Los Juniors del Poder

* El periodista Francisco Cruz Jiménez ha publicado el libro Los Juniors del Poder, su octava obra, entre las que destacan Negocios de Familia y Tierra Narca, todas editadas por Planeta. Disponible a partir de octubre del 2014, Los Juniors… recorre el camino de las heredades en ese poder público y empresarial que parece renovarse a sí mismo cada determinado tiempo, cuando es necesario. Los mismos apellidos en distintas caras, intenciones y actividades similares, cotos medievales y fortunas incalculables aparecen reseñados en las páginas de esa investigación, que también toca a familias del Estado de México.

Miguel Alvarado

Hombre de protocolos, aprendidos apenas, Enrique Peña nunca asistirá a un estadio de futbol sin que previamente sea llenado con acarreados ni dará la cara en algún escenario donde no tenga, al menos, el control parcial de la asistencia.

La noche del 15 de septiembre del 2014 representaba para él y su corte de reformistas uno de los retos públicos más interesantes y que les permitiría aplicar, si no sus conocimientos políticos, al menos sus tácticas de acarreo. Comprada una elección presidencial, la más discutida junto con la Felipe Calderón en el 2006, al equipo de Peña no le preocupaba la logística ni los costos, tampoco la moral o el resultado de al menos 10 reformas totalitarias, sino la exposición pública. México se polariza y cada vez se trata menos de pobres contra ricos. Peña volvió los ojos, amoroso esta vez y aunque se saltó en el mapa San Salvador Atenco al elegir sus opciones, volvió a comprar con espejitos y cuentas de vidrio las leales porras de quienes trabajan como acarreados. Cuautitlán Izcalli, Tlalnepantla, Huixquilucan y Atizapán entre otros municipios aportaron su grito de guerra, viva Peña, vivan los tamales, viva el atole, un chingue su madre silenciado a la hora correcta, a cambio de un mp3, una torta, un par de plátanos y para algunos los emblemáticos 500 pesos. En Coacalco hasta comida de despedida hicieron a los profesionales de la presencia, a quienes les hicieron saber que la seguridad estaría a cargo del gobernador mexiquense Eruviel Ávila, al permitir policías estatales y municipales para vigilar algunos de los cerca de 500 camiones que viajaron al centro del DF. Los cálculos ubican a diez mil convencidos con plátanos y arroz acudieron a gritar para Peña. Unos cuantos fueron colocados en micrófonos de estaciones de radio y televisoras, donde sólo se escuchaba “¡Peña, Peña Peña!” en el momento en el que el presidente daba el Grito.

Todo bien, montaje en popa, sólo eso se escucharía en las transmisiones en vivo, entre tomas abiertas y un sinfín de conductores, casi todos reflejo de la cara bizarra que se le ha impuesto al México narco desde la modernidad oficializada y el vestido negro y rosa de Angélica Rivera, diseñado por Óscar de la Renta.

Las hordas se organizaron desde temprano. Los camiones llegaron al zócalo con horas de anticipo y los asistentes, con platos desechables en mano, hacían la cola pacientes, comidos y bebidos y dispuestos a divertirse trabajando. Cada grupo o camión tenía uno o dos coordinadores en una logística de guerra que podría aplicarse para tácticas de venta en cualquier empresa. Esta empresa, la de Peña Nieto, exige presencia y eso se cumple, sí o sí.

Horas antes, una camioneta donde viajaba la hija de la pareja presidencial, Sofía Castro, fue acosada por una multitud que le impidió el paso rumbo a Palacio Nacional, llenándola de patria espuma. Sólo anecdótico, es de todas maneras la única respuesta que puede darse, además del catálogo de burlas que circulan en las redes sociales, contra el dueño del poder público.

Sofía Castro es un aiña y su madre la Primera Dama, a quien al menos hasta ayer un vestido, un apodo y tres post en twiteer todavía definen a la Gaviota mexicana, tan brillante como otras pero más guapa, más actriz.

“Osea yo creo que si los indios quieren salir de donde están que se pongan a trabajar y dejen deestar de flojos o violentos como en Atenco”.

“Enrique no se arrepiente nada por lo que pasó en Atenco, la verdad se lo merecían sólo pertuban la paz de todos los que si queremos trabajar”.

“Por eso dije que Salinas hizo bien cuando mando al ejercito a esos indios revoltosos, osea que se pongan a trabajar y amen a México también”.

La capacidad integradora de Peña polariza, pero eso ya se sabe. Con Peña, aunque pagados, o contra Peña, aunque jodidos. México avanza y nadie sabe de qué tamaño es el abismo adelante o el incendio a las espaldas mientras la Gendarmería Nacional traduce como nadie el lenguaje del temor que se habla desde la presidencia. ¿Puede dormir Peña? ¿Teme a los niños, a los bebés que fueron cateados para entrar al Zócalo, en busca de armas o drogas escondidas? ¿A qué le teme un presidente que anunciaría dentro de poco la intención de reelegirse? De nada valieron las luces en forma de águilas o Morelos y Matamoros en todos los pueblos del país ni los cohetes, las tortas, pambazos, el pozole porque fue nada más entretenimiento para unas horas, dos días de asueto, impasse hacendario desde el despido o los trabajos apenas remunerables que ya no hacen la diferencia entre el ambulantaje y los cautivos en el SAT.

Peña dicta clases. No lee, no escribe, no sabe nada, parece lerdo y sin embargo es el más adelantado de los bebesaurios, de la nueva clase política cuyos padres, naturales o putativos, pero padres al fin, gobiernan sin ningún contrapeso un país que aparece quebrantado, desunido, desintegrado. Eso no es verdad. Nunca antes México ha estado tan cohesionado ante un proyecto político y empresarial que si bien ha vendido y sigue vendiendo los bienes públicos, se matiza con frases como “mover a México” o la aparición en programas televisivos de chatarrería como “Hoy” con audiencias pasivas y gelatinosas líneas editoriales.

A fuerzas, pero cohesionado.

Peña es ejemplo de la política enmascarada, corporativa y criminal que se practica en México y el Tercer Mundo. Ese tomar la bandera, endurecer rostro, aliñar el copete y agitar una campanita mejor vestida que la mitad de Huixquilucan son los símbolos de un poder que de tan grande se ha vuelto amorfo. Morirán como todos a menos que encuentren la forma de perpetuarse, la inmortalidad de a deveras todavía no es posible. Mientras, la alternativa es preparar cuadros. Los hijos de los dinosaurios, los nietos, sobrinos, hermanos, ya juegan en las ligas del poder en México y no tardarán en hacerse públicos los que no lo son y más poderosos los que ya despuntan.

El periodista Francisco Cruz Jiménez perfila lo anterior en el libro Los Juniors del Poder, su octava obra, entre las que destacan Negocios de Familia y Tierra Narca, todas editadas por Planeta. Disponible a partir de octubre del 2014, Los Juniors… recorre el camino de las heredades en ese poder público y empresarial que parece renovarse a sí mismo cada determinado tiempo, cuando es necesario. Los mismos apellidos en distintas caras, intenciones y actividades similares, cotos medievales y fortunas incalculables aparecen reseñados en las páginas de esa investigación, que también toca a familias del Estado de México.

Incluso la imagen de portada es acertada. Un par de chupones de oro, muy juntos, complementan el título. Nada más sugerente para una investigación que aborda en ocho capítulos a personajes salidos del más oscuro surrealismo, pero efectivamente de carne y hueso y con el poder en sus manos. Allí aparecen el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, nieto del ex gobernador Manuel Velasco y asiduo de revistas como TV y Novelas, donde su vida de potentado y jetsetero da para más de una nota, una novela. Viviseccionados está también la triada de los chicos mimados de Palacio Nacional, Aurelio Nuño Mayer, jefe de la Oficina de la Presidencia, a quien se le atribuye la invención de la frase “Mover a México”; Alfonso Humberto Castillejos Cervantes, titular de la Consejería Jurídica del poder Ejecutivo, poderoso “niño” quien fue investigado por el entonces procurador del Edomex, Alfonso Navarrete Prida, en el 2004, por el asesinato de Enrique Salinas de Gortari. El padre de Alfonso Humberto Castillejos también fue asesinado a tiros el 9 de julio del 2008. Era el abogado penalista Marcos Castillejos Escobar. El último es Francisco Guzmán Ortiz, un asesor casi espiritual para Peña y del que pronto se sabrá su verdadero potencial político.

Los otros capítulos integran a figuras, porque finalmente lo son, aunque inversas o negativas, que tarde o temprano dejarán de ser las sombras de sus parientes y perpetuarán la casta, como ha sucedido siempre en la historia del país.

Francisco Cruz no olvida, por ejemplo, que Peña Nieto fue gobernador del Estado de México y que mucho ha influido en esa carrera política el sobrinaje con Arturo Montiel, un ex mandatario acusado de enriquecimiento inexplicable y a quien se perdonó durante el propio sexenio mexiquense de Peña. Tampoco deja de lado que la gubernatura en el Edomex de Eruviel Ávila es sólo un paréntesis, aunque bien controlado, antes de que la casta jerárquica de los Del Mazo –a la que también pertenece Peña por derecho de sangre- retome el control absoluto de la entidad más importante del país en la figura de Alfredo del Mazo Maza, hijo del ex gobernador mexiquense Alfredo del Mazo González.

Alfredito, como lo llama Cruz, es actualmente director de Banobras y fue ex alcalde de Huixquilucan. Era el aspirante número uno del PRI a la gubernatura mexiquense en el 2011, pero una decisión de último minuto lo bajó de aquel escenario.

“El reto de Alfredito es –más que evitar los descalabros familiares- saberse colocar en el entramado de un proyecto atlacomulquense priista que está pensado en el poder como un medio para eternizase. Así pues, los andamiajes de esta maquinaria se están levantando desde hace muchos años, nutriéndose de sectores influyentes como el religioso y el empresarial… a sus casi 39 años de edad, Del Mazo Maza parece cumplir con todos los requisitos, ahora que han casado a la democracia con la idea del político-príncipe azul, las revistas de imagen ya empezaron a trabajar para insertar a este “sexy galán de cabello cano” en la memoria colectiva, convencidas de su influencia en las altas esferas de la política mexicana. Y aunque está abierto a cualquier posibilidad no se necesita preguntar qué quiere Alfredo: es un hecho que este junior mantiene la mirada y los suspiros en la gubernatura del Estado de México”, escribe Cruz en un capítulo dedicado al primo de Peña Nieto.

Mientras, un desfile militar reafirma la idea de las castas para un país que no se ha dado cuenta de que vive en la Edad Media. Peña convoca pero debe pagar para que asistan. Así sucede también con las clases militares, que participan activamente en el negocio privado en el que se ha convertido el país. Y con el resto de los que participan, ya como comparsas o actores de primer cuadro.

Soldados. Armas.

Viva México.

Los patrones

* Algunas actividades de los Hank no son un misterio. Analistas especializados precisan: “Su nicho es el financiamiento a gobiernos estatales, municipales, empresas estatales y el propio gobierno federal, a través de organismos como Pemex, mediante la emisión de deuda bursátil. Antes de la unión de Banorte con Ixe, Interacciones intentó fusionarse con el grupo de su abuelo materno, el empresario Roberto González Barrera, pero la operación no se concretó”. Este es un extracto del libro Los Golden Boy´s, del escritor y periodista Francisco Cruz, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

No fue, por eso, una casualidad que, en el proceso de la candidatura presidencial y más tarde de la sucesión del panista Felipe Calderón, la primera tarea de Peña —y de quienes están atrás de él— tuviera que ver con la creación de un equipo “propio”— los Golden Boy’s peñanietistas—, para tapar fisuras en su administración.

Quienes mueven los hilos del entramado sucesorio, conocidos simplemente como la “enorme red de complicidades” —aunque los viejos se mantengan en su macho y, por costumbre, llamen a eso “el poder tras el trono”— entendieron que el Grupo Atlacomulco es una sociedad de células activas o subgrupos que siguen los lineamientos y las escuelas de Fabela, Del Mazo Vélez, Hank González y Montiel Rojas.

Llegada la hora de la repartición de cuotas, se identificaron cuatro células vivas: una, la primera, encabezada por Montiel, en la que destacan Peña, Luis Videgaray y el ex gobernador César Camacho Quiroz, quien hace poco más de una década le jugó malas pasadas a su mentor Emilio Chuayffet, así como las senadoras María Elena Barrera Tapia y Ana Lilia Herrera Anzaldo, el diputado federal Fernando Zamora Morales, el actual alcalde de Huixquilucan, Carlos Iriarte Mercado, Martha Hilda González Calderón, alcaldesa de Toluca, entre otros.

Los lazos de parentesco con el presidente Peña dieron una bocanada de aire puro para mantener, revitalizar e impulsar al subgrupo atlacomulquense de los Del Mazo, en el que se pudo identificar al ex gobernador Alfredo del Mazo González, tío consentido del primer mandatario, así como a los hijos de éste, Alfredo y Alejandro del Mazo Maza, Gerardo Ruiz Esparza, David López Gutiérrez y Enrique Nieto Enríquez.

Las líneas de investigación sobre el origen real del grupo y sus primeros grandes patriarcas llevan a los últimos años del siglo XIX y a los primeros del XX a través de la alcaldía de Atlacomulco, pero los vínculos familiares y compadrazgos se afianzaron y  multiplicaron a partir de 1940, cuando empezó a circular un rumor que se convirtió en la profecía de la futuróloga del pueblo, doña Francisca Castro Montiel, quien vaticinó que seis gobernadores saldrían de ese lugar y que uno de ellos sería presidente de la República.

La consolidación del grupo tuvo la finalidad de mantener y ampliar el poder político y económico, aunque luego se extendió a la rama empresarial. Frente a la verdad institucional, las genealogías pueden cambiar, desintegrarse y rearticularse, pero la raíz es la misma del siglo XIX: Montiel, Fabela, Velasco, Del Mazo, Vélez, Peña, Sánchez, Colín, Vélez, Flores, Huitrón, Barrios y, más adelante, el adoptado apellido de los Hank, epítome de los abusos del poder durante los años de la República priista.

Isidro Fabela, fundador del “inexistente” Grupo Atlacomulco, aportó al joven Hank y a sus sucesores, algunos de los atributos que servirían para caracterizar a la clase política del Estado de México: el refinamiento, la aparente pulcritud y el reclutamiento de jóvenes prospectos, a los que Hank complementó con dos más: el uso del poder político para procurarse grandes fortunas y la violencia como un medio cuando las primeras virtudes no sean suficientes.

En el subgrupo de los Hank se encuentran los magnates Carlos y Jorge Hank Rhon, cuya fortuna supera 3 mil millones de dólares; así como el tres veces ex procurador —general de la República, del Estado de México y del Distrito Federal— Humberto Benítez Treviño.

Aunque, entre agosto y diciembre de 2005, se internó con paso firme en los  pantanosos terrenos de la política activa para despojar a Peña de la candidatura al gobierno del estado, Carlos Hank Rhon, hijo mayor de Carlos Hank González, mantiene un perfil bajo. A los 28 años de edad le cedieron el control del Grupo Hermes, que incluía las empresas Aralmex (autopartes), Babcock de México (proyectos de manufactura, construcción y energía), Cerrey (calderas y partes), Tabasmi (estructuras de acero) y FAMSA (camiones).

La revista especializada Forbes lo incluyó, en 2012, en la lista de los hombres más ricos del mundo, con una fortuna estimada en mil 400 millones de dólares, derivada de negocios en servicios financieros y el desarrollo de infraestructura.

Según los especialistas del sector, “se dedicó a multiplicar la fortuna familiar, con la ayuda de su padre. Cerró la asociación de FAMSA con Mercedes-Benz, en 1988 puso a volar a la aerolínea Taesa —que años más tarde llevarían al fracaso los hermanos Abed— y fundó la casa de bolsa Interacciones, cuya evolución terminó en grupo financiero. […] Carlos Hank Rhon consolidó el Grupo Financiero Interacciones.

Su banco se encuentra entre los mejor capitalizados y dentro de los 10 con mayores activos del país; cuenta con una aseguradora, una casa de bolsa y una operadora de sociedades de inversión. […] En 1997, el consorcio formado por la trilogía de AES, Nichimen y Hermes ganó la licitación para construir las dos unidades de la planta termoeléctrica Mérida III, proyecto que se realizó bajo el esquema de productor independiente de energía, con una inversión total de 750 millones de dólares, incluyendo un gasoducto. […] De las tres empresas que se unieron para el proyecto Mérida III, sólo Grupo Hermes no tenía experiencia previa en proyectos de energía eléctrica.

En lo que sí se fue especializando el grupo, así como también el propio Carlos Hank Rohn, fue en ganar licitaciones públicas que habían estado teñidas de acusaciones por presunto ‘favoritismo’. Tal fue el caso de MASA, consorcio que ganó la concesión del autotransporte público en la ciudad de México. […] En 2004 el BBVA pagó 850 millones de dólares por el Laredo National Bank, banco que controlaba Carlos Hank Rhon, con 110 mil clientes, 3 mil 400 millones de dólares en activos y 23 por ciento del mercado fronterizo texano”.

En diciembre de 2005 lo obligaron a dejar el camino libre para que Peña llegara a la  gubernatura mexiquense. Desde entonces tiene la mira puesta en el futuro de su vástago, Carlos Hank González, cabeza de los grupos Hermes e Interacciones, ambas en la lista 2010 de las 500 empresas más importantes que clasifica el Grupo Expansión, con ventas netas conjuntas superiores a 10 mil millones de pesos.

Algunas actividades de los Hank no son un misterio. Analistas especializados precisan: “Su nicho es el financiamiento a gobiernos estatales, municipales, empresas estatales y el propio gobierno federal, a través de organismos como Pemex, mediante la emisión de deuda bursátil. Antes de la unión de Banorte con Ixe, Interacciones intentó fusionarse con el grupo de su abuelo materno, el empresario Roberto González Barrera, pero la operación no se concretó”.

En agosto de 2004, tres años después de la muerte de su padre, Jorge Hank Rhon irrumpió en la política priista. Ganó la alcaldía de Tijuana, Baja California, a pesar de los señalamientos que lo involucraban en delitos de  homicidio, contrabando y narcotráfico.

La maquinaria hankista dio refugio a sus amigos en la nómina municipal a través de la creación de 170 puestos de altísimo nivel. Gracias a sus influencias en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, desde la alcaldía tijuanense logró imponer a sus allegados en el Consejo Estatal Electoral (CEE).

Contrariamente a lo que se creía, en 2004 se apoderó de la candidatura priista a la gubernatura de Baja California. Lo más sobresaliente de su campaña no fue su exitosa batalla en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) por brincarse la llamada “Ley Chapulín”, el artículo 42 de la Constitución estatal, que le impedía ser candidato mientras no terminara su mandato en la alcaldía; ni su posterior derrota en las urnas, ni sus fervientes oraciones al pie del altar en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe, sino algunas entrevistas en las que mostraba una estrambótica y caprichosa personalidad.

Durante su llamativa campaña, confirmó que es dueño de 500 pares de botas elaboradas con pieles exóticas, de 700 caballos andaluces, 35 osos negros, 70 avestruces y  de otras especies en peligro de extinción. Para quienes lo dudaran, sus allegados se encargaron de ratificar que su jefe bebe un tequila especial preparado con el miembro de un león, el de un tigre y el de un perro, cuerno de venado, hiel de oso, ocho víboras de cascabel, además de alacranes.

Caprichoso o no, Jorge es cabeza del Grupo Caliente, que controla un centenar de locales de apuestas en 20 estados y tiene filiales en Europa, Centro y Sudamérica, dando empleo —directo e indirecto— a unas 7 mil personas en el que, su lanzamiento hace 13 años, se han invertido, al menos 500 millones de dólares.

Sólo Jorge heredó la excentricidad del papá, dicen quienes conocen a la familia. Los genes resumen la raíz en este hijo cuyo animal favorito es la “domesticada mujer”, aunque, paradójicamente, le gustaría reencarnar en una. Al margen de la veracidad de la idea de patentar cinturones fabricados con la rugosa piel de falo de burro, en 2009 apareció en la casilla 49 de la lista de los 100 empresarios más importantes de México  por la revista Expansión.

Al siguiente año, se dio a conocer que Grupo Caliente ocupaba el lugar 205 en la lista de Las 500 empresas más importantes de México. Su hijo, Jorge Alberto Hank Inzunza, controla Xoloitzcuintles de Tijuana, equipo de Primera División del futbol mexicano.

Dentro del poderoso Grupo Atlacomulco que, a partir del 1 de diciembre de 2012, determinará la hora y el rumbo de todos los mexicanos, el ex gobernador mexiquense Emilio Chuayffet Chemor encabeza, al lado de su ex secretario particular Ernesto Némer Álvarez —actual secretario general de Gobierno en la administración de Eruviel Ávila Villegas—, Alberto Curi Naime, Juan José Guerra Abud, Carlos Alberto Acra Alva y Carolina Monroy del Mazo de Némer, quienes integran el llamado subgrupo libanés.

Los menos candorosos creen que, a pesar de sus desgracias desde el ascenso de Montiel a la gubernatura mexiquense en 1999, aún sigue vivo el subgrupo, que ocupa el cuarto lugar en la lista, del ex gobernador Ignacio Pichardo Pagaza, quien se mantiene cerca de sus ex colaboradores Humberto Lira Mora, José Merino Mañón, además de su hijo el ex diputado federal Ignacio Pichardo Lechuga.

El 10 de octubre de 2005, Televisa dejó al descubierto las andanzas del ex gobernador Arturo Montiel, quien, cobijado por el Grupo Atlacomulco y el poderío económico del gobierno mexiquense, logró convertirse en aspirante presidencial. Aquella mañana de lunes, Víctor Trujillo, en su programa El cristal con que se mira, difundió copias de depósitos bancarios por 35 millones 213 mil 396 pesos a nombre de integrantes de la familia Montiel Yáñez.

Los documentos exhibidos formaban parte de una investigación que el gobierno federal realizaba sobre una serie de 53 depósitos efectuados entre 2000 y 2001 a favor de Juan Pablo Montiel Yáñez, hijo del entonces gobernador Arturo Montiel. La información ampliaba que tan sólo uno de los depósitos, efectuado el 15 de mayo de 2000, acreditaba la entrega de 14 millones de pesos en efectivo al menor de los Montiel. Además se difundía un contrato de compra-venta de un predio de 14 mil metros cuadrados en el exclusivo conjunto residencial La Providencia en Metepec, a favor del mayor de los hijos.

Lo expuesto fue mortal para Montiel, quien vio desvanecerse sus aspiraciones de presidir el país. Sin embargo, el desatino no exterminó las ambiciones de aquel Arturo que logró reponerse y, aún hoy, mantiene vivo su anhelo de gobernar, sólo que ahora a través de su “delfín”, Enrique Peña Nieto.

Desde “el retiro” y para aliviar su depresión, el defenestrado Montiel rearticuló alianzas, movió hilos y acomodó a su grupo. Para septiembre de 2009, los montielistas se habían diseminado por todos los rincones del estado mexiquense y luego Peña los multiplicó en el resto del país, especialmente en el Congreso de la Unión. Sus nombres emergieron como la generación de Montiel. Así pasó  con los diputados y senadores Alfonso Navarrete Prida, Carlos Iriarte Mercado, Miguel Sámano Peralta, Enrique Jacob Rocha, Fernando Zamora Morales, Francisco Fountanet Mange, José Manzur Quiroga, Ana Lilia Herrera Anzaldo y Luis Videgaray.

Recuperado, Montiel no perdió el tiempo. Tampoco respetó las formas de su partido. Puso en marcha una maquinaria para crearle a su sobrino Peña una enorme e intrincada red de colaboradores que tendrían tres tareas principales. La primera, identificar a los rivales y enemigos priistas del Grupo Atlacomulco. Sólo así tendrían capacidad para enfrentar al grupo del sonorense Manlio Fabio Beltrones Rivera.

La segunda etapa parecía más complicada, pero igual debía cumplirse: tomar por asalto la dirigencia nacional del partido. Montiel —con un equipo al que se integraron los ex gobernadores mexiquenses Alfredo del Mazo González y Emilio Chuayffet Chemor— estaba convencido de que descuidar el control del partido le  había costado, encostó en 2005, la candidatura presidencial que, al final, le comió el tabasqueño Roberto Madrazo Pintado.

Ese fue el secreto mejor guardado. Cumplidos los dos primeros objetivos, todo fue cuestión de esperar o de amarrar alianzas estratégicas. El punto final fue menos complicado: elaborar un programa para ganar la Presidencia de la República, tomando como base la organización electoral que, a partir de 1969, puso en marcha el profesor Carlos Hank González para desplazar y aplastar a su rival interno Enedino Ramón Macedo, y que luego perfeccionaría Jorge Jiménez Cantú a través de los llamados “Ejércitos del Trabajo”, grupos de individuos a quienes se les habían encomendado ciertas labores organizativas para la producción, pero que terminaron convertidos en “un brazo electoral”.

Puro cuate

* El Edomex es el ejemplo cercano de cómo funcionó la administración de Enrique Peña y sus colaboradores en los seis años que les tocó gobernar. En el 2005 Arturo Montiel, el tío de Peña, había concretado una especie de gobierno medieval que incluía a familiares, compadres y socios en los primeros cuadros, que heredó a su sobrino y que éste se llevó a la campaña presidencial que lo colocó en Los Pinos.

 

Miguel Alvarado/ Última parte

La nueva administración federal de Enrique Peña ha detectado la quiebra de 19 municipios de la entidad y desde Los Pinos anuncia que no habrá rescate para los irresponsables, mientras la entidad es escenario de una de las temporadas más cruentas en cuestión de ejecuciones e inseguridad. La propia Secretaría de Seguridad Ciudadana cree que la lucha entre los cárteles del narcotráfico se centra en dos bandos, La Familia y una nueva escisión, Guerrero Unidos, que pelean la plaza desde el Triángulo de la Brecha, tradicional sede del cártel dominante. Una vez más, el paraje de Caja de Agua, en el municipio de Luvianos, arroja su muerto tradicional en una de las arenas más sangrientas del país, y que sirve como termómetro para interpretar al narcotráfico en el Edomex.

Mientras sicarios y policías se exterminan, el INEGI publica otros datos. Para 2011, el Edomex registraba 4 mil 781 víctimas por cada 10 mil unidades económicas, tecnicismo que se refiere a las empresas con sede propia o casas-habitación con acceso público. El delito más frecuente en las empresas de la entidad resultó ser el robo o asalto de mercancía, dinero, insumos o bienes. En el 69 por ciento de los delitos, se utilizó un arma y cada uno de ellos, en promedio, costó 38 mil 43 pesos. La percepción de inseguridad en el Edomex desde las empresas es de 90 puntos, una de las más altas del país, sólo debajo de Guerrero y Nuevo León, que obtienen 93. En este marco, para el procurador mexiquense, Miguel Ángel Contreras, los Zetas no tiene presencia en el estado, pero ni falta que hacen. Esperan los términos del combate y negociaciones entre La Familia y los Guerreros Unidos. Los cerca de mil ejecutados en diciembre del 2012 indican que estos acuerdos apenas encuentran mesa.

El Edomex es el ejemplo cercano de cómo funcionó la administración de Enrique Peña y sus colaboradores en los seis años que les tocó gobernar. En el 2005 Arturo Montiel, el tío de Peña, había concretado una especie de gobierno medieval que incluía a familiares, compadres y socios en los primeros cuadros, que heredó a su sobrino y que éste se llevó a la campaña presidencial que lo colocó en Los Pinos.

Y mientras la alcaldesa de Toluca, Martha Hilda González Calderón, política incondicional de Enrique Peña, llega en bicicleta a trabajar, el resto de los amigos ha comenzado a gobernar un país cada vez más convulso y desigual.

Héctor Eduardo Velasco Monroy, nacido en Atlacomulco y emparentado con las familias relacionadas a Peña, es el director de Diconsa. Es también un ejemplo de cómo funciona el Grupo Atlacomulco y la red familiar en la que se han convertido las administraciones que encabeza. Ha sido diputado federal y secretario particular en el gobierno del Edomex, apunta la revista Proceso. Lo que olvidó mencionar es que era secretario particular de Peña, en el 2004, cuando las elecciones para gobernador. Es primo de Marcela Velasco, una ex secretaria estatal de Desarrollo Económico y hermano de un ex director del ISSEMyM, Santiago Velasco. Coordinó las giras de Peña en su campaña. Es sobrino de Leopoldo Velasco, secretario general de Gobierno en la época de Alfredo del Mazo González. Este Leopoldo es un prócer de los de Atlacomulco y su nombre está inscrito hasta en una placa del lienzo charro de Cuautitlán Izcalli, debido a que “fue procurador estatal, magistrado y presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, y quien se distinguió por ser un promotor del deporte mexicano por excelencia”. Leopoldo falleció en el 2008. Héctor comenzó su carrera en Atlacomulco, como presidente del priista Frente Juvenil Revolucionario y como sexto regidor en 1995, al lado de un ex presidente municipal con apellidos imperdibles, René Montiel Peña. Ahora estará bajo las órdenes de Rosario Robles Berlanga, de extracción perredista.

El ex procurador de Justicia que exoneró a Arturo Montiel por enriquecimiento ilícito aparece ahora como secretario del Trabajo. Alfonso Navarrete Prida era un funcionario público en desgracia hasta que Montiel lo rescató y colocó en su administración. Su influencia era tal que logró amistad cercana con Maude Versini, ex esposa de Montiel, a través de la cual fue impulsado como aspirante a la gubernatura en el 2004, candidatura que recayó al final en Peña. Navarrete Prida declaró en público, el 15 de enero del 2006, que “yo respondo por Montiel”, al referirse a la investigación y exoneración del ex gobernador, cuyo caso había sido archivado por la PGJEM dos días antes. El periodista Francisco Cruz, autor del libro Tierra Narca, recuerda que Navarrete “llegó a Toluca en 2000 para incorporarse al gabinete montielista como subsecretario de Seguridad Pública. Un escándalo de espionaje político detonado en julio de 2001, que se disipó bajo su mediación, le valió ese año la designación como procurador. Aunque le precedían señalamientos de venta de plazas en la PGR, supo mover los hilos de la política local y tejer alianzas hasta llegar a ser unos de los rivales más serios de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, su candidatura naufragó en diciembre de 2004, cuando se fue de la lengua después del asesinato del ingeniero Enrique Eduardo Salinas de Gortari”. Este último caso es también abordado por el periodista, quien recuerda que “el 6 de diciembre de 2004, el cuerpo de Enrique Salinas de Gortari, hermano menor del ex presidente Carlos Salinas, se había descubierto en Huixquilucan. El cadáver tenía una bolsa de plástico en la cabeza. Al lugar acudió Navarrete Prida. Asiduo a los reflectores y con aspiraciones políticas, se comprometió a esclarecer “a la brevedad” el crimen e incluso garantizó, en una entrevista para TV Azteca, que el caso ‘no quedaría en el olvido ni impune’, que ‘se haría justicia’. Luego de las primeras investigaciones sobre el asesinato, Navarrete Prida advirtió que ‘sacudiría’ al mundo de la política con los resultados obtenidos. Pero el 15 de febrero de 2006 abandonó el cargo sin sacudir a nadie, Su célebre frase se entendió en los círculos políticos como un recordatorio del ex procurador para hacer saber que él poseía la verdad y que la revelaría en caso de necesidad personal. El crimen del menor de los Salinas quedó en la impunidad, como él lo reconoció”.

Gerardo Ruiz Esparza es secretario de Comunicaciones y Transportes. Estuvo con Peña, en el Edomex, como secretario de Comunicaciones. Conocido por explicar en cadena nacional el accidente aéreo de la cantante Jenni Rivera, a Ruiz Esparza se le relaciona con el Grupo Atlacomulco casi desde el inicio de su carrera, en los años 70. El funcionario ha mantenido un perfil medio en sus encomiendas, pero el 30 de junio del 2012, Gerardo Ruiz Dosal, hijo del secretario, fue blanco de las críticas de los rivales de Peña. Y con razón. Por las redes sociales circularon fotos del joven en su muro de Facebook, donde aparecía viajando en avión y visitando lugares turísticos donde pesca a bordo de un yate en compañía de su padre. Ruiz Dosal había sido secretario particular del diputado David Penchyna y el PRD cuestionó el origen de los recursos para pagar aquel lujo “en un país donde la mitad de la población vive en la miseria”.

Alfredo del Mazo Maza es director general de Banobras. Ex alcalde de Huixquilucan y personaje del jet set nacional, la mayor virtud del joven Del Mazo es ser nieto del ex gobernador Alfredo del Mazo Vélez e hijo de Alfredo del Mazo González. Colocado como sucesor natural de Enrique Peña en la gubernatura del Edomex, perdió la candidatura del PRI en una extraña reunión que celebraba su nominación y la cual terminó en la designación de Eruviel Ávila, quien a su vez había abierto una ventana con el PRD para competir de cualquier manera. Perdida la aspirantía, Del Mazo no tuvo más remedio que respaldar la decisión de grupo de Peña y esperar mejores momentos. Los gobernadores Del Mazo son tíos directos de Peña Nieto.

“El grupo Del Mazo, derivación de los neoliberales de 82, hace su agosto en pleno diciembre. Se le han metido a Peña hasta la cocina. Tomaron el control de posiciones estratégicas como la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, con Gerardo Ruiz Esparza; la coordinación de Comunicación Social de la Presidencia, con David López; Pemex, con Emilio Lozoya; Banobras, con Alfredo del Mazo Maza; la subsecretaría de Transporte, con Carlos Almada y David Garay en la Unidad de Gobierno, en la Secretaría de Gobernación. De los clanes locales, se perfilan como los ganadores en la repartición del pastel, hasta el momento”, recuerda el diario local Alfa, en la ciudad de Toluca.

Faltan más, pues más de 400 funcionarios mexiquenses menores fueron llamados por la Federación, como Gustavo Cárdenas, subsecretario de Ordenamiento de la Propiedad Rural, Lorena Cruz, en el Inmujeres; Marcela González Salas, titular de Juegos y Sorteos y Alfonso Camacho, en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI como secretario de Prensa, destacan también en la línea de Peña.

Acambay: el origen

* Escribió Negocios de Familia y Tierra Narca, dos libros que revelaron las componendas del poder en el Estado de México, el primero entre políticos que creen que los gobiernos se heredan y el segundo sobre los arreglos entre esa misma clase y el narcotráfico, brazo armado de quienes, dicen, nacieron para gobernar. Francisco Cruz, periodista de Metepec, en el Estado de México, documenta ahora al equipo que ayudó al priista Enrique Peña a obtener la presidencia del país. Su libro, Los Golden Boy’s, editado por Planeta, es imprescindible para entender cómo un personaje como el sobrino de Arturo Montiel gobierna a 115 millones de habitantes sin haber leído –dicen los malos oídos- un solo libro, entre otras cosas. Con permiso del autor, este espacio publicará semanalmente un extracto de aquella investigación.

 

Francisco Cruz Jiménez

Impuesto con todas las de la ley, Alfredo del Mazo Vélez forjó con su familia un caciquismo de sangre que en las siguientes décadas daría de qué hablar con su hijo Alfredo del Mazo González —un ingenuo y fallido candidato presidencial—, su nieto Alfredo del Mazo Maza —que hizo una carrera política protegido por su primo Enrique Peña Nieto—, y su sobrina Carolina Monroy del Mazo —quien despegó en el montielismo y se consolidó en el gobierno de su primo Peña, entre otros.

Del Mazo alcanzó de inmediato “eficiencia” y poder. Este primer Alfredo nació en Atlacomulco el 21 de agosto de 1904, pero hasta antes de incorporarse a las filas del nepotismo de su pariente Fabela fue apenas un modesto burócrata inserto en la Comisión Nacional de Caminos e Irrigación. Sin embargo, a la llegada de Manuel Ávila Camacho a la Presidencia, en 1940, fue despedido. En el gobierno federal nadie lo quiso acomodar, así que regresó a su natal Atlacomulco, donde se sentó a esperar un golpe de suerte.

Y la suerte llegó. En marzo de 1942 —un año y tres meses después de su despido— hubo quienes recordaron aquella ocasión que, durante una crecida del río Lerma, Del Mazo llevó en hombros al diplomático Fabela para que pudiera cruzar el tormentoso e incontrolable río. Isidro también lo tuvo presente y lo llamó a colaborar en la gubernatura.

Así, el día 16 de aquel mes, Del Mazo arrumbó el viejo automóvil en el que ofrecía servicio público. Cambió su uniforme de chofer y se fue a servir como tesorero en el nuevo gobierno estatal de Fabela. Allí empezó su carrera política. Así ganó poder. Meses después lo nombraron secretario general de Gobierno y, en 1945, fue impuesto como gobernador. Del Mazo aprovechó bien el puesto y, con toda la fuerza de la costumbre del fabelismo, repartió los puestos públicos entre sus familiares y paisanos.

En las postrimerías de su mandato, incluso eran de curso común las versiones de que movió cielo, mar y tierra para que su primo hermano, el cura Arturo Vélez Martínez, fuera consagrado como primer obispo de la Diócesis de Toluca, lo cual sucedió en abril de 1951.

Después de ser un cura gris, Vélez Martínez se erigió como obispo y con la influencia que dejó su Ilustrísima, el tres veces obispo Maximino Ruiz y Flores, tomó su lugar como nuevo guía moral de todas las viejas familias atlacomulquenses. En su afán de no pasar inadvertido, intentó proyectarse por encima de sus feligreses. Se propuso, de entrada, reconstruir la humilde parroquia de San José ubicada en el centro de Toluca, a unos  cuantos metros del Palacio Municipal, para transformarla en una majestuosa catedral.

Sin duda era un proyecto ambicioso. Pero su lazo familiar con Alfredo del Mazo Vélez le sirvió para procurarse el apoyo de importantes personalidades en el ámbito de la política. Su trofeo mayor se materializó en la persona de María Izaguirre de Ruiz Cortines, esposa del entonces secretario de Gobernación y ex gobernador veracruzano Adolfo Ruiz Cortines —quien en 1952 daría un salto a la Presidencia de la República.

Tamañas credenciales lo avalaron para encargarse él mismo de recolectar las donaciones y fondos para levantar la catedral. El negocio fue tan redondo que, más adelante, formó su comité pro-construcción que encabezaban, según indagaciones de Díaz Navarro, “Gustavo Estrada, Agustín Gasca, Alfonso Lechuga y Gustavo Barrera, entre otros, quienes se abocaron a organizar una serie de eventos, tales como quermeses, colectas, funciones de teatro, sorteos, rifas y otros, cuya participación fue prácticamente obligatoria para los comerciantes, industriales y transportistas. Primeramente, estos eventos fueron a nivel local. Luego se hicieron en todo el país, por lo que el señor obispo se ganó los apodos de la plebe de ‘Don Rifotas’ o ‘La Gorda de Morado’.

”Todo marchaba viento en popa, hasta que las rifas y los sorteos para construir la casa de Dios en Toluca se convirtieron en fraudes, por lo que el señor obispo y Excelentísimo Arturo Vélez Martínez enfrentó varias demandas judiciales. El asunto amenazaba con un escándalo mayor. El fraude más sonado —por la desaparición de fondos, apoyos, colectas— se conoció como El Tolucazo, mote que se le daba a una casa ubicada en la carretera México-Toluca que el obispo jamás entregó a quien se la ganó.

”Aunque el obispo estuvo a punto de pisar la cárcel, lo salvó la llegada de su primo hermano Del Mazo Vélez a la campaña presidencial del priista mexiquense Adolfo López Mateos. […] Del Mazo se hizo cargo de varios pagos, uno de ellos por un millón de pesos, y habló con el Presidente de la República para evitar la deshonra del “curita” Vélez, quien a partir de entonces abrió una serie de negocios hoteleros con el nombre de Del Rey”.

Del Mazo Vélez seguía las huellas y enseñanzas de su padre Manuel del Mazo Villasante, quien, fallidamente, intentó sembrar las semillas del mito del poder desde la alcaldía de Atlacomulco, protegido primero, en los inicios de la Revolución, por Nicolás González Fabela y, más tarde, por Maximino Montiel Olmos.

A Del Mazo Villasante— impuesto en 1918 como alcalde—, la mala suerte y su falta de carácter lo hicieron naufragar en un mar de infortunios. El primero fue una epidemia de influenza que mostró la ineficiencia de su gobierno, pues nunca supo cómo enfrentarla. El resultado: decenas de muertes que los atlacomulquenses le achacaron en forma directa. La persistencia de la enfermedad obligó a las autoridades a sepultar a las víctimas en fosas comunes, quemarlas por cuestiones de salud, con dispensa de trámites oficiales, parroquiales y médicos. El problema obligó a las autoridades sanitarias a decretar el cierre temporal de todas las escuelas.

La gravedad de la tragedia se olvidó poco a poco y terminó de morir cuando le estalló un problema ocasionado por un chisme local bautizado como “Gilo y el monstruo de Atlacomulco”, consistente en el rumor de una enorme bestia imaginaria que asolaba a la comunidad. Algunos de los menos ingenuos habitantes del pueblo lo atribuyeron a un plan de la alcaldía para frenar la ola de críticas y cuestionamientos a Del Mazo Villasante por su pobre y tardía actuación en el caso de la influenza.

El tema fue retomado 50 años más tarde en las páginas del semanario ATA, en una nota firmada bajo el seudónimo de “Fray Comenio”: corría ese año de agobio de 1918, “cuando los pacíficos moradores vivían una ola de terror por la aparición de un monstruo apocalíptico. Por las noches y al toque del Ángelus, las puertas de los hogares eran cerradas a piedra y lodo para protegerse de un posible ataque de la terrible fiera que rondaba en los alrededores. […] Unos afirmaban que se trataba de un león africano escapado de algún circo y cuyo cubil lo ubicaban en el vecino Cerro Viejo. Otros, con una fantasía prodigiosa, afirmaban haberlo visto rondar sus apriscos, con apariencia de un becerro bien crecido, emitiendo roncos rugidos y un hedor insoportable. […] Así, las cosas transcurrían en el natural pánico que, día tras día, dominaba a los aterrorizados atlacomulquenses. Urgía tomar algunas medidas de defensa en contra de la bestia nocturna por las solitarias callejuelas del villorrio. […] Los más ancianos y prudentes aconsejaron una batida a cargo de fornidos mocetones. Para ello hubo necesidad de exhumar los viejos mosquetes, empuñados en otra época a las órdenes del amado general Ignacio Varas de Valdés”.

El pueblo estaba desconsolado por los “ataques” del monstruo que descuartizaba a sus víctimas, las degollaba o las mataba a garrotazos, y por la incapacidad del alcalde para organizar una partida permanente de vigilancia. Del Mazo Villasante dejó su amarga experiencia como alcalde cuando empezaron a correr los rumores de que no había bestia, león ni monstruo alguno; por el contrario, había indicios muy claros sobre una banda de abigeos —delincuentes y cómplices entre cuyos apellidos destacaban los Del Mazo, los Peña y los Montiel—, responsable de las terribles muertes.

Disipado el rumor sobre la bestia, una década después, Arturo Peña Arcos, “El Chino” —abuelo de Enrique Peña Nieto—, su cuñado Pedro del Mazo Vélez “El Pedrín” —tío abuelo de Peña—, Manuel Pérez Montiel y Enrique González Mercado fueron involucrados como parte de la segunda generación de aquella banda de delincuentes dedicada al robo de ganado mayor o abigeato y, entre otros, de “apropiarse” de bienes inmuebles.

El desenlace cobró dimensiones de tragedia, los tres primeros fueron asesinados por la espalda; para que sirviera de escarmiento, el cuarto recibió la clemencia del pueblo que, en una reunión clandestina, acordó la ejecución de “El Chino”, “El Pedrín” y Manuel. El primero, “El Chino” —quien se había casado con Dolores del Mazo Vélez, hermana de “El Pedrín”— dejó huérfanos a sus hijos Arturo y Gilberto Enrique Peña del Mazo, de 10 y 6 años de edad respectivamente.

Sería inútil tratar de especular sobre algunos hechos, pero en 1925 Severiano Peña, bisabuelo del presidente Enrique Peña Nieto, también fue ejecutado por la espalda cuando se aprestaba a iniciar su quinto periodo como alcalde de Acambay —“despeñadero o peñasco de Dios”, un municipio del norte del Estado de México, colindante con Atlacomulco—.

El crimen se atribuyó a viejas rencillas políticas y ejidales, pero aún hay testimonios familiares, así como entre los viejos habitantes de Acambay, de que, aprovechando sus cargos y encargos municipales, además de sus amistades en Toluca, la capital mexiquense, Severiano tenía otras actividades más lucrativas, como la del despojo de propiedades y la apropiación ilegal de ganado mayor de los acambayenses.

La desgracia enmudeció a los Peña. En las décadas siguientes sólo darían otros cuatro alcaldes a Acambay: Salvador Peña en 1929; Alberto Peña Arcos en 1952; Rafael Peña y Peña en 1955 y 1967, ambos periodos por voto del pueblo; y Roque Peña Arcos en 1970. Con la lección aprendida o el temor a flor de piel, algunos de los Peña terminaron refugiados en Atlacomulco.

“Jubilado” aquel mismo año de 1918 por su incapacidad, Del Mazo Villasante todavía recibió un par de oportunidades. En 1920 lo hicieron juez conciliador y en 1922 primer regidor del Ayuntamiento. Al año siguiente falleció a los 47 años de edad, sin saber que su hijo Alfredo del Mazo Vélez se casaría en 1931 con Margarita González Mercado, hija de Nicolás González Fabela.

La muerte develó algunos otros temas de los que poco se hablaba en la familia, pero que bien conocía todo el pueblo de Atlacomulco: los Del Mazo Villasante estaban en la pobreza. Nadie pudo explicarse qué pasó con las haciendas de las que se habían hecho, producto de dotes matrimoniales. La pobreza llegó a tal nivel que doña María de las Mercedes Vélez Díaz, esposa de Manuel del Mazo Villasante, se vio obligada a trabajar como peona en la raspa del maguey y la extracción de aguamiel.

Narcoelecciones

* Los capos que operan en la entidad deben hacerlo con la protección de autoridades y policías porque de esas fuentes reciben información sobre movimientos y operativos. Parte del enorme poder que detentan sus grupos proviene de la propia ley. Cada municipio en la entidad tiene su  pequeña o gran historia de narcofuncionarios. Toluca tiene la suya.

 

Miguel Alvarado

El Estado de México es una de las entidades donde el narcotráfico ha encontrado refugio y protección. En la zona sur el grupo de La Familia controla la Tierra Caliente en el triángulo de los estados de Guerrero, Michoacán y el Edomex. En el valle de México, Huixquilucan, Coacalco, Metepec y Toluca son los municipios más importantes escogidos por los narcos para vivir y establecer casas de seguridad. En Lerma, en los límites con Huixquilucan y a media hora de Toluca, se detuvo al capo Édgar Valdez Villareal, La Barbie, un escurridizo criminal que por años tuvo protección de autoridades de todo el país y que trabajaba para el cártel de los Beltrán Leyva. Entre sus actividades fundamentales estaba el combate contra los Zetas, grupo rival en el negocio de la droga pero también contrataba de elementos policiacos de la AFI para que cuidaran sus operativos. Participó en la organización de plazas en Guerrero y Tamaulipas y fue buscado por el gobierno federal por años, hasta que el 30 de agosto del 2010, policías federales que patrullaban Salazar, en Lerma, fueron rebasados por tres autos a alta velocidad. Los siguieron y les ordenaron detenerse. La Barbie fue el primero en bajar y allí les confesó quién era. Sin tirar una bala, uno de los sicarios más sanguinarios y poderoso había caído. La detención, un cuento de hadas para cualquier agente de la ley en México, tuvo su colofón en la confiada sonrisa que el delincuente exhibió en las presentaciones públicas. Además, la versión de la captura fue cambiada infinidad de veces.

La Barbie había podido sobrevivir en el Estado de México, uno de los más controlados y seguros cuando se trata de hombres con poder económico y político, aunque a veces ni eso garantiza nada. El capo habría tenido relación, al menos, con Carlos Villanueva de la Cerda, el Comandante Ocho, que operaba una célula de matones en Tultitlán, Edomex, desarticulada en el 2009. El criminal era el enlace entre las autoridades policiacas de aquel municipio, Cuautitlán Izcalli y el propio Barbie.

Otro famoso narco, el JJ, asiduo a discotecas y amigo de populares figuras de la televisión, disparó en la cabeza al futbolista Salvador Cabañas en enero del 2010. El JJ, José Jorge Balderas, se refugió en una casa de seguridad hasta que fue apresado un año después en Bosques de las Lomas. Antes del lío con el deportista, Balderas vivía en Tecamachalco, una zona residencial de Huixquilucan en el Edomex y desde allí se encargaba de la distribución de 80 kilos de droga al mes en los municipios de Naucalpan, Tlalnepantla, Atizapán de Zaragoza y Cuautitlán. Era amigo de La Barbie.

Uno más, El Indio, involucrado en la matanza de 24 personas en La Marquesa, en el 2008, fue detenido en abril del 2010, luego de una balacera en Huixquilucan, donde vivía en una casa de lujo en compañía de sus lugartenientes. Era una especie de narco-freelance porque trabajaba para los Beltrán Leyva pero también para el grupo del Mayo Zambada y en ocasiones para el Chapo Guzmán. Gerardo Álvarez controlaba el paso de droga en Naucalpan.

Huixquilucan es actualmente gobernado por el alcalde priista Alfredo del Mazo, primo de sangre del aspirante presidencial de ese partido, Enrique Peña Nieto. Del Mazo había sido elegido por Peña para sucederlo en la gubernatura estatal, pero una decisión de último segundo estableció que Eruviel Ávila se quedara con aquella encomienda.

Los capos que operan en la entidad deben hacerlo con la protección de autoridades y policías porque de esas fuentes reciben información sobre movimientos y operativos. Parte del enorme poder que detentan sus grupos proviene de la propia ley. Cada municipio en la entidad tiene su  pequeña o gran historia de narcofuncionarios. Toluca tiene la suya y se destapó a principios de este año cuando el director de Inteligencia de la Policía Municipal, Germán Reyes, fue relacionado con el grupo de La Familia. Fue contratado por la administración de la alcaldesa priista, María Elena Barrera y trabajó allí por año y medio. Lo vincularon con 25 homicidios y con el control del narcomenudeo en la capital mexiquense, Nicolás Romero, Jilotzingo, Cuautitlán, Naucalpan y Atizapán. Por años fue agente de la AFI. En enero de este año, una sesión del Cabildo local fue interrumpida por perredistas que le exigieron a Barrera garantizar la seguridad en Toluca y le reclamaron contratar narcotraficantes. Esa misma sesión sirvió para que el regidor panista, Gerardo Lamas exigiera “quedara registrada en la sesión del día la manifestación ciudadana e insistió en la necesidad de establecer a los responsables de la contratación de un integrante de “El M1” y de acreditar su prueba de confianza”, reproducía el diario Milenio.

El 20 de enero del 2012, en el Cabildo local el panista Lamas exponía su preocupación sobre la ausencia de pruebas de confianza a policías. “Están hablando del área de la Policía Municipal y el Director General tiene que estar enterado si sus 10 mandos de subdirector para arriba tienen pruebas de confianza hechas, por Dios”, recababa el acta de sesiones de ese día.

Luego señalaba que “este grupo de Inteligencia, comandado en su tiempo por esta persona, muy seguido lo sigue y no sabe si a más de los presentes” y denunciaba que algunos de los cabilderos han sido extorsionados telefónicamente por grupos delictivos asociados.

Lamas, un joven regidor, es también aspirante por el PAN a una diputación local por el distrito II de la ciudad, pero se encontró una mañana con que su padre, el comandante Gerardo Lamas Pérez, había sido detenido en Villa Victoria, señalado por nexos con La Familia. A fines de abril, un atentado a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad en aquel municipio desembocaba en la detención de 8 sujetos, entre ellos la de Lamas. El regidor lo defendió desde las redes sociales, donde decía que “y les aseguro, mi papá está arrestado por ser honesto… le pusieron el 4 por no entrarle a la corrupción”. Su partido, sin embargo, se desvinculaba de aquel pariente y afirmaba que había sido escolta de Emilio Chuayffet cuando gobernador. El comandante salió libre por falta de pruebas aunque enfrenta la posesión ilegal de armas. Su hijo sigue adelante con sus proyectos electorales. Curiosamente, es alumno de la Ibero, donde según su cuenta de twitter, presentaba un examen final en la materia de Econometría el 16 de mayo.

El narcotráfico es un fenómeno que ha terminado por invadir casi todos los espacios sociales y el dinero que genera se incorpora sin dificultades a la economía formal del país. Nadie está a salvo de su influencia, ni siquiera el ex gobernador Peña, a quien una crónica de Carlos Loret lo vincula con una llamada realizada por Joaquín Guzmán.

La llamada que involucra una amenaza de muerte expresada directamente a él, la trascribe el escritor en una breve conversación, incluida casi al final del libro “Nuestro Inframundo: los 7 infiernos de México”, en el capítulo 7. Allí el periodista dice que a raíz de la detención del hijo de Emilio Gamboa Patrón en el 2010, el ex gobernador mexiquense se ofreció a ayudarlo personalmente para que saliera de prisión, pero cuando colgó el teléfono, una segunda llamada entró a su número.

-¿Gobernador, eres tú?

– Sí. ¿Quién habla?

-Toma nota, gobernador. Soy Joaquín Guzmán Loera. ¿Te suena el nombre? Ya sé que tú protegiste a los sicarios de Arturo Beltrán.

-No sé de qué me habla -dijo Peña Nieto.

-Desde este momento tu vida me la reservo yo. No vas a llegar a la Presidencia.

Si es verdad, sólo Peña lo sabe, pero si el primer priista de México tiene esas experiencias, no resulta extraño que otros funcionarios sean investigados por nexos ilegales, como sucede ahora con Rafael Compeán León y Eloy Morales Reyes, quienes laboraban en el ayuntamiento de Teotihuacán y son  acusados por lavado de dinero proveniente del narco.

Compeán era, hasta hace días, el candidato priista a la alcaldía de aquel lugar y Morales es un ex presidente municipal y encargado del programa Coincides del Estado de México. Están involucrados con el narco Julio César Piña Soberanis, El Mexicano o Julio, enlace de los Beltrán Leyva con la guerrilla colombiana de las FARC y el envío de droga desde Colombia.

Los priistas tienen 20 propiedades con valor de 150 millones de pesos y eran asociados de La Barbie, revelaba el diario 24 Horas. El diario local Alfa señala además que “en abril pasado, un comando ejecutó al estilo de la mafia al candidato a síndico de Ecatepec por la coalición PRI-PVE, Miguel Ángel Barrera López. Era un hombre muy cercano a Eruviel Ávila. Un mes después, se descubre que el candidato a la alcaldía de Teotihuacán por la misma coalición, Rafael Compeán León, está imputado como presunto lavador del narcotraficante Édgar Valdez Villarreal La Barbie,  detenido en agosto del 2010 en el placentero refugio que había instalado en Lerma. Algo huele muy mal. Hay indicios suficientes para sospechar que el PRI local pudo ser infectado por la narcopolítica”.

Al mismo tiempo, el semanario Proceso publicaba un reportaje donde los hermanos de un operador de Peña en su campaña, Miguel Osorio Chong, ex gobernador de Hidalgo y secretario de Organización del PRI nacional, tiene dos hermanos que se enriquecieron de súbito y acumularon, cada uno, 100 millones de pesos, desde agosto del 2005, cuando Miguel era mandatario.

En familia

* El aspirante presidencial Enrique Peña llevó a su equipo de campaña a sus más cercanos familiares para que lo apoyen en su empeño. Trabajan con él y con el resto de su familia desde hace años en torno al círculo inmediato del poder mexiquense que administra dese hace años al Estado de México. Capaces todos, al menos en la operación desde lo privado, se destacan por haber conservado para sus intereses la administración estatal. Ahora enfrentan su mayor reto: Los Pinos.

 

Miguel Alvarado

El aspirante a la presidencia de la república por el PRI, Enrique Peña, encara la última recta del año en busca de otorgar el poder al grupo que representa y donde militan el ex gobernador mexiquense Arturo Montiel y el ex presidente Carlos Salinas. Para Peña será un periodo de prueba, luego de las pifias cometidas a finales de diciembre que le costaron un serio deterioro de su imagen pública y política, al ser tachado de ignorante después de la fatídica reunión de Guadalajara.

El equipo que pretende llegar a Los Pinos y ubicar por primera vez a un miembro del fantasmal Grupo Atlacomulco en la presidencia está formado por funcionarios mexiquenses que laboraron al lado de Peña en su sexenio, aunque también tienen cabida otras figuras nacionales de aquel partido. La idea política del mexiquense se desarrolla en una tangencial serie de propuestas para mejorar al país pero ninguna de ellas aterrizada o al menos novedosa, a pesar de sustentarlas incluso en un libro atribuido al propio candidato y en una precampaña disfrazada de actos electorales anticipados que lo ha llevado a recorrer el país en reuniones y mítines propicios, como sucede con los aspirantes panistas y con el perredista López Obrador. Las encuestas sobre preferencias presidenciales ubican todavía al priista en el primero lugar pero muestran también un ascenso de AMLO, quien poco a poco recupera un terreno en el que se le ubicaba inclusive con números negativos debido a una “mala imagen” que arrastraba desde que perdió las elecciones del 2006.

En esa estructura, criticada desde su armado porque ha respondido siempre a interese particulares del grupo para el que trabajan y algunos hasta han quedado a deber en los resultados obtenidos. Para empezar, aparece el contador público Edwin Lino Zárate, ex secretario particular de Peña Nieto a partir del 2007. Poderoso como pocos, destaca su influencia personal sobre el aspirante y su cargo no era menor, pus hasta el 2009 ganaba 116 mil pesos mensuales. Encargado de la realización de los Foros Biarritz en Valle de Bravo cuando fueron usados por Montiel para preparar su precampaña presidencial, estuvo también al frente de la Dirección General de la Micro y Pequeña Empresa en el 2004. Representaba a Peña en actos políticos y en el 2011 participaba ya en la integración de la Comisión Política Permanente del Consejo Político Nacional del PRI que eligió el método de elección para apuntalar a Peña en su aspirantía. Es señalado, junto con Luis Miranda Nava, como uno de los operadores que echó por la boda la alianza política que pretendía unir a panistas y perredistas en el 2009 para competir en las elecciones de aquel año en el Edomex y que pretendía frenar el poder político e influencias del peñismo. Siempre mantuvo bajo perfil público pero es uno de los más activos operadores políticos para la campaña por venir. Se le considera experto en temas del campo y está políticamente ligado al apellido Velasco, concretamente el de Héctor Velasco Monroy, líder cenecista en el Estado de México y emparentado con las familias de Atlacomulco que dan sustento político a Peña Nieto.

El mismo Héctor Velasco Monroy está también considerado en el equipo de campaña presidencial. Los apellidos le ayudan pero también su trayectoria política, que lo incluye al frente de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos del Estado de México, desde donde opera electoralmente para el priismo mexiquense. Actual diputado federal, representa una de las piezas más valiosas para Peña desde aquella Cámara y obtuvo el año pasado una coordinación general en la campaña que terminó con Eruviel Ávila al frente del gobierno mexiquense. Según él mismo, tiene experiencia como corresponsal de noticias en España aunque su verdadera actividad en la campaña presidencial radica en la coordinación de giras de Peña. Es pariente directo de Carolina Monroy, una secretaria estatal y funcionaria de primer rango desde los tiempos de Montiel Rojas pero que no pudo ganar electoralmente la alcaldía del rico municipio de Metepec en el valle de Toluca. Era directora de Radio y Televisión Mexiquense y es esposa de Ernesto Némer Álvarez, anterior diputado local y hoy secretario general de Gobierno de Eruviel Ávila Villegas y de quien se espera asumiría una gubernatura interina en el caso de que el actual gobernador mexiquense sea llamado al gabinete federal si Peña obtiene la victoria. El apellido Monroy tiene un peso especial en el Estado de México. Originarios de Atlacomulco, los integrantes de esa familia han trabajado por años en los círculos cercanos del poder estatal. El padre de Carolina Monroy, por ejemplo, era hermano de Juan Monroy, el principal socio y patrocinador de Arturo Montiel hace años. A Juan se le mencionaba en su tiempo como el principal sucesor del ex gobernador Jorge Jiménez Cantú, en su tiempo, quien a su vez era protegido y aliado del profesor Carlos Hank González. La madre de Carolina Monroy, Ofelia del Mazo Alcántara, es hermana de Mayolo de Mazo Alcántara, empresario y político mexiquense que trabaja en el sector del transporte y es copropietario de agencias de automóviles pero también de líneas camioneras. El apellido Del Mazo en la rama de los Monroy se liga al de los ex gobernadores Alfredo del Mazo Vélez, Del Mazo González y el del alcalde de Huixquilucan, Alfredo del Mazo Maza. Carolina, en la campaña de Peña, su primo, tiene a su cargo la coordinación de Redes Sociales que tanto maltrato le generó a su jefe luego de una presentación en la Feria Internacional del Libro en Jalisco. En la misma línea de parentescos y ligas políticas aparece Gerardo Ruiz Esparza, anterior secretario de Comunicaciones en el peñismo y bajo el cobijo de Alfredo del Mazo González. Tiene la encomienda de atender la Coordinación de Compromisos. Otro miembro de los Velasco, Marcela, tiene a su cargo las Relaciones Públicas. Era secretaria de Desarrollo Urbano con Peña y es prima de Héctor Velasco. Está emparentada también con la familia Del Mazo.

Otro mexiquense en la trinchera de la presidencia es el hábil Luis Videgaray Caso, jefe visible en la coordinación general de esa campaña. Llegó al Estado de México en el sexenio de Montiel, contratado por el gobierno estatal para reestructurar la deuda pública desde el despacho de Pedro Aspe, Protego. El trabajo del experto encantó a Montiel y desde entonces Videgaray n ha salido de la influencia mexiquense. Fue secretario de Finanzas con el mismo Arturo y luego con Peña. Ya diputado federal, encabezó al PRI estatal en la campaña de Ávila Villegas después de descartarse él mismo para la silla mexiquense y hoy aparece al frente del equipo de colaboradores. Se ha revelado como un excelente operador financiero que complementa con una ambición sui géneris en lo político, que se confunde con “poca hambre” pero que le ha impulsado lenta pero seguramente por los diagramas del poder de los de Atlacomulco.

Uno más es David Korenfeld, ex alcalde de Huixquilucan y luego secretario del Agua. De origen judío aglutinó en su entorno al capital hebreo de aquella región y lo puso primero al servicio de Montiel y luego de Peña. Durante su mandato, Huixquilucan comenzó a experimentar la presencia del narcotráfico que de agudizó de manera extrema durante la gestión de Adrián Fuentes, priista y luego diputado por el Verde Ecologista.

Luis Miranda Nava, compadre de Enrique Peña y protegido de Montiel, era parte de un grupo de jóvenes políticos a los que se llamó Golden Boy’s y que creció mientras Montiel administraba la entidad. Miranda fue secretario general de Gobierno incluso con Peña luego de perder las elecciones municipales que lo dejaron con las ganas de gobernar Toluca. Por un tiempo se le mencionó como aspirante al gobierno estatal y aunque se observó un distanciamiento con Montiel y Peña, se encarga en la campaña del 2012 de la Coordinación Territorial.

En la Coordinación de Imagen aparece el infatigable David López, el ex coordinador de Comunicación Social de Peña y director de Televisión Mexiquense hace años. Encargado de negociar los contratos de Peña con medios de comunicación, se le atribuye la presencia casi permanente del ex gobernador en lo mediático. López estuvo considerado por Alfredo del Mazo para coordinar su propio empeño, que al final tuvo resultados desastrosos. Forma parte de un grupo llamado Chilorio Power, junto con Heriberto Galindo Quiñones y José Regino López Acosta. Sin experiencia en el fenómeno de las redes sociales, a López se le escapó que los medios de comunicación alternativos no pueden ser controlados de la manera tradicional y tendrá que aprender sobre la marcha sobre los efectos negativos que ya pesan sobre Peña desde Twitter y Facebook. Junto con él está Roberto Padilla Domínguez, un ex secretario particular de Peña que luego le llevó su agenda y las audiencias que despachaba incluso cuando el aspirante era diputado local y secretario de Finanzas.

La tirada

* Si Peña y su grupo lo consiguen, Ávila verá nuevas luces en una secretaría federal, que muchos creen es la funesta y tenebrosa Gobernación. Para ello deberá abandonar el cargo por el que peleó por años y dejar como sucesor a Ernesto Nemer, tal como sucedió con César Camacho en tiempos de Emilio Chuayffet.

Miguel Alvarado

Que el actual gobernador mexiquense esté en una de las giras de trabajo más publicitadas en medios no es casualidad. Sin embargo, hasta un mandatario como Eruviel Ávila debe atender las cuestiones elementales de oficina. Las salidas para todos los puntos del Estado de México absorben pero están presupuestadas, al menos para el Palacio de Lerdo, donde el verdadero poder se encuentra en otro despacho, en otro grupo político.

Ernesto Nemer siempre ha sido un hombre afable. Cumplidor en sus encomiendas políticas, fue al lado de Emilio Chuayffet donde conoció las profundidades del poder y los beneficios del servicio público. Casado con Carolina Monroy, prima del aspirante presidencial Enrique Peña, a Nemer no se le ha complicado su carrera política y de la mano de ella ha ocupado distintos cargos. El último fue como diputado local, que le sirvió para sopesar su verdadero poder, el que él mismo se ha encargado de forjarse. Controló aquella Cámara sin mayores dificultades y prácticamente la unificó en torno a la figura y necesidades de Peña Nieto pero al menos en lo público la aspiración más deseada de Ernesto era la propia gubernatura. Así como su mecenas, Emilio, a Nemer se le había inculcado el amor por el servicio público pero no lo pudo trasmitir a la ciudadanía electora, quien lo rechazó en su intento de hacerse con la alcaldía de Metepec. Nemer es muy cuidadoso en las formas y aceptó aquella derrota sin mohines, que le enseñó que no todos los caminos llevan a Lerdo y aguardó paciente los tiempos adecuados. Asumió que sólo su trabajo, más allá de los fines, le garantizaría el cargo definitivo.

Y así fue. Las elecciones gubernamentales del 2011 lo colocaron dentro del PRI en la terna final para elegir al aspirante tricolor. Él, junto a Alfredo del mazo y el propio Ávila representaron las opciones más coherentes para los fines del partido pero entendía que se ubicaba, al menos, en el segundo sitio en esa carrera que a la postre deciden otros. Y así fue. Cuando Alfredo del Mazo fue anunciado como el virtual ganador, a Nemer se le ordenó disciplina y a Eruviel lealtad, pues el PRD o lo que queda de ese partido en el Edomex le había abierto una ventana al de Ecatepec para que contendiera con ellos. La decisión última llegó tarde pero fue acatada. No sería Alfredo pero tampoco Ernesto y así Eruviel llegó en una carambola de tres bandas al ansiado sitial. Se diría que así se desactivaba un movimiento de fractura dentro del PRI que no convenía a los grupos dueños del poder pero también que se llegaba a un acuerdo para incluir al menospreciado valle de México, poderoso enclave que reclamaba de una vez por todas la participación directa en lo que representa gobernar al estado más importante del país. Nadie se imagina quién puede querer un territorio tan complicado en su microuniverso como el propio país o alguna nación centroamericana o de Sudamérica. Los riesgos de seguridad ya son enormes y los problemas rebasan cualquier medida pero las ganancias todo lo justifican. Eruviel así lo entendió pero también los otros dos. Al primero se le hizo saber que si bien estaba calificado en lo suficiente para asumir la responsabilidad, no era del agrado de todos y todavía debía demostrar su valía. Le dijeron que ese cargo, tal vez no duraría los seis años establecidos en la Constitución y que su destino podría dirigir rumbos a otras responsabilidades. Ávila lo entendió perfectamente y aceptó como lo hizo Del Mazo, a quien se le obligó a ceder sobre sus derechos de heredad y esperar los siguientes seis años. Nemer, sin embargo, fue el más favorecido. No sólo se le libraba de tener que hacer una desgastante campaña que sólo exhibió al aspirante oficial sino que fue ubicado como el segundo en el poder, sólo detrás de su antiguo rival, Ávila, nada más ganar la contienda. Como secretario de Gobierno, a Nemer se le otorgó, de facto, el verdadero poder del Estado de México. Para Chuayffet representó, al final de todo, el triunfo que tantos años estuvo buscando en su querida entidad y supo que la gubernatura era suya o al menos de Ernesto.

Eruviel hizo lo que le indicaron. Guardó enojos y aspavientos para peores escenarios y se dedicó a palomear un gabinete en el que poco o nada tuvo que ver para su elección. Las condiciones de su gobierno resultan evidentes hasta para los menos avezados. Un equipo plagado de montielistas y peñistas no significaba cambio alguno para los del valle de México, quienes a pesar de todo obtuvieron plazas secundarias o con poderes limitados. Y eso era sólo el principio. Ávila se dedicará a cumplir como mejor pueda los seis mil compromisos firmados que prometió en una campaña que si bien arrasó en medios y hasta en el conteo de los votos, no le garantizó la aceptación generalizada de su entidad. Para quienes se dedican a ese negocio las condiciones estaban en el camino de sus expectativas. Ya se había cumplido que Eruviel ganara y que aceptara el entorno en el que fue colocado. Luego, la ubicación de Nemer respaldaba que lo importante quedara fuera de la esfera de Ávila y su propio equipo y finalmente, el objetivo último, la presidencia el país, estuviera cobijada por el muy mexiquense entretelón que se fue tejiendo.

Peña, como se sabía desde hace años, resultó interesado en competir por Los Pinos, añejo sueño de los nacidos o relacionados con Atlacomulco, pequeño municipio donde el poder en México puede explicarse. La alquimia de la gubernatura mexiquense comenzaba también a tener sentido en la figura de un gobernador cuya presencia muchos no podían explicar ganadora debido a que eso significaría la supresión de aquellos que han administrado la entidad durante decenios. Ávila estaba dentro del convite, aunque no como anfitrión y la reciente declinación presidencial de Peña Nieto confirmó los designios que incluso hasta astrológicos pueden resultar desde la óptica de los subgrupos que derivan dentro de la política. “He decidido no participar en el proceso interno por la candidatura presidencial, optando por ser un hombre útil al interés de mi país y de mi partido, al que sueño renovado y liderando la construcción de una nueva nación prospera y segura”, diría Manlio Fabio en un desplegado y en un video publicado en redes sociales y diarios electrónicos. No había más que decir. Peña caminará solo en el proceso interno priista en busca de abanderado y competirá con Andrés Manuel López Obrador y Josefina Vázquez o Ernesto Cordero para suceder al presidente del empleo y los 40 mil innecesarios muertos.

En el Estado de México prevalece la disciplina, al menos en la política de los funcionarios priistas y Ávila se dedica a lo que puede y tal vez sabe. Las giras de alto impacto publicitario cumplen el objetivo primario de ubicarlo en la opinión pública y ejercer el hechizo del trabajo continuado. Detrás de él. Las decisiones importantes recayeron desde el principio en Ernesto Nemer, el disciplinado gobernador de facto. Una parte del trato que consiguió Eruviel para llegar a donde está incluye que Peña ganara, que ya lo hizo, la competencia interna priista pero también la elección mayor, donde aparece como el más favorecido en las encuestas públicas, pagadas o no.

Si Peña y su grupo lo consiguen, Ávila verá nuevas luces en una secretaría federal, que muchos creen es la funesta y tenebrosa Gobernación. Para ello deberá abandonar el cargo por el que peleó por años y dejar como sucesor a Ernesto Nemer, tal como sucedió con César Camacho en tiempos de Emilio Chuayffet.

¡Y la ganadora es…!

* ATM, a primera vista pasa desapercibida. Es una fundación más dedicada a canalizar aportaciones empresariales, deducibles de impuestos, a labores de ayuda. Pero para el Estado de México, sumergido en un proceso político que llevaría al ex gobernador Enrique Peña a la presidencia del país en el 2012, ATM representa uno de los casos más lamentables sobre aplicación de justicia en la entidad y tiene que ver con el fallecimiento, en marzo del 2010, de la niña Paulette Gebara en el municipio de Huixquilucan, en el valle de México. Es, además, un ejemplo de cómo se tejen las redes político-empresariales en el Edomex.

Miguel Alvarado

Olivia Gaxiola Montaño es una mujer afortunada. Dedicada a causas sociales, ganó a principios de noviembre del 2011 el concurso Iniciativa México, dotado con 30 millones de pesos que apoya a proyectos que ayuden a resolver algún tipo de problema en México. El concurso, patrocinado por la empresa Televisa, medios de comunicación, intelectuales orgánicos, grandes empresas y escuelas de alto nivel, “surge en el marco del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución. En 2010, cuarenta de los medios de comunicación electrónicos e impresos más importantes del país se unieron en torno a una idea: rescatar y exaltar al México dinámico y emprendedor”. Esta versión del México triunfador la entregan asociaciones como Fundación Televisa y Fundación Aztecas, de la mano de Cinépolis, estaciones de radio, diarios como Milenio y la OEM, incluso la UNAM y el Tec. de Monterrey y este año decidieron que la Fundación ATM, donde labora Gaxiola, había presentado la propuesta más congruente.

ATM, a primera vista pasa desapercibida. Es una fundación más dedicada a canalizar aportaciones empresariales, deducibles de impuestos, a labores de ayuda. Pero para el Estado de México, sumergido en un proceso político que llevaría al ex gobernador Enrique Peña a la presidencia del país en el 2012, ATM representa uno de los casos más lamentables sobre aplicación de justicia en la entidad y tiene que ver con el fallecimiento, en marzo del 2010, de la niña Paulette Gebara en el municipio de Huixquilucan, en el valle de México.

Olivia Gaxiola Montaño es la directora de ATM, Ayúdame que yo También soy Mexicano AC, la fundación creada por la familia Gebara, la misma de Paulette, y que se involucra en la construcción y el mejoramiento de viviendas rurales. Gaxiola se encarga de impulsar los programas de ATM y presentarlos ante quienes, considera, pueden apoyarlos; también participa en el Grupo Técnico de la federal Comisión Nacional de Vivienda, representando a la misma ATM. Dedicada al trabajo en aquella fundación, guarda bajo perfil público y se ha comprometido a usar de manera adecuada el premio obtenido. Pero en ATM quienes llaman la atención son los Gebara.

En el 2010 la niña Paulette Gebara era reportada por sus familiares como desaparecida. Casi un mes después descubrían su cuerpo, debajo del colchón de su propia cama y las autoridades señalaban a la madre, Lizeth Farah Farah, como la probable responsable. Luego de una investigación encabezada por el ex procurador mexiquense, Alberto Bazbaz, se determinó que un accidente había terminado con la vida de la niña. Nadie era culpable, según las pesquisas del encargado del caso, el ahora procurador del Edomex, Alfredo Castillo, quien se cayó para arriba luego de aquella muerte le costara a Bazbaz el cargo. Castillo lo relevó y hasta la fecha se ha mantenido al frente de la PGJEM.

La misteriosa muerte involucraba los nombres de poderosos funcionarios y empresarios de la entidad, que tenían algún tipo de relación con la familia Gebara. Por las páginas de los medios desfilaron los apellidos de los Del Mazo, Funtanet, Korenfeld e incluso Arturo Montiel, a quien se le vio en el funeral de la niña, aunque el ex mandatario diría que acudía a otro servicio.

Al alcalde de Huixquilucan, Alfredo del Mazo Maza, se le mencionaba como pareja de Arlette, la hermana de la madre de Paulette, pero pasó mucho antes de que se supiera por qué el gobierno estatal protegía a esa familia, sobre todo al esposo, Mauricio Gebara Rahal, quien contrajo matrimonio con Lizeth Farah Farah hace diez años en la parroquia Madre de Dios de Czestochowa, ubicada en Lomas de Tecamachalco, Naucalpan, Estado de México.

En esa boda estuvieron los familiares Bechara Naim Farah, Lidia Farah de Farah, Mauricio Gebara Rubiera y Margaret Rahal de Gebara, padres de los novios. El Coro de Bellas Artes fue el encargado de cantar y Laura Farah, Arlette Farah, Margeret Gebara, Verónica López, Nur Farah, Leslie Farah, Landa López, Marisa Cabezas y Paola Domínguez fueron las madrinas. La fiesta siguió luego en la Hacienda los Morales, donde se bailó al ritmo de la Orquesta de Héctor Jurado. El reportero no conocía a los invitados y consignó a pocos, casi nadie: Christopher Farah, Nabila Farah, Humberto Lemus, Humberto Martínez y Amira Saad. La nota termina con la ruta que los llevó a Ixtapa, Los Ángeles, San Francisco y Australia.

La madre de Paulette nació en 1975. Bechara Naim Farah, abuelo de la niña, era un emigrante libanés, quien murió en el 2001. Tenía un negocio de ropa llamado Confecciones Farah, que heredó a su familia y administra su viuda, Lidia Farah Morales, aunque de éste no participa Lizzeth, pero sí recibe renta por algunas propiedades. Su currículum dice que estudió hasta la preparatoria en el Colegio Oxford del DF y Derecho en la Universidad Iberoamericana.

El padre de Paulette, Mauricio Gebara Rahal, está en el negocio inmobiliario. Fundó, junto con sus hermanos, una asociación llamada “Ayúdame que yo también soy mexicano”, ATM, encaminada a construir viviendas populares y otras edificaciones, sin fines de lucro y con objetivos como los de “trabajar por la justicia social”, pero aclara que “ATM no regala casas”. En la red, su dirección está en http://www.atm.org.mx/, donde se explica que sus casas cuestan unos 70 mil pesos. La directora de Enlace Ejecutivo se llama Olivia Gaxiola; el director de Proyectos es José Andrés Fuentes y el director de Vivienda Sustentable es José Antonio Bojalil y atienden en la colonia Roma, en el DF. En el Edomex han construido algunas casas en Valle de Bravo y El Oro

Colabora con fundaciones altruistas como la de la familia Peralta y en programas del Tecnológico de Monterrey. Uno de sus hermanos se llama Anthony o Tony, quien salía con una conductora, actriz y cantante llamada Pamela Jean, que tiene un grupo musical llamado Leftovers en el DF. Anthony coordina algunos proyectos en los tecnológicos de Monterrey. Aparece además en el Consejo de Administración de la empresa Préstamos para Crecer S.A. de C.V., SOFOM, E.N.R, que se dedica a otorgar créditos para comprar viviendas con apoyo del gobierno federal, además de un paquete de seguros. Tiene una subempresa llamada La Tía, especializada en préstamos para mujeres y se aloja en el sitio http://www.crecer.com.mx.

El otro hermano, Christoper Gevara Rahal, aparece en directorios como el presidente fundador de Ayúdame que yo también soy mexicano. Christoper, luego de que ATM ganara el concurso, fue objeto de diversos reconocimientos, entre ellos las menciones que la particular Universidad Iberoamericana le dedicó. “El presidente de esta asociación civil, Christopher Gebara Rahal, ex alumno de Licenciatura en Derecho de la Universidad Iberoamericana y también ganador del segundo lugar en el Premio Ibero Compromiso Social 2011, dijo que el incentivo económico de 30 millones de pesos permitirá construir oficinas regionales que atenderán las necesidades de vivienda de cada estado de la República”, decía un comunicado, y añadía que “el presidente de ATM, quien inició el proyecto hace once años junto a su hermano Tony Gebara y su amigo Fabián Casaubón cuando estudiaban en la Ibero, se reunieron para servir a los demás con el objetivo de lograr una sociedad más libre, productiva, justa y solidaria”. De Mauricio nada se dice.

Otra hermana, Margaret Gebara Rahal, está casada con Humberto Lemus Castillo. Su boda fue el 18 de octubre de 1999 y apareció, como casi todos los actos sociales de la familia, en páginas de sociedad. A estas fiestas acuden, entre otros, los Funtanet, amigos personales de la familia.

Las conexiones

Pablo Funtanet Mange es hermano de Francisco Funtanet Mange, empresario de alto nivel disfrazado de político en el Estado de México. Pablo es presidente del desarrollo inmobiliario Bosque Real, uno de los más caros de América Latina, dirigido a quienes tienen ingresos anuales mínimos de 60 mil dólares. Ese Pablo es hijo del fallecido Pablo Funtanet Martí, uno de los grandes desarrolladores de los fraccionamientos de lujo en Huixquilucan como La Herradura, Country Club, Hacienda las Palmas, Interlomas, Tecamachalco y creador de Reino Aventura hace 30 años, hoy Six Flags. Fue además socio de la familia Peralta y Carlos Slim. El 2 de abril del 2010, Alfa, diario de Toluca, publicaba que el proyecto Bosque Real sería relanzado y para ello “se requirió de un nuevo financiamiento y una nueva reestructura que reacomodará a nuevos socios en el Consejo de Administración de Bosque Real. Dicho consejo está a punto de concretarse en esta semana con personalidades como los empresarios Marcos Fastlicht –suegro del propietario de Televisa, Emilio Azcárraga Jean- Marcos Salame, Simón Galante y Marco Antonio Slim Domit –hijo de Carlos Slim-, que adquirirán, con una inversión de 500 millones de dólares, la mayoría de acciones”.

En el 2006, Pablo Funtanet se encontró en medio un escándalo que involucraba un asesinato, cuando uno de sus escoltas mató a José Luis Belmar en un incidente de tránsito en el Viaducto, pero nadie resultó detenido. Otro similar los involucró en el 2004, cuando según la Procuraduría mexiquense, Francisco Funtanet, mandó a sus guardaespaldas, que además eran policías estatales, a golpear a Enrique Vargas del Villar en una fiesta privada el 21 de mayo de aquel año. Francisco fue presidente de la Asociación de Industriales del Edomex y coordinador general de Enlace Institucional del Edomex con Arturo Montiel. Luego fue secretario estatal de Desarrollo Económico y presidente del Consejo Coordinador Empresarial Mexiquense. Hoy es diputado estatal por Huixquilucan, abanderado por el Partido Verde Ecologista.

Pablo Funtanet, por su parte, fue presidente del Comité de Apoyo al ex candidato priista para la presidencia, Francisco Labastida en el Estado de México, en la Zona Uno. En 1996, fue uno de los beneficiados por la compra a Bancos de Cartera, pues se le otorgaron dos pagos, uno por 18 millones 530 mil pesos y otro por 31 millones 216 mil 507.

Los nombres de las abuelas maternas, Dora de Rahal y María Teresa Rubiera de Gebara, al paso del tiempo revelan otra conexión. El periodista de Proceso, Ricardo Ravelo, en la edición 1722, escribió que “en el año 2000, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco recibió una queja: funcionarios del penal federal de Puente Grande presionaban a un grupo de custodios para que se integrara al “equipo” que, en vez de cuidar, atendía, entre otros capos del narco, a El Chapo Guzmán. Su presidenta, Guadalupe Morfín, le informó a la CNDH, cuyos visitadores fueron a Puente Grande, pero sólo para sumarse a las presiones contra los denunciantes. Enterados también de esto, nada hicieron José Luis Soberanes y su equipo, en el cual estaban  los actuales candidatos a ombudsman, Raúl Plascencia y Mauricio Farah Gebara. En enero de 2001, ya con Fox en la Presidencia, ocurrió la fuga del capo sinaloense”.

Incluso hubo una averiguación previa, la 070/DAFMJ/2001 referida sobre la evasión de Guzmán. Los nombres de aquellos visitadores eran Joel René García y José Mario Severiano Morales, quienes fueron enviados para ver qué ocurría en Puente Grande pero sólo presionaron a los que denunciaban para que se callaran respecto a la red de servicios de los narcos Guzmán, Martínez Herrera, “El Texas” y Héctor Palma.

El reportaje de Ravelo transcurre en los tiempos en que el narcotraficante se fugó en Puente Grande, Jalisco y el nombre de Mauricio Farah Gebara se esfuerza por aparecer: “de acuerdo con las investigaciones, de la corrupción que minó la seguridad de Puente Grande, así como del “trabajo sucio” realizado por los visitadores, estuvieron enterados en aquel entonces Raúl Plascencia Villanueva y Mauricio Farah Gebara, dos de los más fuertes candidatos para relevar a Soberanes Fernández en la presidencia de la CNDH. El primero fungía entonces como segundo visitador, en tanto que Farah despachaba como administrador de la comisión”.

Un último eslabón en la cadena de los Gebara-Farah es Amanda de la Rosa, la amiga veracruzana de Lizzeth, cuyo nombre completo es Amanda de la Rosa Fricsione, otra habitual de las secciones de sociedad en Xalapa. Ella fue identificada primero como Amanda de la Rosa Moreno, cambiando su último apellido, que la emparenta con Domingo Pérez-Jácome Friscione, subsecretario de Egresos de la Secretaría de Hacienda desde el 15 de enero del 2008 y a su vez con Dionisio Pérez Jácome, jefe de Oficina de Programa de Gobierno del estado de Veracruz. Hoy es secretario de Comunicaciones en el gobierno de Calderón.

Más de un año después de la muerte de la niña, el misterio no se ha despejado. Si eran amigos personales de Peña Nieto y patrocinadores de campañas gubernamentales sólo ellos lo saben con certeza. Ni siquiera dos libros y 9 borradores que se quedaron en los archivos de diferentes casas editoras pudieron asentar claridad. Pero los tiempos políticos ubicaron a los Gebara, una especie de empresarios de la buena voluntad ajena, en una palestra pública cuando su fundación ganó los 30 millones de pesos. Nadie cuestiona todavía la efectividad de ATM ni la probidad de Gaxiola pero el extraño entorno en el que se desarrollan sus programas no deja de llamar la atención.

Por lo pronto la madre de Paulette, Lizeth, ha interpuesto desde hace meses una demanda contra la Procuraduría estatal por el monto de 500 millones de pesos debido al trato que recibió y los daños morales que, aduce, le infringieron. El gobierno del Estado de México, ya con Eruviel Ávila al frente, ha determinado a sus abogados alargar lo más que se pueda el caso para evitar el pago en caso de perder los juicios correspondientes.

El día de los premios asistía el presidente Calderón, diciendo que “sabemos muchas veces y casi sólo de las cosas malas, pero tantas y tantas cosas buenas se quedan ahí ocultas… los participantes forman parte de lo mejor de nuestro país, de ese México noble y bondadoso que lucha por servir a los demás, por ser cada día mejores, por mejorar en nuestras comunidades”.

Carlos Loret, reportero de Televisa, escribía sobre el concurso que “lo que los proyectos ganadores de Iniciativa México 2011 nos vienen a mostrar, es que si los políticos no lo han entendido, el problema es suyo, no de la gente, que debe entenderse una ciudadanía que asume sus responsabilidades y que en vez de estar buscando un mesías sexenal que se ponga la banda tricolor y nos saque mágicamente del hoyo (eso sigue sin suceder, y las décadas pasan) defina quién es la mejor persona para trabajar al ritmo que la sociedad le vaya marcando. No al revés.

Para el periódico electrónico Reporte índigo, existe una red de complicidad política y empresarial entre Peña y los Gebara y señala que Mauricio conoce personalmente a Peña, obteniendo beneficios económicos y desglosa un árbol de relaciones que comienza con el empresario José Luis Chaín, dueño de clubes de golf en Valle de Bravo y Avándaro. Cercano a Peña y a Mauricio, sus terrenos son sede para eventos de ATM. Mauricio Gebara Rubiera, padre del progenitor de Paulette, es compadre de Chaín y Pablo Funtanet. Pablo es padrino de Tony Gebara. Los Funtanet, dice RI, son los pilares económicos de Peña Nieto.

Otro nombre que aparece es el de Juan Carlos Herrera Velhagen, casado con una hija de Chaín pero además es socio de GH Grupo Inmobiliario, la empresa que manejan Mauricio, Tony, Christoper y Margaret Gebara, a cuya sombra nació ATM. Margaret habría presentado al alcalde de Huixquilucan, Del Mazo Mazo, a María Amelia Aguilar, ahora ex novia del funcionario. Juan Carlos Herrera es además director del Club de Golf Avándaro, donde el gobernador acudía para apoyar actividades de Chaín y patrocinar torneos a beneficio de ATM. La historia completa puede verse en el link http://www.reporteindigo.com/edicion/u29-paulette-y-el-factor-pena-nieto?coreTema=10669.

Las elecciones presidenciales están por suceder y Peña será, casi seguramente, el candidato priista rumbo a Los Pinos. La recaudación de dinero comenzará apenas sea designado por su partido como el aspirante oficial y es allí donde entrarán en acción algunos de los apellidos que aparecen en la historia como Funtanet y Gebera. No tendrían por qué no participar esta ocasión. Toda la vida lo han hecho y si un premio como el de Iniciativa México puede ser usado como parte de la campaña, lo harán. Ya lo hacen.

La misión de Eruviel

* ¿Oficializará Peña Nieto su aspiración presidencial el 16 de septiembre? ¿Dictó a Eruviel Ávila la formación del nuevo gabinete en el Estado de México? ¿Qué funcionarios se incorporarían a la campaña presidencial? ¿Cuál es la misión principal del electo mandatario mexiquense hasta el 2012?

 

Miguel Alvarado

El priista Eruviel Ávila asumirá el 15 de septiembre la gubernatura del Edomex luego de arrasar en las pasadas elecciones. Las impugnaciones de nada sirvieron y a pesar de que se iniciaron 13 juicios de inconformidad para impugnar mil 841 casillas, apenas se anularon 54 de éstas, además de 14 mil votos, lo que no significó nada para nadie.

En medio de una reforma laboral detenida por los propios priistas en la Cámara federal, encabezados por el “Diputado 501”, Enrique Peña, a Ávila le toca respaldar además la campaña oficial del todavía mandatario del Edomex, quien anunciaría de manera formal sus intenciones para competir por la presidencia de México un día después de abandonar su actual responsabilidad.

Ávila llegó a la gubernatura luego de una campaña dirigida al sector sindical pagado por el priismo, mismo que se vería afectado si la reforma se consuma, pues contempla, entre otros puntos, eliminar el corporativismo y exige la rendición de cuentas.

PAN y PRD coinciden en que Peña Nieto es el principal responsable de que esta reforma no avance, previendo que las elecciones presidenciales tomen un sesgo similar a las del Estado de México, donde los sindicatos fueron fundamentales, tanto que el nuevo presidente del PRI en la entidad, Raúl Domínguez Rex, es hijo de uno de los fundadores de la Confederación de Trabajadores y Campesinos, CTC, creada en 1978 bajo el amparo de Carlos Hank González. Rex se ha encargado de convencer y reunir a líderes sindicales sobre la idea peñista y bajo la frase de “no habrá reforma laboral si afecta a trabajadores”, marca la postura referente al tema.

Disfrazada con el pretexto del consenso, el PRI estatal prepara las estrategias de movilización para el año próximo. Rex ha pedido públicamente a la CTM “continuar apoyando en las actividades del partido, pues vienen nuevos retos electorales y hay que estar unidos, pues la unidad fue el factor determinante en el triunfo irrefutable de Eruviel Ávila en el Estado de México y ahora, hay que trabajar para que los resultados a nivel federal sean óptimos para el PRI”. El PRI aglutina 26 federaciones sindicales en la entidad, con presencia en los 125 municipios. Al mismo tiempo la estatal Universidad del Edomex ha anunciado un Congreso Nacional de Sindicatos Universitarios, del 9 al 11 de agosto en la entidad, con 250 mil afiliados en 78 organismos.

Peña ha incluido, en la agenda de la gira de despedida, presencia en algunos de los municipios más importantes durante las lecturas de los segundos informes de Gobierno de los alcaldes. Ha confirmado asistencia en Ecatepec, municipio de origen de Eruviel y en Cuautitlán Izcalli, gobernador por Alejandra del Moral una de las principales operadoras políticas en los comicios anteriores. Cada evento al que acuda el mandatario es considerado un predestape presidencial, que tendrá su confirmación luego de que Ávila asuma formalmente la gubernatura.

Mientras, la Federación ha recibido la renuncia del delegado de la PGR en la entidad, Pedro Guevara, quien llegó a la dependencia mexiquense en julio del 2008 procedente de Aguascalientes y sustituyendo a José Manzur Ocaña debido a una investigación que se le seguía por nexos con el narco y corrupción. “La depuración es fundamental dentro de la PGR”, diría la procuradora Marisela Morales cuando 21 delegados presentaron su renuncia sin explicar mayormente sus motivos. Los acomodos de funcionarios federales se han registrado desde el año pasado, cuando Los Pinos decidió que debían ocuparse de trabajo político con vistas al 2012.

Eruviel Ávila recibirá una entidad altamente politizada y dominada por sindicatos en alianza con empresas privadas que, entre otros rubros, encabezan por ejemplo las principales aportaciones al valor total de la obra construida por entidad federativa con 8.4%, superando a Nuevo León, Veracruz, Jalisco y el propio DF.

Las primeras acciones del gobernador electo estarán encaminadas a proteger la administración que sale. No habrá auditorías pero los números que entregue Peña estarán justificados. La campaña presidencial comienza en el Estado de México y, como sucedió con Arturo Montiel hace seis años, cualquier exoneración que se necesite estará lista de antemano. La importancia de un aliado en el proyecto para el 2012 del peñismo radica en no dejar problemas oficialmente reconocidos aunque sigue, de manera inexorable, los pasos del tío Montiel cuando quiso buscar la presidencia. El último informe del gobernador será el más blindado. No habrá sesiones de preguntas ni respuestas ante la Legislatura, como en anteriores ediciones y todo pasará por el preámbulo que un día después o en los que siguen, el anuncio esperando desde el 2005 se haga efectivo. Luego de ello, Peña deberá entrar de lleno en las negociaciones para convencer al senador Manlio Fabio Beltrones de no competir internamente por la misma candidatura. Beltrones, menos popular y famoso que el mexiquense, deberá exponer sus peticiones o de plano entrar a la elección interna que puede desembocar en una fractura importante para el priismo, pues la historia se repetirá, será la misma cuando Roberto Madrazo frenó de golpe y para siempre la carrera política de Montiel Rojas, en el 2006.

Sobre el mexiquense pesará siempre la misteriosa muerte de su primera esposa, Mónica Pretelini, el asesinato de la niña Paulina Gebara y la represión en San Salvador Atenco, además del señalamiento sobre convertirse en el candidato de la empresa Televisa, a la cual, en 6 años, se favoreció con cerca de 3 mil 500 millones de pesos a cambio de publicidad e todo tipo en sus espacios. Televisa era también la patrocinadora de Montiel, en el sexenio pasado y fue esa misma el canal por el cual Madrazo, al final candidato priista en el 2006, balconeó el enriquecimiento ilícito del familiar de Peña.

Por lo pronto funcionarios leales a Peña Nieto ocuparían un lugar en el gabinete de Eruviel Ávila, al menos hasta que se confirme la candidatura. Entre ellos sobresalen las alcaldesas de Metepec, Ana Lilia Herrera, y de Toluca, María Elena Barrera. La primera, forjada al lado de Montiel, entró como reportera y coordinadora de campaña en el 2005 a aquella administración y llegó incluso a ocupar la dirigencia estatal del PRI. La segunda era secretaria particular del gobernador y la ha colocado en encargos como la Secretaría de Salud y la presidencia de la capital mexiquense.

Carolina Monroy, prima del actual Ejecutivo, casada con el diputado Ernesto Nemer y actualmente en la titularidad de la Secretaría de Desarrollo Económico, es otra de las firmes aspirantes al primer gabinete, al igual que Azucena Olivares, alcaldesa de Naucalpan, famosa por demandar a Isidro Pastor en el 2005 y encabezar la sui géneris Asociación de Amas de Casa en aquel entonces. La lista de mujeres la cierra la alcaldesa de Cuautitlán Izcalli, Alejandra del Moral. Otros nombres son los de Luis Videgaray, coordinador de la campaña eruvielista pero apegado a Montiel; Miguel Ángel Osorio, ex gobernador de Hidalgo; Alfredo del Mazo Maza, primo de Peña, alcalde de Huixquilucan, a quien bajaron de último minuto de la candidatura estatal; Ernesto Santillana para la nueva Secretaría de Seguridad Pública; se espera el regreso del ex gobernador César Camacho y la permanencia de Luis Miranda, actual secretario de Gobierno pero mandatario de facto en tanto Peña prepara el último mes de su administración.

El caballero de Huixquilucan

* Además del lazo familiar que lo une al gobernador mexiquense, Alfredo del Mazo Maza, considerado la joven promesa del PRI, tiene la virtud de encabezar encuestas propias y ajenas. Un sondeo de opinión elaborado recientemente por el PRD ubica al edil de Huixquilucan empatado con Alejandro Encinas, con el cuarenta por ciento de las preferencias. Mientras que la más reciente encuesta del diario El Universal lo ubica como el político más conocido del Estado de México, aunque su nombre también aparece en el segundo lugar en el rubro por el cual la gente nunca votaría, por detrás de la senadora Yeidckol Polevnsky.

 

Elpidio Hernández

Alfredo del Mazo Maza se encuentra cada vez más cerca de convertirse en el segundo Golden Boy que gobierne el Estado de México, y es con el alcalde de Huixquilucan es el político con el cual los priistas mexiquenses han decidido cerrar filas para la elección del próximo 3 de julio. Ex secretario de Turismo, primo del mandatario Peña Nieto, descendiente directo de dos ex gobernadores, involucrado en el escándalo de un negocio de luz y sonido en la zona arqueológica de Teotihuacán y controlando uno de los narcomunicipios más prominentes de la entidad, Del Mazo podría ser el tercero en la dinastía en manejar los destinos del territorio más poblado del país. Antes lo hicieron su abuelo, Alfredo del Mazo Vélez y su padre, Alfredo del Mazo González, quienes gobernaron en los periodos 1945-1951 y 1981-1986 respectivamente.

Además del lazo familiar que lo une al gobernador mexiquense, Alfredo del Mazo Maza, considerado la joven promesa del PRI, tiene la virtud de encabezar encuestas propias y ajenas. Un sondeo de opinión elaborado recientemente por el PRD ubica al edil de Huixquilucan empatado con Alejandro Encinas, con el cuarenta por ciento de las preferencias. Mientras que la más reciente encuesta del diario El Universal lo ubica como el político más conocido del Estado de México, aunque su nombre también aparece en el segundo lugar en el rubro por el cual la gente nunca votaría, por detrás de la senadora Yeidckol Polevnsky.

Para compensar, Alfredo encabeza la encuesta de El Universal como el político más conocido del Estado de México con el 61 por ciento de las menciones; además de que 28 por ciento de esos encuestados dijo tener una opinión muy buena de él, mientras que 20 por ciento dijo tener una opinión muy mala de su persona, que lo coloca en el cuarto escaño en ese rubro, sólo por detrás de Polevnsky que encabeza la lista con 27 por ciento de las menciones, Alejandro Gertz con el 23 por ciento y Alejandro Encinas con el 21 por ciento de las menciones como los políticos con la peor imagen en la entidad.

En cuanto a los políticos mexiquenses por los cuales la gente nunca votaría, la lista fue encabeza por la senadora mexiquense Yeidckol Polevnsky, que obtuvo el nueve por ciento de las menciones, seguida del ex secretario de Turismo con siete por ciento.

Entre los aspirantes priistas que aspiran a gobernar el Edomex es el más popular, pues para el 26 por ciento Alfredo del Mazo Maza sería el mejor candidato que pudiera tener el Partido Revolucionario Institucional. Muy lejos se ubicó el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara local, Ernesto Nemer Álvarez, a quien sólo lo apoya nueve por ciento de los consultados. Ricardo Aguilar Castillo tuvo cinco por ciento de las menciones y a Luis Videgaray Caso sólo el cuatro por ciento de los encuestados lo ve como la mejor opción para ser el candidato del PRI.

La encuesta también reveló que si hoy fueran las elecciones para elegir gobernador del Estado de México y los candidatos fueran Alfredo del Mazo, Alejandro Encinas y Luis Felipe Bravo Mena, el priista obtendría el 36 por ciento de los votos, seguido del perredista con el 25 por ciento y del panista Bravo con el 16 por ciento de los sufragios.

Si la terna fuera Alfredo del Mazo, Josefina Vázquez Mota y Alejandro Gertz Manero, la elección también sería ganada por el priista con el 38 por ciento de las preferencias, seguido de la panista con el 22 por ciento y del perredista Gertz Manero con el 16 por ciento de los votos.

Si los candidatos fueran Alfredo del Mazo por el PRI y Alejandro Encinas representando la alianza izquierdista PRD-PT-Convergencia, la elección también sería ganada por el alcalde de Huixquilucan, quien alcanzaría el 38 por ciento de las preferencias, mientras que el diputado federal se quedaría sólo con el 31 por ciento de los votos.  

El ex secretario de Turismo tiene prácticamente todo para ser el candidato, aunque no forma parte del grupo original de los Golden Boy’s su apariencia es prácticamente una réplica de Peña Nieto por “desenvuelta y moderna”, así como por la formación política en el Grupo Atlacomulco. Cuenta además con las simpatías de la lideresa vitalicia del Sindicato de Maestros, Elba Esther Gordillo.

El gobernador Peña no ha ocultado ni disimulado su preferencia por su pariente y aunque la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos en el Estado de México prohíbe a los funcionarios la contratación de personas con las que tengan algún parentesco consanguíneo hasta el cuarto grado, ya por afinidad o civil, Peña no ha dudado en impulsar el proyecto político de su primo, primero nombrándolo al inicio de su gobierno titular del Instituto Mexiquense del Emprendedor, más tarde llevándolo a la Secretaría de Turismo, desde donde impulsó el malogrado proyecto “Resplandor Teotihuacano” y luego dotándolo de una candidatura para la alcaldía de Huixquilucan.

Apenas iniciado su gobierno Peña nombró a Del Mazo Maza responsable del recién creado Instituto Mexiquense del Emprendedor, que tenía como finalidad dar apoyo a los proyectos innovadores, pero el 20 de agosto de 2008 lo colocó en la línea sucesoria de la gubernatura mexiquense cuando lo nombró secretario de Turismo en sustitución de Laura Barrera.

Los primos fallidamente intentaron impulsar el proyecto que buscaba convertir la zona arqueológica de Teotihuacán en un espectáculo de luz y sonido. El proyecto que se promocionaba bajo el eslogan de “las noches de Teotihuacán no volverán a ser las mismas”, no sólo enfrentó la oposición de de los trabajadores sindicalizados del INAH, recuerda Jenaro Villamil en su libro Si yo Fuera Presidente, sino también a la opinión negativa de varios sectores de la población que veían con preocupación los excesos mediáticos del gobernador mexiquense.

El proyecto multimedia que sería admirado por 520 personas cada 45 minutos fue anunciado con bombo y platillo el 19 de septiembre de 2008 muy lejos del territorio mexiquense. En Monterrey los primos dijeron que con la iluminación contratada a la firma holandesa Phillips se mostraría al amanecer, al atardecer e incluso los eclipses de sol y luna en el mayor centro ceremonial de la cultura prehispánica.

En diciembre del 2008 los trabajadores de la zona arqueológica protestaron porque las obras afectaban los vestigios y acudieron, entre otras instancias, a la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados y lograron además un dictamen favorable del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, adscrito a la Unesco, organismo que se pronunció por las suspensión de los trabajos y aunque los funcionarios defendieron a capa y espada el proyecto, en medio de la resistencia oficial quedó suspendido.    

Del Mazo Maza no se ha librado de los escándalos. En 2002 fue investigado por la Procuraduría General de la República por presuntamente recibir, de manera irregular, una beca de 257 mil pesos de Pemex para estudiar un posgrado en Harvard. En el escándalo se vieron involucrados Juan José Domene Berlanga y Carlos Juarustin Septién, señalados por uso indebido de atribuciones y facultades y acusados más tarde de un desvió de mil 500 millones de pesos junto con su ex jefe, Carlos Montemayor.

Pero en ese entonces Montemayor creó para Del Mazo un puesto especial clasificado como “fuera de cuadro”. Alfredo se hizo acreedor a esa beca apenas tres meses después de haber ingresado a la paraestatal, aunque los estatutos exigían cuando menos tres años de servicio para usar la prestación, Del Mazo tampoco era “profesionista de planta”, otro de los requisitos que exigía la paraestatal, publicó el diario Reforma. Según la querella de la Contraloría, las autoridades de Pemex violaron numerosas disposiciones internas para favorecer al hijo del ex gobernador que recibió de manera especial la beca. Aunque en su momento también se habló de fincar responsabilidades a Del Mazo por la presunta sospecha de que al momento de recibir la beca no contaba con un título profesional para estudiar un posgrado, Del Mazo recibió más de 250 mil pesos para financiarse aquel posgrado, además de recibir permiso especial con goce de sueldo, prestaciones y sin interrumpir su antigüedad.

Alfredo desciende de una familia acomodada en el poder hace varias décadas. Su abuelo, Alfredo del Mazo Vélez, además de gobernador fue senador de la república y más tarde secretario de Recursos Hidráulicos el gobierno del presidente Adolfo López Mateos. Su padre, Alfredo del Mazo González, además de gobernar la entidad fue secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal y malogrado candidato a jefe de Gobierno del Distrito Federal. Es el tercero en la dinastía, licenciado en Administración de Empresas por el ITAM, con un postgrado en Administración y Finanzas por la Universidad de Harvard. En su trayectoria dentro de la iniciativa privada destaca su participación en el Corporativo Banco Azteca y Grupo Financiero Serfín. Fue gerente de Financiamientos y Análisis de Mercados de Pemex. En el Edomex fue director general de Fomento a la Micro y Pequeña Empresa de la Secretaría de Desarrollo Económico en 2005, la cual transformó en el Instituto Mexiquense del Emprendedor y donde se desempeñó como director general hasta mayo del 2008; ese año fue nombrado secretario de Turismo de la entidad, cargo que ocupó hasta el pasado 28 de febrero, cuando se inscribió para contender por la alcaldía de Huixquilucan, que actualmente gobierna.

Del Mazo es uno de los políticos más activos de la red, pues maneja cuentas en twitter @alfredodelmazo, donde tiene ocho mil 788 seguidores, en Facebook maneja la cuenta http://www.facebook.com/adelmazomaza con cuatro mil 992 amigos. Tiene además un canal en Youtube, que maneja desde la dirección http://www.youtube.com/user/alfredodelmazo y una página personal en el sitio http://www.alfredodelmazo.com. Otra de sus cuentas la maneja en dirección http://www.myspace.com/alfredo_delmazo. De acuerdo al perfil publicado en las redes sociales se dice soltero, con estudios de postgrado y dedicado a la política; no fuma y tampoco bebe, le gusta leer, correr y ver futbol; sus lugares para vacacionar son Ixtapan de la Sal, Palenque y Oaxaca; además administra una cuenta en Hi5 donde cuenta con tres mil 635 seguidores y algunos de ellos afirman que él será el próximo gobernador mexiquense. La elegancia y el buen vestir del edil lo hace contar con su club de fans que mantiene una cuenta en Facebook http://www.facebook.com/group.php?gid=76833712094 y que cuenta con 522 miembros.

 

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