rodean, que se recrudecerán con el suelo sellado de la nueva terminal, que tendrá seis pistas, tres de ellas terminadas para el 2020. El otro lado es igual de dramático. Una tierra impermeabilizada generará inundaciones. En el 2011 el agua generada por la tormenta Arlene fue desalojada justamente en el ex vaso de Texcoco, evitando daños mayores por inundaciones en Neza y Ecatepec. Allí, en el ex lago, descargan once ríos. José Luis Luege, ex director de Conagua, considera que cualquier infraestructura en ese vaso “es, además de ilegal e inconstitucional, un acto irracional”. El nuevo aeropuerto estará ubicado en una zona que se hunde 20 centímetros anualmente, según la MIA, pero esto, incluso para el actual aeropuerto no es una novedad, pues la Terminal 2 se hunde 30 centímetros cada año, a pesar de las obras de nivelación implementadas por la SCT

 

Bienes raíces: la voracidad

 

Ya en el 2001 un proyecto para construir el aeropuerto en ejidos de Atenco se canceló luego de la presión de campesinos, a quienes el gobierno federal ofrecía comprar su terrenos a 7.20 pesos y a 25 pesos el metro cuadrado en tierras de riego, después de un decreto que devaluaba aquello. Pero esos terrenos comenzaron a ser acaparados por personajes del Edomex, como el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda y funcionarios de la administración estatal de Arturo Montiel, quienes luego los revenderían. La expropiación, por principio de cuentas, afectaba a 4 mil 375 familias. Un muerto y un año después, el proyecto se cancelaba debido a que la mitad del terreno involucrado se encontraba amparado.

El proyecto se detuvo pero no se canceló. Luego de Vicente Fox y Arturo Montiel, el presidente Felipe Calderón lo continuó desde las sombras. La Conagua entró en escena para comprar, discretamente, mil 957 hectáreas a cambio de 2 mil 628 millones de pesos con la excusa de que serían usadas para unas reserva ecológica y espacios deportivos. Al final, estaban involucradas 17 mil 285 hectáreas en un Plan Director de Desarrollo Agropecuario y Forestal de la Zona de Mitigación. Los precios por metro cuadrado fueron, todavía, irrisorios: entre 119 y 157 pesos por metro cuadrado. Todavía falta por definir la compra de 957 hectáreas más, con un valor de 200 pesos por metro cuadrado.

En el monstruoso negocio de los bienes raíces que representa el proyecto, el actual aeropuerto Benito Juárez, que ocupa 750 hectáreas, será transformado. La información pública de la SCT señala que habrá, en ese lugar, un bosque de 200 hectáreas parecido a Chapultepec. El proyecto ejecutivo, sin embargo, establece que allí, en el Benito Juárez, habrá un nuevo Santa Fe con edificios corporativos, universidades, hospitales privados, entre otros negocios, lo que significa que un dominio público será vendido, privatizado.

Es verdad que la construcción del nuevo aeropuerto generaría 160 mil empleos, contra los 25 mil que actualmente genera el AICM y que atienden a 32 millones de usuarios por año. Pero la mayor parte serán de carácter temporal. La meta de la nueva terminal es mover a 50 millones de pasajeros, para lo cual se requieren 39 mil empleados. Esto es, “14 mil nuevos empleos, apenas 8.75 por ciento de lo ofrecido”.

Para Alejandro Encinas, el aeropuerto representa además un modelo de hacer negocios que el grupo en el poder ha implementado por décadas en el Estado de México. Los de Atlacomulco controlan, actualmente, los peajes carreteros denominados IAVE a través del empresario Roberto Alcántara y que tiene participación con empresas como la española PRISA y en aeronaves como la línea Viva Aerobús. Bajo el esquema de Asociación Pública Privada, el gobierno de Enrique Peña tiene cerca de 40 mil millones de pesos comprometidos con empresas -con las que mantiene relaciones cercanas- durante las próximas cuatro administraciones, a quienes se pagará mil 728 millones de pesos anuales. El nuevo aeropuerto es una obra que cambiará no sólo la geografía económica del valle de México y el DF. Sus implicaciones, derivadas de obras para conectar y comunicarlo implican transformaciones en entornos del valle de Toluca, donde se arrasarán comunidades que se atraviesan en los trazos carreteros y urbanísticos, además de que las zonas metropolitanas de Puebla, Cuernavaca, Pachuca y Tlaxcala favorecerán una mayor concentración poblacional y de servicios “en una región con sobrecarga en la explotación de sus recursos naturales y ecosistemas”.

Intercambio epistolar

* A Eruviel lo han peinado y maquillado, lo han entrenado para acercar su imagen a la de la realeza de Atlacomulco y en ese campo, a fuerza de ser sinceros, ha avanzado sustancialmente. Atiende de manera oportuna los protocolos de subordinación jerárquica: en primer lugar a Arturo Montiel y cuando hay oportunidad le toma las llamadas al saliente Peña Nieto.

 

Félix Santana Ángeles

Fieles a su naturaleza, los priistas no cambian sus prácticas y desde que fue designado candidato por el Revolucionario Institucional a la gubernatura del Estado de México, Eruviel se viste, habla en público y camina como gobernador en funciones.

Lo han peinado y maquillado, lo han entrenado para acercar su imagen a la de la realeza de Atlacomulco y en ese campo, a fuerza de ser sinceros, ha avanzado sustancialmente. Atiende de manera oportuna los protocolos de subordinación jerárquica: en primer lugar a Arturo Montiel y cuando hay oportunidad le toma las llamadas al saliente Peña Nieto.

En esta maraña de poses y formas, el pasado lunes convocó a Alejandro Encinas Rodríguez y a Luis Felipe Bravo Mena, a través de una carta en la que les reitera su disposición de ejercer un gobierno incluyente dispuesto al diálogo y al trabajo en equipo.

En su misiva, insiste en que las campañas electorales han quedado atrás y ahora es tiempo de que trabajen todos juntos por la entidad. Por esa razón les expresa su voluntad interés de sostener un encuentro para platicar sobre cómo contribuir en el futuro del estado.

Este hecho no deja de ser un acto simpático en sí mismo, porque la primera parte de la carta se encuentra cargada de demagogia propia de la autonombrada nueva generación de priistas, en un estéril intento por mostrarse abierto a sus adversarios políticos. Es evidente que su capacidad de aprendizaje no es la más rápida, pues nunca entendió el tamaño político e intelectual de su contrincante, Alejandro Encinas.

Por su parte, la contestación que este último le propina a Eruviel echa por la borda su intensión de reunirse debido a la incongruencia de quien lo impugna y que ahora lo invita a sentarse para ejercer un gobierno incluyente.

En la contestación epistolar le hace saber al presunto gobernador electo que el proceso electoral no ha concluido, en virtud de que la coalición Unidos Podemos Más interpuso diversos recursos de impugnación a dicho proceso ante las autoridades electorales correspondientes, los cuales se encuentran en curso.

Además le informó que la coalición del PRI que encabezó en su calidad de candidato, también impugnó el mismo proceso, por lo que en términos estrictos no hay gobernador electo para el estado hasta que los tribunales definan al ganador.

Queda claro que no hay la menor intención de Alejandro Encinas de sentarse a dialogar para construir el gobierno incluyente que tanto anhela Eruviel para darle un aire de legitimidad a su eventual guberbnatura, pues hacerlo sería desconocer la elección de Estado que se orquestó desde el palacio de gobierno y se sirvió de sus subordinados, como los consejeros del Instituto Electoral, para consumarlo.

Ignorar la compra de votos, el acarreo, coacción a los burócratas y utilización de recursos públicos gubernamentales en la elección del 3 de julio pasado, sería consentir al fraude electoral como una práctica común sin posibilidades de cambiar el destino de nuestro estado.

La contestación de Encinas no sorprende, pues quien lo vio ganar todos los debates, ridiculizando a quien se autodefine como ganador, conoció la calidad y capacidad del político, que se encuentra muy lejos de establecer un diálogo constructivo con un político tan inferior, intelectualmente hablando.

 

* Hoja.viento@gmail.com

Noche

* Milenio anunciaba feliz el triunfo eruvielista luego de que el Gabinete de Comunicación Estratégica, del priista Liébano Sáez, entregara resultados parciales. Ni siquiera empezaban a contar los votos cuando ya se anunciaba ganador. Radio y Televisión Mexiquense adelantaba con los números de otra encuestadora, Parametría, que la mayoría de los jóvenes estaban votando por el PRI. Eran las 6 con 25 minutos de la tarde.

 

Miguel Alvarado

Apenas pasaron cinco minutos después de la seis de la tarde y la lluvia arreció. Al menos en la capital mexiquense el día terminó por descomponerse y en el IEEM preparaban disculpas inverosímiles para justificar desde retrasos hasta malfuncionamientos en equipos electrónicos y recursos humanos. “La lluvia nos detendrá pero lo haremos de una manera u otra”, dirían desde la pecera acristalada de Paseo Tollocan.

Ajeno a los detalles, también cinco minutos después de las seis, el presentador Javier Alatorre publicaba de inmediato las tendencias elaboradas por TV Azteca, que incluso suspendió una transmisión de futbol, y allí el PRI apaleaba, ganaba por mucho. Sesenta y cuatro por ciento es una cifra respetable, incluso si la dice la televisora de Salinas Pliego, que además ubicaba a Encinas con 23 por ciento y a Bravo Mena con 13. Otro conductor, José Cárdenas, daba por hecho que los perredistas comenzarían a descalificar los comicios pero no ofrecía números. Otros, como Jorge Saldaña, se aferraban al tono de voz de los locutores, “ganó Encinas… el tono de los locutores de TV lo dice todo y es el mejor indicio… si fuera ganando el PRI, su alegría sería inocultable…!”, comunicaba el periodista.

Bravo Mena siempre fue el último lugar en las encuestas y comenzó con el pie izquierdo, con un desangelado mitin en Zinacantepec, donde acudieron más reporteros que simpatizantes. Luis Felipe Bravo, compitiendo por segunda ocasión por la gubernatura, sabía ya lo que significaba una derrota en el Estado de México. Tuvo que enfrentar de todo, desde el abandono de sus propios dirigentes hasta agresiones como las sufridas en escuelas del valle de México. Bravo llegó a los cuatro debates cabizbajo, con propuestas que nunca hicieron eco en la ciudadanía, a pesar de que eran casi las mismas que las de los otros contrincantes. Nunca pudo poner en aprietos al perredista Encinas, quien aprovechó la poca atención que puso el panista a sus cuestionamientos e incluso aprovechó las críticas vertidas para desacreditar al panista.

El PAN en la entidad siempre ocupó el tercer lugar en las encuestas que salieron a la luz pública. Ni siquiera el relanzamiento de la campaña, que coincidía que con el caso de Jorge Hank Rhon y la prisión de Pablo Salazar Mendiguchía, pudo interesar al electorado. El 26 de agosto, Bravo Mena había acudido a Texcoco a presentar su campaña pero presuntos integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) lograron abortar aquella reunión con agresiones. De ahí en adelante fue puro sufrimiento y de apoco se comprendió que el panista no tendría oportunidad de ninguna manera. Por no dejar, cumplió con los requisitos del proceso electoral pero ni la virgen de Guadalupe que anunció una organización católica y que puso en espectaculares de las principales avenidas del valle de México le ayudó. Ella votaría pero no iría por quién ni por qué, pero no sería por Bravo Mena.

Milenio anunciaba feliz el triunfo eruvielista luego de que el Gabinete de Comunicación Estratégica, del priista Liébano Sáez, entregara resultados parciales. Ni siquiera empezaban a contar los votos cuando ya se anunciaba ganador. Radio y Televisión Mexiquense adelantaba con los números de otra encuestadora, Parametría, que la mayoría de los jóvenes estaban votando por el PRI. Eran las 6 con 25 minutos de la tarde. Las casillas estaban cerradas y no había ningún dato oficial disponible.

Los tres aspirantes, sin embargo, guardaban beatífico silencio. Los tres estaban enterados desde las cinco de la tarde de algunas previsiones pero decidieron que la mesura sería su mejor aliada. En la sede del PRI, hacía apenas hora y media la incertidumbre se podía palpar. En estos momentos la alegría, aunque contenida, desbordaba en los militantes. La casa perredista lucía vacía, como siempre durante las campañas y nadie acudía a abrir la puerta. Un pastel enorme ha llegado a las oficinas priistas a las 18:10 y aparecen mapas con la imagen de Ávila. “Cumpliré”, señala sonriente desde la frialdad de la imagen y la canción de Mercury, We are the Champions retumba en los altavoces. Los panistas también festejan el adelantado triunfo priista. Tardíamente, en Metepec el Partido del Trabajo denunciaba votantes provenientes de Hidalgo y Querétaro. El golpe sicológico estaba asestado. Las televisoras, que no Televisa, hablaron y callaron cualquier razonamiento, por mucho que sus números podían ser cuestionados. El conteo rápido del PREP en el IEEM iniciaría hasta las 7 de la noche, tiempo suficiente para sumir en una derrota sin sufragios a la izquierda o lo que queda de la izquierda en el Edomex.

El ganador absoluto fue el gobernador Peña Nieto, pues en Coahuila y Nayarit las elecciones le favorecieron. Y López Obrador se daba por derrotado en el primer round rumbo a las presidenciales del 2012. Otro que ganaba perdiendo fue Marcelo Ebrard, quien se cayó para arriba cuando la alianza en el Edomex fue rechazada. Pero los odios primeros de inmediato voltearon contra Obrador. Mientras Videgaray y Eruviel anunciaban conferencia de prensa con vino y rosas, banda de música, gorras y espantasuegras, los perredistas culpaban amargamente al Pejelagarto, recordándole responsabilidades como el aborto de aquella unión azul-amarilla. A las siete y cuarto el PREP del IEEM era inaccesible pero El Universal presentaba la difusión de números en tiempo real. A las siete con dieciocho, con menos de mil votos computados, el PRI llevaba 75 por ciento; PRD 41 y el PAN 12.94. Otro conteo curioso se daba en la casilla donde Encinas acudió, la 4660 de La Purificación en Texcoco. Los resultados indicaron 129 votos para el PRI y para el PRD 121. Así, tricolores y amarillos todavía discuten sobre los resultados mientras que los panistas optan por seguir el encuentro entre Paraguay y Ecuador, en la Copa América.

Enrique Peña fue elegido con el 42 por ciento de las votaciones. Eruviel Ávila llevaría a niveles electorales históricos si se ratifica al menos el 59 por ciento a favor de él, pero también el nivel de abstención, del 58 por ciento, es uno de los más altos en la entidad.

Para el PAN, éste es el peor resultado en una elección de gobernador del Edomex, desde que Javier Paz Zarza obtuvo 11.3% en 1987 y para el PRD es una de las derrotas más dolorosas desde el 2006.

La certeza de que en esta elección participó la militancia de los partidos y los ciudadanos sin nexos directos con partidos o con el gobierno desdeñaron a los tres aspirantes, se puede valorar en el grado de abstención que registra el IEEM, y que alcanza 42 por ciento. Con los números presentados, quienquiera que hubiera ganado no tendría representatividad real ante los mexiquenses.

Las conferencias de prensa de los candidatos reflejaron sin dificultades lo sucedido. Más de cinco camiones transportaron a reporteros a la sede tricolor, donde el festejo ya estaba preparado para cuando Eruvie hizo el anuncio. Acompañado por sus hijos y líderes de partido, el nuevo gobernador del Estado de México nunca terminó de agradecer  a quienes lo apoyaron en las elecciones más caras que se han registrado en México. El panista Bravo Mena, luego de un grotesco número a causa de fallas con el equipo de sonido, aceptó casi sonriente la derrota. Era otro Luis Felipe, las campañas y el compromiso quedaban atrás, como un mal recuerdo. El gran perdedor, Alejandro Encinas, nunca se cansó de denunciar las anomalías en la jornada y anunció que daría pelea por vía jurídica, un sinsentido a esas horas de la derrota.

Los números del PREP eran, a las 21:40, reveladores. Eruviel ganaba la totalidad de los 45 distritos para un triunfo total. La campaña fotográfica para retratar las sábanas electorales por parte de perredistas confirmaba que el del PRI no perdía ninguna de las casillas.  Los resultados son irreversibles. Ni siquiera los distritos de Ecatepec y Neza donde las inundaciones causaron damnificados perdió Ávila. Más de 35 puntos de ventaja debe significar algo y el PRI podrá operar con tranquilidad las elecciones presidenciales para el 2012, en las que, ahora sí, Enrique Peña es el aspirante a vencer.

Tarde

* El 29 de junio del 2011 la estructura priista encontraba una cara que hasta entonces había permanecido dormida. La gran movilización de la estructura militante había sido un éxito pero todavía no se hablaba de pagos. Así, aquel día, desde las seis de la mañana los operadores políticos de medio pelo, quienes tiene la obligación de llevar acarreados, asistir a mítines, gritar las consignas y cantar las alabanzas, se encontraron de pronto frente a las puertas de la sede estatal del PRI, en Toluca.

 

Miguel Alvarado

A las tres de la tarde el criticado diario Milenio, a través de la encuestadora Voto Por Voto daba el primer corte en las encuestas de  salida. Eruviel Ávila, 39 por ciento; Alejandro Encinas, 43 por ciento y Luis Felipe Bravo, 11 por ciento. Faltaban tres horas para el cierre de casillas y repentinamente uno de los aliados incondicionales de Televisa y Peña Nieto alentaba a la izquierda. Como estrategia estaba muy bien. Al final, si es el caso, podría alegar un conteo imparcial y democrático pero la experiencia del 2006 ha blindado expectativas. El resto de las compañías acreditadas, 22 más, no dan señales todavía pero lo harán en cuanto den las 8 de la noche o antes.

Los medios gubernamentales como Radio y Televisión Mexiquense presentaban un Edomex que ni de cerca podría ser como se pinta. Ni una sola queja, no hay irregularidades y todo mundo acude a las casillas. La visión se desvanece de tanto en tanto y lluvia e internet hacen increíble aquel punto de observación. En concreto, el IEEM reportaba 2 mil 125 incidentes hasta las 14:00 pero también las boletas para casillas especiales se agotaban, como cada elección sucede. Sólo los policías y algunos pocos ciudadanos pudieron votar allí.

Mientras, La Mano con Ojos, aquel supergrupo delictivo del valle de México abría bocas y oídos para adjudicarse las seis ejecuciones del sábado anterior y en el IEEM personal de Comunicación Social del gobierno del Edomex repartía coquetas transcripciones con el discurso del gobernador desde Atlacomulco. Nadie les dijo nada y pudieron hacerlo sin buscar discreción.

El 29 de junio del 2011 la estructura priista encontraba una cara que hasta entonces había permanecido dormida. La gran movilización de la estructura militante había sido un éxito pero todavía no se hablaba de pagos. Así, aquel día, desde las seis de la mañana los operadores políticos de medio pelo, quienes tiene la obligación de llevar acarreados, asistir a mítines, gritar las consignas y cantar las alabanzas, se encontraron de pronto frente a las puertas de la sede estatal del PRI, en Toluca. Las puertas, siempre generosamente abiertas para quien acudió durante los últimos 45 días, esta vez estaban cerradas. Un grupo de guardias, impecablemente trajeados, con lentes oscuros y micrófonos colgados de las orejas, custodiaban las rejas. Poco a poco el grupo afuera se hizo más grande pero nadie les franqueaba el paso. A las once de la mañana comenzaron los gritos. Los agolpados a las puertas venían de todo el estado a cobrar los servicios prestados, aunque nadie sabía exactamente cuánto le tocaba.

– Esperamos, mínimo, 5 mil pesos para cada uno, porque también estamos coordinado lo de los representantes de casillas para el domingo- decía uno a voz en cuello, mientras afirmaba que venir desde Naucalpan no era nada fácil.

El grupo se transformó en turba y adentro tuvieron cierta consideración. Y es que en el patio interno del PRI una enorme fotografía de Eruviel Ávila estaba colocándose para la celebración del domingo por la noche. Todo estaba listo para celebrar el triunfo. Cámaras de Televisa, TV Azteca, Mexiquense y TVC se colocaban en los puntos estratégicos. Todo con tiempo para no perder la calma.

Afuera, mientras tanto, los operadores perdían los estribos y conseguían un interlocutor, un oscuro empleado enfundado en una chamarra roja con el nombre de Eruviel daba razones.

– No se desesperen. Los recursos ahí están. Lo de ustedes les toca a los de Finanzas, nada más que hoy se fueron a otras regiones a pagarles. Pero ustedes están contemplados dese el principio. Vénganse mañana o el viernes. O el sábado.

Caras largas y ganas de llorar. Pero entre todos hacen fuerza y protestan. La estrategia  para disolver este tipo de protestas es antigua pero eficaz. Repentinamente, otro empelado priista aparece y congrega a parte de los protestantes. El grupo de ha roto, ha perdido la fuerza y ni cuenta se dieron. Pocos minutos después, la mitad de ellos entra al edificio para recibir la misma explicación, pero esta vez de manera oficial.

Las amenazas de disolver el apoyo y que quienes aplaudieron a Ávila voten por otros no intimida a nadie. Incluso los priistas cierran la calle atravesando vallas metálicas. El grupo se dispersa horas después, con los bolsillos llenos de promesas.

Ese mismo día el PRI instruía a militantes para dejar de hacer proselitismo. Incluso e redes sociales el aviso llegaba casi como una orden. Otro aviso llegaba después de las 7 de la noche. El huracán Arlene entraría en el Edomex y las lluvias afectarían parte del estado. Para Ecatepec y Neza era demasiado tarde. El 27 de junio una inoportuna inundación cancelaba el cierre priista en Ecatepec, tierra de origen del candidato. El repudio contra él y su gobierno municipal se desbordó como si el bordo de Xochiaca también reclamara, pues al menos 13 colonias fueron afectadas por aguas negras. Ávila canceló, por si las dudas y aquella plaza, significativa para él, se desmoronó de a poco. Mantas quemadas, mentadas de madre. Luis Videgaray, coordinador de campaña, ejerció su habitual papel de vocero y aseguró que la suspensión se debía al respeto que el aspirante debía a los damnificados. Ávila debió guardar silencio pero, obligado a no pensar, sólo atinó a decir que “son circunstancias climatológicas que salen del alcance de cualquier partido”. Los Tigres del Norte tuvieron mejor suerte, días después. Ellos sí se presentaron en una sesión de autógrafos, también bajo la lluvia.

Otro golpe, este sin importancia, le esperaría a Ávila previo al 3 de julio. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación aceptaba que Ávila había realizado dos actos anticipados de campaña y ordenó sanciones. Nimias, apenas rozaron como pétalo la campaña del priista pero dejaron precedente en el clima político del momento. A pesar de todo, la mayoría de los ciudadanos, quienes no tenían ligas con partidos o el gobierno, transitaban indiferentes. Las elecciones no representan nada.

La tormenta del día por fin comienza. Entre excremento y basura los habitantes de Ecatepec acuden a las urnas. Es un día cualquiera para ellos, que deben acostumbrarse a los constantes desbordes de los ríos que los rodean. Ya saben por quién votarán y ni siquiera el enojo les quitará aquella intención. Chespirito, el inefable Roberto Gómez Bolaños, usaba habilidades cibernéticas para promover a Bravo Mena en redes sociales pero ni siquiera una torta de jamón logra vencer al abstencionismo. Para esa hora apenas se registraba una participación promedio de 30 por ciento pero el IEE preparaba ya el sistema de PREP, conteo rápido que tan buenos resultados le ha dado en comicios anteriores.

A las 5 y cuarto de la tarde la percepción general era que Encinas llevaba mano. Un misterio cómo se enteraban pero en el PRI el ambiente no era el mejor. Los perredistas comenzaban a soñar con el ansiado poder y en el PAN el silencio era el mejor aliado. Los del PRI, luego de pagar con dinero contante y sonante todas y cada una de sus compras, facturadas o no, comenzaban a dudar en serio. La mejor prueba sería el segundo resultado de salida, que confirmaría o echaría por tierra aspiraciones y miedos. Los desdeñados, los de la orilla eterna juguetean con la idea de ser ellos quienes manden. Una experiencia cercana indica la facilidad con la que el poder los vuelve locos pero así y todo nada más la expectativa por el cambio, cualquier que sea éste… oro corte, otra vez Milenio con Voto Por Voto da a Encinas un especulativo 43 por ciento de las preferencias y a Eruviel 38. Bravo ni siquiera pinta. El oportuno Milenio de pronto informa que Voto Por Voto no tiene ningún vínculo con ellos y “que no se dejen engañar”. Pero la noticia ya es dominio público y ni siquiera el corte para Nayarit, donde el PRI tiene 48 por ciento; PAN 33 y PRD 15 consuela a los priistas. Ocho décadas, dicen los del PRD, tardamos en sacarlos del poder. No puede ser, comentan algunas caras largas en el tricolor. Pero nadie sabe en realidad cómo van las votaciones. Todo por una cifra que no garantiza nada.

 

Mañana

* La proyección sobre el abstencionismo que hizo el Instituto Electoral del Estado de México fue de 45 por ciento, ubicada en los términos más normales dentro de la experiencia electoral mexiquense. El presupuesto de aquella instancia, más de mil 710 millones de pesos no pudo garantizar credibilidad. En difícil hacerlo luego de años de dudas y escándalos. Ni siquiera la presencia de embajadores y observadores extranjeros lo evitó. La percepción ciudadana, a las 10 y media de la mañana del 3 de julio del 2011, era que se votaba por trámite, que el priismo se alzaría con una victoria como hace años no se registraba en la entidad.

 

Miguel Alvarado

Terminó el gobierno de Enrique Peña, mandatario del Edomex que gastó más de tres mil millones de pesos en promover su imagen y conseguir para el Grupo Atlacomulco la presidencia de México de una vez por todas. En la entidad más poblada del país y que representa el 14 por ciento de los votos de todo México, el PRI llegaba a la jornada electoral con 30 puntos de ventaja. Eruviel Ávila, candidato priista las tenía todas consigo. Las encuestas aplicadas por agencias y medios relacionados con el tricolor lo ubicaron durante 45 días en el pico de las preferencias. Un gasto extraoficial calculado en 9 millones de pesos diarios durante aquella campaña ayudó a formar la idea, a pesar de rotundas derrotas en los 4 debates en los que participaron los aspirantes y una inoportuna racha de tormentas que sumió en materia fecal al municipio que gobierna todavía Eruviel. Ecatepec, uno de los territorios más poblados del país, fue decisivo, a pesar de todo.

La proyección sobre el abstencionismo que hizo el Instituto Electoral del Estado de México fue de 45 por ciento, ubicada en los términos más normales dentro de la experiencia electoral mexiquense. El presupuesto de aquella instancia, más de mil 710 millones de pesos no pudo garantizar credibilidad. En difícil hacerlo luego de años de dudas y escándalos. Ni siquiera la presencia de embajadores y observadores extranjeros lo evitó. La percepción ciudadana, a las 10 y media de la mañana del 3 de julio del 2011, era que se votaba por trámite, que el priismo se alzaría con una victoria como hace años no se registraba en la entidad.

Y es que Ávila, dos veces alcalde y diputado local antes de descubrir cualidades estadistas, en aquellos debates era calificado como un candidato que actuaba que hablaba para una clamara y no a un auditorio. Ensayado en el guión que Peña Nieto usó por seis años, se ocupó más en verse bien que en cuidar contenidos. Jocosos descuidos le costaron innumerables chistes en redes sociales y su figura fue ridiculizada por el excesivo maquillaje usado o por la sonrisa estática, de cartón, que prefirió antes que demostrar enojo o desacuerdo. Seis mil compromisos firmados respaldan, por lo menos, una campaña que sirvió de examen para acarreados y operadores y que nunca fue dirigida a la ciudadanía sino al voto duro que ya estaba captado para el priismo. El aspirante votaba a las 9:20, acompañado por sus hijas y cuidado discretamente por 8 guardaespaldas. Luego, anunció, iría a desayunar, jugar jenga y posteriormente se trasladaría a Toluca para el cierre definitivo.

El panista Luis Felipe Bravo Mena llegaba como el gran perdedor. Abandonado en apariencia por la propia presidencia de la república y su partido, hizo lo posible para perder. La percepción de su imagen indicaba enojo inevitable pero también un carácter mal contenido e impotencia. Histriónico y mitómano, el panista llegaba en el último lugar de las engañosas encuestas. No pudo nunca articular una campaña coherente y sí en cambio fue foco de agresiones. Una supuesta declinación rondó a su equipo las últimas dos semanas. Al final, a las 11:17, Bravo acudió a votar en Naucalpan, acompañado por su esposa.

Alejandro Encinas encontró camino y por llegó a Texcoco. Allí votaría, tranquilamente mientras las redes sociales eran tomadas por sus partidarios, quienes aconsejaban a la población para no permitir el fraude. Efectivas o no, aquellas milicias también cabían públicas fotografías de irregularidades y denunciaban en 140 caracteres. Brigadas de perredistas recorrían calles y pueblos fotografiando actividades que consideraban ilegales. No hay movilización más ciudadana que la promovida por Encinas, porque si alguien votó por él, no lo hizo por el PRD, tomado hace años por las tribus estatales y que hacen eco a las sugerencias del gobernador. Y la presencia de taxistas armados en la colonia Independencia fue un ejemplo de este “pasalavoz”, que denunciaba por diferentes vías una crónica que de otra forma se despedazaría como siempre en las declaraciones y proyecciones oficiales.

Pero Ávila deseaba garantizar el triunfo y usó cualquier cosa para promocionarse. Una canción compuesta por el cómico de Televisa, Facundo, fue lanzada aunque a destiempo en Internet. Criticado por todo, Eruviel debió aceptar las consecuencias de la voracidad y el gasto descontrolado. Incluso camionetas con el logotipo de Televisa fueron captadas transportando militantes con la camiseta priista. La empresa de Azcárraga debió incluso recurrir a amenazas contra usuarios de twitter que difundieron las imágenes. El comentarista de aquella industria, Joaquín López debió entrar al quite para descalificar aquello pero la aberración, si ya lo era, se volvió más grande: “¡qué risa con lo de la camioneta! ¡Qué buen montaje!”, publicó en su cuenta.

Las folclóricas contiendas llegaban a su fin. En realidad se desarrollaron en el guión más apegado a la tradición electoral pero todavía faltaba un pequeño incidente en Tenancingo, el 1 de julio, cuando la alcaldesa priista, Tanya Rellstab Carreto ansiosa y joven política con aspiraciones de continuar su carrera, repartió despensas enviadas por el gobierno del Edomex, consignaba el diario La Tribuna. “Con gran asombro, habitantes de este municipio observaron la entrega descarada de tres camionetas de 3 toneladas y media cargadas con miles de despensas, que fueron descargadas la tarde del viernes alrededor de las 13:30 en la casa marcada con el número 108 de la calle Nezahualcóyotl oriente, entre las avenidas Pablo González Casanova y Guillermo Prieto, en esta cabecera municipal, propiedad de los padres de la funcionaria municipal”. Nada pasó con ello, al menos hasta el domingo, pero Tenancingo fue solamente fiel espejo de lo que sucedió en todos los municipios. En unos, perredistas o panistas hicieron lo mismo. En otros, los priistas pudieron.

Lo de Tenancingo consumió algunos minutos y nada más a los representantes de los partidos. Francisco Gárate, hábil palabrero panista, adelantó el levantamiento del acta correspondiente ante el MP, la 130030830072411 pero César Camacho, ex gobernador y prácticamente un ex nada hasta hace poco en los festejos del Bicentenario, palió dolores al aceptar dar la cara siempre y cuando se demuestren las acusaciones. “Los delitos no los cometen las instituciones, ni los partidos; los delitos los cometen las personas”, decía en esa retórica muy suya. Horacio Duarte, de las izquierdas, sólo atinó a exponer que la compartida Rellstab era ejemplo del tipo de elecciones que se practican en México. Tanya, oscura presidenta, sabe que nada sucederá a pesar de que su policía agredió al fotógrafo que destapó el incidente. Un video en http://www.youtube.com/watch?v=Uno02y5z-es&feature=youtu.be muestra la actitud policiaca. El secretario de Gobierno, Luis Miranda, hizo creer luego que aquellas despensas eran ayuda por las inundaciones. Tanya, oscura presidenta, sabe que nada le pasará.

La quema de lonas con propaganda de Ávila en Ecatepec era una señal. Eruviel culpó a la lluvia al ver los desechos en las calles de su cabecera pero los afectados no lo entendieron. No puede tener la culpa alguien que apenas ha cumplido dos periodos como alcalde, susurraron en el PRI pero ni siquiera el chiste tuvo efecto. Eruviel debía suspender el magno cierre y así lo hizo. No quiso arriesgarse.

A las 8 de la mañana el portal electrónico del IEEM no era lo único que fallaba. El acceso para buscar listas de casillas era imposible, a pesar de las innumerables pruebas la última semana. A esa hora pero en Cuautitlán Izcalli y los municipios vecinos, los hoteles de la cadena Fiesta Inn y Holiday Inn Express recibían huéspedes provenientes de Nuevo León, Guanajuato y Jalisco. Votarían por el PAN o al menos harían el intento mientras eran distribuidos por el valle de México. Cuautitlán vendió caro el voto y las ofertas a los ciudadanos comenzaron con mil 500 pesos por cada sufragio y un copioso y abundante desayuno.

Una hora y media más tarde, en Ecatepec de nuevo, el gobierno del Edomex repartía cloro, jabón y escobas en la zona siniestrada por las lluvias. Y en Neza la situación era similar. Camionetas de la policía estatal, ASE, eran usadas por policías para llevar víveres pero también a militantes priistas para repartirlos. De igual forma, los patrulleros en Metepec y Toluca portaban listas nominales y se aparecían en las casillas de los municipios para recibir o trasmitir órdenes a los militantes que allí se encontraban. Apenas la ciudad despertaba y ya los representantes de los partidos debatían en el IEEM. Inútil ejercicio, ni siquiera calisténico mientras decenas de autos del mismo Instituto eran movilizados para transportar priistas que coordinaban a fuereños contratados para votar, como sucedió en la casilla 5302 de Toluca.

El gobierno del Edomex sabía de la relativa calma y el desentendimiento generalizado. Era cuestión de leer las señales para que en Atlacomulco, donde Peña Nieto votaría, se instalara una lona, sillas y equipo de sonido para invitar al todavía gobernador a enviar un mensaje. Pero alguien lo pensó mejor y más tardaron en armar aquel artilugio que en desmontarlo. Sin embargo, más de 300 simpatizantes esperaron hasta el final la llegada del sobrino de Arturo Montiel y la popular Gaviota, esposa del mandatario, a la casilla de costumbre, a 420, a la cual llegaría luego de viajar algunos minutos por helicóptero desde Toluca. Votó, habló y se fue. Quiso asegurar que felicitaría al ganador pero pidió tregua y pronto se perdió de vista.

En Huxiquilucan las cosas estaban tranquilas para Alfredo del Mazo, aquel alcalde que se quedó en la orilla de la aspirantía priista. La paz, sin embargo, no alcanzaba a tocar la puerta de las oficinas perredistas, saqueadas de alguna manera. Ni en misa la gente que busca a dios estaba a salvo de la jornada electoral. Padres filibusteros encaminaban hostias y sermones a las católicas intenciones del voto. Panistas, sobre todo, ponderaban cualidades muy invisibles a estas alturas del aspirante yunquista, quien algo habrá conseguido en esta santísima promoción.

Jornada blanca, aseguraban a media tarde las autoridades. Sí, la del domingo, porque horas antes la aparición de seis ejecutados, dos en Huixquilucan, un par en Naucalpan y uno más en el simbólico Ecatepec volvían a poner los pies en la roja realidad del Edomex.

A las 12 y media había mil 409 incidentes electorales y faltaba por instalar 25 por ciento de las casillas. A las 12:46 algunos siseos ubicaba a Encinas como el puntero en las encuestas de salida. Nada se puede confirmar pero aquello bastó para destrozar el poder de las encuestas previas. En segundos las cosas cambiaron. En la sede priista jugaban ya con los números. PAN en último lugar, PRI en primero pero Encinas a dos o tres puntos de distancia. Caras largas y preocupadas. El trabajo se ha cargado. Llamadas innúmeras a destinos imposibles. Gritos, órdenes. A pesar de ello el edificio parecía no estar ocupado y la enorme foto con un sonriente Eruviel esperaba por la cordura.

Promesas trabajando

* ¿Qué harán los aspirantes a la gubernatura del Edomex para combatir el desempleo? ¿Quién prometió crear 75 mil fuentes laborales? ¿Qué otro daría mil pesos mensuales a los desocupados? ¿Quién le pedirá a las empresas para que contraten jóvenes?

 

Miguel Alvarado

El oficio de político no entiende razones ni mide esfuerzos. Por eso quien aspira a un cargo de elección popular invierte la mitad de su vida útil en pronunciar discursos apenas con fondo para autolegitimar una de las pretensiones más primitivas: la búsqueda del poder.

La actual democracia por la que transita al menos la entidad exige o al menos sugiere que los candidatos den rienda suelta a su imaginación. La impunidad y los altos niveles de corrupción impiden, de entrada, cualquier discurso coherente o de perdida sincero del cual puedan asirse electores y aspirantes. La búsqueda casi perversa de nuevas maneras de prometer ocupa más a los equipos de campaña que las elementales formas de solucionar problemas sociales. Hace más de un siglo que México escucha lo mismo. La tragicómica parodia de las elecciones es parte ya de usos y costumbres plenamente aceptados e integrados en la vida cotidiana de reyes y plebeyos. Todo mundo sabe que los aspirantes mienten y si no lo hacen, se darán de bruces cuando intenten hacer política en contra de los elementales poderes de facto que los ayudaron a llegar donde se encuentran.

Los mayores problemas del Edomex son la impunidad, la inseguridad y el desempleo. Para cada uno de estos rubros los aspirantes dijeron tener respuesta, pero en una entidad donde el gasto diario por un mitin de campaña nada más en el PRI es de 9 millones de pesos, las probabilidades de que otras sean las prioridades de quien resulte ganador son amplias.

Eruviel Ávila, abanderado por el PRI, decidió que prometer no empobrece pero tampoco firmar ante notario público cerca de 6 mil promesas de campaña. Hace dos años, cuando ganó la alcaldía de Ecatepec, apenas tenía 74 de estas en su agenda municipal. El dispendio de saliva fue enorme pero el riesgo adquirido también. Eruviel no es parte del Grupo Atlacomulco pero ni falta le hace. Llegará a gobernar con oficios tan competentes como los de Peña Nieto o Arturo Montiel.

Para combatir el desempleo, donde la entidad tiene una tasa de desocupación del 6.02 por ciento hasta mayo del 2011, todavía por encima de la media nacional, Ávila propuso siempre la forma. Es también una práctica común que los mecanismos para echar a andar las promesas no se explique o se desconozca. Eruviel considera, por ejemplo, que abatirá el desempleo estimulando a empresas para que contraten jóvenes que buscan emplearse por primera vez y discapacitados. Los apoyos serán fiscales pero tardarán lo suficiente para desesperar a las pequeñas y microempresas, donde es posible hacer tal cosa. Este sector dedica hasta 40 por ciento de sus ganancias al pago de impuestos en el Edomex.

Ávila intenta de todo para asegurar el triunfo electoral, incluso armar canciones con Facundo, cómico de Televisa que le garanticen llegar al poder y cumplir compromisos.

Las ambigüedades sobran. Más allá de las frivolidades, Eruviel propone ayudar a quienes buscan empleo y no lo encuentran. Capacitación. Bolsas de trabajo. Buscar el primer lugar nacional en competitividad y asesorías a pequeños comercios es todo. La generalidad abunda pero nunca se conoce cómo se operará.

La entidad incrementó el presupuesto anual en 90 por ciento, desde el 2005, cuando era de 77 mil millones de pesos. En el 2011 tiene 148 mil 343 pero sólo 30 por ciento de ellos provienen de la propia entidad. El resto los otorga la Federación. Quien gobierne para el próximo sexenio encontrará una asignación de más 150 mil millones para el 2012. De manera tradicional, el gasto social se lleva el 75 por ciento pues incluye programas de ayuda pero también sueldos de burócratas y maestros, sindicatos que entre los dos rebasan los 140 mil agremiados.

Sobre el mismo tema, Encinas también tiene una propuesta. Vaga como la anterior, refleja al menos un número. Dice que podría destinar 10 mil millones de pesos para crear fuentes de trabajo y confiando en la buena voluntad –créditos a la palabra- habrá ayudas para “empresas familiares, talleres, fábricas de ropa, textiles y calzado, artesanías, pequeños negocios y comercios”. También promete un seguro de desempleo con una inversión de 3 mil 151 millones de pesos para apoyar a 315 mil desempleados durante seis meses con un sueldo equivalente al salario mínimo. El mínimo en el Edomex es de 56.70 pesos diarios, mil 701 pesos mensuales.

Hasta mediados del 2010, la entidad era primer lugar nacional en desempleo, con una tasa de 6.9 por ciento aunque era el estado con más personas laborando, 5.9 millones de un total poblacional de 15 millones de habitantes.

Las cosas con el panista Luis Felipe Bravo Mena no son distintas. Una campaña fallida desde el principio y amagos sobre alianzas entre izquierda y derecha debilitaron al amigo de Felipe Calderón. Bravo supo que no podría ganar porque su partido o al menos sus patrocinadores no se lo permitirían. En el PRD hablaban desde antes de una declinación anunciada y la última semana de junio en el PAN se adelantó el retiro inminente del aspirante azul, supuestamente programado para el 25 ó 26 del mismo mes. En un partido donde Ernesto Cordero había sido destapado desde el 2008 todo se puede esperar. La alianza de todas maneras se ha concretado y no es necesario ningún papel que lo oficialice.

De acuerdo con el modelo de gobierno del panismo, para Bravo, el problema del empleo debió solucionarse con un apoyo económico que permitieran abrir negocios propios; con un crédito a la palabra para mujeres trabajadoras y con convenios empresariales para garantizar el primer empleo a los jóvenes.

Todavía el 9 de junio, el panista se atrevió a prometer la creación de 75 mil fuentes de trabajo, además de reducir costos y tiempos de trámites empresariales, pues “simplificando los trámites se podrán generar más fuentes de empleo y abatir la pobreza que existe en la entidad”. Hizo creer que pediría hasta 125 millones de pesos más a la Federación para apoyo a Pymes.

Según el Inegi, Toluca es la única ciudad del Edomex donde las ventas comerciales al por mayor subieron. El resto presentó siempre tendencias a la baja. Lo mismo sucedió con las minoristas. En contraste, hay 945 mil “ninis” y la entidad es segundo lugar nacional en subempleo.

  • Calendario

    • diciembre 2017
      L M X J V S D
      « Ago    
       123
      45678910
      11121314151617
      18192021222324
      25262728293031
  • Buscar