Criminalizar el hambre

* Pide diputado del Estado de México castigo para quienes practican la mendicidad pero no propone ni un solo mecanismo para combatir la pobreza.

 

Jorge Hernández

Adultos que obliguen a menores de edad a la mendicidad, incluso si son sus padres, podrían ser condenados a penas de prisión desde 6 años como mínimo y hasta 18 como máximo; y 500 días de multa mínimo, hasta 2 mil 250 máximo, como penas económicas.

Esto, según la iniciativa del diputado del PRI, Apolinar Escobar Ildefonso, ingresada al Pleno de la LVIII Legislatura en sesión del actual Séptimo Periodo.

De acuerdo con el legislador, sin aportar cifras –aunque admite que son miles-, el número de niños en situación de calle es alarmante, sobre todo en los municipios de Ecatepec, Nezahualcóyotl, Tlalnepantla, Toluca y Naucalpan, que registran los mayores índices.

La mendicidad infantil, afirmó, es un delito cometido principalmente por los mismos padres de los menores, quienes aduciendo pobreza extrema y necesidad de pedir dinero, utilizan todo tipo de castigos, abusos y torturas en contra de los menores para lograr su objetivo.

Agregó que padres, tutores o encargados del cuidado de los menores, consideran -en un alto porcentaje- que es correcto enviarlos a trabajar para que contribuyan con los gastos del hogar, y por esta situación las denuncias son pocas o nulas, quedando casi solamente al DIF detectarlos y tratar de resolverlos.

La iniciativa del diputado, que estudiarán los integrantes de las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales –de la que él mismo es Presidente- y Procuración y Administración de Justicia, pretende equiparar esta conducta al delito de trata de personas, tipificándola en los términos del artículo 268 bis del Código Penal de la entidad.

Este artículo establece que la pena ordinaria se podrá incrementar hasta en una mitad cuando el delito se cometa en contra de una persona menor de dieciocho años de edad; en contra de una persona mayor de sesenta años; en contra de quien no tenga capacidad para comprender el significado del hecho o de resistirlo; cuando el sujeto activo del delito tenga parentesco por consanguinidad, afinidad o civil, habite en el mismo domicilio con la víctima, tenga una relación similar al parentesco o una relación sentimental o de confianza con el sujeto pasivo; además, en los casos que proceda, perderá la patria potestad, guarda y custodia o régimen de visitas y convivencias, el derecho de alimentos que le correspondiera por su relación con la víctima y el derecho que pudiere tener respecto de los bienes de ésta.

La propuesta se inscribe en la misma dinámica que ha caracterizado la política del gobernador Eruviel Ávila de combate al delito, es decir el incremento sustancial de las penas –recuérdese la de prisión vitalicia- y una menor o nula atención a las condiciones sociales que lo generan.

En este caso, el propio diputado presentante admite que “la pobreza, la desintegración familiar y la violencia intrafamiliar son factores detonantes de esta dolorosa situación que coloca a los menores en una situación altamente vulnerable”, pero ni por asomo propone acciones para atacar desde ellas la explotación infantil.

En la misma sesión, el diputado del PAN, Guillermo Bravo, ingresó un punto de acuerdo con exhorto al Sistema estatal de Radio y Televisión, TV Mexiquense, para que se les conceda a los grupos parlamentarios que conforman la LVIII Legislatura el mismo tiempo que se le concedió al gobernador para presentar su Tercer Informe de Gobierno.

Los partidos representados en la Cámara de Diputados expondrían, durante este mismo tiempo, sus posturas frente a dicho informe.

Según el panista, se trataría de un ejercicio de pluralidad y equidad que fortalecería la democracia. También será analizado en comisiones.

A pan y agua

* La Cruzada por el Hambre deja impávido a José Luis Victoria, un trabajador de la Central de Abastos en Toluca. Ni lo conoce ni sabe cómo afiliarse, a pesar de habérsele mostrado la página web de aquel programa, ubicada en sinhambre.gob.mx. Esa página informa que se puede participar con donaciones individuales a los centros de acopio de la Secretaría de Desarrollo Social, además de que las donaciones empresariales son deducibles de impuestos. En una primera etapa, 400 municipios están contemplados para ingresar al programa, que se perfila como una de las insignias del gobierno de Enrique Peña, aunque despierta dudas razonables porque su estructura se basa en entregar alimentos pero no genera condiciones para acercar la educación, el empleo y las derramas económicas en las regiones donde hace falta.

 

Miguel Alvarado

José Luis Victoria despierta a las 2 de la mañana. Lleva verduras a la Central de Abastos de Toluca y despacha a quienes temprano acuden a comprar mercancía. Es chofer, pero carga y vende porque así es el acuerdo que tiene con sus empleadores, dueños de bodegas en aquel lugar. Victoria gana el salario mínimo, 61 pesos con 38 centavos y una pequeña comisión extra. No tiene seguro social ni recibe aguinaldos al final del año, aunque sus patrones le entregan una cantidad que al menos, dice, cubre la cena de la familia. Es casado y tiene tres niños, estudiantes de primaria. Su esposa es ama de casa y vende dulces en una mesa instalada en la puerta de su casa, que comparte con sus padres y otros hermanos. La familia Victoria comparte una casa de tres recámaras, sala y comedor, con 12 personas, que han aprendido a convivir en un área de 70 metros cuadrados en la colonia La Pila, de Metepec.

Para Victoria, la Cruzada Contra el Hambre, programa que estableció la Federación a nivel nacional, no significa nada. Si bien no es pertenece a un estrato denominado como miserable, destina el 70 por ciento de sus ganancias a comer, el 10 por ciento a transporte y el resto a la escuela de los hijos y otras actividades. Victoria, en cuyo apellido encuentra él mismo la contradicción social en la que vive, no tiene descanso. Termina a las 5 de la tarde, luego de hacer lo que le corresponde y otras tareas “que van saliendo”. Ni siquiera descansa los domingos, pues es cuando más lo necesitan. Estudió hasta la secundaria y tiene 40 años, pero está altamente capacitado para el manejo de camiones de carga y tráileres, aunque no ha buscado trabajo ahí “porque los viajes son muy matados”.

El programa de la Cruzada ha destinado un pago publicitario en redes sociales por 2 millones 400 mil pesos, para que la conozcan quienes la necesiten. A pesar de la supuesta buena voluntad del programa, que tiene como objetivo directo paliar la miseria alimentaria de millones, sus acciones más contundentes parecen dirigidas a lo espectacular antes que a lo efectivo, como demuestran sus concursos fotográficos, “México Sinhambre”; el de cortometrajes “En corto contra el hambre”; “Un mural contra el hambre” y de música, “Erradiquemos el hambre”, que cambia boletos a conciertos por productos alimenticios o el de Niños Observadores,  consistente en repartir cámaras digitales a niños para que registren las actividades de la Cruzada.

Los datos que maneja la Cruzada son reveladores pero cuestionables. Así, para el Estado de México la Federación indica que Acambay tiene el 26.31 por ciento de su población en pobreza extrema; Almoloya de Juárez, 10.81; Atizapán de Zaragoza, 3.13; Chalco, 10.37; Chimalhuacán, 12.02; Ecatepec de Morelos, 5.63; Ixtapaluca, 4.72; Ixtapan del Oro, 31.43; Ixtlahuaca, 22.71; Jiquipilco, 22.12; Naucalpan de Juárez, 3.94; Nezahualcóyotl, 4.37; Nicolás Romero, 6.10; La Paz, 7.04; San Felipe del Progreso, 37.65; Sultepec, 40.09; Tecámac,   3.78; Tejupilco, 29.12; Temascalcingo, 26.09; Temoaya, 20.40; Tenancingo, 15.54; Texcoco, 7.15; Tlalnepantla de Baz,  3.68; Toluca, 6.47; Tultitlán, 3.74; Villa Victoria, 25.19; Zinacantepec, 15.11; Zumpahuacán, 36.98; Cuautitlán Izcalli, 2.51; Valle de Chalco Solidaridad, 10.34; Luvianos, 37.81 y San José del Rincón, 38.40.

Atizapán, Chalco, Ecatepec, Naucalpan, Neza, Tlalnepantla y Cuautitlán son algunos de los municipios más poblados del Edomex y del país. Los anuncios en medios de comunicación informan que hay 7 millones y medio de mexicanos en condiciones de pobreza extrema, aunque datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social del 2010 apuntan que nada más en la entidad había registradas 7 millones de personas, casi 48 por ciento del total de la población estatal. Este tipo de pobreza, la alimentaria, es “la incapacidad para obtener la canasta básica alimentaria, aun si se hiciera uso de todo el ingreso disponible en el hogar en comprar sólo los bienes de dicha canasta básica”, apunta el mismo Consejo.

La Cruzada encontró ya sus primeros obstáculos en los propios políticos priistas. En Veracruz, delegados de ese partido fueron grabados poniéndose de acuerdo para usar los recursos del programa para fines electorales. Destituidos, el programa encontró después una réplica. El periodista Jorge Meléndez recuerda que “antes de que el PAN nos hablara de las mapacherías adelantadas, José Antonio Gurrea había publicado en el periódico El Financiero que de 23 delegados de Sedesol investigados, todos sin excepción eran operadores políticos. Incluyendo el coordinador de delegados, Pedro de León Mojarro. Este, por cierto, había logrado en Zacatecas una votación inusual para Enrique en las elecciones presidenciales. Derrotando en el estado de los Monreal, de fea manera a Andrés Manuel López Obrador”.

La Cruzada por el Hambre deja impávido a José Luis Victoria. Ni lo conoce ni sabe cómo afiliarse, a pesar de habérsele mostrado la página web de aquel programa, ubicada en sinhambre.gob.mx. Esa página informa que se puede participar con donaciones individuales a los centros de acopio de la Secretaría de Desarrollo Social, además de que las donaciones empresariales son deducibles de impuestos. En una primera etapa, 400 municipios están contemplados para ingresar al programa, que se perfila como una de las insignias del gobierno de Enrique Peña, aunque despierta dudas razonables porque su estructura se basa en entregar alimentos pero no genera condiciones para acercar la educación, el empleo y las derramas económicas en las regiones donde hace falta. Partidos políticos opositores no tardaron en concentrar una relación entre el padrón electoral de los municipios participantes y el apoyo entregado, como sucede con los del Valle de México y la Zona Metropolitana que, junta, entrega una población de casi 21 millones de habitantes distribuidos en tres entidades.

Mientras los parámetros para ser catalogado como “pobre” se deciden y publican, por un grupo de expertos convocados para echar a andar el programa, los que viven en miseria deben sobrevivir un día más. Victoria entrega a su familia, al final del día, 70 pesos que serán usados para la jornada siguiente y que mientras debe proveer la merienda y las diarias necesidades.

– ¿Cómo se sobrevive un día con 70 pesos para una familia de 5 integrantes?

– No se puede. Todos aportamos, los 12 que vivimos acá ponemos algo de dinero que compartimos. N se ahorra nada o un peso o dos, lo cual no alcanza ni para un chicle, pero si mantenemos la unión familiar, al menos salimos diariamente de los problemas más urgentes.

– ¿Cuántos años ha trabajado así?

– Desde chavo, hasta que luego ya no pude seguir estudiando porque debía ayudar de tiempo completo a la familia. Peor ya me acostumbré a que casi nunca me ha ido bien. Bueno, solamente cuando me cae una chambita por fuera, pero es muy esporádica porque ni tiempo tengo para otras cosas, además. Los compañeros dicen que mejor me preocupe por conservar mi trabajo, aunque gane poco y trabaje mucho tiempo.

– ¿Y si busca otro?

– No hay para lo que yo sé hacer, aunque no he buscado, pero es más difícil para mí porque ya no soy joven.

– ¿Por quién votó?

– Por nadie, aunque me dijeron que votara por el PRI. No fui porque estaba dormido y no me interesa. Pero los de mi familia sí votaron por los del PRI porque luego los ayudan con cosas.

– ¿Otros partidos le ofrecieron algo?

– No, pues no. Nada más que las cosas iban a cambiar si ellos ganaban, pero yo digo que nunca han ganado y no iban a ganar nada más porque sí esta vez. Si hubiera trabajo bien pagado, nadie necesitaría de los políticos o de sus promesas como la Cruzada.

No hay nada nuevo bajo el sol. El PRI del Estado de México mantiene un programa de apoyo alimentario y entrega cada mes despensas a las familias afiliadas, como parte de promesas de campañas anteriores. Contra lo que se pudiera esperar, ha cumplido hasta la fecha y de hecho hace planes para captar a madres solteras en programas económicos. El PRI además provee de útiles escolares y aporta becas escolares. El clientelismo electoral es evidente, y lo hacen todos los partidos políticos en distintas modalidades. No cambian la realidad mexicana ni combaten hambres o pobrezas. Su éxito radica en aprovechar la necesidad ciudadana.

No es la sequía

* La invasión gringa a Somalia se hizo con todo lujo de medios: fue retransmitida en directo por las cadenas de televisión. Era un Hollywood hecho realidad, aunque acabó en tragedia porque la población se opuso con las armas a la intervención extranjera. Más de un centenar de cascos azules murieron en estos años. El caso más conocido se produjo en octubre de 1993, cuando 18 soldados norteamericanos muertos fueron arrastrados por las calles de Mogadiscio y las imágenes recorrieron todo el mundo. A los pocos días, los estadounidenses abandonaban el país. Se llamaba la operación “Restaurar la Esperanza”.

 

Miguel Giribets/ Argenpress

Somalia tiene una población de unos 10 millones de personas. El 98% es de la misma etnia y la religión (musulmana sunnita). Esto debería ser una buena base para constituir un país cohesionado, a diferencia de la mayoría de países africanos, donde se ha aprovechado la diversidad multiétnica y/o multirreligiosa para enfrentar a su población y saquear sus riquezas. No ha sido así: el factor que ha dividido es la existencia de 10 tribus y múltiples clanes y sub-clanes.

Los somalíes viven en el país más pobre del mundo después de Niger y Sierra Leona, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. En la actualidad, el 87% de la población es analfabeta y el 85% de los niños en edad escolar no van al colegio. La esperanza de vida de 47 años; uno de cada 10 niños muere al nacer y el 25% de los niños que sobreviven mueren antes de cumplir 5 años. Somalia tiene una de las peores tasas de mortalidad infantil del mundo: 117.7 niños por cada mil. Las causas de muerte de los niños son la desnutrición y la diarrea.

Según datos de octubre de 2007, la tasa de malnutrición estaba en el 17%, dos puntos por encima de lo que se considera como catástrofe humanitaria; el 20% de los menores de 5 años sufrían malnutrición en 10 regiones. Ahora la situación es mucho peor.

Hay un médico por cada 100 mil habitantes y algunos han de recorrer 700 kilómetros para encontrar al médico más próximo. No hay Ministerio de Sanidad, los 45 hospitales del país son privados. En consecuencia, casi la totalidad de la población carece de un sistema público de salud. Hay 3 compañías de teléfonos privadas y varios hoteles de lujo, con guardaespaldas privados.

El intento de formar una policía en 1998 fracasó. Se trataba de adiestrar a 3 mil hombres, pero como no cobraban, fueron desertando hasta que no quedó ni rastro del cuerpo policial

El 43% de la población vive con menos de un euro al día. Los billetes no los emite el Banco Central, que desapareció en 1991. Los billetes los confeccionan empresarios locales y se imprimen en Canadá. En esta situación, la tentación de imprimir billetes falsos es demasiado fuerte; con ello, se contribuye a disparar la inflación y la miseria de las gentes de Somalia. El primer banco desde 1991 se abrió en 1997: al Barakaat, aunque de 300 empleados, 100 eran guardaespaldas armados, pues no hay seguridad pública. En 2001 este banco era el grupo financiero más importante del país, con sucursales en 40 países. Pero los norteamericanos –a quienes ya les va bien que este país no levante cabeza-, no podían consentirlo: en noviembre de 2001, Bush declara que este banco es “amigo de Bin Laden” y congela los bienes del banco en Estados Unidos; es un golpe durísimo a la reconstrucción económica de Somalia, pues, por ejemplo, el 80% de la población recibe dinero de las remesas que llegan del extranjero a través de este banco, entre 700 a mil millones de dólares cada año, y ahora esto ya no será posible; ésta es uno de las mayores fuentes de ingresos del país.

También por estas fechas los Estados Unidos cortaron el acceso a Internet desde Somalia, acusando a las dos compañías que lo comercializaban de pertenecer a Al Qaeda.

Las exportaciones de cabras, ovejas y camellos eran el 80% del total de las exportaciones totales. Pero están prohibidas por motivos sanitarios, aunque el problema se solucionaría fácilmente con vacunaciones y controles veterinarios.

 

Pero… Somalia es un país muy rico

 

Cuenta con grandes reservas de gas y petróleo; en 1986 el gobierno concedió a 4 grandes corporaciones el permiso para la extracción de crudo: Conoco, Amoco, Chevron y Phillips, que controlaban el 75% de los campos petrolíferos. Además, tiene reservas de uranio, hierro, estaño, bauxita, cobre y sal.

Por Somalia pasa el tráfico de mercancías del Mar Rojo, un 13% del tráfico marítimo mundial, que incluye el petróleo de Oriente Medio. Por eso, había que evitar las influencias “peligrosas” (soviéticas en una época, chinas en la actualidad), aunque para ello haya que destrozar un país y condenar a la muerte por hambre a gran parte de su población.

“Ya en 1991 el general Schwarzkopf que en la época era nada menos que el jefe del estado mayor para el sudeste asiático presentó un informe al senado donde decía: “el embudo estratégico del mar rojo es el centro de los intereses de Estados Unidos ahí donde convergen África y Asia. El estrecho será cada vez más importante debido al acrecentamiento de las capacidades de tratamiento y de exportación de Arabia cuyo petróleo deberá pasar en su mayor parte por el ya que los superpetroleros son demasiado grades para el canal de Suez”.

También Israel tiene intereses estratégicos. “Israel tiene el proyecto de prolongar el oleoducto Bakú, Azerbayán–Cehyan,Turquía, que se inauguró justamente al comienzo de la guerra del Líbano, y de convertirlo en una autopista energética conectándolo con el ya existente oleoducto Trans-Israel que cruza el país y acaba en el mar Rojo. Y Somalia está justamente en la salida y entrada del mar Rojo lo que le otorga una importancia geoestratégica evidente”.

 

De la independencia a la crisis de 1990

 

Somalia se hace independiente en 1960. Desde el principio, la URSS ayudó al país. Las décadas de los años 60 y 70 fueron los mejores años para los somalíes: las condiciones sociales, la sanidad y la enseñanza alcanzaron niveles más que aceptables. La agricultura y ganadería alcanzaron un nivel tal que hacían de Somalia en un país autosuficiente para alimentar a su población.

Los problemas comenzaron en 1977 por los enfrentamientos con su vecina Etiopía. Las autoridades somalíes pretendieron anexionarse la región etíope de Ogadén, de mayoría de población somalí, y atacaron a Etiopía. En aquel momento, Etiopía era un país que marchaba hacia el Socialismo, con el apoyo soviético. La URSS intervino y lograron un acuerdo de paz, pero Somalia no lo respetó, persistió en su agresión a los etíopes y se pasó al bando imperialista. Una vista informal de Kissinger a Mogadiscio selló las nuevas relaciones del país con los Estados Unidos.

Con el viraje hacia Occidente, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial entraron en Somalia para saquear el país:

– Le imponen fuertes devaluaciones de la moneda nacional, con los que la deuda externa se engorda hasta niveles insostenibles y la dependencia financiera de los bancos occidentales se hace asfixiante. De 1981 a 1990 la deuda externa se más que duplicó, pasando de mil millones de dólares a 2 mil 300 millones. En la actualidad, la deuda es de 3.000 millones de dólares; no es mayor porque al no haber un Estado las entidades financieras occidentales no prestan dinero, por las dificultades de recuperarlo.

– Le imponen la importación de alimentos –como hicieron con el resto del países del Tercer Mundo-, con lo que se destruye la agricultura y la ganadería locales, base de subsistencia de la población.

– Se aplican las “leyes de mercado”, que consisten en reducir el gasto sanitario en un 78% del 1975 a 1989, el de educación en 82 dólares/año/niño en 1982 a 2 dólares/año/niño en 1986, etc., etc. Frente a todo ello, Somalia compró a Estados Unidos en los años 80 armas por valor de 200 millones de dólares

Los programas de ajustes traen el desempleo, la liquidación de los subsidios a la agricultura, la liquidación del gasto social, salarios de miseria, aplastamiento de los derechos laborales y pobreza generalizada.

Ante la destrucción de la economía somalí, comienza a llegar ayuda humanitaria. Pero los funcionarios y militares corruptos se apropiaron del 80% de la ayuda alimentaria en estos años.

Las condiciones de vida de la población caen en picado. En 1991, la lucha armada de los distintos clanes derroca al gobierno. Pero el país cae en manos de estos jefes de clanes y tribus, en luchas continuas entre ellos.

En 1991 la región norteña de Somalilandia se autoconstituye en país independiente. Otra región, Puntland sigue sus pasos a partir de 1998, aunque sin declaración formal de independencia. Estas dos regiones gozan de una cierta estabilidad, entre otras cosas porque, al no ser países reconocidos internacionalmente, ni el FMI ni el Banco Mundial ha desembarcado en ellos para crearles deuda externa ni otras dependencias financieras.

Somalilandia tiene unos 2 millones de personas mayoritariamente del clan de los issaqs y proclamó una Constitución en 1997. Mantiene cierta actividad comercial a través del puerto de Berbera. Comprende casi la mitad norte del país. Puntland se estructura en torno al clan de los majestins. Comprende la parte noroeste del país. El resto de Somalia, casi un 60% del territorio, queda en manos de los diversos clanes y tribus, que se mantienen en lucha continua.

 

Intervención norteamericana 1992-1993

 

La intervención norteamericana tiene lugar entre 1992 y 1993, junto con diversas tropas de la ONU que permanecieron hasta 1995.

La invasión gringa a Somalia se hizo con todo lujo de medios: fue retransmitida en directo por las cadenas de televisión. Era un Hollywood hecho realidad, aunque acabó en tragedia porque la población se opuso con las armas a la intervención extranjera. Más de un centenar de cascos azules murieron en estos años. El caso más conocido se produjo en octubre de 1993, cuando 18 soldados norteamericanos muertos fueron arrastrados por las calles de Mogadiscio y las imágenes recorrieron todo el mundo. A los pocos días, los estadounidenses abandonaban el país.

Se llamaba la operación “Restaurar la Esperanza”, aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU, y fue realizada en medio de una sequía y una hambruna generalizadas. En 1992 murieron de hambre unas 300 mil personas. Como explica Chomsky “…mientras el conflicto seguía activo el hambre era terrible, la población moría y se producían muchas muertes, los EU simplemente se mantuvieron al margen sin mostrarse dispuestos a hacer nada al respecto. Cuando la lucha disminuyó, cuando parecía que iba a producirse una buena cosecha y había considerables posibilidades de que acabara el hambre, y cuando la Cruz Roja y otras organizaciones eficaces estaban suministrando comida, en ese momento los EU entraron en el país realizando una demostración de fuerza y una enorme operación de relaciones públicas, esperando recibir al menos una enorme publicidad favorable por su intervención”.

Se habla mucho de los 18 soldados norteamericanos. Pero se habla menos de los 10 mil muertos –hombres, mujeres y niños-, muchos de ellos tirados por las calles de Mogadiscio y miles de torturados y desaparecidos a manos de los cascos azules.

La actuación de los Cascos Azules Somalia fue incalificable, como también hemos visto en otros muchos lugares del Tercer Mundo. En abril de 1997 se publicaron varias fotos que ilustran la actuación de los cascos azules belgas en 1993. Entre otras, presentaban estas escenas:

* Un soldado meando sobre un somalí muerto, con la bota sobre el cuello del fallecido.

* Un somalí en el suelo, agarrado por el cabello y la ropa, con un fusil en el cuello; fue asesinado a continuación, según la prensa belga.

* Un soldado meando sobre una tumba somalí.

* Un adolescente acribillado a balazos.

* Dos soldados sostienen a un niño somalí sobre una hoguera; el niño se debate para no morir quemado.

* Un soldado obliga a un niño somalí a beber agua con sal después de que le ha obligado a comerse sus propios vómitos.

* Obligan a un muchacho musulmán a comer carne de cerdo (prohibida por su religión) mezclada con agua salada, le atan a un tanque y lo ponen en marcha.

* Muere un muchacho encerrado en un contenedor metálico bajo el sol.

* Varios soldados celebran el cumpleaños de uno de ellos violando a una muchacha.

Las tropas italianas tampoco se quedaron a la zaga. Una serie de fotos también ilustra acciones como éstas:

* Fotografías con torturas, violaciones y asesinatos de civiles.

* Una violación. “La mujer lloraba, se revolvía y gritaba, pero estábamos en grupo, excitados, y queríamos divertirnos”, declaró uno de los violadores.

* Un soldados con cables en las manos, con los que va a picanear en los testículos a un somalí.

* Lanzamiento de granadas sobre vehículos donde iban sólo civiles; “tiraban al blanco para divertirse”, declararon los soldados.

* Asesinato de un viejo a patadas.

* Una mujer atada a la que se le introduce una bomba cubierta de mermelada por la vagina, “para divertirnos”.

* Al menos 10 prisioneros somalíes murieron a causa de las torturas, según consta en el diario de un soldado italiano. También se conocen atrocidades de los Cascos Azules del Canadá.

 

Luchas entre los jefes de los clanes 1996-2006

 

Las luchas entre los diversos clanes se han centrando en torno a la capital, Mogadiscio, y el sur del país. Cada año han muertos varios centenares de personas a causa de los combates, muchas de ellas civiles.

Muchos han querido huir del país y alcanzar la península arábiga. Y muchos han muerto en el intento. En 2001 mueren ahogadas 86 personas cuando trataban de huir en barco al Yemen. La tripulación del barco ha lanzado al mar a los pobres viajeros, después de cobrarles juna cifra considerable por el pasaje. Lo mismo sucederá con unas 130 personas dos años más tarde y con otro centenar de personas en 2004. En 2006 morirán en el intento de alcanzar Yemen unas 300 personas, y otras 300 se darán por desaparecidas. Al año siguiente, son 800 los desaparecidos.

A partir de diciembre de 2001 (hay que recordar que ya se ha producido el 11-S), se producen los primeros vuelos de espionaje norteamericanos y el posicionamiento de su flota frente a las costas somalíes. Estados Unidos dice que el gobierno de Somalia está infiltrado de agentes de al Qaeda y así se hace imposible la reconstrucción del país. El gobierno somalí sólo llega a controlar algunos barrios de Mogadiscio y algunas zonas en los alrededores de la capital.

Se sabe que grupos militares británicos ya están en suelo somalí. En 2002 se unen 6 buques de la flota alemana a las labores de control frente a las costas de Somalia. No sólo es el pretexto del terrorismo internacional sino, sobre todo, el proteger el expolio de los bancos de pesca que están haciendo las flotas pesqueras occidentales, a lo que se oponen los pescadores somalíes calificados de “piratas” por los medios de comunicación.

El año 2005 es el año del tsunami, que en Somalia produce 300 muertos, otros tantos desaparecidos y 5 mil desplazados. El tsunami pone al descubierto una realidad trágica. Somalia es un basurero de residuos tóxicos y nucleares de las grandes potencias occidentales.

 

Los tribunales islámicos: 2006

 

En junio de 2006, tras fuertes combates con varios centenares de muertos, los islamistas de la Unión de Tribunales Islámicos se hacen dueños de la capital, con Sharif Sheikh Ahmed a la cabeza. Los Tribunales Islámicos tienen como base social a clérigos islámicos, juristas, trabajadores, fuerzas de seguridad y comerciantes.

Mogadiscio era un nido de tráfico de armas y drogas a cargo de los jefes de los clanes; todos ellos luchaban – financiados por los Estados Unidos con 150 mil dólares al mes- contra los islamistas. Con este dinero, podían comprar armas en Emiratos Árabes Unidos, Etiopía y Yemen.

Los Tribunales Islámicos (ICU) van creando lo que parece ser un Estado unificado y en paz, como se evidencia en opiniones de la más variada procedencia:

“He podido comprobar que, en aquellas zonas controladas por ellos los tribunales, han asegurado el orden; hay menos puntos de control donde los mercenarios extorsionan a los civiles; ha descendido la agresividad y ya no existe la arbitrariedad de los señores de la guerra”, dice Josep Prior, coordinador de Médicos sin Fronteras-España (MSF) en Somalia. “Progresivamente pero en poco tiempo la ICU logró llevar la ley y orden a todo el país, eliminaron las drogas y las armas de las calles, hicieron accesibles los servicios básicos de atención sanitaria y educación, aportaron estabilidad a la sociedad civil, se aseó la ciudad, los puertos marítimos y los aeropuertos volvieron a abrirse para el tráfico comercial, etc.

“Amina Mire, miembro eminente de la diáspora somalí reconoce que “muchos somalíes que no son religiosos han visto como su seguridad mejoraba bajo la dirección de los Tribunales Islámicos. Queremos darles a estos tribunales el tiempo necesario para limpiar las calles de violencia. Después de haber restablecido el orden, estos tribunales habían podido progresivamente modernizar sus interpretaciones y aplicaciones de las leyes islámicas. Una gran parte de los somalíes que viven en el extranjero estaban dispuestos a volver al país una vez que la paz y la seguridad fuesen restablecidas”.

“Se instaló una extensa red de programas y centros de seguridad social, clínicas sanitarias, cocinas colectivas y escuelas primarias para atender a gran número de refugiados, campesinos desplazados y pobres urbanos. Estas actuaciones aumentaron el apoyo popular a los ICU”.

“No debemos olvidar que los así llamados islamistas han creado un sentido de estabilidad en Somalia y han promovido la educación y otros servicios sociales, mientras que los señores de la guerra mutilaban y asesinaban a civiles inocentes,” declaró Ted Dagne, especialista en el Cuerno de África del Servicio de Investigaciones del Congreso.

En pocas semanas, los islamistas toman las principales ciudades del país. Inmediatamente, unos 300 soldados etíopes cruzan la frontera para impedir el avance de los Tribunales Islámicos. A continuación, en julio de 2006, son 8 mil los soldados etíopes que llegan a Baidoa, sede del gobierno de transición, a 245 kilómetros al NO de Mogadiscio. Poco después, los soldados etíopes en Somalia llegarán a los 15.000 efectivos.

Se forma un nuevo gobierno en Baidoa, con un ex marine norteamericano como ministro del Interior. En diciembre de 2006, la ofensiva de las tropas etíopes derrota a los islamistas, que han de abandonar Mogadiscio. La Cruz Roja denuncia que hay miles de desplazados, a causa de los combates.

“Washington aseguró que una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas reconociera el diminuto enclave del señor de la guerra de Baidoa como gobierno legítimo. Esto se llevó a cabo a pesar del hecho de que toda la existencia del TFG [gobierno de transición] dependía de un contingente de varios cientos de mercenarios etíopes financiados por los Estados Unidos. Como las tropas del ICU [islamistas] se desplazaron hacia el oeste para desalojar a Yusuf de su puesto fronterizo –que comprendía menos del 5% del país-, los Estados Unidos aumentaron su financiación al régimen dictatorial de Meles Zenawi en Etiopía para que invadiera Somalia”.

“La mayor parte de periodistas, expertos y observadores independientes reconocen que sin la presencia de un apoyo ‘exterior’, principalmente la presencia de al menos 10 mil mercenarios africanos (‘mantenedores de la paz’) financiados por Estados Unidos y la UE, el régimen de Yusuf se hubiera hundido en cuestión de días, cuando no de horas. Washington cuenta con una coalición informal de clientes africanos –una especie de ‘Asociación de Hombres de Paja Subsaharianos’ (ASS, en sus siglas en ingles)- para reprimir el descontento masivo de la población somalí e impedir el retorno de los Tribunales Islámicos populares. Las Naciones Unidas declararon que no enviarían un ejército de ocupación hasta que los contingentes militares de la ‘ASS’ de la Organización para la Unidad Africana hubieran ‘pacificado’ el país”.

 

El caos

 

Pero la derrota de los islamistas no acalla la protesta popular contra los invasores etíopes. En enero de 2007 se producen fuertes movilizaciones en la capital contra la presencia de esas tropas. Pronto se reanudan los combates armados entre islamistas y etíopes; en marzo mueren más de mil personas en Mogadiscio y un millón 400 mil (la mitad de la población) han abandonado la ciudad. En abril mueren en Mogadiscio unas 300 personas en los combates; muchos cadáveres se pudren por las calles.

Por su parte, los Estados Unidos inician una serie de bombardeos, sobretodo en el sur del país, con el pretexto de matar a los terroristas de Al Qaeda. En el mes de enero de 2007 y durante 5 días seguidos, los Estados Unidos lanzan sus bombas en la zona produciendo un centenar de muertos civiles.

“En dieciséis años de gobierno anárquico de los señores de la guerra, la denominada “Comunidad Internacional” no mostró nunca interés alguno por intervenir en Somalia. Sin embargo, precisamente una vez que los tribunales islámicos lograron imponer orden y estabilidad, vieron cómo el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en noviembre del año pasado y bajo instigación estadounidense, votaba la resolución 1752, que abría la puerta a la intervención etíope que les llevaba de nuevo el terror y la anarquía de los que acababan de liberarse.

En marzo de 2007 llegan a Mogadiscio tropas ugandesas, unos mil 500 soldados (aunque la Unión Africana tiene previsto enviar 8 mil efectivos), con la intención de reemplazar a las tropas etíopes, a las que la población somalí odia profundamente. Los motivos de este odio los explica un funcionario de la Unión Europea, que declaraba al jefe de la delegación europea para Somalia que “fuerzas militares etíopes y somalíes en ese país pueden haber cometido crímenes de guerra y que los países donantes podrían ser considerados cómplices si no hacen nada por detenerlas. Tengo informarle que existen motivos concretos para creer que el gobierno etíope y el gobierno federal transitorio de Somalia y el comandante de la Fuerza (de mantenimiento de la paz) de la Unión Africana, posiblemente también incluyendo al Jefe de Misión de la Unión Africana y otros funcionarios de la Unión Africana han, mediante comisión u omisión, violado el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional”.

Un informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU señala unos meses más tarde que “el TFG y las fuerzas etíopes han llevado a cabo rastreos casa por casa y detenciones arbitrarias. Nos han llegado informes de civiles rodeados y ejecutados, incluidos casos de hombres a los que se les ha degollado como castigo colectivo”, subraya. “Estos actos barbáricos son una grave violación del Derecho Internacional Humanitario”.

En mayo de 2008 un informe de Amnistía Internacional indica que “las ejecuciones extrajudiciales de civiles a manos de soldados etíopes han crecido de forma marcada”. También se recoge el testimonio de una mujer violada tras sacarle los ojos a su hermano, de violaciones en serie y muertos degollados. Michelle Kagari, subdirectora del Programa Regional para África de Amnistía Internacional señala que “en Somalia, la población sufre homicidios, violaciones y torturas; los saqueos son un fenómeno generalizado, y se destruyen vecindarios enteros”. Amnistía Internacional insiste en sus escritos en que los etíopes “matan como a cabras” a la población civil somalí y documenta numerosos casos de asesinatos de somalíes por las tropas etíopes, como el de que “soldados etíopes le rajaron la garganta a un niño pequeño frente a su madre”.

El representante especial de Naciones Unidas para Somalía, Ahmedou Ould Abdalá, declarará más tarde que “está en curso un genocidio sin nombre e ignorado, que está sacrificando una generación entera”.

A finales de 2007, Mogadiscio es tan sólo un campo de batalla “Miles de personas están huyendo. La situación es desesperada para los civiles, debido a que ambos bandos utilizan artillería de manera indiscriminada, tal como sucedió durante los encarnizados combates de marzo pasado (…) “Una multitud enardecida incendió la comisaría de Hawlwadag, después que los milicianos islámicos la capturaran y liberaran a los presos”, señala un testigo presencial.

“Seis de los 17 distritos están prácticamente desiertos debido a la inseguridad y los desalojos forzados. La destrucción de casas e infraestructura es casi total”, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).

El año 2008 conoce importantes avances islamistas, con la toma de algunas ciudades importantes. Los Estados Unidos siguen con sus bombardeos sobre población civil: un periodista de AP recoge este testimonio de un niño de 13 años: “El ataque estadounidense mató a mi hermano, mi hermana y mi abuela. Somos refugiados y huimos de Mogadiscio. ¿Desde cuándo nos convertimos en terroristas?”. Se producen varias manifestaciones contra los bombardeos a los gritos de “Abajo el gobierno de Bush” y “Abajo sus marionetas”.

A finales de 2008 la situación se hace insostenible. Un informe de Human Rights Watch dice que “Dos años de guerra sin restricciones y de violentos abusos de los derechos humanos han contribuido a generar una crisis humanitaria que empeora cada día y que no recibe las respuestas adecuadas. Desde enero de 2007, al menos 870 mil civiles han escapado del caos tan sólo de Mogadiscio, las dos terceras partes de la población de la ciudad… Las necesidades humanitarias de Somalia son enormes. Las organizaciones humanitarias estiman que más de 3,25 millones de somalíes –alrededor del 40% de la población del centro y del sur de Somalia- se encontraban ya en situación de desesperada necesidad a finales de 2008… Las milicias, que campan por sus respetos, han robado, asesinado y violado a las personas desplazadas en las carreteras del sur que van hacia Kenia. Cientos de somalíes se han ahogado este año en intentos desesperados de cruzar en bote el Golfo de Aden para llegar a Yemen”.

En enero de 2009 se retiran las fuerzas etíopes, y son reemplazados por soldados de Uganda y Burundi. Estados Unidos sigue armando al gobierno somalí: desde la toma del poder por Obama, se han recibido 80 millones de toneladas en armas, pese a que los prohíben los acuerdos internacionales.

En mayo los islamistas controlan el 60% de Mogadiscio. El gobierno sólo controla una mínima parte de la capital, y ello gracias a las fuerzas extranjeras. A mediados de 2011, en medio de la mayor crisis humanitaria, los Estados Unidos reanudan los bombardeos con aviones no tripulados. En la actualidad, se ha superado el millón de muertos a consecuencia de los enfrentamientos armados desde 1990.

 

Las crisis humanitarias

 

Desde los años 80 –y especialmente desde los años 90 del siglo pasado- el sufrimiento de la población somalí no cesa. La hambruna es ya un mal crónico. Somalia vive una tragedia que dura ya dos décadas como mínimo.

En noviembre de 1998, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el país tenía 700 mil personas afectados de hambruna; ha habido 3 malas cosechas consecutivas y fuertes inundaciones en el sur por el desbordamiento de dos ríos. El país no cuenta ni con un gobierno ni con una infraestructura capaz de responder a las catástrofes naturales. Las consecuencias de estas inundaciones fueron una epidemia de malaria y diarreas hemorrágicas, con unos mil 500 muertos.

En enero de 2000, otra vez debido a inundaciones en el sur el precio del sorgo, que es la base de la alimentación de la zona, se ha disparado. Miles de personas marchan hacia el norte buscando alimento.

Al año siguiente, según la ONU, 300 mil personas en el sur del país están en riesgo de hambruna debido a la sequía y a la quiebra económica del país. La ayuda internacional tiene muchas dificultades en llegar debido a los grupos tribales armados; ha habido secuestros y asesinatos del personal de las organizaciones internacionales que llevaban la ayuda humanitaria, además de que muchas ONG han abandona do el país tras el 11S porque Somalia “es un refugio de terroristas”, según los Estados Unidos.

En septiembre de 2004, según la ONU, se llega al millón de personas en hambruna a causa de la sequía. Las necesidades financieras para dar de comer a los que nada tienen se calculan en 119 millones de dólares, pero tan sólo la ONU dispone de 35 millones. La zona más afectada es el norte y noroeste (Somaliland y Puntland); han muerto el 80% de los camellos.

En febrero de 2005, otras 500 mil personas en el sur no tienen reservas de alimentos debido a la sequía. La gente dispone del equivalente de 3 vasos diarios por persona (un 20% de la cantidad mínima recomendada por la ONU), y la temperatura supera los 40 grados. Los niños han de beber su orina. Muchos caminan hasta 70 kilómetros buscando pozos subterráneos. La muerte de los ganados está en la base de la tragedia, pues priva de alimentos y leche a los somalíes. La mayoría de la población vive de la ganadería.

Fue un año de recuperación el 2006. Pero desde Occidente no podían consentirlo y echaron mano del Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA). “El PMA empezó a distribuir toda la ayuda de grano de años para Somalia justo en el momento en el que los campesinos somalíes llevaban sus cosechas de grano al mercado. Con miles de toneladas de grano gratis disponible, a los campesinos somalíes les resultó casi imposible vender sus cosechas y tuvieron que enfrentarse al desastre. (…) Después, en 2007, justo cuando la cosecha de grano somalí empezaba a llegar a los mercados locales, el PMA de nuevo distribuyó toda su ayuda de grano de años, solo que esta vez allí estaba el ejército etíope para protegerle. Con una sequía de cuatro años que volvía a afectar a la mayor parte de Somalia, se podría decir que el PMA ayudó a dar el tiro de gracia a la agricultura somalí”.

En mayo de 2008, según la FAO, 2.6 millones de personas necesitan ayuda, es el 35% de la población; la cifra es un 40% superior a la de enero pasado. El precio de los cereales es tres veces superior al de los últimos 5 años; importaciones de trigo y maíz se han incrementado un 375% en el último año, cerca del 60% del consumo de cereales lo tienen que importar normalmente; la moneda se ha depreciado un 125% en los últimos 4 meses, lo que encarece las importaciones. La FAO necesita 18 millones 500 mil dólares; sólo ha recogido 3 millones 789 mil dólares.

En 2009 hay 200 mil niños desnutridos, de los que 60 mil están en peligro de muerte. En marzo de 2010, el 40% de la población depende ya de la ayuda humanitaria, pero se sabe que la mitad de la ayuda alimentaria de la ONU no llega a su destino debido, sobre todo, al boicot de los Estados Unidos y a las tramas de corrupción formados por grupos locales o funcionarios de la ONU. Por ejemplo, es muy sospechoso que el 80% de los contratos de transporte de la ONU se hagan con 3 contratistas somalíes únicamente. La ONU confiesa que sólo podrá alimentar a 2.5 millones de personas, lo que no llega a cubrir ni la mitad de las necesidades.

Los norteamericanos imponen condiciones ridículas (por ejemplo, no pagar tasas en el trayecto) que imposibilitan el reparto de la ayuda y hacen de los alimentos un arma de guerra para condenar al hambre a las zonas –que son la mayoría del país- que apoyan a los combatientes islamistas del Shahab, el brazo armado de los Tribunales Islámicos. En febrero de 2010, el New York Times publicó un titular: “Funcionarios de la ONU atacan a EU por retener la ayuda para Somalia”. En 2009 la ayuda financiera de los Estados Unidos fue la mitad de la de 2008. “Cuando el representante de las Naciones Unidas Mark Bowden se quejó a los funcionarios en Washington de que estaban reteniendo los alimentos que debían llegar a Somalia, se le dijo: Eso va más allá de nuestras posibilidades. Lo que significa que las órdenes llegan desde mucho más arriba, probablemente de la Embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice, la acólita más destacada del gobierno estadounidense de la “intervención militar humanitaria”, una doctrina que Rice ha distorsionado hasta la obscenidad máxima en el Cuerno de África”.

En 2011 se produce un éxodo de la población hacia los campamentos de refugiados en Kenia y Etiopía. Familias enteras, con niños inclusive, llegan a estos campamentos tras 20 días de caminata. Muchos niños han muerto en las cunetas.

El campamento de Médicos Sin Fronteras en Dadaab, Kenia, recibe cada día mil 400 personas. Es el campamento más grande del mundo, pero está desbordado, pues tiene una capacidad para 90 mil personas y alberga a unas 400 mil; la malnutrición y la mortalidad infantil son muy altas en los campos; el 40% de los niños del campo padece malnutrición. Se dan 3 litros de agua por persona y día, cuando el mínimo es de 20 litros; hay un mercado negro de agua. Sólo hay tiendas de campaña para el 20% de los refugiados. Otros campamentos en Kenia y Etiopía están igualmente desbordados. Según la ONU, 3 millones de somalíes viven desplazados.

Más de cien mil personas han llegado a Mogadiscio buscando algo que comer. A los problemas alimenticios hay que añadir que la capital es escenario de enfrentamientos armados: “la situación aquí es aún más crítica porque ya no sólo tienen que luchar por la sequía y el hambre sino también por la inseguridad (…) En los barrios que hemos visitado no solamente había casas deshechas, calles destrozadas, sino que todavía hay enfrentamientos y todavía hay bombas”.

Se dice ya que es la peor sequía en 60 años y afecta a todo el Cuerno de África. El 70% del ganado ha muerto. Con suerte, se recogerán la mitad de las cosechas; ello es tremendamente grave, si tenemos en cuenta que sólo el 2% del suelo somalí es cultivable. Se teme que la sequía deje a un millón de niños desnutridos en toda la región. Y el precio de los alimentos no se detiene: el precio de la leche se ha triplicado en unos meses; el precio del sorgo se ha elevado en un 240% en un año; Según fuentes de la ONU, el precio de los cereales ha subido en un año entre un 110 y un 375%.

El 10% de los niños está en riesgo de morir por inanición; hay zonas con un 11% de niños con desnutrición severa. Según la ONU, unos 29 mil niños han muerto de hambre en los últimos tres meses. Una mujer somalí, Joice Karambu, madre de una niña llamada Elisabeth declara a la prensa: “En nuestro pueblo ya no hay nada de qué comer. Nada de lluvia, nada de cosechas: ya no tenemos suficiente comida. Intento vender un poco de leña que recojo pero no es suficiente. Hace algunas semanas, Elisabeth empezó a perder mucho peso. Mírela: tiene dos años y pesa seis kilos: ¡es el peso de un niño de seis meses!”. En la zona sur la desnutrición aguda afecta al 50% de los niños; según Unicef unos 780 mil niños podrían morir de hambre.

Somalia necesita mil 60 millones de dólares, pero sólo han llegado o se cree que llegarán unos 429 millones. El colmo del cinismo es que Estados Unidos se ha comprometido en 45 millones de dólares para armas a los ugandeses y burundíes que mantienen al gobierno títere de Mogadiscio; y el colmo de los colmos es que, si miramos a un mapa de Africa, mientras en Somalia mueren de hambre, un poco más arriba y a la izquierda los Estados Unidos y la OTAN están derrochando millones de dólares cada día en masacrar al pueblo libio.

 

Lo que el tsunami sacó a la luz

 

El tsunami de hace unos años desenterró la tragedia: se confirmaba que Somalia era un basurero mundial de residuos nucleares. “El tsunami no sólo había dejado en las costas de Somalia desechos normales sino también nucleares. Muchas personas de las zonas afectadas por el tsunami padecen problemas extraordinarios de salud. Según el informa de UNEP, se trata de infecciones agudas de las vías respiratorias, hemorragias intestinales, reacciones “químicas” atípicas de la piel y muertes repentinas”.

A partir de los años 90 del siglo pasado, cuando Somalia se quedó sin gobierno central, “llegaban misteriosamente buques europeos a la costa de Somalia, vertiendo enormes barriles en el océano. La población de la costa empezaba a enfermar. Al principio, padecieron extrañas erupciones, nausea, y nacieron niños malformados. Entonces, después del tsunami de 2005, cientos de estos barriles vertidos y con fugas terminaron en la orilla. La gente empezó a enfermar de la radiación, y más de 300 personas murieron. Ahmedou Ould-Abdallah, el enviado de Naciones Unidas a Somalia, declara: “Alguien está vertiendo material nuclear aquí. También hay plomo, y materiales pesados, tales como cadmio y mercurio – o sea, de todo.” Se puede seguir su rastro hasta los hospitales y las fábricas europeos, y se entrega a la mafia italiana para que ésta se deshaga de ello de la manera menos costosa. Cuando pregunté a Ould-Abdallah qué hacían los gobiernos italianos para combatir esto, dijo con un suspiro: “Nada. Ni se ha limpiado, ni ha habido compensación ni prevención””.

“En la página 134 de un informe de la UNEP, cuyo título en alemán reza «Nach dem Tsunami – Erste Umwelteinschätzungen» (Después del tsunami – Primeras estimaciones para el medioambiente), se dice que Somalia es uno de los numerosos países subdesarrollados que desde los años ochenta recibió innumerables cargamentos de residuos nucleares y otros desechos tóxicos y los almacenó a lo largo de la cosa. Se contaron, entre otros, uranio, cadmio, plomo y mercurio.” (…)“ Ilaria Alpi y Miran Hrovatin, dos periodistas italianos, intentaron averiguar algo más de tales negocios. El 18 de marzo de 1994 llegaron a la ciudad somalí de Bosasso, entrevistaron a un funcionario local y el 20 de marzo de ese mismo año, tan sólo unas horas antes de que pudieran enviar telefónicamente su informe a la RAI , fueron asesinados en plena calle en Mogadiscio por un comando”.

El almacenaje de residuos tóxicos cuesta en Europa a 250 dólares la tonelada; en África sólo cuenta 2,5 dólares, cien veces menos. De esta manera, el 40% de la población padece algún tipo de cáncer.

 

La piratería

 

Somalia tiene 3 mil kilómetros de costa y grandes bancos de pesca. Unos 300 mil barcos surcan estas aguas anualmente. Mucho se habla de la piratería en Somalia. Pero hay que ver quiénes son los verdaderos piratas. El director del Programa de Asistencia Marítima de África del Este, Andrew Mwangura, da en el clavo cuando dice que “los verdaderos piratas son hombres de negocios, grandes tiburones que se dedican al tráfico ilegal de armas, de humanos, que se lucran con la pesca ilegal y con el vertido de residuos en la costa somalí, y que tienen despachos en Nairobi, Mombassa, Londres y Dubai”.

Se nos quiere hacer creer que la costa somalí está llena de piratas-pescadores al acecho de las flotas pesqueras de los países occidentales que andan por la zona. Según el informe del Grupo de Trabajo de Alta Mar (HSTF, en inglés): podemos afirmar lo siguiente:

– Que la riqueza pesquera de Somalia está siendo saqueada por las flotas pesqueras de los países más desarrollados.

– Que los países ricos están vertiendo basura tóxica en la costa somalí.

– Que, a modo de ejemplo, en 2005, más de 800 barcos pesqueros operaban en aguas somalíes.

– Que estas flotas pesqueras extranjeras roban a Somalia una riqueza pesquera que se puede evaluar en 450 millones de dólares anuales.

– Que todo ello es posible gracias a la inexistencia de un aparato de Estado en Somalia desde hace un par de décadas.

El origen de la “piratería” somalí son los propios pescadores, que antes de morirse de hambre, atacaban a las flotas extranjeras que robaban la riqueza piscícola del país. Uno de estos “piratas”, Sugule Ali, declaró a la prensa occidental que “no nos consideramos bandidos del mar. Consideramos que los bandidos del mar [son] quienes pescan ilegalmente y descargan basura, y portamos armas pero en nuestros mares”. Más adelante, han aparecido grupos mafiosos que realmente sólo buscan el dinero del rescate (con la complicidad de conocidos grupos financieros en Gran Bretaña, por ejemplo), pero el origen y la mayor parte de esta lucha es absolutamente justa.

La otra cara del tema es que grupos mafiosos están utilizando la crisis simplemente para lucrarse. “Por una vez, [The Times] da cuenta de algo que casi nunca se menciona en cualquier historia sobre Somalia, ni en los muy escasos artículos sobre el conflicto en sí mismo, ni en las mucho más numerosas historias sobre piratería y sus efectos en la navegación comercial (un asunto de más importancia que las vidas de 10 mil seres humanos inocentes, por supuesto): el hecho de que los principales patrocinadores y financiadores de las bandas de piratas “están vinculados con el gobierno pro-occidental del país”. El dinero de los rescates de los piratas es blanqueado por grupos financieros en Dubai y Emiratos Arabes, Nairobi y Mombasa; los rescates se pagan en despachos en Londres. El negocio puede ser de unos 60 millones de euros anuales.

De golosos y tragones

* ¿Qué debemos comer para mantenernos sanos? ¿Hay especialistas sobe problemas de peso? ¿Dónde los podemos encontrar? ¿Es la obesidad un trastorno? ¿Es hereditario? ¿Qué trastornos enfermedades provoca?

 

Andrés Villarreal Martínez

Al caminar por el centro de Toluca podemos encontrar en casi todas las esquinas algún antojito para alimentar a la lombriz. Hay quienes ponen su pequeño puesto como una extensión de la banqueta mientras otros ocupan su cochera para abrir un negocio ya sea de hot dogs, hamburguesas, taquitos de cabeza de res, cecina, chorizo, bistec y por supuesto los tamales y las tortas de chorizo. Todo está calentito y listo para ir al estómago

No hay pretextos para decir que no hay dónde comer, pues si en la avenida Morelos no encontramos algo que sacie nuestro apetito, podemos recurrir a las enormes tortas que preparan en la Alameda, donde además venden elotes, esquites, hot cakes, gorditas, chalupas, tlayudas y papas fritas que nunca faltan ahí y afuera de las escuelas o de las instituciones públicas como el ISSEMyM, junto al parque Juárez, donde además venden churritos, donas y gelatinas de diferentes sabores.

Pero no todo en la calle es grasa. También están los vendedores de fruta, tan higiénicos que usan bolsas para no tocar la fruta que traen paseando por toda la ciudad o en las afueras de las escuelas, aunque los carros pasen soltado gases. La comida abunda en todas partes, pero ¿qué clases de alimentos son los que consumimos?

Daniel Andrade Ortega, del sexto semestre de la licenciatura en Nutrición de la UAEM, comenta que lo malo de comer en la calle es “que no tenga una buena higiene, la comida debe de ser un tema muy importante dentro de tu vida. Así como programamos las demás actividades tanto escolares como laborales, la comida debe estar dentro de los planes, fijar un horario”.

– No son los mismos requerimientos energéticos los que necesita un bebé, un preescolar, un adolescente o un adulto, mucho menos las mujeres en etapa de embarazo. Hay que considerar las actividades que uno hace durante el día; obviamente un atleta va a tener otros requerimientos que alguien no hace prácticamente nada de actividad física. Un  medico, un nutriólogo o un dietista te puedan hacer un plan durante un periodo para que puedas adecuarte.

México es el primer lugar mundial en obesidad no sólo en los adultos sino también en los niños. El sobrepeso y la obesidad infantil afectan a uno de cada cuatro niños de primaria y uno de cada tres de secundaria porque “principalmente estas comidas de la calle pertenecen a un grupo dentro de los hidratos de carbono, como pueden ser las frituras, alimentos que contienen muchas grasas y no tienen otras vitaminas y minerales como lo puede ser una fruta o una verdura”, explica Daniel.

“El Plato Del Bien Comer” es un esquema hecho especialmente para la comunidad mexicana, en donde vienen divididos los alimentos de acuerdo a lo que proporcionan; frutas y verduras, cereales, tubérculos, leguminosas y alimentos de origen animal.

La alimentación que busca fomentar comprende los siguientes aspectos que debe tener cada comida:

1).- Completa: un alimento de cada uno de los tres grupos del plato.

2).- Equilibrada: no se debe consumir ni más ni menos de lo que el cuerpo necesita y para ello hay que ir con especialistas, ya que todos usamos diferente cantidad de energía.

3).- Suficiente: tiene que ver con el equilibrio. No tiene caso comer un kilo de manzana, si hay fritura.

4).- Variada: dentro de cada grupo puedes consumir la mayor cantidad de alimentos que se encuentran en él.

 5).- Inocua: la higiene en la preparación. No debe consumirse una manzana que no está lavada o un arroz mal hervido.

 6).- Adecuada a los gustos y la cultura de quien la consume, de acuerdo con sus recursos económicos.

Según Daniel “un buen nutriólogo no te va a quitar ningún alimento, simplemente te va a orientar para que sepas que es lo que consumes porque tampoco es depender de él, a menos que tengas una patología”.

Entre las enfermedades más recurrentes ocasionadas por la obesidad y malos hábitos alimenticios están la diabetes, enfermedades cardiovasculares, tensión arterial, que “a pesar de ser generadas por muchos factores, el principal es la obesidad”.

En abril del 2010 la Cámara de Diputados de México aprobó la Ley Antiobesidad que prohíbe venta y publicidad de comida chatarra en primarias y secundarias, así como la implementación de media hora diaria de ejercicio. La ley contempla sanciones de 12 mil a 16 mil salarios mínimos (689 mil a 919 mil pesos) a quienes no la lleven a cabo.

El Bando Municipal 2011 de Toluca señaló en el artículo 63 la prohibición de expender productos que contengan alto contenido calórico y bajo nivel nutricional. Por ello, la comida “chatarra” no podrá venderse en un radio de 200 metros de instituciones educativas. No obstante, para muchos estas reformas han pasado inadvertidas.

“Una media está en tomar 2 litros de agua al día, consumir de mil a mil 500 calorías, pero si presentas alguna patología puedes consumir menos o más. Lo más recomendable es que tengamos conciencia de lo que estamos consumiendo, pues una buena alimentación ayuda para estar más activo y tener energía a la hora las actividades”.

– ¿La comida chatarra es la única razón por la que se engorda?

– Es un factor importate pero no es necesario, hay gente que es delgada y come todo tipo de frituras, o delgada con diabetes, que puede ser de nacimiento porque tu cuerpo no produce insulina. Esto es hereditario, tenemos una cultura de malos hábitos, genéticamente los mexicanos tendemos más a la diabetes que un estadounidense”.

– ¿La obesidad es hereditaria?

– Se dice que la obesidad es hereditaria porque esto viene de la educación. Cuando  vives  con una familia que es obesa, la alimentación es parte de la educación que recibes en el hogar. Si los papás son obesos porque consumen alimentos que generan eso en ellos, como hijo lo vas a ver y reproducir. Algunos especialistas recomiendan comer más de 5 veces al día.

– ¿Ser obeso significa estar bien nutrido?

– Un obeso no va a estar bien nutrido pero puede no caer en la diabetes. Puede ser obeso por presentar altos índices de grasa corporal por consumir bastantes hidratos de carbono y grasas pero desnutrido en cuanto a vitaminas y minerales.

El ABCD y E de la nutrición es prácticamente lo que hace un nutriólogo y contempla lo siguiente:

El (A)se refiere a la antropometría, mediadas del cuerpo. “En una consulta un nutriólogo va a evaluar estatura, peso, composición cultura y a partir de ellos hará un análisis bioquímico (B), para ver producción de encimas necesarias o algún problema hereditario que afecte a la hora de digerir algún alimento. Mientras, (C) es lo clínico, embarazos, hábitos, trabajo, enfermedades padecidas. El (D) es la dieto-terapia, donde se hace un plan de requerimientos nutricionales al mes o a los 6 meses para saber qué consumir. Por ultimo viene la E, educación  y aunque antes no se hablaba de esto, las anteriores no sirven de nada sin Ésta porque en la familia se hereda los hábitos. Según la Secretaría de Salud se prevé que el 70% de la población sea obesa en los próximos años.

La comunidad del chorizo

* Toluca es la ciudad del chorizo pero casi nadie sabe cómo es que este embutido es la comida más representativa de la ciudad. El chorizo alcanza para todos, hasta para el equipo de futbol profesional de la ciudad y uno que otro albur malintencionado.

 

Yanet Sánchez Monroy

El chorizo es una hibridación cultural, resultado de las modificaciones realizadas a su preparación por las distintas naciones que lo han consumido, desde su creación en la península ibérica (territorio donde se ubican España y Portugal) hasta llegar al embutido que hoy en día se elabora en la ciudad de Toluca.

La España del siglo XX fue el lugar donde el chorizo adquirió la forma más parecida al que se ofrece en la ciudad mexiquense, pero su sabor está lejos de ser como éste. “¿Y qué es lo que Toluca, la tierra mexicana, añadió al chorizo español?” preguntaba Alfonso Sánchez García en su libro ‘Toluca del Chorizo’, antes de nombrar el ingrediente clave: “el sabor excitante, dulzarrón, agrio y picoso de ese chile seco y colorado que también forma la esencia sípida del mole de guajolote”, además de la mezcla de hierbas de olor de selección mexicana.

Sánchez García apunta también que en cuestión de elaboración “la mayoría ostentan su sello familiar, la marca de fábrica, que es ese picor incitante y deleitoso que produce el chile ancho o jaral, pero de chorizo a chorizo, aunque todos salgan de Toluca, hay sus matices diferenciales… el tocinero es un artista que aporta un sabor especial al embutido”.

Cada quien hierve con su sazón, la mejor carne acompañada de hierbas de olor y la reposa en vino blanco o vinagre de frutas para después entriparla con un poco de pimentón, que además le da el color rojo, característico a este producto. Ese matiz y la diversidad de preparaciones que oferta, le han permitido a la carnicería ‘La Alianza’,  sobresalir de entre todos los lugares donde se puede degustar esta comida típica toluqueña.

Por eso Tomás Ramírez, encargado de una de las cinco sucursales de esta carnicería (ubicada la avenida Heriberto Enríquez dentro de la Plaza San Fermín) cree que sus productos gozan del gusto del público debido a que al establecimiento matriz lo respaldan cerca de 52 años de servicio y al local donde él labora más de 13 años, en donde recibe a diario entre 60 y 80 clientes, incluyendo a veces extranjeros y gente de otros estados del país que disfrutan del chorizo especial y de las otras cinco variantes del embutido:

“La chistorra y butifarra de 105 pesos, chorizo de lomo especial y chorizo argentino de $85 pesos y longaniza de 65 pesos; todos los precios son por kilo. Pero la popularidad se debe al chorizo especial sobre todo; el que lleva piñón, almendra, lomo, vino blanco y condimentos”, explica Tomás.

Ninguno de estos embutidos debe confundirse, pues la preparación y el sabor son totalmente distintos; aunque muchos creerían que la longaniza es un chorizo sin amarrar, por ejemplo.

El autor Sánchez García describe la diferencia: “en tiempos clásicos de la gran tocinería toluqueña había una distancia kilometral entre un embutido y otro. Mientras que el chorizo se confeccionaba con todas las sustancias regias y se hacía con la mejor carne de cerdo, la proletaria longaniza era una fabricación humilde de carne de res, a cuya masa solo se ponía mucho chile, en cantidades astronómicas y una pizca de pimentón”.

El vendedor de ‘La Alianza’, en cambio, dice que la carne es la misma, pero “la diferencia entre longaniza y chorizo está en la preparación. El chorizo es el puro lomo limpio, sin nada de grasa y la longaniza también es espaldilla pero no se le quita la grasa”.

También podemos encontrar chorizos verdes: de mole hecho con pepita de calabaza o de salsa de tomate verde, que muchos afirman son los más representativos de la ciudad de Toluca, pues fue donde se crearon; sin embargo, Tomás Ramírez afirma que se venden, pero muy poco porque su sabor no es de los mejores, por eso casi no lo tienen.

 ‘La Alianza’ como muchos otros negocios, actualmente está aprovechando la Internet para informar sobre sus productos y precios, lo que al parecer ha funcionado muy bien para establecer contacto con gente fuera de Toluca que hace preguntas y pedidos a través de facebook –Carnicería La Alianza-. Tomás Ramírez dice que “los extranjeros se enteran por la televisión, porque han salido programas donde no falta quien dice que si va a Toluca visite la carnicería ‘La Alianza’, la más famosa de la ciudad”.

Aunque Alfonso Sánchez creía que “el chorizo de exportación, destinado a paladares dulces contiene menos especies y menos chile”, Tomás Ramírez asegura que todos sus clientes, locales y extranjeros, llevan el mismo producto y algunos hasta regresan porque “lo importante de llevar chorizo de Toluca es probarlo como se hace en Toluca”.

Para comer solos, crudos, secos, ya guisados o asados, las variedades del chorizo son manjares gastronómicos que debe probar cualquiera que visite Toluca, pues aunque no nació  en este lugar, la ciudad se ha apropiado dignamente de su receta y de su imagen. Ya se distingue a los pobladores por choriceros y hasta al equipo toluqueño de futbol se le identifica con este largo embutido, del cual se hizo una réplica de récord en abril de 2010, el cual midió más de mil doscientos metros.

Del cran a la carne de cocodrilo

* Comida extraña o exótica hay en todos lados, pero el valle de Toluca también tiene la suya y es tan variopinta que se pueden encontrar platillos elaborados con jabalí, avestruz, gusanos de maguey y escamoles.

 

Javier Millán

Hay muchas referencias sobre dónde comer en el Estado de México pues la cantidad de platillos típicos de la zona es abundante: barbacoa, chorizo, gorditas, obispo y chicharrón, por mencionar algunos. Sin embargo, no todos saben de las excentricidades que puede uno encontrar.

“Hay gente que llega a base de engaños”, confiesa Gustavo Santiago Díaz, empleado de la taquería “El Jarocho Jr”, donde se sirve un platillo hecho con pene de toro en Tenango del Valle, conocido simplemente como cran. La carne es tan mal vista por los comensales que es necesario probar para quedar convencido de su suculento y original sabor, por eso que mucha gente que come el platillo por primera vez es “engañada” al pensar que comen un tipo de carne distinta de lo que realmente es. 

“Me dicen: dile que es conejo deshuesado”, cuenta Gustavo, citando ocasiones de cuando la gente que lo ha probado lleva a un pariente o amigo y por temor a ser rechazado recurren a esa mentira que finalmente funciona a la perfección. Según el taquero del “Jarocho Jr”, el disgusto al conocer la verdad dura poco, pues sus clientes regresan a probar de nuevo.

El pene de toro o cran es una parte de la res que no se vende mucho en las carnicerías y se necesita tener la suficiente creatividad para realizar un guiso con él, como ocurrió con Nemesio Santiago, abuelo de Gustavo, quien lo preparaba con chile verde, granos de elote, chícharos y papas. Así comenzó la comercialización del platillo impulsado por los Santiago. El negocio creció y después de un tiempo el hijo, Demetrio, decidió independizarse. Así, alteró la receta para cocinar el pene con la finalidad de no afectar las ganancias de su padre. La receta modificada es la que se usa en “El Jarocho Jr”, y se diferencia de la otra por usar salsa de chipotle y no tener verduras. Su sabor inigualable lo ha llevado a obtener el reconocimiento de la gente, además de visitantes de Ixtlahuaca, Villa Guerrero, Querétaro y el Distrito Federal que lo pueden saborear por 45 pesos para el plato chico y 55 uno grande, aunque si se quiere probar la receta ancestral del abuelo se puede encargar de manera especial a los Santiago.

 

Platillos aventados

 

Otro sitio muy curioso donde se vende comida fuera de lo común se ubica en el corazón de la ciudad de Toluca, en los Portales 20 de Noviembre. El lugar se llama “La Matraca” y sirve carne de cocodrilo, jabalí, avestruz, gusanos de maguey y escamoles (huevos de hormiga), además de comida mexicana y tener un bar.

Es único y muy mexicano, al estar decorado con figuras de papel crepé, anuncios de películas mexicanas antiguas, frases escritas en los arcos como “La ociosidad es la madre de una vida padre”, “acabándose el dinero se acaba la amistad” y “nunca te apures para que dures”. El restorán tiene autógrafos de famosos o glorias locales como los músicos Raúl Santín y Rubén Plata y jugadores del Deportivo Toluca como José Manuel Cruzalta, cuya firma está en una camiseta que se encuentra enmarcada. Toda esta atmósfera es amenizada con música exclusivamente nacional.

En “La Matraca” el encargado del lugar es el chef Arturo González, un cocinero que pese a no haber estudiado para eso, la experiencia lo ha curtido llevándolo a lugares  inimaginables en la tierra de los sabores. Ha trabajado en varios restaurantes, desde los menos visibles hasta los más prestigiosos y comenta que su estadía en Cuernavaca lo llevó a conocer otros niveles gastronómicos, familiarizándose con los italianos y franceses que iban a México a preparar platillos. Se percató de que los chefs extranjeros eran presionados por los locales, pues la comida típica de tierras lejanas tenía que adaptarse a los gustos mexicanos para poder aceptarse y consumirse. Su experiencia lo ha llevado a decidir ser diferente, por lo que los platillos en “La Matraca” no pueden ser la excepción.

 -Le llamo comida exótica a la comida que no es tan común, no es muy comercial y no cualquiera la come.

Pero lo que hace aún más exótico el asunto, según el chef, son los permisos especiales que se tienen que adquirir para poder comercializar este tipo de carne, que por lo mismo muchas veces escasea y sus precios aumentan considerablemente. Por ejemplo, la carne de cocodrilo cuesta alrededor de 800 pesos por kilo y es por eso que en la carta los precios se encuentran en blanco, no son fijos.

La forma de preparar los platillos no es original, confiesa Arturo, pero quizá lo excéntrico no sea eso, sino los sabores con los que experimenta.

– Los escamoles los preparamos en la mesa del cliente con ajo, cebolla y epazote, se flamean bien y es un platillo que gusta mucho. El cocodrilo lo podemos preparar de mil maneras. Dulce (bañado en salsa de cereza, por ejemplo), salado (a la menta) o a la plancha y para todo esto tenemos guarniciones muy mexicanas, queso quemado, frijoles y guacamole, fusionamos lo mexicano y lo exótico.

Pero la especialidad de la casa es “La Pechuga Matraca”, de pollo con espuma de flor de calabaza, rajas de chile y granos de elote.

El encargado de “La Matraca” considera a los toluqueños comensales valiosos que se atreven a probar otras cosas, aunque a diferencia de Gustavo Santiago con el cran, considera que no es necesario “engañar” a la clientela.

– El mesero es parte fundamental para que el cliente pueda probar un tipo de comida convenciendo a la clientela de que sus platillos exóticos son muy ricos, finalmente quien la prueba queda encantado con el sabor.

Dulce socio

* En la ciudad hay negocios que venden de todo. Pero pocos son los que apuestan por conservar tradiciones y explorar la artesanía de los dulces, como los propietarios de la tienda El Socio, una de las más longevas y respetadas de Toluca.

 

Elizabeth Bañuelos

“Mientras algunas religiosas tomaban la pluma para ocuparse de la poesía o la mística, todas se ocuparon de los fogones, los metates, los variados ingredientes españoles y nativos para crear, con un gusto exquisito, bases y glorias de la cocina mexicana”, que dio origen a la cocina conventual, de la cual se desprende una gran cantidad de dulces que hoy son considerados típicos, según el sitio degustar.com.

Los dulces tienen sus raíces en diferentes conventos del país pero ninguno de ellos en el Estado de México. Sin embargo, hay lugares dedicados a la venta de este tipo de productos, como la dulcería El Socio que “se preocupa por conservar las recetas más antiguas de la gastronomía conventual sin alterarlas, a la que pertenecen los chilacayotes, las peras, manzanas, calabazates, camote, tuna; hay una gran variedad de dulces en los que podemos encontrar colores, sabores, texturas duras, chiclosas, blandas y una gran variedad de ingredientes como la leche, el coco, la canela y fruta cubierta”, dice Aída Guadarrama, hija del fundador de este negocio.

Aunque en sus inicios Justo Guadarrama (El Socio) elaboraba los dulces para su venta, actualmente los dulces que allí se venden son fabricados por artesanos de manera tradicional. “Cada artesano puede hacer, máximo, 20 piezas por el tipo de elaboración, aquellos que son industriales se elaboran en serie y pierden los sabores naturales”, afirma Aída. Las personas que realizan este trabajo son del Estado de México pero no trabajan para la dulcería sino que ellos ofrecen sus productos.

Según el gobierno municipal de Toluca “los postres típicos del municipio son los dulces de calabaza, pepita, alfeñique, jalea, borreguitos, limones rellenos de coco, frutitas de horno, cabellos de ángel y merengues” y en la dulcería El Socio los que más se venden son los envinados, los jamoncillos de guayaba y lima, los mostachones de leche con nuez y los macarrones de leche.

En los Portales de Toluca se coloca año con año, desde 1989, la tradicional Feria del Alfeñique; se instala a mediados de octubre hasta los primeros días de noviembre. Aída señala que “manejamos el alfeñique en la temporada. Pero la colocación de los puestos por la feria nos afecta, pues no han sido leales en trabajar el alfeñique; éste habla de todo lo que es el dulce hecho con azúcar y las figuritas hechas con azúcar… pero como realmente no colocan una exposición de alfeñique nosotros nos hemos visto obligados incluso a colocar cosas de Halloween, porque colocan cosas que no son. Es una competencia desleal y tenemos que manejarnos de alguna manera. Si buscaran mantener realmente lo que es una feria del alfeñique buscarían que sólo hubiera ese tipo de figuras y sería maravilloso. Entonces nosotros estaríamos a favor de apoyar eso, porque qué maravilla que se esté conservando la tradición. Lo malo es cuando se hacen mezclas que no van. Porque las hermosísimas figuras que se hacen se me hace algo muy nuestro”.

 La idea de poner un negocio como éste, que lleva más de 50 años en el gusto del público, surge gracias a la hermana de Justo, Elpidia, quien tenía un puesto de dulces y le enseñó a Justo a elaborarlos cuando él tenía 5 años. Cuando creció y después de haber realizado otras actividades en la ciudad de México, regresó a Toluca y junto con su esposa, Cruz Lozano, puso un puesto de dulces tradicionales que después se convertiría en la dulcería que ahora es.

Aunque en un principio ofrecía sólo dulces típicos, hoy se combinan con dulces de marcas comerciales como Coronado o Turín. “El público nos los va pidiendo. Para nosotros el cliente siempre tendrá la razón y nos tenemos que adaptar al cliente, si nos dicen que queremos cajas de chocolate pues tenemos que tener cajas de chocolate; yo creo que lo mas importante en un comerciante es escuchar a su cliente y tratar de satisfacer todas sus necesidades; sin embargo tratamos de resaltar lo nuestro pero no estamos ajenos a que este mundo ya es global y debemos adaptarnos a eso pero sin perder nuestra esencia”, asegura Aída.

Esta dulcería actualmente se ubica en la calle de Allende número 107 en el centro de Toluca y abren los 365 días del año. A ella acuden “abuelitos, papás e hijos; también la gente de fuera ha venido y se ha llevado nuestros dulces. Nuestros dulces pueden estar a nivel internacional en la mesa de los paladares más exigentes”, afirma Guadarrama, quien también menciona que en la época de frío es cuando reportan un número mayor de ventas.

– Cuando hace calor se vende un poco menos porque a la gente se le antojan otras cosas.

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