Poder en venta

* “Pintoresca y pícara como suele ser la relación prensa-PRI, por decir lo menos, los casos pequeños de corrupción quedan “archivados” en donde casi nadie los puede tomar. Y esa fue la situación que enfrentó el director de una pequeña revista en Toluca, a quien, en plena campaña, los priistas le ofrecieron un “negocio” redondo en el que ganaría 60 millones de pesos, libres de paja y polvo”. Este reportaje es parte del libro Los Golden Boy’s, del periodista mexiquense Francisco Cruz Jiménez, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

Los políticos y gobernantes siempre han estado rodeados de escándalos, malas decisiones, grandes obras para beneficio de unos cuantos y proyectos personales que los encumbran o aseguran en el siguiente escalafón del poder; pero el modelo informativo sólo permite conocer algunos de los muy llamativos.

Por ejemplo, el 11 de junio de 2012, el diario británico The Guardian recuperó cables elaborados por diplomáticos de Estados Unidos en México y divulgados por Wikileaks, en los que, desde 2009, se alertaba sobre la relación entre Televisa y Peña Nieto y en los que se expresaba inquietud de ese país por tales nexos. Y que Peña, en particular, “está pagando por debajo de la mesa a medios de comunicación para una favorable cobertura de noticias”.

“Los cables de los Estados Unidos retoman lo publicado por The Guardian en el sentido de que el candidato favorito en las elecciones presidenciales de México ha pagado por cobertura televisiva favorable. […] Es un hecho ampliamente aceptado, por ejemplo, que el monopolio Televisa respalda al gobernador (Peña) y le proporciona una extraordinaria cantidad de tiempo de emisión y otros tipos de cobertura. […] Ha puesto en marcha importantes proyectos de obras públicas en las zonas seleccionadas por los votos y, tanto analistas como dirigentes priistas, han expresado a funcionarios políticos de Estados Unidos su creencia de que él está pagando a los medios de comunicación para una cobertura favorable, así como potencialmente el financiamiento de encuestadores para influir en los resultados de sus encuestas. […] Los periodistas y sus jefes han sido más o menos libres para dedicarse a la larga tradición electoral mexicana de vender notas favorables y una cobertura para la difusión de candidatos y partidos”.

Documentos consultados por el rotativo inglés estaban archivados bajo el nombre de Yessica de Lamadrid que en esos momentos era empleada de (la empresa) Radar y amante de Peña. De Lamadrid declaró a The Guardian que ella creía que los documentos eran falsos. También dijo que, en los proyectos promocionales en los que trabajó para políticos, nunca se pusieron contenidos a la venta.

Televisa emitió un indignado rechazo y cuestionó la veracidad de la información de The Guardian, pero los señalamientos, se dijo, están respaldados por los documentos enviados por la Embajada de Estados Unidos en la ciudad de México a otros organismos gubernamentales de Estados Unidos en 2009.

En respuesta a la negación de Peña y a la demanda de Televisa de una disculpa, el rotativo inglés emitió una declaración pública: “The Guardian se ha comprometido a informar sobre temas relacionados con México y mantenemos lo dicho ante el artículo en cuestión”.

Documentos publicados por The Guardian muestran que Peña pagó alrededor de 3 millones de dólares por 180 “noticias” favorables en Televisa, además de varias emisiones especiales de noticias, entrevistas con el candidato y otra cobertura sesgada. Además pagó cerca de 2 millones de dólares por anuncios pagados en la televisora.

Pintoresca y pícara como suele ser la relación prensa-PRI, por decir lo menos, los casos pequeños de corrupción quedan “archivados” en donde casi nadie los puede tomar. Y esa fue la situación que enfrentó el director de una pequeña revista en Toluca, a quien, en plena campaña, los priistas le ofrecieron un “negocio” redondo en el que ganaría 60 millones de pesos, libres de paja y polvo.

El editor deja a un lado la parsimonia y recuerda cómo se enteró del fabuloso  negocio y cómo llegaron hasta él: “Eran las 4 de la tarde del viernes 1 de junio del 2012. Una junta secreta se realizaba en el PRI del Estado de México, en la sede de las oficinas tricolores de la capital mexiquense, sobre la avenida Alfredo del Mazo, nombre de tres integrantes del enjoyado Grupo Atlacomulco, impulsor político de la carrera pública de Enrique Peña Nieto.

Esa reunión tenía como objetivo operar las órdenes provenientes del PRI nacional para recuperar el terreno que su aspirante presidencial había perdido. Un estudio interno revelaba la catástrofe. Peña sería tercer lugar en las encuestas si el voto duro no funcionaba el domingo 1 de julio. Así, en uno de los salones de aquella bodega-edificio donde despachara alguna vez Arturo Montiel Rojas, como presidente del Comité Directivo Estatal, un grupo de operadores sin nombre ni rostro conocido, implementó la campaña.

Cerca de mil millones de pesos se moverían desde Toluca y serían encauzados a la compra de utilitarios. De buenas a primeras, impresores y vendedores de publicidad se encontraron con pedidos urgentes y multimillonarios: 6 millones de playeras blancas, por 60 millones de pesos; 3 millones de pelotitas antiestrés por 18 millones de pesos, 170 mil lonas con el rostro del candidato por 10 millones de pesos, 5 millones de bolsas ecológicas por 25 millones de pesos, un número indeterminado de ceniceros, de la marca Tokai y al final, todavía el 14 de junio, cualquier cosa que tuviera impresa la imagen del esposo de ‘La Gaviota’.

Esos pedidos quebraron los mercados. El Estado de México fue incapaz de responder a la disparatada demanda, pero también el resto del país, cuyas fábricas y proveedores reportaban las mismas, absurdas cantidades. Algunas ciudades de plano se negaron a cotizar, pues el PRI les ha quedado mal en pagos; sobre todo, porque ‘es para un partido de ladrones’, decían los comerciantes, que desdeñaban pagos en efectivo y sin obligación de entregar facturas”.

Al editor toluqueño le ofrecieron hacerse cargo de la compra de las playeras y la adquisición de las pelotitas antiestrés. Pero, ciertamente el negocio tenía un pero… “me pidieron que se manejara el dinero en efectivo —los 60 millones de pesos de las playeras y 18 millones de las pelotitas— y sin facturas. Sin nada que pudiera ligar el gasto al PRI ni al comité de campaña”. Como respuesta, los “negociantes” priistas recibieron un rotundo no. Finalmente, los productos fueron encontrados en el norte del país y transportados en tráileres a bodegas diseminadas por la ciudad de Toluca.

Los números que al gobierno mexiquense le interesan son ampliamente conocidos: a partir de 2005, el gobierno del Estado de México gastó, oficialmente, poco más de mil millones de pesos para difundir la imagen, promesas, acciones y logros de Peña como precandidato a gobernador y, más tarde, como gobernador de la entidad,  así como fortalecer su liderazgo entre los priistas.

En 2006, la Legislatura local le autorizó 133 millones 390 mil 2 pesos para difundir su imagen a través del programa de Comunicación Pública y Fortalecimiento Informativo. No obstante, la cuenta pública de ese año reportó 204 millones 547 mil 200 pesos gastados; en 2007 tuvo a su disposición 142 millones 644 mil 226 pesos; en 2008, 143 millones 382 mil 370 pesos; en 2009 le aprobaron 172 millones 304 mil 442 pesos; en 2010, 179 millones 300 mil pesos; y en 2011 el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ernesto Némer Álvarez —casado con Carolina Monroy, prima del gobernador— operó para que le aprobaran un presupuesto de 178 millones 825 mil 119 pesos para promocionarse.

Según el portal de Transparencia del gobierno mexiquense, en 2005 Peña y su antecesor Montiel contrataron espacios publicitarios por más de 129 millones 998 mil 335.13 pesos. La publicidad alcanzó para cubrir a 255 medios, controlando prácticamente todas las plumas en año electoral. La empresa de Emilio Azcárraga fue la más bendecida con 36 millones 414 mil 848 pesos facturados; pues 31 millones 644 mil 36 pesos correspondieron a Televisa, 391 mil 649 al diario deportivo Ovaciones, un millón 522 mil 163 a Editorial Televisa, mientras que Editorial Clío cobró 2 millones 875 mil.

Antes del primer debate de los candidatos en 2012, el equipo de campaña de Andrés Manuel López Obrador documentó que, sólo en su primer año, el gobierno mexiquense destinó 742 millones de pesos para promocionar la imagen de Enrique Peña Nieto.

Aunque Peña hizo esfuerzos para desmentir los datos —acción a la que se sumaron personajes como el escritor Héctor Aguilar Camín, quien además intentó, si bien en forma fallida, desacreditar al periodista Jenaro Villamil—, esa información había sido publicada por la revista Proceso —firmada por Jenaro Villamil— en octubre de 2005. Los recursos, se informó entonces, “forman parte del ‘Plan de Acción’ que Televisa negoció con el gobierno de Peña para fortalecer su liderazgo a nivel nacional y su proyección a nivel nacional e internacional”.

Anuncios

Chupacabras

* Elba Esther se sabía intocable. Lo mismo “impresionaba” con su poder a la esposa de Fox que menospreciaba el poder regional del Grupo Atlacomulco. El tiempo colocó a estos últimos en el poder absoluto de México, por encima incluso de su partido, el PRI. La maestra siguió su camino y abandonó su alianza panista cuando el momento lo ameritó. En el 2011 apoyó la campaña electoral de Eruviel Ávila que lo llevó a la gubernatura y todavía, el 6 de febrero del 2013, estuvo en Tlalnepantla con el gobernador mexiquense.

 

Miguel Alvarado

Elba Esther Gordillo está presa, luego de más de dos decenios al frente del sindicato más poderoso del país. Hace dos semanas, nadie en ningún nivel de gobierno se había dado cuenta de que la maestra Gordillo tenía una fortuna personal que alcanzaba 2 mil 600  millones de pesos, equivalente al presupuesto municipal de Toluca en el 2013. Las razones de esa ceguera son electorales. En las pasadas elecciones, el PRI rompía con Nueva Alianza un pacto que le garantizaba vituperios gratuitos. Elba no pudo, desde entonces, congraciarse con el grupo de Peña Nieto, con el cual negociaba una descomunal cuenta y a quien había ayudado a ganar las elecciones del 2012.

La maestra fue hábil negociadora pero Arturo Montiel es un hombre visceral y recuerda como si fuera ayer el otoño del 2003, cuando una serie de llamadas telefónicas exhibían el lado chusco de la maestra y llamaba Chupacabras al ex mandatario del Estado de México, cuando hablaba con Jorge Castañeda, en ese entonces secretario en el gobierno de Vicente Fox:

Gordillo: Jorge Castañeda

Jorge G. Castañeda (JGC): Bueno…

Elba Esther Gordillo (EEG): Hola querido, ¿cómo te sientes?

JGC: Estoy contento por el triunfo, creo que tú y yo somos los grandes ganadores de esta chingadera de ayer, nos salió de poca madre.

EEG: Estoy contenta por ti, a mí me fue bien, yo gané tres gubernaturas, yo, yo, yo solita y ahí están, pero me da mucho gusto que haya salido lo de Convergencia por tí. ¿Tú qué vas a hacer?

JGC: Voy a estar en mi casa y voy a dar entrevistas.

EEG: Te recomiendo que no te vayas a pelear con el PRI y que tengas mucho cuidado con el Presidente Fox. Ahora sí necesito que me ayudes por aquel cuate, necesito que me ayudes, ahora sí con todo, no te hagas tonto; yo te pido, pero si tú no pones lo que te toca… para eso, porque es de altísima prioridad.

JGC: Lo voy a hacer empezando hoy, porque tengo a toda la prensa extranjera aquí desfilando, pero sí necesito verte para que me orientes un poquito, por dónde quieres que empiece.

EEG: Yo nada más desayuno con Alfredo del Mazo.

JGC: Ufff… ¡Qué pérdida de tiempo…!

EEG: Pues sí, pero ahorita tengo que cerrar con todos y es que aquél me anda viboreando y no quiere compartir nada.

JGC: Alfredo del Mazo se va a ir con Chuayffet, ese no va a jalar contigo ni tampoco “El Chupacabras” de Arturo Montiel, aunque te haya dicho que te va a ayudar.

EEG: No creas, traigo muy grillado al “Chupacabras” y a los otros gobers que lo siguen, hasta el momento me han sido útiles y tengo que jugar así si queremos lograr lo que nos interesa.

Elba Esther se sabía intocable. Lo mismo “impresionaba” con su poder a la esposa de Fox que menospreciaba el poder regional del Grupo Atlacomulco. El tiempo colocó a estos últimos en el poder absoluto de México, por encima incluso de su partido, el PRI. La maestra siguió su camino y abandonó su alianza panista cuando el momento lo ameritó. En el 2011 apoyó la campaña electoral de Eruviel Ávila que lo llevó a la gubernatura y todavía, el 6 de febrero del 2013, estuvo en Tlalnepantla con el gobernador mexiquense en la XXXVI Reunión de la Unidad de los Trabajadores de la Educación. Allí se dieron besos y abrazos y se desearon suerte en sus respectivas actividades. La ruptura de la presidencia con Gordillo se iba perfilando en lo público cuando televisa, la patrocinadora oficial de Peña Nieto, pasó en cadena nacional la filmación “De Panzazo”, que elaboró el conductor de aquella empresa Carlos Loret de Mola y que exhibe las carencias de los maestros y “que no quieren ni ver qué dicen las reformas laborales”.

El encuentro entre Elba Esther y rubiel Ávila ha sido leído de una sola manera y se cree que entre el de Ecatepec y Peña media un abismo imposible para el gobernador actual, que por otro lado le debe su carrera política al tío del presidente, Arturo Montiel.

Sobre Ávila pesa una atenta invitación de la Federación para que acompañe a su jefe a encargos más personales y cercanos, pero a cambio deberá dejar la gubernatura, pedir permiso. Los últimos meses del año pasado se dio por hecho que Ávila no terminaría su mandato pero una serie de llamados, más de 400, colocó a su gobierno en desventaja, pues tuvo que armarlo desde nada. Eruviel no es miembro del Grupo Atlacomulco, aunque “quiere serlo”. Representa intereses económicos y políticos del Valle de México, por años relegados de las primeras oficinas estatales, por lo que nadie extrañaría su presencia en el palacio de Lerdo.

El 6 de abril del 2011 se cumplía el último día de la precampaña de Eruviel Ávila. Allí, el ex alcalde de Ecatepec decía con todas las letras que “necesito de la maestra Elba Esther; necesito de los maestros del Estado de México del sector federalizado, de los maestros estatales; necesito de todos”, apuntaba. La revista Proceso cita que Gordillo influyó en Peña Nieto para que Eruviel fuera nombrado candidato priista en el 2011, cuando ya estaba decidido que Alfredo del Mazo Maza competiría por el cargo.

Dos años después, Ávila agradecía las atenciones de la profesora y aprovechaba para apoyar las reformas educativas de la Federación y posaba con ella, que lucía un sobrio vestido azul y un peinado a la “despeiné”, muy en su estilo. Cuando Gordillo tomó la palabra, se dirigió al mandatario mexiquense para hacerle llegar un mensaje a Peña, mientras aseguraba que los maestros siempre han estado con él. “Doctor Eruviel Ávila, por favor transmita al señor presidente que los maestros de México somos sus amigos, lo hemos sido siempre y lo seguiremos siendo por el bien de la patria”. Luego de detenida, Ávila no pudo desdecirse pero sí matizar. “Nos pronunciamos por  el Estado de Derecho y también expresamos la disposición de los gobernadores y; ahora hablo a título personal, de llevar una relación de mucho respeto, de coordinación, de trabajo en equipo, con las maestras y maestros del SNTE y en mi caso también del SMSEM… este incidente que todos conocemos pues deberá desde luego tener su cauce legal en el Poder Judicial federal, y en el caso del Estado de México habremos de trabajar con los maestros”.

Mientras Ávila se decide por melón o por sandía, el 4 de febrero firmaba un convenio que unificó los mandos de las policías municipales en uno solo, al mando de la policía estatal y horas después un triple asesinato en su capital, en El Seminario, era la respuesta del crimen, que el fin de semana había ejecutado a otras 12 personas en diversos municipios.

Nuevo gobernador

* Eruviel  Ávila se prepara para dejar la gubernatura del Edomex, justo el primero de diciembre del 2012. En su lugar, como gobernador interino, quedará Ernesto Nemer, primo político de Enrique Peña.

 

Miguel Alvarado

Eruviel Ávila se separará de la gubernatura el primero de diciembre del 2012, justo el día en que Enrique Peña asume como nuevo presidente de México. En su lugar queda Ernesto Nemer, primo político del atlacomulquense y actual secretario de Gobierno.

La noticia, sabida desde que Ávila asumió la administración, la confirman funcionarios del palacio de Lerdo, donde despacha Eruviel, y ha puesto en movimiento la maquinaria priista que cambiará la faz al gabinete actual, a partir del 2013. Ávila se irá al equipo de Peña como compensación, aunque nadie sabe en qué lo ocuparán.

Ernesto Nemer, secretario de Gobierno del Estado de México, ha guardado discreto perfil desde que asumió su encargo en el gobierno de Eruviel Ávila, en el 2011. Esposo de Carolina Monroy, (sobrina de otro gobernador, Alfredo del Mazo) alcaldesa electa de Metepec y prima del virtual presidente de México, Enrique Peña, a Nemer siempre le había interesado la gubernatura mexiquense. Lo más cerca que estuvo de ella fue cuando su principal protector, Emilio Chuayffet, lo colocó como su secretario particular, en 1993, cuando el ex secretario de Gobierno de Ernesto Zedillo ocupó la silla de Lerdo.

Luego vinieron años de obediencia y aprendizaje, que incluyeron dolorosas derrotas electorales para él y su esposa en Metepec, cuando buscaron en periodos distintos la presidencia municipal. El peñismo reconoce en Nemer su total sumisión y lealtad, pero también su capacidad política en beneficio de los más elementales principios de agradecimiento que exige trabajar para el Grupo Atlacomulco. Y esta organización, temida e invisible, ha decidido que el tiempo de Eruviel Ávila al frente del Ejecutivo del Estado de México, ha terminado y que el sueño casi adolescente de Nemer por ocupar la gubernatura se cumpla.

El futuro de Ávila es, a pesar de todo, lo bastante nebuloso como para sumirlo en cavilaciones. Nunca pudo –nunca lo dejaron- gobernar de verdad o al menos cometer sus propios errores. Le eligieron el camino de la mansedumbre y le regalaron un año administrando la entidad más rica de México, pero que le sirvió para maldita la cosa. Ávila dejó en el camino electoral del 2011 a Alfredo de Mazo Maza, junior de tercera generación que todavía preside Huixquilucan cuando todos pensaban que sería elegido para suceder a Peña. Ávila, que incluso sería postulado por el PRD para competir decentemente contra los parientes de Arturo Montiel, llegó a la aspirantía tricolor casi de carambola y con una serie de candados que lo obligaban a garantizarle a Peña el triunfo electoral de cualquier forma. Para empezar, las finanzas estatales las controlaría el grupo de Luis Videgaray y los programas sociales y sus recursos, Ernesto Nemer. Ávila debía encargarse de la paz política y social y de hacer promoción pública al priismo, así como de garantizar que los acuerdos sucedieran.

Peña ganó, pero Eruviel no. Decidido éste último a hacer que le respetaran su gubernatura, trató de negociar peor era demasiado tarde. Un pacto entre ese tipo de caballeros deberá ser respetado y la clase política se terminó de olvidar de Eruviel. Una primera serie de cambios, casi todos cantados, sacudió pero sin fuerza al gabinete del ex presidente municipal de Ecatepec, de quien la prensa local ha dicho que ha logrado consolidar el poder de la clase política del valle de México. Cierto a medias, lo anterior también significaba que la clase política del valle de México, representada entre otros por Manuel Cadena, ex secretario de Gobierno de Montiel y salinista hasta la médula, y que se ha convertido en uno de los poderes detrás del trono que operan para Arturo Montiel, a pesar de que el primero perdiera la alcaldía de Texcoco en los comicios del 2012. Cadena, cuya familia es dueña de la franquicia de Ferrari para México, tiene razones para avalar que Ernesto Nemer ocupe el lugar de Eruviel. Muchas están determinadas por el lado de la afectividad, de la total obediencia y de la innegable capacidad que el todavía secretario de Gobierno ha mostrado como operador para los intereses personales de las cabezas del Grupo Atlacomulco. Cadena, sin embargo, no puede obviar que entre Peña y Nemer hay algo más que una relación de negocios, como demuestra que Ernesto aparezca cada que puede al lado de la pareja presidencial en fiestas otorgadas a celebridades de la empresa Televisa y a las cuales es tan difícil acceder que políticos de más peso quedan fuera de las listas. La agenda social de Peña es controlada por su esposa, Angélica Rivero, dice el periodista Francisco Cruz.

Así, amigo y pariente político del nuevo presidente de México, Nemer sustituye al gobernador más gris que el Estado de México registre en los últimos sexenios. Ávila resultó todavía más parco que César Camacho y menos efectivo que cualquiera. Una revisión a titulares de diarios locales muestran a Eruviel en giras sociales donde entrega lentes, bicicletas, obra pública y nada más. No hay nada que pueda rescatarse, excepto curiosidades como el proceso de revisión de la Cuenta Pública 2011, impresas en un discreto negocio de la ciudad, custodiado día y noche por un guardia de seguridad, que fiscalizaba y apuntaba cualquier operación realizada por los impresores. La cantidad de números a cuadrar es impresionante. Apenas en la primera prueba, se debió corregir más de la mitad de los apartados, antes de entregarla al Ejecutivo para su aprobación final.

Pero si en lo público Ávila es poco más que un petimetre sin sombrero, en lo privado es un feroz negociador, por decirlo de alguna manera. Fue él quien negoció una supuesta abdicación del alcalde panista de Valle de Bravo y que derrotara al equipo del ex gobernador Pichardo Pagaza. Fue él quien vigiló que recursos estatales se usaran para la campaña de Peña y garantizó discreción. También se encargó de entregar al primer círculo del de Atlacomulco el control financiero y dejó que Ernesto Nemer gobernara detrás de él. Ávila lo sabía. La gubernatura nunca fue para él.

Y con Nemer, perdedor ya de elecciones populares, el Grupo Atlacomulco no se podía arriesgar. Por eso no lo eligieron como el aspirante desde el principio, pero lo mantuvieron allí. Ernesto Nemer siempre ha sido un hombre afable. Cumplidor en sus encomiendas políticas, fue al lado de Emilio Chuayffet donde conoció las profundidades del poder y los beneficios del servicio público. Casado con Carolina Monroy, prima del aspirante presidencial Enrique Peña, a Nemer no se le ha complicado su carrera política y de la mano de ella ha ocupado distintos cargos. El último fue como diputado local, que le sirvió para sopesar su verdadero poder, el que él mismo se ha encargado de forjarse. Controló aquella Cámara sin mayores dificultades y prácticamente la unificó en torno a la figura y necesidades de Peña Nieto pero al menos en lo público la aspiración más deseada de Ernesto era la propia gubernatura. Así como su mecenas, Emilio, a Nemer se le había inculcado el amor por el servicio público pero no lo pudo trasmitir a la ciudadanía electora, quien lo rechazó en su intento de hacerse con la alcaldía de Metepec. Nemer es muy cuidadoso en las formas y aceptó aquella derrota sin mohines, que le enseñó que no todos los caminos llevan a Lerdo y aguardó paciente los tiempos adecuados. Asumió que sólo su trabajo, más allá de los fines, le garantizaría el cargo definitivo.

Su carrera la inició en 1979 como secretario del Ministerio Público de la Procuraduría mexiquense. De febrero de 1998 a marzo de 2000 fue secretario de Administración del gobierno del Estado de México, luego presidente del Consejo Directivo del Instituto de Seguridad Social de la entidad; de enero a agosto de 2001, coordinador de Enlace Institucional del gobierno mexiquense.

En noviembre de 2002 dejó de ser subsecretario general de Gobierno y del 15 de septiembre de 2005 al 24 de febrero de 2009 fue secretario de Desarrollo Social del gobierno, cargo que lo llevó a percibir, en ese cargo, la cantidad de 6 millones 570 mil 127 pesos, con un sueldo bruto mensual de 160 mil 247 pesos.

El país de los imposibles

* El triunfo de Peña estaba pactado y fue evidente al menos un año antes de los comicios. Pactado estaba también la candidatura de Ernesto Cordero, que al final se le escapó a Calderón porque así le convino. Josefina Vázquez fue, con mucho, más débil y apenas una protagonista de tercera fila. Y pactado estaba el combate contra algunos capos, calculadas las pérdidas.

 

Miguel Alvarado

El último informe de Felipe Calderón fue la rúbrica perfecta para cerrar su administración. En un escenario alterno, con espectadores escogidos y con números mágicos que pintan un país que no existe, el panista se apresta ahora para cumplir las formalidades que llevarán al ex gobernador del Edomex a ocupar Los Pinos, una enorme oficina-habitación donde el Grupo Atlacomulco hará por fin el negocio de su vida.

Enrique Peña consiguió que el Trife, un supermercado y una televisora validaran el triunfo del primero de julio, cuando obtuvo 38 por ciento de las votaciones en condiciones más o menos oscuras, pero que bastaron para que el obradorismo destapara una de las historias más inverosímiles sobre fraudes electorales.

Peña había comenzado campaña un año antes que Obrador, en el 2005. La propuesta presidencial del Grupo Atlacomlco había perdido aquel año la oportunidad que un tal Arturo Montiel representó en su momento por las mismas razones que a Peña, sobrino suyo además, le reclamaron un viernes negro en la Universidad Iberoamericana. Enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias, reparto de secretaría a familiares, represión social, gastos innecesarios fueron duplicados por el político más telenovelero de México. El priista recibe un país al que no le importa en realidad quién lo gobierne pero donde la mitad cuestiona ya los cómos. Peña es representante del Grupo Atlacomulco, una entelequia que reúne apellidos como los de los Hank, Montiel, Del Mazo, Salinas como patrocinador oficial, González Barrera y alianzas con los Azcárraga y Salinas Pliego, entre muchos otros. Elllos han gobernado por más de 80 años al Estado de México, ejemplo real y viviente de lo que puede suceder con el país. La entidad, de 15 millones de habitantes, presenta profundos contrastes sociales y en la última década se ha afianzado como territorio-base para el narcotráfico. Desde Toluca, una fría ciudad que ni siquiera destaca por su equipo de futbol profesional, se mueve la mayor parte de los hilos políticos del país. Aquí es donde se decidió el tamaño de la trampa. No se trata de defender al obradorismo, que al final de cuentas es tan inoperante como el PRI, sino de impedir la trampa, la cancelación del derecho al voto y la basurización de las instancias electorales.

Calderón está agradecido con las enfermeras y los médicos mexicanos por su desinteresado trabajo, dice en espots que inundan los canales abiertos del país. Lo que no dice es que la deuda pública se ha triplicado en su mandato. Del lado de Peña, la deuda del Estado de México es de 54 mil 937.2 millones de pesos, si se atiende al programa de PPS que entregó a la IP cuatro proyectos que incluyen pagos fijos durante casi 25 años a cambio de construir obra privada disfrazada de pública. Es este apartado, el gobierno mexiquense sólo reconoce 28 mil millones,

Los 95 mil muertos aceptados por la Federación como resultado de la supuesta lucha contra cárteles de la droga es, quizá, el sello distintivo del calderonismo, que pasará a la historia como la administración más sanguinaria. Cuestionada por falsa, dicho esto a partir de las propias cifras de Calderón, la guerra anti-narco no hizo sino encumbrar al Cártel de Sinaloa y permitir el surgimiento de pequeñas narco-insurgencias, que pelan no sólo el control de estupefacientes sino también el poder público, los cargos de elección popular. México es un país en guerra y el Edomex es uno de sus escenarios más cruentos. Para Peña, la violencia no representó gran cosa durante su sexenio. La masacre de Atenco fue retomada por los estudiantes de la Ibero como reclamo primario contra el mexiquense, quien argumentó al calor de la discusión y los enconos, que aquello había sido avalado por la Suprema Corte de Justicia. Y aunque erraba rotundamente, no se equivocó en advertir que las instituciones estaban mejor con aquel diablo que invocara Obrador alguna vez. Peña reconoce todo, los 922 feminicidios que ubican a su estado como el más asesino y otros queveres menos impactantes y cree que con ello encontrará aceptación general. Nunca movió un dedo pero casos que le encarnaba particular cuidado los manejó como quiso y los resolvió como pudo, como el de la multipublicitada niña Paulette en Huixquilucan, donde amigos de su tío Arturo armaron un lío que costó una vida inocente.

Repasar a Calderón es, por ahora, cuestión de números. Un hombre cuyas miras desplazaron a 250 mil personas, desaparecieron a 30 mil, dejaron 20 mil huérfanos y 5 mil niños ejecutados trata de salir de su encargo decorosamente. No lo conseguirá, pues ha perdido su chance. Previsor, él mismo ha dicho públicamente que la historia lo juzgará duramente, no sólo por los asesinatos, sino por los dos fraudes electorales que el poder le permitió ejecuta y que cambiaron el rumbo de México. La entrega del poder a los de Atlacomulco confirma que México es una empresa privada manejada con capital público, que una democracia simulada encubre a una realeza Región Cuatro donde nadie más cabe, salvo orígenes de linaje.

El triunfo de Peña estaba pactado y fue evidente al menos un año antes de los comicios. Pactado estaba también la candidatura de Ernesto Cordero, que al final se le escapó a Calderón porque así le convino. Josefina Vázquez fue, con mucho, más débil y apenas una protagonista de tercera fila. Y pactado estaba el combate contra algunos capos, calculadas las pérdidas.

A Peña se le entrega una agenda que respetará nada más lo conveniente. Programas federales indispensables, pagos a burocracia pero nada más. Lo fundamental ha sido replanteado y la guerra anti-narco morirá en tanto el sexenio avanza, pero el mayor negocio mexicano no se detendrá sino al contrario, deberá cubrir las exigencias que los clientes norteamericanos ya reclaman. Vender droga en tiempos de paz será el eslogan comercial del próximo gobierno. Calderón anticipa desde ahora que esto no se habría logrado si alguien no combatiera como lo hizo él.

La última recomendación presidencial, la única que se le cree además, a Felipe, tuvo que hacerla al término de su informe final. El apoyo en lo esencial a Peña Nieto será determinante para, poco a poco, legitimar lo imposible. De cualquier manera, éste es el país de los imposibles.

Ayuntamientos flacos… elecciones gordas

* Como la mayoría de los 125 presidentes municipales son de extracción priista, en el marco de la presentación del Plan Estatal de Desarrollo, durante el mes de marzo, culparon al gobierno federal de las incapacidades del recién estrenado y fontanero electoral, Eruviel Ávila Villegas, quien a pesar de haber comprado miles de votos, carece de una base social suficientemente fuerte para exigirle al gobierno federal los recursos que le corresponden al Estado de México.

 

Félix Santana Ángeles

Durante los primeros meses del 2012, varios presidentes municipales del Estado de México se quejaron de la dramática disminución de las partidas presupuestales que el gobierno del Estado les comenzó a aplicar. Su falta de liquidez alcanzó niveles alarmantes, a tal grado que no contaban con recursos ni siquiera para pagar la nómina para los trabajadores de menores ingresos o para comprar gasolina para los autopatrullas, ambulancias y camiones recolectores de basura.

Esta situación llevó a la parálisis administrativa a los gobiernos municipales, que ante la falta de recursosfinancieros, les sirvió de coartada perfecta para maquillar su constante incapacidad e ineficacia para brindar servicios públicos básicos.

Como la mayoría de los 125 presidentes municipales son de extracción priista, en el marco de la presentación del Plan Estatal de Desarrollo, durante el mes de marzo, culparon al gobierno federal de las incapacidades del recién estrenado y fontanero electoral, Eruviel Ávila Villegas, quien a pesar de haber comprado miles de votos, carece de una base social suficientemente fuerte para exigirle al gobierno federal los recursos que le corresponden al Estado de México.

Por ejemplo, a municipios como Almoloya de Juárez, según el presidente municipal, le recortaron 27 millones de pesos, es decir el 80 por ciento de sus recursos; a Xonacatlán, de 13 millones que esperaban recibir, sólo les asignaron 6.7, es decir, la mitad del FISM. Temoaya, en el 2011, recibió 58 millones y para este año esperan recibir 44% menos, es decir, sólo 35 millones. O Naucalpan, que de 94 millones, sólo recibiría 45, según el diputado Carlos Iriarte.

Al hacer una revisión retrospectiva sobre el comportamiento financiero de las partidas presupuestales asignadas a los municipios de la entidad, no deja de llamar la atención la denuncia pública del senador Ricardo Monreal en contra del gobierno del Estado de México (GEM), por la eventual triangulación o utilización de recursos públicos para beneficiar al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto.

Coincidentemente, los meses de mayor austeridad para los ayuntamientos mexiquenses, presentan una relación inversamente proporcional con la bonanza de la cuenta 03800806935 del banco Scotiabank a nombre del gobierno del Estado de México y presuntamente administrada por el coordinador de campaña de Peña Nieto y ex secretario de Finanzas del GEM, Luis Videgaray Caso.

Durante el mes de febrero, dicha cuenta recibió más de mil millones de pesos que fueron transferidos a otras cuentas el mismo día. Para marzo la misma cuenta recibió mil 600 millones de pesos. En abril, 2 mil 500 millones, en mayo tres mil millones y finalmente, durante el mes de junio 250 millones de pesos. Los movimientos ascienden a más de 8 mil 600 millones de pesos.

 

 

En cualquier país medianamente democrático, la presentación de estos indicios implicaría una profunda revisión de las cuentas origen y destino del candidato priista y ante las eventuales anomalías presentadas podría llevar a la privación de la libertad y sujeción de procesos penales de los implicados.

La denuncia penal presentada es por los cargos de lavado de dinero, evasión fiscal, delincuencia organizada y demás delitos que resulten por la eventual utilización de recursos públicos para financiar la campaña política del candidato del PRI.

Por su parte, la furibunda respuesta del GEM en voz de José Sierra Palacios, subsecretario de Asuntos Jurídicos, no desmiente las acusaciones y sólo se constriñe en solicitar la reparación del daño moral ocasionado por las declaraciones del senador Monreal y la solicitud a la PGR para investigar la procedencia de documentos presuntamente falsos. Delitos que eventualmente podrían llevar al denunciante a la cárcel.

En medio de un enrarecido clima postelectoral no se debe perder de vista lo fundamental que es la calificación de la elección presidencial, en la que el Movimiento Progresista encabezado por Andrés Manuel López Obrador, ha solicitado se invalide el pasado proceso electoral por la utilización de recursos de procedencia ilícita, la actitud sesgada de algunos medios de comunicación beneficiando al candidato del PRI a través de encuestas en calidad de propaganda, el rebase de topes de gastos de campaña, la utilización de monederos electrónicos y tarjetas telefónicas para comprar votos, así como distribución de tarjetas bancarias Monex con dinero de procedencia ilícita.

El control de daños del equipo peñanietista ha sido más que previsible. Su elemental reacción ha dejado al descubierto las enormes fallas en la burda operación de compra de votos con recursos del erario, haber llevado la disputa legal a instancias legales, abrió un nuevo frente que el gobernador en turno no tenían contemplado y ha decidido no continuar con el litigio, pues los costos resultan más elevados para la actual administración estatal.

Quedaría al descubierto que la estructura administrativa del Estado de México, no es un aparato de gobierno, sino una enorme maquinaria creada, financiada y consagrada a ganar elecciones, en la que empleando a secretarios, subsecretarios y burocracia en general realizan trabajo político a favor del PRI, distribuyendo materiales de construcción, repartiendo becas o beneficios sociales que el Programa de Regionalización implementado por el GEM y utiliza en cada proceso electoral.

Asumir la defensa de lo indefendible pondría en riesgo la virtual estabilidad con la que las cúpulas del poder político-empresarial mexiquense, administran los más de 165 mil millones pesos de presupuesto anual.

 

* Hoja.viento@gmail.com

Cerrar filas

* En Campeche, el 7 de agosto del 2012, Ávila hacía un llamado a los mexicanos para que reconocieran de una vez por todas a Peña, y cerraran filas en torno a su triunfo. “Hoy, más que nunca, todos debemos cerrar filas en torno a Enrique Peña Nieto. Si bien soy respetuoso de las expresiones, yo creo que ya es momento de darle vuelta a la página, de ponernos a trabajar y respaldar a Enrique Peña Nieto”, dijo el de Ecatepec tras asistir al informe de gobierno de Fernando Ortega.

 

Miguel Alvarado

Para el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, el proceso electoral ha terminado y Enrique Peña es el nuevo presidente del país. El mexiquense, a quien señalamientos del PRD han acusado de operar a favor del priista desviando recursos y poniendo al servicio del equipo de campaña cuentas bancarias, aprovecha foros públicos para cabildear por quien en las oficinas de gobierno los funcionarios llaman el “Jefe de Jefes”.

En Campeche, el 7 de agosto del 2012, Ávila hacía un llamado a los mexicanos para que reconocieran de una vez por todas a Peña, y cerraran filas en torno a su triunfo. “Hoy, más que nunca, todos debemos cerrar filas en torno a Enrique Peña Nieto. Si bien soy respetuoso de las expresiones, yo creo que ya es momento de darle vuelta a la página, de ponernos a trabajar y respaldar a Enrique Peña Nieto”, dijo el de Ecatepec tras asistir al informe de gobierno de Fernando Ortega.

Ávila es mencionado con insistencia como uno de los posibles miembros del gabinete de Peña, que dejaría la entidad en manos de Ernesto Nemer, primo político del virtual ganador y actual secretario de Gobierno del Edomex. Ávila ganó la candidatura priista a cambio de apoyar la campaña peñista, obtener concesiones y alianzas comerciales como la que logró al lado de Carlos Slim y que les entrega concesiones para gasolineras, y de apoyar su propio capital político, apuntalado desde el valle de México.

Casi todo consiguió Eruviel diligentemente, aunque para ello debiera dejar de trabajar en su cargo público. Durante las campañas, Ávila desapareció de la escena pública. Sólo acudía a eventos programados de bajo perfil y al cierre de campaña del priista en Toluca, donde vaticinó su triunfo.

Ahora, entrampado por autorizar una cuenta bancaria a Luis Videgaray, pero que está a nombre de su gobierno, Ávila empieza desde cero un mandato que tiene ya seis meses de retraso y mientras intenta recuperar el tiempo perdido, se defiende como puede.

El secretario de Finanzas mexiquense, Raúl Murrieta, que trabajara junto a Videgaray en la administración de Peña, comenta oscuramente sobre Scotiabank y se apresura, en sus pausas de político- operador, a conjeturar sobre documentos que nunca podrán probarse en su total oficialidad, aunque contengan más certezas que palabras y según su vocabulario, analiza “emprender acciones legales  ante las falsas afirmaciones del senador Ricardo Monreal”.

Cree que hay dolo en el manejo de la información de los perredistas como el rompimiento del secreto bancario, que los datos mostrados son selectivos y cuestiona cómo accesaron a esa cuenta. La lógica indica que alguien del gobierno mexiquense, del banco, del equipo de Videgaray o de la Secretaría de Finanzas proporcionó la información.

La famosa cuenta, la 03800806935 de Scotiabank, recibe dinero de otra, la 132540061 de BBVA Bancomer, donde a su vez se depositan recursos federales.

La triangulación de dineros que proveniente de la Federación, encabezada por el panista Felipe Calderón y auditada por su propio equipo de trabajo, alimenta toda clase de conjeturas. La noche de la elección del primero de julio, Josefina Vázquez, quien se identificaba  como “La Diferente”, aceptó su derrota a cinco minutos de comenzado el conteo. Calderón felicitó a Peña con el 25 por ciento de los sufragios contabilizados. Allí comenzó la legitimación de un fraude que para los perdedores no puede ocultarse. Pero lo mismo cree la mitad del país, que señala a la otra de participar o solapar las actividades ilícitas. En realidad, la mayoría es espectadora desentendida que reflexiona a partir del modelo establecido por aquello sin forma denominado “sistema” y que concede que todavía existen caudillos, blancos o negros, que determinan ellos solos el destino de millones. Este determinismo crea escenarios fantasmales y obliga a quienes no se dan cuenta a reaccionar y circular en caminos que no llevan a ninguna parte. Son legales, pero inútiles.

La aceptación de esa alteridad causa todo y ningún beneficio se obtiene. La información oficial es falsa y todo lo que surge de ella también lo es. México es gobernado por un piso único de políticos, empresarios, narcotraficantes y curas que al mismo tiempo responden a alianzas extranjeras y un orden mundial que beneficia a pocos.

La realidad social mexicana, aun viviendo como ese piso de extrapoderosos ha decretado, echa olímpico relajo en Londres y aprovecha las redes sociales para manifestar repudio al mexiquense Peña y a su caterva de priistas a las afueras de Wembley, antes del partido de futbol entre México y Japón. Enmascarados de plata, robustos charros y una mujer bigotona con mensajes en inglés escritos sobre su cuerpo denunciado la falsedad de la democracia mexicana. Las redes sociales lo trasmitieron pero nada más.

Eruviel reconoció la existencia de la cuenta maldita de Scotiabank, después de reclamar a los banqueros el terrible descuido en el marco de los primeros cambios en su equipo de trabajo. Cumplió ya una parte de sus promesas de campaña. Pagó y ahora encara la renovación, la llegada de los montielistas que aseguran el control de la entidad para Peña y su fachada presidencial.

Operación Zacatecas

* La operación tricolor para recabar dinero tomó fuerza el 12 de junio del 2012, menos de un mes antes de las votaciones, cuando Peña convocó a los 16 mandatarios priistas “a la casa del gobernador del Edomex, Eruviel Ávila Villegas”, según documentos obtenidos por este semanario que muestran el plan aplicado a nivel nacional a partir de esa fecha. Los escritos muestran el caso de Zacatecas, cuyo gobernador, Miguel Alonso Reyes, estuvo presente en la cita con Ávila y Peña.

Miguel Alvarado

Nada es casualidad y nadie sabe para quién trabaja ni puede confiar en quienes contratan para contar dinero ajeno. La muerte de Juan Armando Hinojosa García, hijo del empresario mexiquense Armando Hinojosa Cantú, ha levantado toda clase de sospechas luego de que el helicóptero en el que viajaba se estrellara al norte de Toluca, en el municipio de Jiquipilco.

En otras fechas, el accidente sería eso, un error de alguien, pero ha sucedido cuando el proceso electoral presidencial involucra una demanda por fraude y compra de votos y la familia Hinojosa, que facturó cerca de 23 mil millones de pesos en la administración mexiquense de Enrique Peña, es parte del entramado que los obradoristas denuncian como parte del plan priista que tiene a Peña prácticamente sentado en Los Pinos.

Sobre la muerte del hijo del empresario y ex esposo de Rosa Herrera, hija del ex gobernador de Veracruz, Fidel Herrera, se sabe que abandonó el hotel Cantalagua, en Contepec, Michoacán, donde se realizaba una fiesta para celebrar el cumpleaños desfasado del virtual presidente. Ahí estaban, entre otras figuras públicas, Luis Videgaray, Luis Miranda, Elba Esther Gordillo y el propio Peña. Hinojosa García, de 30 años y con domicilio en el Fraccionamiento Providencia de Metepec abordó, cerca de las 11 de la noche, uno de sus helicópteros de la marca Augusta, modelo 109 y que alquila a funcionarios mexiquenses desde hace años, para volar al aeropuerto de Toluca, a media hora de distancia. Pero en el camino se le atravesaron el mal tiempo y la impericia del piloto, un oficial de primera línea porque tenía que llevar a destino a políticos que no perdonan. Incluso, altísimos árboles fueron involucrados en ese desastre, que comenzó el sábado 28 de julio y terminó el domingo por la mañana, cuando el ejército y la policía encontraron los restos. Las exequias se realizaron en la Catedral capitalina. Allí estuvieron el gobernador Eruviel Ávila y el propio Peña, serio y sombrío como pocas veces se le ha visto. Se retiró del lugar sin dar declaraciones públicas, pero ni falta que hicieron. Eruviel, hábil para aprovechar tragedias, anunció la reestructuración de rutas aéreas. Lo mismo hizo cuando se enteró de la violación a niñas en el parque El Colibrí, de Ixtapaluca. Esa ocasión se le ocurriría revisar manuales de seguridad para campistas.

Superada la nota social, la muerte de Hinojosa García sigue sin desviarse un ápice la línea de intriga y terror que la autollamada política de alto nivel practica desde tiempos de de don Porfirio. Quien no sirve a los intereses en turno, a pesar de su foja de servicios, debe ser desarticulado, por el bien de todos. Unos optan por el destierro diplomático. Otros, por la sumisión, el silencio y el retiro de la vida pública. Otros vuelven a obedecer pero algunos pocos deben sacrificarse. La barbarie del poder alcanza para todos. Los Colosio, Posadas, Mouriño, Blake, los mismos Salinas, los Ruiz saben de esas historias. A Juan Armando Hinojosa García, el joven entusiasta que se encargó de la logística en la campaña presidencial priista, todavía le alcanzó para estar en Cantalagua, propiedad de la extensa familia de Peña Nieto y que administra Mayolo del Mazo, empresario local enriquecido a la sombra de sus poderosos parientes políticos hace años. Por lo pronto, Toluca es hervidero de versiones. Que Fidel Herrera presentó ante Peña a los Hinojosa, comerciantes sin mayor talento que la ambición y que de rentar espectaculares callejeros se adentraron en menos de siete años en el negocio de las aeronaves y la ejecución de obra pública. Que Hinojosa, el padre, acompañaba a Peña en la mayoría de sus giras por el extranjero porque se encargaba de negocios privados sin factura que involucraban al propio mandatario. Que usaban las aeronaves de los Hinojosa porque eran las más seguras y confiables. Que el helicóptero que mató al junior estaba esperando en realidad a otro pasajero, cuyas iniciales son EPN. Que en aquella fiesta en Cantalagua el joven Hinojosa había dicho que quería retirarse temprano y buscaba cómo lo trasladaran a su hogar. Que fue el propio Peña quien ordenó que Hinojosa García usara el helicóptero que había llevado al virtual presidente a Cantalagua. Que Luis Miranda, el ex secretario de Gobierno mexiquense y orgulloso Golden Boy es el operador negro, amo y señor de todos los dineros que el PRI habría usado de manera ilegal para la jornada del primero de julio. Que Luis Videgaray es solamente un triste parapeto. Triste, pero limpio de cabo a rabo. Y que, también, sólo se trató del karma ineludible que persigue a los que tienen el corazón a la derecha y lo combinan con profundos conocimiento financieros y estómagos todo-terreno.

Las naves Augusta coleccionan récords escalofriantes en sus andares públicos. Ya en el 2011 el secretario mexiquense de Desarrollo Metropolitano, Fernando Alberto García Cuevas, salvaba por un pelo la vida cuando su nave, otra Augusta C109, se desplomaba sin más en pleno Coyoacán. El accidente le costó meses de terapia y recuperación a ese priista, pero dos pasajeros murieron en el percance.

A raíz de que Hugo Piña, director general de Seguridad Pública de la entidad, falleciera luego de que su helicóptero cayera sobre el edificio de la Procuraduría mexiquense en el 2000, las naves estatales fueron depuradas porque Arturo Montiel era pasajero cotidiano de aquellas veleidades. Fue hasta el 2006 cuando la flotilla quedó por fin saneada. Curiosamente, Luis Videgaray, entonces secretario de Finanzas, supervisó la venta de 12 helicópteros a la empresa Augusta, por 8 millones de dólares y que se integraría a un capital total de 13 millones de dólares que la misma Augusta facturó para entregar 3 aeronaves nuevas. El gobierno de Peña gastaba 17 millones de pesos al año por mantenimiento y combustible. Luego, el reemplazo de Videgaray, Raúl Murrieta, completó compra-ventas por hasta 15 millones de dólares totales. Otros tres Augusta se agregaban a la flotilla estatal pero además se adquirían tres helicópteros Koala a la misma empresa, que prometió enviar un último embarque con otras tres unidades.

En el 2008 el gobierno mexiquense compraba una nave para combatir incendios. También era una Augusta 119 tipo Koala. “Dos años después se descubrió que los gobiernos de Durango, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Querétaro, Quintana Roo, Tabasco y Estado de México habían ayudado a la empresa de aviación del ex gobernador de Puebla, Mario Marín, Servicios Aéreos Milenio S.A. de C.V., fundada en 1999 y que prestaba servicios de helicópteros y aviones Lear Jet 45. Esa compañía también adquiría naves Bell y usaba los modelos Augusta. Estos aparatos eran rentados por el gobierno mexiquense para vuelos de los funcionarios”, publicaba este semanario en el 2011.

El negocio de aeronaves de los Hinojosa tiene por nombre Eolo y pertenece a la empresa Grupo Higa, que ha participado en la construcción del aeropuerto internacional de Toluca y en algunos tramos carreteros de alto impacto.

El nombre de Juan Armando Hinojosa Cantú, padre del fallecido, se hizo público en las elecciones presidenciales cuando se le ligó a Monex y al Grupo Fraga, ubicados en el centro de las demandas perredistas por fraude electoral.

Tiempo de logística

 

Hinojosa García era el encargado de Logística de la campaña de Peña. Oficialmente, preparaba la llegada y salidas del entonces candidato priista a las diversas plazas que recorrió en las giras. Le rendía cuentas a varios, entre ellos al encargado de las negociaciones del PRI para obtener fondos y apoyos económicos, Luis Miranda Nava, ex secretario de Gobierno con Arturo Montiel y el propio Peña. A Miranda se le ubica como el verdadero operador de la campaña presidencial, con un poder absoluto sobre el coordinador Luis Videgaray, contratado para figurar en público por su aparente récord intachable.

La operación tricolor para recabar dinero tomó fuerza el 12 de junio del 2012, menos de un mes antes de las votaciones, cuando Peña convocó a los 16 mandatarios priistas “a la casa del gobernador del Edomex, Eruviel Ávila Villegas”, según documentos obtenidos por este semanario que muestran el plan aplicado a nivel nacional a partir de esa fecha. Los escritos muestran el caso de Zacatecas, cuyo gobernador, Miguel Alonso Reyes, estuvo presente en la cita con Ávila y Peña.

A Alonso se le ordenó instruir a funcionarios de primer nivel en su gobierno para que formaran cuadros operativos con empleados para que se ubicaran por zonas y regiones previamente determinadas. Cuatro fueron los distritos fundamentales y se eligió para operarlos a Arturo Nahle García, procurador de Justicia de aquel estado; al Oficial Mayor de Gobierno, Le Roy Barragán Ocampo; al secretario de Planeación y Desarrollo Regional, José María González Nava y a Enrique Flores Mendoza, secretario de Desarrollo Agropecuario.

El oficial mayor Barragán Ocampo era el contacto con los funcionarios de segundo nivel y contrató a Víctor Manuel Rentería, suboficial de Recursos Materiales y Servicios como representante político, con la obligación de organizar a empleados de tercer escaño para operar físicamente a favor de Peña. En Zacatecas fue Rentería quien representaba a la carne de cañón. Abrió cuentas de cheques para pagar a proveedores, que a su vez se encargaban de entregar dinero a operadores políticos, a compañías de materiales de construcción, pagar tarjetas de descuentos y telefónicas y a repartir despensas, dádivas y promocionales. Hasta recursos provenientes del extranjero se depositaron en la cuenta 7427006 de la sucursal Banamex 7001 y provenían de Business Capital Group. Otra cuenta abierta para el mismo efecto fue la 7427022 en la misma sucursal de Banamex, donde se depositaban envíos desde la empresa norteamericana Global Net Services.

Rentería operó dos cuentas bancarias, una en la sucursal 10824 de Banorte, donde expidió pagos a empresas de materiales, para lo cual usó los cheques 121 al 170 y se liquidó a las empresas AMASA, Materiales Hernández y Todo de Block. También pagó tarjetas telefónicas con los cheques 71 al 120 y a la operadora política Sol Galván le entregó 200 mil pesos.

Otra cuenta, la 50000942984 de Inbursa, sirvió para “la distribución de recursos para operadores políticos”, inscritos en un programa que llamaron Bingo. Estos operadores intervenían con empleados de instancias gubernamentales como la Comisión Estatal de Agua Potable y Alcantarillado, el Sector Salud, el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia y la Secretaría de Planeación y Desarrollo Regional. Esta cuenta bancaria también se usó para la compra de espectaculares.

Víctor Manuel Rentería también abrió cuentas para algunos de sus familiares, como la 50011691232, a nombre de su padre en Inbursa; la 0447503334 en Bancomer, a nombre de su madre y otras tres a nombre de tres hermanos en Inbursa, Banorte y Banamex.

El secretario de Planeación y Desarrollo, José María González Nava, contrató a Priscila Benítez Sánchez, directora de Fondos y Proyectos para el Desarrollo y le entregó 602 mil pesos en efectivo el 29 de junio del 2012 para pagos de operación política. También había contratado a José Ángel Núñez Delgado, a quien le dio 200 mil pesos en efectivo la misma fecha; a Glendy de la Rosa Vázquez, quien recibió 100 mil pesos en efectivo; a Rosendo García, a quien le entregó 48 mil pesos y a Genaro Hernández Olguín, quien cobró 30 mil pesos la misma fecha.

Ese mismo secretario abrió en Banorte la cuenta 558858528 y usó los cheques 421 al 463. El 462 fue para pagar a su hermano, Adrián González Nava, 187 mil 196 pesos el 22 de junio del 2012. De los otros cheques se desconocen los destinos.

El procurador de Justicia, Arturo Nahle García, contrató a Rafael Gutiérrez Martínez, director general de la Comisión Estatal de Agua Potable y Alcantarillado para que operara en el municipio de Fresnillo; al contralor interno del gobierno estatal, Guillermo Huízar, para que operara en Sombrerete; al director general del Instituto de Cultura Física y Deporte, Martín Barraza Luna, para que se hiciera cargo del municipio de Calera; al director general del Instituto de la Juventud, José Haro de la Torre y al secretario de Desarrollo Económico, Eduardo López, para que controlara el municipio de Enrique Estrada.

El Oficial Mayor del gobierno, Le Roy Barragán, contrató al director del Instituto Zacatecano de Cultura, Adolfo Yáñez, para que trabajara en Jerez; a Silverio López, también director del Instituto Zacatecano de Cultura, para el municipio de Valparaíso; al subsecretario de Ganadería de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Ubaldo Ávila Ávila, para que operara en Nochistlán; al director del Régimen Estatal del Seguro Popular, Miguel Díaz Montaño, para el municipio de Jalpa; al director administrativo y de Unidad de Enlace de los Servicios de Salud, Francisco Díaz Luna, para Tlaltenango; al director del Instituto Estatal de Migración, Rigoberto Castañeda, para que controlara el municipio de Monte Escobedo; al director de Protección Civil y Bomberos, Antonio de la Torre, para el municipio de Tepetongo y al jefe del Departamento de Educación Primaria de la Secretaría de Educación y Cultura, Vicente Méndez, para el municipio de Joaquín Amaro.

El secretario de Planeación y Desarrollo Regional, José María González Nava, contrató a José Manuel Maldonado Romero, director general del Instituto Zacatecano de Educación para Adultos; a Cliserio del Real Hernández, director del Servicio Estatal de Empleo y fue apoyado por Carlos Peña, secretario privado del gobernador Alonso, para que operaran en los municipios de Zacatecas, Murguía y Río Grande, respectivamente.

Por último, el secretario de Desarrollo Agropecuario, Enrique Flores Mendoza, contrató a Artemio Ultreras, director del ISSSTEZAC; a Héctor Pastor, director general del SEDIF; al coordinador de Comunicación Social del gobierno estatal, Miguel Rivera; al titular de la Coordinación General de Gobierno, Uriel Márquez; al rector de la Universidad Tecnológica de Zacatecas, Felipe Álvarez Calderón y a Amado del Muro, director del Jiapaz, para que controlaran los municipios de Guadalupe, Pinos, Loreto, Pánfilo Natera, Villa Hidalgo y Villa García.

Esta red de colaboracionismo explica lo que el perredismo considera fraude electoral. El esquema fue repetido en las entidades que gobierna el PRI, aunque Zacatecas fue ejemplo de eficacia. Así, aportó el mayor porcentaje de votos para el PRI en todo el país, con 51 por ciento y el tinglado permitió, entre otras cosas, la triangulación ilegal de recursos, la elaboración de una doble contabilidad, de la que el IFE no se enteró; borró el rastro de recursos financieros y consiguió desde el extranjero dinero para las campañas.

El otro triángulo

El 2 de agosto, el senador petista Ricardo Monreal mostraba públicamente una cuenta bancaria del priista Luis Videgaray, desde donde se habrían triangulado recursos dirigidos a las campañas presidenciales, ahora en el Estado de México.

La cuenta, abierta en el Scotiabank a nombre del gobierno estatal, presentaba millonarios depósitos a partir de febrero del 2012, cuando se registró uno por mil 30 millones 724 mil 699 pesos.

Esa cuenta era administrada por Luis Videgaray, coordinador de las campañas de Peña y en su momento del ahora gobernador del Edomex, Eruviel Ávila, y tiene el número 03800806935. Recibió depósitos desde otra cuenta abierta en BBVA Bancomer. Según los números de Monreal, hubo desde febrero 5 depósitos, que juntos daban la cantidad de 8 mil 600 millones de pesos.

Según la relación de estados de cuenta número 806935, con número de cliente 123941073, en marzo del 2012 se depositaron mil 621 millones 304 mil 570. En abril, se registraron 2 mil 584 millones 595 mil 854 pesos; en mayo hubo en la cuenta 3 mil 195 millones 35 mil 23 pesos y en junio un último depósito por 250 millones 73 mil 878 pesos fue realizado. Videgaray, por su parte, calificó de “absolutamente falso” el informe del senador.

  • Calendario

    • septiembre 2017
      L M X J V S D
      « Ago    
       123
      45678910
      11121314151617
      18192021222324
      252627282930  
  • Buscar